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Introducción

Capítulo 2: 34;La cultura científica en la Argentina 1890-1910"

4.4 Del cuadro teórico al caso clínico: el sinmk,dor de la locura

4.4.2 El simulador y las responsabilidades sociales

Por otro lado, se encuentran aquellos simuladores de la locura en cuyas descripciones biográficas se señala que, en términos de oficios o actividades, manifiestan tendencias marcadas hacia el "parasitismo social", como en los casos de las observaciones XXII ([19001 1918: 184) y XXIX ([19001 1918: 198) 1 . Si bien en las conclusiones estadísticas se indica que ciertas profesiones como la de abogado o la de actor, a causa de intensificar las aptitudes imaginatias de los sujetos, podrían ser más propicias para la simulación, se confirma que:

"la característica profesional de los simuladores es la inestabilidad de sus ocupaciones, lo que se explica por tratarse de sujetos anormales. De los 24, solo 5 son jornaleros, 3 empleados, 1 comerciante, 1 sirviente; los demás son, en su casi totalidad, parásitos sociales de ocupación indefinida ([1 900} 1918: 236-237).

La referencia a los sujetos improductivos mediante este procedimiento metafórico de raigambre biologicista es una constante en los estudios criminológicos del momento 145 . Su operatividad como fenómeno de iluminación del objeto radica en la potenciación de los efectos nocivos del carácter improductivo del simulador, en tanto no solo refiere su dimensión ociosa e indiferente frente a las responsabilidades como sujeto social, sino también activa el otro sentido latente en la referencia al parásito y que implica una actitud que aunque minuciosa o imperceptible en el corto plazo, resulta finalmente corrosiva o destructiva para otro ser viviente o, en este caso, también para los individuos, la sociedad o sus instituciones (volveremos sobre esta articulación metafórica en la sección 5.1.1).

4.43 Simulación y alcoholismo

El alcoholismo es, sin dudas, una condición que caracteriza a los simuladores, en términos cuantitativos. La problemática del consumo excesivo de bebidas alcohólicas se

14' En un sentido similar, sobre el simulador Alejandro Puglia se señala que "Nunca aprendió ni ejerció un oficio determinado" (Jngenieros, 1908: 4). En tanto, N. N. el simulador estudiado por E. Wilde "parece haber perdido el hábito de trabajo, lo que da siempre un sello especial al conjunto de la persona..."

([ 1871 1 1967: 261).

145 En su estudio sobre "La mala vida en Buenos Aires", el abogado Eusebio Gómez refiere que en esta ciudad existen sujetos que "viven parasitariamente, delinquiendo o llegando hasta las fronteras del crimen para allí detenerse" u otros que "conviértense en verdaderos parásitos que viven a expensas de la actividad ajena, buscando para si la base sustentadora que les falta y que son incapaces de formar" (Archivos de Psiquiatría y Criminología VI, 1907: 431-432). Aún el Cónsul argentino en Bélgica durante ese período, Belisario J. Montero escribió un artículo sobre "El parasitismo social y la beneficencia pública (indigentes, vagabundos, menores, alienados, delincuentes)" que también fue publicado en los Archivos de Psiquiatría y Crirninología (Año ifi, 1904: 584-601).

presenta en el cuarenta por ciento de los relevados (observaciones II: 22; ifi: 24; IX: 50;

XI: 56;X1V: 72;XVffl: 116;XX: 183;XXH: 184;XXV: 188,XXVffl: 196;XXX: 199;

XXXV: 208; XXXVffl: 212; XXIX: 216) 1 . Los orígenes de esta propensión por parte de los sujetos surge o bien como una herencia otorgada por la rama paterna de la familia (obs. XXII, XXXV, XXXVffl) y que ha generado "hábitos de alcoholismo"; o bien como un rasgo adquirido por los mismos en alguna instancia de su vida, en términos de

"antecedentes individuales de alcoholismo" (obs. XI, XIV, XX).

En algunos otros casos, el simulador es simplemente caracterizado en calidad de

"alcoholista" (obs. IX, XVffl, XXII, XXXV, XXXVffl), rasgo que es frecuentemente coordinado a otras perturbaciones de la personalidad: un simulador "es alcoholista y degenerado" QIX: 50), otro es "alcoholista y peleadof' (XVffl: 116). En tanto que en los casos XI y X1V, el alcoholismo se vincula, en la misma línea, a la avariosis (u otras enfermedades infecciosas), al onanismo o a trastornos psíquicos de la pubertad (XXXV:

208).

4.4.4 La sugestión de las ideologías

Resulta complejo considerar una fillación política que se pueda identificar al perfil del simulador. De hecho, es un rasgo que no siempre es recuperado en el historial de estos sujetos examinados. No obstante, en los casos en que este tipo de información es relevada, la referencia suele onentarse hacia tendencias anarquistas (obs. X, XX, XXVIII, XXXV). Pero lo significativo, consideramos, es observar el modo en que se define la vinculación de los simuladores a este pensamiento ideológico en tanto y en cuanto también enfatiza actitudes recurrentes al carácter de los mismos. Sobre el caso XXVIII, se afrma:

"Italiano,jornalero, de 59 años, blanco, anarquista, indigente (...) Presenta el "estado mental" propio de los sectarios, habiendo sufrido insistentes y prolongadas sugestiones anarquistas que su escasa cultura no le han permitido ponderar con precisión. Supo del dueño de un taller que daba malos tratos a los obreros.

146 También, sobre el disimulador estudiado por el Dr. Agudo Ávila, se indica que abusó de bebidas alcohólicas (Archivos de Psiquiatría y Criminología. 1907: 378); tal corno el simulador Alejandro Puglia que "Ha tenido hábitos alcohólicos, excesivos en algunas largas temporadas" y su "alcoholismo crónico remitente ( ... ) le impide adaptar su conducta a las condiciones de lucha por la vida propias de nuestro

Obsesionado por su fanatismo anarquista, que le impedía observar e interpretar los hechos de manera objetiva, tuvo la desgraciada idea de presentarse al patrón como a pedirle trabajo, y en realidad, con el fm de asesinarlo, lo que llevó a cabo infiriéndole una puñalada, precedida por discusión sin testigos. Una vez preso simuló un estado de confusión mental acompañado de completa amnesia del crimen que se le imputaba" ([19001 1918: 195-196).

De manera similar, el sujeto de la Observación XXXV presenta, como antecedentes psicológicos, "intensas y prolongadas sugestiones político-religiosas que lo hacen sectario del anarquismo y del espiritismo" ([1900] 1918: 208).

Así, las vinculaciones iniciales al anarquismo parten de un proceso de padecimiento hipnótico cercano a los procedimientos propios de las metodologías sectarias que introducen o reafirman sistema de valores y comportamientos en sus destinatarios. Por un lado, en la Observación XXVIII, el carácter extremo de penetración de este pensamiento en el simulador es señalado como la causa que imposibilita

"observar e interpretar los hechos de manera objetiva". Asimismo, es este tipo de arraigamiento al anarquismo un motivo central en la producción de desgracia, violencia y muerte' 47.

Por otro lado, en la Observación XXXV, la simpatía por el anarquismo no se presenta de manera "pura", sino alternada o asociada a otros sistemas de pensamiento.

Algo similar ocurre, con el sujeto de la Observación X sobre quien se afirma que "nos comunicó sucesivamente que era anarquista, espiritista, y antiviseccionista". Finalmente, del sujeto del caso XX, se releva la siguiente información:

"Psíquicamente llámaba la atención ciertas contradicciones intelectuales, manifestadas con anterioridad a los hechos recientes; siendo católico, profesaba ideas anarquistas, principalmente en cuanto ellas se referían a la ilegitimidad de la propiedad privada, pues le servía de autojustificación por sus actos antisociales, primeros cometidos por necesidad y luego por costumbre..." ([ 1900

1 1918

: 183).

No es, entendemos, solamente la filiación de los simuladores a ese anarquismo elemental el conflicto que se pone de relieve en este caso (a pesar de que sea indicada como la supuesta justificación que le dan estos a sus "actos antisociales"), sino que los señalamientos recaen también sobre la problemática combinación entre este pensamiento

147 No olvidemos que, al contrario de otros criminólogos como De Veyga, Ingenieros había manifestado su simpatía hacia aquel anarquismo que planteaba un proyecto de transformación radical pero pacifista de la sociedad, a diferencia de otras vertientes violentas que seducían a delincuentes o inadaptados (Terán 1986:

50-53).

y el carácter fácilmente sugestionable del simulador, su receptibilidad acrítica, y sus (des- ) intereses fluctuantes 148. Recordemos, que el rasgn de "inkluenciable" es propio de los primeros seis casos de La simulación de la locura, que fueron agrupados bajo la categoría de "sugestionados".