CAPÍTULO 2. EL ACOSO LABORAL 7
2.5. CONSECUENCIAS DEL MOBBING
El acoso laboral no tiene las mismas consecuencias en todas las personas que están sometidas a tal situación. Sin embargo, estas consecuencias son demoledoras en la mayoría de los casos y sus síntomas, después del hostigamiento, pueden durar un largo periodo de tiempo, incluso, toda la vida. Además, la víctima puede perder su capacidad laboral, lo que obstaculiza su reinserción en el mercado de trabajo.
En lo referente a las consecuencias personales, en el proceso acosador, las víctimas participan pasivamente, lo que no significa que lo entiendan o que lo acepten, ya que están sufriendo emociones distorsionadas que les impiden reaccionar de otra
manera, convirtiéndose en personas inseguras, confusas y con un gran sentimiento de culpabilidad. Posteriormente, comienza una persecución irrefrenable, donde la persona objeto de mobbing pierde la confianza que depositaba en sí misma y su autoestima pierde fuerza, quedando su capacidad profesional en entredicho, lo que se traduce en un equilibrio mental seriamente dañado (Darino, 2015). El desenlace es casi siempre el mismo, largas temporadas de bajas médicas por enfermedad que acaban conllevando que la víctima abandone voluntariamente la empresa o se vea obligada a ello por un despido.
En el peor de los casos, este aislamiento social laboral hace que la víctima tenga ideas suicidas y, en ocasiones, que las lleve a cabo (Camacho, 2015), como queda descrito en el siguiente caso:
Yolanda era una trabajadora del Hipermercado Alcampo de A Coruña desde hace veinte años.
Comenzó como telefonista, aunque en realidad sustituía a la secretaria de dirección, hasta que la empresa suprimió el puesto. La trasladaron a la sección de electrodomésticos, pero debido a su hernia de disco la trasladaron a la sección de fotografía. Finalmente, fue trasladad a probadores y, seria aquí, donde comenzaría su pesadilla laboral, ya que soportaría machaques constantes de sus superiores, órdenes contradictorias, cargas de trabajo insoportables, doble turno y numerosas críticas. Por ello, Yolanda causó baja médica por síndrome ansioso depresivo reactivo, y estando en
El 15% de los suicidios están relacionados con el mobbing (Hirigoyen, 2014).
31 esta situación solicitó la aplicación del Protocolo contra el Acoso Moral y Sexual previsto en el Convenio Colectivo de la empresa. Además, solicitó en numerosas ocasiones al Departamento de RRHH el cambio de puesto a un sector distinto, posibilidad prevista en el Protocolo, pero siempre fue rechazado. Posteriormente, presentó denuncia ante la Inspección de Trabajo, y ésta ordenó el inicio del Protocolo por cierre precipitado e irregularidades. A pesar del requerimiento, nunca se reinició. Yolanda viendo que el plazo para incorporarse al trabajo se acercaba entró en un esta de ansiedad creciente, con sensación de desesperanza al vivir una situación sin salida, un miedo insuperable. En julio de 2010 ingresó de urgencias en el Hospital Universitario de A Coruña a causa, según informe médico, de ideas autolíticas repetitivas, pero menos de un mes después, Yolanda se quitó la vida. En un breve periodo de tiempo del fallecimiento, su puesto fue suprimido (París, 2012).
Tabla VI. Efectos del acoso sobre la salud del trabajador afectado.
EFECTOS COGNITIVOS E HIPERREACCIÓN
PSÍQUICA
Olvido y pérdidas de memoria
Dificultades para concentrarse
Decaimiento/depresión
Apatía, falta de iniciativa
Irritabilidad
Inquietud/nerviosismo/agitación
Agresividad/ataques de ira
Sentimientos de inseguridad
Hipersensibilidad a los retrasos
SÍNTOMAS PSICOSOMÁTICOS
DE ESTRÉS
Pesadillas/sueños vividos
Dolores de estómago y abdominales
Diarreas/colon irritable
Vómitos
Náuseas
Falta de apetito
Sensación de nudo en la garganta
Llanto
Aislamiento
SÍNTOMAS DE DESAJUSTE DEL
SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO
Dolores en el pecho
Sudoración
Sequedad en la boca
Palpitaciones
Sofocos
Sensación de falta de aire
Hipertensión/hipotensión arterial neuralmente inducida
SÍNTOMAS DE DESGASTE FÍSICO
POR UN ESTRÉS MANTENIDO DURANTE MUCHO
TIEMPO
Dolores de espalda dorsales y lumbares
Dolores musculares
Dolores cervicales
TRASTORNOS DEL SUEÑO
Dificultad para conciliar el sueño
Sueño interrumpido
Despertar temprano CANSANCIO Y
DEBILIDAD
Fatiga crónica
Flojedad en las piernas
Debilidad
Desmayos
Temblores Fuente: Piñuel (2001, pp.76-77)
32 Como se observa en la Tabla VI, la víctima sufre alteraciones psiquiátricas y psicopatológicas como, entre otras, alteración del sueño, pesadillas, pérdida de apetito, estrés, ansiedad, depresión, migrañas, desajustes digestivos, cambios en el metabolismo, fobias, sentimiento de culpa, ideas suicidas, y pérdida de la motivación y la autoestima.
Estos síntomas pueden tener solución si la víctima es separada del foco que lo produce, pero si la situación persiste la víctima entrará en un estado depresivo severo. Por tanto, el daño psicológico es enorme ya que la víctima “entra en una espiral creciente que va minándola físicamente y que termina haciéndose crónico, dando lugar a enfermedades somáticas crónicas que pueden conducirle a bajas laborales” (Medina, 2007, p.377).
También sufrirá alteraciones emocionales y de personalidad que afectarán a su círculo social y familiar. Son comunes también sentimientos de ira, rencor y deseo de venganza que tiene la víctima tanto sobre acosadores directos como indirectos.
En lo referente a las consecuencias laborales, como se puede observar en la Tabla VII, cuando se produce mobbing en la empresa, éste afecta al puesto de trabajo y a la actividad productiva de diversas maneras: genera un ambiente de trabajo malo, la cantidad y calidad del trabajo no cubre los
estándares fijados, disminuye la creatividad y la productividad, perjudica la reputación social de la empresa, genera gastos legales, se pierde la motivación y el interés, se produce una despreocupación por los clientes y proveedores, y aumenta el absentismo, las bajas laborales y los accidentes laborales. Además, debido al mal clima laboral existente, también se produce una despreocupación por los clientes y por el producto final, lo que tiene unos efectos negativos sobre la imagen de la empresa y sobre su credibilidad social.
De hecho se puede producir un empeoramiento de los servicios que presta la empresa, lo que puede afectar negativamente a las ventas y al número de clientes de la empresa.
Finalmente, el mal clima laboral generado causa absentismo, lo que aumentará la rotación de puestos, y por tanto, la necesidad de invertir tiempo y recursos en la formación de los trabajadores –coste adicional para la empresa- (Medina, 2007).
El 30,35% de las víctimas se ven obligadas a abandonar el puesto de trabajo (García, 2015).
33 Tabla VII. Consecuencias para la organización.
Reducción en la eficiencia, rendimiento y rentabilidad
Moral baja, pérdida de la lealtad y dedicación por parte de los trabajadores
Aumento del absentismo, permisos por enfermedad
Cambios de personal
Mala imagen, publicidad negativa ante la opinión pública
Condiciones peligrosas de trabajo
Tiempo perdido durante el proceso de acoso y durante la contratación y entrenamiento de nuevo personal
Gastos relacionados con asistencia al trabajador, terapia, ayuda médica y psicológica, etc.
Incumplimiento de disposiciones legislativas, demanda civil, demanda criminal, etc.
Costes laborales por indemnización Fuente: López y Vázquez (2003, p.173)
Las situaciones de mobbing también producen consecuencias familiares y sociales.
En efecto, el hostigamiento que padece la víctima afecta también en el entorno familiar.
El riesgo de perder el trabajo genera incertidumbres en el núcleo familiar, por lo que la familia se resiente. La falta de atención a los hijos, las discusiones constantes, la sobrecarga de funciones al cónyuge tanto en las tareas domésticas como en las parentales y el distanciamiento entre la pareja son algunas de las consecuencias que se derivan del acoso, afectando gravemente la salud social de la víctima, lo que interferirá en su vida normal y productiva. Además, los hijos, tengan la edad que tengan, serán las víctimas secundarias del acosador, porque éstos van a sufrir los cambios que se produzcan en el ambiente familiar en general (Rojas, 2016).
Por último, el acoso laboral produce alteraciones sociales muy importantes que repercuten tanto en el entorno inmediato donde se produce éste como en el colectivo social más próximo. Las consecuencias sociales se perciben en un plazo más largo (Fuentes, 2004). Entre éstas, están la pérdida de trabajo, el incremento del gasto a causa de las bajas médicas y de las jubilaciones anticipadas, el aumento del gasto sanitario y, también, sentimientos de rencor, susceptibilidad ante las críticas recibidas por otra persona, conductas de aislamiento y mayor agresividad, en general (Medina, 2007).
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