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COMUNICACIÓN
DE PROXIMIDAD:
CADA VEZ MÁS LEJOS
Marco, experiencias y regulación
COMUNICACIÓN DE PROXIMIDAD:
CADA VEZ MÁS LEJOS
COMUNICACIÓN DE PROXIMIDAD:
CADA VEZ MÁS LEJOS
Marco, experiencias y regulación
EDITORES
Amaia Nerekan Umaran Miguel Ángel Casado Ramón Zallo
Juan Carlos Miguel de Bustos
TEXTOS
Miquel del Moragas Mª Trinidad García Leiva Francisco Campos-Freire Josep Àngel Guimerà Alejandro Barranquero Azahara Cañedo Xosé Soengas Pérez;
Ana Isabel Rodríguez Vázquez Juan José Bas Portero Marta Pérez Ruiz
Fernando Melgosa Rodríguez Marijo Deogracias
José María Chomón Serna Isabel Fernández Alonso Patxi Azpillaga
Javier García
Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad
Gizarte eta Komunikazio Zientzien Fakultatea Ikus-entzunezko Komunikazio eta Publizitate Saila
CIP. Biblioteca Universitaria
Comunicación de proximidad : cada vez más lejos : marco, experiencias y regulación / editores, Amaia Nerekan Umaran …[et al.] ; textos, Miquel de Moragas … [et al.].- Bilbao : Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea, Argitalpen Zerbitzua = Servicio Editorial, 2015. - 296 p. : il. gráf. ; 24 cm.
En la port.: Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Dpto. de comunicación Audiovisual y Publicidad. D.L.: BI-1489-2015. – ISBN: 978-84-9082-223-4.
1. Televisión local. 2. Medios de comunicación social locales. 3. Televisión - España. I. Nerekan Umaran, Amaia, coed. II. Moragas Spà, Miquel de, coaut. III. Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea. Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad.
316.77
654.197(460)
Editores
Amaia Nerekan Umaran Miguel Ángel Casado Ramón Zallo
Juan Carlos Miguel de Bustos Prólogo
Juan Carlos Miguel de Bustos/Ramón Zallo Textos
Miquel del Moragas Mª Trinidad García Leiva Francisco Campos-Freire Josep Àngel Guimerà Alejandro Barranquero Azahara Cañedo Xosé Soengas Pérez Ana Isabel Rodríguez Vázquez
Juan José Bas Portero Marta Pérez Ruiz
Fernando Melgosa Rodríguez Marijo Deogracias
José María Chomón Serna Isabel Fernández Alonso Patxi Azpillaga Javier García
Diseño y maquetación Artefakto
Este libro es el resultado del proyecto de investigación del Programa I+D+I orientado a los retos de la sociedad del Ministerio de Economía y Competitividad «Transformación de la televisión autonómica: debilitamiento del servicio público y perspectivas del desarrollo tecnológico en un entorno de crisis», bajo la dirección de Ana Azurmendi (CSO 2013-42270-R).
Servicio Editorial de la Universidad del País Vasco Euskal Herriko Unibertsitateko Argitalpen Zerbitzua ISBN: 978-84-9082-223-4
Lege gordailua: BI-1489-2015 Bilbao. Otoño 2015.
Índice
PRóLOgO ...11
PARTE I: MARCO Miquel del Moragas LA COMUNICACIóN DE PROXIMIDAD 30 AÑOS DESPUÉS ... 21
Sobre el concepto proximidad y su uso en políticas de comunicación ...23
Proximidad en el ámbito local ...24
Proximidad en el ambito de las pequeñas naciones europeas ...26
Proximidad en el ámbito comunitario ...28
La proximidad en la era Internet ... 31
Bibliografía ...35
Mª Trinidad garcía Leiva LA CONVENCIóN DE LA UNESCO SObRE DIVERSIDAD y LAS POLíTICAS DE COMUNICACIóN y CULTURA DE PROXIMIDAD ... 39
Introducción ... 41
La UNESCO y la diversidad cultural ...42
La Convención y la comunicación y la cultura de proximidad ... 45
Conclusiones ... 48
Bibliografía ... 50
Francisco Campos-Freire ESTRATEgIA, gObERNANZA y FINANCIACIóN DE LOS MEDIOS AUDIOVISUALES PúbLICOS AUTONóMICOS ANTE EL 2020 ...53
Regulación y estrategia ...55
Organización, gestión y gobernanza ...63
La independencia financiera ...66
Inestabilidad presupuestaria y estructural ...69
Diez retos de innovación y reconversión ... 74
Bibliografía ...79
Josep Àngel guimerà i Orts ANÁLISIS y PRObLEMÁTICA DE LA TDT LOCAL EN ESPAÑA (2010-2014): UN SECTOR COMPLEJO y DÉbIL CON PRObLEMAS ESTRUCTURALES ...87
Introducción ...89
Local y proximidad: una diferenciación teórica fundamental ...89
La implantación de la TDT: una doble refundación marcada por la debilidad ...95
Cuatro problemáticas clave de la televisión local en España ...97
Conclusiones ... 101
Alejandro barranquero HISTORIA y PRESENTE DE LA INVESTIgACIóN y EXPERIENCIAS EN EL TERCER SECTOR DE LA COMUNICACIóN EN ESPAÑA ...107
Introducción al estudio ... 109
De la difícil conceptualización del Tercer Sector de la Comunicación ... 109
Una aproximación histórica al Tercer Sector de la Comunicación en España ... 112
La historia de la investigación ... 115
Hacia una necesaria radiografía del Tercer Sector en España ... 119
Conclusiones ...123
PARTE II: EXPERIENCIAS Azahara Cañedo EVOLUCIóN DEL MARCO REgULADOR DE LA TELEVISIóN DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS: DEbILIDADES y FORTALEZAS PARA LA gARANTíA DE LA DIVERSIDAD ...133
Introducción ...135
La defensa internacional de la diversidad ...136
La diversidad cultural en el marco regulador de TPA ...138
Conclusiones ... 145
Bibliografía ...147
Ana Isabel Rodríguez Vázquez/Xosé Soengas Pérez TRES DÉCADAS DE TELEVISIóN AUTONóMICA EN gALICIA. ESTRATEgIA CONTRA LAS AMENAZAS DE UN MODELO EN CRISIS (1985-2015) ... 151
Introducción. Objetivos y método ...153
TVG: Razón de ser ... 154
Una mirada de largo alcance: 30 años de TVG ...155
Estrategia contra las amenazas de un modelo en crisis ...157
Conclusiones ... 164
Bibliografía ...165
Juan José bas Portero CANAL 9, CRóNICA DE LA DESESPERACIóN… ¿y AHORA QUÉ? ...169
Presentación ...171
Objetivo, metodología y fuentes ...172
Crónica de la desesperación: reforma y cierre de RTVV ...173
Una iniciativa singular: la Mesa Sectorial del Audiovisual Valenciano (MESAV)...175
Conclusiones: ¿Y ahora qué...? ... 177
Bibliografía ... 180
Normativa legal ... 180
Marta Pérez Ruiz/Fernando Melgosa Rodríguez CENTRO TERRITORIAL DE TVE EN CASTILLA y LEóN, UN EJEMPLO DE LA CAíDA DE LA INFORMACIóN DE PROXIMIDAD EN TVE ...183
Introducción ...185
Información de proximidad, eje de la programación de TVE en Castilla y León en su nacimiento ... 186
Nueva etapa en el Centro Territorial ...191
Conclusiones ...193
Bibliografía ...195
Marijo Deogracias Horrillo IDATZIZkO ALbISTEEN IkUS-ENTZUNEZkOTZEA. ALDAkETA ESTRATEgIkOA, bAITA EUSkAL kOMUNIkAbIDEETAN ERE (bERRIA, ARgIA ETA gOIENAREN kASUAk)...199
Sarrera ...201
Ikus-entzunezkotzea eta audientziaren zaletasuna ...201
Bideogintza, fidelizatzeko ...202
Jarraitutako metodologia ...203
Ikerketaren emaitzak ...205
Ondorioak...209
José María Chomón Serna LA CARRERA DE LAS RADIOS gENERALISTAS POR LA REDUCCIóN DE LA PROXIMIDAD LOCAL: HACIA LA ERA DE LA RADIO-PERIóDICO ... 217
Introducción ...219
Metodología ...219
La información local en la programación nacional y autonómica: el caso de Campofrío ...220
La programación de proximidad local y las audiencias: del mimetismo de las cadenas nacionales, a R5TN como máximo exponente de la reducción de contenidos locales ...222
La era de la «radio-periódico» ...227
La nueva realidad de la oferta local: el imaginario irreal de lo local ...229
La relevancia de lo próximo: cada vez menos relevante para las cadenas radiofónicas ...231
Conclusiones ...233
PARTE III: REgULACIóN Isabel Fernández Alonso REgULACIóN… RETOS REgULATORIOS PARA LA TELEVISIóN AUTONóMICA ... 239
Introducción ... 241
Generalización de mandatos marco y contratos programa, y evaluación de resultados. ...244
Establecimiento de criterios de promoción profesional al margen de filiaciones políticas y articulación de consejos de informativos eficientes. ...245
Garantía de financiación estable. ...246
Anulación de las previsiones sobre externalización de la ley 6/2012, incorporadas a la Ley general de la comunicación audiovisual. ...247
Fortalecimiento de los mecanismos de colaboración entre RTVE y las radiotelevisiones públicas autonómicas. ...248
Aprovechamiento de la nueva planificación del espectro para repensar los modelos de TDT autonómica, en función de las particularidades de cada comunidad. ...249
Creación de reguladores audiovisuales realmente independientes. ...250
Patxi Azpillaga RETOS REgULATORIOS DE LA RADIOTELEVISIóN LOCAL EN EL ESTADO ESPAÑOL ... 253
Introducción ...255
La regulación de la radiotelevisión en el Estado español ...255
La regulación del espacio local de radio ...258
La radio en la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra ...263
La regulación del espacio local de televisión ...268
La televisión local en la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra ...270
Conclusiones ...274
Bibliografía ... 277
Javier garcía garcía ObSTÁCULOS y POSIbILIDADES AL DESPLIEgUE DE LAS EMISORAS COMUNITARIAS ...279
Introducción ...281
Evolución: de la clandestinidad al reconocimiento legal ...282
El régimen jurídico de las emisoras comunitarias ...284
Obstáculos al desarrollo de las emisoras comunitarias ...290
Posibilidades para el despliegue de las emisoras comunitarias ...291
Conclusiones ...293
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Prólogo
Juan Carlos Miguel de bustos | Ramón Zallo
Los medios de proximidad desarrollan un papel clave como vertebradores sociales, difusores de información y cultura y garantes del pluralismo. Pero la fragmentación de las audiencias provo-cadas por el desarrollo tecnológico y por el actual escenario normativo, estructural y económico ha tenido como consecuencia su deterioro. También ha influido la gestión deficiente y un alto grado de politización en el caso de los medios públicos de ámbito autonómico.
La comunicación de proximidad, desplazada por las grandes cadenas de RTV privada de ámbito estatal, junto al interés creciente de los usuarios por las comunicaciones en redes sociales —que privilegian temáticas que van más allá de la geoesfera de proximidad— plantean un futuro com-prometido. En este ámbito, los discursos oficiales parecen consagrar lo mega —la globalización, las empresas más grandes, las audiencias masivas-, descuidando lo cercano, que es en donde lo humano se piensa, se siente y se experimenta. Se habla de sociedad de la información, pero esta excluye lo próximo. Esto no es por casualidad porque es en los medios locales, los medios comu-nitarios y los autonómicos en donde se encuentras los núcleos de resistencia comunicativa, en donde se defienden las identidades y en donde se plantean los verdaderos problemas de nues-tra sociedad. Estos medios hablan de la necesidad de que nuesnues-tras sociedades sean sociedades de la participación, en la que se complementen, sin excluir, todas las opciones comunicativas. Si los medios de comunicación son los garantes de la democracia, ésta no puede ser plena si solamente se consideran los medios centrales, los que pertenecen a los grandes grupos, los que ante todo buscan la rentabilidad estrictamente económica. De esta preocupación nace este libro. El libro está organizado en tres partes. Comienza con las cuestiones más teóricas y más gene-rales, para después abordar un buen número de experiencias y casos y finalizar con los retos regulatorios, en donde se reflexiona sobre la dirección de los cambios que los poderes públicos deben impulsar.
Abre el texto Miquel de Moragas, pionero en el estudio de la televisión de proximidad en Europa, señalando la multitud de conceptos y de realidades existentes cuando se hace referencia a los medios de proximidad —medios de la sociedad civil, militantes, libres, sin ánimo de lucro, de par-ticipación, etc. Establece tipologías y considera que existe un redimensionamiento de los medios comunitarios a través de Internet. Puede considerarse que estos medios son distópicos, porque se habla de ellos, están presentes en la retórica de los poderes públicos, pero realmente no exis-ten en los reglamentos. Si esto se señala en el primer texto de los autores del libro, se
correspon-12
de también con el pensamiento final de Javier García, cuando considera que el problema es más político que jurídico, ya que a lo largo de las etapas que han atravesado los medios comunitarios, se ha llegado a una actual de cierto reconocimiento legal, pero éste es virtual, porque en la reali-dad se ha excluido a las televisiones comunitarias en el reparto de frecuencias.
El texto de Trinidad García coloca su objetivo en la diversidad cultural. La Convención sobre pro-tección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales de la Unesco de 2005 se re-fiere a lo local en varias ocasiones, y puede decirse que diversidad y lo local-regional están rela-cionados, ya que ambos términos se apoyan, y uno sin el otro carece de sentido. La Convención concluye con la reafirmación del derecho —podría hablarse del deber— que tienen los Estados de formular y aplicar políticas culturales (y por tanto comunicativas) en los diferentes planos, entre los cuales debe estar lo local y regional.
Francisco Campos es un investigador especializado en la televisión pública. Recuerda datos que permiten contextualizar la acción de ésta, como cuando apunta que en 2013 había más de ocho mil canales de televisión en la Europa de los 28, pero menos del 5% eran de titularidad pública; dicha cifra le da pie a afirmar que la fragmentación no es sinónimo de pluralismo, de forma que al lector le surge inmediatamente la cuestión de si la marginalización de lo público es transitoria o si se va a incrementar. En su texto, rico en datos y tablas interesantes, aparece la misma reflexión anteriormente efectuada por Miquel de Moragas y por Javier García. En este caso cabe hablar de nominalismo ya que en relación a lo público existen múltiples tratados e infinidad de textos que proclaman su necesidad, pero se asigna al mercado como regulador de dicha actividad, que pre-cisamente va contra el mercado, ya que en lo público —y por ende en los medios de proximidad, por ejemplo en las televisiones públicas autonómicas— deben primar objetivos no siempre mo-netizables, en los que la rentabilidad buscada sea social; sin que esto signifique que no tienen que estar bien gestionados. Apunta hacia un nuevo modelo de gobernanza, en la que se elimine el peso de las mayorías políticas y la estabilidad de la financiación, aspectos en los cuales coincide con el texto de Maribel Fernández, quien dedica una buena parte de su texto a analizar este como uno de los principales problemas de nuestras televisiones públicas estatales o autonómicas. Josep Angel Guimerá es buen conocedor de los medios locales, sobre todo de las televisiones y especifica los problemas que considera que caracterizan a la televisión local. Ésta encierra tal heterogeneidad de situaciones que incrementa la complejidad de su estudio. Es explícito en re-sumir la situación de la televisión local ya que considera que su situación, que no era ya de por sí buena, ha aumentado su inestabilidad, como consecuencia de la mala gestión de la administra-ción pública hacia la TDT. La televisión local que nace en los años 1980, surge en ciudades y pue-blos pequeños. Desde el principio hubo televisiones locales privadas, pero éstas han buscado incrementar su cobertura, tal y como lo muestra en la tres etapas que considera. Tras la lectura del texto, el término que se asocia a las televisiones autonómicas locales es que éstas están inmersas en una mutación permanente y que es un sector débil, con excesivo número. Además, sus contenidos no son siempre «de proximidad». Precisamente por ello aboga por la implanta-ción de un modelo que no sea homogéneo y que se adapte a la realidad de cada territorio.
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El último texto del primer apartado del libro es de Alejandro Barranquero. Los medios comuni-tarios surgen en la transición y se inspiran en las radios libres francesas e italianas. Muestra las diferencias de los medios comunitarios con los medios tradicionales —línea editorial, audiencia, financiación, estatuto jurídico—. Si antes se ha hablado de nominalismo, para dar cuenta que en la realidad no se ha apoyado a los medios comunitarios, resulta que paralelamente, también los investigadores han descuidado su estudio. En ambos casos, parte del desinterés puede ser ex-plicado porque en los 80 aparecen las radios y las televisiones autonómicas. Finalmente presen-ta los resulpresen-tados de una encuespresen-ta realizada entre los medios comunipresen-tarios. Una buena parte de los medios encuestados reconoce que producen más del 75% de su programación, por lo cabe pensar que ésta es una característica esencial de los medios que en el libro se consideran. El segundo conjunto de textos —territorios y experiencias— está constituido por seis textos. El primero, de Azahara Cañedo, muestra que el modelo de televisión asturiana no promueve la diversidad lingüística cultural, ni el pluralismo político. La última ley aprobada en la Comunidad autónoma —de 2014— no soluciona el problema de marginación de la lengua asturiana ni con-templa el papel de liderazgo que le corresponde a una televisión pública autonómica en todo lo relativo a la normalización y promoción de lenguas. La televisión asturiana constituye un ejem-plo de modelo externalizado, lo cual puede potenciar la industria audiovisual regional asturiana, pero debieran instituirse cuotas de producción para que dicha potenciación fuera máxima. La televisión gallega está arraigada en la sociedad gallega, y el hecho de que tenga ya treinta años de existencia implica la necesidad de analizar su historia, de cara a su mejora. Xosé Soengas y Ana Isabel Vázquez consideran que nada debe quedar al margen del análisis —tipo de con-tenidos, capacidad de producción, modelos de gestión y de financiación, etc.— y apuntan una serie de recomendaciones para su mejora, entre las que destacan el mejor reconocimiento de las audiencias, especialmente de los más jóvenes, ya que se ha reforzado una tendencia hacia el envejecimiento de los televidentes de la televisión gallega; de forma que para llegar al público infantil y juvenil ha comenzado a emitir un mínimo de ocho horas de programación en gallego di-rigidas a dicho público. También recomiendan establecer una estrategia de utilización de nuevas tecnologías, con lo cual pueden llegar aún más al público infantil y juvenil.
El caso valenciano es un caso excepcional y ejemplar porque es la primera televisión autonómica que cierra y muestra lo que puede suceder en alguna otra. Juan José Bas señala que el cierre de la TV valenciana añade un nuevo problema, que es el de reformular un nuevo modelo, limpio de los múltiples problemas presentes en la televisión: los relacionados con los modelos de gestión y gobernanza, con las funciones sociales de los medios públicos y con la redefinición del Servi-cio Público, los modelos de financiación, etc. La justificación del cierre (para así poder asegurar otros servicios públicos) es inaceptable porque en los servicios públicos —educación, sanidad, comunicación y entretenimiento en valenciano, transportes, etc.— no cabe su consideración por separado, como servicios excluyentes, porque la ausencia de uno plantea problemas a los otros. El cierre, además de constituir una anomalía democrática y de privar a la ciudadanía de un ins-trumento de expresión lingüística e identitaria, afecta también a los futuros estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, que ven limitada su proyección e inserción
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nales. Destaca lo positivo de la asociación MESAV (Mesa Sectorial del Audiovisual Valenciano), en donde se junta el mundo profesional y el académico, de cara a planificar y desarrollar, junto a los poderes públicos, políticas sociales e industriales; esta última cuestión no es banal, porque el cierre de la televisión ha eliminado el tejido de la industria audiovisual que se había constituido en torno a la televisión.
Marta Pérez y Fernando Melgosa plantean un caso interesante en un ámbito en el que no existe televisión autonómica pública (Castilla y León). En esta Comunidad, el centro territorial de RTVE ha sido un elemento fundamental para ofrecer información de proximidad de calidad, mediante el incremento del número de programas informativos y de entretenimiento relacionados con dicha Comunidad. Sin embargo, esto ha sido consecuencia del apoyo financiero de los Gobiernos re-gionales al centro territorial de la zona y menos a la voluntad estratégica de RTVE. Desde, 2008, sin el apoyo financiero de la Comunidad, no basta con un solo informativo territorial de treinta minutos para dar cuenta de toda la actividad informativa de una Comunidad múltiple (nueve pro-vincias). En este contexto, la radiotelevisión autonómica privada —Radio televisión de Castilla y León— es quien ofrece los contenidos de proximidad.
El creciente uso del video en las ediciones digitales de los medios de información escrita, como acompañante de la información, es analizado por Marijo Deogracias, quien se cuestiona sobre el modo de utilización, los rasgos y el significado de este video noticioso. Esto lo realiza tras las experiencias —aún en curso— en diferentes medios de comunicación en euskera —Berria (dia-rio), Argia (revista) y Goiena (multimedia comarcal)-, comparándolas entre sí y con El Correo. El resultado es que en todos los casos hay un valor añadido. El análisis de contenido y las entrevis-tas que realiza le sirven para concluir que la audiovisualización de los medios y del periodismo es evidente y responde a los cambios sociales en los hábitos del público actual y potencial, como consecuencia de la generalización de Internet. Sin embargo, aunque la audiovisualización aña-dida ha venido para quedarse, no existe ningún modelo —por ahora-, ya que existen diferentes respuestas. Tampoco existe unicidad en las estrategias y establece la posibilidad de que los me-dios euskaldunes colaboren en el diseño de estrategias y de modalidades para así aprovechar mejor esta audiovisualización.
El último caso es planteado por Jose María Chomón, que analiza el desinterés que tienen las grandes cadenas radiofónicas españolas respecto de los contenidos de proximidad local. En este contexto, las emisoras locales sirven como meras corresponsalías informativas de las emiso-ras centrales, a la vez que sirven de escaparates recaudatorios de los ingresos generados por la publicidad local. Lo local es considerado de un orden secundario y por tanto dotan de menos recursos a las emisoras locales. En algunos casos —como el del incendio de Campofrío, en Bur-gos, en 2014— resultó que las cadenas nacionales no podían informar sobre el hecho, al no tener espacios de cobertura local los fines de semana. A veces, esta negligencia es pagada cara, como lo muestra el hecho de que R5 haya perdido el 60% de su audiencia. Esta y otras radios apuestan por el modelo de radio-periódico, que es aquella radio que ofrece contenidos del día anterior (que es lo que caracteriza a los medios escritos tradicionales).
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El último apartado del libro está constituido por tres textos relativos a la gobernanza y a la regula-ción de los medios de proximidad. El primer texto, de Maribel Fernández, caracteriza el modelo de radiotelevisiones autonómicas españolas a través de tres problemáticas. La primera característica es el fuerte grado de intervención política en los órganos de gobierno, que reflejan las mayorías gubernamentales, lejos de un modelo profesional o cívico, que es el que propone la autora. La se-gunda característica son los crecientes recortes presupuestarios tanto vía mercado (reducciones de los ingresos publicitarios), como vía subvención, que tiene consecuencias dramáticas, como el cierre de la televisión valenciana o de algún segundo o tercer canal. La tercera característica es la tendencia a la externalización, sin ninguna transparencia. Estos problemas llevan a la autora a hacer ocho propuestas para la mejora de las televisiones autonómicas. Además del modelo de gestión profesional anteriormente referido, entre otras medidas, todas deberían establecer mandatos marco y contratos-programa que permitieran evaluar el resultado de los objetivos considerados, así como una financiación estable. La creación de un organismo independiente para regular el au-diovisual resulta necesario. Estas medidas, junto a las otras que considera permitirían sanear y re-legitimar económica, social y políticamente las televisiones autonómicas.
Patxi Azpillaga analiza los retos regulatorios de la televisión local en el Estado español, que sis-temáticamente ha salido perjudicada en la ordenación del sistema audiovisual español. En este sentido, la regulación estatal ha pretendido un modelo rígido de demarcaciones territoriales, que no se ajusta a las realidades de la comunicación. También ha buscado implantar un modelo co-municativo en el que están presentes los mismos actores, en todos los ámbitos —local, autonó-mico, estatal—. Ello ha impedido el desarrollo de prácticas sociales alternativas y participativas e incluso la aparición de una oferta audiovisual privada, de ámbito local, que se diferenciara de las ofertas estatales o autonómicas públicas, así como de los grandes grupos de comunicación. Por otro lado, la crisis económica que afecta al sector de la comunicación ha agravado las di-ficultades. En el caso vasco, la cuestión lingüística aparece como una cuestión aún irresuelta. Es por ello que resulta necesario redefinir el modelo: un modelo comunicativo más equilibrado que tenga en cuenta los diferentes ámbitos —local, autonómico y local— así como lo público, lo privado y el tercer sector, de forma que reconozca las funciones y las necesidades de cada uno de ellos, rompiendo la tendencia del tratamiento efectuado hasta la fecha de considerarlos idén-ticos, sólo que a escala diferente. En esta renovación del modelo debe reforzarse lo público y el tercer sector, estableciendo medidas para asegurar su funcionamiento y su continuidad, sin olvidar el establecimiento de medidas que reduzcan las consecuencias de la crisis económica. Cierra el apartado y el libro el texto de Javier García, en el que se estudia la problemática legal de las radios y de las televisiones comunitarias que transmite a través de ondas terrestres. Señala la decepción que supuso la Ley General de Comunicación Audiovisual, que no ha supuesto nin-guna mejora para las radios comunitarias; incluso se puede decir que ha empeorado su situación, ya que cada vez es menor el espacio radioeléctrico disponible para las radios y televisiones co-munitarias; y la televisión TDT es más cara. A esto debe añadirse los escasos recursos con que cuentan los medios comunitarios. Por lo que además de que se les tenga en cuenta a la hora de asignar frecuencias, deben contar con apoyo para infraestructuras.
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La lectura de los textos lleva a pensar la necesidad de asegurar la existencia de los medios co-munitarios, de forma que pasen a ser una realidad, no algo nominativo o virtual, únicamente presente en las leyes, reglamentos y discursos. La acción esperada no es únicamente la de los poderes públicos apoyando la constitución de los medios de proximidad y asegurando su fun-cionamiento. También desde dentro, los propios medios comunitarios deben aprovechar la di-gitalización y la diversificación de plataformas para redefinir su lugar social y sus misiones. Este libro pretende hacer reflexionar sobre múltiples aspectos, en la convicción de la necesidad de un sistema comunicativo de proximidad con protagonismo del servicio público y de la sociedad civil. Un futuro sin medios de proximidad es un futuro comunicativo imperfecto, pero también una democracia incompleta.
PARTE I:
MARCO
COMUNICACIóN DE PROXIMIDAD: CADA VEZ MÁS LEJOS • PARTE I: MARCO
LA COMUNICACIÓN
DE PROXIMIDAD
30 AÑOS DESPUÉS
Miquel de Moragas Spa
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1. Sobre el concepto proximidad
y su uso en políticas de
comunicación
En esta ponencia, cuya invitación agradezco a la UPV/EHU, procuraré aportar algunas ideas (y también mi propio testimonio vivido) para la interpretación de este fenómeno que denomina-mos «comunicación de proximidad».
Nuestro objetivo es formular algunas propuestas de futuro para este ámbito de comunicación, buscando formas para sortear las amenazas que le acechan, convencidos de que la «comunica-ción de proximidad» constituye un activo fundamental de la democracia. Para aproximarnos a ello creo que puede resultar interesante revisar el pasado, los orígenes del concepto «proximi-dad» desde la etapa de la transición democrática, hasta la actual crisis de la TDT, considerando el papel de guía conceptual que puede atribuirse a la investigación académica al respecto.
No me propongo entrar en un debate de tipo nominalista sino analizar el origen y el uso del con-cepto «proximidad» como un modo de interpretar las cuestiones de fondo de las políticas de co-municación de los últimos 30 años, con dos factores que se van entrecruzando: la reivindicación política, cultural y lingüística relacionable con los espacios sociales, y la continua transformación tecnológica del sistema de comunicaciones.
El término proximidad (para una ampliación véase Guimera, 2012) aparece en el marco de los es-tudios de estructura y políticas de comunicación, en la etapa post Mac Bride (1976-1980), justo en el momento de la transición democrática, cuando se discute sobre las competencias que de-ben corresponder a los diversos espacios audiovisuales que pugnaban por romper con el mo-nopolio centralista de RTVE.
No me referiré aquí a la pugna que protagonizan las empresas de televisión privada y que de he-cho consiguen imponer sus intereses en el desarrollo de la regulación audiovisual en cada nueva etapa de transformación (vía satélite, TDT, redes digitales), sino a la pugna que mantuvieron los tres niveles de comunicación de proximidad: proximidad local, proximidad comunitaria, proximi-dad nacional o autonómica.
Nuestro reconocimiento a la contribución del concepto de proximidad a nuestras políticas de co-municación no debe impedirnos advertir que, con el paso de los años, este concepto ha sido so-metido a una importante erosión semántica, con connotaciones más relacionables con los nichos del mercado audiovisual, que con las ideas iniciales de complicidad, participación y adecuación de contenidos.
24
Pero veamos a grandes rasgos y separadamente la evolución de cada uno de los tres ámbitos citados, para concluir con una reflexión general sobre las nuevas oportunidades que ofrece la red a estas experiencias de comunicación.
2. Proximidad en el ámbito local
La definición y tipología de la comunicación local en los años 80 tenía una gran importancia polí-tica porque ella también significaba la delimitación de sus ámbitos competenciales.
En la primera etapa de la transición el concepto «local» pareció resultar insuficiente para incor-porar todos los matices que exigía el proceso democrático que se proponía.
Intentando responder a estos retos, en 1984, desde la UAB, organizamos una de las primeras jornadas académico-profesionales del sector con el título de «Primeras Jornadas sobre Meso-Comunicación en Cataluña».
¿Por qué «Meso-Comunicación»?
¿Por qué considerábamos que el término «local» no parecía suficiente? Debemos recordar el contexto.
Se necesitaba un término que pudiera caracterizar a todos los distintos medios de comunicación (prensa, radio y televisión) ubicados entre la comunicación interpersonal y la comunicación de masas. Esto respondía a la necesidad de identificar todo un sector, el de la comunicación local, que precisaba de una regulación específica y reclamaba un lugar en el nuevo espacio de comu-nicación democrático.
En cualquier caso debemos señalar que el concepto «mesocomunicativo» siempre se consi-deró de manera operativa y no ontológica, para referirnos a ámbitos de recepción mediáticos intermedios entre la comunicación interpersonal y la comunicación de masas, un problema, de fondo, que aparecerá de nuevo en la idea de «autocomunicación de masas» acuñado por Manuel Castells como argumentaré más adelante.
La comunicación local debía expresar dos coordenadas al mismo tiempo: la que correspondía a los espacios físicos, territoriales, lingüísticos, y la que correspondía a la naturaleza de las relacio-nes que podían establecer emisores y receptores: compromiso, implicación, participación, com-plicidad. De ahí la búsqueda de expresiones que pudiesen complementar el concepto territorial de «local» con sus funciones democratizadoras y participativas.
No era una mera cuestión nominal, ni una cuestión teórico-tipológica, sino una cuestión compe-tencial y política.
Por otra parte, las experiencias internacionales empezaban a enviarnos informaciones sobre el potencial democrático de los medios comunitarios (Quebec, Bélgica, Alemania) pero también
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señales de alarma sobre el deterioro y colonización de algunas experiencias locales. En Italia, por ejemplo, las experiencias locales iban siendo ocupadas por la política expansiva comercial de Berlusconi que construía su imperio mediático a base de apoderarse de pequeñas y medianas televisiones locales.
Podríamos decir que se construía un sistema local que no era local.
Un sistema de comunicación local no definido en sus funciones y misiones comunicativas era un terreno apetecible y propicio para que los grandes medios de comunicación fueran creando sus franquicias, primero estatales (Fininvest) y en el futuro globales (Mediaset).
En 1988, en el libro «Espais de Comunicació» (1988), donde utilizaba el concepto de mesoco-municación para referirme al sector emergente de la comesoco-municación local, y consideraba que «la noción de ámbito comunicativo debía permitirnos el establecimiento de una nueva tipología de los medios capaz de identificar las posibilidades y las formas de participación social, cuestión central de las políticas democráticas de comunicación que no debían limitarse al análisis del con-trol, sino que también debían considerar la democratización de su uso» (MORAGAS, 1988, 23). En 1989 llegó a nuestra biblioteca el número 57 de Dossiers de l'Audiovisuelle, coordinado por Guy Pinau, con un título que llamó poderosamente nuestra atención: La télévision de proximité. En el mencionado dossier se describían diversas experiencias de comunicación audiovisual lo-cal (video, satélite y cable), pero también experiencias de programación descentralizada de las televisiones regionales en Europa. El nuevo concepto, además de ser menos esotérico (y algo pedante) que el de mesocomunicación, tuvo una rápida aceptación y vino a convertirse en una especie de áncora semántica aceptada ampliamente por académicos, activistas y reguladores. El concepto de «proximidad» apareció como el complemento necesario. Proximidad significaba anclar la polisemia de lo local con las nociones de territorio, identidad, pero también de complici-dad ente emisores y audiencias y, muy importante, como marco competencial del nuevo siste-ma audiovisual democrático.
Los años 1980 a 2000 vieron el incremento de numerosas experiencias de televisión y radio lo-cales de proximidad que, curiosamente, pudieron beneficiarse de la ausencia de una legislación reguladora detallista lo que les permitía adaptarse a cada contexto (condiciones horarias, for-mas de producción, sistefor-mas hibrido público-privado). Esto permitió que en Catalunya pudiesen llegarse a identificar hasta un centenar de emisoras de televisión local que venían a enriquecer el panorama audiovisual en múltiples aspectos, participación, producción audiovisual, cooperación y redes, formación de profesionales, dinamización de la vida social y cultural, etc.
La irrupción de la TDT, en abril de 2010, vino acompañada de un discurso propagandístico sobre su supuesta incidencia en el incremento de la diversidad en el panorama audiovisual de España, pero resulto ser justo lo contrario. En el ámbito estatal, lejos de favorecer el pluralismo, la TDT no hizo sino favorecer la concentración. También tuvo una incidencia muy negativa sobre el siste-ma audiovisual local, suponiendo grandes dificultades de sostenibilidad para las mejores
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riencias de televisión local. Esta realidad ha sido ampliamente estudiada (Guimera, 2011, Gómez Rubio, 2013).
La implantación de la TDT fue demoledora para las experiencias de televisión local de proximidad. Pasar del sistema analógico al sistema digital supuso una sangría para los medios locales: de cer-ca de un centenar de cer-canales existentes en Catalunya antes del cierre analógico se pasó a algo menos de 40, de los cuales tan solo 11 públicos.
La creación de las demarcaciones (ámbito de implantación de la TDT) fue especialmente nega-tiva al no responder necesariamente a los ámbitos municipales donde se puede producir la par-ticipación democrática.
Las primeras televisiones en abandonar el territorio fueron precisamente las que correspondían a los ámbitos más reducidos, asfixiadas por los costes del nuevo sistema de transmisión pero también por las normativas, supuestamente garantistas de regulación de la producción, de la programación horaria y de la publicidad. Las televisiones capaces de superar estas restricciones se fueron concentrando en los municipios grandes y de tipo medio, entre los 50.000 a 100.000 habitantes, donde era viable una televisión de proximidad, que bien podía ser calificada de proxi-midad metropolitana.
¿Las radios y sobre todo las televisiones desaparecidas son irrecuperables? Es posible que al-gunas puedan recuperarse. La respuesta dependerá de la evolución del tránsito de aquellas ex-periencias a las nuevas plataformas Internet. Algunas televisiones locales ya han conseguido sobrevivir emigrando a la red, ahorrándose así los costes de emisión (TDT) y sorteando las obli-gaciones de ofrecer contenidos continuos y amplios horarios. Otras emisoras, sobre todo a par-tir de 2005, han nacido ya únicamente por Internet, aunque todo ello, por el momento, haya sido a costa de ver reducido su impacto y su audiencia dejando el terreno libre a otras televisiones que no son de proximidad.
3. Proximidad en el ambito
de las pequeñas naciones
europeas
El nacimiento, diciembre de 1982 y enero de 1984 respectivamente, de las televisiones de Eus-kadi y Catalunya, casos a los que aquí me refiero principalmente, reclamaba una nueva tipología de los espacios televisivos. El debate sobre su modelo constituía una cuestión estratégica clave. También aquí la denominación del modelo respondía más a la delimitación de competencias po-líticas que a disquisiciones epistemológicas.
¿Qué tipo de televisiones eran Euskal Telebista o TV3? ¿Regionales, autonómicas, nacionales? o ¿complementarias y antropológicas como pretendían los directivos de RTVE?
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Recordemos: ¿tercer canal, cuarto canal, canal regional de RTVE, canal autonómico, televisión nacional?
Decir, por ejemplo, que TV3 era una televisión «regional» sonaba parecido a cuando se decía que los catalanes hablábamos en lengua «vernácula» o, peor aún, en «dialecto», las palabras podían usarse como formas de «minorización» pero alternativamente también de «afirmación». Cabe recordar que en los años 80 la propuesta del PSOE era la creación de un modelo de televi-sión pública con ventanas territoriales, regionales, que era, de hecho, el modelo de la BBC (BBC Scotland, BBC Wales), de la RAI 3 y de France 3. La larga reivindicación de los parlamentos vasco y catalán para legislar otro modelo «no regional», tuvo que superar diversos obstáculos, entre ellos, la persistencia hasta 1989 del monopolio de la red de telecomunicaciones controlada «fé-rreamente» por RTVE (época Calviño 1982-1986).
La definición de estos modelos televisivos significaba un verdadero reto para los incipientes es-tudios sobre estructura y políticas de comunicación. Delimitar el modelo significaba identificar la misión y las funciones de estas televisiones para la participación democrática, para la normaliza-ción cultural y lingüística, lo que afectaba a todos los planos y géneros de la comunicanormaliza-ción (canon BBC): entretenimiento, educación, información.
Se decía, por ejemplo, que los medios de proximidad no tenían por qué limitarse a su propio ám-bito informativo, sino que debían incluir sus puntos de vista sobre informaciones de cualquier ámbito geográfico, pero , al mismo tiempo, se reconocía que los medios de proximidad eran los únicos que podían informar de la experiencia política, económica y social de su entorno más in-mediato, informaciones que los grandes medios no cubrían, salvo en el caso de que el territorio fuese víctima de alguna catástrofe (Moragas, 1988, 33).
Pronto se descubrió la necesidad de situar los análisis de caso sobre el País Vasco y Catalunya en el marco de los estudios comparados sobre televisión internacional y, concretamente, sobre la televisión en Europa.
A esto respondieron las investigaciones que realizamos Carmelo Garitaonaindia, Bernat López y yo mismo, en el marco del proyecto EURORETEVE, publicadas en 1995 y 1999, respectivamente:
Decentralitzation in the Global Era. Television, Regions and Small Countries in Europe y, Televi-sión de proximidad en Europa1.
La investigación a escala europea utilizaba el concepto de «televisión de proximidad» para lla-mar la atención sobre la necesidad de no limitar la regulación (y los derechos de emisión) a los espacios estatales y a los espacios internacionales abiertos con la implantación de los satélites de difusión directa.
1 MORAGAS, Miquel de, GARITAONANDÍA, Carmelo (eds.) (1995), Decentralitzation in the Global Era. Television, Regions and Small Countries in t , Londres: John Libbey. MORAGAS, Miquel de, GARITAONANDÍA, Carmelo y LÓPEZ, Bernat (eds.) (1999), Television on your Doorstep, decentralization experiencies in the European Union, Luton: Luton Press.
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Se proponía a los Estados y a la Unión Europea que dejasen de considerar a la televisión un asunto exclusivo de los estados-nación, y que considerase también como «europeos» a los diversos espacios culturales y políticos con orígenes geográficos, históricos y lingüísticos diversos. Así tuvimos la oportunidad de presentarlo en sesión de «earing» en el Parlamento Europeo en marzo de 1994.
Se intentaba llenar así un gran vacío que incluso afectaba al propio Informe Mac Bride en el que apenas si se hacía referencia a esta diversidad de espacios de comunicación.
Aparte de la comunicación estatal y la comunicación internacional debía reconocerse una gran diversidad de espacios y modelos de comunicación de pequeña y media escala que pugnaban por ocupar su espacio en el sistema de comunicaciones.
Proximidad resultaba ser de nuevo una palabra comodín, pero que en ningún caso nos ahorraba la tarea de establecer una tipología de los medios, teniendo en cuenta, contra lo que suele pensarse, que la diversidad aumenta cuando más reducido es el territorio audiovisual que se contempla. Entre otras se proponía considerar las siguientes categorías de televisiones en las regiones (que no televisiones «regionales») de Europa:
• Televisión de producción delegada (de una emisora estatal) en la región.
• Televisión descentralizada (de una emisora estatal), que produce algunos programas para la región.
• Televisión de desconexión regional, que produce una programación específica para la región. • Televisión de organización federada, que producen entre varias una emisión general. • Televisiones de régimen autonómico, como era el caso de TV3 y Euskal Telebista. • Televisiones metropolitanas de cobertura comarcal o regional
• Etc.
4. Proximidad en el àmbito
comunitario
El título de este congreso utiliza —correctamente— la expresión «comunitario» para referirse a uno de los modelos de comunicación de proximidad, junto con el ámbito autonómico y el ámbito local. También aquí la cuestión terminológica es importante y tiene sus consecuencias políticas. Podemos decir que el término comunitario puede ejercer una función semántica similar a la que
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ha ejercido el término «proximidad» para delimitar los modelos de televisiones y radios locales de servicio público. Solo que en este caso la complejidad se incrementa al referirse a prácticas de comunicación muy diversas.
Benjamin Ferron, de la Universidad de Rennes, llegó a identificar hasta 50 términos distintos para designar lo que aquí denominamos genéricamente «comunitario». Obsérvese: medios alterna-tivos, amateurs, autónomos, de base, no lucraalterna-tivos, ciudadanos, clandestinos, contra informa-tivos, de la diáspora, disidentes, educainforma-tivos, étnicos, libres, independientes, indígenas, insurrec-cionales, juveniles, locales, marginales, micro media, militantes, minoritarios, de los movimientos sociales, multiculturales, de oposición, paralelos, participativos, piratas, políticos, populares, con-testatarios, radicales, rebeldes, de resistencia, revolucionarios, callejeros, rurales , de la sociedad civil, subversivos, sindicales, tácticos, del tercer sector, underground, obreros (Ferron, 2012). Esta larga lista de términos responde a los múltiples enfoques y realidades analizadas en los es-tudios comparados. Cada uno de ellos corresponde a un aspecto o a un enfoque de estas prác-ticas de comunicación, con algunos puntos en común, definidos en numerosos documentos y manifiestos. Según la Asociación Mundial de Radios Comunitarias, estos medios se caracteriza-rían por tres características básicas:
1. Unas determinadas condiciones de propiedad (sin áni mo de lucro).
2. Una forma horizontal y participativa de gestión y producción de contenidos.
3. El objetivo de profundizar en la democracia y de ejercer la libertad de expresión sin restricciones.
Si nos referimos a nuestro entorno euro-mediterráneo los términos más recurrentes podrían ser los 10 siguientes: medios alternativos, de proximidad, comunitarios, no lucrativos, ciudada-nos, contra informativos, libres, de los movimientos sociales, participativos, del tercer sector. Esta última expresión, medios del tercer sector, sería útil para la tipología de radiotelevisión de proximidad que propone este congreso, tercer sector (de proximidad) diferenciándose del sector público/institucional y privado/comercial de la comunicación.
Visto desde otro punto de vista el concepto «medios comunitarios de proximidad» también se-ría una buena alternativa para referirse a los medios que precisan de regulación en tanto que suponen la utilización del espacio público radioeléctrico.
Otros medios, que no precisan de espacio radioeléctrico ni de regulación alguna para su difu-sión lo que necesitan es, simplemente, libertad de expredifu-sión. Es el caso de los medios definibles como alternativos, clandestinos, disidentes, insurreccionales, militantes, rebeldes, revoluciona-rios, subversivos, etc.
También es cierto que con la implantación de las TIC se están multiplicando las posibilidades de comunicación que no necesitan «pedir permiso» para emitir.
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La aportación académica al debate
La participación académica en el debate sobre medios comunitarios es, incluso, anterior al men-cionado debate sobre la mesocomunicación en los años 80.
Recordemos el contexto. En los años 70 aparecen las denominadas radios libres, entre ellas las pioneras Radio Alice de Bolonia, creada en 1976 y Ona Lliure de Barcelona creada en 1979. Se trataba de fenómenos urbanos de inspiración libertaria, asociados a movimientos sociales con voluntad de comunicación alternativa a los grandes medios.
La academia también tuvo una relación estrecha con estos movimientos, en la práctica y en la teoría, introduciendo en España temas y proyectos de vanguardia internacional especialmente de la experiencia italiana (Baldelli 1972; Faenza, 1873).
En este sentido cabe mencionar el simposio organizado por José Vidal Beneyto y la UAB en Sa-lou, con el título de «Alternativas a los Medios de Comunicación» (Vidal Beneyto, 1978). También la publicación de los primeros libros sobre estas materias (Bassets, 1981; Prado, 1983).
En estas primeras etapas los conceptos clave eran «radios libres», «medios contrainformati-vos» i «alternaticontrainformati-vos», mientras que en América Latina se utilizaban los términos «comunita-rio», «para el cambio social», término que sigue utilizando hoy La Asociación Mundial de Radios Comunitarias (AMARC) y la Red de Medios Comunitarios (ReMC). Algunas experiencias espa-ñolas incluyen ambos términos, como es el caso de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid.
En el ámbito internacional se han desarrollado distintas investigaciones y publicaciones, con in-teresantes análisis comparados. Es el caso de la red internacional OURMedia/NUESTROSMe-dias, fundada en 2000 y que en la actualidad agrupa cerca de 600 investigadores de 40 países.
Medios comunitarios, reconocidos por la retórica
pero impedidos por los reglamentos
Los medios comunitarios han recibido el apoyo formal, con múltiples declaraciones retóricas, por parte de los principales organismos internacionales2, recomendando a los Estados que
reconozcan y regulen la existencia de los denominados medios del Tercer Sector o comunitarios. Después de muchos años de resistencia la Ley General de la Comunicación Audiovisual (LGCA) de 2010 (BOE de 1 de abril de 2010) introdujo en su articulado esta misma retórica: «Todas las personas tienen el derecho a que la comunicación audiovisual se preste a través de una pluralidad de medios, tanto públicos, comerciales como comunitarios que reflejen el pluralismo ideológico, político y cultural de la sociedad. Además, todas las personas tienen el derecho a que la comunicación audiovisual se presente a través de una diversidad de fuentes y de contenidos
2 Reconocidos por a la Resolución del Parlamento Europeo, de 25 de septiembre de 2008, sobre los medios del tercer sector de la comunicación (TSC) (2008/2011(INI),
<http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2010:008E:0075:0079:es:PDF>
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y a la existencia de diferentes ámbitos de cobertura, acordes con la organización territorial del Estado» [...] (Artículo 4).
Pero el problema estaba en los reglamentos. O no llegan a aprobarse, o no se facilitan las condiciones técnicas necesarias (dominio público radioeléctrico), o se introducen clausulas que hacen inviable de facto las experiencias comunitarias (horarios, financiación, áreas de cobertura, condiciones técnicas, etc.), todo ello para evitar cualquier competencia con los otros sectores de la radiodifusión (público y comercial).
En 2012 , pasados dos años de la aprobación de la Ley, Miriam Meda constataba que «las pro pias autoridades no habían cumplido con las previsiones de la ley al no haber legalizado las emisiones de absolutamente ninguna radio libre y comunitaria del Estado (Meda, 2012).
Pasados otros dos años, en 2014, solo podemos consignar la aprobación de algunas emisoras en Navarra (Meda, 2014) y la situación de expectativa de algunas emisoras en Euskadi. Por su parte el Gobierno español ha dado otro paso atrás en este reconocimiento al aprobar un plan técnico de la TDT que deja fuera a las televisiones sin ánimo de lucro, y esto incluso a pesar de las recomendaciones del Consejo de Estado (29/09/2014).
5. La proximidad en la era
Internet
La irrupción de Internet, a medida que se va ampliando el uso de estas tecnologías, comporta la multiplicación de las formas de comunicación para las que ya no es necesario pedir permiso. No se trata únicamente de la posibilidad de trasladar las emisiones de algunas radios o televisiones a la red, sino, más ampliamente, de la creación de nuevas formas de comunicación que permiten la participación y el activismo ciudadano.
Apenas implantada la TDT ya se divisa una nueva era: la era de la comunicación de proximidad por Internet, la era de la red, con la posibilidad de crear y reorganizar, sin fronteras ni demarcaciones, los espacios de comunicación.
Como ya ha sucedido en otras etapas de la historia de la comunicación estas nuevas tecnologías no significaran el fin de la «era de los medios», o de la «era broadcasting», sino una nueva es-tructura de intercambios.
Los datos disponibles sobre la evolución de la penetración de Internet pueden ayudarnos a una primera interpretación del estadio actual de esta evolución. Centrándonos en el caso español (véase cuadro) se evidencia una implantación que puede calificarse de masiva (68 % de usua-rios) pero también la existencia de grandes grupos sin conexión ni uso (32 % en España). En
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los próximos años veremos la progresiva implantación de la televisión híbrida (TV/Internet) i la generalización de las plataformas de recepción de comunicación en pantalla. Esto facilitará sin duda los modelos de televisión y radio «sin necesidad de pedir permiso» y como contrapartida mayores desigualdades en los recursos de comunicación.
Evolución de los usuarios de Internet (penetración %) 2008 2014
En Galicia 39,1 55,4
País Vasco 52,6 67,3
Cataluña 51,8 72,6
Media en España 68,1
Fuente: EGM
En las próximas décadas es muy posible que una gran parte de la comunicación que hoy llama-mos de proximidad (en sus dos vertientes social y territorial) se produzca fuera de los medios convencionales, construyendo una nueva ecología de la comunicación.
Esta nueva ecología de la comunicación constituye, sin duda, uno de los principales retos de los actuales estudios sobre políticas de comunicación.
En los años 80 se pedía a los académicos que participasen en la defensa del movimiento de la comunicación local, describiendo el sistema y divulgando el valor de su aportación a la democra-tización. Ahora se nos pide saber interpretar las tendencias, hacer prospectiva, interpretar las funciones de la comunicación de proximidad en el contexto de estos cambios.
En su libro Comunicación y poder Manuel Castells introduce un concepto que puede ayudarnos a la comprensión de la situación de lo que hemos llamado comunicación de proximidad en la nueva era digital: el concepto de autocomunicación de masas, «caracterizada por que su contenido es
autogenerado, su emisión autodirigida y su recepción autoseleccionada» (Castells, 2009: 108).
Este concepto resitúa en la era Internet el viejo debate sobre los medios comunitarios en un aspecto clave «La difusión de Internet y de las comunicaciones inalámbricas ha descentralizado
las redes de comunicación, lo que permite múltiples puntos de entrada en la red de redes»
(Castells, 2009: 111).
El desarrollo tecnológico va construyendo una nueva estructura de los espacios de comunicación en su doble coordenada social y territorial. La comunidad (social) no exige continuidad (territorio). Las nuevas redes horizontales pueden conectar en cualquier momento lo local (la proximidad) y lo global. Nuevos medios o recursos de comunicación como los SMS, blogs y bitácoras, videoblogs, podcasts, wikis, nuevas aplicaciones como Youtube, Facebook o Twitter permiten la creación de comunidades en línea, redes de relaciones sociales.
Castells destaca los aspectos positivos, en términos de cambio social y democratización, que pueden impulsar —no determinar— las redes de autocomunicación de masas: «la tecnología por
sí misma —dice Castells— no produce el cambio cultural y político, aunque siempre tiene un
33 to poderoso de naturaleza indeterminada. No obstante, las posibilidades creadas por el nuevo sistema multimodal de comunicación interactiva refuerzan extraordinariamente las oportuni-dades de que nuevos mensajes y mensajeros ocupen las redes de comunicación de toda la so-ciedad, reprogramándolas de acuerdo con sus valores, intereses y proyectos. En este sentido, la construcción de una autonomía comunicativa tiene directamente que ver con el desarrollo de la autonomía social y política, un factor clave para fomentar el cambio social» (Castells 2009:532).
Tampoco puede caerse en la ingenuidad de pensar que la centralización y el control han desa-parecido, por el contrario, como también señala Castells: «las empresas más importantes están
pensando en «recomercializar» la autocomunicación de masas independiente basada en inter-net» (Castells, 2009: 141).
A pesar del auge de la autocomunicación de masas los programadores de la comunicación de masas mantienen un considerable poder de conectar en la red, porque, de hecho, la comunica-ción más divulgada se procesa a través de los grandes medios, especialmente de la televisión. Con estas precauciones podemos adelantar un mensaje optimista sobre la comunicación de proximidad, necesariamente redefinida en términos sociales y territoriales.
Internet: oportunidades para la comunicación de proximidad
Los cambios que significa la implantación de Internet más bien pueden interpretarse como nue-vas plataformas de oportunidad para la comunicación de proximidad en los ámbitos nacionales y lingüísticos de dimensiones reducidas y no estatales (como es el caso de Euskadi, Catalunya y Galicia). Deberemos averiguar las contradicciones pero también las oportunidades.
Ciñéndome ahora al caso catalán (Moragas, 2012), la irrupción de Internet ha supuesto diver-sas oportunidades para fortalecer lo que denominamos «espai català de comunicació»). Entre otras, las siguientes:
• Innovaciones introducidas por la CCMA, en sus sistemas de emisión en línea y a la carta. • Consolidación de diversos medios de comunicación de proximidad, de origen cultural o
cívico, en línea o en doble plataforma.
• Experimentación de nuevas televisiones por Internet (IPTV), algunas de ellas con vocación de cubrir todos los territorios de lengua catalana.
• Eliminación de fronteras para la distribución de emisiones dentro de un mismo dominio lingüístico. Así, por ejemplo, mientras el gobierno valenciano (que acumula suspensos en comunicación) impide la recepción de la televisión catalana en Valencia ... Los usuarios pueden conectar con ella vía Internet.
• Proliferación de blogs en lengua catalana (blogosfera catalana), varios miles de iniciativas dedicadas a una gran variedad de temas (economía, cultura, periodismo, política, tecnología, gastronomía, etc).
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• Iniciativas ciudadanas como la Wikipedia en catalán, enciclopedia construida por iniciativa de los propios internautas de manera participativa y voluntaria (con cerca de 430.000 entradas en 2014).
En definitiva, creación de la «catosfera», con múltiples iniciativas institucionales y sociales en la red.
Un ejemplo paradigmático de esta nueva dinámica lo encontramos en el proceso y éxito final de la obtención del dominio «.cat» otorgado por la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN) el 16 de septiembre de 2006 y que en octubre de 2014 se acercaba a los 80.000 registros3, algo ciertamente impensable hace unas década para un idioma como el
cata-lán que pugnaba por iniciar su «normalización».
Pero, aparte de estos medios y aplicaciones, también debemos tener en cuenta que la red cons-tituye una plataforma potencial de cooperación. Internet no es únicamente un medio de difu-sión y de acceso a contenidos, es también una red y, por tanto, instrumento de organización, de cooperación, de reorganización de las actividades institucionales. Una iniciativa refuerza a otras iniciativas. Podemos destacar en este sentido las nuevas plataformas de agrupación de blogs, la sindicación de programas de televisión y radio, y la creación de «áreas digitales» de intercambio y cooperación para la prensa local y comarcal.
Podemos concluir que con Internet «la comunicación de proximidad» se ve redimensionada. El espacio virtual de la proximidad ya no es una entelequia. La globalización cultural también puede interpretarse en términos positivos para las identidades de comunidades reducidas. Las tecno-logías de la información también pueden redimensionar los valores añadidos de las identidades. Ser minoría o comunidad reducida, puede dejar de ser, única y necesariamente, una debilidad. Ser minoría también puede ser una fortaleza si se gestionan adecuadamente las posibilidades que representa la singularidad (política, cultural, lingüística). Como dice Castells: «la red es global, pero los contenidos son locales, se adaptan a la cultura local y a la diversidad de las audiencias fragmentadas» (Castells, 2010: 110).
Pero este valor potencial de la singularidad no se podrá transformar en valor efectivo, en noto-riedad, si no se vincula a los procesos modernos de producción y almacenamiento de contenidos adaptables a las nuevas demandas culturales, a lo que hemos llamado metafóricamente «proxi-midad en la nube»… pero esto ya seria materia de otro artículo.
3 <http://fundacio.cat/ca/noticies/record-de-dominis-cat-registrats-aquest-estiu>
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COMUNICACIóN DE PROXIMIDAD: CADA VEZ MÁS LEJOS • PARTE I: MARCO
LA CONvENCIÓN
DE LA UNESCO
SOBRE DIvERSIDAD
y LAS POLÍTICAS
DE COMUNICACIÓN
y CULTURA DE
PROXIMIDAD
Mª Trinidad garcía Leiva
Este trabajo se enmarca en el proyecto de investigación Diversidad cultural y audiovisual: buenas prácticas e indicadores (ref. CSO2011-26241), el cual se desarrolla en el marco del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica del Ministerio de Economía y Competitividad de España.