• No se han encontrado resultados

Generación de la forma urbana en Tijuana

59

60

de grandes extensiones de terrenos situados hacia la periferia de la ciudad, en los que por lo general se localiza una gran cantidad de vivienda formal, la cual en su mayor parte es de interés social, y una muy baja proporción de recursos urbanos (Alegría, 2008), de manera que la localización de las personas de bajos ingresos es usualmente hacia las zonas de crecimiento de la mancha urbana; la población de ingreso medios, por su parte, se localiza generalmente alrededor de personas con mayor ingreso84.

Así “la localización de los ricos se explica mejor por razones sociológicas, la de los pobres, por razones económicas, y la de los grupos de ingreso medio por ambos tipos de razones” (Alegría, 2009, pág. 180), y las familias que poseen capacidad de consumo, con ingresos altos o medios, pueden adquirir vivienda localizada en zonas con buena accesibilidad al empleo, debido a que pueden pagar la renta del suelo, a diferencia de aquellas familias que no poseen dicha capacidad debido a que sus ingresos son bajos.

En el caso de los mercados de empleo en Tijuana, los centros de actividad terciaria han sido las zonas de la ciudad que poseen una mayor densidad de empleo, pues a pesar de la gran expansión industrial de las últimas décadas, la cual ha generado en los últimos años zonas periféricas con una creciente densidad de empleos, el sector comercio y servicios continúa concentrando la mayor parte del empleo local (Alegría, 2004). Según la ENOE 2013 cerca de 65 por ciento del empleo en Tijuana es en el sector terciario. Históricamente, las actividades del sector terciario se han concentrado en el centro de la ciudad y en sus zonas aledañas debido a elementos como la morfología del terreno (pendientes bajas), la proximidad con la garita internacional que facilita el acceso al mercado estadounidense, el sistema radial de transporte que hace coincidir la rutas ahí, y la complementariedad entre las actividades terciarias que surge de la aglomeración (Aragón, 2008).

intentos informales dependerá del bajo interés sobre esos terrenos que en ese momento tengan el capital comercial, industrial e inmobiliario, y de las condiciones políticas generales que permitan una negociación favorable. El resultado más frecuente son grandes zonas periféricas habitadas por personas de bajos ingresos, alejadas de los centros de trabajo" (Alegría, 2004: 160-161).

84 En Tijuana "las zonas sociales están organizadas de manera casi concéntrica alrededor de las áreas ricas, disminuyendo el nivel social conforme nos alejamos de esas áreas" (Alegría, 2004: 167).

61

Además, los “mecanismos de mercado producen que los centros (terciarios) de mayor jerarquía estén espacialmente asociados con zonas de ingresos altos y medios” ya que las actividades de comercio y servicios, son determinadas por la cercanía de la demanda, es decir, de las familias con más ingreso y a que, debido a la influencia de las economías de escala y de localización, los niveles de centralidad de las zonas de actividades terciarias cercanas al centro tradicional de la ciudad por lo general son más altos que los de otras zonas de actividades terciarias (Alegría, 2009). Cuando la población tiene baja capacidad de consumo debido a que sus ingresos son menores, el área de mercado de los centros terciarios debe incrementarse para cubrir el volumen de mercado que le permita mantener la oferta de bienes y servicios, y la jerarquía de los centros terciarios ahí localizados disminuye. Así, las zonas más centrales se encuentran en el centro tradicional de la ciudad o cerca de él porque éste es cercano a las zonas habitadas por personas de ingresos altos85 y, del centro de la ciudad hacia la periferia urbana, dichos niveles de centralidad tienden a disminuir86, de manera que la jerarquía central en la ciudad se correlaciona espacialmente con el ingreso familiar, lo cual coincide con la teoría de localización de los centros, y forma una jerarquía de centros a la Christaller (Alegría, 2009).

La localización de las actividades del sector industrial, por su parte, ha respondido a las ordenanzas de usos del suelo de la ciudad; a la necesidad de ocupar grandes superficies (en comparación, por ejemplo, a la que requieren los negocios y las viviendas), lo que implica la búsqueda de precios del suelo relativamente bajos, que pueden encontrarse, por lo general, en la periferia de la ciudad, lejos del centro urbano87 (Aragón, 2008) y; a la búsqueda de una buena accesibilidad al cruce fronterizo (Alegría, 2010). De tal manera, el empleo en el sector industrial posee una distribución más dispersa que el empleo en el sector terciario y más cercana a las zonas periféricas, en las que se localiza la población de bajos

85 Alegría (2004) probó que “mayores salarios en una zona atraen empleos terciarios” mientras que “el empleo terciario en una zona no atrae mayores salarios”, es decir que "la aparición de empleos en la zona ocurriría después de un tiempo de que aparecieran residentes con altos salarios en esa zona".

86 Aunque no en forma estricta debido a los centros de actividad industrial, las concentraciones de empleo siguen relacionándose con áreas cercanas en las que la población no tiene ingresos bajos (Alegría, 2004).

87 Ello además acarrea beneficios para las industrias debido a que las ubicaciones periféricas son próximas a la fuerza de trabajo, por lo que el precio de transporte al trabajo es menor y eso les permite capitalizarlo a partir de bonos para el transporte, salario y servicio de autobuses (Aragón, 2008).

62

ingresos. Este sector constituye cerca de 27 por ciento del empleo en la ciudad, según la

ENOE 2013.