• No se han encontrado resultados

DIRECTORIO. Ramón Eguibar Cuenca Secretario General

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "DIRECTORIO. Ramón Eguibar Cuenca Secretario General"

Copied!
181
0
0

Texto completo

(1)

DIRECTORIO

Mtro. Roberto Enrique Agüera Ibáñez

Rector

Ramón Eguibar Cuenca

Secretario General

Mtro. José Jaime Vázquez López

Vicerrector de Docencia

Mtra. Georgina Maldonado Lima

(2)

Historia de la Sociedad

Mexicana

Segunda parte

Guía para el alumno

(3)

Historia de la Sociedad Méxicana (segunda parte). Guía para el alumno del bachillerato Universitario, fue elaborada por la Vicerrectoría de Docencia de la Universidad Autónoma de Puebla.

Comisión de Mejoramiento de los materiales didácticos de la Academia General de Historia de la Sociedad Mexicana del nivel medio superior de la Universidad Autónoma de Puebla:

Nicolás Cerón Herrera Jorge Cruz Vivanco

María Elena Mercado Juárez Margarita Vara Álvarez Silvia Villarreal Arriaga Cecilia Vélez Guevara

Coordinación

Academia General de Historia de la Sociedad Mexicana

Revisión Pedagógica

Academia General de Historia de la Sociedad Mexicana

D. R. (c) Universidad Autónoma de Puebla, 2009 Calle 4 Sur N°. 104, Centro Histórico

C.P. 72000 Puebla, Pue. Editorial UAP ISBN 968-863-601-0 1ª. edición . Impreso en México

Este libro ha sido elaborado por la Universidad Autónoma de Puebla, como parte de las acciones de fortalecimiento del bachillerato Universitario. La edición e impresión de este libro no tiene carácter lucrativo, es para uso exclusivo de alumnos de la UAP.

Los juicios y opiniones de la comunidad universitaria son indispensables para mejorar el contenido de este libro, éstos pueden ser enviados a:

Vicerrectoría de Docencia

Av. Juan de Palafox y Mendoza N°. 218 Centro Histórico, C.P. 72000, Puebla, Pue. Fax: 32-4070

(4)

INTRODUCCIÓN

La Benemérita Universidad Autónoma se ha distinguido por el impulso que ha otorgado al trabajo colegiado que realizan las academias que integran el Nivel Medio Superior, entre cuyos se encuentra la elaboración de las Guías Metodológicas para los alumnos.

La presente guía Metodológica esta dirigida especialmente a los alumnos del bachillerato universitario de la BUAP., con el fin de ser un material de apoyo para el segundo año del mismo. Esta representa el arduo trabajo de los maestros que integran la academia de Historia de la Sociedad Mexicana.

El programa de Historia de la Sociedad Mexicana, consta en su segunda parte de cuatro unidades, que se ha estructurado enunciando los temas, los objetivos, los conceptos, las habilidades y los valores, que se esperan desarrollar con la visión de lograr en los alumnos una formación integral

La propuesta pretende responder a tres preguntas: ¿por qué enseñar Historia de la Sociedad Mexicana a estudiantes de preparatoria?, ¿qué tipo de historia enseñar? y ¿cómo hacerlo? De este modo nuestros estudiantes deben aprender a pensar históricamente plantearse el porque de los acontecimientos y procesos, del como se dan los hechos y a que se debió que no se dieron de otra manera, por que ciertos eventos del pasado están presentes y forman parte de la realidad actual de la sociedad mexicana y han resistido el paso del tiempo a pesar de las influencias del exterior que nos han invadido.

La Historia hoy en día se esta interpretando a la luz de nuevos enfoques críticos con una visión de historia total, es decir, que incluye aspectos culturales que si bien, no se contemplan todos, sirve de guía al estudiante para que de manera lúdica y ante situaciones-problema, aprendan, motiven su espíritu de investigación y logren el conocimiento significativo.

Hay que recordar que la historia en el bachillerato coincide con los años en que te preparas para iniciar una vida activa como ciudadano. Dejas de ser adolescente para convertirte en alguien con derechos y responsabilidades para orientar la vida política de nuestro país. La historia no sólo tiene la vocación de ayudarte a ubicarte en la sociedad en que vives, aprender a conocerla, identificar sus problemas y rumbos, sino que además es un campo favorable para practicar la crítica y aprender a pensar históricamente. Habilidades que te ayudarán para ejercer tu compromiso de una manera autónoma.

Identificar el objetivo nos permitió acercarnos al tipo de historia que queremos proponerte. El enfoque que se priorizó no fue el de una historia factual; rica en acontecimientos, datos, fechas y personajes; una historia memorística que ciertamente amplía tu horizonte cultural pero que no promueve la crítica. Se optó por la historia problema, basada en el enfoque constructivista sociocultural, que considera el aprendizaje contextualizado dentro de comunidades de práctica, esto permite reconsiderar que el salón de clases no es el único sitio donde se promueve el conocimiento, sino que requiere de herramientas simbólicas de origen social.

Con esta orientación los alumnos desarrollan sus capacidades e intereses en torno a las necesidades sociales; el maestro es investigador de su práctica, la cuestiona, la confronta y la modifica. El aula es un taller donde se diseñan actividades para construir el conocimiento histórico sobre problemas específicos, problemas sociales que se experimentan, más allá del aula y que se sistematizan, discuten y resuelven en sentido critico, todo esto bajo los postulados del quehacer científico y de la reconstrucción y construcción del conocimiento, se establece que la orientación social participativa responda a los compromisos sociales. El rol del maestro que enseña historia es el de ser un guía, un facilitador que contribuye a propiciar situaciones instruccionales mediante una enseñanza indirecta. En cuanto al papel del alumno este es un constructor activo de su propio conocimiento. En la construcción de los objetivos necesariamente se plantea, al realizar las distintas actividades el desarrollo de habilidades que permita a los educandos obtener un aprendizaje significativo para resolver problemas y al mismo tiempo contribuir al desarrollo de su sociedad. Las habilidades quedan sujetas a la planificación de los objetivos, para esto se elaboran objetivos instructivos y se introduce en ejes transversales un sistema de valores. Los métodos de enseñanza son totalmente activos donde se propicien situaciones experimentales para resolver problemas

(5)

que dependen de cómo de estructura la asignatura. El programa queda sujeto en su elaboración a los aportes que hacen los maestros que pertenecen a la academia, para ello tendrán que cumplir una serie de requisitos que los da el momento histórico de su elaboración y los elementos de forma que se requiere de acuerdo a las exigencias del currículo implantado.

Cada unidad inicia con una presentación que te introduce en los problemas a tratar. Y enuncia los temas específicos que te proponemos examinar. Los temas también cuentan con una presentación donde se pone énfasis en los aspectos particulares a investigar y aporta algunas preguntas para guiar tu búsqueda.

Como dice el refrán: "lo importante no es conseguir un pez para satisfacer el hambre, sino aprender a pescar". Y para ello la Guía te brinda ayudas didácticas que van desde una explicación detallada sobre la misión a cumplir, hasta definiciones de algunas nociones. No olvides que la historia no se construye solamente con información y datos, no se limita a una sucesión cronológica de hechos; requiere de una reflexión sobre el funcionamiento de las sociedades y sus cambios en el tiempo. Los conceptos son como aparatos ópticos: microscopio, lupa o telescopio que amplifican la imagen de los procesos sociales y te permiten verlos con mayor nitidez, identificar sus relaciones e inscribirlos en estructuras más amplias. Son herramientas que puedes usar para analizar el pasado, recrear una versión histórica y, al mismo tiempo, comprender el presente.

Para que los conozcas mejor incluimos en la presentación de cada unidad mapas conceptuales, que ilustran su contenido.

Recuerda, la propuesta que te hacemos es aprender investigando. Seguimos la idea de J.J. Rousseau de que "sólo aprendo cuando respondo a las preguntas que me hago"; aprendemos cuando resolvemos un problema por nosotros mismos, cuando enfrentamos y superamos lo que los psicólogos llaman un "conflicto cognitivo". Cada periodo de la historia encierra sus problemas, sus rompimientos, sus rupturas frente al antes y al después. Los diferentes temas de cada unidad se convierten así en una posibilidad para que estudies la problemática y comprendas la ruptura.

Port otro lado el criterio de la selección de las fuentes bibliográficas se centro en el uso de publicaciones recientes de investigadores reconocidos y que sirvan al docente como un complemento para profundizar en algunos temas o los alumnos manifiesten interés y requieran de información adicional, Así pues están sujetas a consideración del profesor que pueda integrar o cambiar las lecturas que se ofrecen, toda vez que la guía, si bien constituye un valioso instrumento didáctico, se encuentra anualmente en constante proceso de revisión, mejoramiento y reinterpretación de los acontecimientos como una nueva manera de aprehender. Sin embargo, reconocemos que existen obras clásicas de la materia cuya consulta es imprescindible para el acceso al conocimiento e interpretación de la historia.

Tenemos la firme convicción de que a través del trabajo constante, la critica y la colaboración enriquecedora de nuestros compañeros, se podrá realizar una labor provechosa en beneficio de nuestra juventud frente a los cambios históricos que ocurren en el país y que nos exigen un análisis dinámico y veraz de la realidad mexicana.

(6)

Í'DICE

UNIDAD V: La Revolución Mexicana: movimientos políticos, procesos y transformaciones (1910-1920) 1. El Maderismo: El primer gobierno democrático y legítimo.

2. La intervención de las potencias extranjeras en la Revolución. 3. El golpe de Estado contra Madero.

4. Los movimientos populares en la Revolución. a) Magonismo

b) Zapatismo c) Villismo

d) La convención de Aguascalientes

5. El constitucionalismo y la defensa de la legalidad. 6. La Constitución de 1917.

7. El significado histórico de la Revolución Mexicana.

UNIDAD VI: La reorganización de la sociedad posrevolucionaria: 1920-1940 1. ¿Y después de la revolución, continuidad o cambio?

2. La reorganización económica y los actores sociales del periodo. 3. El asesinato de Obregón y la reestructuración del régimen. 4. La cristiada: lucha por Cristo o por el Estado.

5. Nacionalismo y soberanía: el gobierno de Cárdenas y la expropiación. 6. El nuevo Estado y la rearticulación de la sociedad.

UNIDAD VII: Crecimiento Económico y ¿Estabilidad Política? (1940-1970) 1. La institucionalización de la Revolución Mexicana.

2. El milagro Mexicano y el crecimiento económico. 3. La estabilidad política.

4. Las luchas sociales del periodo.

5. El Partido de Estado y su clientelismo político 6. La crisis del sistema político en 1968.

7. Los limites del sistema.

UNIDAD VIII: De la crisis del proyecto nacionalista al modelo neoliberal 1970- 2000) 1. Crisis de un Sistema Autoritario.

2. Del Proyecto Nacionalista al Modelo Neoliberal. 3. Movimientos Sociales.

4. La Quiebra del Régimen Político.

5. De la cultura de masas a la cultura del individuo. 6. La crisis del fin de milenio

(7)

U'IDAD V. La Revolución Mexicana: movimientos políticos, procesos y

transformaciones (1910-1920).

La quinta unidad del curso de Historia de la Sociedad Mexicana, la iniciamos con el tema de la Revolución Mexicana, conflicto armado que se ubica entre los años de 1910-1920. Representa uno de los acontecimientos fundamentales de la historia de nuestro país. Su trascendencia radica a la gran participación popular y a los cambios que produjo en todos los órdenes de la vida social, económica y política. En el aspecto político la revolución acaba con la dictadura que había gobernado al país durante 35 años y en su lugar estableció un Estado nuevo, aunque destruyó las bases de un proyecto económico que había traído la modernidad en algunos sectores. En lo social la guerra provocó el ascenso de diferentes sectores de la población a la vida política, los que plantearon diferentes demandas e impulsaron soluciones.

La guerra, sin embargo fue un conflicto que no llegó a todos los lugares del territorio, hubo zonas que participaron más y otras que ni se enteraron. A pesar de esto la guerra alteró la vida cotidiana de la sociedad mexicana, incorporó formas de vida diferentes. La destrucción del antiguo estado generó una total desintegración del poder y el surgimiento de innumerables caudillos que tardaron años en someterse a una autoridad central y en aceptar una sociedad con instituciones.

La Revolución Mexicana, no fue un movimiento único y general, caracterizado siempre por sus demandas agraristas, populares, democratizadoras y nacionalistas. Por el contrario, fue un movimiento muy complejo, formado por multitud de diferentes rebeliones, cada una con sus propios orígenes, estilos y metas. La Revolución Mexicana implicó importantes cambios institucionales y legales, así como un reajuste entre las clases sociales.

CO'TE'IDO TEMÁTICO:

1. El Maderismo: El primer gobierno democrático y legítimo. 2. La intervención de las potencias extranjeras en la Revolución. 3. El golpe de Estado contra Madero.

4. Los movimientos populares en la Revolución: a) Magonismo

b) Zapatismo c) Villismo

d) La Convención de Aguascalientes.

5. El Constitucionalismo y la defensa de la legalidad. 6. La Constitución de 1917.

7. El significado histórico de la Revolución Mexicana.

(8)

Objetivo general: Valorar los movimientos políticos, procesos y transformaciones que se

desarrollaron durante la Revolución Mexicana.

Conceptos: Revolución, Democracia, Constitución, alianzas, Estado, caudillos, facciones

políticas, programas, proyectos, ideología, sociedad tradicional y moderna, formas de poder.

Habilidades: Valorar, comprender, ubicar, identificar, comparar, argumentar, hechos históricos. Actitudinales y valórales: Analizar el papel desempeñado por los diferentes grupos sociales

participantes en la lucha armada y cómo contribuyeron en la conformación de una nueva sociedad; Reflexionar en torno a cuestionarse: si los cambios políticos y económicos siempre se traducen en una justicia social; Evaluar los postulados planteados en la nueva Constitución; Valorar las transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales.

Métodos de la historia

Hecho histórico: Los hechos históricos se dan en el tiempo y en el espacio. Es decir en determinada época y en determinado lugar. Para que un hecho sea histórico debe tener tres características: pasado, trascendental y humano. Lo pasado significa no sólo lo que ya pasó, sino la relación existente entre lo pasado y lo presente, y a la vez, a la repercusión que pudiera tener determinado acontecimiento histórico en el futuro. Por trascendental entendemos que un hecho para ser histórico debe tener importancia para la comunidad en que sucedió. Por otra parte, los hechos históricos siempre se dan en la sociedad. Para que un hecho tenga el carácter de histórico debe ser humano o relacionado con lo humano.

(9)

Tema 1: El Maderismo: El primer gobierno democrático y legítimo.

El primer tema de la unidad es el Maderismo y los acontecimientos que se suceden después de la publicación del Plan de San Luis, en noviembre de 1910. Partimos de que el movimiento antirreeleccionista, logró en gran parte su fuerza, al fervor civil que despertó su carismático líder, Francisco I. Madero. El martirologio y la llamada historia “oficial” han distorsionado la verdadera actuación histórica de Madero. Para comprenderlo, es preciso remontarse a su entorno familiar, a su formación educativa e ideológica, ubicar el inicio de su participación política, primero como empresario y luego a nivel local y regional. Se estudiarán también los objetivos de su participación en el movimiento contra la dictadura de Porfirio Díaz, la composición social del movimiento Maderista, así como los motivos de su triunfo y las causas de su caída. Al mismo tiempo se busca reflexionar sobre la forma que utilizó Madero para democratizar la vida política del país; la concertación de alianzas y los cambios que sufrió la personalidad del caudillo en el transcurso de los acontecimientos. Sólo así podrá entenderse al principal protagonista de la primera fase de la revolución, mejor conocido como el Apóstol de la Democracia. Por otro lado, debemos dejar en claro que Madero inició un proceso pacífico, pero luego debido a varios factores se convirtió en militar. Con la violencia aparecieron nuevos actores sociales y dio inicio la Revolución Mexicana, con todo su carácter épico y trágico.

Objetivo: Identificar los principales aspectos que hacen del Maderismo un gobierno democrático

y legítimo.

Conceptos: Democracia, legitimidad, dictadura, no reelección, reformas y revolución. Habilidades: Caracterizar, identificar, establecer, diferenciar, hechos históricos.

Actitudinales y valórales: Argumentar su posición respecto a los principios de: sufragio efectivo

y de la no-reelección; y evaluar la importancia de la legitimidad para el establecimiento de un

gobierno democrático.

'ociones para reflexionar:

'o reelección: Madero declara vigente el principio de no-reelección para presidente y vicepresidente, gobernadores, presidentes municipales, y este principio sigue vigente en nuestros días, lo cual limita el poder de quien lo detenta, así como evitar una dictadura. La tendencia a perpetuarse en los puestos públicos de elección popular, tiene profundo arraigo en México. El proceso explicativo de esa tendencia se inicia en el sufragio, cuya violación vicia en su origen la elección de los funcionarios. Si estos no deben el puesto a la voluntad popular, si desde su primera elección son el fraude y la mentira la fuente de su investidura, es natural que para transmitir el poder no estén dispuestos a acatar una apelación al pueblo.

En contra de esta tendencia la Constitución se ha levantado, ha manera de obstáculo para contener las ambiciones de los funcionarios. Los ejemplos más perentorios nos lo suministran en este respecto los generales Díaz y Obregón. Cuando Lerdo de Tejada pretendió reelegirse, Díaz se levanto en armas y lo derrocó, sosteniendo el principio de la no-reelección; Díaz estuvo en la Presidencia solamente un periodo, dentro del cual obtuvo la reforma constitucional de 1878, que lo capacitó para una sola reelección, siempre que hubieran pasado cuatro años de haber cesado en el ejercicio de sus funciones, lo que ocurrió inmediatamente después de la Presidencia del General Manuel González; en 1887 una nueva reforma le permitió reelegirse para el periodo inmediato y, por último, la reforma de 1890 borró de la Constitución todo impedimento para continuar en el bando. La revolución Maderista, primero, y la constitucionalista, después, sostuvieron los principios del sufragio efectivo y de la no- reelección; el articulo 83 de la Constitución de Querétaro consagró este último, en términos de que el Presidente "nunca podrá ser reelecto".

(10)

Doctrina política que favorece la intervención del pueblo en el gobierno. Predominio del pueblo en un gobierno político de un Estado. La democracia como forma de régimen político significa el ejercicio de la soberanía de un pueblo. Ya en Grecia funcionó este régimen, si bien con las restricciones que imponía la división de la población en ciudadanos libres y esclavos. En el siglo XIX, la mayoría de los países civilizados adoptaron constituciones democráticas. La democracia moderna se practica tanto dentro de la forma republicana como de la monarquía constitucional, pero en los últimos tiempos las democracias han perdido en algunas partes la verdadera significación de sus principios a causa de acciones dictatoriales o por otros motivos. En la democracia son esenciales los derechos y las garantías individuales, tales como la libertad de opinión, de prensa, de asociación, de reunión; la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia, la protección contra la detención arbitraria, etc. El régimen democrático parece el más adecuado para llevar a cabo la llamada reforma social. El propio papa León XIII, en su encíclica Rérum %ovarum, empleó la expresión democracia cristiana para definir la acción popular social-cristiana a favor del pueblo.

CRO'OLOGÍA:

1909 Francisco I. Madero, publicó un libro de gran importancia: La sucesión presidencial de 1910, donde sin romper totalmente con el régimen y sin profundizar en las cuestiones sociales criticó el alto costo que significaba la dictadura y apunta la necesidad de establecer una democracia. 1910 Junio, elecciones presidenciales. Porfirio Díaz es electo nuevamente presidente de México,

mientras que el candidato opositor Francisco I. Madero estaba en prisión Octubre, publicación del Plan de San Luis Potosí

Noviembre 18, inicio de la revolución en Puebla con los hermanos Serdán

Noviembre, levantamientos militares en Chihuahua con Francisco Villa y Pascual Orozco; Pablo Torres Burgos y Emiliano Zapata en Morelos

1911 Mayo 8, toma de Ciudad Juárez

Mayo 21, firma de los Tratados de Ciudad Juárez y renuncia del dictador

Julio 9, Madero anunció que dejaba de funcionar el Partido Antirreeleccionista y nombra un comité para organizar otro partido que se llamaría Constitucional Progresista

Noviembre 6, Madero asumió a la presidencia constitucional

Noviembre 25, se publica el Plan de Ayala en donde se declaró la rebelión formal de los zapatistas contra el gobierno de Madero

1912 Marzo 25, se publica el Plan de la Empacadora y se desata la rebelión orozquista contra el gobierno

Julio, se crea la Casa del Obrero Mundial

1913 Enero, Félix Díaz se rebela sin éxito en Veracruz, contra el gobierno de Madero Febrero 9, se inicia el golpe de estado contra el presidente Madero

Febrero 17, se firma el Pacto de la ciudadela o de la Embajada Febrero 20, Victoriano Huerta asumió la presidencia

Febrero 22, el presidente Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez son asesinados BIBLIOGRAFIA DE CO'SULTA:

Francisco González Gómez, Del porfirismo al neoliberalismo, Ediciones Quinto Sol, México, 2007. Gloria Delgado de Cantú, Historia de México, Vol. II: De la era revolucionaria al sexenio del cambio, Pearson, México, 2007.

Lectura 1. El Maderismo.1

1

Tomado de Francisco González Gómez, Del porfirismo al neoliberalismo, Ediciones Quinto Sol, México, 2007, pp. 49-50.

(11)

Pertenecían a esta tendencia una parte importante de la burguesía norteña. La familia Madero, una de las más ricas del país, de la cual era un destacado miembro Francisco I. Su fortuna comprendía bancos, minas, fábricas y haciendas. Preocupado por la situación de sus peones, Francisco I. Madero les proporcionaba servicio médico, escuela gratuita para sus hijos y pagaba un salario superior al promedio de la región. Al mismo, tiempo se había preocupado por introducir nuevas técnicas de cultivo y, en general, por mejorar las técnicas de producción.

Aunque en un principio el patriarca de la familia, Evaristo Madero, había apoyado a Díaz para que conquistara la presidencia, más tarde la familia se mantuvo alejada de los puestos públicos.

Por su actividad productiva, Francisco I. Madero había entrado varias veces en conflicto con las compañías norteamericanas y su descontento con la política de Díaz era compartido por otros hacendados y burgueses del norte. Por ejemplo, había organizado a los agricultores de La Laguna para oponerse al intento de la Compañía de Tlahualilo de adueñarse del agua de la región. Finalmente, una decisión de Díaz favoreció a la compañía extranjera.

El programa de Madero era muy claro y restringido. Pretendía democratizar la vida política del país y limitar el control de los extranjeros sobre la economía mexicana. No estaba en contra de los latifundios, sólo pensaba que debían ser bien administrados y que los peones deberían tener un mejor trato; tampoco estaba en contra de la inversión extranjera. En todo caso centraba sus diferencias con el porfirismo en la necesidad de regular mejor su participación en la economía. Su programa no incluía reformas sociales. Pensaba que, como resultado de la democracia, se resolverían los problemas de la sociedad.

Cuando Bernardo Reyes aceptó doblegarse ante el dictador oaxaqueño y salir del país abandonando a sus partidarios, Madero se benefició de esta circunstancia ya que muchos partidarios de Reyes se pasaron a su bando. Siendo el movimiento de oposición más conocido e importante, de carácter nacional, el maderismo conquistó el apoyo de grandes núcleos de la población trabajadora.

Lectura 2. Plan de San Luis.2

1º Se declaran nulas las elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República, magistrados a la Suprema Corte de la Nación y diputados y senadores, celebradas en junio y julio del corriente año.

2º Se desconoce al actual gobierno del general Díaz, así como a todas las autoridades cuyo poder debe dimanar del voto popular, porque además de no haber sido electas por el pueblo, han perdido los pocos títulos que podían tener de legalidad, cometiendo y apoyando, con los elementos que el pueblo puso a su disposición para la defensa de sus intereses, el fraude electoral más escandaloso que registra la historia de México.

3º Para evitar hasta donde sea posible los trastornos inherentes a todo movimiento revolucionario, se declaran vigentes, a reserva de reformar oportunamente por los medios constitucionales aquéllas que requieran reformas, todas las leyes promulgadas por la actual administración y sus reglamentos respectivos, a excepción de aquellas que manifiestamente se hallen en pugna con los principios proclamados en este Plan. Igualmente se exceptúan las leyes, fallos de tribunales y decretos que hayan sancionado las cuentas y manejo de fondos de todos los funcionarios de la administración porfirista en todos los ramos; pues tan pronto como la Revolución triunfe, se iniciara la formación de comisiones de investigación para dictaminar acerca de las responsabilidades en que hayan podido incurrir los funcionarios de la Federación de los Estados y de los Municipios. En todo caso serán respetados los compromisos contraídos por la administración porfirista con gobiernos y corporaciones extranjeras antes del 20 del entrante.

Abusando de la ley de terrenos baldíos, numerosos pequeños propietarios, en su mayoría indígenas, han sido despojados de sus terrenos, por acuerdo de la Secretaría de Fomento, o por los fallos de los tribunales

2

Tomado de Historia Contemporánea de México, Guía para el alumno, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2007, pp. 16-17.

(12)

de la República. Siendo de toda justicia restituir a sus antiguos poseedores los terrenos de que se les despojó de un modo tan arbitrario, se declaran sujetas a revisión tales disposiciones y fallos y se les exigirá a los que adquirieron de un modo tan inmoral, o a sus herederos, que los restituyan a sus primitivos propietarios, a quienes pagarán también una indemnización por los perjuicios sufridos. Sólo en caso de que esos terrenos hayan pasado a tercera persona antes de la promulgación de este Plan, los antiguos propietarios recibirán indemnización de aquellos en cuyo beneficio se verificó el despojo.

4º Además de la Constitución y leyes vigentes, se declara Ley Suprema de la República el principio de NO REELECCIÓN del Presidente y Vicepresidente de la República, de los gobernadores de los Estados y de los presidentes municipales, mientras se hagan las reformas constitucionales respectivas.

...

7º El día 20 de noviembre, desde las seis de la tarde en adelante, todos los ciudadanos de la República tomarán las armas para arrojar del poder a las autoridades que actualmente gobiernan. Los pueblos que estén retirados de las vías de comunicación lo harán desde la víspera.

Lectura 3. El inicio de la revolución.3

Con la publicación, a principios de marzo de 1908 en el Imparcial, de la entrevista concedida por parte del dictador P. Díaz a James Creelman, el país entró nuevamente en una efervescencia política. Sectores importantes de la opinión pública pensaron que era el momento en que el dictador se retirara del poder ya que era evidente su avanzada edad, cumpliría 80 años en 1910.

Una de las primeras intenciones de Francisco I. Madero, era obtener la candidatura a la vicepresidencia en una planilla electoral encabezada por el general Díaz. Obviamente esta propuesta fue rechazada, por lo tanto Madero inició sus actividades para constituir el Partido Antireeleccionista. En pocos meses, el maderismo se convirtió en un extenso movimiento de masas. En el mes de junio de 1909, inició su gira electoral con gran éxito, gracias al apoyo de los periódicos regionales. La decisión de retar a Díaz y disputarle la presidencia sirvió para aglutinar en torno del candidato antireeleccionista a los sectores más diversos de la sociedad.

Para algunos integrantes de las clases dominantes, Madero representaba una opción viable para sustituir a Díaz, para no permitir que el gobierno cayera en manos de los “científicos”. Para los capitalistas norteamericanos un candidato como Madero les era atractivo pues no representaba una amenaza a sus intereses y pensaban que podían obtener de él, más privilegios. En fin, para los hacendados y una parte de la burguesía nacional, Madero significaba la esperanza de desplazar a los “científicos” del poder.

Apoyado por sectores descontentos de la burguesía y de los hacendados. Madero fundó el Partido Antireeleccionista el 15 de abril de 1910. Entre sus dirigentes estaban Emilio Vázquez Gómez, Toribio Esquivel Obregón, Filomeno mata, José Vasconcelos, Luis Cabrera y otros más. Madero fue designado candidato a la presidencia y Francisco Vázquez a la vicepresidencia.

Una de las decisiones más importantes tomadas por Madero para derrocar a Díaz, fue el apoyarse en las masas populares, grandes multitudes asistieron a los mítines electorales, en todas partes del país era recibido en forma entusiasta.

Preocupado, el dictador decidió encarcelar a Madero en San Luis Potosí, semanas antes de las elecciones para amedrentar a la población y reelegirse sin obstáculos en el mes de junio de 1910. Las elecciones se efectuaron con Madero encarcelado, se le liberó en forma condicional varias semanas después y, en octubre, decidió huir a Estados Unidos. Desde allí lanzó su Plan de San Luis, llamando al pueblo a tomar las armas el 20 de noviembre para derribar la dictadura y restablecer la democracia en el país.

En medio de las festividades y el lujo de las fiestas con las que se celebraba el centenario de la independencia, el régimen porfirista le daba poca importancia a los llamados de Madero. No por ello dejó

3

(13)

de perseguir a sus partidarios y provocó el levantamiento prematuro de Aquiles Serdán y sus seguidores en Puebla.

La respuesta popular se dio de manera aislada. Primero se iniciaron en Coahuila y Durango, más tarde en Chihuahua, a mediados de diciembre en Sonora y a finales de año en Morelos y zonas adyacentes. Díaz movilizó al ejército federal para combatir la revolución, pero ésta se extendió.

Los primeros encuentros fueron favorables a los rebeldes. Madero abandonó Estados Unidos, para dirigir la revolución, entró en febrero de 1911 a territorio nacional, aunque fue derrotado en Casas Grandes, se repuso con rapidez. El impulso popular era ya imparable. En mayo planeó atacar Ciudad Juárez con 3 mil hombres comandados por Pascual Orozco y Francisco Villa, emprendieron el ataque y tomaron la ciudad el día 10, el 20 de mayo Zapata entraba en Cuautla y el 21 sus fuerzas se adueñaban de Cuernavaca.

La revolución crecía en todas partes y obtenía triunfos. Díaz buscó negociar con Madero, pero los triunfos de las fuerzas revolucionarias precipitaron el acuerdo conocido como Tratados de Ciudad Juárez. En ellos se establecía que el dictador renunciaba a la presidencia y abandonaba el país, en su lugar quedaba provisionalmente Francisco León de la Barra, quien convocaría a elecciones presidenciales. Serían desmovilizados y desarmados los ejércitos revolucionarios, no se mencionaba ninguna de las demandas populares que le dieron fuerza. Díaz renunció el 25 de mayo y el 26 partió rumbo a Europa. León de la Barra asumió la presidencia provisional. La dictadura que había durado 33 años, y que había dado muestra de gran fortaleza en las fiestas del centenario, en solo seis meses de iniciada la lucha armada, se desmoronaba.

El contenido de los Tratados de Ciudad Juárez causó un profundo malestar entre los revolucionarios, sobre todo por su desarme y la conservación del ejército federal. Villa Orozco y otros jefes le hicieron saber a Madero su desacuerdo; Carranza que ya participaba junto a Madero, juzgó un error la firma de dichos Tratados. En muchos lugares los revolucionarios estuvieron en contra.

En Morelos, Zapata se negó a entregar las armas hasta que les fueran devueltas tierras: los roces entre las fuerzas federales y los zapatistas eran constantes. León de la Barra apoyado en el ejército federal hacía todo lo posible por destruir a los contingentes zapatistas que se sublevaban contra el gobierno de León de la Barra y contra Madero. Todo Morelos estaba levantado en armas.

En el resto del país había expectación; se celebraron las elecciones el primero de octubre de 1911. Triunfó Madero y poco tiempo después, tomó posesión de la presidencia.

Lectura 4. Convenio de Ciudad Juárez.4

En Ciudad Juárez, a los 21 días del mes de mayo de 1911, reunidos en el edificio de la Aduana Fronteriza los señores licenciados don Francisco S. Carbajal, representante del gobierno del general Porfirio Díaz, doctor don Francisco Vázquez Gómez, don Francisco Madero y licenciado don José m. Pino Suárez, como representantes los tres últimos de la Revolución, para tratar sobre el modo de hacer cesar las hostilidades en todo el Territorio Nacional, y considerando:

1º Que el señor general Porfirio Díaz ha manifestado su resolución de renunciar la Presidencia de la República antes que termine el mes en curso.

2º Que se tiene noticias fidedignas de que el señor Ramón Corral renunciará igualmente la Vicepresidencia de la República dentro del mismo plazo.

3º Que por ministerio de la Ley el señor licenciado don Francisco L. De la Barra, actual Secretario de Relaciones Exteriores del Gobierno del señor general Díaz, se encargará interinamente del Poder Ejecutivo de la Nación y convocará a elecciones generales dentro de los términos de la Constitución.

4

Tomado de Historia Contemporánea de México, Guía para el alumno, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2007, pp. 19-20.

(14)

4º Que el nuevo gobierno estudiará las condiciones de la opinión pública en la actualidad para satisfacerlas en cada Estado dentro del orden constitucional y acordará la conducente a las indemnizaciones de los perjuicios causados directamente por la Revolución.

Las dos partes representadas en esta conferencia, por las anteriores consideraciones, han acordado formalizar el presente:

CO'VE'IO

Único Desde hoy cesarán en todo el territorio de la República las hostilidades que han existido entre las fuerzas del gobierno del general Díaz y las de la Revolución, debiendo éstas ser licenciadas a medida que en cada Estado se vayan dando los pasos necesarios para restablecer y garantizar la tranquilidad y el orden público.

Transitorio. Se procederá desde luego a la reconstrucción o reparación de las vías telegráficas y ferrocarriles que hoy se encuentran interrumpidas.

El presente convenio se firma por duplicado.

Francisco S. Carbajal. F. Vázquez Gómez. Francisco Madero. J. M. Pino Suárez.

Lectura 5. Las elecciones presidenciales.5

Los Tratados de Ciudad Juárez, en los que Madero concedió a los porfiristas participación en el nuevo gobierno, provocaron una gran inconformidad entre los revolucionarios, Madero intentó la conciliación entre los diferentes grupos, la cual resultó imposible.

Por el contrario, la conflictiva situación provocó el pronunciamiento de dos planes que desconocían al presidente León de la Barra. Uno de ellos proponía a Emilio Vázquez Gómez como presidente de la República, y el otro, firmado por Andrés Molina Enríquez, declaraba suspendido el orden constitucional y proponía que el propio Molina Enríquez asumiera a los poderes Legislativo y Ejecutivo hasta que se formara un Consejo Especial.

En medio de muchos conflictos se empezaron a preparar las elecciones para presidente y vicepresidente, y los partidos comenzaron a organizarse.

Madero formó el Partido Constitucional Progresista (PCP), que sustituía al Partido Antirreeleccionista. Durante la Convención Nacional del PCP, Madero fue electo como candidato a la presidencia y, desplazando a Francisco Vázquez Gómez, se escogió para la candidatura a la vicepresidencia a José María Pino Suárez, decisión que habría de hacer más profundo el descontento de los revolucionarios radicales.

Otros Partidos Políticos fueron: el reyista, cuyos miembros postularon como candidato a la presidencia al general Bernardo Reyes; el Partido Popular Evolucionista, dirigido por Jorge Vera Estañol, que no proponía candidatos y sólo se preocupaba por la integración democrática de las cámaras legislativas; el Partido Católico Nacional, que apoyó la candidatura de Madero a la presidencia y de León de la Barra a la vicepresidencia; y el Partido Liberal Puro, que proponía a Emilio Vázquez Gómez para la presidencia.

El apoyo popular con el que contaba Madero, fue evidente y fue electo presidente por una inmensa mayoría (99 por ciento del total de votos emitidos), con Pino Suárez en la vicepresidencia, en unos comicios que fueron más libres y limpios que nunca; ocupó el cargo el 6 de noviembre de 1911, en medio de una efervescencia política y bajo la observación atenta del gobierno estadounidense, que empezaba a sentir desconfianza por la actitud que asumiría Madero respecto de sus intereses políticos y económicos. Lectura 6. El gobierno de Francisco I. Madero.6

5

Tomado de Gloria Delgado de Cantú, Historia de México II: De la era revolucionaria al sexenio del cambio, Pearson, México, 2007, pp. 21-22.

(15)

Madero había participado en la contienda política convencido de que el país necesitaba un cambio democrático y la instauración de un régimen de este tipo, elecciones limpias, reconocimiento del triunfador, libertad de prensa, respeto al poder legislativo, en fin, garantías individuales. Consideraba que las reformas sociales podían aplazarse y que la libertad traería el beneficio popular. Estas ideas estaban muy lejos de la mente de los campesinos surianos. Ellos se habían sublevado para obtener la devolución de las tierras de las cuales habían sido despojados y no cederían hasta obtenerlas. Así se fue abriendo un abismo entre el gobierno maderista y las fuerzas populares que lo habían llevado al triunfo.

Entre tanto, los hacendados y la burguesía vinculados a los “científicos”, iniciaban su ofensiva contra Madero aprovechando las libertades que el régimen concedía. Desde la prensa y en la tribuna de la Cámara de Diputados los representantes del viejo porfirismo, que seguía intacto aunque el dictador estuviera desterrado, hacían escarnio del régimen, lo ridiculizaban y le restaban prestigio ante el pueblo.

Madero incorporó a su gabinete a algunos destacados porfiristas. Pocos revolucionarios participaron en él. A nivel de toda la administración quedaron en sus cargos numerosos funcionarios del régimen anterior, enemigos de la revolución.

El presidente Madero pensaba que no tenía nada que temer, en tanto que no pensaba alterar las líneas principales de actuación gubernamental en lo económico y político. Es cierto que intentó algunas tímidas reformas: organizó el Departamento del Trabajo para atender las demandas del movimiento obrero y encauzarlo a la armonía con los patrones; respetó la libertad de prensa; organizó comicios honestos; y llevó a cabo reformas administrativas, pero no tocó para nada el problema agrario, ni ningún otro problema social de importancia.

Los zapatistas no cedieron a las promesas (…) de Madero, continuaban sublevados. El gobierno maderista continuó las acciones militares y organizó repetidas campañas para derrotarlos; pero todas fracasaron ante la táctica guerrillera de los campesinos y el apoyo de la población (…) Para darle consistencia a su lucha y dotarla de una bandera programática, el 28 de noviembre de 1911 en el poblado de Ayoxustla, Pue., los zapatistas promulgaron el Plan de Ayala, que desconocía a Madero como presidente, restituía las tierras a los pueblos que habían sido despojados de ellas y anunciaba la nacionalización de las tierras de los enemigos de la revolución.

Al mismo tiempo, (…) Liberados del yugo de la dictadura, los obreros, que representaban un sector reducido pero combativo de la población trabajadora, aprovecharon la situación para efectuar un gran número de huelgas en demanda de mejores salarios y condiciones de vida. En los estados de Coahuila, Veracruz, Sonora, Puebla, Jalisco, Querétaro, D.F., Nuevo León y otros más, se formaron sindicatos y estallaron huelgas. Contribuyeron a la difusión del anarco-sindicalismo, el español Amadeo Ferrés, y Juan Francisco Moncaleano, uno de los fundadores del grupo Luz. Dicho grupo llevó a cabo una intensa labor de organización y propaganda que desembocó en la fundación de la Casa del Obrero Mundial (COM) en septiembre de 1912. La COM funcionaba en la ciudad de México como un centro de coordinación y difusión de ideas, tenía su propio periódico y pugnaba por construir sindicatos en todas las empresas. La respuesta que le dio el gobierno de Madero a los trabajadores fue la creación del Departamento del Trabajo.

(…) la administración maderista, (…), también se sufría los embates de distintos grupos porfiristas. El general Bernardo Reyes, el 16 de diciembre de 1911 se levantó en armas en el norte del país, (…) sin popularidad, frustrado y sólo se rindió a las fuerzas del gobierno el 25 del mismo mes. Fue trasladado para ser juzgado a la prisión militar de Santiago Tlatelolco.

En marzo de 1912 estalló el movimiento orozquista. Pascual Orozco (…) apoyado por las fuerzas porfiristas y conservadoras de Chihuahua, publicó el Plan de la Empacadora con planteamientos progresistas y promesas de reforma, Orozco obtuvo algunas victorias sobre las fuerzas federales. En julio, en Bachimba, Chih., Victoriano Huerta derrotó en forma definitiva a las fuerzas orozquistas.

En octubre, Félix Díaz, sobrino del dictador, se lanzó a la lucha contra Madero. Estableció su cuartel general en Veracruz. (…) Una semana después de iniciada su revuelta, el 23 de octubre fue derrotado y capturado, (…), se le envió al D.F. para ser juzgado.

6

(16)

A pesar de todos sus esfuerzos, Madero no pudo estabilizar la situación política. Este era el resultado de conciliar con las fuerzas porfiristas y no modificar la estructura política y social. Su falta de decisión para cambiar el aparato del Estado, la fuerza que todavía tenían los partidarios del viejo régimen, la preocupación creciente entre los capitalistas nacionales y extranjeros por la debilidad del gobierno y, sobre todo, su incapacidad para derrotar la rebelión campesina, provocaron un aislamiento cada vez mayor de su gobierno. La política de Madero no satisfacía a nadie, ni al pueblo ni a los capitalistas: perdía el apoyo de ambos (…).

La inquietud de los inversionistas nacionales y extranjeros, las conspiraciones de los “científicos”, las campañas en la prensa y en la Cámara y la lucha campesina, se conjuntaron para derribar al frágil régimen maderista. Una parte de los altos oficiales del ejército intrigaban desde mediados de 1912. Participaban en la conjura el general Manuel Mondragón, Rodolfo Reyes, Gregorio Ruiz y otros, el plan quedó concluido a principios de 1913 y tenía por objeto derribar al gobierno constituido.

El 9 de febrero un grupo de alumnos de la Escuela de Aspirantes de Tlalpan liberó a los generales Reyes y Díaz, el primero murió cuando intentó atacar el Palacio Nacional y el segundo, con un reducido número de soldados se refugió en la Ciudadela. A partir de ese momento se llevaron a cabo combates que afectaron al conjunto de la ciudad durante diez días por lo que se le conoce en la historia como la “decena trágica”.

Lectura 7. Plan de Ayala.7

Teniendo en consideración que el Presidente de la República señor don Francisco I. Madero ha hecho del Sufragio Efectivo una sangrienta burla al pueblo, ya imponiendo contra la voluntad del mismo pueblo en la Vicepresidencia de la República al licenciado José María Pino Suárez, ya gobernadores de los estados designados por él, como el llamado general Ambrosio Figueroa, verdugo y tirano del pueblo de Morelos, ya entrando en contubernio escandaloso con el Partido científico, hacendados feudales y caciques opresores, enemigos de la revolución proclamada por él, a fin de forjar nuevas cadenas y de seguir el molde de una nueva dictadura más oprobiosa y más terrible que la de Porfirio Díaz; pues a sido claro y patente que ha ultrajado la soberanía de los estados, conculcando las leyes sin ningún respeto a vidas e intereses, como ha sucedido en el Estado de Morelos y otros, conduciéndonos a la más horrorosa anarquía que registra nuestra historia contemporánea; por estas consideraciones declaramos al susodicho Francisco I. Madero, inepto para realizar las promesas de la revolución de que fue autor, por haber traicionado los principios con los cuales burló la fe del pueblo y pudo haber escalado el poder, incapaz para gobernar por no tener ningún respeto a la ley y a la justicia de los pueblos y traidor a la Patria por estar humillando a sangre y fuego a los mexicanos que desean sus libertades, por complacer a los científicos, hacendados y caciques que nos esclavizan, y desde hoy comenzaremos a continuar la revolución principiada por él, hasta conseguir el derrocamiento de los poderes dictatoriales que existen.

2º Se desconoce como jefe de la Revolución al C. Francisco I. Madero y como Presidente de la República, por las razones que antes se expresan, procurando el derrocamiento de este funcionario.

3º Se reconoce como Jefe de la Revolución Libertadora al ilustre general Pascual Orozco, segundo del caudillo don Francisco I. Madero, y en caso de que no acepte este delicado puesto, se reconocerá como Jefe de la Revolución al C. General Emiliano Zapata.

7º En virtud de que la inmensa mayoría de los pueblos y ciudadanos mexicanos no son más dueños que del terreno que pisan, sufriendo los horrores de la miseria sin poder mejorar en nada su condición social ni poder dedicarse a la industria o a la agricultura por estar monopolizadas en unas cuantas manos las tierras, montes y aguas, por esta causa se expropiarán, previa indemnización de la tercera parte de estos monopolios, a los poderosos propietarios de ellas, a fin de que los pueblos y ciudadanos de México

7

Tomado de Historia Contemporánea de México, Guía para el alumno, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2007, pp. 20-21.

(17)

obtengan ejidos, colonias, fundos legales para pueblos o campos de sembradura o de labor y se mejore en todo y para todo la falta de prosperidad y bienestar de los mexicanos.

8º Los hacendados, científicos o caciques que se opongan directa o indirectamente al presente Plan se nacionalizarán sus bienes, y las dos terceras partes que a ellos les corresponda se destinarán para indemnización de guerra, pensiones para las viudas y huérfanos de las víctimas que sucumban en la lucha por este Plan.

9º Para ajustar los procedimientos a los bienes antes mencionados, se aplicarán leyes de desamortización y nacionalización según convenga, pues de norma y ejemplo pueden servir las puestas en vigor por el inmortal Juárez a los bienes eclesiásticos, que escarmentaron a los déspotas y conservadores que en todo tiempo han permitido imponernos el yugo ignominioso de la opresión y del retroceso.

10º Los jefes militares insurgentes de la República que se levantaron con armas en la mano, a la voz de don Francisco I. Madero, para defender el Plan de San Luis Potosí, y que ahora se opongan con la fuerza armada al presente Plan, se juzgarán traidores a la causa que defendieron y a la Patria, puesto que en la actualidad muchos de ellos, por complacer a los tiranos, por un puñado de monedas, o por cohecho o soborno, están derramando la sangre de sus hermanos que reclaman el cumplimiento de las promesas que hizo a la Nación don Francisco I. Madero.

Tema 2. La intervención de las potencias extranjeras en la Revolución.

Es indudable que las potencias extranjeras que tenían intereses económicos en México intentaron influir en el curso de la lucha para que triunfara una corriente que favoreciera y garantizara sus inversiones. De múltiples formas se entrometieron en la revolución para beneficiar a una facción y obstaculizar a las otras. Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania, mediante representantes y agentes diplomáticos no oficiales, utilizando la intriga, el dinero y las armas, intentaron determinar el curso de la lucha. El caso más concreto lo tenemos con el gobierno norteamericano, que había apoyado a Madero con la esperanza de que le diera mayores ventajas a los monopolios estadounidenses frente a sus rivales europeos. Sin embargo, Madero no estaba dispuesto a entregarle una hegemonía total a las empresas norteamericanas en México. Al contrario, algunas de sus medidas lo hicieron ver: decretó un reducido impuesto al petróleo y la despedida de todos los empleados estadounidenses de los ferrocarriles que no hablaran español. Estas disposiciones no eran una fuerte razón para el disgusto del gobierno norteamericano ni para el abandono de su política de apoyo a Madero, así que el gobierno estadounidense le retiró su apoyo al nuevo gobierno y adoptó una política más agresiva contra él. Hacia 1912 se había hecho claro que Madero había desencadenado fuerzas sociales que no podía controlar. Los gobiernos de las grandes potencias y la gran mayoría de los intereses económicos extranjeros apoyaron entonces el golpe que derrocó al gobierno de Madero. Ya para principios de 1914 la política intervencionista de los Estados Unidos en territorio mexicano parecía buscar el momento preciso para demostrar su poderío. La situación presentaba a un México claramente dividido en facciones: constitucionalistas, zapatistas, villistas y magonistas. Ninguna de las cuales era lo suficientemente dócil a los intereses norteamericanos como para facilitar la aplicación precisa de la doctrina Monroe revitalizada por el gobierno de Wilson. Mientras huertistas y carrancistas luchaban entre sí, cada facción hacía lo posible por obtener el apoyo de alguna de las principales potencias extranjeras con el fin de someter a su contrincante, dicho apoyo después, de mucho cabildear y mover influencias, se tradujo principalmente en dinero y armas; todo esto formaba parte de la política de convencimiento empleada por las potencias, ávidas de proteger sus intereses.

(18)

Objetivos: Analizar los objetivos que tenían, para la intervención en México, las potencias

extranjeras durante el conflicto armado.

Conceptos:Intervencionismo, potencias hegemónicas, facciones revolucionarias. Habilidades: Identificar, determinar, interpretar, considerar, hechos históricos.

Actitudinales y valores: Valorar que la lucha por la soberanía es un logro social y representa el

principal postulado de la libertad.

'ociones para reflexionar:

Intervencionismo. Se puede entender el término como intromisión, injerencia, belicosidad, intrusión, cuando el término es usado como dominación se entiende que la intervención tiene ese objetivo, o puede tener fines de control o fiscalización, lo contrario al término es inhibición que se presentaría como la abstención, desinterés o respeto a los derechos de otros. Tras la caída del Muro de Berlín y el final de la Guerra Fría se produce un importante cambio en las relaciones de poder en el mundo. Se pasa de un sistema bipolar, basado en el enfrentamiento entre los bloques estadounidense y soviético, a otro monopolar, en él ya sólo queda uno de los contendientes con supremacía total en el planeta. La victoria del bando capitalista se refleja en todos los campos: económico, político, cultural y, por supuesto, militar. Es verdad que existen discrepancias e intereses contrapuestos entre las potencias del centro; un ejemplo podrían ser: Francia y E.U., en el norte de África (Argelia, por poner un caso), o en la región de los Grandes Lagos (Ruanda). Pero estos enfrentamientos están marcados por una amplia base de intereses comunes que se resume en la defensa de un mismo sistema económico del que ambos sacan grandísimos beneficios.

Cronología de intervenciones durante la revolución

1913 Intromisión del embajador de los Estados Unidos Henry Lane Wilson en el golpe de Estado contra el gobierno de Madero.

Estados Unidos decreta un embargo de venta de armas a México, perjudicando a los constitucionalistas que se abastecían de ellas en ese país.

1914 El 21 de abril, utilizando el pretexto de un incidente sin importancia con unos marineros yanquis en el puerto de Tampico, la infantería de marina al mando del almirante Fletcher, sin previo aviso ni declaración de guerra ocupó el puerto de Veracruz luego de vencer en corta lucha la resistencia de su guarnición. Así se consumó la segunda intervención norteamericana que buscaba cerrar el puerto de Veracruz por donde se abastecía de armas Huerta. Los invasores evacuaron Veracruz hasta noviembre de 1914.

1916 El 9 de marzo de 1916, Francisco Villa, acompañado de 300 hombres, atacó la población de Columbus, Nuevo México (Estados Unidos), para crearle problemas a Carranza y castigar a los yanquis. El 15 de marzo de 1916, con el pretexto de capturar a Villa, Estados Unidos invadió el norte del país con un ejército integrado por 26242 hombres, 1000 caballos, 500 camiones, ambulancias y aeroplanos; comandado por el General John Pershing. El gobierno de Carranza protestó enérgicamente y exigió el retiro de las tropas. Después de algunos meses de ocupación, durante los cuales se presentó una intensa gestión diplomática, el presidente Willson se vio obligado a ordenar la evacuación del territorio nacional, sin haber alcanzado su objetivo (el último soldado estadounidense cruzó la frontera el 5 de febrero de 1917), a causa de los siguientes factores: a) La resistencia del pueblo mexicano, que repudió a los invasores; b) La actitud enérgica de Carranza de no iniciar negociaciones , si antes no abandonaba suelo patrio la expedición punitiva yanqui; c) La infatigable acción guerrillera de Villa, quien en octubre

(19)

de 1916 publica un manifiesto a la nación en donde llama a todos los mexicanos a "rechazar la intervención de los bárbaros del norte"; d) La solidaridad del proletariado norteamericano, que se pronunció por el fin de las acciones bélicas; e) Particularmente, el ingreso de Estados Unidos a la primera guerra mundial.

BIBLIOGRAFIA DE CO'SULTA:

Friedrich, Katz, La guerra secreta en México, 2 Vols., Era, México, 1986.

John Taylor, La gran aventura en México II, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1993.

Lectura 1. La intervención de las potencias en la Revolución mexicana.1

Hacia 1912 se había hecho claro que Madero había desencadenado fuerzas sociales que no podía controlar. Los gobiernos de las grandes potencias y la gran mayoría de los intereses económicos extranjeros apoyaron entonces el golpe que derrocó al gobierno de Madero. Sólo hubo desacuerdos respecto a quién debía sustituirlos. Los europeos favorecían a Huerta en tanto que el embajador norteamericano Henry Lane Wilson prefería a Félix Díaz. En general, sin embargo ésta fue la única ocasión en el transcurso de la revolución mexicana en que todas las grandes potencias y sus respectivos intereses económicos se mostraron unánimes en sus actitudes frente a los conflictos internos de México.

Al iniciarse la segunda fase de la revolución mexicana en la primavera de 1913, surgieron profundas diferencias entre las potencias europeas y el recién elegido presidente norteamericano, Woodrow Wilson. Esta vez los europeos comprendieron que tenían por delante una revolución social y se propusieron aplastarla con el gobierno militar de Huerta, que habían ayudado a llevar al poder. En cambio Woodrow Wilson, después de ciertas vacilaciones, se propuso aprovechar la revolución para hacer de México un modelo para toda América Latina y tal vez para todos los países subdesarrollados. Quería convertir a México en una democracia parlamentaria con elecciones libres y transferencias ordenadas del poder. Wilson se oponía a las transformaciones sociales que pudieran amenazar el sistema de libre empresa, pero era partidario de algún tipo de reforma agraria, sin especificar nunca a costa de quién y de qué manera debía realizarse. Quería que se garantizaran las propiedades de los inversionistas norteamericanos y que México limitara la influencia de los gobiernos y los intereses económicos europeos, que él consideraba imperialistas. Wilson deseaba que México se volviera hacia los Estados Unidos en busca de consejo y orientación. México es un caso especialmente notable en este sentido porque estaba experimentando un intenso conflicto interno al mismo tiempo que gran parte del resto del mundo estaba librando la primera guerra mundial. Como resultado de la guerra, la mayoría de las grandes potencias intentaron aprovechar el conflicto interno de México, mientras que los dirigentes mexicanos tanto revolucionarios como contrarrevolucionarios, trataron de aprovechar el conflicto mundial.

Inglaterra. Siguió la política más coherente en México entre 1910 y 1920. Sin considerar influir directamente se opuso a todas las facciones revolucionarias y apoyó a los grupos contrarrevolucionarios. Durante un breve periodo, entre marzo y noviembre de 1913, pareció que Inglaterra, al apoyar a Huerta, había logrado en México una influencia mayor aún que la que había ejercido en tiempos de Porfirio Díaz. Profundamente indignados por el apoyo británico a Huerta, los revolucionarios mexicanos de todos los matices mostraron poco respeto por los diplomáticos y los bienes británicos en México. Fueron incapaces de impedir que el gobierno de Carranza hiciera de las propiedades británicas el único objetivo de su política de confiscaciones masivas de propiedades extranjeras en México. Aunque los campos petroleros británicos no fueron afectados, los bancos y los ferrocarriles de propiedad británica fueron confiscados por el gobierno mexicano y el gobierno de Londres no pudo ejercer ninguna represalia. Los múltiples planes urdidos tanto por los militares como por el Ministerio de Relaciones exteriores británicos para derrocar a

1

Tomado de Friedrich Katz: La guerra secreta en México, La revolución mexicana y la tormenta de la primera

(20)

Carranza mediante un golpe apoyado en los elementos militares conservadores del país se vinieron abajo cuando los Estados Unidos se negaron a colaborar y socavaron la influencia económica británica en México por todos los medios posibles. A fines de 1913, cuando se hizo claro que Huerta no podría pacificar al país, los intereses bancarios y ferroviarios británicos exigieron la rectificación de la política de apoyo a Huerta. Esta demanda se planteó precisamente cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores británico se sentía más preocupado por la posibilidad de un distanciamiento entre los Estados Unidos y la Gran Bretaña en un momento de crecientes tensiones en Europa. En esta coyuntura, el gobierno británico le retiró su apoyo a Huerta y pareció ceder ante las presiones norteamericanas, logrando retener sus principales posiciones, sobre todo los campos petroleros

Francia. La segunda potencia que había disfrutado de relaciones especiales con la elite porfiriana era Francia. Al igual que su aliado británico, Francia fue incapaz de influir de manera importante en los acontecimientos de México durante la revolución. A diferencia de la Gran Bretaña, nunca lo intentó. El gobierno y los intereses financieros franceses se oponían a la revolución mexicana, se habían beneficiado de sus estrechas ligas con la oligarquía porfiriana. Vieron con buenos ojos el golpe de Huerta y apoyaron a éste régimen dictatorial y estable semejante al de Díaz. Cuando estas esperanzas resultaron vanas, los franceses, a diferencia de los británicos, decidieron que la mejor solución para sus intereses sería una completa hegemonía norteamericana en México. Como tenían pocas inversiones en el ramo de las materias primas, no temían la competencia norteamericana. Lo que el gobierno y los financieros franceses deseaban ante todo era un gobierno mexicano capaz de pagar los enormes préstamos que le habían hecho al gobierno de Díaz. Un gobierno mexicano dominado por los Estados Unidos habría tenido los medios y el deseo de cumplir todas las obligaciones financieras del país.

Alemania. Formuló su política mexicana pensando en objetivos globales mucho más vastos. En el transcurso de la revolución pasaron de una política de total oposición a todos los movimientos revolucionarios a una política que trataba de utilizarlos para sus propios fines. En consecuencia su influencia en los revolucionarios mexicanos fue mucho mayor que la de cualquier otra potencia europea, pero poco duradera los intereses de los banqueros, financieros y otros empresarios alemanes no impidieron que los representantes diplomáticos de Alemania utilizaran a la revolución mexicana en beneficio de objetivos de política internacional. Los representantes alemanes lanzaron una intensa aunque disimulada campaña propagandística a favor de una alianza germano norteamericana contra el Japón. Causando se convencieron de que madero no era capaz de controlar a las fuerzas populares que había movilizado, el ministro alemán en México, -Paul Von Hintze, se volvió contra Madero y participo en su derrocamiento cuando comprendió que su proceder había beneficiado principalmente a los estados unidos y que el régimen de huerta era un instrumento de la embajada norte americana intento dar marcha atrás y salvar la vida de madero. Fue durante el régimen de huerta, de marzo de 1913 a junio de 1914, cuando la diplomacia alemana desplegó una actividad sin precedentes en México y trato de utilizar a ese país para los fines de su política mundial creando hostilidades entre el Japón y los estados unidos. Los intentos complementarios de hacer que los estados unidos invadieran a México y así intensificar las tensiones británico norteamericanas desde mediados de 1914 hasta 1917, México fue considerado por los gobernantes alemanes como un mero instrumento para influir en la política norte americana como un laso con el cual atar a los Estados Unidos al continente americano. Durante la revolución desplegaron una intensa actividad: la conspiración con huerta las operaciones de sabotaje en un país neutral el intento de conspiración con villa para provocar la intervención norteamericana, las innumerables provocaciones armadas en la frontera las conjuras militares contra Carranza y sobretodo el telegrama de Zimmermann Alemania cometió un craso error de apreciación tanto en lo tocante a su posible aliado, México, como a su enemigo, los Estados Unidos. A cambio de un ataque mexicano contra los Estados Unidos, Alemania le prometió a México tres estados norteamericanos. Cuando esa oferta no convenció al comprador, simplemente se cambió el precio en la etiqueta del producto. El telegrama Zimmermann, fue en realidad la culminación de una larga serie de intentos concertados por parte de los principales formuladores de la política exterior alemana con el fin de comprometer a México en una guerra contra Estados Unidos. Jagow dio órdenes de incitar a Villa a atacar a los Estados Unidos. A Carranza también intentó empujarlo a una guerra con los Estados Unidos para después abandonarlo a sus propios recursos. Después de 1917 Alemania cambió su política, ya no se proponía como objetivo principal inmovilizar a los Estados Unidos

(21)

en una guerra fronteriza con México. Después del fracaso de la guerra submarina ilimitada y de la oferta de alianza a Carranza, se elaboraron nuevos planes en relación con México. El nuevo objetivo era someter a México, convirtiéndolo en una especie de protectorado alemán. Se trataba de “asumir el control de México”. Organizando una amplia red de espionaje que se infiltrara tanto en el ejército como en el gobierno mexicano, adueñándose de sectores importantes de la prensa, y colocando agentes en las juntas directivas de las compañías extranjeras no alemanas en México. Alemania esperaba preparar el terreno para una especie de “conquista” de México que se completaría por medio de cuantiosos préstamos e inversiones alemanas después del fin de la guerra mundial.

Estados Unidos. Entre todas las grandes potencias, los Estados Unidos parecieron seguir la política más contradictoria respecto a la revolución mexicana. Cada una de las facciones victoriosas en México entre 1910 y 1919 gozó de la simpatía, y en algunos casos del apoyo directo, de las autoridades norteamericanas en su lucha por el poder. El régimen de Taft, en un principio, vio con gran simpatía la revolución de Madero. Algunos historiadores sostienen que Taft incluso le dio apoyo encubierto. Un año más tarde, el mismo régimen rectificó su posición y en febrero de 1913, su embajador Henry Lane Wilson desempeñó un papel decisivo en el golpe que derrocó a Madero y llevó al poder a Huerta.

Woodrow Wilson tomó medidas más enérgicas aún e intervino de manera todavía más drástica en los asuntos de México a fin de expulsar a Huerta. En su lucha contra Huerta, apoyó tanto a Pancho Villa como a Venustiano Carranza. Poco después se volvió contra Villa y ayudó a Carranza a infligirle una derrota decisiva. A continuación casi llegó a una guerra con Carranza. Esta política se debía al hecho de que cada facción mexicana, una vez llegada al poder, ponía en práctica políticas que tanto al gobierno como a los grupos económicos norteamericanos consideraban perjudiciales para sus intereses. Esperaba que Madero pusiera fin a la política pro-europea seguida por Díaz, Cuando Madero empezó a cobrar impuestos a las propiedades norteamericanas, cuando se abstuvo de dar a las mismas empresas el tipo de apoyo que éstas habían esperado, y cuando pareció incapaz de controlar a las fuerzas sociales que había movilizado, el régimen de Taft se volvió contra él. La oposición de Woodrow Wilson a Huerta se exacerbó debido a las estrechas ligas de éste con Inglaterra.

Si bien Carranza rechazó la tutela del presidente norteamericano y la supremacía de los Estados Unidos, en 1915 y 1916 pareció poner en práctica una política que en muchos aspectos coincidía con los deseos y las aspiraciones de Wilson. Carranza se mostró tan comprometido como aquél con el sistema de libre empresa y con la propiedad privada. No sólo no expresó aspiraciones socialistas, sino que empezó a devolver a sus antiguos dueños numerosas propiedades que habían sido confiscadas. Su régimen parecía ser el primero en la historia que no había establecido relaciones estrechas con las potencias europeas. Aunque el gobierno de Carranza había decretado, en 1915 y a principios de 1916, algunos nuevos impuestos y restricciones a las compañías o norteamericanas, éstos no eran todavía muy severos. Wilson abrigaba la esperanza de que el éxito de las negociaciones sobre un préstamo entre Carranza y los bancos norteamericanos, pondrían fin, a dichas restricciones y daría lugar al establecimiento de estrechas relaciones económicas entre el nuevo gobierno mexicano y los Estados Unidos. El ataque de Villa a Columbus, Nuevo México, el 8 de marzo de 1916, basado en la convicción del jefe guerrillero de que Carranza estaba sacrificando la independencia de México a los Estados Unidos, puso fin a la luna de miel entre Carranza y Wilson. La expedición punitiva que Wilson envió a México no sólo llevó a los dos países al borde de la guerra, sino que puso fin a la política wilsoniana de alineamiento con grupos revolucionarios y provocó una ola tan fuerte de nacionalismo anti-norteamericano que, cuando fue retirada de México en febrero de 1917, dejó tras sí un país en el que ninguna de las facciones revolucionarias, por mucho que se hubieran odiado entre sí, querían ni podían reanudar la antigua política de alianza con los Estados Unidos.

Desde 1916 hasta fines de 1918 los objetivos de la política norteamericana consistieron esencialmente en mantener a México tranquilo mientras durara la primera guerra mundial y en proteger los intereses económicos norteamericanos. Entre 1915 y 1918 las relaciones entre Wilson y los intereses norteamericanos encabezados por las compañías petroleras fueron mucho más complejas. Ambas partes coincidían respecto a ciertas exigencias mínimas de eso intereses. El Departamento de Estado protestó con todos los medios de que disponía salvo la intervención contra la aplicación de la Constitución de 1917 y el cobro de impuestos a las empresas norteamericanas.

Referencias

Documento similar

“La unificación de la clasificación de empresas otorgada por las CC.AA.”, “La unificación de criterios en la acreditación de los servicios de prevención de riesgos

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

En el capítulo de desventajas o posibles inconvenientes que ofrece la forma del Organismo autónomo figura la rigidez de su régimen jurídico, absorbentemente de Derecho público por

Cedulario se inicia a mediados del siglo XVIL, por sus propias cédulas puede advertirse que no estaba totalmente conquistada la Nueva Gali- cia, ya que a fines del siglo xvn y en

De acuerdo con Harold Bloom en The Anxiety of Influence (1973), el Libro de buen amor reescribe (y modifica) el Pamphihis, pero el Pamphilus era también una reescritura y

[r]

SVP, EXECUTIVE CREATIVE DIRECTOR JACK MORTON

Social Media, Email Marketing, Workflows, Smart CTA’s, Video Marketing. Blog, Social Media, SEO, SEM, Mobile Marketing,