2. Capítulo Armonización de instrumentos de planificación
2.1. Marco Teórico
2.1.4. Plan Regional de Cambio Climático
Zonas Descripción
intervenciones del hombre en pro del cumplimiento de los objetivos de conservación.
Zona de uso sostenible Se incluyen espacios para realizar actividades productivas y extractivas acorde con el objetivo de conservación contiene:
• Subzonas de aprovechamiento sostenible, con espacios para aprovechar de manera sostenible la diversidad contribuyendo a su preservación o restauración.
• Subzonas para el desarrollo, en estos espacios se permiten actividades controladas bien sea agrícolas, ganaderas, mineras, forestales, industriales habitacionales (restricción de densidades y construcción) y ejecución de proyectos de desarrollo acordes con los objetivos de conservación.
Zona general de uso público
Espacios definidos para alcanzar los objetivos de conservación a partir de la educación, la recreación, el ecoturismo y el desarrollo de investigación, contiene las siguientes subzonas:
• Subzona de recreación, se permite acceso a visitantes y se tiene infraestructura mínima como senderos y miradores.
• Subzona de alta densidad de uso, se permite el desarrollo de infraestructura controlada para acoger visitantes.
Fuente: (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2015a)
Para finalizar se presenta que, en la Provincia de Cartama se tiene cuatro distritos de manejo integrado y una Reserva Forestal Protectora -RFP, todas estas categorías de áreas protegidas cuentan actualmente con plan de manejo, sin embargo, 2 de ellas se encuentran en proceso de actualización estas son RFP Cerro Bravo y DMI Cuchilla Jardín Támesis.
Tiempo después, se expide el Conpes 3700 que pretende articular las políticas y acciones en materia de cambio climático en Colombia tanto en el ámbito nacional y territorial como sectorial, este documento invita a las diferentes entidades a planificar la adaptación al cambio climático y para lograrlo se crea la Comisión Nacional de Cambio Climático (Departamento Nacional de Planeación - DNP, 2011), sin embargo, para el 2011 el país no contaba con una institucionalidad que abordara esta problemática y articulara las acciones para su mitigación.
En el documento Conpes en mención se resalta que el primer plan regional de cambio climático se hizo para la capital del país, con el objetivo de consolidar una visión territorial entorno a la reducción de la vulnerabilidad, la disminución de Gases Efecto Invernadero – GEI, el mejoramiento de la calidad del aire y resiliencia al clima. En este sentido, también se resalta la importancia de contar con un plan nacional de adaptación al cambio climático para incidir en los procesos de planificación ambiental, territorial y sectorial, también se resalta la estrategia colombiana de desarrollo bajo en carbono como una iniciativa de planeación a largo plazo para aprovechar oportunidades de financiación, promover la transferencia tecnológica y preparar los procesos productivos (Departamento Nacional de Planeación - DNP, 2011).
No obstante, en 2011 se continuaba evidenciando la desarticulación institucional y la carencia de procesos planificadores entorno al cambio climático lo que se evidenciaba en la duplicidad de esfuerzos y la asignación ineficiente de recursos. Todos estos motivos dieron pie a la generación del Conpes 3700, pues su objetivo es el “fomento de la formulación e implementación de políticas, planes, programas, incentivos, proyectos y metodológicos en materia de cambio climático, logrando la inclusión de las variables climáticas como determinantes para el diseño y planificación de los proyectos de desarrollo” (Departamento Nacional de Planeación - DNP, 2011).
Para dar cumplimiento al objetivo del Conpes, en 2012 se expide el plan nacional de adaptación al cambio climático, cuyo objetivo principal es la incidencia en los procesos de planificación ambiental, territorial y sectorial para reducir la vulnerabilidad en las poblaciones, los ecosistemas y el sector productivo. En este sentido, se expresa que los instrumentos de planificación en los que se encuentra el plan nacional de desarrollo, los planes de desarrollo locales, los planes de ordenamiento territorial y los planes de ordenamiento y manejo de las cuencas deben incorporar la gestión del cambio climático (DNP, IDEAM, MADS, & UNGRD, 2012).
El plan, además, crea las mesas de trabajo de comités territoriales quienes trabajarán articuladamente con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible-MADS en la formulación e implementación de los planes territoriales de adaptación (DNP et al., 2012).
Cabe resaltar la importancia de lograr la incorporación de variables climáticas en los instrumentos de planificación en el entendido que, no se puede desligar la estrecha relación que existe entre el clima, la capacidad de los ecosistemas en prestar bienes y servicios y el desarrollo concebido como el bienestar de las comunidades y el crecimiento económico.
Posteriormente, entra en vigencia el Decreto 298 de 2016, cuyo objeto es la regulación del Sistema Nacional de Cambio Climático-SISCLIMA, el cual tiene encomendada la labor de
“coordinar, articular, formular, hacer seguimiento y evaluar las políticas, normas, estrategias, planes, programas, proyectos, acciones y medidas en materia de adaptación al cambio climático y de mitigación gases efecto invernadero…” (Presidencia de la República de Colombia, 2016) para lograr este objetivo es fundamental el acompañamiento del gobierno nacional, el departamento, los municipios, así como las entidades privadas y la sociedad civil. A través de este Decreto se crean, además, los nodos regionales de cambio climático, cuya labor es la coordinación interinstitucional para la promoción de las acciones en marco de la mitigación y la adaptación articulados con los procesos de planificación, ordenamiento territorial y gestión del riesgo.
A través de la entrada en vigencia de la Ley de cambio climático en 2018, se incorporan con mayor fuerza los Planes Integrales de Gestión del Cambio Climático Territoriales- PIGCCT, como instrumentos para que las entidades territoriales junto con las autoridades regionales identifiquen, evalúen, prioricen y definan las acciones de adaptación y mitigación para su territorio. Por su parte, los departamentos deberán formular sus propios planes de gestión del cambio climático en acompañamiento con las autoridades ambientales regionales (Congreso de la República de Colombia, 2018). Entre tanto, los municipios deben incorporar dentro de los planes de desarrollo y los planes de ordenamiento territorial, la gestión del cambio climático, teniendo en cuenta el plan departamental.
Finalmente, se considera que la intensión de la política nacional de cambio climático, para el desarrollo resiliente al clima y bajo en carbono, reduciendo los riesgos del cambio climático (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, 2018b), solo es posible lograrlo si se adopta una visión integral del ordenamiento territorial considerando el clima, la
economía, la población y los ecosistemas, por tanto, el ordenamiento del territorio juega un papel fundamental, que regula los patrones de ocupación que inciden en las presiones sobre los ecosistemas y las zonas rurales como espacios propios para la mitigación y reducir la vulnerabilidad.
Con la incorporación de los PIGCCT en los instrumentos de planificación, los municipios aseguran el cumplimiento de programas y proyectos específicos que permitan atender las problemáticas particulares y prioritarios de cambio climático, adaptación y mitigación, en consecuencia, los municipios que conforman la Provincia de Cartama debe incorporar en el plan de desarrollo, los planes de ordenamiento territorial, así como en el plan provincial los lineamientos, programas y proyectos dados por el Plan Regional de Cambio Climático formulado por Corantioquia y el plan integral de cambio climático de Antioquia formulado por la Gobernación de Antioquia, para dar cumplimiento a lo determinado en el artículo 9 de la Ley 1931 de 2018.