BOLETIN DE LA
BOLETIN DE LA
ASOCIACION ESP
ASOCIACION ESP
AÑOLA
AÑOLA
DE PAPIROFLEXIA
DE PAPIROFLEXIA
humedecido
humedecido
del
del
papel
papel
IInnttrroodduucccciióónn
11
E
El
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E
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E
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3344
D
Daavviid
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B
Brriillll
3388
D
Daavviid
d
D
Deerruuddaass
4400
SUMARIO
SUMARIO
Boletín de
Boletín de la Asociación
la Asociación
Española de
Española de Papiroflexia
Papiroflexia
© es propiedad
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Cuotas para el 2000:
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Socios ordinarios
ordinarios 4.500
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juveniles 2.000
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s extranjeros
ros 5.00
5.000 ptas.
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Edición y distribución:
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Asociación Española de
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Papiroflexia.
Papiroflexia.
Grupo Editor
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Apartado de Correos:
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13156. 28080-Madrid
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Pago de cuotas:
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Ingreso a nombre de
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Asociación Española
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de Papiroflexia
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CAJA ESPAÑA
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Leopoldo Alas Clarín, 4
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Zamora
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Código cuenta cliente
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2096-0400-26-2069929804
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Enviar fotocopia del
r fotocopia del resguardo
resguardo
al tesorero junto con los datos
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generales
1
1
pa
pa
pe
pe
l
l
humedecido
humedecido
introducci
introducci
ó
ó
La mayor
La mayor
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a de nosotros nos hemos iniciado
a de nosotros nos hemos iniciado
en el mundo de la papiroflexia plegando
en el mundo de la papiroflexia plegando
modelos planos y generalmente tradicionales.
modelos planos y generalmente tradicionales.
Pero seg
Pero seg
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n nos
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bamos introduciendo m
bamos introduciendo m
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y
y m
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s en este fascinante mundo descubr
s en este fascinante mundo descubr
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amos
amos
la tridimensionalidad, y admir
la tridimensionalidad, y admir
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bamos esos
bamos esos
modelos pensando cu
modelos pensando cu
áá
ndo ser
ndo ser
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amos capaces
amos capaces
de realizarlos.
de realizarlos.
Quer
Quer
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amos reproducir lo que hab
amos reproducir lo que hab
í í
amos visto,
amos visto,
conseguir otorgarle vida al
conseguir otorgarle vida al papel.
papel. Y siempre
Y siempre
nos contaban lo mismo: "Esto est
nos contaban lo mismo: "Esto est
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hecho
hecho
con la t
con la t
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cnica del papel humedecido". Sin
cnica del papel humedecido". Sin
embargo, cuando quer
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í í
amos saber m
amos saber m
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s, nun-
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amos donde buscar y lo m
amos donde buscar y lo m
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ximo que
ximo que
consegu
consegu
í í
amos era que alguna persona que
amos era que alguna persona que
hab
hab
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a utilizado dicha t
a utilizado dicha t
éé
cnica nos explicara
cnica nos explicara
su forma de hacerlo.
su forma de hacerlo.
El Grupo Editor ha querido hacer de este
El Grupo Editor ha querido hacer de este
bolet
bolet
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n extraordinario un manual del "Papel
n extraordinario un manual del "Papel
humedecido". Y para ello hemos contado
humedecido". Y para ello hemos contado
con la colaboraci
con la colaboraci
óó
n y opini
n y opini
óó
n de los mejores,
n de los mejores,
de grandes creadores que llevan muchos a
de grandes creadores que llevan muchos a
ññ
os
os
practicando esta t
gabriel
gabriel
alvarez
alvarez
eric
eric
akira
akira
yoshizawa
yoshizawa
3
Pero para saber m
á
s sobre en qu
é
consiste
esta t
é
cnica, recurriremos a un texto de Nick
Robinson, en el que nos narra la forma de
plegado del inventor de esta t
é
cnica: el Gran
Maestro Akira Yoshizawa.
"Cuando plegamos objetos inanimados como
trenes, coches y similares, nuestro objetivo
principal es la exactitud. Todos los rasgos
caracter
í
sticos deben poseer el tama
ñ
o preciso
y estar situados en el lugar correcto. Con los
seres vivos, la norma es el uso de curvas,
mientras que las rectas son la excepci
ó
n que
confirma la regla. La papiroflexia est
á
, por
naturaleza propia, basada en la geometr
í
a.
Cada pliegue que realizamos es una l
í
nea
recta.
¿
Entonces c
ó
mo podemos reproducir
las curvas habituales de la vida desde una
estructura lineal?
En el pasado, una de las "reglas" de la
papi-roflexia era que cada doblez completa deb
í
a
pertenecer al plano de doblado, lo cual
resul-taba en una representaci
ó
n bidimensional
(plana) de las criaturas. Esta imposici
ó
n ha
ido perdiendo validez a lo largo de los
ú
ltimos
veinte a
ñ
os y son pocos los que la mantienen
como v
á
lida actualmente. El est
í
mulo para
adentrarse dentro del plegado en tres
dimen-siones proviene del maestro japon
é
s, Akira
Yoshizawa. El cual supedit
ó
su prop
ó
sito a la
captura de la "esencia" de un objeto por medio
de una reproducci
ó
n simple de todos sus
aspectos salientes. Para realizar esto se bas
ó
en dos conceptos b
á
sicos: el plegado suave y
el papel humedecido.
En la mayor
í
a de los libros de papiroflexia,
el plegador es aconsejado a realizar cada
doblez lo m
á
s marcada que sea posible, usando
incluso para ello las u
ñ
as. Esto da como
resultado una visi
ó
n monocrom
á
tica de la
figura; o bien un pliegue est
á
realizado
firme-mente, o no est
á
situado en esa posici
ó
n.
Yoshizawa a
ñ
adi
ó
color a esta visi
ó
n
sugirien-do que algunos pliegues deben realizarse m
á
s
suavemente que otros. Usando este enfoque,
una doblez terminada podr
í
a poseer un amplio
abanico de pliegues, desde los muy marcados
hasta los m
á
s suaves. Este m
é
todo ofreci
ó
la
oportunidad de ser mucho m
á
s expresivo
cuando se reproduce un objeto animado.
El problema t
é
cnico de usar pliegues suaves
es que no permanecen f
á
cilmente en su lugar
cuando manipulamos la doblez. Los trabajos
acabados eran, por lo tanto, muy fr
á
giles y
poco duraderos. Yoshizawa solucion
ó
este
problema mediante la t
é
cnica del humedecido;
plegando con un papel humedecido que
man-ten
í
a su forma cuando se secaba.
Adem
á
s, Yoshizawa ha desarrollado una t
é
c-nica llamada "urauchi", en la que pega dos
papeles de diferente grosor con una pasta
elaborada con harina. Seguidamente, los
bor-des de estas hojas son pegados a unas tablillas
con esa misma pasta y se dejan secar,
elimi-nando de esta forma cualquier arruga. Una
vez secado el papel, lo humedece y pliega el
modelo. Esta t
é
cnica requiere mucha paciencia
y dedicaci
ó
n, pero los resultados obtenidos
son realmente impresionantes."
(Texto extraído el artículo "Wet folding", escrito por Nick Robinson (www.britishorigami.org.uk).
4
El papel humedecido
Antes de pasar a la parte t
é
cnica quisiera contaros mi propia ex-periencia en relació
n con el papel humedecido. Los inquietos pue-den pasar directamente a la té
c-nica del papel humedecido. En el famoso artí
culo del Reader´
s Digest de 1970 sobre el Gran Maestro Yoshizawa y el Origami se incluí
an unas fotos que siguen impresas en mi retina y en mis obsesiones. Aquellas fotos mostraban modelos del Maestro¡
y qué
modelos!¡
qué
vida desprendí
an! Fue mi primer contacto con la papiroflexia (a excepció
n del barco, el avió
n...).5
Tengo que reconocer que toda mi "evoluci
ó
n" papiroflé
xica ha tenido como guí
a aquella sensa-ció
n inicial y perenne. He busca-do siempre que mis modelos trataran de producir en mí
y en los demá
s la misma sensació
n. Largo fue el caminoRecordar que... "eran otros tiempos". Se inici
ó
así
una lu-cha y bú
squeda denodada. A veces incluso algo compulsiva y tal vez exclusivista, desechan-do otras posibilidades (mó
du-los, modelos geomé
tricos, bú
s-queda de bases...). Todo lleva su tiempo y la papiroflexia no es una excepció
n. Tuve que pasar por todos los pasos (param
í
intermedios) de acopio de conocimientos y habilidades té
cnicas, geomé
tricas y flé
xi-cas. Cuanto má
s aumentaba mi capacidad flé
xica má
s descon-tento estaba con el medio utili-zado: el papel. Empecé
enton-ces una verdadera guerra contra el papel (mea culpa). Probé
con todo tipo de papeles. Los some-tí
a ultrajes y humillaciones sin cuento. Los golpee con mazas de madera, les apliqué
diversos tipos de barnices, "endurecedo-res", resinas, .... Pegué
papeles de distintos tipos y con toda clase de pegamentos y colas.Utilic
é
estructuras de alambre, chapas de hojalata,... Humedecí
, sumergí
y ahogué
todo tipo de papeles y luego los sequé
y achi-charré
por todos los mé
todos imaginables (horno, secador de pelo, microondas e incluso so-plete). Poco a poco mi desespe-ració
n aumentaba pero tambié
n se iban clarificando un poco las cosas. Cada vez me parecí
a má
s claro lo que querí
a pero no como conseguirlo. Alguno, algo incré
-dulo e iró
nico escribí
a: "El Sr.Á
lvarez no encuentra papeles adecuados" y para demostrarme mi error me enviaba muestras variadas de papeles¡
todos ellos esplé
ndidos!... pero no lo que yo buscaba.Cada modelo necesita su papel Esto, actualmente, es para m
í
un axioma... y un misterio. Y tan cierto es para cuando pliego un modelo mí
o como cuando pliego el de otro autor. Y me parece un misterio por dos mo-tivos. Primero, porque no siem-pre es fá
cil saberlo a primera vista. Generalmente necesito plegar un modelo de otro autor dos o tres veces para que sean el propio plegado y modelo los que me "pidan" su papel. Por eso (entre otras cosas) conside-ro tan importante ver modelos originales plegados por elpro-6
pio creador. Tambi
é
n resulta misterioso el hecho de que el papel que me pide ese modelo no sea necesariamente ni el que le pide al creador ni el que le pide a otros plegadores.Esto a veces conlleva proble-mas de dif
í
cil solució
n. No to-dos los papeles admiten las mismas manipulaciones ni tan siquiera los mismos plegados. Generalmente antes de crear un modelo lo imagino ya ple-gado y es esa imagen la que me pide un tipo de papel. Lue-go, no siempre es posible ple-gar el modelo con el papel que se habí
a elegido. Un ejemplo: cuando imaginé
el Triceratops jamá
s lo vi con papel metaliza-do, fino, sandwich o bocadillo. El papel debí
a ser la piel del animal.¿
Có
mo os la imagi-ná
is? Esto me planteó
verdade-ros problemas de plegado. Aun-que conseguí
buenos "bocetos preliminares" con papeles finos (los que utilizo para los estu-dios iniciales) luego no podí
a repetir los plegados con el pa-pel escogido. Tuve que rehacer el proceso hasta que conseguí
adaptarlo al papel.Como veis, para m
í
, la afirma-ció
n de que cada modelo nece-sita su papel no es má
s que el resumen de algo má
s complejo, interdependiente e imbricado. Modelo <--> papel <--> té
cnica de tratado del papel <--> té
cnica flé
ctica <--> habilidad del plega-dor <--> etc. <--> etc. <--> ... Los modelos acabadosHace tiempo (desde siempre para m
í
) que la papiroflexia no solo es un reto geomé
trico -que tambié
n lo es- para obtener unmont
ó
n de patas, cola, alas, ca-beza y diez o doce puntas má
s. El modelo final (¿
y todo su pro-ceso?) puede (¿
y debe?) ser una obra de arte o al menos una obra plá
stica (y que cada cual entien-da lo que quiera). Algo que haga vibrar las "entretelas" de la emo-ció
n al verlo (o tocarlo). Y ló
gi-camente cada cual vibra con lo que quiere.¿
O es que alguien no puede vibrar al ver una base con n puntas u otro al ver una figura modular con x mó
dulos formando un ...edro de genera-ció
n interna?En esta b
ú
squeda de la obra plá
stica hay variados caminos. La gran mayorí
a de los modelos papiroflé
cticos presentan una imagen final bidimensional (2D). La 2D en sí
misma no es "ó
bice ni cortapisa" para una obra capaz de emocionar. Para mí
, la 2D es...¿
có
mo explicar-lo?... como una mezcla de arte rupestre, impresionismo, aguada china, Matisse,.... La 2D encaja bien con modelos sencillos (o aparentemente sencillos). Otra ví
a (no necesariamente me- jor ni má
s artí
stica) serí
a la de los toques tridimensionales (T3D). Si hemos creado un ca-ballo con cuatro pata maravillo-samente largas¿
no querremos que se mantenga sobre sus cua-tro patas?. Eso nos obligará
a abrirlo un poco. Al hacerlo des-cubriremos que las fuerzas (la gravedad, la tensió
n del propio papel) tienden a ir abrié
ndolo cada vez má
s. Optaremos enton-ces o por trabarlo por dentro o por conseguir, mediante plie-gues, algo de tridimensionali-dad en el lomo y las patas para que las fuerzas bajen verticales8
por
é
stas y se reduzca la tenden-cia a la apertura. Con estas so-luciones obtenemos un modelo ligeramente 3D y no só
lo por esté
tica sino porque el mismo modelo lo exige para mantener-se firme y estable. Progresiva-mente estos T3D irá
n aumen-tando en nú
mero para conseguir una unidad de estilo en todo el modelo. Hasta aquí
los T3D serí
an... como una mezcla entre metopa, pinturas de Tassili, ta-llado, Van Eyck,.... Pero todos l o s T 3 D v a n u t i l i z a n -do/consumiendo papel y patas, cuello, etc., van hacié
ndose má
s estrechos y má
s cortos. Por otra parte, los pinzados y redondea-dos deben mantenerse sin abrir-se lo que exige papeles y té
cni-cas con un m
í
nimo de capacidad para mantener la forma.As
í
llegamos a la tridimensio-nalidad (insisto, no necesaria-mente mejor ni má
s artí
stica). En esta ví
a la 3D debe contem-plarse desde el comienzo mismo del proceso de creació
n por lo que yo la denomino estructural-mente tridimensional (E3D). Esta ví
a genera a su vez nuevos problemas. Los pinzados y plie-gues para la 3D modifican losá
ngulos, direcciones y propor-ciones; la necesidad de papeles má
s pesados para que manten-gan la forma aumenta el peso del modelo y eso obliga a su vez a nuevas té
cnicas de plegado (p.e. los plegados curvos pseu-do-cilí
ndricos) para aumentar9
la resistencia de las zonas que tengan que soportar el peso del modelo (p.e. las patas). Es aqu
í
donde juega un papel importan-tí
simo la té
cnica del papel hu-medecido.¿
Qué
estaba buscando? Si habé
is tenido la suerte de ver modelos plegados por los gran-des probablemente seá
is ya unos convencidos y esté
is deseosos de conocer la té
cnica del Papel Humedecido. Si no habé
is teni-do esta fortuna os sugiero que miré
is con atenció
n las fotos de sus modelos (ver por ejemplo Pajarita 69).Efectivamente, ah
í
está
el "tru-co". Transmiten emoció
n, vibra-ció
n y la "esencia" del objeto oanimal capturada en el pliegue. Y
¿
có
mo se consigue eso? Pro-bablemente ni ellos lo sepan. Pero hay dos comentarios ya antiguos y famosos del Gran Maestro que, aunque han sido motivo de risas e incredulidad (ya está
el maestro con el Zen y tal y tal...), pueden orientarnos. A mi entender son como la pun-ta del iceberg de todo su proceso creador y plegador; como claves de su sabidurí
a lanzadas para el que quiera y esté
preparado para entender. Son má
s o menos es-tas: "plegar de pie y sin apoyar el modelo en ningú
n sitio" y "mantener un diá
logo con el papel".¡
Tranquilos! Nuestra mente occidental no entra al trapo¿
eh? Si al finalizar estasl
í
neas os lanzá
is a experimentar con el Papel Humedecido estoy convencido de que al segundo o tercer modelo que plegué
is empezaré
is a vislumbrar lo que el Gran Maestro querí
a decir. Recordad que el Gran Maestro no está
hablando en ese momen-to del plegado té
cnico/rutinario sino de la transmisió
n de emo-ciones, del arte del plegado. Una ané
cdota propia tal vez ayu-de a entenayu-der. Uno ayu-de los mo-delos del que me siento má
s¿
satisfecho? es el Unicornio. Es un modelo del que siento que cada pliegue me pertenece. No utiliza ninguna base (al menos ninguna conocida para mí
). Aprovecha el papel al má
ximo (la altura del modelo es un tercio10
del lado del cuadrado y el largo la mitad del lado). Admite dis-tintas posiciones. En una me-morable reuni
ó
n con el Gran Maestro en casa del tambié
n grande Carlos Pomaró
n, le mostré
varios modelos. Entre ellos ló
gicamente, y con orgullo mal disimulado, el Unicornio. El Gran Maestro lo miró
dete-nidamente y comentó
(dispo-ní
amos de traductor): "Té
cni-camente perfecto, plegado inmejorablemente, elegante y esté
tico pero...¿
dó
nde está
la vida?". Mi autoestima rodó
por el lodo pero...¡
maldita sea!¿
Y si tení
a razó
n?La t
é
cnica del papel humedecidoEsta t
é
cnica sirve bá
sicamente para 2 tipos de modelos: los T3D (toques de tridimensiona-lidad) y los E3D (estructural-mente tridimensionales).Ventajas e inconvenientes La t
é
cnica del humedecido per-mite que una vez seco el mode-lo, mantenga su forma má
s o menos tridimensional (todo tie-ne sus lí
mites). Tambié
n permite trabajar con papeles relativa-mente gruesos facilitando los plegados. La "rigidez" final ob-tenida permite la exposició
n de los modelos, almacenaje, trans-porte, limpieza e incluso que algú
n "espabilao" los manosee,¿
para? Al ser un trabajo real-mente artesanal está
sometido a una variabilidad en el resultado final que depende de muchos factores (como la "inspiració
n" del momento) lo que convierte a cada modelo enú
nico e irre-petible. Propiedadé
sta que sepodr
í
a potenciar al má
ximo. Los papelesú
tiles para esta té
cnica son de gran calidad y con una extensa gama de colores extraor-dinarios lo que da unos resulta-dos finales magní
ficos.Pero tambi
é
n hay inconvenien-tes. Los papeles son gruesos y difí
ciles de plegar cuando se acumulan. Hay que plegar el modelo en una sesió
n. Esto obli-ga a disponer de mucho tiempo seguido, a tomar medidas para que nada ni nadie interrumpan el trance plegador (los hijos pe-queñ
os son un problema que nunca he sabido solucionar, se admiten ideas).El secreto
En realidad se trata de la suma de dos caracter
í
sticas de algunos papeles:El encolado. Algunos papeles incluyen en su composici
ó
n un encolado o gelatina. Esta cola que sujeta las fibras del papel es soluble en agua. Al humede-cer el papel, la cola se diluye un poco y libera ligeramente las fibras con lo que el papel queda flexible y fá
cil de manipular. Al secarse nuevamente, la cola en-durecida mantiene las fibras en la nueva disposició
n y al papel con la forma en que se secó
. La capacidad de absorció
n de agua. No todos los papeles "en-colados" son absorbentes. Por ejemplo, algunos papeles para acuarela - de los que se esperarí
a que fueran adecuados–
se rea-lizan con un prensado en calien-te que hace que calien-tengan una ab-sorció
n escasa y lenta por lo que no resultan muy idó
neos. Estos papeles no recomendables se (distinguen por su aspecto lisoy suave y los hay en pesos entre 185 y 640 g/m2. Escoger los que tengan una textura algo ru-gosa o
á
speraEl papel
En principio puede utilizarse cualquier papel con las cualida-des cualida-descritas. L
ó
gicamente la elecció
n dependerá
mucho del modelo a plegar (muchos o po-cos pliegues, tamañ
o final,...). En mi experiencia los má
s indi-cados se hallan en la franja entre 100 y 185 g/m2. Mi elecció
n: dos tipos y ambos de la marca Canson. Se trata de papeles de dibujo con alto contenido en trapo (resistencia al rasgado), coloreados en la pasta (resisten-cia a la luz y no decoloració
n), gelatinados y absorbentes: "El fino" es el Ingres-Vidalon de 100 y 125 g/m2, admiteligera-mente el humedecido, est
á
dis-ponible en hojas de 50x65 (a 120 ptas.) y en una gama de al menos 21 colores; generalmente lo uso para modelos en los que hay que pegar dos papeles y para modelos muy complejos del tipo T3D. "El grueso" es el Mi-Teintes (¡
qué
maravilla de papel!) de 160 g/m2, admite yperdona hasta los excesos, est
á
disponible en hojas de 50x65 (a 200 ptas.), 55x75, 75x110 en una gama de al menos 31 colo-res e incluso en rollos de 150 x 1000.He experimentado un poco con lo que creo que puede ser mi futuro inmediato. Se trata de la fabricaci
ó
n propia del papel (descrita en muchos libros de manualidades, por ejemplo en Origami artesaní
a del papel de Paul Jackson). El truco–
12
est
á
en utilizar los recortes so-brantes del papel Mi-Teintes para crear el nuevo papel con la textura, color y las "manchas" de otros colores deseadas para el modelo. El problema, por ahora, reside en el prensado de la pulpa- papel para conseguir la homogeneidad y el grosor adecuados. Esto serí
a la culmi-nació
n de uno de mis aforismos "cada modelo exige un papel". Preparació
nAmbos papeles presentan una cara algo lisa y otra rugosa. Per-sonalmente prefiero trabajar de forma que la cara rugosa sea la que quede luego en el exterior del modelo.
Al tratarse de papeles de dibujo, pueden pintarse con los motivos deseados antes de empezar a ple-gar. Por ejemplo: "manchas" para una jirafa, No olvidar que luego el papel debe ser humedecido y plegado por lo que la pintura a utilizar no debe "correrse" al humedecer ni provocar zonas "r
í
gidas". Yo utilizo, por ahora, con buenos resultados Colorex Technic de Pé
bè
o (que va con un cuentagotas muy prá
ctico). Otra posibilidad y segú
n los requerimientos del modelo, es pegar dos papeles de distinto color. Cuando tengo que recurrir a este procedimiento pego o dos papeles "finos" (Ingré
s-Vidalon) o uno "fino" y otro "grueso" (Mi-Teintes). En este caso tam-bié
n es importante la cola a uti-lizar. Debe permitir un poco flexibilidad e incluso en alguna ocasió
n despegar un poco en alguna zona (distintos grosores dan distintas tensiones en los papeles) y volver a pegar. Usopegamento de contacto Imedio Adhesivo Spray. Se aplica a una de las caras (sin mucho entusias-mo, sed discretos). Se espera unos 25 minutos y luego se pe-gan los dos papeles.
Una vez pegados, se corta la forma inicial que vamos a uti-lizar. Recomendable no realizar pliegues para obtener dicha for-ma inicial. Los pliegues tienden a absorber luego m
á
s humedad y esto "deformarí
a" un poco esa forma inicial tan perfecta que habí
amos cortado.T
é
cnicaEs imprescindible saber que se dispone del tiempo suficiente para finalizar el plegado en una sola sesi
ó
n y a ser posible sin interrupciones.Hay que conocer muy bien el modelo que vamos a plegar. La t
é
cnica del humedecido no ad-mite muchas pruebas ni rectifi-caciones. Tambié
n es interesante conocer qué
pliegues habrá
que marcar lo menos posible para que luego no queden cicatrices en el modelo acabado, aunque esto no siempre es posible. Las manos deben estar perfecta-mente limpias y sin sudor o man-charé
is el papel con "cercos".¿
Recordá
is aquella otra afirma-ció
n del Maestro de que hay que lavarse las manos antes de em-pezar a plegar?¡
Tambié
n en esto tení
a razó
n!Ahora necesitamos un frasco con pulverizador (lo m
á
s fino posi-ble) y un pañ
o que habrá
que tener humedecido para irnos ayu-dando durante el plegado. Es importante el tipo de pañ
o. Debe mantener bien la humedad sinimpregnarse de agua y no debe lesionar el papel. Os recomiendo toallas peque
ñ
as o trozos de toa-llas viejas de rizo americano. Ahora empieza lo difí
cil. Hay que humedecer el papel con agua.¿
Cuá
nto? Só
lo la prá
ctica irá
dando idea del grado necesa-rio, segú
n el papel y el modelo. Personalmente dejo el papel ho-rizontal y pulverizo uniforme-mente, no directamente el papel sino formando una especie de rociado a unos 40 cm de altura para que vaya cayendo sobre el papel. Aplico este pulverizado varias veces y sobre las dos caras. Y empieza el plegado. Durante el proceso es casi seguro que habrá
que ir humedeciendo el papel perió
dicamente. Si pulve-rizá
is directamente, no hacerlo a menos de 40-50 cm. Conforme avanza el plegado es posible que en algunas zonas se acumule mucho papel y que resulte difí
cil de plegar. Para estos pliegues yo utilizo el pañ
o de rizo humede-cido. Voy presionando, con deli-cadeza primero y progresivamen-te con má
s firmeza hasta conseguirlo. Atenció
n, presionar, no arrastrar el pañ
o sobre el pa-pel. En alguna ocasió
n para re-dondear alguna superficie con mucha acumulació
n de papel la envuelvo con el pañ
o y voy dan-do forma al conjunto de pañ
o y papel.¡
No desanimarse!. Con frecuen-cia en alguna zona delicada se rasga el papel. Os recuerdo que en general los pliegues curvos y los "suaves" son menos agresivos con el papel.¡
A buscarlos! A modo de ejemplo: antes de con-seguir plegar por primera vez13
mi Triceratops con esta t
é
cnica, habí
an fallecido otros tres en los intentos previos.¿
Difí
cil?¿
Hay algo que merezca la pena que no cueste esfuerzo?Conforme vay
á
is acabando dis-tintas zonas os recomiendo que las inmovilicé
is. Yo utilizo para eso pinzas de madera (de las de tender ropa) a ser posible no nuevas. Las pinzas de madera son bastante respetuosas con el papel y apenas dejan marca. Para las zonas redondeadas-cilí
ndricas utilizo gomas elá
sti-cas para la inmovilizació
n. Una vez finalizado el modelo colocarlo en la posició
n deseada utilizando para ello pinzas, go-mas elá
sticas, libros a los lados de las patas para que no se abran,... y lo que se os ocurra. Si veis que aguanta bien en esa po-sició
n dejarlo secar. Yo lo dejo un mí
nimo de veinticuatro horas. Si dudá
is que aguante en esa posició
n o si para inmovilizar algunos pliegues es imprescindi-ble sujetarlos con la mano os recomiendo secar el papel con un secador de mano (de los del cabello) para acelerar el proceso.¡
Y ya está
!¿
Qué
tal? Si os ha quedado bien,á
nimo sois un nuevo valor lleno de futuro. Si os ha quedado algo menos que regular,á
nimo tambié
n, es lo normal.Una vez el modelo seco, resulta muy dif
í
cil cualquier tipo de manipulació
n o rectificació
n sin que se rasgue el papel. Incluso si se vuelve a humedecer. Embalado y conservació
n Si el modelo no va ser expuesto y hay que guardarlo, trasladarlo o enviarlo por correo hay que embalarlo bien para que no se deforme. Hay que utilizar un papel que ayude a mantener la forma y actú
e de amortiguador para que el modelo no se mueva dentro de la caja. Yo utilizo con buenos resultados el papel tipo Pinocho. Tiene la suficiente con-sistencia y elasticidad. General-mente hay que poner una o varias bolas de papel arrugado (no muy apretado) en los huecos de la parte interna para evitar que se "chafe" el modelo. Luego se en-vuelve el modelo con dos o tres vueltas de papel haciendo que14
sobre por los extremos para luego arrugar este papel sobrante para que act
ú
e de amortiguador. Se coloca en la caja correspondiente y se rellenan los huecos con bolas de papel arrugado (no muy apre-tado). De este modo resistirá
cualquier viaje y no olvidé
is que de có
mo va embalado un modelo (la impresió
n que causa en quien lo recibe) depende luego có
mo lo traten en el lugar de destino. Si sois vosotros el lugar de des-tino de un modelo, tratadlo como lo que es, una obra de arte deli-cada que no debe almacenarse en una caja junto con otros mo-delos salvo que cada uno esté
bien protegido y no tenga que aguantar el peso de otros mode-los. No almacené
is los modelos como si fueran patatas (circuns-tancia harto frecuente en todas las reuniones y exposiciones a las que he asistido). No esperé
is que los demá
s los consideren de otra forma si vosotros mismos no lo hacé
is.Papel humedecido y creaci
ó
n Las cualidades y posibilidades de la té
cnica descrita obligan a los creadores a plantearse la crea-ció
n de los modelos de una forma radicalmente distinta. Deben concebir el modelo desde el co-mienzo como estructuralmente tridimensional (E3D). Hay que tener presente que los pinzados para la tridimensionalidad cam-biará
n la orientació
n, el tamañ
o o la proporció
n de algunas partes del modelo. El "redondeo" y los pliegues curvos de por ejemplo patas y cuello obligará
a disponer de má
s papel en dichas zonas. Esto hará
que el sistema habitual de puntas para por ejemplo laspatas no aporte las soluciones que buscamos. En suma, todo esto conlleva que los sistemas cl
á
sicos y ya muy desarrollados de bases sean poco o difí
cilmente aplicables. Tambié
n resulta difí
cil (para mi inimaginable) que pue-dan obtenerse creaciones al azar o por el sistema que yo llamo del "desencadenante" (plegar y plegar sin sentido hasta que en algú
n paso se desencadene nues-tra imaginació
n al percibir algú
n parecido con alguna cosa). Por todo ello mi opinió
n es que laú
nica alternativa creativa, para esta té
cnica, es la de decidir de antemano el modelo a crear y luego¡
a poré
l!Mi sistema preferido es el si-guiente. Primero decido que mo-delo quiero crear. Evidentemente esta elecci
ó
n no es al azar y ge-neralmente está
basada en alguna idea previa, alguna "inspiració
n" en algú
n modelo de otro autor, alguna cabezonerí
a, alguna con-versació
n... Luego hago un dibu- jo esquemá
tico (no necesaria-mente en papel, puede ser totalmente imaginario) "de me-moria" de lo que busco, tratando de "capturar la esencia" del mo-delo.¿
Qué
es eso?¡
Yo que sé
! Cuando creo saber qué
"particu-laridades", "detalles"... son los que capturarí
an mejor esa esen-cia, decido si lanzarme ya o si debo almacenar má
s informació
n sobre proporciones, actitudes, posiciones... Si creo que mi co-nocimiento del modelo real es aú
n escaso trato de documentar-me. Todo este proceso formará
una amalgama en el cerebro que pugnará
por salir en cuanto le demos la oportunidad (o al me-nos en eso confí
o). Una vezob-15
tenida la informaci
ó
n la guardo a buen recaudo y ya no vuelvo a consultarla. Repito el dibujo esquemá
tico inicial–
tambié
n "de memoria"–
con las modifi-caciones fruto de la documenta-ció
n. Trato de hacer un dibujo (insisto en que puede ser total-mente imaginario, no necesaria-mente un dibujo en papel) como si fuera el modelo final ya plega-do. Empiezo a desplegarlo men-talmente o incluso por dibujos. Este despliegue hacia atrá
s no es necesariamente meticuloso o pa-so a papa-so sino má
s bien "por bloques". Intento este despliegue imaginario por varios caminos hasta que–
si hay suerte–
se encuentra el que podrí
a ser "el bueno" (muchos parecen los bue-nos y luego son imposibles, pe-ro...). En este despliegue hacia atrá
s mi má
xima esperanza es que no aparezca por el camino ninguna de las bases ya conoci-das (o al menos conociconoci-das por mí
). Si aparece, tampoco es para desperdiciarla ni mucho menos, pero me gusta que el proceso de creació
n me lleve hasta el papel inicial. Así
tengo la sensació
n de que el papel y todos los pasos del plegado son propios de ese modelo (ontogenia versus filoge-nia)¿
O tal vez al revé
s?¿
No será
el modelo el que exige el proceso de plegado?¿
No será
má
s un descubrimiento que una crea-ció
n?. Tal vez el modelo siempre estuvo allí
y solo habí
a que des-cubrir el proceso para llegar aé
l. Os recuerdo dos apuntes al res-pecto: "el universo en un cuadra-do" y "la obra está
en el bloque, solo hay que quitar lo que sobra". Y tan só
lo un pequeñ
o pero im-portante matiz que diferencia lasdos frases anteriores. En papiro-flexia no sobra nada, el modelo est
á
en todo el papel inicial, só
lo es cuestió
n de redistribuirlo. Equilibrio inestablePara finalizar me permito ir m
á
s allá
que el Gran Maestro y a sus afirmaciones ya citadas de "la-varse las manos antes de plegar", "plegar de pie y sin apoyar el modelo en ningú
n sitio" y "man-tener un diá
logo con el papel"me gustar
í
a añ
adir una cuarta frase, no para aplicarla realmente (¿
o sí
?) sino para que reflexioné
is (bonita palabra para un papiro-flecta) sobre ella. Hay que plegar de puntillas. Es decir, en un equi-librio inestable, para que cada emoció
n, cada vibració
n de vues-tro cuerpo, de vuestra inspiració
n, de vuestroá
nimo, de vuestra sensibilidad se transmita al mo-delo. Hacedlo y os aseguro que los demá
s lo captaremos.del
ejemplo
17
Como continuación del
mag-nifico artículo de Gabriel
Ál-varez, exponemos un ejemplo
práctico del plegado con papel
humedecido realizado por
Aníbal Voyer sobre la figura
del “gato”, desarrollo
gentil-mente cedido para este
ex-traordinario de PAJARITA por
el gran creador David Brill, al
cual la Asociación Española
de Papiroflexia agradece su
deferencia.
19
1 2 3 4 5 6Gato
David Brill
20
7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 1722
18 19 20
21
22 23
25
27 28 29 30 31 32 33c
r
e
a
d
o
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g
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a
n
d
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s
28
Antes de empezar a contaros mi
técnica de plegado con papel
humedecido me gustaría que
comprenderíais una idea muy
importante: “existe un papel
para cada figura, y hasta que no
estés preparado espiritualmente
para doblar esta figura, no debes
comenzar”.
Humedecido del papel
Se humedece el papel antes de
plegar, para que llegue el agua
a cada una de las fibras. La
ma-nera de hacerlo depende del
29
sor del papel, del tipo de papel (urauchi, washi, y
õ
shi…
) de la epoca del añ
o o de la humedad del ambiente.Normalmente se coloca el papel encima de la mesa o una tabla, y encima una toalla bien hume-decida y se deja reposar un buen rato.
Otro modo, es doblar la toalla e ir apretando suavemente sobre el papel. Si es un papel duro, en lugar de apretar, se pasa la toalla siguiendo el sentido de la fibra,
al igual que si estuvieras lim-piando una mesa.
Si es un papel grueso se utilizan pulverizadores. Despu
é
s de pul-verizar has de dejar reposar el papel un rato. El agua que sobra se seca con una toalla.Plegado del modelo
Es imprescindible que en la rea-lizaci
ó
n de la figura le vayamos imprimiendo un ritmo o caden-cia. Es muy importante saber exactamente qué
es lo queva-30
mos a hacer y seg
ú
n realizamos un paso, estar pensando en el siguiente con el fin de darle esa cadencia al plegado. Si consi-gues sacarle ese ritmo, sentirá
s que el papel vive.En el modelo de la foto, una paloma, al principio prepar
é
los pliegues preliminares apoyá
n-dome en la mesa hasta realizar la base pá
jaro. (Una vez conse-guida esta base, la plegaré
dentro de la mano). Depende deltama-ñ
o y del grosor de papel, pero una vez que la figura tiene el tamañ
o adecuado, conviene que sea plegada dentro de la palma de la mano.Al plegarlo dentro de nuestra mano se puede evitar hacer plie-gues muy marcados en sitios innecesarios, o en algunas figu-ras evitamos tocar partes que para la correcta realizaci
ó
n de la figura conviene no tocar. De este modo nace el ritmo del que hablá
bamos anteriormente. Teniendo en la mente el resulta-do final, debemos ir calculanresulta-do la elasticidad del papel. Pero cosas como estas, no se consi-guen explicá
ndolas con pala-bras, lo mejor es doblar mucho y que mientras pliegues manten-gas en todo momento en la ca-beza la imagen de la figura que quieres.Acabado
Una vez realizada la figura, has-ta que se seque el papel, convie-ne observarla y someterla a pe-que
ñ
as mejoras.No obstante, no solamente hay que fijarse en las partes concre-tas, sino que hay que tener una idea global del modelo, hemos de fijarnos en el equilibrio total.
31
Sin embargo, tampoco conviene arreglar mucho el modelo, ya que al final acabar
á
perdiendo el encanto que tienen las figuras de papiroflexia, por lo que hay que saber parar a tiempo y no tocar demasiado el modelo. Con la mejora de la té
cnica del plegado, simplemente con la mano se pueden expresar hasta las partes má
s pequeñ
as. El usode pinzas u otros instrumentos de ayuda es conveniente utili-zarlo una vez que estas seguro de ti mismo y que conf
í
as en poder hacerlo con la mano, en-tonces estará
s preparado para utilizar otros instrumentos.Extracto y traducción realizado por: Chika Tomita
33
akira
34
Para plegar mis ratas, uso "papel de elefante" de 135 gr./m2.. Rea-lizo todo el modelo con el papel sin humedecer. Al final, cuando quiero darle volumen a la figura, es cuando humedezco el papel, modelando a la rata con su forma definitiva, entonces la ato con un hilo largo da tal manera que mantenga exactamente la forma que le he dado.
En mis primeras m
á
scaras, uti-lizaba papel de acuarela de 360 gr./ m2.. Dado el gramaje tan elevado, necesitaba humedecer todo el papel para poder plegar la forma general del modelo.grandes creadores
35
Una vez tengo la base, trabajo cada detalle con el secador. Por ejemplo, para el ojo, humedez-co solamente esta parte, le doy la forma deseada y lo seco in-mediatamente y sigo con otra parte de la cara.
En mis
ú
ltimas má
scaras fabri-co mi propio "papel sá
ndwich" (papel kraft/papel de alum-nio/papel kraft). Este papel lo humedezco y trabajo coné
l, dá
ndome excelentes resultados. Al tratarse de un papel má
s fino, se pueden destacar má
s detalles y facilita el moldeado.37
38
Utilizo la t
é
cnica del papel hu-medecido para la realizació
n de animales y seres vivos. Esta té
cnica me permite combinar pliegues muy marcados con modelados suaves, otorgá
ndole a las figuras una sensació
n de vida propia.Escoge un papel bastante grue-so, personalmente utilizo los papeles "Fabriano" o "Canson" con mayor gramaje, si bien tambi
é
n he conseguido buenos resultados con el papel kraft normal (papel marró
n de envol-ver).39
Humedece ligeramente el pa-pel, nunca en exceso, el papel simplemente debe perder su rigidez. La palabra clave es humedecer, no mojar.
Son herramientas
ú
tiles: un pul-verizador, una toalla ligeramen-te humedecida, clips, pinzas y un secador para acelerar el se-cado del modelo.Aseg
ú
rate de que te sabes de memoria el proceso de plegado, una vez humedecido el papel has de ser rá
pido, dispones de poco tiempo antes de que el papel se seque.Pliega de una forma suave y precisa y preferentemente en vilo, no apoyes el modelo en ning
ú
n sitio.(Textos y fotos extraí dos del libro "Brilliant Origami" con la autorización de su autor).
40
Para m
í
es bá
sica la té
cnica del papel humedecido. Creo todos mis modelos para que tengan un resultado tridimen-sional, y esta té
cnica me per-mite darles y conservar esta tridimensionalidad.No creo un modelo expresa-mente para ser plegado si-guiendo dicha t
é
cnica, utilizo el humedecido para darle la forma final. De hecho, gene-ralmente pliego el modelo en seco, el humedecido del papel só
lo lo realizo al final de la figura para darle la forma de-seada.41
Los materiales que utilizo para humedecer son:
- Un pa
ñ
o humedecido con el que humedezco un poco el pa-pel inicial con el fin de quitarle tersura y rigidez.- Un peque
ñ
o vaporizador que me sirve para humedecer gra-dualmente la superficie del mo-delo.A continuaci
ó
n expondré
tres ejemplos de modelos en los que he utilizado de forma diferente la té
cnica del papel humedecidoLa gaviota:
no es un modelo exactamente tridimensional, sin embargo si utilizamos el hume-decido con una cartulina finapodemos conseguir un resultado permanente. El proceso de ple-gado es muy breve y puede ser realizado en muy pocos minutos. No tiene ninguna complicaci
ó
n excepto en la fase final, en la que hay que darle el modelado deseado a la figura.La cobra:
necesita de una fase de modelado un tanto complica-da, el cuerpo entero ha de ser curvado tanto a lo largo como a lo ancho. Esta labor facilita el plegado escalonado que tiene. Hemos de utilizar un papel fá
-cilmente manejable y con faci-lidad para ser doblado. En elplegado del modelo no basta el humedecido limitado al proceso de plegado. Una vez obtenida las formas deseadas es necesario fijarlas; bien at
á
ndolo con un lazo o cuerda o asegurá
ndolo con cualquier otro mé
todo. Es imprescindible que una vez ob-tenida la forma deseada, esta perdure.La concha:
no necesita seguir ningú
n proceso para conservar su forma, ya queé
sta es obtenida debido a su proceso de plegado De hecho, es posible plegar este modelo sin utilizar humedecido; sin embargo el humedecido nos permite darle un mejor resultado y obtener el modelado deseado.akira