EQUIPO
2.3.4 Historia más reciente de la bioética
2. Por la complejidad de los problemas tratados, se hace necesario una disciplina que sea capaz de interaccionar las ciencias relacionadas con la vida, como biología, medicina, enfermería, etcétera, y la ética.
• En 1966, un importante médico anestesista, Henry Knowles Beecher (1904 – 1976), escribe un artículo titulado “Ethics and clinical research”88. Beecher comentaba en dicho texto que veintidós artículos, de los cincuenta analizados y publicados en su estudio, eran objetables desde el punto de vista ético. Se hablaba de experimentación con seres humanos sin ningún tipo de exigencia ética.
Algunos de los casos fueron:
∼ El Jewish Chronic Disease Hospital Case, donde se inyectaba a los ancianos células cancerosas para estudiar su reacción inmunológica; este caso se destapó entre 1964 – 1965.
∼ El Willowbrook State School Hepatitis Study, donde se inoculaba el virus de la hepatitis a niños afectados por insuficiencia mental para estudiar la epidemiología y etiología de la enfermedad; este estudio se publicó en revistas médicas en 1971.
∼ El caso Tuskegee Syphillis Study fue sacado a la luz por el New York Times en 1972. Fue un estudio de cohortes desde 1932 a 1970, con una muestra de 400 personas de raza negra del estado de Alabama donde se estudió la naturaleza y evolución de la sífilis sin tratamiento farmacológico, aunque ya se utilizaban antibióticos con este fin, como por ejemplo la penicilina de la que se disponía desde 1948.
La revelación a la luz pública de estos casos fue creando conciencia social, y se fue viendo cómo en nombre del desarrollo biomédico se habían cometido acciones brutales.
• Otro acontecimiento importante fue la realización del 1º transplante cardiaco. Fue el 3 de diciembre de 1967 cuando el Dr. Christian Barnard (1922 – 2001) realiza en el hospital Groote Schur de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, dicho transplante. Previo a éste, en 1963 el Dr. Thomas Starzl (1926 – ) realizó el primer transplante hepático.
88 Beecher, H.K. 1996, “Ethics and clinical research” The New England Journal of Medicine, nº 274, pp. 1354–60. In Gafo, J. 1998, 10 Palabras Clave sobre Bioética, Verbo Divino, Navarra, pp. 17–18.
El tema de los transplantes se torna controvertido pues aún siendo un gran avance, sobre todo desde 1963 cuando se introduce la azatioprina89, fármaco que permite controlar el rechazo a los órganos, empieza a haber una tendencia a la
“especialización”, que aún siendo necesaria, provoca una visión parcial de la persona.
• En 1967, en Estados Unidos se produjeron dos importantes acontecimientos:
∼ La creación a nivel académico del primer Departamento de Ciencias humanas para estudiantes de medicina en el campus de Pensilvania.
∼ La constitución del primer Comité para el control de la experimentación en sujetos humanos, por parte del Gobierno de los EE.UU.
• En 1968, el “Harvard Ad Hoc Comitee on Brain Death”, propuso los criterios de muerte cerebral.
• En 1969, el filósofo Daniel Callahan junto con su amigo psiquiatra Willar Gardin fundan una institución cuyo objeto son los contenidos en bioética, antes de que apareciera el propio concepto, llamada Institute of Society, Ethics and the Life Sciences, más conocido como el Hastings Center (New York). Posteriormente, en 1973, nace la revista Hastings Center Report, en cuyo primer número Callahan, uno de los más prestigios bioeticistas de Estados Unidos, publicó un artículo que recogía la palabra “bioética”.
• Se crea en Estados Unidos La Comisión Nacional para la Protección de Sujetos Humanos ante la Investigación Biomédica y de Comportamiento90 (1974–1978) para
89 Azatioprina.– fármaco utilizado como agente inmunosupresor. Fue el primer fármaco que se mostró eficaz para el aumento de la supervivencia de los transplantes de corazón, riñón e hígado.
90 National Commission for the protection of Human Subjects of Biomedical and Behavioural Research. The Belmont Report: Ethical Guideliness for the Human Subjects of Research, Dhew Publication no. (SO) 78–0012. Washington. 1978. In Gafo, J. 1998, 10 Palabras clave en Bioética, Verbo Divino, Navarra. pp. 23–24.
marcar las directrices para la experimentación con seres humanos. El Informe Belmont, que recoge las deliberaciones de la Comisión tendrá una enorme importancia.
• La decisión de la Biblioteca del Congreso de los EE.UU de asumir en 1974 el término Bioética, como encabezamiento de toda esta amplia literatura.
• Casos célebres que hicieron que se debatiera sobre cuestiones bioéticas fueron, como ya se ha indicado: El caso Baby Doe, del John Hopkins en 1971, y las publicaciones de Duff y Campbell sobre recién nacidos y su tratamiento realizadas en 1973. Además, hay que añadir otros casos como:
∼ El caso Karen A. Quilan, ocurrido en 1975. Se trataba de una joven norteamericana que se encontraba en estado de coma, y cuyos padres, ante el pronóstico irreversible de su hija, piden al hospital que se la desconecte del respirador. Esto dio lugar a un largo proceso legal, llegando al Tribunal Supremo del Estado de Nueva Jersey, que en una sentencia histórica de 1976, reconoció a la joven “el derecho a morir en paz y con dignidad”.
Esto hizo que se empezara a hablar de testamentos vitales, órdenes de no resucitar, y aparecieran las primeras legislaciones sobre las directivas anticipadas, impregnándose el discurso bioético del término “Calidad de Vida”.
∼ Poco después, en 1981, aparece un segundo caso Baby Doe: un neonato afectado por síndrome de Down padecía una atresia esofágica, que exigía una urgente intervención quirúrgica y que fue denegada en un hospital de Bloomington, Indiana. A raíz de estas situacines surgen las “regulaciones Baby Doe”, suscitando gran polémica en EE.UU; hoy, si se diera el mismo caso, se tendría que operar al niño.
• En 1978, en Nueva York, se publica la Encyclopedia of Bioethics, una obra monumental. Su autor, Warren Reich, optó finalmente por la utilización del término “bioética” en el título, definiendo la misma como “El estudio sistemático de
la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, examinadas a la luz de los valores y principios morales” (Pascual Lavería 1998:331).
• Fue la Harvard Medical School, presidida por H. K. Beecher, quien marcó las directrices que iban a tener una gran relevancia pocos años después. Su Comisión contaba con la presencia de un teólogo, ya que se percibió que la problemática desbordaba a los propios especialistas médicos. A comienzos de los años 80, esta comisión está fuertemente consolidada en EE.UU, y gran parte de los hospitales de este país tienen sus Comités Asistenciales de Ética, que se convierten en una exigencia ineludible para la acreditación.
• En 1992 se constituye la Asociación Internacional de Bioética (AIB).
• En 1993, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) constituyó un Comité internacional de Bioética, cuya sede está en París.
Indica Broggi (2009:14) que “La Bioética nos proporciona… una forma más plausible de aproximación, nos facilita explicaciones verosímiles a lo que está sucediendo, y sobre todo nos proporciona una curiosidad reflexiva y autocrítica que nos permite orientarnos. Además nos permite un marco de análisis ético para la actuación práctica, con la formulación de principios consensuados entre los que nos podemos mover, y propuestas metodológicas para hacerlo de forma operativa y prudente”.