ÓRGANO
DE LA
SOCIEDAD
DE
TEMPERANCIA DE AMBOS SEXOS
ANO II. SANTIAGO, MARZO 1.°DE 1899
NÚM.
21EL
ABSTINENTE
SE
PUBLICA
UNA Ul ALMES,
DEBIDO al ÓBOLO de los TEMPERANTES
SE REPARTE GRATLS i
director:
FRANCISCO
DIEZ—Casilla 743
'
"e¿foWs¡)is'- °nsiís>' ■•a¿(es-°°<®is>r °<e)is>r °*<á)is>'' "■^i®''
Egoísmo,
indiferencia
i
obstrucción
«Sin Ja caridad, la virtud no seriamas que un noni-bre.i
Newton, I.
Pe todas veras desearía poseerlas'suficien
tes dotes intelectuales que me
permitiera"!]
bosqueja^;,
con gran claridad deconcepción,
la vidriosa situación que se trasluce al través delas diversas manifestaciones de nuestrasclases
trabajadoras
aquienes dirijimos
estas líneas que vanencaminadasa estairracional idoloro-sa conclusión: La obstrucción a ¡a causd de ia
temperancia.
Las, varias
agrupaciones
de estacapital
que han nacido i viven al calor de esta doctrina oprincipio,
hanobservado, alarmadas,
el estraor-dinario desarrollo que haadquirido
su terrible-ijfbrmidable
contendor,
elalcoholismo,
que se>ha
erijido
en sistema socialpráctico
lo que, alcriterio sereno i
desapasionado
de ellas no seles escapa.
Igualmente
han notado como los ^miembrospertenecientes
alas diferentes idistintas esferas sociales
jimen
lastimosamentebajo
el yugo de unegoísmo
desconsoladori}
permítasenos
laduraespresion,
salvaje;
porque él ha osado hastaaniquilar
los lazospreciosos
con que la
naturaleza,
ha unido i estrechadolos corazones
pecaminosos
de lahumanidad. Lafamilia,
la sociedadcivil,
las colectivida des i aun la asociaciónparticular
iprivada,
se resienten notablemente de un estado de luchas intestinas i
permanentes,
casi única rela ción i lazo quesubsistei vinculaa los hombresdespués,
deencubiertoeljeneroso principio
Fra-ternidaa que pasa afigurar
como unapalabra
hueca, insustancial,
desde que se desconoce odesprecia
la virtud caritativa que encierran las tendenciasrejeneradoras
de losbien intencionados;
desde quesebefaniescarnecenlos esfuerzos de losespíritus
que seinspiran
en una sana ivivificadora moral. (Esto nos hace
recordar-aquello,
«a Diosrogando
iconelmazodando.»)
Poresto,
las asociaciones detemplanza,
verdaderos centrosderejeneracion,
laminosos focos de moralizaciónsocial,
se hanpropuesto
salvar este dificultoso i anómalo estado de
cosas. He
aquí
porqué
los vemos ausiliar conlaudable i desinteresada
abnegación,
a los infelices qne en numerosas
falanjes
seprecipitan
por lainclinada
pendiente
que, inevitablemente los arrastra alprecipicio
de la ruina eterna i que pordesgracia, contribuyen
no solo a labrarse-su
propia perdición,
sino la delpueblo,
en
jeneral.
I decirnos la delpueblo
enjeneral,
porque testimonios elocuentes sonlos crímenes
que, no diremos dia tras
dia,
sino hora tras hora secumeten,
sembrando laindignación,
lavergüenza
i elespanto;
los. frecuentes' i escan dalososatentados,
cuales no se hanvisto,
contra la
dignidad,
la honra i aun lapropiedad
misma;la
corrupción
gangrenosa, que se ensa ña en la moral quehuye
hechajirones
de este infortunadopais,
avergonzada
ante laopinión
honradaijusticiera
delestranjero
que vé en estecaos
ignominioso
lamano diabólica del vicio i susadláteres.Difícilmente
podría
citarse i hallarse en losanales estensos de la Historia universal de los
pueblos antiguos
imodernos,
un caso idénticoal que nos ocupa: el indiferentismo criminal
de nuestros
compatriotas
paraimpedir
el tras torno que, como consecuencialójica
eble de una vida
viciosa,
llena decorruptelas,
ha de sobrevenir. Por esto decíamos mas arri ba i lo
repetimos
con,la masarraigada
convicción,
que elpueblo
será arrastrado al abismo de laperdición i,
entanto,
¿qué
hacen nuestrosamigos
iadmiradores?¡Nada,
absolutamente nada!Si
prescindimos
de los pocos i verídicosamigos
con que segura i fielmentepodemos
contar,
elresto,
laparte
mas numerosa es sencillamente nominal.
(Esto
me recuerda el casocurioso i visible de los bancos:
«Capital
suscrito
(o
imajinario) $
40.000.000.—Capital
pagado (efectivo)
.$ 10,000,000»).
¿I
admiradores? »¡Oh!
en cuanto a eso,envanidémonos,
por que a cada pasotropezamos
con....¿uno?
T^o,
lectores,
con dos o mas,dispuestos
como siempre a tributarnos
homenaje
conpalabras,
protestas,
promesas, vanasperoratas,
aplausos,
ovaciones, etc.¿Resumen? Hipocresías,
vani dades i fórmulas o lo que eslo mismonada,
absolutamente nada!Si considerásemos mas a fondo la
materia,
segurísimos
estamos en creer que laimpresión
nos seria
mayormente
desalentadora i dolorosa.Bástenos
apreciar
la actitud inconveniente i mui poco decorosa deaquellos
obreros,
flor i nata de suclase,
como suele decirse. Estos obreros son los leaderpopulares,
losporta
voceros del
pueblo
en todas las circunstancias i manifestacionespúblicas
oprivadas.
Ellos iniciani sostienen todosaquellos
movimientos de interés vital icapital
trascendencia para élmismo;
ellosgobiernan
el delicado timón de laglorio|Sa
i benéfica nave: La instrucción delpueblo,
costeada por obreros i para obreros; ellos tienen elpapel
elemental iprimordial
en la
política-política
que tanmalcomprenden
i que peorpractican;
enfin,
ellos son las columnas,
el alma i la vida de la sociabilidadobrera,
los quetrabajan
por lacultura,
engrandecimiento
i bienestar común de sus compañeros.
En
consecuencia,
siendo ellos los defensores irepresentantes
de esepueblo
aquien
favore cen einstigan,
¿porqué,
preguntamos,
sede sentienden de la cansa elemental i única que entroniza enél,
esesensible i desastroso malestar,
tanto material como moral? Enellos,
llamados como están a establecer sólidamente la
sociabilidad,
tal cual es, difundiendola mo ralidad en lascostumbres,
encarrilando i re formando los hábitosperniciosos
ipervertidos,
es mil veces mas censurable la incuria i el
desprecio
vil con que miran \-.\ obra nubilísima! de lostemperantes
cuyas tendencias de moralizacionrtson
de evidenciaindudable,
asícomo es un contrasentido o una inconsecuencia el contrariarles en su benévola labor.¿I
aqué
se deberáeste obstruccionismo perjudicial
hasta loinverosimil,
enel quesevalenhasta de los
procedimientos
masinusitados
eimpropios
para introducir elperturbamiento
eimpedir
todaprobabilidad
de éxito?Esto se
esplica
mui fácilmente con solo re cordar que es tan duro para lamayoría
desprenderse
dealgunos
hábitos hasta ciertopun toincorrejibles
i que se es muiexijente
si solicitamos las enseñanzas delejemplp
idel sacrificiopersonal.
En las
escuelas,
sociedades iconferencias,
.Fulano propagala
economía i la sobriedad aunque sea un derrochador i unintemperante
consumado en suvivir;
Zutano perora a loa cuatro vientos laIgualdad,
Union i Fraterni dad aunque lasignore
en lapráctica; Mengano
predica
a dos carrillos latemplanza
i la moral sin que obste para que sea un licencioso diprimo
cartello;Perengano
pregona lasprero-gativas
iprivilegios
delhombre
comociudadano i comoparticular,
sinimpedimento
para per mitirse ciertos deslices en pugnacon suscon vicciones. Iasí,,
todos.Con la frase
proclaman
losderechos i moralizan,
pero no con los hechos.Este es el
quid
i la verdad lisa i llana de nuestracuestión.Por
hoi,
finalizaremos narrando una anéc dota que comopedrada
enojo
de boticario les viene a losimprovisados
moralista!} que abun dan i brotan en nuestro mundo de obreros co mo loshongos
después
de las lluvias:«Cierto
congresal
(cuya
casa habitación deun fondo
reducidísimo
contrastaba con la es-tension considerable desufrente)
tercióenunaocasión con un
grandilocuente
iaparatoso
discurso en un debateen el cual se tramitaba un asunto de suma
importacia política.
Al concluir,
uno de susopositores
exlamó:—El discursoque acabo de oir de su señoría me ha
causado idéntico efecto alde la vistadesucasa.
He
notado,
honorablescolegas,
muchofrente,
mucho;
pero fondo¡caramba!
mui poco, pero mui poco.» I esto lo diríamosigualmente
por nuestros tantos i tantosconferencistas queusande muchas fórmulas i
apariencias
engañosas.
Muchateoria i¿práctica? Nequáquam.
Tanto abundan enpalabras
como escasean en hechosi-tanto se preocupan de nimiedades i
pequene
ces como desatienden lo devital conveniencia.
EL
ABSTINENTE
171Escuchad
¡¡Maldición,
maldición!!aterradorafrase,
quesignifica desesperación, angustia,
dolor;
maldición, maldición,
son laspalabras
que vierteun hombre desde su oscuro
calabozo,
donde suculpa
loarrojara;
ecoestridente,
blasfemador,
queresuena en nuestros oídos
juntamente
conel. tric-trac de los
grillos
al chocar.¿Quién
es este miserable que se espresa en términossemejantes?
Es un
desgraciado,
nos contestaalguien.
¿Sí?
podremos
hablarle i darlealguna
esperanza.
Quizas
seayatarde,
imposible.
-No
importa;
hai otras víctimas quepueden
talvezlibertarse,
antes quecaigan
esclavos ala
justicia,
que, con mucho acierto ha hechofabricar estas
moles,
para que habiten fieras mas bienque hombres civilizados.¿Vamos
aescuchar,
querido
lector a estedesgraciado?
'Vayamos.
El
rnjido
de la voz nosguia
con certeza alpunto
donde se encuentra el criminal. Al lle gar, la misma vozaguardentosa
esclamabaentre denuestos i
blasfemias; ¡miserable
de mi! asesinoinfame,
maridocruel;
estas i otrases-clamaciones nos avisaron que se trataba de la
esposa, cuya vida habría sido arrancada por él.
¿Penetremos lector al interior del
aposento,
e
interroguemos
aldesgraciado.
Corremos elgrueso
cerrojo
i con voz suave i cariñosa saludamos al criminal que está sen tado en un banco demadera,
con los codos afirmados sobre las rodillas i las manos en actitud de arrancarse los
cabellos,
que permane cenerjzados
por la rabia i el remordimiento.Al oir nuestro saludo contestó con un:
Aquí
estoi,
pues, señor, como uncriminal,
en esta duraprisión
congrillos
i sumido en la mas negradesesperación.
/
¿Cuál
es la causa de su triste estado? Los celosseñor,
los celos.¿Nada
mas que los celos? Si señor, por esola maté.¿A quién?
¿a tuesposa?
¡Desgraciado!
, Cuéntanosalgo,
porque
puede
servirpara
libertar a muchos,¿I
también a mí? esclamó con cierta espe ranza el infeliz.Es
demasiado tarde,
contestamosdejando
encapar una
lagrima
quequedó
perdida
enaquel
cadalso.
jCuantas
lagrimas
yertidas.
allí.
sin que
puedan
poner termino a tantas des dichas!Sea breve en referirnos la historia para no causarle ¿anto dolor.
Esta bien señor, muchas
gracias.
Cuando niño mis
padres
nosupieron
dirigirme,
porque ellos me mandaban aldespacho
a comprarlicor i
junto
con ellos bebía desdemui tierna edad: los afios pasaron sin que fre cuentaran la
escuela;
poco se cuidaron mispadres,
porque bebían mucho i según ellos lainstrucción no era necesaria. A duras penas
aprendí
unaprofesión,
porque los maestros mas enseñan atomar,
que a trabajar.
La libertad en que medejaran
mis pa dres para hacer lo queyoquería
i las caricias de los compañerosdetrabajo,
que loerantambién de
taberna,
hicieron de mi un borracho antes detiempo.
Se
llegó
la hora de tomar estado i me casé con unajoven, hija
de unamigo
de mipadre,
borrachotambién,
por lo que lajoven gustaba
su
tragnito
de cuando encuando;
unidosya por los lazos del
matrimonio,
comprendí
que debiadejar
el licor para tener conquesufragar
los
gastos
de mi nuevoestado;
algunos
añostrascurrieron i nada anunciaba lo
que en el fu turo ibaasuceder. Nos nacieron
algunos hijos,
a los cuales
yo he criado con el mismo desin terés que mi
padre
amí;
poco a poco falsos amigos meindujeron
almal,
entrando de nue vo al vicio de laembriaguez, llegando
al es -tremo de ser un bebedor consuetudinario idilapidé
cuanto habiaen cesa. La miseria fué cubriendo con sus negras alas nuestrohogar,
lapazhuyó
de nosotros como el niño de los animales feroces.El delirio atacó mi cerebro i concebí la idea maldita de que mi esposa me era infiel.
Hambreada, escarnecida,
acosada porel mal tratamiento que en mala hora ledi,
fué la causa de nuestraperdición,
digo
nuestra por que ellaperdió
suvida,
i yoya ven uste des sufro el
castigo
i las consecuencias deun vicio
maldito;
laembriaguez.
Esta idea fué
creciendo,
creciendo,
como lo fué también el deseo de vengarme deaquello
que era mi compañero.Las remoliendas tenían
lugar
en mi casa, porque ahí yogastaba
menos o mas-bien dicho,
yo llevabaamigos
paraqueme dieranque tomar i
que mi esposa cuidara del acarreo del
hcor,
que yo nopagaba
puesto
que con esefin los llevaba a mi casa;halagado
por los ami gos, estosucedía muia
menudo;
la idea de loscelos no
abandonada
jamás,
mehacia ver en172 EL
ABSTINENTE
\
Un. dia dia fatal .medio borracho me puse en acecho haciéndome que dormía i
oí que un íntimo
amigo
nuestro le.proponía
algo.
Estooir,
ponerme depié,
tomar imatran ca i abalanzarme sobre' ella fue obra de uninstante i sin
piedad-, ciego
defuror,
di muerte a mí esposa,quedando
desde entonces con el humillante baldón de ser el asesino de la madre de
mi^s
hijos.
¡Malditos
amigos!
esclama el infeliz. ,.¡Maldito
licor, digámosle
nosotros,
querido
lector,
aldespedirnos.
Esto que habéis escuchado es cosa mui fre
cuente en nuestra
patria,
nosdijo,
iosencargoque
digáis
alos maridos i esposas.Maridos,
lapendiente
es resbaladiza i el abismo que os espera, esinsondable.Esposas,
la tolerancia de que vuestros maridos beban en vuestros
hogares
traefunestas consecuencias. Resistidlo.Padres,
no inclinéis a vuestros inocentes hi-ijos
en laborrachera,
porque seperderán.
Hijos
orad a Dios por vuestrospadres.
Juan Francisco Vera.
Eneró 20de 1899.
5É
Pitágoras
i
el
campesino
Lleno de
magnánimos pensamientos
se le'vantó
Pitágcfras
de sulecho aldespuntar
el diai caminaba por
prados
floreadosrespirando
el aireperfumado.
Embebido enprofundas
contemplaciones dirijió
sus pasos sinquererlo,
hacia una
granja,
donde unlabriego parado
enel mas alto escalón de la escalera daba rudos
golpes
de martillocontra lapuerta
del granero.«Dime, amigo,
conqueobjeto trabajas
tu tan rudamente»preguntó
el filósofo.«La
justicia
grita
venganza» contestó el labriego
entonoenfadoso. «Estebuitre,
que cada dia me robabagallinas
i pavas, a tenidoen finque
expiar
sus crímenes. Paraejemplo
aterra dor lo clavoyo ahoraaquí,
en lapared
con las alas extendidas. En lo sucesivo mis aves podrán
picotear
sinpeligro
sus grauos en elpatio
i
empollar
conseguridad
en mi granero».«Amigo» dijo
el filósofo «la sentencia essabia,
que el criminal mueraporcausadel bienpúblico.
Sinembargo
si estetirano de losairesmereció nn
castigo
tan severo Asi reflexiona . -i cuánto el hombretragón
devora,
qué
comidas|
sangrientas
tiene él a cada hora!¡Qué malgasto
atrevido delpoder!
condenara un azor o
buitre,
mientrastú,
pecador,
come dor de carne, talvez ayer mismo devoraste tiernasgallinas
en el almuerzo!»....«Ohi>! exclamó el
labriego
con caracolérica,
¿acaso buitres i hombres deben ser tratados
del mismo modo? Cuando Dios nuestro Señor llenó el mundo de seres puso al hombre como dueño soberano de ellos.»
«Asi blasonan los
tiranos»,
contestó elsabio,
a^quienes
enorgullo
ipoder superior
cometen sus matanzas. Confiera no mas, quetumatas-; te de porrazos este buitre a causa detumayor
'|
voracidad. Se cuelga a los pequeños pica
ros, A FIN DE QUE LOS aiRANDES TENGAN LIBRE
CAMPO DE ACCIÓN»! N
\ ~^szz.
Combustión Humana
Espontánea
«La
combustión,
quemazón o incineración, « del cuerpohumano,
acaecida de tal modo i « con tales circunstancias que nopuede
atri-c< huirse a las causas ordinarias de toda com-«bustion,
sino que paraesplicarla
espreciso
« acudir a la
suposición
de un estado parti-*« cular de los
órganos.
Este fenómeno estraor- ¿ & dinario i terrible no sepresenta
por fortuna « sino mui¡raras
veces, pero estápuesto
fuera« de toda duda por
ejemplos
auténticos; se ha« visto uno en el
pueblo
de Cadian cerca de «Almería,
donde eu uno de losprimeros
dias « de noviembre de 1837 unajoven
de 16 a 18 « años ha sido víctima de uua combustión «espontánea
qne la consumió en tres horas « hasta los huesos sinpoder
salvarla de ma-« ñeraalguna,
entérminosque
lamadre,
que « se atrevió atocarla,
se abrasó la mano i cace
yó desmayada.
No es de nuestro instituto referir las
es.pli-caciones i
teorías,
que los médicos han propuesto.
«Bástanos saber que de sus observaciones
ec resulta:—
1.° qne las combustiones
espontá-« neas se han verificado por loregular
énper-« sonas mayores de sesenta años, mas
espe-« ciahoenteenlas
mujeres
queen loshombres, « mas en losmnijgruesos
o mui flacos queen« los de mediana
corpulencia,
i mas en los qnefuer-EL
ABSTINENTE
173« tes qne en los que han vivido con
templan-« za:—2.° que son menos raras en invierno í que en verano, imas frecuentes en los
paises
í del norte
dopde
se comete el mayor abuso « delaguardiente
de semillas:— 3.° que apa-« receni sedesenvuelven depronto i consumen« el cuerpo en pocas
horas,
sin que sea nece-« sario el contacto ni aun lapresencia
de un« cuerpo.inflamado para
determinarlas,
i sin « quepreüda
elfuego
en lasmaterias combns-« tibies que se hallen en lainmediación,
las« cuales estando en contacto con el cuerpo
a masbien se carbonizan que se queman:— «. 4.° que discurre por la
superficie
del cuerpo « una llamaazulada
ilijera,
la cual no se«
estingue
con el agua, idespués
de su desa-«parición
continúa verificándose la combus-« tion interior con doloresinsoportables:
—5.°
oc que
siempre
se queman el tronco i lasen-« trañas, mientras que los
pies,
las manos i « laparte
superior
de la cabeza suelenquedar
« intactos:—
6 °
que el residuo de las
partes
c<quemadas
secompone de un carbón que-« bradizo i de una corta cantidad de cenizas o
« un
depósito grasiento,
con olorempireumá-« ticoi
desagradable:
—7.° que esta combus-« tion es casi
siempre jeneral,
i pocas veces«
parcial;
i que de lasegunda
se ha obtenido«i
curación,
pero no de laprimera.»
Joaquín
Escriche.Copiado.
Los Americanos se proponen construir un
buque
monstruo con elproducto
de una sns-ctícion nacionalrecojida
entre los niños detodas las escuelas
publicas
i que alcanzó a larespetable
cantidad de 80 millones de nuestramoneda. El tal
buque
llevará el nombre deTheAmerican
boy (el
muchachoamericano).
Seráacorazado icomotal reunirá las
siguientes
condiciones: Eslora 305 metros; manga
-69;
«desplazamiento
48,140
toneladas. Velocidad 40'hudos.Coraza,
36pulgadas
deacero.Torres,
44.
Capacidad
de carbón25,000
toneladas. Oficiales 170.Tripulación
2500. Susmáquinas
serán del sistema de turbinas i llevará 284cañones. Habrá a
bordo,
globos cautivos,
te-'lescopio
de 20pulgadas,
botessubmarinos,
300
máquinas
para la maniobra etc...Ver i!'■ creer.
Carta
abierta
S. D. E.
Forga,
Suicuitambo-Perú.Distinguido
amigo:
Harto interesantes son las citas conque eü
sus folletitos se propone el autor afianzar sus
teorías sobre la Abstinencia i el
Vegetarismo.
Estas citas las saca de las obras de varios sabios
antiguos
i modernos. Lástimaquealgunas
de ellas corno lade Cnvier, tan terminante en
la
materia,
nolleve
alpié
indicaciónalguna
dela obra en que se encuentra.
Pero
dejando
a un lado loprofano,
vengamos a las citas bíblicas. Son tres. La
primera
es la delcapítulo
I. delGénesis,
versículo 29:I
dijo
Dios: «Heaquí
que oshe dado todayerba que da
simiente,
que está sobre lahaz
de toda latierra, i todo árbol en que hai fruto de árbol que dasimiente;
ser os ha para comer».No cabe duda de que
cualquiera
que sea laopinión
que sehaya
uno formado de la antigüedad
i de la autenticidad delPentateuco,
o seade los cincoprimeros
libros de la Biblia atribuidos aMoisés,
elpasaje
citado es intere sante i encierra un fuerte indiciocomprobante
en pro de las teorías
vegetarianas,
pero ni los israelistas ni el mismoMoisés
ledeban
fuerzade lei. Es mui
probable
que tanto ellejislador
hebreo como muchos sabios de la
antigüedad
considerasen el
vejetarimo
como elrejimen
primitivo'
de alimentación del hombre i creye sen convenienteimplantarlo
en la sociedad valiéndose de su influencia. Nadatendría estode
particular
en el caso deMoisés»
porejem-plo,
que habia sidotriado
no en el seno de supueblo
sino en ia corte deFaraonque
gober
naba sobre una raza
casi,,
por nodecir del todovejetariana.
De ser esto así, habría que considerar varios
preceptos
de la lei del Sinal como encaminados a realizar la vuelta al
vejeta-rismo mediante una
prudente
ipaulatina
evolución. Ya enaquellos
remotostiempos
se sabia porexperiencia
que elmejor
camino parallegar
a un fin no erasiempre
el de la revolución,
sino el de la evolución.Así,
porejemplo,
el
espíritu
de todo el Pentateucoaun en el Génesis,
esto es en su narración de los aconteci mientos de muchossiglos
anteriores a la pro-,mulgacion
de la lei delSinai,
esteespíritu
digo,
es contrario a lapoligamia,
a laesclavitud,
al homicidio i hasta ai odio alextranjero
erijido
como artículo de lei en elcódigo
sociade los
pueblos
antiguos.
¿Cómo
suprimir
todasestas barbaridades?
¿Por
vía de abolición ode
eso. Así pues, en vez de condenar la
poliga
mia
prohibiéndola terminantemente,
toda vezque los
antiguos
ipiadosos patriarcas
la habíanpracticado, Moisés pondera
lasantidad
de lamonogamia
en su narración de la creación delhombre i de la
mujer (Génesis
Cap.
I iII.)
predica
con suejemplo,
no tomando en matrimonio mas que a una
mujer,
Séphora,
i alcontarnos la vida de un
Abraham,
deun Isaaci de un Jacob parece hacerresaltar intencio
nalmente los males que en forma de
envidias,
odios etc.... acarreara la
poligamia aquellos
venerables varones. El israelistaintelijente
debia de darse por 'entendido i leer entre lí neas.
La esclavitud no
podia
tampoco
prohibirla
Moisés de uua
plumada,
peropreparó
el cami no á laemancipación
de los siervos dictando sabiasprescripciones
restrictivas que mantuvieran la esclavitud dentro de los límites de cierta
equidad
humanitaria.El sexto mandamiento condenaba el homi cidio.
Existia no obstante desde los
tiempos
masantiguos
una costumbre que ni con treinta icuatro
siglos
de educación mosaica i cristianaseha
conseguido extirpar
de nuestras socieda des modernas. Llámese Vendetta como enItalia i
Córcega
o lei deLynch
en laAmérica-del
Norte,
esta costumbre no debe suoríjen
únicamente al vil instinto de venganza perso nal sino al deseo en
algo lejítimo
de reivindi car los derechos dela víctima i de la sociedadi librar aésta de las fieras
humanas,
sancionando así el hernioso
principio
de la inviola bilidad i elcaráctersagrado
de la vida humana.
Pues
bien,
la institución de las ciudades derefujio
tolerará i hasta sancionará la tradicio nalcostumbre,
perorefrenándolaun tanto,preparará
el camino a la estricta observancia delsexto mandamiento paraunaedad ulteriormas o menos
lejana,
cuandoi los hombres hubierenllegado
acomprender
en suespíritu
i en suletra las
exijencias
de tan solemnemandato.
Respecto
ala actitud que el israelista debíaasumir para con el
extranjero,
ciertoquepodia
considerarseél,
israelista,
comohijo
de Abraham, hijo
también de unpueblo
electo,
perolosmiramientos,
las atenciones con que la lei leobligaba
a tratar alextranjero
tenian por objeto
el de ensanchar el corazón del israelita i hacerlo accesible a los sentimientos de fraternidad universal que Cristo
predicara
mas tarde.En asunto de comidai de
bebida,
ni el Antiguo
ni el NuevoTestamento
prohiben
el usode la carne i de las bebidas
fermentadas.
ElCristiano
mayormente
tieneamplia
libertad
para comer i beber de todo pero(
i estepero es mui
gordo)
sin desobedecerlos dictados de su conciencia
iluminada
por el amor aDios,
alprójimo
ia sí mismo.¿La
conciencia medice,
porejemplo,
qne comiendo carneobebiendovino escandalizo a mihermanoo que
privándome
de ambas cosascontribuyo
a edificación o ala salvaciónde él? Pues afueracon
la carne i el vino. La
experiencia
personal
imis
investigaciones
científicas me demuestranque las carnes no deben servirme de alimento? Pues afueracon
ellas,
ya que la conciencia memanda abstenerme de todo lo que me
perjudi
ca lasalud,
inhabilitándome para eldesempe
ño de mi misión en este mundo.
Ahora,
aplicando
estas deducciones a lacuestión del
vegetarismo,
veremos que haimotivos para creer que habiaen la lei mosaica unatendencia marcada hacia
aquél.
Efectivamente, las restricciones en el uso de la carne eran muchas. La división delos animales en
puros o comestibles e
impuros
o vedados es , mui notable i constituía ya de por sí solaunanotable limitación. Eran puros entre los ani males terrestres únicamente los que reunían las dos condiciones de ser rumiantes i tenerla
pezuña
hendida. El cerdopor.consíguiente
era inmundo—i con razón. La lista de aves purasera también mui limitada i muchas de ellas
escaseaban en Palestina. En cuanto alos pe
ces, no eran comestibles mas que los quete nian simultáneamente escamas i aletas. Ade
mas, la sangre i la grasa eran estrictamente
prohibidas
así como el estofado. Lalevadura
del pan i el fermentoen las bebidas nolo eran pero se tenian porimpuros
porserprincipios
de
corrupción,
i el abstenerse de ellos consti tuíaalgo
así como ungrado
deperfección
o deespiritualidad
sqperior,
yatemporaria
(panes
sinlevadura)
ya duradera(vino
isidra).
Algunos
me dirán que estas restriccionesiclasificaciones no tenian sino un alcance i un
significado
relijiosos.
Exclusivamente,
no lo creo.Sí,
creo que el finprimero
queperseguia
Moisés era el
relijioso.
En todo i ante todobuscaba el reino de Dios i su
justicia.
Pero¿por
qué
no creer que este mismo Dios fiela sus promesas no le hubiera dado lo demáspor añadidura? Al esforzarse por hacer de Israelun
pueblo
santo,
Moisés resultó serno solo unfiL
ABSTINENTE
175parte
comosobresalientes,
una pura revelacióno
inspiración
divina. Salomónpidió
a Dios sabiduría paragobernar
a supueblo
i Dios le concedió por añadidura un caudal poco comúndeconocimientos
científicos,
artísticos i literarios. Por lo demasiada tiene esto de
extraño,
todavez que la ciencia es
hija
de Dios iconje-nia cop las convicciones
relijiosas.
Esta es laverdadera teocracia: Dios
inspirador
de todo.En cuanto a las otras dos citas de S. Mateo cap.
XII,
7 i S. LucasXI, 30,40.41
siento de cir que no se relacionan en lo mas mínimo conel
vejetarismo,
esdecir,
con laprohibición
dematar i comer animales.
La
interpretación
que de ellos da el señorGrawitschk ies de lo mas estrambótico.
¡Lás
tima que en vez de estos desatinos no hubiera citado el caso de la familia de los Recabitas
que por haberse abstenido del uso del vino i de
la sidrase
perpetuó
en Israel al través de lossiglos.
El casode Daniel i sus
compañeros
es también délos mas notables. Por haber sido es trictos
vejetarianos
en la corte deNabucodo-nosor gozaron
mejor
saludque todos los demásprincipes
depalacio. Aquí
diremos lo que respecto
de Moisés. Estosjóvenes
renegaron de las viandas i de las bebidas por motivorelijio-so, porconvicción
moral,
por no.contaminarsecon la idolatría. Pero si el sencillo cristiano de hoidiatiene
pleno
derechoparaconsiderarelcaso solamente desde el
punto
de vistarelijio-so, no lo tiene menos el hombre de ciencia cristiano para considerarlo también desde el
punto
de vistacientífico ehijienista.
¡I con esto
hago
punto
final i medespido
.deUd. hasta otra ocasión en que
pueda
servirle.Suyo
en la AbstinenciaF. Díaz.
Si
z±¿z Zs
MANUAL
DE
TEMPERANCIA
POR EL REVERENDO
AGUSTÍN EDWARDS
TRADUCIDO DEL INGLES POR EL PROFESOR
■F. J. VINGUT
La Voz
de laCiencia
(Continuación)
V. Todos los
órganos
del cuerpo humano tienen tanto
trabajo
quehacer,
cuanto es consistente con la
permanente
i ordinaria acciónsaludable,
cuandotienen solo que atender a laobra que ocasiona el alimento de un ser racio
nal.
Dios
ordenó en ese caso que todos fuesen«dilijentes
en su obra». En la estructura delcuerpo él les ha dado tanto cuanto
pudiesen
verificar, preservando
de ese modo la vida hu mana porlargo tiempo.
Si Ud. detiene lo que es nutrición i de la misma manera sufuerza,
o carga losórganos
con lo que no esnutritivo,
aumentando así sutarea,
Ud. necesariamenteles consumirá mui
pronto,
teniendo por resultado,
decadencia i muerteprematura.
Bebiendo Alcohol Ud.
conseguirá
ambascosas, decadencia i muerte. También deterio
rará la cantidad del alimento que Ud. se su ministre. En medio de la irritación i exitacion
que ese veneno
ocasiona,
lafunción de los ór ganosdijestivos
seinterrumpe.
Ellos no pueden surtir alimento tan puro i
saludable,
comode otro modo lo harían. La consecuencia es,
que las otras
partes
del cuerpo humano se en- ,ferman,
i así Ud. solotrabaja
parasudestrucción.
La
dijestion
es una de las masimportantes
de todas las funciones del cuerpo. Su
objeto
esconvertir el alimento en
nutrición,
con intentode renovar i sustentarel
sistema,
reparando
losdesperdicios
que continuamente tienenlugar.
Esta funciónpeculiar
lainterrurilpe
el Alco hol. El alimento pasa delestómago
a losintestinos,
habiendosidoprimeramente
convertido,en
quimo,
idespués
enquilo.
Laspropie
dades nutritivas son tomadas de allí por loa
vasos
absorventes,
remitidas a la sangre, i llevadasjunto
con ella al lado derecho del co razón. De estepunto,
sedirije
a lospulmones,
en tubos que Diospreparó
en elsistema,
lla mados arterias. Allí se pone en codtacto conel aire
atmosférico,
tomade
él lo que necesitapara conservar al cuerpo en orden con lo que
ellatiene.
Después
sedirije
por otrojuego
detubos llamados venas, al lado
izquierdo
de}
corazón. De allí va por las
arterias,
a todas laspartes del cuerpo, llevando a cada
parte,
loque cada
parte
necesita. En estos tubos por medio de los que corre la sangre con sus teso ros, hai multitud depequeños
vasos, cuyo ofi cio es, tomar de la sanare la calidadi cantidadde alimento que ellos necesitan para su
propio
mantenimiento,
i así mismo para soportaraquella
parte
del cuerpo que estáa su cuidado. Estos vasos, aunquepequeños
idelicados,
sonexcesivamentenumerosos, idotadosconel
poder
de tomar
aquel
jénero
i cantidad de alimento que necesitan para elobjeto
mencionado,
absdolé pasan a
lugares
dondecorresponda,
i encaso contraríoserá
espelido
del cuerpo. Fuerondotados con el
poder
deejecutar
su obra conuna
precisión
icuidado,
queDios,
en vista de suoperación
les considero «mui adecuado». Sino hubiesen sido
perturbados
por elpecado,
hubieran manifestado
perfectamente
la sabiduría i bondad de su autor.
Por
ejemplo:
los vasos que se hallan situados en la estremidad de los
dedos,
como que lasangre
llega
hasta esepunto,
toman de ella lonecesario para su mantenimiento i aun para
hacer crecer las uñas, mientras que cautelosa
mente se abstiene Ae
aquella
sustanciaqué
debe ir a la cabeza para nutrir el cabello.
Llevada que es a la cabeza, los vasos corres
pondientes
toman de ella jo necesario para susustento, i hacer crecer el
cabello,
dejando
pasar
aquella
sustancia destinada al sustentode la
pupila
de losojos,
cuyosórganos
lareciben i
'trabajan,
ya para losojos
mismos opara hacerlescrecer. Del mismo modo sucede
con todo él cuerpo.
Entre los millones de millones de
pequeños
vasos que operan día i noche en el. cuerpo hu
mano, todos
dilijentemente,
, cuando no soüinvadidos por una
transgresión,
existe en ellospura i
perfecta
armonía,
delicada sensibilidadi maravillosa
simpatía.
¡Si uno de esos miembros sufre
algún
deterioro,
todos sufrenigual
mente, i si uno goza todos
gozan
a la par. Nohai cisma en el cuerpo humano. El bien de
cada uno, lo es de todos: i cada uno, a vista de
todos,
repite
ladeclaracióndesugranHacedor,
«Mui bien.»Cuando la sangre ha
llegado
a todas lasestremídades del cuerpo, i visitado a todas sus
partes, habiendo
dejado
al mismotiempo
sustesorosacada una de
ellas,
segúnnecesitaban,
hai otro
juego
de tubos quetoma la sangre déaquellos
que habian estraido el alimento—lá
sangre—
que no era
necesario,
o que se hubousado. Ambas cosas vuelven otra vez al lado?
derecho del corazón. A su regreso, cuando'
llega
a estardebajo
del hombroizquierdo,
recibe del
estómago,
por medio del conductotorácico,
un nuevosuplido
dequilo,
que llevaal corazón, i de allía los
pulmones.
Entoncesporla
respiración,
esarrojada
unaporción
déaquella
materia,
ya usada i venenosa, que retenida solo
produciría
daño,
i por lainspiración
o resuello; toma otro nuevo
suplido
deaquello
que es necesario para convertir el
quilo
ensangre, cambiando ésta
d'e
un color oscuro aotro
rojo
claro; vivifica eltodo,
i leprepara
paraser remitido al lado
izquierdo
del corazóni de allí circula lo p-r todo el cuerpo.
Esta es
aquella materia,
ya usada idañosa,
que es
arrojada
por larespiración,
la mismaque hace ofensivo el aliento i
desagradable
omolesto a ser
respirado
otra vez. Deaquí
nacela razón porque
algunas
personas sedesmayan
en un
lugar
donde lasjentes
estánapiñadas;
respirando
el aire que ha sidoespirado
portodos. Si no tuviesen otro aire fresco que
res-pirar,
morirían comoaquelletá
que mueren enun cuarto cerrado i lleno de humo de carbón '¡t
de leña. De
aquí
también nace la razón porquelos cuartos de
dormir,
para queseansaludables,
Jdeben ser
grandes
iventilados tanto para que .el
oxíjeno,
olosprincipios
vitales atmosféricosno sean
agotados;
i que el carbono—laparte
,|
venenosa del aliento
espelido
—no searespira
do otra vez. El carbono es el que dá ala
sangre,
después
que ha circulado al rededor|
del cuerpo, ese color negrusco. Tiene unaafini
dad mas fuerte con el aire atmosférico que la
que debiera con la sangre
misma;
i así es que,cuando
llega
a lospulmones, .deja
la sangre,i _sé combina Con el
aire^
i esarrojado
al mismotiempo.
Eloxíjeno
tiene mas fuerza relativacon la
sangré,
que la que debieracon el aire;por cuya razón,
deja
élaire,
i se combina conla saugre cambiándola en un color
rojo
claro;.la da
vida,
i la prepara para llevarla portodoel cuerpo. De esta madera está Dios en su
providencia
soplando
continuamenteenlasangre el aliento de la
vida,
para hacer de ellaunasustanciaviviente; mientras que el hombre por
medio del resuello
espele aquella
sustanciamuerta, qne retenida terminaría su vida.
DONATIVOS
PARA
"EL
ABSTINENTE"
Sr. José Maureira
(Chillan)
$
Joaquín
Escriche.... »Teodoro Gauthier , »
Benjamín
Tallman »Domingo
Muñoz.... »Kailenberger
»Alberto Chaves »
M. J. a , »
Temperantes
de Talca »Amigos
Abstinentes(Talca)¿
»Total
1 001
i ooy
i oo
1 00'J
0 50 '
2 00
0 '40
1 00
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00;
2 00-,-í