Centro de Estudios Judaicos
Curso: Talmud
La Ley de Israel
El judaísmo como forma de vida se rige por normas de conducta que responden a valores tradicionales.
Estas leyes y normas están basadas en los preceptos religiosos escritos en la Torá (Biblia Hebrea).
La Ley de Israel está compuesta por la Ley Escrita, "Torá She-Bijtav"" y por la Tradición Oral, "Torá She-Bealpé".
La Tradición oral complementa a la Ley escrita.
El Talmud
Talmud es la forma sustantiva del verbo hebreo "Lelamed" ("enseñar") y originalmente significó "estudio".
En su acepción particular, significa la justificación y explicación de las normas religiosas conocidas como Halajot ("reglas de conducta" según la ley religiosa). Las Halajot fijan la forma práctica de cómo se deben cumplir las Mitzvot (preceptos) de la Ley Escrita (Torá).
Fuentes Judías Tradicionales
TORÁ (LEY)
Tradición Escrita Torá Neviim (Profetas) Ketuvim (Escritos) TANAJ (Biblia) Tradición OralLeyes a Moisés en Sinaí Halajot
MISHNÁ TALMUD
El texto del Talmud está compuesto por dos partes: la Mishná y la Guemará.
La Mishná
La palabra Mishná es la forma sustantiva de su raíz hebrea que significa "repetir". El significado de la palabra Mishná también describe la forma de enseñanza y aprendizaje de la Ley Escrita. Este método se basaba en la enunciación de la Halajá por parte del maestro y su posterior repetición por parte del alumno.
Se conoce como Mishná a la compilación sistemática de las Halajot, codificadas por el sabio Rabi Yehuda Hanasí.
Esta codificación de la Ley incluye colecciones previas de Halajot, tal como fueron transmitidas en las Ieshivot (academias de estudio rabínicas) de Palestina hacia fines del siglo 2 e.c..
La base de esta compilación está formada por colecciones de Halajot anteriores a Rabi Yehuda Hanasí, particularmente la redactada por Rabi Meir.
Cerca del año 210 e.c. (era común) Rabi Yehuda Hanasí concluyó la codificación de las distintas colecciones de Halajot, en el texto conocido bajo el nombre de Mishná. Contenidos de la Mishná
La Mishná contiene los fundamentos y detalles para la aplicación práctica de las Mitzvot (preceptos) de la Ley escrita (Torá).
La forma exacta del cumplimiento de las Mitzvot está detallada por la Halajá.
Las Halajot fueron trasmitidas y enseñadas en forma oral desde la época de Moisés. A través de los siglos, las definiciones exactas de las Halajot se fueron olvidando lo que dio origen a distintas escuelas de estudio y diferentes interpretaciones de una misma Halajá.
En consecuencia, Rabí Yehuda Hanasí decidió escribir la Tradición Oral, con dos objetivos principales:
a) Establecer un código común a todos los judíos de cómo cumplir las Mitzvot, a través del dictámen único de las distintas Halajot.
b) Evitar el olvido y desvirtuación de las Halajot en las futuras generaciones. El texto de la Mishná incluye generalmente dos partes:
- La ley establecida para ser aplicada, llamada Halajá.
- Argumentos legales que fueron descartados por los sabios y no se fijó como Halajá. El texto de la Mishná incluye las discusiones entre los sabios: tanto las opiniones que finalmente fueron aceptadas y dan origen a la Halajá establecida, como así también las opiniones que fueron rechazadas y otros comentarios.
¿Porqué incluyó Rabí Yehudá Hanasí temas adicionales en el texto de la Mishná, cuando lo más indicado era escribir directamente el texto de la ley (Halajá)?
La respuesta es que los sabios a través de las generaciones, no sólo fijaron su opinión sobre cómo debería dictarse la Halajá en cada caso, sino que además expresaban tradiciones que ellos mismos aprendieron de sus maestros.
Cuando Rabí Yehudá Hanasí compiló los tratados de la Mishná, decidió escribir en muchos casos también los argumentos de aquellos sabios cuyos dictámenes no fueron aceptados cuando se fijó la Halajá final. Esta actitud tenía como objetivo que la Halajá final sea aceptada también por aquellos cuya opinión fue rechazada en la etapa previa de discusión.
Así lo expresa el texto del Tratado de "Eduiot" ("Testimonios") Cap. 1:
¿Para qué fueron recordadas las palabras de personas individuales entre las del conjunto? Para que si viniere uno y te dijere: "así y así escuché". Le podrás responder: "Es verdad, pero esas palabras corresponden a tal sabio específico y por consiguiente, es una ley que no ha sido aceptada" (ya que en una discusión entre uno y varios sabios, la ley se establece según la opinión de la mayoría).
Casos particulares del texto
a) Una misma Halajá figura de forma distinta en dos Mishnaiot y se contradice. Esto se debe a que Rabí Yehudá Hanasí, en principio, consideró que dicha Halajá debe establecerse según la opinión de un sabio determinado, pero luego se retractó y decidió que la Halajá debe fijarse según la sentencia dictaminada por otro sabio. Sin embargo, como ya se había propagado en las casas de estudio la Mishná que fue enseñada según la primera Halajá fijada por Rabí Yehudá, era imposible hacer olvidar a los alumnos esa primera Mishná.
En consecuencia ambas Mishnaiot quedaron incluidas en el texto, solo que debemos saber que la Halajá quedó establecida según la Mishná posterior ya que expresa la idea definitiva de Rabí Yehudá.
b) Mishnaiot que contienen varios temas entremezclados.
Tomemos como ejemplo, la primer Mishná del capítulo 3 del tratado de "Eruvim". "Eruv" significa mezclar o asociar. Es el mecanismo fijado por los sabios para unificar dos patios contiguos y poder de esa manera trasladar y cargar cosas durante el Shabat en esa superficie. Consiste en de tomar dos alimentos y dejarlos en víperas del Shabat como en un solo plato como símbolo de la unificación. De esta manera ambas superficies serán consideradas como un solo patio.
Dice la Mishná:
"Con todo (alimento) realizamos "eruvim" (plural del término "eruv") y asociamos (en este caso se refiere a dos pasajes o accesos contiguos), excepto con agua y sal (los cuales no son aceptados para utilizarse como parte de un "eruv"). Todo (alimento) es adquirido con dinero del (segundo) diezmo, excepto agua y sal. Quién promete (abstenerse) de alimento, tiene permitido agua y sal".
Son temas que tienen como tema en común el agua y la sal pero su contenido es totalmente diferente, ya que nada tienen que ver las promesas, con el diezmo o los eruvim.
Esto se debe a que cuando Rabí Yehudá compiló las Mishnaiot, hubo veces que se encontró con colecciones ordenadas de Halajot y en otras ocasiones tuvo que fijar un orden según su propio criterio.
Rabí Yehudá no modificó el texto de aquellas colecciones de mishnaiot que encontró ya ordenadas por sabios anteriores. Esto se debe a la obligación de cada discípulo de transmitir lo que aprendió de su maestro utilizando exactamente el mismo lenguaje. La Mishná que citamos como ejemplo, incluye temas entremezclados debido a que los antiguos maestros no estudiaban casos en forma ordenada, sino que entrelazaban temas que tenían algo en común en forma asociativa, como método de memorización que facilitara recordar la Halajá correspondiente.
c) El principio de una Mishná (se denomina "Reisha") fija una Halajá que se contradice a sí misma en el texto final de esa misma Mishná (se denomina "Seifa"). En estos casos, el desarrollo de la Guemará (que es la explicación a la Mishná) analizará en detalle las dos partes de la Mishná para aclarar la aparente contradicción. Generalmente en la interpretación de la Guemará se atribuye la primera Halajá a un determinado Taná (sabio de la Mishná) y la segunda a otro, dividiendo la Mishná en dos partes. En ese caso, la Halajá definitiva quedará dictaminada en el desarrollo del texto de la Guemará.
Los sabios que figuran en la Mishná se llaman "Tanaim". "Taná" también significa estudiar en arameo, que era la lengua hablada por los judíos exiliados en Babilonia. Los Tanaim estudiaban y enseñaban la Mishná de memoria, ya que estaba prohibido transcribir la Ley oral.
Con el crecimiento de la diáspora judía y para prevenir el olvido de las Halajot, decidieron los sabios escribir la Ley oral que pasó a ser un texto de estudio escrito. Rabí Yehudá Hanasí tomó la iniciativa de compilar la Mishná y codificarla. Según consta en el tratado talmúdico de Jaguigá, Rabí Yehudá tuvo en su poder seiscientos colecciones anteriores de Mishnaiot que resumió en sesenta y tres "Masejtot" (tratados) conocidos. A partir del "sellado de la Mishná", nadie tiene derecho a agregar o quitar parte alguna del texto, solo se lo puede interpretar.
Fuentes halájicas de la Mishná
La Mishná es un compendio de Halajot (leyes religiosas) que explican la forma de implementar y cumplir las Mitzvot (preceptos).
Estas Halajot son interpretadas y deducidas a partir de cuatro fuentes principales:
1) Halajá leMoshé miSinai.
Son leyes ordenadas a Moisés por D's durante su estadía de 40 días en el monte Sinaí. No tienen relación con ningún "Pasuk" (versículo) y es imposible deducirlas del texto de la Torá.
Maimónides afirma que las "Halajot leMoshé miSinai" son aquellas que no presentan polémica o controversia. Por ejemplo, se aprende del versículo en el libro Devarim cap. 6, 8:
"Y las atarás por señal en tu mano y estarán por frontales entre tus ojos", que la forma de cumplir esta "mitzvá" (precepto) es a través de los "Tefilín" (filacterias). Todas las medidas de volumen, peso y distancia que están aceptadas en relación con el cumplimientos de las distintas mitzvot: también son "Halajá leMoshé miSinai". 2) Perushim Mejudashim. (explicaciones renovadas).
Estas son todas las halajot aprendidas de la Torá Escrita con la ayuda de aclaraciones o de alguna de las 13 "midot" (medios de deducción) a través de las cuales son interpretados los preceptos de la Torá.
En el marco de los "Perushim Mejudashim" hay discusiones entre los estudiosos acerca de cómo implementar la Halajá. Se establecen nuevas halajot a través de razonamientos lógicos o a través de las "midot" con las cuales se explica el texto de la Torá. Por eso también las Halajot fijadas por medio de los Perushim Mejudashim se consideran leyes de la Torá.
Finalmente la Halajá es fijada por la opinión de la mayoría de los "Jajamim" (sabios). Leyes fijadas por los Sabios (Dinim Derabanan)
Hay dos tipos de leyes fijadas por los Sabios: las Guezeirot y las Takanot. 3) Guezeirot (ordenanzas)
Guezeirot son las leyes que establecieron los "Neviím" (profetas) y los sabios en cada generación, para poner límites y prevenir trasgresiones a los mandamientos de la Torá.
La atribución de los sabios de poder fijar leyes religiosas adicionales a los preceptos explícitos de la Torá, se basa en la interpretación del texto en el libro Vaikrá cap. 18,30: "Y guardaréis mi precepto...". De aquí dedujeron los sabios la obligación de fijar reglas para evitar que la persona transgreda los mandamientos de la Torá.
A veces surgían divergencias entre los sabios respecto al decreto de una Guezeirá. Por ejemplo: Está escrito en forma explícita en la Torá la prohibición de mezclar y comer carne vacuna con leche.
A través de las generaciones, los Sabios prohibieron comer carne de ave con leche, para alejar al hombre de la posibilidad de trasgredir el precepto explícito.
No obstante, el sabio Rabi Iosi de la Galilea no aceptó esta disposición y permitió a la gente de su pueblo que cocinen carne de ave con leche.
Generalmente, se dictaron Guezeirot para alejar al público de las trasgresiones a los mandamientos de la Torá. En consecuencia si desaparece el motivo que generó este dictamen, el Bet Din (tribunal religioso) puede anular esta Guezeirá en beneficio de la comunidad.
4) Takanot (reglamentos)
Las Takanot son Dinim (leyes) que decretaron los sabios sobre temas de relaciones sociales o comerciales entre los hombres.
Las Takanot no agregan ni restan detalles de las demás mitzvot. Generalmente son dictadas ante situaciones que atentan contra la seguridad personal o colectiva en una comunidad, en bien del orden público o para proteger bienes materiales.
Una Takaná decretada por un Beit Din (tribunal) determinado, pude ser anulada o corregida sólo por otro Bet Din superior en número al primero.
Estructura y división de la Mishná
El contenido total de la Mishná está dividido en seis secciones o Sedarim. Cada Seder tiene un número de tratados o Masejtot.
A su vez, estas Masejtot están divididas en capítulos o Perakim, y cada capítulo en Mishnaiot.
A. Seder Zeraim (semillas)
Contiene once tratados relativos a las leyes del cultivo del suelo y sus productos. (1) Berajot (bendiciones) y oraciones, particularmente aquellas de recitado diario. (2) Peá (esquina) concerniente a las partes la los terrenos y sus productos que deben ser dejados a los pobres y en general relativo a las leyes sobre los pobres.
(3) Demai, más precisamente Dammai (dudoso) concerniente a los frutos del suelo sobre los cuales es dudoso si el diezmo ha sido pagado.
(4) Kilaim (heterogénea), concerniente a la combinaciones ilegales de plantas, animales, y vestidos.
(5) Sheviit (séptimo), se refiere al Año Sabático. (6) Terumot (hacer ofrendas) para los Cohanim. (7) Maasrot (diezmos) para los Levitas.
(8) Maaser shení (segundo diezmo), que tenía que ser consumido en Jerusalem. (9) Jalá (levadura), precepto de separa masa como ofrenda antes de hornear pan. (10) Orlá (prepucio) concerniente a los frutos de los árboles
(11) Bikurim (primeros frutos) llevados como ofrendas al Templo de Jerusalem. B. Seder Moed (tiempo especial, festividad)
Trata en doce tratados de los preceptos relativos al Shabat, las festividades y días especiales, así como días de ayuno.
(1) Shabat.
(2) Eruvin (combinaciones), mecanismos fijados por los sabios para poder hacer algunos trabajos en Shabat y festividades.
(3) Pesajim, trata de la festividad de Pesaj
(4) Shekalim (unidad de moneda), trata del impuesto de medio shekel para el mantenimiento del servicio religioso en el Templo.
(5) Iomá (día), trata de Iom Kipur.
(6) Suká (cabaña), trata de la fiesta de Sukot.
(7) Beitzá (huevo), El nombre refiere a la primera palabra de este Tratado que trata los tipos de trabajos permitidos o prohibidos en las festividades.
(8) Rosh Hashaná (comienzo del año), trata del año nuevo judío que es día de Juicio universal.
(9) Taanit (ayuno).
(10) Megilá (rollo) de Esther, relativo a las leyes que deben ser observadas en la fiesta de Purim.
(11) Moed Katán (fiesta menor), las leyes relativas a las fiestas que tienen lugar entre el primer y último día de Pascua y Sukot.
(12) Jagigá (festividad), trata de la obligación de peregrinaje a Jerusalem y de las ofrendas privadas en tal ocasión.
C. Seder Nashim (mujeres)
Se refiere en siete tratados las leyes del matrimonio, divorcios y promesas personales. (l) Iebamot, trata el caso de la obligación de una persona de casarse con la viuda de su hermano que murió sin haber dejado descendencia.
(2) Ketubot, trata de actas matrimoniales y arreglos maritales. (3) Nedarim ("votos") y su anulación.
(4) Nazir (Nazareo).
(5) Sotá ("mujer sospechada") de infidelidad y su absolución. (6) Gittin (cartas de divorcio).
D. Seder Nezikin (daños)
Explica en diez tratados la ley civil y criminal.
En esta sección del Talmud están incluidos los tratados de Eduiot, una colección de tradiciones y el tratado de Pirkei Avot que trata sobre la ética judía.
Los tratados de Baba Kama (el "primer portón"), Baba Metziá (el "portón medio"), y la Baba Batra (el "último portón), originalmente formaron una única Masejet que fue subdividida debido a su extenso texto (30 capítulos.).
(4) Sanhedrín, trata de las cortes legales, los procesos legales, y la justicia criminal. (5) Makot (castigos físicos), trata de los castigos físicos legalmente reconocidos. (6) Shevuot (juramentos).
(7) Eduiot (testimonios), conteniendo una colección de decisiones legales reunidas de los testimonios de autoridades distinguidas.
(8) Avodá Zará (idolatría).
(9) Avot (padres) o Pirkei Avot (capítulos de los padres) que contiene eneseñanzas éticas de los Tanaim.
(10) Horaiot (enseñanzas y decisiones) concernientes a decisiones legales y cuestiones religiosas que fueron erróneamente copiados.
E. Seder Kodashim (cosas sagradas)
Trata en once tratados los sacrificios, servicios del templo, y objetos ofrendados. (1) Zebajim (sacrificios de animales).
(2) Menajot (ofrendas vegetales).
3) Julin (cosas profanas) del sacrificio de animales puros e impuros y de las leyes concernientes a la comida.
(4) Bejorot (primogénitos) de los hombres y animales.
(5) Arajin (valuaciones) valuación de personas y objetos dedicados como ofrendas a D's.
(6) Temurá (intercambio) de objetos sagrados.
(7) Keritot (escisiones), concerniente a los pecados penados con esta pena, y que debe ser hecho cuando cualquiera cometa estos pecados intencionalmente.
(8) Meilá (profanación) de un objeto sagrado.
(9) Tamid (sacrificio continuo) concerniente al sacrificio (matutino y vespertino) diario en el tabernáculo diario y al templo en general.
(10) Midot (medidas), una descripción del templo y de los servicios del templo. (11) Kinim ("nidos"), del sacrificio de palomas por los pobres.
F. Seder Toharoth (purificaciones)
Trata en doce tratados las ordenanzas de limpieza y purificación.
(l) Kelim (vajilla), trata de las condiciones bajo las cuales se tornan sucios los utensilios domésticos, vestimenta, etc.
(2) Ohalot (tiendas) de la corrupción de las casas por los cuerpos. (3) Negaim (afecciones de la piel, lepra).
(4) Pará Adumá (ternera roja). Referente al proceso de purificación.
(5) Teharot (purificaciones) (eufemísticamente), trata de los menores grados de impureza duraderos sólo hasta el ocaso.
(6) Mikvaot (fuentes) las condiciones bajo las cuales los manantiales y reservorios son adecuados para ser usados en purificación ritual.
(7) Nidá (menstruación). Leyes referentes al período de impureza femenina.
(8) Majshirin (preparativos) las condiciones bajo las cuales ciertos artículos, por contacto con líquidos, se convierten en ritualmente impuros.
(9) Zavim (personas afligidas por infecciones urinarias urgentes).
(10) Tevul Iom (inmersos en el día), la condición de la persona que ha tomado el baño ritual, pero todavía no ha completado su purificación antes de la caída del sol. (11) Iadaim (manos), trata de la suciedad ritual de las manos y su purificación. (12) Uktzin (tallos) de frutas y cáscaras y su impureza ritual.
En las ediciones actuales del Talmud, el número de tratados es sesenta y tres. Originalmente eran solamente sesenta, debido a que Baba Kama, Baba Batra y Baba Metziá, así como Sanhedrín y Makot formaban un sólo Tratado.
El texto conocido de la Mishná hoy día, tiene su origen en tres fuentes:
a) Manuscritos de las ediciones de la Mishná como fue compilada por Rabi Yehuda Hanasí, b) El Talmud de Eretz Israel c) El Talmud Babilónico.
Los contenidos del Mishná son esencialmente casuísticos con el dictamen final de la Halajá correspondiente. La excepción son los Tratados de Avot y Midot.
El texto de la Mishná está escrito en idioma hebreo bastante puro, enriquecido por palabras tomadas de la lengua griega, del latín y ciertas expresiones técnicas como imitaciones de fórmulas legales Romanas.
Para citar una determinada Mishná, se nombra la Masejet (Tratado) a la que pertenece y el número de capítulo de esa Masejet. Por ejemplo: Mishná de Berajot, capítulo 3. Entre los comentaristas del texto completo de los Tratados de la Mishná se destacan: Maimónides (España, 1138-1204), Rabi Obadia di Bertinoro (Italia, 1450- 1510), Yom Tov Lipmann Heller (Alemania, 1579-1654). En la actualidad, es muy popular el comentario del Rab Pinjas Kehati (Israel, 1910-1976).
La primera versión completa de la Mishná fue editada en el año 1492 por Soncino, en la ciudad de Nápoles.
Clase 2
Etapas en la compilación de la Mishná
La carta de Sherira Bar Janina
Desde la destrucción del Segundo Bet Hamikdash (Gran templo) en Jerusalem y como consecuencia de la dispersión de los hijos de Israel por el mundo, surgieron en las distintas comunidades diferencias en las interpretaciones de cómo aplicar muchas de las leyes de la Torá en la vida diaria.
Debido a esta situación, la comunidad judía de Kairouan en Africa del Norte, liderada por Rabi Iaakov Bar Nisim le envió una carta al Gaon Sherira Bar Janina pidiendo respuestas a las siguientes preguntas: ‘quien escribio la Mishna’, ‘el Talmud’. Las comunidades de la Diáspora, necesitaban pruebas que documentaran que en realidad la Mishná y el Talmud eran las principales fuentes de la Ley rabínica y sus dictámenes debían ser acatados en forma indiscutible.
Sherira bar Janina (906-1006 e.c.), era un "Gaón" (título otorgado a los sabios y líderes espirituales en Babilonia), reconocido experto en la historia y desarrollo de las enseñanzas recopiladas en la Mishná y el Talmud. Sherira Bar Janina respondió a todas estas incógnitas en un escrito conocido como ‘Igueret Sherira Gaon’ (La carta de Sherira Gaón). Basándose en el Talmud, los midrashism y Tosefta, Sherira escribió lo que se puede llamar ‘la primera historia del desarrollo del Talmud’.
Esta crónica cronológica del desarrollo de la compilación de la Mishná presentada por Sherira Gaón es la más aceptada a través de las generaciones. El documento presenta a la Mishná no sólo como una recopilación de la Torá Oral (que se escribió por temor a que se olvidara), sino como un desarrollo sistemático de comentarios, opiniones y explicaciones de las Halajot que rigen la aplicación de la Torá a la vida diaria.
Este desarrollo fue llevado a cabo por grupos de sabios y eruditos que sobrevivieron la destrucción del Templo de Jerusalem y por sus posteriores discípulos.
Etapas en el desarrollo del texto de la Mishná
Siglo I era común: Mishná Rishoná – La Primera Mishná
Desde la antigüedad en los Batei Midrashot (centros de estudios) de Israel se transmitía el conocimiento en forma oral, pero esto no contradice que hubieran sido escritos ciertos documentos conteniendo los apuntes más importantes.
Según la carta de Sherira Gaon, las primeras explicaciones de la Torá eran en forma de Midrash (método de Investigación-Exposición). Asimismo, el texto conocido como Mishná comenzó a escribirse en el tiempo de los alumnos de los sabios Shamai y Hilel, o sea el siglo1 de la era común.
Estas enseñanzas llevan el nombre de Mishná Rishoná (‘Primera Mishná’) que era una especie de libro de texto para los estudiantes.
Las primeras Mishnaiot
Esta colección conocida como Primera Mishná, no hizo que cesara la diversidad de opiniones respecto a su interpretación. Entre los mismos discípulos de Shamai y Hilel que pronto serían maestros y tendrían sus propios centros de estudios, el texto era explicado de distintas formas. Esto dio origen a muchas Mishnaiot que surgieron a partir de una Primera Mishná.
Como ejemplo podemos citar los tratados de Sanhedrín página 88b y Sota página 47b donde la Mishná Rishoná comenzó a convertirse en varias mishnaiot (enseñanzas).
Año 70 e.c.: Iavné – Eduiot, la primera revisión de las mishnaiot
Según la tradición talmúdica, antes del ataque de Tito a Jerusalem, Rabí Iojanan Ben Zakai tuvo un diálogo con Vespasiano, padre de Tito, en el cual Rabí Iojanan le pide al gobernante romano que le dejara ir junto a sus compañeros a Iavne, una ciudad ubicada en el centro de Israel cercana a la costa del Mediterráneo.
Es así como ya desde antes de la destrucción del Segundo Bet haMikdash (70 e.c.) algunos sabios liderados por Rabí Iojanan Ben Zakai moraron en la ciudad Iavne, donde luego se estableció el Sanhedrín y la Ieshivá para futuros maestros.
Después de la muerte de Iojanan Ben Zakai, bajo la presidencia de Raban Gamliel II junto a Elazar ben Azarya, se comenzó a coleccionar de forma más sistemática las enseñanzas existentes.
Así surgió la colección llamada ‘Eduiot’. Esta colección en su estado original era o más extensa que el actual tratado de ‘Eduiot’, pues incluía todas las decisiones halájicas que en aquel entonces se conocían, y a su vez era una revisión de la Mishná Rishoná.
Sin embargo, tanto la Mishná Rishoná como su revisión original bajo el nombre de Eduiot, no fueron compiladas según temas específicos como la posterior Mishná de Rabí Yehudá haNasí.
La Mishná de Rabí Akiva – La primera corrección y organización de las mishnaiot
Debido a que la obra Eduiot que ahora venía a ser el texto de estudio en las escuelas (Batei Midrash) preservaba las enseñanzas sin un orden, en cierto sentido dificultaba el aprendizaje, y debido a la necesidad de darle forma a esta recopilación de enseñanzas es que aparecen personas como Rabí Akiva, el primero en tomar esta tarea de reeditar el material de estudio por tópicos en diferentes tratados (Avot deRabi Natan 18.1). Aún en la presente ‘Mishná de Rabí Yehudá haNasí’ se menciona esta colección comenzada por Rabí Akiva en contraste con la ‘Mishná Rishoná’ (Sanhedrin 3.4), quedando claro que el trabajo de Rabí Akiva fue similar al que mas tarde haría Rabí Yehudá haNasí. De hecho existen dos tratados que definitivamente fueron incluidos en su presente forma en la Mishná de Rabí Akiva. Rabí Meir, discípulo de Akiva, menciona el tratado Ukzin en Horaiot 13b y Rabí Iosef, discípulo de Akiva, nombra el tratado de Kelim.
Rabí Akiva no solo añadió nuevas halajot en su redacción de las enseñanzas que había recibido en Eduiot, sino que también excluyó muchas halajot ya existentes en el texto original.
Talmidei Rabi Akiva – Un paso a tras a la Mishná de Akiva
El método de Rabí Akiva que reducía el texto de las halajot para facilitar la memorización de las mismas, pronto encontró imitadores; sus discípulos comenzaron hacer sus propias mishnaiot (recopilaciones de enseñanzas) en un diferente formato. Según la tradición cuenta, esto dio pie a que en adición a las halajot que Akiva guardó en su mishná, discípulos adjuntaran aquellas halajot que Akiva no había tenido en cuenta, como las halajot de Aba Shaul. El resultado fue que
el trabajo de Akiva, de organizar y seleccionar, se había anulado al seguir incrementando más y más halajot.
Año 220 e.c. La Mishná de Rabí Yehudá (haNasí) ben Shimón. Unificando, corrigiendo y organizando las mishnaiot .
La diversidad de colecciones de mishnaiot que había comenzado después de Rabí Akiva, tuvo su fin con Rabí Yehudá ben Shimón, llamado Yehudá haNasí (el Principe). Rabí Yehuda Hanasí utilizó su propio método, similar al de Rabí Akiva y Rabí Meir: tomó la Mishná que había comenzado con el trabajo de Rabí Akiva, la reorganizó y la redactó. Su obra es la compilación conocida como Mishná hasta la actualidad.
Rabí Yehudá haNasí también incluyó en su Mishná enseñanzas antiguas aunque estuvieran erradas, pues su intención parecía ser no solo recopilar las enseñanzas aceptadas, sino recopilar enseñanzas antiguas. En consecuencia, además de incluir en su Mishná las colecciones de Akiva y de Meir, incluyó la mayoría de otras mishnaiot existentes (Talmud Ierushalmi, Shabat 16.15c), alterando algunas e interpretando otras, pero esto no significa que recopiló todas las enseñanzas o mishnaiot que existían, sino que dentro de las ‘erradas’ seleccionó las que eran más importantes y esas incluyó. Es así que aunque la Mishná seguía siendo un texto de enseñanza variada, ahora se consideraba “revisada”.
¿Cuál es la importancia de la Mishná de Yehudá haNasí?
El hecho que Rabí Yehudá haNasí reunió en su Mishná un amplio material que antes no se había reunido y organizado en un solo documento, no fue lo que le dio popularidad a su Mishná. Lo que realmente hizo que su Mishná fuera la más ‘aceptada’ en la mayoría de las escuelas, fue su posición social.
Yehudá ben Shimón pudo llevar el título de ‘haNasí’ (el Príncipe) en una época tan difícil para Israel gracias al favor que tuvo ante los gobernantes romanos.
Mishnaiot Guedolot – Modificaciones en la Mishná de Yehudá haNasí
Con el tiempo, la Mishná de Rabí Yehudá haNasí no fue preservada en su forma original como él la redactó, sino que sufrió cambios y numerosas adiciones al texto original.
La misma Mishná muestra como Yehudá haNasí cambió de opinión con el tiempo en referencia a determinadas halajot, retractándose de sus propios dictámenes como por ejemplo en los tratados de Baba Metzia 44a; Avodá Zará 52b; Ierushalmi Avodá Zará 4.44a; Sheviit 4a.
Por otra parte no todas las decisiones de Yehudá haNasí fueron escritas por él en la Mishná, lo cual era significativo para los estudiantes de aquel entonces. Por lo tanto sus destacados discípulos liderados por Rabí Jiya, Rabí Hoshaya, Rabí Levi y Bar Kapara, comenzaron aún en vida de Yehudá haNasí, a agregar nuevo material y modificar el texto de su Mishná.
No se sabe si estas modificaciones contaban con la aprobación de Rabí Yehudá haNasí, ya que en muchos casos eran contrarias a su punto de vista.
Estas nuevas ediciones de Rabí Jiya, Rabí Hoshaya y Bar Kapara fueron llamadas Mishnaiot Guedolot (Grandes mishnaiot), pues eran más extensas que la colección de Yehudá haNasí.
Estas Mishnaiot Guedolot volvían a traer diversidad en las enseñanzas (lo que trataron de evitar tanto Rabí Akiva como Yehudá haNasí al editar sus Mishnaiot) por
lo que los maestros de la escuela de Yehudá haNasí conocidos como Debe Rabi comenzaron a revisar el texto de la Mishná de Rabí Yehudá haNasí después de su muerte. Ellos hicieron un gran número de cambios y adiciones al texto de acuerdo a las nuevas interpretaciones.
De esta forma la Mishná redactada por Rabí Yehudá haNasí y corregida por sus alumnos dejo de ser la Mishná de Rabí Yehudá haNasí para convertirse definitivamente en el compendio conocido como "La Mishná", cuyo formato llegó hasta nuestros días.
El compendio que conforma el texto general de la Mishná está compuesto de la siguiente manera: un cierto número de Mishnaiot forman un Perek (Capítulo), un número de Perakim (Capítulos) forman una Masejet (Tratado), un número de Masejtot (Tratados) froman un Seder (Orden).
Los seis Sedarim conocidos son: Zeraim, Moed, Nashim, Nezikin, Kedoshim y Toharot.
Los Amoraim – Ultima revisión de la Mishná
Finalmente y posterior al trabajo de Debe Rabi, algunos Amoraim corrigieron la Mishná en casos donde el texto parecía confuso. Son estas últimas rectificaciones las que determinaron la diferencia entre los textos de la Mishná del Talmud Ierushalmi y la Mishna del Talmud Bavli. Algunas de estas rectificaciones están marcadas en el texto de la Mishná, pero no todas.
Sin embargo no todos los Amoraim aprobaron las correciones de esta última revisión. Como ejemplo podemos citar el texto de la Mishná en el tratado Avodá Zará 1.39d en el Talmud Ierushalmi que figura según las correcciones de la Guemará,
mientras que la Mishná del Talmud Bavlí preservó el texto original, sin esas correcciones.
Guemará o Talmud
La Mishná fue escrita utilizando un lenguaje muy conciso, sin explicaciones adicionales a la ley en sí. En consecuencia, surgió la necesidad de escribir un Talmud (estudio), es decir, un texto que interprete y explique el espíritu de las palabras de la Mishná.
En el Talmud no sólo figuran distintas explicaciones sobre la Mishná, sino también otras enseñanzas que los sabios posteriores a la época de Rabí Yehudá Hanasí fueron transmitiendo. Los sabios de la época del Talmud reciben el nombre de Amoraim (lectores o voceros).
En el Talmud también contiene muchos pasajes con temas no exclusivamente “jurídicos”. Estos textos son conocidos con el nombre de “Hagadá”.
Las “Hagadot”, son generalmente relatos que encierran enseñanzas respecto del comportamiento ético o moral, así como también enseñanzas conceptuales.
Después de la destrucción del segundo Bet Hamikdash (Gran Templo de Jerusalem), hubo dos grandes centros de estudio de la Torá: en la tierra de Israel y en Babilonia. Esta situación dio origen al desarrollo de dos códigos paralelos, dos Talmudim:
El Talmud Ierushalmi, es conocido también con el nombre de Talmud de Occidente (porque la Tierra de Israel está al oeste de Babilonia) o Talmud de la Tierra de Israel. Rabí Iojanán el hijo de Rabí Itzjak Nafja, era uno de los jóvenes alumnos de Rabí Yehudá Hanasí y comenzó a escribir el Talmud Ierushalmi junto con su cuñado,
Rabí Shimón Ben Lakish (Resh Lakish), aunque sólo cerca del año 395 se finalizó de escribir esta obra.
El Talmud Ierushalmi contiene 39 tratados (masejtot) pertenecientes a cuatro de los seis sedarim de la Mishná. No existen masejtot pertenecientes a los sedarim de Kodashim y Taharot.
El Talmud Bavlí - Rav Ashe comenzó a compilar el Talmud Babilónico al final de sus días, y lo terminaron de escribir su hijo Mar Bar Rav Ashei, y su alumno Ravina cerca del año 500 e.c. Este Talmud incluye 37 tratados (masejtot) referidos a los seis Sedarim de la Mishná.
Los sabios Amoraim que habitaban la tierra de Israel son citados en el Talmud con el título de “Rabí” (por ej. Rabí Iojanan) y los Amoraim que habitaban Babilonia son citados con el título de “Rav” (por ej. Rav Huna).
La forma de estudio que se aprecia en el Talmud es muy particular: está basada en un sistema de preguntas y respuestas que hasta hoy en día es reconocido por su asombrosa profundidad y por la agudeza de pensamiento que genera en los estudiantes.
Así como la mayoría del Tanaj, la Mishná fue escrita en hebreo (fuente del idioma hebreo moderno), pero los Talmudim fueron escritos en arameo: el de Jerusalem en un idioma más puro y el de Babilonia en un idioma más popular.
Clase 3
Estudio de una Mishná y su interpretaciónTRATADO SHABAT -CAPÍTULO 16,MISHNÁ 8
Un israelita puede usar la luz de una lámpara encendida por un extranjero, pero si éste la enciende para uso del israelita, le está prohibido (usar la luz).
Cuando un extranjero saca agua (de un abrevadero o un pozo de la calle) para dar de beber a sus animales, un israelita puede, a continuación, abrevar (dar de tomar) a los suyos; si la saca para el israelita, a éste se le prohíbe (usarla).
Si un gentil construye una rampa para descender por ella (del barco a tierra), un israelita puede bajar detrás de él; si la hace para el israelita, se le prohíbe (usarla).
Cierta vez llegaron Rabán Gamliel y unos ancianos en un barco; un extranjero hizo una rampa para descender, y el Rabán Gamliel y los ancianos bajaron por ella.
Comentarios
Aparentemente, la Mishná no tendría que haber relatado tres casos distintos para enseñar la Halajá que prohíbe al israelita el uso de cosas que fueron hechas para su provecho por un no-judío en Shabat.
Pero en realidad, los tres casos son necesarios para poder aprender distintas halajot y sacar conclusiones:
Si la Mishná sólo hubiéra citado el caso de la lámpara, podría creerse que esta halajá rige únicamente en este caso, porque luz para uno es luz para cientos o miles.
Entonces ¿qué diferencia existe con el segundo caso y porqué debe prohibirse el agua? Para evitar que el extranjero haga trabajo extra en Shabat y saque del pozo más agua de lo que realmente necesita, para que el sobrante sea en beneficio del israelita. Finalmente ¿Cuál es el objetivo de la Mishná al citar el caso de la rampa?
El episodio de Rabán Gamliel y los ancianos, resume el verdadero espíritu de esta Mishná.
Justamente este relato resume la Halajá generalizada producto de los casos narrados anteriormente: El israelita puede beneficiarse del trabajo realizado por un gentil en Shabat, sólo en el caso que el gentil haya realizado ese trabajo para su propio beneficio sin tener en cuenta la necesidad del israelita.
Encontramos en la Guemará de esta Mishná, tres comentarios que amplian la interpretación de la Halajá:
a) En una ciudad habitada por israelitas y gentiles (no judíos) en la que hay una casa de baños que funciona los sábados y allí se calienta el agua para la mayoría de los habitantes.
Si la mayoría de los habitantes son no-judíos (gentiles), los israelitas se pueden bañar inmediatamente después de terminado el Shabat porque el agua que se calentó durante el Shabat fue para el uso exclusivo de los gentiles.
Si la mayoría son israelitas, después de terminado el Shabat no pueden bañarse inmediatamente y deben esperar hasta que se caliente el agua nuevamente.
b) Cuando se enciende una lámpara en Shabat en una reunión, en la que la mayoría de los participantes son no-judíos, le está permitido a los israelitas aprovechar esa luz.
Si la mayoría de los presentes son israelitas, les está prohibido.
Si son mitad y mitad, también les está prohibido usar la luz de la lámpara.
c) Para finalizar podemos relatar un “Maasé” (relato educativo), que resume el sentido de la Mishná:
“Cierta vez fue Shmuel a la casa se Abín Torán. Vino un extranjero y encendió una lámpara, y Shmuel volvió la cara (la giró hacia otro lado para no usar la luz), pero al ver que (el extranjero) había traído un documento y lo estaba leyendo, volvió nuevamente la cara hacia la lámpara, diciendo: la encendió para él”.
Conclusión: la Halajá de esta Mishná, prohibe utilizar los servicios de un gentil (no judío) en Shabat para que realice actividades en puro beneficio de uno o muchos Judíos.
El método de estudio rabínico
El método de estudio tradicional en las academias rabínicas (Yeshivot), ha sido a lo largo de la historia el diálogo vivo y animado.
Este método dialógico se da entre el alumno y su Maestro por supuesto, pero mucho más incluso entre los mismos estudiantes, de la forma que se estudia hasta hoy día: por parejas (Zugot). Cada uno hace preguntas y pone dificultades al compañero que deberá buscar en el acervo de la tradición y con su propio esfuerzo intelectual, es decir no sólo usando la memoria, la manera de responderlas. Con un trasfondo algo distinto, por cuanto que en el Judaísmo el resultado de ese diálogo, una vez globalizado y consensuado, entra a formar parte de la Ley oral, el método es muy
similar al de la más pura escolástica, cultivada por filósofos y teólogos cristianos medievales a los que se les pedía defender una tesis primero y después su contraria como ejercicio práctico y medio de depuración de las opiniones. Y se ha usado también desde siempre en los círculos intelectuales del Islam. Como telón de fondo de unos y otros encontramos la concepción y la práctica de la mayeútica socrática que, a través de la pregunta y la respuesta y de una constante puesta en cuestión de cualquier planteamiento, por evidente y obvio que parezca, pretende avanzar en el conocimiento. Este diálogo metódico es unas veces real, entre dos o más personas, y constituye lo que se ha denominado (exégesis) dialéctica dramática, y otras es más bien literario o retórico, (exégesis) dialéctica monológica. También existe, sin embargo, un tipo de interpretación simple, (exégesis) declarativa. Los argumentos y opiniones se suceden y se apoyan en las 'autoridades' de la tradición: el texto bíblico, tiene una importancia fundamental para convalidar la razón de una opinión sobre otra. Aunque muchas veces la discusión talmúdica se define según la opinión mayoritaria o la sustentada por la autoridad de un Maestro de reconocido prestigio, sin la necesidad de una nueva confirmación bíblica.
Este diálogo metódico no es sólo entre el maestro y el discípulo, o entre el expositor y quien le responde, sino que en el fondo existe un diálogo de cada uno de ellos con el propio texto que se está interpretando y adaptando; de esta forma el intérprete concreta en sí mismo todas las circunstancias del momento presente con sus premisas y el texto, por su parte, es fruto de las circunstancias de su propio momento histórico, con sus premisas. Hay una distancia entre texto e intérprete y que sirve de base para la propia interpretación, que además la dotan de unas posibilidades impensables o al menos impensadas en el momento en que el texto se escribió.
Esa distancia y, especialmente, las circunstancias 'extrañas' de lengua, estilo, etc., que podrían parecer un obstáculo, resultarán finalmente elementos positivos que permiten comprender de otra manera, y, por lo mismo, mejor y más profundamente, el texto en cuestión o la formulación tradicional que se revisa a la luz de los textos. La Guemará es comentario y prolongación de lo dicho en la Mishná. Sigue la misma estructura organizativa, pero en su desarrollo es mucho menos ordenada que la Mishná. En realidad la Guemará está compuesta a modo de acta de las reuniones o encuentros que los sabios Amoraim y sus Talmidim (discípulos) mantenían en las diferentes Ieshivot (casas de estudio), para profundizar el conocimiento y adaptar a la época las enseñanzas y decisiones de la Mishná.
El sistema de diálogo está siempre presente en el texto: una pregunta lleva a otra y una respuesta puede exigir matizaciones que suscitan a su vez nuevos interrogantes… las disquisiciones alcanzan grandes dimensiones y con frecuencia los sabios llegan a discutir temas que nada tienen que ver con el texto de Mishná que está 'teóricamente' siendo comentando.
La interpretación del texto bíblico es la base de la vida judía diaria. Pero es importante destacar, que en el desarrollo de esa interpretación, los sabios judíos introdujeron conocimientos de distintas disciplinas y ciencias de la época.
En consecuencia podemos definir al Talmud como el principal código legal religioso pero también como una enciclopedia de las costumbres, historia y cultura judía en Eretz-Israel y Babilonia entre los siglos 3 y 7 de la era común.
Entre el comienzo de la Era común y el año 220 se cuentan cinco generaciones de tanaítas. Entre los que se han nombrado hasta aquí, Rabí Yojanán ben Zakai pertenece a la primera, Rabí Ismael y Rabí Akiva a la segunda, Rabí Meír a la tercera, Yehudá ha-Nasí a la cuarta y sus discípulos a la quinta.
A los maestros del Talmud se les llama Amoraítas, tanto en arameo como en hebreo la raíz etimólogica de este término significa "decir" por lo tanto los Amoraim son 'voceros'. Se cuentan cinco generaciones de amoraitas en Eretz-Israel, y siete en Babilonia.
Es importante destacar que en ningún texto de la llamada época talmúdica se encuentra la palabra Talmud como referencia al conjunto de Guemará y Mishná. Talmud significa 'enseñanza' o 'aprendizaje', no como acción sino como referencia a los contenidos que se enseñan o se aprenden. En el texto de la Guemará aparece con frecuencia la la expresión "¿Ma talmud lomar? - ¿qué dice la Escritura?" haciendo referencia específica y concreta al texto bíblico de la Torá o de los Profetas.
Sin embargo para algunos "Talmud" es sinónimo de Guemará, como podemos deducir del texto en el TB-Kidushín 30ª:
«¿En qué medida está obligado un hombre a enseñar a su hijo Torá?
-Dijo Rabí Judá, citando a Samuel: Nos puede servir como ejemplo el caso de Zebulún, el hijo de Dan, cuyo abuelo le enseñó Escritura, Mishná, Talmud, Halajot y Hagadot».
En forma definitiva el término Talmud aparece como sinónimo de la Guemará en la época de los Gueonim, a partir del siglo 9 de la era común. Así lo vemos en la famosa carta de Sherira Gaon, escrita a finales del siglo 10: "Talmud es la sabiduría de los antiguos maestros que explicaron los fundamentos de la Mishná".
Babilonia y Jerusalem
A partir de mediados del siglo 3 e.c. las comunidades de Babilonia tuvieron un desarrollo independiente respecto de las de Eretz Israel.
En consecuencia, las enseñanzas y comentarios de la Mishná que se estudiaban en las Ieshivot de Babilonia, desarrollaron sus propias interpretaciones.
El Talmud de Babilonia
Hemos hecho diversas referencias a la existencia de 'dos Talmudim': el de Babilonia y el de Jerusalem. Comenzaremos hablando del Talmud de Babilonia por ser el que mayor influencia ha tenido, más conocido ha sido y, en definitiva, aquel al que todo el mundo se refiere cuando dice 'el Talmud'. Es, por lo tanto, el Talmud por excelencia. Según la tradición, la presencia de israelitas en Mesopotamia se remonta al año 722 a.e.c. cuando Salmanasar V deportó a las clases dirigentes del Reino del Norte tras la caída de Samaria.
La deportación a Babilonia llevada a cabo por Nabucodonosor en sucesivas oleadas, antes y después del año 587 a.e.c, reforzó esta presencia, y parece evidente que el edicto de Ciro del año 538 a.e.c, que permitía la vuelta a su país de los exilados, no significó en modo alguno la desaparición de las colonias establecidas en Babilonia, que junto con las de Egipto -originadas a partir de la primera deportación de Nabucodonosor- constituyeron la más antigua diáspora.
La profecía de Jeremías para los deportados de Egipto y la de Ezequiel para los de Babilonia, sirvieron para plantear cambios que son los que transformaron a los israelitas en judíos: la sustitución de una ética colectiva por una moral más individual, el estudio de la Torá como sustituto del culto en el Templo, la valoración de la
circuncisión, el sábado y las normas dietéticas como signo de diferenciación y de identidad de los judíos.
Las relaciones entre las comunidades judías de Babilonia y Eretz-Israel fueron buenas, aunque distantes por motivos de "competencia" entre estos dos centros respecto a la supremacía espiritual de la época.
La época del dominio seleúcida de Eretz-Israel (198-164 a.e.c) unificó a ambas comunidades bajo un mismo régimen, pero no parece que la revuelta de los Macabeos, que puso fin a ese dominio en Eretz-Israel, tuviera reflejo alguno en las comunidades de Babilonia.
Esta buena relación no estuvo nunca libre de 'una sana rivalidad' acerca de cuál de las comunidades era más importante y, en última instancia, la más legítima heredera de los antepasados. Una prueba de ello es la vigencia de la leyenda -no necesariamente carente de respaldo histórico- sobre la procedencia babilónica de Hilel, el viejo, al que se puede considerar como fundador del Judaísmo rabínico hasta nuestros días.
Las sucesivas revueltas contra el yugo romano que tuvieron lugar en Eretz Israel con las consecuentes represalias, fueron debilitando al mundo rabínico y favorecieron la emigración de sabios a Babilonia con el consiguiente intercambio y enriquecimiento cultural. Algunos de ellos regresaron posteriormente continuando su actividad en Galilea; otros quedaron para siempre en el exilio y crearon escuelas en Babilonia. Dependiendo de la mayor o menor tolerancia religiosa de los gobernantes (partos, persas-sasánidas, etc.) las comunidades judías de Babilonia fueron desarrollándose en el medio religioso hostil por el que se verían influídas. Esta situación llevó a una especie de sometimiento civíl sin claudicación religiosa, expresada en la frase atribuida al sabio Shmuel (muerto en 254 e.c.) "Dina de-maljuta dina", que significa
"la ley del Estado es ley" (TB-Baba Batra 54b y otros varios lugares referidos básicamente al pago de impuestos y a la compraventa de terrenos).
La llegada del Islam en el siglo 7 situó nuevamente bajo una misma soberanía a los dos centros judíos: Eretz-Israel y Babilonia. La decadencia y casi desaparición de las comunidades de Eretz-Israel por un lado y la preponderancia política que alcanzará la antigua zona babilónico-mesopotámica con la instalación del califato Abbasí en Bagdad por el otro, determinaron la supremacía de las academias rabínicas babilónicas (Nehardea, Pumbedita y Sura). Asimismo, la rápida difusión de la producción talmúdica 'babilónica', convirtió al Talmud de Babilonia en la fuente rabínica por excelencia.
Con todo, durante bastante tiempo las comunidades del exilio en Babilonia dependieron en buena medida - en virtud de un mítico respeto- de las comunidades de Eretz-Israel. Durante dos o tres generaciones los estudiosos babilonios emigraron a Palestina, a menudo sufriendo grandes penurias personales, para saciar su sed de conocimientos en la fuente viva de la tradición. La mayoría de ellos volvía a Babilonia una vez terminada su 'formación'. Algunos, se quedaron en Eretz Israel, como es el caso de Hilel Hazakén, el viejo.
Sobre su persona, el propio Talmud relata un famoso episodio: Todos los días Hilel trabajaba por un puñado de monedas, una mitad la entregaba al portero de la casa de estudio y la otra mitad le servía para su mantenimiento y el de su familia. Una vez no encontró con qué ganarse el salario y el portero de la casa de estudio no le permitió entrar. Entonces trepó y se sentó sobre el alféizar de la claraboya para escuchar las enseñanzas de los maestros Shemaia y Avtalión.
Se cuenta que era viernes por la tarde en pleno invierno y que estaba nevando. Cuando amaneció a la mañana siguiente dijo Shemaia: -¡Avtalión, hermano! todos los
días la casa de estudio está iluminada, y hoy está en penumbra. ¿Es que está nublado? Se fijaron y vieron la silueta de un hombre cubriendo la claraboya. Subieron y encontraron a Hilel cubierto por tres codos de nieve. Lo bajaron de allí, lo lavaron, lo friccionaron y lo sentaron junto al fuego y comentaron: ¡Este hombre merece que por él se incumpla el precepto del sábado! (TB-Iomá 35b).
Sin embargo, la fijación de la Mishná por parte de Rabí Yehudá ha-Nasí, a comienzos del siglo 3 e.c., con su carácter autoritativo, pudo ser el motivo o detonante de un distanciamiento y del comienzo de un desarrollo independiente de la reflexión halájica y del comentario en Babilonia.
Este desarrollo se apoyaba en el argumento de sabios como Shmuel quien sostenía que muchas normas y varios de los temas tratados en la Mishná respondían a tradiciones y a necesidades locales de Eretz-Israel, que no tenían nada que ver con Babilonia.
A esto se pueden añadir los componentes de rivalidad 'intelectual' e incluso genética entre los judíos babilonios y los de Eretz Israel. La diáspora de Babilonia reivindicaba mayor antigüedad y mejores fundamentos que la 'metrópoli': el patriarca Abraham era de procedencia babilónica.
Por su parte, Rabí Iojanán ben Zakai justificaba con cierta ironía el exilio a Babilonia y no a otros países mediante el siguiente ejemplo: El caso es parecido al de una mujer que no se comporta correctamente con su esposo. ¿A dónde la envía éste? -La devuelve a casa de su padre (referencia al patriarca Abraham).
Otro gran Maestro, Resh Lakish, reconoce la sabiduría procedente de Babilonia y sus aportes diciendo: Cuando se olvidó la Torá por primera vez, Esdras vino de Babilonia y la restauró; después se olvidó nuevamente y vino Hilel el babilonio y la
restauró; había sido nuevamente olvidadada cuando vinieron R. Jiyia y sus hijos y la restauraron. (TB-Suká 20a).
En el exilio babilónico, destacó el sabio Shmuel quien presidió la academia rabínica de Nehardea (ciudad cuya sinagoga se consideraba fundada por el rey exiliado Ioajín), de la cual derivaría más tarde la academia de Pumbedita, continuadora de la tradición de Babilonia. En contraposición, el sabio Rav (conocido también como Abba Arika, fallecido en el año 247 e.c.) que fue discípulo de Rabí Yehudá ha-Nasí, fundó y presidió en Babilonia la academia de Sura, continuadora de las tradiciones de Eretz-Israel.
La polémica entre Babilonia y Eretz-Israel alcanzó elevados niveles dialécticos, aunque las expresiones fueran en ocasiones bastante populares. Por ejemplo, la afirmación de Rabí Irmiáh: "Estos tontos babilonios viven en un país oscuro, y por ello expresan pensamientos oscuros"; era respondida por Rabba en el mismo tono diciendo: "Hasta ahora nos han llamado tontos, pero ahora ellos son tontos entre tontos, porque les hemos enseñado y no han sabido aprender" (TB-Iomá 57a).
La opinión de Shmuel sobre limitación de la aplicación de ciertas normas de la Mishná a Eretz-Israel explica, quizá, por qué quedó sin Guemará en Babilonia el Seder Zeraim, excepción hecha del tratado Berajot, o no se comentó el tratado Shekalim, que se refiere a los impuestos del Templo.
En el primer caso hay que tener en cuenta que los planteamientos agrícolas de Zeraim, importantes por su relación con la santidad del suelo en Eretz-Israel, perdían mucho de su sentido en Babilonia; y la relación directa de Shekalim con el Templo ya desaparecido hacía sus prescripciones muy lejanas y mucho más anacrónicas que en Eretz-IsraeL La cuestión que se ha debatido, sin llegar los estudiosos del tema a un consenso, es, si a pesar de no haberse conservado su Guemará, los tratados de la
Mishná correspondientes fueron discutidos y comentados en las academias babilónicas o no lo fueron.
La realidad es que algunos de esos temas aparecen diseminados en otros tratados y se discute si son restos de unos comentarios completos o leves incursiones en temas colaterales.
Pero, además de lo que es propiamente la discusión halájica, el Talmud de Babilonia contiene abundante material de Hagadá y específicamente citas del Midrash; contiene un extenso tratado sobre los sueños (TB Berajot 55a-57b), otro sobre milagros y visiones (TB Suká 27b-28a) y numerosas anécdotas de carácter biográfico e histórico. Se ha fijado el final de su redacción en torno al año 500 e.c. y se atribuye una importancia especial en el proceso de redacción a Rav Ashe, muerto en el año 427 e.c., que fue durante 60 años presidente de la academia de Sura y del que se dice que explicó dos veces el Talmud completo.
Asimismo, al sabio Ravina (posiblemente Ravina II, muerto en el año 499 e.c.) se le atribuye el "cierre del Talmud".
Podemos afirmar que Rav Ashe y Ravina cuando escribieron la Guemará , tuvieron como objetivos principales:
- Explicar los motivos que llevaron a la fijación de la Halajá en cada Mishná. - Publicar la Halajá final de la ley que salió de boca de los Tanaim y Amoraim. - Incluir las reglas y sentencias dictaminadas después de Rabí Iehuda.
- Incluir selecciones de enseñanzas de los sabios y "Hagadot" (relatos recibidos por tradición), que contienen mensajes de tipo ético y moral.
Rav Ashe y Ravina pertenecen a las dos últimas generaciones de amoraítas babilónicos, la sexta y la séptima respectivamente, a partir de las cuales las enseñanzas se conservan cada vez más con carácter anónimo. A partir de esa época se habla de una tercera categoría de sabios, los Saboraítas - 'examinadores'- que cubren otro medio siglo y completan definitivamente el Talmud de Babilonia.
Por todo ello, varios investigadores proponen el año 600 de la era común como año de cierre seguro e indiscutible del Talmud de Babilonia.
Clase 4
Origen del Talmud
Desde la época de Esdras el escriba, la vida comunitaria fue regulada de acuerdo con las normas fijas de la religión judía; nada podía ser agregado o cambiado en la Ley escrita de la Torá (el Pentateuco).
Sin embargo, las cambiantes condiciones de vida impulsaron la creación de nuevas ordenanzas, y estas fueron decretadas de acuerdo con las necesidades de los tiempos y los casos especiales que debían ser tenidos en cuenta. De esta forma se fue conformando una ley tradicional y de costumbres trasmitidas oralmente.
Cada decreto de este tipo (Halajá) había existido desde tiempo inmemorial y nada más podía ser dicho en relación con su origen, se afirmaba que era una ley dada a Moisés por D's en el Monte Sinaí. Para el Judaísmo es un principio de fe que Moisés, al mismo tiempo que recibió la ley escrita registrada en el Pentateuco, recibió además detalladas explicaciones de las diferentes leyes, las que fueron trasmitidas por tradición como ley oral. Estas explicaciones son conocidas como "Halajá leMoshe miSinaí".
Adicionalmente a esto los escribas en un período temprano procuraron, mediante la interpretación de la Torá, hacer la ley aplicable a las cambiantes condiciones de vida. Todos los nuevos dictámenes estaban basados en los preceptos de la Torá, y a partir de esos preceptos se podían deducir leyes religiosas adicionales.
Para este tipo de aprendizaje de las Escrituras fueron establecidas en un período posterior reglas hermenéuticas (Midot), en un principio siete, las que luego fueron divididas en catorce, y finalmente se incrementaron a treinta y dos.
Es un error asumir que hubo una prohibición formal de registrar Halajot por escrito. La prohibición probablemente se refirió a los registros escritos con propósito de uso público; ya que un registro fijo de la ley tradicional hubiera actuado como un obstáculo para su posterior desarrollo de acuerdo con las necesidades existentes en cada momento.
Es muy probable que la redacción final de la Mishná fuera precedida por registros escritos previos. Estas colecciones previas estaban especialmente basadas en el trabajo de Rabi Akiva, quien al principio del siglo segundo, ordenó en forma sistemática las halajot existentes. Asimismo, es probable que su discípulo Rabi Meir haya continuado su obra.
De todas las colecciones, solamente una obtuvo finalmente reconocimiento canónico, y por tanto fue llamada Mishná: la editada a finales del siglo segundo de la era común por Rabi Yehuda Hanasí (el príncipe).
Rabi Yehuda había adoptado solo una parte de las doctrinas, que en el curso del tiempo habían sido trasmitidas en las diferentes escuelas. Aunque él seleccionó lo que era más importante, a veces omitió mucho que le pareció importante a otros; y por otra parte, se consideró que no debería permitirse hundir en el olvido ni aún lo poco importante.
En consecuencia, pronto se originaron otras colecciones, las que, aunque no canónicas, fueron de todos modos altamente valoradas. Todas las Halajot que no fueron incluidas en la Mishná de Rabi Yehuda Hanasí recibieron el nombre de
Baraitot (sing. Baraita, "Mishnaiot externas"). La más importante colección de Baraitot es conocida como la Tosefta.
La precisa brevedad del texto en que la Mishná había codificado las Halajot hizo necesaria su interpretación, mientras que la característica casuística del trabajo fue un estímulo para su posterior desarrollo. En el estudio y la explicación de los textos de la Mishná, se puso mucho énfasis sobre la Hagadá, (las doctrinas no incluidas en la ley: folklore, leyendas, recopilaciones históricas, éticas y didácticas, etc.), pocas veces citada en la Mishná de Rabí Yehuda Hanasí que aspiraba a redactar un código de leyes.
En realidad, todo lo que ofrecía la tradición fue puesto dentro del rango de discusión. A los efectos de dar una designación apropiada a la nueva tendencia en la enseñanza de la ley, los sabios que figuran en la trascripción final del Mishná, son conocidos como Tanaim (sing., Taná, "maestro"). Los sabios posteriores que figuran en la Guemará, se denominan Amoraim (sing. Amorá, "vocero").
La compilación de los textos producto de los estudios de las escuelas ubicadas en Eretz Israel, recibió el nombre de Talmud de Jerusalem (Talmud Ierushalmi). La compilación de los tetxos de las Ieshivot de Babilonia, recibió el nombre de Talmud de Babilonia (Talmud Bavlí).
El Talmud, diferencia entre las enseñanzas y leyes dictadas por sabios de Eretz Israel que se denomina "Talmud de Jerusalem" y el llamado "Talmud Babilónico".
Generalmente cuando se habla del Talmud sin agregar otro adjetivo, nos referimos al Talmud de Babilonia – "Talmud Bavlí" en hebreo.
Los dos Talmudim Talmud de Eretz Israel
En cierto modo la denominación 'de Jerusalem' es engañosa. Durante todo el período en que este Talmud se desarrolla o compone la ciudad de Jerusalem no era precisamente un centro de estudio ni siquiera un centro de presencia judía significativa. Tras la destrucción del segundo Bet Hamikdash (Gran Templo) por las tropas de Tito en el año 70 e.c. y el incendio de la ciudad que le siguió, el centro espiritual del pueblo judío se trasladó a la ciudad de Yavne, bajo la conducción de Rabí Iojanán ben Zakai y de Raban Gamliel.
Posteriormente se cimentó el núcleo de continuidad judía, que tuvo como centros las ciudades de: Usha, Bet Shearim, Tzipori, Cesárea, Tiberias. Más tarde, bajo el gobierno de Adriano (135 e.c.), la ciudad de Jerusalem fue nuevamente destruída y abandonada y cerca de ella se construiría una colonia romana, Aelia Capitolina.
Históricamente el desarrollo del Talmud no tuvo relación geográfica específica con Jerusalem y la denominación Talmud de Jerusalem (TJ) es meramente simbólica para designar el proceso que se desarrolló en la tierra de Israel.
A diferencia del Talmud Bavlí, el Talmud de Jerusalem está básicamente escrito en idioma hebreo. En forma secundaria aparecen términos y expresiones en idioma arameo palestinense.
Asimismo, es importante destacar que la lengua aramea y su influencia sobre el hebreo son indiscutibles, especialmente tras el exilio de Babilonia cuando el arameo se convierte en la lengua común en la tierra de Israel. En consecuencia podemos observar partes en arameo en algunos libros proféticos del Tanaj. También comienza
el proceso de las traducciones de la Torá al arameo que darán más tarde lugar a los Targumim (traducciones interpretativas).
El uso del hebreo quedó restringido a círculos reducidos y cultos, además de los servicios religiosos del Templo.
Las discusiones de los Amoraim acerca del contenido de las Mishnaiot continuaron en Eretz Israel, particularmente en la ciudad de Tiberia, estableciendo hacia fines del siglo 4 de la era común, el llamado Talmud de Jerusalem (Talmud de Eretz Israel). En este Talmud el texto de la Mishná es tomado oración por oración y explicado con profundidad casuística.
Las Baraitot, colección de textos halájicos que no fueron incluídos en la Mishná, así como los párrafos que incluyen dictámenes legales están escritos en Hebreo. El resto del texto está escrito en un dialecto Arameo Occidental.
Junto con las Halajot, el Talmud contiene textos con material de Hagadá. Es materia de discusión entre investigadores, si alguna vez el Talmud de Jerusalem incluyó el texto completo de la Mishná.
Las únicas partes preservadas son los comentarios sobre los primeros cuatro Sedarim (con la excepción de varios capítulos y los tratados Eduiot y Avot) y sobre las tres primeras divisiones del tratado Nidá en el sexto Seder.
El texto del Talmud de Jerusalem es citado generalmente mencionando el nombre del Tratado, capítulo, página, y columna.
Talmud de Babilonia
Está aceptado que los contenidos de la Mishná llegaron a Babilonia a través de las enseñanazas del sabio Aba Arija, generalmente llamado Rab (d.247), que fue un discípulo de Rabi Yehuda Hanasí.
La Mishná se convirtió en el fundamento legal de la vida religiosa y su texto en la base de discusión jurídica. A diferencia de los sabios de Eretz Israel, donde la tendencia era preservar y respetar las tradiciones legales de los sabios antecesores, los Amoraim de Babilonia desarrollaron una interpretación más ecléctica del texto de la Mishná.
De esta manera el material creció rápidamente y gradualmente llevó a su codificación, la que fue emprendida por Rab Ashe (d.427), líder de la escuela de Sura, y por Ravina (d.499), considerado como el último de los Amoraim.
Los Saboraim
Los sabios posteriores a esa época (finales del siglo 5 y principios del 6) son llamados Saboraim ("aquellos que reflexionan, examinan"). Estos eruditos analizaron y completaron las interpretaciones de los Amoraim.
Los Saboraim son los que realmente completaron el texto final delTalmud Babilónico.
El Talmud Babilónico incluye solamente 36 ½ tratados, pero es por lo menos cuatro veces más extenso que el Palestino, aunque este último se ocupe de 39 tratados. Asimismo, se puede fijar como generalidad, que en el Talmud de Jerusalem casi no
existe texto de Hagadá a diferencia del Talmud Babilónico donde abunda este tipo de material, insertado entre los textos que tratan la Halajá.
El lenguaje, exceptuando los párrafos legales y las citas de los viejos estudiosos y rabinos Palestinos, es el del dialecto Arameo Oriental de Babilonia.
El Talmud Babilónico es citado de acuerdo con tratado, folio, y página, ya que el contenido en prácticamente todas las ediciones desde la tercera de Bomberg (1548) es el mismo. En estas ediciones usualmente se anexan al final del cuarto Seder, siete pequeños tratados, parcialmente de tiempos Talmúdicos y parcialmente de tiempos post-Talmúdicos, dentro de los cuales está el tratado post-Talmúdico de Soferim (directivas para los escritores y lectores públicos de la Torá).
Entre los comentarios clásicos del Talmud de Jerusalem, se destacan el cometario de Rashí completado por su nieto Shmuel ben Meir. Principalmente de un carácter suplementario son los trabajos de los Tosafistas (autores de las Tosafot-adiciones), que vivieron en Francia y Alemania durante los siglos 12 y 13. Estos eruditos ampliaron la comprensión de los textos a través de estudiadas explicaciones de ciertos tratados.
Ediciones del Talmud
En los años 1483-84, Joshua Solomon Soncino, había impreso por primera vez en la historia dos tratados del Talmud Babilónico en la ciudad de Soncino, en el Ducado de Milán-Italia. En la última década del siglo 15 y los primeros años del siglo 16, su sobrino Guershom Soncino publicó gran cantidad de libros hebreos, incluyendo al menos otros 25 tratados del Talmud, en ocho ciudades distintas de Italia, así como en Salónica y Constantinopla.
La primera edición completa de ambos Talmudim fue obra del famoso impresor Daniel Bomberg, en Venecia: el Talmud Babilónico en los años1520-23 y el Jerosolimitano en los años 1523-24.
Esta edición determinó la forma externa del Talmud, incluída la paginación, con la
Mishná arriba al centro seguida de la Guemará; a un costado (en el margen interno) los
comentarios de Rashi, y en la parte externa de cada página, las Tosafot (adiciones) hechas por los discípulos de Rashi que vivieron en Francia, Inglaterra y Alemania. Una segunda edición fue la de Slavita que data del año 1796.
La edición más famosa, y la que aún hoy en día es usada casi universalmente es la de la viuda y hermanos Romm de Vilnius, Lituania que data del final del año 1886 conocida como el Vilno Shas que incluye muchos comentarios que no estaban publicados hasta entonces.
Una edición más reciente es la del rabino Adin Steinsaltz que incluye una traducción al hebreo moderno y notas científicas. El Talmud se ha traducido en su totalidad a varios idiomas, incluyendo el castellano.
A partir de mediados del siglo 15, se escriben y coleccionan también las numerosas "Responsas", que son respuestas de los rabinos y sabios judíos a consultas hechas sobre los contenidos del Talmud y su aplicación en la vida diaria.
Diferencias entre la composición del Talmud de Jerusalem y el Talmud de Babilonia:
1) El Talmud de Babilonia tiene treinta y seis tratados y medio, el de Jerusalem treinta y nueve.
No se trata simplemente de tres tratados más, sino que este número es producto de una combinación distinta. Por una parte tenemos aquellos tratados que carecen de guemará en ambas producciones y que comprenden todo el Seder Toharot (a excepción de Nidá que está en ambos); Eduiot y Avot en el Seder Nezikim, y Midot y Kinín en el Seder Kodashim. Hay en total 15 tratados que no tienen Guemará en ninguno de los dos Talmudim.
2) Existen 11 Masejtot (tratados) que no tienen Guemará en el Talmud de Babilonia pero sí en Talmud de Jerusalem: diez de ellos del Seder Zeraim, y el tratado de Shekalim del Seder Moed.
3) Asimismo, existen 9 Masejtot (tratados) que no tienen Guemará en Talmud de Jerusalem pero sí la tienen en Talmud de Babilonia, todos pertenecientes al Seder Kodashim.
O sea, hay 28 Masejtot que tienen Guemará en los dos Talmudim.
En síntesis podemos decir que el Seder Zeraim falta en Babilonia, el Seder Kodashim falta en Jerusalem y el Seder Toharot falta en ambos. La longitud de cada comentario es muy diversa en uno y otro Talmud, resultando casi siempre más extenso el texto babilónico.
Si bien no existe una explicación contundente a esta situación, es lógico suponer que respecto al Talmud de Jerusalem, después de la destrucción del Bet Hamikdash (Gran