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Guía de Estudio de la Biblia (Lecciones de la Escuela Sabática)

Edición pa ra adultos Octubre - Diciembre de 2012 Autor Kwabena Donkor Dirección general Clifford Goldstein Dirección editorial Marcos G. Blanco Traducción y redacción editorial Rolando A. Itin Diseño de tapa Nelson Espinoza Ilustraciones Lars Justinen

Contenido

Introducción ... 2

1. La gran controversia: el fundamento ... 5

2. La revelación, y el Dios de ella ... 12

3. El hombre: artesanía divina ... 19

4. La salvación: la única solución ... 26

5. Crecer en Cristo ... 33

6. Victoria sobre las fuerzas del mal ... 40

7. “Armarse” para la victoria ...47

8. La iglesia: en servicio a la humanidad ... 54

9. La iglesia: ritos y rituales ... 61

10. La Ley y el evangelio ... 68

11. La vida cristiana ... 75

12. Eventos finales ... 82

13. Cuando todo sea hecho nuevo ... 89

CRECER EN CRISTO

Colección Guía de Estudio de la Biblia

Las Guías de Es tu dio de la Bi blia son pre pa ra das por la ofi ci na de las Guías de Es tu dio de la Bi blia pa ra Adul tos de la Aso cia ción Ge ne ral de los Ad ven tis tas del Sép ti mo Día. La pre pa ra ción de es tas guías ocurre ba jo la di rec ción ge ne ral de una co mi sión mun dial de eva lua ción de ma­ nus cri tos pa ra la Es cue la Sa bá ti ca, cu yos miem bros ac túan co mo con sul­ to res. Las lec cio nes pu bli ca das re fle jan las su ge ren cias de la co mi sión, de mo do que no re pre sen tan ex clu si va men te la in ten ción del au tor de ellas.

GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS (Sabbath School Lessons), (USPS 308­600). Spanish­language periodical for fourth quarter, 2012. Volume 117, No. 4. Published quarterly by the Pacific Press® Publishing Association, 1350 North Kings Road, Nampa, ID 83687­3193, U.S.A. Subscription price, $10.20; single

copies, $3.99. Periodicals postage paid at Nampa, ID. POSTMASTER: Send address changes to GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA PARA LA ESCUELA SABÁTICA EDICIÓN PARA ADULTOS, P.O. Box 5353, Nampa, ID 83653­5353. Printed in the United States of America.

TEXTO Y DIAGRAMACIÓN: CASA EDITORA SUDAMERICANA.

IMPRESIÓN Y DISTRIBUCIÓN: PACIFIC PRESS® PUBLISHING ASSOCIATION.

DERECHOS RESERVADOS.

COPYRIGHT © 2012, BY PACIFIC PRESS® PUBLISHING ASSOCIATION.

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INTRODUCCIÓN

CREENCIAS

FUNDAMENTALES

T

odos creemos en algo. Aun los que pretenden no creer en nada, o en nada absoluto, creen en algo (en este caso, su relativismo). Las creencias son im­ portantes porque impactan grandemente en cómo vivimos. Pero, para algunos cristianos, más importante que las creencias, o la conducta, es pertenecer, tener un sentido de comunidad. Sin embargo, la comunidad debe estar basada en creencias compartidas, metas compartidas y preocupaciones comunes.

Para los adventistas del séptimo día –personas provenientes de todos los grupos imaginables de la humanidad–, lo que nos mantiene unidos como comunidad son nuestras 28 “creencias fundamentales”, que son la base para crecer en Cristo y vivir como una comunidad de fe a la luz de la eternidad.

Algunos alegan que lo que importa es nuestro amor a Cristo, no las doc­ trinas. Esto suena bien, pero la Biblia nunca separa un amor a Cristo de un amor a la verdad. Se nos dice que “siguiendo la verdad en amor” podemos crecer en Cristo (Efe. 4:15, 16). Conocer las doctrinas no es un mero acumular datos correctos; más bien, conocer la doctrina resulta en amor a Dios (2 Juan 6­10). Además, la Biblia está preocupada por la “sana doctrina” porque, entre otras cosas, afecta la vida ética (1 Tim. 1:9, 10; Tito 2:1­5).

La Iglesia Adventista del Séptimo Día sostiene 28 doctrinas fundamentales. No constituyen un credo, en el sentido de que no puede esperarse ningún desa­ rrollo adicional de las verdades expresadas en ellas (o que no se puedan añadir más enseñanzas). Y, aunque siempre debemos mantenernos abiertos a más luz, un consenso firme sobre esas creencias es vital para la unidad y la misión de la iglesia. ¿Qué ha congregado a millones de personas de todo el mundo en un movimiento unido si no son las doctrinas compartidas?

Este trimestre nos concentraremos en algunas de esas enseñanzas. Aunque creemos que las 28 son fundacionales y fundamentales para nuestra identidad, no podemos estudiar todas en un trimestre. No obstante, esperamos presentar una guía sistemática y coherente para algunas de ellas. Se dará especial aten­

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ción a la creencia nº 11, “Crecer en Cristo”, aceptada por el Congreso de la Aso­ ciación General realizado en St. Louis, Missouri, EE.UU., en el año 2005 (ver las lecciones 5 a 7). Esta creencia, en sí misma y por sí misma, no añade una enseñanza nueva o previamente desconocida; más bien, en respuesta a las ne­ cesidades de ciertas regiones del mundo, ayuda a clarificar la comprensión de la iglesia acerca del poder de Dios para dar a los creyentes en Cristo la victoria sobre las fuerzas del mal. De hecho, todas las lecciones de este trimestre es­ tarán dentro del contexto de la lucha entre Cristo y esas fuerzas del mal. Es lo que llamamos “la gran controversia”.

Dentro del motivo de la gran controversia y directamente relacionada con ella, la salvación en Cristo es el hilo que une todas las doctrinas. La gran contro­ versia y los problemas que ha generado constituyen el escenario para el plan de redención, que subraya y satura nuestras 28 creencias fundamentales.

Entonces, las doctrinas no son un fin en sí mismas. Son un medio para un fin, y ese fin es Jesús, y conocer a Jesús por nosotros mismos, y crecer en él. O, más subjetivamente, nuestras 28 doctrinas deberían conducirnos a una com­ prensión más profunda de lo que Jesús hizo por nosotros por medio del plan de salvación; el cual, a su vez, debería llevarnos a un amor más profundo por Dios y a una vida más comprometida con revelar ese amor al mundo y a los “princi­ pados y potestades en los lugares celestiales” (Efe. 3:10).

Sí, todos creemos en algo. La meta de este trimestre es ayudarnos no solo a creer en la Verdad, sino también a amar más a Dios y a crecer en su gracia.

Kwabena Donkor, natural de Ghana, es uno de los directores asociados del Instituto de Investigaciones Bíblicas en las oficinas centrales de la Asociación General, en Silver Spring, Maryland, EE.UU.

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CLAVE DE ABREVIATURAS

CBA Comentario bíblico adventista, 7 tomos

CS El conflicto de los siglos

DMJ El discurso maestro de Jesucristo

DTG El Deseado de todas las gentes

Ed La educación

EUD Eventos de los últimos días

HAp Los hechos de los apóstoles

HHD Hijos e hijas de Dios

JT Joyas de los testimonios, 3 tomos

MGD La maravillosa gracia de Dios

MS Mensajes selectos, 3 tomos

NEV Nuestra elevada vocación

NVI La Biblia, Nueva Versión Internacional

PP Patriarcas y profetas

PVGM Palabras de vida del gran Maestro

RVR La Biblia, Versión Reina-Valera de 1960

SpP The Spirit of Prophecy, 4 tomos

TI Testimonios para la iglesia, 9 tomos

TM Testimonios para los ministros

TTA Tratado de teología adventista, Raoul Dederen, ed.

VM La Biblia, versión moderna

BIBLIOGRAFÍA

Asociación Ministerial de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Sépti-mo Día, Creencias de los Adventistas del SéptiSépti-mo Día. Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1988.

Dederen, Raoul, ed. Tratado de teología adventista del séptimo día, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009.

Eliot, T. S. The Complete Poems and Plays. Nueva York, San Diego, Londres: Harcourt Brace & Co., 1952.

Erickson, Millard J., Christian Theology. Grand Rapids, Mich.: Baker Book House, 1998.

Joint Commission on Baptism, Confirmation of the Church of England. Londres: SCM, 1955.

Kaiser, Walter C., Five Views on Law and Gospel. Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 1993. Morris, Leon, The Apostolic Preaching of the Cross. Grand Rapids, Mich.: Wm. B. Eerdmans Publ. Co., 1965.

Niebuhr, H. Richard, Christ and Culture. HarperCollins Publishers, 1996.

Stuart, Douglas K., The New American Commentary: Exodus. Broadman & Holman, Publishers, 2006.

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Sábado 29 de septiembre LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Génesis 3:15; Apocalipsis 12:1­ 17; Isaías 14:4­21; Ezequiel 28:12­19; Isaías 53:6; Romanos 1:20­28; Juan 16:2. PARA MEMORIZAR:

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre su simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Gén. 3:15).

PENSAMIENTO CLAVE: El motivo de la gran controversia es el concepto general que da cohesión a las creencias fundamentales de los adven­ tistas del séptimo día.

SE HA DICHO QUE “la necesidad es la madre de la invención”. La palabra madre,

en este caso, significa “fuente”, “fuerza impulsora”, “fundamento”; es la nece­ sidad de algo lo que mueve a la gente a la acción. La necesidad de aire más limpio es, por ejemplo, la fuerza impulsora del movimiento que busca energías diferentes de los combustibles fósiles.

Así como sucede con las invenciones físicas, un sistema de creencias tam­ bién necesita un principio que lo explique.

Los adventistas del séptimo día profesan un cuerpo de 28 doctrinas fun­ damentales. Estas creencias tienen como base el concepto de “la gran contro­ versia”. Cada una de las 28 doctrinas trata sobre un aspecto específico de la con­ troversia cósmica. Las creencias que estudiaremos este trimestre tienen como trasfondo el motivo de la gran controversia. Esta semana veremos algunos de los puntos clave de este fundamento.

Lección 1: Para el 6 de octubre de 2012

LA GRAN CONTROVERSIA: EL

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Lección 1 // Domingo 30 de septiembre

LA CONTROVERSIA Y SUS PARTICIPANTES

La gente sintió siempre que la humanidad está en una lucha entre fuerzas opuestas. El poeta T. S. Eliot escribió: “En todos mis años, una cosa no cambia./ Por más que la disfrace, esto no cambia:/ La perpetua lucha entre el bien y el mal”.–T. S. Eliot: The complete Poems and Plays, p. 98.

Aunque esta idea es común, la gente tiene conceptos muy diferentes sobre de qué trata el conflicto, quiénes están involucrados, qué está en juego y cómo terminará. Como adventistas, tenemos una perspectiva muy específica de esta lucha, por nuestra comprensión de la Biblia y del modo en que ella describe “la gran controversia”.

Estudia Génesis 3:15 y Apocalipsis 12:1 al 17. ¿Quiénes son los actores en este conflicto? Aunque se usan símbolos para describirlos, ¿por qué creemos que los poderes descritos son reales y literales? ¿Qué sucedería si todo nuestro sistema de creencias espiritualizara la realidad del gran conflicto entre Cristo y Satanás, y nuestra participación en él?

La gente suele usar términos tales como el diablo o ángeles, y aun Dios, diciendo algo muy diferente del significado de estas palabras. Por ejemplo, algunos usan la palabra Dios solo por la función que tiene en el lenguaje; no tienen interés en el hecho de que “Dios” exista o no.

Cualesquiera que sean los símbolos usados para describirlos, la Biblia en­ seña que son entidades reales, trabadas en un conflicto real. La mayoría de las doctrinas que estudiaremos este trimestre no tendrían sentido si los actores de la controversia no son tomados como literales, y esto a menudo nos pone en desacuerdo con la cultura actual.

Aunque el secularismo ha adoptado muchas formas durante los dos últimos siglos, nada lo caracteriza mejor que el deseo de eliminar del habla humana todo lenguaje “de otro mundo”. Con el éxito de la ciencia, la gente en algunas culturas se inclina a pensar en los problemas de forma científica. Ángeles y de­ monios no andan bien en el pensamiento científico. Por eso, de la cultura actual está desapareciendo la creencia en lo sobrenatural.

¿Cuánto ha impactado tu propia cultura en la cosmovisión científica y secular? ¿Cuánto te ha impactado a ti? ¿De qué aspectos de esta cosmovisión debemos protegernos especialmente?

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// Lección 1 Lunes 1º de octubre

LA CAÍDA DE LUCIFER

Aunque la Biblia no nos dice explícitamente qué problemas están involu­ crados en la controversia entre Dios y Satanás, se los puede inferir de pasajes bíblicos como Isaías 14:4 al 21 y Ezequiel 28:12 al 19. Originalmente, estos pa­ sajes representaban reyes paganos de Tiro y Babilonia; pero, cuando se los lee con cuidado, hay detalles que van más allá de estos gobernantes del antiguo Cercano Oriente. Apuntan al origen, la posición y la caída de Satanás.

En 1 Timoteo 3:6, Pablo advierte contra la ordenación, al ancianato, de un converso nuevo, advirtiendo que tal acto podría hacer que la per-sona se envaneciera y cayera en la misma condenación del diablo. ¿De qué manera esta declaración arroja luz sobre los dos pasajes indicados, y de qué modo los tres pasajes nos ayudan a comprender algunos de los problemas implicados en el conflicto?

De los textos citados, se evidencian tres problemas: orgullo, autonomía e independencia. El Antiguo Testamento describe a un ser creado, dependiente, que aspira a ser autosuficiente e independiente. Pero, la independencia siempre es de algo o de alguien. Primera de Juan 3:8 dice que el diablo ha pecado desde el principio; 1 Juan 3:4 define el “pecado” como ilegalidad. Por lo tanto, el pe­ cado de Satanás, que era una búsqueda de independencia y autonomía, re­ presentó un deseo de liberarse de las “restricciones” de Dios y de sus leyes. Al rehusar mantenerse bajo la autoridad de la Ley de Dios, Satanás mostró querer vivir bajo un conjunto diferente de condiciones. Esta rebelión también implica que, para él, el sistema de leyes del cielo no era el ideal, que había en él algo que estaba mal. Pero, siendo que la Ley de Dios es un reflejo del carácter de Dios, un defecto en la Ley equivaldría a un defecto en el carácter de Dios. Es decir, la rebelión de Satanás era en contra de Dios mismo.

Orgullo, autonomía, independencia. ¿Qué evocan en tu mente estas tres pala-bras? ¿De qué modo incluso nosotros estamos en peligro de caer en estas tram-pas, aunque sea sutilmente? Después de todo, bajo las condiciones correctas, ¿qué hay de malo en cualquiera de estas ideas?

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Lección 1 // Martes 2 de octubre

EL ARMA DE DIOS

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la si-miente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Gén. 3:15). ¿Cómo revela este texto la gran controversia?

El lenguaje críptico de Génesis 3:15, donde se predice la controversia, nos da un indicio de las reglas de Dios en este conflicto. Vemos que el conflicto, que acababa de comenzar en la Tierra entre la serpiente y la mujer, tomaría forma involucrando a los seguidores de los contendientes iniciales: la “simiente” de la mujer, y la “simiente” de la serpiente. A su debido tiempo, el conflicto llegaría a su clímax en un choque mortal entre Satanás y un descendiente de la mujer, Jesús de Nazaret. El arma que Dios eligió fue Jesús, quien pelearía en favor de la mujer, hasta sufrir “heridas”, para finalmente darle un golpe mortal a la ser­ piente. El arma elegida sería un acto de sacrificio hecho por Jesús, un acto de amor abnegado.

¿Cómo nos ayudan los versículos siguientes a comprender algunos de los problemas involucrados en la gran controversia? ¿De qué forma el plan de salvación es central en todo esto?

Compara Génesis 4:4 con Hebreos 11:4:

Compara Génesis 12:3 y 22:18 con Gálatas 3:16: Compara Éxodo 25:8 con Hebreos 4:2:

Compara Isaías 53:6 con Romanos 5:8: Considera Mateo 16:18 y 18:16 al 20: Considera Hebreos 8:1 y 2:

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// Lección 1 Miércoles 3 de octubre

LA PELEA DE SATANÁS

Ayer viste una progresión de la revelación de Dios y de su verdad en la gran controversia. Dios obró por medio de la adoración patriarcal y la realizada en el Santuario israelita, de la muerte expiatoria de Cristo, de la iglesia, y del propio ministerio de Cristo en el Santuario celestial.

Pero, Satanás trabaja sin descanso para destruir los planes de Dios. Gran parte de la controversia ha sido, y sigue siendo, sobre estos mismos problemas.

Por ejemplo, el sistema de sacrificios de los patriarcas y el del Santuario de Israel fueron diseñados por Dios para recordarnos que él es el Creador y para mantener viva la esperanza de la redención.

¿De qué manera procuró Satanás usurpar y destruir la verdad acerca del plan de salvación, especialmente como se revela en el sistema de sa-crificios? Ver Rom. 1:20-28; Deut. 32:17, 18.

La encarnación de Cristo, su ministerio sobre la Tierra y su muerte como sacrificio expiatorio en la cruz fueron las partes centrales del modo que Dios eligió derrotar a Satanás. La muerte de Cristo garantizó la derrota de Satanás en su lucha contra Cristo.

¿Cómo muestran los siguientes textos la forma en que Satanás trabajó contra Jesús? Mat. 2:1-18; 4:1-11; 16:21-23; 27:39-42.

Después de su muerte y resurrección, Cristo estableció su iglesia para pro­ clamar las buenas nuevas de salvación a la humanidad perdida. Desde el co­ mienzo, Satanás decidió debilitarla y destruirla. Los siguientes pasajes muestran algunas de las tácticas de Satanás contra la iglesia (ver Hech. 5:17, 18; 7:54­60; 2 Tes. 2:1­4; 1 Tim. 4:1; 2 Ped. 2:1; Apoc. 12:13­17).

Entretanto, Hebreos presenta un Santuario real en el cielo, donde Cristo entró después de su ascensión (Heb. 4:14­16; 9:24), donde realiza funciones sa­ cerdotales en favor de la humanidad pecadora (Heb. 7:27). En Daniel 8:11 al 14, vemos la actividad de Satanás en relación con el ministerio sacerdotal de Cristo en el Santuario celestial, y su intento de usurpar ese ministerio.

Lee 1 Pedro 5:8 y 9. ¿Qué advertencia da y cómo podemos vivirla cada día? ¿Cómo podemos resistir al diablo? ¿Cuán a menudo percibes los esfuerzos de Satanás en contra de ti?

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Lección 1 // Jueves 4 de octubre

DESTINOS

“Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová” (Jos. 24:15). ¿Cómo se nota aquí cuál es el problema fundacional de la gran controversia?

La profecía nos proporciona una vista de las escenas finales del conflicto entre Dios y Satanás. Durante 1.260 años (Dan. 7:25; 12:7; Apoc. 11:2; 12:14; 13:5), Satanás, esporádicamente pero en forma persistente, persiguió al pueblo de Dios. En un choque final (Apoc. 12, 13), Satanás emplea dos poderes terrenales: una bestia semejante a un leopardo (Apoc. 13:1­10), y una bestia de dos cuernos (Apoc. 13:11­17), que usan sus mismas tácticas.

Apocalipsis 14:6 al 13 es una descripción del movimiento que usa Dios frente a Satanás en las etapas finales de la lucha, para llevarla a su conclu-sión. ¿De qué forma se manifestarán algunos de los problemas del gran conflicto?

Dios proclama claramente los problemas involucrados en el conflicto (re­ presentados por los tres ángeles) antes de que este finalice. La humanidad ne­ cesita ser informada para que las personas tomen su decisión acerca de los problemas.

En el conflicto final, habrá personas leales a Dios. En Apocalipsis 14, están simbolizadas por el número 144.000, posiblemente representativo de un grupo innumerable de todas las naciones de la Tierra (Apoc. 7:4). Ellos obedecen los mandamientos de Dios en una época de gran angustia y adoran de todo co­ razón a su Dios creador. Reciben la aprobación de Dios y son victoriosos con él, mientras que los impenitentes son destruidos (Apoc. 14:14­20), y así termina la gran controversia.

En esta gran controversia ninguno puede ser neutral. Estás de un lado o del otro. Cualquiera puede decir que está del lado de Dios (ver Juan 16:2); ¿cómo sabes, con certeza, que estás realmente de ese lado? ¿Cuál es tu respuesta?

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// Lección 1 Viernes 5 de octubre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee, en el Tratado de teología adventista

(Raoul Dederen, ed.), el capítulo titulado “Gran conflicto”, por Frank B. Holbrook, páginas 1.085 a 1.128.

“La Biblia es su propio intérprete. Debe compararse texto con texto. El estu­ diante debería aprender a considerar la Biblia como un todo y a ver la relación que existe entre sus partes. Debería adquirir el conocimiento de su gran tema central, del propósito original de Dios hacia el mundo, del comienzo de la gran controversia y de la obra de la redención. Debería comprender la naturaleza de los principios que luchan por la supremacía, y aprender a rastrear su obra a través de las crónicas de la historia y la profecía, hasta la gran culminación. Debería verificar cómo interviene este conflicto en todos los aspectos de la vida humana; cómo, en su propio caso, cada acto de su vida revela uno u otro de estos dos motivos antagónicos; y cómo, consciente o inconscientemente, ahora mismo está decidiendo en qué lado de la contienda se va a encontrar” (Ed 190).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. En esta cita de La educación, Elena de White escribe que la gran contro­ versia interviene en cada fase de la experiencia humana. ¿Cuán cierto ha sido esto en tu propia experiencia? Tu comprensión del motivo de la gran contro­ versia ¿ha sido una fuente de fortaleza o de frustración al luchar con los pro­ blemas diarios en el mundo de pecado y sufrimiento?

2. Algunos hablan de una “demora” de la segunda venida de Cristo. Con la cantidad de injusticia y sufrimiento sin sentido en el mundo, parece que cada día de vida adicional sobre la Tierra es uno que está de más. Pide a los miembros de la clase que compartan sus perspectivas individuales con respecto al motivo de la gran controversia, desde el punto de vista de la así llamada “demora”.

3. ¿Cuán seguros podemos estar respecto de la solución final del conflicto entre el bien y el mal? ¿Qué te da la seguridad de que el mal no vencerá al final? ¿Qué razones tenemos para creer esto? ¿De qué modo, por ejemplo, la profecía de Daniel 2 nos ayuda a tener seguridad acerca del resultado final?

4. En la clase, repasen la pregunta final de la sección del jueves. La respuesta es especialmente relevante por causa de nuestra comprensión de quiénes son los perseguidores en los últimos días. Entonces, ¿cómo podemos estar seguros de que estaremos del lado correcto?

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Lección 2: Para el 13 de octubre de 2012

LA REVELACIÓN, Y EL DIOS

DE ELLA

Sábado 6 de octubre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 2 Pedro 1:19­21; 2 Timoteo 3:16, 17; Deuteronomio 6:4; Mateo 28:19; Hebreos 11:6; Éxodo 3:1­14. PARA MEMORIZAR:

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Heb. 1:1, 2).

PENSAMIENTO CLAVE: Por importante que sea entender la forma en que opera la inspiración bíblica, más importante es conocer al Dios re­ velado por medio de la Inspiración.

“LOS CIELOS CUENTAN la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus

manos” (Sal. 19:1). Es muy cierto. Lo que no declaran es que Dios nos ama, que murió por nosotros y que está obrando para salvarnos.

El resultado final es que, para aprender acerca de Dios, la fuente clave es la Biblia. Hay grandes verdades, en especial sobre la naturaleza de Dios y su acti­ vidad en este mundo, que no conoceríamos si no nos fuera revelado. Aunque la gente puede sentir que existe una lucha entre el bien y el mal, ¿cómo podría saber de la gran controversia si no fuera por las Escrituras?

Esta semana consideraremos dos cosas: 1) qué dice la Biblia acerca de sí misma y de cómo fue inspirada, y 2) qué enseña acerca del Dios que la inspiró.

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// Lección 2 Domingo 7 de octubre

LA DOCTRINA DE LAS ESCRITURAS

Lee 2 Pedro 1:19 al 21. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de cómo consideraron las Escrituras los autores del Nuevo Testamento?

Pedro afirma que las profecías del Antiguo Testamento no tuvieron origen humano. Su argumento es que los profetas hablaron porque fueron “inspirados por el Espíritu Santo”, es decir, el impulso que los llevó a escribir las Escrituras fue el Espíritu Santo. Los escritores bíblicos fueron inspirados por Dios mismo.

Lee 2 Timoteo 3:16 y 17. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de la Biblia y para qué debe usársela?

Es muy claro que Pablo deseaba que Timoteo comprendiera que, como las Escrituras fueron producidas divinamente, son confiables y valiosas para la edi­ ficación de los creyentes. Pablo no deja lugar a dudas en cuanto a la veracidad, autoridad y origen de las Escrituras. Nota, también, que está hablando de “toda la Escritura”. Pablo no nos deja la opción de tomar y elegir qué partes pensamos que son inspiradas y qué partes no lo son. No todo nos obliga ahora, tal como las leyes ceremoniales, pero eso es radicalmente diferente de la pretensión de que algunas partes de la Biblia son inspiradas y otras no, o que algunas partes no son tan inspiradas como otras partes (sea lo que fuere que esto signifique).

Lee Mateo 4:4, 7 y 10; 22:41 al 46 y Juan 10:34 y 35. ¿Qué verdad vital acerca de las Escrituras y de su autoridad podemos obtener de estos textos?

No importa lo que creamos, necesitamos un punto de partida, una base sobre la cual definir esa creencia. Para los cristianos adventistas del séptimo día, la base es la Biblia, norma absoluta y árbitro de la verdad.

¿Cuánto tiempo pasas con la Palabra? ¿Cuánto de tu vida sigue el modelo de lo que ella enseña? Piensa en las últimas 24 horas. ¿Qué hiciste, o no hiciste, duran-te esas horas, que estuvo basado en la autoridad de las Escrituras?

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Lección 2 // Lunes 8 de octubre

LA NATURALEZA DE LA INSPIRACIÓN

“No son las palabras de la Biblia las inspiradas, sino los hombres son los que fueron inspirados. La inspiración no obra en las palabras del hom-bre ni en sus expresiones, sino en el homhom-bre mismo [...]. Pero las palabras reciben la impresión de la mente individual. La mente divina es difundi-da. La mente y la voluntad divinas se combinan con la mente y la voluntad humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre son la palabra de Dios” (MS 1:24). ¿De qué forma nos ayudan estas palabras a comprender cómo opera la inspiración bíblica?

La gente a veces se obsesiona con lo que considera textos problemáticos. Por ejemplo, las palabras de la inscripción que estuvo sobre la cruz de Jesús: “ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS” (Mat. 23:37); “EL REY DE LOS JUDÍOS” (Mar. 15:26); “ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS” (Luc. 23:38). ¿Cómo compren­ demos estas diferencias?

La Biblia dice que “toda la Escritura es inspirada por Dios” y que es digna de confianza; pero aquí vemos diferencias. Es decir, la Inspiración permite di­ ferentes expresiones de una idea o un evento, mientras aquellas los describan

adecuadamente. Donde una aproximación general es suficiente, la Inspiración

la acepta. Pero, si se necesita algo específico, como en 1 Reyes 6:1, la Inspira­ ción lo proporciona y debemos aceptarlo como tal.

Compara Hechos 1:18 con Mateo 27:5. ¿En qué forma estos informes de la muerte de Judas parecen diferir?

Durante un tiempo, los críticos de la Biblia afirmaban que estos versículos estaban en conflicto. Pero, investigaciones recientes muestran que la palabra traducida como “cayendo de cabeza”, en Hechos 1:18, también significa “se hinchó”. Es probable que, después de colgarse, Judas no haya sido descubierto hasta que su cadáver se hubo hinchado, lo que provocó que su abdomen esta­ llara. Lo que parecía contradictorio no lo es ahora.

La mayor parte de la Biblia no tiene problemas. Donde quedan algunas pre­ guntas acerca de “errores” o “contradicciones” aparentes, la actitud prudente sería la humildad. Hay personas que han naufragado en su fe al concentrarse en estos textos “problemáticos”. No debemos juzgar la Palabra, sino obedecerla.

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// Lección 2 Martes 9 de octubre

EL MISTERIO DEL DIOS TRIUNO

“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” (Gén. 1:26).

Entender cómo actúa la Inspiración, por importante que sea, es solo un medio para un fin, y ese fin es conocer a Dios. Una comprensión profunda de cómo fue escrita la Biblia, o aun una comprensión profunda de las verdades reveladas en ella, no significan nada si no conocemos a Dios por nosotros mismos (Juan 17:3).

Y una cosa que la Biblia afirma explícitamente acerca de sí misma es su unicidad.

Lee Deuteronomio 6:4 y Marcos 12:29. ¿Qué verdad crucial se encuen-tra en estos textos?

La expresión en la Biblia acerca de la unicidad de Dios descarta cualquier idea de muchos dioses. Hay solamente un Dios. Sin embargo, el cuadro total que obtenemos de la Biblia es que hay un “contenido” interno en Dios, aun en su unicidad.

Lee Génesis 1:26; 3:22; y 11:7; Juan 1:1 al 3 y 18; y 20:28; 2 Corintios 13:14; y Mateo 28:19. ¿De qué modo estos textos comienzan a clarificar la realidad interna de Dios?

La sugerencia que hace el Antiguo Testamento de una pluralidad provee indi­ cios acerca de la naturaleza interior de Dios. Cuando unimos esto con la afirma­ ción del Nuevo Testamento acerca de Jesucristo y el Espíritu Santo, comenzamos a darnos cuenta de que hay mucho acerca de Dios que no comprendemos plena­ mente, y probablemente nunca lo entenderemos. El aspecto triuno de Dios es un misterio, entre muchos, con el cual tendremos que aprender a vivir.

La información que da la Biblia acerca de Dios, incluyendo su naturaleza en tres personas, no se provee para que nos ocupemos en filosofar y especular, sino para aumentar nuestra comprensión de sus actividades, especialmente su obra redentora en nuestro favor, mientras la gran controversia se desarrolla y finalmente se termina.

¿Quién no tiene muchas preguntas que solamente Dios puede responder? ¿Cómo podemos aprender a confiar en él hasta que llegue el tiempo cuando se nos den respuestas?

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Lección 2 // Miércoles 10 de octubre

LOS ATRIBUTOS DE NUESTRO CREADOR

La Biblia nos revela verdades acerca de Dios, que no encontramos en nin­ guna otra parte. Entre esas verdades, está la de que es el Creador. De hecho, esto es lo primero que la Biblia nos dice acerca de Dios: que él creó “los cielos y la tierra” (Gén. 1:1).

Una de las muchas cosas fascinantes acerca de este texto es que la Biblia sencillamente da por sentada la existencia de Dios sin tratar de probarla ni de­ mostrarla. La Biblia pasa mucho tiempo enseñándonos acerca de cómo es Dios, especialmente al revelar su carácter por medio de su interacción con la huma­ nidad caída. Pero, no ocupa tiempo tratando de probar que él existe. Simple­ mente, da por sentada su existencia.

Lee Hebreos 11:6 y Romanos 10:17. ¿Qué se dice acerca de Dios y del rol que su Palabra desempeñó en darnos la percepción de su existencia?

La convicción de la existencia de Dios no puede provenir solo de argumentos racionales. La Biblia enseña que una persona se convence de la existencia de Dios por medio de la experiencia personal con él, cuando el Espíritu Santo impresiona el corazón y la mente con los hechos de su existencia. En muchos casos, la gente puede llegar a creer en Dios primero; solo después comienza a edificar una base lógica e intelectual para la fe en un Dios a quien no puede ver.

Lee Malaquías 3:6; Santiago 1:17; 1 Juan 4:8 y 16; y 2 Crónicas 6:18. ¿Qué nos indican estos textos acerca de los atributos de Dios? ¿Qué otros atributos de Dios se revelan en la Palabra?

Medita en los atributos de Dios expresados en las Escrituras. ¿Cuántos de ellos podrías conocer de otras fuentes; es decir, de la naturaleza, o de la expe­ riencia personal? ¿Qué te enseña tu respuesta acerca de cuán vitales son las Escrituras para nuestra comprensión de cómo es Dios realmente?

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// Lección 2 Jueves 11 de octubre

LAS ACTIVIDADES DE DIOS

Aun la lectura más superficial de la Biblia revela que Dios está activamente involucrado con la humanidad y con lo que sucede aquí sobre la Tierra. No está distante, alejado e indiferente, como algunos antiguos griegos enseñaban acerca de Dios, o aun como algunos teólogos cristianos tratan de describirlo hoy. Aunque es radicalmente diferente de lo que él creó, Dios está íntimamente ligado a su creación.

Como vimos ayer, la Biblia describe a Dios como nuestro Creador, un hecho que muestra cuán vinculado está él con este mundo. ¿Qué nos en-señan los siguientes textos acerca de las otras actividades de Dios aquí sobre la Tierra, especialmente en el contexto de la gran controversia?

Gén. 11:9 Gén. 19:24 Éxo. 3:1-14 Juan 3:16 1 Tes. 4:17

Sin duda, la Biblia revela a un Dios que está muy involucrado con la huma­ nidad. Todo el escenario de la gran controversia, realmente, trata del modo en el que Dios está obrando para salvar a la humanidad de las garras del pecado y de Satanás. Desde el primer acto de la creación de la Tierra (Gén. 1:1), pasando por la cruz (Juan 19:18) y hasta la re-creación de la Tierra (2 Ped. 3:12, 13), la Biblia nos muestra inequívocamente la actividad íntima de Dios en favor de la humanidad.

¿De qué modo has experimentado tú, personalmente, la actividad de Dios? ¿De qué modo lo has visto actuar en tu vida y en la vida de otros? ¿Cómo puedes aprender a obtener consuelo por saber cuán cercano e íntimo está Dios en relación con nosotros?

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Lección 2 // Viernes 12 de octubre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee “Peligro que entraña el conoci­

miento especulativo”, El ministerio de curación, pp. 334, 345; “El Verbo hecho carne”, Joyas de los testimonios, t. 2, pp. 344­349; y “Prefacio” e “Introducción”,

El conflicto de los siglos, pp. 5­15.

“Dios se ha dignado comunicar la verdad al mundo por medio de instru­ mentos humanos, y él mismo, por su Santo Espíritu, habilitó a hombres y los hizo capaces de realizar esa obra. Guió la inteligencia de ellos en la elección de lo que debían decir y escribir. El tesoro fue confiado a vasos de barro, pero no por eso deja de ser del Cielo. Aunque llevado a todo viento en el vehículo imperfecto del idioma humano, no por eso deja de ser el testimonio de Dios; y el hijo de Dios, obediente y creyente, contempla en ello la gloria de un poder divino, lleno de gracia y de verdad.

“En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la expe­ riencia religiosa. ‘Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para ense­ ñanza, para reprensión, para corrección, para instrucción en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, estando cumplidamente instruido para toda obra buena’ (2 Tim. 3:16, 17, VM)” (CS 9).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Cuánta confianza podemos tener en nuestras conclusiones acerca de Dios, aparte de la información que nos da la Biblia? ¿Hay espacio para com­ prender a Dios desde otras fuentes? Si fuera así, ¿cuáles son ellas, y cómo asegu­ rarnos de que la información que dan es correcta?

2. ¿Por qué cualquier cosmovisión que niega lo sobrenatural contradice la Palabra de Dios?

3. La ciencia y la tecnología han sido una gran bendición para la huma­ nidad. Además, de algún modo, la ciencia nos ayuda a comprender el poder de Dios (p. ej., considera lo que nos ha mostrado acerca de la gran complejidad de la vida). Pero ¿cuáles son los límites obvios de lo que la ciencia nos puede enseñar acerca de Dios? Además, ¿cuándo la ciencia puede actuar en contra de la correcta comprensión de Dios?

4. ¿Por qué la doctrina de un Dios triuno (aunque sea difícil de comprender) es tan importante para nosotros como adventistas? ¿Qué pasaría, por ejemplo, si Cristo fuera otro ser y no plenamente Dios?

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Lección 3: Para el 20 de octubre de 2012

EL HOMBRE: ARTESANÍA

DIVINA

Sábado 13 de octubre LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Génesis 1:26, 27; Marcos 12:13­17; Génesis 2:19­25; Hechos 17:26; Romanos 5:12­19.

PARA MEMORIZAR:

“Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado” (Sal. 100:3).

PENSAMIENTO CLAVE: Dios creó a la humanidad a su propia imagen; el pecado contaminó esa imagen. El plan de Dios es restaurar esa imagen en nosotros.

ARTHUR SCHOPENHAUER, en el siglo XIX, pensando sobre la identidad humana,

chocó en la calle a alguien, quien lo increpó enojado: –¿Quién es usted?

–¿Que quién soy yo? Eso quisiera yo saber.

¿Quiénes somos como raza? ¿Cómo llegamos y qué hacemos aquí?

Estas son preguntas antiguas que los humanos todavía debaten hoy, pero las Escrituras las contestan. Hay un vínculo inseparable entre nuestra identidad y la doctrina de la creación; allí se encuentran todas las respuestas; es la doctrina bíblica central para comprender a la humanidad, porque se concentra en

nues-tros orígenes, no solo en nuesnues-tros comienzos. “Comienzos” se refiere al hecho

de llegar a ser; “origen” añade la idea de propósito al hecho de llegar a ser. La enseñanza bíblica de la creación es opuesta al evolucionismo, que alega que no hay un propósito para nuestra existencia (estamos aquí solo por el azar). Estas dos enseñanzas son alternativas irreconciliables con nuestra existencia y con nuestra identidad como humanos.

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Lección 3 // Domingo 14 de octubre

LA CREACIÓN Y LOS ORÍGENES HUMANOS

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Gén. 1:27). ¿Qué nos dice este texto acerca de nuestros

orígenes, tan diferentes de lo que enseña el evolucionismo?

Es imposible no ver que, como un acto consciente de Dios, la creación de la humanidad tenía un propósito. Las Escrituras no dejan lugar para ninguna idea de azar. Fuimos hechos con un propósito, y se nos dio una naturaleza y una esencia específicas desde el comienzo.

Ser hechos “a la imagen de Dios” implica una esencia y un propósito tan concretos y distintos como podemos imaginar. Esto es importante, porque al­ gunos pensadores han alegado que los humanos tenemos que crear nuestro propio significado y propósito porque venimos sin ellos en forma inherente. Si, por ejemplo, el evolucionismo fuera correcto, podríamos insistir en que te­ nemos que hacernos un propósito ya que el evolucionismo enseña que, siendo accidentes, no tenemos ninguno. En contraste, según la Biblia, ya vinimos com­ pletos, hechos a la imagen de Dios y creados para darle gloria.

Los orígenes tratan con la historia. Lee Judas 14; Romanos 5:12 al 21; y 1 Corintios 15:20 al 22. ¿Cómo nos ayudan estos textos a comprender la historicidad de Adán en Génesis 1 y 2? ¿Por qué es tan importante com-prender que Adán fue una persona histórica?

Es sorprendente cuántos eruditos de la Biblia desechan la historicidad de Adán. Dicen que es un mito, un símbolo para la humanidad, pero que no fue una persona real. Se podría aceptar esa creencia solo distorsionando los textos mismos, tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo.

Medita en el hecho de que fuiste hecho a la imagen de Dios. ¿Qué debería decirte esto acerca de tu valor inherente, sin importar tus faltas, debilidades y limitaciones?

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// Lección 3 Lunes 15 de octubre

LA IMAGEN DE DIOS: Parte 1

Como vimos ayer, Adán y Eva fueron personas literales, no símbolos o mitos, sino seres de carne y hueso hechos “a la imagen de Dios”. Obviamente, ser hechos a la imagen de Dios es algo bueno, sagrado, que nos otorga valor inhe­ rente. ¿Qué significa esto, realmente?

Lee Génesis 1:26. ¿Qué afirmación parece vincularse con la creación del hombre a la imagen de Dios? Es decir, Dios dice que la humanidad está hecha a su imagen, y luego dice algo como un resultado. ¿Qué es eso, y cómo nos ayuda a comprender el concepto de “imagen de Dios”?

Génesis 1:26 es una declaración de intención hecha por Dios. Él creó al hombre a su imagen y luego le ordenó algo. Ser creado a la imagen de Dios parece ser necesario para ejercer cierta función; en este caso, para tener “do­ minio” sobre el resto de lo que Dios había creado. Por lo tanto, “la imagen de Dios” otorgó dotaciones físicas, intelectuales, sociales y espirituales necesa­ rias para que la humanidad cumpliera el propósito de Dios para ella. “Tener dominio” sobre el resto de la creación ciertamente incluye respeto, cuidado y buena mayordomía. Tal vez la humanidad debía interactuar en una forma diná­ mica con el orden “inferior”, creado de tal modo que reflejara cómo Dios inte­ ractúa con los hombres mismos. Hechos a la imagen de Dios, también significa que los humanos debían representar a Dios en el mundo.

¡Qué responsabilidad!

Lee Marcos 12:13 al 17. ¿Cómo nos ayudan estos versículos a compren-der lo que significa ser hechos a la imagen de Dios?

El mensaje práctico de Jesús parece ser: “Da tu dinero a César; él tiene su imagen en él y, por lo tanto, le pertenece. Pero date a ti mismo a Dios. Tú tienes su imagen, y le perteneces a él”.–Millard J. Erickson, Christian Theology, p. 515.

¿Cómo se traduce esto en términos prácticos? Lo más probable es que tam­ bién llevemos la imagen de Dios en nuestro amor, compromiso y lealtad a él, así como en la forma en que tratamos a otros. Ser hechos a la imagen de Dios es algo que se debe manifestarse en nuestras acciones.

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Lección 3 // Martes 16 de octubre

LA IMAGEN DE DIOS: Parte 2

Cualquier otra cosa que signifique “hechos a la imagen de Dios” también muestra que fuimos hechos para tener relaciones. ¿Cuáles son esas relaciones, y cómo deberíamos actuar con ellas, siendo lo que somos?

Lee Génesis 2:19 y 20. ¿Qué nos indica esto, en forma directa, acerca de la relación de la humanidad con el mundo?

Nota la autonomía, la libertad, dada aquí a Adán. Debía dar nombres a las criaturas que Dios había creado. Dios no les dio sus nombres, sino que dejó esa tarea a Adán. El texto sugiere que Dios aceptaría los nombres que Adán les diera a las criaturas.

Lee Génesis 2:20 al 25. ¿Cómo revelan estos versículos los aspectos relacionales para estos seres hechos a la imagen de Dios?

Se han escrito muchos comentarios acerca del significado de estos versí­ culos. Lo fascinante aquí, entre otras cosas, es la cercanía y la intimidad que de­ bían existir entre Adán y Eva. Adán fue creado del suelo; y Eva, de Adán (algo que ayuda a distinguirla de cualquier otra criatura de la Tierra). Ser hechos a la imagen de Dios, entonces, indudablemente genera la capacidad de tener rela­ ciones estrechas y amantes (lo que ciertamente refleja la relación dentro de la Deidad misma).

Ahora estudia Génesis 1:27 junto con Génesis 3:20 y Hechos 17:26. ¿De qué forma la unidad entre la primera pareja de seres humanos se exten-dió para cubrir la unidad de toda la raza humana? ¿Qué tiene que decir la unidad de la humanidad acerca de problemas éticos tales como la justicia, el racismo, etc.?

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// Lección 3 Miércoles 17 de octubre

UNA IMAGEN CORROMPIDA

Uno de los muchos obstáculos para quienes quieren ver evolucionismo en el informe bíblico de la creación es la caída. En la Biblia, el mundo y la hu­ manidad eran perfectos cuando fueron creados, lo que contradice el evolucio­ nismo. Por la transgresión, entraron al mundo el sufrimiento y la muerte, una idea contraria al modelo evolucionista, donde el sufrimiento y la muerte serían parte del proceso de la “creación”.

¿Cómo sería el carácter de Dios si él nos hubiera creado como enseña el evo­ lucionismo? Sería un Dios que usa procesos violentos, egoístas y de dominación del más fuerte para crear un ser sin fallas que “cae” a un estado de violencia, egoísmo y dominación, del cual tiene que ser redimido o afrontar el castigo final.

¿Qué produce el evolucionismo en el plan de salvación? ¿Se encarnaría Dios en un homínido formado por el ciclo asesino de la selección natural, para abolir la muerte, “el postrer enemigo” (1 Cor. 15:26)? Pero ¿de qué forma la muerte puede ser el “enemigo” cuando sería lo que Dios habría elegido para crear a los humanos? Dios tendría que haber gastado muchos homo erectus, y homo

hei-delbergensis para conseguir finalmente una criatura a su propia imagen (homo sapiens). ¿Habría Jesús venido a salvar a la humanidad del proceso mismo que

Dios habría usado para crear a la humanidad? Esa idea es necia y no bíblica. Lee Romanos 5:12 al 19, y Colosenses 3:10. Según estos versículos, ¿qué produjo el pecado en la humanidad? ¿Cómo ves la gran controversia en este cuadro? Ver 1 Juan 3:8.

El pecado afectó todo aspecto de la vida humana, y aun a la Tierra misma. Elena de White habla de una “triple” maldición que se posó sobre el mundo: la primera fue la caída de Adán; la siguiente, el asesinato de Abel; y luego, el daño causado por el diluvio. Los teólogos hablan también acerca de la “depravación total”, la idea de que cada aspecto de la humanidad fue dañado por el pecado. Al mirar al mundo que nos rodea, no es difícil ver esto.

Algunos creen que la violencia, el sufrimiento y la muerte fueron parte de la manera en que Dios creó a la humanidad. Otros, que estos elementos son parte de la forma en que Satanás procura destruir a la humanidad. Piensa en las dife-rencias en cuanto al carácter de Dios que presentan estos dos conceptos.

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Lección 3 // Jueves 18 de octubre

LA RESTAURACIÓN

Aunque los efectos del pecado fueron profundos y generalizados, nuestra suerte no es irreversible. La Biblia habla de la posibilidad de renovación y res­ tauración de la imagen de Dios en nosotros.

Lee Romanos 8:29; 2 Corintios 3:18; y Efesios 4:23 y 24. ¿Qué esperan-za presentan?

La Biblia sustenta la esperanza de ser hechos de nuevo a imagen de Dios. A la renovación de esa imagen en la humanidad, la acompaña una reducción de los efectos que el pecado tuvo sobre nosotros y nuestras relaciones. Pero, esto no resulta de esfuerzos humanos. Cristo es la base de la esperanza de la reno­ vación humana; y todo cambio que se produzca en nuestra vida y la esperanza de salvación descansa sobre lo que Cristo realizó por nosotros, basado en su justicia, no en la nuestra.

¿De qué modo 2 Corintios 5:17 se relaciona con la re-creación del hom-bre a imagen de Dios? El ser una nueva criatura ¿pone a la persona fuera del alcance del pecado y de sus efectos? ¿Qué te dice tu propia experiencia?

La Escritura enseña que, para lograr la renovación espiritual, entramos en una guerra espiritual entre la carne y el espíritu (Gál. 5:16, 17). Los que se están renovando a imagen de Dios encuentran que esta guerra es la realidad de la experiencia humana, aceptan el desafío y se ponen del lado de Dios en la gran controversia (Efe. 6:10­13). Escribiendo acerca de quienes han experimentado el poder renovador de Cristo, Elena de White nota: “Pero, habiendo alcanzado esta experiencia, el cristiano no debe cruzarse de brazos, conforme con lo que ha logrado. El que se haya decidido a entrar en el reino espiritual descubrirá que todos los poderes y las pasiones de la naturaleza no regenerada, respaldados por las fuerzas del reino de las tinieblas, están preparados para atacarlo. Cada día debe renovar su consagración, cada día debe batallar contra el pecado. Los antiguos hábitos, las tendencias hereditarias hacia el mal, se disputarán el dominio, y contra ellos debe velar siempre, apoyándose en el poder de Cristo para obtener la victoria” (HAp 393).

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// Lección 3 Viernes 19 de octubre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee “La creación”, Patriarcas y profetas,

pp. 24­33.

“Al principio el hombre fue creado a la imagen de Dios. Estaba en perfecta armonía con la naturaleza y la ley de Dios; los principios de justicia estaban gra­ bados en su corazón. Pero el pecado lo separó de su Hacedor. Ya no reflejaba más la imagen divina. Su corazón estaba en guerra con los principios de la ley de Dios. ‘La intención de la carne es enemistad contra Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede’ (Rom. 8:7). Mas ‘de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito’, para que el hombre fuese reconciliado con Dios. Por los méritos de Cristo puede restablecerse la armonía entre el hombre y su Creador. Su corazón debe ser renovado por la gracia divina, debe recibir nueva vida de lo alto. Este cambio es el nuevo nacimiento, sin el cual, según expuso Jesús, nadie ‘puede ver el reino de Dios’” (CS 520, 521).

“El verdadero propósito de la educación es restaurar la imagen de Dios en el alma. En el principio, Dios creó al hombre a su propia semejanza. Lo dotó de cualidades nobles. Su mente era equilibrada, y todas las facultades de su ser eran armoniosas. Pero, la caída y sus resultados pervirtieron estos dones. El pecado echó a perder y casi hizo desaparecer la imagen de Dios en el hombre. Restaurar esta fue el objeto con que se concibió el plan de salvación y se le concedió un tiempo de gracia al hombre” (PP 645, 646).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿De qué forma la enseñanza del evolucionismo entra en el escenario de la gran controversia? ¿Cómo ha usado Satanás esta doctrina para socavar la fe en la Biblia?

2. Repasa el Nuevo Testamento y busca todos los textos que hablan acerca de Adán. ¿Cuán claro es que todos los escritores del Nuevo Testamento creían que Adán había sido una persona real? ¿Por qué esta comprensión es tan impor­ tante para nuestro concepto de quiénes somos, cómo llegamos a la situación en la que estamos y la esperanza que tenemos en Jesús?

3. Medita en la idea de ser restaurados a la imagen de Dios. ¿Cómo hemos de entender esto, especialmente como seres sujetos a la decadencia, la muerte, la enfermedad y las plagas?

4. Las dos enseñanzas más fundacionales de la física –la teoría cuántica y la relatividad general– se contradicen directamente entre sí. ¿Qué debería de­ cirnos esto acerca de cuán cuidadosos debemos ser cuando aceptamos algo como un “hecho”, meramente porque la ciencia lo dice?

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Lección 4: Para el 27 de octubre de 2012

LA SALVACIÓN: LA ÚNICA

SOLUCIÓN

Sábado 20 de octubre

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 2:25; Jeremías 17:9; Tito 1:1, 2; Romanos 3:19­24; Hechos 2:37; Lucas 7:47; Efesios 2:1­5. PARA MEMORIZAR:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo uni-génito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

PENSAMIENTO CLAVE: El problema del pecado es muy grande: cuán agradecidos debemos estar de que la solución fue suficientemente grande como para resolverlo.

EL “PROBLEMA DEL PECADO” se refiere a la crisis causada por la caída de Adán y

Eva en el Jardín del Edén, que trajo a la Tierra la gran controversia entre el bien y el mal. La parte de Dios en el conflicto ha sido detener y, al final, eliminar los efectos mortíferos del pecado en la Tierra y en la creación como un todo. La acción de Dios de rescatar a la creación de los resultados del pecado constituye la doctrina de la salvación. Y, aunque esa batalla se desarrolló aquí en la Tierra, los problemas de la gran controversia son, literalmente, universales.

La doctrina de la salvación trata de Dios y su obra de salvarnos. Pero, la humanidad también tiene un rol importante. Sí, nuestra parte vital consiste en contestar a esta pregunta: ¿Cuál será nuestra respuesta a esa provisión? De esa respuesta depende el destino eterno de nuestras almas.

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// Lección 4 Domingo 21 de octubre

EL ALCANCE DEL PROBLEMA

Siendo que la salvación es la solución de Dios al problema creado por el pecado, la extensión del daño hecho por el pecado determina el alcance de la solución. No sería una solución si no fuera capaz de resolver el problema, no importa cuál sea su tamaño.

¿Qué revelan los siguientes textos acerca del alcance del problema del pecado? ¿Cómo lo experimentaste tú mismo, o ves a tu alrededor la realidad de estos textos?

Juan 2:25 Sal. 59:2 Jer. 17:9 Rom. 5:12 Sant. 5:1-7 Isa. 5:23 2 Tes. 2:10

¿Quién de nosotros no ha conocido profunda, dolorosa y personalmente cuán malo es el problema del pecado? Vivimos cada momento de nuestras vidas con la realidad del pecado y sus efectos. Cada aspecto de la existencia hu­ mana en este planeta, hasta cierto grado, está dominado por la realidad del pe­ cado. Desde la política hasta los rincones más interiores del corazón humano, el pecado ha infectado a la raza. Es tan malo que, sin una solución divina, no habría solución. ¡Cuán agradecidos deberíamos estar de que la solución ha sido dada! Se llama “el plan de salvación”, y su propósito es resolver el problema del pecado.

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Lección 4 // Lunes 22 de octubre

LA PROVISIÓN DIVINA: Parte 1

Los efectos del pecado fueron inmediatos, y requirieron atención inmediata. Por lo tanto, fue necesario algún tipo de provisión para cuando el pecado apa­ reciera. Elena de White lo expresó claramente: “Tan pronto como hubo pecado, hubo un Salvador. Cristo sabía que habría de sufrir, y sin embargo se convirtió en el Sustituto del hombre. Tan pronto como pecó Adán, el Hijo de Dios se presentó como el garante de la raza humana, con tanto poder para impedir la condenación pronunciada sobre los culpables como cuando murió en la cruz del Calvario”.–“Comentarios de Elena G. de White” (CBA 1:1.098, 1.099).

¿Qué nos dicen estos textos acerca del plan de salvación y cuándo fue establecido? ¿Qué esperanza y promesa podemos encontrar en ellos?

Tito 1:1, 2

Efe. 1:3-5 2 Tes. 2:13, 14 Apoc. 13:8

¿Qué están indicando estos textos? Básicamente, desde la eternidad, Dios había hecho provisión para el problema del pecado. Aunque Dios no ordenó la existencia del pecado (si lo hubiese hecho, él sería el responsable –una idea ho­ rrible y blasfema–), él sí sabía que aparecería, de modo que ya en la eternidad hizo provisión para afrontarlo.

Esta es la predestinación bíblica, muy diferente de la “predestinación” como se la entiende comúnmente. Era el plan de Dios, desde la eternidad, que todos los seres humanos tuvieran salvación en Jesús. El hecho de que algunos re­ chacen esta salvación no la anula; solo aumenta la tragedia de lo que significa estar perdido frente a lo que se ha hecho por nosotros.

Medita en la gran verdad de que, desde la eternidad, el plan de Dios era que tú, personalmente, tuvieras salvación. Piensa en lo que esto significa. ¿De qué modo esta verdad impacta tu vida?

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// Lección 4 Martes 23 de octubre

LA PROVISIÓN DE DIOS: Parte 2

A lo largo de toda la historia de la salvación, comenzando con la primera promesa evangélica (Gén. 3:15), y pasando por el primer sistema de sacrificios (Gén. 4:4), el pacto con Abram (Gén. 12:1­3) y, luego, el servicio del Santuario israelita (Éxo. 25:8), todo señalaba y culminaba en la vida, muerte, resurrección y ministerio celestial de Jesucristo, la provisión máxima de Dios para resolver el problema del pecado.

Tal vez podamos comprender mejor la seriedad del problema del pecado solamente cuando captemos lo que se requirió –la cruz– para que quedara re­ suelto. La cruz sola demuestra la total imposibilidad de que la humanidad re­ solviera el problema del pecado por sí misma. Una situación extrema requirió una solución extrema, y la muerte de Cristo, Dios llevando en sí mismo nuestros

pecados, es una medida tan extrema como podamos imaginar.

La muerte de Cristo como sacrificio se presenta en la Escritura como una expiación por el pecado, es decir, el medio por el cual se trata defini-tivamente el problema del pecado en todas sus manifestaciones. ¿De qué modo la muerte de Cristo provee la salvación del hombre? Explora esta pregunta desde las siguientes perspectivas:

1. Justificación / Reconciliación (estar bien con Dios): ver Luc. 18:9-14; Isa. 53:4-7; Rom. 3:19-24, 28; Zac. 3:1-4

2. Santificación / Regeneración (vivir bien ante Dios): ver 1 Cor. 6:8-11; Rom. 6:1-8

3. Glorificación (seguridad de la resurrección a vida eterna): ver Juan 5:24, 25; 1 Juan 5:9-13; 1 Tes. 4:16, 17

Medita en el hecho de que el pecado es tan malo que demandó la cruz para salvarnos de los resultados finales, la muerte eterna. ¿Cómo puede ayudarnos a no pecar, el mantener la cruz siempre ante nosotros?

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Lección 4 // Miércoles 24 de octubre

LA EXPERIENCIA DE LA SALVACIÓN: Parte 1

El pecador es justificado y reconciliado por el sacrificio expiatorio de Cristo por todos (Rom. 5:6­10). La provisión que Dios hizo para la justificación y la re­ conciliación de la humanidad consigo mismo por la muerte de Cristo necesita ser llevada a la experiencia del creyente. No es suficiente tener un conocimiento teórico de la justificación. Necesitamos experimentar lo que ello significa.

Hechos 2:36 al 38 y Hechos 3:19 señalan el arrepentimiento como el comienzo de la experiencia de salvación del pecador. ¿De qué modo la naturaleza del arrepentimiento, como un sentido de remordimiento, nos ayuda a conectar la experiencia de la justificación con la muerte de Cristo?

Piensa en esto: “Nada puede conmover las profundidades del alma al punto que puede lograrlo la comprensión del amor perdonador de Cristo. Cuando los pecadores contemplan este amor divino insondable, el cual se exhibió en la cruz, reciben la más poderosa motivación para el arrepentimiento que existe. Esta es la bondad de Dios que nos guía al arrepentimiento (Rom.

2:4)”.–Creen-cias de los Adventistas del Séptimo Día, p. 139.

Lee Romanos 3:23 al 25 y Efesios 2:8. ¿Qué lugar tiene la fe en la expe-riencia de la justificación?

La Biblia dice que la fe viene por el oír; y el oír, por la Palabra de Dios (Rom. 10:17). Contemplar el amor de Cristo motiva a la persona a arrepentirse. El es­ tudio y la contemplación de la Palabra de Dios es de gran importancia en la experiencia de la justificación.

La bondad de Dios nos guía al arrepentimiento y la justificación. Así, si yo me arrepiento del pecado y experimento la justificación, Dios es el que recibe el crédito. La salvación es realmente un don gratuito de Dios porque, en realidad, somos salvos por gracia por medio de la fe (Efe. 2:8).

¿Cuáles son algunas formas prácticas en las que puedes inundar tu corazón y tu mente con la bondad de Dios, al pensar en lo que él ha hecho por ti y en aquello de lo que te ha librado?

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// Lección 4 Jueves 25 de octubre

LA EXPERIENCIA DE LA SALVACIÓN: Parte 2

La experiencia de la justificación pone, dentro de la vida del creyente, reali­ dades espirituales que inician cambios en la vida de la persona. En la justifica­ ción, el pecador es perdonado (Luc. 7:47; Efe. 1:7; Rom. 4:7), es liberado de las acusaciones de pecado y reconocido como justo (Rom. 5:16, 18; 8:1), y recibe el don de una vida nueva (Efe. 2:1­5; 2 Cor. 5:17).

En esta experiencia nueva, no importan nuestro pasado ni nuestros pe­ cados, no importa cuántas faltas y errores hayamos cometido, podemos ser perdonados y limpiados por Dios.

Piensa en lo que esto significa. La muerte de Cristo cubre todo pecado, no importa cuánto te condene tu corazón (1 Juan 3:20); cuando te entregas a Cristo, por fe, y aceptas su vida perfecta en lugar de tus propios “trapos de inmundicia” (Isa. 64:6), entonces ya está cubierto por la justicia de Cristo. Su vida perfecta te es acreditada como si fuera tuya. ¡Eso es un regalo al pecador!

La pregunta es: ¿Cómo puede pasar algo así a una persona, y que esa per­ sona no cambie radicalmente? Ese cambio, a menudo llamado “nuevo naci­ miento”, es una parte esencial de la experiencia de la salvación.

Lee los textos mencionados en los párrafos previos, y resume sus enseñanzas acerca de la justificación y la forma en la que la experimen-tamos en nuestra propia vida.

La experiencia del perdón concluye con la ira de Dios, y despeja cualquier barrera para recibir la reconciliación y el compañerismo con Dios. Una vida nueva se abre al pecador, quien puede vivir en compañerismo con Cristo bajo la dirección y la guía del Espíritu Santo.

El arrepentimiento es el requisito previo para recibir el perdón y la justifica­ ción, y viene acompañado de la confesión y el bautismo (Hech. 2:38; 1 Juan 1:9). Esto ayuda a explicar el hecho de que, aunque el perdón está disponible para todos, no todos serán perdonados.

¿Cómo es tu vida al tener esta promesa: que tu aceptación ante Dios está basada en lo que Jesús hizo para ti, y no en lo que hagas o en la observancia de la Ley?

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Lección 4 // Viernes 26 de octubre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee “Dios con nosotros”, El Deseado de

todas las gentes, pp. 11­18; y “Salvación”, por Iván T. Blazen, Tratado de teología adventista, Raoul Dederen, ed., pp. 308­356.

“El plan de nuestra redención no fue una reflexión ulterior, formulada des­ pués de la caída de Adán. Fue una revelación ‘del misterio que por tiempos eternos fue guardado en silencio’ (Rom. 16:25, VM). Fue una manifestación de los principios que desde edades eternas habían sido el fundamento del trono de Dios [...]. Dios no ordenó que el pecado existiese, sino que previó su existencia, e hizo provisión para hacer frente a la terrible emergencia. Tan grande fue su amor por el mundo que se comprometió a dar a su Hijo unigénito ‘para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna’ (Juan 3:16)” (MGD 23).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Piensa en cuán malo ha de ser el pecado, que requirió la muerte del Creador mismo para resolverlo. ¿Qué revela la cruz acerca de la total imposibi­ lidad de que la humanidad se salve a sí misma? ¿Qué creemos que podríamos añadir a lo que ya ha sido hecho por nosotros?

2. Algunos creen en lo que se llama la “expiación subjetiva”, la idea de que nada acerca de la cruz cambió nuestra situación frente a Dios. Más bien, todo lo que hizo la cruz, dicen ellos, fue cambiar nuestra actitud hacia Dios, y nada más. ¿Qué hay de deficiente en tal teología? ¿Qué dice acerca del problema del pecado, si todo lo que se necesitara fuera un “ajuste de actitud” de nuestra parte, para resolverlo?

3. ¿Cuán posible es tener un buen conocimiento acerca de la salvación y, no obstante, no tener la experiencia de ella? ¿Qué entiendes del comentario de Elena de White, de que “la consagración a Dios debe ser un asunto vivo y práctico; no una teoría de la cual debe hablarse sino un principio entretejido con toda nuestra experiencia” (NEV 245). ¿Cómo, en forma diaria y práctica, podemos vivir esta experiencia de la salvación?

4. Medita en el lugar de la salvación en el contexto de la gran controversia. ¿Por qué Satanás quiere mantener a tantas personas como le sea posible sin la salvación en Jesús? ¿Cuáles son los medios que él usa contra nosotros, y cómo podemos defendernos de ellos?

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Lección 5: Para el 3 de noviembre de 2012

CRECER EN CRISTO

Sábado 27 de octubre LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Isaías 35:10; Marcos 10:45; Romanos 6:12­23; Efesios 6:12; Colosenses 1:16; 2:15; Gálatas 4:1­11. PARA MEMORIZAR:

“Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió pública-mente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Col. 2:15).

PENSAMIENTO CLAVE: La victoria de Cristo en la cruz define cómo puede crecer el cristiano.

LA MODIFICACIÓN de las creencias fundamentales de la iglesia, votada en el 58º

Congreso de la Asociación General (en 2005), se tituló “Crecer en Cristo”. Al analizar la declaración, es evidente lo siguiente: Jesús derrotó a los poderes sa­ tánicos y las fuerzas del mal; por medio de Cristo, tenemos la victoria sobre esos poderes; y hay condiciones para que estas victorias se logren en la experiencia de una persona.

Estos puntos ocuparán nuestra atención las tres próximas semanas. Esta semana consideraremos la victoria de Cristo en la cruz. Por su victoria –sobre el pecado, y sobre toda otra fuerza que opere en contra de la humanidad y de la creación de Dios–, Cristo ha logrado la salvación para nosotros.

Al captar lo que Cristo hizo en nuestro favor, comprenderemos mejor lo que podemos tener en nuestras vidas ahora. Su victoria puede ser la nuestra solo si la reclamamos porque, no importa lo que Jesús haya hecho por nosotros, debemos elegir aceptarlo. Por eso, la victoria no se da automáticamente a cualquiera.

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Lección 5 // Domingo 28 de octubre

LA REDENCIÓN

El cristianismo es una “religión de redención”, en la que la gente se salva de la devastación del pecado por medio de lo que otro hizo por ella, en este caso, Jesús. La religión cristiana puede distinguirse de una “religión de la ley”, donde uno puede rectificar su destino por sus propios esfuerzos al “hacer buenas obras”. Necesitamos esta redención porque, según la Biblia, la gente sin Cristo está esclavizada por el pecado (Juan 8:34) y bajo una sentencia de muerte (Rom. 6:23). No puede liberarse por sí misma de estas dos situaciones. La condición difícil del pecador requiere intervención externa, y esto viene con un precio. Como lo dice el Nuevo Testamento, ese precio era la muerte de Jesús en la cruz.

¿Qué revelan los siguientes pasajes acerca del concepto de redención? Isa. 35:10; Mar. 10:45; Gál. 4:4, 5; Tito 2:14; Heb. 9:12; 1 Ped. 1:18, 19.

Desde el punto de vista del Nuevo Testamento, la muerte redentora de Cristo fue un sacrificio y una sustitución. Él tomó nuestro lugar, se sacrificó en nuestro favor, sufriendo nuestra suerte a fin de que no tuviéramos que sufrirla nosotros. Algunos rechazan esto porque no les gusta la idea de que alguien sufra en lugar de otro, pero ese es el centro del mensaje del evangelio.

“Cuando el Nuevo Testamento habla de la redención, entonces, a menos que nuestra lingüística falle, significa que Cristo pagó el precio de nuestra redención. Siendo que el precio pagado debe ser adecuado para la compra en cuestión, esto indica una equivalencia, una sustitución”.–León Morris, The

Apostolic Preaching of the Cross, p. 61.

Piensa en algunos aspectos de tu propia vida que encuentras que son imposibles de cambiar, acerca de las cuales no puedes hacer absolutamente nada. Del mis-mo mis-modo, somis-mos absolutamente impotentes para salvarnos. ¿De qué forma esto nos ayuda a entender mejor lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz? ¿Cómo debería la sorprendente verdad de la redención impactar nuestras vidas?

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// Lección 5 Lunes 29 de octubre

ESCLAVOS LIBERTADOS

La redención es como la liberación de una forma de esclavitud que necesitó ayuda “exterior” y, por ello, podemos llegar a la conclusión de que la huma­ nidad está atada a un poder más fuerte que ella misma. ¿Qué poder o agencia tiene así atada a la humanidad pecadora?

Estudia Romanos 6:12 al 23. Nota que, en los versículos 18, 20 y 22, Pablo habla de libertad. ¿Cuál es el contexto de esta libertad? ¿De qué habla Pablo aquí?

Piensa en lo que Pablo dice aquí, junto con lo que dice en Romanos 6:1 al 11. Pablo habla de lo que sucede en el bautismo cristiano; plantea algunas cosas que deben morir con Cristo en el bautismo. Con eso, Pablo desafía al cristiano, que se ha unido con Cristo, a manifestar el señorío de Cristo, quien lo ha “li­ brado” del poder del pecado.

La conclusión es que, no importa cuán corrompida haya sido nuestra na­ turaleza por el pecado, por medio de Cristo podemos ser libres de su poder “esclavizador”. ¿Quién no ha visto cuán devastadora puede ser esta esclavitud? ¿Quién no ha visto vidas arruinadas por el pecado? Este es el mayor enemigo que debemos enfrentar como humanos.

Esa esclavitud no es impuesta solamente desde afuera; más bien, es una que proviene desde dentro de nosotros. ¿Cómo somos libertados de una esclavitud, un yugo, que se origina en nosotros, en nuestra propia naturaleza?

La respuesta es que la liberación viene solo por el poder de Jesús, quien ganó la victoria por nosotros y nos ofrece el poder para vencer. Por medio de Cristo, somos perdonados por nuestros pecados, muertos a ellos y liberados de ellos. Ya no tienen que dominarnos. Estas son promesas sorprendentes, promesas que todos los que profesan el nombre de Cristo deben reclamar para sí mismos.

¿Cuál ha sido tu propia experiencia con el poder esclavizador del pecado? ¿Cómo puedes aprender a aferrarte mejor de las maravillosas promesas de libertad que Jesús nos ofrece?

Referencias

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