Zacatecas y la sociedad Internet DR © Taberna Libraria, Editores
DR © Sergio Octavio Contreras
Edición y diseño: Juan José Macías ISBN: Hecho en México Made in Mexico
ZACATECAS
Y LA SOCIEDAD INTERNET
Zacatecas MMXIparte de la sociedad red, motivos de esta obra.
9
INTERNET: NuEvOS MEDIOS, MISMOS CONTENIDOS (PREFACIO)
L
a llegada del siglo XXI coincide con la consolidación de Internet como medio de comunicación. A partir de este momento, se extiende para diversos usos, de tal suerte que en la actualidad no concebimos parte de nuestras actividades cotidianas sin el acceso a la red. En este contexto, la expansión de Internet ha sido posible gracias a los avances tecnológicos que han propiciado una mejora en la transmisión y recepción de las señales.Es así como hemos pasado del módem –principal mo-dalidad de transmisión durante los primeros años del nuevo medio- hasta la comunicación inalámbrica que facilita la in-terconexión en tiempo y costo. De manera paralela, la expan-sión de la red se ha producido a nivel nacional y global, de tal forma que en este momento, tal como lo pronosticara Mars-hall McLuhan hace tres décadas, nos encontramos interconec-tados en una aldea global que propicia, siguiendo al mismo autor, que cada día todos sepamos más de todos.
Adicionalmente, la expansión de Internet ha traído con-sigo la proliferación de espacios dedicados a diversas temáti-cas, parte de las cuales se relaciona, directa o indirectamente, con los contenidos de los nuevos medios de comunicación.
De nueva cuenta parafraseando a McLuhan, Internet se ha constituido en una extensión de dichos medios tradiciona-les de comunicación. Y, en este sentido, uno de los usos más
1 Profesora de las universidades La Salle y Simón Bolívar, articulista de pe-riódico digital Eje Central. Ha publicado diversos trabajos relacionados con el impacto sociocultural de Internet en diversas revistas nacionales e inter-nacionales.
significativos se refiere al mundo de la información. Es fre-cuente que los espacios que prensa, radio y televisión destinan a la red amplíen al menos una parte de sus contenidos. El ries-go es caer en la repetición. Como repetición es también imitar la fórmula del periódico impreso y llevarlo a la red como un producto novedoso cuando en esencia el contenido y las pro-puestas informativas y de opinión son similares. En resumi-das cuentas, el mismo contenido se lanza desde dos propues-tas diferentes, en la mayoría de las veces presuponiendo que se trata de dos lectores distintos.
De lo hasta aquí expresado cabe resaltar dos aspectos. El primero, el extendido uso de Internet como extensión de los medios tradicionales de comunicación, con énfasis en la información. El segundo, la constante repetición de conte-nidos –y muchas veces de colaboradores- que lleva a la con-clusión de que, pudiendo innovar en este aspecto, Internet corre el riesgo de tener el mismo contenido bajo un forma-to diferente con el único plus de la actualización constan-te de dicha información. Se trata, en resumidas cuentas, de un modelo que se ha reproducido en diversas partes del mundo, cuyo éxito principal radica en la presentación a los anunciantes del número de visitantes que periódicamente registra tal o cual portal informativo asegurando así la ven-ta de espacios publiciven-tarios. Imporven-ta menos si las visiven-tas se traducen en lectura de los contenidos y, más importante aún, la opinión de los cibernautas sobre la propuesta informativa.
Los dos aspectos arriba resaltados conducen a una re-flexión sobre el lector. En el contexto arriba descrito, el des-tinatario de la información parece ocupar un lugar secunda-rio. No obstante, de manera particular los nuevos medios de comunicación debieran preocuparse por generar contenidos dirigidos a nuevos perfiles de lectores: lectores interesados en la información, que acceden a ella especialmente a través de la red y que, eventualmente, serán los que en unos años tomen las decisiones relacionadas con el destino de nuestro país.
Se trata, en resumidas cuentas, de un lector que requiere de parámetros distintos para informarse sobre temas que no
necesariamente están en el priming de las agendas informa-tivas. Dicho de otro modo, lectores que se interesan en otros asuntos más allá de los pleitos entre partidos políticos y sus consecuencias en los congresos locales y nacionales para el que, en consecuencia, es necesario pensar en una nueva agen-da informativa y en analistas que ofrezcan nuevas miraagen-das de los escenarios que se aproximan como implicación del proceso global en el local.
Finalmente, a la luz del análisis previo, es necesario re-flexionar sobre el papel de Internet en el marco de la sociedad de la información. Sabemos que diariamente se suben miles de sitios web, además de blogs y otras modalidades de produc-ción abiertas por Internet 2.0. En este contexto, el contenido adquiere un papel mucho más relevante que el que ha tenido en el marco de los medios tradicionales de comunicación. El contenido informativo no es la excepción, partiendo de las propuestas arriba esbozadas sobre las que todavía queda mu-cho por analizar. una de ellas que, a nivel global, los produc-tores de información no han concebido nuevos espacios para nuevos lectores. La esperanza, finalmente, es que los analistas que presenten los escenarios económico-políticos y sociocul-turales han comenzado a surgir. Y con ellos la esperanza de que comencemos a dirigir nuestra mirada hacia un lector que hasta ahora poco ha sido tomado en cuenta.
13
La identidad de Internet como un medio de comunicación no era inherente a la tecnología, se ha construido a través de una serie de opciones sociales.
Jannet Abbate Inventing the Internet
E
n las últimas tres décadas se registra a nivel global una nueva revolución de técnicas e innovaciones en torno a las llamadas Tecnologías de la Información y el Conocimiento (TIC), también conocidas como Nuevas Tecnologías Multime-dia (NTM) o Nuevas Tecnologías de la Información (NTI): ar-tefactos que han transformado la base material de la sociedad a un ritmo constante y desenfrenado a partir de su aplicación en las esferas de la productividad.Mientras la última revolución tecnológica (S. XvIII y S. XIX) se caracterizó por el industrialismo -cuya difusión tardó en consolidarse varias décadas- la actual revolución está mar-cada por la información y el conocimiento. En los inicios del siglo XXI la nueva revolución registró una propagación a esca-la pesca-lanetaria y penetró en poco tiempo en todos los ámbitos del desarrollo humano, generando cambios sustánciales en la economía, los sistemas jurídicos, los medios de comunicación, la forma de hacer política, la estructura laboral, la vida fami-liar y todo el campo cultural existente.
Las TIC han convertido las economías interdependientes unas de otras, el mercado local se volvió global a raíz de los cambios geopolíticos de las últimas dos décadas, principal-mente con la caída del «estatismo soviético», lo cual permi-tió el surgimiento de un modelo económico que conformó un «nuevo paradigma» social basado en el uso tecnológico2.
2 Castells Manuel, The Rise of the Network Society volume I. Blackwell Pub-lishing, GB 2000, p. 12
El crecimiento de la llamada «Sociedad de la Informa-ción», «Sociedad del Conocimiento» o «Sociedad de la Comu-nicación», floreció con movimientos tecnológicos de la década de los sesenta y setenta del siglo pasado. Este nuevo modelo social fue construido por la lógica de intereses académicos y por condiciones económicas impuestas por los países genera-dores de tecnología, quienes al instalar al resto de las naciones sus políticas a gran velocidad, dejaron a su paso comunidades desconectadas de la modernidad, carentes de infraestructura y al margen del desarrollo.
Sin embargo valdría la pena marcar una línea de discu-sión sobre los motores que generan la aparición de las tecno-logías y si es que las tecnotecno-logías son creadas con un propósito específico de dominio de la naturaleza y los procesos o bien responden a contextos de resolución de problemas sociales. ¿Existe bajo el sistema tecnológico un interés determinado, una pretensión política relacionada al poder?
una reflexión del historiador David Franklin Noble da luz sobre las penumbras que subsisten al actual desarrollo técnico3:
Cuando la gente se pregunta por qué las nuevas tecnologías parecen ser tan poco adecuadas a las necesidades humanas y sociales, asumen que es por la codicia y el deseo de po-der que motivan las personas que las diseñan y las utilizan. Ciertamente, esto tiene mucho que ver, aunque no es toda la historia. En un sustrato cultural más profundo, estas tecno-logías no se acercan a las necesidades humanas porque, en el fondo, nunca han pretendido acercarse realmente a ellas. El origen conceptual de la Sociedad de la Información tiene sus orígenes a principios de los setentas cuando el sociólogo francés Alain Touraine publicó el libro «Post-industrial socie-ty» (La sociedad postindustrial), donde advirtió sobre algunos 3 Noble, David F. La religión de la tecnología: la divinidad del hombre y el
espíritu de la invención. Editorial Paidós, Barcelona, 1999, p. 151.
cambios en las economías mundiales y su relación con la ge-neración de tecnología. Posteriormente Daniel Bell en 1973 a través de su obra «The Coming of Post-Industrial Society» (El advenimiento de la sociedad post-industrial), estableció una serie de principios sobre los que se cimienta la estructura del desarrollo de occidente.
Bell advirtió una ruptura en el cambio productivo al pasar de la industria a los servicios. En esta nueva era el valor será generado por el conocimiento y la aplicación de la informa-ción, donde aparecerá una clase diferente de profesionales y técnicos, relacionados a la ciencia, la innovación y la creación tecnológica. Bell, al igual que otros autores con ideas próxi-mas como Singelman y Lyon, explicaron en los albores de los nuevos cambios que actualmente vivimos las características de lo que definieron como la era del post-industrialismo4:
1. La consolidación de la ciencia y los valores cognoscitivos como necesidad industrial básica de la sociedad.
2. La toma de decisiones cada vez más técnicas involucra a los científicos o economistas más directamente en proce-sos políticos.
3. La intensidad de las tendencias existentes hacia la buro-cratización del trabajo intelectual crea una serie de limi-taciones a las definiciones tradicionales de los valores y empeños intelectuales.
4. La creación y la extensión de una intelligentzia técnica plantea problemas cruciales sobre la relación entre el téc-nico y el intelectual.
Durante la década de los ochenta el futurólogo Alvin Toffler desarrolló la teoría de la tercera ola al establecer que después de la segunda mitad del siglo XX la sociedad comenzó a tran-sitar hacia la era de la información ante un claro declive del industrialismo. En esta época, el sociólogo japonés Yoneji
Ma-4 Bell Daniel. El advenimiento de la sociedad post-industrial. Editorial Alian-za, Madrid 2006, p. 27.
suda a través de su obra «De la sociedad post-industrial a la socie-dad de la información» publicada en 1980, nombró primera vez el cambio actual como «sociedad de la información».
Para la década de los noventa, Manuel Castells publicó la trilogía The rise of the network society (La era de la informa-ción), donde retoma las aportaciones teóricas del post-indus-trialismo. El sociólogo español sostiene postulados sobre lo que llama «Sociedad Informacional» y «Sociedad del Conoci-miento». Touraine y Anthony Giddens consideran la obra de Castells como la aportación sociológica más importante de la época moderna para explicar el nuevo modelo contemporáneo de vida: donde las redes orientan las organizaciones, las insti-tuciones y las economías.
Las teorías sociológicas que prevalecen en la última dé-cada del siglo XX, consideran que la forma organizativa más característica de la Sociedad de la Información es Internet, tecnología con orígenes cercanos a la microingeniería, a la electrónica y a la información, basados en intereses militares, científicos y académicos de una estructura económica occi-dental que después de tres décadas fue liberada para que las sociedades pudieran utilizarla5.
Dentro de esta comunidad digitalizada, el desarrollo de Internet detonó lo que Castells nombra como «Sociedad en Red» o también «Sociedad Red»: la interconexión entre usua-rios distantes espacialmente, donde las fronteras territoriales se derrumban y las instituciones tradicionales pierden sobera-nía. Esta «Sociedad Red» se está convirtiendo en la actualidad en novedosas formas humanas de comunicación e interacción.
A pesar de que la gestación de esta tecnología fue hace va-rios lustros, la distribución de Internet se popularizó en la po-blación mundial hasta los albores de la década de los noventas del siglo pasado cuando fue abierta al público la World Wide Web (Red Global Mundial) y se convirtió en un nuevo medio de comunicación con el nivel de penetración más rápido que se haya registrado en la historia de los medios electrónicos y
5 Castells, op. cit., pág. 24.
análogos: mientras Internet alcanzó la cifra de 50 millones de usuarios en 4 años, a la televisión le llevó 13 años6.
Gráfica 1: Años que tardaron las tecnologías de comunicación social en alcanzar 50 millones de usuarios de acuerdo al Informe sobre
Desa-rrollo Humano de la Organización de las Naciones unidas (ONu)7.
4
13
16
38
Internet Televisión Computadora Radio
Teóricos y especialistas consideran que más que un sistema paralelo de comunicación, Internet es un canal de transmisión de datos con múltiples usos y fines, algunos de los cuales han derivado en «formas de vida» virtuales, e incluso en posibili-dad de desarrollo y realización personal que supera los meca-nismos de socialización tradicionales.
El poder de Internet se puede medir por la forma en la cual se manifiesta su crecimiento: para finales del año 2010 existían en el mundo más de 225 millones de sitios web y 125 millones de blogs (páginas personales), la red es un servicio que mantiene un crecimiento anual del 14%, se tenía registro
6 Abbate Janet, Inventing the Internet, Cambridge MIT Press, 1999, p. 181-220 7 Navarro, Lizy. Los periódicos on line. Editorial universitaria Potosina.
de 88.8 millones de dominios .com (asignados a portales de compañías), 13.2 millones .net (redes técnicas) y 8.6 millones .org (organismos no gubernamentales).
Hoy en día todas las áreas de la actividad humana están siendo modificadas por la intersticialidad de los usos de las TIC, la sociedad conectada a través de Internet se establece en todo el planeta en formas diversas y con consecuencias bastante diferentes para cada grupo social según su historia y cultura8 .
Las nuevas tecnologías informatizadas evolucionan en forma constante y ofrecen una gran cantidad de variantes me-joradas en sus sistemas elementales, entre las que podemos mencionar:
Internet: banda ancha, señal inalámbrica, etc. Computadoras personales.
Programas para aplicaciones y soluciones (software). Teléfono inalámbrico.
Televisión de alta definición.
Plataformas de información satelital. Sistemas de Posicionamiento Global (GPS).
América Latina, México y Zacatecas, no son ajenos a la pe-netración de estas innovaciones, dado que en la actualidad el modelo de convivencia y realización social está transitando del espacio físico o real a la «virtualidad». La comunicación y manifestación de ideas, expresiones artísticas e ideológicas pasan ahora por el filtro de la nueva tecnología. Pertenecer a la red significa to be online, formar parte de una sociedad glo-bal mediatizada, de una comunidad, de una red, de un grupo determinado de individuos conectados por intereses particu-lares.
El debate de si es o no una «sociedad virtual» la que ac-tualmente está emergiendo merece la atención a partir de
al-8 Castells, Manuel, La Galaxia Internet, Editorial Plaza Janés, México 2001, pág. 305
gunas concepciones muy particulares: la aceptación y utiliza-ción de las nuevas tecnologías depende de forma crucial del contexto social local; los miedos y riesgos asociados con las nuevas tecnologías están distribuidos socialmente de forma desigual; las tecnologías virtuales son un complemento y no un sustituto de la actividad real; cuanto más virtual, más real y cuando más global, más local9.
En el caso de México la mayor parte de los más de 30 mi-llones de usuarios de Internet que existen para el año 2010 en el país son jóvenes menores de 35 años10, de los cuales la
mayoría tiene acceso a teléfono móvil, videojuegos, salas de charla (chat) y correo electrónico (e-mail). Las estadísticas de-muestran que en los últimos años se ha registrado un aumen-to del consumo de la red en niños y adolescentes, quienes han dejado tiempo que dedicaban a medios tradicionales como la televisión para integrarse a la vida digital.
El uso de Internet en Zacatecas no presenta el mismo de-sarrollo que en otras localidades del país, esto se debe en parte porque cerca del 45% de la población en la entidad vive en comunidades rurales. Sin embargo en ciudades como Zacate-cas, Guadalupe, Fresnillo y Jerez, el uso de la red mantiene un ritmo de crecimiento principalmente entre los jóvenes, quie-nes construyen grupos virtuales según sus propios contextos, como ocurrió el 1 de febrero de 2011: las balaceras y narcoblo-queos registrados en la zona conurbada fueron un factor de unión para la construcción de redes sociales ciudadanas.
En Zacatecas las TIC son absorbidas en diversos espacios culturales humanos, desde la comunicación de migrantes con sus familias en sus municipios de origen, hasta la publicación de revistas sobre arte o la difusión de documentales inde-pendientes en video digital mediante sistemas abiertos como
9 Woolgar, Steve (Coord.) ¿Sociedad virtual? Editorial uOC, Barcelona 2005, p. 31-36.
10 INEGI. Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares 2009. <En World Wide Web: http://www. inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/encues-tas/especiales/endutih/ENDuTIH_2009.pdf > [21 de mayo de 2010]
YouTube. En la entidad sectores públicos y privados integran las nuevas tecnologías para sus objetivos específicos, despla-zando o alternando con modelos tradicionales. Entre algunas áreas que presentan penetración de las innovaciones se pue-den mencionar:
a. El sistema educativo con la integración tecnológica en el proceso de aprendizaje: el uso de herramientas como Mo-odle para la creación de «aulas virtuales» y el diseño de cursos en línea.
b. En las políticas públicas y el desdoblamiento de los servi-cios y programas sociales utilizando mecanismos remo-tos no presenciales: las páginas electrónicas se convier-ten en «gobiernos en línea» que ofrecen información a los ciudadanos.
c. En el sistema jurídico mediante la transformación de la base normativa en materia de impartición de justicia, transparencia, acceso a la información, derechos huma-nos, etcétera.
d. En la comunicación diaria o mediatizada que unen a las personas según sus motivaciones: en la entidad YouTube, Facebook y Twitter son las redes sociales virtuales más utilizadas por los cibernautas.
e. En el sistema cultural con la manifestación de la expre-sión artística ahora a través del uso de Internet y sus in-novaciones: la realización de catálogos en Internet para promover locaciones cinematográficas en la región o lle-var a cabo visitas virtuales en los museos de la ciudad11
desde cualquier parte del mundo.
Ante los cambios que vislumbraron sociólogos y futurólogos desde hace más de 30 año sobre lo que hoy viven las comu-nidades humanas, surgió el interés por comprender en
Zaca-11 un ejemplo es el proyecto de recorridos online del Museo Rafael Coronel de Zacatecas, desarrollado por la especialista en educación y nuevas tecnolo-gías, Claudia Lizbeth Soto Casillas. El trabajo puede consultarse en el sitio www.eduzac.org.mx/museo
tecas a la naciente «sociedad Internet»: elaborar un primer acercamiento con las transformaciones que genera la nueva tecnología en la cultura y las manifestaciones humanas, en los medios de comunicación tradicionales, en el trabajo, en el co-mercio y las políticas públicas así como en la nueva forma de relación social, la interconexión a través de redes.
Esta obra ha sido posible gracias al respaldo de la Dra. Gema Mercado Sánchez, directora general del Consejo Zacate-cano de Ciencia, Tecnología e Innovación (COZCYT); al apoyo académico incondicional de la Mtra. Goretti López verver y vargas, directora de la universidad Interamericana para el De-sarrollo (uNID), campus Zacatecas y a la confianza recibida de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la LX Legislatura del Estado de Zacatecas.
Zacatecas, México. Febrero 2011
23
E
l cambio de paradigmas científicos produjo el surgimien-to de nuevas tecnologías. Internet y las innovaciones actuales como el teléfono móvil y su capacidad para formar parte de la vida diaria de las personas, por ejemplo la captura de fragmentos de existencia a través de fotografías y la graba-ción de videos, o el envío de mensajes electrónicos SMS (Short Message Service), son herramientas generadas por modifica-ciones paradigmáticas, es decir, la reinvención de los modelos o patrones establecidos para ejecutar una determinada acción. Algunos historiadores y científicos sociales dan gran im-portancia al llamado cambio tecnológico, entendido como la aplicación del conocimiento o de la información dentro de un proceso productivo para mejorarlo o realizar algún ajuste en sus recursos. Tal vez uno de los mayores impactos de la aplica-ción del conocimiento lo encontremos en las técnicas de gue-rra y en los medios de comunicación que hoy en día dominan el espacio aéreo12.Debe de considerarse al cambio tecnológico no como la aplicación de conocimiento científico dentro de un proceso, sino como lo demostró la historia: se trata en general de cono-cimiento empírico: el cambio tecnológico se deriva de conoci-mientos preexistentes, no a partir de nuevos conceptos.
Alrededor del año 10000 antes de nuestra era, en algunas zonas del mundo antiguo apareció un cambio tecnológico que generó la primera revolución tecnológica: la agricultura. Para Alvin Toffler el cambio tecnológico13 se dio a partir del
descu-brimiento de métodos para cultivar plantas y permaneció has-ta el siglo XIX, incluso en nuestros días aún quedan vestigios de este movimiento técnico.
12 Heilbroner Robert. Do Machines Make History? MIT Press, 1994, p.53 13 Toffler, Alvin. La tercera ola. Editorial Plaza & Janés. Bogotá 1980, p. 12
Esta revolución apareció en regiones donde florecieron las primeras grandes civilizaciones de la agricultura: Egipto, Mesopotamia, China, India, México y Perú. El cambio de tec-nología y la decadencia del nomadismo provocó la aparición de centros urbanos y los primeros sistemas de organización social, política y familiar, en donde la presión demográfica14
jugó un papel fundamental para la obtención de alimentos, el desarrollo de nuevas técnicas de cultivo y por consiguiente del comercio.
Las teorías sobre el desarrollo de la agricultura en el mun-do apuntan hacia cinco zonas mun-donde los distintos cultivos pro-porcionaron alimentos a las primeras civilizaciones. Las cinco zonas son15:
Sudoeste de Asia: India, Irán y Afganistán. Sudeste de Asia: China, Japón y Nepal. Mediterráneo: Mesopotamia y Egipto. Abisinia: Etiopía.
Nuevo Mundo: México y Perú.
Toda nueva forma de hacer las cosas como fue el dominio de los sistemas agrícolas, siempre se presenta en un proceso de tres etapas: invención, innovación y difusión. En la revolución neolítica que se extendió a todos los imperios antiguos, las nuevas técnicas de cosecha fueron integradas a la vida labo-ral, pero en estas sociedades se realizaron otras aportaciones como fue la tecnología del tornillo y el molino de agua, poste-riormente transmitidos a otras culturas, donde se mejoraron y utilizaron dependiendo de las necesidades comunitarias.
En los imperios de la antigüedad, la agricultura se con-virtió en un «macroinvento» al detonar un cambio en todos los sistemas humanos que a su vez generó «microinventos», es decir, el cúmulo de nuevas tecnologías o mejoras ligadas en
14 Boserup, Ester. Población y cambio tecnológico. Editorial Crítica, Barce-lona 1984, p.1-51.
15 La teoría sobre el origen de la alimentación y las plantas en el mundo fue desarrollada por Nikolai Vavilov en su reconocida obra Five Continents.
este caso a la agricultura: cultivo de barbecho, la moneda, la geometría, la escritura, etcétera.
Para la época feudal las técnicas agropecuarias también fueron innovadas: el cultivo al tercio, el cultivo por temporada (invierno cereal, primavera barbecho) y el arado. Sin embargo el estribo del caballo, técnica inventada en China alrededor del siglo III y que se difundió en toda la Europa cristina, fue el invento que presumiblemente gestó la Edad Media16 y a su vez
trajo consigo una distinta forma de vida social: la época de los caballeros y las cruzadas religiosas.
Durante el Mundo Antiguo la técnica nació de acuerdo a las necesidades humanas y para resolver aspectos cotidianos, pero esto no varío al finalizar el Medievo donde una nueva revolución aparecería, pero no de tecnologías, sino de ideas y métodos.
Dentro del periodo conocido como el Renacimiento (1400-1600) la aparición de técnicas propició el desarrollo de instrumentos que generarían siglos después modificaciones en los sistemas de producción. Sin embargo en este periodo no se puede hablar de una revolución tecnológica a partir de la llegada de inventos pues no se originó un cambio social y político profundo. Hubo una proliferación de ideas que jamás fueron ejecutadas porque no se contaba con el conocimiento para llevarlas a cabo, o porque simplemente aun no se desa-rrollaban los materiales necesarios.
Antes de la revolución de ideas durante toda la Edad Me-dia y bajo los imperios del Mundo Antiguo, el retraso tecnoló-gico puede comprenderse por la ausencia de conocimiento17:
«The ancient World was characterized by a clear, almost total, di-vorce between science and practice. The aim of ancient science, it has been said, was to know, not to do; to understand nature, no to tame her».
Para la época renacentista la construcción de artefactos
16 White, Lynn Jr. Tecnología medieval y cambio social. Editorial Paidós, Bue-nos Aires 1967, p. 17-54
17 Finley, Moses I., La economía de la Antigüedad. Fondo de Cultura Econó-mica, México 2003, p.29.
e inventos no formaron parte de un conocimiento científico y permanecieron anclados a las técnicas heredades de la era me-dieval. Sin embargo, fueron las aportaciones de los principios científicos de Copérnico y Galileo, los que sentaron las bases para el nacimiento de nuevos paradigmas que llegaría a trans-formar parte de la cosmogonía y en un futuro no muy lejano los sistemas de producción, las relaciones sociales e incluso las formas de gobierno.
Considerado como una ruptura violenta con el pasado y la implantación de un nuevo orden, el Renacimiento eliminó los restos de sistemas conceptúales escolásticos. un ejemplo es la doctrina medieval que consideraba que la tierra era plana, hi-pótesis que fue puesta en crisis por la teoría de Copérnico y su sistema heliocéntrico. Giordano Bruno dio un pasó más allá: sostuvo que las estrellas son soles de otros sistemas planeta-rios que se extienden sin fin en el universo ilimitado.
Durante el cambio sobre la percepción del mundo a partir de un nuevo paradigma, en el Renacimiento se registra una divergencia de conocimiento entre occidente y oriente. Por ejemplo los chinos cuyas creencias cosmológicas no impedían los cambios celestes, habían registrado la aparición de muchas estrellas nuevas en los cielos en fechas mucho más tempranas que los postulados de Galileo. Mediante el uso de instrumen-tos tradicionales, algunos tan sencillos como un hilo, los as-trónomos de finales del siglo XvI descubrieron repentinamen-te que los cometas vagabundeaban a su arbitrio a través del espacio anteriormente reservado a los inmutables planetas y estrellas. Después de Copérnico los astrónomos vivían en un mundo distinto debido a la percepción científica18.
La corriente filosófica del humanismo que como parte del Renacimiento se desarrolló sobre todo en Europa y espe-cíficamente en Italia, abarca desde los primeros ensayos de Francesco Petrarca, un modo de vida basado en la unión de un lenguaje cultivado y una filosofía relacionada a la moral,
18 Kuhn, S. Thomas. La Estructura de las Revoluciones Científicas. Fondo de Cultura Económica. México 2004, p. 193.
sobre la base del conocimiento filológico de las sociedades antiguas.
La filosofía renacentista de Nicolas de Cusa o de Marsi-llo Facio postuló la contemplación de la naturaleza, la mirada hacia el exterior del cosmos cerrado, a la autoconciencia y a la individualidad humana, planteamientos que empezaron a desplazar la imagen del mundo dominado por la teología y las explicaciones mitológicas sobre los acontecimientos naturales.
Los límites entre ciencia y filosofía no fueron claros en el Renacimiento. Leonardo Da vinci era uno de tantos que pasa-ban libremente de un campo científico a uno artístico, campos que sólo más tarde se convirtieron en terrenos categórica-mente distintos19. Incluso después del fin de este intercambio,
el término arte siguió aplicándose tanto a la tecnología como a los oficios, al considerarse ambos progresivos, pero también a la pintura y a la escultura.
Entre los aparatos dibujados por el pintor destacan ar-tefactos voladores, paracaídas, tanques blindados, ballestas y catapultas gigantes, trajes de buceo, buques, un vehículo im-pulsado por resortes, un pequeño navío de combate, pistolas, una máquina de vapor y un cañón de vapor entre otros.
La creación de artefactos fantásticos en la mayoría de los casos no pasó de ser un diseño esquemático: una de las ideas más desarrolladas desde los albores del bizantino fue la crea-ción de una máquina del movimiento perpetuo, idea generali-zada durante el Renacimiento que perduró en Europa hasta el Siglo de las Luces y posteriormente se hizo realidad en Esta-dos uniEsta-dos en 1903 gracias a los hermanos Wright.
La invención que revolucionó el Renacimiento fue la im-prenta de Johann Gutenberg, desarrollada entre 1440 y 1450. El sistema tipográfico se basó en el tipo metálico y en la pren-sa de tornillo, la cual presionaba uniformemente el papel con-tra la superficie tintada de la plancha con una composición de tipos móviles.
19 Gombrich, E.H. Arte e Ilusión: Estudio sobre la psicología de la representa-ción pictórica. Editorial Gustavo Gilli, Barcelona 1979, p. 25
A partir de este invento se asocian importantes aconteci-mientos históricos surgidos en occidente, como es la seculari-zación de la sociedad, la comercialiseculari-zación de material impre-so, la revuelta protestante contra las autoridades papales de la Iglesia Católica en 1517, (Lutero, Bugenhagen, Rótterdam, Melanchton y Forster), la aparición de la ciencia moderna (Descartes, Newton, Bacon) y el desarrollo de la educación.
En este periodo histórico aparece la pólvora como nuevo instrumento bélico que vino a sustituir las espadas y los es-cudos mediante el desarrollo de armas de fuego; las brújulas que ampliaron los horizontes de los navegantes con los descu-brimientos geográficos de gran trascendencia que marcaron la colonización de nuevas tierras (Colón, vasco de Gama); el re-loj, el guanaco (utilizado para tratar la sífilis), la destilación y el gusano de seda para la elaboración de prendas. A excepción del comercio, el resto de los sectores productivos como la agri-cultura o la minería, no sufrieron modificaciones importantes en sus estructuras.
La difusión de las novedades también generó nuevos sis-temas. un ejemplo ocurrió en 1543 cuando tres viajantes por-tugueses fueron los primeros europeos en visitar Japón, lle-vaban consigo dos trabucos, armas de fuego de carga frontal, entonces desconocidas en Asia20. Los japoneses se
impresio-naron por las armas primitivas que las compraron y pusieron a trabajar a sus espaderos en la reproducción. Al cabo de una década los escopeteros de todo Japón producían gran canti-dad de armas de fuego con base en los diseños portugueses, las cuales se utilizaron para la década de 1560 en forma ruti-naria y para 1575 resultaron decisivas en una de las grandes epopeyas militares de la historia nipona, la batalla de Nagas-hino.
Para los siglos XvI y XvIII, las visiones científicas y econó-micas para comprender la naturaleza y sus fenómenos comen-zaron a imponerse sobre las hipótesis míticas del feudalismo.
20 Basalla, George. La Evolución de la Tecnología. Editorial Crítica. Barcelona 1991, p. 93-94.
La burguesía logró establecer su perspectiva laica afianzada en parte por la lectura y por el descubrimiento de América, con lo cual nació la interconexión continental, que algunos autores marcan como el inicio de una pre-globalización (por la activi-dad marítima comercial).
De las ideas renacentistas el mundo occidental transitó a una moderna pauta, la «Revolución Industrial», que encontró su mayor fuente de energía en la máquina de vapor de 1769, diseñada por James Watt. La máquina de vapor fue el invento que a su vez generó innovaciones que rompieron con los es-quemas existentes, estableciendo incluso formas sociales di-versas como en su momento ocurrió con la agricultura. Según Carlos Marx, el progreso científico que heredaron los renacen-tistas unido al círculo económico y a las exigencias del proceso de producción, dieron forma a las actuales instituciones.
La industrialización del siglo XIX trajo consigo desarrollo en los sectores textil, metalúrgico y químico, pero tales avan-ces técnicos deben ser reflexionados a partir de los aspectos financieros que sostuvieron su origen21:
a. La ciencia dependía económicamente de la industria y no de la educación.
b. Las elevadas retribuciones orientaban a las personas a buscar soluciones a sus problemas cotidianos.
c. Las actividades empresariales ejercían influencia sobre las disciplinas científicas que carecían de libertad finan-ciera.
d. La historia de las ciencias individuales puede analizarse mediante la comprensión económica del contexto donde se desarrollan.
Para el siglo XX es la ciencia y no la necesidad (como ocurrió con las revoluciones agrícola e industrial) el principal motor productor de tecnologías. La ciencia tiene una dinámica que
21 Rosenberg, N. Tecnología y Economía. Editorial Gustavo Gilli, Bercelona, 1979, p. 140-153
según algunos autores está generando en la actualidad una nueva revolución tecnológica, paralela a otras revoluciones en momentos históricos distintos y con características de pene-tración muy diversas.
La economía juega un papel importante en la fabricación tecnológica actual y sus innovaciones: unida al surgimiento de inventos, desde los que se desarrollaron dentro de grandes imperios, hasta la aparición de distintas formas sociales y las modernas técnicas aplicadas a los campos productivos22.
Siguiendo la teoría del economista austro-estadouniden-se Joaustro-estadouniden-seph Schumpeter, la innovación23 es entendida como
cambios en las «funciones de producción», es la palanca que produce crecimiento económico e industrialización en el mun-do actual. La innovación es por lo tanto, el paso siguiente a la aplicación práctica de la invención. En la actualidad los países con mayores índices de innovación como es el caso de Estados unidos, Canadá, Finlandia, Australia, Reino unido, Nueva Ze-landa, Noruega, Alemania, Dinamarca y las economías asiá-ticas más sólidas como Japón, Corea, Singapur, Hong Kong y Taiwán, reflejan las mejoras tecnológicas en los niveles de vida de sus ciudadanos: del desarrollo tecnológico con la aplicación científica detona el estado de bienestar.
En la unión Europea para clasificar el índice de innova-ción entre los países, se analizan 29 indicadores, entre los que se encuentran recursos humanos, financieros y de sopor-te, el número de centros de investigación, la vinculación y el espíritu empresarial, así como rendimientos y mejoras en los procesos innovadores. En la actualidad las naciones europeas con mejores niveles de innovación son Suecia, Finlandia, Di-namarca, Reino unido y Alemania24.
Según el informe de innovación de la unión Europea, su desarrollo está relacionado al número de profesionistas
gra-22 Finley, op. cit., págs.. 67-75.
23 Schumpeter, Joseph. The Theory of economic development. Harvard uni-vesrity Press, united States 1934, p. 84
24 Datos tomados del informe European Innovation Scoreboard 2009, publi-cado por la uE en www.proinno-europe.eu.
duados en ciencias básicas, al número de doctores en ciencia, al periodo que permanecen los alumnos en su vida académica y a la edad de los educandos. También consideran las aporta-ciones de fondos por parte de los gobiernos para el desarrollo científico, los recursos privados invertidos en investigación, el acceso a créditos para la innovación tecnológica y el número de patentes registradas.
La productividad en el mundo no surge por generación espontánea, ni tampoco puede ser definida por el Estado, la experiencia empírica apunta a que aparece a través de ciclos de innovación25 sostenida, como «racimos» que acompañan al
cambio técnico. Nicola Kondratiev establece que en la época actual por primera vez existe una gran relación entre ciencia y generación de tecnología26. Para el economista ruso, la
inven-ción y la innovainven-ción aparecen en forma cíclica durante deter-minados periodos de tiempo.
Tabla 1. Ciclos de desarrollo tecnológico de Kondratiev Periodo histórico
Ciclo Revolución agrícola 1720-1776-1790 (inicio-clímax-final) Tecnología basada en rotaciones
Ciclo 1era Revolución Industrial: 1790-1848 Tecnología basada en la producción Ciclo Ferrocarril: 1848-1873-1898
Tecnología basada en la máquina e vapor Ciclo 2da Revolución Industrial: 1898-1920-1945
Tecnología basada en el motor eléctrico Ciclo Revolución Informática: 1945-1973-1989
Tecnología basada en la electrónica Ciclo Revolución comunicaciones
1990-Tecnología basada en la computadora
25 Ruttan, vernon. usher and Schumpeter on invention, innovation and tech-nological change. Quarterly Journal of Economics.1959, vol. 73, no.4, pp. 596-599.
26 Kondratieve, Nicola. Las ondas largas de la economía. Revista Occidente. 1946, vol. 4, no.1, Madrid, p. 123
Sobre los cambios generados por la revolución tecnológica, Thomas S. Kuhn, uno de los filósofos de la ciencia más impor-tantes de los últimos cincuenta años, sostiene una tesis que se acerca a la esfera en la que se encuentra el mundo actual:
Los científicos adoptan nuevos instrumentos, miran en lugares nuevos y, lo que resulta más importante, durante las revolucio-nes ven cosas nuevas y diferentes cuando miran con instrumen-tos familiares en lugares en los que ya antes habían mirado.27
Las tecnologías para algunos teóricos como Robert Solow28,
son las causantes del desarrollo económico en sociedades mo-dernas, como la Norteamericana y la de algunos países gene-radores de tecnología digital. Aunque esta tesis es muy cues-tionada, nadie puede negar que la mayor parte de la economía moderna se base en conglomerados y empresas que adoptaron la ciencia como mecanismo para el desarrollo de innovaciones a partir de la conquista del mercado. Tales conglomerados lo mismo abarcan ramas de servicios, que el desarrollo de medi-cinas o la fabricación de aparatos electrodomésticos.
¿El capitalismo desacerbado es causante de la revolución tecnológica y la aparición de las innovaciones en el mundo contemporáneo? ¿La economía monopólica establece los li-neamientos científicos de la modernidad? ¿Hasta qué punto los descubrimientos científicos ahora dependen del sistema económico y la evolución de las tecnologías obedece a nece-sidades empresariales más que a necenece-sidades sociales como ocurrió en el Mundo Antiguo?
Para Langdom Winner los artefactos tecnológicos no son neutrales. Plantea que está en discusión el tema de que las máquinas, las estructuras y los sistemas de la cultura mate-rial moderna pueden ser juzgados igualmente no sólo por su contribución a la eficiencia y productividad y por sus efectos secundarios ambientales positivos y negativos sino también
27 Kuhn, op. cit., pág. 193.
28 Solow, Robert. A Contribution to the Theory of Economic Growth, Quar-terly Journal of Economics. Febrero 1956, vol. 70, no. 1, p. 65-94.
por la manera en que pueden encarnar formas específicas de poder y autoridad29.
Citando a Lewis Mumford, el profesor Winner parte del hecho de que las tecnologías pueden ser liberadoras u opreso-ras dependiendo del contexto y sus fines. Considera que por tal motivo la autonomía tecnológica es puesta en duda, pues siempre existirá una intensión previa a su creación e imposi-ción social, ante lo cual se puede interpretar que:
a) El sistema pude establecer criterios de poder en un am-biente dado, y
b) El poder se establece por la tecnología y su ingobernabili-dad.
En el caso de la tecnología opresara, está se encuentra centra-da en un sistema poderoso, como el político-coercitivo que ha generado el desarrollo de la carrera militar y la ciencia atómi-ca, mientras que la tecnología democrática está centrada en el hombre, es inventiva y durable.
un ejemplo de tecnología autoritaria, inherente a deci-siones políticas fue la creación de la bomba atómica. En 1930 el gobierno estadounidense comenzó a reclutar a físicos jóve-nes para crear una asociación de trabajo que posteriormente se conocería como Proyecto Manhattan, el plan de ingeniería más grande de la historia. Sólo un grupo selecto de científi-cos y miliares tuvo acceso al plan que se construía en secreto. Fue el 16 de julio de 1945 en Trinidad de Alamogordo, Nuevo México, cuando se detonó por primera vez una bomba atómi-ca. La carrera de la tecnología nuclear-militar había comenza-do como una decisión eminentemente política.
La política económica contempla el pensamiento mo-derno y presta atención en las características de los objetos técnicos. Dentro de tales significados por un lado existen las tecnologías para resolver asuntos de la comunidad y por otro
29 Winner, Landgon. La ballena y el reactor. Editorial Gedisa, Barcelona 1987, p. 208.
muy diferente, aquellos sistemas técnicos compatibles con las relaciones políticas.
Las interrogantes sobre la autonomía tecnológica repre-sentan espacios de nueva exploración para un mundo cam-biante, dudas que parece llevar a otras dudas y no a una res-puesta específica, en parte por la velocidad con que se mueve la sociedad, donde lo que hoy era la moda mañana puede ser obsoleto, como ocurrió con la especulación de capitales finan-cieros de «negocios virtuales» en la última década del siglo pasado.
Internet
Después de la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo de la in-formática con las primeras computadoras de cinta magnética y tarjetas perforadas fue el inicio de la llamada «era digital», de la cultura del almacenamiento de información en soportes electrónicos y de novedosos procesos de producción.
En la historia informática se registran cinco ciclos de de-sarrollo de computadoras30: primera generación entre
1943-1955, segunda generación entre 1955-1964, tercera genera-ción entre 1964-1970, cuarta generagenera-ción entre 1970-1980 y quinta generación de 1983 a la actualidad.
Sin embargo, entre 1960 y 1980, los avances científicos que fueron compartidos por los investigadores se convirtie-ron en el ADN de Internet, dando un nuevo significado a la computación. Hoy en día las máquinas informáticas están di-señadas para funcionar a partir de la red, sin la interconexión la computadora es una herramienta poco útil.
En el año 1961 Leonard Kleinrock del Instituto Tecnoló-gico de Massachusetts (MIT), publicó la teoría de «conmuta-ción de paquetes», la cual consiste en el envío de datos entre computadoras conectadas, lo que hoy hacemos todos los días
30 Becerril, F. y Chacón, J. Tecnologías de la información. Oxford university Press. México, 2004, p. 19-34
desde cualquier lugar del mundo. En esta época resultaba téc-nicamente imposible debido a que aún no se desarrollaba el conocimiento para hacerlo.
Para 1965 la Agencia de Proyectos de Investigación para la Defensa de Estados unidos (DARPA), inicia un estudio so-bre «redes cooperativas» y ese mismo año, el científico Larry Roberts del MIT logró conectar por primera vez dos computa-doras para la transmisión de datos, un aparato TX2 de Massa-chusetts con una Q-32 en California.
Bob Taylor, director de la oficina de técnicas de proceso de información (Information Processing Techniques Office), contrató en 1966 a Larry Roberts para dirigir el proyecto Ad-vanced Research Projects Agency Network (ARPANET). Ro-berts fue enviado a DARPA para desarrollar el concepto de red de ordenadores que en 1968 el Laboratorio Nacional de Física de Gran Bretaña puso en marcha en forma experimental.
Para 1968 el Pentágono abre el departamento de ARPA-NET cuyo fin en un principio fue conformar una estructura para transmitir información militar31, una red que no pudiera
ser atacada y que tuviera libertad de conexión. un año des-pués DARPA y la organización Rand Corporation con el apoyo de Kleinrock, crean la primera red de nodos basada en conmu-tación de paquetes en la universidad de California (uCLA).
Paralelamente en el Instituto de Investigación de Stan-ford (SRI), se instaló el segundo nodo bajo el nombre de pro-yecto Douglas Engelbart, además de patrocinar el Network Information Center para que los host (computadoras conecta-das con otras computadoras) pudieran traducir las direcciones y un directorio de documentos RFC (Request For Comments). En este periodo pudo enviarse un mensaje de un host a otro host, entre la uCLA y los científicos del SRI, en tanto en las universidades de California y utah se instalaron dos nodos más, por lo que para finales de 1969 existían cuatro nodos co-nectados a ARPANET en todo Estados unidos.
El proyecto ARPANET trabajo en 1970 con un grupo de
genieros asociados en el Network Working Group (NWG) y crea-ron el protocolo Network Control Protocol (NCP) para unir va-rios host al mismo tiempo. Comenzó el envío de mensajes por satélite, cable y radio. Sin embargo presentaba problemas al intentar unir dos host con distinto lenguaje de programación.
A través de la empresa Bolt, Beranek and Newman (BBN), el programador Ray Tomlinson creó en 1971 el programa SNDMSG, el cual fue el primer sistema para enviar correo electrónico. Tomlinson adoptó el signo del arroba (@) para unir el nombre del usuario con el nombre del servidor.
Desde la universidad de Stanford, entre 1972 y 1976 los científicos vinton Cerf y Bob Kahn, crearon un protocolo para la intercomunicación de redes por paquetes llamado TCP (Transmission Control Protocol), lo cual sería la llave de inter-conexión entre computadoras para el intercambio de mensa-jes y documentos entre distintos sistemas. En 1978 Investi-gadores de Stanford y de la universidad Southern California, dividieron el TCP y añadieron dos partes al Protocolo, creando el TCP/IP, sobre el cual aun opera Internet y sirve de base para que las computadoras puedan comunicarse.
Hoy en día existen de 100 protocolos, como es el HTTP (HyperText Transfer Protocol), que se utiliza para acceder a las páginas web o el FTP (File Transfer Protocol) para trans-ferir archivos. En 1977 se mencionó por primera vez a la red como Internet, a partir de la Interconnected Networks (redes interconectadas), dado que el TCP/IP permitió a los nodos existentes en el mundo unirse en una misma red.
A principios de la década de los ochenta el TCP/IP ha-bía sido adoptado como un estándar dentro de ARPANET y DARPA, lo que permitió compartir la tecnología con orga-nizaciones no militares, principalmente con laboratorios de investigación y de desarrollo científico. Para 1983 ARPANET abre sus puertas a las universidades y empresas. La red ya era conocida como Internet. En los años siguientes al proyecto, varias innovaciones aparecieron gracias a las aportaciones de
investigadores de distintas partes del mundo32, quienes
com-partieron sus conocimientos y este intercambio fue lo que en realidad generó la red.
La Fundación Nacional de Ciencia de Estados unidos dio acceso en 1984 a seis centros universitarios a la red y aparecen dos nuevas redes uSENET y BitNet, que terminarían fusio-nándose a Internet. Para 1987 varias universidades europeas ya estaban conectadas a la Internet, lo mismo que pequeños centros académicos e incluso áreas de experimentación que crearon sus propias redes. Para 1989 ARPANET anuncia su desaparición, prácticamente fue absorbida por las cientos de redes que habían aparecido en todo el mundo.
Debido a la proliferación de las redes, el modelo original para las direcciones de IP resultó insuficiente por lo que se tuvieron que diseñar tres tipos de redes, la primera a esca-la nacional, esca-la segunda regional y esca-la tercera local. A esca-la par de esto, fueron asignados nombres a los hosts, lo que originó el invento del DNS (Domain Name System) o nombre de domi-nio, creado por Paul Mockapetris. Debido a que Internet co-nectaba computadoras fuera de Estados unidos, fue necesario modificar el DNS, por lo que se crearon dominios por regiones como «mx» (México), «es» (España), «uk» (Reino unido), etcé-tera. También se crearon las primeras categorías de dominio como «edu» para educación, «int» para instituciones interna-cionales, «mil» para organizaciones militares y «gob» para go-biernos entre otras.
En Ginebra durante 1989 el científico Tim Berners-Lee, quien laboraba en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), y Robert Cailliau, inventaron un sistema que dio la posibilidad de desarrollar hipertexto y multimedia en la red: la World Wide Web. A inicios de la década de los noventa Berners-Lee creó también las bases del protocolo de transmisión HTTP, el lenguaje de documentos HTML y el concepto de los uRL.
El estudiante finlandés Linus Torvals, de la universidad de
32 Gilles, James y Cailliau, Robert. How the web was born. The story of the world wide web. Oxford university Press, Oxford 2000, p. 398.
Helsinski, perfecciona en 1991 el sistema operativo uNIX y crea el sistema LINuX el cual difunde gratuitamente por Internet.
Para 1993 Marc Andreesen inventó el primer «navegador» de Internet conocido como Mosaic y posteriormente coordinó el equipo que diseñó el Netscape Navigator. Ese mismo año el Consejo Europeo de Investigación Nuclear (CERN), libera el software para navegar en Internet y la tecnología es puesta al alcance de los consumidores.
La reciprocidad de información entre los especialistas ge-neró la «cultura hacker», que a su vez permitió intercambiar «códigos abiertos» y mejorar las tecnologías en forma colabo-rativa, como fue la creación del sistema Linux, tal y como Pe-kka Himanen lo describe en su célebre obra «La Ética Hacker»:
En el centro de nuestra era tecnológica se halla un grupo fascinante de personas que se autodenominan hackers. No se trata de celebridades televisivas con amplia fama y reco-nocimiento, pero todos conocen sus logros, que constituyen la nueva base tecnológica de la sociedad emergente: Internet y la Red de redes (lo que en conjunto podríamos llamar la Red), el ordenador personal, así como una parte importante del software utilizado para que todo ello funcione.
Mapa 1. El proyecto Arpanet en noviembre de 1971 según International Policy Fellowships (IPF).
La historia de la relación entre los centros de investigación interconectados estableció los pilares de la red de redes y ge-neró que la cultura hacker se estableciera por encima de los intereses económicos de la propiedad intelectual. La mayor parte de la base tecnológica de Internet se generó en Estados unidos, principalmente en California y en el llamado Silicon valley (valle del Silicio), pero hay que aclarar que las innova-ciones fueron creadas en forma gradual33 después de años de
investigación, como el transistor que desarrollado en Nueva Jersey en 1947, el circuito integrado en Texas en 1957 y el ordenador personal en Nuevo México en 1974. Estos tres in-ventos convergieron por diversas razones en la zona sur de Norteamérica, donde se integraron a las nacientes tecnologías de la información y a la cultura hacker que se expandía en los centros académicos de varias partes del mundo.
En la creación de Internet el conocimiento fue compar-tido, conocimiento abierto que permitió a hackers de todo el mundo participar en mejoras de las herramientas exis-tentes. Lo contrario al conocimiento abierto representa el modelo empresarial de patente, que cierra el conocimiento y lo vende como producto, provocando estancamiento en la innovación, como ocurrió con el invento del software.
El open knowledge (conocimiento abierto) permitió que Internet se convirtiera en una estructura en movimiento, en constante cambio en su diseño hasta transformarse en el anda-miaje multimedia de comunicación que logró agrupar a los me-dios existentes (escrito, visual y auditivo) en una sola platafor-ma, con características universales de usabilidad como son:34
Página web: se basa en archivos de HTML (Hypertext Markup Language), y en su nivel más esencial es un formato de texto que puede contener imágenes, soni-dos, video o elementos interactivos.
33 Naughton, John. A brief history of the future. The origins of the internet. Orion House. Phoenix, 2003, p.168.184
34 Hine, Christine. Etnografía virtual. Editorial uOC, Barcelona 2004, pp. 193-198.
Correo electrónico: comunicación asincrónica me-diante el envío de mensajes entre un emisor y un re-ceptor desde una cuenta individual.
Mensajería instantánea o charla (chat): comunicación sincrónica entre dos o más personas sin necesidad de estar en el mismo espacio físico, se da en tiempo real a través del uso de alguna aplicación informática. Foro: espacio de participación de los cibernautas
so-bre variados temas de interés que pueden ser de liso-bre acceso para publicar comentarios (post), o estar me-diados por algún moderador.
Página personal: bitácoras o blogs individuales crea-dos por los usuarios, con la capacidad de modificación en sus contenidos (hipertexto).
Motor de búsqueda: servicio web que indexa el ma-terial de Internet y permite a los usuarios encontrar información recopilada de la red.
Hipervínculo: forma de relacionar documentos en la red entre sí a través de los archivos HTML que a su vez están conectados a otros sitios. Esta función se establece a través de links (enlaces).
A nivel económico entre los años 1993 y 2000, el estableci-miento de Internet propició un nuevo paradigma, el e-bussines (negocio electrónico) y su modelo más representativo: las em-presas «punto com» a través de las cuales floreció el comercio electrónico desde ventas de libros por Amazon hasta el true-que de productos entre los usuarios por e-Bay. Sin embargo el «boom»35 del nuevo comercio sufrió el efecto de la «burbuja.
com»36 y entre 1997 y 2001 el e-bussines presentó una
rece-sión que generó la bancarrota de los negocios digitales. Sin embargo las empresas que salieron a flote lograron
35 Mandel, Michael. La Depresión de Internet. Pearson Educación. Madrid, 2001, p.259
36 La especulación sobre el valor de las compañías punto com en las bolsas de valores en el mundo generó que tan sólo en los años 2000 y 2003, cerca de 5 mil empresas en línea desaparecieran al declararse en quebranto financiero.
consolidarse dentro del negocio de la red, como Google, crea-da por Larry Page y Sergey Brin, estudiantes de la universicrea-dad de Stanford, quienes como parte de su tesis doctoral crearon en 1998 el navegador más poderoso y popular de la última década.
Google desbancó en un par de años a los entonces na-vegadores dominantes de Internet, como fueron Altavista y Yahoo. En la actualidad Google es el sitio más consultado en todo el mundo, ofrece una gran cantidad de herramien-tas gratuiherramien-tas a los usuarios como Google Earth, Picasa, Go-ogle Buz, Picnik, Gmail, Adsense, Adwords, Blogger, GoGo-ogle Alerts y Blog Search entre otras aplicaciones. La compañía que mantiene una plantilla de 21 mil trabajadores obtuvo en el año 20090 ganancias por 23 mil 651 millones de dólares.
Por lo que respecta al plano social desde una perspectiva constructivista, existe una relación entre sociedad y tecnolo-gía, ambas unidas por cambios e influencias mutuas más no determinantes, pues según cada contexto y época, varía la aparición y el uso de las tecnologías.
La modernidad actúa en la vida diaria de las personas con influencia y dependencia: la tecnología es el elemento más de-terminante en la transformación de las sociedades humanas37.
un ejemplo puede encontrarse antes del siglo Xv cuando la mayoría de los europeos no tenían información sobre el he-misferio occidental, pero después del invento de la brújula, Cristobal Colón y otros exploradores pudieron cruzar el Océa-no Atlántico y descubrir un nuevo Continente.
Aunque hay que aclarar que no siempre las tecnologías tienen el mismo efecto sobre la sociedad, puede que en algu-nas otras culturas el uso sea diferente38, pues también existen
factores exógenos muy variados que llegan a determinar el di-seño, la difusión y el uso de determinada tecnología.39
37 Smith, M. R. Historia y determinismo tecnológico. Editorial Alianza, Ma-drid, 1997, p.12
38 Bijker, W. y Pich, T. The social construction of technological systems. MIT Press, Cambridge, 1984, p. 17-50
Por otro lado, el impacto de las herramientas en la so-ciedad puede medirse a través de la «omnipresencia» de las tecnologías en la vida de las personas. El uso de artefactos como el horno de microondas, el automóvil o la secadora para el pelo, son instrumentos que forman parte de la cotidianei-dad y están siempre presentes en las activicotidianei-dades habituales del ser humano.
Hoy en día la dependencia tecnológica parece llevarnos a un «sonambulismo tecnológico», donde los instrumentos dejaron de ser simples herramientas para convertirse en parte de las existencias humanas sin el pleno razonamiento de su convivencia. ¿Qué tan conscientes somos de los imple-mentos técnicos que usamos todos los días como el iPhone, la Laptop o el reproductor de MP4? La sociedad utiliza las innovaciones, pero en la mayoría de los casos pasa por alto el proceso de apropiación de las tecnologías.
Como parte de la cultura electrónica, estudios empíricos demuestran que las personas que llegan a tener acceso a la tecnología pueden lograr integrarla a su vida diaria, como complemento de sus actividades o bien como extensiones de sus propios órganos. ¿La red sería una extensión del cerebro humano?
Las tecnologías como extensiones del hombre es una im-portante aportación de Marshall McLuhan, uno de los teóri-cos socioculturales más importantes del siglo XX y tal vez el profeta más certero sobre los cambios que vive actualmente la sociedad global. McLuhan es figura central de la llamada Escuela Canadiense o Escuela de Toronto, cuna de algunos de los postulados teóricos que explican con mayor exactitud las modificaciones que generan hoy en día las nuevas tecnologías en la comunicación humana.
Los trabajos del economista Harold M. Innis (1894-1952), tuvieron una gran influencia sobre el pensamiento de McLuhan. Innis establece que la historia de las civilizaciones depende en gran medida del papel de los medios de
comuni-Open university Press, 1999, p.113-118
cación: en Roma la cultura escrita favoreció la creación de las instituciones mientras que la imprenta del siglo XvI rompió con el monopolio de la Iglesia.40
Entre la década de los sesenta y setenta del siglo XX, McLuhan se convirtió en la figura más conocida y represen-tativa de la Escuela de Toronto, algunos investigadores y es-pecialistas consideran que su obra fue un intento por llevar la teoría de la comunicación a una categoría de ciencia formal.
Dentro del desarrollo conceptual de McLuhan, se puede ubicar su etapa más brillante y madura a partir de la década de los sesenta cuando publica La Galaxia Gutenberg en 1962 y Entender los Medios de Comunicación en 1964. En este úl-timo libro realiza una visión extraordinaria sobre la capaci-dad de la tecnología como extensiones del ser humano en una época donde no existían los medios como los conocemos en la actualidad.
Al igual que las tecnologías de la comunicación (como el satélite, la televisión o la radio) son extensiones del hombre, McLuhan consideró que «el medio es el mensaje», en el senti-do de que tanto el medio como su mensaje se contienen, como sería el habla cuyo contenido es la escritura, del mismo modo que la palabra escrita constituye el contenido de lo impreso y lo impreso es el contenido del telégrafo:
La luz eléctrica en tanto que medio de comunicación, esca-pa de la atención justamente porque no tiene contenido y esto la convierte en un ejemplo por demás valioso de cómo las personas dejan de estudiar totalmente los medios, ya que no es sino hasta que la luz eléctrica se emplea para que deletree algún nombre de marca registrada cuando se la mira como un medio. Así pues, no es la luz, sino el conte-nido (lo que en realidad es otro medio) lo que sí se nota. El mensaje de la luz eléctrica es, al igual que el mensaje de la energía eléctrica en la industria, totalmente radical,
pene-40 La obra más importante de Harold Innis fue publicada en 1951 por la uni-versidad de Toronto bajo el nombre de «The bias of communication», con la introducción escrita por McLuhan.
trante y descentralizado, porque si bien la luz y la energía eléctrica están separadas en cuanto a sus usos, de todos modos eliminan factores de tiempo y espacio en la asocia-ción humana, exactamente del mismo modo que lo hacen la radio, el telégrafo, el teléfono y la televisión, creando una profunda implicación41.
McLuhan acuñó el término aldea global (uno de los concep-tos más conocidos del sociólogo canadiense) para explicar el desarrollo de una comunicación globalizada gracias a la tecnología. Consideró que las ondas vía satélite (en aquella época se basó en la señal de televisión internacional) preci-pitaron cambios en las formas de vida de las personas, eli-minaron las distancias y fronteras, convirtiendo al mundo en un «aldea».
Los conceptos claves de la Escuela de Toronto y del legado de McLuhan para comprender la sociedad actual digitalizada, pueden sintetizarse en las siguientes consideraciones:
a) Cada nueva tecnología genera un nuevo sistema de comu-nicación.
b) La comunicación se ubica en el centro de los cambios so-ciales.
c) La implementación de una nueva tecnología de comuni-cación genera a su vez un cambio social.
d) Las revoluciones de la comunicación traen consigo revo-luciones sociales.
En la virtualidad, la consciencia en esta sociedad red parece alejarse cada vez más de los objetos reales y fundirse en una nube de posibilidades: A medida que el hombre tecnológico co-rre hacia su totalidad y carácter inclusivo, en la primera época, ya no tendrá una experiencia de la naturaleza, como «la natura-leza al natural». Habrá perdido el tacto y para entonces se habrá 41 McLuhan, Marshall. La comprensión de los medios como las extensiones
del hombre. Editorial Diana, México, 1969, p. 31-32
dado cuenta de que el tacto no es sólo una presión en la piel sino la captación de todos los sentidos al mismo tiempo, una espe-cie de «tactilidad». Cuando perdemos la naturaleza como una experiencia directa perdemos una rueda de equilibrio, la piedra fundamental de la ley natural. Con o sin drogas, la mente tiende a flotar libremente hacia una zona peligrosa de abstracciones.42
La pregunta aun sin responder es si en los inicios del siglo XXI el desarrollo de inventos y las mejoras de las extensiones del ser humano podría definir una nueva revolución que tras-toque lo mismo los sistemas de producción, los flujos financie-ros económicos y la estructura social en todas sus formas de organización, tal como ocurrió con las revoluciones agrícola e industrial.
Mundo global
En los últimos 60 años la sociología ha tratado de explicar el tipo de sociedad contemporánea. Desde tesis como la socie-dad opulenta (Galbraith, 1958), sociesocie-dad del consumo (Do-nes, 1963), sociedad postindustrial (Touraine, 1969), socie-dad informatizada (Nona-Minc, 1978) y Nación Cableada (Smith, 1972) entre otras.
Para intentar comprender la reciente influencia tecnoló-gica en las estructuras humanas, también se adoptó el térmi-no «globalización», utilizado para explicar el nuevo patérmi-norama social donde juegan un papel primordial el uso de las nuevas tecnologías y sus innovaciones, así como el intercambio co-mercial a través de tratados internacionales y la unión de paí-ses en bloques económicos.
Sin embargo, dentro de la sociología aún existe una pro-blemática para identificar todo lo que implica la globaliza-ción, relacionada con una gran cantidad de conceptos como relaciones internacionales, geopolítica, cuatro-mundos, fin
42 McLuhan, Marshall y Powers, B. R. La aldea global. Editorial Gedisa, Barce-lona 1989, p. 101
de la historia, fábrica global, ciudad global, shopping center, espacio europeo, espacio del Pacífico, imperialismo, postim-perialismo, multilateralismo, multinacionalismo, transna-cionalismo, cultura internacional popular, mercadotecnia global, fragmentación y postmodernidad43, entre otros.
La globalización como sinónimo de un nuevo orden eco-nómico y político «sin fronteras» tiene un largo proceso histó-rico de desarrollo. Algunos especialistas establecen su origen en 1492, en una segunda fase la expansión continuó con la máquina de vapor y la llegada de la Revolución Industrial y la última se consolidó en la era de la información: una cultura universal sostenida por una sociedad consumista y legitimada con la caída de los bloques estatistas.
La globalización comenzó con la expansión comercial renacentista del siglo Xv, la conquista y explotación de Asia, África y América Latina, y los asentamientos coloniales blancos en África del Norte y Australia. Desde el principio la globalización estuvo ligada al imperialismo por lo que difí-cilmente puede considerarse un fenómeno nuevo44. Lo que
cambió es la forma de producción, pues hoy en día las cor-poraciones multinacionales desempeñan el papel que antes realizaban las empresas mercantiles marítimas.
Para la segunda mitad del siglo XX el mundo quedó dividi-do en dividi-dos polos a causa de la Guerra Mundial, por un ladividi-do los países capitalistas encabezados por Estados unidos y por otro los bloques comunistas representados por la antigua unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (uRSS).
El Muro de Berlín construido en 1961 para dividir a las Re-pública Federal Alemana de la ReRe-pública Democrática, fue de-rribado el 9 de noviembre de 1989 a consecuencia de las liber-tades de tránsito exigidas por la comunidad internacional y los poderes económicos. La caída del Muro representó simbólica-mente el inicio del desmoronamiento del sistema comunista.
43 Ianni, Octavio. Teorías de la Globalización. Siglo XXI Editores. México 2006, p. 159.
44 Petras, James. Globalización, una crítica epistemológica. uNAM, México 1999, p. 10.
Después de una prolongada crisis económica y política que padeció la uRSS, el 21 de diciembre de 1991 represen-tantes de todas las repúblicas soviéticas firmaron el Protocolo de Alma-Ata, mediante el cual se aprobó el desmantelamiento del imperio comunista y la conformación de pequeños estados independientes. Estos hechos representaron la emergencia del modelo capitalista como sistema económico dominante en el mundo de libre capital.
un ejemplo actual de la apertura de fronteras son los tra-tados trasnacionales que en teoría busca que los países incre-menten sus inversiones, generen competitividad interna para sus empresas, eleven la cooperación regional entre las nacio-nes y solucionen conflictos comunacio-nes. México mantiene desde el primero de enero de 1994 el North American Free Trade Agreement (NAFT) o Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), con Estados unidos y Canadá, considerado por algunos sectores como inequitativo dada la diferencia de las economías participantes45.
El TLC establece intercambio de bienes, eliminación de barreras para el comercio internacional, compras del sector púbico, inversión en servicios, protección de patentes, así como importaciones diversas. Pero también abarca restric-ciones que no se negociaron. En el caso de México no se in-cluyó al Tratado la explotación del petróleo y gas natural, la producción de gas artificial, la petroquímica y el servicio de electricidad.
En 1995 se registró un hecho trascendental para la globa-lización económica, la creación de la Organización Mundial del Comercio (OMC), integrada por la mayoría de los gobiernos en el mundo. Su función principal fue fijar las «reglas del juego» en materia de regulación de capital, instalación empresarial, propiedad intelectual y normatividad en materia de servicios.
La conformación de economías compartidas provoca crisis locales en los países que se expanden hacia sus aliados
45 Witker, Jorge et al. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la uNAM, México 1993, p.13-18