Como ya ha quedado comentado, la elaboración del proyecto para la Fase II no pudo posponerse hasta la finalización de la Fase I, debido a los plazos de convocatoria fijados por la Comisión Europea. Ya en la convocatoria de propuestas inicial se establecían los siguientes criterios:
“El trabajo realizado en la primera fase se aprovechará en la fase II. Únicamente podrá optar a la segunda fase del programa las asociaciones que hayan sido seleccionadas para la primera. En la primavera de 2003 se publicará una convocatoria restringida de propuestas con el fin de invitar a todas las asociaciones que hayan participado en la primera fase a que presenten solicitudes de financiación en el marco de la fase II (…). Las asociaciones deberán presentar sus candidaturas para la fase II antes de que finalice la primera fase. De este modo, las asociaciones seleccionadas en el marco de esta última podrán disponer de tiempo suficiente para difundir ampliamente sus resultados, y se reducirá, además, el lapso de tiempo entre ambas fases para las asociaciones que participen en la fase II.” (Programa de Intercambio Transnacional. Fase I – 2002. Convocatoria de Propuestas -VP/2002/10, pág. 4.) Por tanto, desde el comienzo los socios estaban advertidos de que la presentación del proyecto de la fase II no podría esperar a la culminación completa del programa de la fase I. En este aspecto los criterios de la Comisión estaban claramente fijados. No obstante, cabe preguntarse si los argumentos esgrimidos (tiempo para difundir los resultados, reducir lapso vacante entre el fin de la fase I y el comienzo de la fase II) no encubren las propias necesidades de funcionamiento burocrático en la C.E., que obran en desmedro del tiempo disponible para la realización de los programas. En todo caso, la consecuencia práctica del criterio adoptado ha sido –como hemos ido señalando- que los socios de CIVIS tuvieran que ir avanzando criterios para la fase II a medida que se desarrollaban los objetivos de la fase I.
Esta circunstancia produjo una dinámica que tiene una doble valoración:
Por un lado, introdujo desde el principio un elemento de posible continuidad, que indujo al grupo a formular objetivos y criterios comunes, profundizando en las líneas del proyecto inicial.
Por otro, generó una dinámica de trabajo que metodológicamente no resultaba muy adecuada, en tanto se hacía necesario ir avanzando criterios aún antes de haber llegado a conclusiones en cada uno de las áreas temáticas trabajadas en la fase I.
Por todo ello, en la medida en que los plazos establecidos en las distintas convocatorias de la Comisión resultaban inmodificables, hubiera resultado más prudente el diseño de una fase I con objetivos algo más modestos en cuanto a la necesidad de trabajo previo, encuentros y producción de materiales (ver informe referido a cada uno de los tres bloques temáticos). En todo caso, esta conclusión fue tomada en cuenta a la hora de planificar las actividades en el proyecto de la fase II.
6.1. Los términos de la convocatoria
Tal como estaba anunciado, la Dirección general de Empleo y Asuntos Sociales de la C.E. envió una Convocatoria Restringida de Propuestas a los responsables de los 64 programas financiados en la fase I, a mediados de mayo de 2003. En el texto se insistía en que “las candidaturas relativas a la segunda fase deben ser presentadas a más tardar el 20/06/2003, es decir, antes de la finalización de la fase I” (Programa de intercambio transnacional. Phase II – 2003-2005. Convocatoria Restringida de Propuestas - VP/2003/023, pág. 4; subrayados en el original).
Se establecía, además, que “las candidaturas relativas a la fase II deberán continuar y desarrollar el tema escogido para la fase I”; además, “las propuestas deberán claramente aportar un valor añadido a los trabajos emprendidos anteriormente por otro programas [de la C.E6.] y durante la fase I” (ídem, pág. 4 y 5).
En cuanto a los sujetos de los proyectos se mantiene el eje del intercambio transnacional, que exige al menos contar con socios de tres países miembros, aunque se permite la introducción de socios suplementarios para la fase II. Los criterios de ampliación pueden referirse tanto al país en cuestión (miembro de la Unión, del Espacio
6 Se hace referencia a la iniciativa EQUAL (contra la discriminación laboral), al programa de lucha contra la discriminación (racial, étnica, religiosa, por edad, género, orientación sexual o discapacidad) y al programa en materia de igualdad entre mujeres y hombres.
Económico Europeo o país candidato al ingreso en la U.E.) como al tipo de actor (encuadre institucional, experiencia previa, etc.).
El encuadre temporal y presupuestario quedaba fijado de la siguiente manera: los proyectos podrían tener una duración de dos años, aunque –en caso de ser aprobados- se formalizarían convenios de un año de duración, renovables una vez. La ayuda financiera de la Comisión se establecía en un mínimo anual de 150.000 euros por proyecto y año.
En cuanto al programa de trabajo se fijaban, entre otros, los siguientes requisitos:
Ponerse en marcha entre el 15-11 y el 31-12-2003, a más tardar.
Formular objetivos claros que aborden un aspecto esencial de la pobreza y la exclusión social, presentando un interés por el método abierto de coordinación y los Programas de Acción Nacional / de lucha por la inclusión, y que aporten un valor añadido al tema escogido para la fase I.
Incluir un intercambio de aprendizajes y una cooperación al nivel transnacional de cara a la lucha contra la exclusión social; sin embargo, “los propuestas no pueden consistir en una acción directa de lucha contra la exclusión social”
(ídem, pág. 9).
Por otro lado, se especificaban los criterios de elegibilidad de las propuestas, estructurados en cuatro apartados: estratégicos (partir de un diagnóstico claro y formular la importancia de la temática; presentar una estrategia clara; partir de los conocimientos existentes y aportar un valor añadido), organizacionales (diversidad de socios nacionales –con valoración especial de los países candidatos; variedad de actores implicados; participación de víctimas de la pobreza y la exclusión, participación equilibrada de hombres y mujeres, implicación de instancias con poder de decisión para suscitar cambios, capacidad de los socios, reparto claro y detallado de responsabilidades entre los mismos, calidad y pertinencia de la evaluación prevista), financieros (relaciones calidad-precio y costo-eficacia probables; presentación de un presupuesto detallado para el primer año) y de equilibrio (la Comisión tenderá a equilibrar los ámbitos sectoriales a financiar, incluir a la mayor cantidad posible de países en los programas elegidos, incluir también la más amplia variedad de actores).
6.2. Elaboración del Proyecto. La red de socios de CIVIS II
Como hemos señalado, la recepción de esta convocatoria restringida fue transmitida inmediatamente desde la MCSSS a los demás socios del proyecto CIVIS, en los días previos el tercer encuentro en Paris. También desde la MCSSS se elaboró un primer borrador de proyecto, con el fin de facilitar los trabajos de discusión y elaboración a partir de dicho encuentro. Los trabajos realizados por los socios en Paris han quedado reseñados en el apartado correspondiente (ver 5.2.b).
En la reunión de Paris se establecieron los objetivos de la fase II, se planificaron actividades a realizar y su asignación a cada uno de los socios, y se elaboró un presupuesto detallado para el primer año de la fase II. Las tareas pendientes –a realizar a través de la comunicación telefónica y por correo electrónico- eran las siguientes:
Contactar y confirmar la incorporación de nuevos socios; se estableció como prioridad dirigirse a alguno de los países candidatos, preferentemente a sectores universitarios, con el fin de diversificar el perfil de los actores ya implicados (tarea que asumieron especialmente los socios franceses e italianos).
Confirmar el compromiso de cada entidad en la continuidad de CIVIS.
Cumplimentar y enviar los formularios requeridos a los intervinientes por la C.E. (responsabilidad de cada uno de los socios, que debían remitir los formularios a la MCSSS).
Redactar la presentación final de la propuesta, en función de los acuerdos de Paris y de las modificaciones que surgieran durante los intercambios posteriores (tarea asumida por la MCSSS).
Cerrar el presupuesto detallado del primer año, en función de la incorporación de nuevos socios (a cargo de la MCSSS).
Enviar la documentación a la C.E. antes del 20 de junio de 2003.
Por tanto, durante el mes de junio, los socios debían avanzar en una doble dirección:
1) decidir quiénes continuaban/ se incorporaban al proyecto de la fase II, 2) cerrar la elaboración de la propuesta definitiva (paralelamente continuaban los trabajos de
traducción de los informes nacionales, y preparación de ponencias y organización de las Jornadas técnicas).
Las gestiones respecto a los partenaires internacionales registraron las siguientes incidencias:
durante el mes de junio Progetto anunció su no continuidad en CIVIS, debido a una crisis financiera de la entidad que le impedía asumir nuevos compromisos;
el resto de socios confirmó su continuidad en el proyecto;
se establecieron contactos con entidades en Lituania y Austria, que expresaron su interés en sumarse a CIVIS II;
por tanto, a una semana de la fecha límite para entregar la propuesta, el proyecto contaba con socios en los siguientes países: España, Francia, Alemania, Italia (socias antiguos), Lituania y Austria (socios nuevos).
A partir de esta realidad se elaboró el proyecto y el presupuesto correspondiente. Sin embargo, a último momento el nuevo socio lituano comunicó la imposibilidad de comprometerse con CIVIS, circunstancia que obligó a reelaborar el proyecto, redistribuyendo tareas entre los socios y las correspondientes asignaciones presupuestarias. Finalmente, estos son los objetivos propuestos para la fase II de CIVIS (extraídos del Formulario de solicitud 2003. Parte III: Descripción y justificación de la propuesta):
1. Consolidar una dinámica de trabajo transnacional, a largo plazo, para el intercambio de experiencias en relación con la mejora de las condiciones de alojamiento para inmigrantes y minorías étnicas. Ampliación del partenariado a nuevos socios europeos, potenciando la diversidad nacional y sectorial.
2. Reforzar las estructuras nacionales de inclusión social, implantándolas en aquellos países socios del proyecto, de nueva incorporación.
3. Potenciar el intercambio de buenas prácticas y de “saber hacer” en cuanto a proyectos de alojamiento, a nivel técnico y político. Confección de una página web, mantenida por los miembros de la red, para facilitar
el acceso e intercambio de información al mayor número posible de agentes sociales interesados.
4. Sensibilizar a la sociedad en su conjunto y difundir el proyecto a través de una Campaña Europea de Sensibilización, en soporte de carteles y folletos informativos.
5. Elevar periódicamente los adelantos realizados a la C.E. y a los responsables nacionales y regionales de las políticas de lucha contra la exclusión, con el fin de incorporar experiencias que se han demostrado viables a las políticas generales.
6. Evaluar de forma continua la marcha del proyecto, con el fin de controlar posibles desviaciones y realimentar la marcha del proceso. Al final del período se evaluará el conjunto de manera global.
Finalmente el proyecto y toda la documentación fue enviada en plazo a la Dirección general de Empleo y Asuntos Sociales, con la excepción del compromiso del socio austriaco (asociación Kaos), que se recibió en Murcia con un día de retraso. No obstante, comunicada esta circunstancia a los responsables comunitarios se entiende que, en caso de concesión de la ayuda, dicha documentación podrá incluirse con posterioridad.
6.3. Valoración
- Se ha consolidado un grupo de trabajo, basado en el conocimiento y el trabajo en común durante la fase I.
- La baja de uno de los socios italianos (por crisis de la asociación) constituye, por un lado, una pérdida en cuanto a contribuciones futuras pero, por otro, simplifica la dinámica de trabajo, al existir sólo un socio por país.
- La continuidad del resto de socios, y la incorporación de uno nuevo, asegura un grado importante de diversidad nacional (cinco países) y sectorial (administración local, asociación de emigrantes, una consultora de proyectos europeos, dos asociaciones o gubernamentales).
- La elaboración del proyecto ha sido colectiva, basada en el saber acumulado durante la fase I, la valoración del trabajo realizado y el conocimiento de las posibilidades y límites de la red existente, teniendo en cuenta los recursos económicos disponibles.
Es de suponer que este trabajo de elaboración conjunta tendrá repercusiones favorables en el futuro, como por ejemplo: mayor claridad respecto a los objetivos por parte de los socios, menor necesidad de labores de coordinación/aclaración, más fluidez en el desarrollo de las tareas asignadas, etc.
- Subsisten, sin embargo, alguna dificultad que será necesario solventar a lo largo de la fase II, relacionada con la implicación desigual de los socios en el desarrollo del conjunto del proyecto, en tanto algunos se han limitado a cumplimentar los mínimos exigidos mientras otros han aportado además iniciativa, más allá de cumplir acabadamente con las tareas asignadas.