J.BOSSY D. PRAT·PRADAL
LOS MICROSISTEMAS
DE LA ACUPUNTURA
LOS MICROSISTEMAS
DE LA ACUPUNTURA
por
J. BOSSY
D. PRAT-PRADAL
Professeur d'Anatomie Chef de Travaux
Faculté de Médecine de Montpellier-Nimes Faculté de Médecine de Montpellier-Nimes Biologiste des Hdpitaux CHR de Nímes Assistant des Hópitaux CHR de Nimes
J. TAILLANDIER
Vice-Président de l'Association Francaise pour l'Étude des Réflexothérapies et de l'AcupuntureVersión castellana del doctor JOSÉ PERAL RODRÍGUEZ
Psiquiatra
Director de los Cursos de Formación de Médicos Acupuntores Facultad de Medicina. Universidad de Granada. Secretario de la Sociedad Española de Médicos Acupuntores
MASSON
BARCELONA-MÉXICO 1987
MASSON, S.A.
Balmes 151 Barcelona 8 España MASSON, S.A.
120 Blvd. Saint Germain, 75280 París Cedex 06 MASSON, EDITORES, S. DE R.L. DE C.V.
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Título original de la obra: LES MICROSYSTÉMES DE L'ACUPUNCTURE. © MASSON, S.A. Paris
© para la edición española: MASSON, S.A. Barcelona y MASSON EDITORES, S. DE R.L. DE C.V. Primera edición: marzo 1987.
ISBN: 968-6099-44-1
Printed in México Impreso en México
Programas Educativos, S.A. de C.V., Calzada Chabacano No. 65, Local A Colonia Asturias, México, D.F.
ÍNDICE DE MATERIAS
INTRODUCCIÓN . . . 1
CAPÍTULO PRIMERO. — Nociones básicas . . . 3
Los diferentes tipos de dolor . . . 3
Recepción periférica . . . 4
Organización nerviosa elemental y segmentaria . . . 5
Centros primarios . . . 5
Nivel suprasegmentario . . . 7
Nivel talamoestriado y cortical . . . 8
Organización tópica . . . 9
Organización general de los microsistemas . . . 9
CAPÍTULO II. — Auriculopuntura . . . 11
Historia . . . 11
Morfología de la oreja y puntos de referencia . . . 12
Inervación de la oreja . . . 14
Vascularización de la oreja . . . 16
Cartografías . . . 18
Correlaciones entre las cartografías y los datos anatómicos . . . 28
Utilización práctica de la auriculopuntura . . . 28
Indicaciones de la auriculopuntura . . . 32
Contraindicaciones de la auriculopuntura . . . 33
Conclusiones . . . 33
CAPÍTULO III. — Nasopuntura y faciopuntura . . . 34
Historia . . . 34
Anatomía de la superficie y referencias . . . 36
Territorios vasculares y nerviosos . . . 36
Localizaciones . . . 40
Observaciones a propósito de estas cartografías . . . 47
Utilización diagnóstica . . . 48
Utilización terapéutica . . . 48
CAPITULO IV. — Microsistemas de las extremidades . . . 50
Podopuntura . . . 50
Historia (50); Recuerdo anatómico (57); Cartografía (63); Correlaciones con la acupuntura (66); Utilización práctica de la podopuntura (67). Manopuntura . . . 68
Historia (69); Recuerdo anatómico (69); Cartografía (71); Utilización práctica (76); Mano y diagnóstico (77). Acupuntura simplificada de las muñecas y de los tobillos . . . 77
Historia (77); Recuerdo anatómico (77); Localización de los puntos (79); Técnica (80); Indicaciones (81); Interés del método (82). CAPÍTULO V.—CAVIDADES DE LA CARA ... 83
Cavidad nasal . . . 83
Historia (83); Recuerdo anatómico (84); Cartografía (86); Técnica de utilización (86); Resultados (88). Cavidad bucal . . . 88
Lengua (88); Dientes (90); Conclusión (93). CAPÍTULO VI.—EL OJO ... 94
Examen del ojo en la medicina tradicional oriental . . . 94
La iridoscopia . . . 95
CAPÍTULO VII. — Craneopuntura . . . 100
Historia . . . 100
Anatomía de la superficie y referencias . . . 100
Vascularización e inervación . . . 101
Localizaciones . . . 103
Correlaciones entre las zonas de la craneopuntura y las estructuras anatómicas . . . 106
Indicaciones . . . 107
Utilización práctica . . . 108
CAPÍTULO VIII. — Indicaciones, utilización, interés, límites . . . 109
Microsistemas únicamente diagnósticos . . . 109
Microsistemas mixtos . . . 109
Microsistemas únicamente terapéuticos . . . 111
Interés e indicaciones . . . 111
BIBLIOGRAFÍA . . . 113
INTRODUCCIÓN
Los microsistemas de la acupuntura corresponden a zonas reflexógenas privilegiadas cuyo interés es diagnóstico y terapéutico a la vez.
Estos microsistemas se diferencian de la acupuntura tradicional por su mecanismo de acción, que prácticamente nunca es de tipo reflejo elemental o metamérico, y por su técnica de aplicación, que recurre sobre todo a la representación tópica de las estructuras anatómicas.
Algunos microsistemas pueden ser utilizados únicamente a título diagnóstico, mientras que otros intervienen en los pasos diagnóstico y terapéutico, aislados o asociados con la acupuntura general.
La historia nos enseña que la representación de las vísceras o de las regiones del organismo en territorios localizados (nariz, cara, lengua, etc.) ha sido utilizada desde la más remota antigüedad, pero sobre todo como elemento diagnóstico.
Como la base de la medicina oriental está en los cinco órganos (Hígado, Corazón, Pulmón, Bazo y Riñón), son éstos los que se encuentran prácticamente siempre. Los «Tres calentadores» han sido igualmente utilizados desde la antigüedad, pero, por el contrario, la representación en las estructuras somáticas está ausente.
La utilización terapéutica sistemática de estas representaciones no existía antes del siglo XX. Sólo algunos puntos eran utilizados a título individual.
P. Nogier [73] es el padre de la auriculoterapia, es decir, de la utilización del pabellón de la oreja como un conjunto que permite tratar por puntura la casi totalidad de las estructuras del organismo, y parece aceptado que sea él quien haya así promocionado, indirectamente, la utilización terapéutica sistemática de los diversos territorios localizados. Se conocía, sin duda alguna, antes de él, esta representación global del individuo a nivel del pie, por ejemplo [33]; pero no había sido propuesta ninguna descripción coherente utilizable por estimulación reflexoterápica de la aguja.
Estos diferentes sistemas localizados de la acupuntura han sido agrupados por Dale [29] bajo la denominación general de «micro-acupunture systems». Este término tiene la ventaja de agrupar bajo el mismo vocablo diferentes métodos de diversos orígenes, pero que presentan en común la representación tópica del organismo en un territorio limitado.
Estos territorios pueden ser utilizados con un propósito exclusivamente diagnóstico, como en la antigüedad (ojo, lengua...), o con un fin a la vez diagnóstico y terapéutico. Algunos han sido elevados a sistemas completos y han sido muy utilizados, otros aparecen actualmente con menor interés.
El fin de esta obra es presentar los diferentes microsistemas al médico práctico. Encontrará en esta monografía lo esencial, que podrá utilizar como apuntes en la práctica de todos los días. Si quiere profundizar en un tema particular, encontrará las referencias precisas.
CAPÍTULO PRIMERO
NOCIONES BÁSICAS
Como en acupuntura, el sistema nervioso, tanto el cerebroespinal como el autónomo, es indispensable para la acción de la puntura de los puntos [106, 31]. Por otra parte, así como en los otros métodos reflexoterápicos, la zona álgica precisa y limitada se presenta como el signo elemental y necesario para la utilización de estos microsistemas. Es pues, por el estudio de los diferentes tipos de dolor, como abordaremos este capítulo antes de considerar las estructuras nerviosas interesadas y recordar los mecanismos nerviosos y neuroquímicos que pueden estar implicados.
LOS DIFERENTES TIPOS DE DOLOR
El dolor es la mayoría de las veces el signo de alarma que conduce al paciente a la consulta; se habla entonces de dolor espontáneo, que corresponde a una estimulación nocioceptiva supraliminal.
Cuando el dolor únicamente puede encontrarse en el examen clínico del enfermo, mediante maniobras adecuadas, se habla entonces de dolor provocado: en este caso, la estimulación estereoceptiva, no dolorosa, es una estimulación desencadenante que se asocia a la estimulación dolorosa infraliminar, aún no percibida por el paciente.
Este dolor, ya sea espontáneo o provocado, puede tener un origen local o bien ser proyectado sobre la piel a partir de una estimulación a distancia, que podrá originar dos tipos de dolor: visceral o reflejado y referido (fig. 1).
Dolor visceral o reflejado. — Cuando un tronco nervioso, una raíz espinal o a veces una estructura neuroaxial específica es estimulada (en general por irritación), ocasionará una sensación dolorosa localizada con precisión sobre los tegumentos correspondientes; es el caso del dolor ciático que interesa el dermatoma L5 o S1 y que está ligado a la irritación de la raíz correspondiente. Un dolor comparable puede observarse cuando la estimulación del nervio ciático se hace a nivel de la nalga, es decir, sobre el tronco ciático.
Dolor referido. — Mientras que el origen del dolor visceral sólo interesa el sistema nervioso periférico, el dolor referido hará intervenir obligatoriamente a un circuito neuroaxial segmentario [16, 23].
Así, una estimulación nocioceptiva de origen visceral o somático, sin relación directa con los elementos cutáneos, puede engendrar un dolor referido en un territorio cutáneo determinado. Es el típico dolor escapular derecho que se encuentra en las crisis de cólico hepático.
Todos estos dolores pueden presentarse espontáneamente o ser provocados por la presión, la palpación profunda o suave, el masaje superficial o profundo. Estas diferentes técnicas pueden ayudar al diagnóstico o permitir una acción terapéutica. Es preciso pues, considerar los receptores de las vías que sustentan esta organización.
RECEPCIÓN PERIFÉRICA
En los microsistemas, las zonas periféricas reflejas no son exactamente comparables a los puntos de acupuntura. En estos últimos, para obtener la sensación de la acupuntura, el De Qui (Te Chi = sensación específica), la puntura
debe, la mayoría de las veces, penetrar más allá de las capas cutáneas, e interesar las facias, los músculos, el tejido conjuntivo profundo organizado o no, etc. En la mayoría de los microsistemas, la puntura quedará muy superficial (0,5 a 1 mm) y no interesará más que los planos cutáneos y subcutáneos. Quizá por esto, la localización del punto debe ser muy precisa. En todos los casos la presión del punto es siempre dolorosa y su detección es con frecuencia fácil y relativamente fiable.
La estructura de los puntos de los microsistemas ha sido mucho menos estudiada que la de los puntos de acupuntura somática. Debajo de algunos puntos se encuentran gruesos elementos nerviosos cerebroespinales; se trata casi siempre de puntos de acción analgésica importante [94, 18].
Con frecuencia un paquete vasculonervioso se encuentra bajo el punto, demostrando así la importancia del sistema neurovascular.
Como en acupuntura, estos puntos pueden estar señalados por signos visibles: nevus, manchas vasculares o pigmentarias [63, 64, 73].
ORGANIZACIÓN NERVIOSA ELEMENTAL Y SEGMENTARIA La organización refleja segmentaria está basada en la organización de la metámera embrionaria o, más exactamente, en la inervación de sus diferentes elementos [16] (fig. 2).
Esta organización nerviosa metamérica es bastante regular para el soma, pero no es lo mismo para la región cefálica y para las vísceras. Para las vísceras la imprecisión es mucho mayor, y existen zonas de recubrimiento importantes, a las cuales se sobreañade la doble inervación orto y parasimpática, de disposición metamérica para la primera y transmetamérica para la segunda.
En la zona cefálica la metámera regular de la médula espinal es reemplazada en el nivel cefálico por una disposición inigualable, donde las tres ramas principales del nervio trigémino ocupan un lugar primordial.
Para los microsistemas, aún con más frecuencia que en acupuntura somática, la convergencia neuronal ocupa un lugar preferente. Esta organización elemental de los centros nerviosos, cualesquiera que sean, permite a los influjos nerviosos provenientes de estructuras diferentes (somática, vascular, visceral, etc.) poner en actividad una neurona o una unidad neuronal, según las modalidades precisas y reproducibles. Esta convergencia se encuentra en los centros primarios, donde se asegura la sumación de estimulaciones periféricas determinando la acción terapéutica de un punto; en las capas superiores informa de la activación de una unidad por los mensajes provenientes de centros primarios muy diversos: espinosomáticos, viscerales o neurovasculares; craneales, etc. [16].
CENTROS PRIMARIOS
Por definición, los centros primarios reciben o emiten las fibras radiculares, constituyendo el sistema nervioso periférico. Según el origen de las fibras, se distinguen los centros somáticos, sensitivos y motores, los centros neurovasculares y los centros viscerales.
A nivel espinal, la subdivisión segmentaria calcada en el dispositivo radicular muestra la misma organización en toda su longitud. Pero es necesario precisar que un segmento puede recibir fibras de diferente origen, o inversamente, que las estructuras periféricas, a veces alejadas, pueden dirigir sus fibras sobre el mismo segmento. Así existen desplazamientos, a veces importantes, entre las inervaciones somáticas, neurovasculares y viscerales [16]. Esto no parece muy importante para los microsistemas de los miembros, ya que la puntura de los puntos no interesa, con frecuencia, más que el tegumento.
Por el contrario, los centros primarios en relación con los microsistemas de la región cefálica afectan en conjunto el nervio trigémino en primer lugar, y práctica-mente a él solo. Es más, parece que es el núcleo espinal del V par quien asegura el papel principal. Este núcleo se extiende desde la unión bulbopóntica al 3.° o 4.° segmento cervical, y está pues en relación con la sustancia gris de los 3 o 4 prime-
ros segmentos cervicales; además recibe las fibras de los pares IX y X que participan en la inervación de los territorios periféricos de algunos microsistemas [8, 9]. Las estrechas relaciones entre el nervio trigémino y los nervios cervicales se vuelven a encontrar en la inervación periférica de la oreja y en los centros primarios, lo que explica que importantes variaciones periféricas interfieren poco en el esquema de la representación en auriculoterapia.
NIVEL SUPRASEGMENTARIO
La organización de los centros primarios, comprendida la convergencia neuro-nal, no puede explicar la representación del individuo en los microsistemas, sólo
una convergencia en las unidades de los centros suprasegmentarios puede explicarlo, y es la formación reticular la que parece constituir el principal centro [10, 13, 16] (fig. 3).
La formación reticular del tronco cerebral está constituida por unidades reticulares que no presentan ninguna organización tópica estructural [79], es decir, que ninguna unidad responde de una forma específica a la estimulación de una estructura y sólo a ésta. Pero existe una organización tópica funcional en relación con los fenómenos de convergencia. Así, una unidad reticular no específica puede responder de forma específica a la convergencia de influjos idénticos, y de otro modo a la de otro grupo de influjos [16] (fig. 4). Esta organización, que permite la convergencia de fibras funiculares de origen espinal y craneal, permite explicar la representación del conjunto de inervación del organismo a nivel de los diferentes microsistemas.
A nivel del bulbo otra organización puede explicar, en parte al menos, las acciones viscerales de los microsistemas cefálicos. En efecto, los núcleos del tracto espinal del V par y los núcleos parasimpáticos (VII, IX y X) están muy próximos los unos a los otros. Se activaría así la formación reticular del tronco cerebral sin que los circuitos nerviosos somatoviscerales de estos sistemas tomaran parte obligatoriamente.
NIVEL TALAMOESTRIADO Y CORTICAL
Estos niveles no se consideran específicos e importantes en la explicación de los microsistemas. Es necesario, sin embargo, precisar que los fenómenos de convergencia son importantes al menos a nivel de las unidades talámicas, como lo han demostrado numerosas experiencias chinas [15, 16]. Es más, la región hipotalámica es el origen de fenómenos neuroquímicos importantes.
El córtex participa, sin duda alguna, en la toma de conciencia de las diferentes informaciones que proceden de los microsistemas, pero su papel en sus acciones terapéuticas es probablemente mínimo o nulo. No obstante, una excepción debe ser mencionada: la craneopuntura.
Si bien los puntos del cuero cabelludo pueden utilizar los mecanismos descritos para la acupuntura somática, la concepción de la craneopuntura es totalmente diferente. En efecto, en ésta el principio es la estimulación de territorios cutáneos correspondientes a zonas específicas corticales (motriz, sensitiva, visual, etc.). Es probable que esta acción, que no pasa por ningún circuito nervioso, se efectúe por intermedio de un «campo eléctrico» o por modificaciones iónicas a través de la bóveda craneal.
ORGANIZACIÓN TÓPICA
Una organización tópica puede definirse, en general, como la repetición correlativa de secuencias espaciales idénticas en diferentes regiones del cuerpo. En lo que concierne al sistema nervioso, se puede definir la organización tópica como la repetición de secuencias espaciales de la inervación periférica en diferentes centros y vías del neuroeje.
Para hablar de proyección es necesario que la estimulación evoque potenciales en las estructuras estudiadas. Sólo en el neuroeje se observan las proyecciones. En lo que concierne a los microsistemas, no existe ninguna proyección periférica y en particular de los órganos, sino únicamente las representaciones de la inervación de los órganos y regiones [16].
En estos sistemas de acupuntura especializados, es la convergencia sobre una misma unidad neuronal, de proyecciones periféricas distintas la que informa de la representación periférica de los órganos. Resaltemos que la representación simbólica de estos órganos es sin duda alguna muy didáctica, pero que únicamente debería ser utilizada la de su inervación, con la inevitable distorsión topográfica, debido a la riqueza de esa inervación.
ORGANIZACIÓN GENERAL DE LOS MICROSISTEMAS
Dada la organización tópica del sistema nervioso, es fácil de comprender que hay un esquema general de la representación del organismo en todos los microsistemas. Si existe una distorsión importante entre la estructura somática o visceral y su representación tópica, esta distorsión, que indica la riqueza de su inervación, se encuentra tanto en sus centros neuroaxiales de proyección como en sus representaciones periféricas.
El esquema general común (fig. 5) será pues aproximadamente igual al de los centros primarios de la médula espinal y del tronco cerebral. Las estructuras somáticas estarán representadas según la organización segmentaria cerebroespinal del neuroeje, a la cual se superpone de una manera aproximadamente metamérica el sistema nervioso autónomo con destino somático, cuya imagen se encuentra en
la cadena simpática laterovertebral. En lo que concierne a las vísceras, la representación está en los ganglios de la cadena previsceral o prevertebral.
En la práctica, en los microsistemas, se encuentra siempre una línea representando las estructuras somáticas axiales y conservando su disposición metamérica, que contiene pues la secuencia de los centros primarios y que servirá de sistema de referencia. Muchos autores proponen el raquis como punto de referencia; es evidente que es muy aproximado, con la excepción de los 8 segmentos cervicales para las 7 vértebras cervicales; pero como hemos dicho anteriormente dado que es la representación nerviosa la que se encuentra, es mucho mejor conservar un sistema coherente de referencia en el que sólo se utilicen estructuras nerviosas.
A partir de esta línea de referencia, se encuentra en los microsistemas, por un lado la representación de la inervación de las estructuras somáticas, y por otro, la inervación de las vísceras. Esto quiere decir que se observa, por un lado la inervación cerebroespinal, y por otro, la inervación autónoma visceral. Con frecuencia se señala que la inervación somática más bien está representada en el lado dorsal o convexo de la zona donde se encuentra el microsistema, mientras que la inervación visceral lo está en el lado ventral o cóncavo de esta región.
CAPÍTULO II
AURICULOPUNTURA
La auriculopuntura utiliza la existencia de determinados puntos en el pabellón de la oreja (o aurícula) con un fin diagnóstico, o su estimulación con un fin terapéutico.
HISTORIA
Mientras que la medicina tradicional oriental parece haberla ignorado —la única alusión a la aurícula en el Nei King [47] señala únicamente que todos los meridianos se reúnen allí—, el primer indicio que tenemos de la utilización terapéutica de la oreja se encuentra en Hipócrates [43], que indica la incisión de las venas de la cara interna de la oreja para el tratamiento de la impotencia.
Después, a partir de la mitad del siglo XVII, varias publicaciones médicas señalan la cauterización auricular en el tratamiento de la neuralgia ciática, y más tarde, de las neuralgias dentales y faciales.
A mediados del siglo XIX, el tratamiento de la ciática mediante cauterización auricular adquirió cierta fama en los medios médicos [53].
Pero, a falta de un estudio más extenso que intentara distanciarse de la simple fórmula, el tratamiento por estimulación auricular fue descuidado por los médicos y dejado a los curanderos, que continuaron utilizándolo, sobre todo en las regiones del litoral mediterráneo.
Fue preciso esperar al año 1953 para que un médico lionés, el Dr. Paul Nogier [73], tuviera la idea de reemprender el estudio de las estimulaciones auriculares y diera nacimiento a la auriculoterapia. En efecto, tuvo la intuición de la representación del raquis sobre el antihélix, y partiendo de ahí, la representación del conjunto del organismo sobre la oreja. Pudo así levantar, mediante experiencias clínicas, una cartografía de las zonas de representación auriculares: el organismo aparece representado en posición fetal, la cabeza hacia abajo situada en el lóbulo, vísceras en la concha, miembros sobre las ramas del antihélix y la gotera del hélix.
Guiado por la noción de metamerización, y gracias a la puesta a punto de detectores eléctricos, derivados de los trabajos de Niboyet [70], Nogier pudo realizar una cartografía precisa de las zonas auriculares.
Secundariamente, este autor señaló el descubrimiento del «reflejo auriculocardiaco», que correspondería a la respuesta cardiovascular de una estimulación auricular, con lo que quiso elevar la auriculoterapia a un sistema global y complejo, que llamó «aurículo-medicina», pero que, no obstante, no entra en el campo de esta monografía.
El segundo sistema auricular aparece en 1972 en la República Popular China, donde los médicos del Hospital Chung Shan Hsian y del Hospital n.° 1 de Shanghai postularon que el microsistema representado por la oreja es el reflejo del sistema de los meridianos de la acupuntura, y quisieron encontrar a nivel de la oreja la representación de los seis meridianos Yang. Esta hipótesis, que ya había sido evocada por los miembros del G.L.E.M. (Grupo Lionés de Estudios Médicos), parece haber sido abandonada en provecho de una representación tópica, que únicamente figura en el «Précis d'Acupuncture Chinoise» [83], representación que es, como veremos, algo diferente de la representación de Nogier.
MORFOLOGÍA DE LA OREJA Y PUNTOS DE REFERENCIA [94] Desarrollada en la extremidad dorsal del primer surco viscerobranquial ectodér-mico, a partir de brotes procedentes del arco mandibular (para el trago y una parte del hélix) y del arco hioideo (para el antihélix y el resto del hélix), la oreja presenta un relieve irregular debido a un cartílago elástico que constituye su armadura, salvo en la región lobular, y que se continúa con el cartílago del conducto auditivo externo.
1.° Cara externa (fig. 6)
Esta cara está orientada hacia fuera y hacia delante; el conocimiento de su relieve es indispensable para la localización correcta de los puntos y zonas auriculares.
La concha es una zona muy cóncava, dividida parcialmente en dos por la raíz del hélix: hemiconcha superior y una hemiconcha inferior, en cuya parte anterior se abre el conducto auditivo externo, oculto por el trago.
El trago es descrito como un triángulo de base anterior y de vértice libre, con frecuencia bífido; está separado de la raíz del hélix por arriba, por la cisura anterior o pretrágica, mientras que un largo surco, la cisura intertrágica, le separa, por debajo, del antitrago.
El antitrago limita el contorno inferior y posterior de la hemiconcha inferior. Es un saliente piriforme cuya extremidad gruesa, orientada hacia abajo y hacia delante, constituye el borde posterior de la cisura intertrágica. Termina por arriba y detrás formando el surco posterior de la oreja, o cisura supraantitrágica, que le separa del antihélix. El surco sublobular, más o menos aparente, le separa del lóbulo.
El antihélix forma el margen posterior de la hemiconcha inferior y el límite posterosuperior de la hemiconcha superior. Por encima de esta última se divide en dos ramas que se dirigen hacia el hélix, delimitando una depresión, la fosa triangular, la parte ascendente del antihélix y su rama superior limita por delante la gotera del hélix, o gotera escafoidea, que lo separa de la porción posterior del hélix.
El hélix nace en el corazón de la concha por la raíz del hélix; después se dirige hacia delante y hacia arriba, dominando la parte anterior de la hemiconcha superior, antes de franquear la rama inferior del antihélix y de describir un semicírculo de concavidad inferior; termina, abajo, por la cola del hélix, separada del lóbulo por el ángulo helicolobular. El hélix presenta, prácticamente siempre, a nivel de la zona inicial de su parte descendente, un abultamiento susceptible de grandes variaciones individuales, el tubérculo de Darwin, que no es el equivalente del vértice de la oreja.
El lóbulo constituye la parte inferior de la oreja, su límite superior está formado por el círculo sublobular. Se une de manera variable a la piel de la cara, de la cual está separada por el surco prelobular.
2.° Cara interna (fig. 7)
La cara interna mira hacia dentro y un poco hacia atrás. Se inserta por delante en el cráneo, del cual está separada por el surco cefaloauricular. Corresponde a la parte
libre de la oreja y muestra un relieve equivalente al de la cara externa, pero invertido. Según los chinos, el vértice de la oreja, se encuentra doblando hacia delante la parte libre de la oreja.
INERVACIÓN DE LA OREJA [18, 94]
Como hemos indicado en las generalidades, la inervación cerebroespinal y autónoma es indispensable para la eficacia de la auriculopuntura. Más aún, deter-minados puntos, en particular analgésicos, parecen deber sus propiedades a su situación de proximidad a un elemento nervioso, o a un paquete vasculonervioso.
Esta inervación está asegurada por tres pedúnculos: cervical, trigeminal y vagal, cuyos dispositivos pueden ser esquematizados así (fig. 8): la concha (zona de Ramsay-Hunt) está bajo el dominio de la rama auricular del X par [7]; el trago, el antitrago, la hendidura intertrágica que los separa y la región helicoantihelicoidal anterior al vértice de la oreja reciben una inervación trigeminal; el resto de la oreja está inervado por los 2.° y 3.° nervios cervicales. Los límites de estos territorios presentan variaciones individuales de distribución periférica; así, determinadas fibras que se destinan a la concha por el IX par (nervio glosofaríngeo) o eventual-mente por el VII bis (nervio intermediario), en lugar del X par (nervio vago); o incluso, una parte de las fibras que transitan normalmente por el trigémino pueden
utilizar los nervios cervicales o inversamente; estas variaciones son clásicas y frecuentes; traducen únicamente las variaciones de la marcha periférica de las fibras nacidas en los centros primarios, los cuales permanecen constantes. Por el contrario, se puede afirmar que ninguna fibra de los nervios oculomotores, ni del nervio acústico, participan en la inervación de la oreja, como ya había sido adelantado por algunos.
El pedículo dorsal está constituido por el gran nervio auricular (fig. 9) del plexo cervical (C2-C3). En la región mastoidea, da una rama lobular anterior para la cara externa del lóbulo, a continuación se divide en dos ramas: un ramo occipital y un ramo auricular posteroexterno. Este último da una rama lobular posterior para la cara interna del lóbulo, antes de perforar el pabellón para alcanzar la cara externa en la unión helicolobular; allí se dirige hacia arriba asegurando la inervación del hélix, de la gotera escafoidea y del antihélix hasta el vértice de la oreja. La rama occipital prolonga la dirección del gran nervio auricular (rama auricular del plexo cervical) hasta la proximidad del surco cefaloauricular, y asegura la inervación de la cara interna de la oreja hasta el vértice.
El nervio aurículotemporal o auricular posterior (fig. 9), rama del nervio maxilar (V3) constituye el pedículo ventral o trigeminal. Caminando un poco por delante del surco pretrágico, envía una rama auricular inferior para el antitrago y la escotadura intertrágica, una rama media para el trago y una rama superior, mucho más importante, para la raíz del hélix y la zona helicoantihelicoidal anterior hasta el nivel del vértice, comprendida la fosita triangular. Partiendo de este ramo, o del tronco del nervio, se encuentra el ramo auricular interno superior, que recorre la cara interna de la oreja pasando por delante del hélix.
La rama auricular del vago (o sus equivalentes) asegura la inervación de la concha. En general, un filete relativamente importante emerge en la proximidad del origen de la raíz del hélix, muy cerca del punto cero de Nogier, y se distribuye por la hemiconcha superior; la hemiconcha inferior recibe su inervación de dos o tres filetes que emergen sobre el borde del agujero auditivo externo.
VASCULARIZACIÓN DE LA OREJA [94] 1.° Arterias
El esquema de la circulación arterial es relativamente constante en los distintos individuos; bastante parecida a la distribución nerviosa (fig. 9), depende totalmente del territorio de la carótida externa.
La arteria temporal superficial camina en unión con el nervio aurículotemporal en la región pretrágica, y da tres ramas auriculares: superior, media e inferior. La rama superior y media siguen exactamente la distribución nerviosa. Sólo la rama inferior tiene un territorio mucho más amplio que la rama nerviosa correspondiente, ya que irriga, no solamente el antitrago, sino también la cara externa del lóbulo.
La arteria auricular posterior sigue el trayecto del gran nervio auricular, y excepto la cara externa del lóbulo, sigue la misma subdivisión y el mismo territorio de distribución.
La vascularización arterial de la concha está asegurada por las ramas de la arteria estilomastoidea o de la arteria timpánica posterior, las dos ramas de la arteria auricular posterior.
Como bien ha señalado Séoane [94], estos territorios se comunican entre sí mediante numerosas anastomosis, que cruzan el borde de la concha y la rama superior del antihélix, y menos netamente, el borde de la oreja.
2.° Venas
La vascularización venosa es mucho menos sistematizable que la arterial. Sin embargo, todas las venas de la parte superior se unen en una rama venosa auricular superior que desemboca en la vena temporal superficial; esta vena recibe igualmente un afluente auricular medio y otro inferior. La porción dorsal del hélix, la gotera escafoidea y la parte interna de la oreja drenan en la vena auricular posterior, que recibe también, por la vena estilomastoidea, la sangre venosa de la concha.
3.° Elementos neurovasculares
La participación neurovascular está constituida por fibras autónomas periarteria-les y perivenosas, que dependen del ganglio simpático cervical superior. Entre estas fibras, las fibras adrenérgicas parecen indispensables para la aparición de puntos de menor resistencia eléctrica [86].
CARTOGRAFÍAS
El establecimiento de las cartografías auriculares se ha hecho por dos vías: — por una parte, mediante la búsqueda clínica sistemática de los puntos auricula¬res en los enfermos, lo que permite situar los puntos correspondientes a tal o cual afección;
B e Vlas biliares Duodeno Estómago COLON DERECHO HÍGADO ILEON
Gotera del hélix
PÁNCREAS YEYUNO DUODENO ESTÓMAGO Hemiconcha superior GANGLIO SIMPÁTICO CERVICAL INFERIOR ESPlÁCNICO (?) Antihélix PlEXO SOLAR (D VIl)
Corazón Colon ascendente Pulmón COLON IZQUIERDO Antitrago o- Vías genitales externas o - Meato urinario Esófago Vías aéreas superiores ~•--~ Ritmo cardiaco
Raíz inferior del antihélix (levantada hacia arriba)
1--Y---s- RINÓN Y URÉTER
J-!.p,..:l'---ÓRGANOS GENITALES ~.,..----Rama ascendente del hélix
" - - -- PlEXO HIPOGÁSTRICO (PUNTO 0) - - , . - - -PlEXO HIPOGÁSTRICO 2 (?)
Surco anterior de la oreja Raíz del hélix
_ _ ¡,.___ O. V~. (?)
FUNCIONES RESPIRATORIAS
FUNCIONES CARDIACAS Onficio del conducto auditivo Trago
Canal intertrágico CENTRO SIMPÁTICO (?) Escotadura de la concha
FIG. 10.-A. Cartografía de las representaciones somatoviscerales, según los datos de NOGIER
(1969) [73]; B. Puntos de la con~ha, según NOGIER (1971) [74]; C. Esquema de la organización tópica visceral de la concha, según JARRICOT (1969) [50].
— por otra, sobre patrones o en sujetos sanos, mediante la búsqueda experimental de modificaciones de la sensibilidad auricular después de la excitación periférica (estimulación por puntura, calor o frío, corrientes eléctricas, productos químicos...).
La primera vía ha sido, con mucho, la más importante para el esclarecimiento de las diferentes cartografías. Como hemos explicado en las generalidades, los puntos corresponden a representaciones de la inervación y no a las proyecciones de los órganos.
1.° Primera cartografía de Nogier (1969-1970) [73, 74]
a) Cara externa (fig. 10). — A nivel de la zona periférica la representación descansa en la localización de los segmentos raquídeos que están situados en el borde libre del antihélix.
Raquis:
— las vértebras cervicales ocupan el cuarto inferior del antihélix a partir de la cisura antitrago-antihelicina;
— las vértebras torácicas están a continuación de las cervicales y se extienden hasta la porción horizontal del antihélix;
— la región lumbosacra ocupa la porción horizontal del antihélix, que se introduce bajo la parte ascendente del hélix. Ésta cruza el antihélix a nivel de la zona correspondiente a la articulación lumbosacra.
Así precisadas, las vértebras raquídeas permiten localizar las demás proyecciones con la ayuda de líneas virtuales nacidas del punto «cero» (localizable a nivel de la raíz del hélix, allí donde éste sale de la concha, en la horizontal del borde superior del trago) y cortando el antihélix a nivel de un segmento raquídeo determinado.
El miembro superior ocupa la gotera escafoidea y la rama superior del
antihélix:
— los dedos se proyectan en la parte superior bajo el borde del hélix, el pulgar es el más anterior;
— la muñeca está sobre la línea que pasa por la T7, en la horizontal del tubérculo de la oreja;
— el codo está sobre la línea que pasa por la T5; — el hombro, sobre la línea que pasa por la T1.
El miembro inferior ocupa la fosita triangular:
— los dedos del pie ocupan la parte anterior, en la unión con el hélix, el pulgar arriba, muy próximo al pulgar de la mano;
— el tobillo y a continuación el talón están por debajo de los dedos del pie; — la rodilla ocupa el centro de la fosita;
— la cadera, cerca del vértice de la fosita, está sobre la línea que pasa por la T8.
La parte somática del tronco se distribuye sobre la vertiente posterior del
antihélix:
— el cuello por debajo del hombro; — el omóplato por encima del hombro; — a continuación el esternón y las costillas;
— por último, la articulación sacroilíaca está sobre la línea que pasa por la T12.
Vísceras (fig. 10 b y 10 c). - Las vísceras torácicas están representadas en la
— las vías aéreas ocupan el centro de la hemiconcha;
— la zona del «músculo cardiaco» está situada por detrás de la zona pulmonar, y el punto «ritmo cardiaco», por delante;
— la zona de esófago está situada justo por debajo de la raíz del hélix, cerca del agujero auditivo externo.
Las vísceras abdominales ocupan la hemiconcha superior:
— la zona gástrica está a caballo sobre la raíz del hélix;
— el intestino delgado se proyecta por debajo y por detrás de la zona gástrica;
— el colon ocupa el borde superior de la raíz del hélix;
— las vías biliares (a la derecha) y el páncreas (a la izquierda) ocupan el centro de la hemiconcha;
— más adelante se localiza el riñón, a continuación la vejiga. (Para Jarricot [50], la posición del riñón y del uréter, por una parte, y por otra el colon descendente están invertidas.) (fig. 10 c).
En la raíz del hélix, además del punto «cero» (plexo hipogástrico para
Jarricot), se localiza en el centro de la concha el punto del plexo (plexo solar de Jarricot), y en la prolongación de la raíz del hélix, al pie del antihélix, un «punto maravilloso» activo en la hipertensión arterial.
Los órganos genitales externos están representados en la parte ascendente del
hélix, por encima del punto «cero»: — zona perineal;
— escroto o los grandes labios; — meato urinario;
— vías genitales externas;
— ano, que se proyecta en la extremidad anterior de la zona cólica, en la cara oculta del hélix, que incluye igualmente la localización de los órganos genitales internos.
Las funciones endocrinas están descritas en la cisura intertrágica y en el
antitrago:
— punto suprarrenal sobre el borde ventral de la cisura; — punto de las gónadas, sobre su borde dorsal;
— punto tiroideo y punto paratiroideo, sobre el eje de la escotadura, el primero cerca de su borde inferior, el otro un poco más profundamente en la misma escotadura;
— punto del hipotálamo, en la concha, en el pie del antitrago.
A nivel del lóbulo, Nogier describe:
— una zona visual, a nivel de la parte posterior del surco sublobular; — un punto «maestro sensorial», en la vertical del vértice del antitrago; — un área auditiva, en la vertical del punto precedente;
— un área olfativa, por delante del área auditiva, en la vertical de la escotadura;
— un área llamada frontal o intelectual, en la parte anterior del lóbulo; — por último, la representación de la cara, con el territorio de V1 en la parte anterior del lóbulo, el de V2 en la parte media y el de V3 en la parte posterior del lóbulo.
A nivel del trago (fig. 11), donde estarán representados los problemas de
diátesis, Nogier distingue el caso de los diestros y el de los zurdos, que tendrían aquí proyecciones inversas. En los diestros, la zona del trago izquierdo actuaría sobre el sistema osteoarticular y muscular, mientras que el trago derecho sería el centro de regulación de las funciones vegetativas.
Por último, a nivel del borde del hélix, Nogier localiza: — un punto de la alergia, en el vértice de la oreja;
— un punto maestro neurovegetativo, un poco por encima de la cola del hélix; — un punto del metabolismo general, en el borde posterior del lóbulo; — un punto maestro de las cefaleas, en el borde anterior del lóbulo.
b) Cara interna. — Las localizaciones sobre la cara interna son poco precisas en esta primera cartografía, y Nogier considera, que esta cara presenta las mismas localizaciones que la cara externa.
2.° Segunda cartografía de Nogier (1970) [76]
Los mapas murales, «Loci Aurículo medicinae», constan de un mayor número de localizaciones que la cartografía que hemos estudiado, en particular, en lo que concierne a la cara interna de la oreja.
Esta última cartografía indica:
— una representación del conjunto del sistema nervioso: estructuras centrales, sistema autónomo, vías motoras y sensitivas, pares craneales...;
— la representación del sistema arterial; — las representaciones óseas y musculares;
— las representaciones endocrinas, que por otra parte son bastante diferentes de las representadas en la primera cartografía: la hipófisis ocupa el fondo de la escotadura intertrágica, las otras glándulas endocrinas están situadas en la mitad superior del borde libre del antihélix;
— las representaciones viscerales están asimismo mucho mejor precisadas, en particular sobre la cara interna de la oreja.
3.° La cartografía china [32, 83] (fig. 12 y tabla I)
Esta cartografía, cuyos primeros elementos figuran en las publicaciones de 1959, es bastante parecida a la primera de Nogier. La examinaremos señalando las diferencias en relación con la cartografía de Nogier que ya hemos descrito.
TABLA1. — LOCALIZACIÓN DE LOS PUNTOS DE AURICULOPUNTURA
(En: J. BOSSY, L. ROCCIA, Nguyen TAI THU, Analgesia acupunctural, Masson, París, 1982, págs. 73, 74 y 75)
Región Nombre Localización y referencias
Raíz del hélix
Diafragma En el origen de la raíz del hélix (corresponde, poco más o menos, al punto 0 de Nogier).
Hélix Ano Uretra
Órganos genitales externos
Vértice de la oreja
Parte anterior del hélix, a nivel de intestino grueso. Entre ano y órganos genitales externos, a nivel del punto vejiga.
Parte anterior del hélix, a nivel de la raíz anterior del antihélix.
Se localiza plegando el hélix hacia el trago. Gotera escafoidea (del hélix) Dedos Muñeca Codo Hombro Escapulohumeral Clavícula
A nivel del borde superior del tubérculo de la oreja. A nivel del tubérculo de la oreja.
Entre muñeca y hombro. A nivel de la cisura supratrágica. Entre hombro y clavícula. A nivel del punto del cuello. Antihélix Dedos del pie
Tobillo Rodilla Ciática Nalga Abdomen Tórax Cuello Raquis
En la parte superior de la raíz superior del antihélix, justo bajo la gotera del hélix.
En la vertical de los dedos del pie.
A nivel del borde superior de la raíz inferior del antihélix.
En la raíz inferior del antihélix, en la unión del tercio anterior con el medio.
En la raíz inferior del antihélix, en la unión del tercio medio con el posterior.
A nivel del borde inferior de la raíz inferior del antihélix. A nivel de la cisura supratrágica.
En la unión del antihélix con el antitrago.
En el borde del antihélix, entre su porción horizontal y el antitrago. Fosita triangular Shenmen Útero Simpático Cadera
En la bifurcación de las raíces del antihélix. En medio de la fosita, contra el hélix. En la raíz inferior del antihélix, contra el hélix. En la unión del tercio medio con el posterior del borde inferior de la fosita triangular.
Trago Nariz externa Laringofaringe
Fosas nasales
Ápex del trago Glándula suprarrenal
En el centro de la raíz del trago.
En la cara interna del .trago, mirando hacia el agujero auditivo externo.
En la cara interna del trago, un poco por debajo del punto laringofaringe.
En el tubérculo superior del trago. En el tubérculo inferior del trago.
Región Nombre Localización y referencias
Antitrago Tronco cerebral Pingchuan (asma) Cerebro (córtex)
Subcórtex (núcleos grises centrales) Gónadas
Occipucio Frente
En el centro de la cisura supraantitrágica, entre el antihélix y el antitrago.
En el vértice del antitrago.
En la cara externa del antitrago, a media distancia entre tronco cerebral y Pingchuan.
En la cara interna del antitrago.
En la cara interna del antitrago, en su porción anteroinferior.
Parte posterosuperior del antitrago. Parte anteroinferior del antitrago. Hemiconcha superior Vejiga Riñón Páncreas-Vesícula biliar Hígado Bazo Intestino grueso Intestino delgado Apéndice Duodeno
En la región anterosuperior, por encima del intestino grueso.
Bajo la raíz inferior del antihélix, por encima del intestino delgado.
Entre riñón e hígado (Páncreas en la izquierda, Vesícula biliar en la derecha).
En la parte posterior de la concha.
En la oreja izquierda, en la parte inferior del punto hígado.
En la parte anteroinferior, mirando al punto recto. En la parte media e inferior, mirando al tercio medio de la raíz del antihélix.
Entre intestino delgado e intestino grueso. Por encima del tercio posterior de la raíz del hélix. Hemiconcha inferior Boca Esófago Cardias Estómago Corazón Pulmón Tráquea Glándulas endocrinas Sanjiao (Tres calentadores)
En el límite entre la parte posterosuperior del conducto auditivo externo y de la hemiconcha inferior.
Parte anterosuperior de la hemiconcha inferior, justo bajo la raíz del hélix.
Por debajo del tercio posterior de la raíz del hélix. Alrededor del origen de la raíz del hélix.
En la depresión situada en el centro de la hemiconcha inferior.
Zona envolviendo el punto corazón. Entre boca y corazón.
En la cisura intertrágica.
En el centro del triángulo: Boca, Corazón y Glándulas endocrinas. Lóbulo de la oreja (divi-dido en 9 zonas nume-radas de delante atrás y de arriba abajo) Ojo 1 y Ojo 2
Punto de analgesia de los dientes superiores
Punto de analgesia de los dientes inferiores
Ojo Amígdala
A cada lado del borde externoinferior de la escotadura intertrágica; Ojo 1 por delante; Ojo 2 por detrás.
Ángulo posteroinferior de la zona I.
En el centro de la zona IV. En el centro de la zona V. En el centro de la zona VIII.
— El miembro superior se proyecta estrictamente en la gotera del hélix, mientras que el miembro inferior ocupa la rama superior del antihélix.
— La fosita triangular comprende: en su vértice, el punto Shenmen de acción psíquica general y ansiolítica; en su centro, una zona uterina; en el tercio posterior de su borde inferior, un punto correspondiente a la articulación de la cadera; y junto al hélix, un punto llamado «simpático».
— A nivel de la hemiconcha inferior, la zona de las glándulas endocrinas se encuentra en la cisura intertrágica; está coronada de una zona llamada «San
Jiao» (Tres calentadores).
— El lóbulo está dividido en nueve zonas numeradas de delante atrás y de arriba abajo:
• ZONA I: punto de analgesia dental superior, • ZONA II: lengua,
• ZONA IV: punto de analgesia dental inferior, • ZONA V: ojo,
• ZONA VI: oído interno, • ZONA VIII: amígdalas. — Sobre el trago se encuentra:
• en su cara externa: la zona de la nariz externa en el centro, la glándula suprarrenal en el vértice del tubérculo inferior del trago, un punto llamado «ápex del trago» en el vértice del tubérculo superior;
• sobre su cara interna: una zona laringofaríngea en la parte de arriba y una zona de la cavidad nasal en la parte de abajo.
— Sobre el antitrago se localiza:
• en la cara externa: la zona del tronco general a nivel de la cisura supraantitrágica, el punto Pingchuan (asma) en el vértice del antitrago, el punto cerebral (córtex) a media distancia entre
Pingchuan y el tronco cerebral, el punto occipital en la parte
posterosuperior del antitrago, la zona de la frente en la parte anteroinferior del antitrago;
• en la cara interna, zona subcórtex (núcleos grises centrales). — En la cara interna de la oreja, a nivel de la eminencia de la concha, se localizan tres puntos raquídeos: parte superior del raquis arriba, parte media en la mitad y parte inferior abajo.
El surco transversal del antihélix se denomina gotera hipotensiva. 4.° La representación de la inervación [16] (fig. 13)
Las cartografías, como acabamos de ver, utilizan las representaciones de todos los órganos y en ocasiones las funciones. Ahora bien, dada la presencia indispensable del sistema nervioso, es éste quien debe estar en la base de estas representaciones, la riqueza de inervación de un órgano se traduce por una representación mayor, y su especificidad, por un punto más preciso. A partir de esta base, Bossy ha propuesto un esquema, donde los centros primarios espinales y cerebrales ocupan el antihélix y el antitrago; el sistema cerebroespinal, que asegura la inervación
somática, ocupa pues la zona periférica de la oreja, mientras que el sistema nervioso autónomo, con destino visceral, se repartirá sobre la concha, según la secuencia de los órganos descritos en las diferentes cartografías.
5.° Observaciones
Conviene señalar que para estas diferentes cartografías, las representaciones son idénticas a nivel de las orejas derecha e izquierda. La única diferencia que parece constante es la proyección de la vesícula biliar en la derecha, y la del bazo y el páncreas en la izquierda.
Por otra parte, la representación tópica a nivel de la zona pretrágica descrita por Nogier no ha sido recogida por los autores chinos.
CORRELACIONES ENTRE LAS CARTOGRAFÍAS Y LOS DATOS ANATÓMICOS
La confrontación de los elementos constantes en las cartografías, y la de los datos anatómicos ya estudiados, permite hacer las observaciones siguientes:
— El miembro superior está representado en la gotera escafoidea, zona inervada por la rama auricular posteroexterna del gran nervio auricular (C2-C3), y vascularizada por la arteria auricular posterior. El punto de emergencia de este pedículo en la cara externa de la oreja, entre la cola del hélix y el antitrago, puede ser utilizado en todas, las afecciones del miembro superior [18].
— El miembro inferior está representado en el límite de los territorios del gran nervio auricular y del nervio aurículotemporal (cartografía china), o únicamente en el territorio de V3 (cartografía de Nogier).
— Las vísceras, representadas en la concha, ocupan el territorio inervado por la rama auricular del X par, y estas representaciones se relacionan más directamente con el sistema nervioso autónomo con destino visceral.
A nivel de la concha, señalaremos que el punto «cero» corresponde a la emergencia subcartilaginosa del filete del X par, destinado a la inervación de la hemiconcha superior; esta localización puede explicar, en parte, los muy diversos efectos de este punto.
— Las diferencias de representación de los órganos genitales internos, entre la cartografía de Nogier y la de los chinos pueden explicarse por la inervación: en efecto, Nogier sitúa el útero sobre la cara dorsal de la porción ascendente del hélix, allí donde el pedículo anteroexterno perfora el hélix para alcanzar la fosa triangular, mientras que los chinos lo colocan en el centro de esta fosita, sobre el mismo pedículo vasculonervioso (fig. 9).
— La zona endocrina, en el fondo de la cisura intertrágica, corresponde a la zona de intercambio entre el pedículo inferior de la hemiconcha inferior (X) y la rama auricular inferior (V3).
— Los grandes puntos utilizados en analgesia [71] están situados, casi siempre, sobre un importante elemento nervioso cerebroespinal, o sobre un pedículo vasculonervioso [18].
UTILIZACIÓN PRÁCTICA DÉLA AURICULOPUNTURA 1.° Inspección
El abordaje de la oreja comenzará siempre por un examen cuidadoso del pabellón, con el fin de poner en evidencia posibles anomalías superficiales:
— malformaciones de los relieves de la oreja; — lesiones cutáneas puntiformes;
— condroplasias, que aparecen con mucha mal frecuencia en los cancerosos que en los sujetos testigo [105].
Todas estas lesiones pueden tener un valor de localización, algunos autores han podido demostrar, por ejemplo, la concordancia entre las anomalías de la zona superior de la concha y las malformaciones renales [41, 64, 73, 104]. Estos signos corresponden a los ataques crónicos continuados.
Sin embargo, el signo recogido con más frecuencia es la presencia de una zona edematosa, que indica una perturbación funcional en la región u órgano correspondiente.
2.° Estudio de los puntos auriculares
Se basa en la busca de puntos dolorosos y en la detección eléctrica de los puntos de menor resistencia eléctrica.
a) La búsqueda de los puntos dolorosos se hace mediante la palpación minuciosa de la zona correspondiente a la afección supuesta, ya sea con ayuda de una punta roma, o mejor, con la ayuda de un palpador a presión de Nogier, que consta de un muelle compensado, permitiendo así una palpación de todos los puntos a una presión constante.
Así, podrá evidenciarse uno o varios puntos, cuya palpación conlleva en el enfermo una sensación dolorosa (manifestada por un grito, un gesto, un sobresalto...). Parece, según algunos autores chinos, que la intensidad del dolor, a nivel del punto auricular, está en relación con el estado de la enfermedad, una enfermedad aguda da lugar a reacciones mucho más vivas que una enfermedad crónica. En la práctica, es ésta una noción que no parece muy evidente, siendo necesario señalar variaciones de respuesta muy importantes en los diferentes sujetos.
b) Detección eléctrica. — Basada en los trabajos de Niboyet [77, 72] sobre las propiedades eléctricas de los puntos de acupuntura; los detectores indican, con la ayuda de una señal sonora o visual, una diferencia de resistencia entre el punto y las zonas de alrededor. Para ser fiable, este método de detección precisa la utilización de aparatos provistos de gamas amplias de reglaje, con el fin de adaptar la sensibilidad de la detección a cada sujeto y a cada zona de la oreja.
3.° Técnicas de estimulación
La puntura es el método más simple y más difundido; es el que tiene menos inconvenientes. Después de haber localizado el punto a tratar, se apoya la punta roma con el fin de crear una pequeña depresión, en el fondo de la cual se colocará una aguja de 0,5 cm de longitud y de un diámetro pequeño (n.° 26 a 30). La aguja debe alcanzar el cartílago sin penetrarlo. Una vez colocada, la aguja se moviliza con el fin de obtener una reacción por parte del enfermo. La aguja se deja colocada de 10 a 20 minutos; no debe ser retenida por la piel en el momento de su retirada.
El masaje puede ser igualmente útil, en particular para el tratamiento de zonas amplias de la oreja (se hace en este caso con un bastoncillo de punta redonda), o en forma de masaje puntiforme para reemplazar la puntura en los niños o en sujetos pusilánimes. Este masaje puntiforme es de hecho mucho más doloroso que la
puntura, porque debe proseguirse, al menos durante un minuto, para poder obtener una respuesta satisfactoria.
La colocación de agrafes quirúrgicos o agujas especiales, denominadas semipermanentes, que quedan en su sitio de 3 a 7 días, o a veces más, es una práctica utilizada en ocasiones, sobre todo en los tratamientos de las afecciones crónicas. Este método requiere condiciones de asepsia rigurosas en el momento de la colocación de las agujas, y una vigilancia durante todo el tratamiento con el fin de evitar las temibles supuraciones de la oreja. Este método debe ser proscrito si existen excoriaciones cutáneas, dermatosis o una falta de higiene general.
También se utilizan otros métodos de estimulación: aplicaciones de frío o calor (moxas), rayos láser, aplicación de corrientes eléctricas en los puntos. La estimulación eléctrica de las agujas se efectúa, sobre todo, en analgesia.
4.° Reacciones a la puntura
— Reacciones locales. — En el 80 % de los casos la puntura auricular se acompaña de una sensación de calor con enrojecimiento. Más raramente, se notan hormigueos. Puede observarse, sobre todo a nivel de los puntos del antihélix, una zona blancuzca de 2 a 3 mm de diámetro alrededor de la aguja, rodeada de una aureola rojiza, más o menos extendida.
— Reacciones a distancia, a nivel de la región enferma. — A veces se nota calor, contractura, hormigueos o exageración de los síntomas.
— Reacciones generales. — El enfermo puede presentar escalofríos, exageración del peristaltismo, sensación de pesadez en los cuatro miembros, sensación de vacío general o de sequedad de la boca, o también, síncopes de tipo vagal.
— En algunos casos se ha podido desencadenar, por estimulación de un punto auricular, una reacción a distancia que se propaga a lo largo de un meridiano principal [15, 87]. Esta reacción, que se presenta con más frecuencia en un meridiano yang, sería una señal de éxito terapéutico. A veces, la puntura auricular conlleva un dolor bien localizado en el órgano correspondiente.
Es necesario señalar que estas reacciones son siempre homolaterales. 5.° Elección de los puntos a punturar
La mayoría de las veces se explorará una zona de la oreja correspondiente, ya a los signos clínicos periféricos, ya a la presencia de dermalgias reflejas toracoabdominales o dorsales. Para las artralgias, en particular vertebrales, se aconseja movilizar el segmento durante la sesión, con el fin de mejorar los resultados terapéuticos.
En los casos donde no se encuentra ningún punto doloroso, Nogier propone punturar primero el punto «cero», que parece devolver a la oreja una sensibilidad normal. A la inversa, este punto puede ser igualmente utilizado en los casos de sensibilidad excesiva, cuando un gran número de puntos son dolorosos o responden al detector eléctrico.
Normalmente la puntura auricular debe modificar los síntomas periféricos en los segundos o minutos que la siguen.
Si la modificación esperada no aparece, recurrir a técnicas complementarias: — puntura del punto simétrico contralateral, el cual da, a veces, buenos resultados, aun en caso de trastorno unilateral;
— puntura del punto del borde (técnica de Nogier): se busca en el borde del hélix un punto doloroso en la alineación del punto «cero» y del punto indicado que resultó ineficaz (fig. 14);
— método de la «línea de fuerza» de los chinos: cuando se encuentran dos o más puntos dolorosos y además ineficaces, se busca otro punto en la mitad del segmento que une dos de estos puntos, y este punto, llamado «punto de la línea de fuerza», es con frecuencia eficaz;
— para las vísceras, si la puntura del punto correspondiente a la zona de la concha no es suficiente para hacer desaparecer una sintomatología funcional o una dermalgia refleja, se busca, en la zona de la escotadura intertrágica, un punto doloroso que puede eventualmente ser eficaz (zona hipotalámica de Nogier, zona
Sanjiao de los autores chinos);
— utilización de los puntos de la cara interna de la oreja: su acción parece complementaria de la de los puntos de la cara externa; a nivel de los órganos somáticos, podrían tener una acción neurovascular;
— finalmente, la ineficacia de la terapéutica utilizada, según los principios ya expuestos, puede conducir a una búsqueda de puntos de acuerdo con un razonamiento tradicional de la medicina oriental. Por ejemplo, para el tratamiento de la hipertensión arterial, que utiliza con mayor frecuencia el punto Suprarrenal, un resultado insuficiente debe incitar a punturar los puntos Hígado y Riñón, porque según la medicina tradicional la hipertensión arterial es debida a «una plenitud del fuego del hígado», que se combatirá con el punto Hígado y el punto Riñón (madre del Hígado). Asimismo los trastornos de la piel inducen a punturar el punto Pulmón, porque la piel es el tejido incorporado al pulmón en la medicina tradicional.
6.° Ritmo de las sesiones
En los casos muy agudos, amigdalitis por ejemplo, se puede punturar una vez diaria, hasta la franca mejoría; en los casos menos agudos, como algias traumáticas, se repetirá la sesión cada tres o cuatro días. Por último, en las afecciones crónicas, algias de origen artrósico, por ejemplo, las sesiones se hacen más espaciadas, cada ocho o quince días, hasta la obtención de una mejoría duradera.
INDICACIONES DE LA AURICULOPUNTURA [32, 73, 83]
Los autores chinos y Nogier parecen estar de acuerdo en determinar las mejores indicaciones de la auriculopuntura:
— las algias postraumáticas del aparato locomotor parecen ser los casos más favorables para un tratamiento por auriculopuntura: un tratamiento precoz, inmediatamente después del traumatismo, conlleva, lo más a menudo, resultados espectaculares y extremadamente rápidos;
— las cefalalgias;
— las algias postoperatorias, ya sean inmediatas o secundarias, y en particular las algias y trastornos reflejos de la cicatrización cutánea;
— la recuperación funcional después de las fracturas, que es netamente mejorada y acelerada por las punturas auriculares;
— la auriculopuntura constituye también una ayuda importante en la práctica de las manipulaciones vertebrales, tanto a nivel de diagnóstico de la zona vertebral a tratar, mediante la búsqueda de puntos sensibles sobre el antihélix, como a nivel de tratamiento, porque la puntura facilita con frecuencia maniobras difíciles, y disminuye las frecuentes algias vertebrales que siguen a las tracciones de las manipulaciones;
— las neuralgias representan igualmente una indicación de elección de la auriculopuntura: ciáticas, neuralgias cervicobraquiales e intercostales, neuralgias faciales, neuralgias herpéticas, neuralgias de los amputados;
— las artralgias crónicas de origen artrósico dan, por el contrario, resultados menos rápidos y menos completos que las artralgias agudas;
— las rinitis alérgicas y el asma bronquial (en particular la crisis asmática) son asimismo buenas indicaciones del método;
— los trastornos motores y los trastornos circulatorios deben ser considerados como indicaciones secundarias;
— la auriculopuntura, sola o asociada a la somatopuntura, ha sido utilizada para la desintoxicación de diferentes toxicomanías: tabaquismo, alcoholismo, morfino y heroinomanía [77, 97, 103]. Varios estudios han probado su eficacia sobre el síndrome de abstinencia de los toxicómanos. Para las drogas mayores se emplea una técnica particular: colocación de las agujas semipermanentes (punto
Shenmen, punto Simpático, punto Pulmón), que el sujeto estimulará él mismo
eléctricamente, cuando aparezcan los primeros síntomas del estado de abstinencia [91];
— un lugar aparte debe ser reservado para la analgesia por auriculopuntura [21, 71]. Utilizada sola o asociada con la somatopuntura permite, gracias a una estimulación eléctrica de alrededor de 500 ciclos por minuto, obtener una analgesia; los puntos son aquí punturados tangencialmente.
Cuando el método se utiliza solo, la búsqueda de los puntos se hace mediante la localización de las regiones y de los órganos donde se llevará a cabo la intervención, y por la «regla de los cinco movimientos» de la medicina oriental, es decir, que se utilizará el punto Pulmón para el tiempo cutáneo de la intervención, el punto Corazón si se deben tratar los vasos, el punto Hígado para los músculos, el punto Bazo para las partes blandas, el punto Riñón para la cirugía ósea; se añaden con frecuencia puntos generales como Shenmen, y el punto Simpático. Utilizada en asociación con la somatopuntura, se elegirán los puntos sintomáticos en función de la intervención a realizar. Los puntos más frecuentemente utilizados son: el punto Shenmen, el punto Simpático, los puntos Corazón y Subcórtex. Los puntos de acción específica complementaria pueden ser utilizados en el curso de la intervención: el punto de relajación muscular, en el centro del triángulo Estómago-Hígado-Bazo; el punto antiálgico entre Cuello y Occipucio.
CONTRAINDICACIONES DE LA AURICULOPUNTURA
— El embarazo representa una contraindicación relativa; en particular está prohibida la puntura de la zona de la escotadura y de la zona Sanjiao, así como la zona del útero en la fosa triangular.
— Una comida muy abundante, un ejercicio demasiado violento, una hemorragia importante, o un ayuno prolongado, pueden aumentar las reacciones de la puntura, en particular las reacciones generales de tipo vagal.
— Por último, la auriculopuntura debe ser evitada en todos los casos cuya evolución hacia un acto quirúrgico urgente sea previsible: la puntura podría enmascarar o atenuar los signos clínicos delatores, dejando evolucionar la enfermedad en silencio; es el caso, por ejemplo, de las apendicitis y colecistitis agudas, en las cuales estos métodos no deben ser utilizados sin una vigilancia continua en un medio quirúrgico.
CONCLUSIONES
La auriculopuntura se presenta así como un método de reflexoterapia, basado en la representación tópica de la inervación del organismo a nivel de la oreja.
Sin embargo, esta representación no es perfecta; así, ciertos puntos incontestablemente eficaces no entran en el cuadro descrito, como los puntos
CAPÍTULO III
NASOPUNTURA Y FACIOPUNTURA
Aunque muy distintos, estos dos microsistemas se consideran juntos porque entre ellos existen numerosas interrelaciones y superposiciones. La nasopuntura interesa únicamente la nariz externa; la reflexoterapia endonasal será estudiada en el capítulo V, dedicado a las cavidades deja cara.
HISTORIA
Desde su origen, la medicina tradicional oriental se ha interesado por la cara como reflejo superficial del funcionamiento de los órganos internos; esto ha inducido a construir un esquema de representación de los diferentes órganos a nivel de la cara [12].
La primera de estas representaciones aparece en el capítulo 32 del Su Wen [47] (fig. 15).
Después de una segunda cartografía, mucho más completa, está representada en el capítulo 49 del Lin Shu [93, 24].
Ésta se repite, con pocas modificaciones, en el Dao Cheng [63, 81].
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Rodifla / Pierna Pie/ OA CHENGFro. 15. -Representación de los órganos a nivel de la cara. A -Los cinco órganos según el capítulo 32 del Su Wen; B - Según el Lin Shu, capítulo 49; C- Según el Da Cheng.
Partiendo de estos textos clásicos que no representaban más interés que el nosológico y diagnóstico de la representación tópica nasofacial (búsqueda de modificaciones tintoriales localizadas), los autores chinos modernos [109, 2] han precisado las localizaciones puntuales y propuesto una cartografía muy parecida a la del Lin Shu, pero con fines terapéuticos.
ANATOMÍA DÉLA SUPERFICIE Y REFERENCIAS
a) La nariz externa, o pirámide nasal, comprende una parte superior, ósea, fija y una parte inferior, cartilaginosa, móvil. Los puntos que representan las vísceras torácicas ocuparán la parte fija, mientras que los otros se repartirán sobre la parte móvil; los órganos genitourinarios están situados en la región de las ventanas nasales.
b) En lo que concierne a la cara, la anatomía de la superficie es en general evidente y las referencias no ofrecen mayor dificultad. Sin embargo, para la localización de los puntos, que debe ser tan minuciosa como sea posible, nos ha parecido necesario precisar algunas referencias en la figura 16.
TERRITORIOS VASCULARES Y NERVIOSOS
Los territorios vasculares y nerviosos deben ser recordados para mostrar las estrechas relaciones que existen entre ciertos puntos y estas estructuras anatómicas, y para evitar posibles accidentes.
1.° Inervación de la cara (fig. 17)
La inervación motriz, bajo la dependencia del nervio facial, no interviene en el estudio de la nasopuntura ni de la faciopuntura. Sólo las inervaciones sensitivas y neurovegetativas van a tener importancia; éstas son, pues, las que serán tratadas aquí.