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IGLESIA EPISCOPAL DE LA ASCENSIÓN

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Academic year: 2021

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Himno de Entrada #557 Cántale

La Santa Eucaristía : “Rito Dos” 277 LOC Celebrante: Bendito sea Dios: Padre, Hijo y Espíritu

Santo.

Pueblo: Y bendito sea su reino, ahora y por siempre.

Amén.

Todos: Dios omnipotente, para quien todos los

corazones están manifiestos, todos los deseos son conocidos y ningún secreto se halla encubierto: Purifica los pensamientos de nuestros corazones por la inspiración de tu Santo Espíritu, para que perfectamente te amemos y dignamente proclamemos la grandeza de tu santo Nombre; por Cristo nuestro Señor. Amén.

Gloria in Excelsis F&C # 33

Estribillo: Gloria a nuestro Dios, gloria en las alturas. Y paz en la tierra a toda criatura.

1.– Señor, te alabamos, y te bendecimos; Todos te adoramos, y te damos gracias. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. Gracias mil, oh Señor, por todo lo creado. 2. Tú eres el Cordero que quitas el pecado; Atiende a los ruegos de quien te ha implorado. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas. Oh Señor, ten piedad. Perdona las culpas. 3. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo. Tu sólo Señor, tu solo eres Santo.

En la Gloria de Dios, reinas para siempre. En la Gloria de Dios, reinas para siempre.

Colecta del día

Celebrante: El Señor sea con ustedes. Pueblo: Y con tu espíritu

Celebrante: Oremos.

Todopoderoso y eterno Dios, aumenta en nosotros tus dones de fe, esperanza y amor; y para que obtengamos tus promesas, haz que amemos lo que mandas; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amen.

Lectura del libro del Jeremías (32:22-31)

Aquella misma noche Jacob se levantó, tomó a sus dos esposas, sus dos esclavas y sus once hijos, y los hizo cruzar el vado del ¡Señor, aunque nuestros pecados nos acusan,

actúa por el honor de tu nombre! Muchas veces te hemos sido infieles, hemos pecado contra ti.

Esperanza de Israel,

salvador nuestro en tiempos difíciles,

¿por qué te portas como un extraño en el país, como un viajero que sólo se queda a pasar la noche?

¿Por qué estás como un hombre aturdido, como un guerrero que no puede ayudar? Pero, Señor, tú estás en medio de nosotros, todos saben que somos tu pueblo;

¡no nos abandones!

El Señor dice esto acerca del pueblo de Israel: «A

IGLESIA EPISCOPAL DE LA ASCENSIÓN

205 South Summit Avenue ♦ Gaithersburg, Maryland 20877 (301) 948-0122 ext. 16

Vigésimo Tercer Domingo después de Pentecostés

Propio 25

23 de Octubre de 2016 — Eucaristía a las 11:00 a.m.

Reverendo Randy Lord-Wilkinson, Rector Reverendo Javier Garcia, Asistente del Rector

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para otro. Por eso no lo miro con agrado. Ahora voy a acordarme de sus pecados y a pedirle cuenta de ellos.»

Señor, ¿has rechazado del todo a Judá? ¿Te has cansado de la ciudad de Sión? ¿Por qué nos heriste irremediablemente? Esperábamos prosperidad,

pero nada bueno nos ha llegado. Esperábamos salud,

pero sólo hay espanto.

Reconocemos, Señor, nuestra maldad y la culpa de nuestros antepasados; hemos pecado contra ti.

¡Por el honor de tu nombre, no nos rechaces; no trates con desprecio a la ciudad

donde está tu glorioso trono!

¡Recuerda la alianza que hiciste con nosotros, no faltes a ella!

¿Hay acaso entre los ídolos paganos alguno que pueda hacer llover?

¿Acaso el cielo envía los aguaceros por sí mismo?

¡No, Señor y Dios nuestro! Tú eres quien los envía,

tú eres quien hace todas estas cosas; ¡por eso esperamos en ti!

Escuchen lo que el Espíritu está diciendo al pueblo de Dios.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

Salmo 84:1-6

1 ¡Cuán amable tu morada, Señor de los Ejércitos! * Anhela mi alma y con ardor desea los atrios del Señor;

mi corazón y mi carne se regocijan en el Dios vivo.

2 El gorrión ha encontrado casa, y la golondrina nido donde poner sus polluelos: *

en tus altares, oh Señor de los Ejércitos, Rey mío y Dios mío.

3 ¡Dichosos los que habitan en tu casa! * Perpetuamente te alabarán.

4 ¡Dichosos los que en ti encuentran su fuerza, *

cuyos corazones están resueltos a peregrinar!

5 Los que atraviesan el valle desolado lo hallan un lugar de fuentes, *

porque la lluvia temprana lo ha cubierto de charcos.

6 Treparán de baluarte en baluarte, * y se revelará el Dios de los dioses en Sión.

Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo (4:6-8,16-18)

Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio; ya se acerca la hora de mi muerte. He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el Juez justo, me dará en aquel día. Y no me la dará solamente a mí, sino también a todos los que con amor esperan su venida gloriosa.

En mi primera defensa ante las autoridades, nadie me ayudó; todos me abandonaron. Espero que Dios no se lo tome en cuenta. Pero el Señor sí me ayudó y me dio fuerzas, de modo que pude llevar a cabo la predicación del mensaje de salvación y hacer que lo oyeran todos los paganos. Así el Señor me libró de la boca del león, y me librará de todo mal, y me salvará llevándome a su reino celestial. ¡Gloria a él para siempre! Amén.

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Escuchen lo que el Espíritu esta diciendo al pueblo de Dios.

Pueblo: Demos gracias a Dios.

Himno de Secuencia #678 Renuévanos Señor Santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según San Lucas (18:9-14)

Pueblo: !Gloria a ti, Cristo Señor!

Jesús contó esta otra parábola para algunos que, seguros de sí mismos por considerarse justos, despreciaban a los demás: «Dos hombres fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás, que son ladrones, malvados y adúlteros, ni como ese cobrador de impuestos. Yo ayuno dos veces a la semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.” Pero el cobrador de impuestos se quedó a cierta distancia, y ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!” Les digo que este cobrador de impuestos volvió a su casa ya justo, pero el fariseo no. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.»

El Evangelio del Señor.

Pueblo: Te alabamos, Cristo Señor.

Sermón Rev. Javier García Credo Niceno

Creemos en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador de cielo y tierra, de todo lo visible e invisible.

Creemos en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,

nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,

Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado,

de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho;

que por nosotros y por nuestra salvación bajó del cielo:

por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.

Por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado.

Resucitó al tercer día, según las Escrituras, subió al cielo

y está sentado a la derecha del Padre. De nuevo vendrá con gloria

para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creemos en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,

que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo

recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creemos en la Iglesia,

que es una, santa, católica y apostólica. Reconocemos un solo Bautismo

para el perdón de los pecados.

Esperamos la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

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Oración de los Fieles Formula III

Letanista: Padre, te suplicamos por tu santa Iglesia

Católica.

Pueblo: Que todos seamos uno.

Letanista: Concede que todos los miembros de la

Iglesia te sirvan en verdad y humildad.

Pueblo: Que tu Nombre sea glorificado por todo el género humano.

Letanista: Te pedimos por todos los obispos,

presbíteros y diáconos, especialmente por Michael nuestro Obispo Presidente, Mariann nuestra Obispa, Randy y Javier nuestro clero y Jason nuestro seminarista.

Pueblo: Que sean fieles ministros de tu Palabra y Sacramentos.

Letanista: Te pedimos por cuantos gobiernan y

ejercen autoridad en todas las naciones del mundo.

Pueblo: Que haya justicia y paz en la tierra.

Letanista: Danos gracia para hacer tu voluntad en

todo cuanto emprendamos.

Pueblo: Que nuestras obras sean agradables a tus ojos.

Letanista: Ten compasión de los que sufren de dolor

o angustia.

Pueblo: Que sean librados de sus aflicciones.

Letanista: Otorga descanso eterno a los difuntos. Pueblo: Que sobre ellos resplandezca la luz perpetua.

Letanista: Te alabamos por tus santos que han

entrado en el gozo del Señor.

Pueblo: Que también nosotros tengamos parte en tu reino celestial.

Oremos por nuestras necesidades y las necesidades de los demás.

Letanista: En el ciclo de oración diocesano,

oremos por los músicos de la Iglesia y los coros; por los Derechos Humanos Internacionales, así como también por todas las organizaciones y las personas que promueven la paz y justicia alrededor del mundo. Recordemos el día de las Naciones Unidas (24 de octubre)

Oremos por el alivio, la sanación, la valentía y la esperanza de María Estala Rodríguez, Jeanine Marín, Elvia Valencia, Martin Quinde, Jaime Martínez, Camila Martínez, María del Carmen Altamirano y todos aquellos que en esta vida transitoria se encuentran en problemas, dolor, necesidad, enfermedad o cualquier otra adversidad.

Oremos por la paz en el mundo y por todos aquellos que están sirviendo a nuestro país, aquí y en el extranjero, sobretodos por aquellos que están en peligro y sus familias. También oramos por todas las personas afectadas por los desastres naturales, la violencia y la guerra.

Provéenos y danos el poder para ser testigos de tu amor como defensores y como sirvientes, como ministros de bienvenida para todos los refugiados y los desplazados por la guerra y la violencia. Damos gracias a Dios por un año mas de vida de Nubia Vergel. Que Dios siga llenando de bendiciones a ella y su familia.

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Celebrante: Confesemos nuestros pecados contra

Dios y contra nuestro prójimo.

Todos: Dios de misericordia, confesamos que

hemos pecado contra ti por pensamiento, palabra y obra, por lo que hemos hecho y lo que hemos dejado de hacer. No te hemos amado con todo el corazón; no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Sincera y humildemente nos arrepentimos. Por amor de tu Hijo Jesucristo, ten piedad de nosotros y perdónanos; así tu voluntad será nuestra alegría y andaremos por tus caminos, para gloria de tu Nombre. Amén

Dios omnipotente tenga misericordia de ustedes, perdone todos sus pecados por Jesucristo nuestro Señor, les fortalezca en toda bondad y, por el poder del Espíritu Santo, les conserve en la vida eterna. Amén

La Paz:

Celebrante: La paz del Señor sea siempre con

ustedes.

Pueblo: Y con tu Espíritu.

Versículo para el Ofertorio:

Celebrante: Señor, digno eres de recibir la gloria y la

honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Himno de Ofertorio #579 Ofertorio

Nicaragüense

Santa Eucaristía

Plegaria Eucarística de Kenia Celebrante: ¿Está el Padre con nosotros?

Pueblo: Si, él está con nosotros. Celebrante: ¿Está Cristo entre nosotros? Pueblo: Si, él está entre nosotros. Celebrante: ¿El Espíritu está con nosotros? Pueblo: El Espíritu está con nosotros. Celebrante: ¿Quién es nuestro Dios?

Pueblo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Celebrante: Y ¿Quiénes somos nosotros? Pueblo: El pueblo de Dios.

Celebrante: Elevemos los corazones, Pueblo: Los elevamos al Señor.

Celebrante: Demos gracias a Dios nuestro Señor. Pueblo: Es justo darle gracias y alabanzas. Celebrante: En verdad es justo y necesario darte

gracias y alabanzas, Dios Omnipotente, Supremo en todo el mundo. Creador, Proveedor, Salvador y Dador. De un pueblo nómada creaste tu familia, de un pueblo agobiado levantaste un líder, de una nación confundida elegiste un rey; de una multitud rebelde enviaste a tus profetas. En los últimos días nos enviaste a tu Hijo, tu imagen perfecta de compasión y sabiduría, dándonos tu Reino, revelándonos tu voluntad, muriendo, resucitando, reinando, rehaciendo tu pueblo para ti mismo, brindando la luz de la esperanza a todos tus hijos.

A través de él nos has enviado al Espíritu vivificante, llenándonos con tu luz y vida.

Por lo tanto, con Ángeles y Arcángeles, y con todos nuestros ancestros en el cielo, proclamamos tu glorioso nombre, por siempre alabándote y cantando:

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Todos:

Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo.

Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo.

Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

Dueño de todas las cosas, te damos gracias por habernos dado a tu único Hijo, a nosotros que te debemos todo. Vierte tu Espíritu refrescante sobre nosotros, para que siempre lo recordemos y lo demos a conocer, de la forma en la que el mismo Jesús nos lo encomendó, por medio de estos dones de tu Creación.

En la misma noche en que fue traicionado, tomó el pan, te dio gracias. Lo partió y lo dio a sus discípulos y dijo: "Tomen y coman. Este es mi Cuerpo, entregado por ustedes. Hagan esto como memorial mío".

Pueblo: Amén. Su Cuerpo fue entregado por

nosotros.

De la misma manera, después de la cena, tomo el cáliz, dio gracias. Lo compartió con ellos y dijo: "Beban todos de él. Esta es mi Sangre del nuevo Pacto, sangre derramada por ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Siempre que lo beban, háganlo como memorial mío"

Pueblo: Amén. Su Sangre fue derramada por

nosotros.

Por tanto, proclamamos el misterio de fe:

Pueblo: Cristo ha muerto,

Cristo ha resucitado, Cristo volverá.

Somos hermanos y hermanas por su Sangre:

Pueblo: Hemos muerto juntos,

Resucitaremos juntos, Viviremos juntos.

Por tanto, Padre Celestial, escúchanos al celebrar este pacto con alegría y esperar la venida de Jesús, quien murió por nosotros como expiación por nuestros pecados, un sacrificio perfecto, realizado una sola vez y para siempre. Tu aceptaste su ofrenda al resucitarlo de la muerte y concederle un lugar especial a tu derecha.

Pueblo: Amén. Jesús es el Señor.

Ésta es la fiesta de la victoria.

Pueblo: El Cordero que ha sido sacrificado ha

comenzado a reinar. Aleluya.

Como nuestro Señor Jesucristo nos ha ensenado, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre,

venga tu reino, hágase tu voluntad,

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal.

Porque tuyo es el reino, tuyo es el poder,

y tuya es la gloria,

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Fracción del Pan.

Celebrante: Cristo vive para siempre. Pueblo: Existimos porque Él existe. Celebrante: Somos un solo Cuerpo. Pueblo: Compartimos un solo Pan.

Celebrante: Atraigamos a Dios a todas las personas

por medio de la fe.

Pueblo: Cristo es nuestro anfitrión, nosotros

somos sus invitados.

Celebrante: Los dones de Dios, para el pueblo de

Dios.

Administración del la Comunión: Todos son bienvenidos a la mesa del Señor en Ascensión. Para recibir la comunión acérquese al frente a la estación, como se lo indiquen las personas del comité de bienvenida. Reciba el pan en la palma de su mano y cómalo, después tome un trago de la copa con el vino. Si prefiere recibir una bendición en lugar de la comunión, por favor acérquese al frente y cruce las manos frente a su pecho, esto le hará saber al clérigo de su deseo de ser bendecido.

Canto de Comunión #589 Señor del Vino y el Pan

Oración de Post-Comunión:

Celebrante: Oremos.

Todos: Eterno Dios, Padre celestial, en tu bondad

nos has aceptado como miembros vivos de tu Hijo, nuestro Salvador Jesucristo; nos has nutrido con alimento espiritual en el Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. Envíanos ahora en paz al mundo; revístenos de fuerza y de valor para amarte y servirte con alegría y sencillez de corazón; por Cristo nuestro Señor. Amén.

Bendición.

La vida es corta y no tenemos demasiado tiempo para alegrar los corazones de aquellos que están viajando por el oscuro camino con nosotros. Debemos ser rápido para amar! Darnos prisa para ser amable!

Y que la bendición de aquel que nos hizo, que viaja con nosotros, que nos es el aliento de vida momento a momento. Creador, Cristo y el Espíritu Santo, sea con ustedes, su familiares y amigos, este día y siempre. Amén.

Canto de Salida #674 El Señor es mi fuerza

Celebrante: Bendigamos al Señor. Pueblo: Demos gracias a Dios.

Felicidades a: Eli Vásquez (14 de octubre) La feligresía de la Iglesia de la Ascensión le desea que haya pasado un excelente día y que Dios le llene de bendiciones siempre.

Referencias

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