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Benemérita Universidad Autónoma de

Puebla

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Academia General de Filosofía

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MÓDULO II

Problemas éticos contemporáneos

UNIDAD 2 DEL PROGRAMA DE FILOSOFÍA II (ÉTICA)

INTRODUCCIÓN

Como ya viste en las lecturas del Módulo I –concretamente en la que se habla del

objeto de la ética- nuestra disciplina, además de tener un carácter teórico que se pregunta, por ejemplo, por la esencia de lo bueno, también reviste un aspecto práctico que conlleva, como dice la filósofa y feminista Graciela Hierro, “la preocupación por contribuir a que las personas sean libres y felices más que el deseo de conocer lo que es el bien en sí” (Ética de la libertad, Editorial Fuego Nuevo, México, 1993, p. 18).

Pues bien, las lecturas que siguen a continuación tratan sobre esta ética aplicada o práctica; están formadas por textos muy interesantes y controvertidos, sobre todo para los jóvenes que como tú se inician en el estudio de la ética.

Estas lecturas –como te darás cuenta- abordan problemáticas que con mayor frecuencia inquietan a la juventud, como son: el problema de la sexualidad, el consumo de drogas, la rebeldía juvenil, la política, la condición de la mujer, entre otros.

Asimismo, abordan problemas tan actuales como los que se refieren a la clonación, al aborto y a la biotecnología.

También encontrarás una lectura que te hará reflexionar mucho y que trata sobre la moral y la violencia hacia los animales, pues aunque te parezca extraño, la ética analiza nuestro comportamiento moral no solamente frente a los demás seres humanos, sino también frente al mundo animal y natural, sobre los cuales somos responsables.

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LECTURAS

LECTURA 11

HABLEMOS SOBRE LA VIDA: REVISEMOS EL TEMA DEL ABORTO *

Sonia del Valle

Diez años han pasado desde que el Código Penal de Yucatán incluyó los motivos eugenésicos dentro del aborto imprudencial o culposo. Así, tales motivos se sumaron a los económicos, la violación y/o peligro de muerte para la madre. En este mismo tiempo, más de 15 mil mujeres han perdido la vida por un aborto mal practicado.

Hace una década se ampliaron las razones que permiten el aborto en los códigos penales del país; el yucateco es el más completo, pues desde 1922 contempla la razón económica para permitir el aborto.

Más que un diálogo por la vida, el tema, estigmatizado, sigue siendo tabú y, con excepción de las feministas que pugnan por un debate abierto e informado sin apasionamientos ni moral cristiana de por medio, en los últimos 10 años lo que hacen las políticas públicas no han intervenido para salvar la vida y la salud de miles de mujeres que se practican un aborto, con o sin leyes que lo prohíban.

Calificar la práctica del aborto como buena o mala, es desatender un asunto que por su prevalencia y su alta proporción es la cuarta causa de mortalidad y morbilidad materna en el país. El gobierno mexicano lo ha considerado como un problema de salud pública desde la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo (1994) y la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, en Pekín (1995).

Hoy, con la nueva composición de la Cámara de Diputados, pareciera que se puede abrir una puerta para debatir sobre el tema. Uno de los cinco partidos políticos de la LVII Legislatura tiene agendado el asunto: el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Este, dentro de sus compromisos legislativos, asegura “someter a debate la despenalización del aborto bajo causa justificada y supervisión médica”.

Si esto significa comenzar a dialogar entre los distintos actores involucrados para abordar el aborto de manera libre y responsable, Doblejornada quiso saber como, e hizo un sondeo con las legisladoras entrantes de los dos partidos (PRI Y PRD) que estarían en posibilidades de debatir el tema, ya que asientan en sus plataformas legislativas que pugnarán por los derechos reproductivos de las mujeres, entre los que está la maternidad libre y voluntaria.

¿El tema de veras interesa a las legisladoras?

Para las diputadas priístas, hablar sobre el tema las puso en jaque. Aunque es “un tema que manejan”, sería “irresponsable dar un opinión personal”. No obstante, aseguraron que los derechos de las mujeres son “muy importantes”, porque ellas mismas son mujeres, pero el aborto las pone en una encrucijada y no lo tiene discutido. La pregunta era si habría la posibilidad de abrir el debate sobre el aborto.

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será necesario tener una reunión y hacer consenso entre legisladoras de todos los partidos para crear las condiciones del debate. Una de las primeras acciones sería homologar los códigos penales del país al de Yucatán, porque la despenalización del aborto es un “asunto gradual”. Es cierto que un tema que molesta hasta las más “puras” conciencias puede ser un proceso gradual, pero también es necesaria una buena dosis de voluntad política.

Luces desde Guyana

Un ejemplo, y tal vez en el mundo el más reciente, es el de Guyana, país caribeño de 729 mil habitantes. Su población está compuesta en 51 por ciento de personas provenientes del este de la India, y 43 por ciento negros y mestizos. La mayoría de la población es cristiana (57%), 33% es hindú y 9% musulmana. Con esta diversidad la Asamblea Nacional en 1995 aprobó el Acta Médica para la terminación del Embarazo con 32 votos a favor y 21 en contra, y fue la primera vez en la historia del país que se votó una iniciativa no partidiaria.

A propuesta de la ministra de Salud, del Partido Progresista de la Gente – quien afirmó que la ley que penalizaba el aborto “no le interesaba a nadie y a nadie le importaba reforzar” –anunció su intención de revisar la legislación sobre el aborto y abrió un debate público en torno a la iniciativa que desde 1971 estaba congelada. La ministra invitó a la iglesia, abogados, médicos y organizaciones de mujeres, para crear un comité ministerial en donde se debatiera y difundieran las distintas posturas sobre el tema.

ProReforma vs. ProVida

Esta iniciativa fue tomada por el grupo ProReforma, que se avocó a hacer campaña en el interior del país, apoyándose en la comunidad internacional de los países donde el aborto está despenalizado. Así, teólogos, profesores de derecho y salud pública, médicos, investigadores y líderes de organizaciones no gubernamentales apoyaron la iniciativa de Guyana con cartas a los legisladores; proporcionaron información sobre los procesos legislativos de sus países, material de apoyo e información técnica. Además el grupo mantuvo contacto directo con los y las legisladoras, proporcionándoles materiales de apoyo para los debates.

Para ProReforma, tres objetivos y aciertos formaron parte del éxito de la campaña; oír cuidadosamente todas las críticas, especialmente aquellas de los grupos conservadores; atender que la reforma de ley era esencial para mejorar la salud de las mujeres, y que el proceso del debate, así como la nueva ley fortalecerán la planificación familiar.

Conforme avanzaba la campaña que duró dos años el grupo ProVida junto con los sectores católicos del país hicieron marchas, protestas, mítines, utilizaron todo tipo de propaganda amarillista contra la iniciativa y los promotores. En una de las manifestaciones más copiosas, los grupos conservadores llegaron a extremos: con muñecos mutilados y ensangrentados, caminaron por las calles del país gritando “asesinos”, mientras otros cargaban pequeños ataúdes con la leyenda “no al aborto, sí a la vida”. Esta manifestación fue el detonante para cambiar la estrategia. El grupo ProReforma reforzó el debate con el tema “Pro-Vida, ProElección, ProReforma”. El argumento central: todas y todos estamos a favor de la vida.

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información objetiva. Para contrarrestar los ataques de la Iglesia, los documentos de las Católicas por el Derecho a Decidir fueron imprescindibles.

El dato frío sobre el aborto, la estadística, estuvo acompañada por testimonios videograbados de mujeres que padecieron un aborto y las consecuencias para su salud; hablaron los familiares de las víctimas, estuvieron en mesas redondas, debates televisivos y radiofónicos. El tema se mantuvo en los medios de comunicación por dos años.

El difícil arte de la claridad en campaña

Conforme iba avanzando la campaña, el objetivo primario de dialogar sobre el tema a partir de las implicaciones para la salud de las mujeres fue cambiando, hasta llegar a poner en el centro del debate no al aborto, sino a la legislación. ProReforma demostró, incluso, que las leyes que prohíben el aborto no habían sido efectivas para contener una industria floreciente: el aborto clandestino.

La campaña centrada en los medios de comunicación se basó en la educación al público, utilización de las encuestas realizadas entre profesionales de la medicina, abogados, estudiantes, adolescentes y mujeres usuarias de las clínicas de planeación familiar.

Los mensajes más importantes que se lanzaron fueron elaborados con claridad y sencillez, dirigidos a la salud de las mujeres. En Guyana hay por lo menos un aborto cada 24 horas; los abortos inseguros causan la muerte y la morbilidad (enfermedades asociadas a la maternidad) de miles de mujeres. La penalización del aborto ha fallado para contener la práctica del aborto; los abortos inseguros son de 100 a 500 veces más riesgosos que los que se realizan en condiciones adecuadas; menos abortos significan menos muertes; la liberalización de la ley respeta la concepción de la vida y no promueve el aborto.

Muchos países como Guyana han preferido salvar la vida de miles de mujeres liberalizando las leyes. Otros, como casi todos los países de América Latina, han empezado un proceso gradual de despenalización, ampliando las causas por las cuales se permite la terminación de un embarazo.

Avances internacionales

En 40 países, cuya población representa el 38 por ciento de los habitantes del planeta, la mujer puede solicitar la interrupción del embarazo sin necesidad de explicar los motivos sobre su terminación. Al ser derecho, la posibilidad de practicarse un aborto incluye desde luego problemas de salud o económicos que les impide continuar con el embarazo.

La liberación de las leyes sobre el aborto se han dado en una gran diversidad de regímenes políticos, culturales, sistemas económicos y orientaciones religiosas; desde naciones de la ex Unión Soviética, Europa del Este, China, Vietnam y Cuba, hasta otros como Estados Unidos, Canadá, Noruega, Dinamarca, Austria, Suecia, Grecia, Holanda, Turquí y Tunes, entre otros.

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Entre estos países, explicó Castillo, se encuentra la mayor parte de los europeos, y se incluyen los de mayoría protestante como Gran Bretaña, Alemania y Francia, así como los de orientación católica que es el caso de Italia. Bélgica, Portugal y España, además de Japón, Sudáfrica, Israel, Australia, Nueva Zelanda. De este grupo resaltan los países en vías de desarrollo, como India, Zambia, Namibia, Botswana y Ghana, Barbados y Belice.

Un tercer grupo de 59 países, donde habita el 18 por ciento de la población mundial admite la interrupción del embarazo considerando entre dos y cuatro causales de excepción, como son el riesgo de la vida de la mujer, motivos eugenésicos o cuando el embarazo es producto de una violación o incesto “A diferencia del grupo anterior, en éste los motivos sociales y económicos no son considerados”, apuntó Castillo. En tal grupo se encuentran países como Brasil, Argentina y México; algunos países musulmanes de África y Medio Oriente, como Argelia y Arabia Saudita, y otros asiáticos como Pakistán y Tailandia.

En 45 países, donde habita el 15 por ciento de la población mundial, sólo se permite el aborto para salvar la vida de la mujer: Indonesia, Bangladesh, Nigeria, Irán, Egipto, Tanzania, Venezuela y Afganistán, entre otros.

Para Castillo, sólo el 2.8 por ciento de la población mundial vive en países cuyas legislaciones prohíben totalmente el aborto, sin aceptar causal alguna. Estos son: Filipinas, Colombia, Nepal, Chile, República Dominicana, Honduras, Replública África Central, Bután y otros.

¿Cómo están las leyes en México?

Un total de 28 estados tienen despenalizada la terminación de un embarazo imprudencial o culposo, por violación y por riesgo de muerte para la madre, Baja California Sur, Morelos y Querétaro no contemplan el aborto por peligro de muerte materna, y en Tamaulipas se prohíbe el aborto imprudencial y por violación.

En nueve estados, además de las tres primeras excepciones, se puede solicitar la terminación de un embarazo por motivos eugenésicos. Estos son: Coahuila, Colima y Chiapas, Durango, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Veracruz y Yucatán; y otros nueve que incluyen por grave daño a la salud de la madre: Zacatecas, Tlaxcala, Nuevo León, Nayarit, Estado de México, Jalisco, Hidalgo y Guerrero.

La lucha por la despenalización del aborto ha sido una larga carrera por la vida y la salud de las mujeres, amén de ser considerada la maternidad libre y voluntaria como un derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y sus vidas.

Cuatro ejes de una lucha común

Tomando en cuenta que en muchos países del continente el aborto inseguro y clandestino constituye la primera causa de muerte materna desde 1990 el movimiento feminista –en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe- declaró el 28 de septiembre como Día por la Despenalización del Aborto.

En este 1997, uno de los objetivos de la campaña latinoamericana por la despenalización del aborto es en respeto al derecho a decidir. La pregunta –como afirma Gire- finalmente no es si se está a favor o en contra del aborto, sino ¿quién debe tomar la decisión de abortar: los curas, el Estado, los legisladores los abogados o la mujer sola o con su pareja?

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GIRE, coordinador de la campaña en nuestro país, afirmó a través de Eduardo Castillo que en el debate deberán estar representadas todas las corrientes ideológicas, los partidos políticos, los académicos, científicos, doctores, abogados y organizaciones no gubernamentales, para hablar sobre el tema de manera responsable sin apasionamientos personales ni criterios políticos, porque fundamentalmente debe abordarse bajo principios de salud y justicia social, más que de moral o doctrinas religiosas.

“La sociedad mexicana necesita oír un debate razonado y riguroso sobre cómo el aborto es valorado de manera dispar y variada. Debe escuchar las razones de los expertos que señalan que justamente la existencia de la penalización genera graves problemas de justicia social y salud pública: las mujeres con recursos económicos se hacen abortos ilegales en las mejores condiciones, mientras que las demás sufren los riesgos de la ilegalidad”, afirma Marta Lamas, directora de GIRE en el libro Razones y pasiones en torno al aborto.

LECTURA 12

ÉTICA Y BIOTECNOLOGÍA *

Alma Iridia Barranco

Vancouver, Canadá. Hace unos días vi la película futurista Gattaca, del director Andrew Niccol. La historia se desarrolla en una época futura en la que es normal que la gente sea concebida en laboratorios donde el ácido desoxirribonucleico (ADN) del embrión es manipulado para borrar cualquier problema genético que pudiera presentarse. A consecuencia de esto, aquellos que por algún motivo fueron concebidos en forma natural son discriminados y categorizados como “inválidos”, incluso si son totalmente normales. La trama versa sobre un “inválido” que, para realizar su sueño de ser astronauta, trata de burlar al sistema utilizando la personalidad de un “válido”; muestras de su sangre, piel y cabello, ya que en esa época el ADN es la única forma de identificación e inclusive, las industrias utilizan muestras de sangre como código de acceso y cómo único requisito para obtener un empleo.

Como investigadora en el área de biología computacional, esta película me dio mucho que reflexionar. Hace dos o tres décadas, esta historia hubiera parecido demasiado fuera de la realidad para darle importancia; sin embargo, en nuestra época, ese futuro ya no se ve tan lejano. En 1989 se formó la Organización Genoma Humano (HUGO, por su nombre en inglés), que cuenta con más de mil investigadores en 50 países, incluyendo México, y en octubre de 1990 se inició el Proyecto Genoma Humano (PGH), cuyo objetivo es obtener el mapa completo del ADN humano para el año 2005

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que implica varios billones de bits de información. De no ser por los grandes avances tecnológicos en el área computacional, analizar esto sería una tarea imposible. Claro que aun no contamos con el tipo de tecnología mostrada en

Gattaca para analizar ADN en cuestión de segundos; sin embargo, el grupo de bioinformática de la HUGO a realizado avances tecnológicos y algorítmicos que permitirán obtener el mapa genético humano completo para el año 2005. Al obtener el mapa genético completo se puede dar inicio a la parte más interesante de esta investigación, que es utilizarlo para curar y prevenir enfermedades y deficiencias genéticas, tales como ciertos tipos de cáncer, diabetes, miopía, síndrome de Down, etc., mediante terapia de genes o bioingeniería del embrión al momento de la fecundación.

Sin embargo, esto nos lleva al dilema ético presentado en Gattaca. Con este tipo de control, ¿qué grado de perfección vamos a requerir para estar verdaderamente satisfechos? Teóricamente, uno como padre podrá no sólo prevenir malformaciones genéticas sino también elegir la estatura o color de ojos para nuestros hijos. Afortunadamente, este tipo de conflicto ético y muchos otros más se están tratando de prevenir. Entre el 3 y el 5 por ciento de presupuesto anual del PGH se está invirtiendo en el estudio y solución de problemas éticos, legales y sociales surgidos a partir de la nueva información y tecnologías del PGH. Sin embargo, no sólo es necesaria la reflexión por parte de los investigadores sino, en especial, por parte del público en general. La realidad es que la tecnología estará a nuestro alcance en un futuro relativamente cercano. Depende de nosotros si la usamos en forma ética o si incrementamos la discriminación ya existente en nuestras sociedades.

Virtualia núm. 10, Suplemento del periódico La Jornada, 24 de febrero de 1998, p. 3.

LECTURA 13

CLONACIÓN HUMANA: SÍ O NO *

Daniel Rivera

El acalorado debate sobre si es o no aceptable la clonación humana tiene varios matices y todos se refieren a la ética. Para la ciencia, es un proceso más; para el Estado, otra opción en ejercicio del poder; y para la religión, el fin de un mecanismo enajenante.

Al parecer, los países de Europa –Dinamarca, España, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Macedonia, Moldavia, Noruega, Portugal, Rumania, San Marino, Suecia y Turquía- que junto a Estados Unidos proscriben la clonación por considerarla “un asunto delicado y peligroso” están más interesados en crear paranoias morales que en divulgarla. Lo que se busca es una coalición entre el Estado y el Vaticano, justamente ahora que han surgido movimientos fundamentalistas.

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del Instituto Roslin de Escocia y sus socios del PPL, Therapeutic Inc. y se necesitaron 300 experimentos antes de lograrla. A comienzos de este año, Richard Seed –un médico de Chicago con doctorado en Física- anunció que está dispuesto a iniciar experimentos de clonación humana en un plazo no mayor de 90 días. Tras el rechazo de Hill Clinton, Seed piensa realizarlo ya sea en Tijuana en las Islas Caimán o en las Bahamas. Aunque su argumento es moral –dar hijos a parejas estériles-, Washington ha suscitado un escándalo morboso. Clinton convoca al vaticano para prohibir la clonación humana aprovechándose del discurso religioso milenario que une al macho y la hembra bajo la bendición de Dios.

De acuerdo a sus declaraciones, Seed utilizará la misma técnica con la que se obtuvo Dolly, que consiste en tomar un óvulo femenino sin fertilizar, quitarle el núcleo –que contiene la mayor parte de la información genética- y reemplazarlo por el núcleo de una célula adulta. La característica primordial para escoger dicha célula es que se encuentre en reposo. Lo difícil es engañar a ese óvulo para que se comporte como si hubiese sido fertilizado por un espermatozoide y empiece a dividirse para generar un embrión, en lugar de crear más células de piel o hígado o de cualquier otro órgano de donde se obtuvo ese núcleo.

Resulta sintomático que el científico se tenga que desplazar del centro a la periferia para realizar experimentos. Una de las razones es que la técnica de clonar pueda resultar más sencilla de lo que se cree, y puede estar al alcance conceptual de un estudiante de preparatoria.

La clonación sería entonces otra posibilidad democrática como Internet y eso no está bien visto, sobre todo porque pone en evidencia los intereses de la nueva modalidad de Estado: la tecnocracia. La filosofía que esta forma de gobierno ha utilizado oscila entre la exaltación de los avances tecnológicos durante la guerra fría y la proclamación de un nuevo orden económico a través de la web. El subterfugio tecnocrático principal es que una sociedad democrática debe caracterizar “una época y un pensamiento”.

La fascinación provocada por nuevas aplicaciones de realidad virtual va de la mano de una política neutral; no-conservadora, no-liberal, pero si tecnocrática. La tarea política se vuelve entonces un esquema de morbosidades recurrentes: realizar un sondeo que permita medir el grado de fanatismo religioso en contraposición al grado de confusión causado por la idea de que ciencia y tecnología son la misma cosa. Estos son puntos clave en la agenda mítica de gobiernos y Vaticano que, actualmente, buscan una solución a la ecuación del puritanismo político y religioso.

Viéndolo de esta forma, habría que esperar el final de la discusión ética para que los dispositivos tecnocráticos hagan su reaparición. Para el año 2005 el genoma humano estará a disposición de las “aplicaciones” mucho más allá de lo que se discute hoy por ética. Es decir mucho más lejos del catolicismo conceptual de si somos o no máquinas.

Debe señalarse que los sistemas éticos con los que hoy contamos no están dispuestos a redefinir el concepto de familia –núcleo del Estado y la Iglesia, y que parece no importarle al tecnocratiacismo –porque tendrían que aceptar en su interior a parejas lésbicas y homosexuales. El “amor de padres” será un amor contrariado porque el amor de los clones a sus “progenitores” estaría cargado de significancias censuradas, si proyectamos los cánones actuales. Sería cuestión de pedigree.

Tampoco se acepta la opción de clonar células de personas muertas, porque “la resurrección de los muertos” pertenece estrictamente al código cristiano.

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múltiples culturas los hijos varones dan prestigio. En resumidas cuentas la sociedad –de acuerdo al Estado, Iglesia y tecnocracia- no tiene elementos para manejarse libremente.

Pero mientras esto sucede algunos parlamentos discuten legislaciones sobre las minorías sociales, es decir, aquellas cuyas preferencias sexuales transgreden la voluntad canónica de tipo aristotélico que opera en todas las instancias simbólicas y productivas de la sociedad. Esta discusión no sería más que una antesala probablemente muy útil al tecnocraticismo, que oportunamente venderá clonaciones y otras biotecnologías.

Un ejemplo actual de esta corriente económico-política es la comercialización del arte virtual como la instancia “revolucionaria, en el mundo del arte que ha obligado a otras manifestaciones artísticas a redefinir su status. Lo curioso es que las artes tradicionales se hayan “quedado mudas”, como si hubiesen abdicado incondicionalmente.

En este entorno vive actualmente la biología: deberá asumir el discurso de la diversidad sexual mucho más allá de la reproducción biológica; tendrá que revisar los argumentos de la llamada “selección natural”. Es verdad que la clonación podría significar la reducción de probabilidades de combinación genérica; pero mediante la elaboración de modelos matemáticos discretizados, se demostrará que la reducción del azar es una condición nueva en la evolución de las especies.

Es curioso también que la “discusión” sobre clonación ponga en evidencia la transformación de modelos lineales a sistemas caóticos. Este parámetro de la ciencia es el que mejor “entiende” la tecnocracia y el que pone en jaque los argumentos democráticos y religiosos tradicionales.

Es evidente que el cuerpo ocupa el lugar central de la clonación. Está claro que perdura la exaltación de la especie humana ante otros animales, de la misma manera que la aventura genética no parece interesarse en registrar el impredecible medio ambiente donde vivimos, condición per se para la ingeniería genética.

Mientras tanto no podemos ignorar que la tecnología está logrando que el cuerpo sea un lugar para estar y que censurarlo esté pasando a un segundo plano. Se trata de la transferencia del sistema aristotélico al platónico, circunstancia que está permitiendo el deslizamiento del deseo manifestado entre las redes de un mundo conectado. El erotismo se traslada, así desde las escatologías tradicionales a las regiones azarosas de la ciencia. La diversidad y la conjetura estética serán los parámetros impostergables del método científico, pues el fervor religioso se está convirtiendo en fervor científico, independientemente de los errores y fracasos en los que está inscrito.

LECTURA 14

LA MORAL Y LA VIOLENCIA HACIA LOS ANIMALES*

Alejandro Herrera Ibáñez

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En el extranjero surgieron movimientos de defensa de los animales. Por ejemplo en Inglaterra apareció el Animal Liberation Front (Frente de Liberación Animal), y en Estados Unidos se constituyó el PETA (people for an Ethical Treatment for Animals), con su famosa revista Animals’ Agenda (La Agenda de los Animales).

Pronto en todo el mundo surgieron grupos dispuestos a defender una serie de causas que hasta entonces habían permanecido totalmente ignoradas. El sufrimiento de quienes no tienen voz como la humana empezó a encontrar defensores en personalidades famosas como la actriz francesa Brigitte Bardot o el actor y director de cine Robert Redford.

La imagen estereotipada de las sociedades protectoras de animales como organizaciones formadas en su mayoría por ancianos (y especialmente ancianas) sin algo más productivo que hacer, empezó a ser sustituida por la de agrupaciones de jóvenes de ambos sexos y de hombres y mujeres en su plenitud que roban tiempo a su trabajo para ver por el bien de los animales y luchar contra los actos de crueldad hacia ellos.

Al igual que los actuales movimientos ecologistas, ahora es posible encontrar en México, también personas y organizaciones que militan a favor de esta causa, como el Frente Nacional para la Liberación animal, o como el enmascarado luchador Superanimal, quien –como al otro luchador social, Superbarrio- lucha contra las injusticias, pero concentrándose en las cometidas contra los animales que llamamos irracionales. La defensa de los animales es, pues, una cuestión teóricamente seria, y con grandes retos en la práctica.

Es, para acabarlo de decir de una vez, una cuestión de ética. Y esta cuestión tiene dos dimensiones: Se trata de una cuestión de ética a nivel individual (yo y mi relación con éste o con aquel animal específico, gato, perro, caballo, perico, pez, etc.) y se trata también de una cuestión de ética a nivel de grupo (yo y mi sociedad en relación con las especies animales que pueblan ni ecosistema más cercano y otros ecosistemas más lejanos).

Esto último no fue visto con claridad por las asociaciones protectoras de animales que se dedicaron y se dedican exclusivamente al cuidado de perros y algunos cuantos gatos. La labor de las personas miembros de estas asociaciones es sumamente valiosa y no quiero disminuir su mérito. Pero durante mucho tiempo no existió más que este tipo de asociaciones porque no se veía la conexión entre el cuidado de los animales y el cuidado de los ecosistemas.

¿Cuál es esta relación? Antes de contestar, deseo aclarar que concibo la ética, en gran parte, como algo que tiene que ver con no hacer daño a otros y que a la vez tiene que ver con hacer el bien a otros. “Haz el bien y no hagas daño a otros”, podríamos decir. Pero detrás de esta sencilla (de formular) norma de conducta, hay tres importantes preguntas que hacerse: ¿quiénes son esos “otros” a los que alude?, ¿en qué consiste no hacerles daño? Y ¿en qué consiste hacerles el bien?

Comencemos con la noción de daño. Yo puedo partir un caramelo para guardar una parte para después, o para compartirlo con alguien, o puedo partir un gis largo para evitar que se parta al momento de escribir en el pizarrón. ¿Diríamos que le he hecha daño al caramelo o al gis al partirlos? De ningún modo, pues hacerle daño a otro es hacerle daño a alguien capaz de sufrir por el mal causado. Se necesita que la acción vaya dirigida a un individuo que puede experimentar o sentir el daño que se le está causando para poder decir que se le está haciendo daño moralmente.

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causado más bien al propietario del automóvil, pues él sí sufrirá (y se enojará) por lo sucedido. No es, lo mismo, romper un caramelo o un gis, o arrancarle el espejo lateral a un coche, que romperle las costillas a un perro o el cuello a una gallina, o arrancarle una oreja a un cerdo.

Podemos ver entonces que el daño del que aquí hablo es un daño en el que interviene la dimensión ética. Cuando con mis actos ocasiono sufrimiento a otros (capaces de sentirlo), estoy rozando la dimensión ética de mis actos. Lo mismo vale para el caso de hacerle el bien o proporcionar un beneficio a un individuo. Si éste es capaz de apreciar mi acto y es capaz, por consiguiente de experimentar placer como consecuencia de mi acción, ésta se encuentra dentro de la dimensión ética.

Cuando le hago el bien a alguien, busco que a fin de cuentas llegue a experimentar un placer de algún tipo, lo cual le creará bienestar. Según lo dicho, mis actos entran en la dimensión ética tanto si hago daño, por ejemplo, a un perro al que pateo cuando pasa junto a mí, como si hago daño a una población de venados expulsándolos de su hábitat y condenándolos a una muerte segura en un hábitat muy diferente. Por otro lado, cuidar un ecosistema dado es hacerle un bien a los animales que forman parte de él. Es causarles un beneficio al favorecer las condiciones que mantienen su bienestar. Se trata, por tanto, de una acción moralmente positiva. La triste realidad es que los casos del primer tipo son más frecuentes que los del segundo tipo.

La crueldad humana aflora día con día en múltiples circunstancias. Los padres son crueles con sus hijos, los maestros con sus alumnos, los jefes con sus subordinados, el grupo con el individuo, y los humanos con los otros animales. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué hay tanta crueldad hacia los animales? ¿Por qué con tanta frecuencia se les hace daño voluntariamente y de manera totalmente innecesaria?

Aparte de que nuestra sociedad no ha instrumentado seriamente un programa de educación moral en ninguna etapa del proceso educativo, hemos recibido de las generaciones anteriores un modelo de ser humano según el cual éste se ve a sí mismo como el rey del universo, como un individuo infinitamente superior a los de las demás especies. Para verse de esta manera se siente respaldado –por un lado- por la idea de que fue hecho a imagen y semejanza de Dios (idea que forma parte en Occidente de nuestra herencia cultural cristiana), el cual le dio todos los demás seres de paraíso para que los dominará, y se apoya –por el otro lado- en la idea de los filósofos estoicos según la cual la posesión de razón confiere al ser humano su enorme superioridad, y en la definición aristotélica del hombre como un animal racional (siempre hemos puesto más énfasis en nuestra racionalidad que en nuestra animalidad).

Dentro del contexto de esta herencia cultural, el filósofo francés del s. XVII, René Descartes, sostuvo que la posesión de un alma inmortal era lo que nos dotaba de un carácter especial y superior. Un tremendo corolario de esta tesis fue que, puesto que los animales no tienen un alma inmortal ni racional, en realidad no son más que máquinas. Para los cartesianos no había una diferencia de fondo entre dar un apretón a un perro, después de lo cual emitiría un ruido que llamamos chillido, y apretar una gaita que también emitiría un ruido. Las diferencias serían solo superficiales. Se trataría de diferencias de materiales, pero nada más.

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menudo –inclusive en nuestros días- se ve a los animales solo como objetos. Se les ve y se les estudia con frialdad –y lo que es peor con la insensibilidad- con que se ve y se estudia algo desprovisto de capacidad de respuesta sensible. No es el caso de todos los científicos, afortunadamente, pero he conocido, por ejemplo, veterinarios que ante un animal sangrando por una herida y chillando, dicen que no siente.

Necesitamos una nueva manera de vernos a nosotros mismos y lo que nos rodea, para no caer en aberraciones como la anterior. Es necesario que comprendamos que nosotros somos más animales de lo que hemos creído y que estamos dentro de la cadena de la vida no fuera de ella. Así nos lo ha mostrado la teoría de la evolución, y así nos lo enseña la ecología contemporánea. Se ha sugerido que más que comos reyes caprichosos deberíamos vernos como cuidadores responsables de la Naturaleza, y que nunca debimos actuar como dominadores despóticos de ella, sino más bien, en todo caso, como dominadores sabios y benévolos, si es que insistimos en que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios.

Tomás de Aquino en el s. XII y Kant en el s. XVIII sostuvieron que no es bueno ser crueles con los animales. Aunque el primero sostenía que Dios nos dio los animales para nuestro servicio, y el segundo pensaba que éstos carecen de la dignidad intrínseca del ser humano, ambos afirmaban que la crueldad hacia los animales desdice de nosotros mismos, nos rebaja ante nuestros propios ojos, y además desarrolla sentimientos de crueldad que podrían posteriormente volcarse contra otros seres humanos. No era, entonces, por atención a los animales mismos que deberíamos ser amables con ellos, sino por atención para con los otros miembros de nuestra especie. Los animales, bajo esta perspectiva, no son dignos de consideración moral por sí mismos. Tanto la ética cristiana como la ética kantiana pueden describirse como éticas antropocéntricas, porque para ellas solo el ser humano es digno de consideración moral.

La ética que nos proponen filósofos contemporáneos como Meter Singer, Tom Regan o Paul Taylor, es una ética no antropocéntrica. Bajo esta perspectiva, es ya el momento de ampliar el círculo de nuestra obligaciones morales. Si se puede hablar de progreso en ética, es ya el tiempo de dar un nuevo paso hacia delante y reconocer que hay otros seres cuyos sufrimientos y placeres deben ser tomados en cuenta por sí mismos, y no en relación a nuestra especie.

A este respecto, Peter Singer señala en Liberación animal que así como hay actitudes discriminatorias que hoy son ampliamente repudiadas por la humanidad. Así hay otras que debemos ya abandonar. Discriminar a alguien por pertenecer a un grupo diferente del nuestro, y nada más por eso, constituye una actitud inmoral. Así discriminar a un individuo por el simple y único hecho de pertenecer a una raza distinta de la nuestra, es la actitud que llamamos racismo. De manera similar, discriminar a un individuo por el solo y único hecho –y nada más por ese hecho- de pertenecer a un sexo diferente del nuestro, constituye lo que hoy llamamos sexismo. En paralelo con estas actitudes, discriminar a un individuo por el único y llano hecho –y solamente por ese hecho- de pertenecer a una especie diferente de la nuestra, es incurrir en lo que Singer ha llamado especismo.

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a los intereses de los animales. Desde luego, igual consideración no significa igual trato, puesto que las necesidades y las constituciones sicofísicas son diferentes de especie a especie, así como entre los mismos humanos dar igual consideración a los intereses de niños, jóvenes, adultos y ancianos –por un lado- y a los hombres, mujeres y géneros intermedios –por otro lado- no es obstáculo para darles un trato diferente de acuerdo con su edad o de acuerdo con su sexo y su género. Se trata, en otras palabras, de tomar en cuenta el bienestar de los demás de manera equitativa.

A otros filósofos, como el norteamericano Tom Regan, no les parece que hablar de los intereses o el bienestar de los animales sea suficiente. Él sostiene que debemos hablar de los derechos de los animales. Esta tesis se ha popularizado enormemente, y en el mundo ha surgido un fuerte y creciente movimiento de defensa de los derechos de los animales. Peter Singer y otros filósofos sostienen que hablar de derechos puede llevar a ciertas confusiones y abusos del lenguaje, y piensan que se puede defender lo mismo hablando únicamente de intereses. El problema con entrar en el discurso de los derechos es que éste nos lleva inmediatamente a preguntarnos quiénes son sujetos de derechos.

Regan y otros suelen contestar que tales sujetos son personas, lo cual nos lleva al nivel metafísico y, con ello, a la pregunta sobre qué se necesita para ser considerado una persona. A dichos sujetos Regan los llama sujetos de una vida, y la lista de características que deben satisfacer para entrar en la categoría de persona es tan exigente que sólo el ser humano y algunos mamíferos “superiores” la satisfacen.

La lista de Singer está menos restringida, puesto que algunos animales no tan “superiores” tienen también intereses manifestados en la capacidad de sufrir y de experimentar placer. ¿Pero cómo sabemos si un ser vivo tiene tal capacidad? Esta es una cuestión empírica, y Singer propone que por el momento utilicemos como criterio para responder la pregunta, la posesión de un sistema nervioso central.

Este criterio deja fuera a las plantas y a animales “inferiores” como los gusanos y los insectos. Por ello otros filósofos, como Paul Taylor, han propuesto una ética cuyo círculo expandido abarque a cualquier ser vivo sobre la base de que cualquier daño ocasionado intencionalmente y que atenta contra la integridad de un individuo puede ser atribuido a una acción inmoral.

Hay amplio campo para la discusión filosófica en este terreno, y ya sea que nos inclinemos por la posición utilitarista de Singer o por las posiciones kantianas de Regan o de Taylor, el acuerdo entre todos ellos es que debemos abandonar la antigua ética antropocentrista. Ahora bien, el campo de acción para quien decida practicar una ética ampliada como las aquí mencionadas, es muy grande. La violencia injustificada hacia los animales en nuestra sociedad es múltiple.

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A continuación enumero algunas de las acciones que se pueden llevar a cabo. No todos los estados del país cuentan con una ley de protección a los animales. Lo primero es, pues, a través de una organización, hacer ver al gobernador del estado y a los miembros del Congreso la necesidad de la promulgación de dicha ley. Conviene presentarles un anteproyecto de ley basado en las leyes ya existentes en el D. F. y en otros estados, perfeccionándolas y asegurándose de que dicha ley permita la colaboración de la sociedad civil organizada, pues es común que los funcionarios públicos, desde el legislador hasta el policía, no se encuentren adecuadamente sensibilizados y no actúen; por consiguiente, con eficacia.

Este problema en las entidades en las que ya existe una ley protectora, prácticamente desconocida por la ciudadanía y por los mismos policías y agentes del ministerio público que deberían aplicarla. En estos lugares se debe dar mayor difusión a la ley, y trayendo consigo un ejemplar se puede obligar a policías y funcionarios a aplicarla. La práctica de la vivisección en las escuelas de otros países, sustituyéndola por modelos computarizados (por ejemplo de la rana). En las escuelas de veterinaria se suele provocar infartos en los perros para luego mostrar cómo “resucitarlos”. En la actualidad dicha práctica se está abandonando gracias a la invención de un modelo llamado en inglés “resuscidog” (i, e., el resusciperro). Se puede insistir en las respectivas escuelas para que éstas adopten los nuevos métodos.

La experimentación con animales en los laboratorios científicos es un tema de mucha discusión. Normalmente se argumenta que dicha experimentación es lícita cuando va a reportar algún beneficio para la humanidad. En estos casos se debe insistir en que el trato dado al animal de laboratorio sea humanitario y que éste no sea sometido a sufrimiento innecesario, por ejemplo, no relacionado en absoluto con lo que se pretende encontrar o demostrar. Investigaciones realizadas por Ryder, y también por Singer, han mostrado que un gran porcentaje de experimentos dolorosos no buscan probar nada nuevo, y que en ellos se sabe ya de antemano lo que se encontrará.

El problema del perro callejero –con o sin dueño- en las ciudades es muy grave. Las autoridades normalmente buscan la solución más rápida: el exterminio. Y peor aún: el exterminio doloroso. Un programa bien elaborado deberá intentar primero la adopción por parte de voluntarios, y luego la esterilización tanto de machos como de hembras.

Puesto que los asilos de perros son siempre insuficientes, el sacrificio de perros será inevitable. En estos casos se deberá insistir en que se lleve a cabo un sacrificio humano –aunque el procedimiento tome más tiempo-, y se tendrá el cujidado de denunciar prácticas apresuradas y crueles por parte de las autoridades, tales como matar a los perros echándoles bolas de carne con un veneno que actúa dolorosamente en un lapso de 48 horas. El perro doméstico –por otra parte- debe contar con espacio suficiente para moverse, debe contar todo el día con agua para beber y con sombra para guarecerse de los rayos del sol, y debe salir a pasear con la persona responsable de su manutención por lo menos dos veces al día. Cuando un vecino tiene siempre encerrado a su perro en un espacio muy reducido, o cuando lo golpea constantemente, los quejidos del perro harán fácil encontrar el lugar en que está para llevar a cabo la denuncia auxiliados por alguna organización defensora de animales.

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Peligro de Extinción. La realidad –sin embargo- es que el tráfico se sigue dando. Nuestro país es un puente entre Sudamérica y Estados Unidos, Canadá y otros países. Además, en muchos casos, animales de especies en peligro de extinción de nuestro país son adquiridos y mantenidos en cautiverio por connacionales en sus casas (tucanes, monos araña, etc.). Cuando sea posible, debe hacerse una denuncia que sea efectiva, después de la cual se rehabilite al animal que fue arrancado de su hábitat natural.

A este respecto, conviene mencionar que las condiciones de los zoológicos han ido mejorando con el tiempo y algunos animales cuentan con un espacio mayor para moverse, y similar al de su hábitat original. Los zoológicos se han convertido desgraciadamente en la mejor solución disponible para proteger a algunas especies en peligro de extinción, pero en cuanto a otras especies, sería mejor que se encontraran libres en alguna gran reserva forestal protegida. A menudo los empleados de los zoológicos no dan trato adecuado a los animales. Pueden, por ejemplo, atarlos con una soga demasiado corta, en horas de visita, limitando su capacidad de movimiento e impidiendo que busquen una sombra. Todo esto se debe denunciar.

Cuando vamos a un circo o vemos a un animal ejecutando suertes en la calle, nos retiraríamos si fuésemos conscientes de las diarias horas de doloroso entrenamiento a que son sometidos. El estrés de algunos de estos animales –como los elefantes- llega a ser tan grande que terminan agrediendo a su entrenador y a otras personas, tratando de huir desesperados de su miserable cautiverio. Es preferible boicotear estos circos e ir con los niños a circos y espectáculos que no utilizan animales que son sometidos a largas horas de martirio para satisfacer a un público insensible y hambriento de novedades.

Lo mismo hay que decir de las peleas de gallos en los famosos palenques, y de las peleas clandestinas de perros, los cuales son, por el afán de lucro, entrenados para destrozarse mutuamente ante una morbosa multitud que disfruta al ver correr la sangre. Las peleas de perros deben denunciarse a fin de que las autoridades intervengan. Normalmente éstas intervendrán con el argumento de que las apuestas en esas peleas son ilegales, y no con el argumento de que es ilegal asistir al espectáculo de dos animales obligados a enfrentarse, a menudo hasta la muerte de uno de ellos.

¿Y qué decir de las corridas de toros? En nuestro país se encuentran protegidas por grandes consorcios cuyos intereses económicos en ellas son enormes. En las diversas leyes protectoras de animales del país, nunca se prohíben ni las corridas de toros (a pesar de que fueron prohibidas por Benito Juárez) ni las peleas de gallos, con el argumento de que forman parte de la tradición cultural del pueblo. Pero también hace mucho tiempo los sacrificios humanos eran parte de una tradición cultura. La tarea de los defensores de animales es demostrar que las culturas evolucionan, y que la mayor parte de la ciudadanía rechaza en la actualidad estos salvajes espectáculos basados en la tortura y muerte innecesarias de estos animales.

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insensibilizadora de émbolo, la cual constituye un método de sacrificio humanitario frente a la violenta y dolorosa ejecución a que eran (y en algunos lugares todavía son) sometidos. Desafortunadamente, a menudo los matanceros no usan el pistolete adecuadamente (a pesar de que se les ha dado instrucción al respecto), y llevados por la prisa matan una res tras otra encimándolas en agonía. Ir a un rrastro a las tres de la mañana y pensar que la carne que se presenta ante sus platos es producto de un trato y actitudes tan bárbaras, haría vegetariana a más de una persona.

Cabe hablar aquí del menos mencionado caso de los rastros de pollos. En algunos casos, éstos son colgados vivos boca abajo en unos ganchos circulantes. Luego estos ganchos bajan y los pollos son sumergidos, vivos, en agua hirviendo. Al salir del agua, muertos o agonizantes, son desplumados. Este salvaje procedimiento debe ser sustituido por el uso del cuchillo eléctrico, pero sin la presión de los consumidores todos estos cambios son más difíciles.

Existe en el ámbito filosófico de fines de siglo una corriente muy interesada en la ética práctica. El tema que aquí he tocado forma parte de esta ética y –como todas las cuestiones de ética- la teoría debe vincularse con la acción. Nuestro cambio de actitudes respecto con la acción. Nuestro cambio de actitudes respecto a los animales no humanos es parte del cambio de mentalidad que el momento actual está reclamando de los sectores más lúcidos de la sociedad, para empezar. Se trata –en breves palabras- de un cambio que haga de los animales no humanos seres dignos de nuestra consideración moral.

*En Dilemas morales de la sociedad contemporánea, Ed, Torres Asociados, México, 1995, pp. 86-95.

LECTURA 15

ÉTICA DE LA LIBERTAD (SELECCIÓN DE TEXTOS) *

Graciela Hierro

El problema sexual

La adolescencia se inicia cuando el cuerpo se impone a la atención del joven y la joven. Este sentimiento juvenil de atender a un cuerpo que se percibe con necesidades nuevas y con rasgos distintos de los de la infancia, marca, según Pierre Furter,1 el comienzo de la reflexión ética sobre la vida.

La aparición de los caracteres sexuales secundarios juegan un papel fundamental en la toma de conciencia del propio cuerpo. Es en la joven adolescente en particular que se hace más imperioso el problema, puesto que ella no puede ocultar el hecho de que su cuerpo es ya el de una mujer: El desarrollo del pecho marca el inicio del cambio de edad, la menstruación lo confirma.

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de algo que no controlan: la nueva dimensión de su cuerpo; y a la joven, de los productos de su cuerpo: Los hijos. De esto hablaremos más adelante.

Por la nueva dimensión que ha adquirido su cuerpo, el y la adolescente tratan de superar los problemas presentados en cuanto a tensiones, deseos y anhelos

aceptando la identidad genérica que su grupo social les propone. Otros jóvenes, en cambio, rechazan el rol sexual o genérico que tradicionalmente les toca y defienden una confusión bisexual en algunos casos convertida en desafío frente a los adultos. La confusión del papel sexual se hace patenten su ropa, las actitudes y las actividades que realizan ciertos jóvenes para intentar aliviar la tensión que les produce el mundo de los adultos. Como ya señalé antes, esto no significa la existencia de una confusión en cuanto a su vida amorosa, la oposición es más bien en cuanto a la tipología de género que les restringe su libertad, especialmente a las mujeres.

Por ejemplo, es un fenómeno corriente en esta época la moda unisex, es decir, ya no hay prendas de vestir o de adorno propias de un sexo, todos pueden usar casi todo. (Aunque hay mayor libertad en cuanto al arreglo personal y las prendas de ropa y adorno para las mujeres que para los hombres).

Por otra parte, resulta un problema grave para el joven y la joven entender cómo se espera que actúe en materia sexual; los mayores tienden a imponer normas de conducta surgidas de fuentes muy variadas, como son la costumbre, la ética religiosa y otras, pero generalmente sólo se sugieren prohibiciones muy vagas en muchos casos carentes de fundamento o explicación previa. Se trata de una moral del tabú (prohibición que significa peligro en las religiones de la Polinesia y Sud Africa, que se utiliza además para distinguir lo profano de lo sagrado). Así se le dice al joven y a la joven “no debes hacer X, porque no, y basta”. En muchos casos el joven y la joven se ven obligados a obedecer los tabúes de su cultura para poder pertenecer al mundo adulto. La situación se vuelve doblemente compleja cuando los adolescentes descubren que las normas impuestas por los adultos, en muchos casos, no son respetadas por ellos mismo. Por ejemplo, se prohíbe al joven y a la joven mentir y se descubre que los adultos mienten.

El problema sexual de los jóvenes consiste en descubrir cuáles normas de conducta sexual son satisfactorias para ellos y ellas y a la vez sean aceptables para el mundo que los rodea. Es decir, que al actuar de acuerdo con la norma elegida obtengan placer y reciban la aprobación de los demás. Sin duda éste es en verdad un problema moral básico, no solo de la sexualidad sino de toda la vida en relación: conciliar el interés personal con la aprobación del grupo al que se pertenece. Sin embargo, en los jóvenes esta cuestión presenta aspectos dramáticos porque, primero, resulta muy difícil saber cuáles normas son las debidas, y segundo, por la hipocresía de los adultos en este ámbito de la conducta, así como por los tabúes que son tan fuertes y al mismo tiempo tan ocultos o inconscientes. En verdad, no se trata en la vida sexual únicamente de obedecer normas morales estrictas, como sería en otros renglones de la conducta (no robar, no mentir, etc.), sino que en primer término es necesario conocer la norma, más allá del “no debes” portarte mal “en lo sexual”, y también es necesario elegir entre diversas soluciones que se presentan como contradictorias, por ejemplo recomendaciones del tipo: “No debes tener demasiados hijos cuando te cases, pero tampoco debes evitarlos”.

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que satisfagan el interés. Las formas de vida tienen el objetivo básico de aliviar las tensiones sexuales, pero al mismo tiempo deben ser aceptables para el mundo que rodea a los jóvenes y resultar satisfactorias desde un punto de vista moral para ellos mismos. En otras palabras, el joven y la joven desean elaborar una ética sexual que les garantice el desempeño de un papel sexual apropiado, es decir, aprobado por su conciencia y su grupo social. Lo anterior supone la satisfacción de las necesidades amorosas sin que esto vaya acompañado de sentimientos de culpa o rechazo social. Ello es posible en la medida en que el joven y la joven reflexionen sobre su vida amorosa desde una perspectiva ética que contemple los siguientes elementos.

a) Los conceptos morales adquiridos en su infancia.

b) La información científica que sea pertinente, biológica, fisiológica y psicológica, respecto de la actuación sexual y que haya sido recabada por ellos mismos para hacerla confiable. Por último, deben conocer también:

c) Las opiniones, creencias y aspiraciones de su grupo, en las distinción genérica, puesto que, como ya vimos, se espera una actuación femenina y otra masculina:

A continuación revisaremos brevemente cada uno de estos aspectos, a manera de ejemplo y como guía de investigación.

a) Los conceptos morales adquiridos en la infancia: generalmente se considera malo moralmente en el ámbito de lo sexual, lo dañino para la salud, lo que impide el amor, lo que prohíbe la moral religiosa y lo que disminuye la igualdad de las personas.

Así se afirma, por ejemplo, que la masturbación2 es mala moralmente porque afecta a la salud del individuo; que las relaciones sexuales premaritales o promiscuas3 son indeseables porque impiden el amor duradero; las prohibiciones religiosas varían de acuerdo con las creencias: por ejemplo, en la moral cristiana se concentran en interpretar la fornicación (relación sexual voluntaria entre dos personas que no están casadas, o que no están casadas entre sí) Todo lo cual tiene distinta interpretación de acuerdo con el género. En general es más restrictiva la valoración para las mujeres que para los hombres.

La igualdad de las personas se refiere a la igualdad jurídica y moral de hombres y mujeres. En las familias 4 patriarcales se defiende la idea de que la hegemonía, el mando o poder debe estar en las manos del jefe de familia o patriarca; en ese sentido la desigualdad de la pareja impide la posibilidad de amor que sólo es posible entre iguales, en el ser y en el valer. (Cfr. Inciso 3.5)

b) la información científica pertinente en el ámbito de lo sexual es útil respecto de: las consecuencias sobre la salud física y psicológica; por ejemplo, de la masturbación y de la castidad-virginidad; de las relaciones sexuales premaritales y los anticonceptivos, aborto, y otros; de las prácticas homosexuales y de las enfermedades venéreas. Toda la información deber ser reciente y es útil que sea recabada por el joven y la joven para garantizar la credibilidad. 5

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consciente; es la que se expresa a través de los medios de comunicación masiva, las lecturas y otras formas de comunicación y formación de opinión, como la publicidad y la propaganda. Estos medios transmiten una ideología sexual que viene a formar parte de las creencias sexuales del grupo y que ofrece modelos de conducta para los jóvenes de ambos sexos.

* Editorial Fuego Nuevo, México, 1993, pp. 82-101. 1

Furter, Pierre, La vida moral del adolescente.

El uso de las drogas

El uso de las drogas en la adolescencia, según los psicólogos preocupados por este tipo de conducta, surge íntimamente ligado al problema de la rebeldía juvenil. Los jóvenes que sienten la necesidad de rebelarse en contra de la autoridad, principalmente familiar, tienen la aspiración de encontrar alguna forma intensa de lograrlo, pero que al mismo tiempo no resulte demasiado peligrosa para ellos. Por lo tanto, las drogas, particularmente las llamadas “drogas suaves” como la mariguana, cumplen este propósito. Para muchos el fenómeno de la drogadicción juvenil es un fenómeno sociocultural que tiene que ver con el momento histórico: la tecnificación, la guerra, la pobreza, los cambios en los valores morales, la angustia que supone la competitividad de un mundo entregado al consumismo y a la destrucción ecológica.

La prevención del uso de las drogas, que puede llevarse a cabo en el nivel de la familia, tiene necesariamente que ven con una a buena armonía en el hogar y la relación del joven y la joven con personalidades adultas asertivas, poseedoras de una identidad bien estructurada que les sirva como modelo masculino y femenino para la propia identidad. También resulta de gran valor, en el ejercicio de la autoridad de los adultos, el respeto a la personalidad misma del joven y la joven para ayudarles a encontrar formas válidas de autoafirmación sin que por ello dañen su salud física y su equilibrio psicológico.

En ese ámbito de la problemática moral, resulta especialmente pertinente la información científica acerca de los efectos de las drogas sobre la salud (física y psíquica) de las personas y los resultados para los proyectos de vida, recabada personalmente por el y la joven para garantizar la credibilidad de la misma información.

Asimismo, la clarificación de las causas psicosociales por las cuales los jóvenes consumen drogas les ayudará a entender y tal vez a controlar su uso.

Aunque en otras épocas la pobreza se contó entre las causas determinantes para el consumo de drogas, en la actualidad no es la causa preponderante. Según los psicólogos la causa más importante de la drogadicción juvenil es la inseguridad y la angustia, cuyo origen no se encuentra necesariamente en las condiciones económicas de las personas.

También se habla de un factor biopatológico como predisponerte innegable, así como de una cierta “inmunidad” (no daño) ante la droga que tienen ciertas personas fisiológicamente hablando.

Las características anteriores de un individuo que llega a ser adicto no son del todo típicas, es decir, gran número de personas de cualquier estrato social y personalidad pueden convertirse en adictos; sin embargo, la mayoría de los adictos caen dentro de alguno de estos grupos, de acuerdo con estadísticas recientes:

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2. Personas frustradas con conflictos internos graves.

3. Sujetos impulsivos, incapaces de posponer la satisfacción inmediata.

Aparentemente el uso de la droga ofrece al adolescente la oportunidad de un cierto equilibrio social, puesto que facilita la solidaridad con sus compañeros ya adictos; también le permite expresar su desafío a la autoridad y a los convencionalismos sociales, y le ayuda a satisfacer sus anhelos de aventura en la experiencia de lo inusitado; asimismo le presenta la posibilidad del placer inmediato. Sin embargo, esto supone para el joven y la joven la formación de una identidad débil, peculiar de los grupos marginados de la sociedad, ya que no aceptan los modelos de identidad valiosa que le ofrece su grupo, y no encuentra otro recurso para lograr su inserción dentro de un grupo social, además de todo lo que significa entrar al mundo de la ilegalidad en el consumo y adquisición de la droga.

La rebeldía juvenil

Los aspectos morales de la rebeldía juvenil se centran, en primer lugar, en la justificación moral de la rebeldía misma, antes de considerar los ámbitos hacia los cuales ésta se dirige. Esta conducta funciona como instrumento de autoafirmación del y la joven y también como un arma de cambio político, religioso y social de un estado de cosas indeseables hacia otro mejor y más aceptable. Se justifica moralmente la rebeldía juvenil cuando no afecta a la propia salud física o psíquica y en efecto trae consigo el cambio del estado de hechos indeseables, o por lo menos es una condición necesaria para que se dé este cambio. La rebeldía juvenil se encuadra en el comportamiento social y político y también en acciones y actitudes frente a la condición femenina de opresión. Igualmente se manifiesta en formas nuevas de religiosidad. En seguida veremos brevemente cada uno de estos aspectos.

2

Masturbación: Estimulación o manipulación de los propios genitales resultando en orgasmo. 3

Promiscuo: “pro, a favor; misc. mezcla”: Encuentros sexuales con parejas elegidas casualmente y sin propósito de entablar relaciones duraderas.

4

Familia: Originalmente la esposa, hija y esclavos propiedad de un padre o patriarca. 5

En los últimos tiempos se requiere información científica a propósito del SIDA, importante para precaverse de su contagio, cuando pueda ser por vía sexual.

El problema político *

La lealtad es el rasgo de carácter propio de la adolescencia que debe ser propiciado por una enseñanza cívica libre de prejuicios y actitudes dogmáticas. En la enseñanza media generalmente no existe una formación política para los y las jóvenes; los maestros muchas veces defienden una cultura políticamente neutra porque en México, muchos de nosotros no nos sentimos directamente responsables de los problemas del país y, en gran medida por ello, el y la joven se encuentran alejados de sus responsabilidades cívicas en un falso apoliticismo, ya que todas las actividades sociales son, por el hecho de serlo, políticas.

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“intelectuales de izquierda o derecha”, esto es, que no son conformistas con el estado de cosas existente o que, por el contrario, lo defiende. Llevan a cabo movimientos teóricos y prácticos para tratar de cambiar o de preservar la situación social. Por ejemplo, sucedió en 1910 en México con el grupo de jóvenes intelectuales que se adhirieron a la causa revolucionaria contra la dictadura de Porfirio Díaz. El nombre de José Vasconcelos, filósofo y político, es un ejemplo de este tipo de maestro que se preocupa por la justicia social. Alrededor de figuras como la de Vasconcelos se reúne la juventud insatisfecha por el status quo (estado de cosas que no cambia).

Sin embargo, a menudo la actitud violenta de los jóvenes estudiantes es únicamente verbal y les brinda poca formación cívica. Se puede equiparar al silencio de los maestros conformistas puesto que en verdad no modifica en nada la realidad.

Para salir del puro “verbalismo” (es, decir, palabras y sólo palabras) parece necesario proponer un verdadero adoctrinamiento de orden político para la juventud, como sucede en los países socialistas. Aunque de esta manera el sistema educativo corre el riesgo de no favorecer una libre elección del sistema político, si únicamente presenta una opción.

Conviene preguntarnos si la crisis de la instrucción cívica que sufren nuestras escuelas de enseñanza media es en verdad una crisis más profunda dentro de la formación moral de los estudiantes. Para muchos filósofos de la moral, ello se basa en una separación entre lo ético y lo político, lo económico y lo ético, lo social y lo ético, de manera que la reflexión ética se desentiende de los problemas concretos que plantean las formas modernas de nuestra vida social. Parece ser que esto responde a una crisis en los ciudadanos que se sienten impotentes frente a la realidad social, económica y política. Esto sucede porque se hace patente que las decisiones importantes para la vida nacional se toman en lugares y por personas que no tienen nada que ver con los y las ciudadanas medios, jóvenes o maduros. Nos encontramos en un medio político que únicamente nos informa las decisiones ya tomadas. Es por ello que se afirma continuamente que vivimos una crisis de la “democracia”.6 Por tanto, proponer una moralización de la vida pública no significa nada, más allá de una nueva expresión de la propaganda política que no incita a la acción reflexiva. Si no se proponen vías para que se dé un contacto más directo entre el pueblo y la toma de decisiones políticas, la juventud debe tener la posibilidad de comprender de manera crítica su inserción en una sociedad que escapa, a primera vista, de una valoración ética por la disociación en nuestro tiempo de la ética y la política. Tomemos la analogía de la ciencia: vemos que si la ciencia puede enseñar a los jóvenes a pensar los acontecimientos, también pude enseñarles por medio de la ética, a valorarlos axiológicamente.7 La forma más sencilla de valorar éticamente los acontecimientos de la vida nacional consiste, primero, en la consideración de los problemas concretos en la experiencia diaria, por ejemplo estableciendo la relación entre lo económico y lo ético mediante una reflexión acerca del “empleo del dinero”, “las formas que hay para ganar dinero”, “los estudiantes, su carrera y la posibilidad económica que ésta supone”. Los adolescentes generalmente tienen una “ilusión del dinero” y exageran las posibilidades que ofrece su primera ganancia; esto es análogo al fetichismo8 de los bienes por parte de los adultos.

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del dinero, hasta ampliar la reflexión a un análisis económico global de las contradicciones y de los problemas que encuentra la sociedad del “bienestar”: la presencia casi obsesiva de los falsos satisfactores, del lujo y de su ostentación, la manía del despilfarro y la obtención de lo superfluo, en todos los niveles socioeconómicos.

Este análisis nos conduce por la vía de enfrentarnos a las relaciones económicas de dependencia entre los países desarrollados y los menos desarrollados, denunciando las formas presentes del neocolonialismo y el imperialismo económico.

Si bien es cierto que los jóvenes se interesan especialmente por los conflictos mundiales o nacionales que atañen directamente a la juventud, y que, por ello, se dan actualmente dos tipos de protestas juveniles: violentas y no violentas, esta preocupación y acción repercuten sobre problemas más amplios. Entre los movimientos violentos de protesta despiertan especial interés los antibelicistas y antigobiernistas; se discute por la juventud más inteligente de todos los países la posible justificación de la guerra y el derecho que tienen los jóvenes para negarse a ser soldados. Generalmente se piensa que la única guerra justificable es la de defensa ante la agresión de otro país, según el sentir de muchos jóvenes.

Los movimientos de protesta nacional como la llamada “Revolución de Mayo” en Francia en 1968, y otros movimientos estudiantiles de otras partes del mundo, como el llamado del “68” en México, se justifican porque están encaminados a resolver injusticias sociales, a derrocar gobiernos deshonestos –como fue el caso de la Nicaragua Somocista –y a contravenir imposiciones gubernamentales que dañan los intereses de los jóvenes, como la compulsión al servicio militar y la penalización del aborto.

También se dan movimientos de rebeldía juvenil no violentos, como los llamados “hippies”, que en muchos casos se aceptan por el hecho de defender la no-violencia y por buscar metas valiosas, tales como la creatividad desarrollada a partir de dichos movimientos, en el campo de la música, el rock, la moda “unisex”, la pintura y el estilo de vida que rompe con los moldes tradicionales.9 Por medio de asociaciones los jóvenes se liberan de los tabúes y las constricciones sociales que no les permiten manifestar sus inquietudes de vida y lograr cambios de actitudes, modelos de vida y tradiciones obsoletas que a fin de cuentas resultan positivos para el progreso social.

*Político: Perteneciente a una forma particular de gobierno; referente al manejo del poder en las relaciones interpersonales.

6

Democracia: Gobierno del pueblo. Forma de gobierno en que el poder supremo está investido en el pueblo y se ejerce por éste directamente a través de sus agentes directos bajo un sistema electoral libre.

7

Axios: Valor. 8

“Fetiche”: Cualquier objeto natural o artificial al cual las personas le dan un significado mágico o valioso, de carácter puramente emotivo: el lapicero que era de mi padre, por el hecho de haberle pertenecido, vale más para mí que otros lapiceros iguales.

9

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La situación de la mujer en el mundo. El problema del género

En las escuelas generalmente no se combate la emancipación femenina; en algunas incluso se apoya principalmente por el hecho de la coeducación; sin embargo la mayoría de las veces se encuentra muy natural que la mujer se afirme y se comprenda sólo dentro de una visión familiar en las tareas tradicionales de madre, esposa y ama de casa.10

Como señalé con anterioridad, en la escuela el tema político está olvidado, y también se descuida sistemáticamente la necesidad de modificar las actitudes de las mujeres y los hombres en cuanto a ideología sexista o machista explícita en sociedades como la nuestra. Se fomenta una actitud pasiva en las jóvenes y una activa en los jóvenes; en esa medida se conserva a las muchachas en una inferioridad cultural y política que preserva el orden patriarcal.11

La palabra política se refiere a las relaciones de poder como ya apuntamos; a las estructuras y arreglos conducentes a que un grupo controle a otro; sistemáticamente las mujeres son controladas por los hombres en el uso de su cuerpo, en los productos de la maternidad y en el trabajo, en todas las sociedades actuales. La condición femenina actual es de “opresión”; esta palabra se emplea para indicar la relación de una persona con otra a la cual se le niega su valor humano; los negros son oprimidos por los blancos, como los indígenas por los colonialistas. La relación opresiva no es idéntica a la relación de “explotación”, que se refiere más bien a lo económico; ser explotado significa que otro se apodera del salario que me corresponde o de la ganancia que generó mi trabajo; así se dice que los patrones “explotan” a sus empleados porque no les pagan el sueldo justo y no comparten proporcionalmente sus ganancias con ellos. Las condiciones de explotación en muchos casos propician las relaciones de opresión, pero no necesariamente éste es el caso; respecto al problema femenino puede suceder que una mujer “explote” a un hombre, en el sentido de que ella disfrute del dinero del trabajo del hombre y que, sin embargo, el hombre la “oprima”, es decir, no le dé su valor como ser humano igual a él, respetando la diferencia del género.

En el marco de la coeducación (mujeres y hombres juntos), al parecer la formación intelectual ética y política de la joven es más igualitaria. Esta formación difiere cada vez menos, y ya no esencialmente se divide como antaño en una preparación de mujeres y otra propia de hombres, aun en esa época con colegios “solo para mujeres” o “solo para hombres”, o en las llamadas carreras “masculinas “ y las catalogadas como “femeninas”; como ejemplo de las primeras es la de ingeniería y de las segundas la de enfermería. Sin embargo, desde la infancia se da el “currículo oculto” que favorece las vocaciones por género: se dice que las mujeres tienen mayor “aptitud” para las carreras de servicio y los hombres para las teóricas o técnicas, que conllevan muchas veces salario y prestigio social más altos.

Sin embargo, existen problemas en la educación y en el trabajo que conciernen particularmente a las jóvenes, por ejemplo, el problema de la ruptura que provoca la maternidad en la actividad profesional;12 así como en la organización de su tiempo en la vida familiar cuando todavía se considera que las tareas domésticas sólo pueden ser desempeñadas por las mujeres; lo que se conoce como la “doble tarea”: trabajo y labor doméstica no remunerada.

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