Plan General de
Cooperación para
el Desarrollo de
la Comunidad de
Madrid
Dirección General de Inmigración, Cooperación al Desarrollo y Voluntariado CONSEJERIA DE SERVICIOS SOCIALES
Dirección General de Inmigración, Cooperación al Desarrollo y Voluntariado
CONSEJERIA DE SERVICIOS SOCIALES
Plan General de Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004)
2001-2004
cubierta1 24/1/03 17:00 Página 1Plan General de
Cooperación para
el Desarrollo de
la Comunidad de
Madrid
Dirección General de Inmigración, Cooperación al Desarrollo y Voluntariado
CONSEJERIA DE SERVICIOS SOCIALES
2001-2004
© Dirección General de Inmigración, Cooperación para el Desarrollo y Voluntariado. Consejería de Servicios Sociales. Comunidad de Madrid.
© Equipo Interdepartamental de Investigación. Departamento de Educación.
Departamento de Metodología y Evaluación. Facultad de Filosofía y Letras.
Universidad Pontificia Comillas de Madrid.
Preimpresión e impresión:
Gráficas Arias Montano, S. A. 28935 Móstoles (Madrid).
Depósito Legal: M. 53.395-2002
Índice
Presentación ... 7
Capítulo 1. Introducción ... 11
Capítulo 2. Contexto de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid ... 17
2.1. Cambios en el papel de la Cooperación Internacional ... 19
2.2. La Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid ... 21
Capítulo 3. Principios y marco estratégico de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid en el periodo 2001-2004 ... 25
3.1. Los principios operativos de la Estrategia de Cooperación Descentralizada de la Comunidad de Madrid ... 27
3.2. Marco Estratégico de actuación 2001-2004 ... 30
3.2.a. Enfoques horizontales ... 31
3.3.b. Objetivos y prioridades sectoriales ... 32
3.3.c. Prioridades geográficas ... 38
3.3.d. Indicadores de comportamiento ... 39
Capítulo 4. Marco presupuestario del Plan General ... 41
4.1. Proyección presupuestaria 2001-2004 ... 43
4.2. Presupuesto por instrumentos y requisitos de eficacia de la ayuda ... 44
4.3. Presupuesto por áreas geográficas ... 45
4.4. Presupuesto por objetivos ... 45
Capítulo 5. Instrumentos de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid ... 47 5.1. Programas ... 49 5.2. Proyectos ... 50 5.3. Ayuda Humanitaria ... 50 5.4. Cooperación Técnica ... 51 00_INDICE_PRES 24/1/03 17:02 Página 5
Capítulo 6. Socios de la Cooperación madrileña ... 53
6.1. Introducción ... 55
6.2. Socios de la cooperación de la Comunidad de Madrid en los países del sur ... 55
6.3. Socios en la Comunidad de Madrid ... 56
6.4. Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) ... 58
6.5. Organismos Internacionales ... 58
Capítulo 7. Requisitos para una Cooperación eficaz ... 61
7.1. Mejora de la calidad de la Cooperación madrileña ... 63
7.2. Educación para el Desarrollo ... 64
7.3. Investigación y especialización en cooperación para el desarrollo ... 66
Capítulo 8. Gestión de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid ... 69
8.1. Programación y definición: Planes Estratégicos de Actuación y Planes Anuales ... 71
8.2. Construyendo un método de cooperación descentralizada ... 72
8.3. La gestión del Plan General ... 73
8.4. Evaluación ... 74
P
presentación
00_INDICE_PRES 24/1/03 17:02 Página 7La actual situación mundial, con dos tercios de la población que sufre pobreza o po-breza extrema, caracterizada en numerosas ocasiones por situaciones de guerra o vio-lencia civil, limitaciones en el disfrute de los derechos humanos, existencia de gobiernos no democráticos, enfermedades, desnutrición, vulnerabilidad ante desastres ecológicos, discriminación por razones de género o etnia, por intereses económicos a veces devas-tadores porque desconocen el desarrollo humano, nos empuja a actuar, y justifica la po-lítica de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid, que se suma a una comunidad internacional que debe, cada vez de manera más eficaz, combatir la lacra de la pobreza, y promover la consecución de la democracia y el respeto por los derechos humanos.
La Cooperación para el Desarrollo es entendida por la Comunidad de Madrid como el conjunto de recursos y capacidades que la Región de Madrid pone al servicio de los paí-ses en desarrollo, con el fin de contribuir a su progreso humano, económico y social. Su objetivo último es la erradicación de la pobreza en todas sus manifestaciones, según establece el artículo primero de la Ley 13/1999, de 29 de abril, de Cooperación para el Desarrollo.
El Plan General que ahora se publica, aprobado por el Consejo de Gobierno en el mes de agosto de 2001 y ratificado por la Asamblea de Madrid en el mes de marzo del pre-sente año, planifica la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid hasta el año 2004. Supone sumarse estratégicamente a las respuestas que la población está tratando de activar para lograr los resultados y beneficios de un desarrollo que se les re-siste. Además pretendemos sumar nuestros esfuerzos a los de otros socios que quieran llevar a cabo una cooperación comprometida contra la pobreza mediante un trabajo con-junto y organizado, única forma de intentar avanzar en políticas de desarrollo responsa-bles y consensuadas.
El Plan General se alinea así con el replanteamiento de la cooperación que se realiza en la década de los noventa en diferentes cumbres mundiales, reflexión crítica adoptada a la vista de la experiencia acumulada internacionalmente, respecto de los resultados obte-nidos y del enfoque tradicional de ayuda gubernamental, pasando a considerarse el desarrollo humano de una forma integral, un desarrollo entendido como proceso y que tiene que venir de abajo a arriba, en el que la participación de los distintos agentes cons-tituya la expresión de solidaridad social. Replanteamiento que culmina en el año 2000 con la aprobación de la Asamblea General de Naciones Unidas de la «Declaración del Mile-nio», por la que sus 189 países miembros se comprometen a realizar las políticas nece-sarias para que en el año 2015 miles de personas puedan vivir con dignidad, en los lla-mados Objetivos de Desarrollo Internacional.
El Plan General adopta, por un lado, el enfoque de la cooperación descentralizada, en-tendida como la confluencia y participación de actores públicos y privados, del norte y del sur, en su apoyo a los procesos de desarrollo. Y por otro, el enfoque de asociación entre
Presentación 00_INDICE_PRES 24/1/03 17:02 Página 9
los diferentes actores, como un pacto para el desarrollo entre norte y sur y un compro-miso por un objetivo común, basado en la concertación entre los diferentes intereses que puedan tener los múltiples actores. Además, entre sus principios operativos destaca el hecho de tomar en cuenta las respuestas dadas por las poblaciones del sur, protagonis-tas de su propio desarrollo.
La intención que subyace en el Plan General, es involucrar y conseguir también la con-certación en nuestra Región entre los diferentes actores de la cooperación madrileña, Ad-ministración regional, Administraciones locales con fondos de ayuda, ONGD, universida-des, sindicatos y organizaciones empresariales, grupos sociales diversos, de modo que se adopte un enfoque de cooperación descentralizada, que se convierta en una fuerza in-tegradora de una mayor eficacia y sostenibilidad de la cooperación madrileña para apo-yar procesos de desarrollo.
Es, por lo demás, un Plan por objetivos y con un contenido económico, signo de la seriedad del trabajo de planificación realizado, en el que se establece el marco presu-puestario previsto para el cuatrienio, que apuntala la tendencia alcista de los recursos destinados a cooperación desde el año 1988, con la intención de que el esfuerzo presu-puestario se acerque progresivamente al 0,7% del presupuesto anual de gastos de la Co-munidad de Madrid.
Esta es la pretensión del Plan General. Con su publicación la Comunidad de Madrid quiere difundir y dar a conocer la programación de la cooperación para el desarrollo del Gobierno Regional, animando a ciudadanos, organizaciones y entidades públicas y priva-das a participar activamente en esta tarea solidaria que nos concierne a todos.
PILAR MARTÍNEZLÓPEZ
Consejera de Servicios Sociales Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004)
1
capítulo
Introducción
La aparición de la cooperación descentralizada como un proceso emergente en el mundo de nuestros días está relacionado con la convergen-cia de dos procesos simultáneos. Por un lado, la redefinición durante los años 80 del papel del Es-tado y la consecuente tendencia hacia la des-centralización política y administrativa, llevando la elaboración y gestión de las políticas públicas hacia administraciones más cercanas a los ciu-dadanos. De otro lado, el replanteamiento de los modelos globales de cooperación internacional, en dirección al nuevo concepto del desarrollo hu-mano, basado en la idea del aumento de la par-ticipación del conjunto de los agentes sociales en los procesos de desarrollo y de lucha contra la pobreza.
La conciencia social cada vez más consolida-da de la inaceptable situación de pobreza que sufren las grandes mayorías del mundo, así como la demanda de una mayor participación de los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida pública se ha traducido en un aumento considerable del papel de las organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y las colectivi-dades locales del Norte y del Sur, tanto en los procesos nacionales de desarrollo como en las actuaciones de la cooperación internacional para el desarrollo. La consecuencia de todo ello es otra manera de hacer cooperación, que per-sigue integrar a toda la diversidad de agentes en los procesos de desarrollo, implicándolos a lo largo de todo el ciclo de las intervenciones y re-definiendo y precisando los papeles y responsa-bilidades de cada uno según sus capacidades y de acuerdo con el principio de subsidiariedad, para crear vínculos y redes estables que permi-tan poner en marcha actuaciones de desarrollo de largo plazo.
Por otro lado, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, en la actualidad se tiene claro que los Estados no son las únicas entidades que actúan
en la vida internacional, en la medida en que la estructura de la comunidad internacional se ha hecho más compleja y diversificada. La coopera-ción para el desarrollo se va conformando como un elemento de importancia creciente en la ac-ción de las Administraciones Públicas Autonómi-cas y Locales. Un dato que se fundamenta en una concepción interdependiente y solidaria de la sociedad internacional y de las relaciones que en ella se desarrollan.
Como resultado de estos procesos, las accio-nes de cooperación internacional para el desa-rrollo llevadas a cabo por las administraciones lo-cales y autonómicas españolas han seguido un proceso expansivo durante los últimos años, al-canzando un papel cada vez más destacado en el sistema español de cooperación internacional. Así lo reconoció el Comité de Ayuda al Desarro-llo de la OCDE en su Informe sobre la coopera-ción española de 1998. En este sentido, la coo-peración para el desarrollo realizada por Comuni-dades Autónomas y administraciones locales constituye una especificidad de gran riqueza en el contexto internacional por su importante evo-lución y compromiso. Prueba de ello es que los recursos destinados a Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) por las administraciones autonómicas, provinciales y municipales españolas se han mul-tiplicado por 20 en la última década y represen-tan por este motivo una cuota cada vez más alta de la AOD total.
Es importante destacar, no obstante, que el hecho de que la cooperación tenga un carácter descentralizado no tiene que ver tanto con el tipo de donante que financia las actuaciones, cuanto con el enfoque adoptado por la política de coo-peración. Se trata, en concreto, de que el centro del proceso de desarrollo se sitúe en los propios agentes, en toda su diversidad y riqueza, de tal forma que se conviertan en protagonistas de su propio desarrollo, garantizando un verdadero
im-Capítulo 1. Introducción 01_INTRODUCCION 24/1/03 17:02 Página 13
pacto de las acciones en el objetivo primordial de reducción de la pobreza.
Conscientes de que en nuestro país se ha im-puesto, por el momento, una utilización del tér-mino cooperación descentralizada referido a la cooperación realizada por las administraciones autonómicas y locales, este Plan General opta, no obstante, por una acepción distinta, enten-diendo que se trata de un modo y estrategia de cooperación fundamentada en la participación de agentes, el diálogo público-privado y el princi-pio de subsidiariedad. De esta forma, la Comuni-dad de Madrid se une al proceso de replantea-miento de la cooperación para el desarrollo que se verifica en el seno de los principales donantes multilaterales, y en la Unión Europea de modo especial. Esta última viene profundizando desde la IV Conferencia de Lomé en una concepción descentralizada de la cooperación para el desa-rrollo y en los procedimientos para su puesta en marcha. En la misma línea que la experiencia de la Unión Europea, este Plan General de Coope-ración para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid, desarrolla una estrategia de cooperación descentralizada que pone el énfasis en:
• La promoción de la participación activa del conjunto de los agentes de la cooperación, tanto del Norte como del Sur, en todo el pro-ceso de desarrollo.
• La preocupación porque los beneficiarios de la cooperación se constituyan en verdaderos agentes y socios de la cooperación para el desarrollo, y, por tanto, la consideración del fortalecimiento de las capacidades de los mis-mos como estrategia central para la genera-ción de un verdadero desarrollo.
• La adopción de un enfoque de proceso, en-tendiendo que se necesita tiempo para garan-tizar la participación, la apropiación, así como la promoción de capacidades locales, a través de un sistema de aprendizaje y de fomento del capital social en las comunidades beneficia-rias.
• La gestión descentralizada de la cooperación, delegando responsabilidades de gestión a los
actores sobre el terreno, respetando el princi-pio de subsidiariedad, responsabilidad finan-ciera y buen gobierno.
• La búsqueda de relaciones horizontales y es-tables entre los socios del Norte y del Sur, asentadas en la confianza y en la exigencia mutua, de acuerdo con un principio de asocia-ción.
• El respeto del principio de subsidiariedad que trate de acercar lo más posible los ámbitos de decisión y de gestión a la ciudadanía.
El presente Plan General se concibe como una estrategia de cooperación descentralizada ade-cuada a la trayectoria y las capacidades de la cooperación madrileña.
La Comunidad de Madrid realiza actuaciones de cooperación internacional para el desarrollo a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta. El sistema madrileño de cooperación se ha venido construyendo paulatinamente, gracias al impulso conjunto de los poderes públicos y de una población sensibilizada ante los problemas del subdesarrollo en el mundo y sus repercusio-nes en nuestra Comunidad.
La evolución de los lineamientos estratégicos, de las prioridades geográficas y sectoriales, de los instrumentos y modalidades de actuación y de la estructura institucional y organizativa de la Cooperación Madrileña, ha pasado por un gra-dual proceso de maduración, que tiene su princi-pal hito en la aprobación de la Ley 13/1999, de 29 de abril, de Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid (LCDCM). La LCDCM asumió los principios de la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo (LCDI) aprobada por el Congreso de los Diputados en julio de 1998 y tendrá en cuenta las orientaciones y prio-ridades establecidas en los instrumentos de pla-nificación de la cooperación española.
Con la aprobación de la LCDCM se han crea-do las condiciones para la definición general de las orientaciones y principios de la política ma-drileña de cooperación para el desarrollo, que debe tener su continuación con la
materializa-Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004) 01_INTRODUCCION 24/1/03 17:02 Página 14
ción ordenada de estas orientaciones y princi-pios mediante instrumentos de planificación, que sirvan para señalar los objetivos y resulta-dos que la política de cooperación se propone alcanzar.
En 1999, con la LCDCM, se establecen por pri-mera vez en nuestra Comunidad mecanismos claros de planificación que permiten programar plurianualmente y a largo plazo las actuaciones de la política madrileña de solidaridad internacio-nal. Este mandato está recogido en el artículo 4, donde se señala que «la política de cooperación para el desarrollo se articulará a través de Planes Generales, con carácter cuatrienal, y de Planes
Anuales. Además, el Plan General será aprobado por la Asamblea de Madrid».
Con el PG 2001-2004, la Comunidad de Ma-drid comienza a dar cumplimiento al mandato re-cogido en el mencionado texto legal. La nueva metodología de planificación permite a la Comu-nidad de Madrid comenzar a programar a largo plazo sus actuaciones, dotar de transparencia a sus actividades, facilitar la coordinación entre la multiplicidad de agentes implicados, y fijar los re-sultados concretos que se aspira a conseguir durante el periodo de vigencia del Plan.
La estructura del PG 2001-2004 es la siguiente:
Capítulo 1. Introducción BASE POLÍTICA • LEY CDCM 13/1999 • LEY CI 23/1998-PLAN DIRECTOR CONTENIDOS • PRINCIPIOS • MARCO ESTRATÉGICO PRIORIDADES: • Horizontales • Sectoriales • Geográficas • Indicadores de comportamiento • PRESUPUESTO • INSTRUMENTOS • SOCIOS • REQUISITOS PARA UNA AYUDA EFICAZ • GESTIÓN BASE DOCTRINAL •ESTRATEGIA DE ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO • CONCEPTUALIZACIÓN Y OPERATIVIZACIÓN DE LA COOPERACIÓN DESCENTRALIZADA BASE HISTORICA Y ASPECTOS SINGULARES DE LA COMUNIDAD DE MADRID •VENTAJAS COMPARATIVAS •EXPERIENCIA ACUMULADA DE LA COOPERACIÓN MADRILEÑA Objetivo GENERAL El progreso humano, económico y social en los países donde se trabaje Objetivos Específicos
•Mejora de la educación y de la cobertura de necesidades básicas
• Mejora de las condiciones económicas •Promoción de la sociedad civil •Fortalecimiento administra-ciones descentralizadas •Mejora de la sensibilización y educación para el desarrollo
PLAN GENERAL
2001-2004
2
Contexto de
la Cooperación para el
Desarrollo de la
Comunidad de Madrid
2.1.
Cambios en el papel de la
Cooperación Internacional
2.2.
La Cooperación para el
Desarrollo de la Comunidad de
Madrid
capítulo
02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 172.1. Cambios en el papel
de la Cooperación
Internacional
El concepto de desarrollo y el papel asignado a la cooperación internacional para el desarrollo han variado profundamente desde el origen del sistema de ayuda.
En los años sesenta, los donantes ponían el énfasis en el desarrollo económico y en suplir la escasez de capital en los países en desarrollo, centrándose en proyectos de creación o fortale-cimiento de infraestructuras.
Progresivamente, en los años setenta, se va otorgando creciente protagonismo a necesida-des humanas básicas (crecimiento con equidad
como centro de la acción de ayuda).
Provisionalmente, durante los años ochenta, la atención se centra en los programas dirigidos a la reforma económica o al ajuste estructural.
Por último, a comienzos de los noventa, cons-cientes de las limitaciones de los enfoques ante-riores, los donantes comenzaron a otorgar una mayor importancia a los problemas instituciona-les. El pluralismo institucional, el desarrollo parti-cipativo y la descentralización, se convirtieron en nuevas ideas-guía de la ayuda.
En 1995, el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) publica la Declaración Hacia una
Asocia-ción para el Desarrollo en el nuevo contexto glo-bal, que contiene un nuevo enfoque de la forma
de afrontar el subdesarrollo, basado en el con-cepto de asociación, que a su vez se sustenta en la idea de desarrollo participativo.
Esta Declaración parte de la constatación de que la ayuda tan sólo obtiene resultados positivos si el desarrollo obedece a una voluntad común de
to-das las partes implicato-das. El concepto de
asocia-ción implica una responsabilidad compartida de los
agentes del Norte y del Sur, y una apropiación de los objetivos y resultados de la cooperación por parte de sus beneficiarios como condición para un auténtico desarrollo. Según este enfoque, el tipo de asociación que puede producir los mayores avances, es aquella que comporta un fuerte com-promiso con políticas que permitan el desarrollo y dar prioridad a actividades dedicadas a la lucha contra la pobreza. Desde el punto de vista de los donantes, se subraya la necesidad del apoyo cre-ciente a esas políticas —en el ámbito presupuesta-rio y a la hora de fijar las ppresupuesta-rioridades de la coope-ración— junto con el énfasis en la participación y en la creación de capacidades. La asociación y la cooperación implican, además, un compromiso mutuo en torno al respeto de los derechos huma-nos y sociales como fundamento al desarrollo.
Este será el punto de partida en el que se apo-yará la adopción, en mayo de 1996, del docu-mento marco de política más importante elabora-do por la comunidad internacional en los últimos tiempos, que orienta la actuación de los donan-tes para los próximos años: El papel de la
coo-peración para el desarrollo en los albores del si-glo XXI. En él se acuerda una agenda común para la actuación de los donantes en los años siguien-tes, construida a partir de los compromisos ad-quiridos en las Cumbres y Conferencias interna-cionales promovidas en años anteriores por las Naciones Unidas.
Entre estas Cumbres, especial importancia tuvo la celebrada en Copenhague en 1995, so-bre Desarrollo Social. La Conferencia, que sagró el concepto de desarrollo humano, se con-centró en tres problemas fundamentales: pobre-za, desempleo y exclusión social, para lo cual se fijó una serie de metas específicas a cumplir en-tre todos, donantes y receptores. Asimismo, se acordó que debería haber una mayor
coopera-Capítulo 2. Contexto de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid 02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 19
ción internacional en la elaboración y aplicación de políticas que afecten el desarrollo social.
El planteamiento derivado de la dinámica de las Cumbres, presentado en los dos documentos del CAD mencionados, y reafirmado en la Decla-ración presentada en Ginebra en junio de 2000 en la Cumbre Copenhague + 5, se ha venido a denominar la Estrategia de Asociación para el
Desarrollo. En esta nueva Estrategia se definen los
grandes objetivos a cumplir por todos los países en relación con el desarrollo, así como los méto-dos y los instrumentos para alcanzarlos.
Una de las principales novedades de este enfo-que, consiste en que los objetivos de ayuda al desarrollo se fijan en función de resultados a ob-tener en los países receptores antes del año 2015, para lo cual se identifica una serie de indi-cadores clave, que permiten valorar y medir los resultados alcanzados.
Objetivos de Desarrollo para el 2015
• Bienestar económico: para el año 2015,
re-ducción a la mitad del porcentaje de población que vive en extrema pobreza en 1990.
• Desarrollo social: enseñanza primaria para todos
en el 2015, igualdad de géneros en la enseñan-za primaria y secundaria para el 2005, reducción de dos tercios de la tasa de mortalidad de los re-cién nacidos y los niños pequeños para el 2015, reducción de la mortalidad materna en tres cuar-tos entre 1990 y el 2015, acceso universal a los servicios de salud reproductiva en el 2015.
• Medio ambiente: aplicación para el 2005 de
es-trategias nacionales de desarrollo sostenible con el objetivo de invertir para el 2015 la tendencia actual a la pérdida de recursos naturales.
• Otros factores cualitativos: desarrollo
partici-pativo, democratización, buena gestión de los asuntos públicos, protección de los derechos humanos.
Alcanzar estas metas dependerá de que se unan los recursos y la voluntad de los gobiernos,
instituciones públicas, sector privado y las ONG, en propósitos compartidos. También estarán con-dicionadas por la adopción de iniciativas que ten-gan en cuenta la diversidad de los países y so-ciedades beneficiarias y que respeten la idea de que deben ser las poblaciones locales las que protagonicen su desarrollo.
Estos objetivos están siendo paulatinamente asumidos, como guía para sus actuaciones, por parte de la mayoría de las instituciones y Agen-cias donantes, que están reorientando sus políti-cas e introduciendo, además, importantes cam-bios en su organización y en los mecanismos de gestión de sus programas.
En el caso del sistema de Naciones Unidas, tal esfuerzo se concreta en la elaboración del Marco
de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(UN-DAF), con objeto de lograr una mayor coherencia de los programas de cooperación, con objetivos y calendarios comunes, y en estrecha colabora-ción con los gobiernos locales. El UNDAF repre-senta un cambio en la planificación y la gestión de los programas de cooperación para el desa-rrollo, que pasa desde la sede central de la ONU a los países mismos y se basa en la elaboración concertada de una Estrategia Común de País (ECP).
Por su parte, el Banco Mundial (BM) está im-pulsando el Marco Integral de Desarrollo (CDF), basado en un mayor equilibrio entre los elemen-tos económicos, humanos y estructurales del desarrollo, estableciendo nuevas relaciones de colaboración que ayuden a los países pobres a lograr ese equilibrio. A través del CDF, el BM está reorientando sus actuaciones hacia los resulta-dos a obtener, en lugar de al volumen de recur-sos manejados o a los procedimientos seguidos. En lo que respecta a la Unión Europea, se for-mula un Marco Integrado Común para los pro-gramas y políticas de cooperación para el desa-rrollo, procurando facilitar la complementariedad con las políticas bilaterales de los Estados miem-bros.
La Cooperación Española también ha asumi-do como propios los objetivos señalaasumi-dos en la
Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004) 02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 20
agenda internacional de desarrollo. Por un lado, como país miembro del CAD, España participó en la elaboración y aprobación de la Estrategia de Asociación para el Desarrollo. Por otro lado, la normativa que se ha venido aprobando en los últimos años para regular la política española de cooperación para el desarrollo recoge el com-promiso de dirigir sus acciones al logro de los objetivos marcados en el documento del CAD de 1996.
2.2. La Cooperación para
el Desarrollo de
la Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid también se enfrenta al reto de mejorar la calidad y el impacto de su política de cooperación. Política que aspira a dotar sus actuaciones de una personalidad pro-pia, basada en la experiencia acumulada y en las capacidades que como Región puede ofre-cer, no sólo con los medios propios de sus ins-tituciones públicas sino, también, haciendo efectiva su responsabilidad de orientar hacia la cooperación para el desarrollo las importantes energías de la sociedad. Del mismo modo, la Comunidad de Madrid es consciente de la ne-cesidad de aunar esfuerzos con otras adminis-traciones e instituciones, tanto españolas como internacionales, para contribuir eficazmente a la lucha contra la pobreza.La Comunidad de Madrid es una Región que presenta características de gran potencial en re-lación con las actividades de cooperación: • La presencia en la Región de la capital de
Es-paña, dota a la Comunidad de características específicas derivadas de la colaboración entre administraciones y de la convivencia entre ins-tituciones de carácter local, regional, nacional e internacional. Tal concentración de capaci-dades institucionales puede resultar útil desde el punto de vista de la cooperación para el desarrollo.
• Cuenta con el mayor nivel de concentración urbana de España, lo que ha permitido ad-quirir una notable experiencia en
infraestruc-turas, transporte, urbanismo, servicios so-ciales, todos ellos sectores de gran interés para las grandes metrópolis del mundo en desarrollo.
• Presenta un gran dinamismo económico y constituye un centro de iniciativas empresaria-les de primer orden en España. El tejido em-presarial madrileño, y especialmente la peque-ña y mediana empresa, cuenta con unos gra-dos de asociacionismo importante, apoyado por instituciones específicas del Gobierno Re-gional, como es el caso del Instituto Madrileño de Desarrollo (IMADE).
• La Comunidad de Madrid se encuentra inmer-sa en un proceso de asunción de competen-cias administrativas en áreas de extraordinaria importancia para la cooperación internacional, como son la educación y la salud, así como en el ámbito de las políticas sociales. Tan impor-tante como el saber hacer acumulado en di-chas áreas, puede ser la experiencia misma de la descentralización administrativa y del desa-rrollo de nuevas competencias regionales, te-niendo en cuenta el creciente papel de las ad-ministraciones locales y regionales en los paí-ses en vías de desarrollo.
• Dispone de un amplio sistema educativo, cu-yas competencias han sido ya completamente asumidas por la Comunidad de Madrid, facili-tando la articulación de políticas de educación al desarrollo con verdadero impacto en los centros escolares.
• Posee un rico sistema de salud, con algunos de los hospitales más importantes del país, y numerosas asociaciones de médicos, enfer-meros, así como centros especializados, es-cuelas de enfermería, y otras instituciones con una fuerte sensibilidad hacia los temas de coo-peración.
• Cuenta con instituciones de notable prestigio en el ámbito de la gestión de recursos sociales básicos, como es el caso del Canal de Isabel II, que recientemente ha sido presentado por el Banco Mundial como modelo de gestión del agua para Iberoamérica.
Capítulo 2. Contexto de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid 02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 21
• Recibe una creciente afluencia de inmigran-tes de los países en desarrollo, lo que obliga a la Comunidad de Madrid a desarrollar polí-ticas específicas de integración, y dota a la Región de características especiales como espacio abierto y de encuentro entre cultu-ras.
• Acumula una gran capacidad en el ámbito de la investigación y desarrollo, gracias a la red de Universidades más importante de España y a un notable grupo de centros de investigación, públicos y privados, de primer orden en el ám-bito internacional.
• Concentra una amplia gama de agentes pri-vados de cooperación internacional, como es el caso de las ONGD, las consultoras espe-cializadas, las fundaciones sindicales y em-presariales e instituciones públicas con una destacada experiencia internacional en este ámbito.
• Por último, reúne un importante grupo de ad-ministraciones locales, con una notable predis-posición a asumir compromisos en materia de cooperación para el desarrollo.
La LCDCM, además de definir la estructura institucional de la cooperación madrileña, sus instrumentos y modalidades de actuación y las medidas para garantizar su calidad, dedica bue-na parte de su contenido a fijar las especificida-des de la cooperación madrileña frente a las ac-ciones que se llevan a cabo desde otras Admi-nistraciones, con clara vocación de insertar sus actuaciones en la agenda internacional del desa-rrollo. Así, el apartado 3 del artículo 3 de la LCDCM establece que la Cooperación Madrile-ña «orientará sus actuaciones a conseguir las metas concretas que la OCDE estableció en mayo de 1996, así como en el marco de lo que estableció la Conferencia de Naciones Unidas de Copenhague».
Por tanto, la Comunidad de Madrid se compro-mete a vincular sus esfuerzos y actuaciones con el resto de la comunidad de donantes en un es-fuerzo común, de tal manera que la cooperación para el desarrollo sea un instrumento más eficaz
para el logro del progreso humano y la erradica-ción de la pobreza en el mundo.
Esta decidida apuesta supone avanzar sobre lo que ha sido la cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid hasta el año 2000. Los principales elementos que identifican la evolución de dicha cooperación en los últimos años son los siguientes:
• Fortalecimiento del sistema institucional de la cooperación madrileña, a través de la creación de la Dirección General de Cooperación al Desa-rrollo y Voluntariado como organismo especiali-zado, y mediante la aprobación de la Ley de Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid, en la que se regulan órganos tan im-portantes como la Comisión Regional, mecanis-mo fundamental para articular la comunicación entre el Gobierno regional y los Ayuntamientos de Madrid, o el Consejo de Cooperación. • Preocupación por mejorar la calidad de la
coo-peración, dotándose de instrumentos diferen-ciados según se trate de proyectos de desa-rrollo o de acciones de sensibilización y edu-cación para el desarrollo, introduciendo nota-bles cambios en los mecanismos de valora-ción de los proyectos, incluyendo la evaluavalora-ción ex-ante.
• Orientación hacia el apoyo de procesos y no tanto de actuaciones puntuales, manteniendo una financiación continuada de aquellos pro-yectos con especial impacto, favoreciendo la plurianualidad de las acciones, dando priori-dad a la participación de los propios interesa-dos y estimulando la complementariedad y la integración en las estrategias de desarrollo. • Implicación progresiva de la propia Comunidad
de Madrid en las acciones de desarrollo, no li-mitándose a los aspectos de pura financia-ción, sino potenciando el diálogo directo con los propios agentes en los países en desarro-llo: ONG, instituciones públicas nacionales y locales, organismos internacionales.
En los próximos años, la política de coopera-ción para el desarrollo de la Comunidad de
Ma-Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004) 02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 22
drid se basará en la búsqueda de resultados concretos para sus intervenciones, elaborados de acuerdo con los objetivos internacionales pro-puestos por la Estrategia de Asociación para el Desarrollo, y basados en la vigente regulación estatal y de la Comunidad de Madrid, así como en la trayectoria histórica, las ventajas compara-tivas y la experiencia acumulada por los agentes madrileños activos en cooperación para el desa-rrollo.
El fundamento primero de la cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid será la apropiación por las poblaciones del Sur de sus políticas de desarrollo y la asociación a estos es-fuerzos como metodología de trabajo. Esto signi-fica que los trabajos desarrollados desde Madrid entroncarán con aquellos promovidos por los propios receptores y por otros donantes, con es-pecial referencia a las acciones de la Coopera-ción Española.
Capítulo 2. Contexto de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid 02_CONTEXTO 24/1/03 17:03 Página 23
3
Principios y marco
estratégico de
la Cooperación para
el Desarrollo de la
Comunidad de Madrid
3.1.
Los principios operativos de
la Estrategia de Cooperación
Descentralizada de la
Comunidad de Madrid
3.2.
Marco Estratégico de actuación
2001-2004
capítulo
03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 25La Comunidad de Madrid orientará su coope-ración para el desarrollo hacia la obtención de objetivos sostenibles en orden a la erradicación de la pobreza. Para ello, se esforzará en alcanzar estos objetivos mediante la puesta en marcha de una estrategia de cooperación descentralizada, entendida ésta según lo expuesto en la Introduc-ción de este Plan General.
La cooperación madrileña promoverá una real participación de las comunidades, organizaciones de la sociedad civil y administraciones locales de los países y zonas donde realice su cooperación. La iniciativa y el peso de la cooperación madrile-ña deberá desplazarse progresivamente hacia las personas, comunidades e instituciones de los pa-íses donde se ejecutan sus programas y actua-ciones, haciendo efectivo el principio de subsidia-riedad y, por tanto, partiendo de los niveles más cercanos a las necesidades concretas. Esto su-pone una transformación cultural importante en los hábitos adquiridos por la cooperación para el desarrollo, que exigirá tiempo para ser asimilado y una decisión clara por parte de todos los agentes implicados. Una transformación que, en lo que respecta a la Comunidad de Madrid, tendrá con-secuencias en el tipo de mecanismos, instrumen-tos e incluso las modalidades de financiación de la cooperación para el desarrollo.
3.1. Los principios
operativos de
la Estrategia de
Cooperación
Descentralizada de
la Comunidad de Madrid
La puesta en marcha de este nuevo enfoque de cooperación descentralizada, sustentada en la idea de asociación para el desarrollo, obliga a la Comunidad de Madrid a realizar su coopera-ción según una serie de principios operativos,que sintéticamente pueden resumirse en los si-guientes puntos:
• Una cooperación que parta de una toma en consideración de las respuestas ya dadas por las poblaciones del Sur
• Una cooperación basada en el diálogo y la asociación con nuestras contrapartes
• Una cooperación entendida como proceso, que tome en cuenta la búsqueda efectiva de resultados en los países de destino
• Una cooperación que potencie la descentrali-zación de acciones y agentes
• Una cooperación que se apoye en la experien-cia acumulada y las capacidades que la Co-munidad de Madrid como Región pueda apor-tar.
Una cooperación para
el desarrollo que parta de una toma en consideración de las respuestas ya dadas por las poblaciones del Sur
La Comunidad de Madrid promoverá una coo-peración que parta de la iniciativa de las propias poblaciones del Sur y, por tanto, de su capaci-dad de dar respuesta a sus necesicapaci-dades
El primer elemento del diálogo es la toma en consideración de las respuestas que las propias poblaciones del Sur han dado a sus problemas. Para que la cooperación sea efectiva y el diálogo real, debe tomarse en consideración el tipo de respuestas que ya están dando a sus problemas estas poblaciones, sus comunidades, y sus orga-nizaciones e instituciones. Se trata de aprovechar
Capítulo 3. Principios y marco estratégico de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid en… 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 27
la experiencia local y valorar los procesos empren-didos por las propias poblaciones, reconociendo sus capacidades y sus limitaciones, como punto de partida para la consecución de resultados en la mejora y el progreso de estas poblaciones.
Una cooperación basada en el diálogo y la asociación con nuestras contrapartes
La cooperación para el desarrollo de la Comu-nidad de Madrid se definirá y ejecutará en aso-ciación con nuestras contrapartes del Sur y del Norte.
La cooperación descentralizada, por su propia naturaleza, no permite un acercamiento mecáni-co a los problemas, sino que exige una gran fle-xibilidad y capacidad para articular un diálogo en el que se manifiesten tanto las necesidades rea-les de las poblaciones como sus capacidades para afrontarlas. La Comunidad de Madrid traba-jará durante los próximos años tanto con sus so-cios del Norte como en los países del Sur para hacer operativo este diálogo.
El principio fundamental que guiará la política de asociación con nuestras contrapartes es que las poblaciones locales se apropien de las estra-tegias y objetivos de desarrollo. La Comunidad de Madrid entiende que la apropiación de los programas y proyectos de cooperación es uno de los determinantes centrales para su viabilidad y eficacia. Para conseguirlo, se promoverá un diálogo en el que participen tanto los agentes de desarrollo de la Comunidad de Madrid como las autoridades locales y la sociedad civil de los paí-ses en desarrollo. Este diálogo debe producirse a lo largo de todas las fases del proceso de coo-peración, desde la elaboración de las estrategias más globales de la Comunidad de Madrid por países, zonas y sectores, hasta la formulación de programas y proyectos concretos propuestos por iniciativa de las ONGD u otros agentes de la cooperación madrileña.
La articulación de este diálogo es el punto cla-ve de esta estrategia; hacerlo operativo es difícil
tanto por motivos de tipo práctico, como por la gran heterogeneidad de situaciones, instituciones y condiciones culturales de los países del Sur. Así pues, se trata del desafío más importante para la puesta en marcha de la estrategia de coopera-ción descentralizada. Por esta razón, la Comuni-dad de Madrid estará atenta a las experiencias exitosas de asociación.
Si la participación de los beneficiarios en todo el proceso de cooperación es el factor clave para que los objetivos y las estrategias de la coopera-ción sean sostenibles y consideradas como algo propio, un aspecto fundamental en el proceso deberá ser el fortalecimiento de la capacidad de las organizaciones, comunidades e instituciones públicas del Sur para diagnosticar y elaborar es-trategias propias de desarrollo y de lucha contra la pobreza.
De este diálogo debe surgir un acuerdo de asociación entre la Comunidad de Madrid y to-das las contrapartes implicato-das en el proceso, tanto del Norte como del Sur, que cristalice en objetivos y estrategias comunes de cooperación que tiendan a insertarse en las estrategias loca-les de desarrollo.
Una cooperación entendida como proceso, que tome en cuenta la búsqueda efectiva de resultados en los países de destino
La Comunidad de Madrid entiende que el diá-logo entre los agentes y la asunción de objetivos de desarrollo comunes exige tiempos largos en la identificación y una permanente tensión de re-forma en todo el proceso. La Comunidad de Ma-drid pondrá en marcha un conjunto de actuacio-nes dirigidas a mejorar la eficacia de su progra-ma de cooperación: gestión basada en resul-tados, seguimiento, evaluación, y énfasis en la coordinación y complementariedad de actuacio-nes.
La estrategia de cooperación descentralizada exige, para llevarse a cabo, cambios en la con-cepción del tiempo de la cooperación. Si se
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quiere promover la apropiación de los sujetos de la cooperación del Sur, y la participación del mayor número de agentes, se necesitan tiem-pos más largos que los utilizados en un esque-ma clásico más verticalista. Se necesita un planteamiento de proceso, donde se de espa-cio a la escucha, el diálogo, las acespa-ciones con-juntas y la evaluación compartida, la participa-ción social en las zonas de actuaparticipa-ción o la mo-vilización de recursos locales. La adopción de un enfoque de proceso ha de tener conse-cuencias operativas muy importantes entre las que cabe señalar la evolución hacia estrategias más amplias que se hagan operativas a través de programas, y la inclusión de los proyectos en un horizonte más amplio de actuaciones. Además, el diálogo permanente entre agentes durante toda la duración del programa permiti-rá una definición dinámica de objetivos especí-ficos.
Como otros donantes, la Comunidad de Ma-drid se enfrenta al reto de aumentar la calidad y el impacto de sus actuaciones en los países y poblaciones con los que coopera. El sentido de la cooperación para el desarrollo es que las inter-venciones que se realicen tengan un impacto po-sitivo sobre los destinatarios a quienes van dirigi-das. La política de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid se regirá, en conse-cuencia, no tanto por los recursos o por los ins-trumentos a través de los que se ejecuta, cuanto por los objetivos y prioridades que se marca. Siempre que sea posible, la cooperación de la Comunidad tratará de determinar sus objetivos de acuerdo a resultados a obtener en los países de destino de la ayuda.
Sin embargo, es necesario señalar que la visi-bilidad de resultados en un enfoque de proceso de la cooperación es menos inmediata. Precisa-mente, porque se exige tiempo, acuerdos, coor-dinación y apropiación de estrategias y objeti-vos por parte de los agentes del Sur, en asocia-ción con sus socios del Norte. Ha sido la constatación de un cierto fracaso de la ayuda, tal como se ha venido realizando, la que ha lle-vado a los principales agentes de la coopera-ción para el desarrollo a replantear su actividad, haciendo que la prioridad esté en los procesos
que hagan posible la apropiación de objetivos y estrategias por parte de los países del Sur y sus poblaciones. En cualquier caso, el mismo pro-ceso de la cooperación descentralizada es ya un factor de desarrollo de primer orden, en tan-to que el acentan-to está puestan-to en la recuperación de un protagonismo de los sujetos sociales e instituciones del Sur.
Para valorar el impacto de sus actuaciones, se elaborarán indicadores que permitirán medir los resultados alcanzados. Se establecerán proce-sos de seguimiento sistemático y evaluación, que incluyan indicadores cuantitativos y cualitativos para valorar los progresos en la erradicación de la pobreza y el desarrollo de las poblaciones con las que coopera la Comunidad de Madrid. El lu-gar donde se desarrollarán estos indicadores será los Planes Anuales.
Para la mejora de la eficacia de la ayuda, la Co-munidad de Madrid considera fundamental refor-zar la coordinación con las instancias nacionales, internacionales y sobre el terreno.
Una cooperación que potencie la descentralización de
actuaciones y agentes
La Comunidad de Madrid situará a los diferen-tes agendiferen-tes implicados en el desarrollo en el cen-tro del proceso de cooperación, buscando la participación activa de todos ellos, promoviendo la concertación, complementariedad y viabilidad de sus actuaciones, confiando la gestión a los ni-veles más cercanos a los agentes interesados, y apoyándoles en la mejora de sus capacidades.
La redefinición del papel asignado a la coope-ración para el desarrollo y la convicción de que las actuaciones de cooperación, para ser real-mente eficaces, deben estar acompañadas por una mayor participación de los agentes de la sociedad civil, el sector privado y las administra-ciones locales, ha dado lugar a la consolidación de la cooperación descentralizada, como un en-foque diferente de la cooperación para el desa-rrollo.
Capítulo 3. Principios y marco estratégico de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid en… 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 29
La Comunidad de Madrid aspira a fortalecer las instancias de la sociedad civil para que vaya au-mentando gradualmente la participación de los agentes no estatales en la toma de decisiones, tanto a nivel local como nacional. El apoyo a los diversos agentes de desarrollo ayudará a promo-ver la formación y consolidación de grupos de in-terés que puedan contribuir al esfuerzo de los Estados en la lucha contra la pobreza y el sub-desarrollo.
Esta implicación de agentes no debe referirse sólo a los agentes del Sur, sino también a los agentes públicos y privados de la cooperación madrileña. La suma y complementariedad de ca-pacidades, experiencia y recursos en el marco de un diálogo abierto es clave en el proceso de cooperación para el desarrollo.
Una cooperación que se apoye en la experiencia acumulada y en las capacidades que como Región pueda aportar la Comunidad de Madrid
La Comunidad de Madrid dará prioridad a aquellas actuaciones que se enmarquen en los sectores y países en donde los agentes madrile-ños de desarrollo acumulen mayores ventajas comparativas y tengan una mayor trayectoria his-tórica de actuación.
Para facilitar la puesta en marcha de la estrate-gia de asociación, así como la obtención de resul-tados de mayor impacto, la cooperación de la Co-munidad de Madrid concentrará sus actuaciones en aquellos países y sectores en los que, tanto la propia administración como las ONGD de Madrid y el resto de los agentes de la cooperación madri-leña, tienen socios locales consolidados, mayores conocimientos sobre su situación real, experiencia de trabajo sobre el terreno y, por tanto, donde tengan un valor añadido que aportar al proceso. Esto no obsta para que, en la medida en que vaya creciendo su capacidad y experiencia, se abran nuevos sectores de trabajo y nuevas zonas y paí-ses donde pueda ponerse en marcha la coopera-ción para el desarrollo madrileña.
3.2. Marco estratégico de
actuación 2001-2004
El marco estratégico supone el establecimiento de enfoques horizontales, objetivos, sectores, zonas geográficas prioritarias e indicadores de comportamiento. La definición de las mismas debe ser general, ya que la búsqueda de com-plementariedad entre los agentes involucrados exige tiempo y todo un proceso iterativo de con-sulta que permita avanzar en el acuerdo sobre los contenidos. La concreción se irá plasmando progresivamente, según se definan los Planes Estratégicos de Actuación y los Planes Anuales incluidos en el periodo considerado por este Plan General.En el presente Plan General, las prioridades de la Comunidad de Madrid se definen en función de:
(i) La Declaración y Programa de Acción de la Cumbre de Desarrollo Social de Copenha-gue (1995), junto con el consenso interna-cional alcanzado posteriormente en torno a un conjunto de objetivos de desarrollo, fija-dos por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD), en 1996, en su Estrategia para el Si-glo XXI.
(ii) Las directrices establecidas por la LCID y las áreas de actuación preferente incluidas en la LCDCM.
(iii) La trayectoria histórica, las ventajas compa-rativas y el acervo acumulado desde 1988 por los agentes madrileños activos en coope-ración para el desarrollo.
Hasta el momento, la cooperación para el desa-rrollo de la Comunidad de Madrid se ha caracte-rizado por una marcada especialización geográfi-ca, sectorial e instrumental. Es decir, ha estado muy concentrada en pocos países, en un núme-ro reducido de sectores y sus actuaciones se han llevado a cabo principalmente a través de proyectos ejecutados por ONGD. Además, estas organizaciones han desarrollado dos terceras partes de sus intervenciones en los tres sectores principales de actuación.
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3.2.a. Enfoques horizontales
Los enfoques horizontales son estrategias de intervención que deberán estar presentes en to-das las iniciativas que se promuevan o en las que colabore la Comunidad de Madrid.
La elección de estos enfoques se debe a los avances en la reflexión internacional sobre el pa-pel de la cooperación para el desarrollo, y su consideración ya había sido incorporada a los procesos de valoración que la Comunidad de Madrid llevaba a cabo sobre los proyectos de desarrollo.
Los enfoques horizontales que la Cooperación de la Comunidad de Madrid tendrá en cuenta son:
• La preocupación central por la lucha con-tra la pobreza. El Programa de Naciones Uni-das para el Desarrollo define la pobreza como «la denegación de opciones y oportunidades de vivir una vida tolerable». Por otra parte, el derecho al desarrollo es un derecho que asis-te a todo ser humano. El crecimiento económi-co ya no se económi-considera económi-como la única económi-condición suficiente para alcanzar ese derecho, sino que debe complementarse con inversión social para la cobertura de necesidades básicas y el fomento de la equidad redistributiva de ingre-sos y activos. Estos tres factores deben consi-derar la participación social como un elemento esencial para la puesta en marcha de solucio-nes dirigidas a combatir la pobreza de manera creciente y sostenida. Siguiendo este enfoque, la cooperación madrileña se concentrará en mejorar la situación de grupos de población que tienen a su alcance menores opciones y oportunidades y, por tanto, deberá tener como prioridad la consideración de los efectos de sus intervenciones sobre la extensión y las ca-racterísticas de la pobreza.
La aplicación de este enfoque se concretará en la siguiente estrategia:
- La ayuda madrileña identificará junto con sus socios los mecanismos que promueven y per-petúan las condiciones de pobreza en el
ámbi-to social, económico y político de las zonas de actuación.
- La ayuda madrileña se concentrará en zonas con indicadores socioeconómicos característi-cos de pobreza o pobreza extrema dentro del contexto de cada país.
- Se promoverá la participación activa en las ini-ciativas políticas y sociales de la población más desfavorecida y de sus órganos de repre-sentación.
- La gestión de la cooperación madrileña garan-tizará que en todos sus procesos de valoración se considere el efecto sobre la pobreza y la equidad social.
- Se mejorará la información de la población ma-drileña de las situaciones de pobreza y de los procesos y esfuerzos que se desarrollan para superarlas.
• La promoción de la igualdad entre hom-bres y mujeres. La consideración de la equi-dad de género constituye un componente obli-gado en los procesos de desarrollo. La pobre-za afecta de manera especial a las mujeres, como consecuencia, frecuentemente, de su acceso más limitado a la educación y a los medios de producción y financiación. Muchas mujeres desarrollan su actividad en trabajos precarios del sector informal de la economía, mientras que las políticas macroeconómicas y los sistemas de protección social se centran sólo en el sector formal. En este sentido, co-bra gran importancia el establecimiento de programas de capacitación laboral para muje-res, así como la puesta en marcha de planes de alfabetización y mejora de las enseñanzas primaria y secundaria (más de dos tercios de las personas analfabetas son mujeres). Factor fundamental de la «feminización de la pobre-za» es el deterioro de la estructura familiar. Muy a menudo, las mujeres asumen el papel de cabeza de familia y tienen que cargar por sí solas con todas las responsabilidades familia-res, la educación y el sostenimiento material de los hijos. Por tanto, es preciso cambiar pro-fundamente las actitudes y la organización de
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la sociedad, para facilitar la participación de la mujer en la vida pública, tomando al mismo tiempo las medidas necesarias para que tanto la mujer como el hombre puedan cumplir sus obligaciones específicas con respecto a la fa-milia. Una atención especial debe ser prestada a la maternidad, favoreciendo estructuras la-borales más flexibles que permitan compagi-nar familia y trabajo. Para atacar los diferentes problemas planteados, se requiere garantizar una plena implicación de las mujeres en el di-seño, aplicación y seguimiento de todas las políticas orientadas a la erradicación de la po-breza. De esta forma, pueden desempeñar un importante papel, tanto en el nivel de agente como de beneficiario, de un proceso de desa-rrollo sostenible que tiene como centro a las personas.
La aplicación de este enfoque se concretará en la siguiente estrategia:
- La ayuda madrileña identificará conjuntamente con sus socios los principales factores repro-ductores de la desigualdad de género.
- Se potenciará la participación activa de la mu-jer en todas las fases de cada una de las inter-venciones.
- La ayuda madrileña incorporará acciones es-pecíficas, directas o indirectas, que reduzcan los niveles de desigualdad de género existen-tes.
- Se fomentará el tejido institucional y social que tenga como propósito la promoción de la mu-jer.
- La gestión de la cooperación madrileña esta-blecerá los controles y los mecanismos para que en todos sus procesos de valoración con-sidere el efecto sobre la igualdad de género. - Se mejorará la información que la población
madrileña tiene de la situación de la mujer en los países seleccionados.
• La sostenibilidad medioambiental. Existe una profunda relación entre los fenómenos
me-dioambientales y las pautas de comportamiento social y económico. La pobreza y el subdesa-rrollo suponen vulnerabilidad ante los fenóme-nos naturales y explotación excesiva de los re-cursos. Además, el proceso de aumento y con-centración de la población en los países menos desarrollados incrementa la presión sobre el medioambiente que cada vez se encuentra más deteriorado y con menor capacidad para soste-ner un desarrollo humano, desde el punto de vista de la salud de las poblaciones y de su ca-pacidad productiva. Por tanto, estamos ante una espiral constituida por la interrelación entre población, pobreza y deterioro medioambiental que perpetua las condiciones de pobreza que hay que romper si se aspira a un proceso de desarrollo sostenible.
La aplicación de este enfoque se concretará en la siguiente estrategia:
- Se identificarán los principales problemas me-dioambientales que más directamente afectan a las poblaciones en las zonas de actuación. - Se tendrá en consideración la normativa
me-dioambiental de los países beneficiarios así como las recomendaciones internacionales. - Se valorarán especialmente las implicaciones o
efectos sobre el medioambiente de cada una de las intervenciones.
Estas estrategias de intervención horizontal se tendrán en cuenta en los procesos de valo-ración de todas y cada una de las intervencio-nes sea cual sea la estrategia sectorial, el ins-trumento utilizado o las modalidades de cola-boración con los distintos socios o los socios de la cooperación madrileña agentes de la coo-peración madrileña y cualquiera que sea la fase de ejecución de las intervenciones hasta su evaluación.
3.2.b.
Objetivos y prioridades
sectoriales
Siguiendo una metodología de planificación ba-sada en resultados, los objetivos de la
Coopera-Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004) 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 32
ción Madrileña se articulan como un árbol en el que aquéllos más inmediatos son considerados como medios para alcanzar los que se sitúan en niveles superiores. Así, las estrategias sectoria-les, conjunto de resultados interrelacionados, permitirán dar cumplimiento a los objetivos espe-cíficos y éstos promoverán, a su vez, el logro del objetivo general.
Además, se han incorporado los enfoques ho-rizontales prioritarios, que deberán ser tenidos en cuenta en todas las actuaciones, independiente-mente del sector al que pertenezcan.
La distribución sectorial de la cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid durante el periodo 1988-1999 se ha concentrado en educación, con más de un tercio de los pro-yectos (34,30%), el fomento de actividades eco-nómicas (13,13%) y los proyectos de salud (10,75%). Entre los tres, suponen el 57% de las actuaciones. La educación para el desarrollo ha supuesto el 6,3% del esfuerzo en todo el perio-do.
En función de los principios mencionados y de la evolución señalada durante el periodo 2001-2004, la Comunidad de Madrid dará prioridad a aquellas actuaciones que permitan alcanzar los siguientes objetivos:
El objetivo general del programa de coopera-ción para el desarrollo de la Comunidad de Ma-drid se formula de la siguiente manera:
La cooperación de la Comunidad de Madrid se propone contribuir al progreso humano, econó-mico y social y a la erradicación de la pobreza en los países en desarrollo.
Según la Declaración y el Programa de Ac-ción de la Conferencia de Copenhague sobre Desarrollo Social, la eliminación de la pobreza es un «imperativo ético, social, político y eco-nómico para la humanidad». El progreso del ser humano en todos sus aspectos y la erradi-cación de la pobreza, son objetivos comparti-dos por la totalidad de la comunidad
interna-cional, y han sido recogidos en la LCID y la LCDCM.
La pobreza caracteriza múltiples aspectos de la vida de las personas. No puede limitarse a con-sideraciones sobre la renta o ingreso monetario, sino que tiene que ver con la limitación de opcio-nes y oportunidades para vivir una vida digna, lo que provoca que la lucha contra esta lacra se ex-prese en muy diversos ámbitos: sociales, econó-micos, institucionales y ambientales.
En el caso de la Comunidad de Madrid, se apuntará a la consecución del Objetivo General a través de cinco objetivos específicos y sus co-rrespondientes estrategias sectoriales.
Objetivos específicos
La Comunidad de Madrid pretende alcanzar en los próximos cuatro años varios objetivos especí-ficos, mediante estrategias integradas que incor-poran elementos de desarrollo económico, social y político, y de toma de conciencia entre la po-blación madrileña.
1. La cooperación de la Comunidad de Madrid se propone incrementar los niveles de cobertura de las necesidades básicas de la población de las zonas prioritarias, con especial atención al desarrollo del ámbito educativo.
La cobertura de las necesidades básicas en materia de salud, saneamiento, vivienda y educa-ción constituye el punto de partida para construir capacidades y poder optar a mayores oportuni-dades y niveles de desarrollo humano. La educa-ción es un factor determinante del cambio y su-peración de las situaciones de pobreza, por lo que se le prestará la máxima atención. Los co-nocimientos elementales que proporciona la edu-cación básica y las habilidades específicas que derivan de una formación secundaria o profesio-nal son requisitos indispensables para garantizar la participación cada vez mayor de los individuos en la vida económica, social, política y cultural en el seno de sus propias sociedades.
Capítulo 3. Principios y marco estratégico de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid en… 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 33
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Plan general de cooperación para el desarrollo de la Comunidad de Madrid (2001-2004)
• Mejora de las infraestructuras
sociales
• Mejora de la salud básica • Aumento de personas adultas
alfabetizadas
• Aumento de niños
escolarizados
• Aumento de jóvenes formados • Mejora de la calidad de los
sistemas educativos
• Supresión de la discriminación
por sexo en la enseñanza
• Incremento de la integración
social de sectores en desventaja.
• Mejora de los servicios de apoyo
a las actividades productivas.
• Apoyo a la transfomación de los
sectores urbanos pobres en núcleos productivos.
• Fortalecicimiento de capacidades
productivas en el medio rural.
• Apoyo al empresariado joven • Apoyo a la integración
productiva y económica..
• Fortalecimiento del tejido
empresarial.
• Mejora de la capacitación laboral. • Mejora de las condiciones
sociales de los/as trabajadores/as.
• Mejora de la articulación de la
sociedad civil
• Fortalecimiento de las capacidades
de las contrapartes
• Promoción de las formas de
autoorganización social en las zonas urbanoas más pobres.
• Incentivo del diálogo entre
organizaciones administraciones.
• Apoyo a la sociedad civil en procesos
de paz y reconstrucción
• Apoyo a las asociaciones campesinas • Fortalecimiento de las asociaciones
de productores, trabajadores y empresarios.
• El fomento y fortalecimiento de la
democracia.
• Mejora de la gestión en las
administraciones públicas.
• Apoyo al desarrollo de
prácticas participativas y mecanismos descentralizados
• Apoyo a su papel como
agentes de desarrollo económico.
• Formación del personal de las
administraciones subestatales
• Apoyo a asociaciones de
municipios u otras formas de coordinación.
• Mejora de los niveles de
información
• Fomento de la calidad de la
educación para el desarrollo
• Fortalecimiento de la educación para
el desarrollo en centros docentes y en otros ámbitos.
• Fortalecimiento de la formación del
profesorado
• Incentivo de los procesos de
coordinación en materia de educación para el desarrollo
Lucha contra la pobreza La igualdad entre hombres y mujeres La sostenibilidad medioambiental
La cooperación de la Comunidad de Madrid habrá contribuido al progreso humano, económico y social y a la erradicación de la pobreza en los países en desarrollo
Mejora de la cobertura de necesidades básicas y la educación Mejora de las condiciones económicas y la generación de ingresos Promoción de la sociedad civil Fortalecimiento de las administraciones descentralizadas Mejora de la sensibilización y educación para el desarrollo
de la población madrileña Objeti vo General Enfoques Horizontales Objeti vos Específ icos Estrate gias 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 34
La Comunidad de Madrid ha optado por la si-guiente estrategia sectorial:
1.1. Mejora de las infraestructuras sociales, sobre todo de vivienda, suministro de agua potable y saneamiento ambiental.
1.2. Mejora de la salud básica a través de la atención primaria, la educación para la sa-lud, la nutrición, la salud reproductiva y ma-terno-infantil.
1.3. Aumento de personas adultas alfabetiza-das mediante campañas y otros mecanis-mos de educación de adultos.
1.4. Aumento de niños escolarizados, promo-viendo el acceso a la educación básica y los programas de apoyo a niños trabajadores y menores desprotegidos.
1.5. Aumento de jóvenes formados a través de la promoción de la educación profesional y para el empleo y del apoyo a las medidas que aseguran el acceso de las personas menos favorecidas a los niveles secundario y universitario.
1.6. Mejora de la calidad de los sistemas educativos con la provisión de equipamien-to apropiado, la formación del profesorado, así como la promoción de una educación adaptada a la identidad cultural de la pobla-ción.
1.7. Supresión de la discriminación por sexo en la enseñanza, apoyando los programas cuyo objetivo sea asegurar la escolarización y la formación de niñas y mujeres jóvenes en todos los niveles.
1.8. Incremento de la integración de los sec-tores sociales en desventaja. Dentro de esta estrategia sectorial se fortalece el enfo-que horizontal de lucha contra la pobreza mediante la discriminación positiva de la po-blación en desventaja, excluida y en peor si-tuación desde el punto de vista del desarro-llo humano.
2. La cooperación de la Comunidad de Madrid se propone mejorar las condiciones económicas de la población y su capacidad de generación de ingresos.
La Comunidad de Madrid entiende que uno de los factores necesarios para poner en marcha o fortalecer un proceso de desarrollo, es contar con una base productiva para superar los niveles de pobreza. La promoción de actividades econó-micas ha sido uno de los sectores prioritarios de actuación para la Comunidad de Madrid, junto a la educación, en los últimos años.
La Comunidad de Madrid ha decidido, de acuerdo con su experiencia acumulada, estable-cer la siguiente estrategia sectorial:
2.1. Mejora de los servicios de apoyo a las ac-tividades productivas de los sectores po-pulares. Los servicios podrán ser de todo tipo, abarcando desde la fase de inversión a la de comercialización. El apoyo puede ir destinado a cualquier tipo de actividad eco-nómica o a aquéllas pertenecientes a un de-terminado sector de la economía local. 2.2. Apoyo a las iniciativas municipales
encami-nadas a transformar los sectores urbanos más pobres en núcleos productivos dinámi-cos. Se dará especial importancia a las iniciati-vas municipales de apoyo a la creación de mi-croempresas, así como a los servicios de ca-pacitación, información, acceso al crédito y desarrollo de iniciativas empresariales.
2.3. Fortalecimiento de las capacidades pro-ductivas de los sectores rurales, median-te el apoyo a la organización comunitaria, capacitación de líderes, formación para la mejora de las técnicas de producción, y orientación para el acceso a los mercados. 2.4. Apoyo al empresariado joven y a la
difu-sión de una cultura empresarial entre los sectores populares. Se dará un especial relieve a las iniciativas juveniles para el auto-empleo y a la generación de actividades
Capítulo 3. Principios y marco estratégico de la Cooperación para el Desarrollo de la Comunidad de Madrid en… 03_PRINCIPIOS 24/1/03 17:04 Página 35