Table of Contents
TABLA DE CONTENIDOAGRADECIMIENTOS
ALGO QUE QUISIERA COMPARTIR UNA EXPERIENCIA PERSONAL PREFACIO
INTRODUCCIóN
I. QUIÉN EN REALIDAD ERES II. EL REGALO DE DIOS
III. DIOS NO CREÓ EL MUNDO QUE VEMOS IV. EL NACIMIENTO DE ÍDOLOS FALSOS E L PLAN DEL EGO PARA SU SUPERVIVENCIA
N UESTRO PROFUNDO ANHELO POR AYUDAR A LOS DEMÁS CREENCIAS MÁS POPULARES EN EL MUNDO DE AUTO AYUDA
CREENCIA 1: LA VISUALIZACIÓN ES UN MEDIO PARA CONSEGUIR LO QUE QUIERES C REENCIA 2: DEBES ESTABLECER METAS
C REENCIA 3: HAY QUE DESARROLLAR UN PLAN DE ACCIÓN C REENCIA 4: D IOS AYUDA A QUIENES SE AYUDAN
C REENCIA 5: TUS METAS SE REALIZARÁN EN UN MOMENTO OPORTUNO C REENCIA 6: DEBES SABER LO QUE DESEAS
C REENCIA 7: NUESTRA FUENTE DE TODO VIENE DE OTRAS PERSONAS C REENCIA 8: LA PERCEPCIÓN HACE LA PROYECCIóN
C REENCIA 9: NADA TIENE UN SIGNIFICADO INTRÍNSECO A MENOS QUE TÚ SE LO DES
C REENCIA 10: MUCHOS SABEN LO QUE DEBEN HACER PERO NO LO HACEN C REENCIA 11: NECESITAS MOTIVACIÓN PARA ACTUAR
C REENCIA 12: EL PORQUÉ ES MáS IMPORTANTE QUE EL CÓMO
C REENCIA 13: SI HACES LO QUE OTROS HAN HECHO, PODRÁS EXPERIMENTAR LOS MISMOS RESULTADOS
C REENCIA 14: PARA TENER UNA EXPERIENCIA, TENEMOS QUE TOMAR LA ACCIÓN NECESARIA
C REENCIA 15: TUS CREENCIAS DETERMINAN TU DESTINO
C REENCIA 16: PARA ALCANZAR EL ÉXITO HAY QUE TRABAJAR DURO Y HACER LO QUE SEA NECESARIO
C REENCIA 17: SI HACES LO QUE ES DIFÍCIL, LA VIDA SERÁ MÁS FÁCIL
C REENCIA 18: LO QUE MOTIVA A LOS SERES HUMANOS ES LA NECESIDAD DE EVITAR EL DOLOR Y EL DESEO DE OBTENER EL PLACER
La ilusión de necesitar importancia La ilusión de necesitar seguridad
La ilusión de necesitar amor y conexión La ilusión de que necesitas crecer o expandir La ilusión de la necesidad de contribuir V. LA EXPERIENCIA DEL SUFRIMIENTO VI. EL PODER DEL PERDÓN
VII. LA APLICACIÓN DEL PROCESO
VIII. EL DESARROLLO DE LA CONFIANZA 1. El período de deshacimiento 2. El período de selección 3. El período de renuncia 4. El período de asentamiento 5. El período de inestabilidad 6. El período de logros
IX. EL MOMENTO PRESENTE
X. LA HISTORIA HA SIDO RELATADA INTRODUCCIÓN PARTE II
XI. SALUD Y CURACIÓN
XII. LA RIQUEZA Y LA ABUNDANCIA XIII. PROFESIÓN O TRABAJO
XIV. SENTIMIENTOS Y EMOCIONES
XV. AYUDAR A LOS DEMÁS Y SANAR AL MUNDO XVI. RELACIONES
XVII. EL VERDADERO PERDÓN CONCLUSIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS ACERCA DEL AUTOR
Lo Que Pasa
Cuando Dejas Ir
Aprendiendó a Vivir Nuevamente a
Través de la Experiencia de Un
Estudiante de Un Curso de Milagros
Order this book online at www.sednara.com
Most SEDNARA titles are also available at major online book retailers. © Copyright 2008 Nick Arandes.
If you purchased this book without a cover you should be aware that this book may have been stolen property and reported as “unsold and destroyed” to the publisher. In such case neither the author nor the publisher has received any payment for
this “stripped book”.
This book contains copyrighted material. All rights reserved. No part of this book may be reproduced in any mechanical, photographic, or electronic process, or in the form of a phonographic recording nor may it be stored in a retrieval system,
transmitted, or otherwise be copied for public or private use other than for a “fair use” as brief quotations embodied in articles and reviews-without prior written permission of the publisher and/or author. Violators of copyright law will be
prosecuted.
Note for Librarians: A cataloguing record for this book is available from Library and Archives USA Printed in USA
ISBN: 1453747389 EAN-13: 9781453747384
We at SEDNARA believe that it is the responsibility of us all, as both individuals and corporations, to make choices that are environmentally and socially sound. You, in turn, are supporting this responsible conduct each time you purchase a
SEDNARA book, or make use of our publishing services.
Our mission is to efficiently provide the world’s finest, most comprehensive book publishing service, enabling every author to experience success. To find out how to publish your book, your way, and have it available worldwide, visit us online at
www.CreateSpace.com www.SEDNARA.com
638 Camino De Los Mares Suite H130-135 San Clemente, CA 92673 email: [email protected] ISBN: 1453747389 EAN-13: 9781453747384 ***
La intención del autor es únicamente ofrecer información de carácter general que le ayude en su búsqueda de crecimiento personal. Lo que se describe en este libro es practicado por el autor diariamente. En caso de utilizar cualquier parte de la información contenida en este libro, ni el autor ni la editorial asumen responsabilidad alguna por sus acciones. El autor quiere también dejar claro que, aunque los principios expuestos en este libro están basados en las enseñanzas de Un curso
de milagros, esto no lo hace una autoridad en el Curso. Él simplemente está compartiendo su propia comprensión de lo que
el Curso enseña, así como sus experiencias, resultado de la práctica y la aplicación de los principios contenidos en él. Para productos, información o servicios adicionales visite:
www.UnCursoDeMilagrosConNick.com
Este libro está dedicado a toda persona que esté dispuesta
a escuchar su Voz interna.
“Padre, hoy te entrego todos mis pensamientos. No quiero quedarme con ninguno de ellos. En su lugar, dame los Tuyos. Te entrego asimismo todos mis actos, de manera que pueda ver Tu Voluntad en lugar de ir en pos de
metas inalcanzables y perder el tiempo en vanas imaginaciones. Hoy vengo a Ti. Me haré a un lado y simplemente Te seguiré. Sé Tú el Guía hoy,
y yo el seguidor que no duda de la sabiduría de lo Infinito, ni del Amor cuya ternura no puedo comprender, pero que es, sin embargo, el perfecto
regalo que Tú me haces”. W-pII.233.1:1-7
“No puedo yo de mí mismo hacer nada; como oigo, juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, del
Padre”. [Juan 5:30]
Tabla de Contenido
TABLA DE CONTENIDOAGRADECIMIENTOS
ALGO QUE QUISIERA COMPARTIR UNA EXPERIENCIA PERSONAL PREFACIO
INTRODUCCIóN
I. QUIÉN EN REALIDAD ERES II. EL REGALO DE DIOS
III. DIOS NO CREÓ EL MUNDO QUE VEMOS IV. EL NACIMIENTO DE ÍDOLOS FALSOS
E
L PLAN DEL EGO PARA SU SUPERVIVENCIA
N
UESTRO PROFUNDO ANHELO POR AYUDAR A LOS DEMÁS
CREENCIAS MÁS POPULARES EN EL MUNDO DE AUTO AYUDA
CREENCIA 1: LA VISUALIZACIÓN ES UN MEDIO PARA CONSEGUIR LO QUE QUIERES
C
REENCIA
2:
DEBES ESTABLECER METASC
REENCIA
3:
HAY QUE DESARROLLAR UN PLAN DE ACCIÓNC
REENCIA
4: D
IOS AYUDA A QUIENES SE AYUDANC
REENCIA
5:
TUS METAS SE REALIZARÁN EN UN MOMENTO OPORTUNOC
REENCIA
6:
DEBES SABER LO QUE DESEASC
REENCIA
7:
NUESTRA FUENTE DE TODO VIENE DE OTRAS PERSONASC
REENCIA
8:
LA PERCEPCIÓN HACE LA PROYECCIóNC
REENCIA
9:
NADA TIENE UN SIGNIFICADO INTRÍNSECO A MENOS QUE TÚ SE LO DESC
REENCIA
10:
MUCHOS SABEN LO QUE DEBEN HACER PERO NO LO HACENC
REENCIA
11:
NECESITAS MOTIVACIÓN PARA ACTUARC
REENCIA
12:
EL PORQUÉ ES MáS IMPORTANTE QUE EL CÓMOC
REENCIA
13:
SI HACES LO QUE OTROS HAN HECHO, PODRÁS EXPERIMENTAR LOS MISMOS RESULTADOSC
REENCIA
14:
PARA TENER UNA EXPERIENCIA, TENEMOS QUE TOMAR LA ACCIÓN NECESARIAC
REENCIA
15:
TUS CREENCIAS DETERMINAN TU DESTINOC
REENCIA
16:
PARA ALCANZAR EL ÉXITO HAY QUE TRABAJAR DURO Y HACER LO QUE SEA NECESARIOC
C
REENCIA
18:
LO QUE MOTIVA A LOS SERES HUMANOS ES LA NECESIDAD DE EVITAR EL DOLOR Y EL DESEO DE OBTENER EL PLACERLa ilusión de necesitar importancia La ilusión de necesitar seguridad
La ilusión de la necesidad de la incertidumbre La ilusión de necesitar amor y conexión
La ilusión de que necesitas crecer o expandir La ilusión de la necesidad de contribuir
V. LA EXPERIENCIA DEL SUFRIMIENTO VI. EL PODER DEL PERDÓN
VII. LA APLICACIÓN DEL PROCESO
VIII. EL DESARROLLO DE LA CONFIANZA
1. El período de deshacimiento 2. El período de selección 3. El período de renuncia 4. El período de asentamiento 5. El período de inestabilidad 6. El período de logros
IX. EL MOMENTO PRESENTE
X. LA HISTORIA HA SIDO RELATADA INTRODUCCIÓN PARTE II
XI. SALUD Y CURACIÓN
XII. LA RIQUEZA Y LA ABUNDANCIA XIII. PROFESIÓN O TRABAJO
XIV. SENTIMIENTOS Y EMOCIONES
XV. AYUDAR A LOS DEMÁS Y SANAR AL MUNDO XVI. RELACIONES
XVII. EL VERDADERO PERDÓN CONCLUSIÓN
LECTURAS RECOMENDADAS ACERCA DEL AUTOR
Un curso de milagros, segunda edición, consiste en el Prefacio; parte I,
también conocida como el Texto; parte II, el Libro de ejercicios; parte III, el
Manual para el maestro y, finalmente, la Aclaración de términos. La tercera
edición del Curso tiene dos apéndices adicionales que son La canción de la
oración y Psicoterapia: propósito, proceso y práctica. Esta es la única
diferencia entre la segunda y la tercera edición. Hay una versión anterior, a
la que se le conoce como la edición original. Las abreviaturas siguientes
aplican a la segunda y a la tercera edición únicamente, porque en ellas
fueron omitidos aproximadamente cinco capítulos de la versión original. Sin
embargo, las enseñanzas contenidas en cada edición de Un curso de
milagros se mantuvieron constantes y sin alteraciones.
Para facilitar la búsqueda de los pasajes del Curso, referidos en este libro, se utilizan las siguientes abreviaturas:
T: Texto (Parte I).
W: Libro de ejercicios o lecciones (Parte II).
M: Manual para el maestro (Parte III).
C: Aclaración de términos.
S: Canción de la oración (Anexo).
P: Psicoterapia: propósito, proceso y práctica (Anexo).
In: Introducción.
pI: Parte I (En el libro de ejercicios).
pII: Parte II (En el libro de ejercicios).
Ejemplo:
T-29.V.5:4-8 significa:
Texto, capítulo 29, sección V, párrafo 5, oraciones 4 a 8.
W-pI.100.2:3 significa:
Libro de ejercicios, parte I, lección 100, sección 2, oración 3.
M-4.2.3 significa:
Manual para el maestro, capítulo 4, párrafo 2, oración 3.
T-25.In.3:1-2 significa:
Texto, capítulo 25, introducción, párrafo 3, oraciones 1 y 2.
C-in4:1-5 significa:
Aclaración de términos, introducción, párrafo 4, oraciones 1 a 5.
S-2.I.2.:3 significa:
Canción de la oración, capítulo 2, parte I, párrafo 2, oración 3.
P-2.in.4:3-5 significa:
Agradecimientos
En primer lugar, antes que nada, quiero agradecer al Creador por haberme
inspirado a escribir este libro. Quiero también agradecer a Luz H. Silva por su
trabajo excepcional corrigiendo errores ortográficos, revisando el contenido
de este libro al igual que ofreciendo sugerencias constructivas para que el
mensaje llegue con mas claridad al lector, mientras que mantuvo mi estilo
de comunicación intacto. Lo único que puedo decir es que su trabajo es
increíble!
Quiero dar las gracias a uno de los regalos más grandes en mi vida, Dawn Jackson, por ser mi maestra, mi amiga cariñosa, por apoyarme en cada paso del camino. Si no hubiera sido por mi experiencia con ella, no creo que hubiese podido ser el tipo de persona que pudiera escribir este libro. Puedo ser un buen profesor y escritor, pero ella es un verdadero ejemplo. “Muchas gracias Dawn por ser una parte tan
importante de mi vida. Sé que las palabras no pueden describir el profundo amor y aprecio que siento por ti”.
A lo largo de este camino me he encontrado con muchos contratiempos, sin
embargo, Dios siempre ha tenido un ángel dispuesto a ayudarme para continuar en esta travesía, durante diferentes momentos: cuando no sabía si iba a tener algo que comer, o dónde iba a reposar mi cabeza en la noche, o solo para escucharme sin ser juzgado. Sin orden específico, algunos de estos nombres son: John Ortiz, Debbie Dobbins, Sharron Babb, Aaron Kleinerman, Susan Collins y Ryder. Por cierto, en mi humilde opinión, he de decir que Ryder Collins debe ser un alma avanzada
disfrazada de un muchacho de veinte años, porque cada vez que hablaba con él, me desconcertaba la sabiduría que salía de su boca. Él ha sido un gran maestro para mí.
Gracias por el apoyo emocional que recibí de tantas personas durante este camino de mi desarrollo espiritual que si me pusiera a mencionar nombres tendría que escribir otro libro.
Quiero rendir homenaje a las dos personas que me criaron: mi difunta madre, Iris Arandes y mi difunta abuela, Juanita Arandes. Estoy tan agradecido porque dejaron que mi creatividad fluyese sin poner obstáculo alguno; siempre me permitieron explorar, incluso cuando mis notas en la escuela no eran las mejores. Doy las gracias a todas aquellas personas que de una forma u otra han tenido una gran influencia en mi vida y a quienes me gustaría mencionar aquí pero, si lo hiciese, tendría que escribir otro libro.
Y por supuesto, te amo a ti y desde el fondo de mi corazón te digo GRACIAS por darme la oportunidad de compartir contigo las palabras contenidas en este libro.
Algo que quisiera compartir
Hace poco recibí un maravilloso artículo de Hugh Prather escrito en 1999.
Aunque era muy extenso, uno de los párrafos que me llamó la atención fue:
“¿Significa esto que las labores docentes o de escritura sobre el Curso se han desviado a un camino erróneo? De ninguna manera. ¿Significa que cualquier persona que ame la discusión de ideas metafísicas ha perdido su santidad?Obviamente no. Pero sí significa que los que se llenan a sí mismos con conceptos espirituales corren el riesgo de pensar que ellos son los conceptos. No es difícil darse cuenta de que las personas en nuestra cultura, que brillan por su devoción y hablan continuamente acerca de Dios, por lo general comienzan a tomar una actitud donde creen que son iluminadas y que lo saben todo. En otras palabras, en
sus propias mentes se han convertido en el Dios que profesan”.
Es por eso que me pregunto, ¿por qué estoy escribiendo libros y dando discursos, incluso cuando aún me encuentro confrontando mis propias oscuridades? ¿No debería estar en un estado perfecto antes de poder enseñar? La respuesta que continúo recibiendo es que lo que me siento inspirado a hacer en cada momento es para recordarme a mí mismo lo que necesito recordar o aprender.
Es como alguien que nació con el deseo innato de practicar el surf y está destinado a ser un gran campeón, pero en su mente no se quiere montar en la tabla hasta que tenga completo dominio del deporte. Pues eso nunca sucederá. Él tiene que
montarse en esa tabla y caerse muchas veces, antes de que pueda dominar el deporte. Y sí, al principio, puede golpear algunas personas accidentalmente porque todavía su equilibrio y control para poder maniobrar no son muy buenos. También tiene que deslizarse a través de todo tipo de olas hasta que se sienta más cómodo y su nivel de destreza aumente. Con mucha práctica finalmente alcanzará su destino, que es convertirse en un gran surfista.
Esto vino a mi mente porque aunque he escrito libros, y por alguna razón me encanta tener la oportunidad de dar conferencias y charlas, quiero recordarte que experimento los mismos retos y dificultades que todos tenemos. No aparento que hablo con Jesús, que he logrado algún tipo de iluminación, que soy un gurú, que he alcanzado algún nivel avanzado de conciencia o que sé algo, porque en realidad no sé nada. Estoy trabajando para continuar expandiendo mi conciencia o, si empleo el lenguaje del Curso, removiendo los obstáculos que impiden experimentar la
presencia del amor en mí. Según continúo expandiendo, todos podrán percibir ese
nuevo estado avanzado y, en ese caso, los libros que escribo y las charlas que doy serían solo cosas que hago.
No sé si mañana me pueda sentir guiado a eliminar mi página de Facebook y mis páginas web, mudarme a una pequeña ciudad, conseguir un trabajo y vivir una vida simple y feliz. No sé lo que mi futuro tenga para mí. Sencillamente continuaré escribiendo y compartiendo mis escritos y mis charlas con todos, confiando en que lo que estoy haciendo es lo que se supone que debo hacer. Y al igual que el surfista,
antes de alcanzar ese estado de amor incondicional completo, para mí escribir y dar charlas son maneras de montarme en esa tabla de surf y practicar miles y miles de veces. Y a través de ese proceso, habrá situaciones donde algunas personas
experimentarán mi ego y podrán pensar: ¿quién le da a este hombre el derecho de enseñar Un curso de milagros?
Pero siempre y cuando continúe practicando y mi amor continúe floreciendo,
algunas personas podrán decir: este hombre seguramente vive los principios de Un
curso de milagros. Sin embargo, para llegar a ese lugar, se requiere, primero que
nada, la voluntad de elegir el amor, una y otra y otra y otra y otra y otra vez, hasta que, al igual que el surfista, haya experimentado todo tipo de olas. Porque incluso, que él pueda dominar un determinado tipo de olas, no significa que sea capaz de montar todas las olas. Pero cuanto más se expone a diferentes tipos de olas, mejor equipado estará para mantener un buen sentido de equilibrio en cualquier
circunstancia.
Aunque estoy muy agradecido por este camino, no voy a negar que haya tenido que enfrentar muchas de las tinieblas que en una forma u otra todos enfrentamos, y aun así, nuevas se presentan en diferentes áreas de mi vida para ser sanadas a medida que mi proceso espiritual se va profundizando.
Estoy cada vez mejor equipado para confrontar lo que se presente en mi camino pero todavía estoy practicando y, mientras esté en lo que parece ser un cuerpo, la práctica continuará. Mi sentido del equilibrio puede ser más constante, pero eso no quiere decir que no tenga experiencias que puedan darme un empujón emocional y desequilibrarme temporalmente.
Así que, si te gustan mis escritos y mis charlas, te lo agradezco y espero que de alguna manera lo que estoy compartiendo contigo pueda servirte. Pero no cometas el error de ponerme en un pedestal porque si lo haces, me estarás convirtiendo en lo que Un curso de milagros llama un ídolo falso.
Confía cuando te repito que Tú eres el gurú que has estado buscando. Uso mis libros, al igual que mis charlas, para recordarte que todas las contestaciones que buscas se encuentran ¡dentro de Ti!
Una experiencia personal
En el año 1995 escribí:
“El propósito de mi vida es brindar regocijo, alegría y estímulo a cada persona que se presente en mi camino; consagrar mi vida entera al desarrollo y crecimiento de mi capacidad espiritual, física y mental, para que pueda servir de ejemplo a otros. Ayudar a todos a ver la grandeza que reside dentro de cada persona, la cual les permitirá realizar sus sueños de forma que puedan compartir el fruto de sus esfuerzos con sus seres queridos y con el resto del mundo”.
Nunca me imaginé que la oración “para que pueda servir de ejemplo a otros” tuviese en mi vida un impacto diferente del que había previsto. En los siguientes trece años, después de haber estado sin hogar, haberme declarado en bancarrota, ser diagnosticado con un tumor en la tiroides y no tener una carrera que me llenara, en febrero 17 de 2008, me pidieron que me mudase del lugar donde me estaba quedando.
Con aproximadamente veinte dólares a mi nombre y suficiente gasolina para ir a la iglesia, me reuní con un grupo de estudiantes de Un curso de milagros. Como resultado de mi práctica diaria de las enseñanzas del Curso, en medio de mi circunstancia desafiante, me sentía muy alegre y con mucha paz interna. Con esa paz profunda, compartí las siguientes palabras después de haber escuchado a uno de los estudiantes relatando una experiencia negativa: “Ahora mismo no tengo
dinero, no sé lo que voy a comer, ni siquiera sé dónde voy a dormir esta noche. Sin embargo, les puedo garantizar que en alguna parte del mundo hay un millonario que posiblemente se está ahogando en alcohol, drogas o sexo; que tal vez está combatiendo la depresión o quizás se está preparando para suicidarse, y que daría todo lo que tiene, a cambio de la paz que siento ahora mismo”.
Al final de la clase, sin yo pedir nada, uno de los estudiantes me ofreció dinero y otra estudiante me dijo que ella tenía un cuarto adicional en su casa en el que me podría quedar por unos días mientras mi situación mejoraba.
Prefacio
“No pienses que las limitaciones que impones sobre todo lo que ves pueden limitar a Dios en modo alguno”.
T-26.II.3:5
“Para los hombres es imposible—aclaró Jesús, mirándolos fijamente—, mas para Dios todo es posible”.
[Mateo 19:26]
Me gustaría compartir algo que escribí cuando me sentía lleno de miedo, confundido y solo. Sencillamente abrí mi libreta y las siguientes palabras se expresaron a través de mí:
Dios: “Quédate quieto y reconoce que yo soy Dios. Cuando lees estas palabras,
¿cómo te sientes?”
Nick: “En paz, calmado”.
Dios: “Dentro de este espacio, sencillamente siéntate y escucha. Mantente quieto y
reconoce que Yo estoy manteniéndolo todo por ti, Nick. Yo estoy encargándome de todas tus necesidades, asegurándome de que cada pensamiento alegre que surja en tu mente, se realice. ¡Yo soy paz, Yo soy tranquilidad, Yo soy alegría, Yo soy amor, Yo soy claridad, Yo soy vida! Lee estas palabras continuamente, Nick. Entiende que desde este momento hasta la eternidad, Nick y Yo somos Uno.
Quédate quieto y reconoce que yo soy Dios. Quédate quieto y reconoce que yo soy Dios. Quédate quieto y reconoce que yo soy Dios”.
Que haya estado hablando con Dios o conmigo mismo es irrelevante. Sencillamente confié en lo que había escrito. Mi intención es que cuando termines de leer este libro, no solo entiendas lo que acabas de leer, sino que, si así lo deseas, sea tu nueva manera de vivir, como lo es para mí.
Así que la pregunta es, ¿qué pasa cuando dejas ir; cuando nos desaferramos y lo dejamos todo en manos de Dios, Espíritu, Jesús o como quieras llamarlo? Primero que nada sientes paz interna. De ahí en adelante tu mente está abierta y receptiva a la Voz interna que te guía y te enseña a reconocer tu regocijo. Sientes que estás apoyado y proveído completamente. Sientes, amor, felicidad, sabiduría y
abundancia como tu estado natural, en vez de tener que buscar estas cualidades fuera de ti o de trabajar por ellas. Sientes que tu vida está llena y que tiene
propósito. Un curso de milagros hace la siguiente pregunta: “¿Puedes imaginarte lo
que sería no tener inquietudes, preocupaciones ni ansiedades de ninguna clase, sino simplemente gozar de perfecta calma y sosiego todo el tiempo?” T-15.I.1:1
Sí, vas a experimentar eso y aún más cuando pongas tu vida en manos de Dios. Sin embargo, antes de que tengas esas experiencias agradables, tu mundo se tiene que virar bocabajo por razones que serán discutidas detalladamente en los próximos capítulos. Para darte una idea compartiendo mi propia experiencia, cuando tomé la decisión de entregar mi vida a Dios, mi mundo prácticamente se estaba cayendo en pedazos. En retrospectiva, me di cuenta de lo que estaba pasando.
Cuando uno pone su vida en manos de Dios, dos sistemas de pensamiento
completamente opuestos chocan. No dije dos sistemas de pensamiento diferentes, dije dos sistemas de pensamiento completamente opuestos. Estos sistemas de pensamiento, a los cuales me refiero, son el de Dios o Espíritu, y el del mundo. Un
curso de milagros me recuerda: “La manera de escapar del conflicto que surge de dos sistemas de pensamiento que se oponen entre sí consiste claramente en escoger uno y abandonar el otro”. T-6.V.B.5:1 Así que la diferencia entre los dos es
que para alinearte con el sistema de pensamiento de Dios tienes que confiar, rendirte, tener fe, mientras que, por el contrario, el sistema de pensamiento del mundo está basado en controlar tu vida, en aferrarte a todo por miedo a
experimentar pérdida.
Así que poner nuestras vidas en las manos de Dios es sinónimo de abandonar completamente nuestro deseo de ejercer control. Ahora te preguntarás: “pero si
dejo de ejercer control al entregar mi vida a Dios, ¿por qué mi vida se tiene que caer en pedazos?” Tu vida no necesariamente se cae en pedazos. Realmente se
reconstruye de nuevo, aun cuando no lo parezca. La razón es que de la única manera en que podrás descubrir quién eres –infinitamente abundante, amor puro y perfecto– es, primero que nada, dejando a un lado todas tus creencias, nociones e ideas de las que te has convencido que son tu verdadera identidad. Tienes que estar dispuesto a desatarte de todo a lo que le has dado importancia porque nada de lo que este mundo pueda ofrecerte tiene valor intrínseco, ni el poder de
satisfacerte o de brindarte felicidad.
¿Esto significa que tienes que entrar a una cueva y vivir como un monje? A menos que eso sea algo que realmente te llene, la contestación es no. ¿Significa entonces que no puedes disfrutar de lo que el mundo te ofrece, o tener cosas que te gusten, o disfrutar de una vida llena de experiencias? No. Todo lo contrario. La paradoja es que cuando uno deja de aferrarse a lo que cree que quiere, todo lo que en un momento dado estuvimos persiguiendo se nos puede presentar en nuestra vida sin ningún tipo de esfuerzo. No es que este sea el propósito de este libro, sin embargo, la verdad es que, a menos que las personas estén dispuestas a dejar ir todo lo que creen que necesitan, aun cuando manifiesten lo que quieran, no podrán disfrutarlo por miedo a perderlo. Nunca se darán la oportunidad de tener la experiencia de saber que siempre han tenido todo aquello por lo que han estado batallando para adquirir.
Así que al poner tu vida en las manos de Dios, no solo tienes la oportunidad de examinar todas y cada una de tus creencias y conceptos de la verdad, sino que puedes transcender todas tus limitaciones. Tú literalmente sirves como un conductor a través del cual se experimenta la paz, la abundancia, el amor y la
verdadera felicidad, si estás dispuesto a abrir tu Corazón al Guía que reside dentro
de ti.
En resumen, has pasado toda tu vida sufriendo las consecuencias de tus propias decisiones. ¿Por qué no tratas algo diferente, como hacer la voluntad de Dios, por ejemplo? La buena noticia es que para hacer Su Voluntad no necesitas hacer nada sino sencillamente poner tus decisiones en las manos de tu Creador. Como
Introducción
“La salvación no es más que un recordatorio de que este mundo no es tu hogar”.
T-25.VI.6:1
“Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían...”
[John: 18:36]
Antes de que nos embarquemos en esta travesía juntos, me gustaría compartir contigo algo de mis experiencias pasadas. Aunque se podría decir que a través de mi vida he tenido afinidad con el mundo espiritual, en el año 1986 fue cuando comenzó mi proceso de despertar. Para mí no fue una decisión inspirada, sino una decisión que tuve que tomar debido a un dolor interno y a la desesperación. Estaba envuelto en una relación romántica muy dolorosa. No importaba lo que ella hiciese o me dijera, era imposible para mí ser feliz. Todas mis relaciones pasadas me causaban mucho dolor, estaban acompañadas de una sensación de culpabilidad y no podía hacer nada para deshacerme de esos sentimientos, psicológicamente intolerables.
En medio de toda esa desesperación, ella leyó un artículo en el periódico acerca de un método que enseñaba cómo controlar la mente. Yo no sabía nada de esa
organización, lo único que recuerdo es que las palabras controlar la mente cautivaron mi atención. Mi nivel de desesperación era tan profundo que no me importaba cuánto costara ese entrenamiento. En ese momento todo lo que pudiese ayudarme a deshacerme de los demonios que estaban infectando mi mente sería suficiente para mí, puesto que ya había intentado visitas con terapeutas y nada había funcionado.
Después de haber asistido a ese curso de dos semanas, fui introducido a lo que ellos llaman adquirir un estado de alpha, y luego me di cuenta de que era una forma de meditación. Mi mente estaba tan agitada, que tratar de silenciarla fue extremadamente frustrante. Sin embargo, algo dentro de mí me movía a continuar con la práctica. Llegué a un punto donde diariamente meditaba cinco veces o más. Después de esa experiencia asistí a muchísimos seminarios y talleres, estudié con varios de los maestros más influyentes en las áreas de religión, espiritualidad, metafísica, física cuántica, negocios, relaciones amorosas y todo lo que se pueda imaginar. Vi películas de inspiración, compré DVD y vídeos de maestros y gurús, practiqué todo tipo de ejercicios mentales y físicos relacionados con espiritualidad, recité mantras, estuve envuelto con cristales, tuve entrevistas con curanderos, personas dotadas de “supuestas” facultades paranormales, psíquicos, y podría continuar sin terminar. E incluso terminé trabajando para un entrenador,
considerado un experto tanto en cambiar el estado financiero a través del éxito, como en la realización de los sueños. Muchos maestros, gurús y entrenadores del mundo de auto ayuda tienen un currículo similar al mío. La diferencia está en que lo
que trato de hacer ahora no es impresionarte con mi experiencia sino mostrarte lo que aprendí: que perdí mi tiempo. Veinte años de mi vida, para ser más específico, estudiando con ídolos falsos.
La gran mayoría de ellos tienen buenas intenciones, sin embargo todo lo que me enseñaron fue cómo buscar soluciones fuera de mí. Aun cuando muchos de ellos sugerían que buscase las contestaciones dentro de mí, continuaban promoviendo sus procesos, productos y talleres, asumiendo que ellos tenían contestaciones. Prácticamente cada taller y curso que tomé tenía una agenda escondida. Ya fuera a través de meditación, mantras, trabajo duro, determinación, visualización, enfoque, reuniones semanales, todo estaba tratando de enseñarme cómo ejercer control sobre mi vida. El mensaje que recibí de cada uno de estos maestros fue el
siguiente: cuando sintiera que mi vida no estaba funcionando, “yo” tenía que hacer algo para cambiar o arreglar mi situación. Pero mi pregunta fue: ¿será posible que la razón por la cual mi vida no está funcionando es que “yo” estoy tratando de
cambiarla o arreglarla? Y, ¿cómo saber si los cambios que estaba tratando de efectuar en mi vida terminarían siendo más desastrosos que beneficiosos?
Un curso de milagros me recuerda: “Has considerado algunos de tus mayores avances como fracasos, y has evaluado algunos de tus peores retrocesos como grandes triunfos”. T-18.V.1:6 Permíteme preguntarte, ¿cuántas veces has logrado lo
que estabas buscando y luego te diste cuenta de que no te trajo felicidad ni te llenó y que además, en algunas ocasiones, terminó siendo una de tus peores
maldiciones?
Después de encontrarme completamente desilusionado, puesto que ninguna de mis prácticas y conocimientos adquiridos a través de todos los maestros y filosofías estudiadas me había traído paz ni felicidad, finalmente me rendí. Al empezar este capítulo te dije que mi travesía espiritual comenzó en el año 1986. Después de encontrarme enfermo y cansado de la manera en que se desarrollaba mi vida, después de veinte años estudiando con todo maestro espiritual, ministro, chamán, curandero, gurú, experto, líder de talleres y de seminarios que te puedas imaginar, en noviembre del año 2007 tomé una decisión que nunca imaginé que fuese a tomar: cogí todos los libros, grabaciones, CD, DVD; los programas que había comprado a través de los años en todas las áreas del desarrollo mental, físico, espiritual, de negocios, del pensamiento positivo, de la realización de tus metas, etc., los puse en dos cajas y se los regalé a una organización de caridad llamada el Ejército de Salvación. Estoy hablando literalmente de miles y miles de dólares en información.
En ese momento comenzó mi compromiso con mi desarrollo espiritual. Ahí fue cuando de verdad puse mi vida en las manos de Dios y en ese momento fui
introducido a Un curso de milagros. Lo que me atrajo a él era que no se trataba de una religión, de un libro de auto ayuda tratando de enseñarme cómo manifestar algo, ni de un mapa de cómo recibir contestaciones. Todo lo que el Curso hizo fue ayudarme a entender que ningún tipo de contestación o proceso intelectual me podía servir para alcanzar mi libertad. Y hay una razón para esto, que se clarificará en los próximos capítulos. Por ahora me gustaría compartir contigo la introducción
de Un curso de milagros para que tengas una idea de lo que es el Curso. Antes de empezar, me gustaría que consideraras lo siguiente: los principios contenidos en este libro pueden ser utilizados y aplicados por cualquier persona sin tener que ser estudiante del Curso. Lo único que se requiere es tener un corazón abierto y la disposición de dejar que el amor que se encuentra dentro de uno se exprese. ¿Simple? Sí. ¿Fácil? Ya veremos.
La introducción de Un curso de milagros dice:
Introducción
“Este es un curso de milagros. Es un curso obligatorio. Solo el momento en que decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los
obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.
Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios”
Quisiera compartir mi entendimiento de esta introducción, especialmente después de haber leído y puesto en práctica lo que el Curso enseña.
Este es un curso de milagros. Es un curso obligatorio. Solo el momento en que decides tomarlo es voluntario.
Dependiendo de dónde te encuentres en tu vida, finalmente llegará el
momento, tarde o temprano, donde sentirás que el mundo no tiene nada que
ofrecer que te pueda satisfacer. Ahí es cuando muchas personas empiezan a
confrontar experiencias negativas sin saber el origen. Y para tratar de
suprimir el dolor interno se vuelven adictos a drogas, comida, sexo, trabajo,
ven televisión en exceso, tratan todo tipo de terapia y, en casos extremos,
muchos se suicidan.
A eso se refiere el Curso cuando dice que es un curso obligatorio. Porque cuando finalmente nos encontramos de rodillas, de la única manera que podremos salir de nuestra obscuridad es con la ayuda de un Poder más grande que el nuestro. El arrodillarse es una forma de decir que estamos preparados para poner nuestras vidas en las manos de nuestro Creador, o de dejar ir todo a lo que nos hemos aferrado durante nuestra vida. En esos momentos de dolor es cuando decidimos estudiar el Curso, o buscar un camino espiritual de los muchos que hay disponibles, que nos lleve a descubrir nuestra naturaleza divina. Por eso el Curso dice que “Solo
el momento en que decides tomarlo es voluntario”. Es voluntario porque nadie te
tiempo estoy dispuesto a sufrir antes de tomar la decisión de entregar mi vida al Creador para poder disfrutar de mi poder Divino? ¿Cuánto tiempo me tomará finalmente entender que el mundo no tiene nada que ofrecer que me brinde completa felicidad, paz, regocijo y que me llene permanentemente?
Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado.
El único libre albedrío que tenemos es el de elegir a Dios a través de la
práctica de las enseñanzas del Curso –o de cualquier práctica espiritual que
nos sintamos inspirados a seguir– o continuar sufriendo las consecuencias de
nuestras propias decisiones. Para mantener congruencia con el material de
este libro, debido a que estamos hablando de Un curso de milagros, vamos a
suponer que has decidido estudiar el Curso. En ese caso puedes elegir qué
parte del Curso te comprometes a poner en práctica. Porque el Curso es bien
claro cuando nos recuerda que lo único que nos llena y nos brinda felicidad,
regocijo y paz permanente es recordar quién realmente somos. Debido a que
el proceso de este descubrimiento, o de despertar, es gradual, las lecciones
que estemos preparados para practicar resonarán al nivel de conciencia en
el que nos encontremos en cada momento y otras necesitarán más tiempo
para ser aceptadas. Por eso es que el Curso dice, “... puedes elegir lo que
quieres aprender en cualquier momento dado”.
Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los
obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural.
El Curso está enfatizando algo muy importante. Debido a que es imposible
enseñar el significado del amor puesto que está fuera del entendimiento
intelectual, todo lo que el Curso hace es ayudarnos a remover los obstáculos
que no nos permiten tener la experiencia directa de lo que es el amor
interno. En otras palabras, quien tú realmente eres, es amor perfecto, por lo
tanto es imposible tratar de enseñarte lo que ya eres. Sin embargo,
reconocerás tu esencia cuando los obstáculos (miedo) que has construido
inconscientemente sean finalmente removidos. En ese momento tu esencia,
tu naturaleza divina, es revelada.
Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.
Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe.
En esto radica la paz de Dios”
introducción del Curso debido a que necesitarás una base un poco más sólida antes de que estés preparado para aceptar su mensaje.
Así que aunque este libro y mi vida estén basados en las enseñanzas de Un curso
de milagros, quiero aclarar que no estoy insinuando o sugiriendo que el Curso es el
único camino a la iluminación espiritual. Es sencillamente el camino, además de otros, con el cual he resonado y que finalmente me contestó todas las preguntas que ninguna otra filosofía o práctica me pudo contestar. Y lo interesante de este caso es que todas mis preguntas fueron contestadas sin darme respuestas específicas, ya que el Curso nos lleva a contestaciones que no pueden ser
explicadas sino que requieren la experiencia directa. Por eso es que Un curso de
milagros me recuerda; “El Curso pone más énfasis en la aplicación práctica que en la teoría, y más en la experiencia que en la teología. Señala específicamente que ‘una teología universal es imposible, mientras que una experiencia universal no solo es posible sino necesaria’” Prefacio
Este libro no es para ofrecer contestaciones puesto que eso estaría en conflicto directo con tu propia comunicación con tu Guía interno. Simplemente lee el contenido y observa cómo las contestaciones a tus preguntas se revelan
naturalmente. Mi intención es compartir contigo las enseñanzas del Curso mientras utilizo como ejemplo algunas de mis experiencias personales y, también, hacerte recordar que nunca encontrarás contestaciones en el mundo. Un curso de milagros me recuerda: “Las respuestas que el mundo ofrece no hacen sino suscitar otra
pregunta, si bien dejan la primera sin contestar”. T-27.IV.7:4. A través de este libro
también quiero hacerte recordar que, independientemente de lo que esté sucediendo en tu vida, estás exactamente donde tienes que estar y todo está sucediendo perfectamente. Un curso de milagros me recuerda: “Todas las cosas
obran conjuntamente para el bien. En esto no hay excepciones”. T-4.V.1:1-2
También la Biblia me recuerda: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las
cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”.
[Romanos 8:28]
Así que aunque estés confrontando una situación difícil, ya sea física, emocional, financiera, social, no importa cuál sea tu situación, tu vida se está desarrollando perfectamente como debería ser. Y cuando termines de leer este libro, lo que acabo de decir no solo lo entenderás perfectamente sino que vas a ver el precioso regalo que continuamente se revelará a través de todas y cada una de tus experiencias. Una vez más quiero recordarte que cuando te embarques en una travesía de
descubrimiento propio, el mundo que estás acostumbrado a ver cambiará y algunas de tus experiencias serán un poco difíciles de manejar. Para muchas personas estas son etapas algo temibles. Aun así, esto es parte de un proceso espiritual divino y precioso, uno donde tendrás la oportunidad de descubrir ese aspecto tuyo que es tan magnífico, increíblemente poderoso, tan glorioso, tan precioso y amoroso, que no se podría describir con palabras. Pero para tener esa experiencia tienes que estar abierto de mente y corazón, tienes que estar dispuesto a dejar a un lado todo lo que crees que sabes. Para ilustrar mi punto, hay una historia de un profesor de filosofía que estaba muy entusiasmado por conocer a un gran maestro en la India.
Cuando finalmente se encontró frente a frente con el maestro, el profesor de filosofía empezó a hablar y a compartir con el maestro todo su conocimiento. El maestro, calladamente, indicó al profesor si quería una taza de té. El profesor aceptó y continuó hablando. Finalmente, mientras el maestro estaba sirviendo el té, el líquido empezó a desbordarse fuera de la taza y cuando el profesor sintió el líquido en sus pantalones, le pidió al maestro que dejase de servir puesto que la taza estaba llena. Con una sonrisa, el maestro le dijo al profesor: “su mente está
tan llena de lo que usted sabe que no hay espacio para que entre nada más”.
Un curso de milagros me recuerda: “Aquellos que nunca se olvidan de que no saben nada, y que finalmente están dispuestos a aprenderlo todo, lo aprenderán. Pero mientras confíen en sí mismos, no aprenderán. Pues habrán destruido su
motivación de aprender pensando que ya saben”. T-14.XI.12.:1-3 Cuando estés dispuesto a aceptar que no sabes nada, en ese momento tendrás acceso al
conocimiento. El conocimiento que te llevará a tu libertad; el conocimiento que solo se puede experimentar cuando recuerdas ¡Quién en realidad eres!
I
Quién en realidad eres
“La afirmación ‘Dios creó al hombre a imagen y semejanza propia’ necesita ser reinterpretada. ‘Imagen’ puede entenderse como ‘pensamiento’, y ‘semejanza’ como ‘de una calidad semejante’. Dios efectivamente creó al espíritu en Su Propio Pensamiento y de una calidad
semejante a la Suya Propia. No hay nada más”.
T-3.V.7:1-4
“Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y
en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra”.
[Génesis 1:26]
¿Quién eres tú? ¿Alguna vez te has hecho esta pregunta? Cuando lo hice, primero pensé que yo era mi nombre. Soy Nick. Cuando era niño, pensaba que era el hijo de mi madre Iris y el nieto de mi abuela Juanita. Pensaba que era un amigo de otros. Mientras iba a la escuela, pensaba que era un estudiante. Cuando tomé clases de vuelo, pensé que era un piloto privado. Cuando empecé mi carrera como
comediante, pensé que era un comediante. Cuando empecé a interpretar música, pensé que era un músico. Cuando empecé a hablar y a escribir libros, pensé que era un orador y un escritor. No solo eso, cuando estaba feliz, pensaba que era feliz. Cuando estaba triste, pensaba que estaba triste. Cuando tenía problemas
financieros, pensaba que estaba en la ruina. Cuando tenía dinero, pensaba que era próspero. ¿Ves un patrón en esta lista? Estaba equiparando mi sentido de ser con lo que estaba haciendo o sintiendo, sin darme cuenta de que todo esto no era más que una serie de etiquetas que acepté para darme un sentido de identidad.
Lo que importa es saber que independientemente de la etiqueta que hayas decidido asumir, ya sea, “yo soy rico, pobre, feliz, triste, un amigo, un músico, un abogado, un carpintero, un médico, alguien que está deprimido, una esposa, un marido, bonito, feo, seguro, inadecuado” (y puedes continuar indefinidamente), ninguna de ellas puede definir quien realmente eres. Estos no son más que los obstáculos que has construido con el fin de encubrir tu verdadero Ser. Un curso de milagros me recuerda: “El ‘pequeño yo’ procura engrandecerse obteniendo del mundo externo
aceptación, posesiones y ‘amor’. El Ser que Dios creó no necesita nada. Está eternamente a salvo y es eternamente íntegro, amado y amoroso”. Prefacio
Entonces, ¿cuál es tu Verdadero Ser? En términos simples, está extraordinariamente fuera de toda posible descripción. Las palabras no pueden describirlo porque está más allá de la comprensión intelectual. Para darte una idea de lo que estoy tratando de hacerte entender, quien realmente eres no es tu cuerpo, ni siquiera tus
invisible, intocable, es puro amor, es la Unidad, es Real. Y lo que se entiende por Real no tiene nada que ver con lo que tus ojos puedan ver o tus sentidos puedan percibir, ni siquiera con lo que tu intelecto pueda comprender. Es por eso que Un
curso de milagros me recuerda: “El cuerpo es incapaz de saber nada. Y mientras limites tu conciencia a sus insignificantes sentidos, no podrás ver la grandeza que te rodea”. T-18.VIII.2:1-2 ¿Qué significa esto, que somos energía o espíritu?
Algunos pueden decir que nuestra esencia es energía, mientras que otros dicen que es espíritu y otros argumentan que son las dos simultáneamente. Podríamos decir que somos Espíritu, si dejamos de tratar de darle atributos humanos. Por ejemplo, cuando algunas personas dicen que ven ángeles o espíritus, la mayoría ven
cuerpos, organismos que flotan, cuerpos con alas que tienen un rostro. Sea cual sea el caso, ven figuras que se parecen a los seres humanos. No estoy cuestionando lo que están viendo porque el Espíritu puede aparecer en muchas formas,
especialmente en formas que podamos entender. Pero no sería correcto definir nuestra identidad a través de imágenes que reflejan nuestra forma humana, ya que si se ven dos imágenes, no se está viendo la unidad sino separación, lo cual no es diferente a lo que vemos en el mundo de las apariencias físicas. Es por eso que sigo diciendo que lo que eres está más allá de la comprensión intelectual. Dado que este libro no trata de averiguar lo que el Espíritu es, un intento por tratar de explicarlo o entenderlo mantendría nuestra mente dando vueltas en círculo para siempre. Así que vamos a pasar a la siguiente teoría, la que postula que somos energía.
Cuando mi proceso espiritual se inició a mediados de los años ochenta, me
presentaron la noción de que todo es energía. Eso me permitió abrir mi mente para aceptar la posibilidad de que lo que vemos no es necesariamente real o verdadero. Sin embargo, todavía tenía dudas, porque una gran parte de mí había invertido mucho en la creencia de que el mundo que veo con mis ojos físicos es real. Por lo tanto, desde un punto de vista espiritual / metafísico, todo lo que tenía que ver con energía me sonaba muy agradable pero en muchas ocasiones, difícil de aceptar. A medida que la ciencia fue desarrollándose, ciertos descubrimientos demostraron que si tomas un pedazo de una silla y lo pones bajo un microscopio, su componente más esencial es el átomo. Si tomas un órgano humano y haces lo mismo, también terminarás con un átomo. Y el mismo principio se aplica a cualquier tipo de forma física. Lo que es interesante es que los científicos también notaron que cuando se estudian los diferentes átomos, independientemente de su procedencia, todos comparten los mismos componentes esenciales. Así que un átomo de un ojo
humano no es diferente de un átomo de un pedazo de madera, de una flor o de una goma. Esto llevó a concluir que la materia prima de todo lo físico es la misma. Sin embargo, un átomo todavía se puede ver, aunque sea a través de un microscopio. Tiene aspectos físicos que se pueden cuantificar e intelectualmente observar y entender.
A continuación, surgió una nueva ramificación de la ciencia llamada física cuántica. Con la ayuda de moderna tecnología, a través del desarrollo de mecanismos más complejos, los físicos cuánticos han logrado descomponer un átomo, solo para descubrir que en su nivel más primordial, lo que en un momento fue considerada
materia sólida, no era más que espacio vacío. Este espacio vacío es lo que los científicos cuánticos llaman un campo de energía e información.
Así que si la energía –siendo el nivel primordial de todo lo que es percibido como físico–está unificada con todo, al igual que Dios –el cual también es considerado como uno con todo–, para algunos científicos, y para casi todos los maestros
metafísicos, era posible comparar e igualar a Dios con la energía. Aquí es donde se pone interesante. Estos mismos científicos que creen en un Dios o Poder Superior están de acuerdo con los maestros metafísicos diciendo que Dios es eterno, inmutable, sin principio y sin final.
Gary Renard, autor de La Desaparición del Universo, trajo a la superficie algo que puso en entredicho toda esta idea de que Dios o el Espíritu es energía, por la siguiente razón: según la ciencia, la energía no puede ser destruida pero sí puede ser cambiada o transformada. Si ese es el caso, entonces la teoría de que Dios es energía no puede ser cierta porque ¿cómo puede ser posible que algo que es eterno (Dios, Espíritu, como desees llamarlo) se pueda cambiar, modificar o transformar?
Un curso de milagros me recuerda: “Todo lo que es verdadero es eterno y no puede cambiar ni ser cambiado. El espíritu es, por lo tanto, inalterable porque ya es
perfecto...” T-1.V.5:1-2
Te podrás imaginar mi frustración cuando mis creencias en torno a la energía fueron impugnadas. Así que en esencia, no te puedes definir como espíritu ni como
energía. Quien tú eres es algo que debe ser experimentado. Pero, ¿cómo se puede llegar a tener esta experiencia? Removiendo los obstáculos que impiden
experimentar la presencia del amor, el cual es nuestra herencia natural. ¿Y cuáles son estos obstáculos? En pocas palabras, son todas las creencias, conceptos,
nociones e ideas que tenemos sobre nosotros mismos y sobre el mundo en general, incluyendo el cuerpo físico. Ya que ahora tienes una mejor idea de lo que somos en esencia, vamos a pasar a las oraciones restantes de la introducción de Un curso de
milagros.
“Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos”.
Esto significa que si el amor es todo lo que existe, o la unidad, si prefieres
verlo de esa manera, entonces no puede haber nada más. En otras palabras,
no puede haber etiquetas ni opuestos. Si el amor es todo lo que existe,
¿puedes pensar en otra cosa que sea lo opuesto al amor? Podrías decir que
la ira es lo opuesto al amor. Permíteme preguntarte de nuevo: si el amor es
todo lo que existe, ¿puedes pensar en otra cosa que no sea el amor? La
respuesta es no. Pero sí tienes el poder de creer que eres lo opuesto al amor,
y en ese caso terminarías experimentando el miedo, lo cual, para efectos de
este ejemplo, se manifestaría sintiendo ira.
Como puedes ver, operando desde un falso sentido de ser –tu identidad humana–, te encuentras buscando experiencias como el amor y la abundancia, no porque estas no sean parte de ti sino porque te has convencido de que no lo son.
todas estas cosas os serán añadidas a vosotros”. [Mateo 06:33] ¿Dónde está el
reino? ¡Dentro de ti! Echemos un vistazo a lo que algunas de las religiones dicen en cuanto a que “el Reino está dentro de ti”, mediante la lectura de los siguientes extractos del libro de Jeffrey Moisés titulado Oneness, Great Principles Shared By All
Religions:
El cristianismo: “El Reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o
helo allí; porque he aquí, el reino de Dios está entre vosotros”.
Confucionismo: “El hombre avanzado no busca lo que está fuera; lo que el
hombre avanzado busca está dentro de sí mismo”.
Budismo: “Si piensas que la ley está fuera de ti mismo, no estás abrazando la ley
absoluta sino una enseñanza inferior”.
Shintoismo: “No buscar en los cielos lejanos a Dios. En el propio corazón del
hombre es que se encontrará”.
Hinduismo: “Dios vive escondido en el corazón de todos”.
Sikhismo: “¿Por qué te vas a la selva? ¿Qué esperas encontrar allí? Así como el
olor está dentro de las rosas, así que Dios permanece siempre dentro de tu propio corazón. Búscalo con sinceridad y lo encontrarás allí”.
Sufismo: “Si los seres humanos conocen sus secretos internos propios, nunca
mirarán a otra parte en busca de la felicidad y la paz”.
Y en cuanto a la búsqueda del Reino, el Curso da un paso más allá al decir: “En vez
de ‘Busca primero el Reino de los Cielos’ di: ‘Que tu voluntad sea antes que nada alcanzar el Reino de los Cielos’ y habrás dicho: ‘Sé lo que soy y acepto mi
herencia.’” T-3.VI.11:8 Así que en vez de buscar deberíamos decir: estamos
dispuestos a aceptar el Reino de Dios. Al mirar hacia adentro en lugar de afuera, tu verdadero Ser se revela a través de ti, junto con todo lo que has anhelado y más. Ten cuidado aquí porque lo que anhelas es mucho más de lo que puedas
imaginarte. No es de este mundo.
Un curso de milagros me recuerda: “El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee. Más allá de este mundo hay un mundo que deseo”. W-pI.129.9:4-5 No dejes
que lo que acabo de decir te confunda. A medida que continúes leyendo, todo lo que estoy compartiendo contigo se clarificará.
Así que si quien realmente eres no es este cuerpo, y en esencia nada de lo que tus sentidos te den a entender, entonces ¿cómo es posible que no puedas ver o
experimentar tu verdadera identidad? Es por lo que el Curso se refiere al ego, que no es más que una creencia en la separación.
Un curso de milagros me recuerda: “El ego no es otra cosa que idolatría; el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte”. W-pII.330.12.1:1 El ego es lo que está proyectando el mundo que ves, incluyendo lo que crees que eres.
Es por eso que Un curso de milagros también me recuerda: “Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran da fe de la realidad del sueño”. Prefacio
Como una imagen vale más que mil palabras, las ilustraciones siguientes te ayudarán a comprender mejor la relación entre tu verdadero ser y el ego.
Estos no son estados o cualidades que uno tiene que alcanzar, estas son nuestras cualidades
verdaderas y estados naturales de ser. Son todo lo que la Unidad abarca. Así que no es necesario que trates de ser abundante, tú eres abundante. No es necesario que busques el amor porque tú eres el amor. No necesitas hacer nada con el fin de experimentar la felicidad porque tú eres la felicidad. Nada en tu mundo tiene que cambiar para que tengas paz, porque tú eres la paz. En otras palabras, no es necesario crear o atraer nada en el mundo con el fin de experimentar cualquiera de las cualidades de Dios porque, en esencia, tú eres Dios, o una extensión de Dios –como te sientas más cómodo para aceptar este aspecto tuyo–. A continuación voy a compartir lo que la mayoría de las religiones dicen con relación a que “el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios” según el autor Jeffrey Moisés, tomado de su libro titulado Oneness, Great Principles
Shared By All Religions:
Judaísmo: “Dios creó al hombre a su imagen, en la imagen de Dios lo creó”. Islam: “En la naturaleza misma de Dios se ha modelado el hombre”.
Sikhismo: “Oh hombre, la imagen de Dios es él”.
Taoísmo: “El Supremo da al hombre su expresión, y le da su forma”.
Cristianismo: “¿No sabéis que sois el templo de Dios, y que el Espíritu de Dios
mora en vosotros?”
Bahá’í: “Te He creado a ti, He grabado en ti Mi imagen, y revelado a ti Mi belleza”.
Así que para tener la experiencia directa de tu verdadera naturaleza, todo lo que necesitas hacer es eliminar los obstáculos que no te permiten tener esa
experiencia. Debido a que lo que vemos en nuestro mundo es nada más que una reflexión de lo que está dentro de nuestra mente, nuestras cualidades internas son reflejadas continuamente en nuestra experiencia física.
Aquí hay algo que debes entender. Experimentar las cualidades de tu Ser Verdadero no significa que tu situación tenga que cambiar. Lo único que está cambiando es tu forma de sentir y de verte a ti mismo en medio de lo que esté ocurriendo en tu vida. A medida que se revelan a través de ti las cualidades de tu Ser Divino, las
circunstancias y las condiciones en tu mundo externo por lo general pueden tender a cambiar. Aquí te estarás preguntando que si alguien sabe, al menos
intelectualmente, quién él o ella es realmente, ¿por qué esa persona sigue teniendo problemas? La siguiente ilustración te dará una mejor comprensión de por qué ese parece ser el caso.
Como puedes ver, parece que las cualidades de Dios, de quien realmente eres, no son tan claras como el ego, sin embargo, todavía están allí, quizás al fondo, pero todavía están allí. El reto es que el ego se ve mucho más claro que tus cualidades reales, por lo tanto, estás comenzado a convencerte a ti mismo de que lo que parece claro para ti (ego) es tu verdadera realidad y, obviamente, tu experiencia física da testimonio de tu creencia. Un curso de milagros me recuerda: “Tú
no dudas de que los ojos del cuerpo puedan ver. No
dudas de la realidad de las imágenes que te muestran. Tienes absoluta fe en la obscuridad, no en la luz”. W-pI.91.3:3-5
Usando mi experiencia como ejemplo, si mirara mi cuenta bancaria en este mismo momento, fácilmente podría decir que no tengo suficiente dinero, en otras palabras, que no soy abundante. En términos espirituales es una mentira pero en términos físicos, esta aparenta ser mi realidad. Sin embargo, no estoy desesperado tratando de trabajar duro o de hacer lo que sea necesario para cambiar esa experiencia, no porque eso no sea lo correcto, sino porque algo dentro de mí, ese susurro silencioso que solo se puede experimentar cuando la paz prevalece, me sigue inspirando a que continúe escribiendo este libro. Me siento protegido y cuidado, que es uno de los beneficios directos que recibimos al dejar de tratar de controlar nuestra vida y dejarla en las manos de Dios. ¿Puedes ver la lógica en lo que acabo de compartir? ¡Por supuesto que no! Sin embargo, estos son los tipos de decisiones que uno toma cuando practica escuchar a la Voz interna, aun cuando el mundo exterior (lo que el ego ha proyectado) grita por nuestra atención.
Así que cuando la idea de creer estar separados de Dios fue aceptada en nuestra mente como real, tres cosas aparentemente sucedieron de manera simultánea. En primer lugar, tus cualidades verdaderas empezaron a obscurecerse debido a la presencia de un ego que parece ser más convincente. En segundo lugar, un mundo lleno de ilusiones fue proyectado, dando a luz a todos tus problemas. Y tercero, debido a tu creencia de que el mundo que tus sentidos perciben es real, tu vida se ha convertido en una batalla cuesta arriba tratando de resolver problemas, con algunos momentos de felicidad de por medio. La siguiente imagen ilustra mi punto: Observa que la felicidad aparenta estar en
contraposición a la verdadera felicidad. La razón por la cual esto es cierto es que tu felicidad es
completamente independiente de cómo se
comporte el mundo ilusorio.
Por ejemplo, si hay dinero en el banco, crees que eres feliz. Pero, ¿qué pasa si alguien te lo quita? Probablemente te sientas enojado, deprimido, temeroso, triste, y la lista puede continuar. Sin
tienes el dinero que conseguiste trabajando tan arduamente, surge un nuevo temor: el miedo a perderlo. Ahora hay que protegerlo, y de ahí también nace la codicia, así como una nueva cantidad de inquietudes y preocupaciones.
La Madre Teresa una vez dijo: “Yo vengo de un país en donde he visto gente que tiene un plátano y comparte la mitad. Sin embargo, encuentro que en su país veo gente que tiene un montón de plátanos y no está dispuesta a compartir ni siquiera uno”.
¿Y por qué habrían de compartir, sobre todo cuando creen que no hay suficiente para todos y que han trabajado duro para obtenerlo? Para ellos, esto les ayuda a mantener su statu quo, entre otras cosas.
Así que no importa en qué tipo de situación te encuentres, no puedes experimentar la verdadera felicidad y la alegría si estás operando desde el punto de vista de tu ego. Lo mismo aplica a todo lo que piensas que es tu fuente de felicidad y alegría. Ahora que tu vida está llena de todo tipo de problemas, veamos (en la siguiente ilustración) cómo el mundo de la ilusión (el ego) te hace creer que cuantos más problemas resuelvas, más estás expandiendo:
Ahora que te has olvidado temporalmente de quién realmente eres, la mayoría de los “expertos” y maestros espirituales proclaman que la vida está llena de
problemas y que al resolver problemas cada vez más complejos, estamos expandiendo. Incluso he visto maestros espirituales, con muy buenas intenciones, por cierto, tratando de espiritualizar el ego al dar a entender que a medida que resolvemos más problemas estamos expandiendo espiritualmente y en
conciencia. De lo que no se dan cuenta es de que todo lo que están haciendo es alimentando más y más la creencia de que estamos separados de Dios, que somos un cuerpo y que vivimos en un mundo que aparenta ser real.
Como vimos en la imagen anterior, cuanto más pones tu atención en resolver problemas, no solo se engrandece el ego, sino que también las cualidades de tu verdadero ser se ocultan más y más en el fondo, haciéndolas casi imposibles de reconocer. Independientemente de lo que creas, es importante recordar que estas cualidades todavía están vigentes dentro de ti y que siempre serán parte tuya puesto que son ¡la realidad de tu ser! Ahora quizás preguntes, ¿cómo es posible revelar mis verdaderas cualidades, especialmente cuando mi experiencia es que soy un cuerpo que vive en un mundo lleno de problemas? Aunque la respuesta es muy simple, la pregunta es: ¿estás preparado o dispuesto a aceptar la respuesta? Echemos un vistazo a la ilustración siguiente antes de compartir la respuesta que va a dar a luz a las cualidades de tu Ser Verdadero:
Observa lo que sucede cuando el ego se contrae. Por un lado todos los problemas empiezan a desaparecer, no necesariamente porque van a dejar de existir, pues recuerda que el conflicto es parte de la experiencia del mundo dual, pero empiezas a percibirlos de una manera diferente, de forma no te sientes afectado por ellos mientras que al mismo tiempo tu identidad real surge naturalmente. ¿Ves qué sencillo es? Es por eso que el Curso nos recuerda que solo tenemos un problema y es que nos hemos olvidado, o mejor dicho, me he olvidado de que Dios y yo somos uno. En la resolución de ese único problema, todos los demás problemas desaparecen
automáticamente. Entonces, ¿cómo podemos reducir el ego? En pocas palabras, la manera de reducir el tamaño del ego es eligiendo a Dios primero. El acto de
elección de Dios en primer lugar es simplemente elegir la paz en todo momento. Sin embargo hay más que añadir a esta sencilla contestación. Así que te pido que confíes en que las respuestas a todas tus preguntas se te irán revelando a medida que continúes leyendo y aplicando el contenido de este libro. Recuerda que aunque la espiritualidad es simple, el ego es muy complicado y, por lo tanto, lo que estoy haciendo es desarrollando una sólida base de entendimiento para que te sea fácil comprender y aplicar la única enseñanza de Un curso de milagros en tu vida diaria. Usando mis circunstancias presentes como ejemplo, en este momento tengo muy claro que si mantengo mi atención en Dios (adentro) y no en las ilusiones externas (circunstancias en mi vida), confiando en que todo se está desarrollando en orden perfecto, mantengo mi paz interna y estoy en una mejor posición para tomar decisiones más apropiadas en cada momento dado. Así es como me doy la
oportunidad de mantener contacto con mi Voz interna, la cual me ayuda a recordar quién en realidad soy. Esa sería la respuesta simple. Pero debido a que el ego es tan insidioso, antes de poder adoptar y poner en práctica lo que este libro ofrece, se tiene que examinar desde diferentes ángulos.
Así que la mente inquisitiva pregunta: si lo que soy no tiene nada que ver con lo que veo, oigo, toco, siento, entonces ¿qué es todo esto que estoy viendo, tocando y sintiendo? ¿Por qué el cuerpo me parece tan real? La respuesta es que todo lo que vemos, oímos, tocamos, olemos y sentimos –acerca de lo cual voy a elaborar más en el libro– no es más que una ilusión. Es por eso que las últimas líneas de la introducción del Curso dicen:
Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
Nada real puede ser amenazado.
Presta mucha atención. Lo que significa es que a tu verdadero ser, al no ser
físico, nada de este mundo podría amenazarlo.
Nada irreal existe.