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Agradecimientos

4. Competencia e innovación

4.2. Marco teórico

Tal como se ha indicado, el trabajo de Vives (2008) propor- ciona un marco teórico general para nuestro análisis empírico sobre la relación entre competencia e innovación, si bien no constituye nuestro único punto de referencia. A diferencia de otros trabajos teóricos en este campo que se basan en formas funcionales específicas a la hora de modelizar la estructura de

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mercado y el modo de competencia, Vives (2008) proporcio- na predicciones generales sobre los efectos de la competencia en los incentivos a innovar que son consistentes con diferentes estructuras de mercado y formas de competencia. Además, su trabajo trata de conciliar algunos resultados de la literatura teó- rica con la evidencia empírica, no solo a nivel de industria sino también a nivel de empresa. Sin embargo, no aporta evidencia empírica de sus predicciones, siendo este el propósito principal de nuestro trabajo.

Como afirma Vives (2008), cabe esperar que una mayor pre- sión competitiva tenga un efecto diferente sobre las innovacio- nes de proceso y de producto. Mientras que las innovaciones de producto tienen por objeto estimular la demanda y, por tanto, las ventas de la empresa, las innovaciones de proceso son prin- cipalmente actividades destinadas a reducir los costes de pro- ducción. Por tanto, los factores impulsores de estos dos tipos de innovaciones es probable que difieran. Por ejemplo, dado que los beneficios de la reducción de los costes unitarios aumentan con la producción de la empresa, cualquier cambio en la pre- sión competitiva que incremente el nivel de producción de la empresa inducirá a la empresa a realizar gastos que disminuyan costes, esto es, a introducir innovaciones de proceso. Por otro lado, cambios en la presión competitiva que reduzcan la dife- rencia entre los beneficios esperados de un nuevo producto y el coste fijo de su introducción en el mercado, afectarán negativa- mente a los incentivos a innovar de producto.

Cuando la estructura de mercado se considera endógena (caso de libre entrada), Vives (2008) señala los siguientes cam- bios en los parámetros teóricos como indicadores de una ma- yor presión competitiva: un aumento en el grado de sustitui- bilidad del producto, un aumento en el tamaño del mercado y una mayor facilidad de entrada para una nueva empresa o una nueva variedad de producto en el mercado. En este caso, las tres principales predicciones teóricas de Vives (2008) sobre los parámetros determinantes de la presión competitiva y sus efectos sobre las innovaciones de producto y de proceso son las siguientes:

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Predicción 1: un aumento del grado de sustituibilidad del producto conlleva un aumento de la presión com- petitiva. Aumentan los incentivos de las empresas a realizar gastos que reduzcan costes, esto es, a intro- ducir innovaciones de proceso. Se reducen los incen- tivos de las empresas a realizar innovaciones de pro- ducto.

Cuando los consumidores perciben los productos de las empresas como sustitutos próximos, las empresas tienen poco poder de mercado ya que los consumidores comprarán el pro- ducto a la empresa con menor precio. Por tanto, un aumento del grado de sustituibilidad del producto aumentará la elasti- cidad precio de la demanda, lo que implica que, si la empresa invierte en una reducción de costes (innovación de proceso), podrá reducir su precio y con ello aumentar considerablemente sus ventas. Por consiguiente, un mayor grado de sustituibilidad del producto genera incentivos para la innovación de proceso.

Por otro lado, cuando las empresas diferencian sus productos, la preferencia de los consumidores hacia un producto en par- ticular, o su lealtad hacia una marca determinada, permite que las empresas aumenten sus precios sin perder clientes. Así, una menor sustituibilidad del producto se interpreta como menor presión competitiva que aumenta los beneficios potenciales de una innovación de producto (argumento schumpeteriano tam- bién mencionado en Boone 2000).

En nuestra especificación empírica, consideramos que los gastos en publicidad (ratio publicidad sobre ventas) y las activida- des promocionales de las empresas (promoción del producto, de la marca, promoción de la imagen de la empresa, contratos de venta, etc.) permiten a las empresas diferenciar sus productos y, por tanto, reducir el grado de sustituibilidad de su producto, disminuyen- do así la intensidad de la competencia (Syverson 2004).

Predicción 2: un aumento en el tamaño de mercado su- pone un aumento de la presión competitiva. Aumen- tan los incentivos de las empresas a realizar gastos que reduzcan costes, esto es, a introducir innovaciones de

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proceso. Tiene un efecto ambiguo sobre las innovacio- nes de producto.

Según los modelos de competencia imperfecta, un aumen- to en el tamaño de mercado aumenta el número de empresas de equilibrio y, por lo tanto, aumenta la presión competitiva.

Sin embargo, el aumento del número de empresas es propor- cionalmente menor que el aumento en el tamaño del mercado (v. p. ej. Sutton 1991). Por tanto, un aumento en el tamaño de mercado incrementa el nivel de producción de cada empre- sa y los incentivos a reducir costes (innovaciones de proceso).

Sin embargo, un aumento en el tamaño de mercado tiene dos efectos contrapuestos sobre los incentivos a innovar de produc- to. Por un lado, un mercado más grande mejora la rentabilidad esperada de una innovación de producto (crea oportunidades económicas). Por otro lado, en el caso en que el esfuerzo de las empresas para reducir costes aumente de forma considerable, induciendo un alto grado de rivalidad entre las empresas, un mercado más grande puede tener un impacto negativo sobre los incentivos a innovar de producto si las rentas esperadas de la introducción de un nuevo producto disminuyen.

En nuestra especificación empírica, utilizamos tres variables para aproximar el tamaño de mercado. La primera variable in- dica el tamaño geográfico y el alcance del principal mercado en el que opera la empresa (si es nacional e internacional o solo internacional, en comparación con un mercado local, regional o solo nacional). La segunda medida es la intensidad exporta- dora de la empresa y la tercera es una variable dicotómica que indica si la empresa afirma que se enfrenta a un mercado en expansión.

Predicción 3: una reducción en los costes de entrada de una nueva empresa y/o una nueva variedad de produc- to en el mercado implica un aumento de la presión competitiva. Disminuyen los incentivos a reducir cos- tes, esto es, a introducir innovaciones de proceso. Au- menta la probabilidad de innovación de producto.

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Un aumento en la facilidad de entrada de nuevas empresas o nuevas variedades en el mercado (una reducción en los costes de entrada) significa una mayor presión competitiva, ya que la competencia se vuelve más intensa a medida que más empresas o más variedades compiten en el mercado. La reducción de los costes de entrada aumenta el número de empresas en una industria, lo cual implica una menor producción por empresa y, por tanto, menores incentivos para llevar a cabo esfuerzos de reducción de costes, es decir, para introducir innovaciones de proceso. Sin embargo, la disminución de los costes fijos para introducir un nuevo producto aumenta el beneficio esperado asociado a esta introducción, con lo que los incentivos a la in- novación de producto aumentan.

En nuestra especificación empírica se consideran dos medi- das de los costes o barreras de entrada. Por un lado, construi- mos una medida de los costes de establecimiento siguiendo a Sutton (1991), la cual está estrechamente relacionada con los costes de establecimiento de una nueva empresa en una industria. Por otro lado, también introducimos una variable que representa la velocidad de obsolescencia de los productos de una industria como indicador de los costes de introducción de un nuevo producto.

De hecho, autores como Wörter et al. (2010) establecen una relación positiva entre una obsolescencia lenta de un producto y los costes fijos de la introducción de un producto nuevo. La idea que justifica este argumento es que la disponibilidad de las empresas a asumir un elevado coste fijo es solo compatible con mercados donde los productos sobreviven durante un período considerable de tiempo. Además, si la obsolescencia de los pro- ductos es rápida, ello afectaría negativamente a las innovacio- nes de proceso, ya que el hecho de que el producto se quede obsoleto rápidamente desalienta realizar cambios en su proce- so de producción debido a que es probable que el producto se modifique en un futuro próximo (Tang 2006).

En la estimación consideramos además otras variables que se han sugerido en la literatura y que consideramos claramente relacionadas con la presión competitiva a la que se enfrentan las empresas. Estas variables son el grado de utilización de la ca- pacidad productiva por parte de los competidores de una empresa y

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la amenaza de llegada al mercado de productos equivalentes o muy similares. Una mayor utilización de la capacidad productiva de los competidores de una empresa se traduce en menores po- sibilidades de que puedan reaccionar variando su producción como respuesta a las acciones que emprenda dicha empresa y, en consecuencia, representa una menor presión competitiva para la empresa.

Por su parte, la llegada de productos equivalentes al mer- cado, ya sean nacionales o importados, aumenta asimismo la presión competitiva. Tang (2006) utiliza la llegada continua- da de productos competidores como una medida de la com- petencia en el mercado que supone una amenaza constante y promueve la innovación de producto. Según Boone, Van Ours y Van der Wiel (2007), los productos equivalentes importados implican un régimen competitivo más duro para las empre- sas nacionales. También en esta línea, Vives (2008) se refiere a la penetración de las importaciones como un determinante exógeno de la competencia y de la estructura del mercado, y Nickell (1996) y Blundell, Griffith y Van Reenen (1999), entre otros, utilizan el grado de penetración de las importaciones a nivel de industria como una medida de la competencia en el mercado.

Por último, en nuestra aproximación empírica también re- conocemos que el nivel de eficiencia relativo de las empresas dentro de su industria puede ser un determinante importante del efecto que una mayor presión competitiva tenga sobre los incentivos de las empresas a realizar innovaciones de producto y de proceso. En cuanto a las innovaciones de proceso, una mayor presión competitiva aumenta los incentivos de aquellas empresas con niveles de eficiencia intermedios. Esto se expli- ca por el efecto adaptación: las empresas tratan de adaptarse a una mayor presión competitiva mediante un aumento de su productividad (Porter 1990; Nickell 1996; Boone 2000; Boone, Van Ours y Van der Wiel 2007). Además, un efecto selección de la presión competitiva (Boone 2000; Boone, Van Ours y Van der Wiel 2007) elimina del mercado a las empresas relativa- mente ineficientes, de modo que las empresas con niveles de eficiencia intermedios se ven obligadas a adaptarse y mejorar

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su eficiencia. Sin embargo, para las empresas muy eficientes o muy ineficientes el aumento de la presión competitiva reduce los incentivos a esforzarse por mejorar la eficiencia. Esto es así porque, por un lado, las empresas más ineficientes saben que su probabilidad de supervivencia es baja incluso aunque rea- licen un gran esfuerzo por reducir costes, mientras que, por otro lado, las empresas más eficientes saben que van a sobre- vivir incluso sin hacer demasiado esfuerzo. Las empresas con un nivel intermedio de eficiencia saben que con una mayor competencia, si mejoran suficientemente su eficiencia, tienen oportunidad de permanecer en el mercado. Por consiguiente, un aumento de la presión competitiva aumenta los incentivos de estas empresas a realizar innovaciones de proceso para re- ducir costes.

En el caso de las innovaciones de producto, una mayor pre- sión competitiva aumenta los incentivos de las empresas más eficientes debido a que esta mayor presión competitiva les per- mite aprovechar mejor su posición de ventaja en costes. En el caso de las empresas menos eficientes el argumento va en la dirección opuesta. Esto se puede explicar intuitivamente por el argumento schumpeteriano del poder de monopolio: a me- dida que aumenta la presión competitiva, el poder de mono- polio y los niveles de beneficios de las empresas ineficientes se reducen y ello les desincentiva a realizar innovaciones de producto.

Por lo tanto, a partir de los argumentos expuestos, nos pare- ce empíricamente interesante realizar el análisis del efecto de la presión competitiva sobre los incentivos a la innovación tenien- do en cuenta los niveles relativos de eficiencia de las empresas dentro de cada industria.