ASOC IAC ION D E ONCOLOGIA
Sesión del día 14 de abril de 1971
EL TEST DE LA ALFA-1-FETOPROTEfNA EN EL DIAGNOSTICO DEL CARCINOMA PRIMITIVO DE HíGADO (CPH)
J.
TERÉS, A. BERTRÁN, A. MAS,J.
GRASINTRODUCCIÓN.-En la actualidad se conocen dos antígenos em- brionarios específicamente ligados a cánceres humanos: la alfa-1-feto- proteína y el denominado «antígeno carcinoembrionario de los cánce- res digestivos». Ambas son proteínas embrioespedficas, denominadas por URIEL «antígenos celulares transitorios», ya que reúnen las siguien- tes cualidades: a) Son productos normales de la biosíntesis celular.
b) La actividad de los genes que dirigen su síntesis se limita a un pe- ríodo de tiempo transitorio, que corresponde al proceso de diferencia- ción celular. e) Están ausentes en las células enteramente diferenciadas.
d) Se comportan como substancias antigénicas en especies distintas a las de su origen.
La alfa-1-fetoproteína es una glicoproteína cuya movilidad electro- forética a pH 8,6 es intermedia entre la albúmina y la alfa-1-globulina, y cuyo peso molecular (65.000) es próximo al de la albúmina. Es sinte- tizada por las células hepáticas fetales y alcanza su máxima concentra- ción en el suero alrededor de la treceava semana de vida intrauterina, para ir decreciendo hasta el momento del nacimiento, en el cual queda inhibida su síntesis. Se halla presente eo el suero del cordón umbilical y en el suero del recién nacido, sólo durante los primeros días de vida extra u terina.
Al margen del estado embrionario y de los primeros días de vida extrauterina, esta proteína puede reaparecer en el suero del adulto en los pacientes afectos de un teratoblastoma maligno de cualquier locali- zación, pero especialmente en los de testículo y ovario, y en los enfer- mos afectos de un carcinoma primitivo de hígado. En tales circunstan- cias, la alfa-1-fetoproteína, sintetizada por las células tumorales, se com- porta como un antígeno celular tumoral específico. Este hecho se inter- preta como la consecuencia de fenómenos de «retrodiferenciación celu-
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lar», inherentes a la transformación neoplásica, en el curso de los cuales tendría lugar una «derrepresión» del estímulo genómico que rige la sín- tesis de tales antígenos.
La presencia de una fetoproteína en el suero de un animal adulto fue hallada por primera vez por AvELEV en 1963, en ratas portadoras de un carcinoma hepatocelular inducido experimentalmente. En 1964 T ATARINOV describe por primera vez la presencia de alfa-1-fetoproteína en un hombre adulto, portador de un carcinoma primitivo de lúgado.
Posteriormente se han sucedido numerosas investigaciones con series numerosas de enfermos, que han permitido convertir esta curiosidad biológica en una prueba de laboratorio útil y rutinaria para el diagnós- tico del hepatoma humano.
Los objetivos de nuestro trabajo han sido el establecer la sensibi- lidad y especificidad que, en nuestro medio, tiene el test de la alfa-1- fetoproteína, en el diagnóstico del carcinoma hepatocelular.
MATERIAL Y MÉTODOS.-Se ha investigado un total de 718 sue- ros (Tabla I), de los cuales 36 corresponden a otros tantos casos de cracinoma primitivo de lúgado, procedentes de diversos centros hospi- talarios de nuestra ciudad y recogidos en un período de 17 meses (no- viembre de 1969 a marzo de 1971). Todos los pacientes eran de raza blanca y habían nacido en España. Las edades oscilaron entre 1 y 74 años, con una media de 48. Treinta fueron varones y 6 hembras. El diagnóstico de certeza, por confirmación histológica, pudo realizarse en 33 casos, 22 de los cuales fueron observados por el mismo morfólogo.
Los tres casos no confirmados, cuyas características clínicas y biológicas eran muy sugestivas de CPH, se incluyen en la casuística general, pero no en la valoración de los resultados.
En la tabla II se especifica el diagnóstico de los 650 casos control.
TABLA I
Número total de sueros investigados Hepatoma.
Cordón umbilical Controles .
Total.
TABLA II Cirrosis hepática .
Hepatopatías varias
Sin enfermedad hepática aparente Neoplasias no hepáticas
Total.
36 32 650 718
150 130 200 170
6.56
TERÉS Y COLS. TEST DE LA ALFA-1-FETOPROTEÍNA 39
En la investigación de la alfa-1-fetoproteína se han utilizado dos técnicas:
a) La ímmmodifusión de Ouchterlony, en gel de agarosa Tris al 9
°/
oo, pH 7 ,6. La distribución radial de los pocillos, con el antisuero en el centro, permite investigar a la vez cuatro sueros problema y comprobar la identidad inmunológica de sus líneas de precipitación con la de un suero testigo (fig. 1).b) La Inmunoelectrodifusión, en gel de agar-veronal al 1,5 %, pH 8,2.
Se practica un pocillo en la región anódica destinado al antisuero y dos en la región catódica para los sueros problema y testigo (fig. 2). Por la cubeta
FIG. l. - Inmunodifusión de Ouchter- lony mostrando la identidad ínmunoló·
gica de las líneas de precipitación de dos sueros problema (P) y el suero testigo (T). En el pocillo central el antisuero (A).
FrG. 2. - Identidad inmunológica entre la alfa-1-fetoprotelna de cordón umbilical (CU) y )a procedente de un paciente con hepatoma (P). En el pozo anódico el antisuero (A).
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de electroforesis se hace pasar una corriente de 150 v y 4-6 miliamperios por porta, durante dos horas y media.
El antisuero monoespecífico utilizado ha sido el «Inmunosuero de co- nejo anti alfa-1-fetoproteína humana» preparado por el Instituro de Im·cs-
tigación ULTA (Zaragoza).
En los casos de hepatoma, el resultado de la prueba fue comparado con algunos parámetros clínicos (edad y sexo), morfológicos (existencia o no de cirrosis hepática asociada) y biológicos (antígeno Au, bilirrubinemia, SGPT, fosfatasas alcalinas, albúmina plasmática, alfa-2-globulinas y gammaglobulinas}.
En el cálculo de la significación estadística de la diferencia de porcentajes se ha utilizado el método de la X 2 y el test exacto de Fischer. En la confron- tación de las diferencias de promedios de los distintos parámetros biológicos se ha utilizado el cálculo de la t de Student.
REsuLTADOS. -La totalidad de los 32 sueros de cordón umbilical ( 100 %) fueron positivos. De los .3.3 hepatomas confirmados pot histo- logía, 21 mostraron la presencia de alfa-1-fetoproteína, con una u otra técnica, lo que da un índice del 63,6 %. Con la técnica de Ouchterlony se obtuvieron 20 positividades de 33 casos investigados ( 60,6 % ). Otros dos casos, también positivos, no pudieron ser incluidos al no disponer de confirmación histológica (Tabla III). De 32 casos que fueron inves- tigados con la técnica de Inmunoelectrodifusión, 19 fueron positivos, o sea el 59,3 %. Un caso fue positivo por I.E.D. y negativo por I.D., mientras que otro fue positivo por I.D. y negativo por I.E.D., lo que representa un 6,2 % de discordancias entre las dos técnicas.
TABLA III Resultados
ID I E D Ambas
casos positivos casos positivos casos positivos Hepatomas:
20 (60 %) 19 (59,3 %) 21 (63,6%
-diag, histol. 33 32 33
-diag. clinic. 3 2 3 2 3 3
Cordón umbilical 32 32 (lOO%) 32 32 (100 %) 33 32 (100 %)
Controles 650
o
650o
650o
I. D.: Inmunodifusión
I. E. D.: Irununoelectrodifusión P <O,OOl (Método X2)
De los 650 controles examinados por I.D. ninguno mostró la pre- sencia de alfa-1-fetoproLeína. Por I.E.D. se investigaron 90 control~~' 30 neoplásicos y 60 cirróticos, no hallándose tampoco ninguna posltl- vidad.
La edad media de los pacientes alfa-1-fetoproteína positivos fue de 42,5 años, y la de los negativos fue de 55 años. De los 9 pacientes con
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edad inferior a los 40 años, 8 fueron positivos (88,8 % ), mientras que de los 24 con edad superior a los 40 sólo fueron positivos 14 (58,3 % ).
A pesar de que esta diferencia es notable, no alcanza a tener significa- ción estadística (P = 0,09).
De los 33 casos confirmados por histología, 28 fueron del sexo masculino y 5 del femenino. De los 28 varones fueron positivos 16 (52,7 % ), mientras que de las 5 hembras 4 fueron positivas (80 % ).
Esta diferencia de porcentajes tampoco es estadísticamente significativa (P
=
0,26).En 32 casos pudo determinarse la existencia o no de una cirrosis bepática asociada. En 18 casos el CPH se asociaba a cirrosis, y en los 14 restantes incidía sobre un hígado previamente sano. De los 18 casos con cirrosis 12 fueron positivos (66,6 %), mientras que de los 14 res- tantes fueron positivos 8 (57 ,1 % ). No hay diferencia valorable.
No hemos podido encontrar ninguna correlación entre el test de la alfa-1-fetoproteína y los demás parámetros biológicos investigados.
CoNCLUSIONES.- 1) La sensibilidad del test de la alfa-1-fetopro- teína para el diagnóstico del CPH es, en nuestro medio, del 63,6 %, utilizando conjuntamente las técnicas de Inmunodifusión e Inmunoelec- trodifusíón. Estos resultados son semejantes a los obtenidos por los autores franceses y rusos, notablemente superiores a los obtenidos por los autores anglosajones e inferiores a los que se obtienen en Africa Occidental, Sudáfrica, Indonesia y Japón.
2) En nuestra experiencia, al contrario de la de otros autores (KonN, ALPERT), la sensibilidad de la Inmunoelectrodifusión no es su- perior a la de la Inmunoclifusión. La existencia de un 6,2 % de discor- dancias entre ambas nos aconseja su práctica conjunta en todos los casos.
3) Como en la mayoría de las series amplias publicadas, en la nuestra la especificidad del test ha sido absoluta, es decir, no hemos hallado ningún falso positivo. El número de falsos positivos hallados en la literatura es aproximadamente de un 0,02 %, aunque aumenta empleando técnicas más sensibles.
4) No hemos podido hallar una correlación significativa entre la positividad del test y la edad y sexo de los pacientes, la coexistencia de una cirrosis hepática, ni con los parámetros biológi.cos investigados.
5) Los resultados de esta investigación confirman totAlmente la frase de BURTIN: «En caso de enfermedad hepática, la presencia de alfa-1-fetoproteína en el suero permite asegurar la existencia de un hepatoma. Su ausencia no permite negarlo».
U1zidad de Hepatología. Hospital Clínico y Provincial de Barcelona.
Departamento de Investigaci6n. Hospital Municipal de Ntra. Sra. del Mar. Barcelona.