Horizonte Vertical
Dos relatos fantasmales de Juan Olivo
Duglas Moreno
la bala ensalmada con la que le disparó al Diablo. Mire, anote esto ahí -me asombró con sus palabras-hasta la sangre de Satanás es negra. Hace unos días, fui a su casa, allá en Callejón, y mientras su señora Basilicia nos hacía un café, me entregó estos relatos breves que hoy pongo a la disposición de ustedes, estimados lectores. Espero que los disfruten.
marranera y cuando iba alguna persona, ya oscureciendo, le salían ese poco de cochinos y no dejaban pasar a nadie. Se ponían alrededor de la gente. A veces se iban llevando a uno y llevándolo, hasta ponerlo lejos del pueblo. Para poder pasar, la gente tenía que decir algo, pero no se sabe qué le decían.
EL MUERTO DE LA CEIBA
al suelo desmayao. La familia tuvo que ayudarlo, estaba asombrado. Parecía un papel, de lo blanco que estaba.
Horizonte Vertical
La sociedad de los hombres alfombras
vivencias buenas. Que sus vidas eran como esos barcos milenarios surcando los mares del mundo, que apenas pasan, se alejan y su rastro espumoso y blanco se pierde
rápidamente en inquietas
dignidad completa para que se la pisotearan.
casa. Se sentían héroes aplastando a la gente que tenían la cara y el alma hecha de una alfombrilla perpetua.
piedras; pero ya no seremos parajes para su descanso. Cuando
los pisalfombras despertaron