TEXTO PARA EL ESTUDIANTE
Autoras:
Marcela Guajardo Cofré
Magíster en Letras con mención en Literatura, Pontificia Universidad Católica de Chile Licenciada en Educación, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación Profesora de Castellano, Pontificia Universidad Católica de Chile
Doctoranda en Educación, Universidad de Sevilla Verónica Guajardo Cofré
Licenciada en Letras, Pontificia Universidad Católica de Chile Profesora de Castellano, Pontificia Universidad Católica de Chile
Lenguaje y Comunicación 7º Básico Texto para el Estudiante
Autoras:
Marcela Guajardo Cofré Verónica Guajardo Cofré
La presentación y disposición de la obra son propiedad del editor. Reservados todos los derechos para todos los países. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o
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Dirección editorial:Gloria Páez Herrera
Edición:Claudia Dueñas Santander
Asistencia editorial:Álex Ortega Toledo
Coordinación de producción:Cynthia Díaz Godoy
Diseño y diagramación:Williams Gálvez Baettig y Marcela Ojeda Ampuero
Ilustraciones:Ignacio Schiefelbein Grossi
Corrección de estilo:Ismael Bermúdez Romero
Archivos gráficos:MN Editorial Ltda.
Número de Inscripción: 176.545 ISBN: 978-956-294-238-6
Impreso en Chile.
Se terminó de imprimir esta 2ª Reimpresión de la 1ª Edición de 255.001 ejemplares, en el mes de noviembre del año 2010.
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Avda. Eliodoro Yáñez 2416, Providencia, Santiago, Chile Teléfono: 233 5101
Fax: 234 4869
e-mail: [email protected] www.mneditorial.cl
Las palabras son la clave de la comunicación humana. A través de ellas
expre-samos lo que sentimos, defendemos nuestras ideas, formulamos nuestras
necesi-dades; en fin, nos damos a conocer como personas y conocemos a los demás,
quienes se nos muestran también a través de sus palabras. Por eso, debemos
aprender a usarlas con propiedad, para que digamos lo que queremos decir y
escu-chemos lo que nos quieren contar.
Las palabras y los mensajes que con ellas construimos circulan y producen
múl-tiples formas de conversación. No solo salen de las bocas de unos para entrar en
los oídos de otros, también se desplazan entre cables y ondas como parte del flujo
inagotable de las telecomunicaciones que caracterizan estos tiempos: se dicen en
un lugar y se escuchan a miles de kilómetros de ahí, o se digitan en una pantalla
para aparecer mágicamente en otra, venciendo todas las barreras físicas. Y
tam-bién se escriben sobre el papel, por cierto, y al escribirse permanecen y vencen
entonces las barreras del tiempo y se quedan entre nosotros para ser consultadas
y gozadas y vueltas a significar por aquel que sabe y puede y disfruta de leerlas.
Para eso es este libro. Para acompañarte en el aprendizaje de decir tus
pala-bras y comprender las de otros. Hemos seleccionado textos de variadas fuentes,
autores y temas, tanto literarios –cuentos, poemas, obras dramáticas– como
aque-llos que surgen de la comunicación cotidiana y de la necesidad de informarse
–entrevistas, noticias, testimonios, opiniones, instrucciones–. Los textos
litera-rios nos invitan a conocer mundos maravillosos que surgen de las mentes de esos
seres dotados para la creación, como son escritores y escritoras. Por otro lado, la
vida cotidiana nos enfrenta a variados textos que de uno u otro modo registran la
realidad de la que somos parte, mientras que los medios de comunicación nos
informan de lo que sucede en un mundo cada vez más conectado. Será en el
encuentro con esos textos –la lectura, el diálogo y la reflexión que ellos
provo-quen– que aprenderás a ser una lectora o un lector atento y crítico, capaz de
com-prender y formarte un juicio sobre aquello que lees y escuchas y, a la vez, hacer
comprensibles y llenas de sentido las palabras que tú le dices al mundo.
Lugares que hablan ... 40
Actividad inicial: Nuestra historia en
la pantalla grande... 42
•
Subterra, entre la luz y el infierno:Lota está de película
Literatura: Cuestión de ambiente... 44
Preparo mi lectura... 44 Leo y comprendo... 44
•
El registro. Baldomero LilloAnalizo e interpreto la lectura... 50 Reorganizo el texto ... 51
•
Ambiente físico, psicológico y socialObservo, imagino y escribo... 52
•
La zamacueca. Manuel Antonio CaroEscucho y hablo... 53
•
La disertaciónTextos no literarios:
Dibujar con las palabras... 54 Preparo mi lectura... 54 Leo y comprendo... 54
•
Un paseo por la ciudad de LotaCaracterizo el texto leído... 57
•
Textos descriptivosAprendo mi lengua a partir del texto ... 57
•
Adjetivos y frases adjetivasEscribo mejor a partir del texto... 59
•
Algunos usos decProduzco mis propios textos ... 60
•
Un texto descriptivoEvaluación ... 62
•
Tarde en el hospital. C. Pezoa VélizSer junto a los otros ... 14
Actividad inicial:
La persona tras los personajes... 16
•
Fernando Gallardo: alma de QuijoteLiteratura: Personajes que se encuentran... 18 Preparo mi lectura... 18 Leo y comprendo...… 18
•
El padre de Simón. Guy de Maupassant Analizo e interpreto la lectura ...… 26 Reorganizo el texto...… 27•
Caracterización de personajesObservo, imagino y escribo... 28
•
El astrónomo. Johannes VermeerEscucho y hablo... 29
•
El debateTextos no literarios: Razones de peso... 30 Preparo mi lectura... 30 Leo y comprendo... 30
•
Juventud con mochila. Felipe Berríos Caracterizo el texto leído... 31•
Estructura del texto argumentativoAprendo mi lengua a partir del texto ... 33
•
Pronombres personalesEscribo mejor a partir del texto... 34
•
Uso deyyllProduzco mis propios textos ... 36
•
Un texto argumentativoEvaluación... 38
•
La tatarabuela Felicia. A. J. SequeraÍndice de contenidos
La imaginación al poder ... 64
Actividad inicial: Anímate a inventar... 66•
Reseñas de series de animación japonesasLiteratura: La voz de la ficción... 68 Preparo mi lectura... 68 Leo y comprendo... 68
•
La ventana abierta. SakiAnalizo e interpreto la lectura... 71 Leo y comprendo... 72
•
Espantos de agosto. Gabriel García MárquezRelatos de familia ... 88
Actividad inicial: Espectadores al ataque... 90
Literatura:
Hechos que cambian la historia... 92 Preparo mi lectura... 92 Leo y comprendo ... 92
•
Mi padre peinaba a lo Gardel. Ramón Díaz EterovicAnalizo e interpreto la lectura... 98 Reorganizo el texto ... 99
•
Los acontecimientos en los textos narrativosObservo, imagino y escribo ... 100
•
Los niños de la plaza Hebert. R.Doisneau Escucho y hablo... 101•
El discurso oralTextos no literarios:
Preguntas al padre... 102 Preparo mi lectura ... 102 Leo y comprendo ... 102
•
Escribir es un trabajo apasionado y una diversión permanente.Ángeles DíazCaracterizo el texto leído ... 105
•
La entrevistaAprendo mi lengua a partir del texto ... 106
•
Tiempos verbales compuestosEscribo mejor a partir del texto... 107
•
Acento diacrítico en interrogativosProduzco mis propios textos ... 108
•
Diseño, realización y escritura deuna entrevista
Evaluación... 110
•
El espejo chino. AnónimoDesordenemos la historia ... 112
Actividad inicial:
Aprender a leer la televisión... 114
•
Educar para ver televisión. SusanaHorno
Literatura:
No todo empieza por el principio... 116 Preparo mi lectura ... 116 Leo y comprendo ... 116
•
Matar el tiempo. José Miguel VarasAnalizo e interpreto la lectura... 118 Preparo mi lectura ... 119 Leo y comprendo ... 119
•
Superstar. Natalia MarderoAnalizo e interpreto la lectura... 122 Reorganizo el texto ... 123
•
El orden de los acontecimientos en los textos narrativosObservo, imagino y escribo ... 124
•
El violinista. Marc ChagallReorganizo el texto ... 75
•
El narradorObservo, imagino y escribo... 77
•
Ensayo de ballet en el escenario.Edgar Degas
Escucho y hablo... 78
•
El juicio oralTextos no literarios:
Animación de ayer y hoy ... 79 Preparo mi lectura... 79 Leo y comprendo... 79
•
Generación animé. Óscar ContardoCaracterizo el texto leído... 81
•
Textos expositivos con estructura decomparación y contraste
Aprendo mi lengua a partir del texto ... 82
•
Concordancia verbalEscribo mejor a partir del texto... 83
•
Algunos usos desProduzco mis propios textos ... 84
•
Un texto expositivoTantas formas de decir
te quiero... 156
Actividad inicial: Movidos por una
pasión... 158
•
Apasionados: la fuerza de los sueñosLiteratura: Palabra nacida del amor...… 160 Preparo mi lectura... 160 Leo y comprendo... 160
•
Parejas. Gloria FuertesAnalizo e interpreto la lectura... 161 Leo y comprendo... 161
•
Tuve el amor, lo mismo. Juan Ramón JiménezAnalizo e interpreto la lectura... 162 Leo y comprendo... 162
•
Poema 14. Pablo NerudaAnalizo e interpreto la lectura... 164 Leo y comprendo ... 165
•
Dos palabras. Alfonsina StorniAnalizo e interpreto la lectura... 165 Leo y comprendo ... 166
•
Epigramas. Ernesto CardenalAnalizo e interpreto la lectura... 166 Reorganizo el texto ... 167
•
Análisis de poemasObservo, imagino y escribo... 168
La realidad de la ficción ... 134
Actividad inicial: De no creerlo... 136
•
El abominable hombre de las nievesLiteratura:
Relatos que viven en la palabra... 138 Preparo mi lectura... 138 Leo y comprendo... 138
•
Los payachatas: el Parinacota y el Pomerame. Compilado por Oresthe Plath•
Manu Tara. Versión de Amanda Contreras•
El niño jaspeado. Versión de BerthaKoessler-Ilg
•
La guitarrera de Quinchamalí. Versión de Amanda ContrerasAnalizo e interpreto la lectura... 142 Reorganizo el texto ... 143
•
La leyendaObservo, imagino y escribo... 144
•
El basilisco. Ricardo BadtkeEscucho y hablo... 145
•
Narración oralEscucho y hablo... 125
•
La entrevista oralTextos no literarios:
Momentos de la historia ... 126 Preparo mi lectura ... 126 Leo y comprendo ... 126
•
La televisión en Chile. Pedro Camiroaga Caracterizo el texto leído... 128•
Textos expositivos con ordenación temporal o cronológicaAprendo mi lengua a partir del texto ... 129
•
El complemento directoEscribo mejor a partir del texto... 129
•
La tilde diacrítica en los homófonosProduzco mis propios textos ... 130
•
Un texto expositivo de ordencronológico
Evaluación... 132
•
Hechos en la historia de los mediosTextos no literarios:
En busca de información veraz... 146 Preparo mi lectura... 146 Leo y comprendo... 146
•
Fiebre del oro en Juan FernándezCaracterizo el texto leído... 148
•
El reportajeAprendo mi lengua a partir del texto ... 149
•
Conectores adversativos y causalesEscribo mejor a partir del texto... 151
•
Algunos usos de la comaProduzco mis propios textos ... 152
•
Un reportajeTeatreros... 178
Actividad inicial: Vivir el tiempo... 180
•
Reseñas de actividades para eltiempo libre
Literatura: Haciendo teatro... 182 Preparo mi lectura... 182 Leo y comprendo... 182
•
La revancha.AnónimoAnalizo e interpreto la lectura... 187 Reorganizo el texto ... 188
•
Género dramático, sus elementos y estructuraObservo, imagino y escribo... 190
•
Habitación de Vincent.Vincent Van Gogh Escucho y hablo... 191•
La representaciónTextos no literarios: Colores en el rostro..192 Preparo mi lectura... 192 Leo y comprendo... 192
•
La técnica del maquillaje teatralCaracterizo el texto leído... 193
•
Textos instruccionales•
El beso. Gustav KlimtEscucho y hablo... 169
•
La declamaciónTextos no literarios:
Un amor desde el origen... 170 Preparo mi lectura... 170 Leo y comprendo ... 170
•
Te quiero. Poldy BirdCaracterizo el texto leído ... 172
•
Textos expresivosAprendo mi lengua a partir del texto ... 173
•
Conectores consecutivosEscribo mejor a partir del texto... 173
•
Usos de la coma y el punto y comaProduzco mis propios textos ... 174
•
Un texto expresivoEvaluación... 176
•
Todas las cartas de amor son ridículasFernando Pessoa
Aprendo mi lengua a partir del texto ... 194
•
Expresiones modalesEscribo mejor a partir del texto... 195
•
Uso de paréntesis y comillasProduzco mis propios textos ... 196
•
InstruccionesEvaluación... 198
•
No confundir loco con tonto. CamilaGonzález
Proyecto creativo. Imágenes
que nacen de las palabras ... 200
...
Leamos cuentos
•
El saludador del barrio del Hola-Chau. Miguel Ángel Zicca... 208•
Las gafas. Juan Valera ... 209•
El hornero. Leyenda argentina ... 210•
El corazón perdido. Emilia Pardo Bazán... 210•
Apodo de mujer. Amélie Olaiz... 211Leamos poemas
•
Vergüenza. Gabriela Mistral ... 212•
El dulce milagro. Juana de Ibarbourou ... 212•
Diciendo qué cosa es amor. Franciscode Quevedo... 213
•
Poema XII. Pablo Neruda ... 213•
Varios efectos del amor. Félix Lope deVega ... 213
•
Nanas de la cebolla. Miguel Hernández.. 214•
Romance de barco y junco. ÓscarCastro... 215
•
El delantal blanco.Sergio Vodanovic ... 216Leamos mucho más
En busca de información veraz
• El reportaje
• Conectores adversativos y causales • Algunos usos de la coma
• Producción de un reportaje
Razones de peso
• Estructura del texto argumentativo • Pronombres personales
• Uso deyyll
• Producción de un texto argumentativo
Dibujar con las palabras
• Textos descriptivos • Adjetivos y frases adjetivas • Algunos usos dec
• Producción de un texto descriptivo
Animación de ayer y hoy
• Textos expositivos con estructura de comparación y contraste
• Concordancia verbal • Algunos usos des
• Producción de un texto expositivo
Preguntas al padre
• La entrevista
• Tiempos verbales compuestos • Acento diacrítico en interrogativos • Diseño, realización y escritura de una
entrevista
Un amor desde el origen
• Textos expresivos • Conectores consecutivos
• Usos de la coma y el punto y coma • Producción de un texto expresivo
Colores en el rostro
• Textos instruccionales • Expresiones modales • Uso de paréntesis y comillas • Producción de instrucciones
Imágenes que nacen de las palabras
Leamos cuentos Leamos poemas Leamos teatro
Antología
Momentos de la historia
• Textos expositivos con ordenación temporal • El complemento directo
• La tilde diacrítica en los homófonos • Producción de un texto expositivo de
orden cronológico
Movidos por una pasión
ACTIVIDAD
INICIAL LITERATURA TEXTOS NO LITERARIOS
UNIDAD
Cuadro de contenidos
La imaginación al poder
Relatos de familia Lugares que hablan
Desordenemos la historia
La realidad de la ficción
Tantas formas de decir te quiero
Teatreros
Ser junto a los otros
Vivir el tiempo Las personas tras los personajes Nuestra historia en la pantalla grande Anímate a inventar Espectadores al ataque Aprender a leer televisión
De no creerlo Historias que perduran en la palabra
•La leyenda
•Expresión escrita: creación de una leyenda
•Comunicación oral: narración oral
Personajes que se encuentran
•Caracterización de personajes
•Expresión escrita: un cuento con caracterización de persona-jes
•Comunicación oral: el debate
La voz de la ficción
•El narrador
•Expresión escrita: el narrador o los narradores de un cuento
•Comunicación oral: el juicio oral
Hechos que cambian la historia
•Los acontecimientos en los tex-tos narrativos
•Expresión escrita: el orden de los acontecimientos de un relato
•Comunicación oral: el discurso oral
Palabra nacida del amor
•El lenguaje poético y análisis de poemas
•Expresión escrita: un poema de amor
•Comunicación oral: la declamación
Haciendo teatro
•Género dramático, sus elemen-tos y estructura
•Expresión escrita: un texto dra-mático
•Comunicación oral: la represen-tación
No todo empieza por el principio
•El orden de los acontecimientos en los textos narrativos
•Expresión escrita: un cuento alterando el orden cronológico
•Comunicación oral: la entrevista oral
Cuestión de ambiente
•Ambiente físico, psicológico y social
•Expresión escrita: un cuento con caracterización de ambientes
•Comunicación oral: la disertación
•Educar para ver televisión. Susana Horno
•Matar el tiempo. José Miguel Varas •Superstar. Natalia Mardero
•La televisión en Chile. Pedro Camiroaga •Hechos en la historia de los medios
•El abominable hombre de las nieves • Los payachatas: el Parinacota y el
Pomerame. Compilado por Oresthe Plath
•Manu Tara. Versión de Amanda Contre-ras
•El niño jaspeado. Versión de Bertha Koessler-Ilg
•La guitarrera de Quinchamalí. Versión de Amanda Contreras
• Fiebre del oroen Juan Fernández
•La rubia de Kennedy
•Fernando Gallardo: alma de Quijote
•El padre de Simón. Guy de Maupassant ••Juventud con mochilaLa tatarabuela Felicia. Armando José. Felipe Berríos Sequera
•Subterra, entre la luz y el infierno: Lota está de película
•El registro. Baldomero Lillo
•Un paseo por la ciudad de Lota • Tarde en el hospital. Carlos Pezoa Véliz
• Reseñas de series de animación japone-sas
•La ventana abierta. Saki
•Espantos de agosto. Gabriel García Már-quez
•Generación animé. Óscar Contardo •El espantapájaros. Carlos Manuel Cruz
Meza
•Mi padre peinaba a lo Gardel. Ramón Díaz Eterovic
•Escribir es un trabajo apasionado y una diversión permanente. Ángeles Díaz
•El espejo chino. Anónimo
•Apasionados: la fuerza de los sueños
•Parejas. Gloria Fuertes
•Tuve el amor, lo mismo. Juan Ramón Jiménez
•Poema 14. Pablo Neruda
•Dos palabras. Alfonsina Storni •Epigramas. Ernesto Cardenal •Te quiero. Poldy Bird
•Todas las cartas de amor son ridículas. Fernando Pessoa
• Reseñas de actividades para el tiempo libre
•La revancha. Anónimo
•La técnica del maquillaje teatral
•No confundir loco con tonto. Camila González
• El saludador del barrio del Hola-Chau.Miguel Ángel Zicca
• Las gafas.Juan Valera
• El hornero.Leyenda argentina
• Apodo de mujer.Amelie Olaiz
• El corazón perdido.Emilia Pardo Bazán
• Diciendo qué cosa es amor.Francisco de Quevedo
• Poema XII.Pablo Neruda
• Varios efectos del amor.Félix Lope de Vega
• Nanas de la cebolla. Miguel Hernández • Romance de barco y junco.Óscar Castro
• Vergüenza.Gabriela Mistral
• El dulce milagro.Juana de Ibarbourou
• El delantal blanco.Sergio Vodanovic
LECTURAS OBRA PLÁSTICA
• El violinista.
Marc Chagall
• El astrónomo.Johannes Vermeer
• La zamacueca.Manuel Antonio Caro
• Ensayo de ballet en el escenario.Edgar Degas
• Los niños de la plaza Hebert.Robert Doisneau
• El beso.Gustave Klimt
• Habitación de Vincent.
Vincent Van Gogh
• El basilisco.
Te invitamos a familiarizarte con tu libro. Estas son las partes que encontrarás en cada unidad y que te ofrecerán múltiples oportunidades de aprender. ¡Conócelas!
Estructura didáctica
Las actividades propuestas te permitirán recuperar los conocimientos que ya tienes y que necesitas para la unidad.
Entrada de unidad
Para comenzar, te contamos el nombre de la unidad y te proponemos algunas imágenes que te invitarán a reflexionar y crear.
Por medio de una actividad de diálogo y reflexión te presentamos la temática y contenidos que trabajaremos.
¿Qué lugares de Chile conoces? Recuerda todos los que has visitado y luego piensa: ¿si tuvieras que irte a vivir a otra ciudad dentro del país, cuál escogerías?
Escribe las cosas que te gustan o te resultan atractivas de la ciudad que escogiste y luego com-parte tu respuesta con tu curso. ¿Algún compañero o compañera escogió el mismo lugar?
En esta unidad aprenderás a:
•Identificar información explícita e implícita en los textos literarios y no literarios y en ele-mentos complementarios a ellos. •Reconocer y caracterizar el ambiente en un
texto narrativo. •Seleccionar y organizar la información
perti-nente para realizar una disertación. •Analizar y producir textos descriptivos.
•Reconocer y aplicar en la elaboración de tus tex-tos distintas formas para calificar. •Escribir correctamente las palabras terminadas
en –ción, aplicando las reglas de ortografía per-tinentes.
•Reconocer y describir distintos lugares del país, valorando tanto su historia como sus tradiciones.
41 40
Actividad inicial
Es el momento de recordar y compartir lo que ya sabes acerca de los contenidos que abordaremos. Desde tus conocimientos, surgirán nuevas preguntas y la disposición a aprender más.
Conocerás también los aprendizajes que se espera que desarrolles durante la unidad.
Encontrarás textos e imágenes que activarán tu comprensión y tus ganas de aprender.
Literatura
Con el propósito de que comprendas, interpretes y valores la literatura, en esta sección te invitamos a leer y disfrutar obras de diverso tipo (narrativas, poéticas y dramáticas). A partir de estas lecturas podrás desarrollar múltiples actividades que te ayudarán a aprender más sobre los textos literarios.
Antes de cada lectura, te invitamos a reflexionar sobre el tema que abordará y/o a identificar elementos que te permitan formular hipótesis frente al texto y activar tu mente antes de leer. Lugares que hablan45
Unidad 2 44
Literatura
Literatura
El registro La mañana es fría, nebulosa, una fina llovizna empapa los acha-parrados matorrales de viejos boldos y litres raquíticos. La abue-la, con la falda arremangada y los pies descalzos, camina a toda prisa por el angosto sendero, evitando en lo posible el roce de las ramas de las cuales se escurren gruesos goterones quehoradanel suelo blando y esponjoso del atajo. Aquellasendaes un camino poco frecuentado y solitario que, desviándose de la negra
carrete-ra, conduce a una pequeña población distante legua y media del poderoso establecimiento carbonífero, cuyas construcciones apa-recen de cuando en cuando por entre los claros del boscaje allá en la lejanía borrosa del horizonte.
A pesar del frío y de la lluvia, el rostro de la viejecilla está em-papado en sudor y su respiración es entrecortada y jadeante. En la diestra, apoyado contra el pecho, lleva un paquete cuyo volumen trata de disimular entre los pliegues del raído pañolón de lana.
La abuela es de corta estatura, delgada, seca. Su rostro lleno de arrugas, con ojos oscuros y tristes, tiene una expresión humilde, resignada. Parece muy inquieta yrecelosay a medida que los ár-boles disminuyen hácese más visible su temor y sobresalto.
Cuando desembocó en lalindedel bosque, se detuvo un ins-tante para mirar con atención el espacio descubierto que se exten-día delante de ella como una inmensa sábana gris, bajo el cielo pi-zarroso, casi negro, en la dirección del noreste.
La llanura arenosa y estéril estaba desierta. A la derecha, inte-rrumpiendo su monótona uniformidad, alzábanse los blancos mu-ros de los galpones coronados por las lisas techumbres, de zinc re-luciente por la lluvia. Y más allá, tocando casi las pesadas nubes, surgía de la enorme chimenea de la mina el negro penacho de hu-mo, retorcido, desmenuzado por las rachas furibundas del septen-trión. La anciana, siempremedrosae inquieta, después de un ins-tante de observación pasó su delgado cuerpo por entre los alam-bres de la cerca que limitaba por ese lado los terrenos del estable-cimiento, y se encaminó en línea recta hacia las habitaciones. De vez en cuando se inclinaba y recogía la húmeda chamiza, astillas, ramas, raíces secas desparramadas en la arena, con las que formó un pequeño hacecillo que, atado con un cordel, se colocó en la ca-beza.
Con este trofeo hizo su entrada en los corredores, pero las mi-radas irónicas, las sonrisas y las palabras de doble sentido que le dirigían al pasar, le hicieron ver que elardidera demasiado co-nocido y no engañaba a los ojos perspicaces de las vecinas.
Pero, segura de la reserva de aquellas buenas gentes, no dio im-portancia a sus bromas y no se detuvo sino cuando se encontró de-lante de la puerta de su vivienda. Metió la llave en la cerradura, hi-zo girar losgoznesy una vez adentro corrió el cerrojo.
Después de tirar en un rincón elhazde leña y de colocar enci-ma de la caenci-ma cuidadosamente el paquete, se despojó del rebozo y lo suspendió de un cordel que atravesaba la estancia a la altura de su cabeza.
Cuestión de ambiente
Preparo mi lectura
En la actividad inicial conociste los pormenores de la realización de la películaSubterra. •¿Conoces otras palabras que comiencen con el prefijosub–? Haz en tu cuaderno un
organi-zador como el siguiente y complétalo:
Leo y comprendo
Palabras que comienzan con
sub-Significa Significa Significa
Baldomero Lillo
Cuentista y novelista chileno nacido en Lota (1867-1923). Conoció de cerca el mundo minero y trabajó en El Mercurio y en la Universidad de Chile. Se caracterizó por un estilo costum-brista, cuyos temas son: la vida mi-nera del car-bón, la vida campesina, la realidad de los pes-cadores.
De acuerdo a lo anterior:
•¿Qué querría decirsubterra?
•¿De qué crees que puede tratar un libro titulado así?
•¿Qué lugares asocias a la palabrasubterra?, ¿cómo te los imaginas?
•Observa las imágenes que acompañan al cuento. A partir de ellas, piensa: ¿quién y cómo se-rá su protagonista?
Te invitamos a leer en voz alta uno de los cuentos del libroSubterra, de Baldomero Lillo que rela-ta lo que sucede con una abuela que no cumple con las normas impuesrela-tas en la mina... ¿Qué nor-mas serán esas?
? ? ?
? ? ?
Pokemon
Dirigida por Kunihiko Yuyama, Masamitsu Hidaka y otros, 1997. Historia de Ash, un niño de 10 años que hace la prome-sa de intentar ser el mejor entrenador pokemon. Recibe a chu como su primer pokemon y se hacen buenos amigos. Pika-chu, quien tiene poderes eléctricos, posee a menudo la facultad de enredar las cosas. Junto a sus amigos Misty y Brock reco-rrerán muchos lugares en busca de nuevos pokemones y en su recorrido deberán defenderse de quienes se oponen a su bús-queda.
Meteoro
Dirigida por Tatsuo Yoshida, 1967. Es la historia del corre-dor de autos adolescente Meteoro, quien viaja por el mundo en su súper equipado auto de carreras, el Mach 5. En sus aventu-ras le acompañan su novia, Trixie, su hermano menor Chispi-ta y su mascoChispi-ta, el chimpancé Chim Chim, además del me-cánico Sparky y el padre de Meteoro, Pops. En algunos epi-sodios aparece el misterioso Corredor X, quien, tras 52 episodios, se revela como el hermano a quien Meteoro bus-caba: Rex Racer.
Unidad 3 66
Literatura
Literatura
La imaginación al poder 67
Anímate a inventar
¿Qué dibujos animados veías cuando eras pequeño o pequeña? Comparte tu respuesta con tu curso y relata a tus compañeros y compañeras algún episodio que recuerdes.
A continuación, te invitamos a leer la reseña de algunos dibujos animados de todos los tiempos y a analizar su importancia para los niños, niñas y jóvenes de hoy.
Heidi
Dirigida por Isao Takahata, 1974. Historia de una niña que al fallecer los padres debe ir a vivir a los Alpes con su abuelo, un hombre acostumbrado a vivir alejado de la gente en medio de los cerros. Esta niña alegre, inteligente y cálida se gana el amor de este anciano hosco y duro en apariencia. Aven-turas que la llevan a alejarse de él, conociendo otras rea-lidades distintas a la suya que la hacen valorar aun más su vida en el campo. Emoción, lágrimas, risas y ternura, acompañadas de simpáticas canciones que quedan en la memoria.
Sailor Moon
Dirigida por Junichi Sato, Ksuhiza Takenuchi y otros, 1992. Relata la historia de Usagi Tsukino, una joven muy distraída e imprudente, que conoce por casualidad a una gata llamada Luna, quien le habla acerca de su misión como Sailor Scout y de salvar a la Tierra de futuros invasores malignos.
Dragon Ball
Dirigida por Minoru Okasaki, Daisuke Nishio y otros, 1986. Cuenta la historia de Gokú, un valiente e inocente joven con poderes increíbles que inicia un viaje místico desarrollado en tierras exóticas llenas de guerreros no-bles, princesas hermosas, monstruos mutantes, extrate-rrestres, villanos y ejércitos crueles, buscando las siete esferas del dragón que le concederá deseos.
1.¿Se siguen dando en nuestra televisión algunas de las series anteriores? ¿Cuáles?
2.De acuerdo a lo leído, ¿te parece que son series adecuadas para niños, niñas y jóvenes?, ¿por qué?
3.¿Crees que a los niños y niñas de hoy les gusta ver dibujos animados? ¿Por qué?
4.Te invitamos a seleccionar una de las series anteriormente descritas y a realizar su historie-ta en tu cuaderno. Recuerda que tus personajes pueden hablar direchistorie-tamente a través de los globos y que puedes utilizar los cartuchos para relatar indirectamente.
5.Comparte tu trabajo con un compañero o compañera y comenten:
●¿Cómo es el ambiente en el que se desarrolla la historieta?
●¿Cómo fueron caracterizados los personajes? ¿Qué destacaba de ellos?
●¿Qué tipo de información aportan los cartuchos y los globos?
●¿Qué cambios tendría la historieta si la transformaras en un cuento?
●¿Cuál es el desenlace?
Actividad inicial
Textos no literarios
En esta sección te presentamos distintos tipos de textos que enfrentarás a lo largo de tu vida y que resultan fundamentales tanto para acceder al conocimiento como para comunicar tus sentimientos, ideas y vivencias. Por medio de la lectura comprensiva, el conocimiento del lenguaje y la producción de tus propios textos, aprenderás a vincularte con el mundo a través de la palabra.
Unidad 2
54 Lugares que hablan55
Un paseo por la ciudad de Lota
Lota se localiza a 34 km de Concepción y tiene 50.123 ha-bitantes. Esta angosta ciudad, entre abruptos cerros, fue co-nocida por su puerto industrial y sus minas de carbón, que ce-rraron en 1997. Hoy se intenta reconvertirla en un centro de atracción turística, con hoteles, casas de huéspedes, casino, lugares de esparcimiento, piscinas y canchas de deportes. Conservando como base su trazado original, está siendo mo-dernizada con la creación de un mercado, el traslado de su
mu-nicipio a Lota Bajo, la remodelación de los primeros pabello-nes y la construcción de un paseo costero entre Pueblo Hundi-do y Playa Blanca. Al mismo tiempo, se están restauranHundi-do una serie de edificios, como el de Enacar.
Dentro del área urbana, Lota tiene varias líneas férreas que la atraviesan por siete túneles. Está dividida en dos barrios: Lota Alto y Lota Bajo.
Lota Alto, ubicado en el cerro, fue iniciado por Matías Cousi-ño en 1849, con la apertura de la mina de carbón. Aquí se concentra-ba antes la población minera, las minas, las industrias y la adminis-tración. Fue propiedad privada y hoy forma un todo con Lota Bajo. Lota Bajo es una población originada en torno a la caleta de pescadores (1841), que creció hacia los cerros como ciudad de ser-vicio de la mina.
Qué ver en Lota Iglesia San Matías
De fina construcción en estilo románico, data de 1928. En su interior –a la izquierda de la entrada– hay una sobria cripta, cons-truida para el centenario de la mina. Allí están enterrados los res-tos del “creador de la industria del carbón en Chile”, Matías Cou-siño (1810-1863)1.
Parque de Lota
Un servicio de guías especializados invita a recorrer el lugar y conocer su historia. Los guías se visten a la usanza del siglo XIX y rememoran el entorno de doña Isidora Goyenechea. Po-drás tomarte fotografías con trajes de época, que imitan a doña Isidora Goyenechea o a don Luis Cousiño2.
A la entrada del parque está el Museo Histórico de Lota, que exhibe una muestra fotográfica y presenta ambientaciones y lecturas sobre el período de auge del carbón, dando a cono-cer su influencia económica y el esplendor que tuvo esta ciu-dad minera. La colección, de más de 600 postales, está digi-talizada y puede ser adquirida como recuerdo. Además, hay una buena pinacoteca dedicada al tema de Lota y su entorno.
Dibujar con las palabras
Preparo mi lectura
En la sección anterior de esta unidad leíste un cuento que nos mostraba la ciudad de Lota del siglo XIX. Observa ahora una infografía turística de esta ciudad en la actualidad. ¿Qué informa-ción te aporta? Léela y escribe luego un párrafo acerca de los atractivos turísticos de Lota.
A continuación, te presentamos un texto que también se refiere a Lota en la actualidad. ¿Se pa-recerá a lo que mostraba el cuento de Baldomero Lillo?
Iglesia San Matías.
Leo y comprendo
Edificio de Enacar.
Los cerros de Lota junto al mar.
Mina Chiflón del diablo Playa blanca Parque de Lota
Fuerte viejo
1La explotación a gran escala del carbón se inició en Lota debido a la iniciativa emprende-dora de Matías Cousiño, quien creó en 1852 la Compañía Carbonífera de Lota.(N. del E.)
2Isidora Goyenechea fue la hijastra de Matías Cousiño, hija de la segunda esposa de este, doña Luz Gallo. Luis Cousiño fue el único hijo de don Matías, fruto de su primer matri-monio con doña Loreto Squella. Ambos contrajeron matrimatri-monio y fueron padres de Car-los Cousiño.(N. del E.)
Textos no literarios
Textos no literarios
Un rincón del Parque de Lota.
Para favorecer tu comprensión de lectura, se incluye un breve vocabulario con las palabras nuevas o difíciles de cada texto literario.
Después de leer, se formulan preguntas que te ayudarán a profundizar tu análisis e interpretación del texto, y a inferir el significado de palabras nuevas basándote en claves contextuales.
Fragmentos del cuento
La ventana abierta
¿Quién relata y qué rol tiene en la historia?
¿Qué información entrega?
“Hizo esta última declaración en un tono que denotaba claramente un sentimiento de pesar”. “Para Framton, todo eso resultaba sencillamente horrible. Hizo un esfuerzo desesperado, pero solo a medias exitoso, de desviar la conversación a un tema menos repulsivo; se daba cuenta de que su anfitriona no le otorgaba su entera atención, y su mirada se extraviaba constantemente en dirección a la ventana abierta y al jardín”.
Unidad 3
74
Literatura
Literatura
La imaginación al poder75 Francesca en la Iglesia de San Francisco, luego nos tomamos un
café bien conversado bajo las pérgolas de la plaza, y cuando re-gresamos para recoger las maletas encontramos la cena servida. De modo que nos quedamos a cenar.
Mientras lo hacíamos, bajo un cielo malva con una sola estre-lla, los niños prendieron unas antorchas en la cocina, y se fueron a explorar las tinieblas en los pisos altos. Desde la mesa oíamos sus galopes de caballos cerreros por las escaleras, los lamentos de las puertas, los gritos felices llamando a Ludovico en los cuartos tenebrosos. Fue a ellos a quienes se les ocurrió la mala idea de que-darnos a dormir. Miguel Otero Silva los apoyó encantado, y noso-tros no tuvimos el valor civil de decirles que no.
Al contrario de lo que yo temía, dormimos muy bien, mi espo-sa y yo en un dormitorio de la planta baja y mis hijos en el cuarto contiguo. Ambos habían sido modernizados y no tenían nada de te-nebrosos. Mientras trataba de conseguir el sueño conté los doce to-ques insomnes del reloj de péndulo de la sala, y me acordé de la advertencia pavorosa de la pastora de gansos. Pero estábamos tan cansados que nos dormimos muy pronto, en un sueño denso y con-tinuo, y desperté después de las siete con un sol espléndido entre las enredaderas de la ventana. A mi lado, mi esposa navegaba en el mar apacible de los inocentes. “Qué tontería –me dije–, que alguien siga creyendo en fantasmas por estos tiempos”. Solo entonces me estremeció el olor de fresas recién cortadas, y vi la chimenea con las cenizas frías y el último leño convertido en piedra, y el retrato del caballero triste que nos miraba desde tres siglos antes en el mar-co de oro. Pues no estábamos en la almar-coba de la planta baja donde nos habíamos acostado la noche anterior, sino en el dormitorio de Ludovico, bajo la cornisa y las cortinas polvorientas y las sábanas empapadas de sangre todavía caliente de su cama maldita.
Gabriel García Márquez:Doce cuentos peregrinos.Santiago: Editorial Sudamericana, 2001.
Recodo:ángulo en ca-lles y caminos.
Credulidad:creer fácil-mente algo.
Disipaba:desaparecía, desvanecía.
Insigne:célebre, famo-so.
Azuzó:incitó.
Pasamanería:cordones y flecos de adorno.
Parsimoniosos:lentos.
3.¿Qué sentimientos tiene la gente del lugar por el castillo y su historia?
4.¿En qué termina este relato?
5.¿Cómo es el cuarto de Ludovico? Descríbelo con tus propias palabras.
6.¿Qué hechos de este cuento pueden ser reales y cuáles fantásticos?
Reorganizo el texto
1.Reflexiona sobre las siguientes preguntas:
•¿Quién relata el cuentoLa ventana abierta?
•¿Cuánto sabe el narrador acerca de los acontecimientos?
•¿Qué rol cumple el narrador en el relato?
Te invitamos a revisar los siguientes fragmentos y a determinar quién relata la historia y cuán-to sabe de ella. Trabaja en tu cuaderno en un organizador como el siguiente:
1.¿Quién es Miguel Otero Silva?
a.El amigo de Ludovico.
b.El dueño actual del castillo.
c.El que construyó el castillo.
d.El amigo del dueño del castillo.
2.¿Por qué los niños quieren quedarse?
a.Están cansados del viaje.
b.Están asombrados con la leyenda.
c.Están entusiasmados con el fantasma.
d.Están impactados con la arquitectura del castillo.
Analizo e interpreto la lectura
Responde en tu cuaderno las siguientes preguntas:
Vocabulario contextual
7.Deduce el significado de las siguientes palabras destacadas a partir del contexto en que se encuentran. Escribe tu propia definición y luego búscalas en el diccionario. Compara ambas definiciones y autoevalúa tu trabajo.
Fragmento Definición Definición Autoevaluación personaldiccionario
“…no era fácil encontrar a alguien que supiera al-go en las callesabarrotadasde turistas”. “Al cabo de muchastentativasinútiles volvi-mos al automóvil”.
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Para motivarte a crear mundos con tus palabras y a aplicar los conocimientos de literatura que has elaborado, te presentamos una imagen artística que activará tus capacidades de observar, imaginar y crear.
Hoy en día tienes el desafío de aprender a comunicarte oralmente con seguridad y fluidez. Para ello, te
presentamos en cada unidad una situación comunicativa característica y las habilidades que requieres desarrollar para desenvolverte bien en ella.
Evaluación
La educación es un proceso consciente e intencionado. Por eso, debemos reflexionar y explicitar qué aprendimos, cómo aplicar eso que aprendimos y cómo podemos seguir aprendiendo.
La imaginación al poderLugares que hablan6363
¿Cómo aprendo?
Responde personalmente estas preguntas y luego coméntalas con tus compañeros y compañeras:
●Cuando lees un cuento, una novela o cuando ves una película, ¿identificas el ambiente psicológi-co y social, además del ambiente físipsicológi-co?, ¿te parece importante?, ¿por qué?
●¿Qué tipo de información te entrega un texto descriptivo?
●¿Qué opinas de la afirmación de Huidobro: “El adjetivo cuando no da vida, mata”? ¿De qué te sir-ve a la hora de escribir?
¿Qué más puedo leer?
Nombre:Antología de Baldomero Lillo
Editorial:Zig-Zag
Género:Narrativo
Páginas:301
Autor:Baldomero Lillo
Gran antología que presenta variados cuentos de este autor chileno, con riqueza en las descrip-ciones de los ambientes y el sentir de los personajes. Una forma de adentrarnos en nuestro pue-blo y su historia.
1.¿Qué lugar se describe en el poema? ¿Cómo es?
2.¿Qué personaje podría ser ese enfermo? ¿Qué hace? ¿Por qué está allí?
3.Busca en el texto las palabras que encabezan los ejercicios y selecciona entre las alternativas la más adecuada para reemplazarlas sin alterar el sentido del poema. Escribe en tu cuaderno las al-ternativas correctas: 3.1.Mustia a.Exhausta. b.Deslucida. c.Quieta. 3.2.Grácil a.Bella. b.Ligera. c.Divertida. 3.3.Yazgo a.Sueño. b.Reposo. c.Duermo. 3.4.Sobresaltado a.Sorpendido. c.Alterado. b.Aburrido.
4.¿Qué adjetivos emplea el hablante lírico y para qué?, ¿qué quiere comunicar con ellos?
5.Relee los dos primeros versos del poemaTarde en el hospitaly cambia los adjetivos por antóni-mos. ¿Cómo cambia el ambiente en que se encuentra el hablante y el estado de ánimo que comu-nica? Continúa la estrofa siguiendo el nuevo estado de ánimo que presenta el poema.
6.Convierte este poema en un cuento breve, describiendo el ambiente en sus dimensiones física, psicológica y social. No olvides escribir correctamente las palabras terminadas en–cióny–cción.
Unidad 2
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•El ambiente de una narración se clasifica en ...
•El objetivo de una disertación es …
•Un texto descriptivo se centra en la función... y se caracteriza por …
•Algunas formas para calificar son ...
•Las reglas estudiadas del uso de la terminación–ciónson ...
•Se escriben concclas palabras ...
¿Qué aprendí?
Para repasar o corroborar tus aprendizajes, completa las siguientes oraciones empleando los aprendi-zajes que desarrollaste en esta unidad:
¿Cómo lo aplico?
Te invitamos a leer el siguiente poema del escritor chileno Carlos Pezoa Véliz y luego a realizar en tu cuaderno las actividades que se indican:
Evaluación
Evaluación
Tarde en el hospital
Sobre el campo el agua mustia cae fina, grácil, leve; con el agua cae angustia; llueve... Y pues solo en amplia pieza, yazgo en cama, yazgo enfermo, para espantar la tristeza, duermo. Pero el agua ha lloriqueado junto a mí, cansada, leve; despierto sobresaltado; llueve... Entonces, muerto de angustia, ante el panorama inmenso, mientras cae el agua mustia, pienso.
Observa las fotografías y piensa: ¿con cuál de estos jóvenes crees que podrías ser amiga o amigo?, ¿por qué?
Imagina cómo es la persona que elegiste y por qué crees que podrías compartir una amis-tad con ella. ¿En qué se parece a ti? ¿En qué es distinta?
Comunica tus respuestas a tus compañeras y compañeros y escucha las de ellos.
En esta unidad aprenderás a:
•
Comprender el sentido global de los textos li-terarios y no lili-terarios.•
Caracterizar a los personajes de una narración.•
Organizar y participar adecuadamente de un debate, utilizando el registro de habla perti-nente.•
Analizar y producir textos argumentativos, ela-borando argumentos y contra argumentos.•
Identificar los pronombres personales y apli-carlos correctamente a tu producción textual.•
Usar correctamente la ll y la y en palabras ho-mófonas y otros casos.La persona tras los personajes
¿Cuál es tu actriz o actor chileno favorito? ¿Cuál de los que hoy ves a diario en televisión pien-sas que será recordado en el futuro? ¿Por qué?
Te invitamos a leer y a extraer la idea central de un reportaje sobre Fernando Gallardo, un actor que pertenece a la historia del teatro y televisión chilenos, fallecido el año 2004.
Fernando Gallardo: alma de Quijote
La historia de Sancho Panza
Fernando Gallardo quedó para siempre en nuestra memoria con su interpretación magistral de Sancho Panza, el fiel compa-ñero de Don Quijote. Ese hombre dispuesto a dar todas las bata-llas por imposibles e ideales que fueran. Ese Sancho gordito y son-riente se transformó en un nuevo Fernando, más delgado, pero con el mismo espíritu quijotesco de siempre.
Hoy le toca enfrentar una batalla más difícil, un cáncer incu-rable. Con fuerza y determinación, está preparado para seguir pe-leando hasta que sea necesario: “veo los molinos de viento y veo que hay que lanzarse contra ellos... a lo mejor voy a salir mal pa-rado, pero mi sueño, mi ideal, mi obligación, es luchar contra ellos”.
Para él este tiempo, más que un camino sin retorno, es una oportunidad. Es su momento de vivir y no piensa desperdiciarlo refugiado en sus incertidumbres, dolores o miedos. Porque siente que aún quedan conflictos pendientes por resolver; porque quiere reencontrarse con sus afectos, porque quiere vivir cada minuto co-mo si fuera el últico-mo de su vida.
40 años de teatro
Fernando ha vivido la vida a su manera: apasionado, gozador y comprometido. Llegó a la actuación por accidente interpre-tando a una graciosa nana. Luego conquistó a los niños con
Ca-chencho, memorable personaje infantil, y con la obraCarrascal
4000 fue reconocido como el mejor dramaturgo del año, en
1981.
Nació en Valparaíso y creció en Cartagena y Melipilla. El tea-tro ha sido para él su vida y su gran pasión. Fernando ha sido un
Actividad inicial
luchador social, después de interpretar a Sancho Panza se autoe-xilió de Chile y vivió seis años en Alemania. Al regreso no en-contró trabajo más que de taxista, pero cuatro años después vol-vió a lo suyo haciendo talleres populares de teatro.
Años más tarde Fernando nos sorprendería desplegando su ta-lento como actor en un notable rol de manager mafioso de un
equi-po de tercera, en la películaHistorias de fútbol. Luego, fue parte
del éxito rotundo deEl chacotero sentimental, con su memorable
interpretación de un kioskero.
Pionero, Fernando Gallardo no tuvo empacho en desnudar sus
120 kilos en el gran éxito de taquillaSinvergüenzas, bajo la
direc-ción de Liliana Ross. Gracias a este rol, el año 2000 ganó el pre-mio APES al mejor actor de teatro.
Fernando no ha perdido jamás el sentido del humor, aun sa-biéndose enfermo. En agosto de 2001 le descubrieron cáncer por primera vez y tuvieron que extirparle el estómago, por lo que ba-jó 52 kilos.
En ese quirófano murió el sibarita, el cocinero y el grandulón... y nació un Fernando nuevo. “Con el guatón murieron muchas ca-rreras, mucho estrés, mucho nerviosismo, y el flaco llegó tranqui-lo, llegó más mesurado, llegó más pensante”, reflexiona.
Aunque el tumor había sido extirpado en su totalidad, tras la operación se sometió a quimioterapias preventivas. Fernando cre-yó que estaba sano y se sintió a salvo. Vivió dos años seguro de que le había ganado la batalla al cáncer, pero recién empezaba su lucha.
Sitio web de Canal 13: http://reportajes.canal13.cl
1.
¿Cuál es el tema de este reportaje?2.
De acuerdo al texto leído, ¿qué aspectos destacan de Fernando Gallardo como actor?3.
¿En qué ambientes se desarrolló este actor?4.
Te invitamos a realizar su descripción: ¿cómo fue Fernando Gallardo?, ¿qué sentía por el tea-tro?, ¿cómo vivió su enfermedad?5.
¿Qué tipo de palabras nos ayudan a describir a Fernando Gallardo?6.
¿Conoces a otros actores de una trayectoria similar a la de Fernando Gallardo? ¿Cuáles?7.
¿Qué personajes de cine o televisión te han parecido inolvidables? ¿Por qué? ¿Recuerdas qué actor o actriz lo encarnó?Literatura
Literatura
El padre de Simón
Las doce acababan de sonar. La puerta de la escuela se abrió y los chicos se lanzaron fuera, atropellándose por salir más pronto. Pero no se dispersaron rápidamente, como todos los días, para ir a comer a sus casas; se detuvieron a los pocos pasos, formaron gru-pos y se pusieron a cuchichear.
Todo porque aquella mañana había asistido por vez primera a clase Simón, el hijo de la Blancota.
Habían oído hablar en sus casas de la Blancota; aunque en pú-blico le ponían buena cara, a espaldas de ella hablaban las madres
con una especie de compasióndesdeñosa, de la que se habían
con-tagiado los hijos sin saber por qué.
A Simón no lo conocían, porque no salía de su casa, y no los acompañaba en sus travesuras por las calles del pueblo o a orillas del río. No le tenían, pues, simpatía; por eso acogieron con cierto regocijo y una mezcla considerable de asombro, y se la fueron re-pitiendo, unos a otros, la frase que había dicho cierto muchacho-te, de catorce a quince años, que debía estar muy enterado, a juz-gar por la malicia con que guiñaba el ojo:
—¿No lo saben?... Simón... no tiene papá.
Apareció a su vez en el umbral de la puerta de la escuela el hi-jo de la Blancota. Tendría siete u ocho años. Era paliducho, iba muy limpio, y tenía los modales tímidos, casi torpes.
Personajes que se encuentran
Preparo mi lectura
Hay muchas personas que por distintas razones crecen sin conocer a su padre. A algunas este hecho les afecta mucho, marcando sus vidas, y otras, en cambio, parecieran superarlo.
•
¿Por qué crees que ocurre así?•
¿Cómo crees que eran vistas las madres solas en el siglo XIX?•
¿Crees que esta situación ha cambiado a lo largo del tiempo?, ¿cómo?Reflexiona sobre esto y comparte tus respuestas con tu curso. Luego escucha la lectura del cuen-to que realizará tu profesora o profesor.
Guy de Maupassant
Escritor fran-cés (1850-1893), pre-cursor del naturalis-mo. Su tra-bajo litera-rio se caracterizó por su constante búsqueda de la objetividad del relato y, por ello, fue considerado el prototipo del narrador puro. Entre sus obras
destacan:Bola de sebo,
Bel-Ami, La señorita
Fifí, Fuerte como la
muerte, entre otras.
Regresaba a casa de su madre, pero los grupos de sus camara-das lo fueron rodeando y acabaron por encerrarlo en un círculo, sin dejar de cuchichear, mirándolo con ojos maliciosos y crueles
de chicos que preparan unabarrabasada. Se detuvo, dándoles la
cara, sorprendido y embarazado, sin acertar a comprender qué
pretendían. Pero el muchacho que había llevado la noticia, orgu-lloso del éxito conseguido ya, le preguntó:
—Tú, dinos cómo te llamas. Contestó el interpelado: —Simón.
—¿Simón qué?
El niño repitió desconcertado: —Simón.
Elmozalbetele gritó:
—La gente suele llamarse Simón y algo más... Eso no es un nombre completo... Simón.
El niño, que estaba a punto de llorar, contestó por tercera vez: —Me llamo Simón.
Los rapazuelos se echaron a reír, y el mozalbete alzó la voz con acento de triunfo:
—Ya ven que yo estaba en lo cierto y que no tiene padre. Se hizo un profundo silencio. Aquel hecho extraordinario, im-posible, monstruoso –un chico que no tiene papá–, había dejado estupefactos a los chicos. Lo miraban como a un fenómeno, a un ser fuera de lo corriente, y sentían crecer dentro de ellos el despre-cio con que sus madres hablaban de la Blancota y que les resulta-ba inexplicable hasta entonces.
Simón, por su parte, se había apoyado en un árbol para no caer y permanecía sin moverse, como aterrado por un desastre irrepa-rable. Hubiera querido explicarse, pero no encontraba nada que contestarles para desmentir aquella afirmación horrible de que no tenía papá. Por fin, pálido, les gritó, por contestar algo:
—Sí, lo tengo.
—Dinos dónde está –le preguntó el mayor.
Simón se calló; no lo sabía. Los niños reían, dominados por una gran excitación; eran campesinos, vivían en contacto con los
ani-males, y losaguijoneabael mismo instinto cruel que empuja a las
gallinas de un corral a acabar con la que sangra. Simón acertó a ver a un chico vecino suyo, hijo de una viuda, al que siempre ha-bía visto solo con su madre, lo mismo que él. Y le dijo:
—Y tú tampoco tienes papá.
Literatura
Literatura
—Dinos dónde está –respondió Simón. El pequeño replicó con magnífico orgullo: —Se murió. Está en el cementerio.
Corrió entre aquellos tunantuelos un murmullo de aprobación, como si el hecho de tener el padre muerto y en el cementerio hu-biese dado talla a su camarada para aplastar a este otro, que no lo
tenía en ninguna parte. Y aquellostruhanes, cuyos padres eran,
casi todos, malas personas, borrachos, ladrones y brutales con sus mujeres, apretaban más y más el cerco, atropellándose, como si, a fuerza de legítimos, hubiesen querido ahogar con una presión co-mún al que estaba fuera de la ley.
De pronto, uno que estaba al lado mismo de Simón, semofó
de él sacándole la lengua y le gritó:
—¡Que no tienes papá! ¡Que no tienes papá!
Simón lo agarró del pelo con las dos manos y le acribilló a pun-tapiés las pantorrillas, contestando el otro con un feroz mordisco
en un carrillo. Se armó unabataholafenomenal. Separaron a los
combatientes y llovieron los golpes sobre Simón, que rodó por el suelo, magullado, con la ropa en jirones, entre el círculo de pi-lluelos que aplaudían. Se levantó, y cuando se limpiaba maqui-nalmente su blusilla, sucia de tierra, le gritó uno de los chicos:
—Vete a contárselo a tu papá.
Simón fue presa de profundo descorazonamiento. Eran los más fuertes, le habían pegado, y nada tenía que contestarles, porque se daba buena cuenta de que no tenía papá. El orgullo le hizo luchar por espacio de algunos segundos con las lágrimas que lo agarrotaban. Le acometió un ahogo y rompió a llorar en silencio, con un acompaña-miento de profundos sollozos que lo sacudían precipitadamente.
Estalló entre sus enemigos un regocijo feroz, y al igual que ha-cen los salvajes en sus júbilos terribles, se dieron espontáneamen-te las manos y se pusieron a bailar en círculo a su alrededor, repi-tiendo como estribillo: “¡Que no tiene papá! ¡Que no tiene papá!”. De improviso dejó Simón de sollozar. Lo sacó de quicio la ira. Había piedras a sus pies, las cogió y las tiró con todas sus fuerzas contra sus verdugos. Alcanzó a dos o tres, que huyeron llorando; cundió el pánico entre los demás, al ver su aspecto amenazador. Cobardes, como lo es siempre la muchedumbre frente a un hom-bre exasperado, huyeron a la desbandada.
El pequeño sin padre echó a correr hacia el campo, así que se quedó solo, porque lo asaltó un recuerdo que lo impulsó a tomar una gran resolución: ahogarse en el río.
an-tes se tiró al agua porque no tenía dinero. Allí estaba Simón cuan-do sacaron el cadáver; aquel desgraciacuan-do, que le había parecicuan-do siempre digno de compasión, sucio y feo, lo impresionó por el as-pecto de tranquilidad que tenía con sus mejillas pálidas, su larga barba impregnada de agua y el mirar sereno de sus ojos abiertos. Alguien de los que estaban allí dijo:
—Está muerto. Otros agregaron:
—Ahora al menos es feliz.
También Simón quería ahogarse, pues si aquel desdichado no tenía dinero, él no tenía padre.
Llegó hasta muy cerca del agua y se quedó viéndola correr. Ju-gueteaban rápidos algunos peces en la corriente limpia; de cuan-do en cuancuan-do daban un saltito y atrapaban alguna mosca que re-voloteaba en la superficie del agua. Dejó de llorar y se quedó mi-rándolos, atraído con aquellas maniobras. Sin embargo, lo mismo que en las calmas momentáneas de una tempestad cruzan de im-proviso fuertes ráfagas de viento que hacen crujir los árboles a su paso y van a perderse en el horizonte, así también surgía de cuan-do en cuancuan-do en la cabeza del niño un pensamiento que le produ-cía vivo dolor: “Voy a ahogarme, porque no tengo papá”.
Hacía buen tiempo y mucho calor. La caricia del sol calentaba la hierba. El agua brillaba como un espejo. Simón pasaba por
ins-tantes dearrobamiento, de una languidez que suele seguir a las
lágrimas, y entonces le entraban muchas ganas de echarse a dor-mir sobre la hierba, al calor del sol.
sacu-Literatura
Literatura
dían de arriba abajo. Ya no pensaba; ya no veía nada de cuanto lo rodeaba, entregado por completo a su llanto.
Una manaza se apoyó de improviso en su hombro, y una voz ronca le preguntó:
—Vamos a ver, hombrecito, ¿qué es lo que te aflige tanto? Simón se volvió. Un trabajador fornido, de barba y cabellos ne-gros muy rizados, lo contemplaba con cara bondadosa. Le contestó con los ojos y la voz cuajados de lágrimas:
—Me han pegado los otros chicos... porque yo..., yo... no ten-go... papá, no tenten-go... papá.
—¿Cómo puede ser eso? Todos tenemos un papá –le contestó el otro, sonriente. El niño repitió a duras penas, en medio de los
espasmosde su dolor: —Yo..., yo... no lo tengo.
El trabajador se puso serio; había caído en la cuenta de que aquel era el hijo de la Blancota, y aunque forastero, conocía va-gamente su historia.
—Ea, pequeño, consuélate, y vamos a tu casa. Ya te buscare-mos un papá.
Echaron a andar, el niño de la mano del hombre, y este, son-riéndose de nuevo, porque no le disgustaba el ver a aquella Blan-cota, de la que se decía que era una de las muchachas más guapas de la región. Allá en el fondo de sus pensamientos, quizá se decía que quien había caído una vez tal vez caería otra.
Llegaron delante de una casita blanca, muy limpia. —Aquí es –dijo el niño; y luego gritó–: ¡Mamá!
Apareció una mujer, y el trabajador ya no siguió sonriendo, porque comprendió de golpe que no estaba para que nadie jugase con ella la buena moza de pálida cara que se había quedado en la puerta con expresión severa, como para impedir el acceso de un hombre a la casa en que ya otro la había traicionado. Se quitó la gorra con cortedad y balbució:
—Mire, señora, le traigo a su pequeño, que andaba perdido por el río.
Pero Simón saltó al cuello de su madre y le dijo con un nuevo acceso de llanto:
—No es verdad, mamá. Yo he querido ahogarme en el río, por-que los otros chicos me han pegado..., me han pegado... porpor-que no tengo papá.
con-movido, no acertando a despedirse. Simón corrió de pronto hacia él y le dijo:
—¿Quiere usted ser mi papá?
Hubo un momento de profundo silencio. La Blancota, muda y torturada por el bochorno, con las dos manos sobre el corazón, se apoyaba en la pared. El niño, viendo que no había contestado a su pregunta, insistió:
—Si no quiere usted serlo, volveré para tirarme al río. El trabajador lo echó a broma y contestó riendo: —¡Claro que quiero! ¿Cómo no voy a querer?
—Dime cómo te llamas –suplicó entonces el niño– para que pueda contestarles cuando quieran saber tu nombre.
—Me llamo Felipe –contestó el trabajador.
Simón estuvo pensativo un momento, como grabando bien aquel nombre en su memoria, y luego le tendió los brazos, sin ras-tro de aflicción, diciéndole:
—Pues bien, Felipe: tú eres mi papá.
Felipe lo alzó en vilo, lo besó bruscamente en los dos carrillos y salió como huyendo, a grandes zancadas.
Risas malignas acogieron al chico cuando, al día siguiente, en-tró en la escuela. A la salida quiso el mozalbete volver a empezar; pero Simón le lanzó al rostro, como una pedrada, estas palabras:
—Se llama Felipe, para que lo sepas, mi papá. Estallaron a su alrededor alaridos de regocijo:
—¿Felipe qué...? ¿Felipe cómo?... ¿Qué significa eso de Feli-pe?... ¿Adónde has ido a sacarlo a ese Felipe?
Simón no contestó, pero su fe era inquebrantable, y los de-safiaba con la mirada, dispuesto a dejarse martirizar antes que huir. El maestro lo sacó de aquel trance y el chico regresó a su casa.
Transcurrieron tres meses, durante los cuales el fornido obre-ro Felipe pasó con frecuencia cerca de la casa de la Blancota. Al-gunas veces hasta se lanzó a dirigirle la palabra al verla cosiendo junto a la ventana. Ella le contestaba cortésmente, sin salir de su seriedad, ni reír con él, y jamás le dio entrada en casa. Sin
embar-go, un pocofatuo, como todos los hombres, llegó a imaginarse
que cuando hablaban, se ruborizaba ella con más frecuencia y ma-yor intensidad que de costumbre.
Pero es tan difícil rehacer la buena reputación perdida y tan
ex-puesta queda a todos los ataques, que a pesar de la reserva
suspi-cazde la Blancota, ya se hablaba de ello en el pueblo.
Literatura
Literatura
a la escuela, y pasaba por entre sus camaradas muy digno, sin con-testarles nunca.
Hasta que cierto día le dijo el mozalbete que había sido el pri-mero en meterse con él:
—Nos has mentido, porque no es cierto que tengas un papá que se llama Felipe.
—¿Que no lo tengo? –contestó Simón, muy emocionado. El mozalbete se frotaba las manos, y siguió diciendo:
—No, porque si lo tuvieses sería el marido de tu mamá. Simón se quedó desconcertado con la exactitud de aquel razo-namiento. Pero, no obstante, replicó:
—Pues, con todo y eso, es mi papá.
El otro le dijo entonces consorna:
—Puede que sí; pero solo es un papá a medias.
El hijo de la Blancota bajó la cabeza y se alejó meditabundo en dirección a la herrería del tío Loizón, en la que trabajaba Felipe.
Se hallaba la herrería como sepultada debajo de los árboles. Su
interior eralóbrego, sin más luz que el rojo resplandor de una
ho-guera formidable que se proyectaba con viveza sobre los brazos desnudos de cinco herreros que caían sobre los yunques con terri-ble estrépito. En pie, abrasándose como demonios, no apartaban la vista del hierro que sufría sus martirios, y su pensamiento se al-zaba y caía pegado a sus martillos.
Simón penetró sin ser visto por nadie y tiró de la manga a su amigo. Este se volvió. Los hombres interrumpieron de golpe la ta-rea y se quedaron mirando, muy atentos. Y en el silencio, tan ex-traño en aquel sitio, resonó la vocecita débil de Simón:
—Oye, Felipe, el muchacho de la tía Medialumbre acaba de decirme que tú no eres mi papá más que a medias.
—¿Y en qué se funda? –preguntó el obrero. El chico respondió con absoluta ingenuidad: —Dice que no eres el marido de mamá.
A nadie se le ocurrió reírse. Descansando su frente sobre el
re-verso de sus manazas, que se apoyaban en la cabeza del astildel
martillo, tieso encima del yunque, Felipe reflexionaba. Sus cuatro compañeros tenían clavadas en él sus miradas, y Simón, minús-culo entre aquellos gigantones, esperaba con ansiedad. Uno de los herreros, como respondiendo al pensamiento de todos, dijo de pronto a Felipe:
—Esa es la pura verdad –dijeron los otros tres. El primero si-guió diciendo:
—¿Se le puede echar en cara a la chica su caída? Se compro-metió a casarse con ella. Más de una conozco yo que hizo otro tan-to y que hoy vive respetada por tan-todos.
—Esa es la pura verdad –contestaron a coro los tres. Y el otro prosiguió:
—Solo Dios sabe las fatigas que ha pasado la pobre para sacar adelante a su chico sin ayuda alguna y lo que ha llorado desde que no sale de casa si no es para ir a la iglesia.
—Eso también es la pura verdad.
Durante unos momentos no se oyó más que el soplido del fuelle que avivaba la fragua. Felipe se inclinó bruscamente hacia Simón:
—Ve y dile a tu mamá que al anochecer iré a hablar con ella. Cogió al chico por los hombros y lo empujó hacia afuera. Reanudó su tarea, y los cinco martillos cayeron de golpe sobre los yunques. No dejaron de batir el hierro hasta la noche, sólidos, potentes, alegres, como martillos satisfechos. Pero al igual que la campana mayor destaca sobre las más chicas, cuando repican en los días festivos, así el martillo de Felipe, sobresaliendo por enci-ma del estrépito de los demás, caía acompasado, con un ruido en-sordecedor. En pie entre el chisporroteo, rebrillándole los ojos, for-jaba Felipe apasionadamente.
El cielo estaba cuajado de estrellas cuando llamó a la puerta de la Blancota. Vestía su chaqueta dominguera, camisa nueva y se ha-bía hecho arreglar la barba. La joven apareció en el umbral y le di-jo con tono dolorido:
—Ha hecho usted mal, don Felipe, en venir tan tarde.
Fue a responder, salieron de su boca unos balbuceos y se que-dó ante ella desconcertado.
La joven siguió diciendo:
—Ya se dará usted cuenta de que es preciso evitar que sigan hablando de mí.
Felipe soltó de golpe:
—¿Tiene eso importancia si usted consiente en ser mi mujer? Nadie le contestó, pero creyó percibir en la oscuridad de la ha-bitación un ruido, como un cuerpo que se desplomaba. Se preci-pitó dentro; Simón, que estaba acostado, creyó distinguir el chas-quido de un beso y el susurro de unas frases que pronunciaba su madre. De pronto, se sintió levantado en vilo por las manos de su amigo, y este, sosteniéndolo en alto con sus brazos estirados, le gritó:
Desdeñosa:indiferente.
Barrabasada:travesura.
Mozalbete:jovencito.
Aguijoneaba:presionaba.
Truhanes:rufianes.
Batahola:alboroto.
Arrobamiento:
embele-so, enajenación.
Espasmos: contracciones
involuntarias de los mús-culos.
Fatuo:vano, pretencioso.
Suspicaz:propenso a
desconfiar.
Sorna:burla, ironía.
Lóbrego:oscuro.
Astil:mango.