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34567NOVIEMBRE DE 2018

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(1)

34567

N OVI E M B R E D E 2 0 18

ART´

ICULOS QUE SE ESTUDIAR ´ AN

DEL 31 DE DICIEMBRE DE 2018 AL 3 DE FEBRERO DE 2019

(2)

The Watchtower (ISSN 0043-1087) Issue 14 November 2018 is published by Watch- tower Bible and Tract Society of New York, Inc.; L. Weaver, Jr., President; G. F. Simonis, Secretary-Treasurer; 1000 Red Mills Road, Wallkill, NY 12589-3299.5 2018 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania.

La Atalaya (numero 14, noviembre de 2018) es una publicaci´ on editada en Espa´ na por˜ Testigos Cristianos de Jehova, Ctra. Torrej´ on-Ajalvir, km. 5, 28864 Ajalvir (Madrid).´ 5 2018 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Hecho en Espa˜

na.

34567

˙ November 2018

Vol. 139, No. 14 SPANISH

PORTADA:

SUECIA

Los publicadores de Estocolmo aprovechan la luz del sol que hay durante el verano has- ta tarde por la noche. Les llevan un mensaje de esperanza a los taxistas, dependientes de tiendas, trabajadores de gasolineras y otras personas que estan en su lugar de´ empleo por las noches.

PUBLICADORES

22.418

CURSOS B´ IBLICOS

10.027

ASISTENCIA A LA CONMEMORACI´

ON EN EL 2017

34.966

Esta publicacion se distribuye´ como parte de una obra mun- dial de educacion b´ ıblica que´ se sostiene con donativos.

Prohibida su venta.

Si desea hacer un donativo, visite jw.org.

A menos que se indique lo contrario, las citas bıblicas´ se han tomado de la version´ en lenguaje moderno Tra- duccion del Nuevo Mundo´ de las Santas Escrituras (con referencias).

´ INDICE



SEMANA DEL 31 DE DICIEMBRE AL 6 DE ENERO

“Compra la verdad misma y no la vendas”

SEMANA DEL 7 AL 13 DE ENERO

“Andar´

e en tu verdad”

Estos dos artıculos nos animan a valorar la verdad´ de Jehova, un regalo de incalculable valor. La verdad´ de la Biblia vale mucho mas que cualquier sacrificio´ que hagamos para conseguirla. Tambien veremos lo´ que debemos hacer para asegurarnos de seguir va- lorandola como un tesoro y de obedecer todo lo que´ Jehova nos ha ense´ nado.˜



SEMANA DEL 14 AL 20 DE ENERO

Confiemos en Jehov´ a y viviremos

En el libro de Habacuc, aprendemos como conser-´ var nuestra amistad con Jehova y seguir confiando´ enel en momentos de angustia. Este art´ ıculo nos´ muestra que, aunque aumenten las preocupaciones, las dificultades e incluso el dolor, un dıa Jehov´ a nos´ liberar´

a en recompensa por nuestra confianza.



SEMANA DEL 21 AL 27 DE ENERO

¿Qui´

en moldea

nuestro modo de pensar?

SEMANA DEL 28 DE ENERO AL 3 DE FEBRERO

¿Estamos haciendo nuestros los pensamientos de Jehov´

a?

Al ir madurando en sentido espiritual, entendemos que el modo de pensar de Jehova es superior al´ nuestro. Estos dos artıculos explican c´ omo evitar´ que los pensamientos de este mundo nos moldeen y lo que podemos hacer para adaptar nuestro modo de pensar al de Jehova.´



La benignidad: una cualidad que se demuestra con palabras y acciones



PREGUNTAS DE LOS LECTORES



¿Qu´

e regalo podemos hacerle a Jehov´

a?

3 8

13

18 23

28

31

32

(3)

¿CU´

AL es nuestra posesion m´ as valiosa? ¿Estar´ ıamos dispues-´ tos a cambiarla por algo de menos valor? Para los siervos de Dios, la respuesta a estas preguntas es sencilla. Lo mas valioso´ que tenemos es nuestra amistad con Jehova, y no la cambiar´ ıa-´ mos por nada. Tambien valoramos mucho la verdad de la Biblia,´ pues hace posible que seamos amigos de nuestro Padre celes- tial (Col. 1:9, 10).

2 Pensemos en todo lo que el Magnıfico Instructor nos ense-´

˜na en su Palabra, la Biblia. Nos dice cu´al es su nombre y lo que significa, y nos revela sus hermosas cualidades. Nos explica el maravilloso regalo del rescate, que nos suministro por amor´ mediante su Hijo, Jesus. Tambi´ en nos habla del Reino mesi´ ani-´ co y les da a los ungidos la esperanza de vivir en el cielo y a las

“otras ovejas” la de vivir en el Paraıso, en la Tierra (Juan 10:16).´ Ademas, nos ense´ na cu˜ al es la mejor manera de vivir y compor-´ tarnos. Todas estas ensenanzas son muy valiosas para nosotros˜ 1, 2. a) ¿Cual es nuestra posesi´ on m´ as valiosa? b) ¿Qu´ e ense´ nanzas va-˜ loramos mucho, y por qu´

e? (Vea las im´

agenes del principio).

“Compra la verdad misma y no la vendas”

“Compra la verdad misma y no la vendas...

sabidur´

ıa y disciplina y entendimiento”(PROV. 23:23).

CANCIONES: 94, 96

¿PODR´

IA EXPLICARLO?



¿C´

omo compramos la verdad que nos ofrece Jehov´

a?



Mencione cinco cosas a las que tal vez tengamos que renunciar para comprar la verdad.



¿Cu´

anto valor debe tener la verdad para nosotros?

3

(4)

4 LA ATALAYA

porque nos permiten acercarnos al Crea- dor y le dan sentido a nuestra vida.

3 Cuando la Biblia dice que compremos la verdad, ¿quiere decir que debemos dar dine- ro para tenerla? No. Jehova es tan generoso´ que hasta entrego la vida de su querido Hijo´ completamente gratis. Cuandoel ve que al-´ guien busca la verdad, lo ayuda a encontrar- la y nunca le pide dinero a cambio. Es mas,´ cuando un hombre llamado Simon le ofreci´ o´ dinero al apostol Pedro para que le conce-´ diera la autoridad de impartir espıritu santo,´ este lo corrigio dici´ endole: “Perezca tu plata´ contigo, porque pensaste conseguir pose- sion de la d´ adiva gratuita de Dios mediante´ dinero” (Hech. 8:18-20). Entonces, ¿que´ significa la expresion: “Compra la verdad”?´

¿QU´

E SIGNIFICA COMPRAR LA VERDAD?

4 (Lea Proverbios 23:23). Conseguir la verdad de la Palabra de Dios requiere esfuer- zo. Tenemos que estar dispuestos a hacer los sacrificios que sean necesarios. Como dijo el sabio escritor de Proverbios, una vez que hemos adquirido la verdad, debemos tener cuidado de no venderla o renunciar a ella.

Vamos a ver lo que significa comprar la ver- dad y que “precio” quiz´ as tengamos que pa-´ gar para conseguirla. Eso nos ayudara a va-´ lorarla todavıa m´ as y fortalecer´ a nuestra´ decision de no venderla nunca. Como vere-´ mos, vale la pena cualquier sacrificio que tengamos que hacer para comprarla.

5 Hasta cuando una cosa se nos ofrece gra- tis, quizas tengamos que dar o hacer algo a´ cambio. La palabra hebrea que se traduce

“compra” en Proverbios 23:23 tambien pue-´ 3. ¿Qu´

e no significa la expresi´

on: “Compra la ver- dad”?

4. ¿Qu´

e aprenderemos sobre la verdad en este art´

ıculo?

5, 6. a) ¿C´

omo podemos comprar la verdad sin dinero? Ponga un ejemplo. b) ¿Cu´

ales son los be- neficios de comprar la verdad?

de significar “consigue” o “adquiere”. Todas estas palabras conllevan la idea de obtener algo haciendo un esfuerzo o intercambian-´ dolo por un artıculo de valor. Por ejemplo,´ supongamos que en un mercado hay un le- trero que anuncia que hay bananas gratis.

¿Apareceran por s´ ı solas en nuestra mesa?´ Claro que no. Aunque sean gratis, tenemos que dedicar tiempo y esfuerzo para ir al mer- cado y conseguirlas. De manera parecida, para comprar la verdad no tenemos que dar dinero, pero sı hacer algo a cambio.´

6 (Lea Isaıas 55:1-3). Las palabras de´ Jehova que encontramos en el libro de´ Isaıas nos ayudan a entender lo que signifi-´ ca comprar la verdad. En este pasaje, Dios compara sus palabras a agua, leche y vino.

Las verdades divinas son tan refrescantes como un vaso de agua limpia y fresca. Ade- mas, tal como la leche nos alimenta y contri-´ buye a nuestro crecimiento cuando somos ninos, las palabras de Jehov˜ a nos alimentan´ y contribuyen a nuestro crecimiento espiri- tual. Y ¿en que sentido son como el vino las´ palabras de Jehova? En la Biblia, el vino´ se relaciona con la alegrıa (Sal. 104:15).´ Por eso, cuando Dios nos aconseja com- prar vino, nos asegura que vivir de acuer- do con sus normas nos hara felices (Sal.´ 19:8). Mediante estas comparaciones, Jeho- va nos ayuda a comprender los beneficios de´ aprender la verdad y ponerla en practica.´ Por tanto, veamos cinco cosas a las que re- nunciamos para comprar la verdad.

¿A QU´

E HEMOS RENUNCIADO PARA COMPRAR LA VERDAD?

7 Tiempo. Esto es algo que todos debe- mos invertir para comprar la verdad. Se re-

7, 8. a) ¿Por qu´

e tenemos que invertir tiempo para comprar la verdad? b) ¿Qu´

e estuvo dispues- ta a hacer una joven estudiante, y cu´

al fue el resul- tado?

(5)

NOVIEMBRE DE 2018 5 quiere tiempo para escuchar el mensaje del

Reino, leer la Biblia y las publicaciones bı-´ blicas, tener un estudio personal, preparar- se para las reuniones y asistir a ellas. Ese tiempo tenemos que sacarlo de actividades menos importantes (lea Efesios 5:15, 16).

¿Cuanto tiempo lleva aprender las ense-´

˜nanzas b´asicas de la Biblia? Depende de las circunstancias de cada uno. Pero no existe lımite a lo que podemos aprender sobre´ la sabidurıa, la personalidad y las obras´ de Jehova (Rom. 11:33). El primer n´ ume-´ ro de esta revista en ingles compar´ o la´ verdad a “una pequena flor” y aconsej˜ o:´

“No se conforme con una sola flor de la verdad. Si fuera suficiente con una, Dios no habrıa proporcionado tantas. Siga reco-´ giendo; siga buscando”. Preguntemonos:´

“¿Cuantas flores de la verdad tengo?”. In-´ cluso cuando vivamos para siempre, po- dremos seguir aprendiendo mas y m´ as de´ Jehova. Hoy, lo importante es que usemos´ bien nuestro tiempo a fin de comprar todas las verdades que podamos. Veamos el caso de alguien que deseaba encontrar la ver- dad.

8 Una joven japonesa llamada Mariko1 se mudo a la ciudad de Nueva York (Esta-´ dos Unidos) para cursar unos estudios.

Entonces, pertenecıa a cierto movimiento´ religioso originario de Japon. Una precur-´ sora la encontro predicando de casa en´ casa. Cuando Mariko empezo a aprender´ la verdad, estaba tan feliz que le pidio a la´ precursora que le diera clases dos veces por semana. Aunque estaba muy ocupada con sus estudios y con su trabajo a tiempo parcial, enseguida empezo a asistir a las´ reuniones. Ademas, a fin de sacar tiempo´ para aprender la verdad, dejo de acudir a´ algunas actividades sociales. Hacer estos

1 Se han cambiado algunos nombres.

sacrificios contribuyo a su r´ apido creci-´ miento espiritual. En menos de un ano se˜ bautizo. Seis meses despu´ es, en el 2006,´ se hizo precursora, y todavıa contin´ ua en´ ese servicio.

9 Cosas materiales. A fin de comprar la verdad, quizas tengamos que renunciar a´ un trabajo o profesion que nos reporta mu-´ cho dinero. Pensemos en Pedro y Andres,´ que se dedicaban al negocio de la pesca.

Cuando Jesus los invit´ o a hacerse “pesca-´ dores de hombres”, dejaron las redes y se fueron conel (Mat. 4:18-20). Como es na-´ tural, esto no significa que todos los que aprenden la verdad tienen que dejar su tra- bajo, pues necesitan ganarse la vida y cui- dar de su familia (1 Tim. 5:8). Sin embargo, es posible que tengan que cambiar sus prio- ridades y su actitud hacia las cosas mate- riales. Jesus dej´ o esto claro cuando nos´ dijo que dejemos de acumular “tesoros so- bre la tierra” y que acumulemos “tesoros en el cielo” (Mat. 6:19, 20). Veamos el caso de cierta joven.

10 Marıa comenz´ o a jugar golf antes de´ tener edad para ir a la escuela. En la secun- daria, llego a ser tan buena que le conce-´ dieron una beca para ir a la universidad.

El golf lo era todo para ella, y tenıa la meta´ de llegar a ser una jugadora profesional y ganar mucho dinero. Entonces, comenzo´ a estudiar la Biblia. Le encantaban las ver- dades que aprendıa y los cambios que la´ verdad la ayudaba a hacer. Dijo: “Mientras mas adaptaba mi actitud y mi modo de´ vida a las normas bıblicas, m´ as feliz me´ sentıa”. Comprendi´ o que ser´ ıa muy dif´ ıcil´ conseguir al mismo tiempo riquezas es- pirituales y materiales (Mat. 6:24). Ası´

9, 10. a) ¿C´

omo cambia nuestra forma de ver las cosas materiales cuando compramos la verdad?

b) ¿A qu´

e renunci´

o una joven, y c´

omo se siente por ello?

(6)

6 LA ATALAYA

que estuvo dispuesta a renunciar a su sue-

˜no de ser una golfista profesional rica y fa- mosa. Ahora es precursora y tiene, como dice ella, “la vida mas feliz y completa que´ puede haber”.

11 Nuestra relacion con amigos y fami-´ liares. Cuando decidimos poner en practi-´ ca las normas de la Biblia, nuestros lazos con algunos de ellos pueden cambiar. ¿Por que? Refiri´ endose a sus seguidores, Jes´ us´ le pidio a Jehov´ a: “Santif´ ıcalos por medio´ de la verdad; tu palabra es la verdad” (Juan 17:17). “Santifıcalos” tambi´ en puede signi-´ ficar “ponlos aparte” o “separalos”. Cuan-´ do aceptamos la verdad, se nos separa del mundo porque ya no encajamos en el.´ La gente nos ve de manera diferente por- que nuestros valores han cambiado y nos guiamos por la verdad de la Biblia. No que- remos causar divisiones, pero algunos ami- gos o familiares cercanos tal vez se distan- cien de nosotros o incluso se opongan a nuestras nuevas creencias. Esto no nos sor- prende, pues Jesus dijo: “Los enemigos del´ hombre seran personas de su propia casa”´ (Mat. 10:36). Pero nos aseguro que las re-´ compensas que recibimos por comprar la verdad son muy superiores a cualquier cosa a la que tengamos que renunciar (lea Marcos 10:28-30).

12 Un empresario judıo llamado Aar´ on´ aprendio desde ni´ no que el nombre de˜ Dios no se debe pronunciar. Peroel sent´ ıa´ un intenso deseo de conocer la verdad so- bre Dios. Un dıa, un Testigo le ense´ n˜o que,´ si a las cuatro consonantes que forman el nombre divino en hebreo se les ana-˜ den ciertas vocales, se puede pronunciar

11. Cuando compramos la verdad, ¿qu´

e puede pa- sarle a la relaci´

on que tenemos con algunos ami- gos y familiares?

12. ¿Qu´

e precio estuvo dispuesto a pagar un em- presario jud´

ıo por la verdad?

“Jehova”. Se emocion´ o tanto que fue a la´ sinagoga para contarles este maravilloso descubrimiento a los rabinos. Pero ellos no reaccionaron comoel esperaba. En vez´ de alegrarse conel por aprender la verdad´ sobre el nombre de Dios, le escupieron y lo echaron. La relacion con su familia tam-´ bien se vio afectada. Pero no dej´ o que es-´ tas cosas le impidieran seguir conociendo a Jehova. Se bautiz´ o y sirvi´ o fielmente a´ Dios el resto de su vida. Igual que Aaron,´ estamos dispuestos a aceptar cualquier cambio en nuestra posicion social o en las´ relaciones familiares a fin de andar en la verdad.

13 Malos pensamientos y acciones.

Si queremos aceptar la verdad y vivir en conformidad con ella, tenemos que estar dispuestos a cambiar nuestra forma de pensar y actuar. Pedro dio este consejo:

“Como hijos obedientes, dejen de amoldar- se segun los deseos que tuvieron en otro´ tiempo en su ignorancia”. Y anadi˜ o: “H´ a-´ ganse ustedes mismos santos tambien en´ toda su conducta” (1 Ped. 1:14, 15). Por ejemplo, en la corrupta e inmoral ciudad de Corinto, las personas que aceptaron la ver- dad tuvieron que hacer grandes cambios en su vida (1 Cor. 6:9-11). Del mismo modo, hoy dıa muchos han tenido que dejar a un´ lado la mala conducta a fin de comprar la verdad. Pedro tambien les dijo a los cristia-´ nos de suepoca: “Basta el tiempo que ha´ pasado para que ustedes hayan obrado la voluntad de las naciones cuando proce- dıan en hechos de conducta relajada, lu-´ jurias, excesos con vino, diversiones es- trepitosas, partidas de beber e idolatrıas´ ilegales” (1 Ped. 4:3).

13, 14. A fin de comprar la verdad, ¿qu´

e cambios tal vez necesitemos hacer en nuestra forma de pensar y actuar? D´

e un ejemplo.

(7)

14 Durante muchos anos, Devynn y Jas-˜ mine tuvieron graves problemas con el al- cohol. ´

El era un experto en contabilidad, pero por culpa del alcohol no podıa con-´ servar ningun empleo. Ella ten´ ıa fama de´ ser agresiva y violenta. Cierto dıa, mien-´ tras caminaba borracha por la carretera, Jasmine se encontro con un matrimonio de´ misioneros. Ellos quedaron en darle cla- ses de la Biblia. Pero, cuando la sema- na siguiente fueron a su casa, Devynn y Jasmine estaban borrachos. No esperaban que los misioneros se interesaran tanto por ellos como para visitarlos. En la siguiente visita, las cosas fueron muy distintas. Des- de el primer momento, los dos se tomaron en serio el estudio y empezaron a poner en practica lo que aprend´ ıan. En menos de´ tres meses, decidieron dejar de beber y mas adelante legalizaron su matrimonio.´ En su pueblo, todo el mundo se entero de´ los cambios que hicieron y eso motivo a´ muchos a estudiar la Biblia tambien.´

15 Costumbres y tradiciones antibıbli-´ cas. Para algunos, es bastante facil aban-´ donar ciertas costumbres y tradiciones una vez que aprenden que estas desagradan a Dios. Para otros, en cambio, puede ser uno de los precios mas altos que tienen que pa-´ gar por la verdad. Tal vez duden en dejar esas costumbres debido a la presion de sus´ familiares, companeros de trabajo y ami-˜ gos cercanos. Y la situacion puede volverse´ aun m´ as delicada si se trata de ritos para´ honrar a parientes que han fallecido (Deut.

14:1). El ejemplo de valor de otros herma- nos puede ayudarnos a hacer los cambios necesarios. Repasemos lo que hicieron al- gunos habitantes de la ciudad de ´

Efeso en el siglo primero.

15. ¿Cu´

al puede ser uno de los precios m´ as altos que paguemos por la verdad, y por qu´

e?

16 La antigua ciudad de ´

Efeso era muy conocida porque allı se practicaban artes´ magicas. ¿Qu´ e hicieron los efesios que se´ convirtieron al cristianismo? La Biblia ex- plica: “Buen numero de los que hab´ ıan´ practicado artes magicas juntaron sus li-´ bros y los quemaron delante de todos.

Y calcularon en conjunto los precios de ellos y hallaron que valıan cincuenta mil´ piezas de plata. Ası, de una manera pode-´ rosa, la palabra de Jehova sigui´ o crecien-´ do y prevaleciendo” (Hech. 19:19, 20).

Aquellos fieles cristianos estuvieron dis- puestos a deshacerse de esos libros tan ca- ros, pero obtuvieron bendiciones de valor incalculable.

17 ¿A que ha tenido que renunciar usted´ a fin de conseguir la verdad? Todos no- sotros invertimos tiempo para conseguir

“flores” de la verdad. Algunos tambien tie-´ nen que renunciar a cosas materiales y ha- cer frente a cambios en la relacion con sus´ familiares y amigos. Muchos tienen que cambiar su forma de pensar y actuar, y tal vez abandonar costumbres y tradi- ciones antibıblicas. Sea cual sea el pre-´ cio que paguemos, estamos convencidos de que la verdad merece cualquier sacrifi- cio que hagamos. A cambio, obtenemos nuestra posesion m´ as valiosa, que es nues-´ tra amistad con Jehova. Cuando medi-´ tamos en los beneficios de conocer la verdad, no nos podemos imaginar como´ es posible que alguien quiera venderla.

¿Como podr´ ıa ocurrir eso? ¿Y qu´ e nos´ ayudara a no cometer ese error tan grave?´ Responderemos estas preguntas en el si- guiente artıculo.´

16. ¿Qu´

e hicieron algunos efesios para comprar la verdad?

17. a) ¿A qu´

e cosas tal vez hayamos renunciado para tener la verdad? b) ¿Qu´

e preguntas respon- deremos en el siguiente art´

ıculo?

NOVIEMBRE DE 2018 7

(8)

HOY dıa, es muy com ´un que las personas compren cosas y´ despues las devuelvan. Se calcula que en algunos pa´ ıses de-´ vuelven casi un 9 % de lo que compran en las tiendas. En el caso de Internet, las devoluciones pueden superar el 30 %.

Quizas lo hacen porque no est´ an satisfechas con el produc-´ to, le encuentran alg ´un defecto o simplemente no les gusta.

Ası que deciden cambiarlo o pedir que les reembolsen el di-´ nero.

2 Esto es algo que jamas queremos hacer con el “conoci-´ miento exacto” de la Biblia. Una vez que compramos o apren- demos la verdad, no queremos venderla o renunciar a ella (1 Tim. 2:4; lea Proverbios 23:23). Como vimos en el artıcu-´ lo anterior, para adquirir la verdad, tuvimos que invertir mu- cho tiempo. Algunos tal vez tuvieron que renunciar a una carrera que les daba mucho dinero o hacer frente a cambios en la relacion con familiares o amigos. Otros tuvieron que´ cambiar su forma de pensar o actuar, y tal vez abandonar

1-3. a) ¿C´

omo debemos ver la verdad de la Biblia? D´

e un ejemplo (vea las im´

agenes del principio). b) ¿Qu´

e preguntas responderemos en este art´

ıculo?

“Andar ´ e

en tu verdad”

“Instruyeme, oh Jehov´ a, acerca de tu camino.´ Andare en tu verdad”´ (SAL. 86:11).

CANCIONES: 31, 72

¿QU´

E RESPUESTA DAR´ IA?



¿Qu´

e cosas podr´

ıan hacer que un cristiano vendiera la verdad?



¿C´

omo evitaremos alejarnos de la verdad, sea de manera intencionada o sin darnos cuenta?



¿De que tres maneras´ podemos fortalecer nuestro deseo de seguir andando en la verdad?

8

(9)

NOVIEMBRE DE 2018 9 costumbres y tradiciones antibıblicas.´

Sea cual sea nuestro caso, el precio que pagamos es muy pequeno en compara-˜ cion con las bendiciones que recibimos.´

3 Para mostrar lo valiosa que es la verdad del Reino de Dios para quie- nes la hallan, Jes ´us hablo de un co-´ merciante que viajaba buscando perlas.

Cuando encontro una de gran valor,´ enseguida “vendio todas las cosas que´ tenıa” para comprarla (Mat. 13:45, 46).´ De manera parecida, la verdad del Reino de Dios y las demas ense´ nanzas de la˜ Biblia son tan valiosas para nosotros que enseguida hacemos los sacrificios que sean necesarios para obtenerlas.

Mientras sigamos valorandolas, nunca´ las venderemos. Por desgracia, algunos siervos de Dios han dejado de valorar la verdad y hasta la han vendido. Jamas´ hagamos eso. Mas bien, sigamos el man-´ dato bıblico de continuar “andando en´ la verdad” (lea 3 Juan 2-4). Esto impli- ca darle prioridad en la vida y compor- tarnos en armonıa con ella. En este´ artıculo, responderemos las siguientes´ preguntas: ¿Que ha llevado a algunos a´ vender la verdad, y como lo han hecho?´

¿Que nos ayudar´ a a no cometer ese´ error tan lamentable? ¿Que fortalecer´ a´ nuestro deseo de seguir “andando en la verdad”?

POR QU´ E Y C´

OMO HAN VENDIDO ALGUNOS LA VERDAD

4 En el siglo primero, hubo algunos que al principio aceptaron las ensenan-˜ zas de Jes ´us pero luego dejaron de an- dar en la verdad. Por ejemplo, en cierta ocasion, Jes ´us hizo un milagro para ali-´ mentar a una multitud que lo seguıa.´

4. En el siglo primero, ¿por qu´

e motivo vendie- ron algunos la verdad?

Mas tarde, la gente cruz´ o con´ el a la otra´ orilla del mar de Galilea. Pero allı Jes ´us´ les dijo algo que los dejo perplejos:´

“A menos que coman la carne del Hijo del hombre y beban su sangre, no tienen vida en ustedes”. En vez de pedirle que les explicara sus palabras, dijeron: “Este discurso es ofensivo; ¿quien puede escu-´ charlo?”. Como resultado, “muchos de sus discıpulos se fueron a las cosas de´ atras, y ya no andaban con´ el” (Juan 6:´ 53-66).

5 Por desgracia, hoy dıa ha habido´ quienes han dejado la verdad. Algunos han tropezado por alguna aclaracion de´ un pasaje de la Biblia o por algo que hizo o dijo un hermano conocido. Otros se han ofendido porque recibieron alg ´un consejo bıblico o tuvieron un choque de´ personalidad con un hermano. Y otros quizas se han puesto de parte de ap´ osta-´ tas o de personas que se oponen a nues- tras creencias. Sea por un motivo u otro, han decidido “alejarse” de Jehova´ y de la congregacion (Heb. 3:12-14). Ha-´ brıa sido mucho mejor que hubieran´ mantenido la fe y la confianza en Jes ´us, como hizo el apostol Pedro. Cuando´ Jes ´us les pregunto a los ap´ ostoles si´ querıan irse, Pedro le contest´ o de in-´ mediato: “Senor, ¿a qui˜ en nos iremos?´ T ´u tienes dichos de vida eterna” (Juan 6:67-69).

6 En cambio, otros han dejado la ver- dad poco a poco, puede que incluso sin darse cuenta de ello. La Biblia los com- para a un barco que va “a la deriva” y se aleja lentamente de la orilla (Heb. 2:1).

Por lo general, no tenıan la intenci´ on de´ dejar la verdad, pero permitieron que 5, 6. a) ¿Por qu´

e han decidido algunos hoy d´

ıa dejar la verdad? b) ¿C´

omo han ido otros alej´

andose de la verdad?

(10)

10 LA ATALAYA

su relacion con Jehov´ a se fuera debili-´ tando hasta que al final la perdieron.

¿Como podemos evitar que nos suceda´ algo tan lamentable?

QU´

E NOS AYUDAR ´ A A NO VENDER LA VERDAD

7 Para andar en la verdad, tenemos que aceptar y obedecer todo lo que Jehova nos ense´ na. Debemos darle a˜ la verdad prioridad en nuestra vida y guiarnos por los principios bıblicos.´ En cierta ocasion, el rey David le dijo a´ Jehova con mucha seguridad: “Andar´ e´ en tu verdad” (Sal. 86:11). Comoel, te-´ nemos que estar decididos a seguir an- dando en la verdad de Dios. Si no lo es- tamos, podrıamos empezar a pensar en´ lo que pagamos para comprar la verdad e incluso sentir el deseo de recuperar parte de ese precio. Pero eso es algo que nunca deberıamos hacer. Sabemos´ que no podemos elegir que ense´ nan-˜ zas aceptamos y cuales no, pues tene-´ mos que andar en “toda la verdad”

(Juan 16:13). En el artıculo anterior,´ hablamos de cinco cosas a las que tal vez tuvimos que renunciar con el fin de aprender la verdad y ponerla en practica. Veamos c´ omo asegurarnos de´ no volver a ninguna de esas cosas (Mat.

6:19).

8 Tiempo. Para no alejarnos de la ver- dad sin darnos cuenta, debemos usar bien nuestro tiempo. Si no tenemos cui- dado, podrıamos empezar a dedicar de-´ masiadas horas al entretenimiento, las aficiones, Internet o la television. Aun-´ que estas cosas no son malas en sı, pue-´ 7. ¿Qu´

e nos ayudar´

a a no vender nunca la ver- dad?

8. ¿C´

omo podr´

ıamos alejarnos de la verdad sin darnos cuenta? D´

e un ejemplo.

den robarnos el tiempo que antes usaba-´ mos para el estudio personal y otras ac- tividades espirituales. Veamos lo que le paso a una hermana llamada Emma.1´ Desde que era nina, le encantaba mon-˜ tar a caballo. Lo hacıa cada vez que te-´ nıa oportunidad. Pero lleg´ o a sentirse´ incomoda con el tiempo que le dedica-´ ba, ası que decidi´ o hacer algunos cam-´ bios. Tambien la anim´ o la historia de´ Cory Wells, que hacıa acrobacias a caba-´ llo en espectaculos de rodeo.2 Hoy d ´ıa,´ Emma pasa mas tiempo en las activida-´ des espirituales y con sus amigos y fami- liares cristianos. Se siente mas cerca de´ Jehova y est´ a en paz consigo misma por-´ que sabe que esta aprovechando bien el´ tiempo.

9 Cosas materiales. Si queremos se- guir andando en la verdad, debemos mantener las cosas materiales en su debido lugar. Cuando aprendimos de Jehova, nuestro inter´ es por lo material´ paso a un segundo lugar, por detr´ as de´ los asuntos espirituales. Hicimos con gusto sacrificios a fin de andar en la ver- dad. Pero, al pasar el tiempo, tal vez veamos que otros se compran los ´ulti- mos aparatos electronicos o disfrutan´ de otras ventajas materiales, y quizas´ sintamos que nos estamos perdiendo algo. Si ya no estamos satisfechos con las cosas basicas, podemos dejar a un´ lado los asuntos espirituales a fin de acumular mas cosas. Esto nos recuerda´ el caso de Demas. Su amor por “el presente sistema de cosas” lo llevo a´

1 Se ha cambiado el nombre.

2 Vaya a JW Broadcasting y entre en la seccion´ ENTREVISTAS Y EXPERIENCIAS˛ LA VERDAD CAM- BIA LA VIDA DE LAS PERSONAS.

9. ¿Qu´

e cuidado debemos tener con las cosas materiales?

(11)

abandonar una vida de servicio junto al apostol Pablo (2 Tim. 4:10). La Biblia´ no aclara si es que Demas amo las cosas´ materiales mas que su servicio a Dios, o´ si es que ya no quiso sacrificarse para servir con Pablo. En cualquier caso, esto nos ensena que no debemos reavivar el˜ amor por las cosas materiales, pues eso puede enfriar nuestro amor por la ver- dad.

10 Nuestra relacion con amigos y´ familiares. Para continuar andando en la verdad, no debemos ceder a la pre- sion de los dem´ as. Cuando conocimos´ la verdad, nuestra relacion con amigos´ y familiares no Testigos cambio. Algu-´ nos respetaron nuestras nuevas creen- cias, pero otros las rechazaron de plano (1 Ped. 4:4). Es cierto que nos esfor- zamos por mantener una buena rela- cion con nuestros parientes y tratarlos´ bien. Pero debemos tener cuidado para no desobedecer a Jehova con tal de´ agradarlos. En vista de la clara adver- tencia de 1 Corintios 15:33, solo sere- mos amigos cercanos de las personas que aman a Jehova.´

11 Malos pensamientos y acciones.

Quienes andan en la verdad tienen que ser santos (Is. 35:8; lea 1 Pe- dro 1:14-16). Cuando aprendimos las normas justas de la Biblia, todos tuvi- mos que hacer cambios. Algunos tu- vieron que darle un giro radical a su vida. En cualquier caso, nunca debe- mos cambiar nuestra limpieza por la su- ciedad moral de este mundo. ¿Que nos´ ayudara? Reflexionar en el precio tan´ alto que Jehova pag´ o para que seamos´ 10. Para continuar andando en la verdad, ¿a qu´

e presi´

on no debemos ceder?

11. ¿Qu´

e nos ayudar´

a a evitar los malos pen- samientos y acciones?

santos: la sangre preciosa de su Hijo, Jesucristo (1 Ped. 1:18, 19). Si en nues- tra mente y corazon tenemos bien gra-´ bado el valor del sacrificio de Jesus, se-´ guiremos limpios ante Jehova.´

12 Costumbres y tradiciones antibı-´ blicas. Puede que nuestros familiares y los companeros de clase o trabajo nos˜ inviten a celebrar con ellos ciertas festi- vidades. ¿Que nos ayudar´ a a resistir la´ presion de participar en costumbres y´ fiestas que Jehova odia? Tener claro por´ que las ve as´ ı. Tambi´ en es ´util repasar lo´ que han dicho nuestras publicaciones sobre el origen de esas celebraciones.

Cuando nos recordamos los motivos bı-´ blicos por los que no participamos en ellas, nos convencemos de que andamos en el camino que le agrada a Dios (Efes.

5:10). Confiar en Jehova y en su Palabra´ nos protegera del miedo al qu´ e dir´ an´ (Prov. 29:25).

13 Esperamos andar en la verdad por toda la eternidad. ¿Como podemos for-´ talecer a ´un mas nuestro deseo de conti-´ nuar andando en ella? Veamos tres ma- neras.

QU´

E FORTALECER´

A NUESTRO DESEO DE ANDAR EN LA VERDAD

14 Primero, sigamos apartando tiem- po con regularidad para estudiar las va- liosas verdades de la Palabra de Dios y meditemos en ellas. Mientras mas estu-´ diemos, mas amaremos la verdad y for-´ taleceremos nuestro deseo de no ven- derla nunca. Pero no basta con tener 12, 13. a) ¿Por qu´

e es tan importante que veamos las festividades como Jehov´

a las ve?

b) ¿Que veremos a continuaci´ on?´

14. a) ¿Por que seguir comprando la verdad´ fortalecer´

a nuestro deseo de no venderla nun- ca? b) ¿Por qu´

e son tan importantes la sabidu- r´

ıa, el entendimiento y la disciplina?

NOVIEMBRE DE 2018 11

(12)

conocimiento, tambien hay que actuar.´ Proverbios 23:23 dice que, ademas de´ comprar la verdad, debemos adquirir

“sabidurıa y disciplina y entendimien-´ to”. Comprar sabidurıa significa poner´ en practica lo que aprendemos. Cuando´ tenemos entendimiento, relacionamos lo que aprendemos con lo que ya sabe- mos. Ademas, a veces la verdad nos´ disciplina, pues nos muestra los cam- bios que necesitamos hacer. Siempre de- bemos aceptar enseguida la disciplina, pues la Biblia ensena que es mucho m˜ as´ valiosa que la plata (Prov. 8:10).

15 Segundo, resolvamonos a vivir de´ acuerdo con la verdad todos los dıas.´ Llevemos puesto el cinturon de la ver-´ dad (Efes. 6:14). En tiempos bıblicos,´ los soldados se ponıan un cintur´ on que´ les protegıa la cintura y los´ organos in-´ ternos. Eso sı, ten´ ıan que ajust´ arselo´ bien, pues de otro modo no cumplirıa´ esta funcion. La verdad de la Biblia es´ como un cinturon en sentido espiritual.´ Si lo llevamos bien apretado, nos prote- gera de ideas falsas y nos ayudar´ a a to-´ mar decisiones sensatas. Y, cuando nos veamos ante una prueba o tentacion,´ fortalecera nuestro deseo de hacer lo´ correcto. Un soldado jamas pensar´ ıa en´ ir a la batalla sin el cinturon. De mane-´

15. ¿C´

omo nos protege el cintur´

on de la ver- dad?

ra parecida, tenemos que estar decidi- dos a nunca quitarnos o aflojarnos el cinturon de la verdad. Al contrario, lle-´ vemoslo bien puesto viviendo de acuer-´ do con ella. Por otro lado, el cinturon´ tambien le serv´ ıa al soldado para llevar´ la espada. Esto nos conduce a la si- guiente manera de fortalecer nuestro deseo de continuar andando en la ver- dad.

16 Tercero, participemos todo lo posi- ble en ensenarles la verdad de la Biblia a˜ otros. Ası como el soldado deb´ ıa tener´ bien agarrada su espada, nosotros de- bemos tener bien agarrada “la palabra de Dios” (Efes. 6:17). Todos podemos esforzarnos por mejorar como maes- tros y llegar a manejar “la palabra de la verdad correctamente” (2 Tim. 2:15).

Si usamos la Biblia para ayudar al proji-´ mo a comprar la verdad y rechazar las falsedades de este mundo, graba- mos aun m´ as las ense´ nanzas divinas en˜ nuestra mente y corazon. Esto fortale-´ ce nuestro deseo de continuar andando en la verdad.

17 La verdad es un valioso regalo de nuestro Padre celestial. Gracias a ella, tenemos nuestra posesion m´ as preciada:´ nuestra amistad conel. Todo lo que Dios´ nos ha ensenado es apenas el principio,˜ pues nos ha prometido que podremos seguir comprando la verdad por toda la eternidad. Por eso, veamos la verdad como una perla de gran valor. Sigamos comprandola y nunca la vendamos. En-´ tonces, como David, cumpliremos nues- tra promesa a Jehova de continuar an-´ dando en la verdad (Sal. 86:11).

16. ¿Por que ense´ narles la verdad a otros for-˜ talece nuestro deseo de continuar andando en la verdad?

17. ¿Por qu´

e valora usted la verdad?

Estudie la verdad,

viva de acuerdo con ella y ens e ´ nela a otros. ˜

(Vea los p´

arrafos 14 a 16).

(13)

TODOS necesitamos consuelo. Es posible que las preocupa- ciones, las desilusiones y las desgracias sean parte de nuestra vida. Quizas sufrimos debido a que nos hemos hecho mayo-´ res, estamos enfermos o la muerte se ha llevado a un ser que- rido. Algunos tenemos que aguantar el trato hostil de otras personas. Y el mundo se esta volviendo cada vez m´ as violento.´ Es cierto que estamos convencidos de que estos “tiempos crı-´ ticos, difıciles de manejar”, son prueba de que vivimos “en los´

´ultimos d´ıas” y de que cada d´ıa que pasa estamos m ´as cerca del nuevo mundo (2 Tim. 3:1). Aun ası, puede que llevemos´ muchos anos esperando ver el cumplimiento de las promesas˜ de Jehova y que cada vez tengamos m´ as problemas. Entonces,´

¿donde podemos hallar consuelo?´

2 Para encontrar la respuesta a esta pregunta, analicemos el libro de Habacuc. La Biblia no nos da detalles concretos sobre la vida de este profeta. Es probable que su nombre signifique

1. ¿Por qu´

e necesitamos todos consuelo?

2, 3. a) ¿Qu´

e sabemos de Habacuc? b) ¿Por qu´

e vamos a analizar el libro de Habacuc?

Confiemos en Jehov ´ a y viviremos

“Confıa en Jehov´ a con todo tu coraz´ on, y no te apoyes´ en tu propio entendimiento”(PROV. 3:5).

CANCIONES: 3, 8

¿LO RECUERDA?



¿Por qu´

e podemos contarle a Jehova nuestras preocupa-´ ciones?



¿Qu´

e debemos incluir en nuestras oraciones?



¿Por qu´

e es tan importante que esperemos a que Jehov´

a act´

ue?

13

(14)

14 LA ATALAYA

“Abrazo Ardiente”. Esto podrıa transmi-´ tir dos imagenes. Por un lado, la de Jeho-´ va abraz´ andonos para consolarnos y, por´ otro, la de sus siervos agarrandose a´ el´ con fuerza y confianza. El libro de Haba- cuc es una fuente deanimo. El profeta le´ hablo a Dios y le hizo preguntas profun-´ das. Jehova se las respondi´ o y lo inspir´ o´ para que pusiera por escrito la conversa- cion, pues sab´ ıa que esta ser´ ıa para nues-´ tro beneficio (Hab. 2:2).

3 Este dialogo sincero entre Habacuc y´ Jehova es lo ´unico que la Biblia nos dice´ sobre el angustiado profeta. Su libro forma parte de “todas las cosas que fue- ron escritas en tiempo pasado” y esta en´ la Palabra de Dios “para que mediante nuestro aguante y mediante el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza”

(Rom. 15:4). El libro nos beneficia por dos razones. Primero, porque nos ayuda a ver lo que significa confiar en Jehova.´ Y, segundo, porque nos asegura que es posible tener y conservar paz interior a pesar de los problemas y sufrimientos.

Con estas ideas presentes, examinemos el libro de Habacuc.

ACUDAMOS A JEHOV´ A

4 (Lea Habacuc 1:2, 3). Habacuc vi- vio en una´ epoca muy dif´ ıcil. Estaba´ muy triste porque todo el mundo era malvado y violento. ¿Cuando acabar´ ıa´ la maldad? ¿Por que no hab´ ıa hecho´ nada Jehova? Este profeta solo ve´ ıa´ injusticia y opresion, y los culpables´ eran los mismos israelitas. Se sentıa in-´ defenso. Pues bien, en ese perıodo tan´ oscuro le rogo a Dios que hiciera algo.´ Quizas hab´ ıa empezado a pensar que a´ Jehova no le importaba lo que pasaba y´ que se estaba tardando demasiado. ¿Nos

4. ¿Por qu´

e estaba angustiado Habacuc?

hemos sentido alguna vez como este fiel siervo de Dios?

5 ¿Habıa perdido Habacuc la confianza´ en Jehova y sus promesas? Por supuesto´ que no. El solo hecho de que le confiara a Jehova y no a otro ser humano sus pro-´ blemas y preocupaciones demuestra que no habıa cedido a la desesperaci´ on. Ob-´ viamente estaba preocupado debido a que no entendıa por qu´ e Dios no ha-´ bıa hecho nada y permit´ ıa que sufriera.´ El que Jehova inspirara a Habacuc a po-´ ner por escrito sus preocupaciones nos ensena una lecci˜ on importante: no debe-´ mos tener miedo de hablarle de nuestras inquietudes o dudas. Es mas, Dios nos in-´ vita a desahogarnos con el (Sal. 50:15;´ 62:8). Proverbios 3:5 nos da este anima- dor consejo: “Confıa en Jehov´ a con todo´ tu corazon, y no te apoyes en tu propio´ entendimiento”. Es probable que Haba- cuc conociera estas palabras y se las to- mara en serio.

6 Habacuc confiaba en su Amigo y Pa- dre, Jehova. Por eso tom´ o la iniciativa´ en dirigirse a el. En lugar de confiar´ en su propio entendimiento y dejarse consumir por la inquietud, le conto a´ Dios lo que sentıa y le preocupaba. As´ ı´ nos dejo un buen ejemplo. Jehov´ a, que´ escucha nuestras oraciones, nos invita a demostrar nuestra confianza en el´ diciendole lo que nos preocupa (Sal.´ 65:2). Si lo hacemos, sentiremos su cali-´ do abrazo cuando responda nuestras oraciones y nos de su direcci´ on (Sal. 73:´ 23, 24). Nos ayudara a entender c´ omo´ veel las cosas, sin importar lo que nos´ aflija. Orar con sinceridad a Jehova es´

5. ¿Qu´ e lecci´

on importante contiene el libro de Habacuc? (Vea la foto del principio).

6. ¿Por qu´

e es importante la oraci´ on?

(15)

NOVIEMBRE DE 2018 15 una de las mayores expresiones de con-

fianza enel.´

ESCUCHEMOS A JEHOV´ A

7 (Lea Habacuc 1:5-7). Habacuc ha- bıa dejado sus inquietudes en manos de´ Jehova. Pero entonces quiz´ as se pre-´ gunto cu´ al ser´ ıa su reacci´ on. Puesto que´ Jehova es como un padre que compren-´ de a sus hijos y se pone en su lugar, no reprendio al profeta por sus quejas´ sinceras. Dios sabıa que eran un grito´ desesperado de dolor. En palabras que en realidad iban dirigidas a los israelitas infieles, Jehova le dijo lo que ocurrir´ ıa´ en el futuro cercano. Es muy probable que Habacuc fuera la primera persona a quien Jehova le revel´ o que aquella´ epo-´ ca violenta se acercaba a su fin.

8 Jehova le hizo ver a Habacuc que es-´ taba preparado para actuar. Aquella ge- neracion malvada y violenta no tardar´ ıa´ en recibir un castigo. Con la expresion´

“en los dıas de ustedes”, Jehov´ a indic´ o´ que su juicio llegarıa en los d´ ıas del pro-´ feta y sus contemporaneos. Ahora bien,´

¿era esta la respuesta que esperaba Ha- bacuc? En absoluto. Lo que Jehova dijo´ significarıa m´ as sufrimiento para todo´ Juda. Los caldeos o babilonios eran des-´ piadados y mas violentos que la propia´ nacion de Habacuc, que al menos cono-´ cıa las normas de Dios. ¿Por qu´ e usar´ ıa´ Jehova a una naci´ on pagana y cruel para´ castigar a su pueblo? Si nosotros hubie-´ ramos escuchado esta respuesta, ¿como´ habrıamos reaccionado?´

9 (Lea Habacuc 1:12-14, 17). Haba- 7. ¿C´

omo reaccion´ o Jehov´

a a las inquietudes de Habacuc?

8. ¿Por qu´

e desconcert´

o a Habacuc la res- puesta de Jehov´

a?

9. ¿Qu´

e preguntas plante´

o Habacuc?

cuc comprendio que Jehov´ a utilizar´ ıa a´ Babilonia para castigar a los malvados, pero aun ası estaba perplejo. Pese a ello,´ con humildad le dijo a Jehova que con-´ tinuaba siendo su “Roca” (Deut. 32:4;

Is. 26:4). Habacuc estaba decidido a se- guir confiando con paciencia en el amor y la bondad de Dios. Esto le dio la con- fianza para volver a dirigirse a el y´ plantearle preguntas como estas: ¿Por que permit´ ıa que las condiciones en´ Juda empeoraran? ¿Por qu´ e no interve-´ nıa de inmediato? Si era el Todopodero-´ so, ¿por que toleraba que hubiera a ´un´ mas sufrimiento? ¿Por qu´ e se quedaba´ callado y soportaba la maldad? Al fin y al cabo, Dios es el “Santo” y sus ojos son

“demasiado puros para ver lo que es malo”.

10 Puede que a veces nos sintamos como Habacuc. Escuchamos lo que Jehova nos dice. Confiamos en´ el y lee-´ mos y estudiamos su Palabra, y esto nos brinda esperanza. Aprendemos de sus promesas gracias a la instruccion que re-´ cibimos de su organizacion. Con todo,´ tal vez nos preguntemos: “¿Cuando de-´ jaremos de sufrir?”. Veamos que hizo´ Habacuc a continuacion y lo que pode-´ mos aprender.

ESPEREMOS A QUE JEHOV´ A ACT´

UE

11 (Lea Habacuc 2:1). La conversa- cion que Habacuc mantuvo con Jehov´ a´ le dio paz interior. Ası que se decidi´ o a´ seguir esperando con confianza a que Jehova actuara. Esta no fue una reac-´ cion emocional, pues m´ as adelante vol-´ vio a decir que esperar´ ıa “calladamente´

10. ¿Qu´ e podr´

ıa sucedernos, tal como le pas´ o a Habacuc?

11. Despu´

es de haber escuchado a Jehov´ a,

¿qu´

e se decidi´

o a hacer Habacuc?

(16)

16 LA ATALAYA

el dıa de la angustia” (Hab. 3:16). Otros´ siervos fieles de Dios tuvieron esa mis- ma paciencia y confianza. Su ejemplo nos anima a no rendirnos y a seguir es- perando a que Jehova intervenga (Miq.´ 7:7; Sant. 5:7, 8).

12 ¿Que aprendemos de la actitud de´ Habacuc? Primero, que no debemos de- jar de orar a Jehova, no importa cu´ a-´ les sean las dificultades. Segundo, que tenemos que escuchar lo que el nos´ dice mediante su Palabra y su organiza- cion. Y, tercero, que debemos esperar´ con paciencia a que act ´ue, con plena confianza en que aliviara nuestro sufri-´ miento a su debido tiempo. Si hacemos todo esto, como Habacuc, tambien ten-´ dremos paz interior, que nos ayuda- ra a aguantar. La esperanza fortalecer´ a´ nuestra paciencia, y esta a su vez nos ayudara a estar contentos pese a los pro-´ blemas. La esperanza nos ayuda a con- fiar en que nuestro Padre celestial ac- tuara (Rom. 12:12).´

13 (Lea Habacuc 2:3). Sin duda, a Jehova le agrad´ o que Habacuc decidie-´ ra esperar a queel interviniera. El Todo-´ poderoso conocıa muy bien su dif´ ıcil´ situacion. Por ello lo consol´ o asegur´ an-´ dole con carino que sus sinceras pre-˜ guntas recibirıan respuesta. En poco´ tiempo, todas sus preocupaciones desa- parecerıan. En realidad, le dijo: “Ten pa-´ ciencia y confıa en m´ ı. Aunque parezca´ que tarde, mi respuesta llegara”. Jeho-´ va le record´ o que ya hab´ ıa fijado el mo-´ mento para cumplir sus promesas y le aconsejo que siguiera esperando. Al fi-´ nal, no quedarıa desilusionado.´

12. ¿Qu´

e lecciones aprendemos de la actitud de Habacuc?

13. ¿Qu´

e le asegur´ o Jehov´

a a Habacuc?

14 Si esperamos con paciencia a que Jehova intervenga y prestamos atenci´ on´ a lo que nos dice, tendremos confianza y paz interior pese a las dificultades. Jes ´us dijo que no nos centraramos en fechas´ que Dios a ´un no ha revelado (Hech. 1:7).

Confiemos en que Jehova sabe cu´ ando´ es el mejor momento de actuar. Por tan- to, no nos rindamos y sigamos esperan- do con humildad, fe y paciencia. Mien- tras tanto, aprovechemos bien el tiempo sirviendo a Jehova lo mejor que poda-´ mos (Mar. 13:35-37; Gal. 6:9).´

JEHOV´

A LES DAR´ A VIDA A LOS QUE CONF´

IAN EN ´ EL

15 Dios ha prometido que el justo vivi- ra “por su fidelidad” y que “la tierra se´ llenara de conocer la gloria de Jehov´ a”´ (Hab. 2:4, 14). Ası es, Dios recompensa-´ ra con vida eterna a los que sean pacien-´ tes y confıen en´ el.´

16 A primera vista, parecerıa que la´ promesa de Habacuc 2:4 es solo una de- claracion de car´ acter general. Sin em-´ bargo, para el apostol Pablo era tan im-´ portante que cito este vers´ ıculo en tres´ ocasiones (Rom. 1:17; Gal. 3:11; Heb.´ 10:38). Si tenemos fe y confianza en Dios, viviremos para ver el cumplimien- to de sus promesas, sean cuales sean las dificultades por las que pasemos. Jeho- va nos dice que nos concentremos en la´ esperanza que tenemos para el futuro, no en los sufrimientos presentes.

17 El libro de Habacuc nos da una cla- ra leccion a todos los que vivimos en´

14. ¿Qu´

e debemos estar decididos a hacer cuando tenemos dificultades?

15, 16. a) ¿Qu´

e importantes promesas halla- mos en el libro de Habacuc? b) ¿Qu´

e aprende- mos de estas promesas?

17. ¿Qu´ e garant´

ıa nos da el libro de Habacuc?

(17)

los ´ultimos dıas. Jehov´ a promete darles´ vida a las personas justas que confıen en´

´el. Por lo tanto, sigamos fortaleciendo nuestra fe y confianza en Dios, sin im- portar los problemas y preocupaciones que tengamos. Jehova nos asegura me-´ diante Habacuc que estara de nuestro´ lado y nos liberara. Nos pide con bon-´ dad que confiemos en el y esperemos´ con paciencia a que llegue el momento que el ha fijado para que su Reino go-´ bierne toda la Tierra. Entonces, nuestro entero planeta estara lleno de personas´ felices y pacıficas que lo adorar´ an a´ el´ (Mat. 5:5; Heb. 10:36-39).

CONFIEMOS EN JEHOV´

A CON GOZO

18 (Lea Habacuc 3:16-19). Las pala- bras de Jehova tuvieron un profundo´ efecto en Habacuc. ´

El medito en las´ asombrosas acciones de Dios a favor de su pueblo en el pasado, y eso lo ayudo a´ tener mas confianza. Aunque sab´ ıa que´ seguirıa sufriendo durante un tiempo, es-´ taba seguro de que Jehova intervendr´ ıa´ pronto. ¡Cuanto lo consol´ o esto! Sus sin-´ ceras dudas iniciales dejaron lugar a una confianza firme en el poder salvador de Jehova. Lleg´ o a escribir una de las expre-´

18. ¿Qu´

e efecto tuvieron las palabras de Jeho- v´

a en Habacuc?

siones de confianza mas memorables que´ encontramos en la Biblia. Algunos exper- tos piensan que las palabras del versıcu-´ lo 18 significan que Habacuc saltarıa y´ darıa vueltas de alegr´ ıa por causa de su´ Dios. ¿Verdad que su ejemplo nos ensena˜ una leccion extraordinaria? Jehov´ a no se´ ha limitado a hacer promesas maravillo- sas, sino que nos garantiza que esta ha-´ ciendo todo lo necesario para cumplirlas.

19 Sin duda, el mensaje del libro de Ha- bacuc es de suma importancia: tenemos que confiar en Jehova (Hab. 2:4). ¿Qu´ e´ nos ayudara a no perder esa confianza?´ Fortalecer nuestra amistad conel. Para´ ello tenemos que hacer tres cosas. Pri- mero, orar constantemente a Dios y contarle todo lo que nos preocupa. Se- gundo, prestar mucha atencion a su Pa-´ labra y a la guıa que nos da mediante su´ organizacion. Y, tercero, esperar con fe´ y paciencia a queel act ´ue. Eso es lo que´ hizo Habacuc. Aunque comenzo su li-´ bro lleno de dolor, lo concluyo expre-´ sando gozo y confianza en Dios. Siga- mos su animador ejemplo y ası tambi´ en´ sentiremos el abrazo paternal de Jeho- va. Es el mejor consuelo que podemos´ recibir en este mundo tenebroso.

19. ¿Qu´

e debemos hacer para recibir el mismo consuelo que Habacuc?

¿Por qu´

e estamos decididos a servir a Jehov´

a lo mejor que podamos?

(Vea el parrafo 14).´

NOVIEMBRE DE 2018 17

(18)

LOS discıpulos de Jes ´us no pod´ ıan creer lo que acababan de´ oır. Confiaban en que Jes ´us restablecer´ ıa el reino de Israel,´ peroel les comunic´ o que iba a sufrir y morir. El ap´ ostol Pe-´ dro le dijo: “Se bondadoso contigo mismo, Se´ nor; t ´u absolu-˜ tamente no tendras este destino”. Jes ´us le respondi´ o: “¡Pon-´ te detras de m´ ı, Satan´ as! Me eres un tropiezo, porque´ no piensas los pensamientos de Dios, sino los de los hombres”

(Mat. 16:21-23; Hech. 1:6).

2 De esta manera, Jes ´us hizo una diferencia entre las ideas que proceden de Dios y las que proceden de este mundo de Satanas (1 Juan 5:19). Lo que Pedro le dijo reflejaba el ego´ ıs-´ mo del mundo. Pero Jes ´us sabıa que Jehov´ a pensaba de otro´ modo. Sabıa que su deseo era que se preparara para sufrir´ y morir. Las palabras de Jes ´us demostraron que rechazaba sin dudarlo el modo de pensar del mundo porque veıa las cosas´ como su Padre.

1, 2. a) ¿Qu´

e le respondi´ o Jes´

us a Pedro cuando este le dijo que fue- ra bondadoso consigo mismo? (Vea el dibujo del principio). b) ¿Por qu´

e le contest´

o as´ ı?

¿Qui ´

en moldea

nuestro modo de pensar?

“Cesen de amoldarse a este sistema de cosas”(ROM. 12:2).

CANCIONES: 88, 45

¿QU´

E RESPONDER´ IA?



¿Por que nos beneficia pen-´ sar como Jehova?´



¿Por qu´

e es superior el modo de pensar de Jehov´

a al del mundo?



¿Qu´

e debemos hacer para que no nos moldee este mundo?

18

(19)

NOVIEMBRE DE 2018 19

3 ¿Y nosotros? ¿Pensamos como Dios o como este mundo? Seguro que ya vivi- mos de acuerdo con las normas de Jeho- va. Pero ¿y nuestra forma de pensar?´

¿Tratamos de ver las cosas como las ve Dios? Para lograrlo, es necesario un es- fuerzo consciente. En cambio, no hay que esforzarse casi nada para pensar como el mundo, pues su espıritu est´ a por´ todas partes (Efes. 2:2). Ademas, la for-´ ma de pensar del mundo puede ser muy tentadora, pues nos empuja a centrarnos en nosotros mismos. En efecto, es difıcil´ pensar como Jehova, pero facil´ ısimo´ pensar como el mundo.

4 Si permitimos que el mundo moldee nuestra forma de pensar, tendremos la tendencia a ser egoıstas y a querer deci-´ dir por nosotros mismos lo que esta´ bien o mal (Mar. 7:21, 22). Por eso, es fundamental que aprendamos a pensar como Jehova, no como los hombres.´ Este artıculo nos ayudar´ a a lograrlo.´ Analizaremos por que podemos estar se-´ guros de que llegar a ver las cosas como Dios no supone una restriccion excesiva´ de nuestra libertad, sino que nos benefi- cia. Tambien hablaremos sobre c´ omo´ impedir que nos moldee el modo de pen- sar del mundo. En el siguiente artıculo,´ veremos como hacer nuestros los pensa-´ mientos de Dios en varios asuntos.

PENSAR COMO JEHOV´ A NOS BENEFICIA

5 Algunas personas rechazan la idea de que alguien moldee su forma de pensar 3. ¿Por qu´

e es dif´

ıcil rechazar el modo de pen- sar del mundo y ver las cosas como Jehov´

a?

4. a) ¿Qu´

e suceder´

a si permitimos que el mundo moldee nuestra forma de pensar?

b) ¿C´

omo nos ayudar´

a este art´ ıculo?

5. ¿Por qu´

e rechazan algunas personas la idea de que alguien moldee su forma de pensar?

o influya en ella. Dicen: “No quiero que nadiepiense por mı”. Probablemente, lo´ que quieren decir es que toman sus pro- pias decisiones, y eso no tiene nada de malo. No quieren sentir que se las con- trola ni que se les roba lo que las diferen- cia del resto de la gente.1

6 Sin embargo, podemos tener la segu- ridad de que aprender a pensar como Jehova no significa renunciar a nues-´ tras opiniones o a nuestro modo de ser.

Como dice 2 Corintios 3:17, “donde esta´ el espıritu de Jehov´ a, hay libertad”. So-´ mos libres para desarrollar nuestra pro- pia personalidad y para tener nuestros intereses y preferencias. Ası nos hizo´ Dios. Lo que no podemos hacer es ac- tuar como si nuestra libertad no tuviera lımites (lea 1 Pedro 2:16). Cuando de-´ bemos decidir si algo esta bien o mal,´ Jehova quiere que sigamos la gu´ ıa que´ nos da en su Palabra. ¿Es eso demasiado restrictivo o en el fondo nos beneficia?

7 Veamos un ejemplo. Los padres tra- tan de inculcar buenos principios en sus hijos para que sean honrados, trabajado- res y considerados. ¿Son demasiado res- trictivos? Claro que no. Al contrario, los estan educando para que les vaya bien en´ la vida. Cuando los hijos crezcan y aban- donen el hogar, podran elegir su propio´ rumbo. Si deciden seguir los principios

1 La realidad es que ni la persona mas indepen-´ diente est´

a libre de influencias externas. Todos nos dejamos llevar hasta cierto punto por otras perso- nas, sea que pensemos en algo tan profundo como el origen de la vida o en algo tan sencillo como que´ ropa vamos a ponernos. Lo que sı podemos decidir´ es quien dejaremos que nos influya.´

6. a) ¿Qu´

e libertad nos da Jehov´

a? b) ¿Es una libertad absoluta?

7, 8. ¿Por que decimos que pensar como´ Jehov´

a no es demasiado restrictivo? D´ e un ejemplo.

(20)

20 LA ATALAYA

que les ensenaron sus padres, ser˜ a m´ as´ probable que no se lamenten de las deci- siones que tomen y, como consecuencia, se libren de muchos problemas y preocu- paciones.

8 Como buen padre que es, Jehova´ quiere que a sus hijos les vaya lo mejor posible en la vida (Is. 48:17, 18). Por eso, nos inculca principios fundamenta- les sobre como comportarnos y c´ omo´ tratar al projimo. En temas como estos,´ nos invita a pensar comoel y tener sus´ mismos valores. ¿Limita eso nuestra ca- pacidad de pensar por nosotros mismos?

Al contrario, la aumenta y la agudiza (Sal. 92:5; Prov. 2:1-5; Is. 55:9). Nos ayuda a tomar decisiones que nos hacen felices y nos deja espacio para nues- tras preferencias personales (Sal. 1:2, 3).

No hay duda de que pensar como Jeho- va nos beneficia.´

EL MODO DE PENSAR DE JEHOV´ A ES SUPERIOR

9 Otro motivo por el que los cristianos queremos aprender a pensar como Dios es que su manera de ver las cosas es muy superior a la del mundo. Este ofrece con- sejos sobre aspectos de la vida como la conducta, las relaciones familiares y la satisfaccion en el trabajo. Muchos de´ ellos chocan con la forma de pensar de Jehova. Por ejemplo, el mundo a menu-´ do fomenta la autopromocion y conside-´ ra aceptable la inmoralidad sexual. A ve- ces, se les dice a las parejas que la separacion o el divorcio por motivos de´ poco peso es una vıa para ser m´ as feli-´ ces. ¿Es posible que algunos de estos consejos sean mas ´utiles para nuestros´ tiempos que los de la Biblia?

9, 10. ¿Por que decimos que el modo de pen-´ sar de Dios es superior al del mundo?

10 Jes ´us dijo: “La sabidurıa queda pro-´ bada justa por sus obras” (Mat. 11:19).

Aunque el mundo ha hecho enormes avances tecnologicos, ha sido incapaz de´ resolver los grandes problemas que nos impiden ser felices, como la guerra, el racismo o la delincuencia. Ademas, es´ muy permisivo con la inmoralidad se- xual. ¿Ha contribuido esto a eliminar los conflictos familiares, las enfermedades y otros problemas? Al contrario, como re- conocen muchas personas, los ha acen- tuado. Por otro lado, los cristianos que piensan igual que Dios tienen familias mas felices, se libran de las enfermeda-´ des relacionadas con la vida inmoral y disfrutan de paz con sus hermanos de todo el mundo (Is. 2:4; Hech. 10:34, 35;

1 Cor. 6:9-11). ¿No es obvio que el modo de pensar de Dios es superior al del mundo?

11 Los siervos de Jehova de tiempos b´ ı-´ blicos reconocieron que el modo de pen- sar de Dios era superior al de los hom- bres. Veamos el caso de Moises. Le pidi´ o´ a Dios que le diera un corazon sabio aun-´ que lo habıan educado “en toda la sabi-´ durıa de los egipcios” (Hech. 7:22; Sal.´ 90:12). Y le rogo que le hiciera conocer´ sus caminos (´

Ex. 33:13). Gracias a que se dejo guiar por Jehov´ a, desempe´ n˜o un´ papel destacado en el cumplimiento del proposito divino. Adem´ as, la Biblia lo´ honra describiendolo como un hombre´ de gran fe (Heb. 11:24-27).

12 El apostol Pablo era un hombre cul-´ to e inteligente que hablaba al menos dos idiomas (Hech. 5:34; 21:37, 39; 22:

2, 3). Aun ası, no basaba sus decisiones´

11. ¿Qu´

e modo de pensar gui´ o a Mois´

es, y cu´ al fue el resultado?

12. ¿En qu´

e basaba el ap´

ostol Pablo sus deci- siones?

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