6. EL IMPACTO DIFERENCIAL DE LAS CARACTERÍSTICAS
6.4. Nivel educativo, actividad e ingresos
6.4.3. Fuentes y nivel de ingresos
también, en el de las personas localizadas en el territorio guipuzcoano –el 13,6%, frente al 25% de Álava y 23,8% de Gipuzkoa–.
Tabla 100. Personas en situación de exclusión residencial grave según fuentes de ingresos económi‐
cos, por diversas características individuales. Distribución y recuento. 2012
Distribución (% horizontales) Recuento
Trabajo RGI
Otra presta‐
ción pública
Sólo ayudas privadas
Ninguna Sin datos N
Sexo Hombre 5,5 17,5 23,9 26,2 21,9 5,1 1.089
Mujer 7,1 22,3 18,3 33,0 16,5 2,7 224
Edad
Menor de 30 años 4,4 11,3 21,7 30,4 26,8 5,4 503
Entre 30 y 44 años 6,6 17,4 17,4 32,0 20,9 5,6 425
45 o más años 6,1 29,0 31,4 18,1 13,0 2,4 376
Sin datos 33,3 11,1 0,0 22,2 22,2 11,1 9
Nivel educativo
Sin estudios 4,6 17,8 24,3 25,0 26,3 2,0 152
Primarios 5,0 20,2 23,2 28,7 18,4 4,5 620
Secundarios 7,3 17,7 22,7 26,1 22,4 3,9 441
Universitarios 5,6 12,7 18,3 29,6 22,5 11,3 71
Sin datos 6,9 6,9 24,1 24,1 20,7 17,2 29
Localización
Calle 13,0 4,8 9,6 35,6 29,5 7,5 146
Albergues 5,2 6,4 14,7 36,5 34,0 3,1 326
Otros centros 4,8 25,3 28,4 22,4 14,4 4,8 841
Territorio Histórico
Álava 7,6 7,1 27,7 25,4 25,0 7,1 224
Bizkaia 5,2 23,7 22,3 19,1 23,8 5,9 692
Gipuzkoa 5,8 15,4 21,4 42,8 13,6 1,0 397
Origen
CAPV 5,8 29,8 34,0 17,3 10,6 2,6 312
Resto del Estado 2,7 24,8 36,2 25,5 8,7 2,0 149
Magreb 4,1 12,1 20,9 29,3 28,7 5,0 464
Otros 9,3 15,0 10,2 34,8 24,9 5,7 353
Sin datos 5,7 5,7 22,9 22,9 22,9 20,0 35
Nacionalidad Española 5,1 27,9 33,8 20,4 10,6 2,2 491
Extranjera 6,2 12,7 16,4 31,5 27,1 6,1 822
Duración del sinhogarismo
Menos 1 año 7,7 11,4 20,5 26,1 30,1 4,2 429
Entre 1‐5 años 5,1 18,9 22,7 29,9 19,2 4,2 572
Más de 5 años 4,5 28,5 27,5 24,1 10,3 5,2 291
Sin datos 4,8 4,8 14,3 28,6 28,6 19,0 21
% Total 5,8 18,4 22,9 27,3 20,9 4,6 ‐‐
N Total 76 241 301 359 275 61 1.313
La percepción de la Renta de Garantía de Ingresos, por su parte, es algo mayor entre las mujeres (el 22,3%, frente al 17,5% de los hombres) y, también, entre las personas de 45 o más años, es decir, las de más edad (29%). Además, también perciben la RGI en mayor medida que el resto las personas localizadas en Bizkaia (23,7%23) y, sobre todo, aquellas que durante la noche del recuen- to permanecieron alojadas en centros o servicios distintos a los albergues (28,4%).
23 En el caso de Bizkaia, este dato coincide con una organización del sistema de servicios sociales, para el conjunto de la población, más orientada a las transferencias económicas que en Álava y, sobre todo, Gipuzkoa.
La percepción de otras ayudas de carácter público distintas a la RGI –fundamentalmente las deri- vadas del desempleo y de las pensiones de jubilación o invalidez– se encuentra por otra parte estrechamente ligado a la edad y la nacionalidad. De hecho, la mayor incidencia de las mismas se da entre la población de 45 o más años (31,4%), y entre las personas con nacionalidad española (33,8%).
También puede señalarse, por último, que entre las personas que reciben ingresos únicamente de fuentes privadas (el 27,3% de todas las personas entrevistadas), destacan, por la mayor frecuencia de esta modalidad, las personas que durante la noche del recuento nocturno fueron localizadas en calle (35,6%) o pernoctaron en un albergue (36,5%) y, fundamentalmente, las que fueron identifi- cadas en Gipuzkoa (42,8%), territorio en el que, a tenor de las respuestas obtenidas, prácticamente cuatro de cada diez personas en situación de exclusión residencial grave se encontrarían en esta situación.
Además de distinguir entre distintas fuentes específicas de ingresos, este análisis sobre la situación económica de las personas en situación de exclusión residencial grave puede completarse con una exploración preliminar de las cuantías que dicen alcanzar mensualmente las personas que han sido objeto de esta investigación. Debe destacarse, en este sentido, que los datos que se analizan a continuación proceden de las respuestas dadas por nada menos que el 85,7% de las personas en- trevistadas, lo que, si se tiene en cuenta el carácter delicado de la pregunta –“En el último mes, si se suman todos sus ingresos, ¿cuánto habría percibido en total, más o menos?”–, puede conside- rarse una tasa de respuesta relativamente elevada.
En total, las personas en situación de exclusión residencial grave que han respondido a esta pre- gunta señalan que por término medio obtienen al mes 295,1 euros. Si se atiende a las característi- cas sociodemográficas de la población analizada, uno de los primero s datos que llama la atención es que esta cuantía resulta, en el caso de las mujeres (347,6 euros), un 22,3% superior a la que perciben los hombres (284,2 euros). También las personas de más edad obtienen una cantidad mayor (414,7 euros) a la media, lo que, sin duda, puede deberse, al menos, en parte al influjo de las pensiones dirigidas a personas mayores y, también, a la RGI, que tal y como se ha visto recibe el 29% de las personas que tienen 45 o más años. Las diferencias son, en cualquier caso, muy notables cuando se analiza la nacionalidad de las personas entrevistadas. En efecto, los resultados obtenidos ponen de manifiesto que la cuantía obtenida por las personas de nacionalidad española (422,4 euros) duplica prácticamente a la que perciben las personas de nacionalidad extranjera (216,9 euros).
Por otra parte, se observan también diferencias significativas en cuanto a lugar y territorio en el que fueron localizadas las personas entrevistadas. Los resultados obtenidos ponen así de manifies- to que los ingresos de las personas que pernoctaron en un albergue (148,1 euros) son inferiores a los de las personas localizadas en calle (201,8 euros) y que las personas ubicadas en otros centros distintos (363,7 euros) superan claramente la media de ingresos. En cuanto a las diferencias terri- toriales observadas, puede señalarse que Bizkaia es el territorio con una cuantía media más elevada (313,4 euros), que supera en un 27,1% y 8,2%, respectivamente, a las cuantías que obtienen las personas ubicadas en Gipuzkoa (289,7 euros) y Álava (246,5 euros).
Tabla 101. Personas en situación de exclusión residencial grave según el ingreso medio mensual, por diversas características individuales. 2012
Ingreso económico
medio Recuento válido Tasa de respuesta Euros/mes Nº de personas que
responden a la pregunta
% de personas que responden sobre el total
Sexo Hombre 284,2 931 85,5%
Mujer 347,6 194 86,6%
Edad
Menor de 30 años 217,0 439 87,3%
Entre 30 y 44 años 280,9 358 84,2%
45 o más años 414,7 321 85,4%
Sin datos 430,0 7 77,8%
Nivel educativo
Sin estudios 252,1 135 88,8%
Primarios 300,8 526 84,8%
Secundarios 297,3 389 88,2%
Universitarios 340,4 59 83,1%
Sin datos 249,9 16 55,2%
Localización
Calle 201,8 104 71,2%
Albergues 148,1 280 85,9%
Otros centros 363,7 741 88,1%
Territorio Histórico
Álava 246,5 182 81,3%
Bizkaia 313,4 587 84,8%
Gipuzkoa 289,7 356 89,7%
Origen
CAPV 439,8 280 89,7%
Resto del Estado 399,7 122 81,9%
Magreb 202,8 401 86,4%
Otros 248,8 298 84,4%
Sin datos 191,0 24 68,6%
Nacionalidad Española 422,4 428 87,2%
Extranjera 216,9 697 84,8%
Duración del sinhogarismo
Menos 1 año 229,5 373 86,9%
Entre 1‐5 años 293,3 500 87,4%
Más de 5 años 404,5 238 81,8%
Sin datos 245,0 14 66,7%
Total 295,1 1.125 85,7%
Merece la pena destacar, por último, la correlación directa que se produce entre el nivel educativo y los ingresos económicos obtenidos. Es decir, los resultados obtenidos permiten afirmar, sin que pueda, por otra parte, establecerse una relación causal que existe una relación clara entre el nivel de ingresos y el nivel educativo y que cuanto mayor es el nivel de estudios alcanzado mayores son los ingresos. En este sentido, los datos revelan, por ejemplo, que las personas con estudios univer- sitarios tienen unos ingresos medios (340,4 euros) superiores en 35,1% a los que obtienen las personas sin estudios (252,1 euros).
6.5. La experiencia del sinhogarismo