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La OEA en estudio de casos

CAPITULO III LA SEGURIDAD COOPERATIVA DURANTE LA GESTION

3. La OEA y su influencia en la región

3.2. La OEA en estudio de casos

(1) La crisis de golpe de Estado en Honduras 2009113 o “desestabilización del ordenamiento democrático”. (Ministerio de Defensa-Argentina, 2014)

 El 26 de junio de 2009, el Consejo Permanente de la OEA (convocada a petición de Honduras), aprobó una declaración que “apoya a las instituciones del país y solicita al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, que constituya urgentemente una comisión que analice lo ocurrido en Honduras.

111 www.oas.org/sap/espanol/cpo_sustentabilidad.asp

112 Si bien el caso es extra región (Sudamérica), es un ejemplo de cómo se reacciona y procede ante una situación de crisis, en un contexto extra región y periférico.

113 Se desarrollara sobre la base del texto (Milet, 2008).

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 28 de junio de 2009 se produce un golpe de Estado. Se destituye al Presidente Manuel Zelaya y la OEA emite una declaración en la que condena enérgicamente el golpe, exige el inmediato e incondicional retorno del Presidente a sus funciones constitucionales y declara que no se reconocerá ningún gobierno que surja de esta ruptura inconstitucional.

 Se convoca a un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, para el 30 de junio de 2009, para que ésta adopte las decisiones, conforme a la Carta de la OEA, el derecho internacional y la Carta Democrática Interamericana.

 Como resultado, se decidió suspender a Honduras del ejercicio de su derecho de participación en la OEA, de acuerdo con el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana.

 La OEA, no tiene capacidad real para obligar a los países a seguir sus decisiones y por lo tanto, la situación empeoró. Esta entró en una dinámica negativa, en que el gobierno de facto de Honduras deslegitimó al Secretario General y se debió buscar un opción alternativa.

 El 21 de septiembre, Manuel Zelaya regresó a Honduras y se refugió en la Embajada de Brasil (en Honduras), lo que imprimió una mayor conflictividad interna.

 El gobierno de facto, limitó los derechos ciudadanos e impidió, inicialmente, el arribo de una nueva misión de la OEA que favorecería el diálogo, pero que permitió a partir del 7 de octubre, con un éxito parcial.

 La sesión interna demostró, que la OEA estaba dividida en cuanto a su posición sobre la crisis que persistió hasta las elecciones.

 El 27 de enero del 2010, Porfirio Lobo asumió como nuevo Presidente de Honduras y simultáneamente Zelaya, llegaba como huésped a República Dominicana. El nuevo presidente se comprometió a establecer una amnistía para los responsables y una Comisión de la Verdad, requisito de la OEA para su reincorporación.

(2) La crisis en Venezuela en 2014.

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 A principios de febrero de 2014, una serie de protestas estudiantiles se iniciaron en la zona de Táchira. El 12 de ese mes se realizó otra en la ciudad capital, con el apoyo de la oposición política y organizada en conjunto con movimientos estudiantiles. Entre las motivaciones alegadas por los manifestantes opositores, figuran el descontento ante la supuesta vulneración de los derechos civiles (no se podía realizar una protesta sino estaba autorizada por el gobierno), la escasez crónica de productos básicos, altos niveles de violencia delictiva y presunta injerencia de Cuba en la política de Venezuela. Esta situación derivó en un baño de sangre entre oficialistas y opositores, que dejó 43 muertos, 800 heridos y 3300 detenidos. (BBC, 2015)

 En una versión diferente pero igual resultado, el gobierno de Venezuela publica un informe que expresa “Desde el 12 de febrero de 2014, sedes de instituciones y bienes del Estado venezolano y del sector privado han sido atacadas por grupos violentos, lo cual ha puesto en riesgo la vida de sus funcionarios y trabajadores”;

resultando 43 fallecidos (33 civiles y 10 agentes públicos) y 878 heridos.

(Ministerio Publico del Gobierno de Venezuela, 2014).

 El mencionado informe expresa que “se ha proyectado hacia el exterior una matriz de información distorsionada, con la cual pretenden sorprender la buena fe de organismos internacionales como la ONU y OEA, entre otras, pretendiendo de ellos pronunciamientos que avalen su actuación violenta, inconstitucional e ilegal”. Lo expresado confirma la polarización existente no solo de la sociedad, sino de los medios de comunicación sobre el asunto.

 Más allá de los sucesos, la OEA emitió un comunicado el 13 febrero, “lamentó las muertes y condenó enérgicamente los hechos de violencia que tuvieron lugar en la República Bolivariana de Venezuela ayer 12 de febrero. Igualmente, exhortó a todos los actores a evitar nuevas confrontaciones que puedan agravar las tensiones existentes, provocando más víctimas” y “exhorto a las autoridades de gobierno, a las fuerzas políticas y los referentes institucionales, a propiciar un clima de tranquilidad que permita abordar los problemas de fondo que afectan al país, evitando las declaraciones amenazantes que han predominado después de

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los incidentes” (OEA, Secretario General de la OEA condena violencia en Venezuela, 2014).

 Por su parte la UNASUR, respondió recién el 16 febrero expresando “Los Estados Miembros de UNASUR manifiestan su enérgico rechazo a los recientes actos de violencia ocurridos en la República Bolivariana de Venezuela” y

“exhortan a todas las fuerzas políticas y sociales del país a privilegiar el diálogo y la concordia, para la solución de las diferencias, dentro del ordenamiento jurídico constitucional” (UNASUR, 2014).

 El MERCOSUR, del cual Venezuela es Estado parte, emitió un comunicado en línea con la UNASUR, coincidentemente el 16 febrero, expresando “Los Estados Partes del Mercosur, ante los recientes actos violentos en la hermana República Bolivariana de Venezuela y los intentos de desestabilizar el orden democrático”.

(MERCOSUR, 2014).

 La situación venezolana, impactó en la política exterior de los países sudamericanos y en los medios periodísticos con diferente perspectiva, según la orientación de su política exterior, pero que en general fue observada con silencio por los gobiernos sudamericanos y violación a los derechos humanos por medios periodísticos independientes y organismos de derechos humanos. Así expresa el diario de alcance internacional, “Caracas ha recibido el respaldo abierto de aliados como Argentina, Bolivia y Cuba, que hacen eco a la postura venezolana, de que los manifestantes son parte de una conspiración que busca derrocar al gobierno. Venezuela culpa a Estados Unidos por la presunta conspiración, que EE.UU. niega” (Wall Street Journal, 2014). Por su parte Human Right Wach, aseveró que “La OEA debería tratar las violaciones de derechos humanos cometidas por el gobierno venezolano, en respuesta a las manifestaciones públicas masivas que tuvieron lugar desde el 12 de febrero de 2014” (Human Right Wacht, 2014).

 Hubo “despliegue de FFAA (un batallón de paracaidistas) en la zona de San Cristobal, Tachira, para contener los manifestantes y mantener el orden”. (The Telegraph, 2014)

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Por lo tanto, podemos concluir que a pesar de estos avances cualitativos e institucionales de la organización, se observaron limitaciones que se manifestaron en diferentes crisis de Estado como Honduras (2009) o Venezuela (2014) y que en definitiva, en la práctica depende de la voluntad política de las partes en conflicto y que deben enfrentar un escenario regional con divisiones (Gardini, 2011), donde pareciera muy difícil consensuar posiciones (Milet, 2008). Para el caso de Venezuela, la región sudamericana, con sus instituciones (UNASUR y MERCOSUR), actuaron con mayor lentitud y le dieron tiempo al Presidente Maduro para que arregle a su manera la situación, expresando su apoyo desde las cancillerías.

Finalmente, no hubo prevención con su capacidad anticipativa y producida la crisis, careció de legitimidad en la resolución del conflicto que se extendió a la organización misma, existiendo una permanente tensión entre el principio de no injerencia (o interferencia) en los asuntos internos de otros Estados y el de indiferencia a los asuntos de otros Estados, según la óptica que se adopte. Esta última, es un área en que hay mucho espacio para seguir investigando.