TEMA 6. EL RACIONALISMO: DESCARTES Y SPINOSA
1. CONTEXTO
El contexto de este periodo es el siglo XVII y es la continuación de la lucha por la modernidad que se inició en el siglo XV con el Renacimiento. El siglo XVII es la conquista de la modernidad, el período donde se pusieron las bases y fundamentos para el triunfo definitivo de la nueva concepción del mundo que trajeron los cambios políticos, religiosos, económicos y científicos-culturales-filosóficos del movimiento llamado, la modernidad. Tres
hechos:fundamentales marcan esta época: La Reforma, La Ilustración y la Revolución francesa.
Es una lucha entre una concepción antigua del mundo (salvar las apariencias) y una nueva concepción (el mundo no es como nos lo muestran los sentidos). Lucha entre apariencia y realidad. Unión Cielo y Tierra
mediante mismas leyes.
En lo artístico y literario domina el Barroco: El Pesimismo
La Oscuridad
La teatralidad: El mundo es un teatro.
La Política es el triunfo del Estado absoluto; y en la Religión se llega al fin de la guerra de religiones con la paz de Westfalia y el tratado de los
Pirineos que supone la constatación de un nuevo orden en la Europa central.
La Filosofía está dominada por dos movimientos: El Racionalismo en la Europa continental, Francia y Alemania y el Empirismo en Inglaterra.
La Economía: lucha de clases entre burguesía y nobleza que finaliza con la monarquía parlamentaria en Inglaterra y la Revolución francesa.
La Ciencia: lucha entre la escolástica (visión contemplativa del mundo) y la nueva ciencia (experimental y práctica). Inventos: telescopio y microscopio.
Contexto histórico
centro de gravedad se traslade de Italia y España a Francia, Holanda e Inglaterra.
La monarquía absoluta es contemplada como el mejor medio para garantizar lo que todos desean: la paz y la seguridad. Pero los monarcas absolutos agravan las crisis en lugar de resolverlas. En todas partes la revuelta está a punto de estallar y la guerra civil es un peligro permanente. En Francia se registran revueltas campesinas sin interrupción, motivadas por el aumento de los impuestos (guerras) o simplemente por el hambre. Tampoco la nobleza está tranquila y en la guerra de Fronda se une a la burguesía para luchar contra la política absolutista de Mazarino. Los hugonotes (calvinistas) siguen creando problemas y protagonizan una emigración en masa que empeora la situación económica mercantil. En España, se produce la expulsión de los moriscos, tras la guerra de la Alpujarras (1609), acompañada de numerosos motines y guerras. En Inglaterra hay dos revoluciones y una guerra civil (que termina con la ejecución del rey) y triunfa el sistema parlamentarista. Alemania, después de la guerra de los Treinta Años, es un país absolutamente dividido. Holanda también convive con problemas internos.
Si esta es la situación interior de los Estados, la relación entre ellos no es mucho mejor: lo normal es la guerra.
Contexto sociocultural
La economía sigue siendo esencialmente agrícola, lo que no impide que el hambre sea una amenaza permanente: La población disminuye alarmantemente (la mitad de los niños fallecía antes de cumplir un año). Se mantiene el tipo de sociedad estamental (basada en la propiedad de la tierra), pero se agudizan los antagonismos sociales. La inestabilidad económica orienta las actividades hacia la satisfacción de las crecientes necesidades del Estado (guerras); ello acrecienta también la importancia de los financieros y de los funcionarios de finanzas, justicia y policía. Igualmente se asiste a la ascensión de los mercaderes y fabricantes.
habían reducido notablemente y el clero había perdido gran parte de su poder. En el ámbito artístico triunfa el Barroco. Es la ruptura del equilibrio emocional, la necesidad de vivir apasionadamente (los cuadros de Rubens son un buen ejemplo). En las grandes obras se adivinan las tragedias y amenazas de la época. La visión del Barroco no podía ser sino pesimista. Todo es movimiento y fugacidad (Hobbes, Baltasar Gracián). El tiempo se convierte en una obsesión (Góngora), justamente en una época en la que el reloj es la máquina por excelencia. Es un momento en el que todo se reduce a apariencia y la esencia de las cosas queda oculta.
Contexto filosófico
Serán el racionalismo y el empirismo las dos grandes corrientes filosóficas que llenan el siglo XVII, prolongándose la segunda en el siglo XVIII. El racionalismo se desarrolla en el continente bajo el impulso de Descartes. La apuesta cartesiana por al autonomía de la razón viene a dejar de lado la subordinación medieval de aquella a la religión. La razón va a ser vista como facultad autónoma y autosuficiente, que se presenta como fuandamentadora de un conocimiento basado en la certeza que sobrepasa el estricto ámbito gnoseológico para convertirse en el juez de cuanto afecta al hombre desde el punto de vista moral, social y político. Para ello Descartes tomó la ciencia fisicomatemática, que tan amplio desarrollo había experimentado en la etapa final del Renacimiento y en contemporáneos suyos como Galileo, como modelo de un saber elaborado de acuerdo con un preciso método. En esto también será Descartes seguido por el resto de los movimientos filosóficos de la Edad Moderna. Si la ciencia es un compendio de deducción y experimentación, el racionalismo se va a fijar especialmente en lo primero, intentando construir el conocimiento filosófico conforme al modelo de razonamiento deductivo, mientras que los empiristas adoptarán la experiencia sensible y la inducción como fundamentos de todo su sistema filosófico.
2. EL RACIONALISMO
Caracteres del racionalismo:
Rechazo a la fe y la revelación
Confianza plena en la razón que conduce a la verdad
Oposición razón – sentidos, imaginación y pasión
Razón y realidad son paralelas. La razón como un
espejo que refleja la realidad (esencia de cristal de Shakespeare)
Descubrimiento de la subjetividad, el yo.
Naturaleza bondadosa del hombre
Dios como garantía de la perfección y existencia del
mundo
3. DESCARTES (1596-1650)
VIDA Y OBRAS.
(La Haye en Touraine, 31 de marzo, 1596 – Estocolmo, 11 de febrero, 1650) fue un filósofo matemático y científico francés. Es considerado como el Pionero de la Filosofía Moderna y el creador de la noción de Sujeto.
Se llama Descartes en honor al filósofo, que fue el tercer hijo del jurista Joaquín Descartes y de Jeanne Brochard. Aunque René pensaba que su madre murió al nacer él, lo cierto es que murió un año después, durante el parto de un hermano que tampoco sobrevivió. Tras la muerte de su madre, él y sus dos hermanos fueron educados por su abuela, pues su padre, consejero del Parlamento de Bretaña, se ausentaba cada año por largas temporadas, y acabó dejando atrás a sus hijos al contraer nuevas nupcias con una doncella inglesa. Fue alumno del Collége Royal de La Flèche, de los jesuitas, entre 1604 y 1612.
A su regreso del colegio a los 18 años, René Descartes ingresó en la Universidad de Poitiers para estudiar derecho y posiblemente, algo de medicina. Para 1616 Descartes cuenta con los grados de bachiller y
En 1619, en Breda, conoció a Isaac Beeckman, quien intentaba desarrollar una teoría física corpuscularista, muy basada en conceptos
matemáticos. El contacto con Beeckman estimuló en gran medida el interés de Descartes por las matemáticas y la física. Pese a los constantes viajes que realizó en esta época, Descartes no dejó de formarse y en 1620 conoció en Ulm al entonces famoso maestro calculista alemán Johann Faulhaber. Él
mismo refiere que, inspirado por una serie de sueños, en esta época vislumbró la posibilidad de desarrollar una «ciencia maravillosa». El hecho es que,
probablemente estimulado por estos contactos, Descartes descubre el teorema denominado de Euler sobre los poliedros.
OBRAS:
Discurso del Método
Meditaciones metafísicas
Reglas para la dirección del Espíritu
los Principios de la filosofía
Tratado de las pasiones, del mundo y del hombre
EPISTEMOLOGÍA
El proyecto de Descartes era establecer una ciencia única basada en la razón: una ciencia racional que fuera el reflejo de la sabiduría humana, la undiad del saber y la razón, una unidad orgánica compuesta de :
un método
una arquitectónica.
Estructura de la razón:
La razón tiene una estructura que la hace funcionar siguiendo un método: el método del discurso. La razón conoce siguiendo este método que se compone de cuatro reglas:
Regla 1ª: La Evidencia. El conocimiento tiene que ser claro y distinto, evidente por sí mismo. No hay que admitir nada más que aquello que se nos presente a la razón con evidencia:
Intuición: la luz de la razón. Capta los conceptos simples
Deducción: elabora los conceptos más complejos
Reglas 2ª y 3ª: Doble movimiento de la mente:
Análisis: descompone las cosas hasta sus últimos elementos
no divisibles
Síntesis: vuelve a reunir los elementos simples en una
arquitectura racional y deductiva
La Metafísica
La duda en Descartes es de tres tipos: Universal (se aplica a todo el conocimiento humano), metódica (se hace con método para que nada quede sin dudar) y teórica (duda de sí misma y no se aplica a la vida práctica porque si no sería imposible la vida normal).
Descartes aplica este método a la filosofía, que da como resultado La duda metódica.
En la duda no se admite nada que no sea evidente, pero Descartes necesita dotarse de una moral provisional:
Cautela
Prudencia
Autodominio
Amor a la verdad. El filósofo-científico
La duda metódica:
Es la aplicación de las cuatro reglas al intento de conocer la realidad, lo que hay o existe. Como consecuencia la duda tiene cuatro momentos:
La falacia de los sentidos. Dudo de que mis sentidos
representen la realidad tal y como es. Mis sentidos me engañan.
La no existencia de las cosas reales. Si mis sentidos me
engañan entonces no puedo estar seguro de que las cosas del mundo exterior existan.
Imposibilidad de distinguir entre el sueño y la vigilia.
También puedo dudar de mi propia existencia como cosa del mundo real y entonces soy incapaz de saber si estoy dormido o despierto (claras referencias al Barroco, la teatralidad del mundo).
La hipótesis del genio maligno. Puedo pensar que el teatro
del mundo es un engaño producido por un genio maligno que engaña mi mente. Pero también puedo pensar lo contrario que hay un Dios
bondadoso que no me puede engañar. Ambas hipótesis se anulan la una a la otra.
La duda, el pensamiento o cogito es la evidencia que andaba buscando, pero no es una duda sin más sino la duda del yo, luego la primera evidencia es el Yo pienso (cogito) cuya consecuencia inmediata es la existencia de ese yo:
YO PIENSO LUEGO EXISTO (Je pense donc Je suis)
LA ONTOLOGÍA (LA REALIDAD) ¿Qué hay? ¿Qué existe?
Para Descartes existe primero una sustancia evidente como decíamos más arriba:
La sustancia pensante o res cogitans que en realidad es EL SUJETO, el Yo.
Como el Yo para pensar necesita existir como cuerpo, la segunda evidencia es la existencia de
la cosa extensa, la res extensa, que es EL OBJETO.
Descartes define ala sustancia como una cosa que existe de tal modo que no necesita ninguna otra cosa para existir. Por lo tanto, en realidad, para Descarte sólo hay una única sustancia: Dios:
DIOS COMO ÚNICA SUSTANCIA INFINITA = RES COGITANS INFINITA + RES EXTENSA INFINITA
El método cartesiano aplicado a la metafísica lleva a la existencia de dos sustancias y tres realidades:
Realidades Reglas
El cogito (sustancia pensante)
Evide ncia
Deduc ción
El mundo (sustancia extensa)
Anális is
Dios (sustancia infinita)
Síntes is
Descartes define la sustancia como aquello que existe por sí misma y no necesita de otra cosa para existir. Dios, como la síntesis infinita del sujeto y
Corresponde en Kant a las ideas
del objeto, es la única sustancia real que no necesita otra para existir y por la cual las otras dos tienen su existencia. Dios es la garantía de que yo no me engañe y de que el mundo se me aparezca tal y como es.
Para el hombre solo podemos hablar, sin embargo, de dos sustancias:
el pensamiento : es el objeto de estudio de la metafísica
la extensión: es el objeto de estudio de la física. La física
estudia los cambios en la naturaleza bajo leyes estrictas
Aunque la idea de Dios es una necesidad que se deduce de la evidencia del cogito, Descartes necesita demostrar que hay Dios. Sin esto no podemos continuar en la investigación filosófica ni podemos encontrar más verdad que la de que soy yo.
Las ideas y la demostración de Dios
¿Cómo deduce Descartes la existencia del mundo exterior a partir del Yo?
La dificultad con la que se va a encontrar Descartes es la deducción del mundo exterior a partir del sujeto, la dependencia de las cosas exteriores del sujeto pensante. El hombre se queda solo con sus pensamientos cuyos
contenidos son las ideas. Las ideas son de tres tipos:
adventicias: aquellas que provienen del mundo exterior, de nuestra experiencia externa (la idea de hombre, árbol, piedra, etc.).
facticias: aquellas que construye la mente a partir de otras ideas (el unicornio, la gárgola, la esfinge, etc.).
innatas: aquellas que ni provienen del exterior ni han sido producidas por mí, están en mi mente (la idea de pensamiento,
existencia e infinito).
yo pienso, porque Dios es causa de que yo tenga la idea de infinito en mi mente, y no puede no existir la causa y existir el efecto.
Seguidamente, la existencia del mundo es demostrada a partir de la existencia de Dios, puesto que Dios es bueno y veraz, no puede dejar que me engañe de creer que el mundo existe, luego el mundo existe. Dios aparece como garantía de la existencia del yo pienso y de que a mis ideas corresponde un mundo exterior constituido por la extensión y movimiento, es decir, Dios garantiza la correspondencia entre el orden del pensamiento y el orden de la realidad. El sistema de Descartes es, por tanto, idealista: las cosas existen en cuanto están en relación con el sujeto.
El mundo cartesiano es una gran máquina cuyo funcionamiento está regulado por leyes físicas. A esta concepción se la conoce como el
mecanicismo. Dios juega el papel del gran relojero que pone en hora la máquina del mundo cada vez que se desajusta (Leibnitz habló de la armonía preestablecida. Dios sólo tiene que poner el reloj en hora una sola vez, al principio de los tiempos).
LA ANTROPOLOGÍA
El dualismo cartesiano:
Para Descartes el hombre es mente y cuerpo. Res cogitans (pensamiento) y res extensa finitas.
Al pensamiento lo identifica con la mente (el alma):
razón (entendimiento) y voluntad. La voluntad sometida a la
razón
El cuerpo es la res extensa y es como una máquina:
Pasiones: fuerzas, percepciones o sentimientos que actúan
en el cuerpo y afectan al alma:
■ Involuntarias, inmediatas y no siempre racionales
La razón debe dominar a la pasión. ¿Cómo ejerce su acción la razón sobre el cuerpo?
Descartes separa el alma (que es pensamiento) del cuerpo de una manera radical, considerándolos dos sustancias distintas, autónomas y autosuficientes. Este dualismo radical lleva a la imagen cartesiana del hombre como el fantasma en la máquina.
LA ÉTICA
El yo como sustancia pensante (sujeto) es centro y sujeto de actividades anímicas que, en último término, se reducen a dos facultades: entendimiento y voluntad. La voluntad es libre porque el hombre puede querer lo que quiera. La existencia de la voluntad es indudable y la libertad es la perfección fundamental del hombre. Las reglas de la moral en Descartes son tres:
1. Obedecer las leyes del propio país.
2. Ser lo más firme y resuelto en las propias acciones.
3. Esforzarse siempre en cambiar nuestros propios deseos más que “el orden del mundo”, y cultivar la razón y progresar en el amor a la verdad.
Ser racional es querer lo que la razón quiere, lo que es más racional, el bien y la verdad. Por tanto, la voluntad tiene que someterse al entendimiento y es una voluntad de dominio sobre la naturaleza. El ejercicio de la libertad nos permite ser dueños tanto de la naturaleza (el objetivo último del
conocimiento) como de nuestras acciones. El alma, la razón humana, gobierna al cuerpo. El hombre debe seguir el camino de perfección que nos lleva a querer el bien y la verdad aplicando el autodominio y autocontrol (la moral estoica). Sólo así EL HOMBRE ES LIBRE.
LA POLÍTICA
disponiendo al género humano al cultivo de “la dulzura de carácter y la
concordia”. “Todo lo contrario -agrega- de lo que ocurre con las controversias de la Escuela, que vuelve a quienes las llevan a cabo más puntillosos y
pegados a sus propias opiniones, lo que ha resultado la causa más importante de las herejías y las disensiones que tienen hoy al mundo tan ocupado”. En este punto no es difícil entender que para Descartes la disensión de la
“Escuela”, una versión de la racionalidad que la considera al origen mismo de la violencia política y el desorden civil.
Descartes manifiesta un gran respeto por la tradición política y religiosa: “Tengo la religión de mi rey”. El Estado unifica las voluntades particulares para conseguir el interés general, sacrificando al individuo ante el bien común. Es Estado es necesario, grande y poderoso, así proporciona mayor seguridad y estabilidad a los individuos. Importa el bien social en la medida que me dé seguridad. La razón de Estado es una consecuencia de este pensamiento.
EL ESTADO ABSOLUTO encarna la razón en el mundo. En la Francia del siglo XVII, el Estado absoluto era Luis XIV y la monarquía absoluta: “L'Etat c'est moi”
SPINOZA
Como buen racionalista, Spinoza adopta la definición de sustancia de Descartes y considera a DIOS COMO SUSTANCIA ÚNICA E INFINITA. Dios tiene infinitos atributos pero el hombre solo puede conocer dos que se
manifiestan en sus modos respectivos. ATRIBUTOS: MODOS:
Pensamiento Ideas Extensión Cuerpos
El hombre es mente y cuerpo, los dos modos de manifestarse la
Mente: Idea del cuerpo
Cuerpo: objeto de la mente
La mente desea al cuerpo y el cuerpo a la mente. El uno necesita al otro. El hombre desea la perfección que es desarrollar toda su potencialidad
racional. Razon y voluntad son lo mismo, no están separados como en
Descartes. La esencia del hombre es el deseo y el hombre racional es el que desea racionalmente.
LA POLÍTICA
En estado de naturaleza el hombre se deja guiar por sus pasiones e intenta conseguir aquello que desea y puede. El hombre tiene derecho a todo lo que puede.
Se asocia con otros hombres para establecer ese derecho.
El resultad de esa asociación es un Pacto o contrato: El Estado que asume el poder para controlar las pasiones de los individuos mediante leyes racionales.
Spinoza le pide al Estado que respete las Libertades: pensamiento, expresión y enseñanza