• No se han encontrado resultados

LA' FUERZA DEL AMOR CONYUGAL,

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2023

Share "LA' FUERZA DEL AMOR CONYUGAL,"

Copied!
24
0
0

Texto completo

(1)

yt.'-;ik ' Irí ^f-,- ’-

=n: i.

' . , K v ■ ;

A:" Vvi

> ■•; ';'k ■■:'■ ■ ¡^k¡ -' ''''¿-''íi'-

■", ■ ■;', > ;-/;■ v - y - '1.- :.r ;.< ' i - j

Núffl. *5?<

•'•.■ h . *'.-'."\,t r : * í’:'?1 ■'-, ;:í-.11

> ¿í Jrk <0’vk^ '1 '-.'"y v1

k . / r': k.

V .

g o '^ M 'D I a >: n u e v a .

L A ' FUERZA DEL AMOR CONYUGAL,

;. y . , ; '■ ; y /; O ,:. ■ Y y v

SANCHA, CONDESA DE CASTILLA

EN TRES ACTOS.

P O R D O N M A N U E L B E L L O S A R T E S . ■ ',- i

A C T O R E S .

'■?? - Don Sancho, Rey de León,

v*

É l Conde Metiendo*

É l Conde * Fernán González , esp osü d e

fi

i Leonor

,

Dama*

Doña Sancha, Condesa de Castilla y ber~

^

Elvira

,

Dama*

mana de

[ = \ ^ N arciso, Criado*

Doña Te* esa , Rey na viudo de León* Acompañamiento*

É l’ Conde Gutierre Arias-

La Escenase representa ea León.

E S C E N A P R I M E R A .

' Poértá de la Ciudad*

Sancha dé Peregrina , Leonor y quatro caballeros bien armados*

§m

Sane* \

O h lo que puede é l amor, y mucho mas si es hanesto ! .y.

Y o debo librar al Conde, : "

ó no cumplo como debo*

L a fortuna;favorece . .i-

á los atrevidos 3 Allego 'V Si soy atrevida yo, i "

facilitará ;IoS ¿medios* j v:

Y a dirá vez supe 1 ib: arle de las cadenas y hierros

que con inhumanidad

en Navarra le oprimieron. J A ito pues 3 vamos , Leonor, vam os, nobles áaballeros, \ Y vamos á librar ai Conde*

Tomémoslo con empeño,

pues tanto es mayor íá empresa, quanto es mas temible -el riesgo,' K Sobre el trago en que mé veis; . sobre quien s o y , y á quo veug^

(2)

callad , y guardadme todos este importante secreto. : León. Sefíora , yo callaré, ! 1

aunque me pongan al pecho i mil espadas afiladas, ; :

¡ pues solo á serviros vengo«

Sane. Muy bien, Leonor»

Un Cab. V nosotros, Señora , atropellaremos

espadas , lanzas y muertes l:

solo por obedeceros, _ ¡ Sane. Sois leales , y confío !. ; en vosotros ; y en que el C íe la ! no querrá que se descubra

quien soy yo. Por todo el reyno corre que soy una dama ilustre ; y que solo vengo, para pasará Santiago, con el religioso intento de cumplir una promesa.

Vamos , nobles caballeros, á buscar una posada, en donde ocultos estemos, h: hasta que se abra un camino

¡/ á mis honestos deseos,

1 . " 1 ; , ' - ■ '

ESCENA II.

:V i ■ ; ■

Gabinete del Rey.

E l Rey y Doña Tereta*

fe r , V en go, Señ or, á deciros ■ que en este mismo momento

be recibido una carta de un ilustre caballero, en que zeloso me avisa un importante secreto, que puede ser sospechoso y á todo ej reyno funesto.

Este es que mi hermana Sancha disfrazada, y con pretexto de visitar á Santiago

p«r un voto que le ha hecho;

. vez está ya en León, ó bien llegará muy presto.

De esa venida de Sancha, y disfrazada; rezelo

qnc quiere librar al Conde con ttamas y con enredos, como ya otra vez lo hizo

je n Navarra. '

Rey* Suponiendo

que esto puede ser verdad, por si acaso tomaremos i . p rovid en cia, y al instante

: el remedio aplicaremos, Pero para ir mas seguros, y para que no la erremos:

¿ no me podríais decir

; quien es ese caballero

que os ba escrito ? M e parece, y aun ciertamente lo temo, i que es traidor á la Condesa,

y muy poco amigo vuestro:

pues lo que hoy hace con d í a , mañana hará..»*.

Ter. Ya lo entiendo*

E l por ahora me encarga que le guarde este secreto;

■ mañana , s e ñ o r, si acaso no fuese a s í , lo veremos*

Entre tanto es necesario que sobre esto meditemos observando sus ideas, sus designios y proyectos.

'Áey* M i parecer es , Señora, que si fuese e lla ,

al

momento nos la traigan á palacio, . y de cerca observaremos.

En él se la servirá x con los mayores obsequios;

y

haré que todos la traten

< con el debido respeto, y para mas disimulo

yo mismo seré el prim era que mas se distinguirá en darla pruebas de afecto;

porque siendo vuestra hermao*

es digna de todo esto;

porque es una dama ilustre y de gran merecimiento; * y porque estando á la vista

con facilidad podremos 1 averiguar sus ideas

y todos sus movimientos.

. No obstante , no píense Sancha que ha de lograr sus iménrós;

ni que salga de la cárcel ¿ ese iflfiel y osado reo.

Ter.

No pudiera decir mas

yo misma. Tanta « a tengo*.,*

(3)

ESCENA III. í

■ \ k. Los dichos y Gutierre*

Qtítt Grande novedad, Señor,

hay en León- Una dama v “ i de un linage esclarecido, , h , : galan te, hermosa y bizarra, f ; • en trage de peregrina , j ahora de llegar acaba* ; i Dicen qne pasa á G alicia . - i r : !

£ visitar,*.,

M%y. B a sta , basta, ; ; j La habéis visto ? * ¡ :

Gut. N o , Señor, V

Rey* Pues id al ponto á

buscarla

\ con un atención , y á decirla : i de mi parte que las salas

de mi palacio son suyasj: ! v que venga al punto á ocuparías*

pues siendo una dama ilustre es preciso cortejarla,

G at. V o y , Señor, vase*

Rey. Abora veremos

quien es esta bella dama,

y quales son sus designios: ^ pero creo que se cansa

en valde * si con sos votos y promesas excusadas viene á libertar al Conde

la supuesta D oña Sancha. > ~ r£gr. Para m i, Sefcor, no es otra.

Por una parte la carta, ? por otra tanto secreto

me aseguran que es mi hermana*- ■ Y s in o , S e ñ o r, decidme;

si en verdad fuera una dama de condición tan ilustre

como publica 2a fama, -

¿ q u é necesidad tendría de venir disim ulada?

Ademas dé que , el motivo*

las razones, ó la causa de esta promesa ¿serian de todo si mundo ignoradas I Cada día la experiencia 1 v i nos d k e qnc si un M onarca

quiere salir df su Corte por sus razones privadas*

aunque se sabe q jie n es, ¡ ' por un incógnito pasa*

Luego

bien pudiera hacer ,

i | Jo mismo mi hermana Sancha* f ; v y qnando así no lo hace ..

hsy alguna oculta tramaj 1 : y esía es libertar al Conde. V ;

_ 1 ■ - _» i ■- j- j ■ ; ■ : l

Rey* t-as razones son fundadas, pero na me satisfacen- I ■ Id ahora á vuestra estancia^ :

y en viniendo, recibid á esa peiegríaa dama del modo que corresponda á la clase en que se halla.

Ter* Bien, Señor, voy al Instante. vate.

Rey* Como sea Doña Sancha, y venga con ese intento,

viene muy equivocada* i 5 N o saldrá Fernán González : de su prisión par mas tramas!

y enredos que quiera urdir esa muger temeraria.

Me acuerdo que la otra vez, estando preso en Navarra, le sacó de la prisión^

pero Ahora Serán vanas sus trazas, sus artificios y sus molestas instancias*

Sale Gutierre*

G ut. Y a , Señor , está en el quarto d é la Keyna Doña Sancha*;

Rey. ¿ La Condesa de Castilla es ia peregrina dama ?

Q ae venga, y que la acompañe Dona Teresa su hermana.

Casi me voy inclinando á que viene Doña Sancha con alguna estratagema, Ó con intención dañada.

E S C E N A IV., Salón regio y magnifico.

; E l Rey que sale al encuéntre

Sancha* Esta vestida de Iutof Dona Te*

r esa , Gutierre j4tíq: , Meneado y acompañamiento* ., i _ . 3

Jtfúsica.

F ehz venga y risueña la hermosura del al va.

Los fieles leoneses

A

3

» *

(4)

4

# sabrán agasajarla*

Venga

el sol

á su orieote,

destierre con su llama ^ v tinieblas que entristecen.» ' v'\>VV y sombras que amenazan*

: ' ■ Apolo con su lira, * :;

Cupido con su aljaba, de amor y de alegría

los triunfos afianzan*

Rey, Estos acentos, Señora, que tan dulcemente acaban de escucharse, nos advierten con ideas concertadas, - que es justo que á vuestro arribó

toda la corte Os aplauda,

! ■ Ya sé que vuestros designios-; ; con la fe mas encumbrada

de religión , os conducen á cumplir promesss santas

ó nuestro glorioso Apóstol - l: - Santiago; mas vuestra estancia

por algún tíenipo en la corte siempre será necesaria.

Y para que descanséis v en marchas tan dilatadas, ,

: permaneced quantos dias :

^.gustaseis; esta morada, sus alhajas y personas

todas están destinadas

á vuestro obsequio y servicio, y á vuestra hermosura y gracia, las que darán nuevo adorno ■ zl palacio } y con ventaja.

Ter, Yo también, agradecida a! arribo de mi hermana ( me tendré por muy dichosa** 1 Y procuraré observaría ap,

mis acciones y sus dichos con ía mayor vigilancia.

Rey* Ya se empieza á conocer ap, en la suspensión extraña de la Condesa, el cuidado con que por ¿1 Conde se halla, Señora, ¿ qué alternativa es esa tan nueva y rara, con que el gusto que de veros hoy tengo, en vez de palabras con encontrados afectos ■ . jn e responden vuestras lágrimas? : ,Cúnd. ¡A h Señor , el Cielo sabe -

quan fina y quan obligada uie tiene vuestra atención!

3Mas la condición humana,

que en la serie de las cosas, f ya prósperas , ó ya infaustas,

■ Jos dos contrarios afectos de gusto y desconfianza

experimenta en mi pecho; ; • á una catástrofe extraña ; ; ; de penas y de amarguras

se sujeta : y aunque el alma por su nobleza no pague feudo á esta grosera masa, mientras unida con ella sus penas y gustos parta;

es fuerza que experimente alternativa tan fára.

¿ Qué im porta, S e fio r, que Importa que León , mi amada patria, con aplauso me reciba

dentro de sos muros , si baila mi corazón un desierto,

sombras funestas mi alma, riscos en vez de palacios, y per pensiles tebaidas cubiertas de horror y sustos, y acaso sangrienta parca?

Esos acentos , Señor,

que en dulce armonía acabaír (:

de escucharse , bien publican _ . el placer ; mas ¡que contrarias son para mi y para vos ; v sus ideas! ¡Q u é encontradas! - : La música manifiesta

vuestro gusto ¿ mas declara 3 para mí que hay sombras tristes que intim idan} y esto basta ^ para que una misma voz \ de vos y de mí estrechada, á vos os ciase placer

y á mí una pesa inhumana*

Y o igual á aquella avecilla, tan fiel como enamorada de su consorte , que oyendo Jas canoras consonancias

de otras a v e s , sola y triste ; sobre las copadas ramas

dei álamo se lamenta;

también como apasionada, . constante y favorecida

padezco la pena amarga ^ t

de la ausencia; y quando escucho que otros mis aplausos cautao,

correspondo con endechas,

(5)

suspiros y dc lágrimas, > > :

R e y , Señor , y deudo mío*

( s i es gue sola esta palabra » me asegura la licencia

¿}c- hablaros; ¿que, qué asechanza v ^ 1 ; hizo á vuestro cetro el Conde j, ; ée Castilla ? ¿Q ué alianza, ,. i ; :^¿

qué delito , Ó qué traición,

que inspire vuestra venganza* v oue redunde en vuestra afrenta*

ó que os infunda ía saña

de ponerle í ¡ah dulce esposo!) en la prisión inhumana

de una torre , y despojarme á un tiempo de vida y alm a?

Pero no es este el rigor tras duro que me arrebata;

el que conmueve mis quejas el que cruel me amenaza con ia muerte, (¡ay de mí triste!) es la acción mas arriesgada*

el modo mas inaudito, y la idea mas extraña de asegurar la persona

del Conde, quaedo este g$ daba pruebas de su lealtad,

¿Qué heroe hay que imaginara triunfar tan desigualmente de otro heroe ? ¿ Quién ptnsára que el Conde Fernán González*

cuyo nom bre, cuya fama todo el universo admira*

habla de ver pisadas con una cruel sorpresa tantas heroycas hazañas?

Esta acción por ser de vos*

que sois persona sagrada, de la historia y de los fastos dtbia estar desterrada.

Baste * S e ñ o r, baste y a tanto rig o r, tanta saña

contra mi esposo inocente*

Y a veis quan justa es mi causa:, veis mis penas y pesares*

que mejor que tais palabras, publican de una muger fiel , am2nte y separada de su esposo 3 los afectos:

y veis en fin que la fama dará á vuestro nombre excelso, triunfos, laureles y palmas;

y á mi con

mi tierno Conde

me volveréis vida y alma*

Sois mi deudo, y esto solo : ' ¡bien merece alguna gracia;

Sois R ey y sois generoso*

;; y si todo esto no basta* -

^ :: j ;el cielo oirá mis suspiros, -j- ; - ,¡;¡

i : mi esposo sabrá mis ansias; L este luto dará pruebas

de mí p en a; y retirada b en el rincón mas obscuro

de palacio , rodeada ! de penas y de congojad*

de sustos y de amenazas, de horrores y de inquietudes y de la mas voraz llama; ; para imitar á mi esposo

prisionera voluntaria, allí viviré muriendo gloriosa y afortunada*

2tey. ¡Oh que impresión hace* op en quien pecho noble tiene, el llanto de una muger ! Pero á mi honor no conviene condescender á sus ruegos.

Tér. Pensativo el Rey suspende ap»

; la respuesta; mas hará

que esta , sí yo estoy presente* \ ; .nunca sea favorable. ■ /\

V ed , Señor * si se previene descanso para mi hermana*; ; porque fatigada viene.

Cfad* Y o , hermana * mucho agradezco ver qnan solícita quieres

mi sosiego ; mas quien se halla herida tan gravemente

como yo ; si de la pena que con tai rigor padece*

cada minuto no se habla*

otro descanso rio tiene*

J£e)\ Condesa , no interrumpáis lo divertido y alegre

de vuestro arribo con llantos:

el Conde que ahora padece*

no mereció vuestra ruano;

y muchas veces sucede

que quacdo de nuestro cuerpo algún miembro desfallece;

el resto que anima el alma*

de su gusto no carece*

Quien os anima soy yo.*.<*

Cofld* ¡Oh Señor! No* no es decente t que quando m i esposo gime*

gfr-

(6)

goze yo *ahorft de placeres* ; ;, ^ Ter, Hermana , no es tiempo aun*****.

Cond, Dignaos corresponderme ■ T generoso á mis suspiros. ; , R ey piadoso, Rey prudente, librad al Conde. ' ■ ■ Rey, Eso no*

ni mis iras se suspenden.

Ensayo de mi venganza es la cárcel que ahora tiene:

osado , vano y soberbio, quando en Pamplona padece en la prisión por mí tío R ey de Navarra , se atreve, favorecido de vos

á quebraatarla : y en breve

Si vuestrA demanda es justo, N también son justos los Reyes. \$bs¿¿

Gut* Mejor era perdonar ap,

en el tiempo que conviene, ;■ wase, Men* Y o vengaré mis agravios apm

si no lo impide la suerte. pose.

Cotid. ap. V o y á llorar mi desgracia* vate, Ter. Y o á estorbar tus intereses, - épm

Mucho temo que mi hermana cor. segunda intención viene*

Ella es astuta y traviesa^

y tanto espíritu tiene, tanta destreza y valor, que quando menos se piense, se burlará de nosotros

y logrará quanro intente.

para vengar sus agravios todas sus tropas conmueve.

Se opuso mi amado tío acaudillando sus gentes, que á la vista de su R ey, cGmo adalides valientes,

ó como leoneses bravos al Castellano acometen.

Trabóse una lid sangriento, y enrre Jas confusas huestes, poco inclinado aquel Marte, que decide de la suerte

próspera ó adversa ¿ el Conde al Rey de Navarra prende.

No quiero acordarme ahora Üe la generosa muerte de tantos nobles navarros*

El dolor que me detiene, la c ó h n que me inflama y la saña que toe enciende es haber sabido que

trece mes« , trece meses ( con ira* ) una prisión horrorosa

sirvió á mí tío de albergue.

V ive D io s, que tal agravio con que á mi Real sangre ofende, e! Conde Fernán González,

no solamente merece esa torre por prisión, sino un castigo mas fuerte,

qual e s: que desde este punto

E S C E N A V*

M edio salón.

L a Condesa y Leonor ; después Menen- do 5 y mas adelante Teresa*

Leen, | Habéis de v iv ir , Señora ; tan desconsolada siempre ? :

■ Cond. N o sé , Leonor , que te diga;

- nada , nada me divierte* ■ León. Pues disimulad ahora,

que algún día vuestra suerte se trocará.

Cond. Es muy difícil,

mientras un volcan fomente los incendios de mi pecho.

¡Que ignorante es el que entiende " ■ que el amor y la pasión

se encubren tan fácilmente ! Y o soy amante , y estoy del Conde Fernán ausente.

A y de mí ¡Qué desconsuelo ! León. Vuestro llanto y dolor cese*

que viene el Conde M enin d o / Cond. T al vez , Leonor , tai vez pired*

$u venida hacerme ai caso.

S a le Meneado*

las cadenas se íe aumenten. Men* Pues es tan feliz la suerte V ed, Señora, si ahora es tiempo que de veros he tenido:

de que en librarle se piense, hoy me creo el mas dichoso*

V os pedís por vuestro espo$Oj Cond* Seáis , Meneado , bien venido, y yo que se le condene» vuestra atención agradezco*

(7)

Ilíen. Quisiera.*«* ^ t W . Ya lo percibo:

¿hablar á solas ? Me*- Es cierto;

y aunque os haya merecido vuestra confianza esta dama*

es muy preciso el sigilo.

León. S e ñ o ra , dadme licencia.

Cond* N o , no: y tened entendido, Señor Conde , que Leonor siempre del silencio ha sido r claro espejo 5 y de lealtad*

Men. Pues así podré deciros qüe aquella carta.***

C W . Ya sé

que en ella dabais aviso de la sorpresa, con qu*

al Conde desprevenido mandó asegurar el Rey*

Me», Y que yo de este oí*adido*

igualm ente me quejaba*

Cond. Todo * todo lo he sabido*

Men. Pues quiere que desde aquí sepáis lo que be discurrido*

S e ñ o ra , como es constante que aquel que se siente herido de un grave m a l* no sosiega , hasta que encuentra el alivio;

de este modo cauteloso recurrí al ardid mas fino de conquistar con el oro, (porque el oro siempre ha sido

*1 arma mas poderosa ja r a trastornar c a stillo s)

al que tiene en su poder 3a llave ; y él convencido T de que por muy poco tiempo

de esta misma necesito*

ja r a llevar á G onzález un recado muy preciso*

m e Ja dio. Paso al instante, valiéndome del arbitrio de la cera* é figurarla;

y de esta suerte consigo que se haga otra llave nueva*

£ 5te bien pensado arbitrio, la execncioo de la idea y el feliz éxito han sido efectos de aquel deseo

constante, con que he vivido de serviros. Ofendida

«£U¡5 del R ey ; oprimido

está injustamente el Conde*

y yo no ménos herido. \

¡ Pues á la empresa, señora;

é executar el designio,

que de libertar al Conde. i con esta lla v e , he ttnrdo:

T o m a d la, pues ella os da el rem edio, y vuesrro alivio*

¿ í l entregar la ¡lave , te retira sin tomarla la Condesa.

Salga el Conde de esa torre;

viva en vuestros brazos siglos;

esgrima contra León

vuestro esposo siempre invicto*

entre golpes y reveses aquella espada, que ha sido formidable á sus contrarios y::::

Cúnd. Callad , callad es digo;

pues esas voces ofenden

á vuestro honor como al mío*

N o pensaba ( si es que puede vuestro malévolo estile merecer respuesta m ía)

que quando , dispuesta á oíres*

daríais sanes consejos,

aplicando lenitivos -

á las penas que me oprimen*

y á la zozobra en que vivo, dictando un medio mas fácil, mas seguro y mas activo de obligar al R ey ; salierais con ardides tan indignos, con sobornos tan bastardes* ; y con fines tan torcidos, para vengaros así

£ costa del honor mío;

Imprudente , temerario y olvidado de vos mismo,

¿queréis que libre á mi esposo ejecutando un delito ?

E n lo que mandan Jos K ey e l han de ser obedecidos;

pues siempre es en el vasallo un reprehensible delirio no seroeferse á Ja ley,

y obrar según su capricho* r Esa llave que aun tenris en vuestra m an o, la miro tomo violencia , qoe hacéis i la ley ; pues imagino ' que ella * burlando otra Favo*

COA

(8)

8 ' ' .

con que el Soberano quiso

asegurar la prisión ^ : ■ -[;;; vi- de mi esposo ; á un tiempo misino contra el R ey y su decreto

tiene un impulso atrevido.

Yo me figuro en la llave ■ ; r ; ; : un tósigo el mas nocivo {

de vuestra vida y la mía:

. y aunque era justo castigo descubrir vuestra insoieaciá;

yo evitaré el precipicio y vuestra ru in a, cuidando de que luego en el abismO:

del olvido se sepulte. ;

Dádmela : Toma la llave* * pero advertido

quedaréis, C on d e, d eq u e este instrumento maligno, que se oculta con mi som bré será el áspid mas activo contra vos, si os atrevéis á quebrantar el sigilo.

Men, Señora:::

Cond. No prosigáis:

idos de aq u í, persuadido

á que aunque el R ey por ahora l;.

haya á mi esposo ofendido; ; : 1 la Condesa de Castilla ¡ : no es de traidores asilo# ¡:

Meo. Quedad con Dios*

Coad* El os guarde#

Men. Pesíatal, hados esquivos! ap*:

Yo me vengaré de tí,

pues tanto me has ofendido, vate*

tonJ. No me pesa que ahora el Conde ap.

se vaya tan desabrido, pues será así mas feliz

mi intento. ■. ■ j

León, Aunque siempre ha sido ap*

grande la virtud de. mi am a;, ; la llave que trae consigo timo Ja cause algún mal#

Si ahora no es intempestivo, : gran Señora , mí rezele;

pudiera ser que ofendido hoy el Conde Don Meneado#.«

Cond, Calla. ‘T d no has entendido e l artificio y la astucia

coa que al Conde he respondido*

A mi honor no convenía . {■

que contestase aí estilo de un vasallo con agrado.

; i Y aunque en terreno distinto

me halle ; siendo Soberana ; del castellano* dominio, ; lo que allí me ofendería, t V debe ser aquí lo mismo. ■ Reprehender al C o n d e , siempre era un empeño preciso,

con que disculpaba al R e y y atendía al honor mío*

Tu guardarás esa llave;

tu has de ser su fiel archivo:

tó m a la ; y aunque por ahor4 queda en tu poder y arbitrio;

yo solo puedo usar de ella, puesto que me abre el camino#

Lean. M í honor es obedeceros.

Tomando la llave*

Menendo a l paño*

Cielos ¡ Qué es esto que he oído ¡!

Sin duda que aígun mal grave*

ó mas bien mi precipicio quiera -fraguar la Condesa

con la llave. El im pedido. ;j ;t : convicTie en esta ocasión.

Cond. D é el cíelo ¿ mi pena alivio*

Menendo que salé* ; i Me ha sido forzoso ahora < - v e n ir , S e ñ o ra , á deciros,

qne aunque la llave os dé aliento, es gravísimo el peligro

que amenaza á vuestro honor ;; /■ ; del mismo modo que al mío# '

Teresa a l paño*

Alguna traición oculta

contra el R e y de esto colijo# Súfc*

Fern. Hermana ¿ qnaí es la cansa;

por Ja que en grave peligro ■ : es:á tu honor y el del Conde t jQ u a l puede ser el motivo para que culpes al R e y, tan justamente ofendido

como lo está de tu esposo ? , Cond* \Lance infausto! ap*

León. ¡Qué conflicto* ap*:

Cond. E l Conde Menendo::::— >

M en. Y o , :

fiel á mí R e y ; y santido de ver:;:

Ter* N o , no prosigáis.

Vuestra turbación y a

ha dicho*

que

(9)

que ella oculta contra el R e y algún criminal delito. : r '

¿den. Yo disfrazaré mi yerro.

S í e$ que puede haber cabido ; Ja sospecha contra m í,

según habéis resumido}

yo diré qué:::; ; ; :

T¿r. Proseguid. V

Me». Que esra tal perscca ha sido i Ja Condesa , que conserva ! en su peder:;;; ■ ¡.

Ter* Atrevido,

¿denigráis en mi presencia el respeto tan dehido al carácter de mi hermana?

Idos de aquí , y persuadios;

á que parar esta osadía es poco el mayor castigo, Men. Y i obedezco.

De furor, úp*

y de rabia no respiro. vate.

Ter, Bérmana, pues que tu honor es tan uno con el mió,

sí á tí ha ofendido Metiendo, que yo lo Sienta es preciso.

Sin embargo es ínegahle, por lo que ahora he sentido/

que pues tan determinado está Meneado contigo

para hacer traición al Rey}

que me digas necesito

; quales son vuestras ideas, y criminales designios, con que queréis insultarle.

León. Este es otro laberinto aP ‘ Señora , la suspensión,

que lauto ha sobrecogido á mi a m a ; es el dolor y la pena que ha tenido de verse herida del Conde Don Meneado con su estilo.

Ter. ¿Y sobre que ha sido esto ? León. Sobre que mal persuadidos (culpado mejor d ir ía ) ap*

creyó un rumor , ó «n delirio de que mí ama en su poder}

para dar ai C ord e alivio, tenia una Have falsa ; de la torre.

Cond. ¡Oh cielos píos í dp*

inspiradla en íste b u c e , / para que acierte á encubrirlo.

: León. Quejábase en fín de que

; sin el respeto debido, - i í ; >

ap, se diese i un vago rumor > ; ;

' crédito tan fementido. ■ /■:

Y aunque es verdad que su esposo,

■ ■ aprisionado entre grillos, - " [ -\j cadenas ¿ padecía. .".'o:

„ " con agrario conocido' , - f disculpando siempre ai Rey

toma esa llave , me diao:

! qce aunque ella tiene por fía i asegurar mi retiro}

quiero que esté en tu poder.

‘ Tomadla , pues ella ha sido

La entrega é ¡a Reyna, \

; la causa de esta discordia.

Cond. ¡Oh Dios, Leonor me ha perdido ) León. Aunque ahora, mí ama lo sicntá, ap±

ya verá como la sirvo.

' Téi\ Obsequio me haces en esto,

; y como tal la recibo.

de la zozobra y cuidado dp>

que ten ia, ya he salido*

Hermana , sosiégate:

../i ■ ' . y pues deseo tu alivio, es muy justo que descanses.

Cpnd. Vamos, aunque á pesar mío, hasta qce el Cielo piadoso

; dé consuelo á mis suspiros.

León. Quiera Dios que á tantas pecas ap Suceda un día tranquilo*

e s c e n a v l

E l Rey . Gutierre y Mtnendo, Rey. A mi corona conviene,

! á mi honor y á mi servicio que el Conde Fernán González por osado y por altivo

esté bien asegurado

con cadenas y con grillos.

¿Qual es vuestro pirecer ? Gutierre y Minando*

: E l mismo, Seftor , el mismo*

Rey á Gutierre.

Pues hablad vos y decidme lo que tenéis discurrido.

Q u t. A vuestros justos precepto»

con tanta lealtad me ríodO>

que üO cuiopíifis yo ^ como va$üío y vahda

ü

(10)

io ;

de vuestra Real Magestad, sí al mismo tiempo que miro

en vos un padre amoroso; ^ ; J no mostrara yo ser hijo* 7 ■ ■

¡ Por el carácter de Rey, ■ ‘ 7 : 7 , ; 7. :7 de Señor y padre mío . ' f i ; -;|vvM J debo cridar de que á vos

no le perturben peligros, *■ : ^ no le aflijan rebeliones,

ni acometan enemigos; ^ : ] 7 ánres bien , por lo contrario,: ; seáis el Rey mas querido 7 /, de todo el mundo, el roas justo, mas prudente y mas benigno.

Rsto supuesto j no puedo dsxar1. S eñ or, de deciros que el Conde Fernán González está tan bien admitido

de todos sus castellanos que en voz común es tenido por el padre de la patria, el protector y el amigo*

Esta constante opinión motivará á persuadiros

que el Conde , aunque ahora padece7 7 entre prisiones y grillos, ! en el amor de sus pueblos 7 ¡" : 7 reyna libre; y no hay peligro 1 ' ; [ ó prisión la mas cruel, ; , :- que el atnOr no haya vencido* | Fuera de que , en este lauca , 7J males muy graves concibo

que pueden venir al reyno;

y es aiagío bien sabido quc.es roncho menor el mal;

quaudo este mai se ha previsto*

En otra ocasión del Conde, fuisteis bien favorecido, con motivo de las Cortes de este reyno 5 y él os hizo un presente generoso

de un caballo el mas lucido y de un azor el mas bello:

no quisrsreis admitirlo por no quedar obligado;

¿mas quien hubiera creído que lo que era don gracioso se viese después vendido ?

Asi

fu e ; pues un contrato entre vos y el Conde ¿e hizo con tan raras condiciones, que si al plazo convenido

da un a ñ o , no se pagase al Conde el precio ofrecido;

se duplicase la paga 77 en cada un año , y es fizo que siendo ya tantos añosj los que hasta ahora han corrido desde entonces , es. forzoso, Señor , también añadiros ! ' que si una suma tan grande el Conde Uega i pediros,, ; para pagarla de pronto no hay en el erario arbitrio*

Y o sé bien que es liberal y fran co; mas si advertido, de estos agravies se acuerda, y de que vos destituido de este caudal os halláis; . tal vez por io prometido, podrá obligaros á darle un ventajoso partido, que le haga mas poderoso, sí ahora está mas abatido*

Mas demos caso que sean ,.

remotos estos peligros que solo al tiempo se fian.

E l que ahora es utas conocido, el mas terrible y cercano es aquel amor tan fino, tan constante y tan leal : co n q u e estima á su marido;

la Condesa de Castilla:

y está en su pecho tan vivo, que romperán sus voraces llamas , muros de zafiro, y baluartes de diamante;

y las cadenas y grillos mas duros y mas rebeldes serán de su incendio activo tristes cenizas , que .ofrezcan susto y terror á Jos siglos*

Tanto puede en dos esposos el amor y el atractivo, guando la virrud es lazo que los une : y desconfió ds que sabiendo la esposa que está el esposo entre gríljps^

permíta que este padezca, quando el Ja sabe sentirlos.

Esto es deciros , Señor, como á R ey y dueño mió;

guarno conviene al honor .;

y sosiego de vos mismo,

(11)

que deis libertad al Cofide;

' así tendréis un amigo,

que se acordará de que i - sí cometió aJgtm delito

logró con ver el amago eximirse del castigo»

píen. De Gutierre me rezeío. ap.

¡Quien pudiera dar aviso

al Hey , de que ia Condesa -i-.<

tiene ia llave í E l peligro recaería sobre ella,

no siendo yo conocido.

Jtey. l a suspensión de Meriendo t$R*:

me cía sospechas é indicios de que es otra su opinión» r / Y a Gutierre ha respondido#

A vos , Conde, ¿que os parece?

Mets. Que quaiito Gutierre ha dicho es una idea muy falsa,

por no llamarla capricho, que mas favorece al Conde de Castilla que á vos mismo*

D e este modo ocultaré ap*

los verdaderos designios

que he formado contra el Bey*

GuU Señor, mí ánimo no ha sido de ningún modo ofenderos;

solo el amor con que os miro me obligó á desengañaros;

y es agravio conocido

el que me hace Don Metiendo, quando me hallo sin delito»

Gutierre y Alenendo.

Señor , el Conde:;;

Rey* Callad:

que en mí presencia es delirio manifestar vuestro encono*

Y vos tened entendido, - Don Gutierre , que no os da la confianza de valido

licencia de aconsejarme q uaná o es en perjuicio mío*

Meneado tiene razón;

y para ver si haneis sido ■ fiel á mi rescluciooí , '.-Y, desde ahora seréis vos mismo dei Cohde Fernán González, . que tanto

habéis

defendido, :

el akayde : y advertid

; que de qu&lqniera p Jigro que de su prisión resulte,

sois responsable: y os

dig«f

■ j

: que miréis que si soy padre,7 . cambíen soy R ey que castigo*

Gut. S e ñ o r, yo.*, si..,. ;Vj¡ í;

Rey. Así os lo mando, vose*

Gut* Obedezco* ■ , ''Y-V-Y.,^

Y a ahora miro ap.

en Maneado un desleal.

Men. Bien se logró mi artificio. ap*

ACTO SEGUNDO.

Galería de palacio en la que! se de^a v e ran a torre elevada hácia el fin.

E S C E N A P R I M E R A * Gutierre y Narciso*

Después Fernán González en ía cárcel^

y ¿na* adelante Gutierre úon las ¡laves de ¡atorre.

Narc* Señor , ¿que peca es la vuestra, que al lle g a rá esta morada,

si unos Ja miran con gusto, vos con furor, y con saña ? Gut. ¡Ab buen Narciso ! Da suerte,

que tranquila te acompaña,

¿ t e dexa sentir la mia ? N a re. Quisiera , Señor, templaría*

0 üt* ¿Es posible que Mencndó tan sin razón sea 1 a cansa de que el Rey llegue á dudar, ; con tanta desconfianza,

de mi amor ¡ de mis servicios i y lealtad ? ¡Miseria humana:

querer el qoe está abatido fnfidar su esperanza vana sobre la mina de aquel : que legra la confianza

^dei trono ! Pero yo juzgo ; que es malicia refinada, la deí C o n d e,'co n . ía que

al mismo; paso, que ai haga, pone al R ey en mas peligro, por|! ser mas disimulada. r E l R>*y óu;tó„'con acuerdo H ^ la Y in compestdana

ai huo del C o ad e, y puso Y

co¿p$ de osas fiúeca fama

B s &

(12)

1 2 . . ;

: i mi hijo Rudesínda: ; ' ; : luego es una razón clara

| que Juchando des pasiones

en él y en mí tan contrrias, ; en mí de amor , en él de ira, ' : sea propia la venganza , ' r ; \ n; de Menendo contra el H e r, ■

• y mía una fe obligada. : r ! Alcayde deí .Conde soy;:; : .

¿ Pero quien imaginara , que lo que en orra ocasión fuera indicio de privanza sea ahora de terror,

rezeJo y- desconfianza? ! ; Eaxo palabra de honor . prometo dar pruebas claras

; de- que soy leal al Rey, En esa torre ó alcázar, cuyá lóbrega prisión

, tiene el Conde por morada, . : no ha de entrar otro que yo,

pues así el Rey me lo manda, Narc* ¿Y yo podré acompañaros?

QuL No ; porque el Rey afianza solo en mí todo mi honor:

y así voy con vigilancia J á registrar las prisiones, w j í.

¿Vare. Quien creyera tal mudanza,

i

toase.

Cárcel.

Fernán en la reja, Quando goza un alma noble j de tranquilidad y calma; -

¡que peco el rigor , los grillos y la prisión Ift cohtTsMau I ; ■ Siempre ha sido Ja virtud supr-rior á las desgracias de la vida , y ella sola en medio de mil borrascas, peligros, peisecuciones, y aun á vista de la parca, ie hace dueño de sí mismo, y le asegura la palma.

Confieso que soy sensible , ? al modo con qué me tratan

y mé tienen oprimido 1 en esta prisión infausta; ; pero yo ¿ co soy acaso superior á las desgracias, á la ir a , y al despecho a l a cólera y venganza?

; S i: que aun mantiene su esfuerzo, el honor que alienta el alma:

■ y aun se conserva en mi pecho el v a lo r , y la constancia.

¡Ah R ey Don Sancho i tu añades, quanto mns dure tu saña, . i . mas blasones á mis triunfos,

mas laureles á mi fama.

Con esta cruel memoria,

que de improviso me asalta,, v entre volcanes y furias l

el corazón se me exáía,

¡Freso un Conde de Castilla coa ignominiosa tra za ! ¡

¡Separarle de sus gentes, y de una consorte amada !

¡Ah centro del alma m ial

¡Ay esposa Doña Sancha!

Solo este dulce recuerdo me templa la pena amarga j de no verte : g Mas qué digo ?

Si amor en mi te retrata, yo no te pierdo de vista porque vives tu en mi alma, Fiel compañera en mis penas,. ;

tu me dabas Ja esperanza

de mí alivio : tus ternuras : me hacían ver la bonanza , i que en medio de un golfo inquieto?. ! y después de Jas borrascas,

los p e lig ró se infortunios ; r | que al navegante amenazan; ¡

entre débiles esfuerzos !

hace renacer la calma.

Tu igual partías conmigo

; 3as victorias y Jas palmas:

tu me dabas los laureles, yo de Tí me coronaba.

¡Qué hermosa me parecías!

¡qué constante, que prendada de mi fiel correspondencia! i M í esposa, dueño de mí alma^ - decía y o , s i : mi esposa

sabrá llorar mi desgracia - t sabrá sentir en mi ausencia, y alimentar mi esperanza.

Y si acaso no pudiese trocar esta suerte infausta;

sepa mi amor inmutable;

sepa yo que ella- me ama;

muera yo amando y serád mis penas afortunadas*

(13)

•J

'i J ' i Lr - " i Kj- ílí-, - C-_: ' ■. '

Gutierre cantas t i aves en la m am \ y , apartado de ¡a vista d e l £ondc, &■

y asi de él compadecido : : ^ ¿Mí esposad ¿Mí amada esposa?

empicaré mis esfuerzos, Conde sí ; Gutierre* ; : ^ para conseguir su alivio-- Sí ya ha venido* 1 ■ ; Ahora interno consolarle; Fern. ¿Y en donde se halla ?

: y que, su esposa ha venido r 1 Gut. En palacio, \ -7 sepa ; ya que para amarla F em . Permitid que sean testigo®

tanta razón ha tenido- de esta noticia mis brazos.

Fern. O es ilusión lo que veo ap* Desde ahora ya respiro.

ó quien se acerca imagino ' ¿Y coma no viene á verme ? "

■ que es el Conde Don Gutierre»: - Gut. Un instante decisivo

¿e a para mí propicio. > r--i - tal vez espera. Sufrid.

S u elta á Gffíi£Tr£* 7 " ■ Fern. Mil albricias os repito. '

¡Quien , señor Conde Gutierre* / Gut. Adiós , Conde os ba traído á este sitio, Fern. El os ampare, albergue de delínqüentes,

donde el horror y el gemido Medio Salón,

son del estrépito triste

de las cadenas y grillos

j ! !

E S C E N A

II. d

el nías bárbaro lenguage! •

Gut. Jamás, Conde, he presumido ; Sancha y después Leonor s y mas £

¡que á vuestro honor se atreviesen:; v lante Gutierre.

ni aun asomos de deliro* I

Fern. ¿Pues á qué es esta venida? L a Condesa Sancha. \ G ut, Por baberos defendido Todo quanto á mis sentidos E os debo guardar ahora. Se presenta , me horroriza, : : Fern. Siempre fui favorecido 7 7 en rodo encuentro desvíos" !

de vos ; y ahora no os entiendo. á mi dicha: triste suerte G ut. Pues atended al sentido. : ía que cruel ha cabido

Y o 3 Conde y en favor del R e y 1 ;"á mí amor. ¡Ah dulce esposo ! y de vos , quise valido ■ ! ■ ; Y a acompañan mis suspiros

del amor y confianza, - i á tus quejas, ¿De que sirve advertirle los peligros que el Rey tenga prevenidos que tal v?z Je amenazabas. sus obsequios pira mí, Dejos de haberme atendido* si de quien era mí alivio, se ofendió tanto de mí mi honor y vida me p riva? i que dando á Meneado oídos, ¡Ah deudo cruel í T ü has sido- quien dixo : era amigo vuestro uno de aquellos , en quien 1 "

y no del R e y ; seducido ( por un exemplo inaudito) el Soberano con esto, ' ■ la naturaleza ingrata,

mando que fuese yo mismo , ¡ siempre propensa al olvidó, vuestro alcayde, y vuestra guarda. contra sí misma se irrita, Conde , yo soy vuestro abrigo; rompiendo vínculos finos, y si me veis vigilante ' que la enlazan. ¡Que flaquera*

en este triste destino, ■ querer ser aborrecido, <7 esto Jo pide mi honor* ser odioso * por faltar

(14)

á Ja ley coa que ha nacido 7 v; : os sirve en Burgos £ y entóneles de amar á ,su propia sangre^ d yaV ^ :: con irn afecta "fingido

Que Leonor h a y a q u e rid o , W io . ;;:á Ja- R ey na se la di* ¿v ^ sin duda pov disculparme, : 7 ; 7 ' . Yo creo que eí C ielo quiso

ceder la llave, ¿habrá ;si.do > 7 7 que la llave de Ja torre ^ 7 7 :'yy porque temió estar expuesta - -!-: “/'i fuese en todo su artificio 7-y

á un inminente peligro . ; ; : í semejante

á

Ja de Burgos; y: 7 7 7

de un secreto sospechoso ? - Con esta acción he podido 7

No ^ pues pudiera haber visto 7 - lograr dos triunfos á un tiempo que eJ riesgo á que-se. expusiese^ ■ 7 uno no haberte ofendido, - ; antes qbe suyo era .ralo, ; y » í y otro que si de vos misma

y yo me metía en éU : ! /; = ■ vuestra hermana hubiera oido

; ¿ Juzgaría que el sigilo y i 7 y ,> \ que Meneado os diá la llavej

1 de mi hermana era mas firme ? aquel profundo sigilo, - ; ; rTampoco y pues los antiguos , i y que é l de vos se prometía,, 7

sentimientos de mi h e r m a n a .7? aquel rigor prevenido, ■ y contra el Conde, conocidos :;J y en fin aquella, reserva^ 1 r . y pudo tenerlos Leonor, ^ ín :y todo quedaba perdido. ’ . ."*U

¡Oh que Janee tan impío 7 y Por esta razón , Señora, y

verme ahora despojada. . y i. también me atrevo á deciros ' de la llave , y sin arbitrio i , que será el Conde Meneado Ki para animar mí esperanza! quien se descubra á. sí-mismo, :7 y Qué bien Ja experiencia dixo, sin que. vos lo executeis* ¡ y ¡. : que el que fía su secreto El presumió inadvertido

ba buscado su Pehgfo, lloró» que á vuestra hermana- díriáis ■ V | Liov.ot que sale. . el secreto , y al delirio ^ 7 |:

. Señora , no he sosegado -.'y'y . de este modo de pensar, : ^ r ií hasta veros;:; ¡ mas que miro ? quiso añadir el delito : r j

¡N o me habíais ? ¿Sera tai vez de culparos , si la R eyna vy y porque en desgracia he caído no le hubiera reprehendido. „-,7y?;:, de vuestro amor r^ N O jO i^ rzcp . 7 Esta es una señal ciara y l

que digáis;:; ; , y de que acaso será él mismo* . .*

C&nL ,Nci, ,pü¿Si ya.:h^s dicho s quien descubra su traición; y • quapeo yo decir pudiera: 7 ; y porque siempre cierto ha sí¿ 0

Le«n. Es verdad ¿ pero el designio que es ía conciencia del reo . que tuve yo para daros ; . Ja que acusa sos delitos,

en vuestro; dolor alivio, - '.. T o m a d , S e ñ o r a , Ja llave, y

vino de mi amor que confió vuestro cariño

y no tuvo otro principio. r : i mi custodia, Cónd. Leonor^

CotuL ¿Como es posible ? ven a mís brazos, pues miro í

León» Escuchadme. que eres de 13 lealtad

Consideré que en perjuicio y de mi honor fiel archivo. -rt de vos , Señora , cedlaj - Y a se ha mudado Ja suerte; ; - : y aun con riesgo conocido, ¡respira, corazón míe!

si la llave de i a torre v , G utierre que sale. "

que se hallaba en poder mió, Gut. EJ R e y , Señora , es espera*

la entregaba 2. vuestra hermana-.. Ccnd* g Y sabéis que es lo qua qttiereí y luego ,( ¿quapdq. no há: sido ; 1 Gut- Sabiendo vuestra tristeza, i

un fiel amor ingenioso? ) y el motivo que la causa, # cene .la mano al bolsillo, . r , ren todos Jos medios piensa

donde tenia la llave i;/ de divertiros, dei quarto , qi¡& de retiro : Cond» ¡ A h C on de!

que

(15)

; que Inorante e s *1 que i n t e m querer divertir á una alma no teniendo el uso de ella* - * Qat, Señora , yo bien conozco,

Guau excesiva es la pena : güe os aflige* pero el Conde

con mas esperauea alieata.

C o r ,d ¿P o r qu é? ' :

£ut> Porque soy su alcayde;

y como observo de cerca la pasión y los afectos que le dominan y alternan}

de inquietud y de alegría;

son ios que ahora manifiesta.

Cond. No sé que d e cir, Gutierre}

no os entiendo. , ! r v Qut. Con la nueva ^ ¡ :

ds vuestro arribo á L eón ,"

no hay icstanteen que no quieta venir con el alma á veros* ; Cond. ¡ A y amorí lleva en ofrenda

mi corazón á mi esposo. ¡ Gut. ¿ Lloráis , Señora?

Cond* La pena

de que mi alma no se exále - entre sollozos y quejas.

Gut. Confiad , Señora del Rey* ; Cond. Inexorable se niega >■. j;

á lo que el amor y honor publican por justa deuda*

Gut* Templad vuestros desconsuelos, pues en so pecho hay clemencia*

Cond* Es de diamante á los ruegos.

Gut. Siempre vence Ja paciencia.

V am os, Señora , que el R e y hace rato que os espera, para $jne veáis los jardines, y la música os divierta*

Gond. ¡Lúgubre qualquiera acento será para tanta pena.

Amor válgate la industria hasta que logres la empresa.

E S C E N A III.

Qp.

Dona Teresa t después Metiendo ^ y mas adelante E lv ira .

Ter.

N o puedo negar ahora, quan cierta y acreditada

ha sido aquella doctrina Jr7 K de qne la lucha del alma, , , ,,

¿por sus contraríes afectos ..

; es mucho mas inhumana ¿ i ¿

^ que la del cuerpo j pues este?l¡:

siempre con valerse guarda +de. quien intenta ofenderle# - "

Y o , del Conde desayrada, r i r con alguna complacencia ¿i miro su prisión : mi hermana ; con otro afecto contrario por ella á sentir me llama. . :

¡Qué oposición tan violenta L - -

¿IVlas qué dudo ? No fué clara la señal de que en la llave alguna traición pensaba,

contradi Rey? Sida que güardo no es la misma llave falsa, que motivó la sospecha}

roí zozobra uo se acaba;

; y ésta duda tan molesta me obliga á que enagenada de toda clemencia , miré por el Rey , que acreditada ' tiene siempre su justicia contra el Conde; mas me asalta al tosíante aquella ley

de mi saogre y de mi hermana.

¿Y en este caso , que haré?

Lo que haré será observaría«.*;;

Metiendo que sale.

Aunque confuso y rendido}

el ponerme á vuestras planta», es en mi una ley forzosa*

Ter* Alzad } y decid la cansa*

Metj. Es , Señora , aseguraros que quando por vuestra heneada en vuestro enojo incurrí, sin ánimo de agraviarla}

quisi mostrarme leal, sabiendo que se fraguaba una traición contra el Key, Metí. ¿Cóm o es eso i

T er. Cierto estaba

de que á la Condesa díó, con arte una llave falsa, > . un sugeto 3 con el fin * de que tenga puerta franca el Conde de su prisión, -0 y siempre que quiera salga*

Ter. Esa llave yo la tengo*

Metí. Y a está vista mí desgracia, pues advierto que el secreto la Condesa abrió á su hermana

(16)

1° -V

Ter. Ahora ; s o s p e c h o y aun v e g '^ ^ , E fo . Q os eí R e y , Señora , os 3guarck qué el Conde turbado se halla, > para ir á ver Jos jardines

y alguna maldad Je acusa. con la Condesa. ; -

Metu De yelo soy:;; Si amenaza::: ap* Ter. Por daría

Señora , yo:.*: 1 ^ ■ .>'■ rodos los gustos posibles, Ter*

Bien infiero, '■-'r'-' . 1

mi sobrino no descansa. .

de la turbación extraña "i Vamos. Yo haré que en Meneado en que os v e is, que sois vós misino un escarmiento $e haga, apm

el deÜnqüente* ^ ; l;

1

; ,

Men.

Si gracia

V 1 ■

, ia suerte de un infeliz Jardín. ■ -

.en vuestras piedades halla; i ‘ :rjoníiado cd el sigilo

la suplico á vuestras plantas. ; ■:

T er. ¿El sigilo? Hablad*, decid* - - M en. Bnxo vuestra real palabra f

de! s e c r e t o d i g o que

yo fu; quien á vuestra hermana dió la llave ; y ahora veo que abusó de mi Confianza#' Ter* ¿Todavía, temerario,

proseguís en calumniaría sin respiíaí tni presencia ? Llena de virtud mi hermana y de aquel sagrado honor : que Ja providencia sabía ¡ r inspira á los pechos reales, nunca os faltó á Ja palabra. ;■

jQus bien se conoce abofa 1 aquella protección alia,,

con que eí Cielo á cada instante

■ á los Soberanos guarda I Vos mismo , trayrior al R ey, estáis pidiendo venganza contra vos , pues confesáis el delito, que ameniza á vuestra vida.

M efj. Señora;::

2Vr* Marchad de aquí sin tardanza*

Men. Ya obedezco. vare*

Ter. Ahora conozco

Ja gran virtud de mi hermana y la lealtad de Leonor.

IVIas si esta desó confiada r á mi cuidado la llave, ~ aunque diciendo eon-mañá

que era una Uave inocente, l porque guardaba otra estancia;;

para observar á Jas dos

* pondré toda vigilancia. '<

Sale Elvira.

L J

■s Elvira , que naeva traes ?

E S C E N A IV*

E l Rey , Doña Teresa acompañando á la Condesa de Castilla. , y á quienet

, sigue una comitiva de Corte*

Cúre* Amor , aplaca tu Incendio acciv*.

En tí me abraso , sin tí no vivo*

Rey* Por lo que tengo entendido, dispuestas están las letras - ■ » á vuestro gusto.

Cúnd. Y ha sido

muy oportuno el concepto al d o lo r, con que oprimido padece mi corazón:

! pues que de aquel amor mismo, cuyo fuego es implacable, soy la víctima á que aspiro*

Coro. Naturaleza unió unas llores que en sus aromas cantan amores*

Cond* Es muy cierto quanto ha dicho*

Próvida naturaleza tanta consonancia quiso guardasen todas las cosas; 1 que como sí del sentido * en el mundo vegetable,

hubiese siempre provisto á sus especies ; se nota ^ que con gustoso capricho cada planta su consorte ñeñe ^ y quando el desvio

sufre por mano víoientav 1 sí no prormupe en gemidos,

marchita su lozanía.

Rey* Bien coaozco q nanro ha herido ^ á la Condesa el dolor '

de no Ver y a redimido al Cortde

de

su prisión.

Cútú*

(17)

Coro* Decidme , fuente?, pues con acierto correís risueñas

á vuestro centro,

si amor dará á mis ansias

algún consuelo. V —

Rey. Bien os habrá parecido, , Condesa , la vista alegre

que os ha ofrecido este sitio.

Cond. Es cierto $ y al mismo tiempo que la música me ha dicho, que hasta el bullicioso arroyo,;

que el arte diestro ha sabido dirigir , para que ocioso

; no camine , y sin destino;

■ prosigue marchando alegre aí centro de que ha salido; ; también me. manda que yo pregu nte, si tendrá alivio mi tierno amor. ¡Quien creyera que Teniendo mas arbitrio por mas lib r e , el racional;

quando se ve sin asilo;

espere de un insensible [ i respuesta! Y sí vuestro oído ^ :

| á mis quejas no se inclina,: .[■ )

¡ duplicaré mis suspiros.

Flores ¡ q u é felices so is!

; pues con dulces atractivos el gusto de estar unidas publicáis con regocijo.

Fuentes, continuad risueñas * el rumbo que os da el destino, seguras de que hallareis

: resposo; y pues me habéis dicho que no es tan feliz mi suerte;

daré al ayre mis gemidos;

amor no tendrá consuelo;

y en el dolor mas activo de verme desamparada, ofreceré el sacrificio

de mi vida... hoy., á m i... Esposo«, S e desmaya*

Bey. Condesa::; Mucho me adijo* ap*

Ola , acudid al instante::;

Te-.. D e este accidente imprevisto de mi herm ana, muy fatales

las conscqlíer.cias colijo.

León. Aunque siento su trabajo, ¡ op*

muy oportuno habrá sido este suceso.

Bey* Un momento

\ : / v ; V í £ no se pierda eo el alivio ; i de la Condesa, ¿levadla 0 V ; ■

; á su quarto. ,

Determino pp4

Cubrir así rui venganza, , y esta ceda al honcr mío,

: ' , , l. ' ■

ACTO TERCERO,

Medio Salón.

E S C E N A P R I M E R A - E l R ey y Gutierre*

Rey* Gutierre , ¿lo que he dispuesto, lo ejecutasteis ?

G of. A l punto

cumplí coh vuestro precepto;

y ciertamente que fué para ia corte un objeto de admiración y de gusto,

"■ Rey* ¿Y que causa bebo para ello? ; Gu?. L a causa fué muy gustosa,

h pues se aclamó con contenté la real generosidad

y ánimo piadoso vuestro. í Admirable fué también,

porque se vieron á un tiempo ^ alternar en la Condesa

varios y finos afectos.

Su gratitud ta obligaba á pedir gloriosa ai Cielo que os hiciese venturoso, por el piadoso censorio que en ía vista de su esposo y a se prometía ; pero yo no podré decir bien quales fuéron sus lamentos, quales sus amantes quejas y quanios los sentimientos que en el instante terrible de mirar los daros hierros ! que oprimían á su esposo, con los sollozos mas Tiernos manifestaba Sus ojos

en dos torreotes desechos parece que en sus raudales Ir pretendían ligeros

á liquidar lá$ cadenas*

c v -

(18)

Víi largo rato suspensos ; mastyvo á los dos esposos :

el dolor, viéndose á un tiempo j ■ 1 ■ qn® con ma.yor vigilancia :

libre amor para sentir, ■ ■■! /r:'1 ; ; que nunca, cuidéis atento | y pira los gustos preso» ¡ ¡ ’ ; de que con seguridad .

Y pues vuestra voluntad 1 ! : este el Conde ; bien que (putero "¡

fué completar el obsequio " qufi su esposa le visite,

á la Condesa, aliviando, si en esto esrá su consuelo, ■ aunque por un breve tiempo,. quantas veces lo insinuaré, d- las prisiones al Conde; Mas no obstante todo esto lo hice así ; mis previniendo , no quedará libre el C o n d e:- 1 que el alivio seria corto, r que aunque , fué sano consejo puesto que yo , obedeciendo (por ser dama y gran Señora ) vuestra Real orden, venía condescenderá los ruegos solo á darla cumplimiento. de la Condesa , que al fin Rey* Por bien servido me doy sobre aquel vínculo estrecho

de vuestro cuidado; pero que une nuestra misma sangre;

¿quedan bien aseguradas ■ pedia un pronto remedio las puertas, y sin re2elo que en su imprevisto accidente de alguna oculta violencia? la recobrase ; ei derecho G ut. S í , Señor: estoy muy c ie n o de mirar por mí corona,

de que lodo está seguro; justamente le mantengo y para obviar qualquier riesgo, teniendo seguro al Conde:

la llave de la prisión y de esta suerte en mi reyn a traygo conmigo; pues luegfr nunca se podrá decir / , : que vuestra Real Magestad Que si teatro funesto

quiso con prudente acuerdo’ para la Condesa ha sido ( y perdonad que mis ojos mi palacio i contrapuestos expliquen mi sentimiento ) los alivios á las penas, probar mi fidelidad; no logra en él los obsequios*

después que en tantos empleos- Qué terrible situación ; ap±

con la mayor lealtad es la del hombre ; pues veo*

es he servido ; un momento que para cubrir con arte no la hs perdido de vísta; Su pasión, recurre al velo pues cierto que fuera bueno, de la virtud 1

que quien por serviros fiel Volved , Conde, a? irte*

ha empleado sus alientos; sin que perdais un momento despees de mis muchos afíos á observar á la Condesa quisiera ahora ménos cuerdo en la prisión*

amancillar negligente G u t, Obedezco*

su honor, D e esta constancia del R e y ap.~

Réy* Prudente y discreto apk fatales resultas temo*

Gutierre me dice ahora

Cl desayre que le he hecho, E S C E N A I L

desconfiando de él v

á persuasión de Menendo# Cárcel*

Rien os he entendido , Conde;

mas para vuestro consuelo,

La

Condesa ^ Leonor y NarUsq con tm de vuestra fidelidai fa ro l encendido.

La

hora es como

digo que estoy satisfecho. a l amanecer,

us. Desad , Señor, qj s n fs labios Ç end N a rc is o , dame eJ ’*ferol, pjn^an el mas firme sello Esperad aquí en silencio

has*

(19)

in sta que vualva á salir. ¡ y entre tanto, ¡santos Cielos!

¿ad espíritu á nu esposo, y i mis palabras aliento.

Fern. Tu deseas que te dexe:

pues adiós , que ya te dexd; i

;j adiós , inuger asombrosa, v

;; anios , amable embeleso, : indios, Sancha de mi vida*

Toma el faro? $ abre la puerta d é' lá

j |

P e r o , esposa , te prometo cárcel , entra y y se dexnrón lver los , que si el Rey no se conmueve;

dos á la reja. Leonor y N arciso te tengo de abrasar su reyoo..

retiran ú un lado. La Condesa lle­

vas á oculto un fa rd eíillo . de ropa*

■ , ¡ i;i Oónd. L a hora , esposo y es oportuna,,

no perdamos un momento, 7 r r pues las cañetas vendrán : „ quando tranquilo^ estemos. , ; ■

¡ Aquí tienes mis vestidos, - -CA y aexa los tuyos presto;

pronto , pronto , no desmayes y aprovechemos el tiempo* , Fern. Pero amada esposa mia:::

^

Cúnd* Esposo ; sin detenernos ■ , ; ;

ponte esta ropa al instante.

i r : '

Saca ropa d el fardeíillo y le viste muger,

Sale Fernán con el f c r o l, cierra la puerta y y se cubre la cara con un pa~*

Huelo en ademan de quien

1

llora*

Leen. Que corta ha sido , Señara, la visita*

N arc, Eí sentimiento no la dexa articular

hi una palabra, i

León, ¿Hay tormento

comparable al que padecen dos enamorados tiernos ?

Monte cerca de la ciudad: pastores 6 h

* léxos ; y miénteos la música pastoril7 se viste el Conde Fernán de

caminante* '

tu libertad. Y a eres auefio de tu destino , y de tí.

Y o entre tanto aquí me quedo á padecer por tu amor,

por ti j y por el mundo entero,

m este estuviera en tn mano.

M archa,, Fernán , al momento;

no lo dilatas un punía, porque ya va amaneciendo.

Fern*

¿ Y h a d e s e r , e s p o s a m í a ?

Cond. No hay remedio , no hay remedio.

Fern. ¿Y te has de quedar aq u í, amado y querido da?ño,

padeciendo por mi amor

tanto horror , ranto tormento ? Coud. Si : por >ti padeceré

sin el menor semíiniento.

Fern. ¡Oh muger incomparable!

¡Oh heroína de estos tiempos, ,r

y i

amor conyugal

el mas peregrino exempíoJ Cond* Conde, déxame : no temás;

ya me ampararán los Cielos*

PastorcHlos, somos libres, e! ganado está paciendo, ; cuidados no nos afligen,

las zagalas san leales.

A l ba y l e , zagalas^

que amor mucho cuesta;

ai bayle , zagales, que amor mucho vale.

F em , Envidiables pastorciílos, cuyas incultas cabanas, libres de toca zozobra son de la virtud murallas;

-qué dichosos, que felices gozáis de la dulce calma del amor ! Naturaleza, é vosotros inclinada,

con mayor gus^o os ofrece esas fragosas nitradas

¿e ÍOS riscos , quí á nosotros las peligrosas escancias

del palacio ; porque en e$re / q yanto el ed ificio agrad i;

como siempre hay artificio, nunca faltan asechanzas*

C í

Fe*n.

¿ P e r o y q u e h a r é y o c o n e s t o ?

Cond.

Q u e h u y a s d e a q u í , y q u e r e c o b r e s

Música*

Referencias

Documento similar

4.- Másteres del ámbito de la Biología Molecular y Biotecnología (9% de los títulos. Destaca el de Biotecnología Molecular de la UB con un 4% y se incluyen otros

La Normativa de evaluación del rendimiento académico de los estudiantes y de revisión de calificaciones de la Universidad de Santiago de Compostela, aprobada por el Pleno or-

BUBER'NEUaiAMN, Margarete ¡ Von Potsáam ndch Moskau. SMíionen eines Irftveges. Stuttgart, 1957; Deutsche Verlags-Anstalt, 480 págs... DAHM: Deutsches Reckt. Die geschichüichen

Esta clase de reuniones fue autorizada por la Ley 222/95 que reformó el Código de Comercio, aplicable a las entidades sin ánimo de lucro, como un sistema alternativo de

En tales circunstancias, una forma de proceder posible sería iniciar una fase preconstitucional de diálogo nacional, como sucedió en Sudáfrica, para reunir a

Gastos derivados de la recaudación de los derechos económicos de la entidad local o de sus organis- mos autónomos cuando aquélla se efectúe por otras enti- dades locales o

•Cada juego irá acompañado de unas instrucciones para que ayudéis a vuestro hijo/a a explorar a fondo el material.. •Ayudarlo a completar la ficha que acompaña el juego y que

Esta formación se produce mediante el doctorado (13 alumnos, lo que significa el 32% de los encuestados), diferentes másteres entre los que destacan de nuevo el de Profesorado