Proyecto: Conservación de la Vida Silvestre en la Amazonia Peruana de
Loreto (convenio WCS-DICE)
Reporte Técnico 2006
Estado actual de las especies paisajísticas de fauna silvestre y del monitoreo a
grupos de manejo de la cuenca del Samiria – RNPS
Por: Richard Bodmer, Pablo Puertas, Pedro Pérez, Claudia Ríos, Annie Escobedo, Alfredo Dosantos, Maribel Recharte, Willy Flores, Freddy Arévalo, Lourdes Ruck, Miguel Antúnez,
Zina Valverde, Luis Moya Jr. y Genoveva Freitas
IQUITOS - PERU
CONTENIDO
AGRADECIMIENTO... 9
I. INTRODUCCIÓN ... 9
II. AREAS DE TRABAJO ... 13
III. METODOLOGÍA... 18
3.1Censo de mamíferos terrestres y arborícolas ... 18
3.2Censo del manatí ó vacamarina ... 19
3.3Censo del lobo de río ... 19
3.4Censo de delfines ... 20
3.5Censo de tortugas acuáticas ... 21
3.5.1Censo de taricayas ... 21
3.5.2Monitoreo al programa de manejo de quelonios acuáticos en playas artificiales ... 22
3.5.2.1Zonas de manejo ... 22
3.5.2.2Control y protección de la zona de recolección ... 22
3.5.2.3Acondicionamiento de playas naturales ... 23
3.5.2.4Técnica de propagación artificial de crías ... 23
3.5.2.4.1 Preparación del banco de incubación ... 23
3.5.2.4.2 Preparación del terreno ... 23
3.5.2.4.3 Construcción del banco de incubación artificial . 23 3.5.2.4.4 Construcción del cerco de protección ... 24
3.5.2.4.5 Recolección, transporte, selección y siembra de huevos ... 24 3.5.2.4.5.1Recolección ... 24 3.5.2.4.5.2Transporte ... 25 3.5.2.4.5.3Selección ... 25 3.5.2.4.5.4Siembra ... 26 3.5.2.4.5.5Incubación y eclosión ... 27 3.5.2.4.5.6Salida de crías ... 27
3.5.2.4.6 Estabulación y liberación de crías ... 28
3.6Censo de caimanes ... 29
3.7Censo de guacamayos y aves acuáticas ... 30
3.7.1Censo de guacamayos ... 30
3.7.2Censo de aves acuáticas ... 30
3.8Evaluación de peces ... 31
3.8.1Metodología empleada ... 31
3.9Trabajo con comunidades y grupos de manejo ... 33
3.9.1 El método participativo ... 33
3.9.1.1 Reuniones de coordinación institucional, comunal y con grupos de manejo ... 34
3.9.1.2 Diálogos interactivos ... 35
3.9.1.3 Capacitación a comuneros e integrantes de grupos de manejo ... 36
3.9.1.4 Registros de caza ... 36
3.9.2 Aplicación de encuestas semi-estructuradas ... 36
3.9.3 Difusión de folletos explicativos ... 36
IV. RESULTADOS ... 38
4.1Animales de caza ... 38
4.1.1 Densidad poblacional ... 38
4.1.2 Especies mas abundantes por zonas de caza ... 41
4.1.3 Densidad poblacional de mamíferos y aves de caza ... 46
4.1.4 Tendencias poblacionales... 47
4.2El manatí ó vacamarina ... 48
4.2.1 Dieta ... 48
4.2.2 Abundancia ... 49
4.3El lobo de río ... 50
4.3.1 Dieta y abundancia en las cuencas del Samiria y Yanayacu Pucate... 50
4.4Delfines ... 53
4.4.1 Abundancia de delfines ... 53
4.4.2 Estructura poblacional... 53
4.4.3 Comportamiento de delfines... 54
4.4.4 Comparación entre diferentes zonas de muestreo... 55
4.4.5 Mortalidad de delfines por redes de pesca ... 56
4.5Tortugas acuáticas ... 57
4.5.1 Densidad poblacional ... 57
4.5.2 Relación entre la densidad y el espacio de playas... 59
4.5.3 Presencia de taricayas en la zona de caza intensa ... 59
4.6Del monitoreo al programa de manejo de quelonios acuáticos en playas artificiales ... 59
4.7Caimanes ... 63
4.7.1 Abundancia de caimanes ... 63
4.7.2 Preferencia de microhábitats... 63
4.7.3 Caimanes en la cuenca del Samiria ... 64
4.7.4 Factores que afectan la población de caimanes ... 65
4.8Guacamayos ... 66
4.8.1 Abundancia de guacamayos ... 66
4.8.2 Comparación entre zonas de muestreo ... 69
4.9Aves acuáticas de comportamiento gregario ... 71
4.9.1 Abundancia ... 71
4.9.2 Factores que influyen en la abundancia ... 72
4.10 Evaluación de peces ... 72
4.10.1 Especies capturadas... 72
4.10.2 Abundancia y diversidad ... 74
4.10.3 Biomasa ... 77
4.10.4 Captura por unidad de esfuerzo (CPUE) ... 78
4.10.5 Actividades económicas y temporadas de pesca ... 79
4.10.5.1 Identificacion y uso de materiales de pesca según la temporada ... 80
4.10.5.2 Beneficio económico de la pesca en la Comunidad de Bolivar ... 80
4.10.5.3 Análisis de longitudes de captura... 81
4.10.6 Registros del paiche ... 83
4.10.7 Registros de la arahuana... 84
4.11 Del trabajo con comunidades y grupos de manejo... 85
- Comunidad de San Martín de Tipishca... 85
- Comunidad de Bolívar ... 86
- Comunidad de Santa Clara ... 86
- Comunidad de Parinari ... 86
4.11.1 De las reuniones para la elaboración de planes de manejo de fauna silvestre con comunidades y grupos de manejo ... 86
4.11.2 De los registros de caza por grupos de manejo y comunidades... 89
4.11.3 Del monitoreo al programa de manejo de tortugas... 100
V. DISCUSIÓN ... 103
5.1Estado actual de la fauna silvestre terrestre y acuática en la zona de caza intensa ... 103
5.1.1 El Manatí o vaca marina ... 103
5.1.2 El lobo de río ... 105
5.1.3 Delfines ... 107
5.1.4 Taricayas ... 108
5.1.5 Caimanes ... 110
5.1.6 Guacamayos y aves acuáticas ... 111
5.1.7 Peces ... 112
5.2Funcionalidad de la reserva ... 115
VI. CONCLUSIONES ... 117
VII. RECOMENDACIONES ... 121
VIII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 123
IX. ANEXO... 131
Anexo 1. Plan de manejo del paiche (Arapaima gigas) 2007-2011 en la cocha Caro Wiuri, Río Samiria, Reserva Nacional Pacaya-Samiria. Por la Asociación de manejo de recursos naturales ORMARENA, CARO WIURI ... 131
Anexo 2. Base de datos de los registros de especies usados para el análisis e interpretación de resultados ... 186
LISTA DE TABLAS
Tabla 1. Valores de densidad poblacional en las tres zonas de caza de la
cuenca del Samiria durante el 2006. CV: Coeficiente de variación ... 38
Tabla 2. Abundancia poblacional de guacamayos entre el 2003 al 2006 por zonas de muestreo en la cuenca del Samiria. ... 67
Tabla 3. Identificación de especies capturadas en las zonas de muestreo ... 73
Tabla 4. Zonas de pesca en cuatro zonas del Samiria... 76
Tabla 5. Diversidad de especies por tipos de hábitats ... 77
Tabla 6. CPUE por zonas de pesca en la cuenca del Samiria... 79
Tabla 7. CPUE por tipo de hábitat en la cuenca del Samiria... 79
Tabla 8. Talla promedio de captura de especies de importancia económica en la cuenca del Samiria ... 81
Tabla 9. Comunidades visitadas durante el trabajo de campo... 85
Tabla 10. Ubicación del sector de manejo de los grupos y comunidades en la cuenca del Samiria ... 86
Tabla 11. Actividades que realizan los grupos de manejo y comunidades de la cuenca del Samiria... 87
Tabla 12. Número y biomasa de especies de fauna silvestre cazadas por dos grupos de manejo y tres comunidades participantes en la cuenca del Samiria, 2006... 89
Tabla 13. Especies de animales silvestres cazados por el grupo de manejo los Curuhuinzis, entre febrero y julio del 2006 ... 90
Tabla 14. Biomasa aportada por los animales silvestres cazados por el grupo los Curuhuinzis durantes los meses de febrero a julio, 2006 ... 90
Tabla 15. Esfuerzo de caza empleada por cazadores del grupo de manejo los Curuhuinzis durante los meses de febrero a julio del 2006 ... 91
Tabla 16. Especies de animales silvestres cazados por la comunidad de Bolívar, entre febrero y julio, 2006 ... 91
Tabla 17. Biomasa aportada por los animales silvestres cazados por la comunidad de Bolívar durantes los meses de marzo a julio del 2006... 92
Tabla 18. Esfuerzo de caza empleada por cazadores de la comunidad de Bolívar durante los meses de marzo a julio, 2006 ... 92
Tabla 19. Especies de animales silvestres cazados por la comunidad de Parinari durante los meses de mayo a julio del 2006... 93
Tabla 20. Biomasa aportada por los animales silvestres cazados por la comunidad de Parinari durantes marzo a julio, 2006 ... 93
Tabla 21. Esfuerzo de caza empleada por cazadores del grupo de manejo los Curuhuinzis durante febrero a julio del 2006 ... 94
Tabla 22. Densidad de especies avistadas durante los censos en Caro Wiuri durante el 2006 ... 96
Tabla 23. Ubicación de playas naturales de anidamiento en la jurisdicción de los Puestos de Vigilancia Tacshacocha PV 2, Ungurahui PV 3, Pithecia PV4 y Santa Elena PV 5, en la cuenca del Samiria ... 101
LISTA DE FIGURAS
Figura 1. Zonas de monitoreo de la fauna silvestre en la cuenca del Samiria
(Adaptado de Aquino et al. 2001). ... 15
Figura 2. Playas de quelonios acuáticos en la jurisdicción Pithecia PV 4, en la cuenca del Samiria, Reserva Nacional Pacaya-Samiria ... 16
Figura 3. Playas de río en la jurisdicción de Ungurahui PV 3, en la cuenca del Samiria 17 Figura 4. Playas de quelonios acuáticos en la jurisdicción de Tacshacocha PV2, en la cuenca del Samiria ... 21
Figura 5. Densidad poblacional de 25 especies de mamíferos y aves de caza en tres diferentes zonas de caza de la cuenca del Samiria... 39
Figura 6. Biomasa poblacional conteniendo 25 especies de mamíferos y aves de caza en tres diferentes zonas de caza de la cuenca del Samiria... 39
Figura 7. Densidad poblacional de ungulados en tres zonas de caza en la cuenca el Samiria ... 40
Figura 8. Biomasa poblacional de ungulados en las diferentes zonas de caza en la RNPS ... 41
Figura 9. Especies con mayor biomasa poblacional en la zona de caza persistente en la RNPS ... 42
Figura 10. Especies con mayor biomasa poblacional en la zona de caza moderada en la cuenca del Samiria. ... 43
Figura 11. Especies con mayor biomasa poblacional en la zona de caza ligera en la cuenca del Samiria... 43
Figura 12. Tendencia del mono coto en la zona de caza persistente ... 44
Figura 13. Tendencia del mono coto en la zona de caza moderada... 44
Figura 14. Tendencia del mono coto en la zona de caza ligera ... 45
Figura 15. Comparación del mono choro en las diferentes zonas de caza en la cuenca del Samiria... 45
Figura 16. Tendencia del mono choro en la zona de caza ligera ... 46
Figura 17. Densidad poblacional a nivel global de las especies de mamíferos y aves de caza en la cuenca del Samiria ... 46
Figura 18. Comparación de la densidad poblacional del mono negro en la zona de caza intensa ... 47
Figura 19. Tendencia poblacional del mono coto en la cuenca del Samiria ... 47
Figura 20. Cambios poblacionales en dos especies de primates: el mono fraile (Saimiri boliviensis) y el mono pichico (Saguinus fuscicollis) ... 48
Figura 21. Plantas registradas en los comederos del manatí ó vaca marina en temporada de creciente del río Samiria ... 49
Figura 22. Comparación de individuos avistados en la parte media de la cuenca del Samiria en diferentes temporadas hidrológicas ... 50
Figura 23. Tendencia poblacional del manatí ó vaca marina (Trichechus inunguis) en la zona media y baja del rio Samiria ... 50
Figura 24. Avistamientos del lobo de río (Pteronura brasiliensis), en las inmediaciones del PV1 Shiringal. ... 51
Figura 25. Avistamientos del lobo de río realizados en la cuenca de los ríos Samiria y Yanayacu Pucate. ... 52
Figura 26. Tendencia del crecimiento poblacional del lobo de río (Pteronura brasiliensis), en la cuenca del río Samiria ... 52
Figura 27. Densidades de delfines de río en las inmediaciones del PV1 Shiringal ... 53
Figura 29. Comportamiento de delfines de río en la zona del PV Shiringal, río
Samiria ... 54
Figura 30. Comparación de densidades entre zonas de muestreo a lo largo del río Samiria ... 55
Figura 31. Densidad poblacional de taricayas en tres zonas de la cuenca del Samiria ... 57
Figura 32. Densidad poblacional de taricayas por tramos en el puesto de vigilancia Pithecia... 58
Figura 33. Tendencia poblacional de taricayas durante las temporadas de creciente y vaciante (2004-2006) ... 58
Figura 34. Relación entre la densidad poblacional de taricayas por tramos y el espacio de playas ... 59
Figura 35. Tendencia de nidos manejos en los puestos de vigilancia ... 60
Figura 36. Tendencia de nidos manejos por grupos de manejo y comunidades. ... 61
Figura 37. Tendencia de nidos manejos en los centros educativos... 61
Figura 38. Tendencia poblacional de taricayas y porcentaje de eclosión. ... 62
Figura 39. Tendencia del éxito de eclosión en el programa de quelonios. ... 62
Figura 40. Abundancia de caimanes en las zonas de muestreo de Shiringal y Tacshacocha... 63
Figura 41. Porcentajes de ocurrencias de las tres especies de caimanes en los diferentes microhábitats en la zona de intensa caza. ... 64
Figura 42. Población de las tres especies de caimanes en las diferentes zonas de muestreo de la cuenca del Samiria ... 65
Figura 43. Relación entre el número de guacamayos avistasdos y el esfuerzo realizado ... 66
Figura 44. Abundancia relativa (individuos/punto) de guacamayos en tres zonas evaluadas del río Samiria entre agosto y setiembre, 2006 ... 67
Figura 45. Comparación de guacamayos en la zona de caza ligera entre el 2003 y 2006. ... 68
Figura 46. Comparación de abundancias de Ara ararauna en el tiempo en la zona de caza ligera... 68
Figura 47. Comparación de abundancias de Ara macao y A. chloroptera en el tiempo en la zona de caza ligera... 69
Figura 48. Comparación de abundancias de guacamayos en las zonas de muestreo del río Samiria ... 71
Figura 49. Abundancia relativa de Phalacrocorax olivaceus y Casmerodius alba en las inmediaciones de San Martín de Tipishca en agosto del 2006 ... 71
Figura 50. Número de individuos registrados de Casmerodius alba en las inmediaciones de San Martín de Tipishca, río Samiria, 2006 ... 72
Figura 51. Tendencia de especies capturadas reportadas para la reserva y en este trabajo ... 74
Figura 52. Dominancia de especies por capturas en la cuenca del Samiria... 74
Figura 53. Abundancia por zonas de pesca en la cuenca del Samiria... 75
Figura 54. Abundancia de individuos por tipo de hábitats en la cuenca del Samiria .... 75
Figura 55. Tendencia de las capturas por tipo de hábitats ... 76
Figura 56. Diversidad por zonas de pesca en la cuenca del Samiria. ... 77
Figura 57. Diversidad de especies por hábitats en el 2006 ... 77
Figura 58. Aporte de biomasa por especie en la cuenca del Samiria. ... 78
Figura 59. Biomasa por zonas de pesca y hábitat en la cuenca del Samiria. ... 78
Figura 61. Frecuencia de la longitud de captura de Prochilodus nigricans ... 81
Figura 62. Frecuencia de la longitud de captura de Mylossoma sp. en la cuenca del Samiria ... 82
Figura 63. Frecuencia de la longitud de captura de Brycon erythropterum... 82
Figura 64. Estructura poblacional del paiche en Caro Wiuri... 83
Figura 65. Porcentaje de observaciones de paiche por zonas de muestreo ... 83
Figura 66. Tendencia de densidades del paiche en Caro Wiuri, río Samiria ... 84
Figura 67. Longitudes calculadas para la arahuana (Osteoglossum bicirrhosum)... 84
Figura 68. Densidad promedio de primates en la zona de Caro Wiuri durante el 2006 ... 98
Figura 69. Densidad promedio de Dasyprocta fuliginosa y Sciurus spadiceus en la zona de Caro Wiuri... 98
Figura 70. Densidad promedio de aves de caza presentes en la zona de manejo de Caro Wiuri. ... 100
LISTA DE FOTOS Foto 1. Playas artificiales construidas para el manejo de nidadas de quelonios acuáticos ... 23
Foto 2. Construcción del cerco de protección... 24
Foto 3. Sondeo de huevos de quelonios... 24
Foto 4. Recolección de nidadas en playas naturales ... 25
Foto 5. Transporte de nidadas a playas artificiales ... 25
Foto 6. Selección de huevos para reanidación ... 26
Foto 7. Construcción de nidos artificiales y siembra de huevos... 26
Foto 8. Siembra de huevos y cierre de nidos para la incubación ... 26
Foto 9. Ubicación de nidos en una playa artificial... 27
Foto 10. Incubacion de nidos en playas artificiales ... 27
Foto 11. Selección de crias de nidos artificiales. ... 27
Foto 12. Salida de crias de taricayas ... 27
Foto 13. Nidos después de la eclosión. ... 27
Foto 14. Crias de taricayas eclosionadas en playas artificiales ... 28
Foto 15. Selección de crias para su estabulación ... 28
Foto 16. Estabulación de crias para la liberación ... 28
Foto 17. Liberación de crias de taricayas en el río Samiria ... 29
Foto 18. Individuo de Inia geoffrensis encontrado muerto frente a la comunidad de Bolivar, río Samiria ... 56
Foto 19. Viales construidos por taladores ilegales en las cercanías al puesto de vigilancia Pithecia ... 70
Foto 20. Reunión con los integrantes del grupo ORMARENA Caro Wiuri ... 94
Foto 21. Reunión con el grupo ORMARENA Caro Wiuri y las autoridades de la comunidad de San Martín de Tipishca... 95
Foto 22. Integrante del grupo ORMARENA Caro Wiuri realizando censos terrestres en la zona fuente de la zona de manejo ... 96
AGRADECIMIENTO
En primer lugar queremos hacer llegar nuestro profundo agradecimiento a la Jefatura de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria en la persona del Blgo. Javier del Aguila en compañía del personal técnico y guardaparque que se encontraban prestando servicios en la cuenca del Samiria por las facilidades brindadas tanto concediéndonos oportunamente las autorizaciones de ingreso al área y de facilidades logísticas cuando nos tocó pernoctar en las instalaciones de los puestos de vigilancia.
Los trabajos de monitoreo de fauna silvestre y de investigación de especies paisajísticas y claves para la conservación no hubiese sido posible sin la valiosa contribución financiera, académica y logística de instituciones locales y del extranjero como de la Wildlife Conservation Society (WCS), el Durrell Institute of Conservation and Ecology de la Universidad de Kent (DICE), BSES, Earthwatch, WWF-OPP y de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP). Esto se reflejó en la activa participación del personal profesional y técnico que apoyó en todo el proceso de los trabajos de conservación de fauna silvestre desde el acopio de información hasta el análisis, redacción e interpretación de los resultados obtenidos.
Por parte de WCS va el reconocimiento a las siguientes personas: Pablo Puertas, Tula Fang, Miguel Antúnez, Maribel Recharte, Pedro Pérez, Willy Flores, Lourdes Ruck y Zina Valverde.
En representación de DICE el agradecimiento a las siguientes personas: Richard Bodmer, Mark Bowler, William Bodmer y Natalie Swan.
A FundAmazonia, en las personas de: Annie Escobedo, Freddy Arévalo, Claudia Ríos, Alfredo Dosantos, Genoveva Freitas y Luis Moya Jr.
En representación a BSES a las personas siguientes: Muhammed Maris Ahmed, Louise Alexander, James Beadle, Josephine Támara Beker, Jonathan Graham Booth, Jasmine Buck, Anna Victoria Bulbeck, Jacob Robert Butler, Bethany May Chandler, Lisa Coleman, Emma Sophie Hinde Cooke, Elizabeth Counsell, Regan Early, Paul Ross Ferguson, Megan Folley, Lucy Guile, Lain Alexander Hansom, Pippa Anderson Hayfield, Laura Henderson, Chris Horobin, Craig Robert Ingham, Katie Kewley, Tika Kohlschein, Chloe Jane Last, Jacob lan Le Bretón, Katherine Leyiand, Steven Lloyd, Aislinn Bridget McNamara, Amber Marie Mezbourian, Tessa Margaret Moran, Katherine Louise Mortimer, Madeiine J. Kathleen Raynor, Jack Richard Renninson, Portia Victoria Rhimes, Felicity Richardson, Rebecca Mary Saunders, Harry Selley, Naz Senvar, Julia Veronika Snajdr, Charlotte May Snead, Basil Martin Spurling, Sue Spurling, Josephine Claire Wheeler, Samuel Jonathan Wheeler, Matthew Robert Whitehead, Kerry Wilkinson, Emily Wilson, Charlotte Louise Wright , Olivia Emily Young.
A los voluntarios de Eartwatch en las personas de: Ann Altman, Paul Berkman, Shanon Chang, Nancy Collins, Amy Copian, Edén Cottee-Jones, Palmer De Peyster, Susan Dehncke, Leslie Hagan, Connie Heimann, Mark Hopkins, Lynn Kenworthy, Lan Langrish, Jenine Langrish, Anne Lonsdale, Ada Lukas, Alex Mulata, Anne Marks, Bonnie Sare, Mirilla Zuidgeest, Jorge Arteaga, Arlena Bames, Madelene Columbus, Jerry Colyer, Nancy Grane, Bruce Feay, Mary Feay, Dawn Hannay, Bill Kinsey, Sylvia Morrison, Genevieve Pearson, Gilbert Schweser, Katia Spicer, Warren Stortroen, Meric Tarim, Marlene Rae Taylor,
Leonard W. Taylor, Anna Voeks, Yigit Yigiter, Sandra Breil, Henry Browne, Maureen Chapman, Amali De Silva, Norma Fraser, Brian Geldard, Incola Green, Genevieve Henry, Claire Hurren, Judy Johanson, Catherine Jubb, Ardella Kemmler, Ronald Kratzer, Salfy Newcomer, Susan Robbins, Graham Strange, Simon Wiese y Keiko Yanagihara.
A la UNAP, a los profesores Janeth Braga y Roberto Pezo, así como a los estudiantes de la Facultad de Ciencias Biológicas como son: Rina Soria, Walter Maldonado, Lourdes Saenz, Mariano Alves, Mario Yomona, Magaly Rengifo, Gabriela Baluarte y Peggy Pereyra.
Por el valioso apoyo logístico proporcionado expresamos nuestro agradecimiento a los tripulantes que participaron en las diversas expediciones de campo como son: Alvaro Ocampo, Jhony Ruiz, Mario Pacaya, Miguel Cabello, José Manuel Bardales, Seminario Ramírez, Jhon Lewis Rivas, Rodolfo Paredes, Alberto Paredes, Lucre Tapayuri, Ismael Macedo, Oseas Rojas, Felipe Cabanillas, Santos Pacaya y Segundo Ocampo; a los mecánicos : José Enrique Yumbato y José Pfenning; a los electricistas, Wilson Mori y Marcelo López ; gasfitero, Claudio Leveau y al carpintero Pastor Tuanama; a la enfermera, Jerly Yumbato, al personal de limpieza y cocina : Betsy del Aguila, Elva Mery Panduro, Gilia Chanchari, Gloria Torres, Iracema Amasifuen. Asimismo, a los guías y asistente de campo: Odilio Ricopa, Gabriel Caritimari, Carlos Caritimari, Anderson Cariajano, Rister Guevara, Justin Pinedo, Mercedes Córdova, Werner Souza, Randy Escobedo, Néstor Meléndez, Genis Huanaquiri e Idelfonso Tamani.
Especial gradecimiento a AmazonEco E.I.R.L. quien brindó las facilidades logísticas con las embarcaciones fluviales de investigación científica como son “B/F Nutria”, “M/F Lobo de Río” y “M/F Ayapua”.
Finalmente, por su valiosa colaboración participando en las acciones de manejo de fauna silvestre con grupos de manejo y a nivel comunal va nuestro reconocimiento a los comuneros, dirigentes y autoridades comunales, en especial a las comunidades participantes de Bolivar, San Martín de Tipishca, Nueva Arica, Leoncio Prado, Santa Clara y Parinari. Así como a los grupos de manejo: ORMARENA Caro Wiuri y Los Curuhuinzi.
Nuestras disculpas del caso por la omisión involuntaria que podría causar el no mencionar en la innumerable lista de personas e instituciones que de una u otra manera hicieron posible la realización de los objetivos propuestos y que son mencionados en el presente documento técnico como contribución al éxito y funcionalidad de una de la más importante área natural protegida del país.
I. INTRODUCCIÓN
La Reserva Nacional Pacaya-Samiria (RNPS) es el área natural protegida mas grande de la Amazonía Peruana, constituida por el 96% de bosques inundables (COREPASA 1986), teniendo como objetivo proteger y conservar la biodiversidad acuática y terrestre de la Amazonía Peruana (INRENA 2000). Alberga a muchas comunidades indígenas que viven alrededor de los límites de la Reserva, las cuales hacen uso de los recursos naturales.
Actualmente se viene implementando programas de manejo involucrando a las comunidades indígenas y mestizas organizadas en grupos de manejo, siendo ellos los responsables de manejar y usar en forma sostenible especies claves, así como el de proteger el área y los recursos naturales tales como el paiche, quelonios acuáticos, entre otras especies importantes de la fauna silvestre.
La fauna silvestre ha sido tradicionalmente usada en la Amazonía Peruana y constituye un recurso importante para la mayoría de las poblaciones rurales (Bodmer y Pezo 2001). El uso sostenible de la fauna silvestre es una herramienta importante de conservación, porque permite valorar los bosques amazónicos intactos (Freese 1997). Sin embargo, la sobrecaza de animales silvestres conduce a disminuir el valor de los bosques intactos y a la pérdida de futuros beneficios económicos (Robinson y Bennett 2000).
La sobrecaza de mamíferos y aves tiene impacto perjudicial en la estructura del bosque y más aún en la biodiversidad. Los mamíferos cumplen una función importante en el ecosistema, como dispersadores de semillas y como controladores biológicos en la depredación de semillas. La estructura del bosque cambia cuando los mamíferos de tamaño grande son sobrecazados, y por consiguiente, su impacto causa estragos en la biodiversidad. Asimismo, los caimanes, conforman el eslabón principal en la cadena trófica de los cuerpos de agua, como lagos y rios. Las heces de los caimanes constituye un recurso importante a diversas especies de algas, que son a su vez la base alimenticia de la fauna acuática.
En los programas de conservación, el éxito del manejo de fauna silvestre depende en gran medida del conocimiento de la estructura y función de las respectivas poblaciones y ante todo de las variaciones en el tiempo. Este conocimiento permite predecir hasta cierto punto las tendencias de una población, así como orientar su desarrollo hacia la dirección deseada. Una manera sencilla del conocimiento poblacional se realiza mediante la estimación de la abundancia a intervalos regulares, esta práctica constituye la base del manejo de muchas poblaciones de fauna silvestre (Ojasti, 2000, Walker et
al., 2000). El monitoreo poblacional permite detectar respuestas ante cambios
ambientales, y puede centrarse en especies particularmente sensibles, las mismas que son usadas como especies indicadoras de la estabilidad de comunidades biológicas en el tiempo (Primack 2001).
La estimación de la abundancia poblacional es una herramienta versátil y valiosa en la toma de decisiones, en el seguimiento de planes de manejo y es al mismo tiempo un criterio rector a considerar en las investigaciones de fauna silvestre (Ojasti, 2000). En tal sentido, en este reporte se examina el impacto que están causando los diferentes actores involucrados en la zona de subsistencia o zona de caza intensa, del río Samiria, comprensión de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, así como el de determinar las
variaciones en el tiempo. Ello, como un aporte a la gestión de la reserva, para la toma de decisiones mas apropiadas y de brindar apoyo técnico a la población local en el manejo y conservación de fauna silvstre.
II. AREAS DE TRABAJO
La Reserva Nacional Pacaya-Samiria (RNPS) es una de las áreas protegidas más grandes del Perú y de la cuenca Amazónica, albergando más de 2,000 km2 de bosque tropical amazónico (Dourojeanni y Ponce 1978, COREPASA 1986), está situada en el noreste de la Amazonía Peruana, en la región de Loreto. Esta reserva fue designada como un área protegida para conservar la diversidad de los ecosistemas de várzea (Dourojeanni y Ponce 1986), y a los mamíferos como prioridad (CDC 1993). Asimismo, fue declarada humedal de importancia internacional por las cantidades significativas de aves que alberga.
Uno de los elementos más destacados de la reserva es su hidrografía y la dinámica fluvial. Los grandes ríos que limitan la reserva son el Ucayali y el Marañón que juntos forman el Amazonas, en cuya confluencia comienza la reserva. La gran planicie baja de estos majestuosos ríos formaron los bosques inundables de la reserva que permanecen inundados entre 2 a 6 meses al año (Junk y Furch 1985).
Tanto el Marañón como el Ucayali, se originan de los andes montañosos, el Ucayali tiene su cabecera en el río Urubamba, en las cercanías de Machupicchu en Cuzco (COREPASA 1986, Rodríguez et al. 1995, INRENA 2000). Los ríos que vienen de los andes son ricos en sedimentos los cuales vienen arrastrándose de las rocas montañosas, dándole un color marrón-blancuzco. Las aguas ricas en nutrientes fluyen a través del bosque de tal forma que son depositados en el suelo del bosque y al mismo tiempo, el agua se impregna de taninos provenientes de las hojarascas, el mismo proceso que le da al agua una coloración de té (Pires y Prance 1985).
Uno de los afluentes principales del río Marañón es el Samiria, y recorre el corazón de la Reserva Nacional Pacaya-Samiria y está formada del agua que fluye a través del bosque inundable teniendo una coloración aparentemente oscura, pero que químicamente corresponde al sistema de aguas blancas (Junk y Furch 1995).
El río Samiria nace en las proximidades de la divisoria de aguas entre los ríos Huallaga y Ucayali y corre en dirección Noreste para vertir sus aguas en el río Marañón, teniendo como principales tributarios a las quebradas Tibilo y Yuracyacu, ambas de aguas blancas y quebradas Alegría, Ungurahuillo, Ungurahui, Yanayacu Grande, Huishto Yanayacu y Yanayaquillo, que son mas bien de aguas negras y tienen como nacientes a los aguajales, renacales y cochas (INRENA 2000). La fisiografía en su mayor parte es casi plana, en llanura o depresión que se inunda estacionalmente por agua negra y blanca de los ríos y lagos cuyo drenaje y escorrentia es lenta y a veces deficiente y nula como en los matorrales o chavascales.
El bosque de altura está presente en el extremo suroccidental, cercana a la divisoria de las cuencas de los ríos Ucayali y Huallaga. El bosque en general es de tipo primario con predominancia del bosque de várzea. Entre las formaciones vegetales destaca por su mayor extensión el bosque de llanura sobre las restingas y matorrales o chavascales. Cerca de la confluencia con el río Marañón se encuentran asentados caseríos en cuyos alrededores existen bosques secundarios, purmas (chacras en abandono) y campos de cultivo pero en pequeñas extensiones (Aquino et al. 2001).
La fauna terrestre y acuática en esta cuenca se viene recuperando significativamente desde décadas pasadas como es el caso de las poblaciones de delfines de río, manatíes,
lobo de río, caimanes, tortugas de río, pecaríes, venados, guacamayos, entre otras especies indicadoras y claves para la conservación (Bodmer et al. 2005).
La RNPS, está ubicada en la llanura amazónica, región de Loreto, entre 90-115 m.s.n.m. abarcando las cuencas de los ríos Samiria y Pacaya, la margen derecha del curso inferior del río Marañón, la margen izquierda del canal de Puinahua y del curso inferior del Ucayali; dentro del área se encuentran varias quebradas mayores, siendo Yanayacu Pucate la mas importante. Según Holdridge, pertenece a la zona de vida de Bosque Húmedo Tropical, con temperaturas diarias media máxima de 32ºC y media mínima de 23ºC y precipitación anual entre 2,000 – 4000 mm. Estas condiciones permiten que la reserva tenga una alta diversidad de flora y fauna silvestre y una gran riqueza de vida acuática (Rodríguez et al. 1995, Soini et al. 1996).
Asimismo, la RNPS esta dominada por depósitos aluviales cuaternarios tanto del holoceno como del pleistoceno. La primera unidad, la más reciente, domina el área al sur y al este del rio Samiria, incluyendo la cuenca del Pastaza y la margen izquierda del Ucayali, así como bandas estrechas a lo largo de los ríos Samiria y Marañón. En cambio, la unidad del pelistoceno se encuentra ubicada entre los ríos Marañón y Samiria y en las cabeceras de los ríos Pacaya y Samiria (Rodríguez et al. 1995).
Evaluaciones para determinar el impacto de la caza fueron realizadas en áreas con caza intensiva o persistente y áreas que tuvieron caza moderada. Estas áreas con caza fueron comparadas a los de ligera caza, ambas dentro de los bosques inundables de la cuenca del río Samiria. Este diseño dependió de la información colectada durante los estudios previos. Los estudios de presión de caza usaron la participación de los cazadores con registros de caza colectados (Aquino et al. 2001).
La representación de las zonas de monitoreo de la caza está basada en los criterios siguiendo las consideraciones descritas por Aquino et al. (2001) que son : Caza ligera: incluye zonas silvestre, de protección y recuperación; siendo las dos primeras zonas las que dominan en esta categoría de cacería. Caza moderada: incluye zonas silvestres, de protección, recuperación y uso directo; siendo las zonas con mayor extensión la protección, uso directo y recuperación. Caza intensa o persistente: incluye la zona de protección, uso directo, uso especial y recuperación. De ellas, las zonas de protección y uso directo son las que predominan (Fig 1).
La evaluación de quelonios acuáticos se realizó en la zona de la estación biológica “Pithecia”, la cual está ubicada en las coordenadas UTM 536643 E y 9423977 N, del río Samiria, en el sector del Puesto de Vigilancia 4 -PV4 (Fig 2). Según la zonificación de la reserva, se encuentra ubicada en la zona silvestre, caracterizada por ser un área que ha sufrido poca intervención humana y en las que predomina el caracter silvestre; donde es posible, además de las actividades de administración y control, la investigación científica, educación y recreación (INRENA 2000).
Figura 2. Playas de quelonios acuáticos en la jurisdicción de Pithecia PV 4, en la cuenca del Samiria, Reserva Nacional Pacaya-Samiria.
El área presenta una biodiversidad típica del bosque húmedo tropical, con tres formaciones vegetales: 1) restinga: alta y baja, con predominancia de Achras,
Astrocaryum y Hevea, 2) aguajal disperso, con predominancia de Mauritia, Euterpe y Virola y 3) yarinal: con predominancia de Phytelephas (Aquino et al. 2001).
Comprende fisiográficamente la porción angosta de una península que en la temporada de creciente entre enero y abril, es una isla temporal, debido al aumento del nivel del agua (Pacheco y Pezo 1979-80).
La Estación Biológica “Pithecia” tiene como área de influencia las jurisdicciones de los puestos de vigilancia PV3 Ungurahui y PV4 Pithecia y se encuentra dentro del subsistema complejo de orillar (Fig. 3). El mismo, que incluye las unidades ecológicas: bosque con matorrales de aguas negras, aguajales mixtos asociados con renacos, aguajales mixtos asociados con palmeras, aguajales densos, ríos de aguas negras y lagos de aguas negras, además donde se encuentra la mayor concentración de playas de desove de tortugas de rio de la cuenca del Samiria (APECO - ECO Studien 2004).
Figura 3. Playas de río en la jurisdicción de Ungurahui PV 3, en la cuenca del Samiria.
Dentro de la jurisdicción de los puestos de vigilancia se incluyen importantes cuerpos de agua de la cuenca del Samiria, entre ellos la cocha Yarina, Maldonado y Shinguito, las cuales presentan aguas negras con vegetación acuática y terrestre denominadas como: raya balsa, renacal y capirurí, donde estas asociaciones vegetales favorecen el establecimiento de zonas de refugios y protección asegurando el desove de peces y la cría de alevitos, así como contribuyen al mantenimiento y reclutamiento de las poblaciones naturales de diferentes especies de peces de importancia económica como el paiche, arahuana, gamitana, entre otras especies de fauna silvestre como lobo de río, delfines, manatí ó vaca marina, taricayas y charapas (Bodmer 2005).
Según la zonificación de la reserva, los sectores antes mencionados están considerados como zona silvestre debido a la predominancia del carácter silvestre, encontrándose especies representativas de fauna silvstre como lobo de río, charapa, vaca marina, taricaya y especies comerciales de flora como la caoba y el cedro. Al mismo tiempo, el área de influencia se encuentra en la zona de protección estricta, la cual se caracteriza por presentar ecosistemas y recursos frágiles y representativos como son los bosques de colinas, aguajales, diferentes cuerpos de agua con especies clave y de recuperación, también porque en años anteriores han sufrido daños importantes por la intervención humana y que requieren un manejo especial para recuperar su calidad y estabilidad ambiental. El mismo, que se puede lograr a través de acciones de protección, repoblamiento, reforestación y manejo(INRENA 2000).
III. METODOLOGÍA
3.1Censo de mamíferos terrestres y arborícolas
Para la realización de censos de mamíferos y aves de importancia económica se realizaron transectos lineales. Los cuales fueron aperturados previos a la ejecución del censo. Los censos consistieron en caminar por transectos entre 2 a 5 km de longitud, y muchas veces los censos fueron repetidos.
Cuando un individuo fue detectado, se anotó el día, lugar, especie, número de individuos, la distancia perpendicular del primer aimal avistado, así como el hábitat, hora, distancia recorrida, clima y comportamiento.
Actividades censales con apoyo de voluntarios
Los datos de censo fueron analizados utilizando el software DISTANCE (Thomas et
al. 2002). Este programa es especializado en el cálculo de la densidad individual o
grupal, dependiendo de la especie a analizar y necesita de por lo menos 40 avistamientos. Cuando los avistamientos fueron inferiores a 40, empleamos el método de ancho fijo.
Las actividades censales fueron realizadas en las inmediaciones de 4 puestos de vigilancia: PV1 Shiringal, PV2 Tacshacocha, PV3 Ungurahui y PV4 Pithecia. Las inmediaciones del PV1 Shiringal se caracteriza por presentar una vegetacion dominada mayormente por la palmera Attalea tessmannii “shapaja” y Astrocaryum
murumuru “huicungo” alternado con algunas asociaciones de la palmera de aguaje
“aguajales” (Mauritia flexuosa), así como por la predominancia de heliconias en el sotobosque.
Plantas dominantes en la zona de Shiringal, como son las palmeras de huicungo (Attalea tesmannii) y de aguaje (Mauritia flexuosa).
Mientras que, las inmediaciones de Tacshacocha se caracteriza por presentar el sotobosque de abierto a denso, cuyo bosque por lo general está dominado por la asociación de palmeras como Euterpe precatoria, Bactris sp., Eschweilera spp y
Scheelea cephalotes. En la zona de Ungurahui los censos se realizaron a la largo de
restingas bajas y altas. La vegetacion predominante en la restinga baja estuvo conformada por: Scheelea cephalotes, Hura crepitans, Brosimun sp., y Ficus
insipida. En la restinga alta, la vegetacion predominante estuvo representada por
arboles de porte vigoroso superando en algunos casos los 30 metros de alto, además de albergar arbustos, bejucos y plantas herbáceas de la familias Cyclantaceae, Musaceae y Singiberaceae. En la zona de Pithecia, los censos fueron realizados recorriendo las restingas altas. Entre los árboles dominantes presentes en este tipo de bosque se encuentran Achras zapote, Astrocaryum sp. y Hevea sp.
3.2Censo del manatí o vaca marina
Los censos se realizaron entre las zonas del PV3 Ungurahui (Latitud 05° 10.31, Longitud 74° 30.83), el PV2 Tacshacocha (Latitud 04° 52.70 y Longitud 74° 21.41) y la quebrada Huishto Yanayacu (Latitud 05°01.40 y Longitud 74°43.11), con la ayuda de un asistente de campo y utilizando para los recorridos una embarcación de aluminio de 3 a 4 m. de largo.
Debido a que esta especie es muy sensible a la perturbación de su hábitat, los censos se llevaron a cabo a horario matinal entre las 7:00 h a 14:00 h.
Entre la información registrada se tuvo el total recorrido, registro de evidencias directas de la especie como emisión de burbujas características, así de emergimiento mostrando ya sea el hocico ó dorso.
3.3Censo de lobo de río
Los censos se llevaron a cabo en diferentes sistemas acuáticos como ríos, quebradas y lagos o cochas, tratando de abarcar el hábitat utilizado por la especie. El área fue seleccionada por referencia de trabajos de investigación realizados con anterioridad y de pobladores locales que hicieron referencia de las especies en zonas determinadas.
Para el desplazamiento durante los recorridos censales o de transectos acuáticos, fueron empleadas embarcaciones livianas. Con la ayuda de un asistente de campo, se registraron lo siguiente: 1) evidencias directas de la presencia de la especie mediante el avistamiento de ejemplares, 2) evidencias indirectas como campamentos, madrigueras, letrinas y huellas, que fueron clasificadas como activas e inactivas. Las densidades fueron estimadas utilizando la formula del ancho fijo. Para tal fin, fue necesario colectar información sobre el ancho del río, distancia recorrida del transecto e individuos avistados.
3.4Censo de delfines
La colecta de datos se llevó a cabo en los diferentes puestos de vigilancia de la reserva en la cuenca del Samiria, entre los tramos de Ungurahui (S 05003.13; W 74039.45), Tacshacocha ( S 04052.70; W 74021.41), Shiringal (S 04043.16; W 74021.36), frente a la comunidad de Bolivar (S 04041.21; W 74020.50) y la desembocadura del Samira (S 04040.33; W 74018.23).
Cinco kilómetros de longitud fueron marcados para dos transectos: río arriba y río abajo del río Samiria, siendo nuestro punto de partida los puestos de vigilancia Ungurahui., Tacshacocha, Shiringal y frente a la comunidad de Bolivar. Cada transecto fueron censados diariamente desde las 09:00 h hasta las 14:00 h, siguiendo el curso de una línea imaginaria central del río.
Cada transecto fue recorrido en un bote de acero de tamaño mediano de nombre Fitzcarraldo e impulsado por un motor petrolero de 15 hp. El registro de datos incluyó: especie, tamaño de grupo, composición de grupo en los estadíos de adulto, juvenil y cria; comportamiento ya sea nadando, jugando, pescando ó apareándose; hora de avistamiento, localización el mismo que fue fijando la posición con un GPS, fecha del censo, nombre del transecto ya sea aguas arriba ó aguas abajo del PV referencial, tiempo de inicio y término de censo, distancia o longitud recorrida y condiciones climáticas como soleado, nublado, parcialmente nublado, ó lluvioso.
Logística empleada en el censo de delfines
Los datos colectados fueron analizados con la Fórmula de ancho fijo:
Donde:
D = Densidad (individuos/km2) N = Número de individuos o grupos A = Ancho propuesto para la especie (km) L = Longitud recorrida (km)
2 = Constante que indica que el muestreo se realizó a ambos lados del transecto, en caso que el muestreo se realiza a un solo lado la constante sería 1.
Con ayuda del asistente de campo se realizaron las observaciones con binoculares Tasco 87M/1000M con el fin de detectar a los delfines que no podían ser visualizados. AL N D 2 =
3.5Censo de tortugas acuáticas
3.5.1 Censos de taricayas
Los censos de taricaya, se realizaron en la parte media y baja de la cuenca del Samiria, comprendiendo las zonas de Pithecia, Ungurahui y Tacshacocha (Fig. 2, 3 y 4). Durante los censos se realizaron recorridos en embarcaciones pequeñas de madera para facilitar el desplazamiento sigiloso, siguiendo una línea imaginaria por el centro del río.
Figura 4. Playas de quelonios acuáticos en la jurisdicción de Tacshacocha PV2, en la cuenca del Samiria.
Se colectaron datos sobre la especie, distancia perpendicular estimada desde la embarcación al sitio de avistamiento de la tortuga, número de individuos, hábitat, hora y ancho del cuerpo de agua. Para facilitar la observación se emplearon binoculares cuando los individuos se encontraban soleándose a más de 50 m de distancia.
La clasificación de microhábitat fue realizada considerando la presencia de enmarañados de palos y troncos caídos “palizadas”, troncos flotantes, playas y cualquier estructura sólida que sobresalga del cuerpo de agua. De manera paralela se realizaron censos en los canales, usando estos datos para el análisis del índice de abundancia.
La técnica de monitoreo mediante censos se considera funcional para determinar la abundancia de taricayas por sectores en la cuenca Samiria. Esta se realizó durante la temporada de desove, considerando a que acostumbran a solearse a diario sobre sustratos de árboles y ramas caídas ubicadas en las cochas y cauce del río y a orillas de las playas. Estas evaluaciones se realizaron durante las horas más calurosas del día, entre las 12.00 h a 16.00 h. El censo consistió en hacer recorridos diarios en canoa (entre 1 o 2 recorridos por 10 días) en tramos determinados que comprendieron entre 5 a 10 kilómetros.
3.5.2 Monitoreo al programa de manejo de quelonios acuáticos en playas artificiales
Para este fin se sostuvieron reuniones con el personal guardaparque de la cuenca del Samiria donde se informó sobre las actividades a realizar en lo referente al monitoreo del programa de manejo de tortugas acuáticas a realizar, donde se explicó en detalle sobre la colecta de información necesaria.
La colecta de información se realizó mediante el empleo de fichas de registro de nidadas en los puestos de vigilancia, el cual fue debidamente coordinado con los resposables de los puestos de vigilancia y el jefe de cuenca. Las coordinaciones fueron realizadas por radiofonia y mediante visitas a los puestos de vigilancia para contar con la información necesaria y esclarecer dudas que hubieran sobre la aplicación de las fichas de registro.
La información registrada fue sobre las características de las playas artificiales, número de nidadas, número de individuos eclosionados, porcentaje de mortandad e individuos liberados.
Así mismo tiempo, el manejo de taricayas en playas artificiales fue otra de las actividades realizadas con los grupos de manejo de la cuenca en apoyo al personal guardaparque en los puestos de vigilancia y en algunos casos en sus sector de manejo, como retribución al compromiso y apoyo brindado. A su vez, la jefatura de la reserva da una cuota de huevos no viables para que puedan ser aprovechadas por los integrantes del grupo ya sea para su consumo ó venta de mercado.
3.5.2.1Zonas de manejo
El manejo de las nidadas de taricaya se realizó en la cuenca del Samiria, en las áreas designadas por la jefatura de la reserva a los grupos organizados y en los puestos de vigilancia ó de control por guardaparques. En ella, se pueden apreciar los lugares de desove de diferentes texturas, en las orilla del río Samiria como son: 1) playas de arena, 2) playas de hojarasca, 3) orillas arenosas de barranco, 4) orillas de hojarasca de barranco, 5) cima arenosa de barranco, 6) cima de hojarasca de barranco, 7) barrial.
3.5.2.2Control y protección de la zona de recolección
Esta actividad se ejecutó durante la temporada de desove entre los meses de junio a octubre del año en curso, para lo cual se realizaron patrullajes a lo largo del río Samiria y afluentes, estableciendo puestos volantes en sitios estratégicos, con la finalidad de tener un mejor control y asegurar el mayor éxito en la recolección de nidadas. La lección aprendida en el desarrollo de esta actividad permitió aseverar que mediante un buen control y protección y a mayor nidadas recolectadas el éxito será mayor con un mayor número de huevos y/o crías aprovechadas.
3.5.2.3Acondicionamiento de playas naturales
Esta actividad se realizó durante las primeras semanas del mes de junio, cuando el nivel del río comenzó a descender y para no interferir con los meses de mayor desove de taricaya. La adecuación de los lugares de desove ya sea en playas de arena, playas de hojarasca, orillas arenosa de barranco, orillas de hojarasca de barranco, cima arenosa de barranco, cima de hojarasca de barranco, barrial, en adición también se procedió a la erradicación de malezas condición que favorece en una mayor postura de la taricaya.
3.5.2.4Técnica de propagación artificial de crías
Para la propagación artificial de crías se realizaron las acciones siguientes:
3.5.2.4.1 Preparación del banco de incubación
El lugar es abierto y libre de árboles o construcciones cercanas, de tal modo que el banco de arena estuvo expuesto a los rayos del sol durante las horas del día. Esta labor fue realizada en un terreno plano o en una vertiente con un buen drenaje durante la temporada de incubación.
3.5.2.4.2 Preparación del terreno
El terreno elegido fue librado de cobertura vegetal, dejando el suelo totalmente desnudo y sin raíces. De haber nidos de hormigas se los erradicó.
3.5.2.4.3 Construcción del banco de incubación artificial
Para este fue construído un marco cuadrado o rectangular para la contención de arena, utilizando ponas, tablas, o cualquier madera redonda disponible como por ejemplo el tronco de cetico.
Los marcos tuvieron una altura mínima de 45 cm. Las primeras dos maderas fueron colocadas cerca al suelo, en un ancho de estrechés entre 8 a 10 cm cada uno. Ello, con el fin de evitar que el mal drenaje del terreno plano haga perder las nidadas conteniendo huevos viables sembrados. La extensión del marco dependió del número total de nidadas que se requirió sembrar, por ejemplo, para sembrar 200 nidadas (unos 6000 huevos) se necesitó un banco de por lo menos 5m de ancho por 6m de largo (ver foto 1). La arena que se utiliza debe ser la más pura y limpia posible, es decir sin restos de raíces, hojarasca, cáscara de huevos, etc.
Foto 1. Playas artificiales construidas para el manejo de nidadas de quelonios acuáticos.
3.5.2.4.4 Construcción del cerco de protección
Para proteger el banco de incubación contra depredadores naturales como iguanas, entre otros, fue construído un cerco alrededor del banco, en algunos casos este cerco fue una malla metálica, caña brava u otras varilla disponible. El cerco tuvo una altura aproximada de un metro y fue colocada a una distancia de por lo menos medio metro del banco, para que en ninguna hora del día se proyecte sombra sobre los nidos (ver foto 2).
Foto 2. Construcción del cerco de protección
3.5.2.4.5 Recolección, transporte, selección y siembra de huevos
3.5.2.4.5.1 Recolección
Los huevos se obtuvieron localizando los nidos en las playas y otros lugares de desove, por las huellas características que dejaron las hembras al subir a desovar. Se ubicaron nidos sondeando cuidadosamente el suelo con una varita, o simplemente presionando suavemente la superficie del suelo con el talón cuando las huellas no eran nítidas o eran borradas por las lluvias (fotos 3 y 4).
Foto 4. Recolección de nidadas en playas naturales
3.5.2.4.5.2 Transporte
Una vez ubicado los nidos, se procedió al excavado del suelo con las manos, extrayendo los huevos uno por uno y colocándolos cuidadosamente en una bandeja siendo el fondo previamente forrado con una capa de arena. Se tuvo en consideración mantener todo el tiempo la posición original del huevo en relación al momento de su extracción. Es decir, se evitó el volteado durante el manipuleo; porque cuanto el embrión empieza a formarse inmediatamente después del desove y cualquier cambio de la posición podría afectar este proceso.
Inmediatamente después de colocar los huevos de un nido en la bandeja, se los tapó con un poco de arena. Al colocar varias nidadas en la misma bandeja, se separaban una de la otra con una capa de arena y hojas de plantas.
Foto 5. Transporte de nidadas a playas artificiales
3.5.2.4.5.3 Selección
Esta actividad fue realizada antes de proceder a la siembra en el banco de incubación artificial (Foto 6). Los huevos viables que se incubaron presentaron una manchita blanquecina que comenzó aparecer después de 24 horas de realizado el desove, ya que cada día se torna más blanquecina y no presentaban fisuras en la cáscara. Los huevos que se descartaron antes de sembrar fueron los no viables y que no presentaban la manchita blanquecina sobre la cáscara, ni fisuras en la cáscara, estaban hongueados, el tamaño era anormal. En adición, los huevos inviables eran mas grandes o muy pequeños de lo normal y el aspecto era flácido ó se encontraban rotos.
Foto 6. Selección de huevos para reanidación
3.5.2.4.5.4 Siembra
Para la siembrar de huevos en el banco de incubación se excavó a mano un hoyo en la arena en forma y tamaño parecidos a las de los nidos naturales y la profundidad dependía de la cantidad de huevos a sembrar (Foto 7). Luego se colocaron los huevos uno por uno, siempre manteniendo su posición original, y en seguida se cubrió el nido con arena compactándola un poco con las manos y formando una cúpula de arena bien compactada sobre el nido a unos 5 cm de alto (Foto 8). El espacio entre nidos contiguos de una fila estaban entre 20 cm y entre filas sucesivas a un espacio de 30 cm (Foto 9).
Foto 7. Construcción de nidos artificiales y siembra de huevos
Foto 9. Ubicación de nidos en una playa artificial
3.5.2.4.5.5 Incubación y eclosión
Los huevos de taricaya se incubaron normalmente en 55 a 70 días, pero al nacer las crías no están normalmente listas para entrar al agua y tuvieron que permanecer en el nido por una semana o aún más de tiempo antes de abandonar el nido. En circunstancias normales la mayoría de las crías salieron de sus nidos entre 72 a 97 días después del desove (Fotos 10 y 11).
Foto 10. Incubacion de nidos en playas Foto 11. Selección de crias de nidos
artificiales artificiales.
3.5.2.4.5.6 Salida de crías
La salida de las crías fue observada a partir de la novena semana de incubación, normalmente salieron de noche entre las 7 y 10 pm, tanto durante o después de una caída de lluvias (Fotos 12, 13 y 14). Fue importante revisar el cerco temprano por la mañana para constatar si hubo salida de crías durante la noche y así evitar que sean presas de depredadores.
Foto 14. Crias de taricayas eclosionadas en playas artificiales
3.5.2.4.6 Estabulación y liberación de crías
Se recogieron las crías emergidas de los nidos en una bandeja con agua, procediéndose a la liberación en playas cercana a los puestos de vigilancia del río Samiria y a pocos metros de distancia del agua, ello a fin de que las crías se orienten y entren a ella (Fotos 15, 16 y 17). La liberación se realizó por la noche, con el propósito de disminuir el riesgo por depredadores.
Foto 15. Selección de crias para su estabulación
Foto 17. Liberación de crias de taricayas en el río Samiria
3.6Censo de caimanes
Las actividades se realizaron mediante censos nocturnos, el cual básicamente consistió en recorrer las orillas de los cuerpos de agua como ríos, lagos y quebradas mediante una embarcación muy liviana. Los avistamientos se realizaron con la ayuda de reflectores, los cuales indicaron la presencia de caimanes al detectar la luminosidad de los ojos.
Para tener una identificación adecuada de las especies, se tuvo que acercarse hasta cierta distancia a fin de dar mayor confiabilidad en la identificación de la especie. Cuando se divisó al animal en el agua, necesitamos acercarnos muchos más que cuando el animal estuvo fuera del agua, es decir, en playa o en banco de tierra. En en esta última instancia fue más fácil de identificarlo porque fue posible divisar el cuerpo entero del animal.
Para cada avistamiento se anotó la especie, microhábitat, hábitat en general, clase de edad, longitud total, hora, distancia del recorrida con la ayuda de un GPS.
Las capturas fueron realizadas mediante un lazo de alambre acerado sujeto a un “palo” de 2.5 m. La técnica consistió en introducir el lazo hasta el cuello y luego presionar para que el animal quede atado al “palo”, con esta técnica se pudo capturar hasta individuos de 2.5 m. También se adicionaron nudos en ambos pares de patas con la finalidad de inmovilizar al animal y manipularlo fácilmente. Las capturas se realizaron con la finalidad de tomar medidas biométricas tales como: longitud total, longitud hocico – ojo, longitud de la cabeza, longitud hocico – cloaca, sexo y peso. Los transectos acuáticos estuvieron distribuidos en los tramos siguientes: en las inmediaciones de la comunidad de San Martin de Tipishca a quebrada Yanayaquillo, en el tramo desde la comunidad de Bolivar hasta la boca del río Samiria, entre el puesto de vigilancia Shiringal: 2 km aguas abajo y hacia 8 km aguas arriba, en la zona intermedia entre Shiringal y Tacshacocha. El mismo que permitió registrar un total de 43 km de recorrido. Los tramos anteriormente mencionados, fueron agrupados de acuerdo a la cercania de las comunidades de esta forma se obtuvo dos zonas: la zona intermedia al puesto de vigilancia de Shiringal y Tacshacocha y la zona entre el puesto Shiringal y la desembocadura del rio Samiria.
Los cálculos de abundancia se realizaronn mediante la división entre el número de encuentros y la distancia recorrida.
3.7Censo de guacamayos y aves acuáticas
Los censos de guacamayos se realizaron en 3 transectos a lo largo del río samiria, dos de los transectos cercanos al PV Tacshacocha, en la zona de caza moderada, mientras que el tercer transecto se realizó en las cercanías al puesto de vigilancia Shiringal, en la zona de caza intensa.
Paralelamente se realizaron censos de aves acuáticas que frecuentaron las orillas del río Samiria. El mismo, que se efectuó entre la desembocadura del río Samiria y la isla circundante a la comunidad de San Martin de Tipishca. El censo de aves comprendió ambas márgenes del río y márgen derecha de la isla aguas arriba de la comunidad de Bolivar.
Para el desplazamiento a los sitios de acopio de información se empleó un bote de 4 m de largo accionado por un motor fuera de borda de 15 hp.
3.7.1Censo de guacamayos
El método utilizado para el censo fue el de Point Count, el mismo que fue realizado siguiendo las consideraciones descritas por Wunderley (1994) y Hostetler (2001) y consistió en identificar 11 puntos de observación, cada punto estuvo separado por una distancia aproximada de 500 metros. El tiempo empleado para cada punto de observación fue de 15 minutos, el mismo que es recomendado por Ojasti (2000). Durante el conteo se registraron aquellos guacamayos que tuvieron una distancia de detección de aproximadamente 300 metros. La abundancia se estimó mediante el conteo del número de individuos por puntos, mientras que la densidad se estimó del número de guacamayos registrados por punto, es decir calculando el número total de cada especie de guacamayo dividido por el total de puntos muestreados.
3.7.2Censo de aves acuáticas
Los censos de aves acuáticas gregarias fueron realizadas por lo general a horario vespertino.
El conteo hacia ambas márgenes de los meandros dependía del número de participantes en las actividades censales. El método adoptado consistió en contar a especies agrupadas en 10 individuos. Las especies dominantes y que fueron consideradas en los censos fueron dos: Phalacrocorax brasiliensis y
Casmerodius alba.
El análisis de datos se realizó mediante el índice de abundancia relativa, el mismo que consistió en sumar el número de individuos de cada especie luego dividirlo entre el total de la distancia recorrida y calculada en km.
Es decir, la fórmula empleada fue la siguiente:
AR = total de individuos de la especie / recorrido total (km). AR = abundancia relativa
3.8Evaluación de peces
3.8.1 Metodología empleada
Monitoreo de peces usando redes de arrastre y agallera.
Durante los muestreos de peces fueron utilizados tres tipos de materiales de pesca las mismas que son:
1) Red de arrastre usada en las playas y canales poco profundos, donde se soltaba la red con ayuda de una canoa y luego era recogida dirigiéndola hacia la orilla para la captura de los peces.
2) Red agallera o de espera colocada en forma paralela a la orilla cerca de la vegetación acuática y/o arbustos, y en forma perpendicular desde la orilla al centro del lago, siendo preferidas las orillas y recodos de los lagos para las estaciones de pesca.
3) La flecha fue usada en lugares poco profundos donde la visibilidad fue óptima, el pescador requiere de gran destreza y habilidad para el uso de esta técnica. El muestreo de captura de peces mediante esta modalidad fue realizada en la comunidad de Bolívar.
4) Los individuos capturados fueron identificados, medidos y pesados. Los datos obtenidos por cada zona de pesca fueron analizados calculando el número de especies y el número total de individuos capturados por cada estación. En adición, se cálculo el índice de esfuerzo para calcular la riqueza por cada estación.
Los datos fueron organizados y caracterizados sistemáticamente, según las zonas de pesca: a) zona de influencia de la comunidad de Bolívar, b) Tacshacocha, c) Pithecia y d) Caro Wiuri. Además, se realizaron comparaciones por tipo de habitat muestreados como: río, canal y lago, utilizando para ello la estadística descriptiva.
Para estimación de la diversidad se utilizó el índice de diversidad de Shannon-Weiner (H’), el mismo que mide el grado promedio de incertidumbre en predecir a que especie pertenecerá un individuo escogido al azar de una colección dada (Magurran 1988, Peet 1974, Baev y Penev 1995, citado por Moreno 2001).
En el caso de la productividad de peces, esta fue expresada en términos de captura por unidad de esfuerzo (CPUE). En este caso, se usó la biomasa capturada (gr) por unidad de tiempo de pesca (horas). La dinámica del CPUE en el tiempo representa un buen indicador para la abundancia y densidad actual de las poblaciones, así como el nivel de presión de pesca existente en una zona (Welcomme 1996, citado por Queiroz 2000).
En el caso del paiche, se realizaron censos para determinar las poblaciones usando el método de conteo por boyadas durante tres días consecutivos, evitándose hacer los conteos en días con mucho viento y lluvia.
El método de conteo de paiche por boyadas está basada en la habilidad de los pescadores locales para la identificación de los individuos al momento en que estos salen a respirar ó “boyar” (Castello 2004). El cual presenta una alta correlación (r = 0.98) con el método tradicional de captura – marcación – recaptura, demostrando que los pescadores tienen una gran precisión en la estimación de paiches juveniles y adultos en ambientes naturales (Viana et al 2001, citado por Bendezú 2003).
Para optimizar la identificación de los individuos se dividió el lago en sub-áreas de 100 a 200 m2, dependiendo del área del lago, de la cantidad de plantas acuáticas y de la vegetación de orilla. La observación se realizó a intervalos de 20 minutos en cada área.
Durante la evaluación se consideró a los individuos mayores de 1.0 m, los cuales fueron estimados teniendo en cuenta el tamaño de los individuos por observación directa de la región dorsal de los individuos, las frecuencias entre boyadas y el sonido que este hace al momento de salir a respirar. No se incluyeron los individuos menores a 1.0 m ya que estos fueron difíciles de estimar con precisión debido a su tamaño y alta frecuencia de boyadas. En cuanto a la arahuana, se realizaron censos nocturnos para determinar la abundancia de esta especie, así como la presencia de alevinos en Caro Wiuri usando el método de linterneo por orilla, el cual consistió en recorrer a remo en una canoa por la orilla del lago. Para observar el estadío de madurez de los huevos y larvas de la arahuana a la luz de la linterna cuando se observó un color rojo nos indicó la presencia de huevos, en cambio un rojo intenso indicó la presencia de alevinos con saco vitelino y un blanco brillante nos indicó la presencia de alevinos nadadores o voladores. Finalmente fue registrado el total de ejemplares observados, así como se registró la longitud estimada de cada individuo observado.
3.9Trabajo con comunidades y grupos de manejo
Se desarrollaron actividades con el grupo de manejo ORMARENA Caro Wiuri de la comunidad de San Martín de Tipishca, cuyo grupo se encuentra respaldada por su comunidad y motivados a continuar realizando las actividades de manejo de fauna silvestre y no están involucrados con actividades ilegales.
Se sostuvieron periódicamente reuniones con los integrantes del grupo de manejo con la finalidad de apoyarlos a escribir de manera sencilla su plan de manejo de fauna silvestre conteniendo los compromisos a contraer entre sus miembros y la comunidad.
Este documento de plan de manejo contiene información biológica sobre el uso de la fauna silvestre. Paralelamente, se sostuvieron reuniones con pobladores de aquellas comunidades interesadas en el manejo de fauna silvestre. Como punto de partida se trataron aspectos como: la presencia de especies, el nivel de uso y el interés mostrado en la recuperación de especies clavo y el uso apropiado “sostenible” de otras especies.
Principalmente, se valoró la iniciativa de los mismos comuneros para emprender trabajos colaborativos de manejo y conservación de fauna silvestre para garantizar la sostenibilidad en el tiempo en un trabajo mancomunado con la población local, representantes del Comité de Gestión y personal de la RNPS, promoviendo la libertad de opinión y acción de los participantes.
3.9.1 El método participativo
Para facilitar la toma de datos y el proceso a seguir en el desarrollo de los objetivos del proyecto, se aplicaron metodologías participativas siguiendo las consideraciones descritas por Bodmer y Puertas (2000), Puertas et al. (2000). El propósito fue el de generar interés en las comunidades locales por el manejo de recursos naturales e integrando el trabajo mancomunado a sostener entre los investigadores y extensionistas con las comunidades