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Descripción de la violencia

7. RESULTADOS DE LOS CUESTIONARIOS PARA MADRES

7.2 Descripción de la violencia

109 Dirección Feminismos y LGTBI Área de Derechos de Ciudadanía, Participación y Transparencia El impacto de la violencia machista y procesos de recuperación en la infancia y la adolescencia, en las madres y en las relaciones maternofiliales

En cualquier explotación de la obra autorizada por la licencia se hará constar la autoría.

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Gráfico 21. Cuánto duró la violencia

Menos de un año Entre 1 y 3 años Entre 4 y 9 años Más de 10 años

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

6,6 22,2 30 41,1

Se observan diferencias significativas en cuanto al país donde nacieron las muje- res; las nacidas en España manifiestan haber sufrido la violencia de más larga dura- ción,52 concentrándose la mitad de las españolas en la respuesta de más de 10 años de duración. Esto se explica porque entre el grupo más grande no hay prácticamente personas extranjeras. Las diferencias también se observan según el número de hi- jos e hijas, donde parece que la tendencia es que cuantos más hijos/as han tenido, más ha durado la violencia.53 También hay diferencias, previsibles, en función de la edad, donde las mujeres de 50 años relatan períodos más largos de sufrimiento de la violencia y las más jóvenes, se concentran sobre todo en la duración de entre 1 y 3 años.54 No hay diferencias según nivel de estudios ni situación laboral.

Con esta situación de violencia cronificada, no es de extrañar que ante la pregunta referida al impacto de la violencia en los hijos e hijas (Gráfico 22), un 44% reconozca que los niños y niñas también han sido receptores directos de la violencia. Un por- centaje similar de madres dice que sus hijos e hijas solo han sido testigos. Un 10%

asegura que ni la han visto ni la han oído.

Se observan diferencias si cruzamos este dato con la variable anterior, es decir, con los años que duró la violencia. Las que contestan que sus hijos e hijas no han oído ni visto nada son las que afirman que la violencia duró menos de un año; las que expli- can que han sido testigos se concentran sobre todo en la franja en que la violencia se ha prolongado entre 4 y 10 años, y las que afirman que los hijos e hijas han sido receptores son los casos en que la violencia duró más de 10 años.55 Es decir, cuanto más años de violencia, más riesgo tienen las hijas e hijos de ser directamente mal- tratados.

Gráfico 22. Conciencia del impacto de la violencia en los hijos e hijas

Solo han oído/visto violencia Han sufrido violencia directamente No han oído/visto violencia

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

45,9 44 10,1

52 Significación estadística: c²(9)= 33,371 p>0,000 53 Significación estadística: c²(6)= 38,194 p>0,000 54 Significación estadística: c²(12)= 67,911 p>0,000 55 Significación estadística: c²(6)= 38,471 p>0,000

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La mayoría de las mujeres a las que se pasó el cuestionario vivía en una situación en que la violencia ya se había terminado y solo un 21,7% informaba de que aún la vivía (Gráfico 23). El hecho de que la mayoría hablara de la violencia en pasado otorga, en nuestra opinión, más perspectiva en las respuestas.

Gráfico 23. Finalización de la violencia

Todavía se produce Hace < 1 año 1-3 años 4+ años Otros (muerto, desaparecido)

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

21,7 4,8 36 36,3 1,3

También se les preguntaba sobre su conocimiento sobre tratamientos posibles (por adicciones, salud mental, violencia machista u otros) recibidos por parte de los agresores (Gráfico 24). La mitad afirma que no han recibido ninguno. De la otra mi- tad, el 28,3% no lo sabe. Y con respecto a los que han recibido tratamiento, casi un 20%, hay de tres tipos: los que han recibido atención psicológica o psiquiátrica, los que han sido tratados básicamente por un problema de adicciones, y finalmente los que han recibido el tratamiento mientras estaban en prisión.

Gráfico 24. ¿La persona agresora está recibiendo algún tipo de tratamiento?

No

No lo sé y no tengo interés en saberlo No lo sé pero tengo interés en saberlo

Sí (psicológica, psiquiátrica) Sí (tratamiento por alcohol y drogas) Sí, en la cárcel

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

52,1 22 6,3 14 5,10,6

Cuando se pregunta si las mujeres creen que es importante que el agresor reciba algún tipo de ayuda o tratamiento, la mayoría piensa que sí, especialmente de tipo psicológico o psiquiátrico, pero también por problemas de alcohol o drogas, o en la cárcel; o sencillamente creen que sí pero no especifican qué tipo de tratamiento (Gráfico 25).

Gráfico 25. ¿Cree que es importante que la persona agresora reciba ayuda?

Sí (psicológica, psiquiátrica) Sí (tratamiento por alcohol y drogas) Sí, en la cárcel No Sí, sin especificar

0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100%

59,1 12,2 11,6 14 3

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