La fuerza del
Pensamiento
Dinámico
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irio, s.a.
La fuerza del
Pensamiento
Dinámico
filosófica que surgió en Estados Unidos hace unos ciento cin-cuenta años, impulsada por grandes pensadores como Emerson, Trine, Allen y Atkinson, entre otros. Pronto fue tomando cada vez más fuerza, mejorando la vida de muchas personas al elevar su nivel de conciencia y llegando, durante todo el siglo xx, a
producir grandes escritores. No es una religión —aunque de él surgieron algunas instituciones religiosas—, sino más bien una fi losofía que proclama la necesidad de que la persona tenga una experiencia directa del Creador, sin intermediarios. Su mensaje central es que nuestro pensamiento da origen a nuestras expe-riencias y a nuestra visión del mundo; por ello concede mucha importancia a una actitud mental positiva, a la meditación y a la visualización. En la colección New Thought estamos editando las obras más significativas de este movimiento filosófico-espi-ritual, cuya influencia en nuestros días sigue siendo enorme.
No te preocupes si no puedes seguir este curso al pie de la letra. Haz con él lo que más te convenga, adáptalo a tu vida y actúa como puedas según sean tus circunstancias.
Lo más importante es entrar dos veces al día en lo que se llama el silencio, serenar los sentidos y ponerse en contacto con lo Oculto, es decir, Dios, la Mente Divina, el Infinito, el Prin-cipio, la Causa Primera, lo Absoluto. El nombre no importa, todos significan lo mismo.
Otra cuestión esencial es usar afirmaciones y negaciones, que explicaré con mayor detalle más adelante.
Otra más es la meditación, para que no dejes de avanzar en asemejarte a aquello sobre lo que meditas.
Y otra es visualizar. Visualiza siempre lo bueno, lo hermo-so, lo verdadero, y tu vida reflejará estas cosas. La práctica de la
visualización aumenta en gran medida los poderes de la con-centración.
Mientras sigas este curso, y durante cierto tiempo después de que lo concluyas, evita cualquier especulación peligrosa. No te lances a los negocios sin capital suficiente, con la esperanza de que todo vaya a salir bien. En su lugar, espera a que se des-peje el camino. Con el tiempo llegarán la orientación y la ayu-da, por lo que no debes forzar las cosas.
Recuerda que pese a que tan pronto como comiences a pensar correctamente empezarás a construir tu vida, se necesi-ta tiempo para que ésnecesi-ta se manifieste. Al principio podrá pare-cer que las cosas empeoran. Si es así, sigue y pronto se asenta-rán. Si resistes y perseveras, a la larga no puedes fracasar.
Quiero que te des cuenta
de que en tu interior hay una fuerza y unas posibilidades infinitas; de que es posible despertar el poder interior y hacer que se mani-fieste mediante el cultivo de grandes ideales en la mente, las afirmaciones y la meditación;
de que es necesario dedicar un breve tiempo a lo Oculto por la noche y por la mañana;
de que si así lo haces puedes entrar en un reino superconsciente donde tu palabra sea creativa;
de que lo que digas llegará a ocurrir, de que lo que representes en tu mente debe hacerse realidad;
de que solo con el seguimiento de estos ideales se puede alcanzar el auténtico éxito.
Por consiguiente, imagina una vida superior, la más elevada que consigas concebir, y afirma que es tuya. Recuerda que en esta vida superior no existe la dolencia ni la enfermedad, y avanza con alegría: nunca puedes fracasar.
EL PENSAMIENTO
DINÁMICO
Los objetivos de este curso son: cambiar tu actitud mental y dirigir tus pensamientos por los canales que llevan al éxito, los grandes logros, la salud, la felicidad y el bien perfecto; des-pertar tu poder interior y superar los malos hábitos; forjar el
carácter, y por último, el descubrimiento y desarrollo de la facultad creativa.
Cómo conseguirlo se te explicará donde corresponda y a su debido tiempo, pero ante todo quiero que pienses detenida-mente en lo que tienes ante ti. El camino que has escogido no es precisamente fácil –ninguno de los que ascienden lo es–. El camino de la victoria siempre está lleno de espinos, pero cuan-do éstos nos hieren los pies con mayor virulencia, nos debemos animar con el pensamiento de que realmente nos lleva a algún
lugar, y que sabemos con certeza que conduce al éxito, los logros, la felicidad y la satisfacción. Habrá dificultades,
des-engaños, fracasos y contratiempos, pero quien orienta el rostro hacia la luz y sigue adelante con decisión necesariamente ha de llegar al éxito y la victoria, más allá de lo que pueda imaginar.
Si te limitas a leer estas páginas y a seguir por donde ibas, ningún bien podrás obtener de ellas. Este curso no sirve de nada si no lo llevas a la práctica. Leerlo te hará poco bien o nin-guno. Hacerlo es lo que cambiará tu carácter y tu vida.
Por consiguiente, detente a pensar seriamente en el cami-no que tienes ante ti, calcula sus dificultades, cami-no las tengas por baladíes, estate preparado para la adversidad y disponte, aquí y ahora, a conquistar.
Tal vez en el pasado hayas fracasado, pero esta vez debes superar, y superarás, cualquier dificultad y flaqueza, y
alcan-zarás el dominio de ti mismo, la victoria sobre tus circunstan-cias y el total control de tu vida.
estaveznodebesfracasarnifracasarás.
enestaocasiónvasaalcanzareléxitomediante lafuerzaqueHayentuinterior
Ahora cierra los ojos, e imagínate mentalmente a ti mis-mo, radiante, fuerte, triunfante, feliz, lleno de alegría y entu-siasmo por la vida. contémplate andando por un camino que
no deja de ascender. A tus espaldas, el aire es turbio y sombrío, pero delante de ti la luz y el encanto son cada vez mayores. contémplate avanzando, escalando, venciendo. contémplate
pisoteando las viejas costumbres y debilidades, enfrentándote a las dificultades del camino y sostenido por una gran fuerza interior, apartando todos los obstáculos y dejándolos al lado, sin cejar en tu firme ascenso.
Concéntrate con todas tus fuerzas en estas imágenes men-tales. Persevera hasta que consigas verte radiante, sublime, libre de cualquier flaqueza e imperfección, la imagen perfecta de tu yo perfecto. Contémplate lleno de vitalidad y salud, ima-gínate en el éxito, atrayendo tanto a las personas como la pros-peridad. Compón en tu mente una imagen detallada y bien definida de ti mismo tal como deseas ser; contempla cómo te impones a las circunstancias, y cómo con el poder de tus fuer-zas mentales atraes todo lo bueno.
todoloque, deestaforma, creesentumundomentaldespués semanifestaráentuvidaexterior
En otras palabras, con estas imágenes mentales te creas tu yo futuro. Te irás asemejando gradualmente a la imagen que ahora estás creando. Por esto has de concebir la imagen correc-ta. Deja que tu ambición se desarrolle: no te imagines como un hombre común, que se contenta con placeres vulgares, y en su lugar crea un hombre perfecto, lo más perfecto que puedas imaginar.
De la misma forma, cuando en tu mente mires al horizon-te, y veas todo el trabajo que tienes por delante y te sientas cansado de obrar bien, no abandones, sino persevera y haz que despierte un renovado interés por la labor de cultivarte y alcan-zar grandes logros. Así ganarás la batalla de antemano, y asegu-rarás doblemente el éxito definitivo.
Quiero que seas consciente de que este viaje no es un sim-ple paseo, que entiendas que se trata de una lucha continua, pero al mismo tiempo date cuenta de que es siempre una lucha de la victoria, porque, aunque las dificultades sean reales,
los obstáculos se esfumen. Esta fuerza que hay en ti es grande y omnipotente. Nada puede detener tu ascenso, nadie te puede impedir que triunfes excepto túmismo, nada puede
obstaculi-zar tu avance sino tu propia duda y tu propio miedo. Todo es posible si crees que es posible.
confianzasinlímiteseslaclavedeléxito.
tú nopuedesfracasar,
tú, túmismo, ereseléxito
«Confianza sin límites» es una expresión sinónima de «fe». Todo hombre de éxito es un hombre que confía en sí mis-mo. Cree sin reservas en su propia capacidad de éxito. No se trata de vanidad ni de engreimiento, sino de la seguridad cons-ciente, inconsciente y subconsciente que el poder interior
genera. Por este motivo son tan pocas las personas que alcan-zan el verdadero éxito, las que en algún momento despiertan las fuerzas que anidan en ellas, las que albergan el tipo de pen-samientos que dan vida a esas fuerzas y las ponen en acción.
Todo hombre de éxito es un hombre de fe, todo hombre de éxito es un hombre que cultiva la esperanza. Él siempre confía, nunca es pesimista, y hace realidad aquello en lo que
confía, gracias a la fuerza de su fe.
Por consiguiente, quiero que ante todo cultives la esperan-za y la fe, porque sin estas cualidades nadie, pormuydotado ointeligentequesea, puedealcanzarjamáseléxito.
El hecho de que estés leyendo este curso demuestra que posees estas dos cualidades. Has tenido la esperanza de abrirte camino a una vida de éxito y poder, y has tenido la fe en la existencia en tu interior de unos poderes y fuerzas que lo hacen po -sible. Sin esperanza, el hombre no vale más que si estuviera muer-to; sin fe, es como un barco sin timón que va dando bandazos a
merced de los vientos y las corrientes. En cambio, para aquel que posee estas dos cualidades, todoesposible.
Fíjate en la vida de todos los hombres de grandes logros, y verás que a todos los alentaba la esperanza y los sostenía la fe. Confiaban en triunfar y creían que poseían la fuerza para alcan-zar el éxito. En sus horas de mayor incertidumbre mantenían la esperanza, confiados en que pronto se produciría la reacción que los llevaría a hacer realidad sus ambiciones. Nada ha alcan-zado aún el hombre en este planeta sin la inspiración de la esperanza y la tenacidad de la fe. La primera es la que impulsa el deseo de éxito, y la segunda se mantiene viva hasta que se alcanza éste. Así pues, procura desarrollar estas cualidades en toda su medida.
Es bien sabido que cuando el hombre mira a su alrededor y decide dar con el camino que lleva al éxito, superar los hábi-tos perniciosos, o imponerse mental, moral, física o espiritual-mente, parece que todo se une para frustrar sus nuevos propó-sitos y ahogar sus nuevos deseos. Mientras sigue por el viejo camino, empujado por la marea, flotando y dejándose llevar, a merced del destino y presa de las circunstancias exteriores, no ocurre nada inusual. Pero en cuanto da el primer paso decidido hacia arriba, parece que se desencadene todo tipo de fuerzas físicas, cuyo objetivo se diría que es evitar que el estudiante avance en su nueva vida.
Cuando el hombre se da cuenta de sus propios poderes inte-riores, y comprende lo inmensas y portentosas que son sus fuer-zas subliminales y decide emplearlas, con lo que deja de ser escla-vo y se convierte en rey entre los hombres, se produce tal pertur-bación que, a menos que tenga esperanza y fe, se sentirá tentado a dar la espalda a la nueva vida y a volver a la antigua existencia, que lentamente y a la deriva lleva al desengaño y la desesperación.
Incluso las personas conocidas como científicos cristianos, científicos mentales, científicos espirituales, etc. (se llamen como se llamen, todos se ocupan de los poderes de la mente), experimentan lo mismo. Hasta la salud se ve afectada de forma extraña, los amigos se muestran malhumorados e irascibles, en los negocios las pequeñas cosas se tuercen, y en general uno se siente alicaído y todo sale mal.
Cuando uno vive esta experiencia, es el momento de ejer-citar la esperanza y la fe. En primer lugar, recuerda que la situa-ción es pasajera. Al cabo de pocos días o, en algunos casos, de unas pocas semanas, mejorará tu salud, tus amigos se mostra-rán espléndidos y la armonía reinará de nuevo en tu vida. Cuando las entidades que provocan esa perturbación se den cuenta de que te mantienes firme, y de que no se te puede aco-sar para que vuelvas a la vida anterior, enseguida te dejarán en paz. En cualquier caso, nada hay que temer, porque son entida-des impotentes si uno no las teme. En otras palabras, si tienes
esperanza y fe, puedes salir adelante. Aunque el presente te pueda parecer desalentador, confía en que llegarán tiempos mejores. Persevera en el pensamiento imbatible de que todos los síntomas desagradables desaparecerán pronto.
Mantén la esperanza, conserva la fe y espera, no te inquie-tes, y saldrás adelante. No permitas que el aparente fracaso te desanime; nada se consiguió nunca sin esfuerzo: lo que se pue-da obtener sin esforzarse carece de valor.
Anímate con la idea de que esta alteración de tu vida demuestra que se están produciendo cambios esenciales en tu interior, que las poderosas fuerzas de tu mente subliminal están empezando a despertar, y que las entidades de tus antiguas creencias erróneas comienzan a desvanecerse.
Ahora cree que puedes vencer y conquistar, y vencerás y conquistarás todo lo quete propongas. Lo que crees que
puedes hacer, lo puedes hacer, porque todo el poder reside en tu interior. Nada hay en todo el mundo que te pueda detener, salvo tus propias dudas y tu miedo.
Quiero que confíes en mí y hagas algo cuyo principio bási-co no se puede explicar en esta primera lección. Quiero que hagas lo que se conoce como una «afirmación», que digas lo siguiente: «Lavidaantiguaestámuertayenterrada. meHe desHecHo de ellade unavez portodas. deaHoraen ade -lantevivirélanuevavidadeéxitoypoder, deautodominio ydeauténticoslogros».
En primer lugar memoriza estas palabras. Sigue repitién-dolas hasta que se asienten en lo más profundo de tu memoria y su significado encuentre un sitio en tu conciencia. Si te pue-des reservar unos breves momentos a lo largo del día, practica este tipo de afirmaciones. La forma correcta de hacerlo es la si guiente: busca un lugar tranquilo, donde te puedas sentar, que -darte de pie o tumbarte, según lo que más te apetezca. A conti-nuación, cierra los ojos y repite las palabras de todo corazón.
Esfuérzate por entender todo lo que significan las palabras y dirígelas a tu menteinterior. Estás influyendo en tu mente
sumergida, así que dirige a ella la afirmación con toda sinceri-dad. Hazlo durante unos minutos, y para terminar pronúnciala en voz alta. Lánzala como mensaje al Universo, y así te pon-drás en armonía con innumerables fuerzas invisibles, que te ayudarán y te fortalecerán.
No hagas la afirmación mientras te encuentres en un esta-do de presión y tensión nerviosa. Relájate, respira honesta-do, y al exhalar el aire deja que los músculos se suelten, aquieta los nervios hasta que todo el cuerpo permanezca en un estado de paz y sosiego. Concentra tus pensamientos en lo que estés haciendo. Si se dispersan, frénalos y empieza de nuevo. Cuanto más te concentres, mejor será el resultado.
Y lo más importante: el mejor momento para hacer las afirmaciones es por la noche, cuando te estés quedando dormi-do, un hecho que se explica por una importante razón psicoló-gica: si consigues dormirte mientras haces la afirmación, o mientras la visualizas, mucho mejor. Por consiguiente, justo antes de retirarte a dormir no tomes alimentos ni estimulantes (es mejor evitar los últimos por completo). Tardaría mucho tiempo en explicar aquí la razón, pero debes entender la impor-tancia de que cumplas este requisito. Si te resulta imposible por la noche, el siguiente mejor momento es a primeras horas de la mañana, inmediatamente después de despertarte. Hay que aprovechar estas dos ocasiones, y no dejarlas pasar por ningún motivo.
La influencia de estas dos afirmaciones se notará durante el día; producirán un efecto en tu actitud mental y en tu forma de abordar los problemas del trabajo diario, pero para influir en este efecto e intensificarlo, puedes, por decirlo de alguna mane-ra, «retirarte a tu interior» en diferentes horas del día, y repetir mentalmente la afirmación. Esto te dará una sensación de poder, confianza y esperanza, en un grado que nunca habrás ex perimentado antes. No se trata de «imaginación»; son tus po res interiores hasta ahora insospechados que entran en acción. Cuando hayas terminado con la afirmación, cierra de nue-vo los ojos y hazte una imagen mental de ti mismo del modo que ya te he enseñado. Esfuérzate por verte como un ser radian-te, que ha dejado atrás la vieja vida con sus sombras e imper-fecciones. Imagínate que te impulsas hacia delante, hacia obje-tivos mejores y más elevados, y que te encuentras con dificul-tades, es verdad, pero las superas, y pisoteas los viejos hábitos, debilidades e imperfecciones. Intenta darte cuenta de que tie-nes el poder de sobreponerte a las cosas corrientes de la vida, de que puedes respirar un aire más puro y poco común. Visualíza te
como un ser nuevo, más feliz, más sano, brillante y radiante de lo que nunca fuiste, ni siquiera en los momentos más sublimes. No será fácil. Requiere concentración y perseverancia. Te resultará difícil verte como deseas hacerlo, o bien no podrás verte con claridad, y tendrás dificultades para mantener la mente concentrada en la composición de la imagen. Sólo pue-des hacer una cosa: seguir intentándolo. Así pues, en la primera lección afronta con decisión toda una batalla campal. A la mayoría de los estudiantes, esta visualización les es muy difícil, pero por grande que sea la dificultad hay que superarla. Si no lo consigues, fracasarás en esta serie de lecciones; si no sabes impo-nerte ahora, no triunfarás en las cuestiones de mayor entidad de la vida.
La mejor forma de superar una dificultad es interesarse por ella. Una vez que hayas desarrollado este interés, surge el entusiasmo, y acto seguido la concentración es comparativa-mente fácil y se llega al éxito. Por lo tanto, pon interés en ese problema de la visualización. Recuerda que todos los hombres de grandes logros han desarrollado mucho este poder, de modo que si quieres ser grande y tener éxito, antes debes desarrollar esta facultad.
En toda la historia, nunca ha habido un gran acto o logro que antes no se haya visualizado de esta forma. Todo se crea en primer lugar en lo oculto, antes de que se manifieste en el exte-rior. Cuando, a fuerza de práctica, sepas visualizar clara y dis-tintivamente, habrás desarrollado el poder creativo, no en sen-tido figurado, sino literal.
Todo lo que crees en tu mundo mental mediante la visua-lización se manifestará a su tiempo en el mundo físico exterior. elmundoexteriordelamateriaestásupeditadoalmundo interiordelamente. Es una gran verdad oculta que no se ha
secreto mejor guardado de ciertas órdenes secretas. Hoy se te pone en las manos, y se apela a tu honor para que no lo reveles a los demás, ya que cuando hayan alcanzado una determinada fase de su desarrollo, el conocimiento les llegará por un canal u otro; entre tanto, intentar impartir conocimientos ocultos a quienes no les interesan o no están preparados para recibirlos es más perjudicial que beneficioso.
Espero que lo dicho sea suficiente para despertar tu inte-rés y entusiasmo por la visualización. Cuanto con mayor clari-dad consigas visualizar, más concretos serán los resultados en tu vida cotidiana. Este poder creativo se puede desarrollar con tanta fuerza que el enfermo se puede curar a sí mismo, el pobre puede pasar de su estado de miseria al de prosperidad, y el pesimista abatido y descorazonado se puede convertir él mis-mo en una persona alegre y optimista. Con la visualización, con las afirmaciones y las negaciones (que explicaré más ade-lante), con la meditación y con el ejercicio de la esperanza y la fe, se pueden transformar la vida, el carácter y las circunstan-cias. Los resultados son tan extraordinarios que es muy difícil conseguir que la gente se los crea; no obstante, pese a todo son reales. Así pues, practica tus afirmaciones y persevera con la visualización, ya que te llevarán a unos resultados que en las circunstancias actuales apenas puedes imaginar.
Para obtener un mejor provecho de este curso, es necesa-rio reservar un momento especial todos los días para la
meditación y la concentración. La razón de que el hombre sea tan débil e infeliz es que habita todo el tiempo en la vida obje-tiva, material y superficial de los sentidos, y abandona la vida trascendental, más profunda y de mayor grandeza de la mente interior. Es la vida interior la que transmite poder, paz,
lo que uno se proponga, mientras que la vida material exterior sólo produce desasosiego e inquietud.
Es un hecho científico demostrado que uno se va aseme-jando a aquello sobre lo que medita. Si meditas sobre el mal, éste entrará en tu vida; si meditas sobre la venganza, tu existen-cia se convertirá en un infierno de problemas. En cambio, si meditas sobre la felicidad y otros estados mentales superiores, la felicidad será tuya, y si dejas que tus pensamientos se con-centren en la paz, el resultado será la paz de espíritu, la sereni-dad. Todos estos estados y muchos otros moran dentro de ti; puedes provocarlos mediante la meditación. Puedes inducir el bien o el mal, el éxito o el fracaso, la fortaleza o la debilidad, la felicidad o la congoja: todo está en tus propias manos.
Meditación I
Debes realizarla diariamente, e incluso dos veces al día si es posible, entre las seis y las nueve de la mañana, y las nueve y las once y media de la noche. se puede Hacer también a otrasHoras, perolasmencionadasseránlasmejores.
Intenta dedicar media hora a la meditación antes de reti-rarte por la noche. Siéntate en un lugar tranquilo, relaja el cuerpo y concéntrate en estas palabras:
Dentro de mí hay poderes infinitos que quieren manifestarse. En el pasado, y debido a que no sabía de su existencia, han estado reprimidos y sofocados. Ahora «quiero» que entren en actividad, y que encuentren en mi cuerpo una expresión perfecta y plena en forma de una salud excelente, en mi vida en forma de éxito y grandes logros, en mi corazón en forma de un gran arrebato de alegría y felicidad. Ahora que he descubierto esta reserva oculta
e inagotable de poder y energía, mi vida se transforma, la flaque-za deja su sitio a la fortaleflaque-za, la pena a la felicidad, el desasosiego a una radiante alegría, el pesimismo al divino optimismo, la desesperación a la esperanza, el fracaso al éxito, la pobreza a la prosperidad, la enfermedad a la salud. A partir de ahora, única-mente el bien máximo puede entrar en mi vida. Por el poder de mis fuerzas del pensamiento, ahora estoy aliado con el principio infinito del bien y unido a él, y podemos pasar a ser uno sólo. A partir de ahora, para mí no existe el mal, sólo el bien infinito. Todo mal es expulsado ahora de mi vida, porque soy uno con el bien infinito. Ningún mal acecha en mi casa; nada me puede herir ni destruir. Con el pensamiento científico, a partir de ahora controlo mi vida, porque ésta es el resultado y el efecto de mis pensamientos. Cuando me asalten pensamientos perversos o impuros, de debilidad o de fracaso, pensamientos de temor, de pobreza, de odio o de enfermedad, los expulsaré y sólo contem-plaré pensamientos de amor y de fuerza, de salud y prosperidad, de éxito y de grandes logros, y de la perfección infinita con la que ahora estoy aliado y de la que formo parte.
Al meditar sobre todo lo anterior, toma cada pensamiento por separado y siguiendo un orden, y concentra en él todas tus reflexiones. No te limites a captar más o menos su significado, sino intenta imaginar lo que contiene. Por ejemplo: «Mi vida está transformada». Cuando pienses en estas palabras, intenta
ver tu vida que se transforma, tus flaquezas que se desprenden
de ti como un traje viejo, y cómo nacen en su lugar la fortaleza, el éxito y las cualidades más nobles. Practica esta meditación, concéntrate en ella y siente su poder.
Con esto termina la parte metafísica de esta lección. Lo que sigue son algunos breves apuntes de gran valor para el estu-diante que se inicie en el estudio del pensamiento científico:
– Todo funciona de acuerdo con la Ley; todos tenemos lo que nos merecemos.
– No codicies los bienes, las propiedades ni la felicidad de nadie; esa persona se los merece, déjala estar. Date cuen-ta de que el Universo contiene todo lo que puedas de sear para ti.
– No odies a nadie. El odio se volverá en tu contra, como vuelve el bumerán, y te herirá muchísimo más que al objeto de tu odio. Ignora lo que no pueda gustarte, y concentra la mente en cosas agradables.
– Cumple tu palabra, sé sincero, sé fiel. Todo ello crea vibraciones que te traerán bendiciones y felicidad. Has iniciado una vida cuya fuerza y posibilidades no pue-des aún ni imaginar. Si te la pue-describiera ahora, no la entende-rías. Pero, créeme, es una vida de poder para alcanzar el éxito y la victoria sobre todas las debilidades; una vida de prosperidad y de auténtico éxito, de alegría trascendente, de paz y buena-ventura para tus compañeros.
levanta la vista. sigue mirando Hacia arriba. Sigue
afirmando, visualizando, meditando, creyendo y confiando. Lo que esperes, creas, afirmes y visualices es tuyo. Recuerda
tam-bién que te vas asemejando a aquello sobre lo que meditas. El cerebro es un instrumento muy delicado, es el medio con el que la mente encuentra su expresión. Ésta no puede manifestar su poder si la ordinariez del cuerpo encapota el cie-lo del cerebro. Quien quiera mejorar su mente, quien desee despertar las poderosas fuerzas de su interior, debe abandonar los hábitos físicos perniciosos. Es inútil intentar erradicar los malos hábitos mentales mientras se es indulgente, de un modo u otro, con el cuerpo. Por ejemplo, sería una pérdida de tiempo afirmar todas o cualquiera de las cualidades de la mente, y
luego retirarse a dormir intoxicado de alcohol o embutido de chuletas de cerdo. Sigue una dieta suave, levántate de la mesa siempre con un poco de hambre, y no más que harto, y nunca comas durante las tres horas previas a acostarte. Por ejemplo, si te retiras a la cama a las once de la noche, no ingieras ningún alimento a partir de las ocho de la tarde. Es un punto de suma importancia, ya que lasafirmacionestienenmayorfuerzasi se Hacenen ayunas. Por esto la última hora de la noche y la
primera de la mañana son los mejores momentos para hacerlas. Hay razones tanto físicas como psicológicas que lo explican.
Lávate el cuerpo todos los días y sécate con una toalla áspera. No vistas muchas prendas y evita los collares apretados de todo tipo.
Haz mucho ejercicio físico; andar es el mejor para la mayoría de las personas. Cuando vayas caminando, echa atrás los hombros, mantén la espalda erguida y el cuerpo bien equi-librado sobre las caderas. Y sobre todo levanta la cabeza. No mires abajo, mira arriba. Hay motivos que lo justifican.
En cuanto a la dieta, come lo que mejor te vaya, pero, si puedes digerirlo, come todos los días uno o dos alimentos cru-dos: fruta madura, ensalada, berros, etc. –también esto tiene sus razones–. Mastica bien cada bocado hasta que se haga líquido.
Acostúmbrate a respirar hondo y por la nariz. Ten la boca cerrada. Deja las ventanas abiertas día y noche: el aire puro cuesta muy poco.
Por último, procura mantener siempre un estado de áni-mo alegre.
Apéndice
Te ayudará pensar en tu mente subliminal como si fuera otra persona, alguien que está siempre escuchando, escuchan-do, escuchando y escuchando. Atiende a todo lo que dices, y
actúa sobre todos los pensamientos que dejas que traspasen el
umbral de tu mente interior.
«¡Shhh! Está escuchando» debería ser la contraseña de tu vida. No dejes que ningún pensamiento de maldad, impureza, debilidad, mala salud, fracaso, odio, ira o miedo entre en tu mente subliminal, porque los recibirá como órdenes que obede-cerá con todas sus fuerzas y de forma terrible. Por consiguiente, no permitas que entren en esta mente superior de vasta inteli-gencia y poder más que pensamientos de bien, pureza, fuerza, salud, éxito, amor, autocontrol, valentía y determinación. Hazlo así, y tu mente subliminal tomará estos pensamientos como órdenes, y configurará tu vida y tu salud de acuerdo con ellas. Así pues, y de modo general, irá dirigida a desarrollar tu vida por caminos de éxito y salud, de nobleza y armonía.
La visualización que se enseña en este curso, como las negaciones (que explicaré más adelante), las afirmaciones, las meditaciones y otros ejercicios, tiene un objetivo científico de gran fuerza y profundidad: la formación de la mente sublimi-nal. El objetivo principal de la afirmación y la visualización que se enseñan en esta lección es producir en tu mente subliminal una muesca o impresión definitiva, para que se percate de que la vida antigua se extinguió, y de que has entrado en una nueva vida de salud, éxito y poder.
Tu mente subliminal lo aceptará si perseveras con la visua-lización y las afirmaciones, y así estará preparada para la for-mación más avanzada que sigue. Haz que la consigna de tu vida sea: «¡Shhh! Está escuchando».
Levanta los ojos al firmamento por la noche y siente la infinita majestad del Universo. Ponte en contacto mentalmen-te con estas pacienmentalmen-tes estrellas que brillan y titilan como las gemas mejor talladas. Piensa que hay soles situados a millones de kilómetros de nosotros. Luego concéntrate en nuestro pequeño lugar y en el del sistema solar en el Universo. Detente en el majestuoso sol magnético; todos los planetas siguen deter-minados caminos guiados por un hermoso sistema de la Ley Universal. Observa la precisión de la salida y la puesta del sol, de las fases de la luna, del rítmico subir y bajar de la marea. Deja que tu mente se percate de qué significa todo esto, permi-te que vaya del aspecto más grande de la naturaleza hasta el propio átomo, y ¿qué es lo que ve? Un poder que se manifiesta
de infinitas formas en todo y a través de todo. No hay nada, ni un grano, ni un átomo, ni un electrón, que no contenga este maravilloso poder. Se ha descrito al hombre como el epítome del Universo, y al átomo, visto gracias a poderes extrasensoria-les, como una réplica del sistema solar, de modo que tenemos un universo dentro de un universo, un sistema solar dentro de un sistema solar, y todos animados, controlados y dirigidos por la Mente Universal Infinita.
Por consiguiente, el poder que anima al hombre es un poder infinito; en el hombre, la Mente Infinita encuentra su máxima expresión en el plano visible.
Hubo un tiempo en que se pensaba que el hombre era un animal con alma. Hoy se sabe que se trata de un "yo" con una te indestructible expresándose en un cuerpo físico perecedero. La causa de todas las debilidades, errores y fracasos del hombre ha sido que no se ha percatado del poder interior; en su lugar, ha pensado que era un ente aislado y sin amigos, débil e impotente, a la deriva, sin cartas de navegación ni brújula, en el mar de la vida. Se ha creído víctima de las circunstancias, capricho del destino y juguete de las fuerzas externas. Se ha llamado a sí mismo gusano, en lugar de contemplarse como un rey. Ha pensado que no tenía valor alguno y que era insignifi-cante, sin darse cuenta ni de sus magníficos poderes interiores
ni de la grandeza de su ser.
El hombre no es un gusano, sino un rey. Todos los poderes de la Mente Infinita están potencialmente en él. No es víctima de las circunstancias, sino que las controla. No es el juguete de las fuerzas externas, sino que en su interior habita el poder de ser lo que desee, de hacer lo que quiera, y de lograr lo que se proponga.
Hoy, por fin, se ha atravesado la oscuridad y el hombre se da cuenta de que es una criatura mental, de que es mente y
la Mente Universal Infinita. Es consciente de que la diferencia entre él y la Mente Universal Infinita no es sustancial, sino de grado.
Como quien se pierde en el monte y, casi al borde de la muerte, por fin encuentra el camino que lleva a un manantial de agua inagotable, y bebe y bebe, sabiendo que nunca podrá agotarla, así el hombre, después de mucho errar, se percata de que en su interior hay una fuente inagotable de poder y sabidu-ría, y de que su mente subliminal está unida a la Mente Universal Infinita, y forma parte de ella.
Éste es el gran descubrimiento de la historia del mundo, la máxima revelación de todos los tiempos, el conocimiento cega-dor que eclipsa cualquier otro conocimiento: enelinteriordel HombreHabitala mente universal infinitae insondable.
Llame el hombre a estas fuerzas como quiera llamarlas, nunca pueden dejar de reaccionar, porque son infinitas e inago-tables. El hombre destaca sobre el resto de las criaturas de es te mundo visible que lo rodea por el poder que tiene de gobernar sus propias acciones, discernir entre lo correcto y lo incorrecto, labrarse su propio destino, y crear su propia vida y sus circuns-tancias.
Para las demás criaturas, la vida y el mundo visible son inmutables. Para el hombre, sólo son reflejos de estados menta-les interiores. Por esto puede crear para sí la vida que quiera; por esto puede habitar en un mundo de su propia creación.
Únicamente el hombre tiene la capacidad de observar y reconocer el poder del Infinito de su interior, y de llevarlo cons-cientemente a un estado de objetividad.
Las fuerzas interiores son potencialmente ilimitadas, pero permanecen dormidas, sin manifestarse, hasta que la persona las reconoce y las activa.
Ésta es la razón de que la mayoría de las personas estén tan inquietas y afligidas: no saben hacer de la vida algo que merezca la pena vivir, o sólo alcanzan un éxito parcial, y aun con mucha dificultad; quieren lograr lo que se proponen sin el poder de lograr; se extrañan de sus propias flaquezas, y no se dan cuenta de que en su interior hay unas fuerzas inconmensu-rables que pacientemente esperan a manifestarse.
Estas fuerzas no pueden actuar mientras el hombre no las llame a la acción. En su interior reside lo que lo une a la dina-mo, al generador del Universo, aunque nunca sienta su poder. Su interior alberga la sabiduría infinita, el cono cimiento, la inspiración, el poder creativo y la fuerza motriz, aunque el hombre siga dormido, inconsciente de su existencia. Pero quie-nes se dan cuenta de sus poderes interiores descubren toda una mina de tesoros inagotables, una fuerza y una energía con las que pueden lograr todo lo que se propongan.
Cuando tú, querido lector, te percates del poder tan gran-de que hay en ti, poseerás todo lo bueno y perfecto. Deja gran-de batallar, de pelearte, de agarrar con tu mano ansiosa el pan de la boca de otro. Abandona esos afanes que te aceleran el cora-zón y ajan tu rostro con su reflejo, por el ansia de adelantar a quien tengas a tu lado. En su lugar, sé muy ambicioso y, soste-nido y llevado por fuerzas invisibles, aduéñate de todo lo que desees.
¿Trabajo? Sí, trabajarás, por aquello que haya que hacerlo, y esta conciencia del poder que hay dentro de ti es el resultado del pensamiento correcto, lo que inspira toda acción acertada. Trabajarás mucho —y nadie que no trabaje es feliz—, pero la diferencia será que tu trabajo será la mayor alegría de tu vida dichosa. ¡Alegría! No hay alegría como la que proporciona el trabajo que se hace con gusto y bien, con el que se consiguen grandes logros y la victoria. ¡Trabajo! Sí, trabajarás, pero no con
las prisas febriles ni siempre con el miedo al fracaso o a la quie-bra. Lo harás con seguridad y poder, confiado en tus conoci-mientos, sabedor de que los esfuerzos llevan inevitablemente al éxito.
Cuando te hayas dado cuenta de tu poder interior, senti-rás cómo te empuja para que avances, te sentisenti-rás impulsado hacia la meta de tus afanes.
Antes perseguías el éxito y aguardabas a que llegara sin hacer nada para que así fuera. En el futuro sabrás que eres el amo, que tú ordenas y el éxito obedece.
A diferencia del pasado, cuando corrías detrás de la fama y la fortuna, que, como fuegos fatuos, constantemente se des-vanecían, hoy tienes el poder de atraer todo lo deseable.
En lugar de la agitada ansiedad y la búsqueda sin alegría alguna, hoy posees la serena confianza y el poder de conseguir todo lo que desees.
No existirá la ansiedad ni la preocupación por el mañana; por el contrario, se impondrá la confianza del conocimiento verdadero, el conocimiento cuyos resultados serán exactamente los previstos. Del mismo modo que hoy es el resultado del pen-samiento pasado, el futuro será el resultado de lo que hoy se construya. Así, hoy haces determinadas cosas y sabes con
cer-teza matemática cuáles serán los resultados futuros. Como John Burroughs, puedes decir:
Reprimo mi ansiedad, me detengo, poco consigo con andar tan angustiado, sigo los caminos eternos,
y mis ojos verán lo que es mío.
«Mis ojos verán lo que es mío» es la base de todo éxito, la fianza, el conocimiento preciso de que en la cosecha obtendrás
cientos de veces más de lo que siembres, de que en el futuro habitarás en lo que hoy construyes, de que lo que Hoy reclamas
como tuyo, de todas las riquezas del almacén universal, será tuyo en el futuro. Es tuyo aHora, hazte su propietario en los
próximos días.
* * *
Ahora empezarás a ver por qué te pido que uses las maciones. En las sucesivas lecciones explicaré qué son las afir-maciones, su objetivo y cómo funcionan.
De momento, utiliza la misma afirmación que estuviste usando la semana pasada, pero con algo más. Será así:
La vida antigua está muerta y enterrada. Me he deshecho de ella de una vez por todas. De ahora en adelante viviré la nueva vida de éxito y poder, de autodominio y de auténticos logros. Y lo hago no con la fuerza de mi endeble voluntad y de la mente superficial de mi conciencia común, sino con el infinito poder de mi mente más profunda, que está unida con la Mente Universal
Infinita.
Pronuncia estas afirmaciones con seriedad. Piensa en lo que dices. Desentraña lo que significan las palabras e intenta sentir su fuerza. Pero no te agobies hasta provocarte una ten-sión nerviosa, relájate. Primero el cuerpo, los músculos y los nervios, que todos se suelten; luego la mente, permite que se ablande también. A continuación, afirma con serenidad y con-fianza, como se te ha enseñado, y luego visualiza una imagen de ti mismo, radiante, tranquilo y poseedor de un nuevo poder. Contémplate como dueño de todas las debilidades y pasiones, mi -ra cómo te diriges a ti mismo, cómo diriges tu vida con sabiduría
inequívoca, dando forma a tu camino hacia el destino glorioso. Sigue practicando el arte de visualizar. Recuerda que estás tra-tando con una materia más delicada que la que los sentidos perciben, pero no por ello deja de ser real, al contrario, es mucho más real. El hecho de que puedas ver con el ojo de tu mente prueba que lo que has creado existe. Si no existiera, no lo podrías ver. Por lo tanto, si en tu reino mental creas una imagen de ti mismo, radiante, exitoso, autodisciplinado, dueño de tu vida y tu destino, estás creando un tú nuevo que con el
tiempo se plasmará en tu vida exterior. En otras palabras, el nuevo tú, el ser radiante de tus imágenes mentales, más
ade-lante se manifestará en un nuevo tú físico exterior. Todo lo que
se crea en lo no visto u Oculto, posteriormente se manifiesta en lo visto. Es una ley inmutable. Con las imágenes mentales creas en lo Oculto. Ten cuidado con lo que generes, porque, sea lo que sea, bueno o malo, encontrará la manera de entrar en tu vida y de que todos lo perciban.
Siempre que te encuentres ante tentaciones o dificultades, o si dejas que los negocios te inquieten, retírate a tu interior un momento, pronuncia la afirmación mentalmente y datecuen -ta de que eres una criatura nueva. Entonces empezarás a ser
consciente del poderinterior.
Meditación II
Siéntate tranquilo, relaja los nervios y los músculos y con-centra tus pensamientos en una imagen de un mundo ideal. Imagina un mundo de belleza indescriptible, sin dolor, sin enfermedades ni preocupaciones, sin odio, crueldad ni egoís-mo, sin pobreza, sin necesidades ni carencias. Imagínate men-talmente un mundo donde reinen el amor y el bien supremos,
donde todos puedan disfrutar sin límites de la belleza, la ale-gría, la felicidad y muchísimas otras cosas buenas. Visualiza un mundo donde no haya limitaciones, donde puedas saberlo todo, poseer toda la sabiduría, estar en todas partes al mismo tiempo.
En este mundo, los colores de las flores y del cielo son más hermosos y transparentes que nada de lo que hayas visto antes, y el canto de los pájaros, más cautivador que nada de lo que hayas oído. Todos sus habitantes son bellos y deliciosamente sanos y fuertes, todos animados por la buena voluntad e indes-criptiblemente felices. Es el mundo perfecto de la mente.
Ahora concéntrate en esta imagen. Lo más probable es que te encuentres con pensamientos de preocupación que que-rrán imponerse. Pensamientos sobre alquileres, sobre los erro-res de tu empleado en el trabajo, tus competidoerro-res o alguna calumnia o falsa imputación que puedan hacer en tu contra. En cuanto uno de estos pensamientos intente entrar en tu mente, aléjalo de inmediato y concéntrate en tu mundo ideal. No será fácil, pero debes perseverar. Es muyimportante que domines
este proceso, y así cultivarás una de las más maravillosas facul-tades de tu mente. Por consiguiente, sigue alejando el pensa-miento inoportuno y, para ello, niégalo. Por ejemplo, te
moles-ta el pensamiento de que te han hecho algo injusto, algo que te hace hervir la sangre cuando piensas en ello. En el mismo momento en que te llegue este pensamiento, di enseguida: «En este mundo perfecto de la mente no existen la descortesía, la injusticia ni la maldad; todo es verdad, honor y buena volun-tad», eleva tus pensamientos por encima de esta vida material imperfecta, y concentra tu mirada mental en tu mundo ideal. Es posible que, de nuevo, te llegue el pensamiento de que un nuevo competidor te va a arruinar. Niégalo de inmediato y di: «En este mundo perfecto no existe la competencia, no existe el
fracaso; soy una criatura mental perfecta dotada de poderes infinitos, y estoy por encima de la competencia. Soy el éxito». Mantén la mirada mental en tu mundo ideal continuamente, y sigue negando to das tus preocupaciones, una tras otra, y afir-mando lo contrario.
Al negar tus preocupaciones, «matas» esos pensamientos negativos, y al afirmar su contrario construyes un carácter y una actitud mental que son superiores a la inquietud e incapa-ces de fracasar.
nosóloacabasdeverdadconelpensamientodelmal, sinoquedestruyestambiénelpropiomal
Tal vez te suene todo a fantasía, pero es absolutamente cierto. Más adelante podrás demostrar que lo es, más allá de
cualquier sombra de duda.
Apéndice
En el apéndice de la semana pasada veíamos que de forma general se puede influir de un modo positivo en la mente subli-minal, dejando que sólo los pensamientos de bien, coraje, salud, éxito, etc., penetren en la ciudadela de la mente. Ésta es la base de toda felicidad y armonía en la vida de la persona, pero si quieres despertar tus poderes latentes, y formar tu men-te subliminal para que sepa resolver tus problemas, para que men-te dé auténtica inspiración y te proporcione ideas originales, has de emplear otros métodos. Para que desvele su gran reserva de conocimientos, y para que se emplee en solucionar todos tus blemas, no basta un piadoso deseo de que así lo haga. Lo que hace falta es dirigir hacia esta gran mente, de forma continua y
persistente, pensamientos fuertes, concentrados y precisos. Todo mensaje que mandes a tu mente subliminal, si no se cam-bia ni altera, y si es suficientemente fuerte y concentrado,
será obedecido —a su tiempo—. A unos estudiantes les costará más que a otros pero, tarde o temprano, todo el que siga estas instrucciones desarrollará el poder del pensamiento subliminal dirigido.
El primer paso es estampar con fuerza en tu mente subli-minal la idea de que es capaz de solucionar todos tus proble-mas. En este momento, a menos que seas una rara excepción, tu mente subliminal está hipnotizada por la creencia de que no puede resolverte los problemas. Mientras crea que no puede hacerlo, nunca lo intentará, pero en cuanto la convenzas de que tiene la fuerza, la sabiduría y los conocimientos para hacerlo, inmediatamente pasarás de la debilidad a la fuerza. Tendrás a tu disposición una mente tan vasta y fabulosa que la mente finita de los sentidos será incapaz de entender su pleno significado.
Para convencerla de que puede resolver todos tus proble-mas, debes creer tú mismo que lo puede hacer, albergar el firme deseo de utilizar tus poderes ocultos, hacer afirmaciones con-tundentes de que tu mente subliminal puede pensar de forma constructiva y –con el conocimiento pleno– solucionar cual-quier problema o trastorno, y visualizar cómo te enfrentas a las dificultades y cómo se te solucionan cuando las remites a tu mente superior interior.
Dentro de ti hay unas fuerzas ilimitadas, de las que sólo puedes disponer cuando apelas a ellas conscientemente y las utilizas. Por tanto, prende con fuerza este pensamiento en tu mente: «Mi mente subliminal puede acceder a la Inteligencia Universal y resolver todos mis problemas».
Cuando vayas a estampar estas ideas en la mente sublimi-nal, es necesario que estés solo y que sosiegues la mente objetiva
y los sentidos. Una vez que hayas alejado todos los pensamien-tos de preocupación sobre la vida material y hayas alcanzado una perfecta tranquilidad mental, estarás en condiciones de enviar orientaciones a la mente subliminal y recibir inspiración de ella.
La salud
En esta lección hemos visto que en el interior del hombre habita la Mente Universal, y que cuando éste mira dentro de sí se encuentra con un poder infinito. De la misma forma, el hombre está animado también por la vida infinita. Mientras ignore la naturaleza infinita de su vida, será débil, enfermará y se sentirá desgraciado. La salud animal de nuestros padres es algo pasado, y el hombre se está haciendo más sensible, más mental y espiritual, y, por lo tanto, para su vida y su salud, depende cada vez más de las fuerzas mentales y espirituales. Todo el mundo se siente más nervioso y tenso, más imaginativo y sensible al poder del pensamiento y a otras fuerzas espiritua-les y psíquicas. Así pues, el hombre ha de dirigirse cada vez más a la única fuente de toda vida en busca de salud, energía y vitalidad.
Quienes buscan la salud perfecta —¿y quién no lo hace hoy?— deben negar todo pensamiento y creencia en la enfer-medad, la afección y el padecimiento, y afirmar y visualizar constantemente un estado de salud y bienestar perfectos. Ante tu visión mental, deja siempre que esta idea de salud sea la dominante; permite que sea la nube que te guíe de día y el fuego que te guíe de noche, que te aleje de la tierra de la escla-vitud y la enfermedad y te lleve a la tierra prometida de la salud perfecta y radiante.
Lo InvIsIble es más grande que lo vIsIble; por consiguiente, trabajar
en lo InvIsIble significa ocuparse de la «causa» cuyo «efecto» es la vida
exterior. Con el trabajo en lo InvIsIble mediante la meditación, la afir
mación y la visualización, y teniendo en la mente los más elevados idea les, despertamos el poder que está oculto en nuestro interior.
El poder que hay dentro de nosotros es el poder de la Mente o Espíritu Universal, que es infinito e ilimitado. El único límite que puede haber es el que nosotros mismos le pongamos por falta de fe.
Por tanto, en todas tus dificultades y batallas recuerda que el poder que hay en ti es infinito. Para ser uno con el Infinito, basta con que lo creas, con que te des cuenta de que así es.
Levántate y anda con confianza; también tus ideales se pueden conseguir si crees, si tienes fe y vas en pos de algo superior y mejor.
Aunque para las mentes occidentales la existencia de la mente subliminal haya sido un descubrimiento, en Oriente se conoce desde la antigüedad. Algunas órdenes místicas han ate-sorado este conocimiento durante siglos. Si nos remontamos a los tiempos más antiguos, encontramos pruebas y signos de auténticas maravillas realizadas mediante el poder de la mente subliminal.
En Occidente, sin embargo, siempre ha habido una ten-dencia hacia el materialismo. El materialista, literalmente, sólo cree en lo que percibe a través de los sentidos. Antes de creer, quiere ver, tocar y manipular.
Sin embargo, la ciencia moderna ha derribado la base en la que apoyaba sus pies el materialista, porque no deja de
demostrar que es muchísimo más lo que no se ve que lo que se ve. La ciencia, pese a todos sus logros, se da cuenta de que, hasta hoy, no ha hecho sino mojarse los pies en la orilla de un poderoso mar de misterio. Poco a poco y con un esfuerzo enor-me, aunque torpe, ha demostrado ahora la existencia de muchas cosas que antes los científicos no hubieran creído, pero que los antiguos sabían, y que eran también conocidas en Oriente hace ya muchos siglos. Una de ellas es la existencia de la mente subliminal. El mesmerismo y el hipnotismo han demostrado que el hombre está compuesto de algo más que una mente. Por
un lado está la mente superficial o exterior de los sentidos. Se trata de una mente que razona, aprende de los libros y de otras fuentes externas y, en general, funciona en el plano físico. No es más que una diminuta fracción de la mente total del hom-bre. Al igual que el iceberg, del que por encima de la superficie del mar sólo asoma una duodécima parte y el resto se halla sumergido, la mente objetiva del hombre, superficial y finita, es sólo una parte infinitesimal del todo.
La subliminal, por el contrario, se encuentra unida a la Mente Universal, por lo que nunca se puede medir, está más allá de lo comprensible. Nos basta con saber que su poder es ilimitado, y que lo podemos utilizar para crear de nuevo nues-tra vida y para que se cumplan nuestros deseos. Es mucho más que un depósito de conocimientos y una central en la cual se genera la energía, aunque nadie sabe cuánto más es.
La mente subliminal es inspiradora, intuitiva y creativa. En esta lección consideraremos esas tres primeras cualidades en el orden señalado.
lainspiración. Toda inspiración les llega a los hombres a
través de la mente subliminal. A Wordsworth, Shakespeare, Milton, Emerson y todos los grandes maestros, predicadores y
líderes se les mostró a través de este canal. Todo el bien que ha llegado al mundo lo ha hecho mediante la inspiración, y toda inspiración llega a través de la mente subliminal.
Todos lo que en algún momento han conseguido algo de valor lo han hecho gracias a la inspiración de su mente sublimi-nal. El hecho de que unos sean gigantes en sus logros y otros sólo pigmeos se debe simplemente a los diferentes grados de expresión. Unos expresan más del poder que hay en su interior, y otros menos. El poder está ahí, para que lo expresemos. No todos podemos ser Shakespeare ni Milton, pero en alguna par-te del mundo hay un espacio donde cada uno puede encontrar un campo de trabajo propicio, con el que se sienta a gusto. Si queremos, podemos conseguir que la inspiración nos guíe, hallar en algún lugar una actividad donde podamos verter nuestra pasión reprimida, donde seamos capaces alcanzar un éxito que ni en los sueños más fantásticos podríamos imaginar.
Querido lector, no se te ha enviado a este mundo en bro-ma, sino para que cumplas un determinado propósito, para que logres algo que sólo tú puedes lograr. No hay en todo el planeta nadie que sea exactamente como tú, y todo lo que hagas llevará la impronta de tu individualidad. Nadie podría hacer tu traba-jo como tú lo haces; tienes delante de ti campos que nadie más que tú puede conquistar. por consiguiente, escucHa lavoz delainspiración.
laintuición. Quienes aprenden a reconocer la voz de la
intuición entran en contacto con la sabiduría infinita. Hacen por intuición lo que otros sólo pueden hacer con grandes esfuerzos, si es que pueden hacerlo. Quien haya desarrollado este poder no alberga incertidumbres, porque su mente subli-minal le ha solucionado todos los problemas. Esta persona
escucha la voz interior de la sabiduría, actúa en consecuencia, y el resultado siempre avala su fe y su poder interior.
El presidente Lincoln, cuando se enfrentaba a un proble-ma complejo, solía tener por costumbre remitirlo a su mente interior, y luego se iba a andar un poco. Durante ese paseo se interesaba por los pájaros, los árboles y otras cosas que lo rodea ban, sin atender a esa incertidumbre que le exigía una respuesta. Al regresar del paseo la solución estaba esperándole: su mente subliminal había resuelto el problema. Otros, descon-certados por algún asunto complicado, se acuestan con el pro-blema sin resolver, y se despiertan por la mañana con la solu-ción ya formada en su mente consciente, o tal vez les llegue como un destello, mientras se visten. La mente subliminal les ha resuelto su problema.
En la mente subliminal reside toda la sabiduría y com-prensión. También tú puedes utilizar esta sabiduría y compren-sión si desarrollas la facultad de escuchar a tu interior.
la creatividad. La mente subliminal es creativa. Al ser
una con la Mente Universal, que es la fuerza creativa del Universo, comparte su naturaleza. La diferencia no es de tipo, sino de grado.
Como ocurre en el macrocosmos, así ocurre en el micro-cosmos. Del mismo modo que la Mente Infinita es absoluta en todo el Universo, así el hombre es el dueño de su destino, el ca -pitán de su alma, el rey y creador de su vida y sus circunstancias.
El hombre no puede crear un planeta, pero sí formar cons-cientemente una imagen en su mente creativa, una imagen de mejores circunstancias, de un entorno distinto o de unos logros definitivos, y no dejar de impulsar esta imagen hasta que se materialice en su vida. No es un cuento de hadas, sino algo de puro sentido común. Nunca el hombre ha conseguido nada que
antes no haya creado e imaginado en su mente. La visión siem-pre es lo primero, y luego llegan los logros. Lo que hace distin-tas a las personas es una diferencia de visión. La diferencia entre su visión es la diferencia entre sus logros. Algunos crean más que otros, gracias a su mayor visión. Todos los grandes de la Tierra, líderes de hombres y naciones, los artistas, poetas, inventores y financieros fueron lo que fueron por su «visión», porque eran hombres de «imaginación».
Las personas que se enorgullecen de ser «prácticas» miran con recelo la imaginación, porque creen que es algo incierto y nada práctico, algo que pertenece al reino de los sueños. Confunden la imaginación constructiva con la ensoñación. Pero la imaginación de la que hablo es la antítesis misma de la ensoñación. Con ésta se dilapidan los poderes mentales. La imaginación creativa, en cambio, reúne las fuerzas mentales y, al concentrar los poderes de la mente oculta, da a luz una ima-gen clara. Esta imaima-gen clara es la visión que todos los hombres de grandes logros poseen.
La visión es la base de cualquier logro. Es imposible nom-brar a un solo gran hombre o una sola gran mujer a quienes no haya guiado la visión. La razón de que en diferentes momentos de la historia aparezcan grandes personajes que alcanzaron los más nobles fines es que sus visiones fueron también las más nobles. Es imposible crear en la mente una imagen pobre, insig-nificante y de escaso valor, y luego conseguir triunfar en la vida. Como sea la imagen, así será tu vida. Por tanto, si mantie-nes en tu mente la visión, o imagen mental, de gran éxito o de noble empeño, uno y otro se te presentarán después. No puede ser de otro modo, porque lo que se contempla en la mente se manifiesta más adelante en la vida.
Ésta es la razón de que la persona de pobres poderes de concentración no pueda mantener en su mente una imagen
clara, sino que ha de estar cambiándola continuamente, con el resultado de que esa persona no consigue que se manifiesten en su vida más que confusión y una carencia de logros.
Lo que seas en tu interior, lo que pienses en tu interior, lo que visualices en tu interior es lo que será tu vida futura. Tu vida externa se modela de acuerdo con la interna; es una répli-ca exacta de ésta.
Así pues, tu mente subliminal no sólo es la fuente de la inspiración y la intuición, sino que además es creativa. Tu vida está en tus manos, puedes hacer de ella lo que te plazca. Tu futuro es enteramente tuyo, lo puedes construir con precisión matemática para darle la forma que quieras. Eres libre para hacer o estropear, para construir o destruir. Puedes ascender a las cumbres más altas, o descender a las simas más profundas. Puedes ser débil o fuerte, sucio o puro, desgraciado o feliz, tener o no tener éxito, ser presa de la pobreza o próspero, enfer-mo o sano, odiado o querido: todo es cuestión de control del pensamiento y de razonamiento científico.
Es hora ya de que empieces a aplicar algunas de las ense-ñanzas que has aprendido. Así que añade a tu afirmación de la noche lo siguiente:
mividaesunavidadesuperaciónypoder.
a partirdeaHoradejarédeHacer……, yensulugarHaré……
loHagoconelpoderinfinitoqueHay enmiinterioryquenuncapuedefallar
Quiero que escribas en el primer espacio en blanco que he dejado cualquier mala costumbre que estés empeñado en erra-dicar, y en el segundo la virtud que desees alcanzar. Por ejemplo,
supón que tienes la costumbre de levantarte tarde, engullir el desayuno a toda prisa y salir corriendo a trabajar, para enfras-carte en las citas y la correspondencia, y como consecuencia sufres indigestión, dolor de cabeza e irritación. Si éste fuera el caso (naturalmente lo utilizo sólo como ejemplo), y suponien-do que la hora adecuada de levantarte sea las siete de la maña-na, la afirmación quedaría así:
a partirdeaHoradejaréde levantarmetarde, yensulugarme levantarépuntualmentealassiete
O, mejor aún, puedes imponerte despertarte a las seis y media y dedicar media hora a meditar y a hacer afirmaciones, con lo que estarás preparado para levantarte a las siete.
Inmediatamente después de la afirmación, visualiza una imagen de ti mismo despertándote por la mañana. «Ve» cómo abres los ojos y miras al reloj. Visualiza que son las seis y media y que estás ocupado en la concentración, la meditación y las afirmaciones. Imagina cómo miras de nuevo al reloj, y a las siete cómo te levantas y te diriges al lavabo. Cuanto más nítida sea la imagen de esta escena, más fácil te será la tarea de levan-tarte.
Es posible que las primeras mañanas no tengas éxito, pero si perseveras te darás cuenta de que, gracias a las afirmaciones,
posees el control total sobre ti mismo. Cuanto más sea el éxito, mayor se hará tu fuerza de voluntad.
Si tienes la costumbre de acostarte tarde, puedes añadir a tu afirmación lo siguiente:
a partirdeaHoradejarédeacostarmetarde.
alasdiezmesentirécansadoyconsueño.
y meiréalacama
Después de hacer esta afirmación, visualízate tal como estarás a las diez. Por ejemplo, estás sentado leyendo o traba-jando. «Ves» que miras al reloj, que dejas el libro o el trabajo y te vas a la cama. Sigue con la visualización hasta que puedas ver todos los detalles con gran claridad y precisión.
Pronuncia esta afirmación y crea esta imagen mental, y descubrirás que lo que has afirmado y visualizado ocurrirá exactamente tal como deseabas. Ante ti se despliega una vida de autocontrol y superación perfectos. Cuando llegues a ser dueño de ti mismo, primero en las cuestiones pequeñas y luego en las mayores, te habrás convertido en dueño de tu vida, tus circunstancias y tu destino.
No sólo es necesario que venzas así tus hábitos y les des la vuelta, sino también que te impongas a todas tus ideas equivo-cadas sobre la vida y el Universo, y que sustituyas estas ideas erróneas y perniciosas por la Verdad. Uno de los objetivos de este curso es hacer que se desvanezcan las viejas falsas creen-cias, y así cambiar tu actitud mental.
Además, es necesario que desbarates cualquier pensa-miento o idea de carácter pernicioso en el mismo momento en que te lleguen. Es posible que te asalten pensamientos del tipo: «Fracasarás, nunca lo podrás conseguir». Si dejas que este pen-samiento entre en tu mente, te debilitará, paralizará tus esfuer-zos y hará que el fracaso se te adueñe, tan seguro como que el día sigue a la noche. Por tanto, tan pronto como te llegue, acaba con él mediante la negación. En este caso, te impondrías con el pensamiento en tu mundo mental perfecto y dirías: «No existe el fracaso. Soy una criatura mental perfecta que vive en un mundo mental perfecto, y mío es todo lo que con la Mente
Infinita se pueda alcanzar. No puedo fracasar». Dilo varias veces y luego afirma: «Soy el éxito, hay en mí poderes infinitos, el éxito llega en todo lo que emprendo».
De esta forma, irás alejando cada vez más el fracaso, y asentando el éxito con mayor firmeza en tu vida. Cuanto más lo hagas, y siempre que consigas hacerte una idea clara de tu mundo mental perfecto y, por así decirlo, respires su aire, más deprisa avanzarás. Pero no te inquietes ni te agobies por los resultados, sino procura adoptar y mantener una actitud tran-quila, serena y de confianza, que se imponga al desasosiego y las preocupaciones de la vida.
Es posible que, una vez más, te asalte el pensamiento: «Aquí está otra vez este dolor, seguro que me da otro ataque», y si permites que entre en tu mente, con toda seguridad sufrirás ese «ataque», ya que nada podrá evitarlo. El «ataque» es sólo el efecto: la causa es el pensamiento que anida dentro de tu men-te, y no habrá medicina que pueda ayudarmen-te, porque no podrá incidir en la «causa», sino únicamente juguetear con el «efec-to». Es como pretender contener el mar con una escoba.
Así pues, cuando el dolor y el pensamiento negativo lle-guen a la puerta de tu mente e intenten entrar, niega de inme-diato su existencia. no tienen una existencia real. Tú, el
auténtico tú, eres una criatura mental perfecta que habita en un mundo mental perfecto, donde no existe nada que se llame dolor ni «ataques», y cuando te des cuenta de que así es nunca podrás estar enfermo. El dolor y la enfermedad sólo pueden ser posibles en tu cuerpo cuando dejas que las ideas de dolor y enfermedad entren en tu mente, porque, como ya sabes, lo que ocurre en tu cuerpo y en tu vida es un reflejo exacto de lo que tienes en la mente. Por tanto, si niegas el dolor y la enfermedad en tu mundo mental perfecto, estos cesarán de inmediato. En la lección II te decía que al negar el mal no sólo acabas con el
pensamiento del mal, sino que destruyes también el propio mal, y que más adelante podrías demostrar que así es. Eso es lo que puedes hacer con el dolor. Si, cuando sientas dolor, te yer-gues en tu mundo mental perfecto y lo niegas, se alejará casi inmediatamente. Después de negar el dolor y la enfermedad, afirma la salud perfecta. La negación destruirá el pensamiento pernicioso y saneará la mente, y la afirmación la curará y rege-nerará, y debilitará todos los futuros ataques. Con este método puedes «darle la vuelta» a todo pensamiento, creencia o senti-miento dañinos.
Cuando niegues un mal, cualquiera que sea, es necesario que te des cuenta claramente de que estás negando que ese mal exista en el mundo material. Por ejemplo, si tienes un grano del tamaño de un puño en la nuca no tiene sentido negar que exis-te, porque existe en la medida en que se puede decir que algo existe en este mundo efímero. Pero hay dos tú: el tú material,
y el sublime tú mental y espiritual. El primero es una persona
material fugaz y efímera, mientras que el segundo, el auténtico, es una gloriosa criatura mental y espiritual, imperecedera y eterna. Cuando el tú real y sublime, el tú mental y espiritual
perfecto, te eleva al mundo perfecto de la mente, dejas atrás el cuerpo material imperfecto y ordinario, y es él quien, en un mundo de bien impecable, pureza y perfección, niega que exis-ta ese grano. Tú, el tú sublime, no tiene granos, sólo el tú
material que has dejado atrás. Al ascender al Mundo Perfecto de la Mente, transfieres tu conciencia desde el mundo material al Mundo Trascendental de la Perfección Infinita que nuestros más grandes filósofos y pensadores siempre han sabido que existe a nuestro alrededor y por encima de nosotros. Ésta es la razón de que, cuando asciendes a tu Mundo Perfecto de la Mente, tu dolor desaparece como el sonido de una banda se
desvanece en la distancia: has transferido tu conciencia desde el mundo material al mental o espiritual.
Si, cuando hayas entrado en este Mundo Perfecto de la Mente, niegas el mal que te perturba (con lo que no niegas que exista en tu cuerpo material, sino sólo en tu radiante cuerpo mental), y si a continuación meditas sobre la vida infinita de perfección y sin límites, el bien perfecto, la pureza inmaculada y el poder inconmensura ble de la Mente Infinita que rige en este Mundo Perfecto de la Mente; si te deleitas, por así decirlo, con la luz del sol y la felicidad de la perfección infinita y el amor de este mundo trascendental, abrirás tu vida y tu cuerpo físico a la acción de la Mente Universal, y tu existencia mate-rial y tus circunstancias se irán asemejando más a la vida del Mundo Perfecto de la Mente, y tu cuerpo, a tu sublime cuerpo mental. Así pues, si lo que te molesta es un grano, desaparecerá y tu cuerpo alcanzará una mejor salud. Cuanto más claro sea el concepto que tengas del Mundo Perfecto, más rápidos y ciertos serán los resultados en tu vida, tu cuerpo y tus circunstancias.
Cada vez que asciendes a tu Mundo Perfecto de la Mente y niegas el mal, cada vez que te das cuenta de las perfecciones infinitas del mundo ideal y disfrutas de ellas, se destruye el mal en tu vida y en tu cuerpo, y el bien pasa a ocupar su lugar. Por consiguiente, cuanto más vivas en tu Mundo Perfecto, mayor perfección alcanzarán tu vida y tus circunstancias.
Recuerda, pues, retirarte a tu interior y elevarte a tu Mundo Perfecto de la Mente antes de hacer una negación o una afirmación.
Meditación III
Para realizarla entre las seis y las nueve de la mañana, y entre las nueve y las once de la noche. Especialmente recomen-dable para antes de acostarse.
En el pasado me distraían las voces de esta vida imperfec-ta e insatisfactoria de los sentidos. El deseo, el impulso y los sentimientos incontrolados me zarandeaban de aquí para allá, e influían en mí los consejos de quienes no tenían conocimien-to interior alguno. A partir de ahora, hago oídos sordos a conocimien-todas estas voces y sólo escucho la voz interior que siempre habla con perfecta sabiduría. Nunca más me sentiré confuso ni preocupa-do por no saber qué camino tomar o qué hacer, sino que me guiará a la perfección la voz interior de la inspiración. Llevo mi mente por encima de esta vida de los sentidos y habito en el Mundo Perfecto de la Mente. Todos los pensamientos, suges-tiones y estados que no se hallen en armonía con el bien supre-mo los convierto en sus opuestos. Así limpio mi mente, mi pensamiento, mi vida, mis circunstancias y mi mundo, y me construyo la existencia desde la base.
Cuando me encuentro ante problemas que me confunden, me retiro a mi yo interior y, mediante el control, me mantengo fuera del pensamiento no deseado, o «de espaldas» a él, hasta que mi mente está tranquila y sosegada, y puedo oír la voz de la sabiduría. Es una voz que nunca se equivoca, nunca lleva por mal camino, sino que en todo momento me guía hacia el bien supremo. Por tanto, no hay en mí confusión, preocupación ni inquietud, porque siempre sé cómo actuar, incluso en las cir-cunstancias más desconcertantes, orientado perfectamente por la voz interior de la sabiduría.
A partir de ahora, no hay en mí inquietud, ansiedad ni preocupación algunas, porque estoy dirigido hacia todo bien.