REPÚBLICA ARGENTINA
V E R S I Ó N T A Q U I G R Á F I C A
C Á M A R A D E S E N A D O R E S D E L A N A C I Ó N
REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE (Desgrabación)
Salón de las Provincias – H. Senado de la Nación
21 de junio de 2016
Presidencia del señor senador Fernando Ezequiel Solanas
- Comienzo de la desgrabación:
Sr. Presidente (Solanas).- Buenas tardes, amigas y amigos, colaboradores y visitantes.
Vamos a empezar aunque no estén todos los senadores. Hoy es un día complicado. Siempre sucede que en el día posterior a un feriado largo, todos se retrasan. Además, hoy y mañana hay dos plenarios de comisiones, en los que están casi todos los senadores. Se tratarán temas muy importantes como la ley de jubilaciones, etcétera. Pero no estamos obligados a esperar a todos los senadores para comenzar a recoger los testimonios. Así que para no perder tiempo, damos inicio a la reunión.
Moderador.- Como saben, está en tratamiento la ley de humedales. Tenemos dos
expedientes en tratamiento. Uno es un expediente de las senadoras Luna, Kunath, Giménez y el senador Godoy por el que se establecen los presupuestos mínimos para conservación, protección y uso racional y sostenible de los humedales. El otro expediente es el S.-4279/15, de la señora senadora Odarda y de los señores senadores Solanas y Linares, de régimen de presupuestos mínimos para la conservación de los humedales de origen natural.
Se tomará versión taquigráfica de la reunión. Así que, después, estará disponible para todos los que deseen leerla.
También, deseo mencionar que el COHIFE, Consejo Hídrico Federal, le ha entregado un documento a la comisión, que después estará disponible en nuestro sitio web. De todas maneras, el COHIFE hará una exposición y realizará comentarios al respecto.
Asimismo, el Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires nos ha dejado un documento y la Dirección Provincial de Islas de la provincia de Buenos Aires también. Todo esto estará disponible en el sitio web de la comisión.
Nombraré a los expositores del día de hoy. Les recordamos que cada organización tiene 10 minutos para exponer. Tenemos a la Asociación Aves Argentinas, el Consejo Hídrico Federal, a la Asociación Amigos de los Parques Nacionales, al Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, a la Asociación Patrimonio Natural y a la Asociación Unidos por la Vida y el Medio Ambiente. También estaba anotada la gente del INTA Delta, pero entiendo, en principio, que no han llegado.
Invitamos a la Asociación Aves Argentinas a que realice su exposición.
Sr. Representante de la Asociación Aves Argentinas.- No sé si todos saben, Aves
Argentinas este año está cumpliendo 100 años. Es la entidad ambientalista más antigua en nuestro país. Originalmente nace como una institución académica, que trabajaba sobre el estudio de las aves y sus ambientes.
Con el correr del tiempo, al entender que esas aves y esos ambientes corrían riesgo de desaparecer, se empezó a transformar en una institución con un perfil más orientado a la conservación y el estudio que se generara, que tenía que ver como un insumo fuerte para trabajar en conservación.
En ese contexto, hace unos años se creó el Departamento de Conservación de Aves Argentinas, del cual tengo el honor de ser director en este momento. Ahí fue cuando nos llamaron para debatir sobre estos proyectos de ley.
Quiero ser escueto y simple. Deseo señalar que para ordenar el estudio y conservación de aves y ambientes, tenemos dos herramientas: en cuanto a especies, trabajamos sobre su clasificación según su grado de amenaza y en cuanto a sitios y ambientes, Aves Argentinas trabaja en una iniciativa global que se llama –con las siglas en español– “AICA”, Área de Importancia para la Conservación de las Aves. De esas dos listas sacamos prioridades.
Mientras venía hacia la reunión, reflexioné sobre ambas listas. De las seis especies que estamos trabajando hoy en Aves Argentinas, cuatro están vinculadas a humedales. De las AICAS, que son 275 en la Argentina, tenemos una lista de cinco, que Birdlife International, quien lleva adelante esta iniciativa, prioriza como AICAS en peligro en la Argentina. Esas
cinco están vinculadas a humedales.
Entonces, si pensamos que nuestra lista de especies de aves prioritarias y nuestra lista de sitios prioritarios están vinculados a los humedales, claramente estamos frente a un semáforo en rojo que nos marca atención sobre estos ambientes y sus especies.
Los sitios son: las lagunas de la meseta de Santa Cruz, donde hay algunas especies endémicas; la cuenca del Aguapey en Corrientes; pastizales inundables en la provincia de Entre Ríos y la gran laguna de Mar Chiquita en Córdoba. Esos sitios están considerados hoy como AICAS en peligro.
La conservación, por lo menos desde donde lo pensamos en Aves Argentinas, incluye el uso. Quiero hacer esta aclaración porque todos nuestros aportes estarán vinculados a encontrar un punto de unión y no esa falsa dicotomía entre uso y conservación. Por lo tanto, los proyectos que llevamos adelante sobre esos sitios siempre tienen contemplado un uso; no cualquier uso, sino un uso, de alguna manera, reglamentado. Para eso es clave un modelo de ley como el que se está planeando: dónde zonificar nuestros humedales y entender cuál es la amenaza de cada uno de ellos, cuáles son prioritarios, sobre cuáles podemos hacer un uso más intensivo y sobre cuáles podemos hacer un uso más controlado.
Para cerrar, quiero decir que son sitios prioritarios. Estamos trabajando en ellos y me comprometo en esta reunión a aportar los insumos de nuestro trabajo para los sitios y sus especies, para poder tenerlos en cuenta a la hora de zonificar y planificar sobre nuestros humedales.
Muchas gracias. (Aplausos.)
Moderador.- A continuación, invitamos al ingeniero Mario Rujana, presidente del Consejo
Hídrico Federal (COHIFE).
Sr. Rujana.- Gracias por la invitación.
En mi carácter de presidente del Consejo Hídrico Federal, en representación de la provincia de Corrientes, integrando el nuevo Comité Ejecutivo, recientemente electo, junto a la provincia de Misiones en la vicepresidencia y acompañado por las autoridades hídricas de la provincia de Buenos Aires, Neuquén, San Luis y Santiago del Estero, me dirijo a usted, senador Solanas y a todos los de la comisión para, en primer lugar, agradecerle la invitación recibida para participar de esta reunión conjunta de las comisiones de Ambiente y Desarrollo Sustentable y de Agricultura, Ganadería y Pesca a efectos del tratamiento del proyecto de ley de humedales.
Como será de vuestro conocimiento, el Consejo Hídrico Federal, el COHIFE, fue creado por ley nacional 26.438 de diciembre de 2008. El mismo se encuentra integrado por las máximas autoridades hídricas de la provincia y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Nación, órgano al cual se le reconoce como instancia federal para la concertación y coordinación de la política hídrica federal.
Es conveniente destacar aquí que es la primera vez que el COHIFE es tenido en cuenta para participar en el Senado de un proyecto de ley, donde se involucran los recursos hídricos. Por ello, se reitera el agradecimiento por la invitación, ya que este órgano federal ve con beneplácito y apoya la iniciativa de abordar legislativamente esta temática de manera consensuada con los organismos hídricos y ambientales, toda vez que la protección, preservación y revalorización de los humedales reviste una importancia hidroambiental estratégica, teniendo en cuenta los beneficios sociales, ecológicos y económicos que brindan a la sociedad.
En este marco, se dejó para consideración de las comisiones una versión del proyecto de ley consensuado entre el COHIFE y la Comisión de Recursos Naturales y Ambiente de la Cámara de Diputados de la Nación, en el cual se define qué es un humedal para la República Argentina, sin considerar la definición de la Convención Ramsar, que estaba en el proyecto original en análisis. Dicha definición surge como resultado de diversas reuniones realizadas
en el año 2015, cuando la comisión era presidida por la diputada Griselda Herrera de la provincia de La Rioja.
Se incorpora, además, un cuadro comparativo en la carpeta que se dejó, entre el proyecto final y el entonces proyecto original, que no tuvo aprobación de la mencionada comisión, debido a la actividad política del año pasado.
Otro concepto que merece resaltarse fue considerar al humedal como cuerpos de agua integrantes de cuencas hídricas, internas de cada jurisdicción o de aquellas que sean interjurisdiccionales y a las mismas como una unidad de gestión indivisible.
Reitero, otro concepto que merece destacarse es considerar a un humedal como cuerpo integrante de cuencas hídricas internas de cada jurisdicción o de aquellas que sean interjurisdiccionales y a las mismas como unidades de gestión indivisible. Esto es de suma importancia para las autoridades hídricas al ser los gestores en cada jurisdicción. En un todo de acuerdo a lo establecido en el principio número 17 de los principios rectores de política hídrica nacional, que se acompaña un ejemplar a la presente nota, que trata, justamente, de la gestión integrada de los recursos hídricos.
Finalmente, referente a la autoridad de aplicación y la categorización y caracterización de los humedales, el COHIFE, en el análisis que hicimos desde el año pasado, considera que la tiene que resolver cada una de las jurisdicciones, en el marco del artículo 124 de la Constitución Nacional.
Sin más, quedamos a disposición para un trabajo en conjunto, atento que hemos recibido el proyecto el jueves y no tuvimos tiempo para analizarlo, porque el COHIFE se reunirá la semana que viene. Quisimos hacer este aporte y que nos tuvieran en cuenta para seguir trabajando en conjunto.
Muchas gracias. (Aplausos.)
Moderador.- Invitamos a hacer su presentación a Norberto Obando, quien es presidente de la
Asociación Amigos de los Parques Nacionales e integrante del Comité Mundial de Áreas Protegidas.
Sr. Obando.- Muchas gracias por la invitación a los señores senadores de la Comisión de
Ambiente y Desarrollo Sustentable, especialmente al señor senador Solanas por esta participación que tenemos las ONGs y aquellos grupos que, de toda la vida, estamos trabajando justamente por la conservación de nuestro país.
Queremos hacer una modesta presentación, específicamente, sobre mallines en la Patagonia argentina, por el hecho de que nos interesa, fundamentalmente, que la palabra “mallín” figure realmente dentro de humedales. Este es un término mapuche específico y un lugar de suma importancia en Patagonia, ya que la mayoría de las especies, inclusive el ganado introducido, utilizan estos espejos pequeños de agua para poder subsistir.
Del sistema de humedales, todos sabemos aquí. Estuvimos hablando la semana pasada en términos muy técnicos en algunos de los casos. Lo que queríamos decir, justamente, es que están divididos en tres grandes grupos y en 42 tipos según la convención Ramsar.
Estos ambientes son consecuentes de un largo proceso evolutivo. Vamos a ver algunas imágenes. Están provistos de una flora muy particular y, donde a veces, gente como los trashumantes del norte de Neuquén solamente pueden vivir gracias a que los mallines en esas zonas están activos y son de un valor realmente incalculable.
Geográficamente, se extienden en nuestro país desde Tierra del Fuego hasta Mendoza. Estamos hablando de Patagonia. Y desde la cordillera hasta el océano Atlántico.
Se encuentran asociados a una gran variedad de comunidades, desde los bosques lluviosos de Nothofagus hasta las estepas en los ambientes árido y semiáridos.
Acá vemos lo que es un mallín, lo que llamamos los humedales conectados, que se encuentran entre ambientes terrestres y acuáticos permanentes y son considerados uno de los ecosistemas más productivos, sobre todo aquellos localizados en las planicies de inundación.
Éste, en cambio, es un humedal aislado y desconectado, que se desarrolla en áreas localizadas del paisaje y existen aportes, generalmente, provenientes del nivel freático.
En los mallines de las estepas patagónicas, viven una gran cantidad de aves y mamíferos silvestres. Entre ellos, tenemos las bandurrias, el macá tobiano, que justamente estábamos hablando con los colegas de la asociación Aves Argentinas, quienes son los primeros en conservación. Y como ex funcionario de Parques tuve la suerte de conocer estas especies en distintas provincias de la Patagonia desde el año 1969.
Por supuesto, también, el guanaco, una especie emblemática de Patagonia, que esperemos que se le dé más trascendencia e importancia de lo que se le da en este momento.
El cambio de los mallines está provocado por causas naturales o por efectos antrópicos.
Les traía una pequeña charla que me habían pasado unos crianceros del norte patagónico, pero tenemos el tiempo muy acotado. Pero, al final, el señor don Julián nos comentaba que hace unos años, ellos vieron con asombro cómo algunos osados se internaban con sus camionetas a destruir el paisaje. Y dice: “Se divertían. Pienso que, desde la ignorancia, como chicos en el pelotero. Pero, hacían pelota el mallín, el alimento de miles de chivas que teníamos que arriar sin alimento y peligrando sus vidas en largo camino a casa”. Esto es textual. Dice: “Gente, seamos responsables. Si algo no sabemos, preguntemos antes de hacer cagada”. Esto es textual de la gente tan modesta y sacrificada, como son los trashumantes.
Ahí teníamos tres hechos significativos de los cuales, la semana pasada, la gente de Bariloche había hablado. Y esta es la forma en que, justamente, la gente se entretiene con las 4x4, como decía el criancero, haciendo pelota los mallines.
Estos son tres hechos importantes. Uno, en San Martín de los Andes, donde hay una vega muy importante que es la vega plana. El otro, en el barrio de El Trebol en Bariloche, que se presentó acá la semana pasada. Y los integrantes de la Asamblea de la Defensa de Mallínes del Chubut que están peleando hace años por este tema.
Acá hay una pequeña vista del primer artículo tanto de la ley que se había presentado en el Senado en el año 2013, como las dos que se están presentando ahora. Quería recordar que, en el año 1995, a través del señor senador Ludueña y de la asesora Bertoluti, ya se había hecho una ley de humedales que también se perdió.
Hace muchos años que estamos esperando ansiosamente la aprobación de esta ley, por la importancia que tiene, ya que la naturaleza no tiene el tiempo que tenemos nosotros y los tiempos se acotan a una velocidad muy importante.
Les agradezco este aporte. Por lo demás, estamos trabajando con los aportes que se hicieron la semana pasada en la modificación de algunos artículos con los cuales estamos plenamente de acuerdo.
Muchas gracias. (Aplausos.)
Moderador.- Invitamos a Graciela Capodoglio, Jonathan Villazuela y Vanina Toledo,
quienes van a hablar en representación de la Asociación Patrimonio Natural.
Sra. Capodoglio.- Buenas tardes. Somos parte de una organización muy pequeña que se
llama Organización Patrimonio Natural. Somos quienes hemos fundado la reserva natural de Pilar hace trece años, que es el lugar que eligió Macri para decirnos en el día internacional de los humedales que iba a ser una ley de humedales.
Nosotros lo único que venimos a contarles aquí es lo que sucede con los humedales cuando no hay una ley.
Tenemos una reserva que originalmente constaba con casi 300 hectáreas, de las que nos han quedado 150, porque de los tres predios, uno se lo robó un country, aunque las tierras pertenezcan al municipio y nosotros tengamos la tenencia.
debiera ser una reserva natural y no lo es, y no hemos logrado que ninguna autoridad se haga cargo de recuperar estas tierras.
Pueden observar que este es el río Luján y esto es el humedal, y en todo ese espacio han cavado y han generado esos lugares donde ya no se puede acumular más agua. Reitero, este es el río Lujan, que nace en su Suipacha y desemboca en el Río de la Plata, pasando por las ciudades que ven. La realidad es que en nuestra zona −en toda la zona− al tratarse de un río de llanura y tener una pendiente muy suave, se dificulta el escurrimiento cuando, además, tenemos comidos los humedales.
En la siguiente diapositiva observamos el valle de inundación. Aclaro que “valle de inundación”, “cauce mayor” y “humedal” son nombres que podemos superponer.
Este es nuestro río Luján y estos que están marcados acá son, en este caso, San Sebastián, el Náutico de Escobar y el Puerto del Lago. Fíjense, que acá está el Río Paraná, esta es la línea donde termina el humedal, y todos están incluidos en el humedal.
Sr. Villazuela.- Para nosotros esto es importante, porque en esta parte que no se ve se
encuentra Pilar y nosotros, en 2012 y 2014, tuvimos dos grandes inundaciones.
Estos barrios cerrados formaban una parte de cuello de botella, nos taponan el río, entonces, no solamente el agua entra a nuestras casas sino que el área se expande mucho más. Y, como dijo Graciela, eso dificulta un normal escurrimiento provocando que el agua esté mucha cantidad de tiempo en nuestras casas.
Acá también se ve toda la parte del valle de inundación. El Barrio Cerrado San Sebastián está ubicado allí y provoca que, cuando el agua llega, se vaya a otras zonas. Es decir que en esta parte no queda el agua y que se va hacia otros lados. Como dije recién, genera una especie de tapón y no puede seguir su normal escurrimiento.
Sra. Capodoglio.- Aclaremos que el country que acabamos de ver debería contener 54
millones de metros cúbicos de agua; pero, por un lado, esos 54 millones de metros cúbicos de agua son los que terminan en Pilar, en Luján; por otro lado, el estudio de SERMAN, que ya se ha hecho, certifica que si no estuviera San Sebastián, Pilar tendría 30 centímetros menos de inundación.
Entonces, aquí mostramos la forma en que se trabaja en uno de esos barrios. Como pueden ver, esto es el Puelche. Esta altura es de veinte metros y nos garantiza que han pinchado las napas y que nos han generado un desaprovechamiento de aguas. Además, toda esa tierra que está allí es la que va a parar en las zonas que rellenan y, de esta manera, todos los millones de metros cúbicos de agua que deberían estar ahí desaparecerían.
Esta es una foto. La magnitud se ve en esta relación. Miren lo que es: parece un autito de juguete.
Luego, en la próxima diapositiva, podemos observar el otro daño que nadie tiene presente cuando irresponsablemente se hacen este tipo de cosas.
Estos son restos fósiles marinos…
Sr. Villazuela.- Cada 2 de febrero, en el Día Mundial de los Humedales, navegamos parte del
río –creo que Graciela lo navegó desde el inicio hasta el fin– y lo hemos hecho en tramos. De aquellas fotos, exceptuando las que son satelitales o tomadas por helicóptero, la mayoría – como la de los camiones o las que vamos a ver a continuación– fueron tomadas por nosotros a fin de realizar un tipo de relevamiento, justamente, llevado a cabo en ese día específico para ver en qué condiciones se encuentran el río y el humedal.
En una oportunidad, mientras sacábamos fotos a los camiones en movimiento, encontramos conchillas que son de Pilar; ahora bien, ¿en qué momento llegó el mar a Pilar? Esto marca significativamente que son restos fósiles de cuando el mar llegaba a nuestras zonas y salieron a la luz con la remoción de la tierra. Entonces, aprovechamos esta foto y la subimos a todos los medios locales para que vean que no solamente se destruye aquella zona sino también parte de la historia que es de todos.
Luego, la siguiente foto creo que la hemos visto todos hace dos o tres años y es también muy significativa porque dice mucho y, de hecho, fue levantada por los medios de comunicación y, en relación con ella, la pregunta que nos hacemos es: ¿cómo llegamos hasta aquí? ¿Qué sucedió en estos veinte o treinta años que no pudimos predecir esto?
Esto es en Luján. Esta es la foto de la casa de mi suegra, vive al lado nuestro. ¿Esto fue en el año…?
Sra. Toledo.- Esa es la casa de mis padres.
Vivo ahí desde el año de vida, es decir que hace 26 años que estoy en ese lugar, y en estos últimos años, con el crecimiento de los emprendimientos inmobiliarios que se produjeron alrededor, nosotros nos vimos afectados de esta manera. Y en los últimos dos años hemos tenido cuatro inundaciones de un metro y un metro veinte en nuestras casas, y antes no sucedía.
Esa es la diapositiva de nuestra casa que hace dos años construimos con mucho esfuerzo. En ella, como dije recién, sufrimos cuatro inundaciones en dos años y perdimos todo lo que habíamos comprado. Ahora bien, mientras nosotros estábamos con el agua hasta la cintura, en los barrios privados que teníamos alrededor, seguían rellenando.
Ahí se puede ver el relleno.
Sr. Villazuela.- Esto es San Sebastián.
Es el emprendimiento que está en Escobar. Así estaba en el momento en que nuestra casa estaba como en la foto anterior. Pueden ver que todo esto, donde se ven los árboles −que son acacias negros−, marca el río… Y estaba todo Escobar y para allá Pilar, y el barrio cerrado quedó intacto, justamente, por el relleno, por los pólderes que forman para que a ellos no les llegue el agua. Obviamente, las lagunas se ven aumentadas porque también aumenta el cauce del río y las napas subterráneas.
Luego, estas son las obras que se plantearon a fines de 2014-2013, acerca de desmontar 25 metros de árboles sobre las costas del río Luján empezando por Luján, independientemente, de que el río empieza en Suipacha. Entonces, estas obras se componían de sacar 25 metros de árboles, ponerlos a un costado y, en teoría, taparlos con barro. Obviamente, también tragaban los ríos.
En la siguiente proyección, no sé si se llega a ver por la luz, pero se ve una marca roja y otra de este lado. Esto corresponde a los 25 metros de los que hablé recién, acerca de este desmonte. Y la cuestión era que la provincia iba a lograr que el agua fluyera más rápido y desembocara más rápido hacia el Río de la Plata, pero lo cierto es que cuando el río crece ocupa 3,5 kilómetros y, aguas abajo, 7 kilómetros de ancho. Entonces, estos 25 metros, que acá responden a un milímetro, no iban a impedir nada, sobre todo, porque el agua abarca 3,5 kilómetros y 7 hacia arriba. Es decir que ese desmonte de 90 millones de pesos no sirvió de nada. De hecho, después del desmonte, nos volvimos a inundar tres veces más.
Sra. Coniglio.- Esto es prácticamente lo que hicieron: limpiaron, tiraron atrás y la inundación
siguió.
Hemos perdido fauna y flora. Esto es un coipo vivo y muerto. Eso forma parte de nuestra fauna que fue arrasada por máquinas.
Esto es Pilar. Nosotros somos docentes y trabajamos esto con nuestros alumnos. En ese audio podemos escuchar lo que piden los chicos después de haber trabajado en este tema. Me dicen que no se puede escuchar. No importa. Lamento que no puedan escuchar qué es lo que piensa y reclama un alumno que vive en Luján y que pierde el 80 por ciento de su casa.
Estos son nuestros alumnos pidiendo por los humedales. Esta es una imagen de una escuela, en la que el 60 por ciento de sus alumnos quedaron bajo el agua cuando se inundó Pilar.
Finalmente, lo único que les pido a los senadores es que tengan presente lo siguiente. Si hoy sale la ley y dentro de cinco años vamos a tener la ley de humedales, y, después,
tenemos que esperar dos años más para que las provincias la apliquen, ¿hasta dónde va a llegar el agua en Pilar?
Gracias. (Aplausos.)
Sr. Abal Medina.- En base a la gravedad de lo expuesto recientemente, vamos a proponerle
al presidente de la Comisión un pedido de informes específico para ver todas estas irregularidades que ustedes estaban comentando, para poder informarlas realmente y no quedarnos con los brazos cruzados, más allá del tema en general y en lo puntual por la gravedad obvia que tiene esto para los vecinos de la localidad.
Así que cuando venga el presidente se lo vamos a proponer. (Aplausos.)
Sr. Secretario.- Invitamos a Mirta Armoa y a Evangelina Romano, de la organización
Unidos por la Vida y el Medioambiente.
Sra. Armoa.- Muchas gracias al presidente de la Comisión, el senador Pino Solanas, y a
todos los senadores por la posibilidad que tenemos para poder expresar la problemática que hoy les venimos a presentar.
Nosotros somos de una organización UPVA, Unidos por la Vida y el Medioambiente, de la ciudad de Ramallo. Formamos parte del RENACE y también tenemos un club de observadores de aves dependiente de Aves Argentinas.
Para ubicarlos un poco, Ramallo está en el norte de la provincia de Buenos Aires. En él confluyen tres ecoregiones; por eso es tan importante en biodiversidad. Tenemos el pastizal pampeano, tenemos el espinal y también tenemos el delta. En esta zona se encuentra el 20 por ciento de las aves de toda la República Argentina, y no es casual que el 50 por ciento de ellas sean aves de humedal.
Para que tengan idea, esta es una zona que se llama El Tonelero, una zona de tierras fiscales, en donde se quiere instalar un puerto multipropósito. Precisamente, en esa zona hay un humedal importantísimo, tal vez el más importante de la provincia de Buenos Aires. Este es el arroyo Marcone y este otro, el arroyo de las Hermanas. En la desembocadura del arroyo Marcone se encuentra el humedal. Este humedal es importante también porque en sus barrancas se encuentran bosques de talares, bosques de barrancas. Tengamos en cuenta que el tala es una especie en peligro de extinción y se encuentra sumamente amenazado por este proyecto.
El proyecto tiene tres años más o menos. Se trata de una empresa de PTP Group, asociada a la empresa rusa Gazprom. Lo que quieren hacer es instalar un megapuerto con diez tanques de 25 metros de diámetro cada uno para acopio de fertilizantes líquidos, biocombustibles, combustibles y muchas cosas más, destruyendo por completo este extenso humedal que tenemos.
Esto que vemos en rojo es la empresa que ya está trabajando de una forma totalmente ilegal en una zona que es considerada rural. Tiene una planta de fabricación y fraccionamiento de fertilizantes, abonos nitrogenados, lo cual implica que la empresa ya está vertiendo sus efluentes hacia el arroyo Marcone, y el arroyo los lleva al humedal.
Lo que les queremos mostrar –tal como se mencionó en la sesión anterior– son los servicios ecosistémicos que nos aportan los humedales. Uno de los servicios que nos aporta – lo estuvimos viendo con la gente de Pilar– es el control de las crecidas y las bajantes de los ríos.
Esta es una imagen de 2013. Estas son imágenes de 2014. Estas son las imágenes satelitales de la última crecida del año 2016. Noten cómo esta inmensa esponja, que es el humedal, evitó que el agua llegara hacia adentro, hacia los campos. Esto es lo que se quiere destruir, uno de nuestros servicios ecosistémicos que controla las crecidas.
En esta imagen les queremos mostrar que los humedales son filtros naturales de contaminantes y de nutrientes. Acá ustedes pueden ver lo que es El Tonelero, que tiene un potencial ecosistémico y un potencial turístico impresionante. Eso lo quieren destruir.
También hablamos de que son recarga y descarga de acuíferos, lo que implica el cuidado de nuestra agua potable. Entonces es sumamente importante que se preserve este humedal.
No solamente es importante el agua para la vida, sino también para la producción. Sin un agua de calidad no podemos estar produciendo alimentos al mundo, donde hoy se nos exige precisamente calidad en esos alimentos. No nos podemos dar el lujo de destruir nuestros humedales y contaminar de esta manera las napas de agua y todos nuestros ecosistemas.
Acá pueden ver nuestra reserva municipal, que se encuentra muy cerca de esa zona y que, obviamente, al destruirse El Tonelero se va a destruir también la pequeña reserva que tenemos.
Esta es una foto de la empresa, que está trabajando en forma totalmente ilegal, fraccionando y fabricando fertilizantes. Trabajan con ácido nítrico, urea, amoníaco, nitrato de potasio. En esta imagen se pueden ver los tanques. Todo es completamente ilegal.
Ahora los voy a dejar con mi compañera para que les amplíe el panorama de lo que estamos padeciendo. Lo que queremos es evitar que se destruya. Por último, creemos que la contaminación del agua, del suelo o del aire es clave para el equilibrio salud enfermedad.
Los dejo con mi compañera. Muchas gracias.
Sra. Romano.- Buenas tardes.
Así como lo explicó Mirta recién, nosotros tenemos un parque industrial al norte de lo que es la zona de El tonelero, donde están ubicados Siderar, Carboquímica y dos parques industriales: Parque COMIRSA I y II. La mayoría de esos parques son parques industriales químicos y de biodiesel. No tenemos ninguna empresa sustentable y sostenible en lo que es toda la parte norte de Ramallo. Parece que nuestros gobernantes se encargaron de poner todas empresas químicas, por alguna razón. Todo eso viene a desembocar en lo que es –la otra– el humedal, que nos hace de amortiguación a lo que es toda la parte norte de contaminación que hoy tenemos porque hace, fácil, cuatro años que nosotros nos unimos como ONG, pero en realidad somos vecinos autoconvocados debido a la mayoría de las situaciones de contaminación que venimos denunciado. Pero no solo eso, sino que nos levantamos por una cuestión de que la mayoría de la gente que hoy vive en Ramallo está padeciendo enfermedades de todo tipo: malformaciones endócrinas, cáncer.
Se hizo un estudio hace muy poco, por el doctor Oliva, donde salió la media más alta de contaminación y de cáncer en Ramallo. Imagínense que después de esa humedad nosotros tenemos a Bunge, cerealera y aceitera, pero lo que más produce son fertilizantes, donde hace poquito hubo un derrame de ácido sulfúrico; una petroquímica, basural a cielo abierto y una pastera. Todo eso –fíjense que acá está la ciudad de Ramallo pueblo, como en villa– donde el humedal hoy en día nos está haciendo de amortiguación de toda la contaminación que tenemos dentro de Ramallo y todo lo que es un parque industrial.
Siguiente. Ustedes verán que lo único que tenemos hoy que nos está salvando tanto de las inundaciones como de la contaminación es el único humedal que tenemos en la zona y, además, nos hace de filtrado, porque nosotros ya tenemos problemas en las napas con nitrato y arsénico, es decir que son filtros naturales de agua de los cuales necesitamos.
La siguiente. Quiero mostrarles nada más que algunas fotos de lo que es, por ejemplo, esta empresa, Carboquimica, que hace el destilado de alquitrán de hulla, que viene de los hornos de Siderar. Así está, hoy en día, una parte del humedal que está arriba –ya lo habíamos identificado en el mapa–.
Siguiente. Esto es lo que hay. Fíjense ustedes.
Siguiente. Además de todo eso, tenemos terraplenes en las islas, que son la parte de entre ríos.
En esta parte llevan para la producción de soja. Además de todo el parque industrial que hoy en día tenemos, también somos productores, es decir, tenemos una gran cantidad de
agroquímicos en el aire, en suelo y en agua, porque Ramallo es productora sobre todo de soja. Entonces, nosotros estuvimos en las islas y sacamos algunas de las fotos de estos terraplenes.
Siguiente. Verificamos qué era lo que estaban haciendo: llevaban los camiones, llevaban los tractores. Sacan de las lagunas toda el agua, es decir, terminan con bombas sacando toda el agua de las lagunas y los peces. Nosotros estuvimos con la gente de islas y la verdad es que es desastroso; la gente lloraba, se emocionaba y decían: no tenemos dónde pescar, no tenemos de dónde sacar nuestros alimentos, porque se llevan todo.
Esto es parte de los talares de barranca, que también se verían perjudicados, que son bosques nativos y están reconocidos.
Siguiente. Esto es parte de un emprendimiento náutico que se realizó a la vera del arroyo Las Hermanas, donde talaron la mayoría de los árboles nativos.
Siguiente. Esto es lo que era y lo que es ahora. Denunciamos alrededor de cinco veces, clausuraban, cuando se iban volvían a talar, y así sucesivamente alrededor de tres meses: clausuraban, volvían a salir y talaban. Esto es lo que nos está pasando hoy en día.
Tenemos que tener conciencia de que los organismos provinciales hoy en día están en falta, porque tienen muy poco personal para asistirnos en los momentos en que nos tienen que asistir y, lamentablemente, lo que se pierde es esto; los empresarios siguen haciendo la suya. No hay multas, no hay nada, porque no se los multó.
Siguiente. Esto es un informe que salió el año pasado en la Defensoría del Pueblo. Creo que todos lo tenemos que tener en conocimiento, porque no tuvo demasiada relevancia. Yo voy a leer una partecita de lo que salió:
La Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires encargó a la Universidad Nacional de La Plata la elaboración de un diagnóstico para conocer las características de uso de agroquímicos y su peligrosidad en áreas urbanas, periurbanas y rurales. Hasta el momento, solo existían investigaciones aisladas sobre esta temática, pero no un informe a escala provincial. Dicho informe ubica: Rojas, Salto, Junín, Arenales, Colón, Pergamino, Arrecifes, Ramallo y San Nicolás en un estado alarmante, siendo estas ciudades del noroeste de la provincia de Buenos Aires las que ostentan el mayor índice de agresividad de las actividades agropecuarias. En el trabajo realizado por la universidad de estas localidades se encontró en suelo, aire y agua gran cantidad y variedad de productos químicos, muy por encima de los parámetros aceptables, aumentando en verano el porcentaje de plaguicidas en aire en un 25 por ciento más; e, incluso, se identificaron productos químicos que están prohibidos desde hace varios años en Argentina.
¿Por qué digo esto? Para hacer una diferenciación. Nosotros estamos en la parte norte. Ramallo también está en peligro por una cuestión de la cantidad de agroquímicos que hoy en día tenemos. Creo que los recursos naturales, hoy en día, están al acecho de cualquier empresario. Nuestro código de ordenamiento urbano está por salir y nuestros gobernantes, en Ramallo, hicieron toda la costa industrial –esto es algo lamentable–, no valorizando lo que es cada uno de los recursos naturales que tenemos, principalmente, el único humedal que hoy tenemos, que está en peligro, porque faltan tres meses –según el nuevo intendente– para que se instale la empresa y se destruya este humedal, cosa que venimos defendiendo hace cuatro años. Y en seis meses el nuevo intendente volvió con el proyecto anterior de una gestión.
Siguiente. Este es un mapa de dónde la universidad de Luján está haciendo una investigación. El director de esa investigación es el doctor Mariano Ramos, quien está haciendo un relevamiento histórico desde la zona de Vuelta de Obligado hasta Pasaje del Tonelero en lo que fueron las Guerras del Paraná, que abarca cuatro sitios históricos donde se dieron las batallas: Vuelta de Obligado, Tonelero, Quebracho y San Lorenzo. En el sitio se hicieron algunas excavaciones y hallazgos de piezas que evidenciarían que las batallas del general Mansilla se habrían dado en este lugar. Se realizaron a la fecha tres trabajos de campo, pero todavía no se firmó el convenio en la municipalidad para que dicha universidad
viniera a realizar un impacto integral de la zona a investigación y así determinar el núcleo de la batalla. Si se radicara este puerto las investigaciones ya no podrían hacerse y se perdería la oportunidad de revisionar nuestra historia. Estamos hablando de una zona virgen y perfectamente apta para la investigación. En realidad, desde 2012 que la universidad de Luján está haciendo esta investigación. Se han marcado las “trancetas” donde se han hecho algunos estudios y se han encontrado restos de las batallas y algunas vasijas indígenas de pueblos originarios. La universidad está pidiendo, desde hace cuatro o cinco años, que se investigue esta zona que tiene un valor histórico, porque pertenece a nuestra soberanía, y al día de hoy no la está realizando.
En esta zona es donde se quiere poner el puerto, y se tiene que hacer un impacto integral antes de que el puerto se realice, y vamos a estar esperando y luchando para que esto se haga realidad.
Siguiente. Estos fueron los trabajos de campo.
Siguiente. Este es parte de nuestro grupo, con el que venimos haciendo distintos tipos de eventos, marchas.
Siguiente. Estas son juntadas de firmas. Juntamos alrededor de 4000 firmas para que el puerto no se realice, defendiendo nuestro Tonelero y defendiendo nuestro humedal. Hicimos distintos eventos con músicos locales, culturales.
Siguiente. Esta es una marcha que hicimos al lado de la empresa PTP Group, que es la que se quiere instalar. El empresario es Misiano, quien también quiere realizar termas en Ramallo, que tampoco vamos a dejar que se realicen.
Este es parte de nuestro grupo.
Para terminar, una vez más, vemos a la población de Ramallo seriamente amenazada por el mismo proyecto que la gestión anterior intentó impulsar sin reparar en los daños irreversibles al medio ambiente, la salud y la vida de los ramallenses que el mismo traerá aparejados. Es por eso que, autoconvocados en defensa de la memoria de quienes defendieron la soberanía y que, sin duda, marcaron nuestra identidad como pueblo, solicitamos a este Senado que no se dé un paso atrás en ese reconocimiento, porque sería esconder nuestra historia y nuestra reserva ambiental con uno de los humedales más extensos y valiosos de la zona para que, nuevamente, reciba el desprecio de los promotores del olvido.
Por lo expuesto y ante el eminente proyecto de ley que tiene por objeto establecer los presupuestos mínimos para la conservación, protección, restauración ecológica y uso racional y sostenible de los humedales a fin de preservar los servicios ecosistémicos que estos brindan a la sociedad en todo el territorio de la Nación, en los términos del artículo 41 de la Constitución Nacional y el principio precautorio, es que consideramos que nuestros argumentos deben ser oídos y analizados seriamente; cosa que no ha sucedido en nuestro municipio. Es por eso que les pedimos ser escuchados en defensa de nuestros derechos como pueblo soberano.
Y esto es algo que dejo a consideración y forma parte de nuestra lucha. Mañana tal vez tenga que sentarme frente a mis hijos y decirles que fuimos derrotados, pero no podría verlos a los ojos y decirles que hoy ellos viven así porque yo no me animé a luchar. Y es lo que estamos haciendo durante estos cuatro, cinco, años por ese humedal para que no se instale un puerto.
Esta ley tiene que salir de alguna manera porque esto es algo que no tiene tiempo para un proyecto de ley que quizás en cinco años se promulgue, cinco años lleve tratarlo; esto es algo que tiene que salir ahora y necesitamos la ayuda de ustedes para que no se realice. Muchas gracias. (Aplausos.)
Sr. Secretario.- Vamos a invitar al señor Roberto Bo, que es el último expositor de la tarde.
Es investigador del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.
Sr. Bó.- Señores senadores, asesores, colegas: buenas tardes a todos.
Ante todo, quiero destacar que en el día de hoy, al igual que el martes pasado, seguimos teniendo la oportunidad de intercambiar ideas con los señores legisladores, representantes y referentes o de distintos ámbitos, de distintas disciplinas, de distintas realidades ambientales y socioeconómicas, de distintas percepciones y de distintos intereses, porque –como dijeron los senadores el otro día– todos queremos hacer la mejor ley posible de presupuestos mínimos de humedales. Pero también quiero decir que teniendo en cuenta – como dijo el senador Solanas– que ya han pasado tres años desde que venimos trabajando en esta iniciativa, ya es tiempo de concretarla.
Yo les conté la vez pasada, muy brevemente, que somos docentes investigadores de la UBA –yo soy el responsable del Grupo de Investigación de Ecología de Humedales– que desde hace casi treinta años venimos trabajando en estos temas. Nosotros dijimos que leímos con rigurosidad y con responsabilidad cada uno de los artículos de la propuesta de ley, que esta nos satisfacía, que coincidíamos en su espíritu y que entendíamos que los principales aspectos estaban adecuadamente contemplados.
Nosotros informamos y tenemos aquí un documento en el que hacemos una serie de sugerencias relativamente detalladas para contribuir a evidentemente mejorar la versión final o incluso para discutir algunas de estas cosas en la etapa de reglamentación. Como no le dedicamos mucho tiempo la otra vez, me gustaría, muy brevemente, hacer énfasis en algunos aspectos técnicos y algunas cuestiones que se dicen en la ley, entre otros temas, para discutirlas con cosas que se dijeron el martes pasado y hoy.
Básicamente, lo que nosotros queremos plantear es que siempre es importante, para evitar inconvenientes en las interpretaciones, precisar algunos términos que se utilizan. Y, en ese sentido, sugerimos hablar más que de “protección” de “conservación”, porque la conservación es un concepto que tiene una connotación más amplia y, según el caso, puede implicar “preservación”, puede implicar “uso sustentable”, puede implicar “restauración”.
En el artículo 1°, por ejemplo, sugerimos que se hable claramente de preservar la integridad ecológica y las funciones ecosistémicas de los humedales, que se traducen en importantes servicios ecosistémicos para las sociedades humanas. Obviamente, sugerimos que se hable de “funciones ecosistémicas”, proponemos una definición técnica que no hace falta discutir aquí. Pero nos parece sí importante complementar lo que se dice de la “integridad ecológica” diciendo que lo que se pretende es conservar el buen estado del sistema en términos de su composición. Esto es contar con la mayor parte de sus componentes originales en su estructura, es decir, las principales interacciones entre los componentes, y en su funcionamiento, es decir, las interacciones dinámicas entre su estructura y los factores externos que los afectan y son afectados por estos: esto es integridad ecológica.
Otra cosa que se discutió el otro día –y me pareció muy importante que así fuera– fue la definición de humedal. Nosotros, que venimos trabajando desde la academia en el tema, queremos aclarar que históricamente hemos sido críticos en la definición de la Convención de Ramsar. Básicamente, porque es una definición enumerativa que no dice qué son los humedales, sino qué ambientes pueden ser considerados como tales. Y hay otras cuestiones, que tampoco nos gustan mucho, que están en el adjunto que les dejamos.
Sin embargo, pensamos que la definición de Ramsar puede estar en la propuesta de ley o tiene que estar en la propuesta de ley por dos cuestiones: una, porque es la oficial del tratado internacional al que nuestro país adhiere y, la segunda, y más importante, que en la ley se profundiza qué es un humedal aclarando cuáles serían las características diagnósticas para su identificación como tal. Por lo tanto, cierta falencia que se discutió la vez pasada, que sobre esto faltaba, a nosotros humildemente nos parece que no es así. Se habla claramente de inundación o saturación, se habla de la presencia de suelos hídricos o con rasgos de
hidromorfismo, se habla de vegetación hidrofítica. En ese sentido, también quiero aclarar que un humedal, entre otras cuestiones, se identifica por la presencia de suelos hidromórficos, tal como lo señalan todas las definiciones internacionales, y no necesariamente de suelos con hidromorfismo severo, como se dijo la vez pasada.
En el artículo 3°, que habla de los objetivos, queremos decir que desde ya adherimos a los objetivos que ahí están planteados; que se hable claramente de la importancia de conservar la diversidad, que se hable claramente de conservar el régimen hidrológico. Pero nos parece que está bueno también aclarar, insisto, algunos términos como, por ejemplo, la palabra “regulación”. En un lugar se dice: contribuir a la regulación del régimen hidrológico. Y lo que nosotros entendemos por esto es garantizar el mantenimiento del humedal y/o de la cuenca en el que se haya inserto de manera de que funcione de la forma más natural posible y esto implica preservar las fuentes de agua que los alimenta, garantizando las entradas, la circulación y las salidas de agua en ellos. Y cuando se habla de “regulación de actividades que amenazan su integridad”, otra vez, queremos aclarar que “regular” es mantener esa composición, esa estructura y ese funcionamiento que hacen a la diversidad.
También, nos parece importante aclarar otras cosas que se dicen a las que adherimos cien por ciento. Como, por ejemplo, “mitigación”, hay que mitigar, pero mitigar no necesariamente significa “compensar”. Y cuando se habla de “remediación”, por ejemplo, debería aclararse qué ocurre cuando lo que se hizo ya no tiene remedio, como ciertos casos de emprendimientos inmobiliarios mencionados el martes pasado aquí.
Desde ya, adherimos claramente a lo que se señala en uno de los puntos de este artículo, que es hacer prevalecer el principio precautorio y preventivo. Esto es proceder con cautela y de antemano para incluso, si es necesario, impedir algo evidentemente negativo para la integridad ecológica del humedal. También en este artículo y en otro se habla claramente de promover los medios de vida tradicionales y esto de alguna forma creo yo, también humildemente, que contradice con la sensación de temor y amenaza que se planteó el martes pasado. Obviamente, lo que hay que hacer es que estos usos sean sustentables.
Nosotros pensamos trabajando históricamente con los pobladores locales –aquí hay gente que nos conoce y sabe que es así–, que varias actividades productivas históricas con sus modalidades tradicionales están adecuadamente adaptadas al normal funcionamiento de los humedales y, por lo tanto, pueden y deberían seguir haciéndose. El problema es que en estos años algunas actividades tradicionales cambiaron sus modalidades y estas son, en algunos casos, las que no son sustentables ni ambiental ni socioculturalmente. Por eso, no hay que confundir entre actividad y modalidad. Desde ya, también aceptamos las actividades y modalidades innovadoras, insisto, siempre y cuando se demuestre que las mismas son sustentables. Algunos colegas –por ejemplo, del INTA, que estuvieron la otra vez, con quienes interactuamos desde hace muchos años– señalaron el martes pasado muchas propuestas desde ese punto de vista y, desde ya, son bienvenidas. En lo que no estamos tan de acuerdo es en que estas innovaciones vayan en contra de actividades y modalidades tradicionales que sí se adaptan al funcionamiento. Desde ya, en cuanto a la enumeración de los servicios ecosistémicos entendemos que se deberían decir más cosas. Coincidimos que debería hablarse, como se dijo el martes pasado, de incorporar actividades productivas sustentables. Y también pensamos que la mención a los valores culturales –que pensamos que deberíamos hablar mejor de socioculturales– queda poco desarrollada en la propuesta de ley. Por eso, sugerimos aclarar qué entendemos que son valores culturales. Muy humildemente podríamos decir que serían aspectos religiosos, históricos y arqueológicos, modos de vida y actividades tradicionales mediante modalidades mayormente adaptadas al normal funcionamiento del humedal.
Con respecto al inventario nacional de los humedales, aquí se habló del plazo de 5 años. Me parece que hay que aclarar que el plazo de 5 años es para hacer el inventario, y 5
años –como dicen muchos de los colegas que hablaron previamente– parece mucho pero depende de determinadas cuestiones. En primer lugar, depende de quién lo haga. Nosotros pensamos que no está dicho claramente. Se habla de coordinación interjurisdiccional con las provincias e interinstitucional con organismos científicos y técnicos, pero no claramente quién lo va a implementar. Teniendo en cuenta que somos federales, no hay dudas que lo van a hacer las distintas provincias. Si esto es así, pensamos que deberán contar con el apoyo necesario y también tener el compromiso necesario.
En ese sentido, se plantearon ciertas dudas con riesgos de las jurisdicciones, el eventual carácter confiscatorio de la ley, y me parece o nos parece que quedan disipados. No hay que olvidarse que esta es una ley nacional de presupuestos mínimos. Entonces, si es nacional y es de presupuestos mínimos, esos presupuestos mínimos los tenemos que cumplir para el bien de todos.
Ahora, volviendo al tiempo necesario para que las provincias hagan el inventario, desde ya que el plazo de 5 años es realista. Entendemos que pueden contar con escaso personal especializado, que a lo mejor por las múltiples obligaciones puede tener poca dedicación, y escasos medios disponibles; pero esto último con capacitación, eventual designación de personal full time y si se resuelven rápidamente las bases metodológicas comunes –les quiero contar que desde hace muchos años muchos colegas hemos venido trabajando esto y está bastante avanzado– la cosa podría ser más rápida. Pero para evitar temores, sin duda esto siempre se tiene que hacer asegurando las adecuadas medidas precautorias, incluyendo eventuales moratorias de posibles megaproyectos que puedan transformar el humedal.
Hay un capítulo que habla del aprovechamiento de los humedales. Nosotros sugerimos hablar mejor de uso sustentable, pero insisto, se habla de aprovechamiento. La clase pasada se tenía temor a que no se dejara hacer nada, y sin embargo acá se habla claramente de usar sustentablemente el humedal. Obviamente hay actividades que se van a poder hacer y algunas no tanto. Va a haber áreas que va a haber que preservar, va a haber áreas que va a haber, incluso, que restaurar; pero estrictamente hay que hacerlo si se puede hacer.
En ese sentido, coincidimos con un concepto que dijo el doctor Neiff, que hay que considerar la elasticidad del humedal para discutir hasta dónde llega el humedal. Desde ese punto de vista entendemos que habría que discutir una elasticidad promedio. Por ejemplo, hasta dónde llegó el humedal en determinado periodo histórico, en determinada cantidad de años; porque si no entendemos también –lógicamente– que prácticamente no se podría hacer nada en ningún lado, porque hace miles de años las cosas eran distintas. Todo, justamente, en su debido tiempo y con la responsabilidad y la aclaración de los planteos que corresponden.
Mi colega, Guillermo, me dice que ya estoy en tiempo. Me parece que en término de las autoridades en una ley nacional, quien coordine –pensamos nosotros–debería ser el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Obviamente, esa autoridad es transversal a los distintos participantes, y por lo tanto debería tener no sólo cierto poder de coordinación y de sugerir funciones, sino cierto poder de decisión para que se logren los acuerdos.
Para terminar, se habla básicamente de la gestión de los humedales. Obviamente, hay cuestiones también técnicas para discutir como qué es gestión. Pero muy rápidamente, para cumplir con el tiempo, creemos que es muy importante hablar de la zonificación. Se habla de distintas categorías. Se habla de áreas de preservación, de áreas de gestión de recursos – sugerimos que se hable de gestión sustentable de recursos–, y áreas de usos de gestión múltiple. En este caso, no deben confundirse esas áreas con las distintas escalas espaciales a las que se plantea el análisis de los humedales, regiones de humedales, paisajes o sistemas de humedales y unidades de humedales. En ese sentido, una unidad de humedal, por ejemplo, es única. No puede haber una parte combinada y una parte sin usar. En otros casos sí. Pero
básicamente –adherimos lógicamente a que hay áreas de preservación– debe discutirse qué es gestión sustentable y el área de gestión sustentable un poco más, porque se dice que son áreas que tienen humedales naturales con bajo grado de modificación. Por lo tanto, dicha gestión debería implicar que lo sigan siendo. En cuanto a las áreas de los usos múltiples, también tiene que quedar claro que esos usos múltiples tienen que ser sustentables y señalar claramente en qué difieren de la categoría anterior, y estas son áreas que históricamente fueron transformadas. Entonces, sigamos trabajándolas, pero bien, sustentablemente. La producción no solamente sustentable –que es lógico que lo sea porque tenemos que garantizar el mantenimiento del beneficio económico en el tiempo–, sino también lo sociocultural y lo ambiental.
En cuanto al fondo, quiero decir brevemente que deberían quedar claros, y esperamos que así sea, los compromisos para que haya fondo, para que esto ocurra, para que el presupuesto nacional destine fondos concretos. También que quede claro cuáles son las responsabilidades de cada uno. Se dice que la Nación a través del organismo administrador central va a proveer fondos y asistencia técnica, pero después debe discutirse qué van a hacer las provincias al respecto. Entendemos que para la etapa de inventario deberán proveer personal y medios; y una vez realizado el inventario deberán asegurar no sólo las adecuadas tareas de control y monitoreo posteriores, sino las relacionadas con la planificación y el ordenamiento territorial. Si todo esto no ocurre, obviamente la ley no tiene razón de ser.
En cuanto a las sanciones –y con esto termino– entendemos que debería precisarse más el tipo de personas físicas y jurídicas que deberían estar involucradas, incluyendo funcionarios, técnicos, etcétera. Es lógico que el sumario y las normas que se apliquen correspondan a la jurisdicción donde se hizo la infracción, pero hay que asegurarse que las mismas efectivamente acompañen el procedimiento y la efectivización de la correspondiente sanción.
Hechas estas aclaraciones, les dejo a los señores senadores nuestro simple documento, porque adherimos bastante a la última versión de la ley para contribuir a una mejora de la misma. Les agradezco y espero que la ley salga pronto para bien de todos.
Muchas gracias. (Aplausos.)
Sr. Presidente.- Gracias a todos los expositores.
Ahora, unas palabras sobre la realidad. Hasta ahora hemos estado en el nivel teórico o en el nivel informativo imprescindible. Nosotros tenemos la decisión de llevar adelante este proyecto, después de todo lo que hemos escuchado y si antes creíamos que era cierto. El tema que tenemos es que no todos pensamos lo mismo. Esto es así. No es que no pensamos lo mismo, sino que este proyecto tenía un giro único que era a la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Se preocuparon mucho los sectores que quieren que esto no salga. La verdad es que me parece una actitud muy autoritaria, porque nosotros no decimos que tiene que salir así, por eso estamos debatiendo. Además, hay dos proyectos y nosotros tenemos toda la vocación de avanzar y de encontrar en la discusión, en la información y el consenso la manera de que salga un proyecto. La manera de negar esto, es no venir.
Después del plazo vencido que teníamos, que el curso de este proyecto era sólo a la Comisión de Ambiente y Desarrollo Sustentable, fuera de plazo y antirreglamentariamente se le agregó el giro a Agricultura. Agricultura acá no ha venido. Por supuesto, yo soy de Agricultura y ella también, algún otro senador quizá sí, la senadora Giménez; pero el presidente de Agricultura no ha venido. Yo hablé personalmente con todos ellos. A las preocupaciones y alarmas que provocaba este proyecto nuestra respuesta ha sido la siguiente, acá hay incomprensión y hay fantasmas. No tenemos un apuro para que salga la semana que viene, por supuesto no lo vamos a patear otro año más, pero debatamos.
Si la idea es sabotear y que no salga nada, se colocan en un pésimo lugar. Se colocan en el lugar de las fechorías que hemos visto. Digamos las cosas como son.
Entonces, les dije a los jefes de bloque, al señor Pichetto y al señor Pinedo y a De Ángelis, que no había que tener ningún temor por esto. Nosotros queríamos desarrollar un debate lo más amplio posible. Y, si es necesario, nos reunimos tres o cuatro veces más y abrimos el debate sobre esto. O que vengan a exponer cuáles son los fantasmas, las medidas o los temas que les preocupan tanto.
Seguramente, vamos a tener que pasar para el mes de agosto, digo esto porque la semana que viene es la última sesión que hay antes de las vacaciones de invierno. La primera semana de julio es una semana en la que acá no va a haber nadie, porque el Senado se traslada a Tucumán el martes 5 y el miércoles 6 y, el 7 y el 8, no va a haber nadie. Después, empiezan las vacaciones de invierno. Hay dos semanas de parate. O sea, se retoma la actividad a fines de julio. Veremos si convocamos a un nuevo encuentro como este a fin de julio hablando senador por senador para que discutamos. Por supuesto, entramos en una instancia en la que tenemos que discutir entre los senadores. No queremos ir a una votación de apuro y que después de tanto esfuerzo, tantas esperanza y necesidades se frustren. Nosotros tenemos la paciencia necesaria y la amplitud para reunirnos muchas veces. Queremos que este proyecto salga. Digo este, pero tiene que salir un proyecto de defensa de los humedales. Puede ser muy bueno o no tan bueno, pero lo peor es la nada. La nada, no.
Tiene la palabra la senadora Giménez.
Sra. Giménez.- Buenas tardes, presidente, colegas, señores y señoras. Yo soy la doctora
Sandra Giménez, senadora de la Nación por la provincia de Misiones y una de las cofirmantes de uno de los proyectos en tratamiento el de la senadora Luna y de la senadora Kunath.
Coincido en el compromiso de buscar los consensos y acuerdos políticos necesarios para llevar adelante una acción que se transforma en política de Estado al tener justamente la ley como el marco de garantías jurídicas. Es el objeto de nuestro trabajo.
Tenemos que llevar adelante entre todos la detección de las amenazas por las cuales la ley tiene estos obstáculos, una de las cuestiones es la frontera productiva. Por eso está bueno que se debata la cuestión con Agricultura, en mi rol, que integro esa comisión y no la de Ambiente, una de las reservas que se hace siempre es la cuestión de lo productivos. Eso es lo que ya vivimos en la ley de presupuestos mínimos de bosques nativos en donde la provincia de Misiones mucho le retribuyó y mucho tuvo que ver en lo que tiene que ver a nivel nacional como “ley Bonasso”. Creo que en la otra instancia de las amenazas, a partir de clarificar lo productivo sustentable, como bien lo decía el profesor e investigador de la UBA con sus más de 30 años de experiencia es algo que debemos tener en cuenta porque el desafío es, justamente, lo mejor posible para este tiempo. Y ahí también, dividir la amenaza, por lo que he escuchado por lo bajo y por lo alto, en dos instancias: una es la preservación de los humedales como una cuestión de desarrollo ambiental sustentable, amigable de aquello que pertenece a las generaciones presentes y futuras y otra es la cuestión de la urgencia y la emergencia que bien señalaban, justamente, las organizaciones, sobre todo la de Pilar, con el tema de la muestra de lo que sucede en las inundaciones. También radica en esta comisión el expediente 1002/15 que presenté el año pasado sobre el tratamiento de emergencia hídrica para el tratamiento de la prevención, de la asistencia y la rehabilitación posterior al paso del agua que siempre nos quedamos cortos. A Misiones le sucede, tenemos 90 kilómetros de tierra que nos separan de Corrientes y el resto de frontera es absolutamente de agua: el Paraná, el Iguazú y el Uruguay; por lo tanto, conocemos de inundaciones y gracias a Dios conocemos de la solidaridad del pueblo argentino que siempre nos ha ayudado con sus contribuciones en el acompañamiento posterior a la bajada del agua. Lo mismo le pasa a Corrientes y a Entre Ríos y a la provincia de Buenos Aires. Pero creo que también hay que dividirla en dos. Una cuestión es la preservación medio ambiental y otra la cuestión del abordaje de la urgencia y, si bien hemos llevado adelante en asesores el tratamiento del
expediente, señor presidente, después se lleva adelante en Seguridad Interior el otro proyecto del cual usted participó que es el de la Dirección de Emergencias para tratar inundaciones que podríamos adelantar, para responder al pedido de “hagan algo y rápido”, porque ya está avanzado en el tratamiento y podríamos acordar esa complementariedad que necesitan las leyes que permitan dar una respuesta integral. Tal vez no todo junto en una sola ley, pero sí en dos leyes que se complementen y sean de utilidad para todo el espectro al que estamos obligados a dar respuestas.
Y el tercer tema, el tema del financiamiento, creo que todos compartimos es la necesidad de la definición de algo mínimo con un número mínimo. Si no el mínimo queda en el acuerdo que se pueda ir llevando en ese inventario que puede ser a cinco años pero el plazo a la implementación de la ley no debe ser más de los dos años que tiene establecida la propuesta nuestra o bajarlo a un año, atento al pedido. A cinco años el inventario, que no quita que se llevan adelante las otras acciones en forma paralela y la definición de un monto específico inicial mínimo que se pueda llevar adelante en cada presupuesto y modificarlo a medida que cada inventario vaya surgiendo y se vayan complementando las georeferencias y la biodiversidad, los hidromorfismos y su categorización. Ese inventario va a generar un presupuesto mínimo diferente año tras año. Por eso también el desafío que esta es nuestra línea de partida. No es la de máxima, es la de mínima, absolutamente.
Otra cuestión que me parece importante que es el tema de mencionó un término que se mencionó, la elasticidad en la comprensión de los humedales. Pero me parece que también la elasticidad en las responsabilidades. Si bien estamos en el Senado de la Nación Argentina, nosotros representamos a las provincias, en particular a la de Misiones, y las jurisdicciones no vamos a resignar jamás ningún centímetro de nuestras tierras y ningún centímetro de nuestra agua, ni de nuestro medio ambiente. Desde la Reforma de 1994 las provincias volvimos a recuperar la potestad originaria que nos compete de nuestro territorio, por eso un término que usaba el presidente del COHIFE con lo que significa el desafío de la interjurisdiccionalidad y lo indivisible de los recursos naturales. El Río Paraná empieza en Misiones, pero sigue por Corrientes, Entre Ríos y a la provincia de Buenos Aires, somos indivisibles, somos un todo y, por eso, las acciones tienen que ser integrales y complementarias, no nos podemos ir quitando oportunidades secuencialmente por los intereses de la provincia. Y en el Senado de la Nación Argentina nuestra responsabilidad absoluta es dejar en claro que las provincias, sus territorios y sus recursos naturales son absolutamente de legítimo derecho en esa discusión de saber qué es lo que nos corresponde.
Por eso, voy a expresar que no estoy de acuerdo en una Nación que en forma permanente nos tutele, paternalmente, a las provincias, diciéndonos: "Les vamos a dar los recursos que creamos que ustedes necesitan, pero nosotros se los vamos a administrar, se los vamos a dar a cuentagotas; y, de acuerdo a lo que ustedes nos rindan, nosotros les vamos a seguir dando lo que a ustedes le lleven adelante, para que lleven adelante las acciones que, de vuelta, nosotros definimos". Entonces, nos dejan a las provincias y a nuestra autoridad territorial sin el respeto que nos merecemos constitucionalmente y, de vuelta, desde el derecho originario y preexistente.
Que todos tenemos discusiones internas dentro de las provincias –y, dentro de las provincias, en lo interjurisdiccional– y con la Nación, es real, y lo tenemos que hacer de la forma más sincera. Si hay un momento en que creo que la sinceridad tiene que ser parte del trabajo cooperativo es justamente cuando trabajamos en el Senado argentino, en la acción sobre leyes.
Por lo tanto, desde la provincia de Misiones, estimado presidente, y a todos los presentes y colegas, les insisto que Misiones no va a resignar un centímetro más de su territorio, de su agua ni de su tierra que no sea compensado
específicamente como nos corresponde. Y pretendemos, desde el conocimiento, desde la sabiduría, desde saber que hemos hecho mucho para preservar... El 52 por ciento de la biodiversidad de la República Argentina está en la selva paranaense, que está protegida, entre comillas, con todos nuestros errores, en la provincia de Misiones. ¡52 por ciento, presidente! No hemos hecho poco, con absolutamente poco respaldo de la Nación Argentina.
Por eso, les pido que no se confundan en las propuestas y sepan que los recursos medioambientales, los recursos naturales nos pertenecen a cada provincia. Y la responsabilidad es del trabajo interinstitucional, cooperativo y complementario entre Nación, provincia y municipio.
Muchas gracias. (Aplausos.)
Sr. Presidente.- Yo comparto buena parte de todas sus apreciaciones, señora
senadora, pero nosotros no somos el Poder Ejecutivo.
Por otra parte, hemos sido gobernados por provincianos las últimas décadas: acabamos de terminar un ciclo de 12 años del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner; todas estas reformas y este unitarismo concentrado, perverso de Buenos Aires, los sufrimos en los años noventa con Carlos Menem, que llegó detrás de la imagen de Facundo Quiroga, y creímos muchos en eso.
Entonces, salvo el interregno de De la Rúa –que era cordobés–, la verdad, yo comparto la idea esta, la necesidad del respeto federal en serio. Un país que no ha cumplido ni con la cláusula constitucional transitoria de que en menos de 24 meses se debía llamar a una nueva ronda de coparticipación federal –hablo del año 94–. Pasó el 96, el 97 y estamos, 20 años después, en 2016, y ningún presidente respetó la Constitución Nacional.
Muchas gracias.
Sr. Martínez.- Yo rescato lo que tiene que ver con la cuestión federal. Debo
aclarar que Néstor Kirchner era santacruceño, no así Cristina, que nació en La Plata. Pero todos somos del interior, por definirlo de alguna manera. Esta es la Casa de las Provincias y sabemos que tenemos que avanzar en ese sentido.
Yo también rescato que, independientemente de las idas y vueltas que puede haber y la detección de aquellos elementos que puedan tratar de postergar o impedir, hemos tenido representaciones de muchos entes nacionales que han venido a exponer: el caso del INTA y del CIHOFE, concretamente; gente que ha venido, a través de distintas organizaciones, a plantear qué es lo que piensa el gobierno nacional.
Lo que es cierto también es que no podemos quedarnos con los brazos cruzados. Coincido en que en esto hay tiempos y tiempos. Uno de los tiempos son los que manifestaban la gente de la ONG de Pilar, concretamente: esto es urgente. Y debemos ver de qué manera, si bien no quizás remediarlo nosotros desde acá, pero por lo menos comenzar a poner frenos en algún tipo de situaciones como esta.
A mí se me venía a la memoria en este momento lo que fue la ley de glaciares, una ley que me tocó mucho. Yo vengo de la provincia de Santa Cruz, donde los glaciares tienen una importancia fundamental desde lo cultural, lo económico, lo productivo y desde todo punto de vista. Y todo aquello que nos costó: una ley que en su momento logramos sacar fue vetada; luego, insistimos y se instaló. La gente del Ianiglia tenía que hacer un inventario, que lo fue haciendo de a poco, como podía, y en algunos lugares se avanzó más que en otros. Yo rescato a mi provincia en ese sentido, porque las autoridades provinciales, que son de otro signo político al mío, quisieron avanzar en el tema concreto.