otro Estío
II
otro Estío
II
otro Estío
II
otro Estío
otro Estío
otro Estío
poema “BRISAS DE OTRO ESTIO - II”, Autor: Manuel Francisco Barrionuevo Altuna, quien no sólo cumple con los requisitos de calidad, pertinencia, oportunidad, equidad y respeto que consagran nuestro reglamento, sino que aborda un tema de gran interés en el quehacer médico diario, vivencias y otros de la salud.
Este poema “BRISAS DE OTRO ESTIO - II”, primera edición, consta de 22 páginas.
AYACUCHO, HERMANO
“Precisamente por habernos tenido cara a la pared injustamente, habita en nosotros no la sumisión
sino la rebeldía”
César Vallejo AYACUCHO, HERMANO
Es por el inmenso dolor de ver ahora el férreo paso de los Heraldos de la Muerte
en sombras tan ajenas a tus rincones,
que deviene todo en ti así como un golpe de lluvia, así como un canto de llaga, así como un llanto de piedra,
Brutal y odiosamente… Brutal y tercamente… Brutal e injustamente….. La parca está hilando tus días
a mansalva, hermano, con frías y descarnadas manos
02
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
La rueca fúnebre de afiladas osamentas
agitase enhiesta contra los bienamados
perfiles de cobre; agazapada, traicionera,
Tan afilada y mortal a tus valles, hermano… Tan certeramente vertical a tus quebradas...
Y ahora... ¿Qué decir a todo esto? ¿Qué llorar de todo esto?
¿Qué gritar a todo esto? ¿Qué de los ayes de las tristes y
serranas madres, tan perennes ahora al límpido cristal de tus puquiales ? ¿Qué de los alaridos del hijo macho
¿Qué del taita destrozado sobre una pirca de encadenados siglos tan perpendiculares al sereno multicolor
de tus quebradas ?
Los dardos de la muerte llegan pronto, hermano, como llegan los aciagos y funestos cuervos de la noche...
Como la amarga hiel que destilan las hienas en su odio... Como llegan las amargas sombras
de la profecía aquella,
¿No ves como rompen el vuelo imprescindible de tu tierna alondra ?
¿No escuchas como llegan en verdes hordas de bárbaros profanando el suelo de los ancestros
y las entrañas de tus hijos ? ¿No sientes a la Pachamama
que gime, que se encoge, que se enerva,
04
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
Mira el sufrimiento de tus hijos, hermano, palpa el ácido de su dolor
más profundo, y siente el amargo de que ello es lo único que sobrevive a su muerte :
el DOLOR... Ese dolor que da la miseria; Ese dolor en que se torna la indiferencia; Ese dolor que se lleva más adherido al alma
que la propia piel de las centurias... Y perdónalos, Hermano…
Perdónalos
porque ellos sí saben lo que hacen... Porque hoy las manos de tus hijos ya no imploran...
Porque son pólvora empuñada que hoy exige... Son las manos labradoras que hoy disparan...
Son los cóndores de hierro que se yerguen para castigar a los que ultiman su propia imagen...
Así, hermano, Odio por odio/ Hombre por hombre/
Momentáneamente detenido al filo de un silencio indefinible
miro el trasfondo etéreo de tus ojos bienamados…
Y el balsámico instante de aterciopelado tiempo se confunde inmaterial y torpe
en todo el laberinto… La azul penumbra emerge cotidiana
por entre los tristes sones de tu lejana ausencia… Y en esta tarde fría, que llorar parece acongojada,
reanudan su aciago paso todos los pálidos reflejos
de mi gris tonada …
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
AÑOS
06
Debo aliviar mis rumbos, Debo levar las anclas Y desplegar mis velas.... Debo aliviar estas torpes heridas
Y cubrirlas de tiempo para que nadie las vea… Debo restañarlas con frescas lágrimas,
abrevar en el recuerdo de tu piel y en la cumbres de tu olvido...
En esa mirada tuya que ha traspasado de lado a lado todo mi ser…
Dulce caricia de enero, amarga herida de imposible olvido…
Y aquel octavo mes…
La noche tibia y su silencio estallaron en las ventanas de enero,
plenas de purpúreas sombras y de las más sutiles ansias... La nueva aurora floreció en tu almohada
y una tierna melodía de serenos matices brotó en el fragor de la dulce batalla...
Tú vencedora y yo vencido... Yo vencedor y prisionero tuyo... Tú mi dueña...Más también mi esclava...
Mi corazón latiendo en tu pecho... Tu sudor brotando por mis poros... Yo mirando a través de tus pupilas con la dulce canción que te envolvía... De pronto el sol entró por la ventana
sereno y tibio…
Con su eterno aspecto insobornable… Y te digo que esa cómplice sonrisa
le duró toda la tarde...
Galope fiero… Torbellino implacable…
Ecos de hierro atenazando mi alma… Los corceles de la Muerte Y tu adiós en el zaguán… Jinetes del vacío en el poniente… Huella triste de un adiós sombrío…
A las 11 en punto y nocturnas De un agónico y frío martes
del octavo mes…
EL ÚLTIMO HERALDO
08
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
Hoy he vuelto a pasar bajo los viejos álamos del sendero aquel que ya olvidaste /
Su vegetal idioma acaricia mis sueños / pregona en mi sombra /
despliega sus alas / Captura mis ansias /
Aguardo en la esquina detrás de mis sienes / muriendo en mi angustia /
hurgando en las frases / Preparo mis lanzas forjando el estío
y el vértigo de abril en reversa /… Tu luz /
Tus peldaños / Y tu ternura alerta /
Las flores en ristre al calor de la tarde asomadas / Tu sombra agitándose en la brisa / Tus pestañas golondrinas al viento / Mi anhelo cabalgando en tu piel… Alondras en la tarde de celaje purpurino…
Apuro tu recuerdo y el sutil brebaje...
La mañana trae a cuestas la sutil y fresca brisa del Oriente…/
Avecillas de cristal custodian tu paso y su azul cadencia, mientras los unicornios retozan libres
en las serenas orillas del ensueño…/ Flores del poniente perfumando van
el verde prado de esmeralda con su canto y sus efluvios de alabastro…/ En tanto, tu mirada de cálida y serena miel
se convierte en una sola con la mía…/ Allá….En la parda lejanía…../
ARMONÍAS EN MARFIL
10
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
INFANCIA EN HARAPOS
El niño que mira la vidriera por donde asoma aquel juguete
lacerante y extranjero…/
Recorre con sus manitas esos esquivos cristales…/ Tan cercanos a su angustia…/
Tan lejanos a su espera.../ Qué hacer frente a la rueda que gira y gira con sus fríos engranajes y su camino en reversa…/ Qué hacer frente a esta mueca de niñez enmudecida…/
Qué hacer frente a este canto
12
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
AL PUERTO QUE ME VIO NACER
Puerto de mi infancia ya lejana… Mi memoria abreva siempre en el jardín de tu recuerdo …/ Llegas a mis días con un galopar sereno
Contra el viento del este… Por tu senda de guijarros…
Por los atajos del tiempo…
Y en el canto siempre libre de mis gaviotas de enero…/ Acaricias ahora con tibieza
este gris atardecido de mis horas,
y el paso inexorable de la vida se lleva al niño que jugaba por tus viejas calles empedradas…
Puerto de mi lejana infancia… ¿Adónde fueron a parar mis sueños? ¿Adónde fueron mi risa, mi llanto y mi anhelo…?
¿Y ese primer beso que le robé en el zaguán?
Se fueron con los violines del viento y en el dulce canto de las olas… “Mi padre duerme, su semblante augusto figura un apacible corazón…
Tus ojos cerrados contemplan silentes mi infantil figura… Mis primeros pasos por la azul vereda
de aquel viejo jardín…
Tus manos aladas enmarcan ahora mi rostro de niño… Con ritual dulzura…
En la tarde calma
con el tibio canto de un martes de abril… Dónde están los cuentos
que siempre traías del fondo del tiempo…/ Dónde están ahora los días lejanos de risa y candor…/ Se quedaron mudos los largos paseos por el viejo puerto…/
Unido a tu risa y prendido a tu mano En un lejano rito de infinito amor…
A MI PADRE
14
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
CANTARES DEL TIEMPO
El silencio de las piedras se ha engastado en blancas rúas,
y me llega claramente en su idioma mineral… Una lágrima en celeste troquelado
asómase al rostro de mis penas milenarias, y el lapso de un segundo acorralado
se estremece en cada lirio… Vuelve yerta cada esquina…
Y todo aquel tiempo azulino duerme ya rendido con el canto de la brisa…
El forastero cielo de tus tardes pregona mudo estas siluetas aferradas a mi acera…
Pienso en ti…
En este trance casual y peregrino pienso en ti…
Han dado ya las seis en el reloj de mi existencia Y aquella dulce y brutal exhalación
sigue viva
en el extremo de un adiós…Así… En un adiós tenaz y devastador…/
Pienso en ti…
Desde este ventanal de empañados y extranjeros cristales…Pienso en ti…
El adusto y gris pasado sigue en pie Sobre mi caída sombra… Y el péndulo enguadañado
desmenuza sus latidos en segundos infinitos… Las torpes y emborronadas cuartillas trasuntan nuestras páginas muertas…
Es en vano… Pienso en ti…Pienso en ti…
16
ABRIL
En esta tarde otoñal y mansa de lluvia las horas se reiteran
en sus sesenta pasos cotidianos y por los siete gastados
y agitados rumbos… Cuidadosamente he colocado una flor
en la cerrada noche de tus cabellos y las lágrimas vivas del pasado se deslizan
sobre la cálida dulzura de tu pecho… Tus ojos de abismal profundo vagan ahora por las claras lejanías
que atesoran puntuales las castas y pacíficas auroras… En tanto, en el altar de mi soledad tus tiernos labios se unen a los míos en el rito sagrado de un instante perpetuo…
Alejados de toda existencia y al margen de cualquier tiempo…
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
PLATÓNICAS
La rutina de mis pasos se detiene en la esquina adormecida de un gastado y gris setiembre…
El reloj marca las horas terceras y su cansado pendular
desfallece inerte
entre las góticas risas de las auroras… Al borde de unas sienes
atardecidas de espera se plasma la efímera lucha del tiempo
con el blanco trasfondo de mi densa alegría…
18
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
LÁGRIMA DIARIA
Hoy transita el sábado y aquí duermen todos los caminos
de ignorado sino… Altiva y serena llega la falsa historia con todos sus viernes mal acomodados a la espalda…
Con todos mis lunes tremendos martillando la vida ciegamente y que irán cayendo en este frío sin fondo…
Crujiente llega el tibio martes que se torna grito
en un violento segundo de total celeste y que vuelve nada la vida que asoma
en su típica sazón… Y allá, en lontananza, se agolpan los blancos jueves
en estas mis heridas que no quieren cerrar
Esta tarde que ha llegado presurosa me atraviesa con sus dardos de dulzura…
Por veredas tantas veces transitadas tu silueta me acaricia hoy más que nunca…
Siempre pasan por mis sueños las alondras que cruzaban nuestro cielo por las tardes…
Agitando sus alitas presurosas dirigiéndose al poniente fulgurante…
Es canto amurallado toda ausencia Es ausencia amarillada todo llanto Siempre llega como un rayo tu recuerdo Por las sendas escondidas del quebranto…/
20
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
Los forasteros días van pasando con su interminable cadencia… Con las sombras prisioneras del vacío…/
Por las sendas desgastadas de mis horas…/ Por los rumbos anegados de distancia…/ Los relojes en reversa de la vida se han vuelto lejanos,
laxos, estériles, impávidos…
Y detenido en la encrucijada absurda de mis alboradas me pregunto… ¿Con cuál de mis silencios esquivaré al Destino…?
¿Con cuál de mis rostros fingiré una sonrisa…? ¿En cuál de mis auroras quedaré tendido a mi antojo…? ¿En cuál de estos sonetos se detendrá por fin mi ya cansada pluma…?
¿En cuál de los ocasos irá a morir el tibio sol de mis días?…///
UN CANTO ENCADENADO
He llegado en lento paso hasta el inmediato ventanal y se despliega ante mí un extranjero e invernal paisaje…
Pasan las níveas sombras fugaces y contritas … Los destinos inciertos que destilan su agonía… Las infancias dibujadas sobre arenas movedizas… Pasan los cantos amarillados en carmesí envoltura… Pasan locos que pregonan vanamente su inocencia… Viene de lejos también la mentira con sus múltiples atuendos…
Pasa lenta la Injusticia que cambió de maquillaje… Detrás viene el gris tormento de los pueblos sometidos…
Una brújula siniestra señalando siempre al Norte… La justicia con sus ríos siempre fuera de su cauce… Pasan mudos los ayes lastimeros de los humanos pensantes…
He despertado de pronto y estoy de nuevo entre las cuatro paredes de un mundo sin horizontes…
22
Brisas de
Brisas de
otro Estío
otro Estío
Brisas de
otro Estío
Yo soy el forastero que te amaba en la distancia Aquel que transitaba por los bordes de tu abismo…
Yo soy el ruiseñor que te mendigaba el agua Mientras la luna cubría de plata tu casual olvido…
Yo soy el centinela de tu más cerrada noche El que esperaba siempre alerta tu estival mirada…
Yo soy aquel que soñaba hacerse uno contigo El hombre que escribe estos versos para tus noches calladas…
Yo soy el trovador de tu esquina, El eco triste de tu azul sonrisa, El que remienda tus cansadas armonías,
El pasajero de tu olvido…. El cantor de tus mañanas….
Yo soy simplemente el que te ama…………/