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«Los humanos somos de la tierra;
La construcción
la tierra no es de los humanos”(sustentable) de un
Jefe Seattlecambio civilizatorio
«Nosomosloquesomos,para cambiar lo que somos”.
(equilibrador)
Eduardo Galeano
o hace tantos años que el agua era un ejemplo que se ponía de un bien abun-dante en la naturaleza, no escaso,
Tomás R. Villasante
y que por lo tanto no era objeto de las tareas delos economistas. La economía parece que se preocupaba de la producción y distribución de los bienes que resultaban escasos para la huma-nidad. Pero hoy ya vemos que el agua es un bien escaso para buena parte de la humanidad, que vive en grandes ciudades o en zonas que están sufriendo sequías. Al tiempo en otras zonas el agua sigue siendo uno de los recursos más abun-dantes. Parece que no se puede generalizar, y que la construcción del concepto «agua disponi-ble», lo que es escaso/abundante, y la construc-ción economía/economistas, son cosas muy relativas. Estarán de acuerdo con el tiempo que nos ha tocado vivir, con las zonas geográficas, y con los enfoques que apliquemos al análisis de nuestras necesidades.
Lo mismo podemos decir hoy de los con-ceptos ecológicos con los que nos estamos moviendo. La apreciación del agua igualmente es una construcción que hacemos en relación con otros conceptos que articulan un ecosiste-ma, según nosotros lo vemos hoy y aquí. Hubo otros elementos básicos en la antigñedad que junto al agua eran la tierra, el aire y el fuego. El juego de estos cuatro elementos básicos de la naturaleza permitió pensar y usar, con las técnicas adecuadas, su combinación. Y así se fue construyendo en sus primeros pasos nues-tra civilización. De todos el más tecnológico es el fuego, pero los otros tampoco están exentos de relaciones cada vez más fuertes con la inter-venctón humana. Las técnicas agrarias, la irri-gación, los molinos, la naveirri-gación, etc. han ido haciendo nuestras civilizaciones y ampliándolas.
Las técnicas, además de resolver ciertos problemas de las necesidades manifiestas de cada época, significan también unos «ritos de
poder». Doy este nombre a unas relaciones
1. Lo artificial de
ritualizadas entre quien diseña el artefacto,quien manda hacerlo, quien lo generaliza,
naturalizar la dominación
quien lo fabrica, quien lo adquiere, quten lomaneja, quien lo arregla, quien lo contempla,
MM
quien lo estudia, quien lo perfecciona, etc. La na ruptura estética/emocional de la construcción de una técnica no es solo algo forma de entender el mundo puede
trata provocar nuevas construcciones
que de resolver un problema concreto, es sociales, no siempre en sentido positivo. Los también una escuela de relaciones sociales, Y
de jerarquías, de poderes. Y este aspecto viene tiempos pasan, irreversibles, y nos empujan, a reforzar o a alterar los ritos de poder que pero las construcciones de sus sentidos nos en una civilización tocan a nosotros, son nuestras responsabilida-se habían establecido des. Frente a una estética «matristica» de hace concreta.
Los detentadores de la tierra, del agua, y de
7 000
años (Maturana, 1994, citando a Verden-sus tecnologías, así como de las técnicas del Zóller), apareció el «patriarcado» que cambió lafertilidad hacia un sentido producción de recur-fuego o del aire, son los que imponían los ritosdel poder para controlar las energías. y contro- sos que no tenía hasta entonces. Se pasa de la lando las energías han movido siempre las eco- cultura como reproducción/confianza, «cone-nomías, las sociedades y las políticas, desde la procreación de plantas, de animales, de trabaja-xión con el mundo natural», a la producción] conquista de territorios fértiles hasta las guerras dores y guerreros. Se pasa de la recolección] del petróleo. Tanto el uso de los recursos como abundancia de pocos habitantes en espacios las técnicas son construcciones sociales que en
cada caso corresponden a unos ritos de poder suficientes, a las conquistas de otros territorios, a aumentar las producciones, a las migraciones, que permiten, o bien dificultan, su generaltza- a los desequilibrios entre unas comunidades y ción. Cada proceso tecnológico está vinculado a otras (Clasters, Shallins, etc.).
una «cosmología» (Oaltung, 1977) dentro de la Las religiones van cambiando desde su ini-cual adquiere coherencia. Los recursos natura- cial panteísmo, se justifican las jerarquías para les pueden estar durante mucho tiempo sin que controlar la procreación y la apropiación, y la se piense en ellos, y las técnicas pueden ser tam- eficacia de esta autoridad sirve para que algunos bién conocidas, pero no se desarrollan hasta que sigan mandando. Quien manda y observa la no se invierte en ellas interés, tiempo, empresas, naturaleza y la sociedad proclama que la ley de comercio, etc.
La dimensión estética de la crisis ecológica la competencia es universal, y que es la base del progreso. Pero los animales, aunque estén com-en que vivimos com-encierra otras dimcom-ensiones de pitiendo o estén colaborando, no están razonan-amplitud civilizatoria, que van más allá de la do que esto sea la «selección de las especies» carencia de recursos o de los poderes de las (Darwin) o la «ayuda mutua» (Kropotkin), sim-tecnologías. Lo estético es un síntoma muy plemente hacen tanto lo uno como lo otro. interesante de cualquier civilización. Nos hace Somos los humanos los que observamos y les preguntas desde los sentires más escondidos, ponemos nombres, ideologías, construimos nos pone en alerta emocional. Y desde ahí civilizaciones. Y al tiempo que decimos resol-estamos incitados a deconstruir muchos para- ver un problema técnico, realmente estamos digmas intocables, y a construir caminos en creando un sistema jerárquico, puros ritos de otras direcciones. Los procesos naturales se poder
nos presentan con cierta coherencia interna, Las civilizaciones imperiales de la antigUedad hasta que se interrumpen para dar lugar a y las más modernas.construyeron grandes monu-bifurcaciones que abren nuevas coherencias/ mentos y ritos que tratasen de perpetuar sus con-estéticas. Por ejemplo la aparición del oxigeno cepciones, que asombrasen al mundo. Las tierras, en la tierra permitió la combinación de un el agua, el aire, el fuego ya no son para sustentar nuevo recurso hasta entonces inexistente y comunidades autolimitadas, sino para contribuir abrió las posibilidades de la vida, una coheren- a esas grandiosas construcciones sociales y cía completamente nueva a partir de una bifur- sus jerarquías, que se justifican divinamente, y a cación, un error, o una anomalía de los proce- través del reparto a sus súbditos de parte de
sos anteriores. lo producido (lo suficiente para aumentar las
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio... 195
conquistas y la producción). Pero la superpro- compleja, porque sabemos más de sus detalles. ducción agota las tierras, produce pobreza, En la armonía y coherencia con los procesos migraciones, y nuevas conquistas, etc. en un naturales es donde vamos verificando nuestros ciclo donde los imperios también van cayendo y conocimientos, no en su simplificación sino en sucediéndose (esquilmación de recursos, buro- sus concreciones de mayor complejidad. Lo que cracias despilfarradoras, etc.). decía Newton no queda negado sino
circunscri-Los miedos son la clave para la extensión de to a su campo de experimentación, lo de estos poderes, y por eso los ritos y las demos- Einstein igual, lo de Prigogine también nos da traciones violentas son tan importantes para nuevas pistas sin negar enteramente lo anterior. mantener estas civilizaciones. Esta es «la
ver-dad», la «naturaleza de las cosas», y fuera de
aquí todo esta perdido. Se «naturaliza», desde
2.
Lecturas que cierran
los ritos de poder, el que no existan otras posí-y lecturas que abren
bilidades al margen del modelo que se presenta, __________________________________y que todo lo demás es criminalidad. Así se construye el miedo a la creatividad, a lo extra-
U
U as ciencias sociales también han
no, etc. a la diferencia propia de cada lugar y — tomado muchos lenguajes de las
cultura. Por eso la criminalidad se da en
comu-nidades que han perdido su mínima coherencia - ciencias físicas y biológicas, igual
interna con el medio y con las redes sociales pri que estas los tomaron de las sociales. Los nue-vos supuestos constructivistas de las ciencias, manas, distorsionados por la superpoblación y fruto de las críticas a la deificación de la razón la falta de recursos. En un pueblo aún se pueden en el cientifismo, han venido a reconocer unos dejar las puertas abiertas, mientras en las metró- procedimientos más humildes del hacer del polis se está con miedo aún con todas las puer- científico de laboratorio (Latour, ¡995,
Knorr-tas cerradas. Cetina, 1991, etc.) al tiempo que lo vinculan
Pero los miedos se quiebran con las anomalías, más con las realidades concretas en las que ope-con los errores, o ope-con las distorsiones que se salen ran. También en las ciencias sociales cabe hacer de las normas. Y aunque los movimientos socia- la misma operación de humildad y acercamos les no acierten en proponer alternativas con más a aprender de los movimientos y demandas nuevas coherencias acabadas, al menos abren concretas de la sociedad. Son nuestro laborato-otras vías. Cuando hay cosas concretas que rio, los síntomas que enmarcan las condiciones hacer, acciones posibles, el miedo se pierde, y concretas en que construimos nuestros saberes. empieza la confianza en otras posibles cons- Pasar de la descripción de evidencias a la trucciones, éste es el valor de los movimientos complejidad de lo que se esconde tras ellas no sociales, más allá de lo que consigan en cada quiere decir caer en la melancolía de algunos caso concreto. No tienen construcciones finales intelectuales depresivos, que en todo ven caos. acabadas y demostradas, pero animan a la crea- Muchos de estos posmodernos se han quedado tividad en la medida de una estética y una ética sin referentes y para ellos ya nada —o todo— que afirma que juntos algo podremos contra lo vale, porque no estaban acostumbrados a traba-que no nos gusta. Nos deprimimos si no hay jar con métodos verificables y probabilísticos nada que hacer, pero si hay un camino que com- sino con finalidades a justificar, con teorías a partir, aunque sea con problemas, se abre una demostrar. Y ahora están en el extremo opuesto, esperanza frente al miedo, si no hacen «física social» ya todo es pura lite-Es decir, necesitamos contra-ritos para abrir- ratura, puro artificio, pues solo aquella analogía nos a nuevas experiencias. Las ciencias no nos que hacían con las ciencias «exactas» les libra-revelan la verdad de las cosas sino métodos ba del complejo de inferioridad de las ciencias experimentales que nos van abriendo nuevas sociales.
destructivas, y a sus efectos para la humanidad. complejidad y vivacidad, y además estar muy Al tiempo ha aportado —además— nuevos atento a los nuevos fenómenos que complejizan puntos de vista más integrales para reconsiderar lo ya conocido con otras experiencias. las ciencias físicas y sociales. Se trata de una Colocarse en el buen sitio y abrir la mente es lo crítica constructivista compleja que va más allá que favorece la «abducción» (mezcla de
intui-de las lecturas apresuradas que a veces se han ción y razonamiento), es decir, ir más allá de la
hecho de las investigaciones científicas. Por simple deducción o inducción. El conocimiento
ejemplo una lectura social interesada de así no se queda encerrado en lo repetitivo, sino Malthus, o de Darwin, o incluso de Marx nos ha que se abre a nuevas construcciones.
llevado a determinismos que no estaban en ellos con tanta simpleza como se les suele achacar.
Junto a la ley del crecimiento de la población
3.
La construcción de
están también las recomendaciones morales deauto-responsabilidad que no se citan, junto a la
nuestros errores
selección natural de las especies está también elaumento de la complejidad de los seres vivos>’
II
na cosa es donde se sítua uno para la cooperación en los ecosistemas, junto al descubrir/construir algo que tenga determinismo económico entre dos clases están coherencia, y sea operativo según la los análisis complejos de las fracciones de clase, comunidad donde se inscribe, y otra cosa es que el peso de la historia y las costumbres en los la «comunidad científica>’ (Khun, 1971) reco-estudios concretos de cada país. nozca tales aportaciones y éstas sean generaíi-No vale la pena discutir si los clásicos dijeron zables. Tales «comunidades de científicos» sue-o dejarsue-on de decir tal sue-o cual csue-osa, pues estsue-o de len estar encerradas en «culturas episté~cas’> nuevo es caer en la veneración de una verdad (Knorr-Cetina, 1991) y configuran «redes de revelada (esta vez por los científicos) y no asu- profesionales” (Iranzo, 1995), muy cerca de los mir el método en sí mismo de interrogación, «poderes corporativos» que suelen preferir estar para descubrir la complejidad más allá de lo evi- asesorados por cuerpos «socio-cognitivos» o dente. Cada clásico vivió unas cosas en su labo- «sistemas expertos» (Giddens) de este tipo. Los ratono o en la realidad de la vida, escribió otras «estilos de pensar» (Fleck, citado por Mires, que sin duda eran más abstractas, después otros 1996) toman elementos de los propios círculos las reinterpretaron en otros contextos, que a su especializados (lo «esotérico») y de la opinión vez quien lee esto también está interpretando, pública (lo «exotérico») a la vez. Estos estilos Lo importante de la selección natural por ejem- se fijan como esquemas gráficos que mezclan pío (Varela, 1989) es que «nunca pretendió ser diversas pre-ideas hasta que consiguen recono-un perfeccionamiento rasgo a rasgo.»... «más cimiento de alguna red profesional o de poder. bien condiciones mínimas»... «establecer «Fleck se anticipó a Foucault, al concebir el amplias fronteras dentro de las cuales se pueden largo proceso de desarrollo de una idea como escoger muchos caminos» . «la coherencia una lucha entre múltiples poderes fraccionados interna de los organismos mínimos, mucho más y anidados en instituciones» (Mires, 1996). que del resultado de un proceso de selección’> Además de que una cosa sea el estilo dees cuestión de la ley del más fuerte; es investigar y otra muy distinta el de registrarlo, cuestión de la ley de los fuertes. Lo básico no es también hay notorias diferencias entre los esti-el máximo perfeccionamiento de la adaptación, los de comunicarnos con las distintas redes sino la conservación de la adaptación: un cami- sociales a las que nos dirigimos. Es decir, no de cambio estructural de un linaje congruen- hemos de analizar lo que llamamos los «con-te con sus cambios ambientales», juntos de acción» (Villasante, 1994), lo que
Para avanzar en el hacer científico es bueno construimos con los poderes corporativos (hacia leer a los autores en los originales, sobre todo arriba), con nuestros pares de investigación (en para captar más su método que sus conclusio- horizontal), y hacia el gran público (hacia nes, y también ser riguroso en el razonamiento. abajo) en las redes cotidianas en que nos
move-Pero lo más importante es estar en el sitio ade- mos. Hay un «patrón biográfico» (Iranzo, 1995)
cuado donde se están produciendo los fenóme- basado en la personalidad del divulgador
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio... 197
argumentos ecologistas. No solo los Meadows, (ante las amenazas a la comunidad concreta y al Ehrlich o Comnioner, sino también los Sagan, planeta) desde los conocimientos ecológicos en Cousteau, Rodríguez de la Fuente. A veces nos construcción hoy en día. «¿Cómo reconocer una creemos las cosas porque nos las está diciendo respuesta adecuada si uno no sabe de antemano un experto, generando una dependencia neo- cuál es?...las respuestas aceptables para los cientí-populista, que implica un tipo de conocimiento ficos deben consistir en la proposición de meca-que es puramente descriptivo y contemplativo. nísmos (sistemas concretos o conceptuales) que Este primer tipo de conjunto de acción (popu- en su operar (funcionar) generan todos los fenó-lista) se presenta prioritariamente a través de la menos involucrados en la pregunta.» (Maturana,
televisión, con imágenes y un presentador (más 1995) La cuestión está en formular bien tanto la
sacerdote/comunicador que científico/proble- pregunta (por la comunidad) como el mecanismo matizador) que ayala la divulgación, pero sin generativo (por el científico), para poder validar debates o polémicas que puedan dar idea de que luego los resultados en la parte en que sean signi-estamos ante un proceso de degradación/cons- ficativos. La preocupación pasa entonces hacia la trucción de la realidad con diversas soluciones ciudadanía, en sus preguntas y respuestas, tanto o técnicas posibles. Un segundo tipo en la cons- más que hacia las redes de científicos, en sus trucción de lo ecológico son los informes y los métodos/mecanismos y sistemas generativos. Es libros que se dirigen a los poderes corporativos, la dialógica entre unos y otros lo que hace creati-Se suelen generar unos conjuntos de acción va la situación. Nadie tiene la verdad por si (tecnicista) donde los razonamientos «esotéri- mismo, sino que la aproximación que pueda sur-cos» (lenguajes muy especializados) dan pie a gir será a partir de una construcción conjunta, destacar algún nuevo concepto o moda que le desde las preguntas pertinentes hasta los métodos sirva de justificación «exotérica» (que suene adecuados a cada situación.
innovador y conciliador, como por ejemplo «el desarrollo sostenible”) a quienes pagan la
investigación o documentación. Tampoco nos
4. Riéndonos de nuestros
parece que haya en esto procedimientos cons-«pecados»
tructivos científicos de interés más allá de lo
ecológicos
dicho.
su
Las relaciones en horizontal entre distintos
•tM
oes extraño que haya entonces bas-grupos de investigadores o de promotores del•fl
tantes errores entre las propuestas conocimiento ecológico deberían conducir a ecológicas dado como se suelen una comunidad científica, donde el debate fuese construir, pues somos herederos de unos «con-más creativo, y un estímulo para cada grupo. juntos de acción» y unos «estilos de pensar>’ en Pero la ecología tampoco escapa a aquellas los que nos movemos casi sin darnos cuenta. redes de intereses que llevan más a peleas des- Parafraseando al Manifiesto ecologista califícantes de unos, y auto-margínaciones de (Antunes et al. 1990) solo vale la pena ser eco-otros (cada cual enamorado de su verdad partí- logista si uno puede empezar por reírse de la cular), antes que entender que las «respuestas propia organización. Y tal como se construyen científicas son generativas» (Maturana, 1995). nuestros discursos encontramos algunos «peca-Es decir, este tercer tipo (gestionista) se confor- dos mortales» (Cerutti y Testa, 1992) que podrían ma con defender su parcela de conocimiento, y desenfocar la rápida conciencia ecologista que se todo lo más está dispuesto a una discusión en está generando en las redes sociales de todo el congresos o jornadas académicas, según las mundo. Espero que esto de calificar como diferentes modas intelectuales en presencia. Es «pecados mortales» algunas posiciones de los decir, que escasos son los casos en que se está ecologistas pertenezca al necesario sentido del dispuesto a comprobar lo generativas que son humor de estos autores italianos. Sentido del las respuestas dadas por cada investigador, más humor que todos necesitamos, y sobre todo allá de los rituales académicos y de la comuni- quienes venimos de culturas monoteístas tan dad de expertos que son reconocidos en cada arraigadas en nuestros paises latinos.último, tratando de analfabetos a quienes no que creen que cuanto más asusten a la gente con entienden o comparten sus altos razonamientos, los males futuros antes lograrán nuevos conver-El cientifismo ecologista tiene diversas varian- sos. El síntoma del sectarismo ideológico les tes pero todas ellas nos parecen muy problemá- suele encerrar frente a otros grupos, incluso fren-ticas por las consecuencias a las que nos pueden te a los más próximos, con cierta suficiencia de conducir En la versión de Harich solo un considerarse los elegidos por el conocimiento. Es «comunismo homeostático» puede, con su auto- decir siguen las reglas generales de la formación ridad de vanguardia científica, mantener la sos- de pequeños grupos, para lo que necesitan un tenibilidad del planeta, por lo que algunos dog- aglutinante ideológico muy dramatizado como mas o tabúes han de estar por encima de toda pueda ser esta versión del ecologismo.
discusión. En la versión de Tamames (1993) Muy probablemente tengan razón en que si «quien en el siglo xxi domine las ecotecnologías, siguen así las cosas la catástrofe/apocalipsis dominará el mundo en otros muchos aspectos». acabará por llegar, pero aún así no es para estar-Efectivamente este es el problema: las ecotecno- se lamentando constantemente. Se puede con-logias y su capacidad de responder a intereses vencer a muchos por el miedo, sobre todo si hay de grandes corporaciones o a comunidades con- datos suficientes, como es el caso, pero no deja
cretas. de ser una triste gracia y acaba por producir
Es decir, ya sirvan las ciencias ecológicas saturación. La superación del miedo aparece, para salvar el mundo o para ganar comercial- más bien, cuando se ve algo claro que hacer Ese mente, los resultados de la construcción de lo algo que hacer puede ser recluirse con algunos ecológico no parecen dar participación a las amigos para hacer prácticas alternativas al mar-preguntas de la ciudadanía, sino a las de una gen de la sociedad (geográficamente, temporal-ciencia y tecnología por encima de ella. Dudo mente, etc.) pero al poco tiempo eso necesita que en tales circunstancias de construcción una ideología fuerte que lo alimente. O también estos procesos pudieran ser científicos/creativos es posible centrarse en un activismo radical realmente. Si no se contempla la participación frente al consumismo de nuestras metrópolis, de las comunidades directamente implicadas no proclamando el rechazo a las tecnologías des-se puede pensar en cambios culturales que ah- pilfarradoras que nos invaden. Pero lo más crea-menten respuestas adecuadas y coherentes para tivo, sin caer en dependencias de grupo cerrado, cada ecosistema. Lo tecnocrático, aunque se es incorporarse a movimientos sociales que proclame ecologista, acaba por producir técni- construyen iniciativas alternativas concretas cas preparadas en abstracto para muchas situa- ante cada síntoma que se les presenta.
ciones, pero no para lo concreto de cada situa- Otras posiciones del ecologismo juegan con ción. La «tecnología adaptable» a cada caso es la ambivalencia de muchos de sus conceptos, mejor (porque se sabe manejar por cada comu- como el de «desarrollo sostenible», «ecodesa-nídad) que la mejor tecnología que no se entien- rrollo», etc. El pecado del nominalismo ecolo-de o se rechaza culturalmente por sus pretendi- gista es grave porque parece que todo da igual dos beneficiarios. La mejor tecnología ecológica con tal de que se nombre con un concepto pre-suele ser el cambio de comportamientos de sentable y conciliador Así el ambientahismo consumos y hábitos de vida de los propios ciu- juega con la polisemia de los conceptos, y viene
dadanos. a decir que frente al «crecimiento sostenido”
Hay otro «pecado» del ecologismo que consis- del actual modelo cabe interpretar el «desarro-te en tomar el movimiento como una religión apo- lío>’ como un replanteamiento cualitativo frente calíptica. Fruto de la superabundancia de datos a lo cuantitativo del PIE. Pero si no se concre-técnicos (económicos, ecológicos, demográficos, tan tales conceptos en prácticas reales, las gene-etc.) de que disponemos, o a causa de una estéti- raciones futuras tendrán razón en llamarnos ca que es sensible a la degradación de los paisajes hipócritas a sus mayores, porque una cosa es naturales y urbanos, o también fruto de una mez- manejar conceptos y otra hacerlos realidad. En cia de ambas posiciones, la verdad es que están el reciente informe sobre Ciudades sostenibles proliferando muchos movimientos de cierto corte para Hábitat II de España (Naredo et al, 1996)
catastrofista. Tanto en las versiones místicas/eso- damos cuenta de esta contradicción.
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio... ¡99
estos conceptos por demagógicos y quienes procesos de cambio de los grandes sistemas, creen que deben ser usados precisando siempre algunas anomalías locales (aparentemente poco contenidos alternativos al actual sistema, sin significativas) son las que se acaban convir-concesiones al desarrollismo. También se han tiendo en referentes de las alternativas que se propuesto otros conceptos como «transforma- generalizan.
ción sustentable» (Maturana, 1994) o «reequili-brio sustentable» (Villasante, 1995, 1996),
según hagamos más hincapié en la forma del
5.
La ciencia de la
cambio que es necesario ante este sistema, o en
el nuevo equilibrio entre sectores (productivos y
creatividad de los
no productivos) que habrá que ir afrontando
ecosistemas
desde un modelo de transición concreto. En
cualquier caso lo que se «sustenta» parece
E
mayor apoyatura cultural y vital que lo que se n los planteamientos que trae el eco-sostiene. «Sostenible» da una idea más técnica logismo ya se están dando algunos que cultural, o de implicación social, y esto cambios civilizatorios de mucha sig-segundo es lo que se necesita para cambios de nificación, mucho más allá que la propia
con-tanta magnitud. ciencia que podamos tener de ellos. Como se
Otro «pecado» que se ha venido denunciando dan mezclados en los mismos sujetos tanto los es el localismo que algunos ecologismos practi- pecadillos señalados hasta aquí, como los avan-can e incluso proclaman con aquella consigna ces civilizatorios que vamos a señalar, y puesto de «actuando localmente, pensando globalmen- que no hay posiciones puras, por ello no conse-te». Mientras la globalización financiera, tecno- guimos ser plenamente conscientes de todo lo lógica, informativa, energética, y militar (5. que está cambiando. Pero las posiciones que Amin, 1991) destroza los intentos locales de vamos a analizar no se podrían entender sin los crear alternativas sustentables. En un mundo tan movimientos culturales de este siglo, tanto en las globalizado como éste por un lado solo parece ciencias físicas como en las sociales, y ambas posible construir alternativas desde abajo y en sin los propios movimientos sociales, singular-los márgenes del sistema, en lo local, pues no mente el ecologista. Los posicionamientos que parece posible la revolución mundial en el corto paso a relatar están basados en investigaciones plazo con que nos amenaza la degradación en científicas de distintos expertos de las ciencias, marcha. Pero también parece cierto que en lo pero si están teniendo especial eco es por la difu-local siempre está metido lo global, de forma sión desde algunos nuevos movimientos.
que es casi imposible separarlo, y al final es una El siglo empezó contradiciendo a Newton lucha desigual donde lo local aislado tiene muy desde la teoría de la relatividad de Einstein, y el pocas posibilidades de influir a corto plazo en el espacio-tiempo dejó de ser independiente del
cambio necesario, observador. Heisemberg y Bohr afirmaron el
punto central del debate sobre las realidades complementarias y antagónicas al tiempo, no físicas, biológicas y sociales. Prigogine (Premio nos parecía posible en buena lógica, pero las Nobel de Química de 1977) retoma de nuevas lógicas de la complejidad así lo requie-Boltzmann la Ley de la Entropía (2? de la ren para poder entender estos fenómenos y sus Termodinámica), la junta con las teorías cuánti- experiencias científicas.
cas, e incorpora el principio de coherencia y auto-organización en la construcción de la
reali-dad. El tiempo es irreversible, en las llamadas
6.
Las hipótesis del
eco-«estructuras disipativas», aunque esto no quiera
centrismo
decir que tenga un sentido único. «Las ecuacio-nes no lineales tienen muchas solucioecuacio-nes posi-bles y por consiguiente una multiplicidad, una
fl
riqueza de comportamientos que no se pueden uizás la hipótesis Gaia (Lovelock, encontrar cerca del equilibrio» (Prigogine, 1983, 1989) sea una de las que mejor 1991). 0 sea «el tiempo no es ilusión, ni disipa- nió ilustren esta capacidad de auto-orga-ción, sino creación», la fragilidad de la corteza del planeta,
Las «estructuras disipativas» se van haciendo y sus repercusiones para los paradigmas en más complejas en sucesivas bifurcaciones. No vigencia. «La tierra esta viva, seria la formamas breve de decirlo... Desde que una tierra es la dialéctica de tesis-antítesis y síntesis, sino tórrida y de enorme actividad volcánica se con-al revés, cada proceso se va abriendo en varias virt
soluciones probables. Cuanto más apartados temperatura y composición atmosférica se haió en un planeta capaz de autorregularse, su están del equilibrio los sistemas, cuando hay mantenido siempre dentro de los márgenes favo-más ruido y caos en ellos, la probabilidad rables para el conjunto de la vida... Nuestro cora-aumenta de que sean mas creativos. No se trata zón puede ser como una máquina en su acción de un juego de azar, sino de que pequeños acon- de bombeo, pero a diferencia de las máquinas el tecimientos pueden decidir grandes transforma- corazón es capaz de renovarse a sí mismo... ciones en las bifurcaciones. Hay unos «atracto- Vemos que cuanto mayor es la diversidad de res» llamados extraños o «fractales», porque no ecies ¡a te
se pueden medir con números pero sí representar espmejor funciona la autorregulación” (5. Harding,mperatura es más estable, es decir, geométricamente, que nos dan las pistas y pautas 1996).
de como pueden construirse campos de creativí- «La biosfera es una entidad autorregulada dad. Esto tiene mucha importancia para la biolo- con capacidad para mantener la salud de nuestro gía y para las ciencias sociales (Mandelbrot, planeta mediante el control del entorno químico 1987; Lapassade et al. 1977 en torno a conceptos y el físico» (Lovelock, 1983) «Cuando el aire, el como «fractales» o «analizadores»), océano y la corteza de nuestro planeta se
exa-Uno de estos casos es la aparición de la vida, minan de esta manera, la Tierra se ve como una en base a uno de esos errores o bifurcaciones, anomalía extraña y hermosa. Las pruebas que por los que primero apareció sobre la tierra el Lynn Margulis y yo, entre otros, especialmente oxígeno, y luego se dieron combinaciones com- Michael Whitfield, hemos reunido a través de plejas en manera creciente de procesos de auto- los años, demuestran casi sin duda que la Tierra organización, donde la energía y la información es una construcción biológica.» Las frases son se retroalimentan. Es un principio inverso al de elocuentes por sí mismas sobre la complejidad la entropía o degradación de la energía, esto es de los procesos y la capacidad de auto-organí-la «neg-entropía». Las céluauto-organí-las gracias a su zación, pero Lovelock no quiere ser manipula-membrana elastíca pueden definir un sistema do: «Las hipótesis científicas se utilizan dema-relativamente cerrado, con su propia coherencia siado a menudo como metáforas en discusiones interna, en relación con el ecosistema circun- sobre el estado humano. Esta incorrecta utiliza-dante. La «auto-poiesis” (Maturana y Varela, ción de Gaia es tan impropia como lo era el 1984) apunta también a los principios de orga- empleo de la teoría de Darwin para justificar la nización compleja de estos procesos donde se moralidad del capitalismo liberal... Si la hipóte-genera la vida, desde sus lógicas internas y un sis se utiliza fuera de este contexto, volveré a tanto paradójicas para los sistemas del pensa- decir que es solamente un espejo para ver las miento occidental. Que las cosas puedan ser cosas de otra manera distinta. Con un espejo es
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio.. 201
muy fácil reflejarse accidentalmente uno mas estructuras de relaciones y procesos. Es mismo.» (Lovelock, 1989). por lo que entre lo micro y lo macro puede
El tema es de interés no solo porque se pre- haber diferencias cuantitativas pero sus
reía-tenda dar vida a Gaia con una lógica autoorga- ciones internas se asemejan en lo fundamental, nizativa propia de su configuración y manteni- y por eso mismo hay comunicaciones que son miento, sino porque incluso algunos esotéricos congruentes entre ambos niveles. Entre una pretenden recuperar su culto divino, haciendo educación patriarcal en las familias durante de la naturaleza la lógica suprema, aunque en unas generaciones, y las estructuras de la realidad se estén reflejando a sí mismos en sociedad y la política paternalista en esa
algún espejo, según la protesta de Lovelock. misma época en un país, hay siempre
correla-En cualquiera de estas hipótesis el antropocen- ciones de semejanza, donde no se puede dis-trismo queda fuera de consideración posible. tinguir que es más importante si lo macro o lo
En una versión más contractualista se ha plan- mícro, o seguramente el refuerzo de lo uno teado con quién es posible hacer el «contrato sobre lo otro es lo que habría que destacar. natural» (Serres, 1990) entre los humanos y los
derechos de los seres vivos, y de los
ecosiste-mas donde vivimos y vivirán nuestros descen-
7.
Aplicar la creatividad
dientes. También en este caso el antropocen-a las ciencias sociales
trismo de nuestra cultura, a partir de estas __________________________________aportaciones, va a quedar relegado frente a un
ecocentrismo cuyas complejidades y formas
E
n un Encuentro en que se encontra-auto-organizadas aún estamos empezando a ban Prigogine, Morin, Von Foerster, conocer. ¿Cómo podemos hablar con estas for- Fox Keller, Guattari, Elkain, etc. mas de auto-organizacion. de las cuales solo (Fried et al, 1994), Barnett Pearce trató de sin-somos una parte, por más importante que sea- tetizar en algunos puntos los acuerdos desde los mos, y con las que deberíamos que llegar a nuevos paradigmas en lo que él llama construc-acuerdos de sustentabilidad? cionismo social: «Todos coincidimos, primeroLos propios conceptos de autoorganización Y en que el lenguaje construye el mundo, no lo de autopoiesis parece que generan también representa...Decir como se llama algo...es en un interpretaciones equívocas. Maturana (1995) sentido muy real, convocarlo a ser como uno lo discute con Luhmann que «la noción de lo ha nombrado...La comunicación se torna así un social está mal aplicada al tipo de sistemas que proceso constructivo, no un mero carril con-Luhmann llama «sistemas sociales»... Y Atían ductor de mensajes o de ideas, ni tampoco una también nos recuerda que «Hay algo especial en señal indicadora del mundo externo...La comu-la idea de comu-la auto-organización que ya han nicación deviene el proceso social primario. observado Ashby y Heinz von Foerster, que Como apuntó Prigogine, los científicos del eran pioneros en este campo, y es que la auto- nuevo paradigma conciben su obra como una organización no puede existir en un sentido comunicación con la naturaleza. Las ciencias absoluto.” (Atían, 1989). Por eso Morin (1994) sociales son entendidas como una comunica-nos habla de auto-eco-organización de los pro- ción entre un grupo de individuos autodenomi-cesos haciendo referencia a que todo sistema nados investigadores y otros que se llaman, o solo está relativamente cerrado, y siempre vive son llamados, sujetos.» Hasta aquí los consen-dentro de otro ecosistema del que obtiene buena sos apreciados.
parte de la energía. Así la tierra del sol, las plan- Los disensos que recoge: «dentro del nuevo tas y animales de su hábitat, las personas de sus paradigma hay dos posturas sobre la índole de la redes sociales, etc. comunicación, una centrada en el lenguaje y la
En las relaciones entre unos sistemas y otros otra en las actividades como medio
aquí la tradición pragmatista de W. James, social se impone mediante prescripciones auto-Dewey, y el último Wittgestein, «las reglas no rreferentes y, por tanto, paradójicas: del tipo «no son algo diferenciado de la actividad misma». me obedezcas». Haga lo que haga uno, lo hará
Bateson y Von Bertalanffy están también en la mal, será culpable, caerá en falta, estará en
base de esta tradición norteamericana. Por mi deuda y asumirá sus deberes (solo asume sus parte he escrito (Villasante, 1994) que las bases deberes el que está en deuda, el que debe)». latinas de esta postura están en la filosofía de la Coincide aquí con el análisis de los miedos praxis, el socio-análisis, y la investigación par- aprendidos en la familia patriarcal que es quien ticipante y la dialógica latinoamericana. Hay crea las deudas primeras, por haber nacido y por una tendencia que entiende que por haber hecho haber sido cuidado. Luego la sociedad con sus un cambio en lo mental y el habla ya hay bas- permisos, prohibiciones, obligaciones, etc. trata tante, mientras que entendemos que lo decisivo de hacer el resto, pero en la propia sociedad se es el cambio en las conductas y las actividades. generan conductas complejas, que desbordan Sintetizando las consecuencias teóricas de con mucho las pretensiones de una dominación estos enfoques de las «ecologías de la mente’> incuestionada.
(Bateson) y de los ecosistemas naturales y «Ante el dictado de una ley caben distintos sociales, parece que: l-«el mundo social consis- tipos de respuesta. La conversa: hacer lo que te en actívidades...la vida es como una conver- prescribe y evitar lo que proscribe. La perversa: sación o, más específicamente, como una fiesta hacer lo que proscribe y evitar lo que prescribe. a la que llegamos tarde.» 2-«Estos espacios nos Ambas tienen la potencia de una respuesta: se permiten tomar una cierta posición en las con- limitan a cumplir, bien o mal (invirtiéndola), la versaciones en curso. Hallamos nuestra identi- ley (los que sigan estas vías están dominados dad como seres humanos, como personas de por el que dictó la ley). Las respuestas subversi-acuerdo con los lugares...» 3-«Estamos inmer- va y reversiva tienen la potencia de una pregun-sos en un proceso en curso cuyos parámetros no ta: ponen en cuestión la ley. La subversiva (o están precisamente definidos y que no actúan de irónica o sádica): constituye una pregunta a la manera digital...Las conversaciones se desen- pregunta, pregunta a quién y para qué sirve la vuelven más bien de manera serpentina: nos ley (subvertir significa «darse una vuelta por movemos en ida>’ vueltaEI nexo de todo esto debajo», darse una vuelta por debajo de los fun-es una lógica deóntica de la obligatoriedad damentos de la ley para poner de manifiesto, cuyos operadores son el permiso, la prohibi- tras su fachada de derecho, su realidad de hecho ción, la obligación» 4-«si queremos entender
estos juegos debemos centrarnos en el producir —es bueno lo que prescribe el que ganó la últi-y el hacer. Lo que existen no son los juegos mis- ma guerra—). La reversiva (o humorística o mos ni, por cierto, las reglas del juego.. tome- masoquista): constituye una pregunta a la res-mos la clase, raza, género, sistema económico,. puesta, ejecutar literalmente la ley, como en lahuelga de celo, para demostrar su radical
injus-pobreza, política, violencia, etc. y en vez de pre- ticia (la ley no es justa porque no ajusta a la rea-guntarnos ¿cómo es posible? nos preguntemos lidad » Ibáñez 1990
¿cómo se produjo? y ¿como continua
reprodu-ciéndose en las prácticas de los individuos?» 5 Es decir, hay respuestas ante lo instituido que no consiguen salir de la marcha entrópica del «nunca nos incorporamos a un solo juego... en ti
nuestra vida siempre jugamos muchos juegos a empo (los patriarcados, las explotaciones, las la vez» (B. Pearce, 1994). burocracias) que simplifican en sus respuestas lo ya existente, y hay preguntas/acciones institu-yentes que abren otros campos para las acciones
8. Las conductas sociales
creativas, en la medida en que significan erro-res/bifurcaciones de las conductaspreestableci-y sus paradojas
das. Ahora bien, la conducta/pregunta irónical sádica suele ser descalificante, tiende a tomar• distancia desde una autoafirmación de grupo,
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio... 203
(por ejemplo partidos/vanguardias revoluciona- o democráticos en las decisiones que se van ñas). En cambio la conducta/pregunta humorís- tomando sobre la marcha, y que son muchas y tica/masoquista (más propia de movimientos muy significativas.
sociales) si trata de partir de la fuerza implicada En cada praxis hay una reflexividad con la en los propios procesos/contradicciones de lo naturaleza, con los otros y con nosotros mis-instituido. Ha de ser exogámica/esquizoide por- mos, que siempre podemos analizar si es dialó-que parte de hacer las cosas, con todas sus con- gica y creativa, si aumenta la complejidad del tradicciones; no de preguntar/reafirmarse en su sistema y su potencia, o nos reduce a lo ya discurso, sino de construir/reflexionar con otros conocido, lo repetitivo, lo entrópico. En cada grupos a partir de las propias praxis de cada cual, praxis, sin tenerque recurrir a los fines que cada Desbordando lo instituido aparece lo instituyen- cual se proponga, hay otra lectura respecto a lo te, pero no como un programa predefinido, que en sí mismo el estilo de actuación ya
consi-Cuando explico estos «tetralemas» (Morin, gue, respecto a unas formas cerradas y reduc-Ibáñez), o juegos de cuatro posiciones posibles, cionistas, o unas formas que se abren y crean con ejemplos de la vida cotidiana (conductas de nuevas potencialidades. Y en este sentido los los hijos, de los movimientos ecologistas/alter- grados de complejidad y sustentabilidad son nativos, etc.) ante públicos sin formación aca- clave para entender en que sentido nos move-démica suelen entenderlos mejor que los estu- mos, porque todo lo qué no avanza retrocede. diosos de formación aristotélica y/o hegeliana a Esta es la vinculación de la irreversibilidad del los que se les rompen los esquemas del princi- tiempo con la complejidad de los ecosistemas y pio de identidad y no contradicción o las dialéc- los sistemas.
ticas reduccionistas de la historia. Y esto es por-que existe una «frónesis”, más por-que una
episteme. un «estilo de saber hacer» que se ha
9. Lo que aporta la ecología
ido construyendo no tanto por la transmisiónoral como por la copia de estilos de vida más
económica y popular
ejemplares. Esto es congruente con lasbifurca-ciones en los ecosistemas, a partir de conductas MM
«erróneas», y con las creatividades que se pue- asta ahora vemos que todo lo que den generar dentro de un campo de probabilida-
mm
puede estar cambiando en cuanto ades no determinadas, las formas de investigar/construir el
Los fines, después de todo esto, ya no pueden mundo está alcanzando unas mayores cotas justificar los medios porque sencillamente no de complejidad, pero aún así no es suficiente. podemos saber cuales serán. Pero aunque no Se necesita además verificar, con las prácticas haya fines predefinidos no tenemos porque que- en la naturaleza y las relaciones sociales, que darnos en el relativismo del «todo vale». Los las bifurcaciones que se producen van en un «medios» son los que pueden justificar los sentido emancipador. Si no todo lo hablado fines, pues siempre podemos discutir cuales son no introducirá más que nuevo caos en los sis-las frónesis/posiciones/saberes y sis-las praxis/ temas, sin que consigamos avanzar en el co-prácticas/reflexividades en que estamos impli- nocimiento/ creación de un cambio satisfacto-cados, es decir, ¿cual es el punto de enfoque, rio. Los problemas prácticos que se suelen para qué y para quién, hacemos las actividades? plantear a este cambio de civilización tienen y ¿cómo estamos concretando, y con quién, lo que ver con la capacidad de que pueda existir que estamos haciendo? ¿Qué es lo que se está otro modelo económico, y con la capacidad generando? Porque, independientemente de a de los agentes para articular unas fuerzas dónde vayamos a llegar, ya estamos situándo- sociales capaces de implicarse en tal transfor-nos en un punto de partida, utransfor-nos puntos de vista, mación social.
PNB 1/2 del pastel monetarizado. Medida estadística oficial.
(15% ilegal)
Economía oficial de mercado (transacciones en efectivo), Sector privado.
PNB privado se apoya en PNB público se apoya en
Sector público. (Defensa, gobier nos locales y administración cen tral).
Economía sumergida. fraude fiscal 1/2 del pastel no monetarizado.
Mano de obra no pagado. Los gastos ambientales no cuen-tan
«Equidad del sudor». Hacérselo uno mismo, trueque, ayudas familiares, casas no pagadas, ayuda mutua, cuidado de ancia nos, economías de subsistencia, cooperación, etc.
«contra-economía» cooperativa y social se apoya en la base de la naturaleza.
«La madre naturaleza». Base de recursos naturales. Absorbe con taniinación, recicla residuos, basta donde puede.
Este pastel de la economía muestra la impor- (tener más electrodomésticos, consumir más, tancia de todo lo que se oculta en las relaciones etc.) se contrapone a la «calidad de vida» que habitualmente se llaman económicas, y (mejor alimentación, educación, salud, etc.). La cómo habría que empezar por reequilibrar los calidad de vida es un criterio adecuado a cada conceptos económicos de la propia contabilidad situación concreta (climática, histórica, cultu-nacional y de cada región, para poder valorar de ral) y por lo mismo no se puede medir igual en qué estamos hablando cuando nos referimos a la todas partes.
economía. El papel de las amas de casa o el En algunas ciudades de acuerdo con la papel de la naturaleza no parece que se tenga en Agenda 21 de Río de Janeiro, ya se están hacien-cuenta en el Producto Nacional Bruto, además do Foros que tratan de poner otros referentes de otros muchos elementos que se le escapan a para medir si se vive mejor y más sutentable-las economías oficiales. Y esto es así porque lo mente que en años anteriores. El caso pionero es que es valorizado por el actual sistema solo es el de el Foro Cívico de Seattle (Washington, aquella producción que se monetariza, y hasta USA) donde se miden desde el número de sal-tal punto que incluso los mercados de monedas mones que hay en el río, hasta la participación y la economía financiera ya es más valorizada en actividades artísticas, desde la participación que las propias producciones de bienes y servi- de jóvenes en servicios comunitarios hasta el cios. La burbuja inmobiliaria y financiera índice de criminalidad juvenil, desde el número (Naredo, 1996) es el motor de muchas econo- de niños pobres hasta los porcentajes de mías de los países más enriquecidos, empleo, desde la energía no renovable
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorio... 205
También en los países no tan em-iquecidos el éxito estas concertaciones no pueden ser mera-debate desde los Foros cívicos se ha extendido. mente complementarias/asistencialistas ante las En Brasil son varias las grandes ciudades que deficiencias del sistema, que va dejando fuera de han introducido el Presupuesto participativo sus intereses a amplias capas de la población. como una forma de participación de sus habi- En muchos de los casos donde surgen econo-tantes en la discusión de a dónde debe ir el gasto mías populares, basadas en los recursos endóge-público. El caso de Porto Alegre es el más cono- nos y en las capacidades de las propias pobla-cido porque además de llevar tres legislaciones ciones, es por pura necesidad de supervivencia. con esta práctica, ha alcanzado que un 12% del Y cuando tal «acumulación primitiva de capital» presupuesto de inversión se discuta descentrali- se ha dado, no hay otros horizontes que integrar-zadamente. Porque una cosa es hablar de eco- se en los mercados y relanzar los mismos meca-nomía con datos PNB, y otra hablar en lo cotí- nísmos del sistema (como le ha ocurrido a buena diano de las prioridades y los valores a parte del movimiento cooperativista, etc.) Otra defender. La participación, además de no ser un cosa es que la parte más consciente del Tercer puro reglamento consultivo (sino que implica Sector sea capaz de construir articulaciones de decisiones económicas importantes), es también este tipo pero mirando estratégicamente hacia el principal instrumento de auto-educación otros valores alternativos, es decir, convertirse sobre los valores previos a tener en cuenta ante en un Tercer Sistema (Nerfin, 1988, Sanne, 1985 las decisiones económicas, etc.) Lo que se plantea es construir alternativas Estos planteamientos no nos están mostrando aprovechando los elementos del Tercer Sector un modelo alternativo económico para todo el que sean consecuentes, en concertación con las planeta, sino que son construcciones parciales, administraciones que tengan voluntad de trans-que afectan solo a algunos millones de habitan- formación, e incluso con algunos emprendedo-tes, en algunos lugares, donde se han dado pro- res locales que no tengan muchas más posibili-cesos de movimientos sociales de cierta impor- dades en el actual mercado.
tancia. Pero tampoco se trata de algunas economías de micro-emprendimientos, más
voluntaristas que con capacidad de subsistencia.
10.
Las praxis de los
Cuando algunos autores nos hablan deEconomías populares (Coraggio, 1996, Núñez,
sujetos en proceso
1995 ) ya no se está hablando de economías marginales, sino de sistemas económicos conr
ciertos volúmenes y capacidades para resistir
=
sta posición no es una mera ilusión mejor las crisis que otros más dependientes, ~ de algunos bienintencionados. Desde para poder abordar una cierta autofinanciación el Foro Global de Río de Janeiro con apoyos públicos, y cambios en las culturas, que reunió a ONGs y movimientos populares de usos y consumos de las poblaciones. todo el mundo (frente a la reunión más numero-En algunos países se han empezado a medir sa de jefes de estado) no han dejado de funcio-los recursos de todo tipo (económicos, humanos, nar los Foros Alternativos tanto frente al Bancoecologista y que hoy ya está tan generalizado más dinámicas e instituyentes. Es un replantea-por todas las partes del mundo, miento de las ciencias sociales no solo en
cuan-En lo local, en barrios, comarcas, y ciudades, to a fomentar la incorporación de los paradig-también hay nuevos planteamientos que vienen mas complejos, sino sobre todo para verificar a sintonizar con estas aportaciones internacio- por la praxis hasta donde es posible construir lo nales. Como se ve no estamos hablando de un social y ecológico desde estas posiciones más sujeto privilegiado de la transformación social, creativas.
sino de una pluralidad de movimientos que con- Lo que hemos venido exponiendo hasta aquí se fluyen en Plataformas y Poros tanto por cues- concreta ahora en la implicación del observador tiones concretas de la vida local como por inte- con los sujetos de la observación, las técnicas de reses solidarios a escala internacional. Son audición y análisis cualitativo, la apertura a redes construcciones sociales (algunas más provisio- muy complejas de conversación y conductas, los nales) para temas muy delimitados, otras de mapas y conjuntos de acción sobre analizadores mayor alcance en el tiempo y en el espacio. históricos y sobre analizadores construidos, las Todas ellas son las bases de unas nuevas formas estrategias de programación participativa, las pra-democráticas más participativas en las gestiones xis sinérgicas desde talleres y asambleas locales, públicas y en los proyectos para unas calidades las evaluaciones de campañas y programas, etc. de vida más sustentables (Villasante, 1995). Hay textos, cursos y seminarios que dan cuenta de Lo más interesante de estos planteamientos estas aportaciones, por ejemplo los de la Red de participación local es el avance en los méto- CIMS (1993, 1995) entre otros. Todo esto es a lo dos de concertación comunitaria, aún cuando no que ahora mismo grupos de todo el mundo nos haya movimientos sociales fuertes que los estén estamos dedicando, en talleres y redes sobre la impulsando. Naturalmente en las situaciones aplicación práxica y reflexiva de las nuevas apor-donde los propios movimientos son los motores taciones. Frente a otros que hacen más hincapié de los sistemas participativos las formas demo- en la elaboración teórico-académica, en el caso de cráticas son más ágiles y eficientes. Pero desde nuestra red nos centramos más en la «praxeolo-los propios investigadores/programadores cada gia”, en la verificación en los ecosistemas (nata-vez se dispone de experiencias y de propuestas rales/artificiales) de las programaciones con más útiles para conseguir unas gestiones locales intenciones de sustentabilidad.
Posiciones Síntomas Academias del Norte Movimientos del Sur Paradigmas complejos Campos y Estilos Praxis reflexivas Movimientos obreros/ campesinos — Econom. y territorio — Capital/trabajo Estructuras, doble vínculo, y agencias. (A. Giddens) Bloques sociales y explotación de lo popular (P. G. Casanova)
Aperturas a movimientos espacio rojo-verde-violeta (M. Sacristán) Economía popular, y reparto del trabajo/tiempo. (épica) Plataformas de bloques alternativos por temas concretos — Movimientos locales/ecologistas — Ecología social — Tecnología/vida Teoría de conflictos y tercer sistema (J. Galtung) Complejidad de lo viviente y explotación de la naturaleza
(H. Maturana)
Ecología pol. de la entrooia a la bio-diversidad (J. O’Connor) Reequilibrio sustentable por sectores y territorios (estética) Foros de Indicadores alternativos, para valores del tercer sistema
— Movimientos
de mujeres/étnicos
— Etnología e
historia. — Jefe/otros. Habitus, campo y estrategias, (P. Bourdieu) Mediaciones sociales y explotación de los «media»
(J. Martin-Barbero) Lingilística, psicoanálisis, marxismo; y ecologías. (J. Ibáñez, E. Guattari) Iniciativas ciudadanas de grupos en proceso. (étnica) Mapeos de conjuntos de acción, y conductas reversivas. — Movimientos cultural/solidarios
— Ciencias y
La construcción (sustentable) de un cambio civilizatorjo... 207
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aparece P.A.I.s (procesos auto-sustentables inte- Madrid, Fundamentos.
grales y sinérgicos), porque creemos que al FRIED,jetividad, Buenos Aires, Paidós.D. etal. (1994): Nuevos paradigmas, cultura
ysub-aportar estos nuevos paradigmas debemos de GALTUNO, J. (1977): E/desarrollo, el #nedioambiente y/a
superar el voluntarismo de la investigación par- recno/ogia. UNCTAD. NN. UU.
ticipante, dotando de mayor praxis reflexiva GALTUNO, J. (1984): ¡Hay alternativas! Tecnos. Madrid.
cada paso metodológico. Los procesos son lo GUArPARí, E (1990): Las tres ecologías. Valencia, Pre-tex-tos.
primero antes que la investigación, la auto-sus- HARDíNO,5. (1996): La tierra es un ser vivo. Integral, 201,
tentabilidad son las motivaciones complejas de Barcelona.
la comunidad, lo integral es la coordinación de 1-IENDERSON, 14. (1989): Una guia para montareí tigre del
los diferentes aspectos implicados, y la sinérgia cambio. En Lovelock et al. Caía, Barcelona, Kairós.
es el efecto instituyente que se pretende cons- IBÁÑEz, J. (1991): Nuevos avances en la investigación social. Barcelona, Anthropos, Suplementos, 22. truir con la propia población interesada. IBÁÑEZ, J. (1994): El regreso del sujeto, Madrid, Siglo xxi.
Parafraseando la cita de Galeano que intro- IBÁÑEZ, J, (1990): Hacia una ética de la (eco)
responsabi-duce este texto, «no somos lo que somos» por- lidad. Contrarios, 4, Madrid.
que realmente ni siquiera nosotros sabemos lo IRANZO el al. (1994): Sociologiade la ciencia y la
tecnolo-que somos, dada la complejidad de redes en las IRANzo,gia, Madrid, C.S.í.C.J.M. (1995): Medio ambiente y sostenibilidad: un que nos movemos y nos mueven, y porque tam- nuevo marco para la reestructuración societal.
poco nos gustaría quedarnos quietos conver- Sociologia del trabajo, 26, Madrid.
sando sobre lo poco que parecemos ser. En KNORR-CETíNA, 1<. (1991): Epistemic cultures. History of
cambio «lo que hacemos para cambiar lo que politwa/ economy, 23.
KURN, T. (1971): La estructura de las revoluciones
cientí-somos» nos gusta más, porque no nos gusta ficas, México, Fondo de cultura económica.
mucho como está la cosa hasta ahora, y porque LANDER, E. (1993): El desarrollo latinoamericano:
mode-se disfruta más haciendo por cambiar, sintién- los alternativos, economia y ecologia. Fermentum, (alio
donos creativos. Así en plural, porque estamos 3),6 y 7, Venezuela, Mérida.
los procesos de cambio de los eco LAPASSADE et al. (1977): El análisis institucional,
ínmersos en Madrid, Campo abierto.
sistemas y de las sociedades. «Lo que hace- LATOUR y WOOLGAR (1995): La vida de laboratorio,
mos” ahora, porque para el futuro no sabemos Madrid, Alianza.
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hacemos» es lo que está constmyendo las pro- pour le Xxi Siécle, París, La Découverte.
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209
una sociedad o en distintas localidades, no debiendo
Ecología y
confundirse el lugar donde se realiza la investigaciónestrateg las sociales
conLa obra presente no soloel objeto de estudio. confía enla descripcíonde los pescadores
precisa de situaciones y hechos concretos sino que ante todo insisteen la explicación. Elreto consisteende
Cudillero
dar cuenta de la existencia, desarrollo o papel de losfenómenos sociales. Asíse entiende cómoypor qué
se producen las pautas culturales, lo que nos permite
desvelar la lógica interna del sistema.
Por último, este libro recurre a modelos
ecológi-cos y económiecológi-cos de tipo procesual y de toma de
decisiones. Dichos modelos realzan las estrategias
de acción y manipulación por los actores sociales, estableciendo un nexo entre las constricciones y
JO. Sánchez Fernández
oportunidades ambientales y las decisionesparticu-Siglo
xxi,
lares, entre las pautas sociales y la conductaindivi-Madrid, 1992. dual. El medio, sea ecológico o social, no es una
entidad extema sino una realidad dinámica que es
modificada por el hombre. Las estrategias implican decisiones sobre distintas lineas de acción,
orienta-das a la consecución de un objetivo. Estas decisiones suelen tener en cuenta los beneficios y costes dc la acción emprendida. La obra actual destaca la lógica Esta excelente monografía sobre los pescadores individual, centradaen el éxito personal, frente a la de Cudillero ~uno de los puertos pesqueros más lógica colectiva.
importantes del norte de España— es el fruto de una El estudio dedica los dos primeros capítulos al minuciosa y rigurosa investigación de campo en la «hábitat y tecnología» y al «riesgo e incertidumbre» que se ha hecho uso tanto de técnicas cuantitativas de la pesca. Se exponen de forma pormenorizada las
como del análisis cualitativo, diferentes áreas marinas explotadas por los pescado-El estudio efectuado respondea varios principios respixue os, el tipo de pesqueros utilizados, las
dis-metodológicos. tintas artes de pesca así como el cambio de una
estra-Primero, combina la recogida de respuestas y tegia de diversificación, desarrollada en el periodo enunciados verbales medianteentrevistas, discusio- de 1950 a 1970, a otra de especialización intensiva, nes y encuestas, con el registro y observación de ocurrida entre 1970 y 1989, año en que finalizó la hechos sociales y comportamientos humanos. En él investigación.
se pone de manifiesto que las pautas sociales y cuí- Este contexto ecológico genera una serie de
ries-turales abordadas por los científicos sociales abarcan gos e incertidumbres, asociados a las condiciones tanto ideas, creenciasy actitudes, que pueden llevar meteorológicas adversas en la mar, las difíciles
con-auna concepción idealizada sobre la sociedad huma- diciones laborales que originan numerosos acciden-na, como hechos o sucesos reales, que a veces no Les y enfermedades, la sobrepesca y declive de los encajan con el plano ideal y se dejan de lado en la caladeros debido a la fuerte competencia humana, la investigación empírica, inesperada fluctuación de las poblaciones de peces
De otro lado, los datos y problemas específicos en el espacio y en el tiempo y la brusca oscilación de examinados en esta población de pescadores propor- lo precios en la lonja, vinculados a los avatares en el cionanel marco para confirmar o rechazar diferentes mercado nacional. Estos factores ambientales mar-hipótesis desarrolladas en las ciencias sociales. De can de tal forma el estilo de vida de los pescadores
esta forma se sobrepasa la descripción etnográfica de que muchas de las instituciones sociales dominantes lo singular y se ponen a prueba teorías y modelos entre ellos son una estrategia adaptativa que busca generalizables a distintos lugares y sociedades. La aminorar su impacto.
extensa bibliografía utilizada sirve para destacar la A este respecto, la distribución de los ingresos
comparación y la generalización, dos rasgos funda- económicos según el tradicional «sistema a la parte»
mentales en la construcción y validación de cual- o «partición porquiñones» es una práctica social que quier teoría. El énfasisen las teorías y modelos es lo reduce el riesgo ambiental, favorece la viabilidad de que confiere estructura y coherencia al libro. De ahí la empresa pesquera, incentiva las relaciones de que el autor señale que la antropología examine no cohesión entre los miembros integrantes de ella, tanto una comunidad cuanto problemas y temas en intensifica el esfuerzo e incrementa la eficiencia de