Raquel Torres Jiménez
2. Las ermitas y el poblamiento
el día primero de mayo, aparece el 18 de abril de 1504: se traía la imagen de la Virgen de Cortes a la iglesia parroquial de Alcaraz de la Santísima Trinidad15. Se justificaba como rogativa a la Virgen para “traher buenos tenporales”16. En las primeras décadas del siglo XVI crecen el entusiasmo y la exacerbación de la devoción mariana, en el marco alcaraceño de los conflictos entre concepcionistas franciscanos y dominicos.
Hasta aquí, los datos empíricos sobre la ermita o, mejor, santuario, contrastados en las obras citadas. Analicemos ahora las implicaciones de la existencia de este centro de culto y de la devoción que generó, en el marco de los fenómenos sociales y religiosos de la Edad Media.
parroquiales y el establecimiento o recuperación de espacios de culto para los pobladores20; el espacio se iba cristianizando y se intensificaba la presencia territorial de la Iglesia como institución. Las iglesias rurales, a menudo testigos de primitivos poblamientos dispersos en una etapa primitiva como ocurre en el Campo de Calatrava en la segunda mitad del siglo XII, se transformaban más adelante o bien en ermitas ligadas o no a un pequeño caserío, o bien en iglesias parroquiales de villas y lugares, y de este modo también actuaban como factores impulsores de colonización en la fase en que la articulación socioeconómica de los territorios era más decidida y planificada.
En el caso de Alcaraz, es bien conocida la articulación eclesiástica de la villa y su alfoz21, bajo la dependencia del arzobispado de Toledo, como uno de los arcedianatos de este amplísimo arzobispado: el arcedianato de Alcaraz comprendía el arciprestazgo del mismo nombre y el arciprestazgo de Quesada (Jaén). En el arciprestazgo de Alcaraz, además de la ciudad de Alcaraz con sus cinco iglesias mencionadas en 1501 (Santa María o Santa María de la Asunción, San Ignacio –una de las dos, probablemente la segunda, sería la originaria, convertida en iglesia la antigua mezquita22--, San Miguel, San Pedro y La Trinidad –ésta, la más reciente, construida en la primera mitad del siglo XIV23--), se incluían lugares albacetenses como Vianos, Villanueva de Alcaraz, Povedilla, Pinilla, El Bonillo, Villarrobledo, Munera, Lezuza, San Miguel de Susaña, Balazote, Villapalacios, Bienser- vida, Villaverde, Riópar, Paterna, Bogarra, Aína y Reolid; e iglesias que no cita el Libro de Beneficios de c. 1501: Sotuélamos y Pozo de Villavachos, Fuentelespino y El Cabalgador, Villarejo, El Ballestero24. Y además, perte- necían al arciprestazgo, pero bajo la dependencia de la Orden de Santiago y en régimen de acuerdos de esta orden militar con el arzobispado de To-
20 Por ejemplo, una visión amplia del proceso de reorganización de la geografía diocesa- na para toda Castilla y Aragón en el periodo postlateranense (siglo XIII), en I. SANZ SANCHO, “Iglesia y religiosidad”, en J. M. NIETO SORIA e I. SANZ SANCHO, La época medieval: Iglesia y cultura, Madrid, Istmo, 2001, pp. 154-172. Para el conjunto de la actual Castilla-La Mancha, en el mismo periodo: Mª J. LOP OTÍN, “La organiza- ción eclesiástica”, en R. IZQUIERDO BENITO (coord.), Castilla-La Mancha medieval, Ciudad Real, Manifesta, 2002, pp. 140-168.
21 Vid. supra en la n. 1 las referencias bibliográficas correspondientes a Carlos Ayllón Gutiérrez, las mejores guías para el conocimiento de la estructuración eclesiástica del territorio de Alcaraz.
22 AYLLÓN, Iglesia, territorio y sociedad…, 363.
23 Ibid., p. 379.
24 Ibid., p. 358.
Villahermosa, Fuenllana, Carrizosa, Alhambra, La Solana, Membrilla, Vi- llanueva de los Infantes, La Puebla, Santa Cruz, Torre de Juan Abad25. La temprana iglesia de Santa María de Cortes era uno de tantos templos rura- les que acompañaron al poblamiento concentrado o disperso, de pequeños heredamientos o de incipientes núcleos –con distinta fortuna en su evolu- ción–, ya desde el siglo XIII26. Lógicamente, también había ermitas cerca- nas a las villas y ciudades como Al- caraz, tal como, por ejemplo, la de San Salvador, a la que acudían los vecinos en romería antes de 142927. Además, el enclave de Cortes, tem- pranamente objeto de donación re- gia a la Orden del Hospital o de San Juan de Jerusalén, representa muy bien, junto con Alcaraz, el binomio integrado por concejos poderosos, de un lado, y órdenes militares, por otro, ambos artífices de la defensa y la colonización del territorio pe- ninsular nuevamente conquistado desde mediados del siglo XII hasta las décadas centrales del XIII. Cortes iba a ejercer el papel de nexo entre las posesiones hospitalarias en La Mancha y las obtenidas por la misma milicia en el Reino de Murcia28, y además, actuaba como antiguo nudo de comu- nicaciones29.
25 R. TORRES JIMÉNEZ, “El Libro de Beneficios del Arzobispado de Toledo [1501] y la geografía archidiocesana”, en Memoria Ecclesiae, XXVIII. Geografía Eclesiástica hispana y Archivos de la Iglesia, 2. Oviedo, Asociación de Archiveros de la Iglesia en España, 2006, pp. 489 y 499. Y también R. TORRES JIMÉNEZ, “Organización ecle- siástica” (Edad Media), en I. SÁCHEZ SÁNCHEZ (coord.), La provincia de Ciudad Real, II: Historia, Ciudad Real, Diputación, 1996 (2ª ed. rev.), pp. 235-241.
R. TORRES JIMÉNEZ, “La Iglesia y el territorio (II). Las órdenes militares y su pro- yección eclesiástica y religiosa”, en A. L. LÓPEZ VILLAVERDE (coord.), Historia de la Iglesia en Castilla-La Mancha, Ciudad Real, Almud, 2010, p. 42.
26 Por ejemplo, la ermita en el Cerro del Castillo en Lezuza (C. AYLLÓN, Iglesia, territo- rio y sociedad…, pp. 405-406) y tantas otras, numerosísimas, que o bien son parroquias en origen o al contrario; también hubo ermitas que después se transformaron en iglesia conventual de un monasterio.- Vid. C. AYLLÓN, Ob. cit., Cap. IV, 3.
27 A. PRETEL, Alcaraz y su tierra en el siglo XIII, p. 117.
28 C. BARQUERO GOÑI, Ob. cit., pp. 302-303.
29 Entre las vías Alcaraz-Chinchilla y La Peña-Riópar.- A. PRETEL, Alcaraz y su tierra en Edificio de El Santo, o de San Salva-
dor, al que iba una antigua romería.