PRINCIPALES ACTUACIONES DEL ARARTEKO
2. ELEMENTOS A DESTACAR Y PROBLEMÁTICA OBSERVADA
* De la información recogida se pueden destacar una serie de aspectos como especialmente problemáticos. Se trata de aspectos relacionados con:
- los sistemas de contratación;
- as condiciones de alojamiento;
- las condiciones de escolarización;
- los grados de integración-exclusión social respecto al entorno.
A/ Respecto a los sistemas de contratación, llama la atención la extensión o generalización de determinadas prácticas como la subcontratación o el trabajo en tareas de recogida de menores de 16 años.
Especialmente peligrosa, por sus consecuencias negativas, para las perso- nas de origen extranjero resulta la práctica de la subcontratación por la que una persona que asume las funciones de “jefe de cuadrilla” contrata, por ejem- plo, la recogida de uva de una explotación por determinada cantidad de dinero que él recibe directamente del agricultor y que lo reparte entre los miembros de la cuadrilla con criterios a veces abusivos. Siguiendo con el ejemplo citado, pode- mos señalar que en la vendimia del 96 se ha pagado unas siete mil pesetas la jornada de trabajo. Sin embargo, la cantidad recibida por el trabajador con fre- cuencia no ha superado las dos mil o tres mil pesetas, quedándose con el resto el jefe de cuadrilla.
Esta institución ha podido conocer diferentes casos de personas -todas ellas de origen extranjero- que, después de haber trabajado durante días, no han reci- bido ni una sola peseta, e incluso han llegado a ser golpeados por exigir su parte.
Planteada la posibilidad de denunciar tales hechos ante la autoridad, estas perso- nas prefieren no hacerlo por las repercusiones negativas que, en su opinión, ello les acarrearía en el futuro. De hecho, durante la vendimia del 95, en la comisaría de la Ertzaintza de Laguardia sólo se recibió una denuncia por una actuación de este tipo.
B/ Respecto a las condiciones de alojamiento podemos diferenciar, como mínimo, cuatro situaciones:
a) la de las personas acogidas -normalmente, durante uno o dos días- en los albergues promovidos por las instituciones;
b) la de las familias que acampan en zonas o campamentos previstos para ello;
c) la de las personas y familias que se alojan en locales habilitados por los agricultores o las empresas contratantes;
d) la de las familias y personas que pernoctan donde y como pueden, al no disponer de otras condiciones mejores.
a) Durante los últimos años se han puesto en marcha albergues tempora- les en Laguardia y Salvatierra. Esta iniciativa ha supuesto la colaboración, en mayor o menor medida, de diferentes instituciones, servicios y colectivos: Bien- estar Social de la Diputación Foral, ayuntamientos de las comarcas, servicios sociales de base, organizaciones agrarias, Cáritas, personal voluntario de la zona, organizaciones de apoyo a extranjeros...
De acuerdo con la experiencia de estos años, se puede decir que se trata de una iniciativa consolidada y que viene ofreciendo un servicio necesario a un importante número de personas: 300 personas en 1995 y 327 personas en 1996. Las memorias técnicas o de evaluación elaboradas en cada campaña ofre- cen una información detallada sobre el servicio ofrecido y constituyen una fuente de datos interesante para el conocimiento de una parte del colectivo de tempo- reros (a destacar, por ejemplo, la gran proporción de personas de origen extran- jero usuarias de estos servicios; en datos de este último año, el 61% del total de personas acogidas en el albergue de Laguardia y el 83% de las acogidas en el albergue de Salvatierra).
Dichas memorias reflejan también algunas de las limitaciones del servicio ofrecido: máximo de dos días de estancia, limitaciones de horario, saturación de los albergues en determinados días, desigual grado de implicación por parte de los agentes sociales...
b) Las zonas de acampada tradicional habilitadas para ello se encuentran en los términos de Elciego y Albaina, y acogen a familias mayoritariamente de etnia gitana y, con frecuencia, con lazos familiares entre ellas. Destaca también el importante número de niños y niñas en edad escolar que viven en estos cam- pamentos.
El campamento de Elciego -situado en una zona muy próxima a la pobla- ción- dispone de algunos servicios (agua corriente, tomas de luz, duchas y servi- cios higiénicos de uso común), aunque sus condiciones de uso no sean siempre las deseables. Una gran parte de las personas de este campamento utiliza sus propios vehículos como vivienda.
El campamento de Albaina se sitúa en un despoblado y sólo dispone de dos servicios higiénicos, un generador de corriente y algún contenedor para la basu- ra. En este campamento la mayoría de las personas vive en una especie de chabolas construidas por ellas mismas con materiales precarios y sin que reúnan las mínimas condiciones de seguridad y salubridad. Según la información recogi- da directamente de estas personas, la inmensa mayoría viene acudiendo a la recogida de la patata en esta zona desde hace muchos años y todos ellos están unidos por lazos familiares, a pesar de sus diferentes puntos de procedencia (Basauri, A Coruña...).
c) Sería necesario conocer mejor el número de personas que son acogidas en locales propiedad de los agricultores o de las empresas contratantes y, sobre todo, las condiciones que ofrecen estos locales para una vida digna. De acuerdo con la información recogida por esta institución -en este caso claramen- te insuficiente-, parece que se dan situaciones muy dispares: desde locales consi- derados modélicos y habilitados por algunas empresas de gran capacidad econó- mica, hasta espacios sin condiciones mínimas de habitabilidad.
d) A pesar de la existencia de los albergues y de las zonas de acampada habilitadas para ello, todavía es posible encontrarse en estos lugares con
personas que tienen que dormir a la intemperie o con familias que acampan durante días en zonas no preparadas. Este año, por ejemplo, existía una de estas acampadas en las proximidades de Laguardia, junto a la carretera hacia Elciego, en un lugar que sirve de escombrera y que no disponía de más servicio que un contenedor de basura.
C/ Respecto a la escolarización de los niños y niñas en edad escolar Como se ha apuntado anteriormente, las necesidades de escolarización varían mucho de unas zonas a otras y se concentran especialmente en torno a los campamentos que acogen a las familias de etnia gitana. De acuerdo con la evolución de los últimos años, estas necesidades parecen más abundantes en la zona de la vendimia que en las de la recogida de patata.
Esta institución ha podido comprobar in situ las posibilidades y/o las con- diciones de escolarización en los centros públicos de Elciego, Laguardia, Alegría y Treviño.
Por una parte, conviene destacar la disponibilidad observada en las direc- ciones y los equipos docentes de estos centros para facilitar la escolarización de estos niños y niñas mientras dura su estancia en la zona. Pero, por otra, es preciso reconocer las dificultades reales para lograr dicha escolarización o para que ésta se efectúe en las condiciones más correctas. Dificultades derivadas de la propia situación familiar (escaso tiempo de permanencia; condiciones higiéni- cas; colaboración de los menores en los trabajos de recogida; tensiones entre diferentes familias...), y dificultades que surgen de los propios servicios ofrecidos (acceso al transporte y comedor; limitaciones de las plantillas de los centros;
posibilidades de seguimiento; agrupamientos escolares...).
En algunos casos, como el del CP de Laguardia, a pesar de los pasos dados durante el año 1996 para lograr la escolarización, ésta no se ha producido de hecho. En el caso del CP de Elciego se han podido corregir algunas de las defi- ciencias observadas el año pasado y se ha logrado una situación de escolarización comparativamente mejor, si bien se sigue optando por un sistema de agrupamientos escolares específicos para estos niños y niñas, y no ha sido posi- ble su acceso al servicio del comedor escolar. En el CP de Treviño la experiencia de cuatro años sucesivos, así como la estabilidad e implicación del profesorado, favorece una mayor integración escolar de este colectivo en la dinámica normal del centro. No obstante, en todos los casos se siguen observando problemas reales de escolarización, cuya superación exigiría la colaboración de instancias ajenas a los propios centros escolares.
D/ Respecto a la integración o exclusión social de estas personas en el entorno
De acuerdo con la información recogida, no se trata de una cuestión espe- cialmente problemática pero se refleja aquí por su transcendencia y sus conse- cuencias, directas e indirectas, en las situaciones analizadas. Es evidente que hay
aspectos manifiestamente mejorables de cara a lograr una mayor integración social de estos colectivos (ubicación de los campamentos; condiciones higiéni- cas; acceso a los servicios públicos, sanitarios y de otros tipos; condiciones de escolarización...), y también alguna actuación de carácter individual no respetuo- sa con los derechos de estas personas.
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* Junto a los aspectos problemáticos anteriormente señalados, también podemos destacar actuaciones de carácter positivo o ejemplificador. Al- gunas de estas actuaciones se han señalado o se han apuntado ya anteriormen- te, pero parece conveniente recogerlas de nuevo. Se trata de actuaciones como las siguientes:
- La iniciativa de los albergues, descrita básicamente en el aparta- do B/ a) de este mismo escrito, por cuanto supone de implicación institucional, de colaboración entre diferentes agentes e instituciones, de continuidad en los últimos años, de servicio ofrecido a personas en situaciones especialmente problemáticas, de experiencia evaluada y mejorada año tras año...
- La evolución en la mentalidad social que, según la mayoría de las personas que trabajan en las zonas, se va consiguiendo respecto a las personas de origen extranjero o de etnias diferentes. Un cambio de mentalidad y de actitud buscado a través de actividades y compro- misos.
- La implicación del personal voluntario y el desarrollo de meca- nismos de solidaridad.
- La movilización de los equipos docentes de los centros para organizarse y ofrecer una respuesta educativa adecuada a estas situa- ciones temporales...