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El método de la deducción en la filosofía

de J. G. Fichte

Luciano Corcico

Resumen

En el presente artículo, mi objetivo es ofrecer una adecuada caracterización del método utilizado por Fichte en la elaboración de su filosofía. En efecto, Fichte se refirió explícitamente a su método como una “deducción” en todos sus escritos del período de Jena (1794-1799). Aunque este método deductivo estuvo inicialmente inspirado por la filosofía kantiana, adquirió un mayor desarrollo en la filosofía de Fichte. En el contexto de la Doc-trina de la ciencia, Fichte utilizó sistemáticamente el método de la deduc-ción trascendental para demostrar los principios de todo el saber humano (teórico y práctico). Es posible argumentar, además, que la adopción del método deductivo por parte de Fichte estaba estrechamente conectada con el significado práctico de su filosofía.

Palabras clave: método, deducción, conocimiento humano, filosofía trascendental, razón.

Abstract

In this paper I aim to provide a proper description of the method used by Fichte in the development of his philosophy. Indeed, Fichte explicitly refers to his own method as a “deduction” in all his writings of Jena period (1794-1799). Al-though this deductive method is originally inspired by the Kantian philosophy, acquires a further development in the philosophy of Fichte. In the context of the Doctrine of Science, Fichte systematically uses the method of transcendental deduction to prove the principles of all human knowledge (theoretical and practical). It is also possible to argue that the adoption of the deductive method by Fichte is closely connected with the practical significance of his philosophy. Keywords: method, deduction, human knowledge, transcendental philosophy,

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Introducción

Johann Gottlieb Fichte no expuso los contenidos de su filosofía de una manera fragmentaria o ensayística sino sistemática.1 En la

elaboración de su sistema filosófico denominado Wissenschaftslehre (wl), Fichte aplicó un riguroso método, el cual tiene una enorme

importancia para la comprensión de su filosofía. Desde luego, la adopción de éste y su consecuente aplicación en las distintas exposi-ciones de la wl no fue el resultado de una decisión arbitraria.A mi

juicio, el método utilizado por Fichte tiene una estrecha relación con el significado práctico-normativo de su proyecto filosófico. Por un lado, Fichte tenía que adoptar un método filosófico que fuera capaz de referirse a las acciones humanas; uno que le permitiera des-cribir rigurosamente la realidad del mundo externo no era suficiente para cumplir con el objetivo de la wl. Por otro lado, tampoco era

suficiente un método que permitiera describir las acciones humanas desde una posición exterior o puramente contemplativa.

La wl pretende mostrar que las acciones deben fundarse en

prin-cipios a priori de la razón, que cada uno debe descubrir en sí mismo a través de un procedimiento reflexivo. El método de la filosofía fichteana no debe permitir la mera observación de las acciones rea-lizadas por otros, su verificación empírica o la explicación de sus

1 Me refiero aquí fundamentalmente a los escritos que componen el

siste-ma de la Wissenschaftslehre (wl) durante el período de Jena (1794-1799):

Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre (gwl) de 1794-1795, Grundlage

des Naturrechts (gnr) de 1796, y Das System der Sittenlehre (ssl) de 1798. A lo largo de su vida, Fichte redactó además numerosos “escritos filosófi-co-populares” (popülarphilosophische Schriften), que fueron publicados du-rante el periodo de Jena y dudu-rante el periodo de Berlín (por ejemplo, Einige

Vorlesungen über die Bestimmung des Gelehrten de 1794, Ueber den Grund unseres Glaubens an eine göttliche Weltregierung de 1798, Ueber das Wesen des Gelehrten de 1805, Reden an die deutschen Nation de 1806, Die Anwei-sung zum seligen Leben de 1806, etcétera). El propósito de estos escritos era

difundir el contenido de la doctrina filosófica de Fichte fuera del ámbito académico. Al estar destinados a un público más amplio (compuesto por lectores sin una formación filosófica específica), los escritos populares de Fichte suelen carecer de un desarrollo metódico. El estilo de esos textos es más libre y la exposición no obedece a un orden demasiado riguroso.

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eventuales causas, sino que debe garantizar una fundamentación ra-cional de los principios que rigen esas acciones. El método utilizado por Fichte debía ajustarse entonces a la perspectiva de un sujeto que actúa y que intenta encontrar algún principio verdaderamente racional para su actividad (no sólo reglas técnico-prácticas sino un imperativo categórico).

En las últimas décadas, la crítica especializada ha ofrecido di-versas caracterizaciones del método utilizado por Fichte en la ela-boración sistemática de su wl. Algunos especialistas han sostenido

que el método utilizado por Fichte puede definirse a partir del modelo de los argumentos trascendentales propuesto por la filo-sofía analítica del siglo xx.2 Otros especialistas han intentado

esta-blecer una comparación entre el método utilizado por la filosofía de Fichte y el de la pragmática trascendental de Karl-Otto Apel.3

Una buena parte de la crítica especializada ha considerado también que el método de Fichte puede ser caracterizado como dialéctico.4

Hay quienes se han ocupado también de la intuición intelectual como una característica distintiva del método utilizado por Fichte.5

2 Cfr., por ejemplo, Isabelle Thomas-Fogiel, “Fichte et l’actuelle querelle des

arguments transcendantaux” en Revue de Métaphysique et de Morale, 4, pp. 489-511; Ralph Walker, “Kant and Transcendental Arguments” en Paul Guyer (ed.), The Cambridge Companion to Kant and Modern Philosophy, Nueva York: Cambridge University Press, 2006, pp. 238-268.

3 Cfr., por ejemplo, Vittorio Hösle, “Die Transzendentalpragmatik als

Fi-chteanismus der Intersubjektivität” en Zeitschrift für philosophische

Fors-chung, 40, pp. 235-252; Wilchelm Lütterfelds, Fichte und Wittgenstein. Der thetische Satz, Stuttgart: Klett-Clotta, 1989; Alessandro Bertinetto, “Die

transzendentale Argumentation in der transzendentale Logik Fichtes” en

Fichte-Studien, 31, pp. 255-265.

4 Cfr., por ejemplo, Wolfgang Janke, “Limitative Dialektik. Überlegungen

im Anschluß an die Methodenreflexion in Fichtes Grundlage 1794/95 § 4 (ga, I, 2, 283-285)” en Fichte-Studien, 1, pp. 9-24; Klaus Hammacher, “Fichtes praxologische Dialektik” en Fichte-Studien, 1, pp. 25-40; Felix Krämer,“Fichtes frühe Wissenschaftslehre als dialektische Erörterung” en Christoph Asmuth (ed.), Sein-Reflexion-Freiheit. Aspekte der Philosophie

Jo-hann Gottlieb Fichtes, Ámsterdam-Filadelfia: Grüner, 1997, pp. 143-158. 5 Cfr., por ejemplo, Albert Mues, “Die Position der Anschauung im

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Recientemente, algunos especialistas han estudiado el método de la

wl como uno de deducción trascendental.6

En el presente artículo, mi objetivo es defender esta última carac-terización del método utilizado por Fichte en la elaboración de su fi-losofía. En efecto, Fichte se refirió explícitamente a su método como una “deducción” (Deduction) en sus escritos del periodo de Jena (1794-1799). Aunque este método deductivo estaba inicialmente inspirado por la filosofía kantiana, adquirió un mayor desarrollo en la filosofía de Fichte. En el contexto de la wl, Fichte utilizó

sistemáti-camente el método de la deducción para fundamentar los principios del saber humano (teórico y práctico). Es posible sostener, además, que la adopción del método deductivo por parte de Fichte estaba estrechamente conectada con el significado práctico de su filosofía. Con el propósito de alcanzar una mayor claridad en el desarrollo del análisis, divido mi exposición en dos secciones. En la primera me ocupo de las características generales del método deductivo en el pensamiento de Fichte y de la notable influencia recibida por parte de la filosofía crítica de Kant. En la segunda sección, intento destacar la relación entre este método de deducción y el significado práctico de la filosofía fichteana. Por último, expongo algunas bre-ves conclusiones sobre el tema.

La deducción trascendental como método de argumentación

En diversas oportunidades, Fichte se refirió explícitamente a su mé-todo filosófico como un procedimiento de deducción trascendental. Subjektphilosophie” en Fichte-Studien, 31, pp. 29-43; Yukio Irie,“Eine Aporie der Fichteschen Wissenschaftslehre–einige Schwierigkeiten mit in-tellektuellen Anschauung” en Fichte-Studien, 35, pp. 329-337.

6 Cfr. Tom Rockmore, “Fichte on Deduction in the Jena Wissenschaftslehre”

en Daniel Breazeale y Tom Rockmore (eds.), New Essays in Fichte’s

Founda-tion of the Entire Doctrine of Scientific Knowledge, Nueva York: Humanity

Book, 2001, pp. 60-77; Daniel Breazeale, “Inference, Intuition, and Ima-gination. On the Methodology and Method of the First Jena

Wissenschafts-lehre” en Daniel Breazeale y Tom Rockmore (eds.), New Essays in Fichte´s Foundation of the Entire Doctrine of Scientific Knowledge, Nueva York:

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Para designarlo, Fichte utilizó indistintamente las expresiones De-duktion, Ableitung o genetische Ableitung. Esta equivalencia termi-nológica apareció establecida claramente al comienzo de Das System der Sittenlehre (ssl) de 1798, junto con algunos comentarios sobre la

importancia del método deductivo para la articulación sistemática de la wl. Fichte afirmó allí que la deducción trascendental debía

ofrecer una justificación racional de los principios morales de la ac-tividad humana en conexión con los principios racionales estable-cidos previamente en su Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre (gwl) de 1794-1795:

Die Darlegung dieser Gründe ist, da durch sie etwas von dem höchsten, und absoluten Princip, dem der Ichheit, abgeleitet, und als aus ihm nothwendig erfolgend nachgewiesen wird, eine Ablei-tung oder Deduction. So haben wir hier eine Deduction der mora-lischen Natur des Menschen, oder des sittlichen Princips in ihm, zu geben. Statt die Vortheile einer solchen Deduction ausführlich aufzuzählen, ist es hier genug anzumerken, dass durch sie erst eine Wissenschaft der Moralität entsteht, Wissenschaft aber von allem, wo sie möglich ist, Zweck an sich ist. In Beziehung auf ein wissen-schaftliches Ganzes der Philosophie hängt die hier vorzutragende besondere Wissenschaft der Sittenlehre durch diese Deduction mit einer Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre zusammen. Die Deduction wird aus Sätzen der letzteren geführt, und in ihr geht die besondere Wissenschaft von der allgemeinen aus, und wird besondere philosophische Wissenschaft.7

7 Cfr. Johann Gottlieb Fichte, “Das System der Sittenlehre nach den

Prin-cipien der Wissenschaftslehre” en Imanneul Herman Fichte (ed.), Fichtes

sämmtliche Werke, vol. iv, Berlín: Verlag von Veit und Comp., 1845

(re-impresión Berlín: Walter de Gruyter, 1971), pp. 14-15. “La exposición de estos fundamentos, dado que ella deduce algo del principio supremo y ab-soluto, el de la Yoidad, y lo demuestra como derivándose necesariamente de él, es una derivación o deducción. Por consiguiente, tenemos que ofre-cer aquí una deducción de la naturaleza moral del hombre o del principio moral en él. En vez de enumerar detalladamente las ventajas de semejante

deducción, basta ahora con hacer notar que sólo mediante ella surge una

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Como puede verse en este pasaje, Fichte se refirió a la exposición de los fundamentos de su doctrina ética como una “deducción”. Para designar esa deducción, Fichte utilizó dos términos alemanes diferentes (Ableitung y Deduction), pero ambos designaban el mis-mo procedimiento filosófico. A través de la deducción tiene que fundamentarse de manera racional el principio de la moralidad en el hombre. Aunque Fichte no lo mencionó de manera explícita, su método no consistía en una mera deducción en el sentido lógico, sino en una deducción trascendental. Esta última no debe entender-se como un simple procedimiento de inferencia a partir de premisas generales, sino como un procedimiento esencialmente reflexivo. Por otra parte, la deducción del principio de moralidad tiene una conexión sistemática con los principios fundamentales de su wl. En

la totalidad del sistema filosófico, la doctrina ética es una “ciencia particular” (besondere Wissenschaft). De este modo, Fichte expresó la función indispensable que cumple la deducción trascendental en la elaboración sistemática de toda su filosofía. La deducción trascen-dental permite articular de manera sistemática el contenido de la wl

y su conexión racional con el principio de la autoposición del yo que fundamenta su argumentación filosófica. En otras palabras, la deducción trascendental es el método que otorga unidad sistemática a la filosofía de Fichte. Por ese motivo, debe encontrarse su con-secuente aplicación en las exposiciones que constituyen el cuerpo sistemático de la wl.

Fichte también utilizó el método de la deducción para alcanzar una fundamentación trascendental de su teoría del derecho. En su posible, es un fin en sí. En relación con la totalidad científica de la filosofía, la ciencia particular que aquí hemos de exponer, la ética, está unida, por medio de esa deducción, a un fundamento de toda la doctrina de la ciencia. La deducción es llevada a cabo partiendo de proposiciones de este último; en ella, la ciencia particular sale de la general y se convierte en una ciencia filosófica particular.” (Cito aquí según la traducción de Jacinto Rivera de Rosales: Johann Gottlieb Fichte, Ética o el sistema de la doctrina de las

cos-tumbres según los principios de la Doctrina de la ciencia, Madrid: Akal, 2005.

Me he permitido la licencia de introducir algunas cursivas en el texto para destacar el uso de la palabra deducción por parte de Fichte).

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Grundlage des Naturrechts de 1796, Fichte se refirió nuevamente a la deducción trascendental como el procedimiento que le permitía establecer una conexión sistemática entre el principio de la legalidad jurídica y el principio del yo como fundamento de su wl:

Das deducirte Verhältniss zwischen vernünftigen Wesen, dass je-des seine Freiheit durch den Begriff der Möglichkeit der Freiheit des anderen beschränke, unter der Bedingung, dass das erstere die seinige gleichfalls durch die des anderen beschränke, heisst das Rechtsverhältniss; und die jetzt aufgestellte Formel ist der Rechts-satz. Dieses Verhältniss ist aus dem Begriffe des Individuums dedu-cirt. Es ist sonach erwiesen, was zu erweisen war. Ferner ist vorher der Begriff des Individuums erwiesen worden, als Bedingung des Selbstbewusstseyns; mithin ist der Begriff des Rechtes selbst Be-dingung des Selbstbewusstseyns. Folglich ist dieser Begriff gehörig a priori, d.h. aus der reinen Form der Vernunft, aus dem Ich, de-duciret.8

En este pasaje, Fichte se refirió a su fundamentación del prin-cipio del derecho nuevamente como resultado de una deducción. La relación jurídica entre seres racionales es deducida como una

8 Cfr. Johann Gottlieb Fichte, “Grundlage des Naturrechts nach Prinzipien

der Wissenschaftslehre” en Immanuel Fichte (ed.), Fichtes sämmtliche

Wer-ke, vol. iii, Berlín: Verlag von Veit und Comp., pp. 52-53. “La relación

entre seres racionales deducida, a saber, que cada uno limite su libertad por el concepto de la posibilidad de la libertad del otro, bajo la condición de que éste limite igualmente la suya por la del otro, se llama relación jurídica, y la fórmula ahora establecida es el principio del derecho. Esta relación está

deducida desde el concepto de individuo. Se ha demostrado así lo que había

que demostrar. Además, antes se ha demostrado el concepto de individuo como condición de la auto-conciencia; por consiguiente, el concepto de derecho mismo es condición de la auto-conciencia. Por tanto, este concepto es deducido a priori desde el Yo, como es debido, esto es, a partir de la forma pura de la razón”. (Aunque he introducido algunas cursivas en el texto, sigo aquí la traducción de José Luis Villacañas Berlanga, Manuel Ramos Varela y Faustino Oncina Coves en: Johann Gottlieb Fichte, Fundamento del derecho

natural según los principios de la Doctrina de la ciencia, Madrid: Centro de

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relación donde cada uno limita su libertad para permitir la del otro. Según Fichte, el principio de derecho podía ser deducido como una condición de la conciencia individual. Específicamente, Fichte afirmó que el concepto de derecho es una “condición de la autocon-ciencia” (Bedingung des Selbstbewusstseyns) del individuo. Además, señaló el carácter a priori de su deducción del principio de derecho. De este modo, indicó también que su exposición de este principio no se apoyaba en una investigación empírica sino en una deducción trascendental.

A través del mismo procedimiento deductivo, Fichte incorporó una doctrina de la moralidad y una doctrina del derecho al sistema total de la wl.9 Pero la deducción trascendental no era simplemente

una herramienta auxiliar que le permitió establecer una conexión entre las distintas dimensiones de la wl, sino que constituyó su

pro-cedimiento de fundamentación. En su gwl Fichte también utilizó

un procedimiento deductivo para mostrar que las operaciones lógi-cas del saber deben comprenderse en última instancia como accio-nes del yo. La deducción trascendental fue aplicada entonces para demostrar el carácter absoluto del yo frente a las diversas acciones analíticas y sintéticas que intervienen en el conocimiento:

Wir treffen also von jetzt an auf lauter synthetische Handlungen, die aber nicht schlechthin unbedingte Handlungen sind, wie die ersteren. Durch unsere Deduction aber wird bewiesen, dass es Hand-lungen, und Handlungen des Ich sind. Nemlich, sie sind es so ge-wiss, so gewiss die erste Synthesis, aus der sie entwickelt werden,

9 La gwl expone los principios fundamentales de todo el sistema, tanto del

saber teórico como del saber práctico. Sobre la base de esa fundamentación inicial, Fichte agregó a su sistema dos doctrinas particulares: la doctrina del derecho en su gnr de 1796 y la doctrina de la ética en su ssl de 1798. Cada una de esas doctrinas particulares se ocupa de una dimensión diferente de la actividad del yo. En su gnr de 1796, Fichte se ocupó de las acciones del yo como un ser individual en relación con otros individuos dentro del con-texto de una comunidad. En su ssl de 1798, Fichte se ocupó de las acciones del yo en relación con la ley moral y su posible aplicación en situaciones concretas.

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und mit der sie Eins und dasselbe ausmachen, eine ist; und diese ist eine, so gewiss als die höchste Thathandlung des Ich, durch die es sich selbst setzt, eine ist. Die Handlungen, welche aufgestellt werden, sind synthetisch; die Reflexion aber, welche sie aufstellt, ist analytisch.10

Según Fichte, su filosofía tenía que demostrar por medio de una deducción que el saber se encontraba fundamentado en la actividad racional del sujeto. En principio, los juicios que forman parte del saber humano presuponen una síntesis. La deducción trascendental tiene que demostrar que esa síntesis es una acción realizada por el sujeto y obedece siempre a un principio supremo de la razón. Ese principio supremo se expresa en el primer principio de la wl como

una “acción-hecho” (Thathandlung). Con este principio, Fichte se refirió esencialmente a un acto de autodeterminación del yo. En esa autodeterminación, el yo es al mismo tiempo el sujeto y el objeto de su acción. Cada sujeto además descubre estas acciones sintéticas a través de un procedimiento reflexivo en el cual está obligado a reco-nocer su activa participación en el proceso de construcción del saber. En tanto se aplica a esas acciones sintéticas del yo, la reflexión la descompone en sus partes constitutivas. Por eso Fichte afirmó en el pasaje citado que la reflexión es “analítica” (analytisch). Por ejem-plo, cuando se reflexiona sobre la acción de intuir un objeto, es

10 Cfr. Johann Gottlieb Fichte, “Grundlage der gesammten

Wissenschaftsle-hre” en Immanuel Herman Fichte (ed.), Fichtes sämmtliche Werke, vol. i, Ber-lín: Verlag von Veit und Comp., 1845, p. 123 (reimpresión BerBer-lín: Walter de Gruyter, 1971). “Encontramos, pues, desde ahora acciones

claramen-te sintéticas, pero que no son como las primeras acciones absolutamenclaramen-te incondicionadas. Nuestra deducción demostrará que se trata de acciones, y de acciones del Yo. En efecto, lo son tan ciertamente como cierto es que la primera síntesis, de la cual son desarrolladas y con la cual constituyen una y la misma cosa, es una; y ésta es una, tan ciertamente como es una ac-ción-hecho suprema del Yo, por la cual éste se pone a sí mismo. Las acciones establecidas son sintéticas, pero la reflexión que las establece es analítica.” (Me he permitido aquí introducir algunas modificaciones en la traducción de Juan Cruz en Johann Gottlieb Fichte, Doctrina de la ciencia, Juan Cruz Cruz (trad.), Pamplona, 2005).

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descubierta una síntesis entre el sujeto intuyente y el objeto intuido. Esa síntesis es también una acción del yo. Por otra parte, la deduc-ción trascendental fichteana no se aplica únicamente a los princi-pios teóricos del saber, sino también a sus principrinci-pios prácticos. Por ese motivo, Fichte consideró que la deducción de la representación ofrecida en la parte teórica de la gwl resultaba insuficiente para

com-prender la actividad racional del sujeto. Fichte admitió que la deduc-ción de la representadeduc-ción tenía que ser completada con una nueva deducción o demostración genética de la tendencia (Streben) del yo en la parte práctica de la gwl.11

La wl tiene que comprenderse como un sistema de las acciones

racionales del sujeto y la deducción trascendental como el método que permite alcanzar una exposición articulada de esas acciones en sus distintas esferas de validez: el conocimiento teórico, la ética y el derecho. De manera explícita, Fichte sostuvo en su ssl que el

objeti-vo de la deducción trascendental era demostrar que se debía actuar de una determinada manera, según los principios de la razón:

Der Strenge nach ist unsere Deduction geendigt. Der eigentliche Endzweck derselben war, wie bekannt ist, der, den Gedanken, dass wir auf eine gewisse Weise handeln sollen, aus dem System der Ver-nunft überhaupt als nothwendig abzuleiten; nachzuweisen, dass, wenn überhaupt ein vernünftiges Wesen angenommen werde, zu-gleich angenommen werde, dass dasselbe einen solchen Gedanken denke. Dies wird für die Wissenschaft eines Vernunftsystems, wel-che selbst ihr eigener Zweck ist, schlechterdings erfordert.12

11 Cfr. Fichte, “Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre”, pp. 270-271. 12 Fichte, “Das System der Sittenlehre nach den Principien der

Wissenschafts-lehre”, p. 49. “En rigor, nuestra deducción está concluida. La verdadera finalidad última de la misma, como se sabía, era propiamente la de deducir como necesario, a partir del sistema de la razón en general, el pensamiento de que debemos actuar de una cierta manera; [era] la de probar que, si se admite un ser racional en general, se ha de admitir a la vez que éste tiene un tal pensamiento. Esto es absolutamente exigido para la ciencia de un siste-ma de la razón, ciencia que es, ella missiste-ma, su propio fin.” (Cito aquí según la traducción de Jacinto Rivera de Rosales en Fichte, Ética, op. cit., p. 112.).

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En cada uno de los pasajes citados, el uso del término Deduktion o Ableitung puede provocar algunas confusiones con respecto a las características básicas de su procedimiento. Quizás uno de los prin-cipales errores se observa en el intento de comprender la deducción trascendental a partir de un análisis de su estructura lógica.13 A mi

juicio, esta caracterización de la deducción trascendental fichteana resulta completamente inadecuada. La validez de la deducción tras-cendental no puede juzgarse únicamente por su consistencia lógica, sino por su necesaria referencia a la actividad reflexiva del sujeto. Esto no significa que Fichte renunció a las leyes formales de la ló-gica, sino que las consideraba insuficientes para alcanzar una plena fundamentación del saber humano. En realidad, su deducción tras-cendental pretende demostrar que aun las reglas lógicas tienen que fundamentarse en acciones necesarias del yo.14

Es preciso señalar que Fichte también se refirió a su deducción trascendental como un procedimiento de argumentación (Argu-mentation) en diversos escritos de su periodo de Jena. Cuando se adopta la perspectiva de un análisis puramente lógico, puede pa-recer que la argumentación de Fichte se reduce a una secuencia de razonamientos, donde primero se establece una premisa general y luego se extrae de manera inferencial la correspondiente conclusión. Sin embargo, Fichte no consideró la deducción trascendental como

13 Éste es un error muy frecuente en la perspectiva de la filosofía analítica del

siglo xx y puede advertirse claramente en sus reiterados intentos de des-cribir el método específico de la filosofía trascendental (cfr., por ejemplo, Walker, op. cit., pp. 238-268; T. Wilkerson, “Transcendental Arguments” en The Philosophical Quarterly, 20 (80), pp. 200-212; Moltke S. Gram, “Transcendental Arguments” en Noûs, 5 (1), pp. 15-26).

14 En la primera parte de la gwl de 1794-1795, Fichte se refirió sucesivamente

al principio lógico de identidad, al de contradicción y al de razón suficien-te. Cada uno de esos principios se fundamenta de manera reflexiva en las acciones originarias del yo. El principio de identidad se fundamenta en la autoposición del Yo, el de contradicción se fundamenta en la oposición del yo a un no yo, y el de razón suficiente se fundamenta en una acción de limitación recíproca entre yo y no yo. Esta última acción también pertenece al yo. En un caso, es limitado por el no yo. En otro, limita a ese no yo (cfr. Fichte, “Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre”, pp. 91-111).

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un procedimiento de inferencia lógica, sino como un procedimien-to jurídico de argumentación, en el mismo sentido que la filosofía crítica de Kant.

Como se sabe, Kant ya había utilizado en 1781 un método de-nominado “deducción trascendental”, en la primera edición de su Kritik der reinen Vernunft, con el propósito de establecer la validez universal y necesaria de la aplicación de las categorías en todo co-nocimiento objetivo. Kant repitió esta deducción trascendental de las categorías en los Prolegomena de 1783 y en la segunda edición de su Kritik der reinen Vernunft de 1787. Más allá de las diferencias que existen entre las distintas versiones de esta deducción trascen-dental, la exposición de los argumentos kantianos parece obedecer un mismo principio metodológico: se reflexiona sobre el factum de la experiencia humana para deducir las condiciones necesarias e irrebasables de esa experiencia. En este contexto, Kant advirtió que su deducción trascendental tiene un sentido jurídico que prevalece más allá de su sentido lógico. Según Kant, su deducción trascenden-tal no intenta responder a una cuestión de hecho (quid facti), sino más bien a una cuestión de derecho (quid juris), que se refiere a las pretensiones de validez de las categorías y a su aplicación dentro del conocimiento objetivo. La deducción trascendental de las categorías debe así presentar las pruebas que justifican esas pretensiones de validez.15

15 En su Kritik der reinen Vernunft, Kant distinguió claramente dos

cuestio-nes relativas a la posibilidad del conocimiento: la cuestión de hecho (quid

facti) y la cuestión de derecho (quid juris). Esa distinción resulta de enorme

importancia para comprender su investigación sobre el origen y la validez de los conceptos puros del entendimiento (categorías). Una investigación empírica sólo puede responder a la cuestión de hecho, en la medida en que explica la presencia efectiva de ciertos conceptos en el entendimiento a par-tir de las causas reales que los originaron. En cambio, la cuestión de derecho se refiere a la legitimidad con que se puede hacer uso de los conceptos y no puede responderse a través de ninguna investigación empírica. Ninguna experiencia puede demostrar la legitimidad de los conceptos y de su uso posible. Según Kant, la deducción trascendental es el único procedimiento que puede justificar la validez de las categorías (cfr. Immanuel Kant, Kritik

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Por su parte, Dieter Henrich ha demostrado, a través de una exhaustiva reconstrucción del contexto histórico, que el método de la deducción trascendental kantiana estaba verdaderamente inspi-rado en un procedimiento de argumentación judicial. Desde fina-les del siglo xiv y hasta comienzos del siglo xviii era muy común un tipo de publicaciones conocidas generalmente como escritos de deducción (Deduktionsschriften), cuyo objetivo era justificar las pre-tensiones que surgían en el marco de ciertas controversias legales entre los gobernantes de diversos territorios independientes, ciu-dades-estado, etcétera. Con estos escritos, un gobernante intentaba convencer a los demás sobre la legitimidad de sus pretensiones con el fin de evitar el uso de la fuerza militar. Henrich demostró que Kant estaba muy familiarizado con este tipo de escritos. En efecto, su deducción trascendental de las categorías se ajusta perfectamen-te a los criperfectamen-terios de una correcta deducción judicial, ya que se ocupa esencialmente de ofrecer pruebas que permitan justificar una pre-tensión de derecho.16

La deducción trascendental de la filosofía de Fichte también se ajustó a este modelo judicial de argumentación. Fichte adoptó este sentido “jurídico” de la deducción kantiana de las categorías para luego aplicarlo sistemáticamente en la fundamentación de toda su filosofía (teórica y práctica). Al igual que Kant, Fichte se refirió en diversos escritos al resultado de su exposición deductiva como una “prueba” (Beweiß) que permitía fundamentar la pretensión de vali-dez de ciertos principios en el uso teórico o práctico de la razón. En el parágrafo § 1 de la gwl, por ejemplo, Fichte afirmó la necesidad

de ofrecer una prueba del principio supremo del yo:

Es ist demnach Erklärungsgrund aller Thatsachen des empirischen Bewusstseyns, dass vor allem Setzen im Ich vorher das Ich selbst gesetzt sey. (Aller Thatsachen, sage ich: und das hängt vom Beweise

16 Cfr. Dieter Henrich, “Kant’s Notion of a Deduction and the

Methodo-logical Background of the First Critique” en Eckart Feorster (ed.), Kant’s

Transcendental Deductions: The Three Critiques and The Opus Postumum,

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des Satzes ab, dass X die höchste Thatsache des empirischen Be-wusstseyns sey, die allen zum Grunde liege, und in allen enthalten sey: welcher wohl ohne allen Beweis zugegeben werden dürfte, oh-nerachtet die ganze Wissenschaftslehre sich damit beschäftiget, ihn zu erweisen).17

Como puede observarse en el pasaje citado, Fichte sostuvo que su wl tiene que ofrecer una “prueba” (Beweis) del principio que

fun-damente los hechos de la conciencia empírica. Ese principio puede formularse de la siguiente manera: antes de poner algo en el yo, el yo tiene que ponerse a sí mismo. Dicho con otras palabras: antes de pensar algo, el sujeto tiene que pensarse a sí como tal. Según Fichte, este principio era tan evidente que debería ser admitido sin necesi-dad de prueba. Sin embargo, la wl tiene que ocuparse de ofrecer una

deducción de ese principio para demostrar su validez universal (in-cluso ante aquéllos que se resisten a admitirlo de manera inmedia-ta). De este modo, además de formular el principio, la exposición filosófica requiere el desarrollo de una argumentación que exponga las pruebas suficientes para justificar su validez.

El carácter jurídico de la deducción como un procedimiento de exposición de pruebas aparece también con mucha claridad en la Wissenschaftslehre nova methodo de 1798-1799, donde Fichte sos-tuvo que su objetivo era exponer las condiciones de toda posible conexión racional entre un yo y un no yo. Estas condiciones tienen que comprenderse como ciertos modos de actuar del espíritu hu-mano (Handlesweisen des menschlichen Geistes). Fichte agregó ade-más que la wl tenía que probar estas condiciones por medio de una 17 Fichte, “Grundlage der gesammten Wissenschaftslehre”, p. 95. “Así, pues,

el fundamento que explica todos los hechos de la conciencia empírica es el siguiente: que antes de poner algo en el Yo, el mismo Yo sea puesto. (Digo: de todos los hechos; y esto depende de la prueba de la proposición, y según esta prueba, X es el hecho supremo de la conciencia empírica, el cual es la base de todos los demás hechos y está contenido en ellos; esto debería admitirse sin la menor prueba, aunque toda la Doctrina de la Ciencia está consagrada a demostrarlo).” (Cito aquí según la traducción de Juan Cruz en Fichte, Doctrina de la ciencia, p. 45).

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deducción y en ello se basa su exactitud (Richtigkeit). La prueba (Beweiß) de esa deducción tiene que ser proporcionada de la siguien-te manera: si se admisiguien-te la posición del yo y la oposición de un no yo, se tiene que admitir necesariamente una serie de condiciones. Se-gún Fichte, esto significaba deducir (deduciren) o derivar (ableiten) algo a partir de algo, en el contexto de la wl.18

El método deductivo y su significado práctico

Es preciso advertir también que el sentido “jurídico” de la deducción trascendental permite establecer al mismo tiempo su esencial sig-nificado práctico-normativo. La deducción trascendental no es un método orientado meramente a la descripción de la realidad y no se ocupa de la cuestión de hecho (quid facti) en el ámbito del conocimiento objetivo. En sentido estricto, puede afirmarse que la deducción trascendental de la wl pretende establecer los principios

normativos de la razón y justificar de forma simultánea sus preten-siones de validez. Esos principios normativos no sólo se aplican en el ámbito de la razón teórica sino también en el de la razón práctica. Por ese motivo, Fichte no sólo ofreció una deducción de los princi-pios fundamentales del saber teórico, sino también una deducción del principio de moralidad y del principio del derecho.

Es preciso observar entonces que la deducción trascendental de la wl no se refiere únicamente a la actividad teórica del sujeto. En

realidad, el objetivo de la deducción trascendental es la formulación de un criterio práctico-normativo, de acuerdo con una permanente reflexión sobre la actividad del yo. Es decir, la wl no establece

sim-plemente leyes formales para el pensamiento o principios a priori para el conocimiento de la naturaleza. En el procedimiento deduc-tivo de la wl, la reflexión no se dirige únicamente a las leyes de la

razón teórica sino a las de la razón práctica. Estas leyes de la ra-zón práctica se fundamentan de manera general en la denominada “acción-hecho” (Thathandlung) que funciona como primer princi-pio de la wl. Como señaló Fichte en la tercera parte de su gwl, 18 Cfr. Johan Gottlieb Fichte, Wissenschaftslehre nova methodo,

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la “acción-hecho” expresa ya una exigencia práctica de la razón. Esa “acción-hecho” se formula en la proposición “el yo se pone a sí mis-mo”, que sólo representa un ideal de la razón práctica.19

Ese ideal práctico exige al sujeto actuar de manera autocons-ciente y libre. El sujeto sólo puede tener una autoconciencia plena cuando reflexiona sobre su actividad. El sujeto sólo puede ser libre cuando encuentra el principio de su acción en sí mismo a través de un procedimiento reflexivo. Por ese motivo, Fichte no consideró suficiente la aceptación de las leyes prácticas de una manera acrítica, como si fueran simples hechos de la conciencia empírica. Ningún hecho empírico puede representar una verdadera exigencia para un sujeto libre, así como tampoco puede representar un verdadero fun-damento para sus acciones morales o para su obediencia de las leyes jurídicas.

Es preciso, entonces, que un sujeto libre adopte una actitud filo-sófica y reflexione sobre los fundamentos racionales de los conteni-dos de su conciencia. Como componente necesario de la deducción trascendental fichteana, la reflexión se convierte en un procedimien-to indispensable para elevarse a la conciencia moral y para admitir la validez del principio del derecho. De este modo, puede afirmarse que el significado práctico de la filosofía de Fichte se encuentra es-trechamente vinculado con la aplicación de su método deductivo. En el desarrollo de su deducción trascendental, el filósofo no puede dejarse orientar simplemente por las leyes formales de la lógi-ca o por la observación de reglas empírilógi-cas, sino que también debe obedecer a priori la exigencia práctica de la razón: actuar de manera autoconsciente y libre. Por ese motivo, la acción libre y autocons-ciente del yo (como exigencia práctica de la razón) es también un presupuesto irrebasable de la actividad intelectual del filósofo. En realidad, esa exigencia práctica constituye el presupuesto nece-sario de toda actividad racional. La reflexión filosófica sólo permite descubrir este presupuesto de la actividad racional y justificar de-ductivamente su pretensión de validez.

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Esta reflexión no puede apelar a un criterio externo de justifica-ción. Por un lado, la validez universal de las leyes prácticas no po-dría justificarse a través de un conocimiento puramente objetivo (el análisis lógico del pensamiento, la descripción empírica del mundo o una reconstrucción histórica del pasado). Ese tipo de conocimien-to sólo describe la realidad tal como es, pero no prescribe ninguna ley necesaria para las acciones humanas.

Por otro lado, la obediencia a las leyes prácticas de la razón tam-poco puede serle impuesta al sujeto desde afuera, porque nueva-mente se produciría un resultado paradójico dentro de la filosofía trascendental: las leyes prácticas de la moralidad y del derecho le exigirían al sujeto actuar de manera libre, pero él sólo aceptaría esas leyes por la imposición de una autoridad externa. En otras palabras, la necesaria validez de esas leyes sólo puede encontrarla el sujeto en una libre reflexión sobre sus acciones.

Fichte no se refirió a la circularidad del procedimiento deductivo de su wl como un defecto lógico, sino como una verdadera

demos-tración de su carácter necesario e irrebasable. En efecto, la absoluta necesidad de ese presupuesto encierra en un círculo y obliga a con-siderarlo como el primer principio de un sistema único del saber humano:

Also ist hier ein Cirkel, aus dem der menschliche Geist nie he-rausgehen kann; und man thut recht wohl daran, diesen Cirkel bestimmt zuzugestehen, damit man nicht etwa einmal über die un-erwartete Entdeckung desselben in Verlegenheit gerathe. Er ist fol-gender: Wenn der Satz X erster, höchster und absoluter Grundsatz des menschlichen Wissens ist, so ist im menschlichen Wissen ein einiges System; denn das letztere folgt aus dem Satze X: Da nun im menschlichen Wissen ein einiges System seyn soll, so ist der Satz X, der wirklich (laut der aufgestellten Wissenschaft) ein System begründet, Grundsatz des menschlichen Wissens überhaupt, und das auf ihn gegründete System ist jenes einige System des mensch-lichen Wissens. Ueber diesen Cirkel hat man nun nicht Ursache betreten zu seyn. Verlangen, dass er gehoben werde, heisst verlan-gen, dass das menschliche Wissen völlig grundlos sey, dass es gar nichts schlechthin Gewisses geben, sondern dass alles menschliche

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Wissen nur bedingt seyn, und dass kein Satz an sich, sondern jeder nur unter der Bedingung gelten solle, dass derjenige, aus dem er folgt, gelte.20

Según afirmó Fichte en este pasaje, la exposición de un sistema único del saber humano tiene necesariamente un carácter circular. Lo único que puede hacer el filósofo es admitir expresamente la circularidad de su reflexión. De este modo, nadie se sorprenderá al final de la investigación filosófica por haber llegado otra vez a su punto de partida. El carácter circular de la exposición filosófica no la convierte en un trabajo superfluo. Al comienzo de la exposición se formula el principio fundamental del saber y al final se vuelve a afirmar ese mismo principio, aunque sobre la base de una rigurosa deducción.

Esa deducción no sólo permite una ampliación del significado del primer principio, sino que proporciona una justificación de su estatus como fundamento necesario de todo saber humano. Que-da claro que, si existe algún principio funQue-damental de todo saber humano, éste ya se encuentra presupuesto necesariamente en el

20 Johann Gottlieb Fichte, “Ueber den Begriff der Wissenschaftslehre” en

Im-manuel Fichte (ed.), Fichtes sämmtliche Werke, vol. i, Berlín: Verlag von Veit und Comp., p. 74. “Luego, hay aquí un círculo del que el espíritu huma-no huma-no puede salir jamás, y se hace muy bien en confesar expresamente este círculo, para que no se caiga quizá alguna vez en confusión a propósito del inesperado descubrimiento del mismo. Es el siguiente: si el principio X es primer principio fundamental supremo y absoluto del saber humano, en-tonces existe en el saber humano un único sistema, pues lo último se sigue del principio X; ahora bien, puesto que en el saber humano debe existir un único sistema, por tanto el principio X, que es el que realmente (al tono de la ciencia establecida) funda un sistema, es el principio del saber humano en general, y el sistema fundado sobre él es aquel único sistema del saber hu-mano. Ahora bien, no se tiene razón en haber pasado por sobre este círculo. Exigir que sea suprimido significa exigir que el saber humano sea totalmente infundado, que no deba darse nada absolutamente cierto, sino que todo sa-ber humano deba ser sólo condicionado, y que ningún principio deba valer en sí, sino cada uno sólo bajo la condición de que valga aquél, del que él se si-gue.” (Cito aquí según la traducción de Bernabé Navarro en Johann Gottlieb Fichte, Sobre el concepto de la doctrina de la ciencia, México: unam, 1963).

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comienzo de la reflexión filosófica. Lo mismo ocurre en cualquier otra actividad teórica o científica, ya que sólo existe un único siste-ma del saber husiste-mano. En últisiste-ma instancia, todas las ciencias parti-culares que componen ese sistema se encuentran fundamentadas en el mismo principio. La pretensión de eliminar la mencionada circu-laridad de la exposición filosófica equivaldría a la pretensión de que el saber humano carezca de todo fundamento y no exista ninguna certeza absoluta. Cada ciencia (incluida la wl) tendría sus

princi-pios, cuya validez estaría condicionada a su vez por algún principio superior en un regressus ad infinitum. De este modo, las diversas ciencias nunca podrían fundamentarse en la certeza absoluta de un primer principio, válido para todas las formas del saber humano.

Conclusiones

Sobre la base del análisis realizado en las secciones anteriores es posi-ble subrayar tres características básicas del procedimiento de deduc-ción trascendental en la filosofía de Fichte. La primera característica relevante de la mencionada deducción se encuentra en el significado “jurídico” de la argumentación. Kant había comprendido la deduc-ción trascendental como un procedimiento esencialmente “jurídi-co”, donde se exponían los argumentos y pruebas necesarios para resolver una cuestión de derecho (quid juris). Fichte entendió de la misma manera su método de deducción trascendental. En ese mé-todo, no resulta tan importante la estructura lógica de los argumen-tos como el necesario procedimiento de reflexión sobre la actividad subjetiva y sus condiciones de posibilidad. Por ese motivo, la legiti-midad de esos argumentos tampoco puede verificarse a través de un simple análisis lógico, sino por medio de una permanente reflexión sobre las propias acciones que realiza cada sujeto. Por ejemplo, en Das System der Sittenlehre de 1798, Fichte propuso primero realizar el ejercicio de pensarse a sí mismo, haciendo abstracción de todo lo demás. Cuando uno realiza por su voluntad este acto de pensarse y reflexiona luego sobre sus condiciones de posibilidad descubre en sí mismo una tendencia a la actividad espontánea. La reflexión le muestra a cada uno el presupuesto básico y necesario de las acciones previamente realizadas.

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La segunda característica de la deducción trascendental se refiere a la exigencia de una permanente autocomprensión de las propias acciones. La deducción trascendental exige reflexionar sobre la pro-pia actividad en cada etapa de la argumentación. Por ese motivo, es necesario también que cada lector de la wl pueda tener una

con-ciencia inmediata de su actividad. En este sentido, la doctrina fich-teana de la intuición intelectual adquiere una función metodológica decisiva. Aun cuando no puede ser considerada como un método en sí mismo, la denominada intuición intelectual cumple un rol muy significativo dentro de la reflexión filosófica, en la medida en que permite al sujeto la autocomprensión directa de sus acciones. Desde la perspectiva de la filosofía trascendental fichteana, el sujeto tiene que realizar una acción y ser consciente de ella inmedia-tamente para luego reflexionar sobre sus condiciones de posibilidad. Por ejemplo, si alguien formula un juicio, debe tener una conciencia inmediata de que realiza la acción de juzgar y no cualquier otra acción (preguntar, dirigir una orden, hacer una promesa, etcétera). Sólo a partir de esa conciencia inmediata de la acción propia (que Fichte denominó intuición intelectual) es posible reflexionar sobre los presupuestos y condiciones necesarias de esa acción.La reflexión trascendental requiere entonces esa conciencia inmediata de la pro-pia actividad como punto de partida para obtener sus posteriores resultados. De este modo, el procedimiento de deducción trascen-dental parece exigir una combinación de argumentación, intuición intelectual y reflexión.

En tercer lugar, puede decirse que la dimensión reflexiva de la deducción trascendental está esencialmente relacionada con el sig-nificado práctico-normativo de la filosofía de Fichte. Como ya he señalado, la deducción trascendental no pretende ofrecer una res-puesta a una cuestión de hecho (quid facti) en el ámbito del saber. En otras palabras, su pretensión no es contribuir a una descripción más exhaustiva del contenido de la conciencia ni de las estructuras ontológicas del hombre o del mundo, sino proporcionar un criterio válido para el uso teórico y práctico de la razón. La validez de este criterio no puede encontrarse a través de una investigación empí-rica, sino por medio de un procedimiento reflexivo. Únicamente

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cuando reflexiona sobre sus acciones, el sujeto puede descubrir las condiciones de validez de su actividad racional. Esta actividad tras-ciende, desde luego, el marco de la actividad científica o teórica en sentido estricto y se extiende a otras esferas de la vida humana, como la moral, la política o el derecho.

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