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CLASIFICACIÓN DE LAS OPERACIONES NAVALES

LAS OPERACIONES NAVALES

B. CLASIFICACIÓN DE LAS OPERACIONES NAVALES

Tal como manifestase Corbett, para efectuar el estudio de la guerra, es necesario

“tratar de llegar a algún sistema de clasificación; es decir, tendremos que ver si es posible agrupar las variaciones en algunas categorías bien fundadas. En una materia tan compleja e intangible, es natural que la agrupación tendrá que ser en cierto modo arbitraria y en algunos casos, los límites serán poco definidos” (Corbett 2000: 23).

Estas clasificaciones facilitarán el estudio, el análisis y el entendimiento de la guerra, para luego aplicar convenientemente los conceptos en el planeamiento y el desarrollo de las acciones bélicas.

Inicialmente, emplearemos la clasificación para agrupar, ordenar y entender de mejor manera las operaciones navales; luego, ejecutaremos acción similar para la mejor comprensión de otros conceptos relacionados a la guerra en el mar.

Los diversos estudiosos de la guerra, de una u otra manera, han efectuado la clasificación de las operaciones navales. Así, por ejemplo, y basándose en el objetivo de la guerra en el mar, Julian S. Corbett identifica los siguientes grupos de métodos:

1. “Métodos para conseguir el dominio a. Por obtención de una decisión b. Por bloqueo

2. Métodos para disputar el dominio

a. Principio de la “flota en potencia”

b. Contraataque menores 3. Métodos para ejercer el dominio

a. Defensa contra la invasión b. Ataque y defensa del comercio

c. Ataque, defensa y apoyo de expediciones militares” (Corbett 2000: 121).

Por su parte Castex, en los diversos volúmenes de su obra “Teorías Estratégicas”

agrupa a las operaciones navales sobre la base de su aproximación de una teoría de la conducción de las operaciones (Tomo I). Así se obtiene la siguiente clasificación:

a. Conquista del dominio del mar 1) La Batalla

2) El Bloqueo (orientado al bloqueo militar)

3) La flota en potencia (defensivo); sin embargo, en el Tomo IV de su obra nos habla de las “contraofensivas”, e inclusive de las “contraofensivas menores” o

“contraataques menores” definidos por Corbett.

b. Explotación del dominio del mar

1) Ataque y defensa de las comunicaciones 2) Ataque y defensa de las costas y territorios 3) Bloqueo (orientado al bloqueo comercial)

Pareciera confuso que Castex ubicase al bloqueo en ambas agrupaciones de operaciones navales; sin embargo, detalla en su obra lo siguiente: “El bloqueo ha sido, frecuentemente, el último acto en la conquista del dominio del mar o el primero en su explotación” (Castex 1974: 9). El bloqueo se emplea para la obtención del dominio marítimo manteniendo fuera de acción a la fuerza organizada del enemigo o para forzar la batalla (bloqueo militar), o bien para interrumpir las comunicaciones marítimas del adversario y ocasionarle problemas de índole económico (bloqueo comercial).

Geoffrey Till, en su obra “Poder Marítimo: Una guía para el siglo XXI, agrupa a las operaciones navales en:

a. Operaciones para asegurar el dominio del mar:

- “Mediante la búsqueda de lo que Nelson llamaba “una batalla decisiva a corta distancia” en la cual las Fuerzas Navales principales del enemigo eran destruidas físicamente en un estilo Clausewitziano.

- Mediante una defensiva naval de alguna forma, frecuentemente llamada una “estrategia de flota en potencia”, en la cual una flota que no desea empeñarse en batalla con un adversario probablemente superior busca la ventaja estratégica.

- Mediante un bloqueo naval mediante el cual una flota más fuerte busca neutralizar un adversario reticente en combatir o forzarlo a librar batalla”. (Till 2007: 212)

b. Operaciones para explotar el dominio del mar:

1) Proyección del poder marítimo.

2) Defensa contra la proyección del poder marítimo.

3) Ataque a las comunicaciones marítimas.

4) Defensa de las comunicaciones marítimas.

Eri Solís Oyarzún reconoce en su libro “Manual de Estrategia. Tomo II” las denominadas “Operaciones Navales Típicas” establecidas por Corbett:

- Operaciones de conquista del control del mar.

- Operaciones de disputa de control del mar.

- Operaciones de ejercicio del control del mar.

Pero, adicionalmente, establece las Operaciones de Proyección.

En dicho libro, sintetiza lo siguiente:

“De manera simplificada, la conquista y la disputa del control del mar tienen como objetos respectivos lograr o mejorar el dominio del mar y sus objetivos los materializan las unidades de la fuerza organizada enemiga. En tanto las de ejercicio, su objeto corresponde

a la realización del tráfico marítimo, su defensa e interrupción, según corresponda. Los objetivos están representados, básicamente por los buques de transporte. En las operaciones de conquista sólo intervienen las fuerzas organizadas de los beligerantes. En la de disputa participan las fuerzas organizadas y las otras unidades del poder naval de los adversarios. En las de ejercicio concurren las fuerzas organizadas, los buques de transporte, los escoltas y los corsarios, en resumen, casi todo el poder marítimo de los antagonistas. Las operaciones de proyección tienen diversos propósitos y objetivos, pero su mayor manifestación consiste en la invasión o su defensa y compromete no sólo al poder naval sino además a las otras ramas de la defensa.” (Solís 1997: 317-318)

De la agrupación de las operaciones navales establecidas y del análisis del pensamiento de los diversos estudiosos, se ha visto conveniente efectuar las siguientes apreciaciones:

1. Algunos autores no consideran dentro de su clasificación la agrupación de operaciones de disputa del control del mar, y consideran las mismas dentro de las destinadas a la conquista del dominio del mar. Sin embargo, es conveniente diferenciarlas debido a la no coincidencia de sus propósitos, y, por tanto, en su empeñamiento en el combate.

2. Existen autores que no consideran a los contraataques menores establecidos por Corbett, pareciendo que los incluyen dentro de la denominada estrategia de flota en potencia. Solís añade el término de contraataques mayores, diferente a estos.

En capítulos posteriores, se ampliará el estudio y discusión sobre los mismos.

3. El Contralmirante Solís intenta diferenciar a las Operaciones de Proyección de las de Ejercicio o Explotación; sin embargo, caen dentro de la clasificación de estas últimas al emplear las líneas de comunicaciones marítimas para proyectar el poder naval sobre tierra. Es difícil diferenciar los límites en los cuales se ubican las operaciones navales, terrestres y aéreas en el desarrollo de una expedición o invasión, pues se ingresa en el terreno de las operaciones conjuntas.

De todo lo expuesto, es posible agrupar las operaciones navales sobre la base de los tres objetivos relacionados al control del mar. Por tanto, se conformarán tres grupos, que son los siguientes:

1. Operaciones de conquista u obtención del control del mar. Cuando lo que se busca es el dominio del mar o el control absoluto, o en todo caso, siendo práctico, un control funcional. Generalmente, esto es buscado por el adversario más fuerte y que desea una decisión rápida sobre su oponente.

2. Operaciones de disputa del control del mar. Cuando no es posible o, por algún motivo, no es conveniente la obtención del control absoluto del mar, se desarrollarán operaciones destinadas a mantener este control en disputa de manera tal de poder ejercer un control suficiente del mar en los lugares y tiempos necesarios para el progreso de la guerra, y al mismo tiempo ir menoscabando las fuerzas adversarias y afectando sus comunicaciones, buscando generar una situación favorable que permita la obtención del control del mar.

3. Operaciones de explotación o ejercicio del control del mar. En este rubro se agrupan las operaciones navales destinadas directamente a ejercer el control efectivo de las líneas de comunicaciones marítimas, en otras palabras, a su empleo por parte de las fuerzas propias y la negación de su uso al enemigo. Por tanto, dentro de estas se encuentran las operaciones de ataque y defensa de las comunicaciones marítimas, las de proyección del poder militar del mar a tierra y las de defensa contra la proyección del poder militar.

C. LA TEORÍA DEL PRIMER OBJETIVO Y EL ORDEN CRONOLÓGICO TEÓRICO