magno, San Millán de la Cogolla: Instituto Biblioteca Hispánica del CiLengua, 2008, 366 pp. ISBN 978-84-936297-3-1.
Este libro de gran formato y factura espléndida, como todos aquellos en los que interviene la mano directora de Pedro Cátedra, es la culminación de un brillante trabajo de investigación cumplido por Francisco Bautista, cuyos frutos se han ido desgranando en los años previos en una serie de artículos sobre la materia carolingia y la historiografía post-alfonsí. Las principales hipótesis y conclusiones de esa decena de trabajos se encuen-tran condensadas en el estudio que precede al objeto central de esta obra, que es la edición crítica de la Crónica carolingia. El propio Bautista aclara en la Nota preliminar, precisamente, que “el interés primordial ha sido en todo momento el de acotar y poner al alcance de otros investigadores el texto de la Crónica carolingia” (p. 12).
Debemos a Diego Catalán el descubrimiento de este texto en su trabajo liminar De Alfonso X al Conde de Barcelos, de 1962, que corri-gió y amplió el panorama textual de la Estoria de España de Alfonso X y sus derivaciones que a principios del siglo XX había trazado Ramón Menéndez Pidal. Catalán había identificado una sección de la Crónica general post-alfonsí caracterizada por la ampliación de los relatos refe-ridos a Carlomagno y sus ancestros, en las que el despliegue narrativo daba pie para hablar de una Versión anovelada de la Estoria de España. Posteriormente, una distinción conceptual más precisa entre “versiones” y “crónicas” llevó a identificarla como Crónica fragmentaria. Las investi-gaciones y hallazgos de Catalán y de sus discípulos se complementó con el aporte de José Gómez Pérez, quien identificó en el Ms. BNM 7583 un testimonio del texto casi íntegro de esta crónica.
Bautista argumenta convincentemente a favor de la nominación de Crónica carolingia: “su rasgo esencial es el de haber sustituido el re-sumen del antiguo Cantar de Mainete recogido en la Estoria de España
cual se recogen también las leyendas sobre su linaje (sus abuelos, Flores y Blancaflor, y su madre, Berta) y menciones más o menos detalladas de otros relatos pertenecientes al ‘cycle du roi’” (p. 18).
Este caso nos enfrenta a un problema recurrente en los textos hispánicos medievales, especialmente los historiográficos, la necesidad primaria de responder a una pregunta básica: ¿hay aquí un texto? Tex-tos más rotundos, como la Crónica particular de San Fernando, o más elusivos, como la *Historia hasta 1288 dialogada, nos enfrentan al mismo dilema en la medida en que, como en este caso, la obra no se ha conser-vado de forma independiente. Y si bien toda la investigación cumplida sobre la “selva textual” de la tradición manuscrita de la crónica general alfonsí y post-alfonsí nos permite afirmar, con bastante seguridad, de que en efecto hubo un texto que podemos llamar Crónica carolingia, todavía nos queda el problema de delimitar su extensión. En este caso, Bautista apela al testimonio indirecto del Sumario de historia de España hecho en tiempo de Enrique III (Ms. BUSalamanca 2005, fs. 126r-153r) para sostener que el texto narraría el período histórico comprendido entre la Pérdida de España y la batalla de Clavijo, en el segundo año del reinado de Ramiro I; de este modo, “la crónica cubriría la narración de los primeros reinados astur-leoneses y daría, con la milagrosa inter-vención de Santiago en Clavijo, por sancionado el resurgimiento de los cristianos, generando una suerte de estructura historiográfica significa-tiva donde insertar las leyendas” (pp. 19-20). El trabajo de integración de material historiográfico y legendario haría de la obra una suerte de “crónica legendaria de Carlomagno en España” (p. 21).
Tanto la Crónica carolingia como la Gran conquista de Ultramar
ciclo legendario carolingio y supone que las referencias presentes en las crónicas serían parte de un recurso literario de autorización.
Al datar la obra a finales del siglo XIV con un buen análisis de re-ferencias internas, Bautista logra poner la obra en un contexto cultural y literario muy poco estudiado y que caracteriza como “gobernado por una revitalización de la historia como discurso central de la corte, por una espiritualización de la caballería y por una relevancia excepcional de los personajes femeninos” (p. 37). Se abre aquí una línea de investi-gación histórico-literaria más amplia que valdrá la pena atender en los próximos años.
Luego de una sección dedicada al análisis de las leyendas de Flores y Blancaflor, Berta y Mainete desde su formación en Francia hasta el lu-gar que vienen a ocupar las versiones presentes en la Crónica carolingia
en el marco amplio de su difusión europea –un análisis cumplido con erudición y amplio dominio del estado de la cuestión en el ámbito romá-nico–, Bautista vuelve sobre un análisis contextual e ideológico, atento a la razón y las implicaciones de la mezcla de historiografía y ficción, a los motivos de la incorporación del texto literario en la estructura de la
linaje de amantes afortunados, en los que el amor se concibe como una combinación de enfermedad y matrimonio.
Bautista ofrece una reseña de los avatares históricos de la legitima-ción de la dinastía Trastámara en el arco que va de Enrique II a Enrique III y sitúa el texto en el marco de un intento de refortalecimiento de las instituciones monárquicas al final del reinado de Juan I y comienzos del de Enrique III, en un contexto desfavorable marcado por la derrota de Aljubarrota, la invasión de Juan de Gante y la minoridad de Enrique el Doliente.
Si bien los elementos textuales aducidos (protagonismo de las cortes, narradas con detenimiento en el juicio de los amantes y otros pasajes; la centralidad del tema de las mocedades unida al conflicto con los hermanos y el dilema dinástico; la conexión del discurso historio-gráfico con el profético; el peso de la educación en la representación de la vida de los jóvenes; el espíritu de cruzada; la relevancia de los personajes femeninos) no se correlacionan con pareja eficacia con las líneas básicas de un contexto histórico, es evidente que hay allí indicios suficientes para identificar inscripciones de la historia en el texto y de la intervención enunciativa del texto en una historia, aunque su exacto sentido quede todavía por dilucidar.
La tradición manuscrita se reduce a cinco testimonios, de los cuales cuatro –todos relacionados con un prototipo común– sólo recogen un fragmento muy breve perteneciente a la sección menos característica del texto. Por lo tanto, la edición se basa en el testimonio Xx (el ya mencionado Ms. BNM 7583). De todas maneras, para la constitución del texto se han tenido en cuenta testimonios indirectos: el Sumario de historia de España hecho en tiempo de Enrique III. Asimismo, debido a que Xx deja de copiar la Carolingia al final del reinado de Alfonso II, hay que apelar a los demás testimonios para completar el texto.
del siglo XIV– lo que constituye un avance notable para nuestro cono-cimiento de la historia literaria castellana de uno de los períodos menos transitados por la crítica.
LEONARDO FUNES
IIBICRIT (SECRIT) – CONICET Universidad de Buenos Aires
Refranes famosíssimos y prouechosos glosados. Estudio y edición Hugo O. Bizzarri. Prefacio de Elisabeth Schulze-Busacker. Lausanne: Sociedad Suiza de Estudios Hispanicos, 2009 (Hispanica Helvetica 19), 343 pp. ISBN 978-84-7956-055-3.
los indicados en los epígrafes. Los consejos del anciano exponen una moral práctica en consonancia con la sabiduría popular transmitida por los proverbios y el carácter de código ético propio del refranero.
El presente libro de Bizzarri ofrece mucho más que una edición textual, porque incluye un completo estudio dividido en cinco partes: I. Breve historia del refranero hispánico; II. Los Refranes famosíssimos y prouechosos glosados: entorno cultural e ideológico; III. Rasgos lingüís-ticos; IV. La historia textual; V. El problema de autoría. Al explicar su interés por esta obra en las Palabras preliminares, el editor justifica dicho estudio por la complicada historia textual de esta compilación, que lo impele a explicitar su postura ante la cuestión de cómo editar una colección de refranes: “he optado por la recuperación (más que reconstrucción) de un texto: esto me ha llevado a estudiar su tradición sea manuscrita o impresa, su difusión, génesis e influencia. En defi-nitiva, a trazar los relieves de una historia textual que conduce a un conocimiento completo de la obra” (p. 10). Pero no se queda sólo en la historia particular de este texto sino que adopta una perspectiva diacró-nica para el estudio del refranero hispánico. Continúa así su extendida labor desarrollada desde hace años en la paremiología castellana, que le ha permitido configurar un marco teórico y metodológico para esta área de estudio (una de sus últimas formulaciones se recoge en El re-franero castellano en la Edad Media, Madrid: Ed. del Laberinto, 2004). En primer término, destaca la necesidad de comprender el refranero hispánico como un proceso cultural que se desarrolla en un contexto románico o pan-europeo, que tiene su perfil preciso desde las primitivas colecciones tanto manuscritas como impresas, pero que también invade diversos géneros discursivos. Temas tratados en la Parte I al describir los distintos períodos que atraviesa el refranero hispánico. Asimismo, el afán de mostrar la unidad espiritual del refranero europeo convalida el Prefacio de Elisabeth Schulze-Busacker sobre “El desarrollo de la tradición gnómica y paremiológica en Francia”.
en el resto del estudio. Así en la Parte II, al centrarse en el entorno cultural e ideológico, Bizzarri observa cuatro corrientes que confluyen en la obra: 1) la aplicación del lenguaje coloquial a la tratadística mo-ralizante, 2) el enorme influjo que ejercieron los Proverbios del Marqués de Santillana en los siglos XV y XVI, 3) la pervivencia de la tradición catoniana y 4) el influjo de la lírica de cancioneros, especialmente en la forma de rubricar y contextualizar los poemas. También, los Refranes glosados se relacionan con el uso que se dio a estas paremias en las es-cuelas europeas para la realización de ejercicios de gramática, que tuvo como consecuencia su recolección en listas alfabéticas, compilaciones bilingües y comentadas.
Sin embargo, Bizzarri destaca la novedad del texto editado al glosar refranes incorporados a una exposición doctrinal, que muestra así la pretensión de crear un discurso didáctico sobre la base casi excluyente de estas formas paremiológicas. La obra está pensada como una serie de preceptos, cuya fuerza reside en los refranes. Los segmentos discursi-vos que van de paremia a paremia no tienen más finalidad que la de ir entrelazándolos. En otras ocasiones, los proverbios pueden ser introdu-cidos con nexos o fórmulas de inserción, al igual que adoptar técnicas propias de la fijación escrita establecidas por las retóricas y una amplia literatura de sentencias. El comienzo del “Capítulo II. Que deues tomar consejo” puede servir de ilustración:
y el reues de lo que recelas, pues sabes que: Lo que es bueno para el higado, es malo para el baço. Que muchas vezes se vee que: Con lo que Pedro sana, Domingo adolesce. (p. 255).
Por lo tanto, el principal aporte de los Refranes glosados consiste en ser el primer ensayo de creación de un discurso sobre la base primordial de refranes. Al mismo tiempo, asume una singular importancia como repositorio de estas paremias en la senda abierta por los Refranes de Santillana y el Seniloquium. Este doble aspecto del texto también re-sulta propicio para encarar el estudio lingüístico que se desarrolla en la Parte III pues, en tanto recolección de refranes, acepta estructuras arcaizantes y, como obra escrita en el período humanista, reproduce una prosa cultista. Bizzarri analiza la lengua de los Refranes glosados
tanto en las secciones compuestas por el anónimo autor como en las citas de refranes, atendiendo a las grafías, el léxico, la morfología y la sintaxis. Así llega a la conclusión que la obra se inscribe dentro del movimiento humanista, al producir una prosa de períodos amplios, despojada de un aglutinamiento inútil de rasgos cultistas, con un retori-cismo atemperado, que busca la naturalidad de la expresión lingüística. Una segunda conclusión afirma el castellanismo del tratado ante la ausencia de catalanismos u otra influencia de lenguas extranjeras. Esta última comprobación tiene especial importancia al tratar el problema de la autoría (Parte V), en tanto que permite cuestionar la supuesta «catalanidad originaria» de los refranes contenidos en esta colección, hipótesis más recientemente sostenida por María Conca y Josep Guia (Els primers reculls de proverbis catalans, Barcelona, 1996), como dudar de su atribución a un enigmático Dimas Capellán.
primigenias (quizá cuatro, porque a una le falta la portada), frente al rótulo Refranes famosíssimos y provechosos glosados de otras dos. Esta oposición se mantiene cuando se coteja el cuerpo de la obra.La impre-sión más antigua es de 1509 y posiblemente presente la verimpre-sión original de la obra, situándose entonces su composición en esos años. Por otra parte, en 1602 aparece en Valencia una edición corregida y enmendada por el bachiller Esteban Gómez, que refleja su activa participación en la adaptación del texto al gusto lingüístico de un nuevo público.
manuscritos e impresos y portadas de las ediciones, como prueba del esmero editorial que caracteriza la colección Hispanica Helvetica.
En síntesis, esta publicación de los Refranes famosísimos y provecho-sos glosados de H. O. Bizzarri no sólo constituye un avance en el campo editorial sino también consolida sus propuestas teóricas y metodológicas para el estudio de la paremiología hispánica.
ALICIA RAMADORI
Universidad Nacional del Sur
Diego de Valera, Defensa de virtuosas mujeres, Edizione critica, saggio introduttivo e note di Federica Accorsi, Pisa: Edizioni ETS, 2009 (Bi-blioteca di Studi Ispanici, 22), 328 pp. ISBN 978-884672525-7.
Como “tesi di laurea” en la Scuola Normale Superiore de Pisa, Federica Accorsi decidió preparar una nueva edición de la Defensa de virtuosas mujeres (= DVM) de Diego de Valera, trabajo de investigación que se ha publicado en el año 2009 en Edizioni ETS. El estudio se compone de una larga pero exhaustiva introducción dividida en seis capítulos, seguida por el texto crítico de la obra y de las glosas.
pasando por Álvaro de Luna, Fernando de la Torre y Torroella, para terminar con Juan de Flores, Diego de San Pedro y Luis de Lucena, sólo por citar algunos de los autores llamados en causa, el listado aparece bien pensado y funcional para el objetivo principal de la investigadora: mostrar el lugar que ocupa la DVM en la literatura castellana de la época. El cuarto capítulo, “Specificità della Defensa de virtuosas mujeres” (pp. 133-190), trata detenidamente de la obra objeto de la investiga-ción: se discute el género al que pertenece, se consideran los diferentes grupos de mujeres que Valera enumera (paganas, bíblicas, cristianas y contemporáneas del autor), sus características principales y las fuentes primarias y secundarias que el autor siguió en la composición de su
DVM. En el capítulo 5 se presentan unas conclusiones (pp. 191-194) donde, principalmente, se hace un resumen del análisis llevado a cabo. Por último, en el capítulo 6, “Nota al testo” (pp. 195-226), se reseñan las ediciones anteriores de la obra, se describen los manuscritos de las
DVM, se trata de las diferentes fases que han llevado a la Constitutio stemmatis y se indican los criterios de edición y trascripción, entre otras cosas. Sigue luego la edición crítica de la obra (pp. 227-295), tanto del texto como de las glosas, acompañado por un aparato en tres niveles, al cual nos referiremos a continuación. Concluyen el estudio el listado de las “Variantes gráfico-fonéticas” (pp. 297-308), el “Índice de voces y argumentos gramaticales anotados” (pp. 309-310) y, naturalmente, la Bibliografía (pp. 311-328).
más informaciones acerca de personajes. Es verdad que en el capítulo 4 se puede encontrar mucha de esa información, en especial sobre las mujeres virtuosas y las fuentes que Diego de Valera ha seguido a las cuales reenvía. Sin embargo, el hecho de no tenerla directamente ac-cesible en las mismas páginas del texto dificulta un poco la lectura o mejor, la hace incompleta. El texto de la DVM así como sus glosas están numerados y las abreviaciones t. y g. se refieren, naturalmente, a las dos partes de la obra ahora consideradas. Se señalan, entre paréntesis, sólo unos ejemplos de lugares que nos hubiera gustado ver anotados: (g. 396, Las mugeres de los tudescos; g. 408, Las nobles dueñas indianas; g. 522, Deconactus, rey de Bretaña), citas (g. 591-593, Sant Pablo y Sant Bernardo; g. 703, Oraçio), lugares (g. 562, el puerto de Tile), palabras mismas (g. 216, “alguarismo”), etc. Entre los errores del arquetipo que indica Accorsi, creemos que habría que añadir uno más: en t. 123, se lee “Caterina” cuando se trata, en realidad, de “Catilina” (t. 122-123, “E Salustio, en el libro que conpuso De las conjuraçiones de Luçio Ca-terina”). El CORDE recoge, entre 1400 y 1500, las formas Cathaljna, Cathilina o Catilina, pero no “Caterina” que habrá que considerar error de copista. Además, puesto que en el texto crítico se corrige la referen-cia equivocada a “Italia” por “Itaca” (g. 290-291, hablando de Ulixes y, en particular, de su mujer Penálope, “E como por su insigne fermosura los mançebos de Itaca fuessen provocados a amarla”; todos los manus-critos leen “Italia”), lo mismo habría que hacer en este caso. Tampoco habría estado mal tener, al final, un índice de nombres, instrumento siempre útil y eficiente en caso de búsquedas específicas. Por último, a lo largo del texto se han detectado unas erratas ortotipográficas, que convendría subsanar.
desa-rrollado que no sólo nos ofrece una visión más completa y detenida de Diego de Valera (su vida) y su DVM (el contexto histórico en el que la obra surgió y el género al que pertenece), sino también un texto crítico y fiable de referencia para todos los que estén interesados, en particular, en el debate en pro y en contra de las mujeres y las obras compuestas por el autor en cuestión. Así pues, no nos queda más que agradecer a Federica Accorsi su trabajo y desearle que continúe contribuyendo con sus investigaciones a un mejor conocimiento de la literatura castellana medieval.
DEVID PAOLINI
The City College of New York
José J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFranco (eds.). Xacinto de Evia. Ramillete de Varias Flores Poéticas, estudio preliminar de Rodrigo Pesántez Rodas, México: Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2009, 48 + xvi + 407 + 513 pp. ISBN 978-84-613-3155-0.
Este RAMILLETEDE VARIAS FLORES POÉTICAS, RECOGIDAS, Y CULTIVADASEN LOS | primeros Abriles de sus años | POREL MAESTRO XACINTODE EVIA, | natural de la ciudad de Guayaquil, en el Perú, tal como reza el título de la portada original, es una compilación lírica, confeccionada por el poeta y sacerdote guayaquileño, y publicada en 1676 en Madrid en la imprenta de Nicolás de Xamares. La fundación mexicana Frente de Afirmación Hispanista saca a la luz, una vez más, la riqueza lírica del período áureo hispánico, con esta voluminosa edición facsímil y su transcripción, llevadas a cabo por José Labrador Herraiz y Ralph DiFranco, que se completa con el estudio preliminar de Rodrigo Pesántez Rodas (“Los Ramilletes hispanos en los umbrales de nuestra poesía”).
hispanos y criollos. En este mismo sentido, un segundo hito poético lo constituye el Parnaso Antártico (1608) de Diego Mexía de Fernangil. Dentro del barroquismo generalizado que influye en esta temprana lírica hispanoamericana, “el gongorismo se insertó en gran parte de los es-pacios intelectuales de América” (p.13), en México, Guatemala, Nueva Granada (Colombia y Quito) y los Virreinatos del Perú, del Río de La Plata y Chile. Entre los exponentes individuales de mayor envergadura, durante la segunda mitad del siglo XVII y primera del XVIII, se en-cuentran Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Bautista Aguirre y Hernando Rodríguez Camargo (antologado aquí). El tercer ramillete, pero acaso primero en importancia, el Ramillete de varias Flores poéticas de Xacinto de Evia, es, según Pesántez Rodas,
el mayor documento literario nativo de conjunto que se dio en nuestro virreinatos coloniales; mayor –decimos– no por la diversidad de au-tores allí incluidos, sino por la cantidad de textos de multiplicidades genéricas, temáticas, estilos y cauces que lograron impregnar su huella en la historia de nuestras literaturas: en la de Ecuador, dándole crono-lógicamente a su primer bardo con obra de innegable valor literario y en no pocas ocasiones de significaciones poéticas: Antonio Bastidas, y en la de Colombia, signándole la más lata cifra poética de la Colonia: Hernando Domínguez Camargo (p. 15).
En el clima cultural del Quito del siglo XVII estudian, enseñan y polemizan agustinos, dominicos y jesuitas. Entre los centros más im-portantes, además de la Universidad de San Fulgencio, de San Gregorio y de Santo Tomás, el Colegio Seminario de San Luis es, entre 1645 y 1648, lugar de formación del sacerdote secular Xacinto de Evia, discí-pulo del jesuita Antonio Bastidas y vinculado, a su vez, con otro jesuita, Hernando Domínguez Camargo, autores todos recogidos en el presente
se debe, asimismo, la publicación del Poema Heroico de San Ignacio de Rodríguez Camargo).
En cuanto a su estructura, el Ramillete está dispuesto en secciones temáticas: Flores fúnebres (50 textos de Bastidas); Flores Heroicas y Lí-ricas (8 de Evia y 11 de Bastidas); Flores Amorosas y Flores Burlescas y Satíricas (Evia). Son manifiestas las influencias retóricas de Góngora, Quevedo, Calderón, Lope de Zárate y Polo de Medina, en composicio-nes no exentas de una artificiosidad que Pesántez Rodas critica: “las jerarquías literarias de sus textos se quedaron casi tan sólo en eso: en literariedad como opción cultural convencionalizable sin llegar a la poe-ticidad como el más alto valor estético. Fue un gongorismo alambicado el que enzarzó los espacios versales de sus autores, más recurrente en Bastidas que en Evia” (pp. 18-19).
La obra lírica de Bastidas (guayaquileño, y no sevillano como seña-lara en su momento Menéndez y Pelayo) se configura en dos vertientes, la de arte mayor (octavas, sonetos, liras, silvas) y la de arte menor (que incluye las abundantes piezas octosilábicas: romances, décimas, glosas, loas), impregnada también de un conceptismo religioso y el uso de la antítesis y otros ejercicios retóricos, con desigual éxito estilístico. Entre su obra lírica, el prologuista destaca especialmente el “Lamento general en la temprana muerte de Don Baltasar Carlos, Príncipe de España (Canción)” y la “Silva a la rosa, comparada a la inconstante flor de la hermosura” (p. 83), que Bastidas rotula como “Traducción de Virgilio”, y que, en realidad, es una amplificación del Idilio XIV de Ausonio. A la amistad de los jesuitas Antonio Bastidas y Hernando Domínguez Camargo se debe la publicación de dos obras importantes de este últi-mo, textos fundamentales de la incipiente poesía colombiana, el Poema Heroico de San Ignacio (1666) y la Invectiva Apologética, incluida en el
Ramillete.
esta característica, otras dos que destacan al autor guayaquileño: la de ser el antólogo del Ramillete y la de ser el “primer cuentista” ecuatoria-no, con el texto ficcional, El sueño de Celio referido por Alejandro a su querida Lizarda, también publicado en el Ramillete.
En cuanto al condiscípulo de Evia, el colombiano Hernando Domínguez Camargo (santafereño, 1606-1659), además de la Invec-tiva mencionada antes, son cinco sus obras incluidas en el Ramillete: “Soneto a Don Martín de Saavedra y Guzmán”, “A un salto por donde se despeña el arroyo de Chillo” (romance), “A la muerte de Adonis” (romance), “Al agasajo que Cartagena recibe a los que vienen de Es-paña” (octavas) y “A la Pasión de Cristo” (romance). Su obra, toda de publicación póstuma, ha sido calificada como alta poesía gongorista de la América Hispana. Finalmente, se incluyen cinco textos sin autor conocido en Ramillete.
Esta “primera antología de poesía hispanoamericana” era “monu-mento de hinchazón y pedantería” para Menéndez y Pelayo (1892), pero fue valorada por Gerardo Diego en 1927 y estudiada por Emilio Carilla (El gongorismo en América, 1946), Enrique Anderson Imbert (1982), Pedro Henríquez Ureña (1964) y Ángel Flores (1966). Pesántez Rodas destaca el valor de la presente edición, que sucede, completándola, a la del mencionado Espinosa Pólit (Los dos primeros poetas coloniales ecuatorianos, siglos XVII y XVIII, Puebla: J. M. Cajica, 1960): la de La-brador Herraiz y DiFranco, pues, es “un hito en el panorama histórico y estético de la literatura colonial de América” (p. 20).
poemas. Los editores deliberan también sobre el error o “alteración” de imprenta de las portadas de algunos ejemplares que llevan el año 1676 en lugar de 1675, fecha correcta que sí figura en los correspondientes colofones. De los múltiples ejemplares en bibliotecas de los que se tie-nen noticias (Biblioteca de Catalunya, Biblioteca Nacional de Madrid, Biblioteca Nacional de Chile, Biblioteca Nacional de Quito, etc.), los editores destacan el del Convento Mercedario de Poio en Pontevedra, haciéndose eco de descripciones de ediciones y estados (o emisiones) de la obra descritas por Julián Martín Abad (La imprenta en Alcalá de Henares (1601-1700), Madrid: Arco Libros, 1999).
De los tres autores compilados en el Ramillete, su antólogo, Xacinto de Evia, Antonio Bastidas y Hernando Domínguez Camargo, es este último quien ha sido más estudiado por la crítica literaria. La nota preliminar des-taca especialmente la riqueza de su obra para los estudios paremiológicos, así como una muestra de cómo un asunto poético al gusto europeo de la época (las gitanas) encuentra un fértil terreno para desarrollarse en América, en la poesía de Evia.
Además del Estudio preliminar de Pesántez Rodas y de la Nota edi-torial (pp. 11-48), la presente edición consta de las siguientes partes: el facsímil total de Ramillete de Varias Flores (xvi + 407 páginas); su transcripción (558 páginas); Notas; Bibliografía y, finalmente, el sistema de índices (“Índice de autores con sus poemas”; “Índice de poemas que comparte con otras fuentes”; “Índice de Autores”, “Índice topográfico” e “Índice de primeros versos”). El volumen saca a la luz una obra de gran importancia para la historia de la poesía hispanoamericana, en formato facsimilar y con herramientas útiles para el acceso más directo del investigador, además de una cuidada edición del texto.
SANTIAGO DISALVO
José J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFranco, eds. Pedro de Padilla, Romancero, Estudios de Antonio Rey Hazas y Mariano de la Campa, México: Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2010, 685 pp. ISBN 978-84-614-0069-0.
Incesantes en su encomiable labor editora de la lírica del Siglo de Oro se muestran los profesores José J. Labrador Herraiz y Ralph A. DiFran-co, quienes tras haber dado a conocer en su precedente e infatigable trayectoria catalográfica diversos textos impresos y manuscritos de la poesía áurica vuelven a abordar en esta edición del Romancero de Pe-dro de Padilla (en el qual se contienen algunos sucesos que en la jornada de Flandes los españoles hizieron. Con otras historias y poesías diferentes) la obra del prolijo poeta linarense. Como viene siendo habitual en sus ediciones, acompaña a la transcripción de los textos poéticos y de sus preliminares un riguroso aparato crítico final, que se convierte (por todo su aporte bibliográfico, de concordancias y de referencias cruza-das) en una valiosísima herramienta para el investigador afanado en el estudio del insondable y rico piélago literario del siglo XVI.
Así, el Romancero de Pedro de Padilla constituye hasta la fecha la última contribución de Labrador y DiFranco en su acostumbrado y per-sistente propósito de editar las muy diversas obras (tanto las publicadas en vida como las rescatadas de cartapacios y manuscritos varios) del poeta carmelita, entre las que ya se incluyen el Cancionero autógrafo de Pedro de Padilla. Manuscrito 1579 de la Biblioteca Real de Madrid (Méxi-co, Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2007), el Thesoro de Varias Poesías (México, Frente de Afirmación Hispanista, A. C., 2008), el
conviene señalar que Labrador y DiFranco ya están preparando tam-bién para el Frente de Afirmación Hispanista la edición de los textos religiosos que componen el Jardín espiritual (1585) de Pedro de de Pa-dilla. Asimismo, fruto del tenaz y constante trabajo de documentación llevado a cabo por los autores en un centenar de bibliotecas de todo el mundo, no puede dejar de mencionarse (por la gran manejabilidad que conllevará en el rastreo, la identificación y las posibles atribuciones de poemas a partir de su primer verso) la más que meritoria base de datos
Bibliografía de la Poesía Áurea (BIPA), un indispensable soporte digital de referencia obligada para el investigador especializado.
aunque se descuidan casi por completo los romances pastoriles) en un momento en el que la transición del romancero viejo al nuevo era casi un hecho palpable, tal y como constataban los numerosos romances que Pedro de Padilla estaba compilando tanto en sus obras impresas como en las manuscritas en las postrimerías del siglo XVI. En el apar-tado que Rey Hazas dedica a los romances moriscos del Romancero
(71-91) se fija en que una serie de relatos de este tipo (ejemplificados en los que van del 41 al 45) traslucen, una vez más, la intención de Padilla de versificar, a través del molde métrico que ofrece el roman-ce, la novela del Abencerraje y la hermosa Jarifa, que se intercala en la Diana de Montemayor: “Padilla se limita a poner en romance la prosa del portugués” (79); lo que demuestra que el de Linares “consideraba el romance un medio narrativo eficaz” (80) para confeccionar novelas en verso. En este sentido, Rey Hazas amplía su análisis sobre la ver-sificación del Abencerraje hecha por Padilla y estudia sus relaciones intertextuales con la novela de Montemayor, la Rosa de amores de Ti-moneda, el Inventario de Antonio de Villegas y el Romancero historiado
de de Lucas Rodríguez (79-91). Finalmente, Rey Hazas da término a su estudio introductorio al Romancero retomando las hipótesis biográficas de Mª Soledad Carrasco (“Vituperio y parodia del romance morisco en el romancero nuevo”, en Culturas populares: Actas del coloquio celebrado en la Casa de Velázquez, 1983, Madrid, Casa de Velázquez/Universidad Complutense, 1986, pp. 115-138) que cuestionan la posible ascenden-cia morisca de Pedro de Padilla, dada su tendenascenden-cia a ennoblecer y a encumbrar a los héroes moriscos (94); sin embargo, acaba concluyendo Rey Hazas que la inexistencia de datos objetivos fundados en la vida o en la obra del linarense imposibilitarían cualquier afirmación tajante al respecto (92-95).
los textos que le precedieron o que se estaban produciendo al mismo tiempo, es decir los que van desde 1550 hasta 1580” (130).
El exhaustivo y minucioso análisis descriptivo del Romancero
impreso por Pedro de Padilla en 1583, así como la precisa indagación en los distintos cauces métricos, genéricos y temáticos de las compo-siciones que lo constituyen son ampliamente llevados a cabo por los editores en su “Preámbulo” del volumen (131-172). En dicho preámbulo se examinan y diseccionan los distintos apartados en los que, de ma-nera implícita, se disponen y agrupan las composiciones poéticas en el Romancero. Como avance a la descripción meramente formal del
Romancero, Labrador y DiFranco repasan sucintamente la trayectoria vital y poética de Padilla, y observan que los versos de Diego Hurtado de Mendoza y del de Linares se encuentran entre los más copiados en los manuscritos manejados por ellos hasta la fecha, de lo que se desprende que esas composiciones eran muy del agrado de los lectores de la época (136), y que, además, el hecho de publicar romances en pliegos sueltos se trataba de un negocio redondo por aquel entonces (137). El Romancero impreso consta “de siete hojas preliminares, 337 folios donde se imprimieron los poemas y cinco hojas finales reservadas para la Tabla del contenido” (139). En los textos preliminares descue-llan, junto a las pertinentes aprobaciones, tres sonetos de Francisco de Montalvo, Miguel de Cervantes y López Maldonado respectivamente, de contenido militar y laudatorio hacia las dotes literarias de Padilla. Bajo el epígrafe de “Romances: Sucesos de Flandes, Historias diferen-tes e Imitaciones de Ariosto: 1-63” (142-157) los autores centran su presentación en el primer conjunto de poemas de este género. Se trata de un total de 64 romances, en donde el núcleo temático de los tercios de Flandes ocupa una posición primordial dentro del repertorio (los 22 primeros romances-crónica tocan esta variedad temática). El acen-tuado tema marcial del Romancero no hace sino revelar el gran influjo de la poesía épica (La Araucana o el Orlando furioso) en la época: “el
apar-tado dedicado a los romances, junto con aquéllos que tratan el episodio de la guerra de Flandes, aparecen (a partir del romance número 23) los romances noticiosos sobre la anexión de Portugal, los romances de tema cidiano (“en donde Padilla se viste de juglar moderno y se suma a la «recreación juglaresca» del viejo romance [150]), los romances sobre Bernardo el Carpio, los Infantes de Lara, o Diego Ordóñez, los romances moriscos basados en ElAbencerraje, o alguna ligera muestra de romances pastoriles. Sin embargo, el marco de la Contrarreforma y los entusiasmos imperialistas determinan el marcado y constante tono épico del poemario (“El Romancero poco a poco va dando señales más claras del patriotismo del poeta” [150]”), así como lo va demostrando, de manera recurrente, el gran número de romances que recrean céle-bres batallas, tanto contemporáneas como clásicas (Lepanto, Pavía, Farsalia); en este sentido, la serie de romances épicos que desarrollan los motivos ariostescos del Orlando (Bradamante, Rodamonte, Marfisa) traslucirían, según M. Chevalier (157), el deseo de Padilla de crear un género relativamente nuevo al introducir la polimetría en sus versos.
Aparte de los romances, mayoritarios en el poemario, aparecen otros tipos de composiciones y metros a los que los editores dedican sus respectivos epígrafes en el “Preámbulo”, especificando además el número de los poemas entre los que se comprenderían las distintas agrupaciones: “II. Endecasílabos: Cartas, Discursos, Pies glosados y Canciones: 64-88” (157-161) y “III. Octosílabos: Letras glosadas, Ensa-ladillas, Villancicos: 88-181” (161-171). Todo este amplio caudal métrico se manifestaría como el fiel reflejo poético de las tendencias líricas del período, en un prolífico momento de transición estética, en el que los metros italianos se combinaban con los castellanos, y los tonos popu-lares y desenfadados de las ensaladillas o villancicos convivían con los contenidos más cultos y sobrios de las cartas o las canciones.
su orden de aparición en el impreso, se actualiza la puntuación y la acentuación, y se enmiendan las erratas evidentes. Se hace, asimismo, alusión al más que meritorio y excelente aparato crítico que sirve de colofón al volumen y que sigue el orden habitual de anteriores edicio-nes: En las “Notas” (619-646) se aportan fuentes alternativas para los textos poéticos “y para aquellos otros que se relacionan por influencia, contrahechura o divinización” (172); la extensa “Bibliografía” (649-665) incluye las fuentes y los estudios manejados para la preparación de la edición, sin dejar de explicitar las referencias textuales ofrecidas por los catálogos modernos y la base digital (BIPA) elaborada por los mismos editores; por último, los respectivos “Índices” (666-685) “de autores”, “de poemas que comparte con otras fuentes”, “de nombres propios” y de primeros versos” conforman un importante y detallado entramado de concordancias y de referencias cruzadas que permite el acercamiento a la obra de Pedro de Padilla y, por ende, al Siglo de Oro español desde múltiples enfoques de estudio (bibliográfico, catalográ-fico y ecdótico).
En suma, esta cuidada y meticulosa edición a cargo de Labrador y DiFranco del Romancero de Pedro de Padilla, última miscelánea de composiciones profanas antes del retiro espiritual de su autor en 1584 supone, una vez más, un importante progreso en las tareas de recupera-ción y rescate de los textos de Padilla, “poeta culto y famoso” (11) que vivió y cultivó su arte literario en la esplendorosa segunda mitad del siglo XVI. Las variadas e inestimables herramientas que acompañan a la edición de los textos demandan, por otra parte, la necesidad de nuevos estudios que contribuyan a fijar y a esclarecer el aquilatado e inmenso patrimonio literario de nuestro Siglo de Oro.
Crítica textual: un enfoque multidisciplinario para la edición de textos. Editado por Belem Clark de Lara, Concepción Company Com-pany, Laurette Godinas y Alejandro Higashi. México, D.F.: El Colegio de México, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Autónoma Metropolitana, 2009, 321 pp. ISBN 978-607-462-019-1.
El Seminario Multidisciplinario de Crítica Textual, que desde el inicio de este nuevo milenio reúne a investigadores y estudiosos mexicanos de distintos campos académicos interesados en la transcripción y edición crítica de textos en México, es un ejemplo de trabajo interdisciplinario (los lingüistas, literatos e historiadores pertenecen además a distintas universidades y centros de enseñanza, como la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma Metropolitana o el Colegio de México), cuyos resultados preliminares y avances se ofrecen en este volumen colectivo que testimonia la discusión acerca de los pro-blemas, los planteos metodológicos y las posibles soluciones a la difícil tarea de editar críticamente un texto. Los frutos del trabajo conjunto y de su puesta en común en el II Coloquio Multidisciplinario sobre Ecdótica
llevado a cabo en el año 2004 revelan no sólo el alto nivel alcanzado y concretado en ediciones publicadas o en proceso de desarrollo, sino particularmente la vitalidad de una práctica fundamental para acercarse a la hermenéutica de los textos y acercarlos, en definitiva, a los lectores de una manera más confiable y rigurosa.
aristotélicos de filosofía material compuestos por el dominico Lope de Barrientos o los Proverbios de Séneca con glosa de Pero Díaz de Toledo, entre otros.
A partir de su propia experiencia como editora, María José Rodilla (“Anotaciones de realia y similia. Fortunas y adversidades en dos edicio-nes: el Claribalte y los Infortunios de Alonso Ramírez”) formula preguntas esenciales para la tarea de anotar un texto: cuál es el público de esa edición determinada, cómo y cuándo anotar, cómo fijar el límite entre el exceso y la carencia; preguntas que revelan que la anotación erudita no es una ciencia objetiva, sino un procedimiento que si se practica con dedicación y cuidado puede permitirle al lector acceder a códigos que ya no comparte.
Los problemas editoriales que presenta un anónimo en latín que narra la vida de Hernán Cortés como documento puente entre España y América (“Edición del anónimo De rebus gestis Ferdinandi Cortesii”, Olga Valdés García) y las diversas decisiones ecdóticas asumidas por los editores (“Una nueva edición del tratado De dominio infidelium et iusto bello de Fray Alonso de la Vera Cruz”, Roberto Heredia Correa) finalizan la sección planteando la necesidad de las ediciones críticas completas y renovadas que estos estudiosos están llevando a cabo.
La segunda sección, sobre la edición crítica de textos novohispanos del siglo XVIII, presenta un trabajo de Hilda Julieta Valdés García so-bre la edición de una conferencia de Pedro José Márquez pronunciada en la Academia Arqueológica de Roma en 1814 (“Edición del discurso
Delle strutture antiche del jesuita mexicano Pedro José Márquez”) y un excelente estudio de Concepción Company Company sobre el funcio-namiento y valor de los signos de puntuación, uno de los aspectos en general poco investigados por la crítica textual (“La puntuación en textos novohispanos no literarios del siglo XVIII”).
de Lara y Ana laura Zavala Díaz dan cuenta detallada del proyecto editorial mediante el que proponen brindar accesibilidad a la lectura de las obras completas de un autor fundamental del movimiento na-cionalista (“Acerca de la edición crítica de las obras de José Tomás de Cuéllar. Generación de infraestructura”). A continuación, se examinan minuciosamente los avatares editoriales ya sea de una novela exitosa de Manuel Payno como tarea previa al propio trabajo editorial (“La tradición impresa de Los bandidos de Río Frío”, Manuel Sol) o bien de la narrativa de Amado Nervo en su conjunto (“El ‘desorden organizado’ en la narrativa nerviana. Una propuesta de edición para los cuentos de Amado Nervo (1890-1900)”, Claudia Cabeza de Vaca Villavicencio y Yólotl Cruz Mendoza).
Estos trabajos testimonian el interés actual por editar críticamente a los escritores nacionales. La ausencia de textos dignos de confianza está siendo resuelta con ediciones ya concretadas y proyectos en marcha sobre, por ejemplo, la obra periodística de Gutiérrez Nájera (“Edición crítica de las ‘Crónicas’ de Puck [Manuel Gutiérrez Nájera, El Universal, 3 de diciembre 1893 - 6 de enero de 1895]”, Ana Elena Díaz Alejo), que permiten, por la seriedad del emprendimiento, análisis posteriores de lengua y estilo como el acometido por Celene García Ávila (“El taller poético de Gutiérrez Nájera en sus crónicas”).
La consideración acerca de la anotación requerida por seis artícu-los de Bernardo Ortiz de Montellano permite adentrarse en la tarea de edición de la obra de este autor desarrollada por Lourdes Franco Bagnouls (“Crítica genética. Seis textos de Bernardo Ortiz de Monte-llano en Excélsior”). También a reflexionar acerca de la anotación de los textos se dedica Alejandro Higashi (“La anotación de Balún-Canán
como una tarea crítica”), quien a partir de su experiencia particular en la edición crítica de la novela de Rosario Castellanos avanza en la particularidad de la anotación crítica, frente a la anotación léxica, y su contextualización y carácter integral. Los ejemplos de la anotación de escenas o situaciones y no meramente de palabras, junto con sus lúcidas observaciones, resultan indispensables para generar estrategias comunes que puedan devenir en prácticas metodológicas aplicables a otros textos.
La problemática específica de la edición de textos de tradición oral es abordada de manera magistral por Aurelio González en el final de este apartado (“La edición de textos recogidos de la tradición oral: el caso de los cuentos tradicionales”), destacándose sus consideraciones acerca de las peculiaridades del habla y su expresión en la lengua, la rigurosidad que debe guiar también este tipo de ediciones, los alcances de la performance y la especificidad literaria de estos textos.
La sección dedicada a la edición crítica genética, la quinta del volumen, reúne trabajos que problematizan las vinculaciones entre la labor genética y la edición crítica. En este sentido, el artículo de Israel Ramírez (“Genética y crítica textuales en la edición de obras contem-poráneas”) funciona como el punto de partida necesario que reflexiona sobre la historia de la crítica genética como vertiente moderna de los estudios filológicos, sus objetivos particulares distintivos relacionados con el proceso de escritura, su metodología y su aporte para comprender el sentido que todo texto transmite.
algunos poemas igualmente tempranos de Octavio Paz (“Octavio Paz y la depuración poética: dos propuestas de edición crítica”) y de Pablo Lombó Mulliert también sobre la poesía de Octavio Paz, en este caso su primer libro importante –de 1949– revelador de la constante reescritura del autor (“Problemas textuales y planteamientos para editar Libertad bajo palabra”).
La última sección, la sexta, dedicada a la edición crítica de tex-tos en lenguas indígenas y corpus de español indígena, representa un cierre admirable de un volumen sumamente útil en las problemáticas que plantea y en los esfuerzos compartidos para seguir avanzando más allá de los caminos trillados. El trabajo de Frida Villavicencio (“De la paleografía a la edición crítica: ¿una ecdótica para lenguas indígenas?”) señala, en este sentido, la ausencia tanto de una tradición ecdótica para las lenguas indígenas como de la reflexión sobre la individualidad de sus textos.
Los criterios adoptados en la transcripción y traducción al caste-llano de un texto sobre la Pasión de Cristo son puestos de relieve por Pilar Máynez y Salvador Reyes (“Problemas en la transcripción y edición del texto náhuatl de La Pasión de Cristo”), lo que permite apreciar las dificultades de la escritura indígena. En cuanto a los textos orales y sus particularidades, el problema es abordado por Jeanett Reynoso Nove-rón y Concepción Company Company en el trabajo final del volumen colectivo (“Criterios de edición de un corpus oral: El español indígena de México”), quienes a partir de las bases de su propio proyecto edito-rial destacan e iluminan recursos metodológicos de sumo interés para editar y de ese modo conocer más profundamente el español hablado por indígenas en México.
problemáti-cas menos específiproblemáti-cas, como las práctiproblemáti-cas de puntuación en la historia del español o la edición de textos de tradición oral, se establece la nece-sidad del acceso de estos textos más o menos antiguos para los lectores actuales y se emprende de manera concreta un proyecto de recupera-ción, preservación y comprensión de la tradición cultural nacional.
Los artículos de este volumen colectivo plantean preguntas en lugar de brindar respuestas, presentan proyectos en curso y propuestas edi-toriales antes que métodos normativizados de edición, extendiendo de ese modo los límites no sólo disciplinares, sino también nacionales, al volverse un ejemplar de suma utilidad para el interesado por la ecdótica, allí donde la edición crítica de textos lo encuentre.
CARINA ZUBILLAGA
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FERNÁNDEZ GUIADANES, ANTONIOY MA. GIMENADEL RIO RIANDE, Hacia
una emendatio legítima: la collatiointra e intertextual en la edición de la lírica profana gallego-portuguesa
A pesar de que el Arte de Trovar gallego–portugués es claro a la hora de referirse al principio de isometría versal que gobierna los textos líricos de su tradición, y de que este principio se encuentra bien ilustrado en la práctica de revisión y corrección de la que da cuenta el único códice profano de época trovadoresca, el Cancionero de la Biblioteca de Ajuda
(A), los modos de abordar los problemas de hipo e hipermetría versal han variado considerablemente desde las primeras ediciones críticas de-cimonónicas hasta nuestros días. El propósito de este trabajo es revisar algunas de estas propuestas de fijación textual, con el fin de sentar las bases de un método de carácter científico —la collatio y emendatio intra e intertextual— que, con una rigurosidad basada en el procedimiento de copia de los códices y en las particularidades de lengua de las can-tigas conservadas, ofrezca un abordaje certero en el caso de proceder a una enmienda.
PALABRASCLAVE: lírica profana gallego – portuguesa – edición crítica –
verso – hipometría – hipermetría – collatio – emendatio.
edi-tions to those of the present. The aim of this article is to revise some of these propositions of textual fixation in order to lay the foundations of a scientific method —the intra and intertextual collatio and emendatio— which, based on the practice of copying the codices and the language of the lyrical texts, may offer an accurate approach to emendation. KEYWORDS: Galician-Portuguese profane lyric – critical edition – verse
– hypometry – hypermetry – collatio – emendatio.
TAYLOR, BARRY, Manuscritos incompletos, obras incompletas: Libro de
los Gatos, Siervo libre de amor, Libro de laCaza
Varias obras de la literatura medieval española nos han llegado de forma posiblemente incompleta. El presente artículo ofrece una metodología para distinguir varios fenómenos textuales interrelacionados: obra in-completa, obra abierta, copia mutilada, copia incompleta de primera generación, copia incompleta de segunda generación. Se estudian el
Libro de los gatos, el Siervo libre de amor, el Librode lacaza de don Juan Manuel, con comparaciones con el Libro de la montería, el Libro de los exemplos por a.b.c. y la Rethórica de M. Tullio Cicerón.
PALABRASCLAVE: Manuscritos – Libro de los Gatos – Siervo libre de amor
– Libro de laCaza
Several works of medieval Spanish literature have come down to us in a possibly incomplete form. This article offers a methodology to dis-tinguish interconnected various textual phenomena: incomplete work, open work, mutilated copy, first-generation incomplete copy, second-generation incomplete copy. Works studied include the Libro de los gatos, Siervo libre de amor, and don Juan Manuel’s Librode lacaza, with glances at the Libro de la montería, the Libro de los exemplos por a.b.c.
KEYWORDS: Manuscripts – Libro de los Gatos – Siervo libre de amor –
Libro de laCaza
FRADEJAS RUEDA, JOSÉ MANUEL, La versión castellana del Livro de falcoaria de
Pero Menino de Gonzalo Rodríguez de Escobar
En 1877 José Gutiérrez de la Vega informó a los bibliotecarios del Palacio Real de que dos manuscritos que contenían el trabajo de Ro-dríguez de Escobar eran en realidad partes de un mismo códice que se había dividido en dos. En 1931 Rodrigues Lapa daba cuenta de que ambas partes habían sido robadas por un subalterno de la biblioteca. Sin embargo, en 1936 Gunnar Tilander descubrió que solo había des-parecido la primera y publicó la que se conservaba. En 1996 se subastó un manuscrito autógrafo de Pero López de Ayala que resultó ser el fragmento desaparecido de la Biblioteca Real, del cual posteriormente se publicaron algunos pasajes. En la primavera de 2010, a raíz de una nueva puesta en pública subasta, se pudo obtener una copia digital de todo el documento. En este artículo se presenta el análisis y la edición completa de la traducción que Rodríguez de Escobar realizó del Livro de falcoaria de Pero Menino a principios del siglo XV.
PALABRAS CLAVE: Manuscritos robados – Traducción portugués
medie-val–español medieval – Edición – Cetrería – Pero Menino – Rodríguez de Escobar
assistant librarian. However, in 1936 Gunnar Tilander observed that only one of the two was missing and published the section still housed in the Royal Palace. In 1996 a XIV-century original autograph written
by Pero López de Ayala was offered and sold in a public auction, but it proved to be the stolen portion of the Rodríguez de Escobar translation and a few folio sides were published. In 2010 the manuscript was again offered for sale in a public auction. On this occasion it was possible to obtain a digital copy of the whole codex. In this paper both parts of Rodriguez Escobar’s XV-century translation are edited and analysed.
KEYWORDS: Stolen Manuscripts – Translations Old Portuguese–Old Spanish
– Edition – Falconry texts – Pero Menino – Rodríguez de Escobar.
ABELEDO, MANUEL,Sobre el valor de los marginalia en la tradición
ma-nuscrita. Análisis del ms. 11/8544 de la Real Academia de la Historia de la Crónica de la población de Ávila
El manuscrito 11/8544 de la Real Academia de la Historia presenta una abundantísima cantidad de glosas que cubren casi por completo su espacio marginal. En la gran mayoría de los casos, no se trata de infor-mación añadida de carácter relevante, y por lo tanto ha sido ignorada por completo por la crítica, no solamente en este caso, sino en general frente a estos fenómenos. El trabajo pretende sacar algunas conclusiones sobre la redacción de las mismas y demostrar así su valor como testimo-nio de los modos de lectura de textos antiguos.
PALABRASCLAVE: Ávila – historiografia – critica textual – marginalia
here, but generally in face to these phenomena. This work pretends to contribute with some conclusions about the writing of these marginal notes, and to show in that way their value as a testimony of the ways of reading of ancient texts.
Los artículos y notas que se reciban deberán ajustarse al foco de interés de Incipit –tal y como se anuncia en el vuelto de la tapa– y cumplir con la normativa explicitada a continuación. La Dirección se reserva la determi-nación del número de la revista en que han de ser publicados los artículos evaluados positivamente. Los documentos, reseñas y noticias bibliográficas serán solicitados por la Dirección.
El español es la lengua oficial de la revista, pero en casos extraordina-rios, por la importancia del trabajo y por dificultades insalvables de traduc-ción, se aceptarán trabajos en otras lenguas habituales en nuestra cultura (portugués, catalán, francés, italiano, inglés).
Se propone una extensión aproximada de hasta 20 páginas para los artículos y de hasta 10 páginas para las notas (cada página deberá tener 30 líneas de 70 caracteres cada una).
Los trabajos deben ser presentados en forma electrónica e impresa: un disquete con el archivo generado por un procesador de textos WordPerfect o Word for Windows, en cualquiera de sus versiones, y dos copias impresas en papel tamaño carta (A4), una de ellas –la que se remitirá a arbitraje– sin nombres o datos identificatorios del autor.
El texto debe disponerse a doble interlínea, incluidas las notas y la bi-bliografía. Se recomienda usar el tipo Times New Roman en cuerpo 12. Las notas deber ir a pie de página, con numeración correlativa y sin paréntesis ni puntuación alguna.
pp.), con los datos completos en la bibliografía al final del trabajo, según las normas que ilustran estos ejemplos:
Libros:
Bertini, Ferruccio, ed., 1991. La mujer medieval, trad. de Margarita Galán García. Madrid: Alianza.
Boase, Roger, 1977. The Origin and Meaning of Courtly Love. A Critical Study of European Scholarship. Manchester: Manchester University Press. Gargano, Antonio, ed., 1981. Juan de Flores, Triunfo de Amor. Pisa:
Giardini.
Menéndez Pidal, Ramón, 1956. Orígenes del español. Estado lingüístico de la península ibérica hasta el siglo XI. Madrid: Espasa-Calpe [1ª. ed., 1906].
Smith, Colin, ed., 1986. Poema de mio Cid, trad. de la introd. de Abel Martínez-Loza, 13ª. ed. Madrid: Cátedra (Letras Hispánicas, 35). Los títulos deben aparecer completos.
No hay que traducir los nombres de autores, editores, ciudades, edito-riales y colecciones.
Cualquier información que se desee proporcionar va entre corchetes y al final de los datos de imprenta.
Artículos en revistas o libros:
Leonardi, Claudio, 1991. “Baudonivia la biógrafa”, en Ferruccio Bertini, ed., La mujer medieval, trad. de Margarita García Galán, Madrid: Alianza, 63-73.
Spitzer, Leo, 1953. “On moça tan fermosa”, Hispanic Review, 21: 135-138. Cuando las revistas no empleen numeración continua en un volumen, además de éste se indicará el fascículo o número.
Telefax: 4954-7700 / 4954-7300 E-mail: [email protected]