IM ÁG EN ES PA RA U N A HISTORIA.
D e R o m a y d e sus instituciones. P r e s u p u e s
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DYKINSON
breve
historia
de
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TOMO II (En preparación) B R E V E H IS T O R IA D E R O M A es u n a obra de iniciación; o, si se prefiere, de sín tesis. Ofrece u n a visión p a n o rám ica , e in terdisciplinaria, de R o m a , de su h is to riay de sus in stitu c io n e s , incluidas, natural
m ente, las instituciones jurídicas.
Esta es u n a Historia narrada con bre ve dad y sentido crítico. Sigue un o rd e n
c r o n o ló g ic o , c o m o acreditan las o p o rtu
nas Tablas; un o rd en s is te m á tic o , el que consta en los respectivos S um arios; y un
o rd e n tip o g r á fic o : doble p ág in a p o r ca
pítulo.
Por otra parte, es u n a obra c o m pu e sta sobre im ágenes. C a d a capítulo se centra en to rno a un h e cho , y a su correspon diente fecha, que adm ite u n a cierta repre sentación gráfica. Se trata, por eso, de u n a serie de Im á g e n e s p a r a u n a h is to
ria.
Los posibles órdenes de lectura, o de repaso, de esta B R E V E H IS T O R IA DE R O M A son, desde luego, varios, c o m o el p ro p io lector advertirá. F R A N C I S C O E U G E N I O e s P r o f e s o r T i t u l a r d e U n i v e r s i d a d . D o c t o r e n D e r e c h o p o r la U n i v e r s i d a d C o m p l u t e n s e d e M a d r i d . L i c e n c i a d o p o r la d e S a l a m a n c a . C u r s ó la e n s e ñ a n za m e d i a e n el I n s t i t u t o El B r ó c e n s e , d e C á - c e r e s . B e c a r i o d e l I n s t i t u t o J u r í d i c o E s p a ñ o l , r e a l i z ó e s t u d i o s d e e s p e c i a l i z a c i ó n e n R o m a . S e c r e t a r i o d e l D e p a r t a m e n t o d e H is to r ia y F i
Francisco Eugenio
breve historia de
ROM A
DYKINSON
Primera edición: 1984 Segunda edición: 1989
Reimpresión de la 2.° edición: 1991
Copyright 1984. Francisco Eugenio y Díaz M apas y gráficos de Luis G. Eugenio O liver
Editorial DYKINSON, S. L. M eléndez V aldés, 61 - 28015 Madrid A ptdo. 8269. Teléfono 544 28 46 - 544 28 69
ISBN: 84-86133-67-X D epósito legal: M-33021-1991
Im preso por: Jacaiyan, S. A.
A Don Francisco Hernández-Tejero, Catedrático en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, con verdadera gratitud y afecto
Este manual ha sido posible gracias a la compresión y pa ciencia de los de casa; al apoyo y consejo del Catedrático Direc tor del Departamento, Profesor García Garrido; al estímulo y sugerencias de los amigos y compañeros de trabajo; a la benevo lencia y aliento de maestros y colegas que leyeron el manuscri to; a la atención de los profesores tutores de Derecho romano en los Centros Asociados de la Universidad a Distancia; al inte res de los alumnos de primer curso de Derecho, a quienes tanto hablé de este libro; y obviamente, al trabajo de los especialistas que escribieron de los temas de que aquí se trata y cuyas obras fueron consultadas.
Mi sincero reconocimiento a todos. También a quienes par ticiparon en el mecanografiado y composición del texto, en la reproducción de las ilustraciones, en la edición y distribución del libro. De las deficiencias que en él hubiere se hace responsa ble, naturalmente, el autor, que agradecerá cuantas observacio nes tenga a bien hacerle el lector, verdadero destinatario de la Breve Historia de Roma que aquí se le ofrece.
P R O L O G O
El estudiante que comienza el curso de Instituciones de Derecho Privado Romano necesita tener un conocimiento de las
circunstancias históricas en que nació y se desarrolló el pueblo romano. La comunidad romana surge en un reducido territorio
en el que viven varios grupos humanos dedicados al pastoreo ex tensivo y a una rudimentaria agricultura. Después de sucesivas fases históricas de ampliación territorial, debida a la supremacía de los ejércitos romanos, la primitiva organización ciudadana se transforma en un Imperio universal, que rige la condición de los súbditos y de los aliados que aspiran a ser cives o ciudadanos del orbe romano. Este magistral proceso de transformación en sus distintos ámbitos políticos, económicos y sociales, tiene una de cisiva influencia en la adaptación de los viejos principios jurídi cos a los nuevos tiempos y en el nacimiento de las instituciones del derecho de gentes, movilizadas y adecuadas por las formas procesales de los Pretores urbano y peregrino.
Por ello resulta de especial utilidad un resumen esquemáti co de los datos sociales, culturales y organizativos de la Socie dad Romana en sus distintas fases de desarrollo histórico. Si es tos datos están relacionados con las fuentes y medios de produc ción del Derecho, proporcionarán una base o sustrato para un mejor conocimiento de las instituciones jurídicas.
Cuestión siempre discutida por doctrina científica es la re lacionada con la periodificación. A nte todo, porque todo corte o división en periodos, como se ha afirmado con acierto, tiene siempre algo de artificial. En segundo lugar, porque son muchos y variados los criterios adoptados por los autores para la jurídica romana.
Por su adecuación a la historia de la jurisprudencia romana hemos aceptado siempre la división en periodos propuesta por el prof. Alvaro D ’ Ors:
1. Periodo del Derecho Antiguo o Quiritario: del año 753 al 130 a. C. / 2. Periodo del Derecho Clásico: del año 130 a.C. al 230 d.C. Este extenso periodo se subdivide en tres etapas: 1) Primera etapa clásica o pre-clásica: del 130 al 30 a.C.; 2) Segunda etapa clásica, central: del 30 a.C. al 130 d.C.; 3)
Tercera etapa clásica, tardía: del 130 al 230 d.C. / 3. Periodo '
del Derecho Postclásico del año 230 al 527 d. C. / 4. Periodo del Derecho Justinianeo del 5 2 7 al 565 d.C.
E l primer periodo del Derecho Antiguo coincide en la his toria constitucional con la Monarquía y la Repúbllica. La época clásica abarca los finales de la crisis republicana y el Principado. Los últimos periodos del Derecho Post-clásico y Justinianeo co rresponden al Dominado o Imperio absoluto.
Los datos y circunstancias históricas de esta obra, en sus diferentes planos sociológicos y culturales ilustran esta compleja y extensa evolución jurídica. También inducen a un estudio más detenido y profundo de la Historia romana especialmente magis tral y "modelo” para nuestros días como muestra de ideales y aspiraciones que queriendo ser “democráticas”acaban en fraca sos demagógicos. Nos referimos a modelos tan claros y ejempla res como los famosos "cambios”patrocinados por los hermanos Graco.
La Historia, evidentemente, no es algo sepultado en el pa sado sino de algún modo vivo en el presente. Esta Breve Historia de Roma nos ayuda a redescubrir los orígenes de muchos de nuestros hábitos e instituciones. Está narrada con sentido críti co en términos precisos y se atiene a los hechos, que —sobre to do, en el título dedicado a las Fuentes del derecho— se presen tan como ejemplificaciones previas de conceptos o ideas genera les. Participa esta Historia, por eso, de algunas de las caracterís ticas del método del Casuismo jurisprudencial romano: la conci sión, el realismo, la más directa percepción del saber.
I N D I C E G E N E R A L Páginas Guía Bibliográfica 10 Monarquía 00 Introducción 14 01 Historia y geografía 16 02 Economía y sociedad 18 03 Arte y cultura 20 04 Organización Política 22 05 Fuentes del derecho 24
República 10 Introducción 27 11 Historia y geografía 33 12 Economía y sociedad 57 13 Arte y cultura 81 14 Organización política 105 15 Fuentes del derecho 129
Notas 153
Cuestionario 157
Indice analítico 161 Indice de Ilustraciones 165
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O INTRODUCCION: LOBA CAPITOLINA
00.0 La Loba Capitolina es una loba etrusca. Se halla en el Museo del Palacio de los Conservadores, en Roma; es una escul tura en bronce atribuida a la escuela de Vulca. Vulca fue un es cultor etrusco —el único escultor etrusco de quien conocemos su nombre— que vivió, hacia el —500, en la ciudad de Veyes. Fue autor del famoso Apolo —dios del Sol o Febo— de Veyes y también del llamado Hermes de Vulca o de Veyes.
* 1. Acompañan a la figura de la Loba Capitolina las figu ras de dos niños en actitud de mamar de ella: representan a Ró mulo, el legendario fundador de Roma, y a Remo, su hermano gemelo. Los niños de la Loba Capitolina son obra del artista flo rentino del Renacimiento Antonio del Pollaiolo —que murió so bre el 1500— y fueron añadidos a la escultura principal después de esa fecha.
2 La Loba del Capitolio —monte contiguo al Palatino- será la imagen pórtico de los hechos e instituciones de la época de la Monarquía, la época de las arcaicas leyendas.
3 Es claro que para comprender la época de la Repúbli ca hay que tener un cierto conocimiento de sus más próximos antecedentes: La Monarquía. También es cierto, sin embargo, que a veces ciertos hechos legendarios de la Monarquía sólo pue den entenderse desde un conocimiento previo de otros datos más seguros pertenecientes ya a la época de la República.
V 4 La época de la Monarquía comienza con la fundación de Roma, en el —753, y termina con la caída de la monarquía etrusca, hacia el —510: abarca, pues, casi dos siglos y medio. En esta época, que llamaremos Arcaica, Roma es una ciudad de la comarca del Lacio, que surge, primero, en medio de la natural rivalidad, y consiguiente lucha, con poblaciones vecinas; que crece, se incrementa, luego, con la fusión de grupos humanos di versos —los sabinos, entre ellos—; y que se emancipa, por últi mo, del poder político de los etruscos —de quienes los romanos habrán de mostrarse después, de algún modo, herederos: parti cularmente en lo que se refiere a prácticas rituales y construc ciones públicas.
*5 El contenido de la Monarquía de Roma comprende: Historia y Geografía; Economía y Sociedad; Arte y Cultura; Or ganización política; y Fuentes del derecho.
Ol/HISTORIA Y GEOGRAFIA
01.1.— Eneas, héroe troyano.— Cuenta la leyenda que, aca bada la guerra de Troya —hacia el 1200 a. de C.—, tomada y des truida esta ciudad de Asia Menor, Eneas se hace a la mar en bus ca de otra tierra donde asentar su casa.
1 Tras la peripecia de una tempestad provocada por Juno —enemigada de los troyanos— y aplacada al fin por Venus —madre de Eneas— éste arriba con su nave a las costas de Africa,7 / a Cartago. Dido, la reina, lo recibe con fiestas y se enamora de él. Pero luego Mercurio —enviado de Júpiter— ordena a Eneas que abandone a Dido y que zarpe hacia Italia donde debía fundar un nuevo reino.
2 Eneas llega a la región del Lacio, es recibido por el rey Latino y se casa con la hija de éste, Lavinia. Les nace un hijo: Ascanio.
01.2.— Ascanio, fundador de Alba Longa. Ascanio, por otro nombre Julius, es el legendario fundador de Alba Longa; que fue gobernada, sucesivamente, por doce reyes: el penúltimo, Numitor, fue destronado por su hermano Amulio. Amulio obli gó a Rea Silvia —hija de Numitor— a hacerse vestal, a consagrar se a la diosa Vesta con voto de castidad.
1 Pero Rea Silvia tuvo, del dios Marte, dos hijos geme los: Rómulo y Remo, que fueron arrojados al Tiber, deposita dos, en un cesto, en el río, cerca de la orilla. Una loba los ama mantó. Luego, un pastor, Faustulus, encontró a los niños y se los llevó a su mujer, Larencia, que los crió; se hicieron mayores, mataron a Amulio y repusieron en el trono a su abuelo Numitor.
01.3.— Rómulo, fundador de Roma. Rómulo y Remo abandonaron Alba Longa y se proponen fundar una ciudad: eli gen como asentamiento el Monte Palatino. Mientras Rómulo traza con el arado el recinto urbano —la Urbs quadrata (—753)—, Remo, burlándose de él, salta el muro sagrado. Rómulo lo mata y pone nombré a la ciudad: Roma. Luego entra en güera con sus vecinos los sabinos a los que los romanos arrebatan sus mujeres —es el famoso rapto de las sabinas—. Al fin se hace la paz.
1 A Rómulo —rey latino— le suceden Numa Pompilio, Tulio Hostilio y Anco Marcio —reyes sabinos— másTarquino el Antiguo, Servio Tulio y Tarquino el Soberbio —reyes etruscos—,
1
Loba Capitolina
organización religiosa, la reforma del calendario y la construc ción del templo de la buena fe.
01.5.— Tulio Hostilio.— En tiempos de Tulio Hostilio ocu rrieron, se dice, estos hechos: el combate entre Horacios —tres hermanos romanos, vencedores— y Curiados —tres hermanos al- banos, vencidos—; la destrucción de Alba Longa; y la construc ción de la Curia Hostilia., sede del Senado.
01.6.— Anco Marcio.— En tiempos de Anco Marcio parece ser que el territorio romano se extendió hasta el mar y se fundó el puerto de Ostia, en la boca o desembocadura del Tiber.
01.7.— Tarquino el Antiguo.— Tarquino Prisco fue rey en el —616 ; a él se atribuye la construcción de la Cloaca máxima que sirvió para avenar el terreno pantanoso de la depresión del Velabre, entre el Palatino y el Capitolio, en la zona del Foro.
01.8.— Servio Tulio, rey etrusco.— El reinado de Servio Tulio se sitúa entre los años —578 y —534. A Servio Tulio se atribuyen la construcción del recinto amurallado de la Roma del Septimontium, la creación del comicio centuriado y aún la acu ñación de la primera moneda. En realidad todos estos hechos son muy posteriores a Servio Tulio.
01.9.— Tarquino el Soberbio, último rey etrusco.— El úl timo de los siete reyes de Roma fue Tarquino el Soberbio; de puesto en el —509 y, según la leyenda, a raiz del ultraje inferido a la virtuosa Lucrecia por un hijo de aquél. Tras la expulsión de Tarquino el Soberbio comienza el consulado o República, co mienza el régimen republicano.
02/ ECONOMIA Y SOCIEDAD
02.1.— Territorio y población en el período inicial.— De la leyenda sobre los orígenes de Roma, ¿qué hay de cierto?. Muy probablemente a Roma la crearon de verdad los etruscos: un pueblo no indoeuropeo que, procedente del Asia Menor, llegó . por mar a las costas de Etruria —separada del Lacio por el Ti ber— y cuya civilización superó a la de los villanovenses.
1 Los villanovenses fueron un pueblo de origen indoeuro- , peo que, sobre el año —1000 y procedente quizá de los Balca nes, se asentó en Villanova —entre el Po y los Apeninos— intro duciendo el uso del hierro. Antes ya habitaban la península los indoeuropeos del valle del Po —incineradores, de los que deri vará el subgrupo de los latinos— y los indoeuropeos de las mon tañas de los Apeninos —enterradores, de los que derivarán los subgrupos de sabinos, samnitas, umbros, lucanos y oscos.
02.2.— Moneda y recursos económicos en el período ini cial.— Inicialmente no se usó en Roma la moneda.
1 El pastoreo debió ser el recurso económico de los pri mitivos romanos.
02.3.— Grupos sociales y civiles en el período inicial.— Ini cialmente Roma, su zona, debió estar poblada por pastores, de alguna rama de pueblos indoeuropeos asentados en la península itálica —la rama de los latinos?—, que acabaron siendo desplaza dos por los etruscos, sus vecinos del norte.
1 Inicialmente no existió la distinción entre patricios y no patricios, entre ciudadanos y no ciudadanos.
02.4.— Territorio y población en el período intermedio.— Cuando Roma era solamente la colina del Palatino, la supuesta Urbs quadrata de Rómulo, su territorio no llegaba a los 300 por 300 metros. Después se extendió por todo el Septimontium: las tres cimas del Palatino —Palatium, Cermalus, Velia— más las tres del Esquilmo —Cispius, Oppius, Fagutal— más el Celio. Fuera del ¡Septimontium quedaba, entre otros, el monte Quirinal —ha bitado primeramente por sabinos?— que acabaría encerrado en el recinto llamado de Servio Tulio.
1 Con su territorio,aumentó Roma su población.
02.5.— Moneda y recursos económicos en el periodo inter medio.— Roma, ganadera, utilizó como medida de cambio la
unidad o cabeza de ganado: pecus; de ahí pecunia, con significa ción de dinero.
1 Surgieron luego actividades agrícolas y aún comercia les —en relación con el cobre de Etruria y con las salinas de la desembocadura del Tiber—.
02.6.— Grupos sociales y civiles en el periodo intermedio.— Cuando Roma ensanchó su perímetro y comprendió el Septi montium no podían percibirse todavía grupos sociales diferen tes. Acabó habiendo en Roma, tras su fundación, tres tribus: la de los Rammes —supuestamente latinos—, la de los Tities —su puestamente sabinos— y la de los Luceres —supuestamente etruscos—. La verdad es que los nombres de estas tres tribus —y es de suponer, por eso, que la condición de sus componentes- son todos etruscos.
1 La distribución de la población en tres tribus —mejor, escuadrones— no responde sino a necesidades de organización militar; y no supone la existencia de grupos sociales o civiles di ferentes.
02.7,— Territorio y población en el periodo final.— Al final de la monarquía Roma ha superado ya el área de los 150 km2 —comprendiendo la ciudad y el campo—; se acerca a los 800 km2 de los comienzos de la República.
1 La población crece.
02.8.— Moneda y recursos económicos en el periodo fin al.- Se llegan a utilizar pedazos de bronce en bruto que, en el mo mento del cambio, se pesan.
1 Se incrementa la actividad comercial.
02.9.— Grupos sociales y civiles en el perido final.— Hay distinción entre patricios —la minoría pudiente— y plebeyos —la mayoría dependiente—.
03/ ARTE Y CULTURA
03.1.— Arquitectura y artes figurativas en el periodo ini cial.— Las viviendas de los primitivos habitantes de Roma fue ron chozas, o cabañas circulares; tal como nos lo recuerdan las antiguas urnas cinerarias en forma de casa o los orificios en c ír- , culo descubiertos en el Palatino.
03.2.— Lengua y literatura en el periodo inicial.— Se dice , que los romanos recibieron el alfabeto, inventado por los feni cios, de los griegos asentados en Cumas —en la Campania— hacia el —750. El lenguaje del Lacio, el latín, pertenece a la rama itáli ca de las lenguas indoeuropeas.
03.3.— Religión, pensamiento y costumbres en el periodo inicial.— Las primeras divinidades romanas son como fuerzas misteriosas e invisibles, voluntades sobrenaturales, númina. Ta les como Sterculinus, el numen que enriquece el suelo; Luper cus, el que ahuyenta al lobo; Jano, que vigila la puerta, la entra da; Marte, protector de los campos sembrados.
1 Las relaciones del pueblo con los dioses las reglamen taba el colegio de los Pontífices al que pertenecía el rex sacro rum. Los pontífices elaboraron el calendario y, posiblemente, construyeron el primer puente sobre el Tiber.
03.4.— Arquitectura y artes figurativas en el periodo cen tral.— Los etruscos hicieron la obra de drenaje de la depresión , del Velabre, terreno pantanoso del Foro: abrieron una zanja de desagüe —la cloaca máxima— que desemboca en el Tiber; su construcción se atribuye a Tarquino el Antiguo, rey en —616. Los arquitectos etruscos importaron de Oriente la bóveda de medio punto.
03.5.— Lengua y literatura en el periodo central.— Los do cumentos epigráficos más antiguos de Italia y de Roma están es critos con caracteres del alfabeto etrusco. Se tenía por la más antigua inscripción latina la de la fíbula de Preneste —supuesta mente auténtica, que se decía databa del siglo VII o del VI a. C.—; dice: Manios Med Fhefhaked Numasios.
03.6.— Religión, pensamiento y costumbre en el periodo central.— Roma practica el culto a los muertos, de gran arraigo etrusco. A los muertos familiares —pervivientes en sus almas
divinizadas, buenas—, a los Manes, se les ofrecían, para aplacar los, flores y alimentos en fechas señaladas.
1 Los etruscos también llevaron a Roma el gusto por el arte de la adivinación. Consistía en tratar de conocer la voluntad de los dioses a través de la observación —por los harúspides— de las entrañas, del hígado, del animal sacrificado; o —por los au
gures— de la bóveda celeste, del cielo, y del vuelo de las aves.
En tiempos de Tarquino el Antiguo los augures fueron, se dice, 6: 2 por tribu.
03.7.— Arquitectura y artes figurativas en el periodo fi nal.— A Tarquino el Soberbio se atribuye la construcción de un templo etrusco en el Capitolio dedicado a Jupiter, Juno y Mi nerva, la tríade capitolina. Hallazgos arqueológicos de fragmen tos de tierra cocida de fines del siglo VI o principios del V con firman que allí existió un templo de arquitectura greco-etrusca decorado con pinturas.
03.8.— Lengua y literatura en el periodo final.— La más an tigua inscripción romana es la del cippus descubierto bajo el la
pis niger del Forum. Se dice será de fines del siglo VI —ca. 509?—
o primera parte del V a. C. Está hecha con caracteres del alfabe to etrusco arcaico y contiene la palabra RECEI, que se emparen- ta con Regei, Regi, Rex.
03.9.— Religión, pensamiento y costumbres en el periodo final.— Se atribuye al último Tarquino la creación de los duoviri sacris faciundis: eran auxiliares de los pontífices y estaban en cargados de la práctica de ciertos ritos de origen helénico —la ce remonia de los sacrificios seguida de una consulta a los libros de la Sibila, del oráculo de Cumas— para la predicción del resultado de empresas relacionadas con el porvenir de Roma.
04/ ORGANIZACION POLITICA
04.1.— Las magistraturas en el periodo inicial.— Los co mienzos de Roma son muy oscuros. La tradición dice que Ró mulo fue el primer rey de Roma. El más antiguo magistrado ro mano fue indudablemente un rex: un jefe carismático elegido de por vida para guiar o regir el grupo político, guerrero.
04.2.— El Senado en el periodo inicial.— ¿Empezó siendo ; el Senado el consejo asesor del rey? ¿Nombró Rómulo a los pri meros cien senadores?. Senex significa anciano. Diez decenas de senadores parece una referencia a las 10 décimas partes, grupos, curias, en que primeramente se organizó la población.
04.3.— Las asambleas en el periodo inicial.— La asamblea popular y el ejército fueron en los orígenes de Roma la misma cosa: el comicio curiado integrado por 10 curias. Las curias —de co-viria: agrupación de varones— debieron empezar teniendo atribuciones de carácter religiosopolíticomilitar.
04.4.— Las magistraturas en el periodo central.— En la épo ca de los reyes etruscos el rex ostenta el imperium —el supremo mando— y cuenta con magistrados auxiliares, los tribuni mili
tum'. tres oficiales del ejército, uno por tribu, que tendrían a su
mando, cada uno, mil infantes y cien jinetes.
04.5.— El Senado en el periodo central.— En el periodo de los reyes etruscos, los miembros del Senado, los patres —una es pecie de nobleza sacra de designación real, ¿los patres maiorum gentium?— tendrían esencialmente estas funciones: hacerse car go provisionalmente, y por rotación, del poder supremo durante la eventual falta de rey —interregnum— ; y ratificar las decicipnes de los comicios con su poder de confirmación —auctoritas—.
04.6.— Las asambleas en el periodo central.— La población romana estuvo organizada primeramente en tres tribus, esto es, en tres unidades que se correspondían, a un tiempo, con los tres escuadrones del ejército y las tres demarcaciones del territorio. Las tres tribus comprendían un total de tres decenas de curias: 30 curias. Cada curia comprendía un número variable de gentes, de clanes o grupos familiares, que se designaban con el nombre de sus más ilustres antepasados —los patres gentium—.
1 Los comicios curiados, las asambleas por curias, te nían la función de aceptar al jefe, el rex: por aclamación con es truendo —suffragium—, mediante acuerdo —lex curiata de impe
rio—.
04.7.— Las magistraturas en el periodo final.— Tarquino es el último rey de Roma. A los supremos magistrados de la Repú blica —dictador o cónsules— pasan las atribuciones reservadas al rey. A saber: la prerrogativa de consultar la voluntad de los dio ses —de tomar los auspicia— previamente a la toma de una deci sión, tal como la propuesta de un nombramiento; y el máximo poder de mando —imperium—, simbolizado en el hacha de dos filos envuelta en un manojo de varillas, tal como la encontrada en la tumba del lictor, en Vetulonia: fasces de Vetulonia.
04.8.— El Senado en el periodo final.— A la caída de los re
yes etruscos los miembros del Senado dejan de ser, naturalmen te, el órgano colectivo asesor del rey. Los nuevos senadores se rán los llamados patres minorum gentium, ¿los notables de gru pos gentilicios más recientes?.
1 Será función del Senado confirmar lo acordado por la asamblea.
04.9.— Las asambleas en el periodo final.— Roma acaba or ganizándose en cuatro unidades de reclutamiento militar corres pondientes a las 4 partes del territorio, en cuatro tribus: Palati na, Succusana, Esquilma y Colina; finalmente se le añaden, otras 1 6 —4 por cada una de las anteriores— llamadas tribus rústicas. Estas 20 tribus, a 4 centurias cada tribu, dan 80 centurias. Por centurias, y no por curias, se organizarán los comicios.
1 Las funciones del comicio centuriado son de carácter políticomilitar.
05/ FUENTES DEL DERECHO
0 5 . 1 Actuaciones del rey: leyes regiae.— Se dice que en los primeros tiempos de la República hubo un Pontífice llamado Papirio que recopiló las leyes que Rómulo —el primer rey—, An co Marcio —el cuarto— y Servio Tulio —el sexto— habían elabo rado y hecho aprobar por el comicio. Tales leyes regias — leges regiae— constituyen el llamado, por el nombre de su recopila dor, Ius Papirianum.
1 Las supuestas leges regiae no pasarían de ser una serie de usos tradicionales —de mores maiorum—, que es propio de los pueblos antiguos considerar como impuestas por los dioses o conformes con la voluntad divina, complementados con normas relativas al ritual de los sacrificios —ius sacrum—.
2 Dionisio de Halicarnaso, que vivió en tiempos del em perador Augusto, nos habla de que el rey Servio Tulio había he cho una colección de las leyes de Rómulo y de Numa a la que había añadido las suyas propias, aprobadas por el comicio curia do, y de que después Tarquino el Soberbio hizo destruir las ta blas en que estaban escritas. Se trata de un relato legendario: el derecho anterior a las Doce Tablas (—450) era un derecho con suetudinario.
05.2.— Actuaciones del Senado.— Cuando se produce la falta de rex, los poderes de interpretar la voluntad divina pasan a los miembros del Senado: auspicia ad patres redeunt. Conforme con los auspicia de los patres, el interrex —especie de regente— se encarga de la creatio, del nombramiento del nuevo rex.
05.3.— Actuaciones del comicio.— Al comicio curiado co rresponde la atribución de los poderes de mando al rex, median te el correspondiente acuerdo: lex curiata de imperio. Estos po deres se acrecientan mediante la inauguratio: revelación a cargo de los augures de la voluntad divina favorable a tal atribución de poderes.
I N T R O D U C C I O N
1. PROPOSITO Esta Breve Historia de Roma pretende ser una exposición general y sintetizadora del entramado cultural de Roma durante la República.
Abarca el tiempo que va del 509 a.C., año en que la Repú blica comienza, al —133, año en que, por poner una fecha, el ré gimen político de la República ya está en crisis.
Tratamos de presentar un panorama de Roma, de su his toria y de sus instituciones. Al hilo, naturalmente, de una crono logía, de una secuencia temporal de los acontecimientos. Pero sin limitamos por ello a una mera relación de fechas y sucesos, fríos, sin vida, desconectados entre sí.
2. CONTENIDO Y PLAN Partiremos del andamiaje de los hechos de guerra, o, más ampliamente, de los hechos de HISTORIA GENERAL, como la verdad menos discutible, como el más elemental punto de salida,
como la más firme e ineludible referencia.
Tales hechos, por otra parte, no van a ser expuestos con el único orden de su sucesión en el tiempo, sino que se presentarán agrupados en períodos, los períodos que llamaremos latino, itáli co y mediterráneo; y estratificados a su vez, dentro de cada pe ríodo, en grandes unidades o bloques de acontecimientos signifi cativos.
Así, todos los hechos de Historia General del período lati no se ordenan conforme a estos tres bloques que constituyen otros tantos capítulos: 11, Cástor y Pólux y otros legendarios personajes; 12, Los decemviros; 13, Camilo, fundador de Roma.
En el siguiente período, el período itálico, los hechos se or denan en estos capítulos: 14, Guerras Samnitas y Guerra Latina; 15, Guerra de Tarento.
Por último, los hechos de Historia General del período me diterráneo se ordenan en los capítulos siguientes: 16, Primera Guerra Púnica; 17, Segunda Guerra Púnica; 18, Guerras de Ma cedonia y de Siria; 19, Tercera Guerra Púnica y toma de Nu mantia.
En este último capítulo de la serie, a propósito de la con quista de la península ibérica por los romanos, se narrarán los acontecimientos ocurridos en España desde la entrega de Gades (—206) hasta la toma de Numancia (—133).
Esta narración discurre, década a década, en paralelo con las fechas más significativas de las guerras de Siria y Macedonia de las que se trata en el capítulo inmediatamente anterior.
Tras los hechos de Historia General nos ocuparemos de las cuestiones de ECONOMIA Y SOCIEDAD, agrupadas en tres apartados: Territorio y población; Moneda y recursos económi cos; Estructura social y territorial.
Conforme a estos tres apartados se estudiará la Economía y Sociedad de cada uno de los tres períodos de la República: la tino, itálico y mediterráneo.
Seguirá luego una referencia al ARTE Y CULTURA, a tra vés, también, de los distintos períodos en que la República se
di-vide. Y conforme a, en cada uno, los siguientes apartados: Arquitectura y artes figurativas; Lengua y literatura; Religión, pensamiento y costumbres.
Se pasará después a una sucinta exposición de la ORGANI ZACION POLITICA de Roma en los distintos períodos de la República. En cada uno de ellos se hablará de: las magistraturas; el Senado; las asambleas.
Por último trataremos de las FUENTES DEL DERECHO. Se englobarán en este título las siguientes categorías de fuentes: Edictos y otras fuentes; Senadoconsultos; Leyes comiciales. Cada una de estas tres clases de fuentes serán estudiadas, natu ralmente, a lo largo de cada uno de los tres períodos en que la época de la República se divide: período latino, período itálico y período mediterráneo.
3. PRESENTACION Como se deduce de lo dicho, la obra se estructura en cinco grandes áreas o títulos: 1, Historia general; 2, Economía y So ciedad; 3, Arte y Cultura; 4, Organización política; 5, Fuentes del derecho.
Cada uno de estos títulos puede dividirse en tres períodos y cada período puede desmembrarse, a su vez, en tres grandes apartados. Lo que da un total de nueve apartados o capítulos por cada título. Salvo el título de Historia general, en el que no se sigue la división de exactamente tres capítulos por período.
El resultado es que la información aparece organizada siguiendo un doble y simultáneo orden, o, mejor, triple.
Por una parte, un orden natural, cronológico, el de la mis ma sucesión de los hechos. Por otra, un orden sistemático secto
rial. Y además, porque así se ha buscado a propósito y así se ha
conseguido sin violencia, un orden sistemático decimal: en cada título los capítulos van del 0 al 9.
La extensión de cada capítulo es exactamente de dos pági nas en todos ellos: cabría hablar, por eso, de un orden topográ
fico o aún tipográfico mnemotécnico.
Esto hace que el lenguaje haya tenido que ser necesaria mente conciso, breve, ajustado, riguroso. Procurando, al mismo tiempo, no caer en la sequedad, en el acartonamiento.
Al final de cada título se presenta una tabla cronológica de los acontecimientos más sobresalientes, década a década, a ra zón de un hecho por década; con lo que se limita, y uniforma, su extensión.
Tales tablas van de los primeros tiempos del periodo latino, generalmente del año de la Ley de las Doce Tablas (—450), a los últimos tiempos del que llamamos periodo mediterráneo, al año de la toma de Numancia (—133) o fecha próxima.
Cada tabla, cada índice cronológico, admite la correspon diente lectura, en vertical, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, siguiendo el natural orden cronológico, que ya se indica en el correspondiente margen izquierdo.
La serie de las cinco tablas, una por cada título, admite una lectura conjunta, horizontal, en paralelo, sincrónica. De este modo cabe repasar, reconocer de una vez los acontecimientos destacados de cada década, o, por extensión, de cada periodo, en las diferentes áreas o sectores de Historia general, Economía y Sociedad, Arte y Cultura, Organización política y Fuentes del derecho que el conjunto del presente trabajo abarca.
En el margen derecho de las tablas, hay una referencia al
orden sistemático, una indicación de la sede, o lugar del texto,
en que se trata de cada uno de los hechos incluidos en cada ta bla: en qué capítulo y, dentro de él, en qué epígrafe.
Estos capítulos y epígrafes se designan por su número, conforme al código numérico, y decimal, con que se presenta el Sumario de cada título y que se incluye al comienzo del mismo.
Tal sumario, tal índice, va precedido de un corto Preámbu lo justificativo. Al preámbulo le antecede una Imagen, clave, sin- tetizadora —con su pie de imagen, con su comentario— que sirve de pórtico a cada título, a cada unidad temática, a cada cuader no, por así decirlo, de esta Breve Historia.
A fin de amenizar la lectura del texto y facilitar, de otra parte, el recuerdo de alguna de sus ideas fundamentales, esta Historia de Roma tiene un planteamiento visual, gráfico. Cada capítulo se centra en tom o a un hecho, y a su correspondiente fecha, que admite una cierta representación gráfica.
Bien podría decirse, por eso, que lo que aquí se ofrece son imágenes para una historia de Roma: cincuenta imágenes para una historia de Roma, ya que hay una imagen central para cada
uno de los 50 capítulos del total de la obra. Incluidas las co rrespondientes imágenes de los capítulos cero, las imágenes pór tico, o cabecera, de los diferentes títulos. A saber: 10, Historia general, o Historia y geografía, mejor, con la imagen inicial de Mapa de Italia y península ibérica con Numancia; 20, Economía y Sociedad, con la imagen de Moneda púnica de tiempos de Aní bal; 30, Arte y Cultura, con la imagen de una portada de la obra De agri cultura, de Catón, 40, Organización política, con la ima gen de un Grupo de senadores; 50, Fuentes del Derecho, con la imagen de la Vía Apia, de tiempos de la Ley Poetelia Papiria de nexis.
Estas imágenes con que se abren, respectivamente, cada uno de los títulos sirven para que recordemos, por asociación con hechos coetáneos, más fácilmente visualizables que los con ceptos a que se asocian, ideas tan abstractas como la Ley Poete lia, del tiempo de la Vía Apia; la Ley Calpurnia, posterior al tiempo de una Moneda púnica conmemorativa del paso de los Alpes por Aníbal; la Ley Ebucia, del tiempo de la toma de Nu mancia, la capital de los arévacos, en el alto valle del Duero.
4. ELABORACION No ha sido fácil la elaboración de estas páginas ni se acertó a la primera con su actual planteamiento. Hay bajo este manus crito muchos borradores, diversidad de esquemas y de anotacio nes, y, como en otros muchos trabajos ocurre, un continuo ir y venir de la forma al fondo, de los textos al esquema, del arma zón a los contenidos, en interacción recíproca, con constantes, y trabajosas modificaciones, reelaboraciones, por tanto; a fin de garantizar un resultado coherente, armónico, secuencial, orde nado, crítico.
El material consultado ha sido diverso. Queda referido, en parte, en las correspondientes Notas que, como apéndice, se pre sentan ordenadas por títulos, capítulos, epígrafes, y términos o voces. Una Guía Bibliográfica completa estas referencias.
5. DESTINO Esta es una obra de iniciación, o aún de repaso. Para aso marse a la desconocida Roma; para recordar una Roma olvida da. Para quien tenga la necesidad de reconocer y retener algunos datos de su historia: de su Historia general o de sus Historias particulares, sectoriales. Para quien sienta la curiosidad de en tender algo de la compleja trama de sus instituciones.
Este cuaderno, más que libro, sobre la República de Roma puede ser, ciertamente, el cuaderno de los presupuestos cronoló
gicos del derecho romano', o el cuaderno de la aproximación al
estudio de las instituciones jurídicas romanas.
Puede valer como guía para ulteriores lecturas de obras más completas y autorizadas. Puede tomarse como esquema que luego se ilustra, se amplía, se enriquece, con las correspondien tes notas, citas o transcripciones de textos, doctrinales, biblio gráficos, y documentos.
Tales notas se identifican, se etiquetan, por medio del nú
mero del capítulo y epígrafe correspondiente, seguido del térmi
no, de la voz, a que se refieren. Así resulta fácil, luego, insertar las, colgarlas, leerlas en su lugar, en su sitio.
Tendría sentido, ya se justificaría la redacción de estas pá ginas si con ellas se consigue despertar el interés por algunas de las obras o documentos que se reseñan en los correspondientes índices bibliográficos y de Fuentes. Si el lector desembocase, con gusto y con provecho, en el estudio de obras como las de Combes, Piganiol, Arangio u otras de las que, todas desde algún punto de vista interesantes, se citan.
6. VALORACION Para terminar, sólo nos queda decir, repitiendo lo que al guien dejó escrito a propósito de las novedades artísticas, de es cuela o pensamiento, que esta Breve Historia de Roma no es en
1 HISTORIA Y GEOGRAFIA
MAPA DE ITALIA Y PENINSULA IBERICA, CON NUMANCIA
10.01,— Italia es la península central del Mediterráneo: la oriental es la península balcánica; la occidental es la península
ibérica. Italia es como un inmenso dique, entre el Tirreno y el
Adriático. Como una gigantesca bota que pisa sobre el Jónico. Cercada, al norte, por el arco montañoso de los Alpes. Cruzada, de norte a sur, por la espina dorsal de los Apeninos.
1 En Italia, en su centro, entre la costa del Tirreno y la cordillera de los Apeninos, hay una larga superficie llana: la co marca del Lacio. En el Lacio, junto al Tiber, está Roma. Al norte de Roma están los restos de la antigua Veyes, la florecien te ciudad de los etruscos. De Roma al sur, junto al río Volturno, está Capua, en la fértil llanura de la Campania. Al este de Capua, a unos kilómetros de distancia, hay un desfiladero, un puerto de montaña. No muy lejos de este desfiladero estaba la antigua ciudad de Cáudium,en la abrupta región apenínica del Samnio. Cerca de Cáudium, Beneventum. Al sureste de Beneventum,
Venusia, hoy Venosa, en la antigua Apulia. Al sureste de Venu sia, ya en el Jónico, Tarento, la próspera colonia que fundaron
los griegos.
2 La Vía Apia, que partía de Roma —y pasaba por Ca pua, por Caudium, por Beneventum, por Venusia— acabó llegan do hasta Tarento. Y se prolongó hasta Brindisi, junto al Adriá tico, en el tacón de la bota. En la puntera de la bota está Rhe
gium, hoy Regio-Calabria, en la antigua región del Bracio. Junto
a Regio-Calabria está el estrecho de Mesina. Al otro lado del es trecho, la isla de Sicilia. Al oeste de Sicilia, el mar. Luego Carta
go, en el Norte de Africa. No demasiado lejos de Cartago, está Zama.
3 Las costas del Norte de Africa se extienden, por el Oeste, hasta el Atlántico. El estrecho de Gibraltar, entre el Mediterráneo y el Atlántico, separa el continente africano de la península ibérica. En la península ibérica, en su meseta central, se halla el alto valle del Duero; y en este valle, Numancia. Nu
mancia fue la capital de los arévacos. Al fin se rindió a Roma en
el año 133 a. de C., en el tiempo de la famosa Ley Ebucia, de hacia el 130 a. de C. que reconoció el uso de la fórmula escrita en el proceso.
4 En nuestra Breve Historia de Roma, la República, este Mapa de Italia y Península Ibérica con Numancia es la imagen pórtico del cuaderno titulado Geografía e Historia.
P R E A M B U L O
10.02,— Nos proponemos hacer una síntesis de la historia
general de Roma durante la República; o más exactamente, du
rante el tiempo que va desde la caída del último de los reyes etruscos —año —509— hasta la rendición de Numancia —año
-133— La rendición de Numancia coincide, más o menos, con
la famosa Ley E b u cia y con la revolución de los hermanos / Graco.
1 Posiblemente algunos acontecimientos de esta historia resulten ya conocidos para muchos. Por ejemplo: las Horcas Caudinas; la guerra de Tarento; la batalla de Pidna; el viaje de Catón por España. Habrá quien lo recuerde. Pero, en general, la historia de Roma es algo que sabemos hasta que, como ahora, llega el momento de contarla. Vamos a intentarlo. Con orden. Con claridad. Con rigor. Con brevedad. Con intención.
2 Con orden. Con orden cronológico: al hilo del tiempo en que los hechos se producen. Y a la vez con orden sistemáti
co . siguiendo los capítulos y epígrafes de un sumario.
3 Con claridad. Utilizando, en lo posible, el término preciso, la frase lapidaria, la expresión gráfica.
4 Con rigor. Las afirmaciones del texto base se justifi can con el correspondiente repertorio de notas —documentales, bibliográficas y anotaciones personales— que se presentan como Apéndice.
5 Con brevedad. El texto tiene 9 capítulos de 2 páginas. 6 Con intención. Esta historia de Roma concluirá con el resumen de una tabla cronológica: trazada como una gruesa línea de fechas significativas, fundamentales. Pero esta es una historia previa: preparada para construir sobre ella las posterio res historias sectoriales de la sociedad, de la cultura, de las insti tuciones políticas y jurídicas.
7 Al final, las diferentes historias especializadas, y sus resúmenes —las tablas cronológicas paralelas— deberán ser rela cionadas entre sí: con el propósito de explicar las transforma
ciones producidas en Roma durante la República en los sectores
de la sociedad, la cultura, la organización política y, en última instancia —y sobre todo—, el derecho.
8 Pensando en este último objetivo, esta historia desta cará los acontecimientos directa o indirectamente relacionados con el derecho. Puede ser considerada ya, por eso, como una historia intencionadamente p r e j u r í d i c a .
S U M A R I O
11. CASTOR Y POLUX Y OTROS LEGENDARIOS PERSONAJES Castor y Polux ( —509/)
Coriolano. Casio. Cincinato
12. LOS DECEMVIROS Y LA LEY DE LAS DOCE TABLAS Doce Tablas: pontífices ( —450)
13. CAMILO Y LA SEGUNDA FUNDACION DE ROMA Veyes, conquistada (—396)
Segunda fundación de Roma
periodo itálico _____________________________________ _
14. GUERRAS SAMNITAS Y GUERRA LATINA Antium, conquistada
Caudium: humillante derrota (—321) Sentinum, conquistada
15. GUERRA DE TARENTO
Un tratado entre Roma y Tarento Tarento cae definitivamente ( —272)
periodo mediterráneo __________________________________
16. PRIMERA GUERRA PUNICA Mesina, en Sicilia (—264) 17. SEGUNDA GUERRA PUNICA
Tratado delEbro Batalla de Cannas (—216) Victoria de Zama
18. GUERRAS DE MACEDONIA Y DE SIRIA Cinoscéfalos ( —197)
Termopilas Corinto
19 TERCERA GUERRA PUNICA Y TOMA DE NUMANCIA Cartago
Numancia (—133)
11/ CASTOR Y POLUX
Y OTROS LEGENDARIOS PERSONAJES
11.01.— Cástor y Pólux ayudan a los romanos.— En la his toria de Roma, el final de la Monarquía y los comienzos de la República se sitúan, generalmente en el —509 antes de Cristo. Se dice que en los primeros años de la República unos caudillos' semidioses, los dióscuros Cástor y Pólux, se aparecieron a los ro manos, junto al lago Regilo —en la zona de Túsculum, la actual
Frascati— y les ayudaron a ganar la batalla contra los latinos.
1 La leyenda tiene su parte racional: porque está rela cionada con el hecho de que una federación de comunidades la tinas, con Túsculum a la cabeza, se enfrentó con Roma en una lucha por la hegemonía sobre el Lacio, antes de que latinos y ro manos concertaran la alianza que se conoce con el nombre de Foedus Casianum. La leyenda tiene su parte mágica: porque ha ce una fantástica recreación del hecho que le sirve de base, para expresar la idea de una providente intervención divina en favor de Roma.
11.02.— Coriolano se opone a los tribunos.— Coriolano es el héroe legendario romano que conquistó Corioli, la capital de los volscos, no demasiado lejos del Lago Albano. Se cuenta que propuso al Senado que no se diera trigo a la plebe mientras ésta no renunciara a sus recién creados tribunos; que, por eso, a ins tancias de la plebe, fue desterrado al país de los volscos —que habitaban al sur de Roma, entre los actuales puertos de Anzio y de Terracina—', que, indignado, decidió volver contra Roma y aniquilarla; y que, por intervención de su madre, tuvo que desis tir de su empeño y volver al país de los volscos, donde murió asesinado.
1 En la leyenda de Coriolano se descubren ya las tensio nes entre patricios y plebeyos: se presenta al tribunado de la plebe como una conquista político/social de estos últimos. Por otra parte la leyenda alude al peligro de un común enemigo ex terior: los volscos. Por fin la leyenda de Coriolano destaca un fuerte sentimiento patriótico: éste prevalece sobre los propios sentimientos familiares.
11 Cástor
y
Pólux
11.03,— Casio propone el Foedus Casianum.— Casio, el cónsul Espurio Casio, propuso a los latinos un pacto —el Foedus Casianum— para defenderse de los enemigos comunes, los vols- cos y los ecuos.
1 Los ecuos habitaban al este de Roma, más allá de Ti bur, en la zona del valle del Anio. Los volscos, al sur de Roma, más allá de Lanuvium, en la zona de las Lagunas Pontinas. Los volscos y los ecuos eran, por sus acciones de guerra y pillaje, un peligro constante para sus vecinos —romanos y latinos—.
2 El Foedus Casianum fue un foedus aequum, un trata do de igualdad entre las partes contratantes: Roma, por un lado, y la federación de comunidades latinas —la Liga Latina— por otro. En él se decía: existirá paz entre los romanos y los latinos
mientras existan el cielo y la tierra; los aliados deberán socorrer se mutuamente en la guerra y participar por igual en el botín.
La tradición sitúa la fecha del Foedus Casianum en el año —493. 11.04.- Cincinato vence a los ecuos.— Cincinato ha pasado a la historia como el símbolo del dictador modelo. Como ejem plo de laboriosidad, sencillez, patriotismo y falta de ambición.
1 Estaba arando su campo, cuenta la tradición, cuando recibió una delegación de senadores que le requerían para orga nizar la guerra contra los ecuos. Cincinato, se dice, se dirigió a Roma, se puso al frente del ejército, derrotó a los ecuos, y, re nunciando a su cargo de dictador, se volvió a arar su campo.
2 Al margen de lo anecdótico, en la época en que se si túa la historia de Cincinato —hacia el -458— Roma es ciertamen te un pueblo de campesinos que aran la tierra, y los romanos es tán ciertamente en guerra con los ecuos, sus vecinos del este.
12/ LOS DECEMVIROS
Y LA LEY DE LAS DOCE TABLAS
12.01.— Terentilio Arsa y su leyenda.— Terentilio Arsa fue un tribuno de la plebe, cuenta la leyenda, que (en el —461 ) pro puso el nombramiento de unos magistrados especiales para la re dacción y publicación de unas leyes que resolviesen la situación de desventaja jurídica, por así decirlo, de los plebeyos.
1 El Senado, sigue la leyenda, se opuso inicialmente a tal propuesta; pero, al fin, fueron enviados a Atenas tres ciuda danos romanos con el fin de conocer las leyes de esta ciudad, que eran las leyes elaboradas por el sabio Solón. La embajada re gresó a Roma; y (en el —451) se suprimieron las magistraturas ordinarias, incluida la del tribunado de la plebe, y se nombró una magistratura extraordinaria: el Colegio de los decemviros, integrado por diez varones patricios.
2 Los decemviros redactaron diez tablas de normas que después fueron aprobadas por los comicios centuriados. Más tar de se nombró un segundo decemvirato, del que formaban parte
tres plebeyos; éste redactó otras dos tablas de normas que, arbi
trariamente, ya no fueron sometidas a la consideración de los comicios. Las doce tablas quedaron expuestas en el Foro.
3 La ley de las Doce Tablas (—450) es ya un hecho his tórico; como lo es la existencia de sus autores, los decemviros. Pero la leyenda de Terentilio Arsa no es digna de crédito. Se ex plica, sin embargo, si tenemos en cuenta que la publicación de las Doce Tablas significó que el derecho —hasta entonces celosa mente monopolizado por el Colegio de los pontífices, integrado por patricios— quedara expuesto al conocimiento de todos, tam bién de los plebeyos. En este sentido, las Doce Tablas bien pue den presentarse como una conquista de la plebe.
12.02.— Los decemviros elaboran la Ley de las Doce Ta blas.— El año —450 puede ser considerado como la primera fe cha cierta en la historia del Derecho romano. Es el año de la pu blicación de la Ley de las Doce Tablas o código de los decemvi
ros.
1 El texto de esta Ley se escribió sobre doce tablas —de madera, lo más probablemente— que luego quedaron expuestas
al público en el Foro. Lamentablemente estas tablas no han lle gado hasta nosotros. Conocemos su contenido gracias a citas o transcripciones que datan de los últimos años de la República y primeros del Principado.
2 Las disposiciones de las Doce Tablas se refieren a cuestiones de, proceso, de delitos y penas, de obligaciones, de fa
milia y sucesiones. Están expresadas en términos sencillos y has
ta rudos, propios de un lenguaje arcaico, rígido y sin matices. 3 La Ley de las Doce Tablas no es propiamente un có
digo -porque no recoge el sistema completo de las normas jurí
dicas vigentes— pero sí es una obra genuinamente romana. 12.03.— Virginia es ultrajada.— Virginia, joven plebeya, es ultrajada por Apio Claudio el decemviro, con la complicidad de un cliente de éste. Eso es lo que dice una leyenda con la que se intenta explicar el final del decemvirato como una consecuencia del ejercicio tiránico del poder.
12.04.— Cincinato salva a Roma de nuevo.— Con posterio ridad a la caída de los decemviros, hubo un hombre rico y ambi cioso llamado Espurio Melio, dice la tradición, que, distribuyen do trigo a la plebe, intentaba conquistar el poder.
1 Pero, como añade la misma tradición, Cincinato ya anciano y elegido de nuevo dictador, lo mandó llamar por me dio del magister aéquitum —es decir, de su jefe de caballería— Cayo Servilio.
2 Melio trató de huir, pero Servilio lo mató. Se cuenta que Cincinato, al saber lo ocurrido, dijo: —Cayo Servilio, gracias
13/ CAMILO
Y LA SEGUNDA FUNDACION DE ROMA
13.01.— Patricios y plebeyos rivalizan entre sí.— La rivali dad entre patricios y plebeyos es muy antigua. La creación de los tribunos de la plebe (—494?) la promulgación de la Ley de las Doce Tablas (—450) y el reconocimiento del matrimonio en tre patricios y plebeyos (—445) se presentan —con mayor o me nor fundamento— como importantes conquistas sociales de la población plebeya frente al patriciado.
13.02.— Roma intenta apoderarse de Veyes.— Llega un momento en que Roma se asoma al exterior, emprende una cla ra ofensiva dirigida hacia el otro lado del Tíber, trata de contro lar ambas márgenes del río y las salinas que se hallaban en su de sembocadura: Roma intenta apoderarse de Veyes, la próspera y floreciente ciudad de los etruscos situada a unos quince kilóme tros hacia el noroeste.
13.03.— Roma se apodera de Veyes.— Es exáctamente en el año —396 cuando Veyes cae en poder de los romanos; se dice, por decir, que tras diez años de asedio —como cayó Troya—, El caudillo conquistador de Veyes se llama Camilo.
13.04.— Roma es saqueada por los galos.— Pocos años des pués de la conquista de Veyes, los galos —o más exactamente la tribu celta de los senones— bajan de la llanura del Po al valle del
Tiber; y al mando de Breno junto si Alia —afluente del Tiber—
vencen a los romanos; luego irrumpen en Roma y la saquean, la incendian (año —390).
13.05.— Roma es fundada de nuevo.— Pero Camilo, el mis mo que antes conquistara Veyes, vence también, al fin, a los ga los: es el año trescientos ochenta y siete (—387).
1 Roma ha sido fundada de nuevo. Y Camilo puede ser considerado desde entonces, con razón, como el segundo funda dor de Roma —habiendo sido Rómulo, naturalmente, el prime ro—,
13.06.— Roma se alia con Túsculum y vence en el Lacio.— Después de la expulsión de los galos, Roma intenta el dominio sobre las ciudades vecinas, en el Lacio.
1 Primero, y según la tradición, Roma concierta (hacia el —381) una alianza con Túsculum —situada en el lugar de la
actual Frascati— y Túsculum pasa a la condición de municipio. Después, con la ayuda de Túsculum, Roma somete a Velletri, en la zona de las llanuras pontinas.
13.07. Roma vive una crisis y aprueba unas leyes.- Luego Roma vive una profunda crisis económica y social. En un inten to de salir de esta crisis, los tribunos de la plebe C. Licinio y L. Sextio proponen ciertas disposiciones por las que se hace frente al problema de la esclavitud por deudas, se limita el derecho de ocupación del terreno conquistado al enemigo —el ager públi-
cus— y se permite el acceso, teórico, de los plebeyos al consula do. Se trata de las Leyes de Licinio y Sextio —un plebiscito o
acuerdo de la plebe, ratificado por el Senado— del año —367. 2 Más tarde (entre el —358 y el —354) Roma consigue someter a Tibur y a Preñes te. Y acaba anexionándose toda la parte norte de las llanuras pontinas. Al fin, y al tiempo que so mete a las ciudades del Lacio —al este del Tiber— Roma es hos tigada por Tarquinia —una ciudad de Etruria—.
13.08.— Roma concierta un nuevo tratado con Cartago.-Durante la guerra contra Tarquinia (entre el —356 y el —350) Roma había establecido un tratado con los samnitas, los vecinos del norte del Lacio.
1 Después del tratado con los samnitas, Roma firma un nuevo tratado con Cartago (—348), por el que se establecen las respectivas zonas de comercio.
2 En él verán ya algunos dirigentes romanos la posibili dad —se ha dicho— de apoderarse del territorio de la rica Cam
pania, al este del Lacio. La supuesta ambición se va a ver cum