Coaching para el
SER docente
SER
AMIGO
Coaching para el
docente
AMIGO
DE MIS ENEMIGOS
DE MIS ENEMIGOS
A P R E N D I Z A J E T R A N S F O R M A C I O N A L Y E N E M I G O S D E L A P R E N D I Z A J E .ENEMIGOS ONTOLÓGICOS DEL APRENDIZAJE
“En tiempos de cambios, quienes estén abiertosal aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo
estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”
Eric Hoffer E l c o n t e x t o e d u c a m á s q u e e l t e x t o
Coaching para el
SER docente
SER
Coaching para el
docente
ENEMIGOS ONTOLÓGICOS DEL APRENDIZAJE
Los seres humanos, aunque algunas veces no lo sepamos o podamos ver, estamos diseñados para aprender y transformarnos constantemente. No solo aprendemos en los espacios creados especialmente para dicha actividad, como las instituciones edu-cativas por ejemplo, sino que lo hacemos en todo momento de nuestra vida en que nos disponemos a ello. Pero muchas personas creen que sólo hay míticos momentos o lugares en los que la oportunidad de aprendizaje aparece; pero la verdad es que hay oportunidades para aprender en todos lados, de todas las personas y en todo momen-
to, ¡sólo debemos saber apreciarlas e ir por ellas!.
Las posibilidades de desarrollo están en eso que no sabemos y en lo que desconoce-mos por ejemplo: en escuchar a nuestros colegas lo que tienen para compartir, en hacer nuevos amigos, en aprender de nuestros estudiantes, en en atrevernos a salir de la zona de confort, en dar rienda suelta a nuestra curiosidad y creatividad, en las diferentes situaciones que creamos y se presentan en nuestra vida diaria. Abrirnos posibilidades consiste en cambiar los juicios que tenemos sobre nosotros, los demás y/o las cosas por juicios que nos hagan protagonistas de los cambios que necesitamos
Trascender en la vida y lograr vivir en el bienestar no es cuestión de suerte, es abrir- nos a las nuevas posibilidades siempre, teniendo la mente y los ojos abiertos a los nuevos aprendizajes. Pero esto solo será posible si reconocemos que debemos co-menzar a aprender en todo momento y si transformamos los hábitos que no nos per-miten aprender con constantemente.
Todos tenemos, a veces sin saberlo, actitudes y rutinas que aprendimos y se mani-fiestan como nuestra forma de reaccionar a situaciones de nuestro día a día. Por este motivo puede suceder que en muchas ocasiones que decidimos aprender algo apa-rezcan algunos obstáculos inherentes al ser humano que nos lo impiden o nos lo hacen más difícil. A ellos los llamamos “ENEMIGOS ONTOLÓGICOS DEL APRENDIZAJE”. Probablemente cuando empieces a meditar sobre tus Enemigos ontológicos del apren- dizaje te des cuenta que no sólo tienes uno y que los puedes encontrar en cualquier parte –al igual que a las oportunidades-. Están en nuestras quejas sobre el tráfico a hora pico, en nuestra forma de juzgar al resto, en la subestimación con la que miramos
a alguien y también, en la famosa “falta de tiempo” por ejemplo.
Pero para aclarar el tema primero vamos a compartirte que NO son enemigos ontoló-gicos del aprendizaje.
Existen además de los enemigo ciertas barreras pueden o no estar en nosotros, pero todas dependen de la disposición del exterior para su modificación, es decir, que no dependen 100% de nosotros para que podamos superarlas aunque nos dispongamos a ello.
Barreras económicas: no tener disponible el dinero suficiente para acceder a ciertos espacios de aprendizaje.
Barreras sociales: no tener acceso social a determinado ámbito por no perte-necer a cierta “clase”.
Barreras biológicas: puede ser una enfermedad o incapacidad que no permite acceder a ciertos aprendizajes porque la sociedad no está preparada. Por ejemplo: no poder practicar ciertos deportes, aprender a tocar un instrumen to, aprender a leer, etc.
Barreras psicológicas: padecer alguna patología que no me permite concen-trarme. Por ejemplo: ataques de pánico, trastornos de ansiedad, depresión una fobia social, etc.
Barreras psicopedagógicas: padecer algún trastornos de aprendizaje en el que el sistema educativo no puede brindar el contexto óptimo para aprender.
Por ejemplo: dislexia, discalculia, disgrafía, trastornos por déficit de atención, etc. Barreras raciales, sexistas, religiosas y culturales.
Y que SÍ son
enemigos ontológicos del aprendizaje
enemigos ontológicos del aprendizaje
Según Fred Kofman, estos enemigos si son comunes a todos los seres humanos y solo depende de cada uno de nosotros el transformarlos, gestionarlos y superarlos. Estos enemigos son obstáculos que habitan dentro de nosotros, son barreras propias del
Ser, es por esto que son ontológicas.
Es valioso que busques el equilibrio a la hora de escucharlos y seas prudente, si bien están presentes en vos por tus creencias y experiencias pasadas, ellos son informa-ción. Te contamos que bien gestionados, incluso con ellos presentes en vos, podes a pasar a la zona de aprendizaje y expansión. Pero si su nivel de influencia es demasiado
alto podrían llevarte a la zona de pánico, o dejarte estancado en la zona de confort, no permitiendote actuar o haciéndolo de una manera que no sería favorable para obtener buenos resultados.
Si bien existen muchísimos y diríamos que tantos como personas en el planeta, hoy en este material vamos a compartirte los enemigos más habituales de encontrar en las personas:
1- El facilismo de considerarse la víctima:
En este enemigo se culpa a factores “externos” (situaciones o personas) como las cau-sas de los problemas que padecemos. No somos protagonistas para resolver el pro-blema, es más fácil no hacernos cargo ya que “todo me pasa a mi”.
2- Dado como soy, no puedo aprender:
Nos consideramos demasiado grandes o demasiado chicos, pensamos que determi- nado aprendizaje no es para nosotros dado la persona que somos. Nos subestimamos a nosotros mismos o a la oportunidad de aprender.
3- La ceguera cognitiva:
Este enemigo se da cuando “no sabemos que no sabemos”, para poder aprender hace falta una declaración de ignorancia. La ignorancia no es lo opuesto al aprendizaje, es
4- Querer tenerlo todo claro, todo el tiempo:
Aceptar que de todo momento podemos aprender algo.
Para aquel que posee este enemigo cualquier momento de confusión o incertidumbre es evitado a toda costa. Las personas que lo experimentan necesitan vivir en la certe- za absoluta, ya que de no ser así sienten que pierden el control.
5- Tener adicción a las respuestas:
Debemos enamorarnos nuevamente de las preguntas, que son las que abren caminos. La curiosidad es la emoción que acompaña el aprendizaje.
6- No asignarle prioridad al aprendizaje. “NO TENGO TIEMPO”:
Soy víctima de la vorágine cotidiana y el mundo no me deja aprender. No me quiero hacer cargo de las decisiones que tomo, cuando la vida es un constante elegir.
7- La incapacidad de desaprender:
Pensamos que sí ya funcionó bien hasta ahora no es necesario innovar. Estas personas tienen miedo o pereza a salir de su zona de confort.
8- Creer que aprender y divertirse no son una mezcla posible
y poderosa:
Creer que aprender y divertirse no son una mezcla posible y poderosa: Esto es espe-cialmente muy importante para los que se declaren facilitadores de procesos de apren-dizaje, cuando se aprende no necesariamente se necesita estar en un clima de seriedad.
9- Confundir “saber” con estar informado:
Saber es “saber hacer”, significa que podamos poner en acción lo aprendido. En cambio, tener información/conocimientos no se traduce necesariamente en capacidad de acción, ya que es sólo un proceso que ocurre en el cerebro, es un paso previo. Quien sólo posee conocimientos/información es intelectual.
10- No dar autoridad a “otro” para que nos enseñe:
Cuando declaramos a un otro como nuestro maestro aprendemos, si no le otorgamos autoridad, reconociendo su mayor capacidad de acción, no podremos aprender.
11- La desconfianza:
Confiar significa que al concederle autoridad al otro estamos dispuestos a ser acom- pañados mediante la guía de esa persona.
12- Creer que “saber” es sinónimo de tener la verdad:
A veces creemos que nuestro saber es la verdad y que los demás están equivocados. El aceptar que el otro puede tener su propia verdad nos abre a nuevos aprendizajes.
13- Procrastinación:
Es el hábito de la postergación de una obligación o un trabajo. Dejar para después lo que se podría realizar ahora. Una de las consecuencia de este enemigo es que la calidad de
14- Incapacidad de admitir que no sabemos:
Tanto individualmente como colectivamente los seres humanos somos res por naturaleza y eso nos lleva a perder oportunidades, ya que no estamos las tareas realizadas se reduce; otra es que llegado un cierto tiempo las obligaciones
se acumulan y se convierten en tareas a realizar bajo presión, produciendo un estrés mayor al que deberían haber generado.
rados para ver lo nuevo como bueno.
Socialmente declarar el “no sé” está mal visto, pero la manera de enfrentar este ene- migo es la declaración de la ignorancia. La ignorancia es una condición para aprender. Solo podemos hacer el juicio de ignorancia cuando reconocemos que hay algo que aprender. Debemos aprender a decir “no sé”.
15- La gravedad:
Es la actitud que se asume cuando se cree que el saber que se posee otorga un status especial. Quienes viven en la gravedad usan lo que saben como ropaje sin ponerlo al servicio de otros, confunden su Ser con lo que saben. Tienen serias dificultades para admitir que no saben. Su voz se hace engolada, utilizan palabras rebuscadas, citan a autores constantemente.
16- La trivialidad:
Esta clase de personas no pueden hacer nada seriamente. Su manera preferida de ocultarse es riéndose de los demás. Generan a su alrededor una atmósfera de inti-midación, haciendo temer al otro mediante el miedo al ridículo. Hace que quienes lo rodean eviten expresarse sincera y libremente. En los espacios institucionales u orga- nizacionales es peligroso este personaje, ya que con el disfraz de simpático o buena persona, evita ser confrontado. En la trivialidad hay una buena dosis de sufrimiento disfrazado de “buena onda” y suelen compararse constantemente.
17- Confundir aprender con tener opinión:
La opinión es una forma de juicio que permite fluir en ciertos contextos. Normalmente las opiniones tienen una alta dosis de impunidad, sencillamente porque no
comprome-cuando confunden el saber con el tener opinión sobre el tema.
18- El olvido del cuerpo:
ten a la persona y así puede cambiarla sin alterar su identidad. El enemigo aparece
Todo aprendizaje involucra una alteración del cuerpo del aprendiz, para desempeñar las acciones del nuevo dominio. El cuerpo del aprendiz debe ser capaz de desempeñar acciones que antes no era capaz. Deben realizarse recurrentemente hasta que el
cuerpo pueda producirlas naturalmente sin reflexión.
19- Ausencia del contexto adecuado:
“El contexto educa más que el texto”. Los procesos de aprendizaje se producen siempre
en contextos óptimos, dependiendo de estos se producirá o no un aprendizaje. Es importante saber que ante el miedo se obedece y ante la ternura se aprende.