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Estudiantes con desatención e hiperactividad

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67 3.2 Contrastación de la hipótesis

H0: No existen diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU = foZR

H1: Si existen diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU ≠ foZR

 Prueba estadística : PRUEBA DE LA MEDIANA.

 Nivel de significación :  = 0,05.

 Punto crítico : X²(1; 0,05) = 3,84

 Decisión : Si X²c  X²0,05 se rechaza la Ho. Si X²c  X²0,05 se acepta la Ho

La mediana del conjunto de datos (déficit de atención e hiperactividad) es:

15

GRUPO DE CONTRASTACIÒN

TOTAL

Urbano Rural

Arriba de la mediana

44 8 52

Debajo de la mediana

15 8

23

TOTAL 59 16 75

Reemplazando en la siguiente fórmula:

( ) ( )( )( )( ) ( )

a b

c d

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Conclusión: Comparando, X²c < X²(1: 0,05), porque: 3,56 < 3,84 entonces se acepta la hipótesis nula y se rechaza la hipótesis alterna; es decir, la mediana proviene de dos poblaciones diferentes y no existen diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

H0: No existen diferencias de déficit de atención entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU = foZR

H2: Si existen diferencias de déficit de atención entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU ≠ foZR

 Prueba estadística : PRUEBA DE LA MEDIANA.

 Nivel de significación :  = 0,05.

 Punto crítico : X²(1; 0,05) = 3,84

 Decisión : Si X²c  X²0,05 se rechaza la Ho. Si X²c  X²0,05 se acepta la Ho

La mediana del conjunto de datos (déficit de atención) es: 7 GRUPO DE CONTRASTACIÒN

TOTAL

Urbano Rural

Arriba de la mediana

98 23 121

Debajo de la mediana

30 11

41

TOTAL 128 34 162

a b

c d

69 Reemplazando en la siguiente fórmula:

( ) ( )( )( )( ) ( )

Conclusión: Comparando, X²c < X²(1: 0,05), porque: 1,13 < 3,84 entonces se acepta la hipótesis nula y se rechaza la hipótesis alterna; es decir, la mediana proviene de dos poblaciones diferentes y no existen diferencias de déficit de atención entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

H0: No existen diferencias de hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU = foZR

H3: Si existen diferencias de hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

Ho: foZU ≠ foZR

 Prueba estadística : PRUEBA DE LA MEDIANA.

 Nivel de significación :  = 0,05.

 Punto crítico : X²(1; 0,05) = 3,84

 Decisión : Si X²c  X²0,05 se rechaza la Ho. Si X²c  X²0,05 se acepta la Ho

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La mediana del conjunto de datos (hiperactividad) es: 8 GRUPO DE CONTRASTACIÒN

TOTAL

Urbano Rural

Arriba de la mediana

51 8 59

Debajo de la mediana

37 12

49

TOTAL 128 34 108

Reemplazando en la siguiente fórmula:

( ) ( )( )( )( ) ( )

Conclusión: Comparando, X²c < X²(1: 0,05), porque: 2,11 < 3,84 entonces se acepta la hipótesis nula y se rechaza la hipótesis alterna; es decir, la mediana proviene de dos poblaciones diferentes y no existen diferencias de hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo.

a b

c d

71 CAPÍTULO IV

DISCUSIÓN 4.1 Discusión

En el estudio se encontró que no existen diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo en un nivel de significación estadística. Ahora bien, a nivel general y porcentual los estudiantes evaluados en zonas urbanas, el 45% presenta problemas en la dimensión Desatención con relación a los estudiantes de zonas rurales que presenta el 40% (Tabla 02); esto conlleva a pensar que en un aula con un promedio de 25 estudiantes, 10 en la zona rural y 11 estudiantes en la zona urbana tienen problemas para prestar atención a las clases generando esto, dificultad en el logro de sus aprendizajes. En lo que respecta a la dimensión Hiperactividad-Impulsividad los resultados también muestran un mayor porcentaje en los estudiantes de zonas urbanas, el 31% de los estudiantes evaluados, respecto a un 23% de los estudiantes evaluados de zonas rurales (Tabla 12); en consecuencia, en un aula con un promedio de 25 estudiantes, 6 estudiantes en la zona rural y 8 estudiantes en la zona urbana tenderán a la hiperactividad y a tener problemas para controlar sus impulsos generando esto dificultad para su propio aprendizaje y para la labor del docente.

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A este respecto, en el Perú no se han desarrollado muchas investigaciones sobre el TDAH. Ahora bien, sobre su origen, Flores y Montenegro (2002) apoyan un origen genético pero también mencionan a los factores ambientales como influyentes. Si el ambiente es un factor influyente y el tema es desconocido, tanto en zonas urbanas y rurales el problema podría ser grave. La investigación de González (2006) en Puerto Rico muestra que los maestros de escuelas públicas y privadas tienen un conocimiento moderado sobre el TDAH; en el contexto peruano y específicamente en Huancayo la situación no es muy diferente, puesto que no se encuentra investigaciones realizadas, entonces se deduce que los maestros y los padres de familia de zonas urbanas y rurales no conocen y no diferencian muy bien sobre las características básicas de este problema de déficit de atención e hiperactividad y no aplican estrategias o un tratamiento adecuado desde su posición de maestros y padres para disminuir las consecuencias graves de este problema. La tesis doctoral de Grau (2006) resalta que existen características del ambiente familiar que se pueden considerar factores de riesgo ya que aumentan la vulnerabilidad del niño a desarrollar patologías, así como existen otras variables familiares que posibilitan un buen funcionamiento psicológico del niño, entonces se tiene la necesidad de desarrollar una aceptación adecuada por parte de los padres, una relación paterno filial con una definición clara de los límites de las conductas.

La investigación no se centra en la relación que existe entre el contexto familiar y déficit de atención e hiperactividad pero se quiere resaltar que la familia es y seguirá siendo un factor importante para modular el funcionamiento sintomático del trastorno, ya que es el primer entorno donde el niño aprenderá sobre las normas sociales. Por el contrario una familia conflictiva, disfuncional o donde simplemente se desconoce sobre cómo tratar este déficit será más perjudicial para estos niños.

El presente estudio demostró, teniendo en cuenta la ficha diagnóstica del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) de la American Psychiatric Association, APA, (1994) que en las dimensiones,

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desatención e hiperactividad-impulsividad, los estudiantes de zonas urbanas y rurales no presentan diferencias considerando la prueba estadística y el nivel de significación. Por lo tanto las características básicas del déficit de atención e hiperactividad están presentes tanto en estudiantes de primaria de la zona rural y urbana de Huancayo.

Buscando una explicación a la no diferencia estadística de los síntomas de desatención e hiperactividad en estudiantes de zonas urbanas y rurales de Huancayo, el trabajo de Siegenthaler (2009) puede dilucidar alguna explicación, ella menciona que entre los factores psicosociales contribuyentes al trastorno se ha señalado una mayor prevalencia en medios urbanos desfavorecidos, como los ambientes de pobreza, malnutrición, exclusión social, etc que contribuyen al desarrollo y perpetuación de los síntomas; esto puede ser una explicación al contexto rural de Marcavalle, Pucará y Cochas Grande. Por otro lado también menciona que el modelo de la sociedad actual “infointoxicación” la proliferación de refuerzos externos inmediatos (videojuegos, dibujos animados, televisión, internet, publicidad, etc) la sociedad de consumo, etc presentan pocas oportunidades para favorecer y entrenar por ejemplo la atención sostenida. A todo esto se le suma la no inversión de tiempo por parte de los padres hacia sus hijos, elemento que cada vez se observa más en zonas urbanas. Entonces ambos contextos, rural y urbano presentan factores de riesgo que hacen que este problema sea prevalente.

Sin embargo estudios anteriores han concluido que los niños de zonas urbanas y rurales presentan diferencias, por ejemplo el estudio realizado en México por Solovieva, Lázaro y Quintanar (2008) quienes en su tesis compararon el estado funcional de los lóbulos frontales entre niños preescolares diagnosticados con TDA de zonas urbanas y niños preescolares normales de zonas rurales y urbanas. Los resultados mostraron ejecuciones similares entre los grupos rural y con TDA, también se observaron diferencias significativas entre estos dos grupos y los niños de zonas urbanas. Concluyendo que existe una debilidad funcional de los lóbulos frontales en la población rural y en niños con TDA. En el contexto peruano no hay investigaciones con datos concluyentes que

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diferencien este problema en zonas urbanas y rurales, sin embargo de acuerdo a los hallazgos encontrados en el estudio, el problema parece estar tanto en zonas urbanas y rurales.

Por otro lado con respecto a las hipótesis planteadas y los resultados hallados porcentualmente, la (Tabla 02) indica que hay mayor desatención en los estudiantes de la zona urbana (45%-40%), los resultados en los ítems A, B, D, F, G, I, así lo indican. Es decir que los estudiantes de primaria de la zona urbana de Huancayo en un mayor porcentaje (aunque no significativo estadísticamente) con relación a los estudiantes de la zona rural no presta atención a los detalles o comete errores por descuido (Tabla 03), tiene mayor dificultad para mantener la atención en tareas o en actividades lúdicas (Tabla 04), no sigue instrucciones y no finaliza sus tareas escolares sin que ello se deba a incapacidad o comportamientos negativistas (Tabla 06), le disgusta dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (Tabla 08), extravía objetos necesarios para realizar sus tareas o actividades (Tabla 09) y a menudo es más descuidado en actividades de la vida diaria (Tabla 11). En los ítems mencionados, el ítem A (Tabla 03) y el ítem B (Tabla 04) presentan el mayor porcentaje, 91%, resaltando que el ítem B esta relacionado con un déficit en la atención sostenida, es decir existe mayor dificultad para mantener la atención por un período de tiempo. Los ítems C, E, H, le dan un mayor porcentaje a los estudiantes de la zona rural; es decir a menudo no parece escuchar cuando se le habla directamente (Tabla 05), tiene dificultades para organizar tareas y actividades (Tabla 07) y se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes (Tabla 10); dentro de estos tres aspectos, el ítem H (Tabla 10) proporciona un dato que debe llamar mucho la atención, el 97 % de los estudiantes de zonas rurales presentan un déficit en su atención, no pueden inhibir una respuesta ante un estímulo irrelevante, es decir se distraen fácilmente por un estímulo trivial.

En lo que se refiere a la dimensión hiperactividad-impulsividad (Tabla 12), en sus resultados porcentuales existe mayor hiperactividad en los estudiantes de primaria de la zona urbana (31% - 23%) los ítems A, D, E, F, G, H, J, así lo

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señalan. Es decir a menudo mueven en exceso las manos o pies o se remueven en su asiento (Tabla 13), tienen dificultades para jugar o dedicarse con tranquilidad a actividades de ocio (Tabla 16), están en movimiento como si tuvieran un motor (Tabla 17), hablan en exceso (Tabla 18), se precipitan en dar sus respuestas antes de haber sido completadas las preguntas (Tabla 19), tienen dificultades para guardar turno (Tabla 20) y tienen dificultades para regular su experiencia emocional (Tabla 22). Los resultados de los ítems B, C, I, le dan un mayor porcentaje a los niños de primaria de la zona rural; es decir a menudo abandona su asiento en el aula o en otras situaciones en que se espera que permanezca sentado (Tabla 14), corre o salta excesivamente en situaciones en la que es inapropiado hacerlo (Tabla 15) e interrumpe o se inmiscuye en las actividades de otros (Tabla 21).

Las investigaciones revisadas en el trabajo concuerdan en decir que el tipo combinado, déficit de atención con hiperactividad, es el más frecuente, presenta mayor comorbilidad y severidad en sus síntomas, siendo considerado el más peligroso; Navarro (2009), Cabanyes (2011) recalcan que estos niños presentan bajos rendimientos académicos. Los resultados hallados (Tabla 23) demuestran que un considerable porcentaje de 21% y 19% en la zona urbana y rural respectivamente presentan un cuadro combinado de desatención e hiperactividad, esto indica que un porcentaje de niños con bajo rendimiento académico podría presentar un cuadro combinado de déficit de atención con hiperactividad que esté dificultando sus aprendizajes y esto la labor de los docentes en el aula;

convirtiéndose en un problema grave que tanto las autoridades, padres de familia, profesionales de la salud y educación deben estar preparados para enfrentarlo cada uno desde su campo de trabajo.

Si se analiza este cuadro combinado en el aula, entonces se puede afirmar que aproximadamente de 10 estudiantes de primaria en Huancayo, 2 en la zona rural y 2 en la zona urbana presentan un cuadro combinado de déficit de atención e hiperactividad. Sin embargo Orjales (2000) menciona que un tanto por ciento muy elevado del autocontrol humano se debe al aprendizaje, por tanto la ausencia

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de medidas educativas adecuadas favorece el agravamiento de los síntomas;

Narvarte (2008) señala que los problemas de hiperactividad se acrecientan cuando el maestro no toma en cuenta estas dificultades específicas, los progresos son escasos, su ejecución inadecuada y la conducta problemática. Entonces se debe conocer cómo abordarlo desde la escuela, sin embargo, los ambientes educativos no proporcionan estrategias y recursos que puedan combatir los efectos negativos para que su impacto en el estudiante que lo padece sea menor.

El esfuerzo que se debe desplegar como docentes es enfocar y sostener la atención de sus estudiantes por un tiempo determinado, administrando estrategias diferentes, haciendo adaptaciones curriculares; entender el déficit de atención e hiperactividad permitirá a los docentes entender a sus estudiantes. La solución de los problemas de comportamiento en la escuela u otros ámbitos sociales dependerá del conocimiento que se tiene del TDAH y de las barreras o límites que se le pone al niño, llevará su tiempo, pero se conducirá mejor; pero la educación de hoy pareciera que en algunos aspectos sobreprotegiera al niño, porque muchas veces una llamada de atención es considerado como agresión psicológica;

Narvarte (2008) resalta que la escuela ideal es aquella que conoce el TDA y que su equipo docente esté capacitado.

Todo indica que la situación es grave, es importante prestar mayor atención a estos niños porque como señala, Orjales (2000), González (2006), Barkley,1997, y Brown, 2006, citados por Amador, Forns y González (2010) entre otros; estos niños tienen la dificultad para inhibir sus emociones, sus impulsos, sus frustraciones, dificultad para sostener su motivación en sus tareas, menos si de por medio no hay una recompensa; en el instrumento que se aplicó en la investigación se agregó un ítem para poder evaluar o medir este aspecto (Tabla 22) J) A menudo tiene dificultades para regular su experiencia emocional; teniendo como resultado que un 77% de estudiantes de la zona urbana presenta dificultades respecto a un 75% en la zona rural.

Los estudios concuerdan que el TDAH evoluciona a la cronicidad, repercutiendo a nivel individual y social, sin embargo conociendo mejor los

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factores asociados a este déficit y aplicando como docentes estrategias se puede contrarrestar sus síntomas, así lo demuestra la investigación cualitativa de Delgado y Palma (2005) logrando integrar a un aula regular a un niño con este problema, pero su investigación hace notar que fue un trabajo interdisciplinario no sólo de una persona.

En este estudio la muestra de investigación fueron estudiantes de primaria ya que según Flores y Montenegro (2002) el mayor porcentaje de niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad se encontraron en el rango de 6 a 8 años, lo que coincide con el inicio de un aprendizaje formal, que demanda un mayor nivel de atención, control de impulsos y disposición para seguir instrucciones, que justamente se ven alterados por este trastorno, lo que hace fácil su detección. Del mismo modo Siegenthaler (2009) concuerda en decir que en los años de la enseñanza primaria, se acrecientan los problemas de atención y las conductas hiperactivas e impulsivas, ya que no puede concentrarse en las tareas escolares, no siguen las reglas de juego, se entrometen en las actividades de los demás.

Como factor adverso social al déficit de atención e hiperactividad esta el bajo nivel socioeconómico en las familias y definitivamente el estilo de educar o formar de los padres con sus hijos está influenciado por su nivel social y cultural, lo que puede ser una explicación a una ausencia de diferencias significativas en la mayoría de los ítems, ya que en forma general los niños evaluados pertenecen a un nivel social económico semejante, ya que la mayoría de los estudiantes de la I.E. Santa Isabel de Huancayo, La punta y Chilca de acuerdo a la versión de sus maestros provienen de zonas urbanas marginadas, de zonas alejadas con un nivel socioeconómico bajo a pesar que su institución educativa estaría ubicado en zona urbana.

Un factor positivo e importante es la ayuda y supervisión de los padres y maestros que son los más cercanos al niño, sin embargo en el contexto peruano aún es desconocido este tema y peor aún en zonas rurales o urbanos marginales, Grau (2006) en su tesis doctoral Análisis del contexto familiar de niños con TDAH

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manifiesta que las “Variables de los padres como su estilo de crianza, sus prácticas de disciplina, junto con otros aspectos internos, tales como sus sentimientos de competencia y percepción de autoeficacia, afectan al niño” La pregunta es ¿Cómo se sienten y se ven estos padres? estudiosos internacionales como Del Barrio, 1998; Kershner y Cohen, 1992; Baumrind, 1983; Miranda, 1985 citados por Grau (2006) han demostrado que estos padres se ven menos satisfechos y competentes en su rol parental, presentando muchas veces estrés, insatisfacción, ansiedad, culpabilidad al no poder controlarlos o sentir que su niño no lo obedece o es muy retraído y justamente todo este sentimiento es lo que transmite a sus hijos; un diagnóstico y tratamiento oportuno ayudaría muchísimo.

Es menester que en todos los contextos del Perú se realicen más investigaciones y se propague mayor información sobre este problema desde diferentes ópticas (conocimiento del TDAH por docentes, aplicación de estrategias educativas en niños con TDAH, percepción de los padres con hijos con TDAH, influencia socioeconómica en el desarrollo del TDAH, TDAH y rendimiento académico, etc). La investigación que se realizó sólo se basó en determinar si existen diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de zonas urbanas y rurales y los resultados muestran que no hay diferencias estadísticamente significativas, esto podría conllevar a pensar que el problema esta presente en la zona urbana y rural de Huancayo.

A partir de lo descrito y el análisis reflexivo de la problemática se vuelve a incidir en su importancia, ya que conociendo mejor el TDAH se podrá fortalecer aspectos importantes para un tratamiento más integral de quien lo padece; donde los padres, docentes e incluso familiares más cercanos participen positivamente en su tratamiento. La escuela debe estar preparada para enseñar a los estudiantes a dirigir, regular y mantener su atención en diferentes situaciones, también en su autocontrol de emociones, impulsividad, siendo el docente muy firme para que el niño acate el límite y se establezca un hábito. La investigación de Delgado y Palma (2005) es un modelo que demuestra que el docente puede

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disminuir en sus estudiantes su nivel de hiperactividad e impulsividad, Grau (2006) muestra un perfil del desarrollo del niño con TDAH.

Finalmente en esta investigación se propone la urgencia y necesidad que las autoridades de gobierno a través del Ministerio de Educación propongan acciones para desarrollar en los docentes la capacidad de aplicar estrategias exitosas para integrar a estos niños a un aula regular y no solo con este problema de déficit de atención e hiperactividad sino también con otros problemas como el trastorno disocial, el trastorno negativista desafiante, trastornos de aprendizaje, etc que lamentablemente tienen gran prevalencia en el medio. Entonces parte de la solución está en establecer estrategias educativas que hagan del docente un profesional competente para enfrentar positivamente el problema y sé capaz de ser un terapeuta desde el punto de vista educativo.

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CONCLUSIONES

 No se halló diferencias de déficit de atención e hiperactividad entre los estudiantes de primaria de la zona urbana y la zona rural de Huancayo en un nivel de significación estadística; es decir que estos niños independientemente que se encuentren en un campo urbano o rural tenderán a presentar dificultades para sostener su atención en circunstancias que exigen dedicación personal, distrayéndose con facilidad, en tanto no pueden inhibir sus impulsos e inquietud motora, lo que impide un adecuado desarrollo del niño.

 Cuando se compara a los estudiantes de primaria de zonas urbanas y rurales en su déficit de atención no se encuentra diferencias significativas a pesar que a nivel porcentual, de los estudiantes evaluados en zonas urbanas, el 45%

presentan problemas en la dimensión desatención con relación al 40% de los estudiantes de zonas rurales; presentando dificultad para dirigir, regular y focalizar su atención en un objetivo determinado y sostenerlo.

 Cuando se compara a los estudiantes de primaria de zonas urbanas y rurales en su hiperactividad – impulsividad no se encuentran diferencias significativas a pesar que a nivel porcentual, de los estudiantes evaluados en zonas urbanas, el 31% presentan problemas en la dimensión Hiperactividad- Impulsividad con relación al 23% de los estudiantes de zonas rurales;

conllevando a los estudiantes a desplegar problemas de comportamiento con intensa actividad y a no poder autorregular esta conducta.

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