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La repoblación de Alcaraz y la Orden de San Juan en 1214

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Carlos Barquero Goñi

II. La repoblación de Alcaraz y la Orden de San Juan en 1214

En el día 7 de noviembre de 1214 el sucesor de Alfonso VIII, el rey Enrique I de Castilla, donó al arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada, una torre en Alcaraz y la aldea de Caderita en agradecimiento a su

5 Helen Nicholson, The Knights Hospitaller, Woodbridge, The Boydell Press, 2001.

Jonathan Riley-Smith, Hospitallers. The History of the Order of St. John, Londres, The Hambledon Press, 1999.

6 Carlos Barquero Goñi, Los caballeros hospitalarios durante la Edad Media en España, Burgos, La Olmeda, 2003.

7 Pedro Guerrero Ventas, El gran priorato de San Juan en el Campo de la Mancha, Tole- do, Diputación Provincial, 1969.

El Krak des Chevaliers, principal fortaleza de la orden de San Juan en Tierra Santa.

ayuda en la toma de Alcaraz. Lo más interesan- te de este documento de concesión para nosotros es que el diploma especifica que fue un miembro de la Orden del Hospital, llamado don Montesino, quien delimitó los límites de las propiedades da- das al arzobispo por mandato de Alfonso VIII9.

A partir de esta información diversos investigadores, como Julio González y Derek W.

Lomax, han deducido que dicho miembro o freire de la Orden del Hospital, don Montesino, actuó como delegado regio de Alfonso VIII y repartidor de las propiedades de Alcaraz, recién conquistada10. Es decir, su labor debió de ser muy relevante en el proceso de repoblación de la localidad.

Seguramente en agradecimiento a esta intervención, la monarquía hizo una donación de propiedades a la Orden de San Juan en el lugar. En el día 12 de julio de 1214 el rey Alfonso VIII de Castilla concedió a la Orden y a su prior en Castilla, don Guterrio Armillez, unas casas, una viña, un

molino, un huerto y la heredad de Cortes en Alcaraz. Estas posesiones fueron delimitadas y entregadas al Hospital en aquella ocasión por un oficial regio, Pedro Fernández, merino del rey11, siguiendo el mandato del monarca12.

8 Sobre Enrique I, véase a Valentín de la Cruz, Berenguela la Grande, Enrique I el Chico (1179-1246), Gijón, Trea, 2006.

9 Archivo de la Catedral de Toledo, A.11.E.1.1. Publicado por Julio González, El reino de Castilla en la época de Alfonso VIII, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1960, volumen III, pp. 671-672, nº 968.

10 Julio González, Repoblación de Castilla la Nueva, Madrid, Universidad Complutense, 1975, volumen I, p. 262. Derek W. Lomax, “Apostillas a la repoblación de Alcaraz”, Congreso de Historia de Albacete, II. Edad Media, Albacete, Diputación, 1984, p. 22.

Francisco Javier Rojo Alique e Ignacio de Urioste Sánchez, “Algunos aspectos de la conquista y repoblación de Alcaraz (1213-1220)”, Repoblación y Reconquista. Actas del III Curso de Cultura Medieval, Aguilar de Campoo, Centro de Estudios del Romá- nico, 1991, p. 224.

11 Sobre los merinos u oficiales territoriales del rey, véase el clásico libro de Atanasio Si- nués Ruiz, El merino, Zaragoza, Institución Fernando el Católico, 1954.

12 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 394-395, nº 210.

Freire del Hospital.

Orden de San Juan. Existe cierta tradición historiográfica que refiere que la Orden ocupó por las armas la Dehesa de Cortes de Alcaraz en 121313. Sin embargo, carece por completo de apoyatura documental.

Existe, sin embargo, otro documento sobre la presencia inicial de la Orden de San Juan en Alcaraz que carece de fecha pero que puede fecharse también en el año 1214. Se trata de una avenencia entre el hospitalario que ya conocemos, don Montesino, y el Concejo o municipio de Alcaraz que puso fin a un pleito entre ellos14. Según este diploma, el motivo del pleito fue que don Montesino cercó una tierra al lado de su huerto.

Dicho huerto seguramente sería el donado a la Orden de San Juan por el rey Alfonso VIII en virtud del documento del 12 de julio de 1214 que ya hemos mencionado. La iniciativa de Montesino de cercar la referida tierra debió de suscitar la protesta del concejo. Al final, no obstante, el problema se resolvió a través de una avenencia entre ambas partes. En virtud de dicho acuerdo don Montesino cedió la tierra cercada al municipio. Por su parte, en compensación, el Concejo de Alcaraz entregó otra heredad a don Montesino. Es interesante observar además que el documento nos informa de que don Montesino era comendador15.

Esto último es un detalle sugerente. En las órdenes militares de los siglos XII y XIII, el comendador es el oficial que estaba a cargo de cada una de las unidades administrativas de base, que eran denominadas bailías o encomiendas16. Dentro de la organización de la Orden de San Juan de la época efectivamente existían los comendadores17. Don Montesino, en consecuencia, era un personaje de relativa importancia dentro de la jerarquía hospitalaria.

13 Rafael Serra Ruiz, “La Orden de San Juan de Jerusalén en el reino de Murcia durante la Edad Media”, Anuario de Estudios Medievales, 11 (1981), p. 572.

14 Acerca del concejo de Alcaraz en esta época, véase a Aurelio Pretel Marín, Alcaraz:

un enclave castellano en la frontera del siglo XIII, Albacete, Delegación Provincial de Cultura, 1974.

15 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 527-528, nº 316.

16 Alan Forey, The Military Orders. From the Twelfth to the early Fourteenth centuries, Londres, MacMillan, 1992, p. 148. Alain Demurger, Caballeros de Cristo. Templarios, Hospitalarios, Teutónicos y demás Órdenes Militares en la Edad Media (siglos XI a XVI), Granada, Universidad de Granada, 2005, pp. 138-142.

17 Jonathan Riley-Smith, The Knights of St. John in Jerusalem and Cyprus, c. 1050-1310, Londres, MacMillan, 1967, pp. 347-349.

Efectivamente, don Montesino aparece citado como comendador en dos encomiendas diferentes del señorío sanjuanista de La Mancha en las fuentes de la época. Primero es mencionado como comendador de Consuegra a principios del siglo XIII18. Después, es citado como comendador de Peñarroya en 121619. La memoria de la presencia del personaje en La Mancha ha pervivido a través del topónimo Cueva de Montesino, junto a las lagunas de Ruidera. Incluso pasó a ser un personaje legendario, uno de los caballeros de Carlomagno presentes en la batalla de Roncesvalles según el romancero. A comienzos del siglo XVII así nos lo presenta Cervantes en su novela “Don Quijote”20.

18 Biblioteca de la Real Academia de la Historia, signatura 9/865, Colección Salazar, Vo- lumen M-59, folios 164r-166v.

19 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 402-403, n.º 218.

20 Miguel de Cervantes Saavedra, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, 2ª par- te, capítulos XXII y XXIII.

Castillo de Peñarroya.

perdido de 1222

Hay que esperar hasta el año 1222 para encontrar la siguiente referencia a la presencia de la Orden de San Juan en Alcaraz. Se trata, no obstante, de una información bastante confusa. Son citas en dos inventarios del antiguo Archivo que la Orden tenía en Consuegra a un documento perdido en la actualidad21. Según estos inventarios, dicho diploma se conservaba en el cajón correspondiente a la encomienda de Calasparra en el Archivo sanjuanista de Consuegra durante los siglos XVII y XVIII.

La más antigua referencia a ese documento la encontramos en un inventario o índice del siglo XVII. Textualmente, dice lo siguiente: “Un Privilegio y merced que el Rei don Fernando juntamente con la Reina y el infante don Alonso su hijo hicieron a la horden de San Juan de una hermita que la dicha encomienda tiene en Alcaraz que se llama nuestra Señora de Cortes con una dehesa cerrada que esta aneja a la dicha encomienda.

Hecha en 16 de agosto de 1260 años22.

La segunda referencia se halla en otro inventario o índice del Archivo de Consuegra redactado en el siglo XVIII. Su contenido es muy parecido a la anterior: “Un Previlegio y merced de señor rey don Fernando juntamente con la reyna y el Infante Don Alonsso su higo que hizieron a la religion de San Juan de una hermita que la dicha encomienda tiene en Alcaraz que se llama nuestra señora de la Cortes con una deesa zerrada que esta aneja a

21 Pedro Guerrero Ventas, El Archivo Prioral-Sanjuanista de Consuegra. Resumen de sus fondos documentales, Toledo, edición del autor, 1985.

22 Archivo Histórico Nacional, Sección de Órdenes Militares, Índice 176, folio 37v, nº 9.

Referencia a la ermita en inventario del siglo XVIII.

dicha encomienda su fecha a 16 de agosto de 1260” .

El primer problema que nos encontramos es obviamente el de la fecha del documento. Evidentemente, el año está equivocado. En 1260 el rey de Castilla era Alfonso X, no un Fernando24. Sin embargo, la solución es sencilla pues la norma al utilizar estos índices es que a las fechas de las referencias a documentos medievales hay que restar los 38 años de la era hispánica25. En consecuencia, la fecha correcta es 16 de agosto de 1222, que encaja mucho mejor. En 1222 el rey era Fernando III26 y el infante citado sería el futuro Alfonso X, nacido en 122127.

En cuanto al contenido del documento desaparecido, en principio según las dos referencias conservadas sería una donación real a la Orden de San Juan de la ermita de Nuestra Señora de Cortes con una dehesa aneja.

Sabemos que la heredad de Cortes ya pertenecía a la Orden desde 1214, con lo que es posible que se tratara en realidad de una confirmación, no de una donación. También es probable que después de 1214 en la heredad de Cortes se hiciera una iglesia y se formara una dehesa. Quizás esos cambios exigieran una nueva concesión real. En cualquier caso, se trata de la referencia documental más antigua a la ermita de Nuestra Señora de Cortes en Alcaraz, que es el elemento de la presencia sanjuanista en Alcaraz más conocido en la actualidad28.

23 Archivo Histórico Nacional, Sección de Órdenes Militares, Índice 175, folio 114v, nº 8.

24 Antonio Ballesteros Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona, El Albir, 1984, 2ª edición.

Manuel González Jiménez, Alfonso X, 1252-1284, Burgos, La Olmeda, 1993. Joseph F.

O’Callaghan, El Rey Sabio. El reinado de Alfonso X de Castilla, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1996. Julio Valdeón Baruque, Alfonso X el Sabio. La forja de la España Moder- na, Madrid, Temas de Hoy, 2003. Horacio Salvador Martínez, Alfonso X el Sabio. Una biografía, Madrid, Polifemo, 2003.

25 A. Cappelli, Cronologia, Cronografia e Calendario perpetuo, Milán, Ulrico Hoepli Edi- tore, 1988, 6ª edición, p. 8.

26 Julio González, Reinado y diplomas de Fernando III, Córdoba, Caja de Ahorros de Córdoba, 1980-1986, 3 volúmenes. Gonzalo Martínez Díez, Fernando III, 1217-1252, Palencia, La Olmeda, 1993. Manuel González Jiménez, Fernando III el Santo, Sevilla, Fundación José Manuel Lara, 2006.

27 Manuel González Jiménez, Alfonso X, 1252-1284, Burgos, La Olmeda, 1993, p. 11.

Joseph F. O’Callaghan, El Rey Sabio. El reinado de Alfonso X de Castilla, Sevilla, Uni- versidad de Sevilla, 1996, p. 28. Julio Valdeón Baruque, Alfonso X el Sabio. La forja de la España Moderna, Madrid, Temas de Hoy, 2003, p. 19.

28 Aurelio Pretel Marín, “Orígenes históricos del santuario y el culto de la Virgen de Cor- tes”, en Aurelio Pretel Marín, José Sánchez Ferrer y Salomé Figueroa Redondo, Nuestra Señora de Cortes: los senderos de la fe, Albacete, Servicio de Publicaciones de la Dipu- tación Provincial de Albacete, 2011, pp. 23-73.

intervención del infante don Alfonso en 1244

Las Órdenes Militares y los concejos en general mantenían unas re- laciones bastante malas en Castilla29. Parece que existía cierta incompatibi- lidad estructural entre las Órdenes y las fórmulas de organización concejil.

En el caso concreto de Alcaraz, los problemas más serios los tuvo con la Orden de Santiago, que tenía un señorío importante vecino. Además, la Orden de Santiago era más poderosa que la del Hospital en Castilla30. Sin embargo, también hubo algunas disputas del Concejo de Alcaraz con los hospitalarios, pero fueron relativamente pequeños debido a la mucho me- nor entidad de la presencia sanjuanista en la zona.

En efecto, la Orden de San Juan era de las pocas Órdenes Militares que tendía a implantarse también en zonas de fuerte influencia de los concejos. En consecuencia, durante el siglo XIII hubo conflictos con cierta frecuencia entre los hospitalarios y los municipios urbanos en Castilla31.

El caso de Alcaraz es uno más en este contexto. Ya hemos comprobado que hubo una primera fricción entre el concejo y la Orden de San Juan hacia 121432. A mediados del siglo XIII volvió a haber otro problema entre Alcaraz y la Orden. Llegó a ser lo suficientemente serio como para reclamar la intervención del entonces infante heredero al trono castellano, don Alfonso (el futuro rey Alfonso X). El infante se encontraba por aquella época ocupado en el proceso de ocupación del reino musulmán de Murcia a la Corona de Castilla33. Por este motivo se hallaba en Alcaraz a principios de marzo de 124434.

29 Sobre los concejos en general, puede verse a María del Carmen Carlé, Del concejo me- dieval castellano-leonés, Buenos Aires, Instituto de Historia de España, 1968.

30 Aurelio Pretel Marín, Alcaraz y su tierra en el siglo XIII, Albacete, Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel”, 2008, pp. 89-104. Derek W. Lomax, La Orden de San- tiago (1170-1275), Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1965, p. 31.

31 Carlos Barquero Goñi, “Los hospitalarios y los concejos de realengo en la Castilla del siglo XIII”, en Manuel González Jiménez (Editor), El mundo urbano en la Castilla del siglo XIII, Sevilla, Fundación El Monte, 2006, volumen II, pp. 87-97.

32 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 527-528, nº 316.

33 Gonzalo Martínez Díez, Fernando III, 1217-1252, Palencia, La Olmeda, 1993, pp. 163- 181. Manuel González Jiménez, Alfonso X, 1252-1284, Palencia, La Olmeda, 1993, pp.

18-21.

34 Manuel González Jiménez y María Antonia Carmona Ruiz, Documentación e itinerario de Alfonso X el Sabio, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2012, p. 5.

Al parecer, el Concejo de Alcaraz reclamaba entonces que la Orden del Hospital retenía una parte del término territorial de Alcaraz próxima al heredamiento de Cortes, el cual la Orden tenía desde la época del rey Alfonso VIII hasta aquella fecha. Para resolver aquella situación, el infante don Alfonso, a ruegos del comendador sanjuanista de Consuegra, don Guillén, rogó al municipio que le entregase aquella heredad que reclamaba a la Orden. El Concejo de Alcaraz, efectivamente, otorgó al infante aquella heredad. A continuación don Alfonso se la dio a la Orden del Hospital.

Además, el infante mandó al Concejo de Alcaraz que amojonase con el comendador sanjuanista de Consuegra el término territorial de la casa hospitalaria de Cortes. También ordenó al municipio que entregara a dicho comendador un documento de delimitación de toda la heredad de Cortes sellado con el sello del Concejo. Los habitantes de Alcaraz, en efecto, así lo hicieron. Finalmente, el 2 de marzo de 1244 el infante don Alfonso confirmó a la Orden del Hospital la posesión de la heredad de Cortes tal y como fue delimitada en el documento confeccionado por el Concejo de Alcaraz a tal efecto35.

35 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 494-495, nº 289.

La heredad de Cortes.

amojonamiento citado. Está fechado en el mismo día que el documento del infante: el 2 de marzo de 1244. Su contenido corrobora en buena parte la información proporcionada por el diploma anterior. Según él, el infante don Alfonso pidió al Concejo de Alcaraz el heredamiento que el municipio reclamaba a los freires del Hospital por estar entremezclado con la heredad de Cortes, la cual había sido donada a la Orden de San Juan por el rey Alfonso VIII. El Concejo, por hacer servicio al infante, le dió aquel heredamiento que don Alfonso solicitó. Después el infante lo donó a la Orden de San Juan. Luego mandó al Concejo que enviase unos hombres, los cuales delimitaran por medio de mojones el heredamiento del castillo de Cortes y el heredamiento que el municipio dio al infante y que éste a continuación donó a la Orden. El Concejo, obedeciendo el mandato de don Alfonso, envió unos hombres para delimitar y amojonar la tierra.

También acudió con ellos el comendador hospitalario de Consuegra, don Guillén. Todos ellos delimitaron y amojonaron de acuerdo con el mandato del infante. El resultado de su labor fue descrito en una carta que fue sellada con el sello del Concejo de Alcaraz. El documento, en efecto, detalla todos los mojones que fueron colocados entonces36.

De esta forma finalizó el conflicto entre la Orden de San Juan y el Concejo de Alcaraz. No volvemos a tener noticias de más enfrentamientos durante el resto del siglo XIII. De hecho, el siguiente conflicto documentado se produjo mucho más tarde, ya a principios del siglo XV. En 1418 el corregidor de Alcaraz, Fernando del Castillo, instó un pleito contra la encomienda hospitalaria de la que dependía entonces la dehesa de Cortes:

la encomienda de Calasparra. El corregidor pretendía la supresión del pago de diezmos establecido a favor de la Orden de San Juan en la dehesa37. La sentencia judicial subsiguiente fue al final favorable a los hospitalarios y a la encomienda de Calasparra, manteniendo el pago del diezmo. Es interesante observar que la Orden alegó en este pleito un documento de Alfonso X sobre diezmos fechado en Burgos en el día 3 de noviembre de 125538. Se trata de un diploma en el que dicho monarca mandó que se

36 Carlos de Ayala Martínez (Compilador), Libro de privilegios de la Orden de San Juan de Jerusalén en Castilla y León (siglos XII-XV), Madrid, Editorial Complutense, 1995, pp. 495-496, nº 290.

37 Sobre la figura del corregidor o o representante del poder real en las ciudades castellanas desde la Baja Edad Media, véase a Benjamín González Alonso, El corregidor castellano (1348-1808), Madrid, Instituto de Estudios Administrativos, 1970.

38 Rafael Serra Ruiz, “La Orden de San Juan de Jerusalén en el reino de Murcia durante la Edad Media”, Anuario de Estudios Medievales, 11 (1981), p. 573 y p. 580.

pagase el diezmo a la Iglesia .

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