S I TIEMPO (S. Meteorológico N.).—Probable hastalaT"
•«IB de la tarde de hoy. Cantabria y Galicia; Vientos ael Este y cielo nuboso. Resto de España: Buen tiem- po, cielo claro, seguirá el descenso de temperatura: mA-
«ma de ayer, 19 en Málaga; mínima, 10 bajo cero en Teruel. En Madrid: máxima de ayer, 8 (2 t.); mínima,
* bajo cero (8 m.). (Véase en quinta plana el Boletín Meteorológico.)
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« V I S T A INFANTIL
MADHID.. -Año XXIV.—Núm. 7.545 • Jueves 1 de febrero de 1934
C I N C O
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E D I C I O N E S D I A R I A S
Apartado 488^-Ked. y . Adm6D., AJLFOMSO Xl, 4v—Tetéfonos 21090, 2109S, 21093, 21094, 21U9» y 21096I Los socialistas de Madrid por el frente único obrero para la revolución
I = • ' — ' ' ' ' -• . . . . — . . ' ' 9 • o • • • -
Necesidad de política económica
Queremos advertir al Gobierno, con toda lealtad, que la Imprecisión hasta filíora observada en su política económico-financiera está siendo ya objeto de comentarios. Reiteradamente afirmó el señor Lerroiix, durante su campaña de
<*Poslción, que los problemas de la economía nacional merecían de modo prefe- rente gran cuidado. Tampoco dejó de ser explícito a este reispecto el señor Martínez Barrio en su discurso del teatro Victoria. Y el señor Alba, al pose- sionarse definitivamente de la presidencia de las Cortes, tuvo singular interés
*n subrayar la importancia de cuanto afecta a la reconstitución económica del P ^ - La coincidencia es perfectamente natural, porque uno de los anhelos que con
" • ^ fuerza vibraron en los comicios liltimos fué el de rectificar la depresión , económica de España para conducir!^ por caminos de mayor bienestar y pros-
Paridad.
Se ha abusado un poco en estos primeros tiempos del actúa] Gobierno, de 'ft Creencia consistente en que un mejoramiento del ambiente nacional, por vir- '^d de su progresiva tranquilización, produciría automáticamente el endereza-
""liento de toda la vida económica, sin tener apenas que tocar resortes técnicos, especiales. Ciertamente, que la mayor serenidad del medio social y político era
'* condición previa para un cambio en la situación de los negocios. Mas no ''*sta con esto que, por añadidura, es discutible que al presente se haya lo- Srado de un modo pleno. Necesítase además una política específicamente eco- nómica, conocedora de las palancas que ha de manejar, del sentido con que
<3eben ser movidas y de la proporción apetecible entre todos los esfuerzos impul-
*<>res de cada una de ellas. La máquina de la economía es hoy muy compli- cada y no puede fiarse su funcionamiento, de modo exclusivo, al buen sentido político.
Es cierto que se trabaja en el ministerio de Obras piSblicas y en el de Agri-
"¡ultura y en el de Industria y en el de Trabajo. Si no reconociéramos esto per- deríamos autoridad para ocuparnos de la cuestión. Mas no todo ese trabajo 'evela la posesión de un plan de política económica, concertado entre los dis- tintos ministros, ni en bastantes casos, el respeto debido al orden natural de Preferencia que, de por si y entre sí, han establecido los problemas ante la
*omi>osición de las necesidades públicas. Así, por ejemplo, si bien el señor Guerra
•*el Rio se ocupa de los transportes; y el ministro de Agricultura, de los tri- gueros; y el de Industria, del Tratado con Francia, y el de Trabajo del paro, faltaríamos a la verdad sosteniendo que se emplea racionalmente la actividad ''Urocrátíca, porque se dispensa más labor para estudiar lo que necesita menos estudio—ferrocarriles—que para aquello que exige ima profunda investigación
~~obras hidráulicas—; se localiza la revaloración agrícola a un solo producto, aunque sea importantísimo; no se columbra el plan de política comercial de
"Oíijunto; el problema del paro es abordado por un departamento sin conexión Son otros llamados a entender en él, etc. En general, la falta de coordinación
*'iti>e los varios ministerios, operarios de la política económica, resulta evidente, y en buena parte se explica este aislamiento de unos ramos con otros, dado
^ e en una etapa de recuperación impulsada por ei Estado, el pixnto de con- vergencia de todos ellos, en defecto de otro órgano, es el ministerio de Hacienda.
*^ este ministerio, dicho sea con todos los respetos personales, hoy por hoy es
«olajnente una competente Subsecretaría.
Harto comprendemos con cuántas dificultades en el orden económico ha te-
"'"lo que tropezar el Gobierno del señor Lerroux durante las primeras sema- ' ' ' * de su actuación. Proceden, unas, de la magnitud misma de los problemas;
**tra«, de la falta de labor realizada que debía haber existido en los Centros
**<*lcos de los departamentos ministeriales. Haciéndonos cargo de todo ello, más
^ e en tono de censura, escribimos con ánimo de leal advertencia y con el deseo ''e que se ponga pronto remedio a esta falta de buena y competente dirección .*l«i conjimto de la política económica. ¡No se pierda el tiempo! De la ignorancia ., eoaetitiada, a fuerza de perderlo, dimana la imprecisión que comentamos. A
****•%) debe conslderaT ei señor Lerroux que perder en la esfera de la polítk*^ajg
•'«ifeilca la primera mitad de 1934 sería funesto para el país y para el Go-
"•enio. Apresúrese, pues, a llevar a las Cortes—que a él incumbe—un proyecto
*** ley que siente las bases, la composición, fines y deberes de un Consejo de
•ícoaoímía eficaz, cuando menos, por el momento, en su parte técnica, dejando P*'! más adelante la corporativa; repare en la conveniencia de que esa parte
** conatituya con escaso número de peritos, completamente incompatibles con
^ * otra actividad, y déle impulso lo antes posible.
Si ei Grobiemo consjguiera durante el presente ejercicio la formación de un P'*n de política económica que pudiera reputarse definitivo en el gradp posible, focando al país de la situación provisional en que a este respecto se encuentra,
"*'>rta prestado un gran servicio, y de mucho placer nos serviría el poder Pw>clamarlo.'
ín monumento a Fio X en Un atentado contra el su villa natal
•^ casa donde nació el Pontífice se transformará en museo
•
(Be nuestro corresponsal) J S O M A . , 31.—Hi Arzobispo de Trevlso r ¡ «anzado el proyecto de erigir un mo-
^'*«nto al Papa Pío X en Riese, su
^j8to natal, con ocasión de.! centena- J2 <tel nacimiento de dicho Pontífice.
i * casa natal, donada por la hermana J ¡ ¿ J ^ X al Municipio de la localidad,
¿ r * transformada en un museo, donde r ^ recogidos todos los etojetos y re-
^ < i o s del Santo Pontífice,
tl(¿* *'^** ^a ^1*^0 comunicada a Su San- j ^ * * * . quien la ha aprobado con elogio
^ U n a carta dirigida por el Cardenal J^*Ul al Arzobispo de Treviso, en que 5 ^ ' ' * que tanto el monumento como la
I > &'
~ ¿J**** mérito hacia la Iglesia y excel v¡? ^rtudes, entre las que descuella la
""*aaad.—Dafñna.
Don Jaime de Borbón
^rT?maiitedrán viva en la posteridad
^j^"Ondadosa imág«n paternal d«l llus- í'ontiflce y recordarán a todos su
31 .^-Su Santidad ha recibido j g ¿ ^ Jaime de Borbón, con quien ha ílJ?*^do una conversación de media P*ií» ^ * * ' después, se trasladó al de- Jjjl^'iento del Cardenal secretario de e^jjpo de Su Santidad, monseñor Pa-
^ ' para cumplimentarle.—Dafflna.
¡a el valor del dólar
^^ S9,06 POR 100 DE SU AN- TIGUO VALOR
31.—El sfñor Roose- 1«^ v"* anunciado esta noche que el dó- 4« ^ ®*"^o revalorizado al 59,06 por 100
« ( j ^ ^ a l o r anterior y que el Gobierno
^ Juspuesto a comprar todo el oro
¿ l . ^ ^ fe ofrezca, a 35 dólares por on-
^••oclated Piess.
81. — Las medidas Uif ' ' ^ l>ara la revalorización del dó- hoy*^, ^ hecho hoy efectivas, al firmar Wrt^r* decreto correspondiente al pre-
. • ^ ^ Roosevelt.
^ ív.fJÍ'^^o de estabilización es de dos
^íjl^JJones de dólares, derivados de los id-^flOB que se obtengan del oro.—
J*'»lH«iilllllllK:i|!||||¡llBlllltlBWIIIIWi!i«^'ít
OEMTE - Alfonso XI. 4
Cardenal de Munich
Se iiicieron disparos contra la ca- pilla cuando estaba en ella
el Cardenal
— • —
ROMA, 31.—El «Osservatore Roma- no» publica la noticia de que el sába- do, 27 de enero, publicaron todos los periódicos de Baviera la reseña oficial del discurso polémico pronunciado por el ministro Bsser contra el Cardenal Faulhaber, y que en la noche de dicho día fueron disparados varios tiroe de fusil contra el Palacio Arzobispal de Munich, con ocasión de estar en ora- ción el Cardenal Faulhaber en la ca- pilla.
Con este motivo, el Cardenal Pace- Ui, secretario de Estado de Su Santi- dad, ha dirigido por ord«n del Pontífi- ce un telegrama al Cardaial Faulha- ber, alegrándose de que haya escapa- do con bien del peligro y deplorando vivamente la injuria que públicamente ha sido Inferida al Cardenal.—Dafflna.
índice - resumen
1 febrero 1934
1.a vida en Sladrid Pág. 5 Deportes Pág. 6 Cinematógrafos y teatros... Fág. 6 Información cometcial y fi-
nanciera Pág. 7 Cine Pág. 8 Crónica de sociedad Fág. 8 Anuncdoa por palabras Pág. 9 Moriscos literatos, por Án-
gel Gronzález Falencia Fág. 10 Crlst» o liMifn, por Curro
Vargas Pág. 10 Notas del bloofc Fág. 10 Mano de santo (folletín),
por Luby Pág. 10 PROVINCIAS. — Tres detenidos en Barcelona cuando preparaban unos atracos.—Un obrero muerto y vario*
heridos, entre éstos seis guardias de Asalto, en una colisión habida en Caa^
tellón entre huelguistas y la fuerza pública (p&gs. S y 4).
EXTBANJBBO. — El "Osservatore Romano" da cuenta de un atentado cometido en Munich contra el Cai>
denal Faulhaber.—^Ha caído a tierra la barquilla del globe estratosférico PUSO "Sirlus" y han sido encontrados dentro los cadáveres de sus tres ocu- pantes. — Una proposiciói! Italiana
acerca del desarme (pág. 1).
LO DEL D Í A
Un acierto político
La declaración que, a modo de ma- nifiesto, ha publicado la mlnorta agra- ria que el señor Martínez de Velasco acaudilla, para dirigirse al país en el momento de constituirse en Partido Agrario Esj^fiol, nos parece un acier- to político. Desde la actitud de los agrá- rios hasta el mismo nombre con que bautizan a la nueva entidad, nos pare- cen acertados.La actitud de los diputados de la mi- noría a g i r í a tiene im subido valor po- lítico en los momentos actuales, cuan, do en la vida española, cada día que pasa acentúa más un hecho evidente;
que la única contraposición tajante e irreductible, y el único problema real, urgente y peligroso, es el que plan- tean frente a frente, de un lado la re- volución y de otro la autoridad. Todo movimiento político que tienda a for- talecer ésta debe ser recibido con sa- tisfacción.
Fortalecer el Poder público es un acierto y la actitud del nuevo Parti- do Agrario Español da a la única ma- nifestación del Poder público posible en la vida actual española, más ancha base parlamentaria en el presente y prepara para el futuro un útil instru- mento de Gobierno.
Acierto es, también, que, siendo un partido agrario, no aparezca empeque- ñecido como "partido de clase". Ya he- mos expuesto algruna vez que la pala- bra "agrario" en los partidos europeos que así suelen denominarse, más que responder a un estrecho espíritu cía- sista, viene a representar en la vida pú- blica una serie de principios y de tradi- ciones, un espíritu enraizado en los me- dios rurales, que "agrario" ha de lla- marse por contraposición a la proletarl- zación con sus secuelas materialistas, que las grandes manifestaciones indus- triales del capitalismo ha llevado a las zonas en que se desarrollan. Pero aún así, bien hace el partido agrario espa- ñol en tener desde el primer momento un programa político general. En él se enuncia au posición respecto a un acuer- do con Roma, a la libertad de enseñan- za, a la legfislación social y a tastos otros puntos como enumera en la de.
claración política la minoría agraria y que han sido continuamente susten- tados por nosotros.
Los pasos recientes de la minoría agraria, esta su transformación en Par- tido Agrario Español, las alianzas o uniones de que se viene hablando es tos tlías, avivan la sana curiosidad de
genteg y aan categoría de suceso político a la conferencia que el próximo domingo ha de pronunciar el señor Mar- tínez de Velasco. Cuando en ella, sin du.
da, el jefe de la minoría agraria exprese una actitud y un programa con los que estará conforme una gran masa de opi- nión nacional, que espera una política prudente, para todos, mantenedora enér- gica del inexcusable principio de au- toridad frente a todos los desmanes re- volucionarios, a la vez que una honda preocupación por los problemas reales de España, para dar así posibilidad eco- nómica a la reforma social, que desar- me a la revolución, España verá es- peranzada cómo se forja un instrumen- to más de Gobierno, que haga posible la continuidad de una política de cen tro, inclinada hacia la derecha, que es la que creemos que hoy puede servir más eficazmente lo- intere.ses de nues- tra sociedad.
Un desacierto
A instancia de los representantes pa tronales en el Jurado mixto de la Ban- ca Oficial, el ministro de Trabajo ha disuelto este organismo, con lo que los Bancos oficiales dejan de estar sometí dos a aquella jurisdicción especial en materias de trabajo.Dos solas razones se aducen en fa- vor de una medida que, por lo grave, debiera hallarse bien justificada: que el Jurado de hecho no funciona porque carece de presidentes y secretario y de presupuesto; que la Banca Oficial se encuentra sometida a la acción directa de los organismos del Estado, y tiene por superior jerárquico el ministerio de Hacienda. Escasa es la consistencia de uno y otro alegato. Si el Jurado mixto, que fué creado conforme a derecho, no puede funcionar por carecer de perso- nal y de presupuesto, provéanse sus cargos y arljitrense para él los recursos necesarios. En cuanto a la intervención del elemento oficial en la Banca de este nombre, por razón de la índole de sus operaciones, ¿qué estorba a la existen Cía de ese otro organismo paritario, al que la ley confiere atribuciones tan sólo en el orden a las relaciones entre los empresarios bancarios y su personal?
Se alega que puede repercutir en el crédito público cualquier entorpeclmien.
to que se produjera en el desarrollo de la vida interior del Banco, con moti- vo de la actuación del Jurado mixto.
Acaso sea así. Pero este peligro move- ría no a otra cosa que a buscar ui\ mo- do de má? eficaz presencia del Estado en aquel organismo; esto es, llevaría a modificarlo, en gracia a su especialidad, pero de ninguna manera a suprimirlo.
Ni siquiera se puede fundar la diso- lución en lo irregular e injusta que fué la designación de los representantes empleados en aquel organismo. Cbntra ella protestamos a su tiempo, porque merced a una maniobra del sefior L a r go Ca1|»llero, a la sazón ministro del 'Trabajo, se dejo preterido el derecho electoral de la más numerosa e Impor- tante Asociación de empleados (Je Ban- ca, que no era socialista. RectUlcaT aquella injusticia era obligado; pero no suprimiendo el Jurado, sino anulando aquellas designaciones.
¿A qué más? SI saliéndonos del or den puramente de derecho viniéramos al político, todavía podíamos afiadlrqué razones de esta índole aconsejaban que no se tomase tal determinación en un momento en que, por razón de un llti glo pendiente entre cierto Banco oficial y sus empleados, se podria pensar que se adt^taba cpnoo medio el m á j expedí'
Un memoráiuiuin italiano sobre el desanne
^ • ^
Abolición de la guerra química y del bombardeo aéreo a poblaciones civiles. "Statu quo" de efectivos, material y gastos militares. Reunión de los ministros de Negocios
Extranjeros de las cuatro grandes potencias
"A FIN OE El PODER POimCO LO MAS
M
tar sobre la base de un "atatu quo", y sobre la limitación ofrecida en las pro- posiciones alemanas, limftación que se realizaría por etapas en virtud de com.
promisos sucesivos.
F*or lo que se refiere a los armamen- tos defensivos el menaorándum cree di- fícil negar en principio las peticiones alemanas. Por el contrario, se podrá discutir los limites y las proporciones entre los armamentos defensivos y los efectivos concedidos.
En cuanto a la cuestión de los ar- mamentos navales, la revisión del es- tatuto naval alemán debería enviarse a la próxima Conferencia naval, salvo los eventuales exámenes y ' esclareci- mientos alemanes.
Recuerda el pacto de los (Juaitro, y dice que no considera necesarío des pues del de Locamo, concertar nuevaa garantías diplomáticas.
Además, el (Sobiemo alemán ofreció, recientemente, firmar pactos de no agresión con todos sus vecinos, con una duración de diez años.
La última y fundamental contrapar- tida para la aceptación de las peticio- nes alemanas, y que al mismo tiempo constituiría un nuevo concurso para la seguridad, podría ser el compromiso de Alemania a reingresar en el organismo ginebrino, no sólo para firmar el CJom- venio general de desarme, sñno para volver a ocupar su puesto en la So ciedad de Naciones.
En fin, el Gobierno italiano no quie- re dejar de insistir acerca de la ne- cesidad de que las conversaciones ac- tualmente en curso, puedan conducir hacia un progreso suficiente para sa car esta cuestión del punto muerto ac- tual y justificar asi la reunión de los ministros de Negocios Extrajijeros o jefes de Gtobiemo de las cuatro poten- cias occidentales, reunión a la que po- drían ser invitados los representantes de las demás grandes potencias inte- resadas.
El memorándum inglés
LONDRES, 31. — El (Spbierno inglés ha publicado hoy el memorándum refe- rente al desarme que había dirigido a todas las potencias interesadas. (Donsta de veinticuatro páginas y sus puntos^principales se pueden resumir como si- gue:
El principio de tt igualdad de dere- chos es tan esencial como el de la se*
guridad. Hay que llevar a ambos a la práctica, suprimiendo el período de prueba, si bien estableciendo algunos plazos. Supone que el proyecto üMie un plazo de aplicación total de diez años.
Será condición necesaria la vuelta de Alemania a la Sociedad de Naciones.
Respecto a los efectivos, el CSobier- no inglés admite la cifra de doscien- tos o tresciento.s mi! hombres para el ejército alemán, previo acuerdo entre este país y Francia, Italia y Polonia, para llegar al mismo efectivo en todos ellos. La duración del servicio militar podría ser de doce meses, en lugar de ocho, si ello es deseo general.
ESi cuanto a educación militai, =!erá prohibida fuera de filas. Se prevé la creación de un serv ció de control per- manente y automático que garantice la ROMA, 31.—El memorándum del Go-
bierno italiano, después de hacer re- saltar el peligro de la situación ac- tual respecto al desarme, dice que ha llegado el momento de afrontar la res- ponsabilidad que a cada imo corres- ponda.
Alemania, al limitarse a pedir el ma- terial llamado defensivo, se halló en condiciones de sostener que, sea cual fuere la forma en que la cuestión de la paridad de derechos se separe de la del Desarme, éste último es una ex.
elusiva de las potencias armadas, ya que Alemania le realizó completamente desde hace mucho tiempo. Por lo tanto, es difícil hacer gestiones cerca de Ale.
manía para que desarmí, ya que no está armada.
Si las negociaciones actualmente en curso diesen a su debido tiempo una es- peranza de que las potencias armadas es- tán r;isueltas unánlm'ente a adoptar me- didas notables acerca del desarme, Ita- lia no sólo se sumaria a ellas, sino que con la mejor voluntad se asociaría a Un intento de obtener inmedaitamente de Alemania aquellas limitacions en Su rearmamento mayores que las que en caso contrario puedan alcanzarse me- diante acuerdos.
EJl (Sobiemo italiano juzga peligrosa la falta de acuerdos y hace notar qus Se ha reconocido solemnemente la pari- dad de derechos de modo que resultan difícilmente rsfutables los argumentos de Alemania. Por último cree en las pa- labras de paz de HíUer e Htndenburg, stn contar con que Alemania, dedicada a la reconstrucción interior, difícilmen- te pensará en aventuras.
Teniendo en cuenta todo eeto, el Go- bierno italiano juzga todavía posible la concertaclón del Ck)nvenio sin condicio- nas que puedan satisfacer la conciencia pública, que empieza a demostrar ha- ber compreiidldo que la cuestión cap-tal y práctica no está en impedir el rearme de Alemania, sino en evitar que esto ss realice fuera de toda regla y de todo control.
Bl Convenio, que el Gobierno italiano considera realizable y que podía tener validez hasta el 31 de diciembre de 1940, habría de tender ante todo a los siguien- tes puntos:
Primero. Abolición dtó la guerra quí- mica con todas 1*5 ai$edidafi de .control precisas para evlí&r su preparación y entrenamiento.
Segundo. Prohibición del bombardeo de las poblaciones civiles, teairado «n cuenta que en el terreno de la abolición de los bombardeos aéreos se podría lle- gar a medidas más radicales. Esta me- dida facilltaria en mucho la solución del problema de la paridad aérea alemana.
Tercero. Limitación al nivel actual de los gastos militaree, salvo los gasto-s de sustitución y para completar tas obras defensivas.
Cuarto. Limitación ai nivel actual del material terrestre de las potencias, salvo las sustituciones eventuales.
El tercero y cuarto puntos se apiion ría a aquellas potencias qu'5 no estén ya comprometidas por los Tratados.
Por lo que se refiere a los efectivo*
es preciso recordar que la petición ale- mana de los 300.000 hombres está subor-
dinada al hecho de que las demás po- | efectividad de esta prohibición. El »«?.
tencias no reduzcan sus efectivos a las imorándum regist»- con sat'-dicción las
Dan por terminadas todas las dis- crepancias y cuanto se oponga
al espíritu de cordialidad para que se realice la unión
del proletariado
* . —
UNA PROPOSICIÓN EN FAVOR DE LA RETIRADA DEL PARUMEN-
TO, MUY BIEN ACOGIDA
El programa del partido agrario e^mñol
Acepta el régimen constituido y re- chaza todo intento de sub- -
versión violenta
DISPUESTO A GOBERNAR SI LAS NECESIDADES NACIONALES
LO EXIGEN
cifras sugeridas por el plan Macdonald sino que mantinen sus cifras actuales.
Si se prefiere abordar el problema de la reducción, Alemania se muestra dis- puesta a discutir la cifra mencionada.
Teniendo en cuenta el problema de la reducción y de la uniformidad de los efectivos, demasiado complicada, y, por consiguiente, causa del retraso en la concertación del acuerdo, el Gobierno italiano se muestra dispuesto a tra to de resolver el caso en favor del pri mero.
Desacertada es, pues, la disposición que comentamos. Sobre su desacierto llamamos la atención del propio mlnis tro y del Gobierno, que, sin duda, no han reparado debidamente en el alcan- ce de una medida de este género.
L a rectificación del Censo Desde el lunes se hallan expuestas—y dicho sea entre paréntesis, expuestas a los cuatro vientos—las listas rectifica- das del Censo electoral. Decimos rec.
tincadas, y esto es lo que hay que ver con detaáe. Según los informes que hasta ahora recibimos, la que «pudiéra- mos llaimar rectificación de oficio no va muy allá. Se nos dice que muchas personan, fallecidas continúan figuran do en el Censo, y que, en cam.bio, la In, clusión de loe que han cumplido los veintitrés años desde la rectiacación anterior a la fecha, no es completa, ni mucho menos. En resuman, que este menester—^vaya dicho sin ánimo de cen- sura para nadie—8ig:ue siendo, ante to.
do y sobre todo, una cosa que depende del elector conecdente de sus derechos.
La importancia que éstos tibien, y lo mucho que. inteípesa su ejercicio, es cosa que ya no se puede discutir. Rés- tanos hacer presente que la obligación imperiosa de emitir el voto no se cum.
pie a conciencia, si <!«i«n tiene deirecho a emitirlo no se ha preocupado a tiem- po de hacerlo valer. Todo el mundo ^ - be, pues, prbneramente comprobar si eu incluMón está hecha en la forma debida, y después cumplir con el deber ciudadano de soUcIta* las rectificacio- nes pmtítldais, lo mismo en cuanto a ex- clusión, de los qu* no debají figuraar, como en lo ooncemlente a la inclusión die los que tengan dere(d)o a ella.
Piénsese va. (|ue un C«iao amafiado o defectuoso, puede variar luego el cur- so legítimo de una elección. Y vea to- do el mundo, en consecuencia, si no es tarea importante y de verdadera ciíi.
dadanía el procurar que la rectificación sea ia m&» perfecta potibl*.
declaraciones recientes del canciller Hit- 1er respecto a 1-" " " i r l a s y secciones de Asalto.
Capí'.' > material: Abol'clón d-^ los carros de asalto de más de dieciséis to- neladas. Concesión a Alemania del de- recho a poseer carros de asalto de seis toneladas Abolición de los calibres de artilleria superiores a 16 kilómetros y concesión a los palees desarmados por los tratados del derecho a poseer ca- ñones de ese calibre máximo. Aplica- ción de estos principios: Respecto a los carros de asalto, habrá un plazo de cinco años para destruir los de más de dieciséis toneladas. En cuanto a los calibres de artillería transportable, dea- trución en el primer afto de los supe- riores a 35 centímetros, en los cuatro primeros años de los superiores a vein- ticuatro y en los siete primeros años serán inutilizados también todos los su- periores a 156 kilómetros.
Aviación militar: Hay dos años de plazo para la Comisión premanente de Desarme acuerde la abolición de esta arma. Si no se llega a este acuerdo, Alemania podrá poseer aviones milita- res igual que los demás países que no los poseen En los ocho años siguientes, todos los países habrán de disminuir sus existencias de aviación militar
Se estreOa la barquilla del globo xms ''Sirius'
— I — * —
Los tres exploradores de la estra- tosfera, muertos dentro de^
su cabina
MOSCÚ, 31.—-(Urgente). De la Agen- cia Tasa
Durante la secdón celebrada boy por el Consejo del partido comimista se ha dado lectura de una comunicación, en la que ae da cuenta de que el globo estra- toesférico "Osso Viakin número 1" ha caldo con sus ocupantes a oclio kilóme-
tros de la estación de Kadlchlno en la linea férrea de Moscú-Karan.
Los cadáveres de los tres ocupantes del globo estratoesférlco "Sirlus" baa sido «ic<mtrad08 isa. la barquilla de! glo- bo, calda cerca de P o t l n * y , poblacida situada en la Unea del ferrocarril de Moscú a Kaxaa.
La barquilla del 'Sirius" tiene seña- les de haber fido arrancada violcnta- IBMIU* d«l i ^ b o .
Se acuerda que la Ejecutiva del partido examine las circunstan-
cias para fijar, si es preci- so, el momento
——*
Anoche' se reunió en Junta general la Agrupación Socialista Madrileña. El teatro de la Casa del Pueblo estuvo completamente Ueno de afUiados.
I>espués de ser examinadas las cuen- tas, hubo una sección de preguntas, y ima de ellas se refirió a si la Ejecuti- va de la Agrupación ha tomado medi- deis contra la manifestación fascista, reto—dicen—del que ya se ha ocupado de responder la juventud socialista. Al parecer se refiere, aunque la llama fas- cista, al acto de la J. A. P. en El Es- corial. Le contesta el sefior Mairal que la Agrupación, como tal, no puede to- mar acuerdos; pero que cada cual reac- cionará adecuadamente.
En la parte de proposiciones se acor- dó en primer término por aclamación, declararse compenetrados con la Co- misión Ejecutiva del partido, cuya po- sición fué señalada por Prieto en la Cámara en la sesión del 20 de diciem- bre. El solo hecho de que se anuncia- ran poi el presidente tumos en contra, produjo generales protestas de l o s reunidos.
Firmada en primer término por el sefior Terrades, se presentó otra pro- puesta propugnando un movimiento re- volucionario. Los dos primeros puntos que fueron aprobados por aclamación dicen asi:
«Primero. Que no se ponga reparo atgimo para conseguir la formación» del frente proletario, dentro de una inte- ligencia .^tui^asta y flrpae, pafa qv*
se puMá emprender Ü movimiento re- volucionario que nos consienta tá con quista del Poder político lo xatji pronto posible.
Segimdo. Dar por terminadas todas las discrepancias y retirar todas las pro{>osiciones que no se a j u s t a a este espíritu de cordialidad, que «> estos momentos es necesario para la conse- cución de los fines revolucionarios que hemos emprendido, dejando para cuan- do sea oportimo toda clase de enjui- ciamientos. Hoy, si queremos llegar a donde nos proponemos, debemos evitar torpezas que den armas al enemigo co mún. Discreción, unión, voluntad, son una necesidad absoluta.
Al tercer punto de la propuesta el Comité, que habla manifestado su con- formidad absoluta con los anteriores, hizo una enmienda o contraproposición.
Se pedia a la Comisión ejecutiva la re- tirada de todas las representaciones po líticas, a fin de que no pueda caber nin- guna responsabilidad en las decisiones del gobierno.
EiQ la enmienda se hacen una larga serle de considerandos para que no se acuerde esto de una manera taxltlva, sino que se deje en libertad a la Co- misión ejecutiva del partido para que examine las circunstancias, manifes- tando que la agrupación madrileña re- cibirá cualquier decisión en ese sentido, si las circunstancias lo requieren, con todo entusiasmo y decidido apoyo.
Los reunidos, que hablan acogido Con murmullos de aprobación la primera propuesta, aprueban la enmienda. Des pues de esto el firmante habló del dea- airado papel que le toca a la minoría en el actual Parlamento; ya se sabe que los proyectos han de pasar, aunque los diputados vayan discutiéndolos pun to por punto. Sin embargo, no se mostró opuesto a que la ejecutiva elija el mo- mento, y esta disposición fué recogida por el presidente para decir que esta- ban todos de acuerdo, y el críterio del sefior Terrades coincidía con el del Co mité. Se aprueba la enmienda.
I A primera parte de la reunión fué presidida por el sefior Torres Fraguas;
pero como su actuación fuera objeto de protestas y no se le pennltlera una ter- cera lectura de la propuestas del fren- te único, que ya haWa entendido toda la Asamblea, aunque un asambleísta pedia algunas aclaraciones, dicho pre- sidente se retiró indignado, dejando abandonada la Mesa. Al cabo de un ra- to la ocupó el señor Carrillo.
E^te dijo, pasadas las doce, que ha Ua que cumplir lo establecido en la casa sobre horario, y que levantaba la reunión. Esto produjo algunas protes- tas. El sefior Gómez (don Trifón) se quejó luego ante el señor Carrillo por-
que estaba pendiente una proposición que le interesaba, respecto, según pa- rece, al significado de su separación como presidente del Comité.
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Homenaje a los diputados derechktas por Madrid
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Se celebrará el próximo día 12
Lia Comisión organizadora del ban- qii«te en tacmor de los diputados de de- racha por la provincia de Madrid ha acoi?aado qiM el acto tenga lugar el día 18 del corriente.
Las tai:j«tM,,al precio de 12,50 p^>se- jtM^ ditoiwi súduy^KM an&ts 4ti ^|^ ^jft.
Revisión de los preceptos consti- tucionales que atentan a la
conciencia religiosa
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Pide u n a s e g u n d a C á m a r a , r e p r e - sentativa d e t o d a s las fuer-
z a s sociales
UN ACUERDO CON LA SANTA SEDE
DEFENDERÁ LA UNIDAD -NA- CIONAL, QUE CONSIDERA
INTANGIBLE
Admite la descentralización admi- nistrativa que responda a la va-
riedad del Estado español
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PROTECCIÓN ARANCELARIA A LA AGRICULTURA Y UNA LEGISLA-
CIÓN SOCIAL EXENTA DE SECTARISMO
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Ayer, por la tarde, el señor Martí- nez de Velaeco entregó en el Congreso a los periodistas el siguiente manifle»-
to de la minoría agraria:
"La minoría agraria del Congreío de los diputados acordó constltuárae «n partido político bajo la denominación de partido agrrario español.
El partido agrario español, cosoo de- claración preferente, p r o c l a m a su orientación económica, a base de la defensa y fomento de la riqueza na.
cional, en todas sus manifestaciones, y en especial de la producción agrícola, forestal y ganadera, que estima es el sostén de la economía española, cuyo prc^reso depende de la acertada coordi- nación de las diversas fuerzas produc- toras-
Sustancialmente agrario, el partido rechaaá todo intento de subversión violenta, sea cualquiera el sector de opinión de que proceda, y acepta el régimen legalmente constituido como expresión de la voluntad nacional, dis- puesto a prestar su leal colaboración a los Gobiernos de la República que coin.
cidan con sus postulados esejiclales, e, incluso, a gobernar, sí las necesidades nacionales lo exigiesen. Sin perjuicio de esta declaración, ©1 partido agrario pretende que por los cauces legales que la propia Constitución sefiala, se revisen aquellos preceptos del Código fundamental que atenta» a la concien- cia religiosa del pueblo sepafiol o im- ponen principios de socialización que pugnan con los fundamentos de nues- tro régimen económico, y aspira a ase- gurar, con la instauración de una se.
gunda Cámara, en que las fuerzas so- ciales tengan orgánica representación, la indispensable estabilidad política, que permita el deaenvolvkmiento dtí trabajo y de la producción nacionales.
Fiel a su significación esencial y a sus compromisos con la opinión, coin- cide con las demás fuerzas de dere- cha en la defensa del que fué su pro- grama común en la cjmpafia electoral.
Es partidario de que se concierte coa la Santa Sede un Concordato, que, so.
bre la base de la ^Independencia de la Iglesia, regule sus relaciones con el Estado, sin menoscabo de la libertad de conciencia de las minorías disiden- tes.
En el orden internacional, el partido ti^rrario desea qu-^ una política de paz informe la actuación en el exteríor de nuestra patria, cuya pewsonalidad ha da buscar en la organización de un Ejér- cito y una Marina reducidos, pero do- tados de la máxima eficacia técnica, la garantía de su independoicia.
En política Interior el partido defen- derá siempre la unidad nacional, que considera intangible, sin prescindir de aquellas concesiones de descentrali- zación administrativas autorizadas en la Constitución y que respondan a la variedad regional del Estado español.
En robustecimiento del principio de autoridad, el avance en la legislación social a favor de los trabajadores, ala otro limite que el impuesto por la ne- cesidad de no agotar las Ventea de producción, buscando una fecunda ar- monía entre los elementos que a ella concurren, la independencia de la admi- nistración dé justicia, el fomento de la Instrucción pública, sin monopolios In- compatibles con la libertad de enseñan- za, y sobre todo, la austera reducción de loa gastos superfluos, con la simpli- ficación de la legislación tributarla conetituiráa principal objeto del estu- dio y, en su caso, de la iniciativa par- lamentaria del partido.
Para cumplir esta misión (JebMi agru- parse en tomo de la minoría cuantos españolea, libres de prejuicios partidis- tas, quieran contribuir a la pacificación de los espíritus conmovidos por las pa- siones sectarias y, en especial, aquellos que en directo contacto con los pro- blemas del campo seguramente han de coincidir con las bases del programa de política agraria que el partido pro-^
pugna y, én cuya labor eiq>era no ba de faltarte el concurso de las Asociacio- nes femeninas, que verán reflejados ea esta actuación, los sentlmleatos arrala gados de la mujer española.
Bates del pit^rrama
fikt tanto te AflaaoJalea ^MUNral «A