REPÚBLICA ARGENTINA
V E R S I Ó N T A Q U I G R Á F I C A
C Á M A R A D E S E N A D O R E S D E L A N A C I Ó N
REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE SEGURIDAD INTERIOR Y
NARCOTRÁFICO
27 de junio de 2017
Presidencia de la señora senadora Sigrid Elisabeth Kunath
– En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el Salón
Illia del H. Senado de la Nación, a las 15 y 24 del martes 27 de junio de 2017:
Sra. Presidenta (Kunath).- Buenas tardes a todos y a todas.
Tenemos un día complicado, atento a la superposición de las comisiones; pero en atención a que tenemos invitados y, posteriormente, más comisiones, vamos a comenzar con las exposiciones que teníamos previstas para la fecha.
Hoy hemos convocado al titular de la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros
Extorsivos, el doctor Santiago Marquevich, y al jefe de asesores del Ministerio de Seguridad de la Nación, el doctor Pablo Noceti para que brinden información o que hagan una reseña de lo que vienen desarrollando en sus áreas de competencia. Puntualmente, lo que nos interesa abordar en esta comisión, en esta primera parte de la convocatoria en el día de la fecha, es el abordaje de la problemática de los secuestros. También vamos a hacer referencia a informaciones periodísticas que son bastante alarmantes, especialmente en algunas zonas, que seguramente el doctor Noceti nos irá delimitando. Y, también, vamos a ver cuál es el rol y el aporte que desde la Comisión de Seguridad Interior y Narcotráfico del Senado podemos brindar en este sentido.
Hecha la introducción y agradeciendo a los senadores y senadoras que nos acompañan, le vamos a dar la palabra al doctor Pablo Noceti y, posteriormente, al doctor Santiago Marquevich. Antes de pasar a la segunda parte de la comisión en donde tendremos el tratamiento de proyectos en estudio de esta comisión, también daremos la oportunidad para las preguntas.
Doctor Noceti, adelante, por favor.
Sr. Noceti.- Buenas tardes.
Muchas gracias por la invitación a brindar este informe. La verdad es que ni bien asumimos en el Ministerio de Seguridad de la Nación lo primero que nos planteamos con relación a este delito en particular era que teníamos una particular preocupación por el delito de secuestro extorsivo; por lo cual, la ministro nos dio instrucciones de abortar el tema desde cinco acciones en particular. Lo primero que teníamos que saber era dónde estábamos parados, porque como no teníamos estadísticas hasta ese momento, había que elaborar una estadística que nos permitiera saber cuál era la realidad del momento. Luego, analizar cómo se venía colaborando con la justicia desde la División Antisecuestro de la Policía Federal. También trabajar en la capacitación de las fuerzas, pero no solamente de la fuerza de la Policía Federal, que es la única que estaba trabajando hasta ese momento, sino también trabajar en extender la capacitación al resto de las fuerzas federales. Luego, fortalecer el departamento de Investigaciones de Secuestros Extorsivos. Y, por último, establecer algún tipo de coordinación con el resto de las fuerzas que tenemos en las jurisdicciones involucradas.
Básicamente, como les decía, cuando asumimos no teníamos estadísticas; con lo
cual, no sabíamos cuántos casos había. Este es un delito en el que es muy fácil reconstruir las estadísticas, porque como es un delito de competencia federal y las investigaciones las llevan adelante las fiscalías federales, establecimos un sistema de llamados telefónico a todas las fiscalías del conurbano y a todas las fiscalías de la Capital Federal –que son las que estaban investigando los secuestros que habían y era donde estaba centralizado el problema de secuestros–, y con eso pudimos obtener la reconstrucción, por lo menos, de la cantidad de casos que estábamos teniendo. Ahí se estableció esto de que en el año 2015 hubo en CABA 295 secuestros. Esa era una
realidad y los números son muy fidedignos, porque se relevó caso por caso en cada una de las fiscalías federales intervinientes.
Durante los primeros meses estuvimos trabajando sobre el secuestro con cada uno de los fiscales intervinientes en cada uno de los casos, hasta que en el mes de mayo hubo un rebrote de la cantidad de secuestros que hubo y empezaron también a salir en los medios de comunicación. La preocupación llevó a que la procuradora general volviera a disponer la reapertura de la UFESE, que ya había existido en otra época. Es una fiscalía que coadyuva en la investigación de los delitos de secuestros extorsivos, conjuntamente con las fiscalías que están interviniendo en cada caso en particular.
A partir de ese momento, como ellos tienen mucho mayor acceso a los
expedientes, porque trabajan conjuntamente con aquellos fiscales que son parte en el expediente, nos pareció oportuno que ellos continuaran con esta tarea de relevamiento de cuáles eran los casos que estábamos teniendo, y a partir de ese acceso a los expedientes podíamos nosotros nutrirnos de esa información. Con lo cual, le cedimos la tarea de relevamiento de datos a ellos y seguimos trabajando articuladamente y conjuntamente con ellos.
En el año 2016, luego de las medidas que se tomaron durante ese año, se logró
disminuir la cantidad de casos en CABA y en Gran Buenos Aires a 215 casos.
Continuamos trabajando en verificar los datos y ver cuántos detenidos había en los distintos lugares, trabajando en investigaciones judiciales conjuntamente con la Policía de la Provincia de Buenos Aires. La verdad es que tenemos una realidad y es que en las fiscalías federales del conurbano los jueces federales están acostumbrados a trabajar con las DDI de la Policía de la Provincia de Buenos Aires; con lo cual, mayormente las investigaciones en el conurbano las hacía la DDI, conjuntamente con la UFESE a partir de junio del 2016. Nosotros trabajamos más que nada en la Capital Federal en los casos que se les da intervención, y en la Capital Federal se les da intervención en todos los casos a través de la División Antisecuestros.
En ese trabajo conjunto, durante ese año, se logró realizar un montón de detenciones y se trabajó en el desbaratamiento de la banda del monoblock del Fuerte Apache, que era donde se estaba concentrando la mayor cantidad de casos durante 2016, incluso durante 2017. Había una banda estructurada en esa zona. Con lo cual, se trabajó en un montón de detenciones en esa zona y en la Zona Sur. Había tres focos bien delimitados: uno en todo lo que es la Zona Oeste –este es un tema que, seguramente, va a detallar un poco más el doctor Merquevich–, un foco en la Zona Sur y un foco en la Capital Federal.
A diferencia de lo que ocurrió durante los años 2003 a 2006 con el delito de secuestro extorsivo con una característica de una organización mucho más compleja y de duración de varios días –la víctima activa en poder de los captores–, el nuevo fenómeno que se estaba dando era un secuestro exprés, que es un secuestro que dura de dos a cuatro horas, no dura mucho más que eso. Por lo cual, consideramos necesario fortalecer un poco lo que es la capacitación de las fuerzas de seguridad, no solo de las fuerzas federales sino también de las provinciales. Por eso, organizamos tres cursos diferentes: uno en diciembre de 2016, uno en febrero de 2017, en el que trajimos a David Jones de la NCA para que nos cuente un poco todo lo que eran las experiencias en Inglaterra sobre este tema, y el último lo tuvimos ahora, en mayo, que lo coorganizamos entre la Policía de la provincia de Buenos Aires y la Policía Federal.
Lo que también hicimos fue realizar un aumento de las capacidades operativas. Se creó la dentro de la Policía Federal, en la División Antisecuestros, una División Norte, se fortaleció la División Oeste, que ya existía, en cantidad de personal y se creó
la División Sur con la colaboración de los municipios que nos cedieron viviendas en donde pudiera empezar funcionar y se la fortaleció con una cantidad de efectivos que creció de 16 a 55 en estas divisiones del conurbano.
Posteriormente, así como habían bajado los índices de secuestro durante 2016 de 295 a 216, en los primeros cuatro meses de este año se verificó un aumentó que casi nos llevó a los niveles que había habido en el año 2015. Entonces, como en estos primeros cuatro meses habían subido los niveles de secuestros, decidimos tomar algunas medidas como más drásticas en este sentido e involucrarnos –si bien nosotros hemos pasado a ser un Ministerio federal en el cual estamos abocados a la investigación de los delitos complejos y la prevención es una función que tiene que cumplir cada una de las jurisdicciones– igual coadyuvando a las dos jurisdicciones en lo que era la prevención. Armamos un operativo especial antisecuestros de la Federal con una cantidad grande de personal de la División Antisecuestros que durante un tiempo estuvo abocada a hacer prevención y quizás eso conspiraba contra que tuvieran la disponibilidad de tiempo para hacer más investigación. Pero la verdad es que estábamos frente a una emergencia que necesitábamos sacar a la calle, hacer más prevención, para reducir el delito. Y este operativo grande que se realizó a partir del mes de abril dio muy buenos resultados y permitió empezar a bajar aquello que había empezado bastante mal durante este año. Entonces, en el mes de abril se bajó de veinte secuestros que había habido el mes anterior a doce secuestros.
Posteriormente, desde ese operativo que parecía como bastante difícil mantener en el tiempo por la cantidad de preventores que había, decidimos armar un operativo en el que involucráramos a todas las jurisdicciones relacionadas en lo que era la prevención. Entonces, armamos un plan en el que tuvimos un centro de monitoreo y control de todas las fuerzas de seguridad, la Policía Federal, la Policía de la provincia de Buenos Aires, la Policía de la Ciudad, la Gendarmería y la Prefectura y la PSA, todos involucrados en un mismo centro de control, que está funcionando en la Policía Federal, en Madariaga. Desde ahí todos con sus medios de comunicación, porque no todos tienen los mismos medios de comunicación, por lo cual, para poder tener acceso a la comunicación entre todas las fuerzas hay un representante de cada una de ellas, se monitorean los procedimientos. Este operativo se realiza especialmente en los horarios en los que más se producen los secuestros.
La verdad es que esta coordinación no ha empezado hace tanto y, sin embargo, como ustedes pueden ver en los gráficos, está dando un muy buen resultado a tal punto que hasta este mes, que ya casi está finalizando, estamos en este momento en 7 secuestros. Con lo cual, de los 25 que teníamos en marzo, 20 en abril, 12 en mayo y 7 en junio, estamos en una franca caída, gracias a Dios, en lo que es no solo la prevención sino también en la investigación de los secuestros.
La investigación ha sido muy exitosa en gran parte gracias al trabajo de la seguridad, pero también gracias al trabajo de las fiscalías y de la UFESE –de lo que seguramente nos contará ahora el doctor Marquevich–. En este trabajo coordinado creo que hemos sido entre todos bastante eficientes. Esperemos que siga en este mismo sentido la curva de caída.
Como les decía, acá hay algunos datos concretos de la cantidad de despliegue de efectivos y las zonas. También, establecimos zonas de control. Nos dividimos de alguna manera la Policía Federal por la General Paz, la Policía de CABA y la Policía de la Provincia de Buenos Aires en todo un perímetro contiguo a lo largo de la General Paz en más cantidad de cuadras hacia la provincia de Buenos Aires y en paralelo hacia la Capital Federal, haciendo operativos de control preventivo específico; control sobre
vehículos de mediana y alta gama, sobre todo vehículos que tengan más de dos o tres ocupantes.
Lo que puede ocurrir muchas veces es que uno haciendo prevención pueda poner en riesgo a la víctima. Por lo cual, es muy importante que, en ese centro de monitoreo y control que tenemos conjunto, siempre que se produce un secuestro se dé la alerta de que hay un secuestro en curso. Con la alerta de un secuestro en curso todo lo que es la prevención se pone en una especie de modus operandi diferente. Entonces, puede pasar que uno encuentre dentro de un vehículo a dos o tres personas. Si uno ve alguna actitud que le pueda llamar la atención, es importante no cortar en ese momento la situación, porque puede poner en riesgo a la víctima, y dar el alerta a todos los móviles de la situación en particular.
Estamos haciendo un sistema de controles que dura más o menos 45 minutos. Luego esos mismos preventores que están esos 45, pasan a hacer recorridas y viene otro equipo a hacer control; y ese que estaba haciendo control antes hace recorridas y se van alternando continuamente de forma de estar todos muy atentos, porque cuando los controles duran muchas horas se empiezan a relajar esos controles. Entonces, esa es una forma de mantener siempre atentos a todos los que están trabajando en el tema.
Nos dividimos también el resto. Involucramos también a la Gendarmería en lo que es este procedimiento y –como les decía antes– a la Prefectura. Gendarmería en la Autopista del Oeste, Prefectura en la Panamericana, la Policía de la Provincia en la Autopista del Buen Ayre.
Como les decía, hay un primer llamado en el que se comunican todas las fuerzas haciendo saber que hay un secuestro en curso y un segundo llamado que es el llamado que permite, una vez que esté liberada la víctima, a todas las fuerzas de seguridad actuar ya sin ponerla en riesgo. Entonces, a partir del momento en el que se recibe el segundo llamado, en el que la víctima ya fue liberada, es el momento en el que todas las fuerzas coordinadas pueden actuar para la detención de los secuestradores, en lo posible con el botín, que es lo que estamos tratando de lograr.
Nada más. Muchas gracias. Quedo atento a las preguntas.
Sra. Presidenta.- Gracias, doctor Noceti.
Vamos a escuchar al doctor Marquevich y, posteriormente, dejaremos abierta la instancia para preguntas.
Sr. Marquevich.- Buenas tardes, muchas gracias por la invitación. Gracias a todos los
presentes y a todos los senadores y senadoras.
Voy a hacer una presentación bastante resumida por una cuestión de tiempo. La Unidad Fiscal Especializada es Secuestros Extorsivos se creó en junio del año pasado, como comentó el doctor Nocetti, en el ámbito de la Procuración, mediante un acuerdo conjunto con el Ministerio de Seguridad de la Nación.
La procuradora general de la Nación nos asignó funciones específicas al crear la Unidad, con la Resolución 1583/2016 que, en primer lugar, la asistencia a los fiscales federales de todo el país en la investigación de los secuestros extorsivos, porque este delito, particularmente, se investiga en las fiscalías federales a diferencia de los demás delitos de competencia federal, el secuestro extorsivo desde una reforma legislativa que se sancionó en el año 2003, la investigación está a cargo de los fiscales. Entonces, el trabajo de la Unidad es colaborar con los fiscales federales en la investigación en cualquier etapa del trámite de la causa, desde el inicio hasta la etapa del juicio. Y otra función que es recopilar la información, sistematizarla, elaborar una base de datos, juntamente con otros organismos de la Procuración General de la Nación para hacer un análisis del fenómeno delictivo, tener un análisis predictivo del delito y trabajar en
coordinación con otras áreas del Estado, particularmente las que tienen que ver con seguridad, sobre todo, en medidas preventivas y en medidas que nos permitan avanzar en las investigaciones y tomar medidas de prevención frente a este delito como algunas cuestiones comentaba el doctor Nocetti en las que estamos trabajando en conjunto con el Ministerio de Seguridad de la Nación, Provincia y la Ciudad.
También nos asignó la tarea de coordinar con los demás organismos del Estado las relaciones interinstitucionales que tienen que ver tanto con el Poder legislativo, con organismos del Poder Ejecutivo e, incluso, con algunos organismos privados que, de alguna manera, pueden colaborar o prestar una ayuda importante en la investigación durante un hecho en curso, por ejemplo, las concesionarias viales que tienen información de las cámaras de seguridad, los municipios que, en su mayoría, hoy tienen centros de monitoreo donde hay información que es muy útil, las empresas prestatarias de telefonía, porque este delito en gran parte transita por las llamadas extorsivas y en las comunicaciones telefónicas y así un montón de organismos que son del Estado, nacional, provincial o municipal u organismos privados que, de alguna manera pueden aportar información.
Otra tarea que se nos asignó es la de capacitación en los distintos niveles de la Procuración y fuera del ámbito del Ministerio Público Fiscal, tanto con las fuerzas de seguridad como con otros organismos. A partir de esto diseñamos un equipo de trabajo, tenemos una oficina acá en Buenos Aires, desde su creación y ya desde hace un mes se creó una oficina de la Unidad Fiscal de Secuestros Extorsivos en el conurbano, donde, como veíamos datos estadísticos recién se concentra la mayor cantidad de casos de secuestros extorsivos. Cuando asumimos y arrancamos con la actividad los datos que vimos recién eran cifras que estaban en niveles preocupantes, por eso se fundamentó y justificó la creación de la Unidad y el trabajo coordinado con todos estos organismos que les comentaba, empezamos a lograr una reducción año tras año que, si bien el delito se mantiene en niveles preocupantes, vamos viendo en mayor o menor medida de los datos estadísticos en función de la respuesta que logramos con mayor o menor eficacia en las investigaciones.
Van a ver, si después revisan los datos estadísticos que ya les alcanzamos previo a esta reunión, creo que cada uno de ustedes tiene un informe, que hay picos de secuestros que en algunos meses llegan a entre 20 y 30 casos de secuestros y, de repente, hay una disminución pronunciada y llegamos a estar por debajo de los 10 casos de secuestros en un mes. Esto tiene que ver con la prevención y también con el nivel de eficacia en la respuesta en la persecución penal.
En general, los secuestros que tenemos son de muy poco tiempo, los que mediáticamente llamamos secuestros exprés o de corta duración, donde la víctima, generalmente es escogida por una circunstancia del momento, no hay una inteligencia previa, tiene que ver, a veces, con el valor del vehículo en el que se mueve, eso podría ser un indicador de que tendría un nivel económico importante con capacidad para pagar un rescate y, de esa manera el grupo de delincuentes, que generalmente está integrado por entre 3 y 6 personas eligen a la víctima en el momento, la interceptan cuando se detiene el vehículo, normalmente entrando a un domicilio o saliendo o parado en un semáforo o en alguna circunstancia que le es favorable al delincuente y en ese momento lo abordan. Generalmente, con armas y logran apoderarse del vehículo y privar de la libertad a la víctima. A partir de ahí, se inicia una negociación, un intercambio de llamados a familiares o allegados de la víctima donde le exigen primero una suma de dinero muy alta y, después, mediante la negociación, se va disminuyendo hasta llegar a un punto de acuerdo en el pago del rescate. Todo esto ocurre en muy poco
tiempo, generalmente, no dura más de cuatro horas, pero tiene gran violencia, sobre todo verbal, de parte de los secuestradores con las víctimas pasivas, que son quienes reciben el llamado y, a veces, con violencia física con la víctima activa. Lo que buscan con estos niveles de violencia es intimidar a aquellas víctimas que están siendo sometidas a la extorsión, al pedido de rescate para que rápidamente cedan a la entrega de dinero a cambio de la liberación de la persona secuestrada. Este es el esquema general de los secuestros extorsivos de corta duración que hoy predominan en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires. Hoy es una generalización de los últimos dos años para tener una referencia.
Otra modalidad de secuestros es la del secuestro más tradicional que hace más de 10 años era más habitual en la Argentina. Hoy no se da tanto, pero, teniendo una mirada más amplia de lo que es la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires y a veces en el interior también se da, tuvimos casos muy aislados y puntuales en los que pudimos advertir que las víctimas en esos casos no eran escogidas como a veces se lo menciona, al voleo, sino que había una inteligencia previa, una persona que entregaba a la víctima, es decir, aportaba una información y, en esos casos, sí estaba direccionado el hecho a una persona concreta.
Cuando les hablaba de los picos en la evolución el aumento y disminución de los secuestros, a lo que quería llegar es a que normalmente en los casos que tenemos en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, al ser hecho tan cortos, donde las víctimas en muy pocas horas son liberadas y a los familiares se les hace llamados extorsivos con el celular de la víctima, hay muy poca información en la investigación. Al ser corto el hecho hay poco trayecto del delito y hay muy poca información que nos quede a nosotros, que estamos en la investigación desde la Fiscalía para avanzar en una línea investigativa.
Esto, a veces, genera una acumulación de casos hasta poder reunir un cúmulo de elementos de prueba o para investigar y, a partir de ahí, avanzar en el desbaratamiento de una banda. Un caso muy puntual fue este que mencionaba el doctor Nocetti, una banda que se referencia mucho en la zona de Fuerte Apache, ahí en la zona de Ciudadela que cometieron una gran cantidad de hechos e intervenían distintos fiscales de todo el conurbano, había fiscales de Campana, de San Martín, de Morón, de San Isidro, de Lomas de Zamora y de Capital Federal. Cada fiscal tenía tres o cuatro causas en forma aislada que trabajaba independientemente, donde no había un cruce de información y no había vínculos en la información. El trabajo de la Unidad fortaleció el trabajo del Ministerio Público porque pudo abordar esos casos como una integralidad y analizarlos en conjunto. Cada fiscal trabajaba su caso, pero nosotros vinculábamos toda la información logrando, de esa manera, obtener elementos que iban quedando en cada una de las causas y, de esa forma, poder llegar a identificar los autores, ordenar y pedirle a los jueces que intervengan en cada caso en medidas de detención, medidas jurisdiccionales que requieran la orden de un juez y, a partir de ahí, tener una mayor respuesta y, por eso, la caída del secuestro en esos tres meses que estaban en niveles muy altos y ahora estamos por debajo de los 10 casos.
Esto, como algo muy resumido de lo que podría ser el trabajo coordinado de las distintas fiscalías a partir de la intervención de la Unidad.
Les mencioné cómo es la modalidad del secuestro extorsivo exprés en estos casos que se dan en esta zona y, como saben, el delito de secuestro extorsivo está tipificado en el artículo 170 de nuestro Código Penal que describe la sustracción, retención y ocultamiento de una persona para sacar rescate, esa es la figura básica con sus agravantes que están en el mismo artículo, pero el tipo penal se aplica tanto en el
caso del secuestro exprés, como lo llaman los medios, como para el secuestro que dure 30 o 40 días y, de acuerdo a los grados de violencia o consecuencias para las víctimas, serán las penas más agravadas o menos agravadas.
La verdad que hay mucho para hablar y mucho para contarles de cómo es la situación, por una cuestión de tiempo podemos ampliarlo con alguna pregunta concreta y después está a disposición la Unidad Fiscal de Secuestros Extorsivos para cualquier consulta, los informes nuestros todos los meses se van a actualizando en el link del Ministerio Público donde estamos cargando toda la información de los datos estadísticos y otra cuestión importante es que, justamente tuvo la sanción de una nueva ley en el tema de las víctimas, en este delito particular el rol de la víctima es muy importante, la contención y la orientación de la víctima, tanto la víctima activa, que es la persona secuestrada, como la pasiva, que es el entorno familiar que está recibiendo los llamados extorsivos merecen de parte nuestra, de los funcionarios del Estado nacional, principalmente los fiscales y las fuerzas de seguridad una atención y una dedicación muy importante, tanto porque esa persona fue cosificada durante el secuestro y maltratada, para que recupere su dignidad, como por el efecto que eso tiene en cada investigación. Cuando la víctima está bien acompañada y se va recomponiendo, es clave para el esclarecimiento de cualquier hecho.
Celebro mucho la sanción de esta nueva ley y me parece que nos viene bien a todos.
Muchas gracias.
Sra. Presidenta.- Muchas gracias, doctor Marquevich.
¿Algún senador o senadora desea hacer una pregunta? De lo contrario, liberaríamos a nuestros invitados.
Senadora Fiore…
Sra. Fiore Viñuales.- Muchas gracias, presidenta.
Muy brevemente les hago dos consultas: ¿cuáles son, en general, las características de los secuestradores? ¿Cuál sería el perfil de los secuestradores? ¿Y cuántas sentencias, efectivamente, hay dictadas en función de los secuestros extorsivos?
Sr. Marquevich.- En cuanto a la primera cuestión sobre el perfil de los secuestradores,
haría una diferenciaría entre los secuestros. El secuestro extorsivo exprés o corto, generalmente es cometido por tres o más personas en la gran mayoría de los casos, en más del 95 por ciento, les diría. Generalmente son personas de género masculino, mayores de edad o mayores de 16 años. No hemos tenido muchos casos de menores de 16 años. La mayoría con algún antecedente por delitos graves con armas, pero no de los más graves de los delitos contra la propiedad o delitos con armas. Generalmente, reincidentes en un robo de un automotor o en el encubrimiento por la tenencia de un vehículo robado. Tienen algún antecedente criminal, pero no de los más graves. Esto es en los delitos de secuestro extorsivo cortos. Generalmente son jóvenes que se reúnen a veces –como decimos nosotros– como en un grupo de WhatsApp y en vez de ir a jugar a la pelota se reúnen para salir a “trabajar”, como dicen ellos. Ese sería un perfil de este tipo de casos.
El otro caso, varía bastante, porque estamos frente a bandas que intervienen en
hechos planificados y son bandas más organizadas. Normalmente utilizan otro tipo de armas. En vez de ser armas de puño usan armas largas. Generalmente, son experimentados en el delito, con antecedente de delitos mucho más graves y con cumplimiento de condenas de largo tiempo. Pensemos que en esos secuestros estamos hablando de casos de 15 a 40 días de cautiverio. Son hechos mucho más planificados donde la víctima es escogida previamente y donde la planificación tiene que ver
también con un objetivo económico mucho más alto que un secuestro exprés. A veces el pedido de rescate es por un millón de pesos e incluso por montos de mayor valor. Entonces, varía la descripción de los sujetos activos de este delito para llamarlo de alguna manera.
¿La otra pregunta?
Sra. Fiore Viñuales.- Las sentencias.
Sr. Marquevich.- Sobre las sentencias hay un tema. Gran parte de la etapa de juicios de
estos delitos terminan en la justicia federal, pero otra parte queda, a veces, en una cifra difícil de determinar que pasa a la justicia ordinaria. Es un tema de interpretación de la competencia federal que tiene la Corte desde hace muchos años. Si bien en el Código Procesal se determina la competencia federal y desde el inicio de la investigación es la justicia federal la que interviene en la investigación del secuestro extorsivo, la Corte ha sostenido reiteradamente en su jurisprudencia que una vez determinado que el hecho no afecta los intereses del Estado nacional, las instituciones del Estado nacional, incluso algunos otros argumentos como que no genera una conmoción social para población en general –como fueron algunos de los casos más conocidos de hace unos cuantos años–, después la competencia pasa a la justicia ordinaria.
Entonces, la verdad es que nosotros tratamos desde la Unidad Fiscal de hacer un relevamiento de sentencias, de ver cómo es el nivel de eficacia de la justicia en este tema, y a veces nos encontramos con este tema de la competencia federal y la competencia ordinaria que es difícil llegar al final de toda esta historia. Hay un alto nivel de eficacia en la respuesta, procesamiento y prisión preventiva, porque eso generalmente transcurre en la justicia federal en la etapa de la instrucción. Hay un alto nivel de casos que se elevan a juicio, que son en los que nosotros también intervenimos en la elevación a juicio desde las fiscalías.
Se nos complica un poco llegar a terminar de ver en cada caso cómo son las condenas. En general, los casos que se elevan a juicio llegan a condena, en la mayoría de los casos que pudimos ver en la justicia federal. Las condenas generalmente son importantes, son penas bastante altas. Pero también hay un problema con esto, como les decía, en ver si el juicio oral transcurre en la justicia federal o en la justicia ordinaria. Gran parte de los que transcurren en la justicia ordinaria son en la provincia de Buenos Aires; con lo cual, a veces también es más dificultoso recoger esa información.
Sra. Presidenta.- ¿Alguna otra pregunta?
- No se realizan manifestaciones.
Sra. Presidenta.- Agradecemos la presencia del doctor Noceti y del doctor Marquevich.
Queda el material que aquí se ha expuesto a disposición de los senadores y senadoras. Muchas gracias.
Pasaremos ahora a la segunda parte de la comisión. Están en tratamiento los proyectos de ley. Tenemos el 5.033/16 de autoría del senador Pichetto, modificando la ley 24.449 –ley de tránsito– respecto de las condiciones de circulación de las motocicletas.
Senador Pichetto…
Sr. Pichetto.- Buenas tardes.
Creo que tenemos quórum ahora.
La iniciativa es sobre un tema que tiene una repercusión en el marco de la sociedad de una transcendencia muy significativa. Todos los días por la mañana en la televisión, generalmente en los noticieros, cuando uno se despierta se encuentra con hechos trágicos como son la muerte de una joven, de una pareja, de una familia saliendo de su casa con el auto y que terminaron siendo víctimas y asesinadas por un
motochorro. Esto lo vemos de manera casi habitual y repetitiva. En general la sociedad se acostumbra siempre a lo peor y lo que viene va a ser peor todavía.
En la última semana hubo un acontecimiento trágico: el robo a una persona en la avenida Libertador en la que dos motochorros fueron perseguidos por esta persona víctima del delito, a la que le habían robado, supuestamente, una suma de dinero, y la persecución termina en un golpe sobre la moto, los dos motochorros pasan del otro lado de la avenida Libertador en la caída y son atropellados por un hombre que venía con su vehículo de manera normal por su mano, y ambos murieron.
El dato no es nuevo, no es novedoso, aunque hay muchas almas sensibles en la Argentina y el pensamiento políticamente correcto de los periodistas argentinos en general –de los que comunican por los medios de comunicación– hace que se pongan muy susceptibles frente a este tema.
Ambos eran de nacionalidad colombina. No quiere decir que no haya motochorros argentinos. No estoy diciendo eso. Estoy contando un hecho para que nadie se ponga mal. Estoy describiendo un acontecimiento que ocurrió hace poco menos de 4 días. Eran colombianos y tenían antecedentes. Este es un esquema alegre de la Argentina donde los que tienen antecedentes y son extranjeros siguen delinquiendo. Siga jugando es el concepto. Sigan robando, apretando gente y matando.
¿Qué se hace con este tema? Todos vemos que esta es una realidad cotidiana. Lo
que planteo, con una modificación al proyecto original, presidenta, es que por un periodo de 2 años haya un marco de emergencia, de experiencia, de prueba desde el punto de vista de la política de seguridad del Estado argentino, que tiene que ser seguido por las provincias y por los municipios, que no se pueden hacer los tontos en esta materia, especialmente en el espacio inabordable del conurbano bonaerense donde el escenario del delito es agobiante. Me refiero a la prohibición terminante de que en una moto vayan dos personas. En mi proyecto original permitía que fuera la mujer o la novia, de sexo femenino. Estoy convencido de que no puede haber nadie, porque además cuando van con casco no hay posibilidad de identificar el sexo.
Así que la prohibición es única, lo hacemos por dos años en el marco de una emergencia de seguridad y para abordar este delito denominado “de motochorro”, que ocurre de manera consuetudinaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en los principales del distrito del Conurbano Bonaerense y en el interior. El otro día estaba leyendo: en Tucumán los motochorros cometieron más de 4.600 delitos. Un portal de Tucumán.
En general, el delito del motochorro termina en el mejor de los casos con el robo, en el peor con la muerte de la víctima. Muchos padres de familia, trabajadores inocentes, terminan siendo asesinados para robarles el auto.
Yo sé que acá en la puerta están los muchachos con las motos. Acá todo el mundo protesta, en este país. Todo el mundo sale a la calle, todo el mundo corta la calle; nadie se atiene al cumplimiento de la ley. Hay un montón de motociclistas que andan con motos que no tienen papeles. La moto se ha convertido en un vehículo de uso cotidiano. Me parece a mí muy bien.
Ahora bien, esto es la prevalencia de la ciudadanía, de la gente, en orden a un tema que tiene que ver con la vida, tiene que ver también con la defensa de los valores de la propiedad, tiene que ver con muchos inocentes que terminan siendo asesinados. Entonces, está prohibido que anden dos tipos arriba de una moto. Cortita. Agarran a dos, son sospechosos. La ley presume en el primer hecho, inmediatamente, los tienen que detener. Y al segundo hecho les tiene que sacar la moto. Este es el proyecto. Esta es la iniciativa. Hay que ver si el Congreso tiene coraje cívico, si aguanta sacar esta ley.
Me hace acordar a una ley que presenté en este Congreso para liquidar los desarmaderos, que son un verdadero flagelo en el robo de automotores. Porque no habría en la Argentina robo de automotores si no existiera la actividad ilícita y licita, consentida por intendentes, consentida por la Policía, de los desarmaderos de autos. Acá vinieron representantes de las aseguradas argentinas, a este mismo salón, y no se les cayó la cara de vergüenza, inmorales, vinieron a defender la existencia del desarmadero. Recuerdo perfectamente ese acontecimiento y estoy seguro de que hay periodistas que cubrieron ese evento que recuerdan perfectamente cómo estos sujetos que deberían haber velado para que de ninguna manera exista el desguace o la recuperación de vehículos robados o desarmados... No, vinieron a defender el desarmadero como instrumento. Estamos frente a un hecho parecido.
Yo creo que el Senado puede abordar este tema. Yo creo que hay que sacar de la calle a dos personas arriba de una moto. ¿Por qué? Porque presuntamente es peligroso para la seguridad ciudadana. No importa que sea buena gente, arriba de una moto no pueden ir dos personas.
Período de prueba: dos años. Vamos a ver si baja el delito de motochorro o no baja. Si la estadística baja o no baja. Me parece que vale la pena hacerlo. Me parece que vale la pena intentar algo.
Me parece también que sería importante que las policías en esta Ciudad se pongan las pilas. La Policía de la Ciudad no está en la calle. No está en la calle. No sé para qué desarmaron la Policía Federal, si no tienen la decisión política para ordenar la presencia policial en esta Ciudad Autónoma de Buenos Aires en donde los hechos ocurren a la luz del día, en donde los motochorros operan a la luz del día: a las cuatro de la tarde, a las dos, a las diez de la mañana, a cualquier hora. No funciona el sistema de Comando Radioelectrónico. Un delincuente que se fuga, cruza el Puente Pueyrredón o cruza la Autopista Illia, no es detectado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta es la experiencia reciente.
Senadores y senadoras: en esta iniciativa, seguramente, van a venir ONG defensores de las motos, de los motoqueros. No tiene nada que ver con los motoqueros. Absolutamente, nada. Los muchachos van a seguir practicando el deporte de la moto, pueden salir a andar en moto. Tienen que cumplir con los requisitos formales de cualquier país. Tienen que tener una campera con la identificación, el casco con la identificación, llevar los papeles de la moto, y todo el mundo puede andar en moto. No pueden andar en moto dos personas. Dos personas no pueden ir en moto.
¿Antecedentes históricos de este tipo de previsiones? En Colombia en donde el sicariato colombiano se caracterizaba por el uso de las motos. Italia en donde los asesinos de la mafia mataban con la moto, el segundo era el que mataba. En general, en la Argentina el que roba y se baja con el arma y mata es el segundo que va en la moto. El primero queda con la moto en marcha esperando que se produzca el robo o eventualmente el homicidio o el robo del auto o el robo del reloj o el robo de la valija para inmediatamente escapar.
Esta es la iniciativa. Es un poco antipática. Van a salir las libertades públicas, el derecho de expresión, la sociedad de motoqueros pobres, libres… en fin. Los motoqueros que están en la puerta, que cortaron la calle. En la Casa de las leyes, en el Congreso Nacional, cortaron la calle Yrigoyen. No existe la ley. Cortaron la calle Irigoyen. Cincuenta motociclistas cortaron la calle.
¿No sé si hay alguna pregunta, presidenta?
Le vamos a pedir el texto ya que se proponen modificaciones del proyecto original.
Tiene la palabra el señor senador Mayans.
Sr. Mayans.- Con el presidente de bloque siempre estamos coordinando prácticamente
todo.
Yo simplemente le quiero preguntar si esto va a tener como jurisdicción a toda la Nación. Porque vio que en el caso de nuestras provincias tenemos algunos problemas con el tema del transporte, no tenemos la suerte, por ejemplo, del subsidio al transporte que tiene la Capital Federal; no tenemos la suerte de tener la cantidad de líneas que transportan personas.
Yo entiendo que este proyecto acá, en la Capital Federal o en el conurbano, es un tema que es realmente preocupante. En eso estoy absolutamente de acuerdo con el presidente de bloque. Ahora bien, el tema de nuestras provincias el problema que a veces tenemos con el transporte hace que varias personas vayan a sus trabajos en la moto, incluso tres personas. Lo que se reclama es el casco, la identificación, me parece excelente eso. Pero en nuestras provincias a veces por problemas generalmente con el transporte la moto se vuelve un transporte diario para la familia.
Entonces, yo quiero saber si hay alguna limitación o si es solamente para el conurbano o para donde obviamente se justifique.
Sr. Pichetto.- Esto modifica la Ley Nacional de Tránsito, es para todo el país. Lo que
esperamos es que las provincias adhieran.
Y lo lamento, la verdad es que lo lamento. Acá también es un medio de transporte. Pero, bueno, estamos frente a un aumento de esta tipología del delito. ¿Qué va a hacer? Hay una situación que si se plantean niveles de seccionalidad, no va a tener ningún tipo de efecto. Como todas las cosas en la Argentina: vamos a hacer algo para después ver cómo hacemos para gambetear la norma, cómo hacemos para que no se cumpla y, en realidad, el objetivo que es evitar que se consumen delitos con la moto como instrumento y además con gente que comete delitos de alta violencia en la calle, no lo vamos a lograr.
Entonces, es una limitación que tiene alcance nacional. Por supuesto, nadie desconoce el poder de las provincias en términos de la delegación en orden a los delitos de forma y de fondo; y lógicamente, para la aplicación en los estados provinciales se van a requerir leyes de la Legislatura en el marco de la adhesión, pero en las rutas nacionales, en el marco de la Ley Nacional de Tránsito, va a tener que usar la moto una sola persona. Si es que sacamos la ley.
Sra. Presidenta.- Gracias, senador.
Tiene la palabra el señor senador Mera.
Sr. Mera.- Primero, quiero adherir a la iniciativa con la misma salvedad que hace el
senador Mayans porque lo mismo sucede en la provincia de Catamarca. En caso de que la Legislatura adhiera, será cuestión de hacer la salvedad en el artículo respectivo como una reforma a la adhesión. Habrá que ver legislativamente como se puede salvar porque sería imposible de aplicar esta ley con las madres que van con los chicos a la escuela y demás.
Ahora, en Catamarca también ocurren estos aberrantes delitos y la gente, chicos, jóvenes, queda con invalidez cerebral por un golpe porque alguien le quiso robar desde una moto una cartera.
Creo que es más profundo lo que plantea el senador Pichetto. La verdad es que si el Estado no puede aplicar una ley de tránsito, tenemos que preguntarnos muchas cosas. Esto es una reforma a una ley de tránsito que existe en muchos lugares del
mundo. Si no tenemos esta posibilidad como Estado ante una realidad que todos vivimos todos los días –y estamos hablando solo de las cosas que se comunican; habrá que multiplicar las que no se comunican– y para evitar eso no podemos reformar y aplicar una ley de tránsito, estamos más complicados de lo que creemos.
Sra. Presidenta.- Gracias, senador.
Tiene la palabra el senador Braillard Poccard.
Sr. Braillard Poccard.- Coincido absolutamente con la exposición que formuló el
senador Pichetto, al punto tal que en las provincias donde el nivel de violencia es menor en cuanto al uso de armas, justamente uno de los elementos más letales en la comisión de delitos es lo que nosotros denominamos el arrebato. Y lo más triste es que afecta a las personas más vulnerables, porque el arrebato normalmente va contra una mujer, una persona mayor, un adulto mayor, va contra alguien que lleva una criatura, va contra niños, etcétera.
Lo que se plantea acá también es cierto, porque mi provincia también es el interior y es cierto que la moto es una forma de transporte familiar. Ahora bien, tendrá que quedar librado a los mecanismos que cada provincia utilice en la adhesión y seguramente a normativas a nivel local, porque muchas veces hacemos la vista gorda en normativas municipales cuando va un matrimonio con tres criaturas y en realidad están violando todas las normas municipales. Pero es la necesidad.
Quería adherirme porque no soy de sacarle el cuerpo cuando hay una postura en la que realmente vamos a tener que poner la cara y decir lo que pensamos y sostenemos.
Sra. Presidenta.- Gracias, senador.
Tiene la palabra el senador Basualdo.
Sr. Basualdo.- Indudablemente, todos coincidimos con el senador Pichetto respecto de
lo que está pasando y que de una buena vez por todas hay que ponerse firme, pero también coincido con el senador Mayans cuando alude al interior del interior.
Ahí tenemos un verdadero problema, porque en el interior del interior a veces pasan por rutas nacionales para poder comunicarse. En San Juan también hay arrebatos –es decir, no somos ajenos en la ciudad–; ahora, cuando tengamos que ir a explicarles al interior, que es del interior nuestro sobre todo, ¿cómo vamos a hacer? Supongamos que la provincia no adhiere, está bien, pero son rutas nacionales y los del interior a veces tienen que pasar por esas rutas, donde está Gendarmería. Creo que es una complicación que tenemos todos.
Encuentro súper razonable lo que está diciendo el senador Pichetto porque lo vivimos, porque es lo que pasa. En la capital de nuestra provincia también lo estamos viviendo, pero a veces en el interior se complica más. En el interior a nadie se le ocurre cometer un arrebato ni nada por el estilo, porque allí no existe el arrebato. Se conocen todos, saben quién anda en la moto, quién anda en la bicicleta. Es decir, no hay arrebato. Entonces, dicen. “¿A nosotros también?”. Lamentablemente, a ellos también.
Reitero, el proyecto es bueno. Creo que el espíritu del proyecto es excelente y creo que todos los que estamos acá estamos de acuerdo. Ahora, cuando cada uno va al interior del interior, olvidémonos de explicarle a alguien qué es un arrebato porque no existe allí. Gracias, presidenta.
Sra. Presidenta.- Gracias, senador.
De mi parte, entendiendo que no hay más preguntas y agradeciendo al autor de la iniciativa por esta exposición y también a los senadores y senadoras por el acompañamiento, nuestra idea es obviamente debatir en la Comisión. Teniendo en cuenta lo que introdujo el senador Mayans y a lo cual adhirieron los demás senadores, hay una gran diferencia entre las grandes ciudades, como la ciudad de Buenos Aires, y
las localidades de nuestras provincias, porque muchas veces la modalidad del delito es altamente diferente. Por lo tanto, nosotros como representantes de nuestras provincias tenemos que tener esta mirada especialísima teniendo en cuenta también nuestras experiencias.
Quiero comentar que en la provincia de Entre Ríos desde hace algún tiempo se está llevando adelante una experiencia por parte de la policía provincial, que es de control y verificación de los requisitos y la documentación por parte de quienes conducen motos. Esto ha tenido resultados sumamente interesantes que también han modificado lo que ha sucedido con los arrebatos en las grandes localidades. Por lo tanto, me parece interesante traer esta experiencia a la Comisión.
Asimismo, quiero proponer que escuchemos a las organizaciones, tal como el senador Pichetto anticipa que va a suceder. De hecho, ya nos han pedido ser recibidos en la Comisión y así lo haremos. Vamos a escuchar a los usuarios y a quienes se creen o creerían afectados por una norma de este tipo.
A la luz de este decreto que recientemente ha entrado en vigencia por parte del Ministerio de Seguridad –un decreto del Poder Ejecutivo Nacional que también impacta sobre el uso de motocicletas, cascos y pecheras–, nos interesaría saber cuál ha sido la experiencia. En ese sentido, nos parece interesante convocar a alguien del Poder Ejecutivo y posteriormente iremos avanzando conforme la mayoría en la Comisión así lo manifieste.
Finalmente, en cuanto al resto de los temas, los dejamos pendientes para la próxima convocatoria. Había un proyecto de ley del senador Rodríguez Saá y proyectos de comunicación que pasarían para la próxima reunión.
Muchas gracias.