Vels Augusto - Grafologia de La a Hasta La Z

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DEDICATORIA; A Don EMILIO GARCIA, a mis paisanos lumbrerenses

y también a la memoria de mi amiga la Dra. Esperanza Fonta como homenaje a su labor universitaria y grafológica

GRAFOLOGIA. DE LA “A” A LA “Z” Por AUGUSTO VELS

NOTA IMPORTANTE:

Debo expresar mi agradecimiento a mis colegas Rafael Sevilla, Rosa Saavedra y Fernando Fanlo, Licenciados en Filosofía, Peritos Calígrafos y Grafoanalistas, por su aportación informática de un nuevo “Método Vels de Gtafoanaliss” y haber colaborado en la corrección y revisión del texto de esta obra..

Augusto Vels

PRÓLOGO:

Esta obra es el resultado de más de cinco años de trabajo en la que se recoge la experiencia de más de medio siglo en la practica de la Grafologia y en otros tests psicotécnicos y proyectivos destinados al estudio de orientación, promoción y selección del factor humano en las empresas.

Contiene más de 200 currículums de autores y obras de Grafología. Estos currículums permitirán a los lectores elegir los autores y obras mas en consonancia con la especialidad que les interese.

El texto de la obra puede considerarse como una ampliación al “Diccionario de Grafología y de términos psicológicos afines”. Destinada esencialmente a los profesionales y en la que han colaborado, aportando algunas de sus experiencias personales prestigiosos grafólogos de diversos países:

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-Prof. Berta Andress, Ex-presidente de la “Asociación Grafopsicológica” (Madrid.). -Dra. Esperanza Fonta, Presidente de la A.G.C. (1993 - 1997) y Profesora de Psicomotricidad en la Universidad Ramón Llull de Barcelona.

-Prof. Jaime Tutusaus, Presidente de la

A.G.C.(1998).--Prof. Francisco Viñals, Doctor en Derecho y Criminología, Presidente de la “Asociación de Peritos Calígrafos de Cataluña”, profesor de esta materia en la

Universidad Autónoma de Barcelona y Vicepresidente.1º de la A.G.C.

Prof. Mª Dolores Mora, Vicepresidente 2º de la A.G.C., Psicoterapeuta y prof. de Grafología y Peritaje Caligráfico en la Universidad Autónoma de Barcelona.. -Prof. Palmiro Viñas, prof. de Grafoanálisis y Secretario de la A.G.C.

-Don José Sadurní Villalonga, Ingeniero en Informática, autor del primer programa informático del “Método Vels de Grafoanálisis.”.

-Don José M. Escolá, Tesorero de la A.G.C. especialista en “ritmo de base”. ..

Los licenciados en Filosofía, Peritos Calígrafos y Grafoanalistas Rafaél Sevilla, Rosa Saavedra y Fernando Fanlo, que han corregido los errores de teclado y compaginación del texto aportando su versión informática del “Método Vels de Grafoanálisis”..

Lps Profesores Tutusaus, Viñals, Dolores Mora y Viñas, han colaborado con la Dra. Fonta en los “Cursos de Master en Grafología” de la Universidad Ramón Llull de Barcelona y en los cursos de Peritaje Caligráfico de la Universidad Autónoma de Barcelona. y, a su vez, son profesores en la “Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España” (A.G.C.) que funciona como Escuela Superior de Grafología, con estatutos registrados en el Ministerio de Trabajo.

COLABORADORES EXTRANJEROS:

Dr. J. Ch. GIlle Maisani: Ex Catedrático de la Universidad Laval (Canada). Prof. Lamberto Torbidoni: Fundador Instituto G. Moretti.

Prof. Silvio Lena: Presidente de la A.G.I. (Italia)

Dr. Pacífico Cristofanelli: Dr. Instituto Moretti y de la revista “Scrittura” (Italia). Prof. Doris Gauthier: Dr. Inst. Caracterología (Canadá).

Profesoras Marthe Laubi y A. Olivie Gaye de Bourdeaux (Francia). Prof. Paolo Bruni: Director de APRESPA (Italia).

Prof. Pedro José Foglia: Profesor de Grafología en la Universidad Católica de Buenos Aires (Argentina).

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A todos los colaboradores expreso mi agradecimiento por haber contribuido al proyecto de hacer esta obra una herramienta útil para los profesionales de la Grafología..

Es de agradecer también el apoyo moral y beneplácito de muchos de los colegas que conocen el borrador de esta obra y aunque, por su limitación de tiempo, no han podido colaborar con sus aportaciones, no quiero dejar de mencionar a algunos, entre ellos los profesores y profesoras que durante los más de cinco años que ha durado la realización de esta obra me han animado en su proyecto. Entre los colegas a los que envié el borrador de la obra, se encuentran Mauricio Xandró, Amparo Botella. Consuelo Galindo, Julia Moya, Eduardo Pérez de Mora, María del Mar García Martín, Isabel Sánchez-Bernuy, Chantal Melin, Carlos Ramos Gascón, Alicia Martínez y muchos otros grafólogos actuales de España y extranjero que figuran en el currículum de autores.

Para el autor de esta obra será muy grato comprobar la acogida de sus colegas en este intento de haber querido hacer algo que sea útil a los profesionales a los cuales queda abierta toda crítica y sugerencia que pueda mejorar este trabajo.

El

autor.-GRAFOLOGIA- DE LA “A” A LA “Z”:

(Este “Diccionario” es una ampliación a la obra anterior del mismo autor denominada “Diccionario de Grafología y de términos psicológicos afines).

ORDEN ALFABÉTICO DE LOS SIGNOS GRÁFICOS:

Este “Diccionario” ha sido concebido como herramienta de consulta destinada a los grafólogos profesionales. Se pensó, en principio, en forma de disquete abierto que permitiera ir integrando en cada signo las nuevas investigaciones que se vayan produciendo. Sin embargo, por su posible resultado comercial negativo dada la facilidad de las copias piratas en el campo de la Informática, hemos tenido que desistir de este proyecto inicial. Este “Diccionario” es el fruto de cinco años de trabajo y de innumerables consultas y aportaciones de diversos colegas. Algunos de ellos anteriormente mencionados.

La clave de la letra inicial de cada signo y los dos números siguientes se habían pensado para facilitar de inmediato el acceso a cada signo mediante las teclas de función del ordenador. Se conservan estas claves para aquellos lectores que

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adquieran la obra y deseen, si disponen de ordenador, tener también el texto, sin grabados, de esta obra en forma de disquete para PC.

CLAVE:

A01 ABIERTA:

(Se refiere a los óvalos u ojos de las letras “a”, “o”, “g”, “d”, etc. y a las zonas iniciales y finales de las letras mayúsculas y minúsculas). La escritura en guirnalda no buclada es abierta.

El coligamento en arco debe interpretarse como escritura cerrada y lo mismo la escritura invertida y sinistrógira.

Los signos de “abreacción” (Escritura Abierta), en general, asociados a un nivel positivo alto (Escritura Armónica: A23), deben interpretarse como abertura de ánimo, sinceridad, espontaneidad, ausencia de fingimiento o de hipocresía. Buena adaptación al entorno. Equilibrio entre las pulsiones instintivas y las exigencias del medio ambiente. Fidelidad en los sentimientos de aprecio, de amor o de amistad.

1.-Abierta por la derecha del óvalo:

En general, la escritura abierta a la derecha y sin inhibiciones importantes, refleja al “Yo Niño” del análisis transaccional de Berne. El sujeto expresa sus sentimientos y habla de sus necesidades directamente, con espontaneidad. Acepta de buen grado, con buena disposición, los gustos e ideas de los demás sin que necesariamente renuncie a la propia ética y convicciones.

Esta espontaneidad y disposición abierta está más cerca de la generosidad que del egoísmo, ya que la actitud es ofertante, sobre todo, si la escritura es extensa y progresiva. El sujeto sabe ponerse en el lugar de los demás y comprenderles, respeta sus deseos y criterios sin renunciar a los propios, comparte ilusiones y tristezas. Rara vez toma posiciones egoístas o individualistas. Es capaz de dialogar sin crear conflictos, sin tomar actitudes rígidas o intransigentes

Con escritura grande, redondeada, ligada, inclinada y extensa: Libertad y espontaneidad en la expansión de los sentimientos y emociones. Actitud ofertante de afecto y simpatía. Buena sociabilidad. Extroversión.

2 -Abierta por atrás o parte izquierda de los óvalos:

Necesidad de contener los primeros impulsos expansivos. La espontaneidad se ve refrenada por la prudencia, el temor o la desconfianza. Efecto de la experiencia de la vida en sujetos normalmente expansivos, en quienes se inicia la retracción, la defensa del Yo frente a los vapuleos de la vida.

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3 -Abertura excesiva de los óvalos que adoptan la forma de “u”:

(N) Actitud demasiado abierta y espontánea a los estímulos o influencias externas. Falta de cautela y de discreción, de sentido crítico y de autocontrol en los impulsos expansivos. Permeabilidad a toda clase de presiones, de influencias, por ingenuidad, credulidad o falta de resistencia para oponerse. Plasticidad, ductilidad de carácter y, como consecuencia, sugestibilidad (ver este término en el Diccionario de Psicología). Esta tendencia a ser el “Yo niño” del Análisis Transacional de Berne que representa la ingenuidad, la candidez, la simpleza o ausencia de sagacidad crítica, de picardía y malicia, supone también la falta de madurez en el discernimiento y la falta de discreción, tanto en las expansiones verbales como en la captación de palabras y opiniones de otros. Esta tendencia a la credulidad puede ser peligrosa para quien la padece, si el medio ambiente que rodea al sujeto no es socialmente correcto. Frecuentemente el sujeto puede arrepentirse de lo que ha dicho o hecho, cuando ya no existe ningún medio o posibilidad de rectificar su error o indiscreción.

4 Abertura en la base de los óvalos:

(N) Fingimiento, simulación, ficción, hipocresía. Modo de hablar encubierto. Se enmascara el pensamiento con la comedia, la farsa o la disimulación, como medio de evadir la culpabilidad o las intenciones. El camuflaje de las intenciones, en este caso, tiene una finalidad defensiva o egoísta que el sujeto no desea confesar.

Carlos Ramos ha querido aportar algunas de sus observaciones personales sobre este signo gráfico: “Quienes abren los óvalos en la base, no son efectivamente amigos de la sinceridad. Lo he observado en varios casos muy significativos. Este signo suele alternarse con óvalos cerrados en la base. La abertura en la base de los óvalos suele ir también acompañada de escritura ancha e incluso aplastada y, en ocasiones, los óvalos son más rápidos que el resto de letras Este signo es más frecuente en mujeres. Lo que interesa subrayar es que, en estos casos, se trata de personas que se sienten particularmente indefensas ante las vivencias de angustia y todo lo que suponga la irrupción de la actividad inconsciente”. “Pienso agrega -Carlos Ramos-, que esta particular sensibilidad a la angustia suele tener base constitucional. Es un indicio muy significativo de neurosis, incluso de personalidad borderline”. (Ver currículum de Carlos Ramos en Índice de Autores).

5 Abreacción desigual: (Ver Desigualdades de Abreacción).

A02 - ABREACCIÓN:

(Ver este término en el Diccionario de Psicología).

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El Dr. Gille-Maisani describe ampliamente este “gesto-tipo” en su obra “Psicología de la escritura” (Ed. Herder; 1991). Según el Dr. Gille, Solange Pellat describió este signo a principios de siglo. Consiste en la existencia de arpones en forma de “curvas” en las zonas iniciales y finales de las letras (ver el trazo inicial de las dos “E” mayúsculas de la fig. 138) y la presencia de guirnaldas bucladas y de jambas en ocho de guarismo (fig. 130).

(N) Es un signo propio, según el Dr. Gille, de personas aduladoras, lisonjeras, tras de cuya actitud se oculta un profundo afán de posesividad, que “se orienta hacia el campo de los sentimientos en lugar de hacerlo hacia el de los bienes materiales”. “El arte de agradar es el arte de engañar” (Vauvernargues).

Según el Dr. Gille, la escritura “acariciadora” “se entronca, en sus variedades atenuadas y armoniosas, con las especies “graciosa” y “elegante” (fig. 215), cuyo significado sería el “encanto”, la habilidad seductora, el savoir-faire, el arte de cautivar y fascinar propio de las personas amables, con gancho para agradar.

Cuando los gestos-tipo acariciadores se mezclan con escritura con frecuentes lazos y formas complicadas, el deseo de agradar es claramente un engaño insidioso y perverso destinado a conseguir ventajas personales.

A04 - ACELERADA, Escritura:

La escritura acelerada supone un incremento de la velocidad normal de la escritura. Sólo se puede diagnosticar este signo si tenemos suficientes muestras de escritura para verificar el ritmo normal y el ritmo acelerado.

Para interpretar la escritura acelerada es necesario cotejar las variaciones de espacio forma y movimiento que se producen en el grafismo al salir del ritmo normal. Hay que observar si el sujeto conserva el control de sí mismo mediante la voluntad, en cuyo caso la aceleración no supone pérdida importante en la calidad del trazado; o si es la emotividad quien domina en el proceso de aceleración, en cuyo caso el espacio, la forma y el movimiento resultan más o menos alterados, es decir, se pierde calidad en el trabajo ejecutado.

(P) Cuando la aceleración es positiva, es decir, cuando se acelera el ritmo normal sin deterioro de la calidad del trazado, refleja la capacidad del sujeto para incrementar su trabajo en determinados momentos clave y realizar muchas cosas bien y en poco tiempo. La voluntad controla la acción, en este caso, sin dejar que la emotividad distorsione el trabajo realizado. Este es un buen signo de salud y de equilibrio interior. Supone una buena adaptación del sujeto a las condiciones y exigencias de su medio ambiente.

(P) Capacidad para acelerar el ritmo habitual de trabajo (mental o manual). Este aumento de productividad implica un perfecto control y dominio de la labor que se realiza y, por tanto, no perjudica, en este caso, la calidad de las tareas realizadas. (N) Con desorden, agitación y pérdida del dominio de las reacciones motoras supone hiperemotividad que frena o perturba la adaptación del sujeto a un ritmo superior al suyo habitual. Incapacidad para adaptarse a un incremento de la actividad. Viscosidad mental. En este caso, en lugar de aumentar, puede disminuir,

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en general, la cantidad y calidad del rendimiento, principalmente si el sujeto se siente observado.

A05 - ACENTOS:

Tanto los acentos como los puntos, son partes integrantes de las letras que precisan su estructura. Sin ellos, las letras quedan incompletas y afectan a la claridad y eficacia del trabajo realizado. Colocar adecuadamente un punto o un acento es precisar el significado de una palabra y presentar un trabajo completo y eficaz.

Omitir un punto o un acento, o colocar estos signos complementarios fuera de su sitio correspondiente, no es sólo una falta de atención y precisión en lo que se piensa, se dice o se hace, es también un abandono de la ética y de todo compromiso en presencia de una obligación.

(P) Acentos de dimensión normal, colocados con precisión: Equilibrio mental, precisión, deseo de claridad. Pensamiento atento y responsable en presencia de cualquier deber u obligación. El sujeto se caracteriza por la exactitud y la puntualidad, si el ambiente gráfico confirma el predominio del orden en los aspectos espacio, forma y movimiento.

(N) Acentos grandes, impulsados, acerados, en un grafismo de bajo nivel positivo (fig. 61, 126a y 162). Reflejan disturbios emocionales, reacciones agresivas, irritables y violentas; pérdida frecuente del equilibrio y la compostura en presencia de contrariedades, oposiciones u obstáculos (egocentrismo agresivo). Reacciones propias de sujetos con elevado grado V en la escala de Pophal.

Si los acentos son recurvados y acerados, la pérdida del autocontrol es aún más frecuente e irritable y se puede mezclar con fantasmas de la mente, con falsas interpretaciones sobre las intenciones de los demás o sobre la hostilidad del medio ambiente.

A06 - ACERADA:

Se caracteriza por un impulso vivo y lanzado que otorga a los trazos finales de letra, de palabra o barras de las “t”, una terminación más o menos aguda o puntiaguda (fig. 85a, 117b, y 208 en la barra de la tercera “t”).

1 (N) Déficit en el dominio de sí mismo. Deficiencia en el freno o inhibición de las reacciones. Es un derivado con distintos matices, de la emoción primaria cólera (reacción agresiva a las frustraciones, a las contrariedades, a los obstáculos, a los deseos impedidos, etc.).

Supone una actitud emotiva pasional fijada a un deseo u objetivo. Cualquier obstáculo, impedimento o frustración provoca una descarga agresiva contra la persona, objeto o situación que frustra el deseo o impide el cumplimiento del objetivo. Esta descarga agresiva puede dirigirse hacia el propio sujeto (automartirio, autocrítica, autodestrucción, etc.), o dirigirse en palabra u obra hacia los demás.

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De aquí se derivan las interpretaciones de crueldad, sadismo, irritabilidad, agresividad, combatividad, enojo, ironía, espíritu crítico, etc., que se da a este signo, según la fuerza de los trazos y la agudeza de las puntas terminales. La causa de estas reacciones es siempre la frustración (Ver éste término en el Diccionario psicológico).

(N) El gesto acerado es lo contrario del gesto en maza. La maza es un impulso frenado, contenido, es una fuerza que se almacena en el interior. El trazo acerado supone una tensión o fuerza que se descarga.

Según el dinamismo gráfico, la fuerza y frecuencia del impulso, es decir, según el grosor, la agudeza de las puntas, la dimensión de los trazos y el ambiente gráfico, la descarga agresiva puede ser manifestada directamente a través de palabras ofensivas o de actos más o menos impulsivos y reprochables. La agresividad, en determinados casos, con un ambiente gráfico positivo o armonioso, puede ser sublimada o fantaseada.

(P) Cuando la agresividad es latente y se sublima en el individuo, puede descargarse a través del espíritu crítico, del humorismo irónico, de la observación aguda de matices y detalles no correctos en las cosas. El sujeto de este tipo, cuando está dotado de vivacidad de espíritu, de agudeza de sensibilidad, y de una inteligencia penetrante, es hábil para investigar sobre las personas y las cosas y para desenredar la trama del pensamiento ajeno y descubrir los lados vulnerables o los aspectos inéditos que tienen las cosas, sin que la agresividad de fondo se manifieste abiertamente, si está sublimada o humanizada.

La agresividad latente, puede ser también fantaseada a través de obras literarias, cuyo insigne ejemplo, puede ser el personaje de Don Quijote de Miguel de Cervantes y, cambiando de categoría, el personaje de Superman. La descarga agresiva indirecta y fantaseada se puede ver también en ciertas obras artísticas o científicas. Tenemos abundantes ejemplos en el cine, en la pintura y en ciertas actividades científicas, como la cirugía y algunas investigaciones con finalidad bélica y destructiva.

2 (N) Cuando la agresividad se manifiesta directamente, generalmente está presente la tendencia a las reacciones pasionales, a la indignación, a la irritabilidad o al enojo, como consecuencia de la frustración. El individuo pasional y reactivo, no aguanta bien la frustración, la contrariedad a sus ideas y deseos. Su impaciencia egocéntrica se inviste de inmediatez: “quiero eso aquí y ahora” Vive la exigencia neurótica de ser atendido de inmediato y cualquier oposición, retardo o contrariedad, le sume en una dramática inadaptación que se resuelve en agresividad verbal o motora.

Con escritura rápida, movida, lanzada y con desigualdades de la presión de la dimensión y del coligamento, los arrebatos de impulsividad son violentos y frecuentes. El sujeto no aguanta bien los contratiempos, se enfurece cuando algo no resulta a medida de sus deseos, reacciona sin reflexión ni cautela a las causas motivantes de la frustración (ver grado V de la escala de Pophal).

Es importante observar la dirección de los trazos acerados. Si los trazos finales, barras de las “t”, etc. tienen una dirección ascendente, en diagonal con la línea (figs. 28, 126a y 210), este signo refleja lo mismo que las respuestas DZW del Rorschach: oposición, inconformidad, contradicción y agresividad hacia los superiores. Si el trazo es horizontal, la agresividad se centra sobre aquellos que el sujeto estima como iguales. Si el trazo es descendente, hacia abajo y a la izquierda

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(fig. 208 k), la agresividad puede dirigirse hacia sí mismo (autocrítica, autodestrucción más o menos desarrolladas).

3 (N) Si el signo es muy marcado (fuerte presión, grosor anormal y extrema agudeza en la punta): La agresividad de las reacciones puede registrar el aspecto sádico: crueldad, encarnizamiento implacable, ferocidad y espíritu sanguinario.

4 (N) La escritura muy acerada en grafismos femeninos indica instinto felino. Tendencia a las insinuaciones maliciosas, al ataque solapado en situaciones comprometidas. Afán de criticar que sobrepasa toda medida de buena fe y prudencia. Complejo de castración. Tendencia a la reivindicación , a la venganza y al ataque al varón por sentimiento de castración o de minusvalía.

5 (N) Con presión gráfica débil o ligera y terminaciones en punta muy afilada: Sensibilidad susceptible y quisquillosa, nerviosidad irritable, impaciente, ansiosa y angustiable. Tendencia a crear dificultades, a criticar, murmurar y ofender, sea por sentimiento de contrariedad, por envidia, celos o resentimiento. Compensación ficticia de la propia minusvalía atacando las ideas, las alegrías e ilusiones de los demás.

Cuando la dirección de los trazos acerados es hacia la izquierda, en grafismos con fuertes signos de introversión y líneas descendentes, la agresividad se centra en el propio sujeto (automartirio).

NOTA IMPORTANTE: Hay que tener en cuenta, al interpretar la escritura acerada, el historial del autor del grafismo. Muchos adultos, huérfanos de infancia, tienen un inconsciente agresivo y sádico.

A07 - ADOSADA, DE LETRAS ADOSADAS, Escritura:

Los grafólogos de la escuela morettiana han estudiado las letras adosadas (empotradas unas sobre otras) con el apelativo de “largo o distancia entre letras”. Este tema ha sido tratado en profundidad por Pacífico Cristofanelli en su obra “Segni del vissuto” (Ed. Librería G. Moretti, Urbino, 1994).

La escritura de letras adosadas afecta al espaciamiento entre letras y se caracteriza por el adosado, enganche o adherencia de unas letras con otras en las palabras. Las letras montan unas sobre las otras sin que necesariamente se trate de una escritura apretada, ya que la anchura de las letras, no sólo puede ser la normal de una escritura redondeada o redonda, sino incluso tener una mayor anchura (ver, como ejemplo, no suficientemente intensivo y extensivo, el empotrado de las “p” de “posible” y de “importancia” con la letra siguiente en la fig. 148).

Este signo tiene cierto parentesco con el reseguimiento y la regresión de los movimientos, supone un freno, una necesidad de oclusión, de reserva por desconfianza (actitud defensiva o miedo) ante las fuertes necesidades expansivas que puede tener el sujeto y que serán tanto más fuertes, cuanta mayor anchura o volumen tengan las letras. Según Cristofanelli, las letras adosadas son propias de la adolescencia.

En mi artículo sobre las letras adosadas y reseguidas (Boletín nº 4 de la A.G.C., 1988), he estudiado este tema, que se vuelve a repetir en Escritura Reseguida: R15. Carlos Ramos, en carta del 16 de Julio de 1996, confirma las conclusiones a las que

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el autor de esta obra había llegado en el artículo citado. Transcribo a continuación las observaciones que este autor e investigador me ofrece sobre la “escritura adosada”: ”No recuerdo haber encontrado un solo ejemplo de escritura “adosada”, redonda y ancha en el sexo masculino. Siempre lo he encontrado en mujeres adultas o en personas con fuerte tendencia simbiótica, con todo lo que esto implica: tendencia a la oralidad, a la dependencia afectiva, incluso al parasitismo económico. Esta interpretación se refuerza si la escritura es redonda, blanda y ancha”.

A08 - AGRIA, Escritura:

La palabra “agria”, dice el Dr. Guille, viene del latín “acer”, que significa “puntiagudo” y está emparentada con “acerada”, del latín “acies” (punta), (ver “Psicología de la escritura”, página 45). El Dr. Gille define esta escritura-tipo del siguiente modo:”La escritura agria, sobre la cual Crepieux-Jamin dejó una documentación que no tuvo tiempo de elaborar, presenta un aspecto general agudo, brusco, punzante, anguloso, seco, con finales lanzados, acerados y en diagonal. Es el equivalente, en la escritura, a una voz ácida, chillona y desagradable” (ver figs. 79, 145 y 201). La escritura agria, tiene una morfología contraria a la escritura “plena” (fig. 114) en la que predomina la curva y la amplitud graciosa de las hampas. (N) La interpretación, dice el Dr. Gille, se orientará hacia un carácter desagradable, razonador y “criticón”, amigo de llevar la contraria y fácilmente agresivo. La fuerza o debilidad del trazado indicará el grado de vulnerabilidad y susceptibilidad del escritor.

Cuando la forma se agudiza con ángulos puntiagudos y los trazos se adelgazan como si fuesen a romperse (fig. 79), escasa energía vital, es señal de fragilidad interna, de tendencia al desmayo, a la angustia vital permanente, al sobresalto, al sobrecogimiento ante lo inesperado. Esta conciencia de la propia debilidad e impotencia, no sólo produce inseguridad y recelo defensivos, una actitud de desconfianza enfermiza y la susceptibilidad crítica y ácida hacia su entorno, sino que incrementa la hipersensibilidad, los sentimientos de frustración y el presentimiento de un Yo en peligro frente a los demás y al medio ambiente.

La desadaptación, por exceso de vulnerabilidad interna, enfrenta al sujeto con un temor constante a la hostilidad o enemistad de los demás y, como consecuencia, al presentimiento de las malas pasadas que pueden traerle los acontecimientos. Sus razonamientos y críticas, no son otra cosa que el descontento de sí mismo proyectado sobre la vida y sobre el comportamiento de los demás. Este temor insano y neurótico, obliga al sujeto a vivir en un estado de alerta ansioso y continuo.

A09 - AGRUPADA, Escritura:

La escritura agrupada es aquella donde las palabras están ligadas por grupos de letras. Si los grupos coinciden con las sílabas, esta modalidad de cohesión se llama isotómica. Si los cortes aumentan progresivamente se llama politómica y, finalmente,

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si el número de cortes es cada vez menor, recibe el nombre de cohesión oligotómica. La politomía puede ser compensada o no compensada. Cuando los cortes de cohesión se producen por la necesidad de poner un punto, una barra de “t” o por una ligadura anormal, esta politomía es compensada (fig. 29).

No es compensada, cuando los cortes obedecen a inhibiciones (fig. 56).

(P) En un grafismo armónico o con buen nivel positivo, señala cierto equilibrio entre los impulsos y tendencias inconscientes y la actitud de la conciencia frente a la realidad, es decir, indica un juego armónico, una relación estable y equilibrada entre las apetencias biológicas y las funciones psíquicas y mentales. Los deseos normales, los sentimientos y la reflexión no sufren la censura crítica o inhibitoria de un Super-Yo dominante. Existe un buen acuerdo entre las necesidades internas y una ecléctica objetividad en las relaciones con el exterior, juicio ponderado, empatía sin pasión. Equilibrio entre las exigencias biológicas y las exigencias del entorno, entre el impulso a actuar y la reflexión.

La capacidad de razonar no excluye la visión intuitiva, ni ésta intercepta a aquella, sino que se apoyan mutuamente. Esta buena integración y adaptación produce una mezcla de iniciativa y cautela de intuición y discernimiento, de impulso creativo y sentido práctico, así como una buena armonía de carácter.

(N) Con predominio del sentido negativo, puede indicar dificultades de adaptación, vida sentimental frustrada o fracasada, desequilibrio entre las tendencias internas y las exigencias del mundo circundante, sobre todo, cuando abundan las desigualdades en el coligamento, en la dimensión, en la presión y en la inclinación, en cuyo caso estará presente la ambivalencia, las luchas y conflictos internos, las insatisfacciones, las frustraciones, la inseguridad y la irritabilidad.

A10 - AIREADA, Escritura:

Es aireada una escritura cuando el aire puede circular libremente y sin obstáculos entre palabras y líneas, cuando las mayúsculas, las hampas y las jambas no invaden las líneas adyacentes y subyacentes, cuando los márgenes están bien delineados y se respetan las distancias en los puntos y aparte. En otras palabras, cuando la relación espacio y movimiento es armónica (Fig. 16, 26, 45, 46, 95 y 96). (P) Una buena repartición de la masa gráfica, si va seguida de un trazado firme y dinámico (Fig. 178) es señal de una buena vitalidad y de un buen equilibrio psíquico, en el que la actividad supera a la emotividad. En la persona sana, la actividad supera siempre a la emotividad.

La escritura aireada en un grafismo de trazado ligero (fig. 65) y bien organizado (equilibrio armónico de la forma, del espacio y del movimiento), señala una actividad mental precisa, organizada y eficaz. En el caso de Sebastián Arbó, (escritura pequeña, clara, simplificada, sobria, aireada, organizada, agrupada, ligera, vertical, etc.), la armonía de espacio-movimiento y forma, testimonia un espíritu muy claro, reflexivo, organizado y analítico hasta en los más mínimos detalles, sin excluir la intuición y una profunda sensibilidad estética.

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A11 - ALINEADA, Escritura:

La escritura alineada es aquella donde las líneas guardan una equidistancia y paralelismo entre ellas y el margen izquierdo y superior. Esta equidistancia y este paralelismo puede ser rígido (fig. 126a), ligeramente flexible (figs. 16 y 45) y puede ser monótono (figs. 40 y 47).

(P) Lo más normal es que el alineamiento, la horizontalidad y el orden con relación a los márgenes, sea ligeramente flexible, sin rigidez ni monotonía, en cuyo caso expresa un control emocional tranquilo, sin esfuerzo de voluntad, lo que determina una cualidad activa sensata, reflexiva y constante, con apego al método, al orden en las ideas y una adaptación equivalente al grado III de Pophal.

Esta escritura recordará las cualidades del “flemático” de Heymans (ver la descripción de este no-emotivo, activo, secundario, en el “Manual de Grafoanálisis, página 112 y la descripción del grado III de Pophal en la página 123 de la misma obra).

A12 - ALTA, Escritura:

Se refiere a la altura excesiva de las letras en la zona media del grafismo (figs. 106c y 154). No hay que confundir este tipo de grafía con las escrituras-tipo grande y sobrealzada, aunque suele tener con ellas un cierto parentesco.

(N) Ambición de rango. Necesidad imperiosa e irresistible de supercompensar complejos o sentimientos de inferioridad, en actitudes de superioridad. Estos excesos en el sentimiento autoestimativo, engendran el deseo egocéntrico, narcisista y egoísta, que los demás reconozcan al sujeto una superioridad que, a veces, no es real.

La pretensión del sujeto que se le valore por encima de otros en lo social y en lo profesional, el deseo inmoderado de gloria, de honores, de fama, de respeto a su persona, el afán patológico de sobresalir en “importancia” sobre otros, tiene como fondo inconsciente, el bloqueo de un miedo excesivo y angustioso a la marginación, a la inferioridad, al desprecio de los demás, a sentirse “minimizado” y ridículo ante la gente, tragedia dramática que no podría soportar. El culto a la fachada externa, lo utiliza el sujeto como medio para imponerse a su entorno.

Este tipo de sujetos son muy sensibles al trato que reciben, al valor y atenciones que los demás les dispensan. Cualquier frustración, contrariedad, oposición o simple olvido de su persona, puede desencadenar el drama de un resentimiento profundo y duradero (especialmente si la escritura es muy angulosa).

Esta tendencia puede aliarse al sadismo, bien buscando formas de placer en cualquier tipo de dominio, bien buscando otras gratificaciones substitutivas. En todos los casos, el sujeto intenta hacerse dueño de las situaciones, esclavizar, someter, poner a su servicio a los demás en exclusiva.

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A13 - AMPLIA, Escritura:

Se caracteriza por el desarrollo de la onda gráfica en tanto que amplitud curvilínea que no llega a la inflación, sino que presenta una plenitud de formas y una cierta armonía entre las formas y el movimiento expansivo (figs. 54, 114, 137a y 178). (P) La escritura amplia, como dice el Dr. Gille, “es un signo de imaginación, sobre todo, cuando está asociada al trazado movido y a las desigualdades de dimensión”. “La cualidad de esta imaginación depende de la armonía y del nivel de la escritura. Cuando el ambiente es armonioso y rico, la imaginación es el más precioso de los dones y permite la creación”.

Generalmente, con un ambiente gráfico positivo, la escritura amplia, refleja un carácter abierto, expansivo, radiante y eufórico, expresión de buena salud, de deseo de vivir, de contento y satisfacción de sí (líbido en progresión, de Teillard).

En lo social, el sujeto tiene facilidad para aceptar las opiniones ajenas renunciando a las propias (Marchesan), pide consejo en vez de reflexionar (Brosson), lo que hace al carácter agradable y simpático para todo el mundo. Buena memoria e imaginación verbal y capacidad para captar el aspecto dinámico y la transcendencia social de las cosas.

(N) Con escritura movida, desproporcionada, inflada y desordenada, la imaginación se desborda sobre la realidad, es la loca de la casa, deforma amplifica y cambia fácilmente el sentido de las cosas para adaptar a la situación presente el deseo de protagonismo personal. Es también un signo de dispersión, de despilfarro del tiempo, del dinero y de la actividad. Puede indicar también la sed de sorprender a los demás con exhibicionismo y extravagancias. La ausencia de timidez y de pudor, excita su imaginación ante la presencia de espectadores.

A14 - ANCHA, Escritura:

La escritura es, en proporción, más ancha que alta (figs. 10, 42, 58, y 117a, en diversos matices y proporciones). Es, gráficamente, lo contrario que escritura alta. (P) Con un ambiente gráfico positivo, refleja una actitud ofertante y de aceptación, sin conflictos, del pensamiento y de la acción de los demás, mientras este pensamiento y acción no constituyan un ataque, en cualquier sentido, para el propio Yo.

Si la escritura es pequeña y ordenada, refleja el modo de pensar extravertido de Jung. Si el grafismo es grande, redondeado e inclinado, indica el predominio del sentimiento extravertido (ver “funciones psíquicas” en el Diccionario de psicología de esta misma obra).

(N) Con escritura desordenada, movida, inflada y abierta, refleja un modo de expansión carente de control, de discreción, de formalidad y de atención hacia los demás, por exceso de protagonismo e invasión del terreno de los otros mediante la charla o la iniciativa audaz.

Con escritura en guirnalda anillada y con óvalos rellenados, el escritor, o escritora, reviste de amabilidad seductora, de adulación y de intriga, sus contactos con los

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demás al objeto de obtener las máximas ventajas y beneficios egoístas de su relación con la gente.

A15 - ANGULOS “A”, “B” y “C” MORETTIANOS:

El Padre G. Moretti, fundador de la grafología italiana, ve tres especies en la escritura angulosa. Él llama “angulosa A”, cuando los ángulos, más o menos agudos, se encuentran en el vértice inferior de las letras “a” y “o” minúsculas y en los óvalos de las letras “c”, “d”, “g”, etc.

Llama “angulosa B”, cuando los ángulos se encuentran también en los vértices superiores de las mismas letras indicadas. Y “angulosa C” cuando la escritura avanza de modo espontáneo y fácil y los ángulos son suavizados, pero con algún ángulo agudo esporádico.

Esta concepción original de la escritura angulosa, conduce a interpretaciones diferentes e importantes. Para el Prof. Moretti, la escritura “angulosa “, expresa resentimiento y susceptibilidad, irritabilidad, poca disponibilidad a aceptar las observaciones de otro, tendencia a la desconfianza, etc. (ver fig. 115).

La escritura angulosa “B”, expresa -según Moretti-, tenacidad, terquedad, persistencia en las propias actitudes, disposición habitual a la resistencia, combatividad en el plano de las ideas (fig. 126b).

La escritura angulosa “C”, expresa habilidad en el saber decir y en el saber hacer, astucia, sentido de la oportunidad, organización, elaboración, etc. (fig. 142). Para una mayor amplitud del tema, ver “Grafología. Manual teórico práctico”, Ediciones Tantin, Santander, 1991.

A16 - ANGULOSA, Escritura:

Se denomina escritura angulosa aquella cuyas letras están formadas por movimientos angulosos o triangulares (figs. 28, 37, 79, 93, 96, y 120, todas ellas en distintos grados). Todo movimiento anguloso supone un cambio brusco de dirección, un freno, una detención, una resistencia, oposición o bloqueo, al propio impulso natural. Así como la curva es expresiva de una expansión natural de los impulsos (principio psicoanalítico del placer), el ángulo y el triángulo, son representativos del principio freudiano del “displacer”. Si recurrimos al Análisis Transacional de Berne, el movimiento en curva, representa de alguna manera al “Padre nutricional (PN)”, y el movimiento anguloso, al “Padre crítico (PC)” (ver esta tipología en mi obra “Manual de Grafoanálisis”, páginas 129 y siguientes).

(P) Todo movimiento anguloso, cuando se encuentra en un medio ambiente positivo, refleja el predominio de la voluntad reguladora del carácter y de la actividad. El sujeto puede no ser espontáneo, puede no ser excesivamente amable o tierno, pero se conduce en la vida y en el trabajo con fuerte y profundo sentido de su deber y de sus obligaciones, es serio, organizado, responsable y eficaz. Es firme y concreto, no cede fácilmente a las presiones externas y mantiene sus puntos de vista éticos. Es

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frecuente este grafismo en sujetos con capacidad de mando, con buenas facultades críticas y razonadoras muy prácticas pero, a veces, más o menos individualistas o independientes. El sujeto no busca apoyos externos, para creer en sí mismo y en sus ideas, le basta su examen riguroso de las cuestiones y su experiencia.

(N) El ángulo, en sentido negativo, supone una actitud de rechazo, una dificultad de adaptación, un estado de tensión continua por efecto del displacer, del desagrado, insatisfacción o frustración que invade la vida emocional y afectiva del sujeto. Esta situación ha generando la ansiedad o la angustia y, como consecuencia, la agresividad, las reacciones coléricas típicas, sobre todo, si la escritura angulosa va acompañada de la escritura acerada y lanzada.

Según L. Bousquet, la escritura angulosa y acerada “indica el estado neurótico por incapacidad de adaptación. La escritura angulosa en la mujer puede ir acompañada de frigidez, en tanto que esta aspire a hacer de la independencia una profesión de fe y tienda a jugar un papel masculino igualando o intentando sobrepasar a los hombres en un afán voluntario de competición y, por tanto, adoptando una actitud agresiva”.

En todos los casos, “la fuerza de la presión, el grado de aceramiento, la rigidez y tensión de las formas y del movimiento, nos indicarán -dice L. Bousquet-, si la agresividad es expresada, contenida o rechazada”. Sin duda, hemos matizado mucho sobre ciertas escrituras-tipo, pero sobre la escritura angulosa, se siguen manteniendo hoy los mismos significados, en sentido negativo, indicados por Michon: rigidez, dureza, rudeza, intransigencia, inflexibilidad, terquedad, agresividad, y acentuación del PC (“Padre Crítico”), del Análisis Transacional.

Con escritura estrechada, muy inclinada, ligera sobrealzada y acerada, puede señalar celos, envidia, ingratitud, egoísmo, “retención” de objetos que no son de propiedad, avaricia, etc.

A17 - ANILLADA (Rellenada), Escritura:

La escritura anillada la define el Dr. Gille, en “Psicología de la escritura”, como movimientos en guirnalda buclada (figs. 14, 44, 83). Los bucles en forma de anillos se pueden instalar también en la escritura en arcos. La fig. 83 presenta las dos modalidades: guirnaldas bucladas y arcos buclados. En “Escritura y Personalidad” se interpretan también los dobles círculos o dobles anillos en los óvalos de las letras “a”, “o”, “d”, etc. como escritura anillada o rellenada, llamada también, erróneamente, escritura “jointoyée”.

(P) Con un ambiente gráfico armónico, refleja el deseo de agradar, la amabilidad de trato, la seducción de modales, la habilidad en las relaciones sociales, la destreza manual y de expresión verbal, la habilidad en los negocios y en saber silenciar todo aquello que puede molestar al prójimo y enturbiar el encanto personal.

(N) En sentido negativo, refleja la capacidad para adular y poner a los demás a favor de las intenciones egoístas personales. El sujeto sabe callar a tiempo e insinuarse sin demostrar abiertamente sus intenciones. Gusto por rodear las cosas de cierto misterio (capacidad para intrigar).Esta habilidad para engañar, para hacer las cosas atrayentes, para sacar partido del efecto psicológico que las palabras

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producen, es un reflejo del instinto posesivo y de la falsedad. Indica también narcisismo, es decir, el sujeto se erige a sí mismo como único objeto de interés.

A18 - APOYADA, Escritura:

La escritura es apoyada cuando aumenta bruscamente la presión en determinados trazos o direcciones en desproporción con el resto del grafismo (figs. 85b, 154, 162 y 178). Los apoyos repercuten de modo muy sensible sobre el grosor y espesor de los trazos, tomando a veces el aspecto de mazas (fig. 154) o de trazos fusiformes o en forma de huso (fig. 117a). Ver escritura “fusiforme”.

(P) Si los apoyos son armónicos y no distorsionan la buena armonía del conjunto (fig. 178) reflejan un erotismo sano, una líbido en progresión, una tendencia a sobrecargas de tensión que se expansionan sin disturbios en el comportamiento. Buena vitalidad y autorregulación de la energía, la cual está bajo el control de la voluntad, lo que no impide que el sujeto viva más de acuerdo con sus sentidos físicos, que con sus dones espirituales.

(N) Tendencia a la acumulación y descarga de tensiones emocionales violentas. Desplazamiento irregular de la energía. Disturbios en la sexualidad. Brusquedad, arrebato, explosividad espasmódica, propia de los sujetos epileptóides. La contracción espasmódica violenta de estos sujetos, en el caso de los movimientos masivos o fusiformes, se produce -según algunos autores- por efecto de “deseos bruscos y violentos de ciertos individuos muy sensuales, frecuentemente inestables, crispados, exaltados, de humor fantástico” (Delachaux).

La escritura con apoyos anormales, puede ser un indicador de un erotismo desviado que explota, ante pequeñas contrariedades, produciendo escenas espectaculares de una violencia emotiva exagerada.

Pulver opinaba que los regruesamientos fusiformes pueden deberse a una excitación o fuerza rechazada que se revela bruscamente. Los apoyos no fusiformes en sentido vertical, en los movimientos de flexión, son indicadores de una afirmación violenta de las actitudes, de una resistencia brutal a admitir otra postura o criterio del ya tomado o manifestado.

Los apoyos violentos en sentido horizontal (fig. 154) expresan el deseo de regir y dirigir por decreto, la tiranía hacia las personas más íntimas, la dictadura en el hogar y el desplazamiento de la sexualidad hacia el instinto de poder y de dominio.

A19 - APRETADA, Escritura:

Llamamos escritura apretada a aquella cuyas letras, en las palabras, se contraen, se estrechan o encogen como si quisieran ocupar el menor espacio posible. Los óvalos de las letras “a”, “o”, “d”, “g”, etc. pueden tener una anchura normal o superior. Se diferencia de la escritura concentrada, en que la escritura apretada comprime las letras, mientras la escritura concentrada puede comprimir solamente los espacios entre palabras y líneas, aunque a veces, ambos signos suelen darse

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juntos. Las figs. 15, 31 y 97a y b, son escrituras apretadas. La fig. 16 es una escritura concentrada.

(P) La escritura apretada en un ambiente positivo, expresa el repliegue sobre sí mismo, el deseo de autocontrol, el sentido de la economía, la introversión y una actitud reflexiva y cauta. El sujeto no está exento de cierta opresión de sentimientos (falta de libertad para expresar las emociones y respeto considerable a la personalidad ajena, a los derechos de otros y al hábitat de los demás).

En general la escritura apretada señala el predominio de la inhibición, de la retención, de la restricción limitativa sobre la expansión natural de los impulsos, tendencias y necesidades. En sentido positivo, esta inhibición puede compensarse por una sublimación de la energía instintiva en un intento de alcanzar el equilibrio vital indispensable.

(N) El sujeto arrastra sus problemas de infancia no resueltos. Es víctima de las prohibiciones, de la severidad educativa, de las disciplinas que le fueron impuestas en la niñez de las cuales no ha podido liberarse y, como consecuencia, permanece atado a los miedos y angustias neuróticos oprimentes. Esta inhibición psíquica produce los significados corrientes de timidez, pusilanimidad, desconfianza, egoísmo, estrechez del campo de conciencia, mezquindad, avaricia etc., producto de una líbido bloqueada o en regresión.

A20 - ARCOS (Coligamento en):

Las letras “m” y “n” y otros elementos de la escritura en la zona media toman la forma de arcos (las figs. 87, 103, 111b y 161 presentan distintos tipos de coligamento en arco). El arco es exactamente la inversión del movimiento en guirnalda. La guirnalda es un gesto abierto hacia arriba, el arco es un movimiento abierto por abajo. La guirnalda “abre”, el arco “tapa”, “recubre” “cierra”.

(P) En razón de su sentido simbólico de “esconder”, de “encubrir”, la arcada, en sentido positivo, puede indicar la necesidad de cubrir las apariencias con una cierta distinción y corrección de modales, preservándose de cualquier comentario despectivo o crítico del medio ambiente. En cierto modo, supone una actitud prudente de reserva, de desconfianza defensiva, que se encubre con la amabilidad. El sujeto no renuncia a su deseo interno de destacar, de ser admirado, de sentirse homenajeado.

El arco, en sentido positivo, con buen dinamismo, relieve y buen nivel estético (figs. 103 y 104), testimonia las facultades creativas, la necesidad de construir obras estéticas y la elegancia de espíritu, cualidades que contribuyen al secreto deseo de ser respetado, considerado y admirado.

El arco se produce frecuente en los grafismos femeninos de moda, en las llamadas “letras aristocráticas” procedentes de colegios religiosos de “alto prestigio”, aunque cada vez se ven menos. Las “poses”, los modales cultivados, el lenguaje y porte de muchas mujeres del gran mundo, como ocurre con las eternas protagonistas de la revista “¡Hola!” y de otras revistas del corazón, es considerado, por estas damas, como un medio eficaz para ser admiradas, del mismo modo que el vestido. Hoy el destape, exigido por la moda, tiene como misión llamar la atención, hacer reclamo,

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darse al placer que causa, a estas mujeres, sentirse contempladas como “féminas elegantes y bellas”. Para satisfacer el deseo narcisista de sentirse admiradas no dudan en gastar importantes cantidades de dinero en vestidos y joyas, mientras en otras partes del mundo 800 millones de personas pasan hambre o mueren en la miseria.

(N) En sentido negativo, el arco es un movimiento retrógrado, egoísta, egocéntrico, tras del cual está la habilidad de fingir y disimular, la adulación servil e interesada, la mentira, las intenciones secretas e interesadas de las personas falsas y desleales, sobre todo, si los arcos son buclados y se mezclan en el coligamento con los ángulos, los trazos filiformes, la verticalidad de la inclinación y los óvalos en doble anillo o abiertos por abajo (figs. 148 y 161), en cuyo caso ha de pensarse en un carácter astuto, solapado, insincero e hipócrita que puede llevar su egoísmo a cualquier extremo de falsedad y engaño.

Observación: El coligamento en arco, es frecuente en la edad crítica. En esa edad, el joven pasa de niño a adulto y se ve obligado a vigilarse y disimular la atracción sexual hacia el otro sexo y, en casos de desviación de la líbido, hacia sujetos del propio sexo. Al no haber logrado aún la independencia de los padres y tampoco, del todo, la vinculación edípica del varón con la madre y de la fémina con el padre, el futuro adulto tiene que ocultar sus problemas y conflictos en relación con la líbido, por lo que no es extraño que, en su escritura, abunde el coligamento en arcos.

A21 - ARCOS EN LAS MAYUSCULAS:

Los arcos en las mayúsculas tienen distinto significado que en el coligamento. El coligamento afecta a la vida social y emocional del sujeto, a sus contactos afectivos con los demás y al comportamiento moral. En cambio, los arcos en las mayúsculas, afectan a la autoimagen del sujeto, a la idea que tiene de sí mismo y de lo que querría ser.

En la mitología antigua, incluso en épocas relativamente recientes, el arco era, y es, un monumento destinado a homenajear a los héroes. En todas las grandes ciudades hay erigidos los famosos “arcos del triunfo”. La misma Iglesia utiliza los palios o doseles montados sobre cuatro o más varas para resaltar, en las procesiones, la importancia del Santísimo Sacramento, de los santos, del Papa y de sus representantes los cardenales y obispos, aunque algunos, no eclesiásticos, han sido glorificados con ese tipo de arcos, como Franco, caudillo de España. Los arcos en las mayúsculas, tienden a expresar el deseo de triunfo, de gloria, de magnificación, de exaltación del propio Yo.

(P) En sentido positivo, en un ambiente gráfico rítmico y armónico (figs. 96, 103, 114 y 215 ), indica imaginación y fantasía constructiva y creadora (talento inventivo). Este gesto-tipo se observa con frecuencia en grafismos de escritores, de artistas y científicos de fama, acostumbrados al éxito, a que les sonría la fama. Es el símbolo del triunfo que se tiene, o del triunfo que se desearía tener.

En otras palabras, el arco en las mayúsculas (representativas de la auto-imagen, del sí mismo de la persona que las escribe), es la expresión de un orgullo vanidoso, hijo del placer que el sujeto siente, o desearía sentir, ocupando el pensamiento de

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otros a base de exhibir los rasgos externos con los que inviste su personalidad, sus actos o creaciones personales, sus palabras o sus “posesiones”.

Observación: Los arcos en las zonas iniciales de las mayúsculas, pueden representar un anhelo, una apetencia pasiva, es decir, pueden ser sólo un deseo, un sueño con los ojos abiertos, si el ritmo y dinamismo (nivel de actividad), la presión del trazado, la dimensión, la inclinación y la continuidad son aspectos deficitarios.

A22 - ARCOS EN LOS TRAZOS FINALES:

Sólo tenemos, en las muestras gráficas del Diccionario, un ejemplo para ofrecer, aquel de la fig. 218 que se señala con flechas. No tenemos ningún otro caso capaz de ilustrar este signo. Los finales en arco suelen presentarse preferentemente en las mayúsculas. Las figs. 37, 38, 96, 105 y 123 de “Escritura y Personalidad” ofrecen muestras en donde el arco queda instalado en la zona final de las mayúsculas.

(N) Los arcos en las letras finales, instalados en las minúsculas, tienen distintos significados, según que sean movimientos en arco a la derecha (fig. 218 del Diccionario) o en arco sinistrógiro (fig. 97 de Escritura y Personalidad.). En el primer caso (fig. 218).Este tipo de arcos puede reflejar la intención oculta de apropiarse de objetos.

En la figura 97 de “Escritura y Personalidad”, los arcos regresivos en forma de guadaña, señalan el deseo de acaparar, de apropiarse egoístamente y de manera dura, de objetos, ventajas, oportunidades, etc. (ver los ángulos y enroscamientos de las “p”), aprovechándose de la ingenuidad de la gente. La presión desplazada es otro signo que agrava el equilibrio moral de esta persona, ya que corresponde a desviaciones o anomalías del instinto sexual.

La estructura final de las mayúsculas en arco de las figs.37, 38 y 96, corresponden a personajes que alcanzaron fama en su época. El primero es un político y los dos siguientes escritores muy conocidos. En cambio, la autora de la fig. 105 fue una popular dama que logró triunfar socialmente gracias a su belleza física, a su habilidad seductora y a su y sex-appeal. Finalmente, la damita de la fig. 123, gracias al encanto protector de esas “v” minúsculas, elevadas a mayúsculas por la dimensión, logró alcanzar sus ansias de gloria, de dinero y de alta situación social, tomando el papel de “hada protectora” de un joven de alta situación económica y social. Es significativo en este grafismo, la filiformidad, la inversión, las jambas en ocho de guarismo y los grandes bucles imaginativos de las hampas. Los arcos, en los finales de las letras “V” mayúsculas, desde Michon, se han considerado como un signo de “protección”, cuando cubren, por encima, las minúsculas que siguen. En la fig. 123, aquí comentada, no son las mayúsculas las que cubren a las letras siguientes, sino minúsculas elevadas a la categoría de mayúsculas, de donde la falsedad del papel protector.

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La impresión de armonía y belleza, de ritmo y equilibrio, de organización y dinamismo gráfico, dicho de otro modo, la existencia de una relación armónica entre los aspectos forma, espacio y movimiento, depende casi totalmente, del grado de cultura, del sentimiento estético y de la capacidad apreciativa de lo bello y armonioso que posee cada grafólogo. Crepieux-Jamin, basaba la superioridad e inferioridad general en la armonía, Klages y Roda Wieser en el ritmo y Moretti en su concepto de la desigualdad metódica.

Todos estos conceptos son demasiado subjetivos para poder precisarlos y valorarlos objetivamente. Nosotros, a través del grafoanálisis, hemos tratado de sacar unos porcentajes concretos, revisando y valorando cada grafismo a la luz de unos 250 signos diferentes cotejando las desviaciones de cada signo con su módulo estadístico correspondiente.

El “Método Vels de Grafoanálisis” aporta unos porcentajes, bastante fiables, del “sentido positivo y negativo” del ambiente gráfico, equivalente, en cierto modo, al concepto de armonía e inarmonía de Crepieux-Jamin, permitiéndonos dividir las interpretaciones en sentido general, sentido positivo y sentido negativo, tal como lo expusimos, hace muchos años, en la obra “Escritura y Personalidad”.

Decía Crepieux-Jamin en su ABC de la Grafología que “la armonía de la escritura resulta de sus buenas proporciones, de su claridad, del acuerdo entre sus partes. La sencillez, sobriedad y soltura precisan más su valor. La armonía de la escritura corresponde a la del carácter. Es el signo de la superioridad”.

Estamos de acuerdo con esta base pero, como hemos dicho al principio, la armonía es un concepto abstracto y complejo cuya apreciación depende del grado de sensibilidad, cultura, gusto estético, equilibrio interno y capacidad ponderativa de valoración de cada grafólogo. Nosotros pensamos, sobre esta cuestión, lo mismo que Crepieux con respecto a Michon . Hace falta un método de valoración que pueda eliminar toda apreciación subjetiva, toda proyección de nuestros propios estados psíquicos en el momento de valorar el grado de armonía de una escritura. Con el “Método Vels de Grafoanálisis” pretendemos haber eliminado, en buena parte, el riesgo de las apreciaciones subjetivas, aunque, nuestros conceptos del sentido positivo y negativo no miden exactamente la superioridad e inferioridad, ni la armonía, sino más bien el grado de adaptación y madurez psicológica de cada individuo.

A24 - ARPONES:

Los arpones son movimientos bruscos e inconscientes de retorno, en forma de gancho o arpón, que se producen en el tramo final o inicial de los trazos por efecto de una sacudida o descontrol nervioso (figs. 37, 90, 93 y 201).

(P)En un grafismo con nivel positivo alto, puede ser signo de tenacidad, de empeño en los objetivos, de resistencia a ceder a los obstáculos, las dificultades u oposiciones. El afán de poseer, de tener, de adquirir conocimientos, de saberlo todo y tenerlo todo, domina la mente del sujeto y produce la tenacidad adquisitiva y la resistencia en las propias ideas y posiciones, si los arpones están situados en las barras de las “t”.

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(N) Si los arpones se presentan en los trazos finales de las letras en la zona media (figs. 37, 70, y 93), el egoísmo posesivo suele ir seguido de imposición, de exclusivismo, de la tendencia a “retener” los “objetos” (personas o cosas) mediante presiones o chantajes afectivos más o menos suaves o exigentes. Este canibalismo psíquico (tendencia a absorber, a incorporar al Yo, tanto al ser amado como a las demás personas y objetos externos) es un afán patológico de seguridad, que entra dentro del factor k+ de Szondi (ver el significado de este factor en mi obra “La Selección de personal”, página 401).

Los arpones, como final de los movimientos verticales, puede ser un signo de reacciones explosivas y violentas de tipo epileptoide.

(N) En cualquier caso, la presencia de arpones en el grafismo es un claro síntoma de neurosis. Esta neurosis puede estar compensada, si el ambiente gráfico es positivo. Si, como ocurre en las figuras 37, 90, 93 y 201, el ambiente gráfico no es positivo, la desadaptación neurótica, la terquedad el egoísmo, el afán de posesividad, la agresividad y el latrocinio pueden darse con un nivel inferior. Con otros signos, como jambas complicadas, óvalos protuberantes, aplastados o rellenados, escritura blanda, descendente y desordenada, el afán de poseer, la avidez, la rapacidad, etc., puede ir emparejada con una inclinación vengativa, con un carácter maligno, intrigante y rencoroso.

A25 - ARQUEADA:

El movimiento configurativo de las letras “m” y “n” y de sus enlaces con las demás letras, en el coligamento, adopta la forma de arcos (figs. 110, 111b y 161). El arco afecta también al sentido de giro de los movimientos formativos de las letras de óvalo: “a”, “o”, “g”, “d”, etc. Los óvalos toman la forma de guirnalda cuando, sin ningún bucle inicial, están abiertos por arriba (figs. 17 y 18). Su estructura es arqueada cuando las letras de óvalo, o con óvalo, presentan bucles, en doble anillo o se cierran o abren en la base (figs. 24, 25, 26, 32, 83, 148 y 174). Debemos ésta última observación al Prof. L. Bousquet.

Tanto la arcada, como los óvalos trazados en sentido contrario a las agujas del reloj (óvalos en doble anillo o rellenados, óvalos buclados, óvalos abiertos o cerrados por abajo, etc.) “son movimientos, -dice el Prof. L. Bousquet-, que tienden a recubrir, a envolver”. Por tanto, la arcada en sentido positivo, se puede interpretar como una reacción instintiva de defensa (angustia frente al mundo exterior) cuya necesidad de auto-protección invita al sujeto a “revestir” su personalidad de modales corteses o de elegancia y distinción para presentarse a los demás, no según se ve el sujeto a sí mismo (orgullo), sino según quiere que los demás le vean, es decir, intenta ocultar sus lados desfavorables para llevar a cabo una adaptación positiva.

(N) Lo más frecuente es que la arcada aparezca en grafismo de nivel positivo bajo. Según el nivel de positividad, la arcada puede ser, simplemente, un signo de introversión, de reserva, discreción acentuada que mueven al sujeto a contactar con los demás adoptando una actitud de cautela, de cortesía, más o menos superficial o de distinción aparente. Con bajo nivel positivo, suele ser un signo de falsedad, de engaño, de egocentrismo marcado y de falta de confianza en sí mismo.

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La tendencia a la secretividad, a tener siempre escondidos los sentimientos, los deseos, las intenciones, frecuentemente malas o perversas, hace a éstos sujetos desleales, embusteros, calculadores, intrigantes fabuladores y simuladores, con una vocación inveterada al fingimiento, al disfraz, a la duplicidad, al engaño o a la estafa.

Al estudiar la escritura “Arqueada”, debe tenerse en cuenta las desigualdades en la zona media, especialmente en la forma, en la dimensión y en la rapidez.

(P) Las desigualdades citadas, con buen nivel positivo, suelen ser expresión de vivacidad y calor del sentimiento, de pasión, de intensidad de las emociones y de los estados anímicos, pero también pueden ser expresivas de frustraciones sentimentales y, a veces, de cierta impulsividad en las reacciones afectivas. He comprobado, con alguna frecuencia, las desigualdades de altura y de coligamento en personas divorciadas, separadas o con desavenencias matrimoniales. Estas personas intentan disimular sus complejos de fracaso y de culpabilidad a través de las arcadas, o del coligamento filiforme. La presencia de guirnaldas junto a las arcadas y movimientos filiformes, pueden indicar la necesidad insatisfecha de afectos tiernos.

(N) Las desigualdades en el coligamento, con déficit en la presión y desorden de espacio y de movimiento, señala debilidad en la voluntad, mala regulación en los mecanismos del control emotivo. Esta hiperemotividad neurótica, da lugar a la inconstancia, a la versatilidad, a la inestabilidad y a un comportamiento desigual y contradictorio.

La impresionabilidad y el descontrol emotivo, producen una voluntad variable, influenciable, polifacética, que origina la inconstancia, los contrastes, los cambios repentinos en las ideas, la falta de unidad y de disciplina en el comportamiento y, como consecuencia, la falsedad y el engaño en las justificaciones de la conducta. El sujeto puede mostrar su neurosis y su volubilidad en los diferentes entornos donde se mueve. Cambia fácilmente de amigos, de opinión y de planes. Si coincide con un coligamento mixto o variable, puede sospecharse algún fracaso en la esfera sentimental. Sin embargo, hay que tener en cuenta que muchos neuróticos supercompensan sus lagunas a través de su actividad laboral, mostrando toda clase de habilidades en el ejercicio de sus tareas. De éste modo, sus minusvalías en las relaciones del Yo con el otro sexo, o del Yo con el Tú, en la vida social, son supercompensadas con éxitos en la vida profesional. (Ver otras interpretaciones en Desigualdades de Dimensión).

A26 - ARRÍTMICA, Escritura:

Decimos que una escritura es arrítmica cuando presenta discordancias o desigualdades y descontrol en el ritmo, es decir, perturbaciones intensas y numerosas en relación con el movimiento, la forma y el espacio (fig. 49, 82, 83 y 85).

La fig. 49 presenta arritmias de forma, movimiento y espacio. La discordancia de forma y rapidez se puede ver claramente en las jambas cuya forma triangular y extensión, así como las mayúsculas, perturban y complican el espacio gráfico al

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invadir un terreno que no les es propio (ver la “S” y la “H” de la primera línea y la “L” de la penúltima línea).

Algo parecido ocurre en la fig. 82 donde se aprecian cambios de velocidad en la zona media, variaciones de dimensión importantes en los trazos iniciales, grandes desproporciones, discordancia y cambios de forma en las jambas y en las mayúsculas y sobrealzamientos muy significativos en los trazos iniciales y en las “s” minúsculas, propio de una personalidad paranoide y desquiciada.

En la figura 83 se aprecian también los cambios de forma, de velocidad y de inclinación de una persona poco cultivada, narcisista y poco dada a la veracidad. Finalmente, las arritmias en la fig. 85b, se deben a las distorsiones producidas por los fuertes “apoyos” verticales, en contraste con las letras interiores.

(N) Toda arritmia es el reflejo de una discordancia en la relación del movimiento con la forma y el espacio. La arritmia en el grafismo, refleja la posibilidad de desequilibrios importantes en la dirección de los instintos, tendencias y necesidades. No solamente refleja una neurosis o desadaptación del carácter, sino también anomalías en la esfera sexual. “Allí donde veáis anomalías de carácter, -decía Freud a sus seguidores-pensad que existen también anomalías sexuales”. Sobre el tema de la discordancia en el grafismo, que siempre va unida a la arritmia o desequilibrio del movimiento, ha hecho un estudio profundo el Dr. Gille-Maisani en su obra “Psicología de la Escritura” (págs. 86 y ss Editorial Herder, S.A., Barcelona, 1991).Recomendamos la lectura de este importante trabajo.

(N) Lucha entre la impulsividad y la necesidad de contención y moderación de las tendencias instintivas. Nerviosismo, inquietud y agitación. Inseguridad, propensión a la duda y a los cambios repentinos de ideas y proyectos. Constitución emotiva, sugestibilidad e impresionabilidad nerviosa. Discordancia de carácter por ambivalencia o desajuste entre impulso e inhibición. Conflictos neuróticos internos.

A27 - ARTIFICIAL, Escritura:

Una escritura es artificial o “bizarra”, cuando por expreso deseo voluntario, las letras no guardan más que un lejano parecido con la caligrafía normal (figs. 38a y b en las mayúsculas, 111a, 111b, 161, 162 y 186). Cuando las formas son extremadamente raras, el grafismo es extravagante.

Cuando el grafismo conserva una cierta armonía estética y con un nivel positivo alto, cosa nada frecuente, hay que sospechar en el autor un cierto narcisismo estético y creativo, un deseo de originalidad, no exento de una tendencia, más o menos absurda, a figurar y mostrase como un innovador, con ideas de reforma estética, política, económica, o de otro tipo.

(N) En general, refleja el snobismo, el deseo y necesidad de singularizarse y llamar la atención ocupando el pensamiento de la gente. Aspiración neurótica a que los demás vean al sujeto como dotado de cualidades y méritos extraordinarios que compensen su complejo de inferioridad. Cuando la conciencia toma una actitud excesiva en algún aspecto, en el inconsciente vive, con la misma fuerza, la cualidad contraria. En el axioma popular se conoce esta tendencia con la frase : “Dime de qué presumes y te diré de qué careces”.

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