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Tema 1. Psicología Criminal

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Psicología Criminal y Victimología

Tema 1. Psicología Criminal

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Esquema

Ideas clave

1.1. Introducción y objetivos 1.2. Orígenes y definición

1.3. Diferencias con otras ramas de la Psicología 1.4. Objeto de estudio: mente y conducta criminal 1.5. Competencia y aplicaciones

1.6. Referencias bibliográficas

A fondo

Revistas de Psicología En la mente del asesino

Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy

Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General

Penitenciaria

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1.1. Introducción y objetivos

En este primer tema se tratan los orígenes de la psicología criminal, su relación y diferencia con otras ramas de la psicología enmarcadas en el ámbito jurídico así como con otras ciencias como el Derecho y la Criminología.

El tema también se centra en exponer la mente y la conducta «criminal» como el objeto de estudio principal, centrando el interés de estudio en determinadas variables de personalidad y elementos psicológicos relacionados con el delito.

Finalmente se dan a conocer las competencias y aplicaciones de la psicología criminal en el ámbito forense y en otras áreas de actuación. Así como los factores internos y externos al victimario.

Los objetivos que se quieren conseguir con este tema se centran en:

Objetivo 1: Conocer la definición de psicología criminal.

Objetivo 2: Saber diferenciar las competencias y funciones de la psicología criminal de otras ramas y ciencias afines.

Objetivo 3: Comprender la importancia de los factores criminógenos en el estudio de la mente y conducta criminal.

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1.2. Orígenes y definición

La Psicología Criminal ha sido entendida y definida de múltiples maneras, en ocasiones poniendo el foco en el origen de la conducta delictiva y el victimario, y en otras ampliando el interés a otros aspectos relacionados, la víctima, el ambiente, etc.

Vicente Garrido (2005) propone una definición para la especialidad de psicología que entiende como criminológica en vez de criminal que a su vez diferencia de la psicología legal.

Mientras que la Psicología criminológica atiende al delito, al estudio del hecho criminal y a tratar de prevenirlo (ya sea con programas de tratamiento a delincuentes o con medidas tendentes a hacer de las víctimas objetivos menos vulnerables), la Psicología Legal se ocupa de los estudios psicológicos en el marco de la sala de justicia, y labora también en el marco de los aspectos psicológicos conducentes a generar nuevas leyes en la comprensión de la reacción social a estas (p. 12).

L a psicología criminal, tal y como exponen Soria y Sáiz (2006, p. 18) «ha sido entendida tradicionalmente como la ciencia que estudia las causas y motivos, normales y/o patológicos que conducen a una persona a convertirse en un delincuente».

Otín del Castillo (2010) refleja su propia definición y así entiende que «psicología criminal es aquella rama de la psicología incardinada en la ciencia criminológica que se ocupa de estudiar y explicar la génesis del delito, la personalidad y motivaciones del delincuente y aportar medidas para su prevención, control, tratamiento y reinserción» (p. 24).

Muñoz, Manzanero, Alcázar, González, Pérez y Yela (2011) denominan de forma

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indistinta psicología criminal o de la delincuencia y la definen como la «rama de la Psicología Jurídica que desarrolla investigaciones y genera conocimientos específicos en relación a la explicación de la conducta criminal» (p. 11).

Recientemente, Bartol y Bartol (2017) proponen una simple pero muy acertada definición y así escriben que «la psicología criminológica es la ciencia del comportamiento y de los procesos mentales de quienes cometen delitos» (p. 8).

Pese a las múltiples definiciones que se pueden encontrar en la literatura y teniendo en cuenta que cada una de estas surge de la orientación ideológica de quien la construye, se observa un nexo común en todas ellas, la conducta criminal o delictiva.

«La conducta criminal se puede manifestar en una serie de síntomas o características propias de cada individuo, el hecho criminal puede reflejar ciertos matices o características personales del autor»

(Moreno, s.f., p. 3).

Es necesario por tanto conocer el concepto de delito, que se corresponde a la acción, conducta o comportamiento que es sancionado por nuestro ordenamiento jurídico penal y así queda tipificado en el vigente Código Penal (en adelante CP). El décimo articulado de esta norma expone: «Son delitos las acciones y omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley».

De la definición que otorga la norma al delito, se observan matices muy interesantes para la psicología ya que alude tanto a las acciones como las omisiones, y alude de forma indirecta a la motivación e intencionalidad de la acción. No es lo mismo la acción volitiva o voluntaria al acto imprudente en la comisión de un hecho delictivo.

El profesional de la psicología criminal o criminológica deberá prestar especial interés en el estudio de la conducta delictiva para entender su aparición y

poder exponer, entre otros, una explicación plausible a la realización del

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hecho criminal.

De lo expuesto hasta ahora se observa que la psicología criminal requiere, además del propio conocimiento que le otorga la psicología como ciencia que trata y estudia el proceso mental y el comportamiento humano, conocimiento sobre leyes y normas que son aportadas por el Derecho, así como también los propios aspectos criminológicos, que vienen explicados por la Criminología.

Siguiendo a Garrido, Stangeland y Redondo (2001), la criminología se puede definir tal y como lo hacen a quienes citan, Hassemer y Muñoz Conde (1989): «La ciencia que estudia la delincuencia y los sistemas sociales empleados para su control». Si bien en los últimos la definición se ha ido ampliando por los expertos, así en 2015 se propone una definición que es acordada entre el Institut d’Estudis Catalans, la Associació Interuniversitària de Criminologia i la Associació Catalana de Criminòlegs,

y que entiende que la criminología es una «Disciplina científica que estudia la criminalidad y tiene por objeto la prevención del delito, el tratamiento del delincuente y la reparación de la víctima».

Así, cabe entender un origen plural y multidisciplinar que aporta conocimientos para que la psicología criminal adopte sentido y validez, con el fin de establecerse como una especialidad que al igual que la forense sería rama de la psicología jurídica (figura 1).

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Figura 1. Principales orígenes de la Psicología criminal.

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1.3. Diferencias con otras ramas de la Psicología

En el apartado anterior se ha expuesto cómo la psicología criminal se nutre tanto de su propia ciencia de conocimiento, la Psicología, como de otras ciencias principalmente el Derecho y la Criminología. Si bien, se tornan recíprocas las aportaciones pues la psicología criminal auxilia y complementa a las anteriores de diferentes maneras.

En el caso de la psicología como en estas páginas se expondrá, la psicología criminal se ha venido estudiando como una especialidad que surge de la psicología jurídica entendida en algunos momentos de la historia a su vez como forense, si bien hoy en día se ha ido otorgando entidad nosológica a cada una de estas ramas de la psicología y cada una de estas ocupa un lugar propio aunque todas guarden relación con otras ciencias ya mencionadas: el Derecho y la Criminología.

Psicología jurídica

Muñoz et al. (2011) definen a la psicología jurídica como

ámbito de la Psicología que desarrolla sus investigaciones y metodología para mejorar el ejercicio del Derecho, en general, y la intervención del Sistema de Justicia en particular, entendiéndose por este Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Administración de Justicia e Instituciones Penitenciarias (p. 6).

De forma aplicada y práctica, la psicología jurídica pasa a quedar conceptualizada en base a las funciones que se realizan en determinados ámbitos relacionados con lo legal, así se alude directamente a la rama de especialización en la que se aplica la psicología jurídica y se obtiene en resultado práctico una denominación propia:

Psicología jurídica aplicada a penitenciaria ฀ Psicología(o/a) penitenciaria(o)

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Psicología jurídica aplicada al foro (tribunales) ฀ Psicología(o/a) forense

Psicología jurídica aplicada al delito ฀ Psicología(o/a) criminal

Como se expuso al principio del tema, la psicología, en concreto la rama jurídica, es una de las fuentes que aporta conocimientos a la psicología criminal, por ello, guardan relación al entender que la psicología criminal se nutre del saber de la psicología aplicada al entorno de los tribunales porque es necesario para la comprender el entorno (jurídico) en el que podrá desarrollar sus funciones.

Si bien, se puede apreciar como diferencia entre la psicología jurídica y la criminal, que esta última tiene dentro del área criminal un campo de actuación mucho más amplio que la primera, que se limita a lo relativo a la justicia o lo jurídico. Sirve de ejemplo aquí el uso del perfil psicológico criminal como auxilio a la investigación en un delito de agresión sexual.

Perfil psicológico criminal como auxilio a la investigación

La investigación puede practicarse a nivel privado, siendo la persona víctima la que estaría interesada en obtener dicho perfil para su propio uso. Otro ejemplo se centra en el auxilio que en la investigación a nivel policial puede realizar el psicólogo criminal. En estos casos, se observa de forma clara la diferencia mencionada en el anterior párrafo.

Psicología forense

La primera de las diferencias entre la psicología forense y la criminal se basa en la diversidad sobre los conocimientos que se requieren como profesional. El psicólogo forense aborda tareas de ámbitos jurídicos diferentes al penal, tales como el órgano civil y laboral. Necesita tener conocimientos de muchos más aspectos que el psicólogo criminal, quien únicamente necesita especializarse en lo relativo al delito.

La primera conlleva a la segunda diferencia y a su vez una ventaja para el

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psicólogo forense; este puede realizar su trabajo en diferentes órganos jurisdiccionales obteniendo así más campo para desarrollar sus funciones y por tanto realiza más trabajos (informes periciales y dictámenes) que el psicólogo criminal.

La psicología criminal cuando desarrolla sus funciones como auxilio a los agentes judiciales lo hace únicamente ante el órgano penal, pues la especialización de conocimientos no hace a este profesional competente para auxiliar en otras materias y delimita el volumen de trabajo a realizar.

Diferencias en competencias: Psicología Forense vs. Criminal

Sirve de ejemplo entender que no es lo mismo para el profesional de la psicología: a) realizar un dictamen con objeto de «delimitar en qué medida la situación familiar y régimen de visitas establecido está afectando a una menor», que b) «establecer el perfil psicológico de un menor perteneciente a banda armada».

Cada una de las anteriores requiere de conocimientos específicos que van más allá de la propia psicología y que a su vez se diferencian entre sí, para (a) sería la psicología forense a quien se debería recurrir la justicia para ser auxiliada; sin embargo, sería la psicología criminal quien debería asumir la pericia (b).

Psicología penitenciaria

Se puede incluso diferenciar la psicología Penitenciaria de la psicología criminal y de la forense. Cumpliendo así la propuesta de Muñoz et al. (2011) al proponer esta como un área independiente de trabajo para la psicología jurídica.

Guardan estrecha relación ambas pues centran en el delito su tema de interés. No obstante, la psicología penitenciara tiene delimitadas sus competencias otorgadas a través de normas legales y pueden observarse en estas las diferencias con el psicólogo criminal.

Concretamente, el psicólogo penitenciario tiene un estatuto orgánico propio con

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funciones claramente delimitadas en la Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria y en el Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario.

En la sección A fondo se encuentra el enlace a ambas normas.

Muñoz et al. (2011) engloban las funciones de esta rama jurídica en dos áreas:

1. Participación en equipo técnico y junta de tratamiento, evaluación de penados.

2. Realización de programas específicos de tratamiento e intervención con penados.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto hasta ahora, y en relación a las funciones o áreas de intervención reflejadas en las normas anteriormente citadas, restarían para la psicología criminal competencias asociadas a materia penal que se expondrán con detalle en las siguientes páginas.

Como se ha estudiado, la diferencia en las áreas de actuación de la psicología jurídica crea especializaciones, siendo necesario que los profesionales de la psicología realicen estudios de posgrado dirigidos a especializarse en el ámbito jurídico en el que se desarrollará profesionalmente. Siguiendo con el ejemplo propuesto anteriormente, se requieren diferentes conocimientos, más allá de los obtenidos con el título universitario, para evaluar las competencias y capacidades parentales, así como para valorar la personalidad criminal, la idoneidad de un permiso penitenciario o la capacidad testamentaria. Es por esto que las funciones deben estar bien delimitadas dentro del ámbito jurídico para el profesional de la psicología, y este sobre todo debe tener claras sus propias limitaciones a la hora de evaluar y dictaminar sobre determinados aspectos.

Accede al vídeo en el que se encuadra a la Psicología Criminal a través del siguiente botón.

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Accede al vídeo:

https://unir.cloud.panopto.eu/Panopto/Pages/Embed.aspx?id=188dd446-534d- 4951-9e5c-acbe0121c6b1

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1.4. Objeto de estudio: mente y conducta criminal

La psicología criminal tiene como objeto principal de estudio los factores psicológicos asociados o relacionados con el delito, esto es lo que implica tanto a la mente como a la conducta delictiva y criminal.

Siguiendo a Garrido (2005) y Redondo y Andrés-Pueyo (2007) citados en Muñoz et al. (2011), los tópicos de interés investigador en esta área psicocriminológica se centran en:

Explicación de la conducta delictiva.

Prevención y tratamiento.

Estudios de carreras delictivas.

Predicción del riesgo de violencia.

Así, los expertos en psicología criminal se muestran como el mejor auxilio cuando se quieran conocer aspectos que conlleven la evaluación, descripción, explicación e incluso la predicción del comportamiento antisocial, delictivo y criminal. E inclusive en el aspecto de tratamiento y valoración de la víctima de un delito.

«La psicología criminológica se enfoca en el comportamiento criminal de los individuos; es decir, cómo se genera ese comportamiento, cómo se provoca, se mantiene y se modifica» (Bartol y Bartol, 2017, p. 8).

Para comprender de forma adecuada la conducta criminal resulta imprescindible aludir y comprender los constructos de criminogénesis y criminodinámica.

La definición que realiza Rodríguez-Manzanera (2007) sobre la Criminogénesis alude al estudio del origen de la conducta criminal, esto es, conlleva establecer las causas que otorgan como resultado la conducta delictiva. De esta forma el

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profesional puede explicar en su informe las causas que tuvo la persona para cometer el acto delictivo. Se puede entender como el resultado de su historia de vida ya que se conforma teniendo en cuenta los factores que influyen en el desarrollo personal, como se explica a continuación.

Por otro lado, pero relacionado, la Criminodinámica se entiende como la explicación de los procesos adoptados para estimar la aparición de la conducta delictiva.

Asociado a lo anterior es interesante conocer el significado de Criminodiagnóstico ya que debe realizarse en la perfilación del victimario. Este parte de los factores criminógenos presentes y tiene como objetivo establecer diagnóstico sobre la capacidad criminal, de adaptación social y del nivel de peligrosidad que representa el victimario.

Mayoritariamente y hasta la fecha, el interés de estudio se ha centrado en las diferencias individuales a través de la propuesta de Teorías y Modelos explicativos para la conducta criminal (se estudiará en temas posteriores). Muchas de estas se desarrollan dentro del campo de la psicología diferencial e intentan analizar y explicar la variabilidad del comportamiento humano teniendo presentes determinados factores, endógenos y exógenos (figura 2).

Figura 2. Factores de interés para la psicología criminal.

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«En la psicología del crimen, se consideran tanto las influencias sociales y de personalidad sobre el comportamiento criminal, como los procesos mentales que median ese comportamiento» (Bartol y Bartol, 2017, p. 8).

Las variables más estudiadas se centran en determinados factores, que bien pueden ser internos (endógenos) o externos (exógenos) a la persona, ya que ambos se consideran hoy en día importantes para poder intentar comprender a la mente criminal.

Consulta la sección A fondo el título la Mente del Asesino para ampliar información al respecto.

L o s factores endógenos se corresponden con aquellas que son propios e inherentes a la persona, bien de carácter biológico como la edad y el sexo bien de carácter psicológico, como desordenes orgánicos y traumas.

Por otro lado, los factores exógenos hacen referencia a los que son variables y que guardan relación e influyen en la persona de afuera hacia adentro, sirve de ejemplo como elemento exógeno la comunidad o barrio de residencia.

La detección, estudio y análisis de estos factores, denominados en Criminología factores criminógenos, son de suma importancia para elaborar de forma completa y adecuada el perfil psicológico.

«Los factores criminógenos son los elementos que, en conjunto, favorecen a un determinado resultado antisocial» (Hikal, 2009, p. 45).

En la sección A fondo consulta Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy para poder extraer los factores criminógenos de este criminal.

La relación que guardan los factores y la influencia que puedan estar teniendo

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unos con otros en el comportamiento de la persona que se encuentra vinculada al delito es el principal interés de estudio para el psicólogo criminal. Con este conocimiento el profesional está capacitado para proponer teorías, modelos explicativos, realizar perfiles psicológicos, etc.

Del enfoque primario de estudio basado en las diferencias individuales, la psicología criminal ha ido adoptando otros tales como prestar cada vez más atención al estudio del Grupo vs. Individualidad, así como poner mayor énfasis en la influencia de los factores biológicos y neuropsicológicos, y finalmente se está adoptando un enfoque de perspectiva más cognitivista lo que promueve gran peso e interés de estudio en los pensamientos, opiniones y creencias de los victimarios.

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1.5. Competencia y aplicaciones

Como se puede ir concluyendo tras el estudio de las anteriores páginas, no existen a día de hoy unas competencias claras o tácitamente determinadas para la psicología criminal. Si bien en palabras de Muñoz et al. (2011) se pueden entrever las competencias que puede desarrollar y las aplicaciones que puede tener para otras especialidades y ciencias afines:

En el aspecto práctico, este campo de la Psicología Jurídica aporta sus conocimientos al psicólogo penitenciario fundamentalmente, al forense (valoración del riesgo de violencia, individualización de la pena o asesoramiento dentro del proceso penal de menores) y al psicólogo criminalista (perfiles criminales y tipologías delictivas) (p.

11).

En el entorno forense, y teniendo en cuenta la propuesta de Muñoz et al. (2011), serán competencia para la psicología criminal aquellas funciones asociadas al órgano de jurisdicción penal y otros que conlleven la necesidad de conocer aspectos criminológicos o específicos del delito.

Debido a la amplitud que adquiere per se el estudio del delito, la psicología criminal adquiere la capacidad de realizar funciones que van más allá de los tribunales.

Puede vincularse con el entorno policial y auxiliar en sus investigaciones mediante la realización de perfiles victimarios o victimales. Asimismo, puede aplicar sus conocimientos para el diseño y elaboración de nuevas técnicas de recogida de información o para establecer medidas fiables en la credibilidad de testimonios, etc.

Como se anunciaba, la psicología criminal contrariamente a la forense, no se ciñe a un único ámbito, sino que esta puede aplicarse además para cualquier situación que aúne la criminología y la psicología.

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En resumen, la psicología criminal se puede aplicar para:

Elaborar teorías sobre el delito.

Auxiliar en la investigación policial.

Establecer perfiles psicológicos (victimario, víctima).

Diseñar, elaborar e implementar técnicas y herramientas específicas.

La propuesta que realizan Muñoz et al. (2011) denomina a la psicología encargada del auxilio policial como «Psicología Criminalista o psicología jurídica aplicada a la función policial» (p. 8) y conlleva la aplicación de los conocimientos y métodos de la Psicología a la operativa de la investigación de delitos y faltas» (p. 8).

Añaden los citados autores sobre las competencias y aplicaciones:

Aportaciones de la psicología jurídica a la investigación criminal (técnicas de entrevista aplicadas al interrogatorio policial, especialmente en casos de detenidos, supuestas víctimas o testigos especialmente vulnerables, discapacitados o con deterioro o trastorno mental, principalmente en apoyo de los agentes que prestan sus servicios en Unidades Especializadas como los S.A.F., S.A.M. GRUMEs y EMUMEs; perfilamiento aplicado a la captura de agresores sistemáticos; y autopsia psicológica en casos de muerte o desapariciones de etiología dudosa).

Aplicación de la psicología a la negociación en situaciones críticas (toma de rehenes, secuestros, atrincheramientos, y tentativas de suicidio).

Trabajos muy específicos con testigos protegidos, apoyo a agentes encubiertos y gestión de colaboradores e informadores. (Muñoz et al., 2011, pp. 8-9).

Accede al vídeo sobre los términos Criminogénesis, Criminodinámica y Criminodiagnóstico a través del siguiente botón.

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Accede al vídeo:

https://unir.cloud.panopto.eu/Panopto/Pages/Embed.aspx?id=ef2c68cb-5845- 40dc-99aa-acbe01286cc3

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1.6. Referencias bibliográficas

Bartol, C, y Bartol, A. (2017). Comportamiento criminal. Una perspectiva psicológica.

Pearson.

Colegio Oficial de Psicólogos. (1998). Psicología jurídica. Perfiles profesionales del psicólogo. http://www.cop.es/perfiles/contenido/juridica.htm

Garrido, V., Stangeland, P. y Redondo, S. (2001). Principios de Criminología. (2ª ed.). Tirant lo Blanch.

Garrido, V. (2005). La psicología criminológica. Biblioteca Nueva.

Garrido, E., Masip, J. y Herrero, Mª.C. (2006). Psicología Jurídica. Pearson Educación

Hikal, W. (2009). Criminología psicoanalítica, conductual y del desarrollo. Vlex

Moreno, C. (s.f.). Aspectos criminológicos para una justicia restaurativa.

https://www.universidadviu.com/es/download/file/17996

Muñoz, S. (1980). Métodos y elementos para una Psicología Jurídica. En: Muñoz, S., Bayes, R. y Munne, F. (1980). Introducción a la Psicología Jurídica. Trillas.

Muñoz, J. M., Manzanero, A., Alcázar, M.A., González, J.L., Pérez, Mª.L. y Yela, M.

(2011). Psicología Jurídica en España: Delimitación Conceptual, Campos de Investigación e Intervención y Propuesta Formativa dentro de la Enseñanza Oficial.

Anuario de Psicología Jurídica, (21), 3-14

Otín del Castillo, J. M. (2010). Psicología Criminal, técnicas de aplicadas de intervención e investigación policial. Lex Nova.

Rodríguez-Manzanera, L. (2007). Criminología. Porrúa.

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Soria, M.A. y Sáiz, D. (2006). Psicología Criminal. Pearson Educación.

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Revistas de Psicología

PsicoK. Página web oficial. https://www.psicok.es/revistas-cientficas?rq=jur

Es un listado de revistas con acceso directo a revistas científicas en castellano y de libre acceso sobre Psicología y sus ramas de especialidad, entre las que se incluye la jurídica, forense, etc.

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En la mente del asesino

Crímenes Misteriosos. (19 de abril de 2019). En la mente del asesino Robert Ressler Asesinos en serie [archivos de vídeo]. Youtube. https://www.youtube.com/watch?

v=OCbIaqT5UNw

E n En la Mente del asesino se visualiza la entrevista completa a Robert Ressler donde explica los aspectos que considera más importantes en el estudio de la mente criminal.

(25)

Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy

Berlinger, J., Doran, J., Kamen, J. y Wilkes, J. (Productores ejecutivos). (2019).

Conversaciones con asesinos: Las cintas de Ted Bundy [Documental]. EE. UU.

Elastic; Gigantic Studios; Outpost Digital; RadicalMedia. Trailer disponible en:

https://youtu.be/GQL7MRQBmWk

La serie realiza un recorrido por el desarrollo vital de Ted Bundy hasta su muerte.

Incluye testimonios de víctimas no mortales y de investigadores que llevaron el caso.

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Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria

Ley Orgánica 1 de 1979. General Penitenciaria. 26 de septiembre. «BOE» núm. 239.

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Real Decreto 1201/1981, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario

Real Decreto 1201 de 1981. Por el que se aprueba el Reglamento Penitenciario. 8 de mayo. «BOE» núm. 149.

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1. La psicología es una ciencia que tiene bastante presencia en el mundo legal y forense desde varias perspectivas o ramas. ¿Cuál de ellas es la que se encuentra relacionada directamente con la criminología?

A. Psicología forense.

B. Psicología jurídica.

C. Psicología Criminal.

D. Psicología Clínica.

2. ¿A qué ciencia y rama corresponde esta definición: «Ámbito de la psicología que desarrolla sus investigaciones y metodología para mejorar el ejercicio del derecho, en general, y la intervención del sistema de Justicia en particular, entendiéndose por este Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Administración de Justicia e instituciones penitenciarias»?

A. Psicología jurídica.

B. Psicología forense.

C. Criminología.

D. Psicología criminal.

3. Señala como correcta la opción que indica en relación a la psicología criminal, el órgano o ámbito jurisdiccional de actuación y alguna de sus competencias o funciones propias.

A. El ámbito civil, para la evaluación de capacidad testamentaria.

B. El ámbito civil, para la evaluación de unos padres y su hijo en un caso de guarda y custodia.

C. El ámbito penitenciario, para la evaluación del riesgo de suicidio de un recién ingresado.

D. El ámbito penal, para la evaluación de la personalidad de una victimaria homicida.

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4. Señala la afirmación errónea sobre la psicología criminal:

A. Se ha dedicado a investigar al delincuente, la motivación de cometer el delito y las causas de la tendencia a la criminalidad.

B. Se ha dedicado a investigar los factores endógenos y exógenos relacionados con el crimen o delito.

C. Se ha dedicado a estudiar, comprender y analizar los factores criminógenos.

D. Se ha dedicado a estudiar y explicar el hecho delictivo teniendo en cuenta únicamente los factores ambientales que influyen en la persona.

5. En el caso del «pederasta de Ciudad Lineal», ¿cuál de las siguientes actuaciones no habría sido realizada desde la perspectiva de la psicología criminal?

A. El perfil psicológico del victimario.

B. El perfil psicológico de la víctima.

C. La vigilancia del victimario.

D. Establecer la huella psicológica del victimario.

6. Si como profesional de la psicología formases parte de la Junta de tratamiento,

¿qué nombre recibirías por tus funciones?

A. Psicólogo forense.

B. Psicólogo penitenciario.

C. Psicólogo criminal.

D. Psicólogo jurídico.

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7. ¿Qué nombre recibe el trabajo que realiza el psicólogo para establecer las causas que conllevan la presencia de la conducta delictiva?

A. Criminodinámica.

B. Criminogénesis.

C. Criminodiagnóstico.

D. Criminología.

8. ¿Cuál de las siguientes no se corresponde con un área de interés para la psicología criminal?

A. Explicación de la conducta delictiva.

B. Tratamiento de psicopatologías neurodegenerativas.

C. Estudio de la carrera delictiva.

D. Predicción del riesgo de violencia.

9. Completa la frase con la opción correcta. «Siguiendo la propuesta de Muñoz et al. (2011) se puede entender que las competencias de la psicología criminal...»

A. …se corresponderán únicamente con funciones asociadas al órgano de jurisdicción penal.

B. …se corresponderán únicamente con funciones asociadas al órgano de jurisdicción civil.

C. …se corresponderán únicamente con funciones asociadas al órgano de jurisdicción penitenciaria.

D. …se corresponderán con funciones a desarrollar en el órgano de orden penal y en cualquiera que requiera auxilio en aspectos psicocriminológicos o específicos del delito.

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10. Completa la frase con la opción correcta. «La psicología criminal…

A. …se nutre tanto de la psicología jurídica como de la criminología».

B. …se nutre tanto de la psicología forense como de la criminología».

C. …se considera una especialidad de la psicología penitenciaria».

D. …se considera una especialidad de la criminología».

Referencias

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