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Dimensiones o Estilos de Enfrentamiento a los Problemas

Uno de los puntos de mayor polémica en el estudio del enfrentamiento es saber si el enfrentamiento supone estilos, rasgos y consistencia, o si es un proceso contextual, específico y continuamente cambiante. Existen diversas posiciones que postulan que: es un estilo en el que influye más la personalidad; es un proceso en el que influye la situación específica; o más recientemente se ha hecho explícita una tercera postura, a la cual se le ha llamado, la tercera generación o la nueva fase, la cual trata precisamente de integrar las dos anteriores8.

8Hudek- Knezevic y Kardum, 1996; O´Brien y Delongis, 1996; Suis, David y Harvey, 1996; Watson y Hubbard, 1996; Wiebe y Christensen, 1996; citados por Góngora y Reyes, 1999.

119 Gran parte de la confusión generada puede deberse al concepto que se ha tenido de rasgo o personalidad como algo inflexible o invariable, por lo cual se torna necesario volver al concepto de personalidad de Allport, en el que todo depende más bien del nivel que se esté estudiando (Góngora y Reyes, 1999).Estos autores se proponen estudiar la integración de estas dos dimensiones del enfrentamiento y plantean una definición de enfrentamiento:

Los esfuerzos cognoscitivos, emocionales y conductuales que desarrolla el individuo para manejar las demandas externas y/o internas que son evaluadas por él, como excedentes o desbordantes de sus recursos.

Al realizar una exhaustiva comparación entre diferentes estudios y escalas de afrontamiento en versiones que van desde 1977 a 1996, Vázquez et al. (s.f.) identifican las estrategias de afrontamiento que considera cada escala:

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Tabla 12. Comparación de las dimensiones encontradas en diversos estudios y escalas de afrontamiento

Estrategias de afrontamiento

WOC (Folkman y Lazarus,

1986)

COPE (Carver

y cols., 1989)

Coyne y cols.

(1981)

Moos (1988)

Rippere (1977)

CID (Vázquez

y Ring, 1996) Afrontamiento

directo

Sí Sí Sí Sí

Apoyo y/o

información social

Sí Sí Sí Sí Sí Sí

Distanciamiento o negación

Sí Sí Sí Sí Sí

Escape/evitación (p. ej.,

pensamientos mágicos, comer, beber, etc).

Sí Sí Sí Sí Sí Sí

Planificación y solución de problemas

Sí Sí Sí Sí Sí

Reevaluación positiva

Sí Sí Sí Sí Sí Sí

Aceptación de responsabilidad

Sí Sí

Autocontrol Sí

Autoacusación Sí

Descargas

emocionales (llorar, conductas

agresivas, etc.)

Sí Sí Sí Sí

Conductas de autocuidado

(arreglarse, vestirse bien, etc.)

Sí Sí Sí

Realizar actividades solo o con gente (salir, ordenar cosas, etc.)

Sí Sí Sí

Fuente: Vázquez, Crespo y Ring (s.f.), p. 428.

Algunas investigaciones han puesto de manifiesto la existencia de una mayor variedad de modos de Afrontamiento de Folkman y Lazarus (1985), un instrumento que evalúa una

121 serie de pensamientos y acciones que se efectúan para manejar una situación estresante, el cual abarca al menos ocho estrategias: las dos primeras centradas en la solución del problema, las cinco siguientes en la regulación emocional, mientras que la última se focaliza en ambas áreas (Vázquez et al., s.f.).

1. Confrontación: intentos de solucionar directamente la situación mediante acciones directas, agresivas, o potencialmente arriesgadas.

2. Planificación: pensar y desarrollar estrategias para solucionar el problema.

3. Distanciamiento: intentos de apartarse del problema, no pensar en él, o evitar que le afecte a uno.

4. Autocontrol: esfuerzos para controlar los propios sentimientos y respuestas emocionales.

5. Aceptación de responsabilidad: reconocer el papel que uno haya tenido en el origen o mantenimiento del problema.

6. Escape-evitación: empleo de un pensamiento irreal improductivo (p. ej.,

“Ojalá hubiese desaparecido esta situación”) o de estrategias como comer, beber, usar drogas o tomar medicamentos.

7. Reevaluación positiva: percibir los posibles aspectos positivos que tenga o haya tenido la situación estresante.

8. Búsqueda de apoyo social: acudir a otras personas (amigos, familiares, etc.) para buscar ayuda, información o también comprensión y apoyo emocional (p.

427-428).

Los estilos derivados de la propuesta teórica de Lazarus y Folkman son (Vera et al., 2003):

 Directo: cuando las personas expresan hacer algo, ya sea cognoscitiva o conductualmente, para resolver el problema.

 Emocional: cuando las personas expresan ante un problema tener un sentimiento, una emoción o una manifestación cognoscitiva conductual de ese sentimiento o emoción.

 Evasivo: cuando las personas expresan algo para escapar del problema o evitarlo, para no ver su importancia, ya sea de manera cognoscitiva o conductual.

 Revalorativo: cuando las personas expresan darle un sentido positivo al problema, de alguna manera mejorar su percepción.

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 Directo social: cuando las personas solicitan ayuda de alguien o comparten con alguien sus ideas u opciones para resolver el problema.

Las estrategias propuestas por Lazarus y Folkman son el afrontamiento dirigido a la acción, que son aquellas actividades orientadas a modificar o alterar el problema; y el afrontamiento dirigido a la emoción, que implica las acciones que ayudan a regular las respuestas emocionales a las que el problema da lugar (Márquez, 2005; Nava et al., 2010).

De acuerdo con el planteamiento de Lazarus, el enfrentamiento como proceso tiene tres aspectos principales (Góngora, 1998):

 El que hace referencia a las observaciones y variaciones relacionadas con lo que el individuo realmente piensa o hace, en contraposición con lo que éste generalmente hace, o haría en determinadas condiciones (lo cual pertenece al planteamiento de rasgo).

 Lo que el individuo realmente piensa o hace, es analizado dentro de un contexto específico.

 Para Lazarus, hablar de un proceso de enfrentamiento significa hablar de un cambio en los pensamientos y actos a medida que la interacción va desarrollándose. (p.52)

En este contexto, entonces para Lazarus, la dinámica que caracteriza el enfrentamiento como proceso no es fruto del azar; los cambios, acompañantes, son consecuencia de las continuas evaluaciones y reevaluaciones de la cambiante relación individuo-entorno (Góngora, 1998).

Aunque existe una gran cantidad de estudios psicológicos realizados acerca del mexicano, no se han logrado cubrir los diversos grupos étnicos y culturales que integran la población mexicana y tampoco se han logrado abarcar los diferentes aspectos y características que componen su personalidad (Góngora y Reyes, 1999). Sin embargo, estos autores afirman que a partir de los resultados de su investigación se ha podido obtener una estructura factorial del enfrentamiento de naturaleza multidimensional y multisituacional, en tanto que las formas de enfrentamiento que tienen puntajes más altos en esta muestra de sujetos yucatecos son los directos y los revalorativos y los que resultan menores son los evasivos y emocionales, estos sujetos están expresando que cuando tienen problemas, una forma

123 importante de enfrentarlos es buscar la solución, tratando de ver lo positivo, aprender de ellos y no evadirlos en primera instancia.

En este sentido, se considera que existen diferencias en los estilos de enfrentamiento que adoptan las personas de las diferentes zonas geográficas de México, en tanto el contexto cultural es distinto; y aún más, en grupos tan específicos como el de los docentes, como se podrá ver más adelante.