Educación Basada en Competencias
Reforma curricular en
México
Esquema
Ideas clave
2.1. Introducción y objetivos
2.2. Diagnóstico del sistema educativo mexicano 2.3. Proceso de modernización
2.4. Retos que enfrenta la educación en México 2.5. Reforma integral de la Educación Preescolar (PEP) 2.6. Reforma integral de la Educación Básica (RIEB) 2.7. Reforma Integral de Educación Secundaria (RES) 2.8. Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS)
2.9 Proyecto Aula del Instituto Politécnico Nacional (IPN) 2.10. Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018
2.11. Reforma Educativa 2017. Aprendizajes clave, educación básica y media superior
2.12. Referencias bibliográficas A fondo
Proyecto de Aula
Nuevo Modelo Educativo 2017
Avances y desafíos del modelo educativo. Aprendizajes
2.1. Introducción y objetivos
En este tema podremos analizar y estudiar lo que educativamente ha sucedido en México en las últimas décadas del siglo XX e inicios del siglo XXI, relacionado con los procesos de cambio y transformación en todos los ámbitos (económico, político, social y educativo), que han intentado dar respuestas a las necesidades y exigencias educativas.
Muchas reformas quizá no han logrado cumplirse al cien por cien debido a diferentes factores, aunque se han producido avances y también desde los organismos internacionales se ha evaluado y diagnosticado el panorama educativo del país.
El sistema educativo nacional se revisa cada vez que concluye un sexenio y comienza otro, con una visión fragmentada y sexenal, donde cada gobierno intenta plantear un modelo educativo efectivo, lo que ha llevado a una desarticulación y a no dar seguimiento de los proyectos educativos instaurados para poder evaluar con el tiempo su efectividad y calidad, ya que en seis años difícilmente se pueden ver los resultados. Los exámenes PISA y el proyecto TALIS han mostrado que el nivel educativo en México no ha logrado un repunte en los últimos años.
México, actualmente, sigue enfrentando grandes desafíos en el ámbito educativo, aunando lo que históricamente tiene como rezago y la situación todavía presente de la pandemia, que ha implicado un nuevo modelo educativo virtual para poder atender a todos los estudiantes de todos los niveles. Ello necesariamente abre un nuevo panorama, dado que difícilmente se podrá regresar al esquema anterior.
El proceso de modernización de la educación en México fue decretado en el Diario Oficial en 1992, con la intención de modificar la estructura educativa de setenta años atrás y donde se proponían cambios para reorganizar de fondo la educación básica y consolidar un federalismo educativo.
El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 durante el gobierno de Peña Nieto planteaba la necesidad de fortalecer la educación vinculada con la investigación y el sector productivo, aspecto del que hemos venido hablando en relación con las necesidades de formación académica de los estudiantes a nivel global y local.
Actualmente, con el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, el gobierno no concreta del todo las estrategias educativas para garantizar una educación de calidad por medio de una reforma educativa que, después de dos años y medio, aún no contiene un nuevo plan de estudios, sino que sigue vigente el currículo de aprendizajes clave 2017 en espera de que se plantee el plan de estudios de la Nueva Escuela Mexicana.
Durante los gobiernos de Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018), se llevaron a cabo reformas integrales: Educación Preescolar (PEP) en el 2004, Educación Básica (RIEB) en el 2009, Educación Media Superior (RIEMS) en el 2006, Articulación de Educación Básica (REB) en 2011, Reforma Educativa 2016 y el Modelo Educativo 2017. Durante estos tres periodos se logró una articulación y seguimiento que favoreció al sistema educativo nacional en México, concluyendo con la reforma educativa y el plan de estudios de aprendizajes clave.
El Proyecto Aula del Instituto Politécnico Nacional fue creado en 2004. Esta propuesta estratégica fue pensada para atender el proceso enseñanza-aprendizaje desde un enfoque por competencias, basándose en una dimensión transdisciplinar que integra los conocimientos en unidades de aprendizaje con base en estrategias basada en la resolución de problemas, lo que favorece el trabajo colaborativo y la mediación docente.
Sobre la Nueva Escuela Mexicana, solo existe una breve semblanza desde la dimensión pedagógica que revisaremos, la cual intenta fortalecer la educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles educativos.
Al finalizar el tema serás capaz de:
Examinar los diferentes procesos de reforma curricular en México por medio del análisis de diferentes diagnósticos, planes de desarrollo, con la finalidad de contrastar los proyecto educativos que el país ha tenido con el enfoque basado en competencias
Establecer relaciones sobre los procesos educativos en México por medio de la reconstrucción cronológica, con la finalidad de explicar la realidad educativa actual del país.
Integrar cada una de las reformas curriculares por medio de una visión compleja, con la finalidad de entretejerlas con la realidad educativa actual.
Valorar la trayectoria educativa del país por medio de este recorrido curricular, con la finalidad de tener una visión más clara de cómo el enfoque por competencias fue integrado al sistema educativo nacional.
▸
▸
▸
▸
2.2. Diagnóstico del sistema educativo mexicano
El diagnóstico es el primero de los cuatro momentos didácticos —siendo los otros la planeación, realización y evaluación—, vital para identificar el estatus de una situación educativa en un momento y contexto determinado, donde se valora a los agentes educativos, a los objetivos y metas propuestos, a los procesos y las estrategias de cómo se llevaron a cabo, así como con qué recursos y medios se contó para ello; con estos siete elementos didácticos se puede hacer una valoración para definir una nueva planeación estratégica que permita mejorar, cambiar y consolidar aquellos procesos que convienen para el logro de las metas establecidas.
A través del tiempo se han realizado muchos diagnósticos sobre la educación en México, para dar respuesta a las necesidades de la realidad educativa del momento.
Esto ha llevado a tomar decisiones como la construcción de un sistema de educación pública en 1821, a la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en 1921 (Chehaibar Nader, 2012, p. 21); la construcción institucional para alcanzar una alfabetización prácticamente universal para niños y jóvenes, más niveles de participación en todos los tipos educativos inimaginables hace cincuenta años;
atender los rezagos y problemas de equidad y acceso, así como de permanencia en el sistema educativo (Chehaibar Nader, 2012, p. 21-22); por ejemplo, la Constitución de 1917 enriqueció las normas jurídicas contenidas en la de 1857 y marcó una nueva vía para el desarrollo nacional que nos ha guiado por mucho tiempo. Eso contribuyó a reconocer como uno de los derechos sociales relevantes el de la educación, la cual constituye una garantía social cuyos fines y características están plasmados en el artículo tercero constitucional; actualmente los problemas que presenta el sistema educativo mexicano son múltiples y muchas de las políticas que se han aplicado en las últimas décadas no han sido suficientes para llevarnos a cumplir con el ideal de formación educativa acorde a los pilares de la educación propuestos por la UNESCO (Chehaibar Nader, 2012, p. 22).
Prevalecen la pobreza y las desigualdades sociales y por ende las educativas, lo que exige establecer nuevas políticas educativas para el país, que efectivamente atiendan el ideal que se ha fijado para la educación como nación. Estas políticas, necesariamente tienen que estar enfocadas en hacer ver la responsabilidad y participación que tienen el Estado, los profesionales de la educación, los padres de familia y la sociedad en general, para afrontar los retos y desafíos que presenta el Sistema Educativo Mexicano. Estas políticas requieren tener de base un proceso de reflexión filosófico-pedagógico que sienten las bases de una educación que atienda de manera efectiva y con calidad a los ciudadanos de este país, no solo para atender los problemas desde una visión parcial política o laboral, de manera que se pueda dar solución a los problemas complejos que se tienen hoy en día; esto solo se logrará si se tiene una visión compleja del problema y se suman todos los ámbitos involucrados: económico, político, social, educativo, familiar y laboral para atenderlo.
No se pueden seguir haciendo cosas como hasta ahora, porque la fórmula ya está desgastada; las reformas parciales, desarticuladas o mal implementadas llevan a una visión fragmentada del problema y por ende no hay planeación, implementación, evaluación y seguimiento rigurosos para lograr las necesidades y metas requeridas.
Diferentes instancias internacionales y nacionales, tanto públicas como privadas realizan diagnósticos y estudios sobre el estado de la educación en México con la intención de poner sobre la mesa los problemas más trascendentes del sistema educativo y que necesitan atenderse de manera urgente con políticas educativas adecuadas y pertinentes.
Sin la participación de todos los sectores no se podrá alcanzar una educación de calidad, al ser una problemática tan compleja deben sumarse todos los esfuerzos y voluntades para generar soluciones integrales y definitivas que coadyuven a construir un proyecto educativo de nación que forme ciudadanos integrales y éticos.
Los últimos diagnósticos realizados enfatizan en la necesidad de una solución a los
problemas trascendentes que inciden en nuestro sistema educativo, por ello los retos y desafíos son de gran envergadura ya que, se requiere dada la realidad actual dar mayor atención a la educación inicial y preescolar, base de la educación integral de toda persona, asimismo, diseñar estrategias para lograr una educación secundaria que de respuestas a las inquietudes de los adolescentes de este siglo para evitar la deserción por medio de políticas públicas objetivas y reales que permitan que los estudiantes realmente tengan acceso y permanezcan en su trayectoria académica gracias a que sus padres están empleados y ellos atendidos, cuidados en un sistema educativo de tiempo completo. Fortalecer la educación media superior es una prioridad al intensificar las estrategias para lograr la obligatoriedad, mayor cobertura, equidad, calidad y pertinencia en las modalidades educativas para conseguir un ingreso mayor de estudiantes al siguiente nivel educativo, evitando el rezago y la deserción educativa.
Uno de los organismos que se dedica a diagnosticar la situación educativa del país es el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), expone en un documento de la Subsecretaría de planeación y Evaluación de Políticas Educativas un Diagnóstico ampliado de la Reforma Educativa en 2015.
Es vital considerar que a través del tiempo se han solventado desafíos por el decreto de políticas educativas, pero no se ha alcanzado hasta el día de hoy un real avance en temas importantes que se vienen mencionando de sexenio en sexenio y ello debido a una situación multifactorial. De ahí que, en el diagnóstico mencionado, hace referencia al rezago y abandono escolar que existe en México debido a que no se han logrado las condiciones idóneas de equidad e inclusión, así como los medios de detección oportuna de las condiciones de cada uno de los estudiantes, aunado a un problema no atendido por años como es la falta de infraestructura, mobiliario, equipos y recursos necesarios para impartir una educación de calidad. Otro aspecto relevante que se menciona en este diagnóstico es el alto grado de reprobación que
abona al rezago educativo, así como las barreras de aprendizaje no atendidas por el personal docente y directivo por la falta de un plan de formación profesional adecuado a la realidad educativa de nuestro país (CONEVAL, 2015, p. 3).
Este diagnóstico se realiza con base en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 donde se hace evidente la necesidad de formar profesionales de la educación capaces de diseñar ambientes de aprendizaje en la diversidad de espacios educativos con los que cuenta el país y para ello se requiere de una infraestructura, servicios básicos y equipamientos a la altura de dichas necesidades, para el logro del objetivo de «asegurar la calidad de los aprendizajes en la educación básica y la formación integral de todos los grupos de población».
En concreto este diagnóstico plantea un panorama multifactorial que evidencia la poco infraestructura pública que a su vez incide en la infraestructura escolar, debido a la deficiente coordinación de autoridades a nivel local, estatal y federal, lo que repercute en una insuficiente información del estado físico y funcional de las escuelas, por ende éstas no tienen espacios educativos adecuados para generar ambientes de aprendizaje idóneos; todo esto incide en la poca atención a los problemas y factores asociados al rezago educativo, por la ineficiencia de la supervisión escolar al no dar asesoría y acompañamiento a las escuelas en lo pedagógico y administrativo, que se ve reflejado ante la falta de evaluaciones y su análisis del programa de base que atiende este sector educativo, lo que acarrea una falta de monitoreo y seguimiento de las escuelas públicas. Asimismo, coadyuvando a lo anterior, está la falta de vinculación de los agentes educativos para lograr una real formación directiva y docente, que a su vez afecta en el funcionamiento de la escuelas, no hay una coordinación entre los niveles de gobierno, por ende, la comunicación y la formación no son efectivas. Otro aspecto que considera este diagnóstico es la falta de transparencia y rendición de cuentas por institución educativa, donde no hay claridad de la real participación de la comunidad educativa, así como de un liderazgo educativo nulo para planear y evaluar los recursos de las
escuelas, generar los consejos técnicos que brinden transparencia y por ende se logre la autonomía de la gestión.
La resultante de esta realidad educativa es el alto porcentaje de niños y jóvenes en edad escolar que no asisten a la escuela, otro porcentaje de aquellos que no terminan en tiempo la educación básica y la deficiente formación de competencias, lo que lleva a concluir que todo lo anterior incide en altos costos sociales y económicos debido a esta deserción y abandono escolar, la bajas tasas de egreso y transición a otros niveles educativos logrando con ello un bajo nivel de aprovechamiento escolar.
Otro diagnóstico interesante es el realizado por la OCDE, en dos documentos Mejorar las escuelas: estrategias para la acción en México realizada en 2010 (OCDE,
2010) y Hacia un México más fuerte e incluyente: avances y desafíos de las reformas del 2017, que pertenece a la serie Mejores políticas (OCDE, 2017).
El primero es un resumen ejecutivo que plantea la necesidad de ayudar al gobierno de México como miembro de la OCDE a fortalecer el sistema educativo. La intención es que se fortalezcan políticas públicas para mejorar la enseñanza, el liderazgo y la gestión escolar para fortalecer la educación básica. La OCDE a partir de la comparativa mundial de las políticas públicas en escuelas y sistemas escolares exitosos en el mundo, sugiere de manera adaptada recomendaciones para el caso específico de México, entre ellas: reforzar la importancia del docente en el proceso educativo, así como redefinir y apoyar un liderazgo directivo y una gestión escolar de excelencia. Propone a partir del análisis de las investigaciones que realiza, postulados que coadyuvan a orientar a los gobiernos que quieran mejorar de manera realista, efectiva y permanente la educación en su país, por medio de: objetivos claros, mejorar la contratación, formación y retención de los actores educativos, mejor infraestructura, una rendición de cuentas a la altura de las circunstancias, atender puntualmente el trabajo de cada institución educativa (OCDE, 2010).
Expone este diagnóstico que ha habido avances pero que México requiere
establecer estrategias de mejora de manera sistemática, constante y efectiva por medio de la generación del diálogo y la comunicación de todos los actores, asegurar que tanto estos como las políticas públicas serán atendidas y aplicadas de manera efectiva entre los diferentes niveles nacional, regional y local, así como la distribución de recursos humanos, económicos y administrativos. Hacer coincidir la educación, la formación, el desarrollo y el apoyo a los profesionales de la educación con las políticas públicas y los recursos para ello; poner los medios y recursos necesarios para una mejor gestión escolar; y continuar con la evaluación y la mejora del aprendizaje al aplicar fuentes fiables como ENLACE, ESCALE, PISA. Enfatiza en la calidad de la formación docente con ocho recomendaciones, al igual que en la mejora del liderazgo, la gestión y participación social con seis recomendaciones puntuales, las cuales requieren de establecer una agenda política que propicie la reflexión, la apropiación y la adaptación de estas recomendaciones, por medio de un comité de trabajo para su implementación como recomendación 15.
El segundo reconoce las reformas estructurales que se realizaron según las recomendaciones dadas en 2010 por el gobierno del Peña Nieto, donde se aprobaron leyes y reformas constitucionales clave para lograr una transformación educativa de manera integral al Plan Nacional de Desarrollo (OCDE, 2017).
Reconocen que el progreso necesita ser más incluyente para mejorar el bienestar de todos y recomiendan al estar ya sentadas las bases, realmente aplicar los cambios legislativos e institucionales, así como dotar a las personas de competencias para lograr un empleo de calidad que redunde en los beneficios planteados por las reformas. Asimismo, asumen que las reformas han ayudado a combatir la pobreza, pero los niveles siguen siendo altos; también que México logró reducir el número de alumnos de bajo rendimiento en el sistema educativo, pero continua la necesidad de una educación y capacitación de calidad para el mundo laboral, entre otros factores que inciden en la mejora del país, gracias a la implementación de las políticas públicas. De ahí que, recomiendan seguir con el fomento del bienestar el pueblo
mexicano, impulsar el crecimiento y la competitividad, proteger el medio ambiente y fortalecer los sistemas de gobernanza.
Hay que reconocer la complejidad del procedimiento y mejora del sistema educativo, que requiere de un tratamiento integral que entreteja a todos los sectores del país para apostar por Sistema Educativo Nacional que forme ciudadanos éticos y exitosos que cumplan con las exigencias, den respuestas a las necesidades y a la realidad actual.
Es vital que se de seguimiento a los diagnósticos que se realicen con el tiempo a nivel nacional e internacional para tener una visión clara y pertinente de la realidad educativa y la prospectiva de mejora de los proyectos educativos que incidan en mejores personas con una vida buena.
2.3. Proceso de modernización
El proceso de modernización educativa se remonta a los años setenta, donde ya se hablaba de una reforma educativa. Con el Plan de Once Años (1959-1964) cuando Adolfo López Mateos era presidente de la República, la reforma educativa (1970- 1976) en la presidencia de Luis Echeverría Álvarez y la modernización educativa en la presidencia de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) (Vázquez, 1997, p. 927).
El Plan de Once años tenía como intención atender los problemas que surgieron por la explosión demográfica, ya que se requería proyectar el número de aulas, capacitar a los maestros y diseñar materiales, como el libro de texto gratuito para primaria. Al haber una acelerada expansión educativa, el resultado fue una baja calidad en todos los sectores. Fue entonces que se promulga la Ley de Educación en 1974 para dar respuesta a las necesidades educativas del país, proponiendo nuevos métodos de enseñanza para propiciar que el alumno no solo memorizara, sino que aprendiera a investigar a procesar información y a resolver problemas, también, se agruparon los conocimientos de español y matemáticas así como las ciencias sociales y naturales, lo que generó una transformación en la práctica pedagógica tradicional, asimismo, se amplió la educación media con áreas técnicas y agrícolas terminales que permitirían a los jóvenes trabajar al concluir este nivel.
Aun con esta intención no se lograron las metas educativas, el rezago y la mala calidad educativa persistían, la clave del fracaso fue que no se realizaron diagnósticos y evaluaciones pertinentes dada la urgencia por solventar los problemas educativos, por no escuchar a todos los actores educativos, así como sustituir a los equipos calificados por otros que no cumplían con el perfil necesario, queriendo partir de cero (Vázquez, 1997, p. 927-928).
Durante el gobierno de José López Portillo (1976-1982), se inicia una desconcentración administrativa para atender la educación a nivel estatal. Siendo
presidente Miguel de la Madrid (1982-1988) prevalece la descentralización, pero sin éxito y continúa la centralización en lo educativo, aun cuando la intención era atender la educación con sus problemas y realidades de cada entidad con la participación de los sectores de la comunidad, para así cumplir con el mandato constitucional de una educación integradora, éticamente orientada y al servicio de los objetivos nacionales.
El proyecto educativo de 1989-1994 de Salinas de Gortari plantea un cambio necesario en la educación, no solo por la situación interna del país, sino también por la transformación mundial que estaba ocurriendo, de ahí que buscaron mejorar la calidad y los servicios de apoyo que contribuirían a fortalecer la soberanía nacional y el perfeccionamiento de la democracia para modernizar a México. Para ello, se buscó estimular la investigación de forma tal que se impulsara la ciencia y la tecnología, elevara la escolaridad de la población, descentralizarla y fortalecer la participación de la sociedad. Sin embargo, el manejo económico del país no logró atender las reformas educativas, no logrando su adopción definitiva, que llevaban un trasfondo de remover al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que era un obstáculo para la descentralización prometida de la educación.
El Plan de Modernización Educativa se llevó a cabo en octubre de 1982, empezando con un diagnóstico que arrojo una realidad educativa fatal ante el rezago educativo, el analfabetismo de mayores de quince años y de la población indígena, los adultos sin educación primaria y secundaria, la falta de acceso de niños a la escuela y la fuerte deserción de los alumnos en el primer año de primaria. El programa que daría solución a este panorama educativo proponía una cobertura nacional en primaria, atendiendo sobre todo las zonas marginadas, instrumentado con medios electrónicos de comunicación. Se modifica la enseñanza por áreas de conocimiento y se regresa al esquema tradicional de asignaturas por exigencia de los docentes.
Busca combatir la desigualdad social y geográfica, así como lograr una docencia más efectiva y de calidad en la enseñanza para lograr una vinculación con el desarrollo económico, utilizar modalidades no escolarizadas y restructurar la
organización del sistema. En cuanto a lo pedagógico, se insistía en evitar la memorización, por lo que se plantea una actualización de contenidos y estrategias de enseñanza, una mejor formación docente en las normales y una capacitación a los docentes en funciones. Los padres de familia eran un elemento clave en esta ecuación educativa, al integrarlos se buscaba una mayor participación en la solución a problemas y un enfoque más integral en la educación (Vázquez, 1997).
La intencionalidad educativa de esta reforma era cultivar el talento y la creatividad de los alumnos vinculando el aprendizaje a la producción en todos los grados, así como promover la innovación científica y tecnológica, mayor estructura de pensamiento y de sistematización en la acción: una educación para transformar la economía mediante la racionalización de recursos. Sin embargo, no se hizo esperar la reacción del SNTE, ante esta reacción se buscó la asesoría de expertos de la UNESCO que trabajando en conjunto lograron un documento Hacia un nuevo modelo pedagógico con el cual conformarían un marco teórico conceptual de la educación mexicana.
Lamentablemente, continuaron los obstáculos por parte del sindicato. Se tuvo que hacer cambio de Secretario de Educación Pública: se fue Bartlett y entró Zedillo, quien anuncia cambios como integrar la educación básica obligatoria al unir el nivel de primaria y de secundaria, asimismo, plantean un nuevo enfoque en cuanto a los contenidos y materiales educativos que promuevan la alfabetización, la aritmética elemental, habilidades de comunicación y resolución de problemas, con base al enfoque norteamericano de «regresar a los básicos» haciendo énfasis en el manejo de la lengua, la lectura, la escritura y nociones básicas de matemáticas, bases para un aprendizaje para la vida; se integró también un enfoque que consolidara la identidad nacional.
Este cambio de gestión con Zedillo como Secretario de Educación Pública funcionó, logrando acuerdos con el SNTE, lo que permite que el 18 de mayo de 1992 se firmara el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica, publicado en el Diario Oficial de la Federación. Este acuerdo se integra en la nueva Ley
General de Educación que se promulga el 13 de julio de 1993, donde se señala la obligatoriedad de la educación primaria y secundaria, su carácter laico, el ejercicio pleno del derecho a la educación que tiene toda persona y la participación de la sociedad en proyecto educativo. En este proyecto, se buscó la mejora de la educación técnica y superior fortaleciendo la investigación.
2.4. Retos que enfrenta la educación en México
Los retos son una oportunidad para lograr una educación de calidad que comienza con la exigencia de cumplir con lo que la UNESCO propone en el objetivo 4 de Educación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: «Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos» (UNESCO, 2015, p. 1).
Esto se podrá alcanzar si se suman voluntades para lograr políticas públicas y educativas que involucren de manera integral a todos los ámbitos: económico, político, social, educativo, familiar y laboral, rompiendo con una inercia de fragmentación y continuar con el proyecto educativo que tiene ya doce años, donde se han logrado avances con base en la realidad actual y cumpliendo con las tendencias educativas internacionales que permiten estar a la vanguardia para lograr una excelencia educativa y que los mexicanos estén a la altura de las exigencias internacionales.
De manera breve se muestran los dos documentos de la OCDE, sobre la realidad educativa de México, Mejorar las escuelas: estrategias para la acción en México en su documento del 2010 y Hacia un México más fuerte e incluyente avances y desafíos de las Reformas presentado en 2017, en ambas muestran el panorama educativo y plantea los retos que se requiere afrontar el Sistema Educativo Nacional.
México ocupa el cuarto lugar entre los países latinoamericanos cuyos estudiantes mostraron habilidades en las tres asignaturas evaluadas: lectura, matemáticas y ciencias. Y aunque los niveles de cobertura son buenos, debe avanzar en la calidad educativa en todo el país (Roldan, 2015). Los retos están se establecen con base en estas recomendaciones:
Reemplazar del mecanismo de repetición: repetir es algo que incide de forma
negativa en el rendimiento académico y afectivo de los niños, adolescentes o jóvenes porque trae consigo problemas de estigmatización, motivación y de ambiente áulico que dificultan el desempeño de los estudiantes. Es necesario entonces buscar estrategias preventivas que eviten el rezago y dejar la repetición como último recurso en situaciones excepcionales.
Expandir la educación inicial y preescolar: considerar como prioridad estos dos niveles educativos, es tener presente a la población más vulnerable del país, dado que este grupo tiene más dificultades de acceso a la educación formal. Sin embargo, la evidencia internacional ha alertado que el aumento en este nivel no es suficiente si no se asegura una «educación de calidad», particularmente en cuanto a la formación del personal, los espacios, los materiales, el cuidado y las interacciones sociales que promuevan el desarrollo integral.
Diseñar y probar programas de apoyo académico en disciplinas específicas para estudiantes rezagados: estos programas, además de tener una planificación previa basada en un diagnóstico, deben ser evaluados rigurosamente, de forma tal que «se transformen en herramientas basadas en evidencia y su eficacia sea conocida» (íbid.). Las escuelas deben tener dispositivos de detección temprana de los desafíos de aprendizaje de sus estudiantes, para poner en marcha una intervención de acompañamiento permanente y profesional durante todo el ciclo escolar y no necesariamente a final de año.
Establecer políticas y prácticas para la equidad en el aprendizaje: el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (TERCE) del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), coordinado por la OREALC/UNESCO Santiago, es la búsqueda más grande de logro de aprendizaje en la historia de América Latina y el Caribe. Mide logros de aprendizaje en matemáticas, lenguaje (lectura y escritura) y ciencias naturales en tercer y sexto grado de primaria e incluye, además, un estudio sobre variables asociadas a estos logros. Los resultados del TERCE muestran las disparidades de aprendizaje entre los
estudiantes: las niñas, por ejemplo, tienen mejor desempeño en lectura y menores logros en matemáticas y ciencias naturales. Para cerrar estas brechas se requieren políticas educativas y sociales explícitas que apunten a equiparar las oportunidades de aprendizaje. Resulta indispensable que los estados definan abiertamente que estas disparidades son un problema de política pública que atañe al sector educacional y al trabajo de escuelas y docentes. Es necesaria una cuidadosa revisión del currículum, de los textos y recursos educativos para que explícitamente se aborde la equidad de género.
Establecer políticas y prácticas que permitan la paridad de aprendizaje entre estudiantes indígenas y no indígenas: se recomienda fortalecer la educación para los pueblos originarios desde el respeto a su cultura y a sus lenguas en al menos tres ámbitos: reforzar la capacidad de los docentes para la inclusión proactiva de los niños indígenas en los procesos educativos; desarrollar métodos de enseñanza aprendizaje y evaluación diversos, que consideren las características culturales de la población originaria y fortalecer el diseño curricular, así como desarrollar materiales educativos que fomenten la interculturalidad y que estén a disposición de todas las escuelas.
Proponer medidas para paliar la asociación de las desigualdades socioeconómicas en el logro académico: existe una fuerte asociación entre el nivel socioeconómico de los estudiantes y las escuelas con el desempeño, por lo que es necesario el desarrollo de políticas sociales intersectoriales (salud, alimentación, vivienda, trabajo) para aminorar la relación de estas variables con el logro académico. Es indispensable que los docentes y los centros educativos tengan las herramientas y estrategias pedagógicas, así como la infraestructura y las condiciones materiales, para promover el desarrollo de los niños. Se requieren programas de apoyo para las escuelas, con acompañamiento y evaluación rigurosa, que permitan su adaptación continua hasta conseguir los resultados deseados.
Asimismo, la organización Mexicanos Primero (comunidad de práctica y aprendizaje que trabaja por el derecho a aprender de niños y jóvenes) en septiembre de 2012 presentó el documento «Ahora es cuando. Metas 2012-2024» donde sustenta, basándose en estudios realizados por esta organización, que han podido constatar que el país tiene un fuerte retraso no solo en calidad, sino también en cantidad educativa tanto en el contexto público como privado. El ritmo que se lleva actualmente en educación implicaría al menos 50 años para alcanzar el promedio de los países de la OCDE en matemáticas y más de 150 en comprensión lectora (Mexicanos Primero, 2012). Sin considerar que ahora hay otro desafío más que es la pandemia de la COVID 19.
Ante este panorama, México se enfrenta a retos para atender el abandono escolar, un nivel educativo bajo, aumentar el esfuerzo educativo que muchos directivos, docentes y padres de familia realizan promoviendo en todo el sector para promover una visión realista de la situación educativa con la finalidad de compartir metas y tareas, pero ello exige cambios estructurales contundentes y abatir las barreras estructurales que persisten.
Mexicanos Primero propone dos metas específicas para variar significativamente la
trayectoria de los estudiantes para lograr proyectos de vida completos y exitosos, con base en cuatro factores cruciales:
Modificar la práctica cotidiana para cambiar la fórmula de toma de decisiones.
El papel de los maestros.
La orientación del gasto.
El funcionamiento de la escuela.
Este planteamiento lo proponen de manera general y diferenciada por Estado, considerando por el momento los niveles de primaria, secundaria y bachillerato, pero
▸
▸
▸
▸
no dejando de insistir en que la educación inicial requiere de una nueva política nacional, además de enriquecer y consolidar el nivel preescolar. Asimismo, enfatizan en la educación para toda la vida, de ahí, la necesidad de fortalecer la educación básica para evitar continuar con un rezago educativo que se evidencia de manera contundente en la educación media superior y superior.
No se equivocan al mencionar que sin la sociedad civil es más que imposible; por eso su propuesta es involucrarla para que participen de manera más activa y propositiva, para llegar a un consenso, de ahí la propuesta de metas a doce años que lleven a los estudiantes de esta generación a lograr una trayectoria educativa completa y exitosa, con más horas, más días y más años, para que todos alcancen el bachillerato en el 2024.
Ello requiere poner los medios necesarios para lograrlo y trabajar paralelamente en consolidar un bachillerato de calidad, para lograr la primera meta que es «todos con bachillerato», lo que se podrá lograr si se trabaja en la desescolarización o expulsión de la educación básica, en atender el retraso educativo, así como en promover una transición exitosa de primaria a secundaria y de ahí al bachillerato, lo que implica un desafío, pues se requieren más y mejores escuelas con docentes con vocación y preparación, con una mentalidad de mejora continua, y ello a su vez conlleva mayor presupuesto, mejor planificación y acuerdos gubernamentales en todos los niveles, la coordinación de todos los servicios escolares, de salud y de apoyo familiar. Eso llevará necesariamente a invitar, motivar a las familias mexicanas mediante una articulación de políticas educativas y políticas sociales para que la población fluya hacia las escuelas.
Ahora bien, ya con los estudiantes en las escuelas, el reto es retenerlos mediante la creación de una comunidad educativa donde todos los actores coadyuven para que desde la dirección, la docencia y la formación de los padres, los estudiantes logren ambientes de aprendizaje armónicos donde se logren no solo aprendizajes significativos, sino un desarrollo integral donde se involucren el conocimiento, las
actitudes, las habilidades y la socioafectividad, clave para un bienestar educativo.
Plantean varios retos, uno de ellos en entretejer cantidad y calidad educativa donde lo que aprenden los estudiantes sea relevante y pertinente para que puedan asumir su aplicación, lo que favorece la permanencia de los estudiantes en su trayecto educativo. Otro reto está en la forma en que la sociedad en general visualiza la educación, hoy va más allá de la acumulación de contenidos, de la repetición o la memorización, hoy se requiere de llevar a los estudiantes a la resolución de problemas y retos que propicien procesos intelectuales, afectivos y procedimentales exitosos para la conformación de un proyecto de vida con una visión del presente y del futuro. Esto acompañado de una real y consistente orientación vocacional y profesional como aliada del estudiante que redundará en el encuentro del estudiante con su vocación y ello lo llevará a la pasión por el estudio y el desarrollo profesional.
La meta que Mexicanos Primero propone es repensar el bachillerato como la culminación de una escolaridad obligatoria donde se brinden las herramientas necesarias para la vida, la ciudadanía y el trabajo. Un sector de la población que puede beneficiarse de estas metas son los adultos que no tuvieron la oportunidad de concluir con su trayectoria académica por diferentes circunstancias, ya que hoy no se atiende a esa población; se requieren programas bien planeados, implementados y evaluados para la Educación de Adultos en todos los niveles educativos.
Romper paradigmas, esquemas que hoy ya no son efectivos implica lo que Mexicanos Primero propone: reformar profundamente el tiempo real dedicado al aprendizaje. Los estudiantes requieren de más días y más horas, lo que implica la construcción de un sistema educativo con ambientes de aprendizaje armónicos y confiables, lo que conlleva necesariamente un mayor gasto y una transformación de la administración educativa del tiempo: llevar a jornadas ampliadas de 6,5 horas con una real planeación pedagógica, contemplando las nuevas tendencias educativas y sobre todo en la formación del docente.
La intención es llevar a buen término trayectorias exitosas, lo que significa un cambio en las prácticas y los resultados, para que todos logren aprendizajes como ciudadanos globales en 2024. Lo que lleva a resignificar el derecho al aprendizaje, así como repensar y reflexionar si este derecho se está logrando; asimismo, revisar si la inclusión educativa realmente abarca a todos los estudiantes del país y que la intencionalidad sea no solo sean trayectorias completas, también trayectorias exitosas. La propuesta de Mexicanos Primero con esta meta, es que cada actor que esté involucrado en la educación de un estudiante tiene que asumir que todo estudiante puede aprender, desde la diversidad con un enfoque de equidad, de ahí que el proceso enseñanza aprendizaje requiere de un seguimiento y evaluación integral del nivel educativo en general, así como de cada grado desde lo curricular, así como de los actores educativos involucrados, lo que coadyuvará en una mejor programación, rectificación y enfoque de los esfuerzos.
Mexicanos Primero insiste en la importancia de trabajar en la articulación de la Educación Básica con base en los aprendizajes clave para cada nivel y grado, fijando estándares de logro académico con la finalidad de que los docentes como profesionales de la educación tengan la orientación necesaria para que conjuntamente con la programación pedagógica, el diseño instruccional, los recursos y las estrategias de evaluación del aprendizaje por generación y por asignaturas durante el trayecto escolar de cada estudiante y de cada generación; esto favorecerá la construcción del conocimiento y no solo estudiar o enseñar para pasar un examen.
Por lo tanto, la organización considera fundamental que se privilegien además de la comprensión lectora y el pensamiento matemático, la conciencia histórica, la visión científica, las habilidades tecnológicas, las habilidades socioafectivas, la acción cívica y el discernimiento ético. Todo ello deberá ir acompañado de un proceso de evaluación continua e integral, es decir, donde se involucre, la heteroevaluación, coevaluación y autoevaluación, ello con la finalidad de que los estudiantes, los docentes y los padres de familia puedan verificar los avances en la construcción del
conocimiento y del desarrollo integral por medio de estrategias variadas de evaluación. Siendo esta la segunda meta: que todos aprendan para participar como ciudadanos de la sociedad global, responsabilidad de todos los actores involucrados en la formación de los niños, adolescentes, jóvenes y adultos de un país.
Estas dos metas: trayectorias completas y trayectorias exitosas contribuyen necesariamente al desarrollo integral, si, y solo si, en la ecuación se suma la inclusión desde una acepción con toda la amplitud de su concepto. Es así como Mexicanos Primero plantea cuatro caminos para la transformación, objetivos para atender la educación desde una visión compleja:
Recuperar la rectoría del Estado Mexicano en Educación, debido a que las
estructuras y procesos han estado supeditados a la autoridad de cúpulas sindicales, a una descentralización de servicios educativos a nivel estatal que no se adecua a la realidad educativa actual y a la carencia de la participación ciudadana en la política educativa.
Profesionalización docente, para lograr una educación de calidad se requiere de
profesionales de la educación comprometidos en la formación continua. Lo que implica un programa consistente y pertinente para la transformación educativa del país. Conlleva, por tanto, un gran reto y desafío para el gobierno mexicano.
Gasto transparente y eficiente: el derecho a aprender exige un real compromiso del gobierno para proveer de los recursos humanos, materiales y económicos, lo que implica una gestión ética y transparente de ellos, de manera que provean entre otras cosas servicios públicos y una infraestructura pertinente para una educación del Siglo XXI de calidad.
«Autonomía y participación en las escuelas, para conformar comunidades educativas efectivas y exitosas, simplificando y universalizando la gestión escolar encabezado por un liderazgo directivo que se comprometa cabalmente con las dos metas:
▸
▸
▸
trayectorias completas y exitosas; lo que implica un sistema educativo donde en todos los niveles se logre una visión de compromiso con la educación de todos los ciudadanos del país.
Donde se legislen políticas públicas, educativas y sociales que coadyuven a que este sistema educativo cuente con todo los necesario para lograrlo» (Mexicanos Primero, 2012).
Los objetivos anteriormente mencionados no abarcan los estudios e investigaciones que existen y existirán para reclamar que la educación en México requiere de un cambio contundente, en especial con la realidad actual de la pandemia del COVID- 19. Así lo promulgan en la publicación «Educación y Pandemia. Una visión académica» del IISUE-UNAM, donde se expone cómo se está viendo afectado el campo educativo desde diferentes ámbitos, después de tener que suspender las actividades educativas a nivel global. Los académicos e investigadores están hoy en la tarea de estudiar este fenómeno y en explicar la realidad educativa actual, donde la principal tarea es evitar los contagios y en plantear nuevas prácticas pedagógicas.
«Así, se ha experimentado un singular tránsito desde el aula y los espacios de recreo y descanso, hasta la sala y el comedor de casa y, en el caso de la educación básica, se ha requerido de la participación de madres y padres de familia para atender problemas de orden académico. Todo ello partiendo del supuesto de que habrá un televisor y una computadora con acceso a internet, así como las capacidades humanas necesarias para asesorar en temas científicos, humanísticos y artísticos. ¿Es posible extender la escuela hasta el espacio privado de la casa? ¿Cuenta el currículo con una condición móvil y transferible? ¿Cuentan las madres y los padres de familia con el conocimiento básico para aconsejar a la niñez en el cumplimiento de sus tareas? ¿Se han aprovechado las enseñanzas —muchas veces trágicas— de vivir una pandemia? (IISSUE, 2020, p. 12-13).
Esto con relación a la educación básica, con relación a la educación superior el desafío ha sido el cambio de los campus físicos por campus virtuales en la intimidad de las recamaras de los estudiantes y las casas de los docentes e investigadores, donde los procesos de aprendizaje, enseñanza e investigación se ha visto transformadas de una manera radical.
Asimismo, se abren grandes retos desde la tecnología y la conectividad para el logro de un proceso educativo de calidad en todos los niveles educativos, este aspecto, abre el dialogo sobre el reto de la condición de desigualdad social y por ende la educativa. Todo esto expone el horizonte complejo que es la educación hacia el futuro acompañado por una pandemia, donde antes de la presencia de la COVID-19 ya se tenía un gran rezago educativo y que esa realidad cambió, pero ahora la brecha de este será mayor, aun con la polémica entre aquellos que consideran que en breve se retomará la normalidad y aquellos que hablan de una transformación radical de la educación surgiendo muchas preguntas:
«¿Cómo construir una efectiva educación para la salud? ¿Cómo dar continuidad pedagógica a lo que se desplazó desde el aula hasta la casa y regresará una vez más al aula? ¿Cómo armonizar al hecho educativo con los retos de la salud social e individual? ¿Cómo conciliar los retos de la educación con las demandas de la economía y el trabajo? ¿Cómo reconocer los riesgos del ambiente y la sustentabilidad? ¿Cómo construir respuestas políticas e institucionales diferenciadas y pertinentes? ¿Cómo preparar a los ciudadanos ante el riesgo y ante las múltiples situaciones calamitosas que pueden surgir?» (IISSUE, 2020, p. 16)
Este planteamiento de retos educativos ante la pandemia seguirá dando frutos en cuanto a las propuestas que puedan hacer los académicos e investigadores sobre la realidad educativa del sistema educativo mexicano.
He aquí una serie de metas de la educación en México, las cuales tendrán que ser abordadas desde una conciencia planetaria, con el conocimiento de la condición humana y el manejo de la incertidumbre.
Ve el vídeo «Retos y desafíos de la educación en México».
Accede al vídeo:
https://unir.cloud.panopto.eu/Panopto/Pages/Embed.aspx?id=580139e9-bbb2- 4a40-a3cb-ad7d013ecfb0
2.5. Reforma integral de la Educación Preescolar (PEP)
Durante los años 2004 y 2011, la educación básica integrada por los niveles de educación preescolar, primaria y secundaria, se logró una reforma curricular que concluyó con el Decreto de Articulación de la Educación Básica. Este proceso se llevó varios años porque se fue dando paulatinamente en diferentes momentos, ya que se trabajó por nivel educativo, empezando en 2004 con preescolar, en 2006 con secundaria, para finalizar entre 2009 y 2011 con primaria, este último se llevó a cabo por fases de manera que se pudiera generalizar en todos las escuelas del país (Ruiz Cuellar, 2012, p. 52).
Es importante mencionar que esta Reforma Integral, tiene como antecedente el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB) de 1993, donde se diseñaron nuevos planes y programas de estudio.
En 2002, a partir de diferentes acciones coordinadas se logró tener un panorama de la situación de la educación preescolar en México, tanto de las tendencias educativas pasadas como las aplicadas en ese momento, se identificaron las prácticas docentes y escolares más comunes en preescolar, así como los problemas frecuentes que afrontaban las educadoras en los diferentes estados de la república; se revisaron programas de educación preescolar en el país que se han aplicado a través del tiempo; asimismo, se realizó un análisis comparado de los modelos pedagógicos de preescolar que en ese momento se llevaban a cabo en otros países; también se revisaron investigaciones recientes sobre el desarrollo y aprendizaje infantil (Dirección General de Desarrollo Curricular, SEP, 2004).
A partir de lo anterior en octubre de 2003, según un análisis de la propuesta inicial del nuevo programa por parte de la SEP y del personal técnico de preescolar de todos los Estados, se integraron las propuestas generales y específicas que
realizaron tanto el personal directivo, como el técnico y el docente de educación preescolar, considerando también la opinión de especialistas en educación infantil en México y América Latina.
Este proceso de renovación curricular se realizó con base en las necesidades que las educadoras expresaron y entró en vigor en el ciclo escolar 2004-2005, al mismo tiempo, la SEP puso en marcha el programa de actualización para las educadoras y directores, se elaboraron y distribuyeron materiales educativos, se llevaron a cabo campañas informativas para los padres de familia con la finalidad de que se lograran mejoras en la organización y funcionamiento de los centros de educación preescolar.
La renovación curricular del PEP 2004 tenía dos finalidades: contribuir a mejorar la calidad de formación en la educación preescolar y a la articulación del preescolar con la primaria y la secundaria.
El PEP 2004 se organizó de la siguiente manera:
Figura 1. Estructura PEP 2004. Fuente: Elaboración propia.
El programa de preescolar PEP 2004 tiene un carácter nacional, porque estuvo apegado a los fundamentos legales que rigen la educación en México; estableciendo
propósitos fundamentales acordes a la etapa evolutiva de los niños de preescolar;
fue organizado a partir de competencias, factor diferenciador con planes y programas anteriores; fue diseñado de una manera abierta y flexible para que cada educadora pudiera seleccionar y diseñar ambientes de aprendizaje idóneos para el desarrollo de las competencias y los propósitos fundamentales; la educadora podía libremente elegir las estrategias y los contenidos para resolver problemas con motivos que interesaran a los alumnos, la clave es que estuvieran acordes al contexto de los niños y así se lograran aprendizajes significativos; la organización del programa se fundamenta en los propósitos para definir las competencias a desarrollar por los pequeños y se estructuró en campos formativos:
Figura 2. Campos Formativos. Fuente: Dirección General de Desarrollo Curricular, SEP, 2004.
Cada uno de los campos formativos plantea las competencias y las formas en que se adquieren los conocimientos, se generan las actitudes y se desarrollan las habilidades intelectuales, socioafectivas y procedimentales.
Los propósitos fundamentales del PEP 2004 que contribuían al desarrollo y aprendizaje gradual eran los siguientes:
Desarrollen un sentido positivo de sí mismos.
Sean capaces de asumir roles distintos en el juego y otras actividades.
▸
▸
Adquieran confianza para expresarse, dialogar y conversar en su lengua materna; mejoren su capacidad de escucha, amplíen su vocabulario y enriquezcan su lenguaje oral al comunicarse en situaciones variadas.
Comprendan las principales funciones del lenguaje escrito.
Reconozcan que las personas tenemos rasgos culturales distintos.
Construyan nociones matemáticas.
Desarrollen la capacidad para resolver problemas de manera creativa.
Se interesen en la observación de fenómenos naturales y participen en la experimentación.
Se apropien de los valores y principios necesarios para la vida en comunidad.
Desarrollen sensibilidad, iniciativa, imaginación y creatividad al expresarse a través de lenguajes artísticos.
Conozcan mejor su cuerpo, actúen y se comuniquen mediante la expresión corporal.
Comprendan que su cuerpo experimenta cambios cuanto está en actividad y durante el crecimiento.
Los principios pedagógicos del PEP 2004 consideraban tres dimensiones: a) características infantiles y proceso de aprendizaje; b) diversidad y equidad y c) intervención educativa. En su conjunto plantearon diez principios básicos para el desarrollo integral de los pequeños.
Ahora bien, la organización del trabajo de la educadora durante el ciclo escolar implicaba que cada una de ellas dominara y comprendiera el programa para poder hacer las adecuaciones a su contexto y perfil del grupo, así podría realizar los ajustes
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
necesarios en su quehacer educativo, para el diseño de ambientes de aprendizaje, la selección de propósitos y competencias a desarrollar, los contenidos, la selección de estrategias de aprendizaje y evaluación idóneas, así como los recursos didácticos, los tiempos y espacios didácticos pertinentes para un aprendizaje significativo. La educadora requiere siempre de un conocimiento de cada uno de sus alumnos, lo cual inicia con un diagnóstico y con una relación afectuosa durante todo el ciclo escolar.
Asimismo, requiere de generar un ambiente de trabajo armónico, planificar adecuadamente el proceso educativo considerando los siete elementos didácticos:
quién, para qué, qué, cómo, con qué, cuándo y dónde. Es vital que se consideraran actividades permanentes para favorecer el desarrollo de hábitos y competencias, situaciones imprevistas para generar interés y motivación en los alumnos.
En cuanto a la evaluación el PEP 2004, especificaba las finalidad y funciones de la evaluación, la cual requiere estar alineada al aprendizaje ello implica que las estrategias de evaluación deben estar directamente relacionadas con las competencias a desarrollar. Es vital entonces, tener claro qué se va a evaluar el aprendizaje dentro del proceso educativo tanto autónomo como grupal con base en la organización del aula, pero también considerar que quien evalúa es la educadora al observar y conocer a cada uno de sus alumnos, llevándolos a su vez a que ellos reflexionen sobre sus propias capacidades y logros. De ahí que la evaluación requiere ser continua, formativa y con estrategias diversas que lleven a los pequeños a vivir situaciones reales y solucionar problemas.
En el PEP 2004, se planteaba el valor que tiene la participación de los padres, al colaborar con la escuela para estar en sintonía con los propósitos fundamentales de la educación de sus hijos.
Los directivos requieren conformar un equipo docente y administrativo que coadyuve en la formación de los pequeños para que juntamente con las educadoras y los padres de familia conformen una real comunidad educativa.
Registrar todos los avances en la formación de los niños por cada uno de los actores educativos es vital, para ello hay diferentes formas en que el directivo, el área psicopedagógica, el docente y los padres de familia puedan evaluar la formación de cada pequeño, cada uno desde su rol y contexto.
2.6. Reforma integral de la Educación Básica (RIEB)
La propuesta de la RIEB coadyuva a la mejora de las escuelas para que atiendan las necesidades específicas de los estudiantes, lo que conlleva un compromiso mayor de todos los actores educativos, al señalar claramente las responsabilidades y los niveles de desempeño para un proceso educativo con un enfoque social, pero a su vez integral articulando todos los niveles educativos.
Establecía que la calidad en la educación implica necesariamente de un desempeño de excelencia de todos los elementos del sistema educativo: directivos, docentes, estudiantes, padres de familia, tutores, autoridades, materiales de apoyo, el currículo y los programas de estudio de cada nivel educativo. Asimismo, había que fortalecer los procesos de evaluación, transparencia y rendición de cuentas con avances y oportunidades de mejoras para la educación de calidad.
El perfil de egreso de la educación básica estaba dirigido a que:
«Los estudiantes desarrollaran competencias para resolver problemas; tomar decisiones; encontrar alternativas; desarrollar productivamente su creatividad; relacionarse de forma proactiva con sus pares y la sociedad; identificar retos y oportunidades en entornos altamente competitivos; reconocer en sus tradiciones valores y oportunidades para enfrentar con mayor éxito los desafíos del presente y el futuro; asumir los valores de la democracia como la base fundamental del Estado laico y la convivencia cívica que reconoce al otro como igual; en el respeto de la ley; el aprecio por la participación, el diálogo, la construcción de acuerdos y la apertura al pensamiento crítico y propositivo» (Dirección General de Desarrollo Curricular, SEP, 2014, p. 9).
Desde este panorama la educación básica, necesitaba asumir necesariamente una visión hacia el futuro, de ahí que, los estudiantes requerían ser formados para dar respuestas a una realidad política, económica, social y cultural compleja, donde las autoridades educativas federales y locales tuvieran como prioridad la suma de voluntades para articular las políticas públicas con las transformaciones, responsabilidades, necesidades e intereses de los docentes y estudiantes de todos los niveles educativos; asimismo, la sociedad requiere visualizar la educación con una prospectiva de veinte años y una educación acorde al siglo XXI. Este aspecto estaba alineado a la prospectiva global hacia el 2030 con el objetivo 4 de la educación.
Los antecedentes de esta reforma están dados por el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y con el Compromiso Social por la Calidad de la Educación de 2002, buscando transformar el sistema educativo nacional hacia el siglo XXI, lo que representó todo un desafío. Se planteaba impulsar un desarrollo armónico e integral de los estudiantes con un enfoque centrado en el aprendizaje, donde el docente mediara al aprender a aprender, desarrollando competencias para la vida de manera permanente, asimismo, con un enfoque humanista dando énfasis en el cuarto pilar de la educación «saber convivir» para que se aplicaran los derechos humanos, la paz, la responsabilidad, el respeto, la justicia, la honestidad y la legalidad, entre otros aspectos más.
Cabe insistir que la idea fue desde una visión articulada que la Reforma Integral de la Educación Básica coadyuvara la formación integral de todos los estudiantes de preescolar, primaria y secundaria con el propósito de desarrollar competencias para la vida y el logro del perfil de egreso, a partir de aprendizajes esperados y de estándares curriculares, de desempeño docente y de gestión, por medio:
Cumplir con equidad y calidad el mandato de una educación con principios y bases filosóficas y organizativas constitucionales.
▸
Dar nuevos atributos a escuela, como espacio de brindar una educación integral, atenta a intereses y necesidades de su comunidad educativa.
Favorecer la educación inclusiva.
Alinear los procesos referidos a la alta especialización de los docentes.
Transformar la práctica docente teniendo como centro al estudiante y su aprendizaje.
El proceso de elaboración del currículo de Educación Primaria se realizó con base en los acuerdos del Programa de Educación Preescolar y de Educación Secundaria publicados en el Diario Oficial de la Federación en octubre 2004 y mayo 2006 respectivamente. Se llevaron a cabo una serie de acciones que estaban alineadas al marco constitucional de México, donde colaboraron especialistas, instituciones educativas de alto nivel de todo el país, consultas en Internet y foros con los docentes de todas la entidades federativas donde se actualizaron enfoques, aprendizajes esperados, contenidos y materiales educativos para los tres niveles educativos.
Se organizaron por entidad federativa para reunir a sus directivos, docentes, especialistas y padres de familia, lo que llevó a reunirse por equipo para dar seguimiento en la obtención de información para implementar programas, materiales y procesos de actualización; se construyeron consensos sociales sobre el currículo por parte de la SEP con las autoridades educativas y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), instituciones públicas, otras instancias sociales y académicas que opinaron y respaldaron sobre el sentido de pertinencia y calidad de la propuesta.
Se siguieron las recomendaciones de la UNESCO, se solicitó a la Universidad de Nueva York una evaluación del plan y los programas de estudio y los libros de textos para lograr su congruencia. Asimismo, para conocer el impacto de la reforma
▸
▸
▸
▸
curricular de primaria en las aulas, se pidió a la UNESCO evaluar su implementación a nivel nacional y al Consejo Australiano para la investigación educativa, evaluar la implementación de la Reforma de la Educación Secundaria. Se solicitaron referentes válidos y objetivos nacionales e internacionales para valorar la Reforma Integral de la Educación Básica para revisar el desempeño curricular, de gestión escolar y docente.
En relación con los estándares curriculares se convocó al Instituto de Educación de la Universidad de Londres para proponer alternativas para enriquecerlos. Con relación a los estándares de desempeño docente se hicieron con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, así como con el Centro de Estudios Educativos para orientar la transformación de las prácticas docentes. Entre otras acciones más que coadyuvaron a la valoración de la validez y pertinencia de los planes y programas de estudios de esta Reforma Integral.
Las características son las mismas que se expusieron en el apartado de Preescolar que coadyuvan a la calidad de la educación con un plan de estudios de observancia nacional, reconoce la equidad, así como a la atención a la diversidad. Se enfatiza que el aprendizaje personal contribuye al aprendizaje grupal enriqueciéndose con la interacción social y cultural; la orientación del plan de estudios está dirigida al desarrollo no sólo de conocimientos, sino de actitudes, prácticas y valores sustentados en: el respeto, la legalidad, la igualdad, la libertad con responsabilidad, la participación, el diálogo y la búsqueda de acuerdos con tolerancia, inclusión y pluralidad, todo ello bajo el paraguas de la ética y un marco de referencia humanista.
Los principios pedagógicos del plan de estudios de educación básica, se dirigen a centrar la educación en el estudiante y su aprendizaje, a planificar de manera reflexiva para potencial el aprendizaje, a generar ambientes de aprendizaje armónicos, a impulsar el trabajo colaborativo por medio de estrategias de aprendizaje activo, a poner atención al desarrollo de competencias y aprendizajes esperados, a
usar materiales educativos para favorece el aprendizaje y a evaluar para aprender, esto con una visión inclusiva para atender la diversidad incorporando temas de relevancia social para renovar el pacto entre toda la comunidad educativa, lo que conlleva reorientar el liderazgo directivo y docente, con la intención de lograr una comunidad de aprendizaje que con apoyo de la tutoría y asesoría académica de la escuela consoliden a la institución educativa.
Las competencias para la vida de la RIEB, promueven la adquisición de conocimientos, la generación de actitudes y el desarrollo de habilidades intelectuales, socioafectivas y procedimentales que promueven a su vez, aprendizajes esperados para la resolución de problemas y la toma de decisiones. La idea de movilizar saberes en situaciones comunes pero complejas de la vida cotidiana favorecen la visualización de los problemas para poner en acción los conocimientos, actitudes y habilidades para resolverlos. Las competencias que desarrollar en los tres niveles son para:
El aprendizaje permanente.
El manejo de situaciones.
La convivencia.
La vida en sociedad.
El perfil de egreso de la RIEB está pensado de manera articulada en los tres niveles de preescolar, primaria y secundaria de forma tal que al finalizar la Educación Básica los estudiantes puedan desarrollarse de manera integral en los diferentes contextos donde interactúan, porque la intención de la Reforma es definir el tipo de persona que se desea formar como mexicano, gracias a los componentes curriculares que evidencia la efectividad del proceso educativo:
Utiliza el lenguaje materno, oral y escrito para comunicarse.
▸
▸
▸
▸
▸
Argumenta y razona al analizar situaciones, identificar problemas, formular preguntas, emitir juicios, proponer soluciones, aplicar estrategias y tomar decisiones.
Busca, selecciona, analiza, evalúa y utiliza la información de diferentes fuentes.
Interpreta y explica procesos sociales, económicos, financieros, culturales y naturales para tomar decisiones.
Conoce y ejerce los derechos humanos y los valores que favorecen la vida democrática para actuar con responsabilidad social y apego a la ley.
Asume y practica la interculturalidad.
Conoce y valora sus características y potencialidades como ser humano.
Promueve y asume el cuidado de la salud y el ambiente.
Aprovecha los recursos tecnológicos a su alcance como medios para comunicarse, obtener información y construir conocimiento.
Reconoce diversas manifestación del arte, la dimensión estética (Dirección General de Desarrollo Curricular, SEP, 2014, p. 39-40).
La malla curricular consta de cuatro campos formativos, tal como vimos en preescolar: lenguaje y comunicación, pensamiento matemático, exploración y comprensión del mundo natural y social, así como desarrollo personal y para la convivencia; en primaria se divide para efectos curriculares pero sin afectar la articulación en segundo periodo escolar: 1º, 2º y 3º grado y tercer periodo escolar:
4º, 5º y 6º grado, las asignaturas a desarrollar son: Español; Inglés; Matemáticas, Exploración de la Naturaleza y Sociedad, que se subdivide en el tercer periodo escolar; Ciencias Naturales; Geografía e Historia; además de formación cívica y ética, educación física y educación artística. Los aprendizajes esperados están
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
▸
alineados al proyecto educativo al propiciar una ciudadanía global comparable y la identidad de la persona y el ser nacional, esto favorece una relación compleja de la malla curricular integrando el sentido de logro educativo.
La Reforma Integral, enfatiza en la inclusión al integrar en la currícula la diversidad y multilingüismo, lo que implica un proceso más complejo pero que atiende las necesidades e intereses de toda la población del país.
Otro aspecto relevante en la RIEB es el desarrollo de las competencias digitales, es por lo que las tecnología de la información y la comunicación (TIC) forman parte vital en el plan de estudios al considerar los cuatro principios que la UNESCO establecía y que implica un panorama educativo más amplio para garantizar una visión global a la formación de los mexicanos: a) acceso universal a la información, b) libertad de expresión, c) diversidad cultural y lingüística, así como d) la educación para todos.
Ello requiere de una formación docente en este y otros rubros, así como de una infraestructura y equipamiento que atienda el diseño de ambientes de aprendizaje integrales y armónicos.