Tu viaje a través de la EPOC
Estación 7: Fisioterapia Respiratoria
Autora: Eva Maroto López (Directora del Área de Pacientes y Formación de la Fundación Lovexair) Revisión: Anna Ferran Roig (Fisioterapeuta respiratoria colaboradora de la Fundación Lovexair)
Bienvenido:
¿Qué tal estás? Ya estamos en la estación 7.
Espero que nuestro “Viaje a través de la EPOC”
te esté resultando de utilidad. Ya sabes que puedes consultarnos cualquier duda que te surja.
En esta estación vamos a hablar de la fisioterapia respiratoria. Parece que los fisioterapeutas no saben nada más que dar masajes porque nos duele la espalda, o rehabilitarnos cuando nos han operado de una rodilla, hombro… Pero esto no es cierto, ¿sabías que hay fisioterapeutas especializados en tratar nuestros pulmones? Hay una serie de técnicas que pueden ayudarte a limpiar tus pulmones de secreciones y a mejorar tu respiración ¿lo sabías?. Pues tanto si lo sabías como no en esta estación vamos a ver cómo la fisioterapia respiratoria puede ayudarte a mejorar tu calidad de vida y a controlar mejor tu enfermedad. ¿Me acompañas a descubrirlo?
¡Vamos allá!
Los efectos curativos y beneficiosos de la gimnasia respiratoria han sido conocidos desde hace muchísimos años.
La fisioterapia respiratoria es hoy en día uno de los pilares fundamentales en los que se asientan los programas de rehabilitación respiratoria. A través de ella se podrá prevenir, estabilizar o, en ocasiones, curar las alteraciones que afectan al sistema respiratorio.
La Fisioterapia respiratoria
Es importante que cada programa de ejercicios respiratorios se paute de forma individualizada. El fisioterapeuta te enseñará a utilizar las técnicas y a realizar los ejercicios que te permitan conseguir permeabilizar la vía aérea, controlar la disnea y aumentar la tolerancia al esfuerzo.
Entre los objetivos perseguidos con la fisioterapia respiratoria destacan:
Mejorar la mecánica ventilatoria: Gracias a la fisioterapia respiratoria vas a respirar mejor y de una manera más efectiva.
Mejorar la permeabilidad de la vía aérea: Las vías aéreas estarán libres de secreciones
Disminuir la disnea o sensación de ahogo
Aumentar la tolerancia al esfuerzo
Mejorar la forma y fuerza muscular
Mejorar el aspecto psico-emocional
Para ello utilizaremos técnicas de Fisioterapia respiratoria que agrupamos así:
Reeducación ventilatoria / Reducción del broncoespasmo
Higiene bronquial
Entrenamiento específico de los músculos inspiratorios.
Algunas de estas técnicas requieren que el fisioterapeuta esté presente mientras las realizas, pero hay otras que puedes hacer en casa tú solo y que con un poco de práctica terminarás dominando. Es esta estación nos vamos a centrar en estas últimas, pero recuerda, que como siempre, estoy a tu disposición para solventar las dudas que te surjan.
Reeducación ventilatoria / Reducción del broncoespasmo
Existen una serie de ejercicios que te ayudarán a respirar con un mejor patrón respiratorio y harán que tus respiraciones sean más efectivas. Entre ellos están:
Reducción del broncoespasmo.
Al respirar puede ser que notes que te cuesta mucho sacar el aire. Tanto, que a veces vuelves a inspirar antes de haber vaciado del todo tus pulmones. Puede que tengas tendencia a respirar rápido y por la boca abierta. En parte puede ser debido a que cuando respiras, tus bronquios tienen tendencia a cerrarse, no dejando salir bien el aire.
Aquí van un par de consejos:
1.- Cuando estés descansando, intenta cerrar la boca y hacer pasar el aire solamente por la nariz, tanto al inspirar (cuando el aire entra) como al espirar (cuando el aire sale). Intenta no oír tu respiración cuando no estés haciendo esfuerzos.
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2.- Cuando hagas esfuerzos, sigue inspirando por la nariz, pero saca el aire por la boca con los labios pinzados (como si soplaras una vela). De ese modo vas a alargar el tiempo de espiración y también vas a disminuir el posible broncoespasmo que puedas tener. La presión que ponemos en los labios nos ayuda a mantener los bronquios abiertos.
Ejercicios diafragmáticos
Se utilizan para trabajar el diafragma, que como recordarás de la estación 1 es el músculo principal de la respiración. Se pueden realizar tumbado boca arriba o sentado.
Si los vas a hacer tumbado boca arriba deberás de colocar las piernas flexionadas, con los pies apoyados sobre la superficie en la que estés tumbado. Pon una almohada debajo de tu cabeza, no debe de ser ni excesivamente alta ni muy baja, lo justo para dejarla en posición neutra. Una mano la pondrás sobre el abdomen y la otra sobre el pecho.
Si lo vas a hacer sentado, apoya la espalda en el respaldo de la silla, los pies sobre el suelo y NUNCA cruces las piernas. Pon una mano sobre el abdomen.
Ejercicio 1:
Sopla con los labios fruncidos muy lentamente y hasta quedarte sin aire. Tienes que notar que tu tripa se hunde.
Coge aire por la nariz intentando dirigirlo hacia la tripa, tienes que notar que esa mano sube, mientras que el pecho no se mueve.
Cuidado al expulsar el aire porque puedes notar una pequeña sensación de mareo, sobre todo las primeras veces que hagas el ejercicio. Si te ocurre esto descansa un poco y cuando se te pase sigues. También debes de tener precaución al incorporarte porque puedes notar esa sensación igualmente, no te levantes de golpe.
Ejercicio 2:
Sopla con los labios fruncidos muy lentamente y hasta quedarte sin aire. Tienes que notar que primero se relajan los hombros y el pecho baja un poquito. Luego tienes que notar que la tripa se hunde, como en el ejercicio 1.
Coge aire por la nariz intentando dirigirlo hacia la tripa, tienes que notar que esa mano sube, mientras que el pecho puede volver a hincharse, pero intentando no mover los hombros.
Igual que en el ejercicio 1, la espiración tiene que durar el doble de la inspiración.
Existen muchos más ejercicios que te serán de utilidad. Se pueden hacer estiramientos, ejercicios de potenciación de la musculatura abdominal, trabajar la coordinación entre la respiración y el movimiento,… Tu fisio te puede ir guiando en la elección de aquellos que te serán de mayor utilidad teniendo en cuenta tus particularidades.
Higiene bronquial
Las técnicas de higiene bronquial son las que te van a ayudar a limpiar de secreciones tus pulmones.
Muchas de ellas se tienen que realizar en presencia de un fisioterapeuta, pero hay otras que las puedes hacer tú solo en casa. Si las utilizas cuando notes que tienes secreciones verás que te ayudan a eliminarlas.
Flutter, Cornet y Acapella
Son unos dispositivos en los que al soplar se produce una vibración que se transmite al interior de los pulmones. Esta oscilación va a producir que las secreciones se despeguen de las vías respiratorias lo que va a facilitar su eliminación.
El Flutter se tiene que utilizar sentado, pero el Cornet y el Acapella pueden utilizarse tanto estando sentado como tumbado. El más fácil de utilizar es el Acapella.
En los tres dispositivos se puede trabajar con más o menos presión. Cuanto más lejos estén las secreciones mucosas, contra más resistencia tendremos que soplar. A medida que están más cerca podemos ir sacando presión.
Los pasos a seguir son comunes a los tres:
1. Mete la boquilla del aparato en la boca y sella los labios a su alrededor.
2. Coge aire por la nariz lenta y profundamente.
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3. Aguanta el aire dentro de tus pulmones unos 3 segundos.
4. Sopla lentamente, pero de tal manera que sientas la vibración en el interior del dispositivo, hasta que te quedes sin aire.
5. Realiza 3 series de 15 repeticiones con descansos entre medias de unos 5 minutos.
6. Una vez acabada la serie, o antes si tienes ganas, puedes realizar tos para facilitar la expulsión de las secreciones. Sobre todo, si has ido notando cómo se movían (si no has movido nada verás que la tos no es eficaz y tendremos que inhibirla tragando saliva).
7. No te tragues las secreciones, es fundamental que mires diariamente el color de las mismas ya que así podremos determinar si hay o no infección. Lo normal es que sean blanquecinas, si ves que son verdosas o amarillas consulta con tu médico. Escupir en un vaso desechable en lugar de hacerlo en papel nos ayudará a hacer unseguimiento de la cantidad de secreciones que sacamos en cada sesión.
Flutter Cornet Acapella
Drenaje Autógeno
La técnica de Drenaje Autógeno es una técnica que cuando es dominada por el paciente puede hacerla sin ayuda del fisioterapeuta.
Trabajando con la espiración (salida del aire) se conseguirá que las secreciones se despeguen de las paredes de los bronquios facilitándose su eliminación.
La limpieza bronquial será progresiva desde las vías respiratorias más pequeñas a las más grandes produciéndose un arrastre de las secreciones desde lo más profundo del pulmón al exterior.
Consideraciones generales.
1. Tiene que ser enseñada por un fisioterapeuta para entender qué sonidos se tienen que buscar y cuando permitir o no la tos.
2. El paciente una vez que la ha aprendido puede hacerla él solo sin supervisión.
3. Se realiza sentado en una postura cómoda con los pies apoyados en el suelo o semitumbado.
4. La inspiración siempre se hará por la nariz. La cantidad de aire inspirado dependerá de donde estés las secreciones. Cuanto más lejos estén los mocos, menos aire deberemos inspirar.
5. Tras la inspiración se realizará una apnea, es decir, se aguantará la respiración, 3 segundos.
6. La espiración se hará suspirando por la boca abierta y glotis abierta. Para conseguirlo se puede utilizar un tubo de plástico que se introducirá en la boca y ayudará a que la glotis no se cierre. También puedes ayudarte de un dispositivo como el flutter o el Acapella.
7. Según se note que las secreciones se desplazan de los planos más profundos del pulmón a las vías más proximales se utilizarán unos volúmenes y flujos de aire u otros. Las secreciones según van subiendo se oyen cada vez más y se notan como vibran en el tórax.
8. Cuando hemos hecho subir las secreciones hasta regiones proximales, con una sola tos podrán subir hasta la garganta y podremos expectorarlas.
Limpiarse la nariz con agua salada cada día ayuda también a mantener unos pulmones sanos.
Adquirir este hábito permite:
- Prevenir infecciones respiratorias a todos los niveles (catarros, dolores de garganta, bronquitis agudas, neumonías)
- Mejorar la respiración y disminuir a disnea (el aire pasa mejor el aire por la nariz) - Mejorar el drenaje bronquial
Entrenamiento de los músculos inspiratorios
Existen una serie de dispositivos específicos para entrenar estos músculos, pero todos no todos pueden estar indicados en tu caso. Cuando hay una enfermedad respiratoria crónica todos los músculos del cuerpo requieren de entrenamiento. Los dispositivos que aquí te presentamos realizan resistencia a la inspiración para fortalecer los músculos de la inspiración (entre ellos el diafragma).
Algunos de estos dispositivos son:
Threshold PowerBreathe
Consulta con tu fisioterapeuta respiratorio cuál sería el más adecuado para ti.