BIBLIOGRAFIA
Recomenclaciones para el
hormigonaclo
e s el pe l i gro de conge lacion antesen invlern«. de que el hor m
ig
on hava alcanzadoun
grade
sufiete nre de endur e cimien-Recommandations pour le betonnage en hiver. Sou a-Cornire Techno
log
ie du Beton du RILEM WinterCons-truction Committee. Annales de
l'Institut
Technique
du Batimentet des Trava ux Publics. Oc rubre
1963
Ano16,
nO 190 pp. 1011-1037,Estas recomendac iones para
hormigo
nado entiempo
frio fueronpreparadas
por el Subcomire
Technologie
du Betun del Winter Construction Committee de la RILE� Yaprobadas
par i'ste en se'si6n
plenaria.
A continuac ion damos un resumen de los puntas masimpor
tantes de que tratan.En
lugares
donde ocurren frec ue ntemente temperaturas inferiores a
'5QC,
hay
que tomar precauciones para e vi tar los efectosperjudiciales
del frio sabre elhormig6n.
Lasbajas
temperaturas retardan el desarrollo de su re
sistencia,
pueden congelar
el horrniIon
a edad temprana,pueden
darlugar
a fisuraciones por tensiones diferendales y, a
plazos
maslargos,
e xisre el riesgo de deterioros par ciclos repetidos
de congelaciSn y deshielo.De todos los anotados el mas serio
to, porque en e s a s circunstancias se
prod
uc e s u destruccionirrepara
blePara conjur ar todos e s os pe Ii
gros
hay
soluciones que han dado buenos resultados prac ticos : Si las temperaturas [1(' alcanzan a cero gra dos basta con usar una dosis apropiada
de un c e me nro de alto desprendirmento de calor Si s e produ cen re mpera t ur a s baio cera durante
periodos cortos -/ e sca s os
, re sulta
necesario, ade ma s, c alentar los a
gregados
y el agua, " ais lar termic ame nre eI horm
ig
on. Porultimo,
c uando s e dan can frecuencia y por
largos
mrerv alos temperaturas in fe r mr e s a las de congelacion,
se pre cisa comp lementar las prec au ciones a nt eriore s calentando el aireque rode a al horm
ig
on 0aplicando
calor d irectame nre dentro del ma terial. Para evitar que elhormig
Snse de struva par efecto de ciclos re
petidos de conge lac ion y de sh ie lo nav
que incorporarle aire en el mo meuto de su preparac ien.
pro-132 REVISTA DEL IDIEM vol 3, nO 2, julio 1964
blema eran conocidos desde hace tiem- mismo
problema,
hay
progresos en po y han sidoobjeto
de numerosas la evaluacion de las deformaeione spublicaciones.
En una Nota Teenica· y de losriesgos
de fisuraeion,
quepub
licadae�
e sta Revista se pue depueden
serpredominantes
sobre los ver un resumen de las re c omendacio-.
efectos de las cargas en ciertos ca-nes mas usuales para
hormigonar
en sos.invierno,
que abarca las prac ricas co nocidas hasta hace poco. En las Ilneas fundamentales las ideas son coincidentes con las de e stas ins trucciones. Sin
embargo,
s e nota enestas que se han
incorporado
algunos
aspectos recientemente
dilucidados,
a traves de
investigaciones
realiza das en U.S.A. y en pa ise s deEuropa,
donde lasbajas
temperaturas'consti
tuyen un factor de primera
importane
ia en la conseruccion de obras de hormigon
armado.En efecto, el-
enfoque
es mas pre ciso,
las ideas son mas claras y sepresentan
procedimientos
cuantitat i vos para sortear elpeligro
de las he-. ladas tempranas. Estos proced im ien tos se basan en el calculo deltiempo
que demora elhormigon
encongelarse
y de la e volucion de su hidrarac ion a d iversas temperaturas, en func ionde la temperatura a
que se coloca el
bormlgon,
de su aislac iontermica,
dela temperatura del ambiente y del des
prendimiento
de calor del cemento.Tambien se determina cuantitati
vamente el
plazo
minimo para des cimbrar,
desde el punto de vista de las cargas actuantes, por un metodo se mejante
al que se describ io en la Nota citada.
Pero,
en relac ion can e steLas recomendaciones que c o me n ta mos, traen curvas y tab las que per miten hace r con mucha fac ilidad los
calculos que s e
requieren;
en especial,
sondignos
de me ncion, por lasencillez de su apl icacion, los
gra
ficos
correspond
ienres a un proc edi miento de caIculo desarrollado en Dinamarca y a otro en Suecia,E. GOMEZ
• •
Nueva definicion de la
superficie
especifica
del cemento.D.G. GUERRERO.
Monografias
del Instiruro Eduardo
Torroja
dela c onsrruc cion y del c e me nro n9
223,
1962.Considera el autor que la cornposi cion granulometrica de los c e mento s se
rige
por una e c uaci/inexponencial,
ec uacion deRosin-Rammler,
que re laciona la abertura de I tamiz con eI residuo'que
retiene, A esta e c ua cionIa definen dos parame tro s 0 constan
tes que
dependen
de las condiciones de molienda yde,
las rnarerias pr ima s.Con la determinacion practica de los
r.esiduos sobre varios
(?)
tamices,
estab lec e los parametr os caracteri
s-•
Mauricio OSSA. Hormiaonadoa
BIBlIOGRAFIA
ticos del'cemento que se ensaya y
luego
porextrapolac
ion calcula Iacomposici6n
granulomerrica que tendra'el cemento en las fracciones mas
finas,
imposibles
de dererminarprac
ti�ame�te
por tamizado y que son lasmas interesantes del cemento.
Lleva el proce dimrenro de c alrulo a limites de gran s e ncil lez que expo ne con claridad. Transforma la e c ua ci6n en una recta Iogaritmrc a que re
presenta en un
graEico:
0/, Rere nido Luz del tamiz en micr a s, con 10 que la extrapo lac ion s e reduce a prolongar una recta. En e ste mismo grafrco, del cual da el autor un modeIo, e sra b leee los
abacos,
con los que se pue dencalcular,
de forma tarnb ien gr af ica y se ncHla, los paramerros de la e c ua ci6n.·Establece como rendimiento del
cemento el
porcentaje
de masa decemento
comprendido
entre dos tami ces y como nueva superficie e specifica la que tendr ia esa fraccion del cemento si sus particulas fueran e s feras. Da un graf ico con lIne'ls de
igual
nuevasuperficie
e specifrc a(pa
ra la fraccidn de 3 a 30 micrasI sobre el cual se determina esta tamb ien confacHidad,en
func ion de los parametros antes caleulados.Consideramos que el
procedimiento
que,
repetimos, llega
a gran s e nci llezoperacional
para el c alc ulo, permltever con mas cIar idad c rerto aspect0
del
complejo problema
de la finura delos cementos y pue de pre srar utili
dad en
trabajos
de invesrigac
icn.Creemos,
sir)
embargo,
que sondiscutibles
algunas
de las conclusio-133
nes a que se
llega:
La referente aque los cementos
cumplen
la e c ua cion de Rosin-Rammler en eI interva-10 estudiado e s muyimporranre
, yaque de ella depende la validez del
procedimiento
0 por 10 menos su precision y
seguridad.
En los unicos datos e xperi me nra
les que, a titulo de eje mplo, s e dan
gr af ica me nre en la
Fig.
I, Sf' obs e r va que los residuos sobre los tamices de 3; y 74 micras esran sistematica mente por encima de las r e c t a s co rre spond
ienres y que los de los res ta n tes ta mice s e stan sisre marica me n-te por debaio. Asimple
vista, y sinmas a nal is is de los datos, nos pare ce que e s to s cinco casos c orr e spon
de rian mas bien a curvas conc ava s hac ia arriba, en rnagnitud suficienre para aIrerar norab leme nre los puntos de e xrrapo lacion. Si se rraz ara n las r e c ta s supr im iendo los datos que s u ministra uno
cualquiera
de los tami ces e xtremo s, estas r e sultar ian muyd istmras de las actuales y tamb ien
10 sedan los coeficientes de corre lac ion. Aun sin realizar la
prueba
v2,
nos parece asimple
vistaque las d i ferencias entre los valores de cadapareja
son mucho menores que entrelas medias de los valores distintos con relac ion a la recta.
Alg1,lnos
trabajos
e xper imenrales de otros autore s parec e n demostrar que la granulornerria de lQS c e menroscumple
la e c uacion de Ros in-Ramm ler, pero solo con relacion a la zona de part icula s mas finas.o-I 134 REVISTA DEL IDIEM vol 3, n· 2, julio 1964
.na de 74 a 37 mieras y por otro en la
zona mas
fina,
los paramerros de cadatramo
pueden
serdistintos,
y por 10tanto uno de elIos no
podrfa
ser dedu cido delotto porextrapolac
ion ya que en tre ambospuede
haber un cambio de d irec cion, Solamente determinando experimentalmente
suficientes puntos de ambas zonas (los de la parte fina sepueden
hacer por s ed irnenracion 0 a rrastre con corriente de fluido) se po dria decidir al respecto.Algo
parecido
a 10 que se hace con los cementos 134 y 13'i.Consideramos que a pesar de 10
simplificado
del c alc ulo, el proced i miento en total no essencillo,
de bi do a lasexigencias
en las determina ciones de losresiduos;
aunque teoricamente serl'an suficientes dos tam
i-zados para trazar la recta y dererm
i-informacion que aporta el residuo sobre un solo
tamiz;
pero no vemos inconve nienre para estab lecer residuos ma ximo.s- e incluso minimos sobre dos 0 mas tamices.
J.
PORRERO
• •Observaciones acerca cle la determi
nacion de alumina en cementos.
J.
CALLEJA
CARRETE yJ.M.
FERNANOEl:. PARIS. IJltimosavances. \fateriales de
construe-cion. n? 109 enero - febrero - mar
zo, sin afio
(1963).
InstitutoEduardo
Torroja
de la construe CIon y del cemento, Madrid.En los numerosos
trabajos
sobre tE�cnicas 0 puestas a punto de m et o-nar sus parametros, laimpre
cis ion de l dos de a nal is is de c e menros por co m tamizado 0 la falta de identidad conla ec uacion reorica, los hace insufi
cientes en la practica; como se des
prende
de los datosexperimentales
de laFig.
1 serequerirfan
varios tami zados por tamices finos y hechos porduplicado
y concuidado,
10 que eslargo
y delicado aunque sehagan
en corriente de agua.EI trazado
graf
ico de las re ctas ramb ienpuede
darlugar
a errores importanres en la extrapo lac ion y en la dererm inac ion de los parametros, sal
vo que cada vez s e tracen por mini mos cuadrados.
En 10 que se refiere a las conside raciones sobre el tamizado en gene
ral,
en efecto nos parece insuficiente para comparar cementos d istintos, laplex ornetria, es freeuente que no se tenga en cuenta que el
R203
determinado por el m etodo gravirnetrico
usual,
engloba
ade m a s delAIl03
Y el
Fez
OJ' Ti02,
P20S
e incluso cantidades quepueden
serimportan
tes en'1nz 03'
Este
trabajo
que resefiamo s, porel contrario, e sta basado en consi
derac iones acerca de la presene ia de esos componentes.
Llega
a lavalorac ion comp lexome rrica de la alumina pura
(AI203),
valorac ion que es directa en cuanto a que nohay
que restarle ni elTi02
ni eIP2 05
)que no se valoran.
En cuanto al manganeso parece
BIBLlOGRAFI..
obligara
a eliminarlo si se trata de materiales con relativamente alto Con tenido en manganeso, que aunque no son los mas frecuentes son relativa mente abundantes dentro de laamplia
gama de las materiasprimas
que emplea
la industria·del cemento.Consideramos que las tre s series de ensayos
comparativos,
ade m a s de los interesantes resultados a que llegan,
pueden
servir como modelo 0 programa para otras en las que se determinen ademas eIP2 °5,
eIMn2
()3
y, en las que fa lta, el
Ti02•
Esperamos
que en lapublicae
ion que de los mismos aut or e s s e anun cia en labibliografia,
se daran de ta Iles practicos de las condiciones detrabajo
y se rendra n en cuenta loscementos con contenidos de
P2 05
Y Mn 0 variables y d istinros entre st.2 3
Nos pare c e insufic ientemente
ex-plicada
laexperiencia
a)
de la pr i meraserie,
en la que a pesar de supo ner al titanio como cloruro no se consiguia
formar elcomplejo
EDTA. Su ponemos que las condiciones de dilucian y temperatura no perrnit irian la formacion del Cl,Ti que se inte n
t6,
sino que por h idr ol is is se formoacido
titanico,
que no formacomplejo
o quequed
o en e1 filtro con eI s ulfato de hario.
• •
135
Applications
cles rayons X en cimen terie.R. ALEGR E. Revue des Mate
riaux. n?
">77,
octubre 1963.Es este uno de los
trabajos
presentados a las
Jornadas
del C.E. R.LL.". de1963
por unexpositor
noperteneciente
a dicho Centro.Se refiere a un te rna de gran in
teres actual: la posibilidad de ana lizar los
productos
de la industria del c e mento por medio de la fluores cencia de rayos X, anal is is que pue-de liegar a ser insta n t a ne o,
Se hace una exposicion
general
de losprincipios
en que se basa el rn etodo, la que consideramos degran inte r e s por estar hecha en for ma de d ivulgacion, que permit ira a
cualquiera
no iniciado en e sras tecnicas, una clara cornpresion,
Se dan
luego
unas indicaciones sobre la e xperiencia del autor en el rema, ind icandos e que engeneral
e s satisfactoria la
precision
obte nida en las determinaciones de a lumina y oxido de hierro y no tantopara la sil ice y la
cal,
y que da re sultados mas pre cisos la prepara cion de la m ue stra en determinadas condiciones.Se
concluye
indicando que el me todo e s ra enplena
e v olucion por 10que e s de e sperar que
mejore
notablemente;
s e seiialan dos Iineas detrabajo
para lainvestigaci6n
fururasobre el merodo,